Sporting Club Russafa: Cinco visiones de la danza

Ciclo 5 Lados Danza
Sporting Club Russafa
Sevilla 5 bajo, Valéncia
Sábado 9 y domingo 10 de febrero de 2019, a las 20:30

5 Lados Danza ya va por su décima edición. Un ciclo de piezas breves de danza contemporánea en Sporting Club Russafa ‘Carlos Moreno Mínguez’, plataforma perfecta para que los artistas puedan jugar, probar ideas, propuestas, piezas nuevas, piezas en procesos de creación o piezas seleccionadas de un formato más largo, frente a un público que sale maravillado llevándose cinco formas y maneras diferentes de sentir la danza.

En esta ocasión, las piezas que integran el ciclo están protagonizadas por Cristina Gómez, de la compañía La casa amarilla, con ‘Me he quedado muda’; Nikita Anishchenko y Carmen Lozano, con ‘Sinokon’; Pau Esteve y Nerea Úbeda, de la compañía Intrat danza, con ‘¿Y si fuese septiembre y tuviésemos planes de futuro?’; Manel Ferrándiz, con la pieza ‘Soñar con nadar’, y Edward Quintana, Ana Manzanera y Jelson Serrano (Cía. Migro danza), con ‘Benvinguts i benvingudes’.

Cartel del ciclo 5 Lados Danza, por cortesía de Sporting Club Russafa.

Cartel del ciclo 5 Lados Danza, por cortesía de Sporting Club Russafa.

El trabajo del actor, a escena

¡Mucha mierda!
Sporting Club Russafa
C / Sevilla, 5. Valencia
Sábado 10 viernes 11 de febrero de 2018

Las actrices valencianas Maria Caballero y Carmen Comes regresan con ‘¡Mucha Mierda!’ Esta vez en el teatro. Una obra que les ha dado muchas alegrías. La primera, ser seleccionada para la última edición de Russafa Escènica, “la plataforma perfecta para dar a conocer obras de nuevos creadores emergentes valencianos”, confiesan las actrices. La segunda, poder desarrollar la historia en el particular marco de una floristería con varios pases al día, madurando así en la profesión, sintiendo de cerca al público. La última, la oportunidad que les brindó el festival valenciano de acercar su interpretación a otros gestores culturales. De ahí salió la posibilidad de desarrollar la pieza y exprimir su contenido para adaptarlo al teatro donde 30′ no eran suficientes. Los próximos días 10 y 11 de febrero estrenan su guión adaptado en la sala Sporting Club Russafa.

Escena de '¡Mucha mierda!'. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

Escena de ‘¡Mucha mierda!’. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

“Pensamos en muchas y muy diferentes posibilidades de alargar la obra pero haciendo esto nos dimos cuenta de que no nos hacía falta inventar nada nuevo, sino profundizar en lo que ya estábamos contando”, confirman las actrices para quienes este proceso ha supuesto volver a sentarse en una mesa como dramaturgas. Por eso recomiendan ir a verla incluso a quienes ya disfrutaron de su puesta en escena en Russafa Escènica porque “en estos meses, los personajes y la obra han sufrido un proceso necesario de maduración que hace que la pieza sea ahora más sólida, más profunda y más contundente”.

La obra aborda una visión cómica y crítica sobre el oficio del actor en una propuesta fresca y dinámica en la que las dos actrices se mueven libremente en un espacio vacío. Así, el público se ve envuelto en un universo en el que todo cabe, que incluye diferentes textos dramáticos y códigos de interpretación, llegando a mezclar a dramaturgos como Rodrigo García y William Shakespeare. El espectador consigue empatizar e identificarse desde el primer momento con Martina y Lola y verse inmerso en un viaje en el que la realidad y la ficción bailan juntas.

Maria Caballero y Carmen Comes complementan su tarea como actrices con la de guionistas y directoras. Un trabajo que ya habían realizado anteriormente en la ESAD. No obstante, defienden un método propio que invierte los procesos de creación, comenzando por el trabajo actoral donde más cómodas se sienten. “La obra está escrita a partir del material que recogíamos en improvisaciones actorales y no de una manera más independiente o intelectualizada. Sabíamos qué queríamos contar y, trabajando mucho, llegó el cómo contarlo o dirigirlo”, comentan las actrices. Lo más difícil ha sido la dirección de la obra. Para ello contaron con el apoyo de Miguel Ángel Romo. Su visión externa les ha permitido estar más seguras y trabajar con firmeza.

