Hugo Schmölz, el fotógrafo secreto

Hugo Schmölz, “Principios Formales”
Casa sin fin
C/Dr. Fourquet, 11, Madrid
Hasta el 31 de marzo de 2016

La galería Casa sin fin de Madrid, nos presenta hasta el 31 de marzo la primera exposición individual en España de una figura tan prestigiosa como singular de la fotografía alemana anterior a la Segunda Guerra Mundial: Hugo Schmölz.

La obra de Hugo Schmölz esla tercera exposición que la galería dedica a la fotografía alemana de los años 20, 30 y 40: “Sospechosos.Flâneur en Berlín” (Casa sin fin, 2013) y “Deutsche Arbeit!” (Casa sin fin, 2014). En ellas, además del propio Schmölz, se introduce el trabajo de nombres como E.O. Hoppé, Paul Wolff, Sasha y Cami Stone… tanto desde la mirada del paseante como desde las del ingeniero o el arquitecto: la visión de conjunto y el detalle, la ciudad y la fábrica, la República de Weimar y la Alemania posterior.

Hugo Schmölznació en Baviera en 1879 y murió en Colonia en 1938. Colaboró con varios arquitectos a lo largo de su carrera, ocupándose de fotografiar viviendas unifamiliares y colectivas, urbanizaciones y edificios públicos, iglesias y fábricas durante la Alemania de los años 20 y 30, con una práctica cercana a la Neue Sachlichkeit (Nueva Objetividad) y la Neues Sehen (Nueva Visión). Son míticas sus imágenes para GAG Immobilien AG. Fue dueño de una técnica perfecta, la elegancia y precisión de sus fotografías en el trabajo de campo se complementaban con sus jornadas de retoque en el laboratorio. Padre de Karl Hugo Schmölz, alumno suyo y uno de los principales fotógrafos alemanes de arquitectura de postguerra, en cuyo estudio trabajó de aprendiz Candida Höfer. De hecho, la publicación reciente de algunos ensayos que recogen buena parte de la obra fotográfica de los Schmölz, demuestra la importancia de su influencia, apenas señalada hasta ahora, sobre la llamada Escuela de Düsseldorf.

Un fotógrafo casi secreto para muchos, pero cuyo “rescate” es ya imparable tras muestras recientes como Neue Baukunst: Architektur der Moderne in Bild und Buch, en el Landesmuseum für Kunst und Kulturgeschichte de Oldenburg (2013) y en el Bauhaus Archiv de Berlín (2014), o Hugo Schmölz und Werner MantzKölner Wohnbauten der 1920er/1930er-Jahre, en el SK Stiftung Kultur de Colonia (2015-2016).

Detalle de la exposición en Casa sin fin, 2016. Cortesía de la galería.

Detalle de la exposición en Casa sin fin, 2016. Cortesía de la galería.

 

Daniel G. Andújar, cómo los artistas hacen dinero

Casa sin Fin
C/ Dr. Fourquet 11. Madrid
Hasta el 7 de noviembre de 2015

En Casa sin Fin se puede ver la segunda exposición individual de Daniel G. Andújar en esta galería, titulada EL CAPITAL. LA MERCANCÍA. GUILLOCHÉ.

El artista investiga sobre la historia de la fabricación del  papel moneda y sobre la función y importancia del dinero en el pasado, presente y futuro con diferentes puntos de vista, como por ejemplo la diferencia entre los EE.UU y la Eurpoa ‘del consenso’ donde se buscó una máxima neutralidad y una aséptica ecuanimidad del diseño u el papel de la mujer en la historia del dinero. Andújar se interesa por el diseño de los billetes con relación al objetivo principal de la impresion ‘de seguridad’, es decir, la evitación de falsificación, adulteración y manipulación a través de técnicas de impresión muy complejas.

A los artistas nos interesa el billete, su estudio desde el interior de las estructuras formales del capitalismo, la presencia objetiva inerte del dinero, su universalidad vacia y abstracta, la subjetividad sin sustancia. Apropiarnos, manipularlo, transgredirlo, parodiarlo, ursuparlo… aunque el papel moneda esté en vías de desaparición como parte del proceso de digitalización de los aspectos formales de nuestra sociedad. (Daniel G. Andújar)

En este nuevo trabajo de Andújar, que forma parte de su último ciclo de obras, ya no hay apropiación de materiales gráficos preexistentes, pero sí de las técnicas utilizadas por las grandes empresas internacionales que desarrollan, producen y distribuyen productos y soluciones para el pago, la comunicación segura y la administración de identidades. Estas empresas surgieron hace más de ciento cincuenta años a partir de distintos gremios de artistas y artesanos.

