Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (IV)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (IV)
Domingo 22 de marzo de 2020

Un considerable (y, a buen seguro, mayoritario) número de artistas, gestores y empresas culturales, medios de comunicación y otros agentes activos del entorno cultural sustentan un relevante porcentaje de su economía a través de convocatorias públicas, subvenciones y apoyo institucional.

Durante la pasada semana, los ministros de Cultura de España (José Manuel Rodríguez Uribes), Francia (Franck Riester) y Alemania (Monika Grütters) coincidían en considerar la cultura como un bien de primera necesidad y no un lujo del que prescindir en la presente crisis sanitaria (y económica), si bien Riester aseveraba que “el propio futuro de nuestro modelo cultural está en juego”.

Y si, efectivamente, se encuentran en juego aquellos paradigmas que han conducido la metodología de nuestro comportamiento, creación y consumo cultural, nada mejor que materializar una radiografía, inmediata y crucial, de nuestras insuficiencias.

En consecuencia –tras la primera, segunda y tercera entrega de ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’–, desde MAKMA proseguimos invitando a difundir su testimonio a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, musicales, cinematográficas, universitarias e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos desde el hogar la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) Tras el decreto de estado de alarma, ¿de qué modo afrontas tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevas a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

AIDA CHAVES (PRODUCTORA CULTURAL Y CODIRECTORA DE HYBRID ART FAIR | MADRID)

1) En casa, con mi marido, desde que le enviaron a teletrabajar el pasado miércoles. Así que yo también cogí los bártulos del estudio. Uno está en un despachito que tenemos y para el otro hemos montado un despacho improvisado en el salón. La verdad es que tenemos suerte de contar con algo de espacio para cada uno. Estamos un poco que no sabemos muy bien aún qué pensar sobre los tiznes que ha tomado la situación en tan poco tiempo. Ambos tenemos familiares que son personas de riesgo y solo esperamos que todo vaya bien en ese sentido.

2) El coronavirus va a marcar un antes y un después en la historia, creo que eso está clarísimo ya. Como es normal, ahora mismo se está priorizando la vida humana antes que la economía y espero que eso también pueda suponer un replanteamiento acerca de cómo hemos acelerado y enfocado nuestros comportamientos como sociedad, globalmente, en los últimos años, donde todo ha girado en torno al consumo. Esto, evidentemente, no quita que seamos muy conscientes de que nos vamos a enfrentar a una muy dura primavera; ya está afectando económicamente a muchas personas y a much@s compañer@s del sector. Esto nos va a golpear fuerte en muchos sentidos.

3) De momento, lo estoy llevando bastante bien. Estuve trabajando en casa muchos años, así que desde hace tiempo tengo rutinas: horarios marcados para trabajar, descansar, hacer deporte… Estos días he retomado la lectura de ‘Los jugadores de whist’, de Vicenç Pagès Jordà, he vuelto a oír música que hacía un montón que no escuchaba, como Jeff Buckley, MS MR, Alt-J… También he empezado y acabado series como ‘Years and Years’ y ‘Castlevania’. Además, en mi caso, me ayudan mucho las videollamadas o birraskype que también llevo haciendo años con mis amigos repartidos por el mundo.

4) Vamos a salir adelante. Desde luego, vamos a tener que agudizar nuestro ingenio para no caer en la desesperación, por más que nos guste el cine, leer, jugar videojuegos, dibujar… Está claro que vamos a querer salir del espacio y la situación que se nos ha impuesto. Pero lo importante tiene que ser pensar en el bien común, que esta medida no es un capricho.

ÁLVARO PONS (DIRECTOR DE LA CÁTEDRA DE ESTUDIOS DEL CÓMIC FUNDACIÓN SM-UV Y DEL AULA DE CÓMIC DE LA UNIVERSITAT DE VALÈNCIA | VALÈNCIA)

1) En casa y confinado… ¡Supongo que en la misma situación que casi todo el planeta!

2) Es muy difícil prever nada en esta situación. Es completamente inédita, cambiante a cada minuto, lo que hace complicadísimo hacer predicciones. En ese sentido, soy muy comprensivo con la clase política que está afrontando este reto. Es algo nuevo para lo que nadie estaba preparado y, peor, cómo se puede resolver. Las soluciones son resultados de prueba y error continuo, por lo que el escenario inmediato es complejo de imaginar. A modo general, es evidente que esta crisis no es comparable a la de 2008: no estamos hablando de una crisis sistémica como aquella, sino de un paro del sistema, un cierre inédito. Evidentemente, el golpe para la economía será brutal, desconocido, pero creo que a parada de burro le seguirá arrancada de caballo, con fuerza. El problema es que cambiará todo: esa arrancada solo podrá ser impulsada por el sector público y el privado más potente, las multinacionales, que pueden aprovechar para fagocitar todo resquicio de competencia, lo que genera no pocas incógnitas.

En lo social, espero que aprendamos todos y descubramos la necesidad de soluciones que favorezcan el mantenimiento de la salud pública, el sentido que tienen conceptos como la renta básica…

En lo cultural es donde veo más problemas: hoy por hoy, el sector cultural español depende profundamente del impulso público –por lo menos en actividades– y es más que probable que, durante un tiempo, todo el esfuerzo inversor público vaya al sector social, desplazando las partidas culturales a ayudas sociales y económicas. Eso implica un auténtico páramo para lo público: estamos viendo cómo casi todas las iniciativas culturales, jornadas, festivales, ferias, etc…, se están retrasando al último trimestre, creando una posible sobresaturación de oferta que no creo que ni llegue a darse ante la pérdida de ayudas públicas, como he comentado antes. Evidentemente, el consumo cultural caerá y para la delicada situación del sector puede ser una puñalada certera. En el caso de actividades culturales, creo que lo más sensato será hacer borrón y cuenta nueva, asumir que el 2020 no ha existido, y empezar a pensar en el 2021. Para la industria cultural, será necesaria una profunda actuación, que tiene que ir de ayudas públicas a campañas para estimular el consumo cultural.

3) Con paciencia y resignación. ¡Intentando que mi hijo no se vuelva ni un loco enjaulado ni un hikikomori pegado a la consola! Afortunadamente, tengo lecturas para diez cuarentenas, pero quiero compaginarlo con aprovechar para terminar de escribir un libro y preparar los materiales online de los cursos que doy en la universidad.

4) Solo animar a la gente a quedarse en casa, ser sensata con las indicaciones y paciente y tolerante: nadie sabe cómo afrontar esta situación y hay que asumir que solo con buena voluntad entre todos y todas podremos pasarla. Y que, cuando acabe todo esto, recuerden que la cultura en todas sus formas (lectura, cómics, películas, música, series…) habrá hecho mucho más leve el confinamiento. Entonces será cuando devolverle a la cultura su generosidad con la misma generosidad.

