Inversión matricial, en la Casa Bardín

Inversión Matricial. Do it yourself
de Alberto Santonja
Comisariada por Gabriel Songel González
Hasta el 21 de septiembre en la Casa Bardín
c/ San Fernando 44, Alicante

Con INVERSIÓN MATRICIAL, Alberto Santonja (Ibi, 1969) nos invita a participar de su reciente obra centrada en este doble sentido y juego de palabras. La inversión supondría la predisposición e invitación a ver los objetos cotidianos desde otra perspectiva más crítica y reflexiva de nuestros hábitos de consumo y hábitos de visualización de los mismos. Lo matricial es la referencia a los objetos pensados, proyectados y ejecutados para ser reproducidos en series cortas o tiradas masivas.

La trayectoria de Santonja ha estado siempre a caballo entre el Arte y el Diseño, entre la artesanía y la producción industrial, entre lo visual y lo icónico, y le ha permitido desarrollar puntos de encuentro entre todos los campos mencionados y cada obra que nos propone, ha supuesto una concreción de las múltiples contradicciones, dobles sentidos, iconos descontextualizados y cualquier observación de la vida cotidiana que le ha llevado a pararse, reflexionar y recrear el contrasentido que le ha producido.

De esta forma, podemos encontrar a lo largo de la exposición desde esculturas modeladas, a esculturas configuradas con objetos reciclados o descontextualizados, ready mades, autorretratos, instalaciones, moldes para series, y todo tipo de medio expresivo de sus observaciones. El lenguja común de todos ellos podríamos decir que es el lenguaje industrial, el aspecto de lo matricial para ser repetido masivamente. Por esta razón el autor se ha centrado en símbolos e iconos fácilmente reconocibles para el espectador, y así hacerlo partícipe de la observación y reflexión crítica.

INVERSON MATRICIAL 08

Dentro d elos lenguajes industriales utilzados cabría destacar el lenguaje del serctor juguetero, muy vivido por el entorno familiar y local del autor de la población de Iibi, conocida como cuna del sector juguetero en España. Pero no por ello debemos pensar que es una obra local. Todo lo contrario. La obra que nos presenta Alberto Santonja es un recorrido personal en lo conceptual, entre el arte y el diseño, y en lo geográfico, entre Iib y Valencia; y en lo experiencial en sus viajes y observaciones por el mundo.

De hecho, es una obra difícil de encasillar en una corriente concreta, porque va desde lo dadaista de los ready mades, al pop art usando iconos gráficos publicitarios, a las instalaciones povera, o a conceptos indusriales del Do it yourself, háztelo tú mismo. Es, por tanto, un lenguaj ecléctico más preocupado por provocar la concexión con el espectador que por encasillarse en una tendencia concreta.

Tenemos la ocasión de conocer a este artista polifacético a través de sus obras sobre la vida cotidiana, que nos invita a adoptar un punto de vista diferente al convencional que provoque la autocrítica o simplemente que nos hace fijarnos en detalles que, habitualmente, nos pasan desapercibidos.

INVERSIÓN MATRICIAL es una invitación a la observación y a la reflexión pero también a la diversión que deseamos nos haga pasar un rato interesante.

Gabriel Songel González

INVERSON MATRICIAL 03

Medussa Collective: experimentación y creación

‘The Medusa collective experiment’
Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
C/ San Fernando 44, Alicante
Del 12 de Julio al 6 de septiembre de 2016

El colectivo artístico Medusa collective presenta su primera exposición en el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert bajo el título ‘The Medusa collective experiment’ dentro del ciclo Arte en la Casa Bardin. Este colectivo coordinado por Cynthia Nudel reúne a varios artistas multidisciplinares cuyo trabajo, inédito hasta la fecha, muestra los diversos caminos por donde puede discurrir la experimentación.

Medusa collective surge como respuesta a las inquietudes de diversos artistas que entienden la investigación y la plasmación del proceso creativo como algo indispensable en la comunicación con el espectador. Nuevos modos de acercamiento visual y emocional a unas obras que se apoyan en la potencialidad del momento, acompañado todo ello de una puesta en escena un tanto peculiar, de aquellas que juegan con la manera de acercarnos los procedimientos de ensayo y error dentro de un entorno expositivo.

El propio título ya nos deja entrever que la exposición encierra otro experimento, un elemento que sólo será descubierto por el espectador dentro de este tiempo y este espacio, algo que al ser revelado dará un giro a cómo se asimilan los contenidos.