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El guilloché (o guilloche) es una técnica decorativa en la cual un patrón de diseño repetitivo y complejo es grabado mecánicamente en un material con gran precisión y detalle. Comprende, en concreto, una serie de técnicas de torneado mecánico llamadas guilloché en francés, en referencia al ingeniero francés Guillot, quien inventó una máquina “que podía grabar patrones y diseños precisos en superficies metálicas”. Se aplica tanto en numismática como en billetes de banco.

Este proyecto utiliza el soporte de un “posible” billete como espacio apropiado para el dibujo (del retrato hasta el paisaje) y la acción. Según señala el propio artista: “Los primeros patrones que realicé tienen un gran parecido con los diseños producidos con el espirógrafo, aquel juguete para niños. El espirógrafo produce curvas matemáticas conocidas como hipotrocoides y epitrocoides. Sin embargo, a fin de preservar su seguridad, es decir, a fin de complicar su falsificación tal y como pasa con los billetes de banco, el proceso se va embrollando con sofisticados guillochés que utilizan complejas ecuaciones hipotrocoides y programas informáticos de cálculo gráfico que interpretan las ecuaciones. Los elementos se van también radicalizando a medida que las técnicas se suceden y solapan. La esteganografía, la suma de verificación, los efectos ópticamente variables, los táctiles, los interactivos y los ocultos, como la marca de agua digital, el hilo de seguridad, la impresión calcográfica, la microimpresión, la Constelación de EURión, los hologramas o las tintas de aspecto variable entre otros. Finalmente, los guillochés se tornan orgánicos, las matemáticas llaman al orden social, el hacker habla del cuerpo, lo mecánico es código, la seguridad cuestiona la realidad”.

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Las sombras de Santiago Giralda

Santiago Giralda. Dejar hacer a la sombra
Galería Moisés Pérez de Albéniz
Doctor Fourquet 20. Madrid
Inauguración: 10 de septiembre, a las 17:00 horas
Hasta el 7 de noviembre

La Galería Moisés Pérez de Albéniz inaugura la nueva temporada con la primera exposición individual del artista Santiago Giralda (Madrid, 1980). La  exposición, que tiene como título ‘Dejar hacer a la sombra’, explora el concepto de la sombra a nivel constructivo y simbólico en la pintura de paisaje.

Santiago Giralda. ICEBERG, óleo sobre lino, 200 x 162 cm, 2014. Cortesía del artista.

Santiago Giralda. ICEBERG, óleo sobre lino, 200 x 162 cm, 2014. Cortesía del artista.

El artista reflexiona sobre la sombra como aspiración inalcanzable a la hora de representar sus paisajes. Esta dificultad supone un motivo para la reconsideración de su obra. Se interesa sobre su recorrido desde el contexto digital de las imágenes mediáticas hasta encontrar su espacio de existencia en la pintura. Del mismo modo, establece un paralelismo con el proceso de la practica pictórica, la sombra que propició el inicio de la pintura en el mito de la caverna de Platón y símbolo del mundo inconsciente donde dejar hacer a la pintura. Como apuntó Balthus: “pintar significa alcanzar, proceder y conquistar”.
Pasar a través de los secretos, traducirlo que es todavía oscuro, no tratar de dar interpretaciones. No le corresponde al pintor traducir, basta con que tenga la voluntad de expresar el mundo a través de sus oscuridades. El proyecto de Santiago Giralda contempla la aportación de la pintura en el contexto tecnológico y mediatizado de la sociedad actual. Su propuesta parte del diálogo que se establece entre la tradición pictórica y las nuevas tecnologías en relación a la representación y contemplación de un mundo que gradualmente parece estar más digitalizado. Sus trabajos proponen la proyección de un espacio donde mediante la pintura se reflexione sobre las diferentes formas que existen de relacionarse con el entorno.

Santiago Giralda, THE BUILD UP, óleo sobre lino, 195 x 162 cm, 2013. Cortesía del artista.

Santiago Giralda, THE BUILD UP, óleo sobre lino, 195 x 162 cm, 2013. Cortesía del artista.

Giralda explora la concepción del paisaje como constructo cultural erigido actualmente mediante la utilización de imágenes mediáticas. Sus pinturas remiten a paisajes imaginarios y evocadores, construidos mediante imágenes preexistentes que muestran localizaciones concretas. Establece, así, un paralelismo entre paisajes paradigmáticos   como las montañas, glaciares, icebergs o selvas como motivos iconográficos de la conquista de lo desconocido y el proceso de realización del cuadro. Al igual que los exploradores recorren un largo camino para alcanzar una meta personal que se imponga a la naturaleza, el artista afronta el cuadro como un proceso en el que ha de aceptar las incertidumbres para conquistar accidentes y descubrir otras realidades. De algún modo, ambas experiencias parten de la voluntad de expresar el mundo a través de sus oscuridades. Una mirada romántica que desvela un posicionamiento individual ante la celeridad que impone la sociedad del conocimiento.