AMALIO VANACLOCHA (DIRECTOR DE LA GALERÍA VANGAR | VALÈNCIA)

1) Afortunadamente, me encuentro bien. El viernes 13 de marzo fue el último día que estuve en la galería. Desde entonces, en mi casa, en València, cumpliendo con el confinamiento, al tanto de todos los acontecimientos que se van sucediendo y procurando salir lo menos posible.

2) No me gustaría aventurarme, creo que todavía es pronto para sacar conclusiones, pero ya está siendo un duro golpe a todos los niveles. Pienso que, como sociedad, saldremos reforzados de esta crisis. Espero que la situación se alargue lo menos posible y la recuperación sea rápida.

3) Ante todo, de una manera positiva. Alternando trabajo pendiente de la galería y actividades que, desde que inauguré Vangar, el día a día no me permitía. Lecturas como ‘Historias de Nueva York’, del periodista Enric González, o series como ‘Stranger Things’, serán algunas de ellas. Me gustaría, también, visitar algunas de las exposiciones virtuales que están ofreciendo varios museos. Continuaré, en la medida de lo posible, haciendo algo de ejercicio.

4) Mucho ánimo a todas aquellas personas que lo estén pasando mal. Esto también pasará.

ANA RAMÓN RUBIO (CINEASTA | VALÈNCIA)

1) Estoy bien. En nuestra casa, en València, con mi marido y mi perro. De momento, todo en orden.

2) El escenario inmediato, duro, bastante duro. Colas en los supermercados, cierto grado de racionamiento, figuras de autoridad por las calles… Es un escenario irreconocible y, probablemente, toda esta situación se alargue más de lo previsto, pero creo que todos tenemos que ser conscientes de la importancia que tienen nuestras acciones individuales en toda esta crisis y contribuir a que se estabilice lo antes posible.

A medio y largo plazo, creo que el mayor cambio va a ser social. La mayoría de los españoles nos hemos sentido privilegiados e intocables y ahora llega una pandemia que ha cambiado un poco la perspectiva. En parte servirá para que más personas entiendan mejor a quienes vienen a España huyendo de lo que nosotros ahora no tenemos, que es algo tan básico como libertad y seguridad, y también para volver a poner en el punto de mira algo que hay que cuidar ante todo, que es la sanidad pública.

Económicamente, es el sector servicios es el que verdaderamente va a pagar toda esta crisis y el que creo que tardará más en reponerse de ella. La parte buena, tanto para hostelería y turismo como para el ámbito cultural, es que creo que la gente va a salir a la calle con unas ganas increíbles de libertad, de volver a ir a conciertos, al cine, al teatro, a los bares, a viajar… Espero que haya sido un parón temporal, pero que volvamos a nuestras vidas con más ganas que nunca. Creo que, a largo plazo, las cosas volverán a su punto de partida.

3) Yo trabajo mucho en casa, especialmente cuando estoy escribiendo, con lo cual ya estoy acostumbrada a la rutina de lo que ahora estamos llamando “teletrabajo”, pero que para nosotros siempre ha sido “ser guionista”. Lo que me cuesta es el aspecto social: ver a mis amigos, a mi familia, o a cosas tan sencillas como salir a pasear. Normalmente, salgo a andar todos los días mínimo una hora para despejar la mente y ahora me cuesta más concentrarme y trabajar si no lo hago. Además, hay un olor a tristeza en las calles que no ayuda, pero me he propuesto aprovechar esta cuarentena para aprender a tocar la guitarra. Al fin y al cabo, estoy confinada con un músico y cinco guitarras.

4) He de decir que, aunque para mucha gente este es su día 8 de confinamiento, para mí es ya el día 12. Yo tomé la decisión voluntaria de aislarme definitivamente el 11 de marzo, y de semiaislarme otra semana antes. No fui ni a la manifestación del 8M, ni a ninguna mascletá, ni a ningún evento con más de 10 personas desde que todo esto empezó. Mis amigos me decían: “si no te apetece venir, dilo”. No se creían que no iba a los sitios por el COVID-19, pero en casa solemos ver ‘Cuarto Milenio’, que en febrero y principios de marzo era el único espacio en el que se miraba a China, y en el que se avisaba de la situación a la que íbamos a llegar en Europa.

ARÍSTIDES ROSELL (DISEÑADOR, DOCENTE, GALERISTA Y COORDINADOR DE RUSSAFART | VALÈNCIA)

1) Estoy en Russafa, en casa, hace días que no salgo… Aclaro, he salido a Imprevisual Galería para buscar el material de trabajo que necesito para recluirme voluntariamente forzado y trabajar telemáticamente desde el hogar (“Hogar, que no A-Hogar”). Al igual que la mayoría, nunca había vivido una situación similar, algo atípico en todos los sentidos. Muy difícil de digerir. Pero la salud es lo primero.

2) El escenario inmediato es imprevisible, no lo saben ni los que saben. La fuerza de la pandemia hace prever el peor de los escenarios. Las informaciones que llegan (el constante bombardeo informativo) crean un estado general que desconcierta al contexto social; a la vez, crea mucha alarma. A medio plazo, nuestros negocios están cerrados, sin fecha de vuelta a la normalidad. Las galerías, salas de exposiciones, museos, librerías y teatros, todos cerrados. Conciertos cancelados, ferias anuladas (ej.: Feria del Libro), festivales o eventos culturales de relevancia aplazados sin fecha, otros anulados, a lo que se suman las cuantiosas pérdidas económicas y, en consecuencia, la cultura a la cola de la recuperación. Es cierto que muchas iniciativas están en curso y se agradece; la creatividad florece en tiempos difíciles. Conciertos online, bibliotecas virtuales gratis, museos virtuales a nuestra disposición que generan nuevos puentes con la cultura. Ojalá permanezcan en el tiempo, pero, por favor, que no generen nuevas formas de precarización. A largo plazo, creo que saldremos reforzados de esta situación, pero antes habrá que valorar el coste social y económico que va a suponer este tiempo de confinamiento, crisis y salud.

3) En el confinamiento voluntariamente forzoso que estamos obligados a cumplir por orden y fuerza mayor, en pos de la salud individual y colectiva, intento conciliar la calma en todo momento. Disfrutando de la familia, realizando actividades conjuntas, juegos y adelantando trabajo. Las nuevas condiciones laborales han activado el teletrabajo colectivo al que muchos nos hemos sumado, en la docencia sobre todo. En el tiempo que me queda, intento actualizarme con lecturas pendientes, fundamentalmente poesía. Del mismo modo, seguimos trabajando para la próxima edición de Russafart 2020, prevista para el 5, 6 y 7 de junio. Somos optimistas y espero que para esas fechas todo habrá pasado y que los artistas del barrio de Russafa volvamos a abrir los talleres y espacios expositivos para su cita bienal con el público valenciano. Estaremos ansiosos de abrazarles sin temor, eso sí, para contagiarles de cultura.

