Berklee Valencia 2040

Acuerdo entre Ciutat de les Arts i les Ciències y Berklee College of Music
Cesión del anexo sur del Palau de les Arts hasta 2040
Martes 21 de julio de 2020

La Ciutat de les Arts i les Ciències (CACSA) y Berklee College of Music han acordado la cesión por 20 años del uso por parte de la prestigiosa escuela de música del anexo sur del Palau de les Arts, espacio donde desarrolla su actividad cultural desde 2010. El acuerdo incluye el desarrollo de un proyecto cultural y formativo por parte de Berklee College of Music a través de becas para estudiantes de la Comunitat Valenciana, así como un programa de dinamización cultural y musical en la Ciutat de les Arts i les Ciències y la puesta en marcha de proyectos sociales con vinculación local. 

Durante el acto, el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, resaltó la importancia de la música en la reactivación de la comunidad y el componente internacional que aporta Berklee. “Hoy firmamos una alianza entre la música que se genera en la Comunidad Valenciana, con la visión internacional que Berklee representa. Es fundamental que Berklee tenga una conexión con la propia sociedad civil valenciana pues ahí es donde reside, en gran parte, el éxito de esta alianza”. 

De izda a dcha, María Iturriaga, Ximo Puig y Enrique Vidal. Imagen cortesía de Berklee Valencia.

“Desde 2012 han pasado por el campus de Valencia más de 3000 estudiantes, procedentes de más de 70 países, que no solo se han convertido en embajadores de la ciudad si no que han comulgado con la sociedad valenciana y su grandísima cultura musical, desarrollando numerosos proyectos y colaboraciones en la comunidad”, señaló María M. Iturriaga, directora ejecutiva del campus de Berklee en Valencia. “Hoy celebramos la confirmación del compromiso con La Ciutat de les Arts i les Ciències y nuestra apuesta por esta región, por este proyecto donde la creatividad es el hilo conductor. Desde Berklee pensamos que la educación, la cultura musical, la apuesta por los creadores es clave para construir un futuro mejor”, añadió Iturriaga. 

El campus de Berklee en Valencia (Valencia Campus) ha sido el primer campus fuera de Estados Unidos de Berklee College of Music y el único en Europa. En la actualidad Berklee desarrolla actividades de carácter cultural, académico y de interés público. Cada año pasan por sus aulas alrededor de 350 estudiantes de más de 30 nacionalidades que se desplazan a vivir a la ciudad de Valencia para completar su formación. 

La propuesta de cesión fue publicada en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) el pasado 18 de febrero para cualquier entidad sin ánimo de lucro, cuyos fines estuvieran declarados de interés general y cuyo objeto social incluyera el desarrollo de actividades académicas de formación superior ligadas a la educación musical.

Tras finalizar el periodo establecido y sin que se haya presentado ninguna otra propuesta, la Ciutat de les Arts i les Ciències, como reflejo de su voluntad de impulsar la cultura y desarrollo musical en la Comunitat Valenciana, y la Fundación Berklee College of Music han acordado formalizar la cesión del derecho uso del Anexo Sur del Palau de les Arts Reina Sofía a favor de la Fundación Berklee College of Music delegación de la fundación en España. 

Ximo Puig, de pie, Enrique Vidal (director general de CACSA) y Maria Iturriaga, durante la firma del acuerdo. Imagen cortesía de Berklee Valencia.

La educación cultural como primera necesidad

#MAKMAOpinión | Comunicado de TAULA (Associació d’Educadores Culturals de Mallorca), AVALEM (Asociación Valenciana de Educadores de Museos) y AMECUM (Asociación de Mediadoras Culturales de Madrid)
Jueves 2 de julio de 2020

En momentos de supervivencia sobrevenida, parece haber cosas que nadie se atreve a replantear. Respecto a la educación, pocos y pocas reflexionan sobre su importancia y su valor de primera necesidad para construir, conjuntamente, una sociedad igualitaria, solidaria y comprometida. Ahora hay que incidir en aquello que entre muchos hemos conseguido y por el que tenemos que seguir luchando: el procomún. Por eso es tan importante visibilizar y poner en valor la educación cultural.

En los centros de arte y museos los procesos educativos tienen un largo recorrido. Si recurrimos a la historia, en 1961 aparece la educación por primera vez a la definición de la ICOM (Consejo Internacional de Museos) y ya no deja de formar parte hasta el día de hoy. Este año, para celebrar el Día Internacional de los Museos, el ICOM ha propuesto el lema «Museos por la igualdad: diversidad e inclusión», con el objetivo de potenciar procesos de mediación con el fin de empoderar la diversidad y la inclusión en nuestras instituciones culturales.

Ahora ya nadie duda de la importancia de estos procesos, de la educación desde el arte y el patrimonio, y en muchos museos y centros de arte los departamentos educativos se han consolidado como una pieza clave a la hora de comunicar y hacer presente el patrimonio cultural a todo tipo de colectivos. La educación se ha convertido en mediación cultural, la cual posibilita que se genere –desde el patrimonio, el arte contemporáneo o la cultura visual– pensamiento crítico y aprendizaje significativo, y, a partir de estos procesos artísticos, dar herramientas a todo tipos de visitantes para posicionarse como agentes activos, generadores de contenidos simbólicos diversos.