Santiago Giralda. TEMPLO, óleo sobre lino, 250 x 195 cm,  2012. Cortesía del artista.

Santiago Giralda. TEMPLO, óleo sobre lino, 250 x 195 cm, 2012. Cortesía del artista.

Parte de imágenes mediáticas y trabaja con programas de edición para finalmente pintarlas. Su posicionamiento a la hora de trabajar mediante la pintura, parte del interés por explorar esa experiencia de taller que rodea la práctica pictórica. Al pintar, pretende dotar a sus imágenes de esa experiencia, temporalidad, carnalidad e historia específicas de la pintura. Sin pretender reproducir fielmente las imágenes de las que parte, las utiliza como estructuras que sustentan el espacio pictórico. Además, aplica la pintura de diversas maneras para conseguir una   superficie ecléctica que enfatiza la dimensión temporal y física de la imagen pictórica.

Santiago Giralda. MATTERHORN, óleo sobre lino, 195 x 195 cm, 2012. Cortesía del artista.

Santiago Giralda. MATTERHORN, óleo sobre lino, 195 x 195 cm, 2012. Cortesía del artista.

Santiago Giralda vive y trabaja en Madrid. Licenciado en Bellas Artes y Máster en Arte, Creación e Investigación por la Universidad Complutense de Madrid, es también posgraduado por la Hochschule für bildende Künste de Hamburgo. Ha sido galardonado en numerosos certámenes, siendo los más recientes Generaciones de Caja Madrid
(2013) y Circuitos de Artes Plásticas de la Comunidad de Madrid (2012). Asimismo, ha participado en diversas exposiciones colectivas tales como: La construcción social del paisaje en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (2015), 2014/Antes de irse. 40 ideas sobre pintura, comisariada por David Barro en el Museo de Arte Contemporáneo de La
Coruña o Presente Continuo en el Centro de Arte Conde Duque de Madrid (2013).  Su obra está presente en diversas colecciones, entre las que se encuentran las del Ministerio de Cultura, Banco Santander, DKV o Caja Madrid. Por último, ha participado en numerosas ferias de arte contemporáneo, tales como Arco (2014, 2015), Estampa (2014), Arte Santander (2014) o Expo Chicago (2013).
Sus trabajos han sido expuestos en Alemania, Reino Unido, Estados Unidos y España.

Santiago Giralda. THE BRIDGE, óleo sobre lino, 195 x 195 cm, 2012. Cortesía del artista.

Santiago Giralda. THE BRIDGE, óleo sobre lino, 195 x 195 cm, 2012. Cortesía del artista.

María García Ibáñez: origen, territorio, pertenencia

María García Ibáñez. Cóncavo
Galería Paula Alonso
Lope de Vega, 29.  Madrid
Inauguración: jueves 10 de septiembre a las 20 horas
Hasta el 31 de octubre de 2015

La galería Paula Alonso en Madrid inaugura la exposición individual de la artista María García Ibañez, que continúa en la línea de trabajo de la artista en torno al territorio, el origen y la pertenencia. El catálogo que acompañará la exposición esta vez ha contado con la colaboración del escritor Juan Cárdenas, uno de los jóvenes escritores latinoamericanos con más proyección del momento.

maria garcia ibanez cartel

El punto de partida en proyectos anteriores de María Garcia Ibañez es lo que considera la unidad mínima de una posible vivienda nómada, de ‘posesión’ de la tierra, reducida al máximo, a la propia escala humana y se sirve para ello de la figura del petate centroamericano, una alfombra de palma tejida que se pliega en sí misma, se enrolla y se usa para protegerse de la inclemencia del suelo, para comer, para parir y en otro tiempo como sudario al morir.

Entonces el dibujo y el tejido se vinculan con la tierra desde la línea que se traza en el suelo, resultando una demarcación, un límite y también una huella, que resuelve mediante métodos de captura similares a los utilizados en arqueología, como el frottage o los moldes directos, que permiten obtener las impresiones de la forma y paso del tiempo.

En esta ocasión la proyección de esa escala humana se abrirá hacia el plano tridimensional, pero a la vez sigue manteniendo el interés de la artista porque el trabajo vaya desde y a través del dibujo. Con este fin, la artista se sirve de la forma esquemática de la excavación, de una cata en una superficie figurada, por medio de una geometría sintética, concreta, dejando a la vista un subsuelo que muestra los horizontes geológicos, los estratos acumulados de un terreno seccionado.

