Joan Carles Forner, jugador de pintura

‘Mácula Magna’, de Joan Carles Forner
Sala de Exposiciones Municipal de Algemesí (València)
Hasta el 3 de diciembre de 2019

Joan Carles Forner lleva mucho tiempo maquinando esta exposición. Podríamos decir que desde los cinco años, cuando, jugando en el taller familiar, le cayó de manera accidental un bote de pintura abierto en la cabeza y empezó a derramarse sobre su cara y cuerpo. Ahí se produjo una crispación especial entre las gotas, chorretones y manchas sobre su piel que traspasó lo natural, se convirtió en magia, en vida. Ahí mismo surgió esa relación lúdica y experimental con la pintura, que comprometió su noción de arte a un control del azar que siempre interviene en sus creaciones. Creo que en cada proyecto vuelve a ese instante y en él se refugia para insistir en la autenticidad de su estudio de la pintura, tan original que cuenta con la atención de los que fueron sus maestros en Bellas Artes y de críticos de arte que escriben en este catálogo.

Imagen de una de las obras de Joan Carles Forner.

En ‘Macula Magna’ radicaliza la valoración matérica de la pintura, explorando las cualidades fluidas y formativas del pigmento en sí. Se encuentra en un punto álgido de la investigación sobre las posibilidades estéticas del material pictórico más allá del formato bidimensional. Para ello ha elegido nuestra sala, para una puesta en escena que explora los límites de la percepción, combinando realidad e imagen virtual, con la colaboración del artista visual Óscar Vázquez Chambó.

Forner insiste en la necesidad de transgredir la pintura como materia, concepto y técnica. Y lo hace sin pretensiones teóricas, desde la práctica, desde la investigación constante, desde el contacto incansable con el pigmento y sus componentes. Por ello se hace llamar Jugador de Pintura, subrayando el aparente carácter lúdico de su proceso y su actitud ácrata frente a la consideración tradicional de pintor.  Desde el principio sustituyó la paleta y los pinceles por los botes de pintura plástica y de resina, que son la materia prima de toda su producción. Con ello se adhiere a un proceso de ejecución propio del action painting, pero que redirige el azar inherente al expresionismo abstracto hacia una valoración estética y formal determinada. Se trata de un juego, un juego de equilibrio entre lo necesario y lo imprevisto, entre la acción performativa de verter y dirigir el chorretón de pigmento hacía la consecución de una forma sólida e independiente de todo soporte. Como en toda acción, el tiempo es determinante y el proceso de ejecución conlleva diversas fases hasta conseguir la solidificación de la masa liquida de la pintura; la condición acuosa natural se convierte en materia, en la obra propiamente dicha.

Imagen de una de las obras de Joan Carles Forner.

Sus obras iniciales clamaban el carácter abstracto de su investigación bajo el título objetivador de ‘TK – taca-‘ y depositaba todo el peso de su trabajo en la mancha, en la forma resultante del choque líquido. Eran fragmentos de resina solidificada, fragmentos de color espontáneo, único, que lucen una belleza primaria sin aditivos.

Como jugador incansable ha conseguido dominar lo imprevisto, la caída azarosa de la mancha, del chorretón consiguiendo formas que tienden a la geometría irregular, círculos, puntas de gotas con nuevas tonalidades vibrantes y cautivadoras. En ellas se basa su nueva serie, que, además, rinde homenaje a la tensión entre la naturaleza líquida de la materia prima y el resultado sólido, táctil y pseudoescultórico de su pintura. Y lo hace combinando varios niveles de realidad: el fluir real del pigmento, la imagen audiovisual, la acción perfomativa y la obra de arte en sí.

En él la mancha y el brochazo consiguen la libertad, la no supeditación a un medio, hasta alzarse con una condición icónica en la que vemos ecos de la abstracción postpictórica e, incluso, un guiño a Lichtenstein, en un continuo juego de pintura, azar y método.

Y así inyecta una nueva condición objetual a su obra, que se retuerce en busca de formas sinuosas, casi orgánicas, a partir de materiales como látex y resinas que bucean en el inconsciente del artista para emerger a la realidad. Nos invita a un proceso en el que la casualidad, que siempre ha reinado en su creación, da paso a una modulación más activa, plegando la materia como un tejido de ondulaciones, resortes, artistas vivas creando un efecto dúctil y táctil en cada obra. Con ello nos recuerda a las experiencias de finales de los sesenta en Nueva York de la llamada Abstracción Excéntrica, que comprimió concepto, minimalismo y expresión y encontró en estos materiales povera una nueva vía de reivindicación formal.

Imagen de la exposición de Joan Carles Forner en la Sala de Algemesí. Fotografía de Óscar Vázquez Chambó.