Obra de Eliasz Edelman. Imagen cortesía Diana Guijarro, comisaria.

Obra de Eliasz Edelman. Imagen cortesía Diana Guijarro, comisaria.

El colectivo se gesta bajo una filosofía unitaria, un conjunto de principios que independientemente de lenguajes o técnicas empleadas, terminan guiando todos y cada uno de sus trabajos. Entienden la fusión entre el arte contemporáneo y las técnicas más tradicionales como medio de vanguardia y con ello buscan conectar con los procesos, mostrar lo que casi nunca se deja ver y compartir el método experimental como un nuevo camino de avance. Una dinámica en la que se dejan contaminar por los materiales y buscan ante todo no condicionar al espectador, eliminando lo textual para que de ese modo ni títulos ni textos se lleven el protagonismo.

En palabras de su comisaria Diana Guijarro: “Al fin y al cabo, ser partícipes de la narración es todo un reto. Ser conscientes de cómo leemos la exposición un atractivo paso hacia algo más”.

En esta exposición los artistas buscan reflexionar sobre la exploración y el trabajo intuitivo y experimental, intentando transmitir las emociones que supone devolverle la mirada a lo participativo en la construcción de una historia experiencial, más abierta a interpretaciones paralelas.

Una muestra que juega con los planos de lectura, con la simulación, la transmisión de identidades y el instante en la asimilación de lo que percibimos dentro de la exposición. Los creadores dentro del colectivo adscritos a la exposición son: Eliasz Edelman, Anders Vogt, Elaine Porter, Joanna Lemay, Hans Ristenblatt y Lara Badía.

El martes 12 de julio tendrá lugar la inauguración y el viernes 22 de julio, dentro de las actividades programadas para la Noche en Blanco, el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert organizará visitas guiadas y encuentros entre la comisaria y los artistas.

Concurso ‘Arte en la Casa Bardín’

Convocante: Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Dotación: 1000 € brutos para cada artista y comisario/crítico seleccionado
Modo de presentación: online
Plazo de admisión: hasta el 28 de febrero de 2016

El Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, a través de su Departamento de Arte y
Comunicación Visual ‘Eusebio Sempere’ tiene el propósito de poner en marcha el concurso ‘ARTE EN LA CASA BARDIN’, un espacio que canalizará la presentación de proyectos expositivos de artistas y comisarios o críticos de arte de la provincia de Alicante, con el objetivo de acercar y divulgar las prácticas artísticas dentro de la programación de exposiciones de la Casa Bardín durante el período de 2016 y 2017. El concurso se regirá por las siguientes BASES:

PRIMERA

Podrán participar en este concurso, las personas físicas, artistas y comisarios o críticos
de arte nacidos o residentes en la provincia de Alicante.

SEGUNDA

Los interesados deberán presentar una única propuesta, suscrita por un artista y un crítico o comisario, junto con la documentación que figura en la cláusula siguiente, que deberán enviar a la dirección de correo electrónico iaccursos@diputacionalicante.es, desde la
publicación de las presentes bases, hasta el 28 de febrero de 2016.

TERCERA

La documentación se presentará en un único documento digital en formato pdf de un máximo de 9 megas, constará de:

1 – Solicitud de participación firmada por el artista y el crítico o comisario.
2 – Copia del D.N.I. de ambos.
3 – Curriculum vitae del autor y crítico o comisario, resumido en una página tamaño A4, como extensión máxima, a letra times new roman de 12.
4 – Memoria explicativa de la propuesta, con un máximo de 300 palabras.
5 – Fotografías de las obras: Un máximo de 10 Imágenes relacionadas con la propuesta artística.

CUARTA

La selección de los proyectos se realizará por una comisión de expertos en arte, que se designará en su momento. Las propuestas serán valoradas por la comisiónde expertos en función de los siguientes criterios:

El valor artístico y cultural de la propuesta.
Dimensión conceptual, formal y técnico-procedimental.
Producción plástica e investigación artística.
Adecuación al espacio expositivo.
Originalidad e impacto del proyecto.

La comisión de expertos seleccionara ocho exposiciones anuales como máximo.

