Pintura y fotografía en la obra de Luis Gordillo

Luis Gordillo. Fotoalimentación
Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA)
Plaza Santa María, 3. Alicante
Hasta el 17 de enero de 2019

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, con el apoyo del Ayuntamiento de Alicante presenta ‘Luis Gordillo. Fotoalimentación’, la primera exposición monográfica dedicada al artista sevillano, Luis Gordillo, en un museo alicantino y la primera también en la Comunitat Valenciana después de 25 años. Luis Gordillo es una de las figuras más influyentes y punto de referencia esencial del arte español del último medio siglo.

El Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA) inaugura ‘Luis Gordillo. Fotoalimentación’, una muestra que ahonda en el Gordillo más cercano a la fotografía a través de 200 piezas de los años 70. Procedentes en su mayoría de la colección del artista, se trata de un conjunto importante, ya que son obras de las que Gordillo no ha querido desprenderse por considerarlas únicas y especiales.

Vista de la exposición de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

Vista de la exposición de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

El artista explicó que en los años setenta empleó «la fotografía en blanco y negro con numerosos propósitos, pero quizás el más importante y el que he mantenido a lo largo del tiempo, es el de analizar los elementos orgánicos de la pintura, neutralizando y cosificando el gesto”.

“En la actualidad trato de crear espacios en los que la pintura y la fotografía dialogan e interactúan entre sí; intento articular maneras para la expansión de la fotografía en mi obra”, manifestó el creador sevillano, quien añadió que le seguía interesando «primordialmente la pintura como interrogación corporal; no obstante, la intervención técnica de la fotografía crea una tensión dialéctica, un espacio mental en crecimiento”.

Luis Gordillo durante la presentación de su exposición. Imagen cortesía del MACA.

Luis Gordillo durante la presentación de su exposición. Imagen cortesía del MACA.

La muestra fue presentada por el director del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, José Luis Pérez Pont, y la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, María Dolores Padilla, acompañados por la comisaria de la muestra, Rosa Castells y el propio artista. Pérez Pont señaló que la exposición profundizaba «en el conocimiento de Gordillo como una de las figuras más importantes en el arte español de los últimos 50 años”, destacando asimismo el impulso que se le está dando desde el Consorci de Museus a la provincia de Alicante en materia cultural con exposiciones como esta en el MACA, que ha permitido que Gordillo vuelva a la Comunitat Valenciana donde no exponía desde el año 1993.

Por su parte Rosa Castells, coordinadora del MACA, que ha comisariado la muestra junto al artista, subrayó que se trataba de una exposición «espectacular, una revisión de la experimentación fotográfica de Gordillo en los años 70 cuando nadie se interesaba por la fotografía”. Castells explicó que “el sistema de reproducción y multiplicación de la imagen conforma nuevas imágenes que vuelven a ser tratadas y así hasta el infinito” y agradeció al artista “que haya accedido a exponer en el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante, un museo pequeño, tras haberlo hecho en todas partes”.

Vista de la exposición de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

Vista de la exposición de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

Gordillo utiliza desde principios de los años 70 la fotografía con la finalidad de encontrar otras opciones al color dominante en su pintura, con el objetivo de abrir una investigación neutralizadora de su utilización violenta de colores complementarios. La exposición ‘Fotoalimentación’ muestra dos etapas con claras diferencias: una primera con el trabajo fotográfico de los 70, casi en su totalidad en blanco y negro y otra posterior donde ya aparece el color y la utilización de la nueva tecnología digital que le abre a Gordillo un campo casi infinito a la experimentación.

Luis Gordillo nace en Sevilla en 1934. Su carrera artística comenzó a mediados de los años cincuenta cuando decidió ser pintor tras licenciarse en Derecho y haber estudiado música. Vivió en París un clima de libertad entonces difícil en España y allí amplía sus conocimientos sobre la vanguardia. Su obra se conforma en los años sesenta recogiendo tres influencias básicas: el informalismo, el arte Pop y el geometrismo. Con estos elementos, algunos contradictorios, configura un estilo ya propio, que ha tenido una fuerte influencia sobre artistas de las siguientes generaciones.

Espectadores ante algunas de las obras de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

Espectadores ante algunas de las obras de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

A partir de los años 80 alcanza su madurez creativa con un estilo artístico inconfundible que lo ha mantenido alejado de grupos y tendencias en una especie de automarginación. Gordillo es Premio Nacional de Artes Plásticas (1981) y el Premio Velázquez a las Artes Plásticas (2007).

La práctica fotográfica experimental permite a Gordillo indagar sobre la construcción, reconstrucción y destrucción de la imagen. Técnicas de transformación como la fotografía pero también la imprenta, la fotocopia y el collage reciclándose y trabajando en espiral. A través de esas técnicas Gordillo adopta modos del arte óptico y constructivista como la seriación, la repetición, las variantes y diferencias entre lo casi idéntico que le permiten desdoblar, simultanear y copiar una misma imagen obsesivamente.

Tras su paso por el MACA, la exposición se mostrará en 2019 en el Centre del Carme de València y en el Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerní de Vilafamés, de la mano del Consorci de Museus.

Vista de la exposición de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

Vista de la exposición de Luis Gordillo. Imagen cortesía del MACA.