Pero la investigación de Forner no es un viaje de emociones vividas por el arte de vanguardia. Es un punto de encuentro con la fuerza agresiva de la expresión y el control de los materiales y residuos de color que constituyen en sí mismos cada composición, cada mancha. Formas, antigeometrías, huecos, heridas, pliegues, pieles, tejidos se alzan en los muros, cuelgan del eje visual para derramarse y expandirse en el espacio, mientras gotas de color, gruesas pinceladas o incisiones gestuales nos recuerdan la acción del juego de Forner sobre la pintura.

Àlex Villar

Óscar Vázquez Chambó, la construcción de la imagen

La vida de dos, de Óscar Vázquez Chambó
Sala d’Exposicions Municipal d’Algemesí (Casino Liberal)
Carrer de la Muntanya, 24. Algemesí (Valencia)
Hasta el 3 de diciembre de 2018

Hay que estar prevenido para adentrarnos en los submundos del artista pues su arte nos habla de algunos silencios de la realidad, espacios incómodos donde el propósito inquietante de lo inexorable se expresa con una crueldad infantil, como un niño que hiere con su inocencia.

‘La vida de dos’ lleva a la escena del arte el universo cotidiano y familiar del artista que reflexiona sobre la vida de sus padres, su pasado y presente, a través de juegos de color que nos sitúan en atmósferas simbólicas distintas. Las composiciones son equilibradas, con guiños al clasicismo pictórico, a la espiritualidad de los bodegones barrocos y con actitudes hieráticas de los personajes que nos remontan al simbolismo y función de la fotografía en su origen, impregnada de la transcendencia del retrato implicado en la muerte y la eternidad. Y es que todo se envuelve de un turbador fatalismo, como si este trabajo sirviera de preparación emocional del artista ante la inminente vejez de sus progenitores, que ejercen una resistencia a la degeneración de sus valores, de su amor y costumbres.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor

‘La vida de dos’ no es un homenaje es un ejercicio valiente de indagación psicológica en el ecosistema familiar, para reconocer la independencia y respeto al mundo de sus padres. Precisamente la integridad del lenguaje del autor, la estética implacable sirve de distanciamiento emocional para poder hablar de temas incómodos, solapados y ocultos en las relaciones personales.

El arte como los sueños es un camino para explorar el inconsciente, purgar las pulsiones frustradas por la razón y la moral, por ello esta serie está impregnada de cierto surrealismo, elucubraciones del sinsentido que devienen en símbolos de la fidelidad en el ritual doméstico de los padres. El hogar es el paisaje íntimo y metafísico donde acontecen las acciones de las fotografías puras o intervenidas plásticamente, en las que el color (rojo, azul, verde, amarillo) ejerce de hilo conductor entre el pasado y el presente de una historia contada en imágenes construidas a partir de la herencia pictórica de artistas, entre los que podemos identificar el costumbrismo transcendente de Edward Hopper o el pop personal de David Hockney. Éste último inspiró sobre todo la expansión cromática de su serie anterior de desnudos femeninos que evocaban el mítico tema de la modelo y el artista, aunque su universo simbólico tiene ese sabor atemporal del arte nórdico.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor

Es precisamente el cine del finlandés Aki Kaurismäki quien insufla esa aura de quietud ensamblada entre la imagen y la sonoridad a un ritmo de intimidad contemplativa en la concepción del videoarte que completa la exposición.  El autor constata su presencia en la construcción de las imágenes, como el auténtico espectador que de repente sale a escena desvelando que él es el receptor, un mensaje para sí mismo. Entendemos la  obra como un proceso de aceptación de la vida y la decrepitud en el que  Vázquez hace guiños a sus mitos cinematográficos evocando la sinceridad brutal de Bergman, los encuadres de Hitchcok o la crueldad de Tarantino.

A todo ello contribuye la composición equilibrada, la conceptualidad de las líneas y la disposición de los objetos que participan en el  juego de significados y que saltan de la bidimensionalidad de la imagen fotográfica al espacio a través de instalaciones objetuales, haciendo de todo un conjunto simbólico. Así es la imagen construida de Óscar Vázquez que une el género del retrato y el pictoricismo de Gregori Crewdson, Duane Michals o David Lachapelle conduciéndolo hacia una esfera personal e íntima descifrada en códigos universales que habla del ser, del amor y de la muerte.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor

Alejandro Villar Torres

El ecosistema familiar de Vázquez Chambó

La vida de dos, de Óscar Vázquez Chambó
Sala d’Exposicions Municipal d’Algemesí (Casino Liberal)
Carrer de la Muntanya, 24. Algemesí (Valencia)
Inauguración: miércoles 24 de octubre, a las 20.00h
Hasta el 3 de diciembre de 2018