Escena de 'Mucha mierda'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Mucha mierda’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Qué sucede cuando termina la función? ¿Dónde acaba la realidad y dónde empieza la ficción? Dos actrices. Dos sillas. Dos rosas rojas. Cae el telón. Aplausos. Empieza la función. A partir del procedimiento meta teatral que constituye la naturaleza de la obra, se instauran diferentes planos de realidad-ficción en los cuales las dos actrices, Martina y Lola, navegan.

‘¡Mucha Mierda!’ es entonces una obra que contiene diferentes obras en sí misma y que reflexiona sobre el trabajo del actor, la figura del público y la propia naturaleza del arte teatral. Todo esto es reflejado en la historia de las dos protagonistas, a partir de su compleja relación personal y profesional. Es por esto, que la obra habla mucho del amor, la homosexualidad entre dos mujeres, el tiempo y sobre cómo éste influye en las relaciones personales. La obra incluye textos de Rodrigo García (dramaturgo contemporáneo) y de William Shakespeare (en su versión original), así como dos códigos de interpretación prácticamente opuestos: el naturalismo-realismo y el teatro físico/danza como abstracción del cuerpo y del texto.

Escena de '¡Mucha mierda!'. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

Escena de ‘¡Mucha mierda!’. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

“Estamos preocupados por cosas superfluas”

Inside, de Rafa de Corral
Sporting Club Russafa
C / Sevilla, 5. Valencia
Hasta el 26 de enero de 2018

“Ha sido un trabajo de estar conmigo mismo; algo muy especial, muy íntimo”. Tan íntimo que a Rafa de Corral le ha llevado a sumergirse en lo más hondo de sus propias estructuras volumétricas, profundizando en ellas como queriendo extraerles el alma que atesoran. “Es como un paréntesis en mi trabajo; todavía no sé lo que voy a hacer a continuación”. Un paréntesis en el que el artista bilbaíno afincado en Valencia se ha dejado empapar de la pérdida de un ser querido, mostrando en la veintena de piezas que integra la exposición ‘Inside’ lo real de la experiencia humana.

Inside, outside, de Rafa de Corral. Imagen cortesía del artista.

Inside, outside, de Rafa de Corral. Imagen cortesía del artista.

El Sporting Club de Russafa se hace eco hasta finales de mes de esa intensa dramaturgia interior. Y lo hace mediante un cuidado montaje en el que De Corral, más allá de su destreza técnica, va combinando las diferentes obras para reflejar su estado de ánimo, tan herido como volcado en la cauterización de esa herida a base de un arrebatado impulso creativo. “Son obras que me han salido rapidísimo, como un vómito”. Y lo que vomita el artista es un aluvión de sentimientos que, tamizados por el blanco y negro, aluden a cierta radiografía interior.

“Quería utilizar el grafito por la fuerza que tenía”. No se sabe bien si el grafito o el propio artista, pero en cualquier caso fuerza con mayúsculas. La fuerza que confiere el dolor cuando éste necesita encontrar una salida fructífera, en lugar de emponzoñarse dentro. Rafa de Corral, empujado por esa fuerza aludida, va tabicando las paredes derruidas por efecto de la devastadora muerte, mostrando en el Sporting una suerte de partitura musical wagneriana hecha de oquedades por las que se filtra una luz vivificante.

Rafa de Corral llevando una pieza en su exposición. Imagen cortesía del artista.

Rafa de Corral llevando una pieza en su exposición. Imagen cortesía del artista.

“Son aperturas desde dentro de la figura”. Porque De Corral, aunque próximo a la abstracción geométrica, no termina de desprenderse de la figuración. “La abstracción geométrica es muy rigurosa, muy estricta”, dice. Y la figuración es el punto de anclaje que le permite situarse en un mundo que tanto más lo acoge, tanto más le empuja hacia ese interior desde el que mira en su exposición. ‘Inside’ es eso: un adentrarse en su propio paisaje volumétrico, sabedor de que en su interior se halla el núcleo radical de una existencia todavía herida.