4) Comentarios o preguntas sin respuestas, etc.: ¿Qué se oculta detrás de esta situación límite? Nueva crisis económica mundial, liderazgo económico, supremacía, no lo sabremos nunca. Con lo cual me quedo con lo más cercano. ¿Qué pasará con la cultura?, ¿qué medidas se tomarán desde la administración local, autonómica o estatal para paliar la crisis que se avecina? Gestionar una crisis sanitaria de tal magnitud y sin precedentes no es fácil, pero de ahí las fortalezas y debilidades de un sistema de gobierno democrático. Deben dar respuesta a todos los sectores que se han visto afectados con medidas que apoyen la reactivación económica y que permitan el reflote sin grandes consecuencias. Y, por desgracia, la cultura está al final de la cola. Espero que esta vez me equivoque o que todo haya sido un sueño.

CARLOS MADRID (DIRECTOR DE CINEMA JOVE – FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE VALÈNCIA | VALÈNCIA)

1) En casa, y teletrabajando en la medida de lo posible.

2) La pregunta es muy general…, pero supongo que una reordenación de prioridades, un aprendizaje, crecimiento en lo personal, otra gestión del tiempo, del aguante, de la paciencia…

Espero que mucha gente aproveche para ejercer un mayor consumo de cultura. Las nuevas tecnologías nos lo ponen muy fácil, así que no hay excusa para leer libros pendientes de nuestra estantería (o versiones que podemos encontrar en PDF o ePub), ver películas, escuchar discos, ver conciertos… Y tampoco debería ser un drama no ver a nuestros amigos presencialmente. El Skype o cualquier modo de videollamada nos viene de perlas. Lo fundamental es adaptarse, hacer una vida lo más normal posible y tener en mente que esto no será para siempre.

En lo político, por lo que observamos, es el momento de ver cómo actúan ciertas personas en momentos de crisis en los que conviene estar unidos. Simplemente, vamos a ver quiénes hacen un ejercicio de responsabilidad y quiénes no.

3) En mi caso, y de momento, puedo hacer la mayoría de gestiones laborales desde casa (en un par de meses, ya veremos…). Aprovechamos, además, para hacer arreglos domésticos pendientes, algo de ejercicio para que los músculos no se atrofien y ver mucho cine (en esto último tampoco cambia mucho la cosa…). Con respecto a lecturas, aprovechando el tiempo libre, estoy acabando el clásico ‘Mientras agonizo’, de Faulkner, y a punto de empezar ‘La vida instrucciones de uso, de Perec. En cuanto a cine, estamos viendo alguna película que se nos escapó el año pasado y que ya se encuentra en alguna plataforma (‘The Souvenir’, de Johanna Hogg, o ‘Martin Eden’, de Pietro Marcello, además de revisitar el clásico ‘La ventana indiscreta’, de Hitchcock, en solidaridad con el pobre James Stewart, confinado seis semanas en su casa y aburriéndose como una ostra…), y, recientemente, hemos visto la serie ‘Heridas abiertas’, protagonizada por la gran Amy Adams, y que recomiendo a todo el mundo.

4) En mi caso, el teletrabajo es una opción, pero para mucha gente no, y esta situación va a implicar un drama económico en poco tiempo. Solo espero que las prometidas ayudas a quien lo necesite se agilicen y podamos estar orgullosos (y tranquilos) de que nuestros impuestos sirvan para lo fundamental y ayuden a quien más sufre.

Por otro lado, lo de quedarse en casa no es opcional. Quien sale a pasear por desafío, chulería o por pensar que la cosa no va con él debería pensar en dar ejemplo a los demás; en que mucha gente lo ve desde sus casas y puede optar por despreocuparse y seguir su ejemplo. Es un ejercicio de responsabilidad que deberíamos seguir todos. No vale con pensar en que las medidas son exageradas o dejan de serlo; hay que pensar en el ejemplo que se da a los demás con nuestras acciones, en tener sentido común y quedarnos en casa.

CARLOS SALAZAR (ARQUITECTO | VALÈNCIA)

1) En casa, con teletrabajo.

2) Una crisis general en todos eso ámbitos de la cual costará salir.

3) Sobre todo, trabajo, y lecturas, música, películas, televisión, redes sociales y teléfono.

4) Cuando pase todo podremos sacar conclusiones y discutir. Ahora solo toca actuar.

CHEMA LÓPEZ (ARTISTA Y PROFESOR DEL DEPARTAMENTO DE PINTURA DE LA FBBAA DE LA UPV | VALÈNCIA)

1) Tras superar el pasado viernes (13 de marzo) la desagradable sensación de estar protagonizando ‘Years and years’, en estos momentos me encuentro muy tranquilo, en modo zen, consciente de que esto va para largo. Estoy en casa, con Marta y nuestro hijo Dani, por tanto, no puedo sentirme mejor acompañado. Lo que peor llevo es estar lejos de mis padres, que, como todos los mayores, son los que se encuentran en peor situación (no voy a entrar en detalles).

2) Las consecuencias son impredecibles; además, no sirve de nada plantear futuribles, las cosas nunca acontecen como imaginamos. Sin embargo, lo que más me preocupa, incluso más que la pandemia, es la inevitable crisis económica y que todo esto se convierta en excusa para un definitivo giro autoritario a nivel global, cosa que, por otra parte, ya se estaba produciendo.

3) Para pasar estos días estoy aprovechando para leer todos esos libros que vas acumulando y que nunca encuentras tiempo para leer. Además del surtido material para las clases (me ha gustado especialmente ‘El ojo y la navaja, el mundo como interfaz’, de Ingrid Guardiola), tengo pendiente una biografía de Otis Redding y acabar el magnífico número de la revista Concreta que Pedro G. Romero ha dirigido sobre gitanos y flamencos. Por otra parte, llevo entre manos tres novelas, ‘Enciclopedia B-S’, de Burucúa, ‘La batalla de Occidente’, de Vuillard, y lo último que han publicado de Lucia Berlin, con un título muy apropiado para estos días: ‘Bienvenida a casa’.

A nivel familiar hemos creado un pequeño cronograma de actividades, no muy rígido, una guía que sirva para crear rutinas a un niño de 11 años encerrado todo el día en casa. Además de las tareas del cole, lecturas varias, sesiones de clásicos del cine (‘Con faldas y a lo loco’, ‘Dos hombres y un destino’, ‘La lengua de las mariposas’, etc.), incluso unas tablas de gimnasia a las que desgraciadamente aún no he tenido tiempo de incorporarme.

4) Para terminar, sigo esperando ansioso y muy atento la anunciada donación de 65 millones a la sanidad pública por parte del rey emérito.

CONCHA ROS (ARTISTA Y PRESIDENTA DE LA DELEGACIÓN TERRITORIAL DE LA COMUNIDAD VALENCIANA Y MURCIA DEL IAC | VALÈNCIA)

1) Estoy en València, en mi casa, con mi hija Julia, mi perro Teo y mi canaria Roxy, que nos alegra las mañanas. Me encuentro en una situación envidiable, la verdad, si pienso en todas las personas que están teniendo que dar la cara para hacer frente al maldito virus…

2) No quiero ser ceniza, pero me temo que el escenario inmediato va a seguir siendo el que ahora mismo es, es decir, el de confinamiento, al menos durante un mes. Ya que estamos haciendo este esfuerzo, este parón tan brusco en nuestras enloquecidas rutinas diarias, deberíamos arremangarnos, mentalizarnos y “hacerlo bien”, eliminando, al menos en un gran porcentaje, la posibilidad de contagio.