De esta porción extraída resulta un hueco y formas reversibles que son a veces vacío y otras relleno, como ocurre en el díptico “Hole” o de una manera muy distinta, en la serie de dibujos a lápiz “Cestas”, un muestrario de las diferentes formas de comenzar a tejer cestas, tejidos de palma que serán contenedores.

Dibujos “Cestas”, 2015. Grafito y acuarela sobre cartulina. Mosaico de 9 dibujos. 41X31 cm/obra. Cortesía de la artista.

Dibujos “Cestas”, 2015. Grafito y acuarela sobre cartulina. Mosaico de 9 dibujos. 41X31 cm/obra. Cortesía de la artista.

Dibujos “Cestas”, 2015. Grafito y acuarela sobre cartulina. Mosaico de 9 dibujos. 41X31 cm/obra. Cortesía de la artista.

Dibujos “Cestas”, 2015. Grafito y acuarela sobre cartulina. Mosaico de 9 dibujos. 41X31 cm/obra. Cortesía de la artista.

María García Ibañez nació en Madrid en 1978 y vive hoy en día entre Mexico y Madrid. Ha participado en distintos proyectos culturales y expuesto de forma colectiva e individual, entre los últimos destacan: Arada (Individual en Guijarro de Pablo, México, 2015), Fühlst du nicht an meinen liedern dass ich eins und doppelt bin (Colectiva en Galeria Peter Kilchmann, Suiza, 2015), Tierras Continuas (Individual en AJG Gallery, Sevilla, 2014), The prehistory of the Image (STUK Center, Bélgica, 2014), Recollective (Galeria Puerta Roja, Hong Kong, 2014), Ruta Mística (Museo MARCO, Monterrey, México, 2013) Micrographia (Individual en Puerta Roja & Cat Street Gallery. Hong Kong, 2013), Apuntes para una madriguera (Individual en Miscelánea, México DF, 2012). Becas y ayudas para la producción de sus proyectos que ha obtenido son entre otros: la C12 (Secretaria de Cultura de Oaxaca, México), Ayuda para creadores en el extranjero (Ministerio de Cultura, España, 2012), Beca para producción C11(Oaxaca, México, 2011), Residencia para creadores de Iberoamérica en México (AECID, CONACULTA, FONCA, 2009), la beca de movilidad para creadores (Matadero, Centro de arte, Madrid, 2008) y la beca internacional para artistas del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Juan Cárdenas nació en Popayán, Colombia, en 1978; vive actualmente entre Colombia y Ecuador. El autor del libro de relatos ‘Carreras delictivas’ (2008) y de la novela corta ‘Zumbido’ (2010), ha traducido a autores como William Faulkner, Gordon Lish, Muriel Spark, Norman Mailer, Nathaniel Hawthorne, Thomas Wolfe, Eça de Queirós o Machado de Assis y entre 2008 y 2010 gozó de una beca de creación en la prestigiosa Residencia de Estudiantes de Madrid. En 2013 publicó en Periférica su primera novela extensa, ‘Los estratos’, que fue recibida con elogios por la crítica de España y América y obtuvo en 2014 el Premio Otras Voces, Otros Ámbitos a la mejor novela de culto (escrita en castellano y publicada en España el año anterior). Acaba de publicar su última novela ‘Ornamento’ en la editorial Periférica.

 

Alessandro Marchi: Chueca como caso de estudio

Alessandro Marchi. Variables ocultas
Espacio Trapézio. Madrid
Hasta el 30 agosto de 2015
Presentación de Variables ocultas-Chueca: 17 de julio, 19 h.


Alessandro Marchi emplea la fotografía como una herramienta para registrar su experiencia errante por la ciudad. De esta manera capta las primeras impresiones obtenidas, aquellas historias que de manera aleatoria se interponen en su camino.

En esta exposición presenta el resultado de cuatro meses de residencia artística en Intercambiador Acart, durante los cuales realiza un recorrido fotográfico por la ciudad de Madrid a modo de acto psicomágico de creación instintiva.

Durante el primer mes el artista camina por la ciudad explorando cada día un área urbana diferente en busca de una historia o una idea que pueda ser materializada en un libro. A lo largo de estos 30 días desarrolla el proyecto Variables Ocultas, un trabajo a modo de LP donde cada libro es como una canción, una grabación en bruto, sin apenas masterización ni postproducción.

Marchi se propone a sí mismo realizar un libro al día. Toma esta decisión para superar la limitación impuesta por el perfeccionismo y el miedo al fracaso, con el propósito de finalizar un producto nuevo cada día, capturando la frescura de las ideas sin dejar que el cerebro las juzgue o las analice. Tras esto, las variables ocultas juegan un papel inesperado y el caos comienza a reinar.