Todo ello coincide con el objetivo del ICOM para el pasado 18 de mayo del 2020: «Propiciar un punto de encuentro para celebrar la diversidad de perspectivas que conforman las comunidades y el personal de los museos, así como promover herramientas para identificar y superar los prejuicios en aquello que los museos muestran y en las historias que explican. Concienciar sobre la importancia de los museos como medio para el intercambio cultural, el enriquecimiento de las culturas, así como para el desarrollo de la comprensión mutua, de la colaboración y de la paz entre los pueblos».

Cartel promocional del Consejo Internacional de Museos (ICOM) con motivo del Día Internacional de los Museos 2020.

En el Estado español conviven diversidad de experiencias al respeto. Gran parte de las instituciones tienen una programación de mediación más o menos consolidada, a pesar de hacer falta todavía mucha más estabilidad laboral. Aun así, muchos de ellos han podido trabajar de lo lindo durante este confinamiento y sus propuestas han facilitado nuestro anormal día a día. Todo ello fruto de la función pedagógica que los museos, desde los setenta hasta ahora, han ido desarrollando con los años. Todo un largo e inestable recorrido con tiras y aflojas que hizo posible el surgimiento de los primeros DEAC (Departamento de Educación y Acción Cultural). Probablemente, los departamentos históricamente más mal dotados, lcuyos miembros se han considerado no profesionales con, a menudo, contratos precarios, o simples becarios o, directamente, como personal perteneciente a empresas externas.

No es de extrañar, pues, que en estos años hayan surgido asociaciones y colectivos para velar por todo ello. TAULA, por ejemplo, nació desde Mallorca con la voluntad de ser un espacio de encuentro para profesionales que, desde realidades pedagógicas diferentes, puedan reflexionar sobre las posibilidades y la importancia de la educación artística hoy.

Del mismo modo y en otro ámbito territorial, existen AMECUM, desde Madrid, y AVALEM, desde València. Las tres asociaciones estamos en contacto y sinergia, y las tres firmamos este manifiesto. Un texto que se quiere sumar al de tantos otros ámbitos y profesionales de la cultura de este país, como, por ejemplo, el que se está haciendo desde las mesas sectoriales sobre artes visuales en las respectivas comunidades autónomas.

Llegados aquí, queremos reflexionar sobre el momento actual de la educación y sobre la necesidad de su profesionalización en el campo del pensamiento y de la acción. La mediación cultural no es una mera traducción y transmisión de contenidos dados por el comisario, el artista o el especialista en patrimonio, ni tiene como único objetivo la captación de públicos. La mediación cultural es generadora de procesos reflexivos, que en una gran diversidad de formatos –talleres, prácticas colaborativas, visitas comentadas, seminarios, acciones, comisariados…– tiene como objetivo articular relaciones que construyen pensamiento crítico. La mediación cultural es una práctica crítica y transformadora, y necesita profesionales especializados que la lleven a cabo. A raíz del estado de alarma provocado por la pandemia de la COVID-19, queremos poner en valor los departamentos educativos de los museos y centros de arte y a todo el mundo que trabaja en este ámbito como profesionales autónomos.

En un momento en que incluso el ICOM reclama un interés en la diversificación del modelo cultural, la visibilización y consolidación de la tarea de las educadoras es más esencial que nunca. Como dice Carmen Mörsch, “son las que tienen las herramientas para conseguir que nuestras instituciones no sean excluyentes, sino mucho más progresistas… Intensificamos la dimensión educativa en estos momentos de miedo, pérdida y reorganización comunitaria, priorizando las relaciones con los colectivos más marginales”.

Ahora nuestros políticos tienen la oportunidad de reimaginar cuál tiene que ser el papel de la cultura en estos momentos de crisis. La supervivencia económica no tiene que competir con alimentar el espíritu. No podemos transformar la sociedad sin poner un acento importante en el pensamiento. Porque la cultura y, especialmente, la educación son también una primera necesidad. Sin ignorar las dificultades del momento actual, tenemos claro que para conseguir verdaderos cambios estructurales al respeto es necesario ser valientes. Esto es el que esperamos de aquellas y aquellos que nos representan.

‘Educación pública + arte público’, de Luis Miguel Jaramillo. Imagen cortesía de SeDI (UV).

TAULA (Associació d’Educadores Culturals de Mallorca),
AVALEM (Asociación Valenciana de Educadores de Museos) y
AMECUM (Asociación de Mediadoras Culturales de Madrid)

“Los niños necesitan plasmar las ideas en acciones”

Arquilecturas
Sonia Rayos y Silvana Andrés

La arquitecta Sonia Rayos y la profesora de Plástica Silvana Andrés, unidas por una buena amistad, unieron también su experiencia hace tres años para poner en marcha una iniciativa inédita por estos pagos: Arquilecturas, talleres para niños. Empezaron por su cuenta colaborando con distintos centros culturales y educativos, con tanto éxito que al poco tiempo abrieron su propio local en el barrio de Russafa. Desde el pasado año combinan sus propios talleres con el diseño de las actividades artísticas destinadas a niños, Espai de Telles, que se llevan a cabo en distintos museos de la Comunidad Valenciana.

A lo largo de los tres años han impartido cursos a más de 600 niños y niñas de entre seis y 12 años, de los cuales 220 fueron alumnos de formación continua durante el curso escolar, además de los muchos que han pasado por Espai de Telles. También han realizado talleres con alumnos de secundaria que, en general disponen de menos propuestas de formación artística.

Arquilecturas, de Sonia Rayos y Silvana Andrés. Imagen cortesía del autor.