Las consecuencias desde el punto de vista social las veremos a medio plazo, pero necesito ser optimista y pensar que esta barbaridad va a servir para espolear conciencias y parar la locura neoliberal en la que estamos (¿estábamos?) inmersas. En el plano cultural…, vislumbro, de nuevo, el desierto… Pero, como comentaba hoy con una amiga, la gente del arte y de la cultura en general tenemos un máster en resiliencia, así que aquí seguiremos cuando todo esto acabe. ¿Lo económico? Sin comentarios. Y respecto a lo político, en estos momentos tan críticos solo le pido a la clase política que trabaje codo con codo, como dice Drexler, para salir de esta distopía en la que nos hemos visto envueltos sin comerlo ni beberlo. ¡O, mejor dicho, sin besarlo ni abrazarlo!

3) Afronto el confinamiento con mucha serenidad, la verdad. En el fondo soy un poco rata de biblioteca y, además, esto me permite charlar más con mi hija, leer, ver cine, ordenar papeles de esos que se amontonan junto al ordenador y, sobre todo, dibujar. ¡Bisogna fare di necessità virtù!

4) Quiero hacer un alegato a favor de la cultura y la educación, dos cosas que para mí son la misma. Está resultando evidente, tras solo unos pocos días de confinamiento, lo importante que es para las personas tener “la cabeza bien amueblada” para poder sobrellevar esta situación, y lo mucho que en ello tiene que ver la presencia de la cultura en el currículo educativo. Saquemos conclusiones y, por encima de todo, pongamos el foco en la empatía y los cuidados.

Aprovechemos la ocasión y humanicémonos de nuevo, por favor.

EDUARDO GUILLOT (DIRECTOR ARTÍSTICO DE MOSTRA DE VALÈNCIA-CINEMA DEL MEDITERRANI | VALÈNCIA)

1) En casa con mi pareja, la mejor compañía posible, encerrados desde que se impuso el confinamiento. Y en permanente comunicación con mis padres, porque ambos viven solos y están en edad de riesgo.

2)
Es una pregunta amplísima, pero diría que las cosas van a cambiar bastante si la situación actual se prolonga. En ámbitos relacionados con la cultura, se están cancelando rodajes y todo tipo de actividades que no siempre se van a poder reubicar en el calendario, lo que afectará a un elevado número de trabajadores, especialmente a los freelance. De hecho, creo que el impacto va a ser más económico que sanitario. A largo plazo, y por cuestiones de agenda, me parece casi imposible que todo lo que se está suspendiendo pueda recuperarse. Y si se hace, la oferta cultural de otoño e invierno será de tal calibre que el consumidor no podrá abarcarla, con las consecuencias que eso puede acarrear. En muchos casos, sería más sensato dar 2020 por perdido (como se rumorea que va a hacer Cannes) y seguir trabajando de cara a 2021, recuperando lo que se pueda y haciendo borrón y cuenta nueva con lo que no. A otros niveles, me encantaría que esta crisis supusiera el colapso definitivo del podrido sistema capitalista, pero me temo que no tendremos esa suerte.

3) Hace poco que se abrió la convocatoria de recepción de películas para la Mostra 2020, que se celebrará en octubre, si todo va bien y la situación se ha normalizado para entonces, por lo que mi teletrabajo está consistiendo, básicamente, en ver cine sin parar. Tenemos ya más de 150 títulos inscritos, así que no tengo tiempo de aburrirme. Además, cuando quito la vista de la pantalla, estoy poniéndome al día con lecturas pendientes, como “Vivir abajo”, de Gustavo Faverón Patriau, o “GB84”, de David Peace.

IÑAKI TORRES (ESCRITOR | ALGORTA, GETXO)

1) En Algorta, de la playa al monte, por calles desiertas como en una novela de Ballard.

2) Cada vez más aislados, en medio de tanta comunicación. Nos gusta pensar que somos independientes, individualistas, cuando la realidad grita lo contrario, que todo está interrelacionado: cualquier interrupción crítica como esta hace que las piezas caigan en un efecto dominó. Estaría bien no perder de vista que todos somos necesarios y estamos mejor juntos, colaborando.

3) Como el aislamiento, sobre todo el forzado, nos habla de lo que estamos hechos, es una buena oportunidad para ver qué es eso: la hoja en blanco.

JOSÉ LUIS MORENO (DIRECTOR ADJUNTO DE AUDIOVISUALES Y CINEMATOGRAFÍA DEL IVC | VALÈNCIA)

1) Seguimos trabajando para que la maquinaria cultural administrativa no pare. En cuanto a salud bien, sin problemas.

2) Va a ser un escenario “apocalíptico”, que se suele decir. Vamos a tener que construir casi desde cero porque las consecuencias económicas para el sector cultural van a ser muy duras. A largo plazo nos recuperaremos, pero tendremos que hacer un sobreesfuerzo cuando pase esta cuarentena. Si todos aportamos, lo lograremos.

3) Será un confinamiento laboral, ya que seguimos trabajando en normativa y convocatorias que afectan al sector audiovisual y que deben publicarse en abril o mayo para no causar más perjuicio al sector.

Dedicaremos tiempo para hacer ejercicios dentro de casa para mantenernos en forma. Y aprovecharé para recuperar películas que nunca tengo tiempo de ver.

4) Mucho ánimo a todo el mundo. De esta saldremos. Ahora mismo hace falta apoyo y solidaridad, y luchar todos juntos contra esta epidemia que no esperábamos.

Mª ÁNGELES FAYOS (GESTORA DEL TEATRO OLYMPIA Y TEATRE TALIA Y PRESIDENTA DE AVETID | VALÈNCIA)

1) Actualmente en casa y conectada por WhatsApp, FaceTime e e-mail.

2) Se ha paralizado todo y es un mazazo económico sin precedentes, porque no solo se han cerrado los teatros, sino que todos los agentes culturales están parados. Va a costar mucho a nivel económico recuperarse. Pero a nivel social estoy gratamente sorprendida, no solo por cómo ha respondido el equipo humano que trabaja en Olympia Metropolitana, arrimando el hombro, sino por las espectadoras y espectadores que están pendientes de aplazamientos de las obras y con una paciencia infinita en las devoluciones. Va a haber un antes y un después del coronavirus.

3) Al principio es difícil parar, pero luego es muy bueno poder estar más tiempo con la familia y, como no estoy mucho en casa, aprovecharé para organizar y leer libros de un tirón, aparte de ver películas y series, sin ir directa al último episodio.