En la segunda parte del proceso Marchi realiza un análisis de lo que aparece en esos 30 libros y lo usa como punto de partida para su siguiente trabajo, un fotolibro y una serie fotográfica sobre la ciudad de Madrid. La obra resultante trata sobre las múltiples alteraciones del entorno en que vivimos, sobre los cambios que se producen (en principio caóticos) en las zonas comunes y espacios públicos. Éstos son recibidos por una comunidad que los adopta y los aplica de manera regular, en resumen, cómo colectivamente la sociedad transforma el caos en un nuevo orden.

Alessandro Marchi. Variables ocultas. Cortesía Espacio Trapézio.

Alessandro Marchi. Variables ocultas. Cortesía Espacio Trapézio.

El artista camina por Madrid en busca de modificaciones generadas por el propio entorno urbano. Trabaja a través de series temáticas en las que registra las modificaciones urbanas que han sido aceptadas por la comunidad y se han convertido en un hábito. Modificaciones arquitectónicas, caminos desviados, soluciones temporales y cambios culturales que forman parte de este caos organizado en continuo cambio del que nuestras ciudades son testigo.

Marchi realiza un retrato de la ciudad a través del uso que las personas hacen del  espacio público. En palabras del artista “somos la ciudad en que vivimos y la ciudad es un reflejo de nosotros”.

En la tercera fase del proyecto Alessandro Marchi desarrolla un último libro tematizado de manera específica en el barrio de Chueca. Durante las dos primeras semanas el artista utilizará la sala de Espacio Trapézio como estudio de trabajo para desarrollar este último capítulo de Variables ocultas.

El viernes 17 de julio, se presentarán los resultados de ese libro y servirá de evento para celebrar el conjunto del proyecto Variables ocultas.

Alessandro Marchi (1975). Vive y trabaja en Stavanger (Noruega). Ha terminado recientemente una clase magistral de fotografía documental en la galería Noorderlicht en los Países Bajos. Los temas principales en su obra son los paisajes urbanos, la fotografía de calle, la psicoarquitectura y los temas sociales. Marchi ha expuesto anteriormente en Format Festival en Derby (Reino Unido); Instituto Goethe en Riga (Letonia); O rgan Vida Festival en Zagreb (Croacia); NMNP Project Space, Studio 17 y Tou Scene en Stavanger (Noruega).

Las últimas huellas de los Zonians

Matías Costa, Zonians
Freijo Gallery
General Castaños 7, 1° izqda. Madrid
Hasta el 24 de julio de 2015

En esta exposición, Matías Costa (Buenos Aires, Argentina 1973) vuelve a interesarse por el territorio, la identidad y la memoria, temas recurrentes en su obra fotográfica. Con este cuerpo de trabajo asume una investigación casi antropológica sobre una comunidad de personas que vivieron durante todo el siglo XX en la Zona del Canal de Panamá.
Estas imágenes, tomadas entre 2011 y 2013 en el Canal de Panamá y Florida, siguen las huellas de los Zonians y los últimos momentos de su existencia como comunidad.

Durante casi cien años, los Zonians vivieron desahogadamente en tranquilas comunidades tropicales a orillas del Canal de Panamá. Ellos se encargaban del mantenimiento de una de las mayores obras de ingeniería del mundo hasta su devolución a Panamá en 1999. Desde entonces se reúnen anualmente en Florida para evocar su paraíso perdido, conscientes de que cuando ellos desaparezcan su comunidad se habrá extinguido para siempre.

Imagen de la exposición Zodians, cortesía de la galería Freijo.

Imagen de la exposición Zonians, cortesía de la galería Freijo.

Texto de Horacio Fernández:

Es un paisaje alterado por la mano del hombre. Muy alterado esta vez. Antes de los ingenieros y los militares la Zona fue un pequeño fragmento de un gran bosque tropical, una selva que todavía hoy envuelve las construcciones y reaparece en sus grietas, que cada día que pasa son más abundantes.

Aguacero tras aguacero la naturaleza se adueña de la Zona, un paisaje que no se puede experimentar sin la inevitable melancolía ante las ruinas. Sin embargo, el conjunto de las imágenes demuestra que Matías Costa no se ha dejado arrastrar por sentimientos manidos.

Ya puestos, hay que señalar otro hecho infrecuente: tampoco se ha deslizado Matías Costa por el tobogán de la denuncia y la corrección política. Contar sólo que la zona fue un reducto colonial militar y que sus ruinas son un tanto románticas quizá sea suficiente para el periodismo, pero se queda corto.

