MuVIM, tipografía con M de Museo y M de Modernidad

‘Tipografia’m’
Sala de la Torre del MuVIM
Quevedo 10, València
Hasta finales de septiembre de 2020
Jueves 30 de julio de 2020

El MuVIM exhibe en la Sala de la Torre la exposición ‘Tipografia’m’, centrada en el carácter eme, la decimotercera letra del abecedario valenciano y castellano. Partiendo de esta letra, los diseñadores participantes han buscado experimentar gráfica y conceptualmente con la tipografía, utilizando diversidad de técnicas para reivindicar el papel formal de la letra en el diseño y el arte.

En palabras de la diputada Glòria Tello, “aprovechamos la inclusión de la letra M en el acrónimo del MuVIM. M, de Museo, y M de Modernidad, que nos sirven de excusa para iniciar un análisis de formas y conceptos muy interesante. La tipografía es la base de la imprenta y del lenguaje impreso. Un síntoma de modernidad que siempre ha reclamado el esfuerzo y la psicología intuitiva de los mejores comunicadores. Con esta exposición avanzamos el trabajo que hay detrás de cada diseño tipográfico”.

Vista de la exposición ‘Tipografia’m’. Imagen cortesía del MuVIM.

Aislando este carácter eme de su contexto habitual, la palabra, la línea, el párrafo, la página, se pretende alejarlo del dominio de la lingüística y aproximarlo al terreno de lo visual, para intervenir en él como objeto puramente formal. Como afirman las comisarías de la exposición, Begoña Jordá y Nereida Tarazona, todo ello otorgará mayor visibilidad a la labor de tantos diseñadores de tipos que, con su esfuerzo y talento, han proporcionado una idiosincrasia especial y única a cada letra diseñada.

Esta exposición, que reúne un total de 35 obras, está organizada por el Máster en Artes Gráficas de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería del Diseño de la Universitat Politécnica de València. Junto a los diseñadores de este máster participan en ella figuras clave del diseño gráfico valenciano, nacional e internacional como Boke Bazán, Laura Meseguer, Gimeno Gràfic, SUC Estudio, Enrique Casp, Sebastián García Garrido y Diego Vainesman.

El catálogo de la exposición cuenta con un prólogo del experto en comunicación y diseño Joan Costa, autor de casi 50 libros considerados un referente fundamental en el ámbito académico y profesional. Una frase de su texto ha servido de punto de arranque creativo a la diseñadora Begoña Jordá para la configuración del cartel promocional de la muestra. A través de la técnica de transfer se ha construido una imagen tipográfica cuya protagonista es la letra eme, elemento referente de la exposición, y que combina a la perfección con la máxima de Joan Costa: “El homenaje a una sola letra es un homenaje a toda la cultura”.

Desde el año 2016 el Master en Artes Gráficas organiza junto con el MuVIM una exposición anual en torno a la experimentación tipográfica (‘Caixa alta, caixa baja’, 2016; ‘Letramoforsis’, 2017; ‘Retalls tipogràfics’, 2018; ‘Perdiendo el tipo’, 2019). ‘Tipografia’m’ continúa la estela de todas ellas y presenta una vez más diferentes ejemplos de cómo, al igual que en las primeras vanguardias artísticas, a través del diseño y el arte se puede profundizar en el binomio palabra e imagen que constituyen el carácter tipográfico.

Una joven observa una de las obras de la exposición ‘Tipografia’m’. Imagen cortesía del MuVIM.

El Museo de la Ciudad se llena de afectos geométricos

‘Aproximación a la geometría valenciana’
Museo de la Ciudad
Plaza del Arzobispo, 3. València
Del 18 de julio al 22 de noviembre de 2020
Martes 21 de julio de 2020

Larga es la tradición que se hace cargo de una frase de Platón, grabada en la entrada de su Academia y que venía a decir lo siguiente: “No entre aquí nadie que no sepa de geometría”. El Museo de la Ciudad, enmendándole la plana al gran filósofo griego, no solo rompe con ese mandato, sino que anima al público en general, sepa o no de geometría, a que entre en sus salas para admirar el conjunto de obras expuestas hasta el 22 de noviembre. Lo hace, en este caso, siguiendo la estela de otro pensador que puso también la geometría en el frontispicio de su obra, relacionándola extrañamente con la ética: de ahí su libro ‘Ética demostrada según el orden geométrico’.

Vista de la muestra ‘Una aproximación a la geometría valenciana’. Imagen cortesía del Museo de la Ciudad.

Ligando a Platón con Spinoza, diríase que el Museo de la Ciudad violenta al primero, acogiendo una selección de obras de artistas valencianos dedicados a explorar las posibilidades de esas formas geométricas, adentrándose en los confines misteriosos del segundo, quien propuso tratar los afectos humanos como si estuvieran hechos de líneas, curvas, superficies y colores diversos. De manera que la naturaleza, sin estar escrita con el lenguaje matemático al que aludió Galileo, sí es verdad que se muestra pletórica a través de las distintas figuras geométricas trabajadas por artistas como Manolo Gil, Vicente Castellano, Eusebio Sempere, Monika Büch, José María Yturralde, Anzo, Encarna Sepúlveda, Patricia Bonet o Javier Calvo.

Artistas todos ellos reunidos en la muestra ‘Una aproximación a la geometría valenciana’, que la Fundación Chirivella Soriano presenta en el Museo de la Ciudad, en colaboración con la Concejalía de Patrimonio y Recursos Culturales del Ayuntamiento de Valencia, y que completan Salvador Victoria, Joaquín Michavila, Jordi Teixidor, Martín Noguerol, Salvador Montesa, Ferrán Gisbert, Oliver Johnson y Robert Ferrer. Un total de 17 artistas enganchados a esas formas para dar vida al sinfín de afectos vehiculados mediante esa geometría. Geometría, por tanto, ligada a los principios racionales de la matemática, asignatura eliminada por el actual Ministerio de Educación como materia obligatoria para los estudiantes de Bachilerato que se decanten por Ciencias y Tecnologia o por Humanidades y Ciencias Sociales, al tiempo que vinculada a las pasiones humanas que Spinoza trató con igual devoción geométrica.