Por eso habla en ‘Telaraña del autoengaño’, una de las piezas de la muestra, de la interrogación más lacerante, aquella que le lleva “a cuestionar cosas, incluido el autoengaño, porque de esa maraña igual no sales”. Al tocar lo real de la existencia, que comparece a modo de agujero hiriente fruto de una muerte cercana, Rafa de Corral siente que la esencia de las cosas muchas veces se nos olvida: “Estamos preocupados por cosas superfluas”. Cosas de las que se hace cargo en su exposición por vía inversa: subrayando lo que de verdad importa; la vida en estado puro.

Introspección retrospectiva, de Rafa de Corral. Imagen cortesía del artista.

Introspección retrospectiva, de Rafa de Corral. Imagen cortesía del artista.

“Ha sido como una liberación total. He podido sacar lo que llevo dentro”. Y como dentro lleva cierto pesar, ha preferido ubicarse en el interior de sus propias estructuras para observar lo que acontece dentro. “Ante la perspectiva de la muerte, te planteas el paso del tiempo”. Un tiempo hecho de instantes que el grafito destaca a modo de raspaduras y mediante una luz que pugna por iluminar el fondo oscuro. “Hay una pelea entre la proyección de la luz y el objeto en sí. También a la inversa: tú estás dentro del objeto y la luz penetra en él”.

‘Inside’, exposición comisariada por Alba Fluixà, quien alude precisamente a esa reflexión “sobre el paso del tiempo, la vida y la muerte” en la muestra de Rafa de Corral, es un título oportuno para revelar ese estado de ánimo. “Iba a titularla ‘Introspección’, pero me pareció un poco manido, aunque se refiriera a ese planteamiento de meditación y de diálogo interior contigo mismo”. Inside le resultó más acertado, por cuanto evocaba ese “estar dentro de las estructuras”. No sólo mentalmente, sino físicamente, en cuerpo y alma.

Salvo un acrílico, el titulado ‘Inside, outside’, todas las demás obras son dibujos sobre tabla que el artista ha preparado con una imprimación en blanco sedoso. “Empecé con éstas de rayo de luz con spray fluorescente”. Y luego, “no sé por qué”, fue dejando a solas el grafito, quién sabe si queriendo manifestar con el más despojado blanco y negro el verdadero estado del alma. “Me fui emocionando al ver el resultado”, dice mientras ultimaba los detalles de la exposición inaugurada el pasado viernes. Un conjunto de “silencios y dudas”, que el Rafa de Corral más íntimo muestra sin tapujos. ‘Inside’, porque ahí dentro suceden muchas cosas de verdad.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Rafa de Corral. Imagen cortesía del artista.

Rafa de Corral. Imagen cortesía del artista.

Salva Torres

Óbitos y variedades nocturnas para el noveno Canibaal

‘Muerte y Cabaret’, 9º número de la revista Canibaal
Sporting Club Russafa
Sevilla 5, Valencia
Presentación: jueves 28 de diciembre de 2017, a las 20h

La revista valenciana Canibaal (Revista de Arte, Literatura y Filosofía del colmillo) presenta su noveno número el jueves 28 de diciembre de 2017, dedicado, en esta ocasión, a una sugerente doble temática: ‘Muerte y Cabaret’. La presentación tendrá lugar en el Sporting Club Russafa de Valencia (calle Sevilla, 5), situado en el barrio de Ruzafa. El acto dará comienzo a las 20h y contará con la actuación del trío musical Salami Púrpura, quienes ofrecerán una singular aproximación a la heterodoxa noción de “micro-zazuela-contemporánea”.

Ouka Leele (imagen de cubierta), Aldo Alcota, Curro Canavese, Enfero Carulo, Ana Elena Pena o Julio Soler son solo algunos de los 30 colaboradores (artistas plásticos, fotógrafos, pensadores, poetas y escritores) que han participado en un número en papel que consta de 88 páginas y que, como resulta habitual en la idiosincrasia morfológica de Canibaal, ofrece un nuevo formato.

Canibaal. Makma

En ‘Muerte y Cabaret’ se ha reflexionado de forma interdisciplinar sobre conceptos  como vanguardia, cabaret, literatura y arte, abordando contenidos que tienen la muerte como principal motivo y, finalmente, sobre algunas de las inquietantes intersecciones clásicas entre ambos temas: Cabaret Voltaire, Olga Poliakoff, las Ramblas de Ocaña, Camilo y Nazario, el necroturismo literario, etc.