Arquilecturas, de Sonia Rayos y Silvana Andrés. Imagen cortesía del autor.

La dinámica de los talleres es un flujo interactivo que se renueva en cada clase. “Lo mejor es que todos los días aprendemos algo del alumnado”, afirman. “Llevamos la lección bien preparada pero cada día las propuestas se ven mejoradas con la imaginación de los alumnos. Es muy importante manejar cierta dosis de flexibilidad, respetar el momento de cada alumno y tratar de favorecer que sean capaces de expresarlo y que el docente pueda adaptar las prácticas a los intereses reales de los niños. En nuestros talleres encuentran el material dispuesto en la mesas, como un gran banquete en el que ellos son los protagonistas. Una vez presentamos la propuesta nos retiramos, estamos allí físicamente, atentas a sus necesidades, pero les dejamos hacer y llevar la actividad donde ellos quieran”.

Han comprobado que “no hay límites para el aprendizaje, la clave reside en despertar la curiosidad por el medio, no subestimar la capacidad de comprensión, pues a los niños les interesan muchos asuntos que hasta ahora eran considerados cosas de mayores. Hablar de cosas serias favorece que ellos respeten la materia, les encanta aprender vocabulario y trasladar a casa conceptos que tal vez sus familias desconocen”.

El placer que produce generar objetos, materializar los conceptos, trabajar el tacto y el movimiento son los aspectos de los talleres que los niños más disfrutan. “Nuestra actividad es lúdica, pero detrás hay siempre aprendizaje. Al principio les cuesta adaptarse a un ritmo diferente y manejar la frustración, porque están acostumbrados a la satisfacción inmediata que conlleva el uso de las nuevas tecnologías. Los niños y niñas necesitan plasmar las ideas en acciones, necesitan construir. En un mundo repleto de imágenes, de abstracción conceptual y de realidad virtual, aprender haciendo se torna más necesario que nunca”.

Arquilecturas, de Sonia Rayos y Silvana Andrés. Imagen cortesía del autor.

Arquilecturas, de Sonia Rayos y Silvana Andrés. Imagen cortesía del autor.

Rayos y Andrés consideran que la escuela no debe ser sólo consumidora, sino también productora de cultura. “En este sentido nuestro principal objetivo es dotar a los alumnos de herramientas para entrenar la mirada crítica”. La arquitectura les permite trabajar las competencias básicas e incluso ir más allá. En sus talleres algunos niños observan su ciudad de forma global por primera vez, o su vivienda, o el aula. “Es justo ahí donde surge la intencionalidad en la mirada. Ese paso entre el mirar y el observar nos parece fundamental. Aprenden conceptos ligados a su vida cotidiana: la casa, el colegio, el municipio, la ciudad, su entorno. Y lo hacen jugando, construyendo maquetas, estructuras, instalaciones, ciudades”.

En los talleres de escala y proporción aprenden que es fundamental el orden a la hora de disponer los elementos. También descubren al Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci, y el Modulor de Le Corbusier. Observan que el resultado es mucho más armonioso cuando hay un orden, como sucede en la música o en las matemáticas. “Nos maravilla su capacidad de atención plena, y creemos que esto tiene que ver con el hecho de que obtienen una recompensa directa a través de su trabajo. Los padres nos cuentan que las maquetas siguen creciendo en casa. Y cuando un alumno sigue disfrutando de la actividad fuera del aula, no se puede pedir más”, concluyen Rayos y Andrés.

Sonia Rayos y Silvana Andrés. Imagen cortesia del autor.

Sonia Rayos y Silvana Andrés. Imagen cortesia del autor.

Bel Carrasco

El Mubag dedica un espacio a la primera infancia

Espai de Telles
Espacio para bebés de 0 a 3 años
Mubag de Alicante
C / Gravina, 13-15. Alicante
Junio de 2017

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana en colaboración con la Diputació d’ Alacant ha abierto en el Museo de Bellas Artes de Alicante el ‘Espai de Telles’ un espacio permanente para bebés de 0 a 3 años, con el objetivo de integrar a los niños en el entorno del museo desde sus primeros años de vida.

Con el ‘Espai de Telles’ el Mubag se convierte en el primer museo de bellas artes español que cuenta con un lugar diseñado especialmente para la primera infancia de forma permanente. El proyecto nació hace seis meses en la sede del Consorci de Museus, en el Centre del Carme de València y se extiende ahora a Alicante en el marco del programa educativo ‘Comencem de 0’.

Según el director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, “el objetivo del Espai de Telles es integrar en el museo a un sector de la población que no suele encontrar su espacio propio en los museos y centros de arte de forma que puedan sentirse partícipes del entorno cultural como auténticos emisores”.

Responsables institucionales durante la presentación del Espai de Telles en el Mubag de Alicante. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Responsables institucionales durante la presentación del Espai de Telles en el Mubag de Alicante. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Asimismo, subrayó su satisfacción por “poder inaugurar el Espai de Telles en Alicante, en su museo de Bellas Artes. Queremos desacralizar los museos como lugares reservados para una élite de expertos y abrirlos a toda la ciudadanía, desde sus primeros años de vida entendiendo el arte como un estímulo para su desarrollo cognitivo y social”.

Pérez Pont hizo hincapié en “la colaboración de psicopedagogos, y educadores en el desarrollo de este espacio para que los niños le saquen el mayor rendimiento posible”. Asimismo el responsable del Consorci de Museus recordó que “el Espai de Telles nació en el Centre del Carme de València, y llega a Alicante como un proyecto sólido, mejorado tras la experiencia de varios meses de funcionamiento y reforzado por el éxito que está teniendo entre las familias que lo visitan”.