4) Aunque ahora todos estamos muy preocupados, es curioso que muchas propuestas de amigos son siempre culturales y eso indica la importancia que tiene para el ser humano respirar arte, música, teatro, danza… La cultura nos enseña a pensar y a mirar y ver, y la pandemia nos ha llevado a pensar sobre nosotros mismos y a mirarnos a los ojos, los unos a los otros. Debería hacernos más fuertes como sociedad y, si somos capaces de aprender, algo bueno podría quedar de este difícil período.

SILVIA MERCÉ CERVELLÓ (ARTISTA, DOCENTE Y SUBDIRECTORA DEL DEPARTAMENTO DE DIBUJO DE LA FBBA DE LA UMH DE ALTEA, ALICANTE | VALÈNCIA)

1) Vivo en València con mis dos adolescentes, Alejandro y Nacho, en un 2º piso con balcón a la calle, en el Ensanche, y nos quedamos los tres en casa hasta nueva orden.

La única privilegiada que baja por el barrio, dentro de los parámetros permitidos, soy yo. Surrealista, caótico, solidario, contundente y desconcertante es el poso que te deja acercarte a la farmacia o a por productos de necesidad. De puertas adentro, sin horario y a la espera de calendario, o como bien dice una famosa publicidad: “Bienvenidos a la República Bananera de mi Casa”.

2) Desde una mirada expectante, el escenario más inmediato que se nos plantea nos sumerge en una sensación de fragilidad y fuerza, a la vez que no sigue ningún hilo conductor establecido, más allá de una dinámica cambiante por su falta de precedentes, pero con una desbordante capacidad de unión, por aquello de que «la unión hace la fuerza»… Nos encontramos desnudos ante una marea de situaciones nuevas que nos viene grande.

A pesar de la crisis socioeconómica que apunta con fuerza, no dejan de venirme a la cabeza canciones como las que tanto hemos escuchado estos días: ‘Resistiré’, del Dúo Dinámico, o ‘Brindemos por la vida’, de Macaco…; o ‘Gracias a la vida’, que tan bien han interpretado Joan Báez y tantas otras voces.

Gracias al personal sanitario, a todas los que trabajan y reponen en establecimientos alimentarios, a los cuidadores, a quienes están detrás de todas las necesidades para que este planeta siga girando. GRACIAS.

3) Aprovecho para darle cuerpo a mi próxima propuesta artística: ‘Travesía/tránsito’, libros de viajes, como el muy recomendable ‘Viaje al Mekong’, de Javier y Gorka Nart (que terminé ayer), ‘Viajeros por el Conocimiento’, de Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, o lecturas de pensamiento artístico y novelas de escritoras favoritas, como la última de Amy Tan, ‘Recuerdos de un sueño’…

Lo compagino produciendo obra, viendo películas y alguna serie, y, por supuesto, conectándome al mundo del ocio, la cultura y las redes sociales por Internet y móvil. Pero de lo que más disfruto en este confinamiento es de compartir con Alejandro y Nacho opiniones que cruzamos entre comidas y ratitos de los que ellos escapan al mundo del wifi.

4) Amigos, familia y querido mundo: besos voladores y no dejéis de cumplir para hacernos fuertes y de tomar vitaminas para reforzar defensas…

Y… “Quédate en casa”. Nos conectamos esta tarde en los balcones para aplaudir a todos los que batallan en primera línea.

SUSO GIMÉNEZ (NEUMÓLOGO Y COMPOSITOR, GUITARRA ACÚSTICA Y VOCALISTA DE PETIT MAL | VALÈNCIA)

1) Con mi familia en nuestra casa de Burriana. Estamos bien, pero son días de desasosiego. Aunque las cosas por aquí aún no están muy mal, todo puede cambiar rápidamente y alterar nuestras vidas: mi mujer y yo somos médicos.

2) Viendo cómo evolucionan las cosas en Italia, en Madrid…, es difícil ser optimista a corto plazo. Se aproximan meses muy duros en lo profesional. Como neumólogo, tendré que atender en los próximos días a mucha gente que lo estará pasando muy mal y espero estar a la altura.

Las consecuencias de esto son imprevisibles.

En cuanto al futuro, sí que quiero tener cierto optimismo: echando la vista atrás, no hay que olvidar que tras la terrible pandemia de gripe de 1918 y de la Primera Guerra Mundial, con un sufrimiento inimaginable para la población, lograron sobreponerse, y lo que vino después fueron “Los felices años veinte”. Ojalá todo pase y logremos superarlo pronto.

3) El tiempo que no estamos trabajando lo pasamos, efectivamente, confinados en casa, con nuestros hijos, que aún son pequeños. De momento lo llevamos bien, pero me temo que aún quedan muchos días de estar en casa por delante.

Los pocos ratos que no estoy estudiando y formándome para lo que vendrá lo empleo en estar con mis hijos y, si me queda algo de tiempo, en tocar la guitarra intentando relajarme y hacer canciones nuevas. Ahora mismo, mientras escribo esto, estoy escuchando un maravilloso vinilo que adquirí en Discos Amsterdam hace unas semanas: ‘Cry’, de Cigarettes After Sex.

Mi libro de cabecera estos días está siendo ‘Fractura de tibia y peroné’, de Dani Cardona, que está consiguiendo abstraerme algunos ratos de la dura realidad, porque es realmente ameno y divertido.

4) Cada día que pasa queda menos para que esto acabe. Estoy deseoso de volver a la normalidad y de poder abrazar a mis padres, al resto de mi familia, a mis amigos…

Merche Medina

‘Odds’, el futuro en el presente

‘Odds’, de Iñaki Torres
LC Ediciones
Show cooking del chef Txetxu González
Estudio de Iñaki Torres
C / General Eraso, 1, tercera planta, puerta 11. Deusto (Bilbao)
Viernes 14 de diciembre de 2018

El escritor vasco Iñaki Torres presentó el pasado viernes 14 de diciembre, acompañado por Danae N [https://sintintaenelboli.wordpress.com/], en su estudio de Deusto su segunda novela ‘Odds’, de la editorial LC Ediciones. La presentación, que empezó pasadas las 19.30 horas y se prolongó luego con el show ccoking del chef bilbaíno Txetxu González, se convirtió en un debate improvisado acerca del futuro, el uso que los humanos damos a la tecnología y los límites de ésta.

Danae N e Iñaki Torres, durante la presentación del libro 'Odds'. Fotografía: Néstor Navarro

Danae N e Iñaki Torres, durante la presentación del libro ‘Odds’. Fotografía: Néstor Navarro

‘Odds’ insta a la reflexión, no busca juzgar, solo presenta un futuro en donde la tecnología mejora al ser humano a través de chips, nanotecnología y otras herramientas que parecen alejar al humano de su propia esencia.

Durante la presentación se expusieron una serie de cuestiones difíciles de contestar: ¿Dónde están los límites en el uso de la tecnología? ¿Perdemos la privacidad y el control de nuestras vidas en pro de una vida mejor? ¿Quiénes son realmente los responsables de su uso? ¿Quién las implanta o el que decide implantársela?