Se consagra la polémica sección de crítica del delegado en España de FIPRESCI, Oscar Peyrou, sobre películas que no ha visto, el ensayo, la poesía y los ecos que el doble leitmotiv del número suscita en los ámbitos artístico, literario, musical y cinematográfico, así como la sección de pensamiento, con reflexiones sobre el suicidio.

Ocaña, Camilo y Nazario transitan por las Ramblas canibaales en un fotograma de 'Ocaña, retrato intermitente' (Ventura Pons, 1978). Fotografía cortesía de la revista.

Ocaña, Camilo y Nazario transitan por las Ramblas canibaales en un fotograma de ‘Ocaña, retrato intermitente’ (Ventura Pons, 1978). Fotografía cortesía de la revista.

 

 

 

Bucles de Russafa

IV edición Circuito Bucles
Diferentes espacios del barrio de Russafa (Valencia)
Del 6 al 9 de octubre de 2016

Llevar la danza a lugares insólitos, ofrecer propuestas sorprendentes y variadas, y seducir a los espectadores para que esta disciplina deje de ser minoritaria. Son algunos de los objetivos que impulsan a los 130 artistas dedicados a la interpretación, a la danza y a la coreografía que participan en la IV edición Circuito Bucles. Este festival urbano que irrumpe en espacios no convencionales se celebra entre el 6 y 9 de octubre en diferentes enclaves del barrio de Russafa.

Bajo el lema ‘Disciplinas Convergentes’ se presentarán un total de  38 espectáculos: 26 piezas de danza contemporánea, seis de danza española, dos espectáculos infantiles y cuatro exhibiciones gratuitas. Además, se han organizado dos clases formativas, una mesa redonda y una master class sobre  las nuevas tecnologías aplicadas a la danza en colaboración con el Máster de Artes Visuales y Multimedia de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) que tendrá lugar en Veles e Vents.

Aloma de Balma en 'Tacón y Bucle'. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

Aloma de Balma en ‘Tacón y Bucle’. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

Este festival urbano busca integrar la danza en la sociedad a través de la exhibición de piezas de pequeño formato y duración que se desarrollan en espacios no convencionales. Escenarios espontáneos y  alternativos  en los que el baile  y las creaciones coreográficas de artistas emergentes se convierten en protagonistas lo que permite al espectador acercarse y disfrutar de ellas desde una visión diferente.

El festival está organizado por Frágiles Danza,  asociación cultural sin ánimo de lucro, cuyos miembros son profesionales del sector de la danza. Su único fin es captar nuevos espectadores mediante formatos diferentes.

Al original programa se suma este año una nueva sección llamada 6 Tacón y Bucle, género de danza española,  integrada por seis propuestas de compañías valencianas.

Compañía Transfer Move. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

Compañía Transfer Move. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

También: 14 Bucles, piezas de 15 a 20 minutos de duración; nueve Minibucles de  15 minutos, y un Extrabucle que dura 50 minutos. Además, dos Nanobucles, piezas de danza infantil acompañados de talleres para niños de unos 40 minutos.

Por último, Satélite Bucles, actividades paralelas y algunas gratuitas: danzas del mundo, talleres de contact, etcétera.

Las actuaciones tendrán lugar en espacios no propiamente escénicos, como Madame Mim, Hat Gallery, Spirit of St. Louis, Loft Estudio Social, La Boulaguerie, Plaza del Barón de Cortés, entre otras ubicaciones, y salas especializadas en artes escénicas, Russafa y Sporting Club.

En Circuito Bucles participan treinta compañías de danza: 25 valencianas y otras foráneas procedentes de Berlín, Praga, Madrid, Barcelona y Granada.

Julio Sosa. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

Julio Sosa. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

Vents de Dansa

Por otra parte, el último sábado de septiembre se inició Vents de Dansa una programación  inspirada en el festival Circuito Bucles que Veles i Vents ofrecerá a lo largo de la temporada, con participación compañías profesionales de la escena valenciana, nacional e internacional.

La asociación Frágiles Danza, plataforma de divulgación de compañías  profesionales y emergentes, cuyo objetivo dar visibilidad a nuevas propuestas y tendencias artísticas, se encargará de gestionar  dicha programación.

Se inauguró con Portal de la joven compañía Gerard Collins, dirigida por Mamen García y Carmela García. También se interpretó Vacío de la compañía Otra Danza de Elche y se proyectaron tres trabajos multimedia con la temática Cuerpo y Tecnología, pertenecientes al Máster de Artes Visuales y Multimedia de la Universidad Politécnica.