Una vez resuelto el concurso y de acuerdo con sus normas de aprobación, el IAC Juan Gil Albert elaborará un presupuesto de gastos por la organización de cada una de las exposiciones seleccionadas. Dentro del citado presupuesto, se asignará una retribución al artista y al comisario por la creación artística realizada, por el tiempo dedicado y el trabajo desarrollado en la organización y montaje de la exposición, los textos críticos del catálogo, así como de cualquier otro acto que se pueda organizar en su difusión didáctica o jornada crítica. El importe de esta retribución será de 1.000€ brutos a cada uno de ellos. La Junta Rectora del Organismo aprobará la realización de cada una de las exposiciones y autorizará el gasto imputable a cada una de ellas.

QUINTA

El Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, organizará como máximo 8 exposiciones individuales anuales con la participación de un artista y un comisario o crítico de arte, en la sala de exposiciones del edificio de la Casa Bardín, sede del IAC Juan Gil-Albert, c/ San Fernando, 44 de Alicante.

Las obras a exponer deberán estar en buenas condiciones para su exhibición pública. En
caso necesario de enmarcados, restauración, así como materiales que puedan intervenir en su montaje, los gastos irán a cargo del artista.

El número de obras a exponer será el que determinen el autor y comisario, de acuerdo con el organizador, considerando que las piezas a exhibir deberán estar disponibles en el momento que sean solicitadas por el Instituto y durante su exposición.

Las obras deberán estar aseguradas, cuya póliza deberá cubrir el tiempo de exposición en el espacio de la Casa Bardin, corriendo con los gastos el organizador.

El artista se ocupará del embalaje y transporte de las obras.

SEXTA

Los seleccionados aportarán las fotografías y material que les sea requerido por el organizador para el catálogo de la exposición o para otros fines promocionales. (folletos, prensa, proyectos educativos, etc.), así como el texto crítico publicación.

El Instituto publicará un catálogo de la exposición de acuerdo con su línea editorial, y se ocupará de las gestiones con la imprenta que se determine, así como de cualquier otro medio de información.

El Instituto podrá organizar una jornada para propiciar un Encuentro entre el artista y el crítico de arte además de visitas guiadas, con la idea de complementar su difusión.

SÉPTIMA

Los participantes que resulten seleccionados presentarán al Departamento de Arte el dossier del proyecto de exposición, ficha técnica de las obras y valoración de las mismas.

El artista y comisario, prestarán su colaboración en el Departamento de Arte, para el montaje de la exposición, su diseño expositivo, distribución de las obras, etc.

El Instituto aportará personal para las tareas de montaje y desmontaje de la muestra.

OCTAVA

Una vez resuelta la selección de las propuestas presentadas, se realizará la correspondiente publicación en la página web del IAC Juan Gil-Albert y mediante comunicado en los medios de comunicación.

NOVENA

Los participantes que resulten seleccionados, ceden los derechos de explotación de las obras a exponer, así como los derechos de imagen, en su caso, que los podrá reproducir, distribuir y comunicar públicamente con motivo de la exposición que se celebre.

DÉCIMA

Los participantes autorizan expresamente al IAC Juan Gil-Albert a utilizar sus datos a fin de remitirles información sobre actos culturales promovidos por éste, pudiendo solicitar su rectificación o cancelación dirigiéndose al IAC Juan Gil-Albert mediante correo electrónico.

DECIMOPRIMERA

Los seleccionados ceden al IAC Juan Gil Albert todos los derechos de exposición y difusión del proyecto seleccionado desde su presentación hasta diciembre de 2017.

DECIMOSEGUNDA

La participación en la presente convocatoria implica la aceptación plena de los concursantes en las presentes bases. En lo no previsto expresamente, el IAC Juan Gil-Albert resolverá las dudas que se presenten.

Bases completas

 

Pablo Bellot: estudio de mancha negra

No sé qué pasa que lo veo todo negro, de Pablo Bellot
Casa Bardín
C / San Fernando, 44. Alicante
Hasta el 30 de junio
Actividades
27 de mayo: visita guiada
10 de junio: encuentro con el artista y la comisaria de la muestra
17 de junio: visita guiada

El Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, junto el programa Arte en la Casa Bardín, iniciativa que pretende conocer y acercar las artes visuales los martes en la ciudad de Alicante, presentan la obra de Pablo Bellot (Alicante, 1976), una exposición individual que reúne su serie de tránsito entre el Mini yo y los nuevos proyectos titulada ‘No sé que pasa que lo veo todo negro’, un estudio sobre la mancha negra, sus percepciones y sus descomposiciones que nos transportan a un mundo de reminiscencias barrocas y goyescas, donde lo gore es perceptible a través de unas manos y de unos ojos camuflados por la violencia gráfica de la escena.