Vista de la muestra ‘Una aproximación a la geometría valenciana’. Imagen cortesía del Museo de la Ciudad.

Esa mezcla de objetividad y subjetividad, de razón y altura emotiva, se conjuga en la obra de los 17 artistas valencianos reunidos en el Museo de la Ciudad como si de un todo se tratara. Un todo dividido en tantas partes como avenidas tomaron cada uno de ellos, por mucho que la etiqueta de arte geométrico los enfilara por un similar sendero de caminos que se bifurcan. “España se enganchó tarde, a mediados de los 50, a las corrientes vanguardistas del siglo XX”, explica Manuel Chirivella, presidente de la Fundación Chirivella Soriano, que añade: “En ese proceso de asimilación, el fragmento geométrico español no se puede entender sin los artistas valencianos; su importancia es enorme”.

Como enorme es la variedad de formas utilizadas por esos artistas a la hora de expresar sus afectos por la vía geométrica. Emociones como el amor, la ira, el temor, la alegría o la tristeza son sometidas, sin que tal palabra signifique sumisión de los afectos al concepto que los vehicula, a patrones de visión e interpretación modelados a través de figuras que exigen tanto rigor a la hora de plasmarlos sobre una superficie bidimensional, como talento para que el espectador sucumba a la plasticidad de un orden que de pronto se abre a múltiples dimensiones sensoriales.

Obras, en primer término, de Encarna Sepúlveda en la muestra ‘Una aproximación a la geometría valenciana’. Imagen cortesía del Museo de la Ciudad.

“La geometría está en el origen de la vida, que es lo más inventivo e interminable que conocemos”, señala el pintor Pablo Palazuelo, en una cita tomada por Javier B. Martín, de Ars Citerior, a la hora de explicar la obra de estos artistas valencianos. Artistas que Manuel Chirivella concita en torno a ese discurrir por el sendero geométrico que les llevará a todos ellos, seguramente, al intento de “desvelar plásticamente la gran pregunta que siempre subyace: ¿Y si fuera cierto que todo se reduce a un problema geométrico?”. De nuevo Spinoza y, de nuevo, la necesidad de aprehender los afectos humanos mediante formas que, aparentemente, excluyen la pasión que tiende a escapar de los confines cerrados del cuerpo geométrico.

Ya sea mediante el Grupo Parpalló, que, como dice Manuel Chirivella, “todavía hoy representa el más relevante fenómeno de coordinación de artistas del ámbito valenciano con un innegable y compartido espíritu renovador de la vida cultural”, o a través de otros “asimilados” al grupo, al igual que los reunidos bajo el epígrafe de Antes del Arte (Sempere, Michavila, Yturralde, Teixidor o Calvo), para desembocar en los 80 y de ahí hasta la actualidad, lo cierto es que todos ellos ahondaron en la investigación de la geometría para extraer la esencia siempre esquiva del ser y su naturaleza, siguiendo las leyes de la proporción matemática y su correlato cosmológico.

Obras de Martín Noguerol en ‘Una aproximación a la geometría valenciana’. Imagen cortesía del Museo de la Ciudad.

Esa tensión entre lo abstracto y lo figurativo que se desprende de los afectos evocados en las diversas figuras, Alfonso de la Torre, estudioso de la obra de Castellano traído a colación por Javier B. Martín, lo explica aludiendo a este “pintor minucioso sobre el que se podría aplicar también el calificativo de lírico”. Un lirismo que sobrevuela el conjunto expositivo, ya sea mediante formas en las que impera el trazo rectilíneo, ausente de curvas, o donde proliferan los círculos y cuadrados, y donde el color adquiere las tonalidades acordes con la manifestación de ese lirismo a veces apagado, triste, melancólico, y en otras producto de una pasión más abrupta y exacerbada.

‘Una aproximación a la geometría valenciana’ ha sido fruto de la colaboración entre el Ayuntamiento de Valencia y la Fundación Chirivella Soriano. Colaboración que la concejala de Cultura, Glòria Tello, confía en que sea “el principio para futuras colaboraciones” dada la afinidad con una institución privada que viene prestando indudable apoyo a la cultura valenciana, según palabras de la propia concejala. De momento, ahí está en el Museo de la Ciudad el fruto de este primer acuerdo. Una geometría en la que se dan la mano “orden y caos, fijeza y transformación en un incesante fluir que jamás concluye”, apunta el presidente de la Fundación, quién sabe si a modo premonitorio.

Obras de Martín Noguerol, Patricia Bonet y Ferran Gisbert en ‘Una aproximación a la geometría valenciana’. Imagen cortesía del Museo de la Ciudad.

Salva Torres

Sagunt a Escena, haciendo de tripas corazón

Festival Sagunt a Escena
Teatre Romà de Sagunt y otros espacios de la localidad valenciana
Del 4 de agosto al 5 de septiembre de 2020
Martes 14 de julio de 2020

Hacer de tripas corazón es una expresión documentada en el siglo XVI que viene a ser algo así como sacar fuerzas de donde no hay o, más literalmente, convertir el ardor de tripas en un oxigenante y saludable corazón. El festival Sagunt a Escena, que este año cumple su 37 edición, ha estado sometido a las dudas generadas por la pandemia, hasta el punto, como recordó Abel Guarinos, director general del Institut Valencià de Cultura (IVC), de barajarse lógicamente su suspensión, para salir finalmente adelante “with a little help from my friends” (con una pequeña ayuda de mis amigos), que dirían The Beatles. En este caso, con una gran ayuda de las compañías valencianas, algunas de las cuales han optado por aguardar el estreno de sus últimas producciones a la llegada de Sagunt a Escena, festival revitalizado, en plena depresión por el todavía amenazante virus, gracias a esos estrenos.

Representantes institucionales y artistas en la presentación de Sagunt a Escena. Imagen cortesía del IVC.