Compañía Irene Cortina. Imagen cortesía de Bucles.

Compañía Irene Cortina. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

Bel Carrasco

Paliques femeninos por Navidad

Paliques femeninos
Sporting Club Russafa
C / Sevilla, 5. Valencia
Sábado 26 y domingo 27 de diciembre de 2015, a las 20.00h

La pieza surge del encuentro con un artículo periodístico de 1927 titulado ‘Paliques femeninos’, en el cual se describía el protocolo que la mujer debía seguir para alcanzar las claves de la feminidad. Entonces surgió la pregunta: ¿somos presas de nuestra feminidad?
Cinco mujeres en el ritual de la exhibición recrean lo que parece ser un espectáculo de circo-revista, donde el espectador actúa como juez y testigo de acciones cotidianas como comer o vestirse (peculiarmente teñidas por la feminidad). Paliques femeninos es una pintura breve que busca capturar del espectador el brillo de una reflexión acerca de la libertad.

Escena de 'Paliques femeninos'. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

Escena de ‘Paliques femeninos’. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

Porque finalmente, lo único que existe entre la libertad y nosotros mismos, es un gesto.
“La educación del gesto, o sea, de la manera de expresar sin palabras, es una de las cosas más necesarias para ‘hacerse’ una silueta elegante, como se ‘hacen’ las manos, por ejemplo. El gesto entona y selecciona y constituye a menudo el atractivo, no por indefinible menos cautivador de muchas mujeres que en sociedad triunfan de una manera espléndida”, señala el texto.
Las cinco mujeres que el sábado 26 y el domingo 27 de diciembre pondrán Paliques femeninos en el escenario de Sporting Club Russafa son: Laura Ayala, Mar Balaguer, Elisa Forcano, Karla Meneses y Livia Ramos.

Paliques femeninos. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

Paliques femeninos. Imagen cortesía de Sporting Club Russafa.

¿Una camisa de fuerza para Arístides Rosell?

Esquizografías, de Arístides Rosell
Sporting Club Russafa
C / Sevilla, 5-B. Valencia
Inauguración: viernes 19 de junio, a las 20.00h
Hasta el 10 de julio, 2015

Tras casi doce años de silencio y ostracismo voluntario, Arístides Rosell vuelve a la escena pictórica valenciana. Entre el 19 de junio (Inauguración) y el 10 de julio, el Sporting Club de Russafa acoge la muestra Esquizografías, una treintena de dibujos a plumilla, la mayoría en blanco y negro, más otros ocho con relieves escultóricos, que rinden tributo de fidelidad al término de la psiquiatría francesa elegido como título de la exposición.

Si la palabra describe “el lenguaje incoherente que sintomatiza trastornos del pensamiento en ciertos estados de psicosis”, la muestra gráfica es la versión plástica, anárquica y grotesca, de una subjetividad creativa entregada al delirio y a las sorprendentes patologías de un inconsciente abandonado a su propia suerte. El resultado de este envite está ahí, a la vista de todos. Y la pregunta que inevitablemente suscita es: ¿debemos ir preparando una camisa de fuerza para Arístides Rosell? ¿O haremos lo de siempre: mirar para otro lado y llegado el momento decir como unos bobos que “creíamos era una buena persona” el mismo día que la página de sucesos del Levante desvela la aparición de un nuevo Haníbal Lecter en Valencia?

Dibujo de Arístides Rosell en la exposición 'Esquizografías' en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Dibujo de Arístides Rosell en la exposición ‘Esquizografías’ en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Quizá lo mejor para prevenir y evitar ese espantoso ridículo sea sentar un rato a Arístides Rosell en el diván psicoanalítico (un diván extraño, eso sí, como una hamaca tendida entre dos palmeras) e intentar indagar en el origen de  los trastornos que lo han llevado a estas grafías delirantes, esquizoides. Lo hemos hecho. Y el resultado es este.

Arístides Rosell Cabrera vino al mundo el 7 de enero de 1965 en Ciudad de la Habana, Cuba. Olvidamos la infancia (freudianos heréticos) para llegar cuanto antes al decisivo momento en que ciertos impulsos estéticos le llevan a integrarse en la facultad de diseño. Es el buen momento del cartel cubano. Es el momento (mediados de los ochenta) en que jóvenes con inquietudes plásticas y un gen libertario todavía vivo aprovechan las aristas de la realidad para exponer leves disonancias.