El mundo mínimal de Pablo Bellot, mucho más minimalista que sus Mini-yo anteriores, se reduce a la expresión única del negro, color que representa lo antivisual (1). Pero no por ello este color deja de ser un color expresivo, porque gracias a lo que intuimos frente a las imágenes, vislumbramos un mundo que nos sitúa en un espacio determinado y ante una acción concreta que permite la posibilidad de reconocer un cuerpo.

Obras de Pablo Bellot, en la exposición 'No sé qué pasa que lo veo todo negro'. Imagen cortesía de la comisaria Irene Ballester.

Obras de Pablo Bellot, en la exposición ‘No sé qué pasa que lo veo todo negro’. Imagen cortesía de la comisaria Irene Ballester.

La negación nihilista, la cual reside en la base de su trabajo, nos adentra en un itinerario cuya línea de la vida es el vehículo expresivo a través del cual se representa el caos y con ello la complejidad, una línea de la vida que por otra parte alberga sus seres deformes insertos en una crisis global, negra, al igual que nuestro futuro.

Estas formas oscuras, por otra parte, nos acercan al concepto freudiano de lo siniestro como experiencia abrumadora de lo desproporcionado. Generan atracción y repulsión, a la vez que miedo y familiaridad, comodidad e incomodidad, porque lo monstruoso, como apunta Pablo Bellot, también es real, también nos es familiar, y por ello nos perturba y nos angustia.

Obra de Pablo Bellot, en la exposición 'No sé qué pasa que lo veo todo negro'. Imagen cortesía de la comisaria Irene Ballester.

Obra de Pablo Bellot, en la exposición ‘No sé qué pasa que lo veo todo negro’. Imagen cortesía de la comisaria Irene Ballester.

Sus manchas negras son historias que se están narrando dentro de un contexto complejo, pero no por ello dejando de ser chistoso, pues su guiño al metalenguaje yeyé de los años sesenta desdramatiza la realidad llena de violencias y de injusticias.

De ahí su objetivo de rodear con una línea negra el interior del espacio que sus trabajos habitan en la casa de arte Bardín, los cuales, a pesar de estar colocados en un orden cronológico, nos invitan a una reflexión dentro de una obra en la que el título ha desaparecido para dar paso sólo a las manchas numeradas, generando de esta manera un estudio más racional, donde la continuidad negra genere un proceso de creación pseudoanárquico cuyo resultado desemboque en un proyecto vivo y mutante.

(1) Hernández-Navarro, Miguel Á: “El arte contemporáneo entre la experiencia, lo antivisual y lo siniestro”, Observaciones filosóficas, nº 3, 2006 http://www.observacionesfilosoficas.net/elartecontemporaneo.html 16-4-2014

Obras de Pablo Bellot, en la exposición 'No sé qué pasa que lo veo todo negro' en Casa Bardín. Imagen cortesía de la comisaría Irene Ballester.

Obras de Pablo Bellot, en la exposición ‘No sé qué pasa que lo veo todo negro’ en Casa Bardín. Imagen cortesía de la comisaría Irene Ballester.

Irene Ballester Buigues

 

El reencuentro del Arte con la Naturaleza

Cristina Ferrández. Bio-logical Degrowth
Casa Bardín. Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
C/ San Fernando, 44. Alicante
Hasta el 5 de diciembre 2013

La artista multidisciplinar Cristina Ferrández trabaja la idea del arte como reencuentro con la naturaleza. Desde una ética y estética ecológica, desarrolla un trabajo crítico y reflexivo que pone en valor el territorio, planteando revisiones y cuestiones entre el ser humano y su relación con el paisaje a escala mundial.

El proyecto de investigación y creación artística BIO-LOGICAL DEGROWTH que la artista plantea para Arte en la Casa Bardín en Alicante, explora las fronteras entre las ciencias y las artes, enlazando parámetros biológicos y las teorías del decrecimiento económico. Algunos procesos de los seres vivos elementales como la simbiogénesis (creación del liquen a través de la unión de hongo-alga para formar otro ser más adaptado y capaz) y la transmisión bacteriológica de información como sistema polifacético casi instantáneo, en red y de forma horizontal, se conforman en este trabajo como significantes silenciosos de los cuales tomar ejemplo en nuestra sociedad contemporánea. Los líquenes toman un gran protagonismo como modelo de co-evolución entre especies y su papel de crecimiento en el territorio para generar novedad evolutiva.