El contrapunto que ha escogido Matías Costa es prestar atención a los actores que vivieron en aquel teatro de operaciones, los llamados ‘zonians’. En las fotografías vemos a unos, los que dicen con humor y realismo que están en peligro de extinción, cuando se reúnen para remojar sus recuerdos de la buena vida. También a otros, más jóvenes, que intentan volver y recuperar un improbable paraíso. Pero no lo conseguirán, ya que sin los privilegios de la ocupación la Zona no es muy distinta de la Costa de los mosquitos.

Los dramas y contradicciones de la Zona se encuentran en sus habitantes, la gente que disfrutó sus ventajas o padeció sus injusticias. Matías Costa ha retratado unos pocos de ellos, guardando las distancias, bajando la fiebre de la memoria, enfriando el calor agobiante de la historia, el ecologismo, la política y el periodismo juntos. Sus fotografías mantienen a raya el tópico y hacen pensar en algo más que en tiempos pasados.

Imagen de la exposición Zodians, cortesía de la galería Freijo.

Imagen de la exposición Zonians, cortesía de la galería Freijo.

Cristina de Middel: Esto es lo que hizo el odio

This is what hatered did, Cristina de Middel
PhotoEspaña 2015
La New Gallery
Inauguración: 3 de junio, 20 h.
Hasta el 18 de julio de 2015

This is what hatered did. Cristina de Middel. Cedida por la autora.

This is what hatered did. Cristina de Middel. Cortesía de la artista.

El título de la exposición de la fotógrafa Cristina de Middel, “This is what hatred did” (Esto es lo que hizo el odio) hace referencia a las últimas palabras que forman el libro titulado Mi vida en la maleza de los fantasmas escrito por Amos Tutuola el año 1964.

Este personaje enigmático vio como a los 5 años su pueblo era atacado por soldados, y tuvo que escapar hacia la Maleza sin su madre. Este lugar se caracterizaba por el misticismo y la magia que desprendía, poblado por espíritus yoruba. Amos Tutola estuvo aquí durante treinta años en los que vivó una aventura sin parangón, casado en dos ocasiones, coronado rey e idolatrado como un Dios.

A partir de este personaje y su increíble historia, la fotógrafa presenta la realidad de la Nigeria de hoy en día, con sus personajes, entornos y ambientes. Cambia la Maleza por Makoko, una barriada de la ciudad de Lagos, donde el conocimiento y la lógica no son relevantes, con acceso prohibido a extranjeros como pasa en la Maleza, donde el acceso al ser humano corriente parece estar prohibido por los fantasmas, creando así una metáfora perfecta.

This is what hatered did. Cristina de Middel. Cortesía de la artista.

This is what hatered did. Cristina de Middel. Cortesía de la artista.

Cristina de Middel incluye el punto de vista, las tradiciones, los miedos y las esperanzas de las personas a las que se dispone retratar, documentando la realidad de estas personas que viven en uno de los barrios más peligrosos de unos de los países más icónicos. Aun con esto, demuestra cierta ironía y sentido del humor con la utilización de máscaras o bigotes postizos.

Las geometrías posibles en Galería Odalys

Las geometrías posibles
Galeria Odalys. Madrid
Hasta el 12 de marzo de 2015

Las geometrías posibles cuenta con obras de artistas contemporáneos residentes en España, Irlanda y Reino Unido que evidencian el desarrollo de la geometría en el siglo XXI a través de las más diversas derivaciones creativas.

ROBERT FERRER I MARTORELL. Serie “Ritmes d’expansió”. 2014.

ROBERT FERRER I MARTORELL. Serie “Ritmes d’expansió”. 2014. Cortesía galería Odalys.

En la exhibición se podrá observar como converge la influencia de la sobriedad del movimiento holandés De Stijl y la explosión lírica del constructivismo ruso con las tendencias presentes en el panorama artístico actual, denotando así, la continuidad atemporal de lo que más que un movimiento, representa una rama fundamental de las artes visuales.

Los artistas reunidos en esta muestra si bien están influenciados por grandes figuras de las vanguardias europeas del siglo XX, se enfrentan al fenómeno artístico de manera muy original y propia, apropiándose de diversos medios para expresar su sensibilidad hacia el mundo que les rodea.

RICHARD CALDICOTT Sin título. 2012. Bolígrafo e impresión sobre papel.

RICHARD CALDICOTT. Sin título. 2012. Bolígrafo e impresión sobre papel. Cortesía galería Odalys.