Accionar la maquinaria: juntos, aquí, ahora

‘Here, Together, Now’ Convocatoria Tangent
Entrevista a Diana Guijarro
Museo de Arte Contemporáneo de Alicante
Plaza Sta. María, 3. Alicante
Hasta mayo de 2018

En abril de 2017 se publicaban las primeras convocatorias públicas que el Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana ponía en marcha en relación con materias clave museísticas que, en numerosas ocasiones, se dejan fuera del programa por falta de tiempo o recursos. Proyectos sociales, de mediación o de educación son quizá algunas de las asignaturas pendientes de muchas instituciones.

El MACA (Museo de Arte Contemporáneo de Alicante) es una de las instituciones afortunadas de contar con uno de estos programas. ‘Tangent’, la convocatoria relativa a mediación cultural tiene lugar desde el pasado mes de octubre hasta el próximo mes de mayo. Diana Guijarro, comisaria alicantina, es ideadora y guía en todo este complicado proceso que es mediar con la sociedad en un museo. Además, recientemente se anunció que su proyecto ‘Totalidad e infinito. Economías de la transferencia en otro (s) tiempo (s) para el arte.’ ha sido seleccionado en la convocatoria 365 VLC, donde podremos ver tres exposiciones a lo largo de un año en la sala Carlos Pérez del Centro del Carmen. De momento, nos desvela algunas clave de ‘Here, Together, Now’.

¿Por qué el título ‘Here Together Now’?

El título del proyecto fue algo que surgió cuando ya tenía avanzada la idea sobre la que quería investigar. Ante todo me interesaba plantear una programación que permitiese reflexionar sobre el dilema de la incomunicación dentro de la creación contemporánea y para ello consideré que era necesario apoyarse en 3 pilares: los diferentes tipos de públicos, el museo entendido como una institución dispuesta a ser renovada y las prácticas artísticas contemporáneas.

Quería proponer dinámicas colaborativas que explorasen las posibilidades que implica un aprendizaje experimental y donde a través de una experiencia compartida y comprometida, se llegase a una reflexión crítica sobre nuestra presencia y participación en los espacios culturales.

De modo que desarrollé la idea de accionar el museo apoyándome en diversos planos, un concepto que se extendería en una especie de presente continuo y que se activaría durante cada sesión por sus participantes (Aquí Juntos Ahora). Ellos serían los responsables de poner en marcha la maquinaria reflexiva empleando otras esferas comunicativas.

¿Cómo reacciona el público ante la permisividad de realizar acciones no convencionales en el museo?

Llevamos dos meses aproximadamente desarrollando las actividades y la actitud del público es muy abierta respecto a todo aquello que se le propone. Me refiero a las diversas formas de desenvolverse,  experimentar y  ocupar el espacio expositivo, siempre bajo unas pautas claras de trabajo y fomentando el respeto hacia el espacio, las obras y hacia los otros.

Creo que si lo analizamos con cierta perspectiva es un factor sobre el que habría que reflexionar, apostar por actividades que exploren otro tipo de capacidades y que se apoyen en el sentido crítico de sus participantes supone asumir un mayor grado de riesgo al programar lo que implica ser flexible y readaptar la investigación. Es un cambio necesario si queremos invitarles a pensar desde otros ángulos.

La mediación es una herramienta que sirve como puente, en este caso entre la institución cultural y el público, pero no hay que olvidar que es el espectador quien tiene ahora una responsabilidad nueva y debe ser capaz de activar su mirada y su presencia de forma más activa, porque con su experiencia completa unas obras o exposiciones que no tienen una lectura única.

Taller Re-Ocupar el Museo. Imagen cortesía Diana Guijarro.

Taller Re-Ocupar el Museo. Imagen cortesía Diana Guijarro.

¿Se amplía así también no solo la forma de entender y ver arte, sino también una nueva manera de «sentir» el museo?

Sí, la estructura de la programación busca amplificar miradas y acercar el museo de otros modos pero esto tan sólo puede lograrse si tenemos la posibilidad de utilizar el espacio expositivo y cultural como espacio compartido. Cuando permitimos que el territorio cultural se active de forma diferente y hacemos que los participantes se sientan parte integrante de él hacemos de la institución algo no ajeno a nosotros.

Tras el desarrollo de las sesiones intercambiamos impresiones con los asistentes y es gratificante escuchar que sienten el espacio diferente, con sus ritmos y sus tiempos, que se han sentido más libres y que al apoyarse en la emoción, se han encaminado hacia otro tipo de comprensión del arte.

Dentro de las actividades se emplea la metáfora de que el museo es una maquinaria que nosotros accionamos, actuamos como una especie de interruptor diferencial y nuestra presencia y participación activa es la que provoca otras historias paralelas igualmente válidas.

¿Es necesaria una actitud predispuesta en el participante o es algo que puede trabajarse?

Hasta ahora todos los participantes han tenido una actitud muy predispuesta con el desarrollo de las actividades. No obstante, ante actividades experimentales es necesario un trabajo de acercamiento más continuado en el tiempo, no es fácil ni sencillo llegar a todo tipo de público y la comunicación es muy importante.

A esto habría que añadir que son prácticas con las que se busca generar comunidad y donde el participante debe concienciarse de manera progresiva, formando parte de esa construcción simbólica.