El director del Consorci de Museus concluyó matizando que “no hay un solo día en que no haya papás o mamás con sus hijos en el Centre del Carme. Más de 3.000 bebés lo han disfrutado ya y algo que pensamos que es tan beneficioso para nuestra sociedad no puede quedarse sólo en València. Con la apertura del Espai de Telles en Alicante demostramos que nuestro proyecto cultural es para toda la Comunitat y por tanto nuestro programa educativo lo extendemos también a los museos alicantinos y castellonenses”.

El proyecto del Espai de Telles se enmarca dentro del programa ‘Comencem de 0’ del Consorci de Museus. Mediante un acuerdo de colaboración con la cooperativa Ninos Escoles Infantils se ha creado un grupo de trabajo formado por profesionales de la educación, la arquitectura, el arte y la mediación para la creación y puesta en marcha de este espacio que abrirá sus puertas próximamente también en Castellón.

Espai de Telles en el Mubag de Alicante. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Espai de Telles en el Mubag de Alicante. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Espacios sugeridores de oportunidades

Inspirados en la tavola luminosa de Reggio Emilia, reconocida mundialmente como una de las mejores propuestas educativas para la primera infancia, el ‘Espai de Telles’ se organiza a partir de cuatro mesas de luz recuperadas de los fondos del Consorci de Museus y a su alrededor se crea una volumetría que posibilita una mayor superficie de exploración y que busca su inspiración en la técnica del origami: el suelo se repliega para que la actividad se despliegue, a partir de la repetición de figuras poliédricas que invitan a recorrer y habitar el espacio.

El ‘Espai de Telles’ se presenta como un espacio mutante con elementos manipulativos que irán evolucionado en el tiempo, y que dan inicio a todo un mundo de experimentación.

En una de las esquinas se han instalado dos espejos como material de exploración, descubrimiento y reconocimiento. Además en el espacio es importante la luz para experimentar con ella. La luz como fuente de vida, de energía, pero también de emociones. Tampoco faltan los imanes o las cajas de cartón con sus infinitas posibilidades.

En el ‘Espai de Telles’ no hay instrucciones, no las busque, no las imponga;  los niños con su curiosidad innata sabrán hacer, construir, observar, gatear, tocar, oler, componer y descomponer, encontrar un reflejo por abajo, por arriba, por un lado o por el otro, de forma individual o colectiva.

La mirada crítica de Pérez Agirregoikoa en Artium

’38 de julio / 37 de octubre’, de Juan Pérez Agirregoikoa
Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo
Sala Sur
Francia Kalea 24, Vitoria
Del 12 de abril al 17 de septiembre de 2017

Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo, presenta la exposición ’38 de julio / 37 de octubre’, de Juan Pérez Agirregoikoa (Sala Sur, hasta el 17 de septiembre de 2017), la mayor muestra realizada hasta la fecha por el artista donostiarra.

Afincado en París desde comienzos de 1990, Pérez Agirregoikoa proyecta una mirada perspicaz y crítica sobre la ideología, la religión, el capitalismo, la educación y la cultura, temas a los que dedica sus dianas más mordaces. El título de la exposición hace alusión a un tiempo del calendario imaginario, que hace de las efemérides políticas y revolucionarias un ritual un tanto absurdo. La exposición se concentra en trabajos realizados en los últimos quince años y también en algunas obras anteriores, inéditas o menos conocidas del artista. ’38 de julio – 37 de octubre’ es una producción del Museo Artium (Vitoria-Gasteiz) y del Centre d’Art La Panera (Lleida), con el patrocinio de El Correo, Euskaltel, EDP Energia y Fundación Vital y la colaboración del Instituto Etxepare.

Imagen de una de las obras incluidas en la exposición '38 de julio / 37 de octubre', de  Juan Pérez Agirregoikoa. Fotografía cortesía del Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo.

Imagen de una de las obras incluidas en la exposición ’38 de julio / 37 de octubre’, de Juan Pérez Agirregoikoa. Fotografía cortesía del Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo.

Juan Pérez Agirregoikoa (Donostia-San Sebastián, 1963) utiliza en su trabajo medios elementales y poco espectaculares: pintura sobre papel, textos, pancartas de tela y técnicas básicas como el carboncillo y la acuarela. Como indica el comisario de la exposición, Peio Aguirre, “aunque en una primera mirada su obra es de fácil lectura, detrás de esa capa legible el artista nos presenta elaborados comentarios que hablan de nuestro modo de vida y el comportamiento humano con una gran carga irónica. Detrás de eslóganes declamatorios, el artista presenta una cuidada reflexión sobre los códigos de representación”. En general, el contenido de sus obras se apropia y subvierte los discursos sobre el poder, la religión y la obediencia; el artista se apoya también en su interés por la filosofía política y por los aportes teóricos de Jacques Lacan al psicoanálisis.

En ese sentido, la exposición ’38 de julio – 37 de octubre’ presenta, por ejemplo, la serie ‘Ex-votos’ (1993-1994), en la que Pérez Agirregoikoa adopta esta forma popular de pintura religiosa poco elaborada para reproducir situaciones que mezclan realidad, ficción y mitología urbana. Otro caso es la obra ‘Lalangue Lavion’ (2011), para la que el artista realizó dos pancartas que fueron colocadas a modo de anuncios comerciales en la cola de una avioneta, sobrevolando la costa hasta las playas de San Sebastián en una calurosa tarde de verano. En las pancartas se podía leer “Marx, I love U. Will you marry me?” (Marx, te amo. ¿Te casarías conmigo?), y también “Il y a un ennemi” (Hay un enemigo). Toda la acción fue filmada dando como resultado un documento en vídeo.