Así podemos observar artistas como el español Iñaki de Eguino, quien rescata el concepto suprematista ruso de Malevich otorgando prioridad a las formas geométricas elementales como el cuadrado sobre los elementos disuasorios del color y las formas complejas. Eduardo Barco, igualmente alude a los conceptos austeros del color y lo aplica a formas geométricas irregulares cargadas de dinamismo.

De igual manera, el británico David Rhodes da prioridad a la forma sobre el color en lienzos de gran formato sobre el cual incorpora líneas rectas blancas que dan la sensación de cruzarse fuera del plano pictórico. El artista coreano Eok Seon Kim quien fusiona las estructuras lineales minimalistas del artista estadounidense Frank Stella con elementos vibratorios proporcionados por el color aplicado a discreción que recuerda el cinetismo de las fisicromías de Carlos Cruz Diez.

MARK JOYCE Encuentros cercanos. 2014. Acrílico sobre madera.

MARK JOYCE. Encuentros cercanos. 2014. Acrílico sobre madera. Cortesía galería Odalys.

Otros artistas como Carlos Cartaxo y Jorge Varas escapan del ámbito bidimensional a través de esculturas elaboradas en madera, el primero emplea colores intensos que destaca la naturaleza geométrica de sus composiciones, mientras el segundo equilibra la intervención humana representada en las formas geométricas con las propiedades naturales del medio.

En las obras de los artistas Andrew Bick, Mark Joyce y Richard Calldicot la forma comparte el papel protagónico con el color. En el caso de Andrew Bick, la aplicación del color difiere mucho de la objetividad constructivista y se asemeja más a la aplicación dinámica y emotiva dada por los expresionistas abstractos.

Las construcciones geométricas irregulares sobre fondos de colores de las obras de pequeño formato de Richard Calldicot invitan al espectador a un encuentro íntimo con un mundo que si bien es abstracto, subconscientemente trae reminiscencias al mundo de las máquinas y partituras musicales.

Mark Joyce, al igual que Andrew Bick aplica el color de manera bastante dinámica y, tanto por los colores aplicados como por las formas (menos concretas que las de Bick), sus obras están dotadas de gran dinamismo y vibración.

ANDREW BICK OGVDS-GW #5. 2014. Acrílico, óleo, lápiz, acuarela y cera. sobre lienzo sobre madera.

ANDREW BICK OGVDS-GW #5. 2014. Acrílico, óleo, lápiz, acuarela y cera. sobre lienzo sobre madera. Cortesía galería Odalys.

Luego tenemos las instalaciones de Robert Ferrer, que a diferencia de la sobriedad característica de las instalaciones y esculturas minimalistas, éstas generan una sensación de inestabilidad debido en primer lugar a las dimensiones de los cilindros suspendidos, y en segundo lugar, a la sensación de tiempo detenido que otorga el conjunto. Finalmente tenemos la obra del artista Irlandés Patrick Fitzgerald, cuyas formas curvas e irregulares en muchas ocasiones escapan del mundo geométrico y se refugian en lo orgánico. En sus obras lo concreto se diluye con frecuencia en elementos biomorfos que evocan la naturaleza efímera del mundo.

Marla Jacarilla reinterpreta la historia del arte

Anotaciones para una eiségesis, de Marla Jacarilla
Del 5 de febrero al 14 de marzo
Twin Gallery, Madrid

El 5 de febrero de 2015 la artista Marla Jacarilla inaugura en Twin Gallery su primera exposición individual en Madrid, Anotaciones para una eiségesis, una reinterpretación que expande, modifica y cuestiona incesantemente la historia del arte.

La muestra se podrá visitar hasta el 14 de marzo. “Apropiación, copia, reinterpretación, variación, versión o plagio son términos utilizados de modo recurrente al reflexionar sobre algunos aspectos de la historia del arte. Tanto las artes visuales como el cine, la literatura u otros tipos de expresión artística han partido a menudo de estos conceptos para materializar innumerables obras que han permitido al espectador asistir a una progresiva evolución conceptual de dichos términos.

En El fin y la persistencia, la muerte de los protagonistas de diversas novelas se contrapone a la persistencia de la literatura. La última frase de cada novela se conserva intacta y el resto de la misma es convertida en bloques de pasta de papel con las dimensiones exactas del libro utilizado.

En El fin y la persistencia, la muerte de los protagonistas de diversas novelas se contrapone a
la persistencia de la literatura. La última frase de cada novela se conserva intacta y el resto de la misma es convertida en bloques de pasta de papel con las dimensiones exactas del libro utilizado.

El arte contemporáneo plantea una reflexión constante acerca del significado e interpretación de los mismos dependiendo de la obra en cuestión, del contexto, del emisor, del mediador, del receptor y de las circunstancias concretas. Una cantidad indeterminada de interpretaciones que fluctúa constantemente y está sujeta de modo inevitable a las diversas variables.