Si bien en la difusión de todas ellas aportamos información sobre las líneas que se trabajarán durante cada sesión, las claves de la actividad y sus dinámicas propias sólo se conocen en el momento de su desarrollo. Es una forma de compartir la experiencia, de vivir el presente y de sacar a los participantes de su «zona de confort».

Algunos talleres planteados son para diferentes segmentos de edad, ¿cómo trabajas ese tema y por qué decidiste plantearlos así?

Cuando comencé a preparar el proyecto decidí programar las actividades con la mayor amplitud posible respecto a los parámetros a trabajar y jugar así con las posibilidades de conjugar diferentes segmentos de edad.

Atendiendo a los conceptos y dinámicas que se iban a tratar, consideré que una gran mayoría de estas actividades podrían ser intergeneracionales. Mi propósito era interconectar la experiencia de niños y mayores re-mezclando al público familiar con el juvenil y adulto, posibilitando otras lecturas del espacio expositivo.

Algunas actividades se orientan únicamente a público adulto simplemente por los conceptos, que se encuentran algo más ligados a la re-interpretación de los mensajes y de la colección, y por tanto contienen una carga conceptual más profunda. Pero en su gran mayoría las actividades conjugan a todo tipo de público, su respuesta ante las dinámicas propuestas supone para mí una valiosa herramienta de observación a la hora de conducir esta investigación progresiva.

Las acciones performativas o la comunicación con el cuerpo es una constante en ‘Here Together Now’, ¿por qué esa técnica?

Una de las premisas de esta programación era la de conseguir desmontar etiquetas en torno al conocimiento del arte contemporáneo y por esta razón las actividades trabajan diversos planos adscritos a las prácticas artísticas, relacionando las disciplinas desde otros puntos de vista.

Me interesaba ante todo profundizar en prácticas no objetuales o al menos en aquellas donde el objeto no fuese la parte esencial de la actividad. El cuerpo ocupa en exclusiva uno de los bloques de trabajo pero es cierto que es una constante que atraviesa todo el proyecto a modo de espina dorsal. Es algo que está unido de forma intrínseca a la filosofía experimental, del aquí y del  ahora, un medio con el que poder entender el cuerpo como presencia activa pero también como herramienta colaborativa a la hora de participar en el museo y de construir comunidad.

Atender a esa unión entre cuerpo y museo nos hace ser más conscientes de la acción y del tiempo, como si la exposición se convirtiese en una cápsula del presente donde reflexionar sobre nuestros modos de estar y hacer junto a los otros.

Puede parecer que la mediación es el conjunto de diferentes apuestas pensadas para un momento preciso asociado a una exposición concreta, ¿cómo tratas de que tus talleres no sean efímeros?

Bueno, inevitablemente en lo que a su desarrollo práctico se refiere tienen un principio y un final, pero la esencia de estos talleres busca configurar todo un planteamiento que se dirige hacia la creación de un circuito paralelo de información, capaz de retroalimentar los contenidos que emanan desde la institución.

La idea de trabajar a partir de cuatro planos interconectados (huella, cuerpo, palabra y elementos) se fundamenta en la posibilidad de extender las actividades más allá de un momento concreto o exposición determinada, permitiendo a los participantes enlazar con cierto sentido crítico los conceptos que se van trabajando.

Por esta razón la mayoría de las actividades se ramifican a lo largo de las diferentes exposiciones, obras y del propio edificio museístico.

Sería fantástico dejar una impronta en todos los participantes sobre la experimentación compartida, una línea elástica de conocimientos que quede en nosotros como experiencia adherida y que nos sirva para reflexionar en un futuro sobre nuestro acercamiento al arte contemporáneo, independientemente del espacio cultural en el que nos situemos.

Taller 'Espejismos'. Imagen cortesía Diana Guijarro.

Taller ‘Espejismos’. Imagen cortesía Diana Guijarro.

Y es que dejar huella es la utópica función del arte y de cualquier espacio cultural. Una importante labor que siempre está presente en la mente de todos los profesionales del mundo de la cultura ya que, y recordando a Selma Lagerlof, Premio Nobel en 1909, “la cultura es lo que queda cuando se olvida todo lo que se aprendió”.

Para consultar la programación de ‘Here, Together, Now’ pincha aquí.

María Ramis

El MACA como Espacio de batalla

Todo paisaje es ficción 2. Colección Caja Mediterráneo
Espacio de batalla, de Miquel Navarro
MACA
Plaza Santa María, 3. Alicante
Hasta finales de abril de 2017

La primera Ciutat de Miquel Navarro fue expuesta en 1974 en el Colegio de Arquitectos de Valencia. Desde entonces, el escultor se especializó en estas instalaciones, paisajes escultóricos compuestos por montajes de pequeños elementos variables en serie, construyendo así paisajes urbanos. En aparente contradicción, Navarro construye ciudades como forma de hacer paisaje. Y esta obsesión por la ciudad como materia plástica se explica desde su biografía.

Miquel Navarro nace en Mislata, una ciudad cercana a Valencia con una gran extensión de huerta. El artista fue testigo de la desaparición del paisaje rural conquistado poco a poco por la metrópoli, por la expansión urbana de la capital al tiempo que desaparecía al ritmo desenfrenado de la industrialización. La ciudad iba invadiendo el paisaje rural.