La Sala d’Exposicions Municipal d’Algemesí, ubicada en el mítico Casino Liberal, presenta la exposición ‘La vida de dos’ del artista visual Óscar Vázquez Chambó. La inauguración correrá a cargo de la alcaldesa de la ciudad, Marta Trenzano, y el concejal de Cultura, Pere Blanco. Fotógrafo, diseñador gráfico y creador audiovisual, Vázquez se ha ido forjando un espacio genuino en la esfera del arte contemporáneo en festivales como Imaginaria o Photoespaña, tras ganar el XVI Concurso Encuentros de Arte Contemporáneo en 2016.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Óscar Vázquez ha elegido su ciudad natal para presentar su proyecto ‘La vida de dos’ que lleva a la escena del arte el universo cotidiano de sus padres situándonos en atmósferas simbólicas distintas a partir de juegos de color. Como señala el comisario y profesor de la Universitat de València, Àlex Villar, «La vida de dos no es un homenaje a los padres, es un ejercicio valiente de indagación psicológica en el ecosistema familiar, para reconocer la independencia y respeto a las costumbres y rituales de sus progenitores. Precisamente la integridad del lenguaje del autor, la estética implacable sirve de distanciamiento emocional para poder hablar de temas incómodos, solapados y ocultos en las relaciones personales”.

El hogar es el paisaje íntimo y metafísico donde acontecen las acciones de las fotografías puras o intervenidas plásticamente, en las que el color (rojo, azul, verde, amarillo) ejerce de hilo conductor entre el pasado y el presente de una historia contada en imágenes construidas a partir de la herencia pictórica de los artistas. En ellas podemos ver la huella del costumbrismo transcendente de Edward Hopper o el pop personal de David Hockney.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

La muestra se completa con una videocreación o cortometraje donde el artista se constata como constructor de las imágenes y auténtico espectador de las mismas, pues la obra es un ejercicio personal de aceptación de la vida y decrepitud de sus padres. En ella realiza un tributo a la sinceridad brutal de Bergman y a la solemnidad de Kaurismäki.

Como indica el concejal de cultura Pere Blanco, “Algemesí insiste en fomentar el estudio monográfico de artistas contemporáneos de La Ribera, como hemos hecho con Esteve Adam, Boix, Armengol y estamos preparando las muestras de los artistas de Algemesí Juan Carlos Forner y Jordi Machí, que estarán en la programación de 2019”. La muestra podrá ser visitada hasta el próximo 3 de diciembre y cuenta con el patrocinio de Bogedas Coviñas.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

‘No words’ en PHotoespaña 2016

‘No words’ del grupo Contemporáneos
Festival PHotoespaña 2016
Galería BAT Alberto Cornejo
C / María de Guzmán 61, Madrid.
Inauguración 9 de junio
Hasta el 23 de junio de 2016

‘No words’ es la exposición colectiva con la que la Galería BAT Alberto Cornejo participa en el Festival Off de PHotoEspaña 2016. La muestra reúne 29 obras donde el potencial comunicativo de las imágenes prescinde del uso de palabras para explicar su sentido al espectador sagaz. Los trabajos seleccionados corresponden a los veintinueve fotógrafos internacionales del grupo Contemporáneos: Marta Areces, Javier Ayuso, César Blay, Álvaro Calvo, Cristina Calvo, Alejandra CarlesTolrá, Carlos Folgoso, Pedro Galisteo, Rubén García, Nicolás Haro, Oliver Haupt, Andrejs Kovalovs, Jesús Labandeira, Diambra Mariani, Veronika Marquez, Georges Pacheco, Robert Harding Pittman, Rubén Plasencia, Manel Quiros, Fernanda Ramos, Juan Rodríguez, Emilio Roselló, Ely Sánchez, Juan Sande, Gabri Solera, Óscar Vázquez Chambó, Lucia Ybarra, Manuel Zamora y Alfonso Zubiaga.

Este grupo de fotógrafos emergentes lleva a cabo su labor desde 2013, caracterizándose por el espíritu colectivo y la mirada plural. Estos veintinueve autores que unidos por el veneno de la fotografía han realizado en este año seis exposiciones colectivas, tres publicaciones y encontrado galería que los representa en el Festival OFF de PHE16. Sus componentes son la mayoría españoles, pero también europeos y americanos, procedentes de países como Alemania, Italia, Portugal, Letonia, Uruguay, Brasil, Venezuela o Estados Unidos. De la Comunidad Valenciana participan: Cesar Blai, Emilio Roselló, Oscar Vazquez Chambó y Pedro Galisteo.

Javier Ayuso, 2016, 'Subvertising #1'. Imagen cortesía Grupo Contemporáneos.

Javier Ayuso, 2016, ‘Subvertising #1’. Imagen cortesía Grupo Contemporáneos.

‘No words’ es una muestra donde la fuerza de las imágenes hace superfluo el uso de palabras para explicar su sentido. Desde estampas intimistas hasta retratos sociales, ‘No words’ es la expresión de un sentir individual, del fotógrafo con su obra y de esta con el espectador. Pasear por esta galería de imágenes transporta a lugares insospechados de la mente, a parajes in­sólitos de la conducta, a rincones desconocidos del mundo y a paisajes nostálgicos de la memoria.