La obra se dispone en dos ambientes expositivos diferentes que conforman ambas plantas del bello palacete alicantino. En un primer escenario de gran luminosidad cuelgan varios lienzos de tamaño medio que muestran unos mapas antiguos rusos de navegación con imágenes grabadas por impresión digital de fotografía y gráficos sobre poliéster. La escultura móvil Territorios Volátiles conformada por piezas de papiroflexia representa la vulnerabilidad actual de los territorios por sus rápidas transformaciones paisajísticas y sociales, con la sutileza del vuelo de las aves migratorias y la abstracción de los mapas como representación gráfica de la tierra y sus océanos.

Cristina Ferrández. Territorios Volátiles. 2013. Imagen cortesía de la Casa Badín

Cristina Ferrández. Territorios Volátiles. 2013. Imagen cortesía de la Casa Badín

En el otro entorno expositivo se respira un cierto aire de misterio y misticismo a la naturaleza ambientado en la oscuridad y el sonido de las videoproyecciones.  Realizado con aire sutil e intimista el vídeo La Caverna nos incita a un paisaje interior donde las sombras humanas se proyectan desde un mundo exterior de ideas universales. A través de una secuencia de imágenes, en el vídeo Propagación vemos al ser humano fusionado con la naturaleza en una simbiosis natural, donde el liquen se muestra como significante y vehículo transmisor. Naturaleza y ser humano formando parte eterna del paisaje. Para completar este proyecto nos referimos a un mural de gran tamaño Prospectiva y el reino del siempre más realizado con material orgánico de varios tipos de líquenes barbudos, que generan un atlas o representación de un mundo en simbiogénesis, en el que los seres que lo cohabitan existen y crecen en armonía.

Inmersos en nuestra sociedad de desgaste, esta interesante propuesta entendida de manera general como paradigma interpretativo que concibe la frontera como la zona en la que se producen los encuentros fecundos entre dos realidades, nos invita a una reflexión, a una armonía con el medio natural y la esencia de nuestro origen, a través de un trabajo artístico de gran belleza, calidad y compromiso con el mundo que habitamos.

Cristina Ferrández. Propagación. 2013. Imagen cortesía de la Casa Badín

Cristina Ferrández. Propagación. 2013. Imagen cortesía de la Casa Badín

Pequeño Teatro Grande

PEQUEÑO TEATRO GRANDE, (microescenas I y II), por el Aula de Teatro de la Universidad de Alicante.

Dirigido por Juan Luis Mira

Terrazas de la Casa Bardín
C/ San Fernando 44, Alicante
19 y 26 de julio de 2013
21 horas

PEQUEÑO TEATRO GRANDE es una propuesta escenográfica para celebrar los 25 años de actividad del Aula de Teatro de la Universidad de Alicante. Se trata de un recorrido breve por escenas del teatro viejo y del nuevo, extraídas de algunas de las obras representadas a lo largo de estos años. Cuenta con la participación de actores y actrices que formaron o forman parte del Aula.

26 de julio:

– PEQUEÑO TEATRO GRANDE (II) (microescenas)
– LA CHICA DEL PUENTE, de P. LECONTE, interpretada por Ro Castillo
– TORRIJAS DE CERDO, de J.A. de MESA, interpretada por María Cabrera
– DESPUÉS DE LA LLUVIA, de S. BELBEL, interpretada por Fiorella Hamilton y Nando Arroyo
– A RAS DEL CIELO, de J.L. MIRA, interpretada por Omar Sanchís y María Cabrera
– QUE LE ECHEN ZOTAL, de JOSI ALVARADO, interpretada por OMAR Sanchís
– DESENCUENTROS, de E. PIERA, interpretada por Marta  Quinto  y Enric Piera
– LA CAJITA DE LOS TIEMPOS FELICES, de J.L. MIRA,  interpretada por Laura García.

Casa Bardín, Alicante.

Casa Bardín, Alicante.