Juan Vicente Martínez Luciano, director del festival que acoge Sagunto del 4 de agosto al 5 de septiembre, quiso dar las gracias “a todos los profesionales valencianos que se han volcado en ayudar al festival en todos los sentidos”. Ayuda que ha permitido, dijo, “mantener una calidad extraordinaria”, a pesar de las circunstancias tan desfavorables con las que se han encontrado este año para llevar a cabo su realización. “Lo hemos hecho muy conscientemente, porque es momento de estar junto a nuestras compañías y equipos artísticos, que han pasado por una gran oscuridad durante unos meses y queremos que brillen y muestren sus trabajos a los espectadores” del festival, recalcó Martínez Luciano.

De la oscuridad de las tripas, pues, a la luz que ofrece el corazón palpitante de todos los artistas y compañías aludidas. De ahí que el lema de esta 37 edición, alejándose de las habituales temáticas de otros años, se haya centrado precisamente en esa recuperación de la escena por parte de los profesionales valencianos que han estado tres meses largos parados, teniendo que suspender actuaciones y esperando que el temporal vírico amainara para reubicar sus proyectos. Recuperem l’escena se convierte, así, en el grito de guerra contra el coronavirus por parte del sector teatral.

Sol Picó y Jesus Salvador ‘Chapi’. Imagen cortesía de Sagunt a Escena.

Un grito, eso sí, contenido o, cuando menos, delimitado a la obligatoriedad impuesta para combatirlo, ya que el virus sigue ahí presente a la espera del anunciado rebrote otoñal. Sol Picó, haciendo de nuevo de tripas corazón, aunque en su caso menos, por cuanto la coreógrafa alcoyana tiene larga trayectoria de trabajo con las vísceras adscritas a su pasión por la danza más creativa y rompedora, estrenará en el Teatre Romà de Sagunt lo que ha dado en llamar de forma harto elocuente ‘Incovidsació en Do Major’, bajo la dirección musical de Jesús Salvador ‘Chapi y con la colaboración de Carles Dénia.

Como se apunta en la sinopsis de la obra, se trata de “un espectáculo de danza donde la improvisación, la repetición, el minimalismo y el concepto vírico de la situación actual, así como la ternura hacia nuestros mayores, el reencuentro con nuestros seres más queridos y el deseo de normalizar de alguna manera las relaciones sociales, rinden un homenaje a la sociedad en general”. Por fortuna, Sol Picó trasciende tan amable mensaje para convertirlo, sin duda, en una obra de arte que, como suele ser habitual en sus trabajos, se aleja de los tópicos establecidos por la buena comunicación.

‘Eduardo II, ojos de niebla’, de Jaime Azpilicueta. Imagen cortesía de Sagunt a Escena.

‘Incovidsació en Do Major’ es uno de los cuatros estrenos de los 11 espectáculos programados en el Teatre Romá. Los otros tres son ‘Elektra.25’, de la compañía Atalaya bajo la dirección de Ricardo Iniesta; ‘Eduardo II, ojos de niebla’, dirigido por Jaime Azpilicueta, y ‘Saguntilíada’, de Hongaresa de Teatre, dirigida por Paco Zarzoso, que cuenta con la coreografía de Jéssica Martín y, de nuevo, con la dirección musical de ‘Chapi’. Atalaya, que cumple 25 años adaptando textos del teatro clásico universal, se fija en esta ocasión en la Electra griega para reflexionar en torno al sentimiento universal de la venganza. Un tema tan actual como el virus que nos acecha y en el que han visto muchos una suerte de venganza contra la depredación medioambiental del ser humano.

Cartel de ‘Saguntilíada’, de Paco Zarzoso. Imagen cortesía de Sagunt a Escena.

‘Eduardo II, ojos de niebla’ también se sumerge, tirando del hilo de los clásicos, en las profundidades del ser humano, ahora cuestionando las instituciones que hemos fabricado para defendernos de la cruenta vida, en tanto son la iglesia, las monarquías o los bancos, es decir, la religión, la política y el dinero, los que se vuelven en nuestra contra. Zarzoso se vale de ‘Saguntilíada’ para ahondar en esas mismas grietas, poniendo en valor la cultura en tanto contenedora de “todas las preguntas que el ser humano se plantea continuamente”.

Darío Moreno, alcalde de Sagunt, se refirió precisamente a esa cultura, no como “un lujo”, sino como un “servicio público” que los representantes políticos como él debían tener muy en cuenta, de ahí los “precios asequibles” de los 39 espectáculos de Sagunt a Escena, como ejemplo de esa “democratización de la cultura”. Democratización que tiene, lógicamente, un coste. Guarinos señaló que este año se había incrementado en 100.000 euros el presupuesto, que alcanzaba los 645.000, de los que Diputación aportaba 70.000, como indicó Glòria Tello, diputada de Teatres.

‘Carmen.Maquia’, de Titoyaya Dansa. Imagen cortesía de Sagunt a Escena.

El mantenimiento del metro y medio de distancia entre los espectadores, lo que obliga a limitar el aforo al 75%, supone una merma en los ingresos de taquilla. Reducción que “asumiremos las instituciones públicas con gusto”, resaltó Guarinos, en la línea de lo apuntado por Darío Moreno con respecto a la cultura como servicio público. Tello abundó en esto: “Lo hacemos con la convicción de que la cultura es un servicio que resulta muy necesario para la sociedad y más en estos tiempos”.

Tiempos de pandemia que Sagunt a Escena combate con una programación “amplia, diversa y de calidad”, aseguró Guarinos. A los estrenos ya reseñados, se suman en el Teatre Romà los espectáculos ‘Carmen.Maquia’, de Titoyaya Dansa; ‘Romeo y Julieta’, en versión de Alfonso Zurro; ‘Anfitrión’, de Juan Carlos Rubio, además de la música de Manel, la Orquestra de la Comunitat Valenciana, la danza de Mayte Martín y la XVI Gala Benéfica de l’Alzheimer organizada por Afacam. El festival se abrirá con el teatro de calle ‘The Wolves’, de Carmen Esquivel, y el ‘Homenaje a Alicia Larrocha’, de Jorge Tabarés, dentro del Off Romà que viene a completar la programación de Sagunt a Escena.