Espacio de batalla, de Miquel Navarro. Imagen cortesía del MACA.

Espacio de batalla, de Miquel Navarro. Imagen cortesía del MACA.

Desde los años 70, Miquel Navarro construye ciudades, pequeñas o grandes instalaciones que extienden, en superficie y a vista de pájaro, decenas, cientos o miles de piezas en madera, terracota, plomo, cinc o vidrio de distintos tamaños y que configuran un paisaje metafísico. Paisaje como reflexión del mundo que nos rodea pero también sobre nuestra propia mirada o forma de mirar ese mundo que nos rodea. Miquel Navarro ha sabido desarrollar una manera de aproximarse al fenómeno artístico extraordinariamente singular en el contexto de la escultura occidental contemporánea.

La pieza que se muestra en el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA) es ‘Espacio de batalla’, del año 2001 realizada en aluminio y cinc mediante una instalación compuesta por 2500 piezas, de la Colección Fundación Caja Mediterráneo
en depósito en el MACA. La obra que se encuentra expuesta en el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA) es una de las ciudades más significativas del artista valenciano por la dimensión y presencia que adquiere este ‘Espacio de batalla’. Se presentó por primera vez en 2002 en la galería Marlborough de Nueva York con gran éxito de crítica y público. Era la primera exposición individual del artista en la capital neoyorkina y en ella quería rendir homenaje a la ciudad tras el brutal atentado de las Torres Gemelas del 11 de septiembre.

Espacio de batalla, de Miquel Navarro. Imagen cortesía del MACA.

Espacio de batalla, de Miquel Navarro. Imagen cortesía del MACA.

El centro de la exhibición era esta instalación, ‘Espacio de Batalla’, compuesta por una serie de esculturas de aluminio y cinc de formas y tamaños que asemejan una fantástica ciudad en miniatura, mitad urbe, mitad cementerio. Navarro nos propone percibir la ciudad desde lo alto, a modo de travelling, en una escala que convierte al hombre en gigante.

La instalación, de quince metros de largo, siete de ancho, y dos de altura, está compuesta por varias series de figuras geométricas de pequeñas dimensiones, organizadas en forma de bloques de casas, que también podrían ser las lápidas pulidas y ordenadas en serie de un cementerio.

Y se completa con algunos elementos de gran tamaño que semejan los rascacielos neoyorkinos. Un total aproximado de 2.500 piezas que, en rigurosa disposición, se extienden conformando pura creación poética entre arqueología y modernidad, una metáfora de la civilización destruida.

Miquel Navarro en el MACA.

Miquel Navarro junto a su escultura Espacio de batalla. Imagen cortesía del MACA.

 

II Edición de ‘Confluencias’

II Edición de la convocatoria ‘Confluencias’ para artistas plásticos
Convocante: Mustang Art Gallery
Modo de presentación: envío de dossier por correo electrónico
Plazo de admisión: hasta el 22 de julio de 2016

Los encuentros personales siguen siendo un factor muy importante, especialmente en el mundo del arte y de la creación contemporánea. Es por ello que Mustang Art Gallery lanza la convocatoria de la segunda edición de ‘Confluencias’. 

Cuenta con la colaboración del Vicerrectorado de Cultura y Extensión Universitaria de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) y el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA). Se busca dar visibilidad y fomentar la profesionalización de los artistas. El objetivo es ofrecer a los participantes la oportunidad de mostrar su trabajo en condiciones de horizontalidad y cercanía a artistas profesionales, críticos, gestores culturales y galeristas.

Un instante de la edición 'Confluencias' de 2014. Fotografía cortesía de Mustang Gallery.

Un instante de la edición ‘Confluencias’ de 2014. Fotografía cortesía de Mustang Art Gallery.

“En la primera edición se cubrieron todas las plazas y consideramos que fue una experiencia enriquecedora para todas las partes. El formato de CONFLUENCIAS permite a los participantes con muy poco esfuerzo visibilizar su trabajo fuera de las cuatro paredes del taller ante profesionales consolidados”.  explica Juan Fuster, director de la Sala MAG.

De este modo, ‘Confluencias’ se plantea como una serie de conversaciones privadas entre ambas partes que incluyen un espacio propio de exposición para cada artista. Son los showrooms, en los que los participantes pueden mostrar su trabajo a los profesionales mediante encuentros personales propiciándose un diálogo abierto, directo y distendido. En una segunda parte, los profesionales invitados abordarán temáticas relacionadas con el arte planteadas desde las diferentes perspectivas de su profesión. Esta última actividad se desarrollará en el MACA. Se contará en esta ocasión con Ángel Calvo Ulloa, crítico y comisario independiente, Blanca de la Torre, crítico y comisaria independiente, Juan Ugalde, artista plástico, Miren Doiz, artista plástico y Paloma González, directora de F2 Galería.

Un instante de la edición 'Confluencias' de 2014. Fotografía cortesía de Mustang Art Gallery.

Un instante de la edición ‘Confluencias’ de 2014. Fotografía cortesía de Mustang Art Gallery.

La segunda edición de ‘Confluencias’ tendrá lugar los días 6 y 7 de octubre de 2016 en la Sala MAG, pero para participar es necesario inscribirse previamente con fecha límite del 22 de julio de 2016.