Fotograma de la producción de vídeo 'Radio(a)phonie', de  Juan Pérez Agirregoikoa. Fotografía cortesía del Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo.

Fotograma de la producción de vídeo ‘Radio(a)phonie’, de Juan Pérez Agirregoikoa. Fotografía cortesía del Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo.

En la exposición destacan asimismo dos producciones recientes en vídeo, ‘Letra morta/Dead Letter’ (2014) y ‘Radio(a)phonie’ (2017). El primero es el que Juan Pérez Agirregoikoa realizó con motivo de la Bienal de Sao Paulo de ese año. El artista filma en los suburbios de la ciudad brasileña una película basada en ‘El Evangelio según San Mateo’, de Pier Paolo Pasolini, pero centrándose en algunos pasajes del texto bíblico que el director italiano pasó por alto. En ese sentido, la película aborda por ejemplo la conocida como “parábola de los talentos” “en la que el inversor de éxito es recompensado y el fracaso en los negocios castigado”, pasaje que para el artista es “clave para la configuración discursiva del capitalismo occidental”.

En segundo lugar, ‘Radio(a)phonie'(2017) es un vídeo realizado ex profeso para esta exposición. Aquí el artista se centra en la relación entre política y educación. Basado en el mito de la caverna de ‘La República’ de Platón –es decir, los juegos de sombras y la reflexión sobre la representación, sobre cómo vemos las cosas y cómo son en realidad- y contando con un grupo de adolescentes, el vídeo es “una mirada crítica al panorama político y las ideologías que dominan nuestra realidad más inmediata”.

Junto a estas producciones en vídeo, Pérez Agirregoikoa presenta también series de dibujos realizados con carboncillo, acrílico y acuarela, en los que aborda temas como la condición del artista, como en ‘El síndrome Muntadas’ (2009), una serie de 37 dibujos al carboncillo en los que cuestiona, con sentido del humor, lo que se considera ser «un artista de éxito». En otros dibujos se centra en cuestiones como la re-educación, la familia, la autoridad y “la cultura como forma de adiestramiento”.

En definitiva, “estos son algunos de los temas más insistentes que caracterizan la obra y la trayectoria de un artista, cuyo quehacer oscila por un lado entre el materialismo, el anti-idealismo y lo posible, y, por otro, la voluntad de una contribución sensible y singular al hecho de ser artista”.

Imagen de una de las dos pancartas pertenecientes a la obra 'Lalangue Lavion', de  Juan Pérez Agirregoikoa. Fotografía cortesía del Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo.

Imagen de una de las dos pancartas pertenecientes a la obra ‘Lalangue Lavion’, de Juan Pérez Agirregoikoa. Fotografía cortesía del Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo.

 

Un padre ¿fantástico o de fantasía?

Captain Fantastic, de Matt Ross
Con Viggo Mortensen, George MacKay, Annalise Basso y Samantha Isler

Sigmund Freud, al inicio de su magnífico ensayo ‘El malestar en la cultura’, se pregunta sobre lo que esperan los hombres de la vida y qué pretenden alcanzar en ella. La respuesta para el autor es fácil: la felicidad. El hombre pretende evitar el dolor, el sufrimiento, el displacer y experimentar intensas sensaciones placenteras, señala el autor. Ahora bien, como el propio Freud concluye en su ensayo, el designio de ser felices es irrealizable, pero no por ello hay que abandonar la tarea.

La película Captain Fantastic está infaliblemente orientada por los deseos de alcanzar la anhelada felicidad. El padre de la película de Matt Ross se impone esa tarea: evitar el dolor y el sufrimiento psíquico de su mujer, para que todos los miembros de su familia puedan hallar la felicidad. El camino a seguir es alejarse de la civilización y adentrarse en la naturaleza -en los bosques del noroeste del Pacífico de Estados Unidos.

Fotograma de 'Captain Fantastic', de Matt Ross.

Fotograma de ‘Captain Fantastic’, de Matt Ross.

En esa naturaleza frondosa e inmensurable se asienta esta familia formada por un padre, una madre y sus seis hijos. Una comunidad familiar organizada alrededor de un fuerte y potente -que no autoritaria- figura paterna, que instaura unas normas educativas y de convivencia espartanas, atávicas, primitivas y platónicas. Y ahí, en ese bosque, protegidos y aislados de la civilización por la madre naturaleza, esta horda familiar parece haber alcanzado cierta cuota de felicidad.

Pero Sigmund Freud ya remarca en su ensayo que al ser humano le resulta difícil ser feliz, debido al sufrimiento que siempre está al acecho. Un dolor que amenaza desde tres fuentes: desde el propio cuerpo decadente y caduco, desde el omnipotente y destructivo poder de la naturaleza y desde la complicada relación con los otros seres humanos -como decía Sartre: el infierno son los otros. Tres fuentes de dolor que nadie, ni nada, puede detener, ni controlar, ni siquiera nuestra sociedad contemporánea a través del progreso tecno-científico.