La lectura subjetiva forma parte indefectible de la historia; no sólo de la historia del arte, sino de la historia en general. Dicha subjetividad depende en gran medida de las experiencias, conocimientos e influencias de cada autor, de cada intérprete, de cada espectador. Con cada una de dichas interpretaciones, generamos el remake de una obra. Una imparable sucesión de variaciones y reinterpretaciones con infinitos matices que las diferencian entre sí, a veces de manera casi imperceptible.

La gran impostura era un libro que hacía referencia a los acontecimientos sucedidos en el 11S y a la posibilidad de que los atentados hubiesen sido fomentados por los propios Estados Unidos, esta “pequeña impostura” a la que hace referencia el título habla de acontecimientos cotidianos, mínimos, banales, que generalmente nos pasan desapercibidos.

La gran impostura era un libro que hacía referencia a los acontecimientos sucedidos en el 11S y a la posibilidad de que los atentados hubiesen sido fomentados por los propios Estados Unidos, esta “pequeña impostura” a la que hace referencia el título habla de acontecimientos cotidianos, mínimos, banales, que generalmente nos pasan desapercibidos.

En 1965, la entrega en Francia del premio Renaudot generó una considerable polémica cuando su ganador, el escritor George Perec, admitió que párrafos enteros de su galardonada novela Las cosas, estaban extraídos de La educación sentimental, obra escrita un siglo antes por Gustave Flaubert. Paradójicamente, Perec acabó convirtiéndose en uno de los escritores más representativos y originales de la literatura francesa del siglo XX, y la literatura potencial –de la cual era representante– en una de las corrientes que mejor ejemplificaba las inagotables posibilidades del lenguaje escrito. Perec hizo esta confesión durante la entrega de premios: quería convertirse en Flaubert; dejar de ser él mismo para transformarse en otro.

Dicho acto, observado desde la distancia que ofrece el tiempo, se nos antoja un interesante y coherente posicionamiento frente a la imposibilidad de la originalidad “absoluta” y la inevitabilidad de la influencia. Una impostura que deja de ser una mentira mundana para pasar a convertirse en un hecho artístico per se. Las obras que conforman la serie Anotaciones para una eiségesis abren una brecha que aborda conceptos como apropiación, reinterpretación, modificación o plagio y propone una reflexión sobre los mismos.

ENTRE EL LIRISMO EPILÉPTICO Y LA RIGUROSA DISCIPLINA Fotografía enmarcada,

ENTRE EL LIRISMO EPILÉPTICO Y LA RIGUROSA DISCIPLINA
Fotografía enmarcada, 2014.

Partiendo de materiales ajenos preexistentes (artículos de periódico, gráficos, novelas etc), las obras seleccionadas muestran la inevitabilidad de una interpretación subjetiva –la eiségesis que da título a la muestra– realizada a partir de una reinterpretación constante. Una reinterpretación que expande, modifica y cuestiona incesantemente la historia del arte”, Marla Jacarilla

GLENDA LEÓN EN MATADERO MADRID

Cada respiro, videoinstalación de Glenda León
Inauguración: Viernes 30 enero, 19h, Nave 16.
Del 31 de enero al 26 de abril.

Matadero Madrid inaugura el próximo viernes 30 de enero a las 19 h, Cada respiro, una videoinstalación de cinco canales de Glenda León, artista cubana hoy reconocida como una de las creadoras más relevantes de su generación. Un proyecto realizado específicamente para Matadero Madrid dentro del programa de intervenciones Gran Escala, que propone al creador investigar la relación de su obra con el gran volumen del espacio industrial que habita.

Comisariada por Christian Domínguez, Cada respiro recoge imágenes de la tierra, el cielo, el fuego, el bosque y el mar que, al ritmo de la respiración evocan, no sólo el movimiento que conecta a las personas con el mundo en el que viven, sino también el potencial transformador de los seres humanos.

La respiración, señal de vida como los latidos del corazón, se muestra así como un puente entre el planeta y el cuerpo: cada vez que inhalamos tomamos algo del Universo, y cada vez que exhalamos le devolvemos algo.

Glenda León (La Habana, 1976), es una artista afincada entre Madrid y La Habana. Ha expuesto su obra en la Bienal de Venecia de 2013 o en la Bienal SITE de Santa Fe en 2014. Además ha participado en exposiciones colectivas en el Museo de Bellas Artes de Montreal o en el Centro de Arte Contemporáneo de Laznia (Polonia), entre otros. Ha expuesto en muestras individuales en la Galería Senda, la Galería MagnanMetz (EEUU) o en el Espacio Experimental Le Plateau (Francia).