Fernando Sánchez Fernández, fotógrafo madrileño, dice sobre la muestra: «‘No words’ es el proyecto expositivo de veintinueve fotógrafos que buscan expresarse con la complicada gramática visual de la imagen. Algo que siempre se olvida y que podemos recordar viendo sus trabajos es que la buena fotografía es aquella que no requiere explicación, que te entra por los ojos y no necesita apoyo literario alguno para saber qué estás viendo. Las palabras pueden venir después pero siempre se sostienen aquellas que no precisan el lenguaje de los hombres.

Es algo que cuesta entender. Incluso cuando se presentó el invento, en el ya lejano 1839, Frances Aragó -una de las personalidades más excepcionales que promovió, entre otras cosas, la limitación de las horas de trabajo o la abolición de la esclavitud- leyó, ante las academias de las Ciencias y de Bellas Artes de París, un discurso en el que daba a la fotografía el carácter servil ante las demás manifestaciones y dependiente de la palabra.

’No words‘ demuestra que no es así, que la fotografía tiene su propia semántica y un discurso enriquecido por la mirada del fotógrafo, veintinueve formas de explicarse en esta exposición. Los veintinueve autores son herederos de Eugene Atget, August Sander, Walker Evans, Robert Frank y todos aquellos que demostraron la independencia de la fotografía del lenguaje escrito (…)».

Nos encontramos ante una exposición que representa varios géneros fotográficos, desde la fotografía paisajista y de retrato hasta el fotoperiodismo, con una visión plenamente fresca y actual.

Verónika Márquez, 2008, 'Mujer-Planta, autorretrato'. Imagen cortesía Grupo Contemporáneos.

Verónika Márquez, 2008, ‘Mujer-Planta, autorretrato’. Imagen cortesía Grupo Contemporáneos.

30 fotógrafos de hoy, en Railowsky

Contemporáneos. 30 fotógrafos de hoy
Presentación del libro a cargo de Emilio Roselló, Óscar Vázquez Chambó y José Luis Pérez Pont
Librería Railowsky
C/ Grabador Esteve, 34. Valencia
15 de julio de 2015, 20.00 h.

Alfonso Zubiaga. Arnastapi, Islandia. 2013. Cortesía del artista.

Alfonso Zubiaga. Arnastapi, Islandia. 2013. Cortesía del artista.

El libro «Contemporáneos. 30 fotógrafos de hoy» nace de la obsesión de Rubén García. La idea se inicia cuando varios autores coinciden en el Festival PHotoEspaña 2013 y el mismo Rubén siente la necesidad de compartir su proyecto con ellos. Junto a estos fotógrafos Rubén asume el papel de editor y va seleccionando a otros autores bajo su criterio hasta llegar al famoso número 30. Coordina e involucra a todos ellos para realizar un volumen que abarca los distintos géneros fotográficos cómo el paisaje ,el retrato, el documental, etc. Un libro donde los autores presentan sus trabajos como si de una abecedario se tratara. Desde el número 1 abriendo el libro la autora Marta Areces pasando por otros cómo Javier Ayuso, César Blay, Álvaro Calvo, Cristina Calvo, Alejandra Carles-Tolrá, Carlos Folgoso, Pedro Galisteo, Rubén García, Nicolás Haro, Oliver Haupt, Andrejs Kovalovs, Jesús Labandeira, Diambra Mariani, Veronika Marquez, Vittorio Mortarotti, Georges Pacheco, Robert Harding Pittman, Rubén Plasencia, Manel Quiros, Fernanda Ramos, Juan Rodríguez, Emilio Roselló, Ely Sánchez, Juan Sande, Gabri Solera, Óscar Vázquez Chambó, Lucia Ybarra, Manuel Zamora hasta llegar al último autor Alfonso Zubiaga, el número 30.

Emilio Roselló. Serie Formar de un error. Cortesía del artista.

Emilio Roselló. Serie Formar de un error. Cortesía del artista.

El libro se presenta con la fotografía de Javier Ayuso en portada y con el nombre de Contemporáneos en español e inglés ya que se trata de una edición bilingüe con 202 páginas y más de 208 fotografías acompañadas con un texto enriquecedor sobre el trabajo y con un formato vertical de 21,5 cm x 16 cm. Son obras de fotógrafos españoles, pero también europeos y americanos, procedentes de países como Alemania, Italia, Portugal, Letonia, Uruguay, Brasil, Venezuela o Estados Unidos.

Óscar Vázquez Chambó. Sunset evening on the beach. 2014. Cortesía del artista.

Óscar Vázquez Chambó. Sunset evening on the beach. 2014. Cortesía del artista.