Canelobre nº 61: Alicante, con lente propia

Presentación de la revista Canelobre nº 61
Alicante, con lente propia
Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Casa Bardín
C/ San Fernando, 44. Alicante
27 de junio de 2013, 20:15 h

El número 61 de la revista Canelobre quiere rendir su particular homenaje a la fotografía alicantina haciendo un amplio recorrido por su historia, desde sus orígenes a finales del siglo XIX, de la mano de postales artísticas y reportajes, hasta llegar a la inmediatez de la actualidad. Un exhaustivo análisis de la fotografía en la provincia y  de cómo ha evolucionado esta técnica de la mano de grandes maestros que marcaron la trayectoria de muchos fotógrafos actuales; fotógrafos de pueblo, establecimientos emblemáticos como Fotos Huesca donde se formaron espontáneamente importantes figuras gracias a Eugenio Bañón y el propio Augusto Huesca; reflexiones sobre el gran cambio que ha supuesto en todos los ámbitos la aparición de la técnica digital y su repercusión en los medios, el fotoperiodismo; un minucioso análisis de la fotografía como recurso artístico y su trascendencia en el ámbito cultural alicantino. En definitiva, una visión particular de la evolución de la fotografía en todas sus etapas y vertientes, coordinada por Rafael Poveda Bernabé, escritor, etnólogo, fotógrafo y uno de los grandes coleccionistas de fotografía de la provincia, además de miembro del Consejo de Revistas del Instituto de Cultura Alicantino Juan Gil-Albert.

La revista cuenta también con importantes fondos gráficos aportados por el Archivo de la Diputación y el Archivo Municipal de Alicante, complementado con material y testimonios de destacados coleccionistas de Alicante.

La fotografía de la portada está realizada por Francisco Sánchez, uno de los fotógrafos más importantes del Siglo XX en la provincia. Es una imagen de gran calidad en blanco y negro en la que, en primer término, una barquita de remos llamada Alicante va surcando el agua y al fondo se ve el antiguo Club de Regatas y el Castillo de Santa Bárbara.

Banda musical italianos piscina 05

Javier Romero. Código compartido

Javier Romero. Código compartido
Comisario: Jordi Navas
Arte en la Casa Bardín
Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil Albert
C/ San Fernando, 44, Alicante
Inauguración: 14 de mayo, 20h.
Hasta el 25 de junio de 2013

Javier Romero. S/t. Serie Still Lifes, 2012. Grafito sobre panel, 41 x 51 x 2 cm. Imagen cortesía del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil Albert

Javier Romero. S/t. Serie Still Lifes, 2012. Grafito sobre panel, 41 x 51 x 2 cm. Imagen cortesía del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil Albert

Javier Romero se expresa con una voz cadenciosa y trémula. Sus ideas se van desplegando en los oídos del interlocutor como hilos muy leves, puntadas en las que se entrecruzan la memoria personal, el conocimiento de los referentes artísticos, la búsqueda de la experiencia y una aguda conciencia reflexiva de su propia obra.

De este modo, con aparente indiferencia y sin alardes formales o conceptuales, este artista, capaz de prescindir de las cartelas y hasta del título en sus exposiciones, va tejiendo desde el lenguaje una malla tan sutil y heterogénea como los trazos de lápiz y alambre que se confunden en alguna de sus esculturas.

El juego consiste en envolver al espectador de la obra con sugerencias casi imperceptibles. La memoria familiar se congela a través de unos paisajes exteriores proyectados en las estancias del hogar a punto de ser demolido (Crepúsculo). Dibujos con una estética significante propia del grabado se difuminan mediante un borrado gestual, como si un golpe de mar arrastrara a su paso toda la carga histórica y sentimental de la tradición representativa del arte occidental.

Morandi paga un alto precio por la apropiación de sus silencios. Una capa de grafito vela la luz de sus cuadros y traiciona el misterio del color (Still lifes). La arquitectura se convierte en territorio explorado por el arte a través de los tejados (Collage Roofs) que el arquitecto alicantino Francisco Fajardo diseñó para su proyecto de viviendas en Ciudad Jardín.

De nuevo, la imagen coloniza una arquitectura. En esta ocasión las fotografías de jardines anónimos sirven de materia prima para formalizar geometrías ajenas y el fruto de esta meticulosa alquimia entre fotografía y arquitectura deviene en hallazgo pictórico.

Apropiación, deslizamiento de sentido, solapamiento de planos de significación. Recursos que renuncian a la comunicación explícita y abordan una pléyade de vías de revelación para que la mirada sólo atisbe. Nada de deslumbramientos innecesarios.

Las series que confluyen en esta exposición para el proyecto Arte en la Casa Bardín representan un apunte de los trabajos que Javier Romero viene desarrollando en The Elizabeth Foundation of Arts de Nueva York, donde el artista alicantino tiene su estudio. Esta institución desarrolla un programa pionero en Estados Unidos. Se trata de Open Studios, una iniciativa que permite el contacto directo de público y galeristas con el entorno de los creadores. Más de tres mil personas pasan al año por el estudio de Romero y del resto de artistas vinculados a la institución, lo que confiere a estas obras un ámbito de difusión internacional que llega ahora hasta Alicante.