El proyecto está dirigido tanto a alumnos la facultad de bellas artes de Altea como a artistas plásticos que residan actualmente en España, sin límite de edad y cuya actividad plástica se desarrolle en el entorno del arte contemporáneo.

Descarga las bases en el siguiente link:

http://wp.me/p7iNee-B5

 

Sempere y sus serigrafías sonoras

La música de los números que no existen, de Eusebio Sempere
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 1 de abril de 2016

Dicen que la música de Bach conecta directamente con dios. La obra artística de Eusebio Sempere, también. Siempre que tomemos a dios como metáfora del anhelo por alcanzar lo más profundo e incognoscible del ser humano. Las “nueve joyitas”, según palabras de Rosa Castells, directora del Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), que se muestran en el Centro del Carmen, son prueba evidente de ese anhelo. En ellas, o mediante ellas, Eusebio Sempere y su “arcángel” Abel Martín logran esa conexión con las altas esferas celestes o los más telúricos abismos, gracias a La música de los números que no existen que da título al conjunto.

Las serigrafías que parecen repicar dentro del Refectorio del Carmen están acompañadas de textos de grandes poetas. Y es esa conjunción de obras, en las que se suceden delicadas geometrías y líneas finísimas o más anchas en diversa gradación tonal, y textos de intenso lirismo lo que produce finalmente esa extraña música. “La música atraviesa toda la exposición”, subrayó Castells, comisaria a su vez de una muestra enmarcada en los actos programados por el Año Sempere, con motivo de los 30 años de su fallecimiento.

Vista de algunas de las serigrafías de Eusebio Sempere en el Centro del Carmen.

Vista de algunas de las serigrafías de Eusebio Sempere en el Centro del Carmen.

Su obra, pasado el tiempo, no ha perdido un ápice de vigencia, sino todo lo contrario: “No ha pasado de moda, está de plena actualidad”, remarcó Rosa Castells. A su lado, Daniel Simón, concejal de Cultura de Alicante, lamentó la “ignorancia” de su propia ciudad hacia el más ilustre de sus artistas. “Ha habido una falta de apreciación de su obra”, manifestó el regidor, quien lo achacó a la “insensibilidad” y a la “ignorancia de los políticos”. Y todo ello a pesar, como coincidieron Castells, Simón y Felipe Garín, director del Consorcio de Museos, en el “reconocimiento de Sempere incluso en vida”. Ahí están, por ejemplo, los más de 1.500 artículos que se le escribieron durante sus años de actividad artística.

¿Entonces? “Dada su trascendencia está poco investigado”, explicó Simón. De ahí la “cuenta pendiente” que, a su juicio, tienen las instituciones universitarias en relación con la obra de un artista al que entienden mejor los niños que los adultos, según apreció Castells. Irene Mira Sempere, sobrina del pintor alicantino, apuntó que merecía la pena entrar en su obra porque destila “profundidad y altura”, al tiempo que consideraba a la sociedad “enferma” cuando se quedaba sin arte.

El Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, por Eusebio Sempere, en el Centro del Carmen.

El Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, por Eusebio Sempere, en el Centro del Carmen.

La música de los números que no existen. Eusebio Sempere / Abel Martín se inicia con ‘Las Cuatro Estaciones’ (1965), “la primera carpeta de serigrafías artísticas que se estampa en España”, destacó Rosa Castells, que fue más lejos: “Esto es un incunable de la serigrafía”. Nunca antes se había aplicado en nuestro país  la técnica industrial que importaron Sempere y Martín de Francia. A esta carpeta le van sucediendo otras ocho, todas ellas acompañadas de textos poéticos de Pedro Laín Entralgo, Julio Campal, José Miguel Ullán, Edmond Jabès, poetas árabes de Granada, Gabriel Miró o San Juan de la Cruz, cuyo ‘Cántico espiritual’ sirvió de testamento literario a Eusebio Sempere en 1982.

La suma de la contemplación de las serigrafías y la lectura poética es lo que confiere a la exposición un alto vuelo emotivo. Rosa Castells lo infundió leyendo alguno de ellos, a pie de obra, durante su visita guiada. María Aranguren completa la exposición con su particular visión de Sempere, plasmada en los 14 pasos del Vía Crucis desplegado alrededor del claustro gótico del Centro del Carmen. También se incluye el proyecto educativo de Elena Mora, en forma de la instalación ‘A escala de un artista, músico y poeta’. La exposición, procedente del MACA, estará abierta hasta el 17 de abril. A falta de esos estudios más profundos sobre su obra, Sempere repicará dos meses en la sala Refectorio con sus místicas serigrafías.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Vista de la serie Homenaje a Gabriel Miró, de Eusebio Sempere. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

Vista de la serie Homenaje a Gabriel Miró, de Eusebio Sempere. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

Salva Torres

Los títeres ocultos de Joan Miró

Mori el Merma. Joan Miró Joan Baixas
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 13 de septiembre de 2015

No fue una rueda de prensa, sino una novela de aventuras. Porque la historia de los decorados, máscaras y grandes títeres creados por Joan Miró para el espectáculo teatral Mori el Merma, de la compañía Teatre de la Claca, lo requería. Más de 30 años llevaban encerrados en baúles de mimbre. Acumulando polvo y olvido. Hasta que la insistencia de algunos, entre ellos el artista alicantino Eusebio Sempere, Joan Baixas, que fue quien dirigió el espectáculo junto a Teresa Calafell, y Rosa Castells, directora del Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), lograron casi lo imposible: que aquel valioso material vea ahora la luz tras múltiples vicisitudes.