Y, como suele ser habitual, un año más salió a colación el nombre de Juan Vicente Martínez Luciano y su continuidad al frente del festival, teniendo en cuenta que “habrá licitación”, según constató Guarinos, para la dirección del certamen: ¿el último de Martínez Luciano? “Este es su mejor festival”, señaló con ironía el director general del IVC, con respecto a la 37 edición, la quinta bajo su dirección. El aludido, tras referirse a la trama argumental de cierta película, se acogió a una frase repetida por el personaje fílmico: “Sin comentarios”, aunque luego añadiera que se trata de una decisión que tiene que estar “muy meditada”.

‘Elektra’, de la compañía Atalaya. Imagen cortesía de Sagunt a Escena.

Salva Torres

XXXVIII Premis Literaris Ciutat de València

XXXVIII Premis Literaris Ciutat de València
Concejalía de Patrimonio y Recursos Culturales | Ayuntamiento de València
Dotación: 72.000 € en total
Hasta el 22 de julio
Martes 16 de junio de 2020

El Ayuntamiento de València ha convocado la XXXVIII edición de los Premis Literaris Ciutat de València, un certamen que en los últimos años ha reunido más de 1.000 textos procedentes de distintos lugares del mundo. El plazo para participar en este concurso, que desde el año 2016 se celebra en un total de ocho categorías (narrativa, ensayo, teatro y poesía, tanto en valenciano como en castellano), terminará el próximo 22 de julio.

La concejala delegada de Patrimonio y Recursos Culturales, Glòria Tello, ha dado a conocer la convocatoria de estos galardones, que implican una dotación económica “y la culminación del proceso de difusión de las obras con su publicación”. En palabras de la concejala, estos premios que llevan el nombre de la ciudad son uno de sus baluartes culturales que, además, demuestran el compromiso del gobierno local con el talento y la creatividad”.

“De hecho, a lo largo de los de las últimas cuatro ediciones, se han presentado más de 1.000 textos procedentes no solo de las diversas comarcas valencianas y del resto de España, sino de países hispanoamericanos (como Argentina, Chile, Cuba, México o Uruguay), y de otras naciones, como los Estados Unidos, Francia o Israel”, ha añadido.

La convocatoria, organizada por la Concejalía de Patrimonio y Recursos Culturales, a través del Servicio de Recursos Culturales, contempla que la recepción de originales concluirá el próximo 22 de julio de 2020 para todas las categorías.

Por lo que respecta a las categorías, las bases concretan: el «Premi Isabel de Villena», de narrativa en valenciano (dotado con 12.000 €); el «Premi Vicente Blasco Ibáñez», de narrativa en castellano (dotado igualmente con 12.000 €); el «Premi Josep Vicent Marqués», de ensayo en valenciano (dotado con 10.000 €); el «Premi Celia Amorós», de ensayo en castellano (también dotado con 10.000 €); el «Premi Eduard Escalante», de teatro en valenciano (con 8.000 € de dotación); el «Premi Max Aub», de teatro en castellano (con otros 8.000 €); el «Premi Maria Beneyto», de poesía en valenciano (con 6.000 €); y, por último, el «Premi Juan Gil-Albert», de poesía en castellano (que cuenta asimismo con 6.000 €).

“A la dotación económica se ha de añadir, en la ceremonia de entrega de los galardones, una escultura original de Miquel Navarro, uno de los grandes artistas contemporáneos valencianos”, ha añadido Glòria Tello, que ha aclarado: “Asimismo, en tanto culminación del proceso de difusión de las obras, todas ellas serán publicadas por sellos de prestigio, gracias a los acuerdos con las editoriales Bromera (narrativa, teatro y poesía) y Edicions del Bullent (ensayo), para los libros en valenciano; y con Pre-Textos (narrativa, ensayo y poesía) y Ñaque (teatro), para los volúmenes en castellano”.

“La colaboración de estas casas editoras con la Concejalía de Patrimonio y Recursos Culturales ayuda a acrecentar la relevancia de estos premios”, ha concluido Glòria Tello, tras recordar que todas las obras que se presenten a estos galardones han de ser originales e inéditas, y en el caso de las piezas teatrales, además, no han de estar estrenadas ni dadas a conocer en lectura pública antes de la concesión del galardón.

‘La Ciudad Especular’ (2017), de Xavier Monsalvatje.

MAKMA

Escena Diversa para todos los públicos en Les Arts

Ciclo Escena Diversa
Teatro Escalante
Palau de les Arts
Avda. López Piñero, s/n. València
Del 3 al 22 de diciembre de 2019

La Navidad calienta motores y los escenarios de toda la ciudad se disponen a albergar obras que, en clave festiva y de celebración, convoquen a toda la familia. Dentro de esa filosofía el Teatro Escalante, dependiente de la Diputación de Valencia, presenta el ciclo Escena Diversa que incluye tres sugerentes propuestas para todas las edades, a precios populares (cinco euros), que subirán al escenario del Teatre Martín i Soler del Palau de Les Arts del 3 al 22 de diciembre. 

Como su nombre indica, la diversidad es la principal característica de este menú teatral. Tres aventuras multidisciplinares que invitan al público a embarcarse en otros tantos viajes escénicos y emocionales, tan distintos como estimulantes, a través del teatro gestual, los títeres, la danza, el clown, el teatro de máscaras o el audiovisual. Tres títulos cortos y contundentes: ‘Kailo’, de Yapadú Produccions; ‘Estrella’, de Marie de Jongh; y ‘Laika’, de Xirriquiteula Teatre.

‘Kailo’, dentro del ciclo Escena Diversa. Imagen cortesía del Escalante.

“En esta nueva edición del ciclo Escena Diversa, que pretende dar espacio a compañías de nuestro entorno y nacionales con temáticas y estéticas muy diferentes, seguimos apostando por la calidad y la excelencia de las propuestas programadas, siempre desde una óptica de respeto y sensibilidad ante los niños y niñas», dice Glòria Tello, diputada de Teatros. «Ellos son nuestros espectadores del presente y si desde los teatros públicos seguimos ofreciéndoles buenos espectáculos que despierten su curiosidad y alimenten su imaginación, no dejarán de serlo nunca en el futuro”. 