Unos lo hacen cuestionando los símbolos patrios. Otros, como él, utilizando el sexo. Sexo explícito, penes y vaginas, de grandes dimensiones. Aunque es real que el sexo en Cuba está tan presente como el aire que se respira, su exhibición plástica era tabú. Estaba tan ausente de la plástica como la educación sexual de las escuelas. Exhibir la sexualidad era provocar: desafiar los clichés, importunar al machismo, recordar la falta de pedagogía social (y sus perversas consecuencias: enfermedades venéreas, embarazos prematuros, abortos traumáticos, luego el sida…).

Una exposición del 87 en la biblioteca del Instituto Superior de Diseño, titulada Sex-appeal, fue clausurada al día siguiente de su apertura. Otras, en cambio, pasaron el filtro de la censura, algunas de ellas junto a su profesora y amiga Eidania Pérez (arbitrariedad suprema del poder).

Dibujo de Arístides Rosell en la exposición 'Esquizografías' en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Dibujo de Arístides Rosell en la exposición ‘Esquizografías’ en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Pero esta veta creativa no era el único filón que explotaba ya entonces el joven Rosell. Según su propia confesión, siempre ha sido un artista “bipolar” (eufemismo de uso reciente para evitar la palabra “esquizofrenia”, mucho más incómoda). Mientras en el campo más específico del diseño gráfico (la cartelística, por ejemplo) era deudor de la estética del compromiso (y lo sigue siendo: cree en la función pedagógica, moral, política o social del cartel, en que debe ser un mensaje destinado a la denuncia y a provocar el debate), en cambio en el ámbito pictórico se borran esas prescripciones y se convoca a todos los demonios internos. Mientras en el diseño gráfico se muestra incondicional de la racionalidad y el utilitarismo, y cree en la función social del arte, cuando se desplaza a la creación íntima parece dispuesto a mudarse al país de la Irracionalidad.

Pero esa irracionalidad no debe confundirse con el caos absoluto, no es una “pintura automática” al modo de la “escritura automática” de los surrealistas (y que en su versión más radical nunca produjo nada mínimamente satisfactorio). Al permitir el ingreso de lo inconsciente, se abren cajones de la mente que la racionalidad (el orden) tenía cerrados. Ingredientes censurados y ocultos de nosotros mismos, vuelven a entrar en acción.

Los deseos reprimidos se expresan mediante símbolos más explícitos, pero que aún encubren su impronta desestabilizadora. Incluso en ese caos hay un cierto orden. O, si acaso, unas débiles reglas que canalizan el desbordamiento. Rosell mantiene (a veces a duras penas) la figura, aunque sometida a grotescas formas de distorsión o a estructuras morfológicas delirantes. Como en el mundo del sueño, hay objetos, hay cosas, hay cuerpos, hay interacciones entre objetos y sujetos, entre unos cuerpos y otros, entre órganos, a veces entre vísceras (y aquí se despierta el inicial temor de este artículo).

Dibujo de Arístides Rosell en 'Esquizografías'. Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Dibujo de Arístides Rosell en ‘Esquizografías’. Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

La naturaleza de todo está a veces alterada: hay manos de madera, o que se hunden en la tierra, o que se transforman en garras, o que han sido crucificadas… Todo está deformado, atravesado, hendido, desgarrado, metamorfoseado, devenido en otra cosa, sin utilidad. Todo está conectado, enganchado, colgado, sostenido (por esas horcas tan dalinianas). Hay enganches, remaches, clavos, ganchos… como si Rosell temiera que todo se desgajara, se dispersara, se desmigara y se perdiera en el espacio infinito. Esas “ataduras” de las cosas a veces son dolorosas, como esos ganchos que atraviesan las manos y que producen una aguda e inevitable sensación de dolor.

Y en medio de estos paisajes oníricos dibujados a plena luz del día (a lo largo de seis años, y mientras levantaba y mantenía viva la galería Imprevisual y se convertía en uno de los gestores culturales más valiosos de Valencia), un Rosell que ya ha cumplido los 50, vuelve una y otra vez a dibujar aquellos penes y vaginas de sus veinte años, en ávida remembranza de aquello gestos libertarios con los que se constituyó como artista.

