
Los Reyes: una entelequia. Cultos y navideños (VIII)
Entre los brindis, resuenan los nombres de los amigos que ya no están. Especialmente evocamos, con una resignación agridulce, a Íñigo. “¿Amatxu, los Reyes existen?”. “Íñigo, claro que existen: Gaspar, Melchor y Baltasar”. “Amatxu, esos ya sé que existen. Te preguntaba por los reyes de España”. Íñigo murió unos días después de aquella pregunta. Dio un puntapié a un paquete bomba que ETA había colocado en los bajos del coche de un guardia civil.