Desterrar el miedo

La primera pieza, ‘Kailo’, de los valencianos Yapadú Produccions, se propone desterrar los miedos de los más pequeños. Un viaje por los territorios de la imaginación para adentrarse en mundos fantásticos por tierra y mar. Una travesía para aceptarse y afrontar los temores que todos llevamos dentro, dirigida y coreografiada por Yoshua Cienfuegos. Un espectáculo sin texto en el que el teatro gestual, la danza y el audiovisual se conjugan en una puesta en escena envolvente que permite al público ser partícipe de esta historia a través de proyecciones que le transportan a un mundo mágico y sorprendente. Un viaje hacia la aceptación de uno mismo para descubrir que dentro de nosotros tenemos un mundo increíble de imaginación y valentía. Un espectáculo idóneo para niños de cuatro a ocho años.

‘Estrella’, dentro del ciclo Escena Diversa. Imagen cortesía del Escalante.

El teatro gestual, delicado y conmovedor de la compañía vasca Marie de Jongh, Premio Nacional de Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud 2018, desembarcará en la Martín y Soler para narrar la peripecia de una niña virtuosa del piano que debe hacer frente al laberinto emocional que le genera la disciplina férrea a la que le someten sus padres para proyectar su talento. Un reto que consigue gracias a la ayuda y compresión de un ser muy especial, Estrella. Una estrella de mar que, como todas las de su especie,  tiene la capacidad de regenerar sus brazos cuando los pierde o se los destruyen. 

Un montaje que refleja la victoria frente a la adversidad, creado y dirigido por Jokin Oregi, en la que las máscaras y la ausencia de palabras adquieren todo el protagonismo para borrar las fronteras culturales e idiomáticas. Un espectáculo  cargado de compromiso, belleza y emoción, considerado «teatro de adultos para niños y teatro infantil para adultos», reconocido el año pasado con el Premio FETEN al Mejor Espacio Escénico y con el Premio Territorio Violeta Festival al Mejor Espectáculo. Apropiado para mayores de ocho años. 

Perra en órbita

‘Laika’, en el ciclo Escena Diversa. Imagen cortesía del Escalante.

El Escalante cierra la programación de Escena Diversa con ‘Laika’, de la compañía catalana Xirriquiteula Teatre, que rinde homenaje a todos los animales que han contribuido muchas veces con su vida y sufrimientos al progreso de la humanidad. Para ello se centran en la conmovedora historia del primer ser vivo que orbitó la Tierra, la perra rusa Laika. A través de los títeres, el teatro gestual, el clown y con proyecciones de documentos de la época, conoceremos a la perrita que los soviéticos enviaron al espacio, en 1957, su aventura vital y los científicos que participaron en el operativo. Todo ello con la emoción intrínseca de cualquier odisea espacial. 

Escrito y dirigido conjuntamente por Iolanda Llansó, Enric Cases, Marc Costa, Christian Olivé y Daniel Carreras, el espectáculo fue galardonado en 2018 con el Premio Drac D’Or a la Mejor Escenografía y el Premio Drac D’Or del Jurado Infantil, ambos en la Fira de Titelles de Lleida, y el Premio de la Crítica d’Arts Escèniques. Se representa en  valenciano destinado a espectadores mayores de ocho años.

Bel Carrasco

«La muerte la tengo asumida, la he visto mucho»

Moreatón, de José Morea
Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10. València
Hasta el 24 de noviembre de 2019

“Soy cáncer, pues hala, jódete”. José Morea (Chiva, 1951) no puede contener, como sucede en su obra, el desgarro interior que constituye su manera de ser y su forma de pintar. Lo dijo a propósito de un cáncer del que ha sido operado y que, por fortuna, parece controlado, llevándolo al terreno del horóscopo y al del humor negro. “La muerte la tengo asumida, la he visto mucho”, apuntó, recordando la enfermedad y los pocos meses de vida que le daban. Ahora, recién recuperado del “bichito”, como él lo llama, Morea hace acopio de sus 40 años de trabajo en el cubo del MuVIM, allí donde el museo, como recordó la diputada Glòria Tello, “nunca cierra”.

Bajo el título de Moreatón (“suena a maratón”; “no, qué va, se refiere a Tutankamón”, corrigió el artista), José Morea se adentra en la muerte, para dejar testimonio plástico de su visión en una muestra que él calificó de “lúdica y colorista”. Un “cóctel de obras” que repasa de un modo cronológico y como si fuera una “especie de dibujo animado”, lo que ha sido su trayectoria artística, tomando como referencia esa muerte que él desdramatiza. 

Vista interior del cubo donde se expone ‘Moreatón’, de José Morea. Imagen cortesía del MuVIM.

Y es que Morea no entiende la existencia bajo el gran ojo de Dios que aparece en una de las caras del cubo del MuVIM, sino constituida por la misma energía que destila su obra y su manera de entender la vida. Energía diríase volcánica, cuya lava apenas se mantiene apaciguada durante los breves instantes en que le toca explicarla públicamente. Lejos de los focos mediáticos, Morea la emprende a sablazos para depositar en su obra, como si fuera un tigre de Bengala, el fuego interior que anima, y de qué manera, su dilatada producción.

De la muerte, como apunta Vicente Jarque en el escrito que acompaña a la exposición, se ha ocupado el artista de diversas maneras en su trabajo, “a veces en imágenes torvas, o de connotaciones peligrosas o directamente autodestructivas, o en otras en las que manifestaba su asombro antes los mártires, pero siempre sin hacer de ella un drama”. No solo apartándose del drama, sino ocupándose de esa muerte a carcajadas, que resuenan en la explosión cromática que viene a sacudir el conjunto de su obra.

De hecho, el “ojo mesiánico de Dios”, al que aludió el propio artista, lejos de poner su mirada en un supuesto valle de lágrimas, se abre a la visión del espectador, para que sea éste quien pueda acceder al interior del cubo donde están las momias vinculadas a Tutankamón. De ahí la ironía del título expositivo, que si bien alude al Egipto faraónico embalsamador de muertes, tampoco reniega de ese maratón de imágenes que da cuenta de la intensa vida del artista. “La idea de Dios está ahí, pero mostrada con ironía”, señaló Morea, apuntando al “agujero de voyeur” que permite ver lo que el vinilo impide.