La familia de Captain Fantastic no es inmune a la amenaza del sufrimiento, a pesar de estar protegidos por la inmensurable naturaleza y la potente fuerza física e intelectual del padre; la muerte inesperada de la madre golpea los cimientos de su felicidad.

Fotograma de 'Captain Fantastic', de Matt Ross.

Fotograma de ‘Captain Fantastic’, de Matt Ross.

Vuelta a la civilización para recuperar el cuerpo de la madre

En esta segunda parte, la película se escora muy levemente hacia un discurso de retórica y crítica ideológica, casi  hasta la pedantería,  contra la cultura norteamericana, desde el punto de vista tanto de la enunciación, como del enunciado. Todos los valores y modos de vida de la cultura norteamericana son denunciados y criticados siguiendo las teorías de Noam Chomsky. Una crítica extrapolable a toda la cultura occidental capitalista, democrática y cristiana, y a sus correlatos de la economía neoliberal, la ciencia, el consumo, la publicidad, los mass-media, la institución educativa y sanitaria, etc…

De tal modo, que en la familia de Captain Fantastic no se celebra ni el día de Navidad, ni el de Acción de Gracias, sino el día de Noam Chomsky. Como se pregunta uno de los hijos: ¿es eso  normal? No, no es normal, pero sí deja en evidencia todo el malestar en la cultura que arrastra el padre de familia.

Fotograma de 'Captain Fantastic', de Matt Ross.

Fotograma de ‘Captain Fantastic’, de Matt Ross.

Pero, en seguida, Captain Fantastic endereza su rumbo hacia la verdad del relato narrativo y artístico: llegar a las pasiones humanas -la culpa, la angustia, la violencia, los celos, etc…-. Un sentimiento de culpa proveniente de la impotencia del padre para  proteger a su mujer y a la madre de sus hijos del sufrimiento y el dolor psíquico que le arrastró al suicidio. “No pude hacer nada”, declara a sus hijos. Un sentimiento que atormenta al padre hasta confesar que “fue un error” haber tomado la decisión de aislarse en ese bosque del noroeste del Pacífico.

Un sentimiento de culpa que le arrebata toda la potencia física e intelectual que le hacía ser el “padre de esa horda familiar atávica”. Abrasado por la culpa, la figura paterna de Captain Fantastic queda desolado y domesticado en el interior de la cocina del nuevo hogar familiar: una granja. Un espacio, la granja familiar, a medio camino entre la civilización y la naturaleza.

Imagen del cartel de Captain Fantastic, de Matt Ross.

Imagen del cartel de Captain Fantastic, de Matt Ross.

Begoña Siles

“Mi novela habla de las relaciones tóxicas”

La rebelión de Penélope, de Dolores García
Editorial Versátil

Penélope trabaja en una notaría de Castellón, ha pasado la barrera de los cuarenta, tiene una hija veinteañera que la ignora y atraviesa una profunda crisis personal. Descubre que ya no ama a un marido que la ha mantenido anulada durante más de veinte años. Una mañana despierta junto al cadáver de su mejor amiga y, a través la investigación criminal dirigida por el inspector Santiago Ramírez, reconstruye su vida y los motivos que la han conducido hasta una encrucijada vital.

Es el argumento de La rebelión de Penélope (Editorial Versátil), tercera novela de Dolores García ganadora del Premio Letras del Mediterráneo 2016 concedido por la Diputación de Castellón, con una dotación de 10.000 euros. ¿Se trata de una novela negra, rosa, o tal vez psicológica?  “Es una novela con todos los ingredientes que ha requerido la historia que cuenta”, responde García. “No se la puede clasificar en un género concreto. Es la vida tal y como se nos presenta y nos desborda cuando nos abrimos a ella tras un periodo de represión y desamor. Es una historia de búsqueda de la propia identidad, de dignidad, de miedo a la soledad, de nuevas oportunidades, de hundimiento y resurgimiento. Los protagonistas, Penélope y el inspector Santiago Ramírez, están inmersos, de diferente manera, en relaciones tóxicas y adictivas que les anulan y les impiden ser felices. Penélope dará un paso crucial en su vida rompiendo con un matrimonio de veinte años que la anula. Esta decisión pondrá en marcha un efecto dominó en todos los que la rodean y sacará lo mejor y lo peor de cada uno de ellos”.

Portada de 'La rebelión de Penélope', de Dolores García.

Portada de ‘La rebelión de Penélope’, de Dolores García.

García eligió Castellón de la Plana y localidades próximas como Peñíscola, Benicàssim y Oropesa para ambientar su historia, “porque necesitaba ubicar a la protagonista en una ciudad española de tamaño medio”, comenta. “La historia de Penélope no es la de una heroína, sino la de una mujer normal y corriente de hoy en día. Una situación que atraviesan muchas mujeres  en localidades donde el anonimato de las grandes urbes no es posible y tiene un gran peso la crítica social. Además, en la provincia de Castellón hay lugares fácilmente evocados por el lector, como la inconfundible silueta del castillo de Peñíscola y sus callejuelas, el Desierto de Las Palmas, en Benicàssim, con un viejo convento dominico derruido, ideales para las escenas de acción y suspense de la novela”.

La elección del nombre, Penélope, tampoco es casual. “La Penélope de la Odisea que esperó durante 30 años que regresara su marido, Ulises, representa a la mujer pasiva que espera a que le hagan feliz, que no busca su propia identidad, sino que existe en la medida que sirve a los demás como esposa, madre o hija”, explica García. “Mi  Penélope rompe con esta anulación y toma las riendas de su vida. Pero esto tiene riesgos y los va a sufrir hasta descubrir por qué cae en relaciones adictivas y consigue liberarse definitivamente de ellas”.