Este volumen supone una refrescante novedad editorial que descubre y, al mismo tiempo, consolida a una nueva generación de destacados fotógrafos que, en continuo movimiento, ha dado lugar a nuevos planteamientos estéticos. Palabras recogidas sobre el texto de María Isabel Fernández que encabeza el libro acompañado de otro texto de Jose María Diaz-Maroto en el que hace una valoración sobre la fotografía en sí. Afirmando que la fotografía no conoce fronteras, es universal y, a través de esfuerzos como el de este libro, puede alcanzarse el anhelo universal de comprender y conocer al ser humano.

Rubén García. Víctor Rodríguez. Serie Especialistas del viejo Oeste. 2013. Cortesía del artista.

Rubén García. Víctor Rodríguez. Serie Especialistas del viejo Oeste. 2013. Cortesía del artista.

El libro es un paso más dentro del proyecto “Nueva fotografía internacional en el siglo XXI” en el que actualmente se incluye una exposición itinerante por toda España y en la que tiene un soporte web www.30fotografos.com  diseñada por Fernanda Ramos en colaboración con Estudio Lumen y en la que muestra el trabajo de los 30 fotógrafos.

El libro bajo el sello de la editorial LA FABRICA fue presentado el pasado 13 de Junio dentro del marco aún vigente de PHotoEspaña 2015, en la semana dedicada al foto-libro Photo Book Week que desarrollo La Fabrica.

La presentación en Valencia tiene lugar en la Librería Railowsky con la intervención del crítico José Luis Pérez Pont, como autor de uno de los textos del libro, y los fotógrafos Emilio Roselló y Óscar Vázquez Chambó.

Pedro Galisteo. Tejedora. Serie Crisis textil en la Comunidad Valenciana. 2013. Cortesía del artista.

Pedro Galisteo. Tejedora. Serie Crisis textil en la Comunidad Valenciana. 2013. Cortesía del artista.

La mujer Hopperiana de Vázquez Chambó

Jarka is a blues for a night, de Óscar Vázquez Chambó
Intramurs. Festival per l’art a València
Museo de los Soldaditos de Plomo
C / Caballeros, 20. Valencia

Dice el artista: “Paseaba por las calles de Valencia de noche con condición de observador, cuando vi frente al Mercado Central el edificio con el nombre de La casa azul. En el tercer piso ella estaba asomada en la ventana saboreando la noche cuando despertó en mi el interés como fotógrafo y pensé en mi interior, que mujer tan misteriosa.

Me acerqué al edificio en la calle Palafox y llamé al timbre, no oía el ruido, esperé y finalmente no abrió nadie la puerta. Mi intención motivada por un impulso era la de hablar con ella. No tuve suerte y me fui a casa pensativo. Esta situación me sirvió como base para inspirarme en la obra de La casa azul.

Sobre esta localización en el tercer piso donde vi la luz y ella asomada en la ventana empieza la serie que comprende tres imágenes consecutivas y que dan título a Jarka is a blues for a night”.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó en la exposición 'Jarka is a blues for a night', en el Museo de los Soldaditos de Plomo, dentro del festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó en la exposición ‘Jarka is a blues for a night’, en el Museo de los Soldaditos de Plomo, dentro del festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

Con referencias a la obra de Edward Hopper, la mujer es punto de partida para realizar la serie. La habitación como marco para contar esta secuencia y el color azul vinculado a la obra. Óscar Vázquez Chambó se inspira en una mujer Hopperiana en su absoluta soledad con la necesidad de escuchar al bluesman en la noche.

Una luz misteriosa con ingredientes cinematográficos define con la sombra dura el espacio que habitan. El autor presenta al espectador una historia a su libre interpretación donde la mirada de ella juega con el fuera de campo haciéndolo cómplice de la narración.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó en la exposición 'Jarka is a blues for  a night', en el Museo de los Soldaditos de Plomo, dentro del festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó en la exposición ‘Jarka is a blues for a night’, en el Museo de los Soldaditos de Plomo, dentro del festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

Por otro lado, en ‘Four conditions for a viewer’, el autor nos presenta cuatro imágenes a modo de viñetas donde nos muestra el acto de desvestirse a través de ellas dando pie a la pregunta en el espectador. Ella se desnuda de espaldas hacia la cámara pero frente al retrovisor de calle donde se refleja el artista que al mismo tiempo esta dentro de la imagen como un espectador-mirón y nos enseña la cámara como dispositivo de la enunciación de lo que esta pasando.

Una luz dura sobre la imagen acentúa el cuerpo mientras la acción se desarrolla bajo la atenta mirada del fotógrafo –espectador– mirón. El juego se establece con una imagen recíprocamente sobre un camino de ida y vuelta.

Serie de fotografías de Óscar Vázquez Chambó. Festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

Serie de fotografías de Óscar Vázquez Chambó. Festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

El color vuelve estar presente en la obra del artista. Un color fuerte y contrastado que da un toque pictórico a la obra y que es característico en el discurso fotográfico del autor.