Dibujos de Joan Miró en la exposición Mori el Merma en el Centro del Carmen de Valencia.

Dibujos de Joan Miró en la exposición Mori el Merma en el Centro del Carmen de Valencia.

El Centro del Carmen, tras su estancia en el MACA, expone los muñecos diseñados por Miró, felizmente restaurados por el IVACOR de la Generalitat, junto a litografías, documentos, apuntes, fotografías de Francesc Català-Roca y un video relacionados con el proceso creativo. Joan Miró, que desde hacía tiempo mantenía su obsesión por el Ubú rey de Alfred Jarry, volcó todo su talento en la construcción de unos personajes en tela y goma espuma que fueran la encarnación de la España negra que la Transición negociaba por dejar atrás.

Mori el Merma, estrenada en el Liceo de Barcelona en 1978, no fue, según recordó Baixas, teatro político, “sino un vómito”. Un vómito de celebración, y en esto corrigió las palabras de Rosa Castells, “no por la muerte del dictador Franco, sino por la muerte del régimen franquista”. Porque el franquismo “era una araña que se metió por todos los sitios, creando una atmósfera irrespirable”. El espectáculo de la Claca venía a oxigenar todo eso y lo hizo a lo grande, con Joan Miró a la cabeza.

Muñecos de Joan Miró en la exposición Mori el Merma, en el Centro del Carmen de Valencia.

Muñecos de Joan Miró en la exposición Mori el Merma, en el Centro del Carmen de Valencia.

“Fue nuestro comodín, porque en plena Transición nadie se hubiera atrevido a prohibir una obra firmada por un artista tan reconocido”, explicó Baixas, quien recordó lo “delicado y divertido” que resultó su estreno. “La fila 0, destinada a las autoridades, la ocuparon anarquistas y travestis, mientras que a Tarradellas y demás políticos los ubicamos en el palco”. Y Tarradellas quejarse se quejó poco, porque “se durmió durante la representación”.

Mori el Merma, insistió Baixas, fue un espectáculo para que la gente se divirtiera: “Ese era el mensaje”. Felipe Garín, director del Centro del Carmen, señaló que más que una crítica a la dictadura, “es una crítica al abuso de poder”. De hecho, destacó el mérito de una obra que “convierte la crítica política en obra de arte”. Joan Miró prefirió, llegado el momento de elegir entre marxismo y surrealismo, combatir la falta de libertades con poesía, que es la que “vomita” en el diseño tanto del fondo teatral como de sus grotescos personajes: el Merma, la Dona y sus ministros de la Guerra y Finanzas.

Fotografías del proceso de elaboración de los muñecos de Joan Miró para el espectáculo Mori el Merma. Centro del Carmen de Valencia.

Fotografías del proceso de elaboración de los muñecos de Joan Miró para el espectáculo Mori el Merma. Centro del Carmen de Valencia.

“Los títeres siguen la tradición de gigantes y cabezudos y fueron creados siguiendo la verticalidad de la pintura, más que la horizontalidad teatral, de manera que había un peligro real a la hora de manejarlos dada su altura, por lo que utilizamos artistas de circo, saltimbanquis y gimnastas”. Baixas, a medida que avanzaba en la novela de aventuras que ha supuesto el rescate de tamaño material, se congratuló del resultado expositivo. “Es una rara avis en este país donde la cultura está embarrada”, dijo refiriéndose a la colaboración entre instituciones públicas y privadas de diferentes lugares. También matizó que el mal estado de los muñecos no se debía únicamente a su encierro durante 30 años en cestos de mimbre: “Nosotros también los maltratamos en escena”. Los dictadores como Ubú o el Merma son, por lo que se ve en el Centro del Carmen, resistentes. La creación de Joan Miró para Teatre de la Claca, también.

Instalación de Mori el Merma. Centro del Carmen.

Muñecos de Joan Miró para el espectáculo Mori el Merma. Centro del Carmen de Valencia.

Salva Torres

Diálogos: Eusebio Sempere / Carlos García

Eusebio Sempere, llamado “poeta de la geometría”, estaba interesado por desarrollar e incorporar los problemas de la luz y el movimiento, incluso la poesía y la música, con la aplicación del cálculo matemático. La posibilidad de rodear las piezas genera un sinfín de efectos ópticos, reales o ilusorios, dando lugar a la participación del espectador ante un acontecimiento. Sempere, no carente de inseguridad y titubeos, introducía en los años sesenta una corriente innovadora cumpliendo con ello una función didáctica, pues tuvo que “explicar” su origen, su razón de ser. (pincha aquí para ver la imagen de la obra de Sempere)

Carlos García emplea habitualmente la pintura como medio, aunque el graffiti, la performance, las intervenciones en el espacio público y el vídeo forman parte de sus recursos. En su trabajo destaca la forma en la que introduce irónicamente la práctica de un formato de graffiti técnico, con aspiraciones de abstracción geométrica, para señalar la dudosa preocupación por la técnica que manifiestan algunos creadores de graffiti, como también el desencanto ante la instrumentalización e institucionalización del arte en el espacio público y su pérdida de eficacia para la mediación en la escena política.