Iñaki Torres, en un momento de la presentación de su libro 'Odds'. Fotografía: Néstor Navarro

Iñaki Torres, en un momento de la presentación de su libro ‘Odds’. Fotografía: Néstor Navarro

Estas y otras reflexiones le sirvieron al autor para situar al lector en el inicio de su novela e introducirlo en una realidad que, lejos de considerarse ciencia ficción, ya está ocurriendo en la actualidad.

Iñaki Torres nos introduce en un mundo futuro a través de los ojos de sus personajes, cada uno con intereses distintos y un punto de vista de la vida diferente. ‘Odds’ es, sin duda, un libro necesario que nos lleva a reflexionar sobre el rumbo que está tomando nuestra sociedad.

El chef Txetxu González, en el show cooking organizado durante la presentación del libro 'Odds' de Iñaki Torres. Fotografía: Néstor Navarro.

El chef Txetxu González, en el show cooking organizado durante la presentación del libro ‘Odds’ de Iñaki Torres. Fotografía: Néstor Navarro.

‘Odds’ está ya disponible en la web -https://lcediciones.amarante.es/- y en www.amazon.es

Presentación del libro 'Odds', de Iñaki Torres. Fotografía: Néstor Navarro.

Presentación del libro ‘Odds’, de Iñaki Torres. Fotografía: Néstor Navarro.

Portada del libro 'Odds', de Iñaki Torres.

Portada del libro ‘Odds’, de Iñaki Torres.

Video de la presentación de ‘Odds’, realizado por el propio autor de estas líneas

Presentación Odds from Makma on Vimeo.

Néstor Navarro

El futuro distópico de ‘Odds’

Odds, de Iñaki Torres
Presentación del libro
C/ General Eraso, 1, tercera planta, puerta 11. Deusto (Bilbao)
Viernes 14 de dicembre de 2018, a las 19.00h

El artista bilbaíno Iñaki Torres presenta su segunda novela de ciencia ficción cuyo título ‘Odds’ hace referencia a ciertas probabilidades en contra con que cuenta un individuo en su faceta de perdedor, en el marco de una sociedad distópica, reverso de las grandes utopías imaginadas en el pasado para lograr un mundo perfecto.

Publicado por  LC ediciones, ‘Odds’ es un libro de ciencia ficción especulativa que adelanta un futuro distópico gobernado por las leyes de mercado cuyo rastro puede encontrarse en la embrionaria posthumanidad actual.

El lector se encontrará en un mundo dominado por una política en su última fase de privatización de los recursos básicos y con una sociedad dividida entre posthumanos mejorados nanotecnológicamente, ciborgs implantados de segunda clase y biológicos desahuciados a una existencia residual.

Iñaki Torres escribió en 2016 su primera novela, ‘Croma’, donde indagaba acerca de un futuro amenazado por su propia evolución.

Después de la presentación, los asistentes podrán disfrutar de un show cooking realizado por el chef Txetxu González. El libro ya se encuentra disponible en LC ediciones, https://editorialamarante.es/libros/lc-ediciones/odds y en Amazon, www.amazon.es.

Einöde, obra de Iñaki Torres, para la portada de la novela 'Odds'. Imagen cortesía del autor.

Einöde, obra de Iñaki Torres, para la portada de la novela ‘Odds’. Imagen cortesía del autor.

Por un simple acto de empatía

Con la Música a otras partes
Teatro Meatzari
Plaza Meatzari, 1. Muskiz (Bizkaia)
Domingo 2 de abril de 2017

Un acto solidario surge cuando haces tuya la difícil situación del otro. No tiene por qué ser explicado o justificado. Se hace simplemente. Cuando nace de esa empatía, es como si extendiera sus raíces a cualquier persona y a cualquier parte del mundo. Por ejemplo, a cualquier lugar donde haya guerra. No sólo esa guerra que destruye países, sino también la que queda de puertas adentro, en la propia casa, o incluso más cerca, en la intimidad de la persona donde suceden cada día guerras intestinas y silenciosas.

¿Por qué hay guerras? ¿Y por qué no deja de haberlas?

Hablar de intereses políticos, religiosos o económicos es hablar de intereses de ideas, creencias o posesiones. Para defender o imponer esas ideas, creencias y cosas, matamos y morimos. Como si nuestro equilibrio mental dependiera de eso y no encontráramos otra manera de vivir.

El pasado domingo 2 de abril se realizó en el teatro Meatzari de Muskiz (Bizkaia), un acto solidario por las personas que huyen de la guerra o de la miseria, bajo el lema ‘Con la Música a otras partes’. El acto, organizado por personas sin ninguna filiación concreta, tan sólo comprometidas con ese problema, corrió a cargo de Aníbal Campo, que reunió a músicos de diferentes estilos y alternó sus actuaciones con textos y vídeos, como el de Imanol Bueno sobre la tragedia de los refugiados en Lesbos y que describe en su libro ‘La puerta cerrada’.

El evento contó con un espectáculo de danza Feedback protagonizado por Ana Capilla, una actuación del grupo de Break Dance Feel the sound junior, temas del cantautor Luis Mateos, canciones interpretadas por Orbayu Campo, Iraia Garmendia y Paule Bilbao, la Coral Maitia dirigida por Ainhoa Uria, y el grupo de txalaparta y percusión africana Euskaldun-dun.

Con la Música a otras partes. Imagen cortesía de los organizadores.

Con la Música a otras partes. Imagen cortesía de los organizadores.

Ver video del evento realizado por Néstor Navarro

Con la música a otras partes from Makma on Vimeo.

Iñaki Torres

«Vivir de espaldas es vivir una vida de ficción»

Croma, de Iñaki Torres
Ediciones Atlantis
Presentación de la novela en el estudio del autor
C / General Eraso, 1. Planta 3 – Puerta 11. Bilbao
Viernes 16 de diciembre de 2016

La escritora Mónica Gallego fue la encargada de presentar la primera novela de Iñaki Torres, ‘Croma’.  La obra, publicada por Ediciones Atlantis, se compone de 18 capítulos divididos en dos partes, en las cuales los protagonistas deberán enfrentarse a un hecho inamovible: la implantación en el cerebro de un microchip. Este hecho es el que marca toda la historia, ya que los personajes que no lo tienen implantado deberán decidir qué están dispuestos a hacer para mantener su libertad o, más bien, si quieren seguir siendo libres. «Vivir de espaldas es vivir una vida de ficción», aseguró el novelista en un momento de su intervención.

Cubierta de la novela 'Croma', de Iñaki Torres.

Cubierta de la novela ‘Croma’, de Iñaki Torres.

La presentación, acompañada de un show cooking a cargo de Txetxu González, estuvo marcada por la curiosidad del autor por la reacción de las personas ante el siguiente hecho: «Más allá de las situaciones a las que uno debe enfrentarse, lo que me interesa es la reacción que cada cual tiene ante cuestiones como ¿qué ocurre cuando te encuentras ante una situación que no puedes cambiar?», se interrogó el autor. ¿O qué sucede cuando los protagonistas ven que ese chip en el cerebro tiene como fin manipular? ¿Cómo luchar contra eso?