Portada de 'El secreto de Monna Lisa', de Dolores García.

Portada de ‘El secreto de Monna Lisa’, de Dolores García.

Éste es su tercer título tras El secreto de Monna Lisa y La reina del azúcar, que se desarrolla en Melilla a principios del siglo XX. “Creo que mi estilo narrativo ha ido depurándose y volviéndose más ágil y ligero. Aunque conserve un ritmo y estilo propios que hace que me reconozcan mis lectores”.

Según García, que la mujer sea la principal consumidora de ficción no es una cuestión de género sino de educación.  “A la mujer se le ha reprimido en todos los campos de la realidad y la imaginación ha sido su refugio. La literatura está íntimamente ligada a la imaginación. Se convierte en una realidad en la mente del lector gracias a ella y en una vía de escape de la realidad y una catarsis de emociones. Por otro lado, a los varones se les ha reprimido la manifestación, incluso el sentimiento, de las emociones y los han dirigido hacia ‘cosas importantes’. Se les ha educado para identificar emoción con debilidad. Quizás por ello han estado más orientados a géneros no emotivos, en principio, como la ciencia-ficción, la novela negra y, en cierta medida, la histórica”.

Sobre el panorama literario opina que “está transformándose a demasiada velocidad y no da tiempo a que se asienten obras de calidad y se den a conocer entre los lectores. El mercado literario está dominado por la oferta abrumadora de nuevos títulos y de modas de género literario, que no por la demanda, que es mucho más lenta. Creo que debería corregirse ese desajuste y dejar de ser un monstruo que devora a sus propios hijos”, concluye Dolores García.

Dolores García. Imagen cortesía de la autora.

Dolores García. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

MediArte o la creatividad fin de grado

IV Muestra Creativa de Estudiantes – MediArte
Palacio de Colomina
Carrer l’Almodí, 1. Valencia
Inauguración: viernes 15 de julio, a las 19.30h
Hasta septiembre de 2016

El Palacio de Colomina abre sus puertas para acoger algunos de los trabajos que los alumnos de Comunicación Audiovisual han ido realizando durante el curso 2015-2016 en la Universidad CEU Cardenal Herrera, en la IV Muestra Creativa de Estudiantes –MediArte, que se inaugura el viernes 15 de julio a las 19.30 horas, y que permanecerá expuesta hasta septiembre.

Fotografía de Virginia Jareño. Imagen cortesía de MediArte.

Fotografía de Virginia Jareño. Imagen cortesía de MediArte.

La muestra incluye en su interior creaciones fotográficas, audiovisuales, musicales y sonoras que los alumnos han ido realizando, bien en alguna materia a lo largo del curso, bien como Trabajo Final de Grado.

El perfil práctico de los estudios de Comunicación Audiovisual, así como de Periodismo y Publicidad y RRPP, y el Máster Universitario en Diseño y comunicación gráfica, hace que a lo largo de un curso académico se creen gran cantidad de obras creativas de las cuales se ha realizado una selección para formar parte de esta muestra.

Fotografía de Francesc Planes. Imagen cortesía de MediArte.

Fotografía de Francesc Planes. Imagen cortesía de MediArte.

En esta IV Muestra Creativa de Estudiantes-MediArte los trabajos han girado en torno a temáticas como el futuro y la tecnología, la situación de los refugiados que llegan a Europa, los trastornos de personalidad, las discapacidades, la problemática relacionada con el tabaquismo y las centradas más estrictamente con la propia creación experimental: videocreaciones, fotografía pixelada, videoclips, creación sonora y producción musical.

MediArte tiene como objetivo mostrar a la ciudadanía la visión que de la sociedad actual tienen los alumnos mediante su obra creativa, al tiempo que sirve para incentivar su propio desarrollo personal en el transcurso de su aprendizaje educativo.

Fotografía de Andrea Savall. Imagen cortesía de MediArte.

Fotografía de Andrea Savall. Imagen cortesía de MediArte.

Fotografía de Andrea Savall. Imagen cortesía de MediArte.

Fotografía de Andrea Savall. Imagen cortesía de MediArte.

 

Alumnos de ESAT se visten de ‘corto’

Ciclo de cortometrajes
Alumnos de 1º de Art & Design, dirigidos por Alberto Adsuara, de la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT)
Bar Red Cup
C / Cádiz, 70. Valencia
Jueves 30 de junio, 2016, a las 19.00h

El bar Red Cup, de la Calle Cádiz 70 en Ruzafa, acoge este jueves 30 de junio, a partir de las 19.00 horas, los cortometrajes realizados por los alumnos de Alberto Adsuara en la asignatura que imparte en la carrera de Arte & Diseño de la Escuela Superior de Arte y Tecnología ESAT.

Los cortometrajes han sido realizados en el curso 2015-2016 en el módulo audiovisual de la asignatura. Los trabajos audiovisuales están compuestos por cuatro cortometrajes sobre distintas temáticas y llevan por título: ‘Ángelus’, ‘Shut Up and Work Hard’, ‘Like’ y ‘Me cago en la puta’.

En el evento habrá una breve presentación y luego del visionado de los cortometrajes habrá un turno de preguntas por parte del público asistente. Está previsto que el acto dure una hora, por lo que se ruega puntualidad.