La más antigua de las series, Crepúsculo, enlaza con la exposición realizada en 2007 en la galería Evelyn Botella y tiende un puente entre el discurso que Romero fue urdiendo durante su etapa anterior. Un periodo en el que el artista compaginó su labor creativa con el trabajo como técnico de la Fundación de la Universidad de Alicante. Por aquellos años, su investigación transitaba por los territorios de la memoria, con un constante ir y venir a través de lenguajes y recursos expresivos. La pérdida, la ausencia o el silencio constituían los ejes de un itinerario plástico con parada en las exposiciones que, a principios y mediados de la pasada década, protagonizó en las galerías Aural y Evelyn Botella y en el Centre Municipal d’Exposicions d’Elx.

El mito de Cipariso, convertido en ciprés tras matar por equivocación al ciervo favorito de Apolo, ocupaba por aquel entonces un lugar central en el relato artístico y las formas de aprehensión del motivo introducían un abanico de dispositivos formales, que iban de la fotografía manipulada (cipreses de la Toscana) hasta las proyecciones o la instalación objetual.

De esa etapa, sobreviven las obsesiones, la prolífica búsqueda expresiva, el dominio del lenguaje artístico y la persistente querencia exploratoria hacia la memoria, tan frágil y tan relevante a la vez. Por el camino se han ido quedando los argumentos narrativos que se imponían a la idea y forzaban una cohesión conceptual, a la que el artista ha decidido renunciar. Las series actuales son más abstractas y esquemáticas. La obra se ha ido desnudando para quedarse en meros perfiles insinuantes, que se ofrecen a modo de delgadas pasarelas para liberar al arte de la retórica comunicativa y al espectador del incómodo papel de destinatario. Gana el artista capacidad de experimentación, gana la obra autonomía, gana, en definitiva, el ojo atento.

El título de esta exposición, Código compartido, responde a esta búsqueda de un itinerario libre a disposición del viajero dispuesto a adentrarse en la ruta que se propone. La urdimbre expositiva puede desorientar o guiar por diferentes caminos. No hay certezas. Cada uno dispone de un equipaje que ojalá no se pierda en el camino. Solo resta disfrutar del vuelo.

Jordi Navas

Javier Romero. S/t. Serie Crepúsculo, 2006-07. Fotografía color Lambda, 80 x 120 cm. Imagen cortesía del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil Albert

Javier Romero. S/t. Serie Crepúsculo, 2006-07. Fotografía color Lambda, 80 x 120 cm. Imagen cortesía del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil Albert

La pintura subversiva de Carlos García

Carlos García Peláez
Casa Bardín
Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
C/ San Fernando, 44. Alicante
Hasta el 7 de mayo de 2013

Carlos García. Mala pinta. Gouache sobre papel. 113 x 137 cm. 2012. Imagen por cortesía del artista

Carlos García. Mala pinta. Gouache sobre papel. 113 x 137 cm. 2012. Imagen por cortesía del artista

Carlos García precisa necesariamente del contacto con la sociedad. Lo social y lo mediático son factores esenciales para su proceso creativo. Por tanto, precisa de las herramientas propias de los medios de comunicación de masas para luego, si bien en su introspección, investigación y planificación conceptual o no, elaborar, manufacturar y/o producir una obra o proyecto artístico. Carlos utiliza los códigos tanto como reflejo como residuo cultural, construyendo una subversión o deconstrucción de los mismos códigos.

El signo extraído de su propio contexto e insertado en otro deriva en un mensaje de carácter polisémico y proporciona experiencias inéditas. La naturaleza del público cambia,  la realidad cambia,  para representarla los modos de representación deben cambiar. La desacralización de la imagen en los medios de comunicación masivos  se sacraliza en las obras de Carlos García mediante el hecho pictórico. Pasan de imagen virtual a objeto físico. Como lo es su pieza 15 Kg de acrílico con la forma y el color de un smiley. Es un ejemplo de una serie de piezas cuyo aspecto lo debe al procedimiento pictórico empleado. Trabaja la pintura mediante la superposición de una serie de capas de acrílico que, una vez secas, se despojan del soporte para adquirir un aspecto blando y epidérmico. Y es que cada una de sus piezas cobran un significado nuevo y mutante durante el proceso pictórico en base al resultado que proporcionan experiencias, accidentes y efectos técnicos.