Dos obras de la exposición ‘Moreatón’, de José Morea, en el MuVIM. Foto: Makma.

Moreatón tiene su arranque en el escaparate del MuVIM, donde una serie de piezas remiten al posterior desarrollo de la exposición en el cubo exterior. Un cubo forrado con imágenes sobre vinilo que, a modo de gran carrusel o tiovivo, rememoran los diferentes estados de ánimo del artista, plasmados en obras que fueron creadas en lugares tan distantes como Pedralba, Valencia, Madrid, roma, Taormina o Salvador de Bahía, por citar algunos. Como dijo en alguna otra ocasión, “mi vida ha sido de pegar saltos”.

Impulsado por esa energía interior volcánica, Morea ha ido desmitificando no sólo el carácter tenebroso de la muerte, sino el sexo y la religión, por distintas razones. Su cosmogonía, sin duda reflejada en el aluvión de imágenes recogidas en el cubo y que conviene examinar con detenimiento, está más apegada a la tierra que al cielo: “El único título que tengo es el de perito agrícola”, apuntó con ironía. Una tierra llena de sepulturas que remiten a las reliquias de los santos Ambrosio, Gervasio y Protasio de la cripta de la basílica romana de Milán, aludidos por el artista.

“Las momias, en realidad de rostros intercambiables, no transmiten dolor, sino que incitan a la meditación”, señala Jarque. Meditación sobre la vida a través de la muerte que a Morea le ha rondado meses pasados. La “deuda histórica” que, según Amador Griñó, jefe de Programación del MuVIM, tenía el museo con el artista de Chiva queda saldada, mediante una exposición abierta las 24 horas del día y hasta el 24 de noviembre. Exposición en la que el visitante podrá contemplar el pulso de Morea entre eros y tánatos: “Una confrontación de la muerte junto al repaso y celebración de una vida”, precisa Jarque.

José Morea, ante el cubo del MuVIM donde se expone ‘Moreatón’. Foto: Makma.

Salva Torres

Levando anclas con los Iturbi en Valencia

XX Premio Internacional de Piano Iturbi
Diferentes espacios de València
Del 11 al 29 de septiembre de 2019

El nombre de José Iturbi figura en el Paseo de la Fama de Hollywood. Y la Universidad de California ofrece una beca anual con el nombre de Amparo Iturbi, dedicada al perfeccionamiento pianístico. Y es que los Iturbi dejaron profunda huella en la meca del cine, poniendo música a comedias tan emblemáticas como Levando anclas (George Sidney, 1945), Tres atrevidas hijas (Fred M. Wilcox, 1948) o El beso de medianoche (Norman Taurog, 1949). Antes, José Iturbi ya había dejado profunda huella en la Orquesta Municipal de València, hasta el punto de ser nombrado posteriormente su director honorario, siendo a su vez Socio de Honor de la Filarmónica de Bilbao.

La Diputación de Valencia, aprovechando la celebración del 20 aniversario del Premio Iturbi, cumplido en 2017, ha decidido tomarse un respiro este año para, en lugar de proseguir con la competición, reflexionar en torno a las figuras de José y Amparo Iturbi. Lo hará mediante una serie de ejes temáticos que Glòria Tello, diputada del Premio Iturbi, resumió enfocados en la investigación de sus respectivas e ilustres trayectorias, una exposición con el material descubierto, diversos conciertos, conferencias, clases magistrales de algunos de los pianistas galardonados, y un ciclo de cine con las películas Levando anclas y Holiday in Mexico.

De izda a dcha en la mesa, Antonio Galera, Glôria Tello, Josep Vidal e Inés Sevilla. Imagen cortesía de la Diputación de València.

“Se trata de poner en valor a los tres Iturbi”, explicó el pianista Antonio Galera, refiriéndose a las figuras de los hermanos José y Amparo Iturbi, y al propio Premio Internacional de Piano, que se quiere “más abierto a la sociedad en general”, subrayó Tello. “Si los Iturbi eran universales que el Premio Iturbi también lo sea”, añadió Josep Vidal, jefe de servicio de Cultura de la Diputación de València, quien insistió en esa puesta en valor de los Iturbi y de una “figura tan universal como Amparo, aquí un poco olvidada”.

Vidal fue un poco más allá (“que la cosa no pare”), remarcando la idea de que el galardón “no se limite a ser un premio cada dos años, sino que los Iturbi estén más presentes en nuestra vida”. En la vida de todos los valencianos, precisó, “y no solo de Valencia”, buscando con ello “territorializar la acción”. De esta manera, el 20 aniversario se toma un respiro a nivel competitivo, volviendo el año que viene con su 21 edición, para relanzarse a través de la investigación de los Iturbi.

Inés Sevilla, comisaria de la exposición Iturbis que tendrá lugar en el Centre Cultural la Beneficència, avanzó que habrá programas de sus conciertos históricos, fotografías “muy interesantes”, currículums “de cómo se presentaron a sí mismos”, destacando los escasos estudios dedicados a sus figuras: ninguna biografía de José y prácticamente sin estudios, en el caso de Amparo. Robert O’Sullivan-Ballester, nieto de ésta, será quien arranque el ciclo de conferencias. También habrá una gala final en el Teatre Principal, conducida por Cashalada (Noelia Pérez y Josep Zapater), en la que se interpretarán fragmentos de música clásica, de jazz y de los musicales de Broadway. “Queremos que el Principal sea un escenario de Hollywood en homenaje a los Iturbi”, destacó Galera.

Frank Sinatra, Kathryn Grayson y Gene Kelly en ‘Levando anclas’, con música de José Iturbi.

Salva Torres

AVVAC presenta sus propuestas a Glòria Tello

Encuentro de AVVAC con Glòria Tello Company, concejala de Cultura del Ayuntamiento de València

Tras algunos desencuentros ya pasados y en un ambiente de entendimiento, el pasado martes, 19 de febrero de 2019, tuvo lugar una reunión en la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de València, entre su titular, Glòria Tello Company, y Rafael Tormo y Emilio Gallego, coordinador y coordinador adjunto, respectivamente, de Artistas Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC).