Ciclo de cortometrajes. Imagen cortesía de ESAT.

Ciclo de cortometrajes. Imagen cortesía de ESAT.

Pequeños grandes artistas

Talleres didácticos del IVAM
Arquilecturas, de Sonia Rayos y Silvana Andrés

El cerebro de los niños es como una esponja que absorbe  lo que ocurre a su alrededor. cualquier actividad que fomente su vena creativa tiene un efecto positivo en la configuración de sus futuras capacidades para enfrentarse al desafío que es la vida.  Aproximarse a las distintas ramas del arte desde la tierna infancia, garantiza un aprendizaje más pleno y participativo. Los ya tradicionales talleres didácticos del IVAM  y algunas nuevas iniciativas como Arquilecturas  abren aulas a la creatividad invitando a los niños a visitar el país del arte.

Talleres didácticos en el IVAM. Imagen cortesía del IVAM.

Talleres didácticos en el IVAM. Imagen cortesía del IVAM.

Desarrollo personal

“Los talleres han pasado de ser un simple ejercicio puntual y una mera visualización de lo hecho por otros profesionales más capacitados a convertirse en un acto creativo y social”, explica José Agustín Martínez, técnico de didáctica del IVAM desde 2002.  “En ellos se  propone la exploración de las artes plásticas como una vía hacia la investigación, el autoconocimiento, el desarrollo de las propias habilidades, el trabajo en equipo, la socialización entre los distintos agentes educativos y la construcción de la identidad. “El objetivo último es estimular el desarrollo personal y promover la expresión plástica y el autoaprendizaje, siempre convenientemente guiado y asesorado por el monitor o profesor encargado del aula, que no es ya un mero juez y director de las actividades, sino un guía y  un compañero más en la aventura creativa”.

Mediante la puesta en práctica de los conocimientos artísticos adquiridos, los estudiantes entran en contacto con distintos materiales, se enfrentan de manera constructiva a situaciones reales como la temida  página en blanco comprendiendo así el proceso creativo desde dentro. “Para superarlo, el alumno echa mano de los conocimientos memorizados y, a través de un proceso de reflexión, investigación y puesta en común con los profesores y alumnos, se familiariza con materiales y obras de artistas relacionados con el taller temático”, indica Martínez. “De esta forma, además de tratarse de una actividad educativa, los talleres artísticos se convierten en un medio de educación en valores y de desarrollo personal de gran potencial didáctico”.

Arquilecturas, de Sonia Rayos y.

Arquilecturas, de Sonia Rayos y Silvana Andrés.

Ciudades para niños

La arquitecta Sonia Rayos y Silvana Andrés profesora de Plástica crearon  hace un año un taller para niños, Arquilecturas en el que trabajan con medios de representación arquitectónica como maquetas, fotomontajes, collages, planos, dibujos y medios digitales, entre otros materiales.  Un innovador concepto inspirado en las escuelas Vittra, colegios públicos suecos;  ARKKI, escuela de arquitectura finlandesa para niños y jóvenes, en Francesco Tonucci, impulsor de la Ciudad de los Niños, o las propuestas de Maushaus en San Sebastián.

“Con la experiencia obtenida durante estos meses estamos totalmente convencidas de que la arquitectura para niños y niñas es una herramienta idónea para trabajar en la escuela”, dicen Andrés y Rayos. “Nuestros alumnos merecen tener acceso a una lectura didáctica del entorno y a la cultura de otros lugares. Creemos firmemente que la escuela es el espacio adecuado para conseguir este fin, y lo es por su función social”.

Consideran que la arquitectura en la escuela ha de ser una herramienta de conocimiento, no el objeto de conocimiento y que el acceso a la educación arquitectónica y urbanística en la infancia transforma la manera de ver y entender el espacio. Comprender e interiorizar el espacio puede despertar después el interés en cuidarlo, transformarlo y mejorarlo.

Arquilecturas organizan talleres a partir de cuatro años y, a partir de tercero y cuarto de primaria abordan competencias más complejas que requieren de un mayor grado de madurez. “No hay ninguna diferencia entre niños y niñas”, comentan. “En nuestras clases se dan tantas conductas diferentes como número de alumnos, esa es la verdadera proporción, y esa variedad y riqueza productiva es sin lugar a dudas lo que más nos maravilla de nuestro trabajo.

Rayos y Andrés emplean métodos vinculados a la arquitectura y el arte para abordar otros objetivos. Trabajan unidades didácticas basadas en la música, las matemáticas, la física, las ciencias sociales o la filosofía. “Tenemos cada día a niños y niñas de primaria explorando los números primos, la sección áurea, conociendo a Pitágoras, trabajando las fuerzas, y además, disfrutando de lo lindo con ello”.

Talleres para niños. Imagen cortesía del IVAM.

Talleres para niños. Imagen cortesía del IVAM.

Programa estival del IVAM

Del 4- 8 julio. Escoleta de verano Giros infinitos basada en la danza creativa y la expresión artística, impartido por Elena Barrera, relacionado con la exposición Perdidos en la ciudad. La vida urbana en las colecciones del IVAM.

Del 27 de junio al 10 de julio. Exposición de los trabajos de los alumnos que han participado en los talleres didácticos escolares realizados a lo largo del curso, en torno a la exposición Construyendo nuevos mundos. Las vanguardias históricas en la colección del IVAM (1914-1945): El móvil de Calder, el Fanzine Vanguardista, y los juguetes de Joaquín Torres-García.

Bel Carrasco