El cocinero Txetxu González (izquierda) en el show cooking que acompañó a la presentación de la novela 'Croma', de Iñaki Torres. Imagen cortesía del autor.

El cocinero Txetxu González (izquierda) en el show cooking que acompañó a la presentación de la novela ‘Croma’, de Iñaki Torres. Imagen cortesía del autor.

El título se refiere a la pantalla denominada Croma que se usa en el cine para proyectar una realidad. La obra, como nos sucede a nosotros cuando vemos ciertas películas, se cuestiona acerca de «qué es realidad y qué no». Iñaki Torres se esforzó por recalcar la subjetividad de todo esto, ya que como él mismo dijo: «Si se escribiera una misma situación por diferentes personas, la realidad sería diferente según cada cual».

Aunque ‘Croma’ está catalogada como Ciencia Ficción, no se puede decir que esto sea del todo exacto, por lo menos no como entendemos este género. Más bien se trata de una historia de ficción que hace plantearse al lector cómo reaccionaría ante una situación que, si somos sinceros, puede llegar a suceder.

Iñaki Torres, junto a Mónica Gallego, en un momento de la presentación de su novela 'Croma'. Imagen cortesía del autor.

Iñaki Torres, junto a Mónica Gallego, en un momento de la presentación de su novela ‘Croma’. Imagen cortesía del autor.

El autor recalcó que su obra era perfectamente extrapolable a la vida real, porque «lo literario tiene que ver con las cosas que nos pasan ya que, si no, uno lo ve desde fuera y la valoración que se hace es un poco fría». ‘Croma’ humaniza a los personajes porque ellos, al igual que nosotros, nos enfrentamos a dilemas y situaciones que nos hacen reaccionar de manera inesperada, según nuestra forma de ser.

‘Croma’ lleva a la reflexión, impulsa al lector a que vea más allá, a involucrarse en una situación de la que no se puede escapar.  ¿Aceptarías implantarte un chip en el cerebro por salud y seguridad? ¿Somos tan libres como pensamos? ¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar por tu libertad? La novela ya está en librerías, así como en la propia web de Ediciones Atlantis.

Presentación Croma from Makma on Vimeo.

Danae N

‘Croma’ o el alto precio de la seguridad ciudadana

Croma, de Iñaki Torres
Ediciones Atlantis
Presentación del libro en su Estudio con show cooking y catering de Txetxu González
C / General Eraso, 1. Planta 3 – Puerta 11. Bilbao
Viernes 16 de diciembre de 2016, a las 19.00h

«A cámara lenta, en plano cenital, las bolas de malabar rodaban en el aire como planetas, emergiendo y desvaneciéndose en el tejido sin tiempo de un fondo borroso. La lente descendió despacio y capturó, en primer plano, un rostro de ojos dilatados y burlones y una boca animal que reía en la sombra».

Así arranca ‘Croma’ la novela de ciencia ficción que Iñaki Torres presenta este viernes en su estudio de Deusto (Bilbao), con un showcooking y catering ofrecido por el cocinero Txetxu González, que inspirándose en el género de la novela editada por Atlantis creará una serie de platos para la ocasión.

Presentación de Croma, de Iñaki Torres. Ediciones Atlantis.

Presentación de Croma, de Iñaki Torres. Ediciones Atlantis.

En ‘Croma’, un director de cine en paradero desconocido y miembros del rodaje de la película que da título a la novela, son los únicos que aún no tienen implantado el syn, un microchip cerebral impuesto por el Goren –el nuevo y poderoso gobierno europeo– para garantizar la seguridad ciudadana, pero cuyo objetivo real es otro muy distinto.

Sospechando que Croma puede resultar de alguna manera una amenaza contra sus intereses, el Goren decide vigilar de cerca el rodaje, y al mismo tiempo, investigar el paradero de Karval, el director de cine cuyas películas han agitado tan inquietante realidad.

Ante la amenaza de ser capturados por el gobierno, los protagonistas deberán enfrentarse a situaciones que les hará cuestionarse hasta dónde serán capaces de llegar por defender su libertad.

Imagen de portada de 'Croma', de Iñaki Torres.

Imagen de portada de la novela ‘Croma’, de Iñaki Torres. Ediciones Atlantis.

 

Doce artistas transitando por doce Sendas

Sendas. Exposición colectiva
Galería Fariza
C / Urkijo, 27. Las Arenas (Vizcaya)
Hasta el 20 de octubre

La galería Fariza dio la bienvenida al mes de octubre con la exposición colectiva  Sendas. Clemente García, Dolores de Loma, Iñaki Torres, Fuensanta Ruiz Uríen, José Luis Pacheco, Lucía Higueras, Luis Pardo Martínez, José Luis Flórez de Uría, Miguelina Roldán, Rovira Rusiñol, Wakizashi y Juan María Estancona son los protagonistas de esta exposición. Doce artistas, doce estilos, doce formas de ver una misma realidad.

Las obras, de dimensiones variadas, se entremezclan en un pequeño espacio, en donde el visitante puede sumergirse en diferentes universos, tan distintos como sus artistas.

Inauguración de 'Sendas' en la galería Fariza. Fotografía: Danae N.

Inauguración de ‘Sendas’ en Fariza. Imagen cortesía de la galería.

Esculturas y pinturas de todos los estilos conviven en una galería pequeña que cuenta con pocos meses de vida pero que busca concentrar diferentes puntos de vista en un solo lugar.

Paisajes y retratos, mar y tierra, realidad e interpretación, colores y texturas…una combinación de elementos con la que se busca representar aquello de en la variedad está el gusto.

Obra de Iñaki Torres en la exposición 'Sendas' de la galería Fariza.

Obra de Iñaki Torres en la exposición ‘Sendas’ de la galería Fariza.

Video de la exposición ‘Sendas’ realizado por Néstor Navarro:

Exposición Sendas from Makma on Vimeo.

Danae N.

 

La seducción del cartel

Mensajes desde la pared. Carteles en la colección del Museo de Bellas Artes de Bilbao (1886-1975)
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 18 de enero, 2016

El Museo de Bellas Artes de Bilbao inaugura una muestra con más de doscientos carteles de fondo propio. Son carteles comerciales, turísticos, taurinos, de cultura y entretenimiento, de ferias y congresos, deportivos y políticos. Abarcan un período de casi cien años (de 1886 a 1975) y reúne a autores de la talla de Picasso, Dalí, Miró o Chillida. Pueden verse por ejemplo los famosos carteles que el fotógrafo Richard Avedon creó para The Beatles, el de Milton Glaser para Bob Dylan, los de Saul Bass para varias películas de Otto Preminger, o el de Dorotea Fischer-Nosbish para el de Billy Wilder protagonizada por Marilyn Monroe, La tentación vive arriba.