Si en aquellos penes y vaginas había entonces un anhelo de escape y de fuga, también ahora los hay. Solo que ahora muchas cosas han perdido su vigor, aparecen fosilizadas, talladas en madera o mineral, resquebrajadas o rotas, necesitadas de sostén. El tiempo, tirano cruel, ha devorado la frescura y la firmeza de las cosas. La mano del pintor aparece ahora clavada a una cruz, desvitalizada, casi muerta, aunque aún busca prolongarse hasta el infinito para alcanzar el olvidado placer.

No, no creo que debamos preparar una camisa de fuerza para Arístides Rosell.  Al menos, no más que le necesitamos cada uno de nosotros. Lo que sí debemos es agudizar la mirada (hacia fuera: hacia sus dibujos) y hacia dentro (al bullente mundo escondido de cada uno) para sacar todo el partido posible de una exposición que no nos dejará indiferentes. Sí. Es así. Arístides Rosell ha vuelto.

Dibujo de Arístides Rosell en 'Esquizografías' en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Dibujo de Arístides Rosell en ‘Esquizografías’ en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Manuel Turégano

Luxando la ortodoxia: Cultura Sexplícita

La Exhibición. Cultura Sexplícita
Festival de cultura sexplícita
Octubre CCC, Sporting Club Russafa, La Boba y el Gato Rancio
Del 11 al 14 de junio de 2015

El ocaso del presente esplendor estacional porta consigo novísimos grados de extraversión y fulgor sexualmente inobjetable, polinizado en formato gráfico, escénico y cinematográfico. La Exhibición. Cultura Sexplícita eclosiona diseminado por diversas sedes pertrechado con morfología de festival y consustancial ambición por vindicar un sistema de comunicación sexual que luxe los principios combinatorios formales más ortodoxos y, por ende, albergando el anhelo por ecumenizar un “lenguaje sexualmente explícito como una manifestación más de la Cultura que puede no estar exclusivamente al servicio de la autosatisfacción compulsiva”, tal y como reza en los cimientos preceptivos del certamen.

Comandado por el actor, performer e investigador artístico, Isaac Torres (miembro de Proyectos Poplíteos, junto al profesor de la UMH, Deif Vila) y la directora artística y creativa María Bala (integrante de Toytool Comiteé, productora de cine independiente y colectivo pornográfico, queer, político y feminista), el festival La Exhibición. Cultura Sexplícita presenta una nutrida agenda de actividades que principian con dimensión expositiva a través de Pornosigilo. Grimorio Sexual del Grupo FIDEX.

Cartel de la exposición "Pornosigilo. Grimorio Sexual del Grupo FIDEX". Imagen cortesía del festival.

Cartel de la exposición “Pornosigilo. Grimorio Sexual del Grupo FIDEX”. Imagen cortesía del festival.

Pornosigilo -que puede contemplarse del 11 al 27 de junio de 2015 en la sala de exposiciones del Octubre CCC- debe su consumación al grupo de investigación de la UMH FIDEX (Figuras del Exceso y Políticas del Cuerpo), integrado por investigadores, docentes y artistas como Daniel Tejero, José Fco. Gómez de Albacete, Imma Mengual, Javi Moreno, O.R.G.I.A., Raquel Puerta, Lourdes Santamaría, Deif Vila y Mª José Zanón. “Una propuesta de cultura perversa e inquieta, donde lo icónico se convierte en una llave, un sigilo de acceso a otras realidades de placer y representación. Los antiguos inframundos ahora se encuentran entre las piernas”.

En horario vespertino, la jornada del viernes 12 se polariza en torno de Cine Sexplícito, fruto de la proyección -en el salón de actos del Octubre CCC- de dieciséis cortometrajes y un documental provenientes de realizadores alemanes, norteamericanos, brasileños, australianos, portugueses y españoles, como Lucie Blush, Antonio da Silva, Logotorium o Shine Luise Houston, entre otros, vertebrados por contenidos sexualmente afincados en el ámbito consuetudianrio de sus protagonistas y tamizados a través de perspectivas léxicamente insólitas para el público medio.

El proscenio del Sporting Club Russafa recepeciona el sábado tarde la propuesta Artes eXcénicas, cuatro piezas que transitan la danza contemporánea, el teatro y la performance (dirigidas por Jessica Rispal, Nico Bertrand, Isaac Torres y Stillstandszeit), así como una Pornoconferencia a cargo del investigador y crítico de danza Jaime Conde Salazar. Jornada proclive al diálogo, la indagación, el hallazago y la revelación de subgéneros consanguíneos con la sexualidad y la pornografía.