La abstracción geométrica encuentra en la obra de Eusebio Sempere una referencia ineludible que cobra contemporaneidad mediante los trazos del graffiti de Carlos García. Con una diferencia de más de medio siglo entre dos creadores que nunca se conocieron, en ambos se aprecia la suficiente voluntad de contradicción, logrando que el resultado de su trabajo sea una experiencia apasionante para un espectador dispuesto a la participación. Sempere se autodenominaba “antiescultor” mientras García arrebata al graffiti la furia original de sus formas para someterlo a la precisión y la medida, tan características en las esculturas e intervenciones espaciales de Sempere.

Juegos de apariencias que se sirven de la ilusión del efecto óptico, convertidos en oportunidades para proyectar mundos donde todo es posible, en los que el estatismo de lo inamovible pierde su consistencia por la determinación de quien mirando logra ver más allá de lo que está a simple vista. Siempre es tiempo de imaginar otros panoramas, puede que el tiempo presente sea el adecuado para volver a desear algo mejor que la imagen que nos muestra la realidad. La abstracción, la preocupación por los sistemas perceptivos, posturas como el inconformismo o la libertad son en definitiva algunos de los puntos clave que tienen en común ambos artistas. El motor que encontramos tras las obras de Eusebio Sempere y Carlos García es el generador del movimiento necesario.

Begoña Martínez Deltell / José Luis Pérez Pont

Carlos García Peláez. Spray, 2010. Imagen cortesía del artista.

Carlos García Peláez. Spray, 2010. Graffiti técnico. 300 x 160 cm. Imagen cortesía del artista.

DialogARTE fue un coleccionable producido por Doble Hélice y distribuido por el diario Información de Alicante que ponía en diálogo simbólico obras de arte del siglo XX, pertenecientes a las colecciones del MACA y la CAM, con el trabajo de jóvenes artistas alicantinos. El comisariado del proyecto estuvo a cargo de Begoña Martínez Deltell y José Luis Pérez Pont.

 

“La igualdad en el sector del arte no existe”

Festival Miradas de Mujeres
29 espacios de la Comunidad Valenciana
A partir del 27 de febrero

Los datos son elocuentes: entre el 60 y el 70% de los licenciados en Bellas Artes son mujeres y, sin embargo, luego tan sólo el 15% de las exposiciones en museos es obra de mujeres artistas. Irene Ballester, responsable del Festival Miradas de Mujeres, lo resaltó durante la presentación del evento que arranca el próximo jueves y que se extenderá por 29 espacios de la Comunidad Valenciana durante el mes de marzo. “La igualdad en el sector del arte no existe”, concluyó. Para denunciar este hecho y poner en su justa medida el papel de las mujeres en el mundo de las artes visuales, nació hace tres años un festival que crece y de qué manera.

Felipe Garín, Mayrén Beneyto e Irene Ballester. Fotografía: Consuelo Chambó.

Felipe Garín, Mayrén Beneyto e Irene Ballester. Fotografía: Consuelo Chambó.

El salto cuantitativo ha sido espectacular. De los cuatros espacios valencianos de la pasada edición (Museo de Arte Contemporáneo de Alicante, Las Cigarreras, Alba Cabrera y Punto), se ha pasado a los casi 30 presentados por Irene Ballester en el Centre del Carme. Los presentó uno a uno y, en coherencia con la invisibilidad femenina criticada, fue enumerando las más de 100 artistas participantes en el festival. Un festival que tiene por lema este año: La artista está presente. Tal fue el título de la obra que Marina Abramovic expuso en el MoMA de Nueva York. Aprovechando el hecho casi insólito de la muestra dedicada a una mujer en el ilustre espacio neoyorquino, los organizadores han tomado prestado el título para destacar esa presencia artística de la mujer.

“No es cosa fácil, porque estamos en una sociedad patriarcal, con un circuito de museos cerrado a la mujer”. Irene Ballester, para remacharlo, puso como ejemplo las dos obras de arte de mujeres que hay expuestas en todo el Museo del Prado. Felipe Garín, en su día director del museo madrileño y ahora al frente del Centre del Carme, se limitó a anunciar la exposición de Elena Sorolla que, a partir del jueves, marcará uno de los pistoletazos de salida del festival.

Mayrén Beneyto, concejala delegada de Cultura del Ayuntamiento de Valencia, se sumó al evento repartiendo loas a diestro (Garín) y siniestro (Ballester), para enseguida barrer para casa destacando las artistas que expondrán en los espacios de titularidad municipal. Luego añadió otros, al margen del festival, como prueba del interés público hacia las artistas y reclamación de un protagonismo que, en esos momentos, giraba lógicamente en torno al Festival Miradas de Mujeres.

Obra de Cristina Almodóvar,  en Set Espai d'Art. Imagen cortesía de la galería.

Obra de Cristina Almodóvar, en Set Espai d’Art. Imagen cortesía de la galería.