En esta reunión se analizó la condición de precariedad por la que atraviesa el colectivo, que se vio agravada para las/los artistas visuales en la ciudad, desde que en 2017 se perdiera la función, como centro de producción, de Las Naves. Glòria Tello manifestó su comprensión del asunto, así como su intención de retomar iniciativas desde el Ayuntamiento, basándose en la colaboración con los agentes sociales y entidades profesionales del sector de las artes visuales, como eje de sus actuaciones y pilar básico para el conocimiento de su realidad. De ese modo, AVVAC pasaría, junto a las asociaciones profesionales, a tener participación en un papel activo, en el futuro diseño de las políticas destinadas al sector desde esa concejalía.

Igualmente, los representantes de esta asociación hicieron entrega de una carta, que forma parte de una campaña dirigida a todos los grupos y responsables políticos de la Comunidad Valenciana, donde se explicita el cometido de la asociación, su posición desde una óptica profesional y se detalla, en líneas generales, la situación actual del colectivo.

En la misma misiva se hace hincapié, además de la labor reivindicativa de AVVAC en la necesidad de colaboración con instituciones, entidades y grupos políticos, entendiendo como uno sus cometidos, en hacer una la labor constructiva de asesoramiento pedagógico sobre las necesidades del sector.

Al margen del ámbito propio del Ayuntamiento, desde AVVAC se vio como una oportunidad perdida la inactividad de la Mesa sectorial, dependiente de la Consejería de Cultura de la Generalitat, no obstante se pasó revista a una serie de avances que se han producido en las políticas culturales, como la inclusión de los artistas en algunos ámbitos de decisión, jurados de concursos, etc., y aunque, aún de manera insuficiente, el inicio de una cierta apertura hacia nuevos modos de hacer más democráticos y ajustados a las necesidades actuales, no exentos de conflictos, como recientemente apreciamos con el tema de la elección de director del MuVIM.

Gloria Tello, Rafael Tormo y Emilio Gallego durante la reunión celebrada en la sede de la concejalía de Cultural del Ayuntamiento de València. Fotografía cortesía de AVVAC.

Gloria Tello, Rafael Tormo y Emilio Gallego durante la reunión celebrada en la sede de la concejalía de Cultural del Ayuntamiento de València. Fotografía cortesía de AVVAC.

Durante la reunión se constató como una de las tareas importantes, pendientes de abordar, la necesidad de que todas las entidades públicas o privadas que soliciten ayudas o subvenciones a la Administración Pública tengan como uno de los requisitos indispensables el cumplimiento del Manual de Buenas Prácticas del sector, del cual se le hizo entrega de un ejemplar impreso a la concejala (https://unionac.es/wp-content/uploads/2018/12/manual_buenas_practicas-baja.pdf)

Ante este planteamiento, Glòria Tello argumentó que desde su concejalía ya se incluye esta cuestión como requisito en cualquier licitación. También señaló la edil el poco margen que ha tenido en esta primera legislatura, dada la enorme problemática que había heredado de los responsables anteriores, así como la dificultad para abordar la multitud de tareas de esa concejalía, con poco personal y presupuesto, para abarcar grandes áreas, museos, salas, patrimonio y otros muchos aspectos, en muchas ocasiones, poco visibles. De nuevo nos encontramos cómo la cultura es relegada a un segundo plano, en el contexto de las políticas en general y de muchos ayuntamientos en particular.

Por último, la representación de Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló comentó con la titular de Cultura del Ayuntamiento la importancia capital que desde el colectivo concedemos a la aprobación del Estatuto del Artista, como medio de avanzar en la urgente mejora que requieren las condiciones de las/los artistas; que tras un primer impulso en ese sentido, con la aprobación por unanimidad de todos los grupos políticos presentes en el Congreso de los Diputados, de 75 recomendaciones de medidas y reformas (http://www.congreso.es/backoffice_doc/prensa/notas_prensa/61825_1536230939806.pdf), ahora corre le riesgo de paralizarse, debido a la convocatoria de los próximos comicios.

Ante esta tesitura, la asociación, como integrante de la Unión de Artistas Contemporáneos de España (UNIÓN_AC), informó a la concejala que AVVAC está trabajando en que se recoja en el borrador del Estatuto toda la compleja problemática del sector de las artes visuales, para que pueda ser abordada desde el Gobierno. A este fin reciente ha tenido lugar una entrevista de la presidenta de la UNIÓN_AC, Consuelo Vallina, con el ministro de Cultura, José Guirao, al cual se han dirigido nuevamente con posterioridad, tras el adelanto electoral, para solicitarle que, antes de finalizar con sus competencias en el Ministerio, trate de fijar algunos de los avances ya consensuados, por medio de la aprobación urgente de las leyes necesarias.

Por último, según manifiesta su coordinador general, Rafael Tormo, “desde AVVAC valoramos positivamente este primer contacto, considerando que podría ser un buen principio para normalizar la participación de las entidades profesionales en la elaboración de las políticas que nos afectan y, con ello, en la mejora de las condiciones de las y los artistas visuales y del tratamiento del arte en general en la ciudad”.

Gloria Tello, Rafael Tormo y Emilio Gallego durante la reunión celebrada en la sede de la concejalía de Cultural del Ayuntamiento de València. Fotografía cortesía de AVVAC.

Gloria Tello, Rafael Tormo y Emilio Gallego durante la reunión celebrada en la sede de la concejalía de Cultural del Ayuntamiento de València. Fotografía cortesía de AVVAC.

AVVAC

Más de 9.000 espectadores en la renacida Mostra

33 edición de Mostra de València–Cinema del Mediterrani
Del 18 al 28 de octubre de 2018

La 33 edición de Mostra de València–Cinema del Mediterrani llegó a su fin. Un festival que ha vuelto, tras seis años de ausencia, para ampliar el imaginario del cine de la cuenca del mediterráneo en nuestro país y que, celebrado del 18 al 28 de octubre, ha recibido un total de 9.178 espectadores.