El espacio es absorbido en el  plano – contraplano donde la mirada recorre desde el cuerpo de ella  hacia dentro  dando hincapié a su paso con elementos de atrezzo.

La obra va acompañada a pie de página de un título ‘Four conditions for a viewer’ donde nos dice y establece cuatro condiciones para un espectador. Cuatro condiciones a juzgar sobre el acto.

Imagen de Óscar Vázquez Chambó, cortesía del autor.

Fotografía de Óscar Vázquez Chambó en la exposición ‘Jarka is a blues for a night’ del Museo de los Soldaditos de Plomo, dentro del festival Intramurs. Imagen cortesía del autor.

PubliVideocreaciones en la galería de Vázquez Chambó

PubliVideocreaciones
Comisariado: Óscar Vázquez Chambó, Empar Cubells, Ramona Rodríguez
Escultura y Medios Audiovisuales II. Coordinadora: Empar Cubells
Óscar Vázquez Chambó. Galería Fotográfica
C / Mossén Fenollar, 19. Valencia
Jueves 5 de junio, a las 20.00h

El proyecto PubliVideocreaciones parte de una colaboración entre los alumnos de la Universidad Politécnica de Valencia (EMA-II) -Escultura y Medios audiovisuales II / Departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes (BBAA) de San Carlos de Valencia- y las empresas valencianas. En una estrecha colaboración y simbiosis, ambas partes UPV-Empresas valencianas han generado un proyecto de colaboración vigente en tiempo de crisis.

Por un lado, los empresarios y Pymes han sabido ver en los Medios Audiovisuales y en los alumnos de EMA II el soporte idóneo para difundir y promocionar sus empresas y productos. Han ofrecido al alumnado de último año de licenciatura la posibilidad de efectuar una práctica laboral, cuya finalidad es la creación de un producto audiovisual Videospot acorde a las necesidades de cada empresa.

Por otra parte, los jóvenes artistas alumnos de EMA II han tenido la oportunidad de desenvolverse en el medio social de empresarios y emprendedores, ayudando a las empresas a ofrecer una imagen más contemporánea desde las artes visuales y los medios de comunicación.

A lo largo de todo el año los alumnos han diseñado y efectuado Videospots de carácter empresarial, documentales de carácter social y, por supuesto, videocreaciones. De esta forma, han ayudado a las empresas veteranas y  emergentes a difundir su labor a través de los medios televisivos, internet y redes sociales. Todo ello para optimizar los resultados de dicha investigación emprendida por ambas partes.

Pymes- BBAA- UPV han mostrado su satisfacción por esta cooperación anual, que queda abierta a futuras colaboraciones. Los alumnos han contribuido como enlace de difusión empresarial en los medias, con un lenguaje profesional, fresco y original, aportando experiencia, sabiduría y realidad.

Todo esto ha sido posible gracias a la colaboración del Centro de Recursos Audiovisuales (CRA) de cuyos medios técnicos han podido disponer los alumnos: platós, cámaras profesionales de HD, salas de edición digitales y de su equipo técnico. Así mismo, ha colaborado simultáneamente el Laboratorio de Investigación Digital (LID) con sus salas de Edición Digital, además de contar con el asesoramiento y la colaboración de sus técnicos especializados.

Finalmente, los alumnos de la Facultad de BBAA y de la asignatura Escultura y Medios Audiovisuales II verán expuestos sus trabajos en la exposición PubliVideocreaciones, en la Galería Fotográfica Contemporánea Óscar Vázquez Chambó, en la cual se plasman los resultados de dicha experiencia: diseñar, dirigir y ejecutar un Videospot. Con ello, los alumnos han adquirido las destrezas necesarias en la investigación de los media para que cuando finalicen su carrera y sean licenciados puedan insertarse con creatividad, bagaje y profesionalidad en el mundo laboral y de la investigación. Y así conjuntamente superar las dificultades encontradas en estos tiempos de crisis.

Algunas de las empresas que han participado en el Proyecto PubliVideocreaciones son Librería Railowsky, Bodegas Enguera, Vaixell  Restaurant, Casa Picó Disfraces, Verdolaga Ecogrup de Consum, Web serie “Ellas”, Panadería Manuel Sanz García, Obscene Club, Escuela de Artes Marciales Chinas Shen Yi, LA_2da, Centre Optic 11 de Maig, Global 43 Eventos, Dance Center Valencia, Café Cronopio, Campus Europa Idiomas, L`Hort del Carmen, Wamf, La Vitti Bar, Keysteria, TVS, La Gramola, MALA Bisutería y Complementos, Pinturas Folch, Clínica Vererinaria….

Publivideocreaciones 2014. Imagen cortesía de Galería Fotográfica Óscar Vázquez Chambó.

Publivideocreaciones 2014. Imagen cortesía de Galería Fotográfica Óscar Vázquez Chambó.