Irene Ballester recordó lo que le cuesta a la mujer entrar en el circuito expositivo del arte. El festival, que nació en Madrid hace dos años para extenderse ahora por un total de 15 comunidades autónomas, se presentó el pasado viernes en la Feria de Arte Contemporáneo (ARCO) y hoy lunes en el Centre del Carme, precisamente con la intención de aportar “visibilidad y reconocimiento para el trabajo de las mujeres artistas”, según consta en la web del festival.

Mujeres en las Artes Visuales (MAV) es la asociación interprofesional y de ámbito estatal que se ha encargado de poner en marcha un evento que, en su conjunto, reúne a más de 1.000 artistas repartidas en 308 sedes. El propio Centre del Carme, junto a La Llotgeta, el Museo de Ciencias Naturales, Mustang Art Gallery, MACA, Intersindical Valenciana, Ca Revolta o las galerías 9, Alba Cabrera, Coll Blanc, Isabel Bilbao, Luis Adelantado, Punto, PazyComedias y Set Espai d’Art, entre otros, acogerán diversas exposiciones y actividades con la mujer como protagonista.

Algunas de las artistas que participan en el Festival Miradas de Mujeres, en el Centro del Carmen. Foto: Consuelo Chambó.

Algunas de las artistas que participan en el Festival Miradas de Mujeres, en el Centro del Carmen. Foto: Consuelo Chambó.

Salva Torres

La arquitectura. Creando espacios literarios

Arquitectura inadvertida
Colectiva

MACA, Museo de Arte Contemporáneo de Alicante
Plza. de Sta. María, 3. Alicante.
Hasta el 8 de septiembre.

Obra de Cecilia de Val, para 'Arquitectura inadvertida'. MACA

Obra de Cecilia de Val, para ‘Arquitectura inadvertida’. Imagen cortesía del MACA.

Esta exposición recoge una cuidada selección de obras pertenecientes a la DKV Seguros y a la Colección Caja Mediterráneo, fruto de las relaciones que fomenta el Ayuntamiento de Alicante con estas empresas, que han apostado por el arte y el coleccionismo apoyando a jóvenes artistas.

Alicia Ventura y Rosa Mª Castells han comisariado esta exposición que da lugar a una visión de la diversidad de lenguajes estéticos presentes en el panorama artístico y que permite contrastar dos de las colecciones más interesantes de arte contemporáneo de este país que, a pesar de las diferencias entre ambas, muestran evidentes nexos de unión entre sí.

‘Arquitectura inadvertida’ surge de la interacción de obras y artistas en torno a la poética de una arquitectura responsable de crear espacios literarios indagando en aquello que habitualmente no miramos, construyendo un paisaje narrativo entre la representación y la ilusión. 

Obra de José Manuel Ballester para 'Arquitectura Inadvertida'. MACA

Obra de José Manuel Ballester para ‘Arquitectura inadvertida’. Imagen por cortesía del MACA.

 

Retrospectiva de Fernando Sinaga

Ideas K
Fernando Sinaga

MACA
Plaza Santa María 3, Alicante
Inauguración: viernes 19 de abril a las 20 h.
Hasta el 7 de julio de 2013

"Ideas K" de Fernando Sinaga, foto de sala. Imagen cortesía de MACA.

«Ideas K» de Fernando Sinaga, foto de sala. Imagen cortesía de MACA.

La exposición retrospectiva Ideas K, de Fernando Sinaga, en el MACA de Alicante busca recoger el imaginario simbólico, geométrico, óptico, material y cromático que subyace en el trabajo del artista desde El Desayuno Alemán (1984) hasta su obra más reciente. A través de los variados soportes expresivos que el artista usa, la propuesta expositiva mantiene de forma simultánea tanto el carácter específico y experimental de la obra, como su carácter transversal y diversificado.

El proyecto revindica el talante independiente de Sinaga y persigue hacer patentes la riqueza y complejidad de su obra. El traspaso de límites en el proceso creativo de Sinaga supone no sólo la interactividad entre obras, sean objetos o imágenes, sino la apreciación del espacio como un elemento visual y plástico, más que como contenedor neutral de creaciones, lo que a su vez implica valorar el arte más como experiencia estética en la que se participa, que como contemplación distanciada.

A lo largo de la sala de exposiciones temporales del MACA se desplegará, por un lado, un bloque de piezas conformado por los trabajos fotográficos ,escultóricos y audiovisuales de Sinaga, que se acompañarán de obra sobre papel a modo de trayecto o pequeños gabinetes que salpicarán el recorrido.

Desde Una parte de la realidad (1985), los objetos y las pinturas sobre metal, primordiales e insoslayables en el recorrido por la aproximación creativa de Sinaga, fueron creados para acentuar y reconformar espacios preexistentes, a la vez que obras como Deuteroscopia (La segunda vista) (2008) demarcan zonas de esfuerzo y reflexión perceptiva.

Ideas K pone de manifiesto que Sinaga se sumerge en una ideológica individual, cambiante, favorecedora de las diferencias y no de la homogeneidad, y que responde al imperativo estético en el sentido de creación y no de belleza, por un lado a través de la expansión del concepto de escultura, y por otro, en obras como Lo blanco en lo negro (1995), a través de la revisión de la idea de abstracción.

"Ideas K" de Fernando Sinaga, foto de sala. Imagen cortesía de MACA.

«Ideas K» de Fernando Sinaga, foto de sala. Imagen cortesía de MACA.