Las cifras “demuestran que había ganas de Mostra, que los valencianos la echaban de menos y que València tiene potencial para ser el referente audiovisual del Mediterráneo. La nueva edición ha despertado interés, se han cumplido ampliamente nuestras perspectivas, y las numerosas sesiones en los Cines Babel y la Filmoteca,  han tenido una gran acogida”, apunta Gloria Tello, concejala de Cultura del Ayuntamiento de València.

Regresa convertido en toda una cita obligada para los amantes del cine contemporáneo, con una propuesta audiovisual cuidada y dinámica, así como un espacio de reflexión para repensar el Mediterráneo. “Y con una propuesta tan firme como la que se quiere apuntalar de nuevo en cada edición para lograr posicionar la Mostra como un festival de referencia de la ciudad”, añade Rosa Roig, directora de Mostra de València.

“La respuesta del público a la sección oficial ha sido más que notable. Tener salas rozando el lleno para ver películas tunecinas o libanesas inéditas en España demuestra que tenía sentido recuperar la esencia original de la Mostra”, explica el responsable de programación de Mostra de València Eduardo Guillot. En su opinión, el público ha apreciado la calidad de la propuesta artística de la Mostra.

De hecho, es una gran noticia para el responsable del festival el que hayan sido la Sección Oficial y la Sección informativa las de mayor afluencia de público. Una sección a competición que premió con sus Palmeras a tres propuestas de directores jóvenes. “Nos entusiasma que el jurado haya tenido en cuenta en el palmarés a los cineastas emergentes. Estoy convencido de que directoras y directores como Banu Sivaci o Nathan Ambrosioni darán mucho que hablar en el futuro”, señala Guillot.

Otra de las propuestas programáticas que mejor ha funcionado es la didáctica Mostra del Instituts, proyecciones escogidas por su temática, por donde pasaron 812 alumnos de 18 centros educativos de secundaria de València.

En 2018 la Mostra de València ha proyectado en las cinco salas de Babel y en la Sala Berlanga de la Filmoteca de València 87 títulos en 160 proyecciones: 67 largometrajes, seis mediometrajes y 14 cortometrajes. En las principales secciones pudo contarse hasta 22 estrenos nacionales. El festival ha contado con más de 35 invitados internacionales y 89 periodistas acreditados, 39% de prensa especializada.

Público en los cines Babel. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Público en los cines Babel. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Palmera de Honor de la Mostra a Abdellatif Kechiche

Abdellatif Kechiche, Palmera de Honor
33 Mostra de València-Cinema del Mediterrani
Del 18 al 28 de octubre de 2018

La 33 Mostra de València-Cinema del Mediterrani, del 18 al 28 de octubre del 2018 en los cines Babel y en IVC-La Filmoteca, entregará su otra Palmera de Honor al director franco-tunecino Abdellatif Kechiche. El director de ‘La vida de Adèle’ acudirá al festival donde se repasará su filmografía. “Esta segunda Palmera de Honor concedida a Abdellatif Kechiche pone la guinda a una edición de regreso de la Mostra que responde a la ambición con la que emprendimos su recuperación”, apunta Gloria tello, concejala de Cultura del Ayuntamiento de València.

Fotograma de 'La Faute à Voltaire'. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Fotograma de ‘La Faute à Voltaire’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

La obra del director franco-tunecino Abdellatif Kechiche (Túnez, 1960) es corta en cifra de largometrajes, pero larga en reconocimientos internacionales. Con ‘La faute à Voltaire’ (2000), su ópera prima, ya obtuvo dos premios en Venecia, y desde entonces no ha rodado una película que no haya participado en los festivales más prestigiosos del mundo. Para Eduardo Guillot, director de programación de la Mostra, “Abdellatif Kechiche representa a la perfección el espíritu del festival: un cineasta nacido en el norte de África que no se olvida de sus raíces, pero al mismo tiempo ha sabido hacerse un hueco en el panorama internacional abordando temas universales”.

Fotograma de 'L'Esquive'. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Fotograma de ‘L’Esquive’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Con ‘L’Esquive’ (2004) Kechiche ganó el César a mejor director y película, ‘Cuscús (La graine et le mulet)’ (2007) fue galardonada con el Gran Premio Especial del Jurado en Venecia, y la consagración definitiva le llegó gracias a ‘La vida de Adèle’ (2013), merecedora de la Palma de Oro en Cannes y que se llevó además el Premio FIPRESCI de la crítica internacional.

Una película que conquistó a todos los públicos e hizo que se otorgara, por primera vez en la historia, otras dos Palmas de Oro a sus dos protagonistas, Léa Seydoux y Adèle Exarchopoulos, recompensadas por escenificar su amor en carne viva a lo largo de los 180 minutos del film. Kechiche logra armar un drama amoroso apasionante.

Fotograma de 'La vida de Adele'. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Fotograma de ‘La vida de Adele’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

El de Kechiche es un cine caracterizado por el predominio de lo sensorial, único en su habilidad para capturar las emociones de los personajes, con un enfoque muy particular de la adolescencia, el deseo sexual o sus raíces africanas.

Su última película, ‘Mektoub, My Love: Canto Uno’ (2017), fue presentada en Venecia y propone una mirada nostálgica sobre la inocencia de la juventud. Su protagonista, Mektoub, es un joven amante del cine y aficionado a la fotografía que parece diseñado como alter ego del director. A través de él la película nos invita a pasar unos días de verano en un pueblo costero, en compañía de un nutrido grupo de chicos y chicas que se relacionan entre sí según el dictado de sus hormonas.

Estos ciclos homenaje se suman al repaso a la última hornada cinematográfica hecha en el Mediterráneo en su Sección Oficial, la sección informativa y los ciclos sobre el cine negro francés y el nuevo cine palestino, y los ciclos homenaje a Efthimis Filippou, Josep Anton Pérez Giner y Carles Santos, que conforman la 33 edición de Mostra de València-Cinema del Mediterrani.

Abdellatif Kechiche. fotografía de Michael Watier por cortesía de la Mostra de València.

Abdellatif Kechiche. Fotografía de Michael Watier por cortesía de la Mostra de València.