Agustín Bethencourt: la ciudad en forma(s)

Espai, de Agustín Bethencourt
Galería estudio de Óscar Vázquez Chambó
C / Mossén Fenollar, 19. Valencia
Hasta el 27 de junio

Dice que con las imágenes intenta “destacar la obra del ser humano en el paisaje”. Su condición de arquitecto le lleva a privilegiar líneas, formas y superficies de fachadas, edificios y lugares, pero también a captar el aire que dejan ciertas geometrías más allá de su composición y orden. Para que ese aire o atmósfera adquiera la condición de arquitextura, se hace necesario que Agustín Bethencourt vaya depurando la arquitectura de esos lugares que mantiene sus ciudades tan en forma. El Espai que muestra en la galería estudio de Óscar Vázquez Chambó es un conjunto de 11 fotografías en las que prima el signo por encima de la huella.

Fotografía de Agustín Bethencourt en la galería estudio de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Agustín Bethencourt en la galería estudio de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

No ha hecho más que empezar el combate. Diríase que a Bethencourt, atendiendo a su propia definición del fotógrafo como “pintor de las prisas”, le urge captar instantes que conmuevan el ojo del espectador. De manera que se debate entre su condición de arquitecto acostumbrado a las geometrías espaciales y la emoción que pretende extraer de la cámara fotográfica en tanto “instrumento de la intuición y de la espontaneidad”. De manera que allí donde hay líneas, formas y signos, aparezca la huella de una materia plena de energía.

Fotografía de Agustín Bethencourt en la exposición 'Espai' en la galería estudio de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Agustín Bethencourt en la exposición ‘Espai’ en la galería estudio de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Las 11 fotografías de la exposición son fruto del trabajo de cinco años viajando por Nueva York, Colonia, Basilea, Palermo, Berlín, Venecia, Ibiza, Gran Canaria o Carlet. Viajes en los que, a pesar de esas prisas por captar el instante, obligó en muchas ocasiones a detener el ritmo viajero de sus amigos. “Veo la foto antes de sacarla”, dice. Ya sea el interior del Kolumba Museum (Kölhn), las curvas del JFK Airport, las líneas del Lincoln Center, de una vivienda con forma de U en Carlet, de la ropa colgada al viento en Venecia o de cierto rastro sobre la nieve en Berlín, las imágenes que capta Bethencourt son todas fruto del “cuaderno de croquis” que, para él, es la cámara fotográfica.

Fotografía de Agustín Bethencourt en la galería estudio de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Agustín Bethencourt en la galería estudio de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Un croquis compuesto de instantes que encuadra a la ligera, sin preocuparse de algún elemento que venga a quebrar la armonía del conjunto. Su preocupación está en el juego de color, la luz y esa “búsqueda del gris” como horizonte de futuro en su trabajo. Y como no ha hecho más que empezar ese combate entre la idea del arquitecto y la pasión del fotógrafo, Agustín Bethencourt mueve, promueve y remueve sus imágenes con el fin de extraer todo su potencial, antes de embarcarse en otro proyecto que le llevará a construir cierto abecedario.

Fotografía de Agustín Bethencourt en la galería estudio de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Agustín Bethencourt en la galería estudio de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Espai, que llega al estudio de Vázquez Chambó, tras pasar por otros dos espacios de Castellón y Valencia, recoge las formas geométricas que el artista se va encontrando diseminadas por el paisaje urbano, para construir con ellas historias cuya vida nacerá cuando los signos se transformen en elocuente huella. Cabe también seguirle el rastro a esas ciudades en forma, admitiendo el placer que produce contemplar espacios de dudoso acabado.

Fotografía de Agustín Bethencourt en la galería estudio de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Agustín Bethencourt en la galería estudio de Óscar Vázquez Chambó. Imagen cortesía del autor.

Salva Torres

Ciutat Vella, ciutat oberta

Ciutat Vella Oberta
Distintos espacios del Casco Viejo de Valencia
Del 8 al 10 de noviembre

¿Se acuerdan de Roma, città aperta, la película de 1945 dirigida por Roberto Rossellini? En ella, un grupo de partisanos se hace cargo de la resistencia en medio de la ocupación nazi. Sería exagerado comparar aquel contexto bélico con el actual democrático. Exagerado, porque entonces la resistencia se pagaba con la vida, y ahora es la vida, amenazada por la indomable crisis económica, la que está dando pie a focos de resistencia ciudadana que buscan revitalizarla, antes de que la falta masiva de pagos funda sus plomos. Es lo que ha hecho un colectivo de artistas: montar un festival multidisciplinar para que el casco viejo de Valencia recupere el alma perdida.

Obra de Antonio Barroso para Ciutat Vella Oberta. Imagen cortesía de la organización.

Obra de Antonio Barroso para Ciutat Vella Oberta. Imagen cortesía de la organización.