Erigida en sede de clausura del festival, La Boba y el Gato Rancio (Cuba, 59. Valencia) proyecta, durante la dilatada sobremesa del domingo 14, cinco cortometrajes -fuera de concurso-, a cargo de realizadores como Marti Östberg, Amaury Grisel, Antonio Da Silva y Wes Hurley, quienes reportarán epílogo a cuatro jornadas cuyo pálpito teleológico pretende “crear un espacio de diálogo sobre la sexualidad, su representación y su repercusión en nuestros hábitos sexuales y de consumo”.

Cartel de "La Exhibición. Cultura Sexplícita". Imagen cortesía del festival.

Cartel de “La Exhibición. Cultura Sexplícita”. Imagen cortesía del festival.

https://laexhibicion.wordpress.com

Jose Ramón Alarcón

 

Moingeon: Construcción de la solución

Sinergia, de Xavier Moingeon
Sporting Club Russafa
C / Sevilla, 21. Valencia
Inauguración: 9 de enero
Hasta el 31 de enero de 2015

Si tratamos de comprender la idea impulsora que una y otra vez nos conduce a nuevas exaltaciones, encontramos el mismo anhelo de creación inspirada que se atestigua en los primitivos y se conoce en los grandes períodos culturales. La experiencia primaria que precede a todo saber se desarrolla sin un plan, forzosamente, como todos los acontecimientos primordiales. La reevaluación del primitivismo desde una perspectiva contemporánea nos instala otra vez en la tensión en continua lucha y negociación en el arte.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

No hay una visión de lo primitivo sino una pluralidad. Dimensión que nos permite dar cuenta de la pluralidad de visiones posibles donde el autor vincula la memoria del pasado con el presente. Los diferentes criterios constituyen una postura integradora que permite valorar una posición artística actual ante lo primitivo. Y en el proceso negociador de esa tensión entre los polos de la máxima proximidad a la naturaleza – naturalismo – y la máxima lejanía de la naturaleza – abstracción – el artista traslada ya el acento al proceso configurativo, renunciando al detalle en beneficio del efecto unitario, elige, abstrae. Es justo la tensión polar entre contenido expresivo y forma lo que el virtuosismo resuelve en favor de la forma, culminando cada vez en el componente acentuado, reduciendo cada vez esa imagen a sus factores determinantes.

Escultura de Antonio Sánchez. Sporting Club Russafa.

Escultura de Antonio Sánchez. Sporting Club Russafa.

El escultor Antonio Sánchez deja huella con su patrimonio genético de un equilibrio complejo entre lo innato y lo adquirido. Valorando la materia prima que la naturaleza le regala, ha sabido aportar con su gesto a base de cincel y martillo una lucha propia donde el individuo una vez realizado en el ejercicio de su expresión se petrifica dejando constancia eterna de su proceso. El resultado es un universo cálido con un sentir primario nutriéndose en ese nido. La temperatura constante e ideal. Gran flexibilidad. Marcada elasticidad. Compás y ritmo en un mundo de seguridad y vitalidad donde parece invitarnos a una regresión placentera y placentaria.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Y en ese registro los trazos del pintor Xabier Moingeon, que, con independencia de los medios expresivos frente a la realidad exterior y con primacía de la intuición sobre la razón, fija los circuitos donde establece las redes de cooperación que conducen al proceso negociador, integrando las leyes de la perspectiva con su pulsión interior. En su proceso de gestión ha sabido canalizar bien la liberación respecto de las compulsiones de la apariencia externa, ocupándose sólo de las propiedades puras traducidas en códigos universales para entrar en una “unio mystica” con el mundo.

Dentro de estos presupuestos los dos autores han sabido luchar en un proceso en el que ganan todos integrando lo mejor de cada uno en su proceso vital de necesidad de expresión, construyendo la solución para saciar el ansia de placer como un impulso primordial en la vida, como un medio para satisfacer las demandas de los impulsos de la vida. El placer no como idea, sino como experiencia organizada químicamente en el cerebro, fruto de la lucha en la consecución de una tregua entre nuestras pretensiones y nuestra propia naturaleza.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Obra de Xavier Moingeon de la exposición Sinergia en Sporting Club Russafa. Imagen cortesía del autor.

Constance Celta