Cartel de Bob Dylan, por Saul Bass. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de Bob Dylan, por Milton Glaser. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

El cartel moderno, como todo acto publicitario, entra en el orden (o desorden) de la seducción. Visitar un lugar turístico, comprar una marca, acudir a un espectáculo o difundir una idea política, se convierten en objetos de seducción, y por supuesto en producto. Algo que hay que consumir. El consumismo es el objetivo final. Y la seducción, el medio.

Uno de los carteles de la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

El cartel arranca a mediados del siglo XIX como uno de los nuevos lenguajes del liberalismo económico, es decir, de la burguesía. La burguesía, excluida de todo protagonismo en los gobiernos feudales y absolutistas, se reivindica cuando estos se derrumban proclamando la autoridad del individuo como auténtico eje social. Aunque también para convertirlo en el perfecto consumista, en el eterno comprador que mantendrá el nuevo orden basado en esa consideración de que absolutamente todo puede ser considerado producto, incluido por supuesto el propio consumidor.

Cartel de John Lennon en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de John Lennon en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

También las litografías de contenido político que pueden verse en esta exposición, demuestran cómo el aparato propagandístico se unió a esa corriente liberal desde la convicción o la necesidad de considerar la idea política también un producto que había que difundir, a través de la cual había que persuadir, seducir, para satisfacer los propios intereses de cada partido.

Cartel de la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Una situación no muy distinta de la actual, donde la relación (individual o colectiva, pública o privada) se basa en el intercambio, el servicio, la funcionalidad, el uso y la persuasión. Una muestra de este gran escenario propagandístico, de este enorme trabajo persuasivo y seductor, son estas litografías donde la creatividad de los autores se mantiene en perfecto equilibrio con lo que, no lo olvidemos, debe anunciar. Que para eso están.

Cartel de Marilyn de la película La tentación vive arriba en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cartel de Marilyn de la película La tentación vive arriba en la exposición Mensajes desde la pared. Cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Iñaki Torres

Equipo Crónica, grandes carteles, ¿buenas obras?

Equipo Crónica
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 18 de mayo, 2015

Cuando soñamos pasa una cosa curiosa: estamos convencidos de que todo lo que sucede es de verdad. La lógica onírica es tan convincente que lo que vivimos en el sueño nos parece real. Y nos lo parece porque en el sueño es real.

Con el arte pasa lo mismo. Cuando una obra es capaz de atraernos a su espacio narrativo y dejarnos atrapados en él haciéndonos olvidar toda realidad que queda fuera, construye de pronto a través de la ficción otra realidad y otra verdad que reconocemos de manera inesperada como parte de nosotros mismos. Esa es su magia y su poderoso atractivo.

El intruso, de la serie Guernica, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

El intruso, de la serie Guernica, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Suele pasar lo contrario cuando va cargada con el lastre de intenciones políticas, sociales, filosóficas o satíricas. Como estas ideas funcionan en la realidad efectiva de las cosas, nos empujan fuera de la ficción creándonos un conflicto de posicionamiento: no sabemos a qué atenernos, si a la realidad sobre la que nos obligan a pensar, o al disfrute estético.

El valor político o filosófico que una obra pueda tener es algo que debe venir luego, cuando se piensa sobre ella. Pero si esas ideas forman parte de la obra tienen que quedar dentro de la lógica narrativa como partes de la ficción. De no ser así, acaba resultándonos falsa, o simplemente no nos convence.

Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Heartfield-El Lissitzsky, dos frentes, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

En 1964 los artistas valencianos Rafael Solbes (1940-1981), Manuel Valdés (1942) y Joan Antoni Toledo (1940-1995), forman Equipo Crónica, activo hasta 1981. El Museo de Bellas Artes de Bilbao le dedica, patrocinado por BBK Fundazioa, una exposición retrospectiva con 146 obras que resumen su trayectoria a través de pinturas, dibujos, carteles, y esculturas y grabados en serie. Incluye también documentos del movimiento Estampa Popular de Valencia, en el que los tres artistas participaron antes de crear Equipo Crónica. El caso es que estos artistas entendieron que su actividad tenía que quedar expresamente ligada a una referencia externa, en su caso a la situación política española que va desde la última década de la época franquista hasta el cambio de poderes en el Estado (de un régimen totalitario… a una oligarquía de partidos).

Juegos peligrosos, de la serie Guernica, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes Bilbao.

Juegos peligrosos, de la serie Guernica, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes Bilbao.

Al tener como propósito la crítica de la situación sociopolítica de ese momento y usar lo artístico como excusa para satirizarla, nos pasa que cuando estamos delante de estas obras no sabemos si pensar sobre la crítica que representan o disfrutar de lo artístico que pueda haber en ellas. El resultado es que no conseguimos ni lo uno ni lo otro. La obra ha quedado abortada de tal manera que muere presa de su propio conflicto.

Por otra parte, desnudado del contexto histórico al que pertenece, su trabajo nos deja el regusto amargo que suelen dejar las cosas que se han hecho con retales de otras sin aportar nada original. Nos parecen buenos carteles, pero no grandes obras. Influido por el pop y la renovación figurativa de los 60, Equipo Crónica usa como medio plástico impresiones gráficas con colores planos, y toma como excusa lo artístico para articular su trabajo crítico-satírico a través de imágenes tomadas de los medios de comunicación y de referencias icónicas de la historia y el arte.

A un lado y otro de la cuerda, de la Serie Negra, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

A un lado y otro de la cuerda, de la Serie Negra, de Equipo Crónica. Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Iñaki Torres

El haiku en piedra de Cristina Iglesias

Cristina Iglesias
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 13 de abril, 2015

La apariencia de esta obra, su forma, es la del tejadillo de una tienda cualquiera, un lugar público, corriente, que pasa totalmente desapercibido. Pero cuando uno se fija en ella y se acerca, descubre la filigrana oculta de una piedra semipreciosa sumergida en una luz apagada, translúcida, abstraída en su mundo cromático interno.

Este juego que las vetas del alabastro hacen con la luz que le llega indirectamente desde arriba, hacen que el objeto, que es una piedra, se convierta en un cristal. Combina las propiedades luminosas del vidrio con la textura natural de la piedra, cobrando así matices refinados. Seguramente sería por esta sutil belleza secreta por la que en el pasado tallaran con ella objetos sagrados y funerarios.

Detalle de la obra de Cristina Iglesias expuesta en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Cortesía del museo bilbaíno.

Detalle de la obra de Cristina Iglesias expuesta en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Como un haiku japonés, su discreta sencillez transforma de un modo recogido y femenino el lugar de la sala donde se ubica, al fondo de un corredor que las térreas esculturas de Basterretxea proponen abruptamente como bosque.

Y sin embargo, no por femenino menos escabroso y rotundo. La voluptuosidad de la piedra no oculta la delicada belleza del cristal, su relieve.

“Siempre me ha atraído -dice la autora- la geografía de los objetos, los pequeños detalles que hacen de la orografía un mapa nuevo, un descubrimiento que se observa más con los ojos del alma que con los del cuerpo”.

Obra de Cristina Iglesias en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Obra de Cristina Iglesias en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Iñaki Torres