“Es una idea latente desde hace 20 años”, reconoce Manuel Garrido, uno de los artistas resistentes que forman parte del colectivo impulsor de Ciutat Vella Oberta. Ha tenido que llegar la furibunda crisis, para que ese proyecto latente vea la luz del día. Lo hace como respuesta al silencio administrativo, más preocupado en capear el temporal que en remar para que esto no se hunda. De manera que ahí están los cerca de 300 artistas de todo el mundo, los 43 espacios expositivos y los 34 talleres abiertos al público, dispuestos a “poner en valor el centro histórico con mayor concentración de comercios de Europa”, según destaca Julia Martínez, gerente de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo de Valencia.

TravellingArt para el festival Ciutat Vella Oberta. Imagen cortesía de la organización.

TravellingArt para el festival Ciutat Vella Oberta. Imagen cortesía de la organización.

En el fondo, Ciutat Vella Oberta sigue los pasos de Russafart o Cabanyal Portes Obertes, otras dos sobresalientes actividades artísticas nacidas en sendos barrios emblemáticos de Valencia. “Tenemos buena sintonía con ellos”, afirma Chele Esteve, coordinadora del evento. Gracias al protagonismo de artistas y diferentes profesionales de la cultura y el comercio, este festival multidisciplinar dinamizará las calles del casco viejo valenciano hasta el domingo. Habrá mucho y de todo, desde exposiciones de pintura y fotografía hasta proyecciones de cine, pasando por talleres infantiles, cuentacuentos, recitales de poesía, performances, actuaciones musicales, visitas guiadas, intervenciones en la calle, diseño, moda, gastronomía e incluso una ruta erótica comandada por Carles Recio, que rendirá homenaje a Bienvenida Pérez colocando una placa conmemorativa en su casa de la Calle Alta.

Obra de Rafa Martínez Primo para Ciutat Vella Oberta. Imagen cortesía de la organización.

Obra de Rafa Martínez Primo para Ciutat Vella Oberta. Imagen cortesía de la organización.

Sin ayudas públicas (“ni las hemos pedido porque es casi imposible lograrlas”), Ciutat Vella Oberta se pone en marcha gracias a la voluntad de artistas y ciudadanos (“patrocinio de base”), y al apoyo económico, principalmente, de la Escuela Superior de Arte y Tecnología de Valencia (ESAT). Alberto Adsuara, en representación de la escuela, destaca la importancia de un festival “sin ánimo de lucro” y hecho por personas de a pie, porque iniciativas como ésta “si no parten del ciudadano, ya parece que no parten de nadie”. Dos proyectos de ex alumnos de ESAT, el ajedrez portátil de Rubén López y el videojuego Ninpo de Ismael Castellanos, Andrea Montesa y Óscar Navarro, podrán verse en el Espacio Plató de la escuela.

Cubess, ajedrez portátil obra de Rubén López para Ciutat Vella Oberta. Imagen cortesía de ESAT.

Cubess, ajedrez portátil obra de Rubén López para Ciutat Vella Oberta. Imagen cortesía de ESAT.

La Fundación Inspirarte concederá una beca de residencia para artistas en Ifitry (Marruecos) e Ibercaja acogerá una exposición colectiva que se prolongará hasta diciembre. Galerías como Cuatro, Espai Visor, Kessler-Battaglia y Punto, además de La Nau, Rector Peset, Ca Revolta, Carme Teatre e Inestable, figuran entre los espacios expositivos participantes. Artistas como Consuelo Chambó, Juanma Pérez, Ana Vernia, Mery Sales, Concha Ros, Cristina Peris o Victoria Cano abrirán sus estudios al público, en una clara muestra del espíritu que anima a Ciutat Vella Oberta: revitalizar un  barrio que “muchos jóvenes desconocen de día” y que, de esta forma, permitirá “el descubrimiento de rincones singulares”, afirma con rotundidad Julia Martínez.

Ninpo, videojuego de Andrea Montesa, Ismael Castellanos y Óscar Navarro para Ciutat Vella Oberta. Imagen cortesía de ESAT.

Ninpo, videojuego de Andrea Montesa, Ismael Castellanos y Óscar Navarro para Ciutat Vella Oberta. Imagen cortesía de ESAT.

Las cinco rutas previstas en su mapa desplegable, cada una con su color, el naranja para las exposiciones colectivas, el amarillo para las actividades infantiles, el rosa para los estudios y talleres, el verde para el arte de acción y el rojo para el domingo erótico, convierten el casco viejo de Valencia en un nuevo barrio abierto a la participación ciudadana. Un espacio de resistencia y difusión cultural que convertirá Ciutat Vella en otro interesante laboratorio de ideas y creatividad promovido desde la base. A falta de los anunciados tiempos mejores, ya aparecen de verdad en los barrios brotes verdes.

Fotografía de Consuelo Chambó para Ciutat Vella Oberta. Imagen cortesía de la autora.

Fotografía de Consuelo Chambó para Ciutat Vella Oberta. Imagen cortesía de la autora.

Salva Torres