Desprovisto de prejuicios se nutre o se inspira de las imágenes descargadas de google. Los instrumentos se tienen que inventar antes de que alguien los utilice para crear. En todo su proceso creativo hay una interpretación de toda una iconografía popular. Parte de un origen de trabajo colectivo remasterizado y mutante. Carlos G. es un apropiacionista de la cultura visual de masas pero también es consumidor. En el seno de la sociedad tradicional se han gestado condiciones sociales y económicas, a la par que los necesarios factores técnicos, para que la imagen deje de ser patrimonio de unos pocos, para que se democratice de modo efectivo. La imagen se multiplica, enriqueciéndose el repertorio de posibilidades expresivas. Ya no se trata de que muchas personas posean imágenes idénticas sino que se somete y se enfrenta a la repetición del mismo mensaje icónico de forma reiterada en un intercambio de información.

A Carlos García le llama la atención un grupo social representado por la forma de comunicarse los adolescentes, los llamados la «igeneración», y por las formas de representación en base a una iconografía popular. Por ejemplo, le interesa como icono de identificación de un grupo heavy un bocadillo de chorizo que lleva en la mano un joven en la fotografía de Miguel Trillo A la salida de un concierto de Barón Rojo, Madrid 1984.  El bocadillo de chorizo se convierte en el elemento principal de una de sus obras.

“El arte es un producto social” afirma Janet Wolff. Cualquier objeto, imagen o proceso que aparezca ante el espectador puede pasar, o no, a categoría de artístico. Lo artístico, en principio, es lo susceptible de ser «museable», y es mesurable, tiene un peso, una forma, un tamaño, etc.

En su propuesta para el espacio del Instituto Juan Gil-Albert centra su interés en poner en evidencia unos parámetros donde se inscriben la realidad cotidiana, así como los diferentes modos de actuar e intercomunicarse.

Aunque para esta ocasión sólo presenta pintura y objetos, el graffiti, y el vídeo son recursos habituales en su producción en los últimos años. Para Carlos la pintura se mantiene en su acepción tradicional desde la representación de la imagen. Su trabajo adquiere un tono irónico a través de la propia narración absurda de los objetos. Se trata de guiños que transfiguran una realidad de consumo, recreando un constante sistema de signos y sintaxis. Son elementos que aunque poseen autonomía cobran nuevo y más poderoso significado al considerarse como un todo.

El propio artista comenta que el proyecto Descansa todo lo que necesites, sin pena ni gloriabusca establecer  relaciones entre la imagen, el icono y lo anecdótico, considerando lo anecdótico en la construcción, alteración y reutilización de ciertos iconos.

Begoña Martínez Deltell, comisaria.

Carlos García. 15 kg de acrílico. 150 cm diámetro. 2011. Imagen por cortesía del artista

Carlos García. 15 kg de acrílico. 150 cm diámetro. 2011. Imagen por cortesía del artista

Rafael Hernández. La pintura como investigación lingüística y terapéutica

Casa Bardín. Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil Albert
Hasta el 22 de marzo de 2013
Alicante

ST_o_La_palabra_habitada

El programa expositivo ARTE EN LA CASA BARDIN, abrirá el 2013  con la exposición del artista RAFA HERNÁNDEZ, comisariada por la crítica Isabel Tejeda.  La muestra será la sexta del proyecto de exposiciones y actividades que se mantienen los martes en la Casa Bardin, sede del IAC Juan Gil-Albert. El programa pretende  activar, potenciar y dar una sustantiva visibilidad a los artistas e igualmente a nuestros críticos de arte y comisarios, centrando su interés en el arte de hoy. Y para conocer el arte es preciso mostrarlo: el artista se presenta con su obra y el comisario se sitúa frente a ella entablándose entre ambos un diálogo, un intercambio de pensamientos y palabras con nuestro “no cubo blanco”, puesto que la sede del Gil-Albert es un espacio polivalente, abierto a la cultura en su polisémica acepción. Esta institución parte de lo provincial, arranca de nuestro entorno natural pero aspira a interactuar en una órbita más amplia, en un ámbito cultural que tienda puentes más allá de nuestros límites, que haga visibles los proyectos soñados.

De igual modo por su vinculación directa a la actividad  Arte  en la Casa Bardin, se llevarán a cabo dos visitas guiadas y una jornada  en la que artista y comisaria conversarán sobre la obra y trayectoria del autor.