“El humor debe disparar siempre hacia arriba”

Refugi Il.lustrat. Entre el taüt i la maleta
Organizada por la Asociación Profesional de Ilustradores de València (APIV)
Col.legi Major Rector Peset
Plaza del Horno de San Nicolás, 4. València
Hasta el 25 de marzo de 2018

Hay datos escalofriantes. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el número de personas desplazadas en el interior de un país, pendientes de resolución tras haber solicitado protección internacional y refugiadas, supera los 68 millones. Ante semejante drama, la Asociación Profesional de Ilustradores de València (APIV) ha querido llamar nuestra atención con la muestra Refugi Il.lustrat. Entre el taüt i la maleta, que reúne en el Col.legi Major Rector Peset 150 ilustraciones alusivas al tema migratorio.

Ilustradores que, como bien apunta Manuel Garrido, comisario de la exposición que se puede visitar hasta el 25 de marzo, utilizan en unos casos el humor y en otros la crudeza, dependiendo del talante de cada autor que es luego extrapolable a la sensibilidad del receptor. Garrido apela al arte y a las demás manifestaciones culturales para dar visibilidad a una situación tan lacerante, que exige a su juicio la misma altura de miras de nuestros gobernantes. Éstas son algunas de sus reflexiones.

Ilustración de Materia Dispersa. Imagen cortesía de APIV.

Ilustración de Materia Dispersa. Imagen cortesía de APIV.

Refugi Il.lustrat, ¿el mejor refugio para combatir el drama de los refugiados es la ilustración, en el doble sentido de más pensamiento ilustrado y más arte?

Efectivamente, sería necesario regresar al pensamiento ilustrado, a la confianza en el conocimiento humano como herramienta para mejorar el mundo, pero de poco sirve la filosofía o la ética si no va acompañada de una férrea voluntad política y de una sociedad que la reclame. El arte, la ilustración y las demás manifestaciones culturales pueden contribuir a que la sociedad conozca y se cuestione la situación actual y, consecuentemente, exija a nuestros gobernantes que estén a la altura.

Al refugiado, si quiere sobrevivir, y visto lo que sugiere el título de la exposición, ¿en estos momentos no le cabe otra que coger la maleta y largarse?

Esa disyuntiva que plantea el título de la exposición se basa en una cita de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado – CEAR y no quiere decir otra cosa que la situación de las personas que huyen de una guerra o de la persecución por razones políticas, de etnia, de orientación sexual, etcétera, no lo hacen de una manera caprichosa sino porque, literalmente, se juegan la vida si se quedan.

Ilustración de Noemi Seguí. Imagen cortesía de APIV.

Ilustración de Noemi Seguí. Imagen cortesía de APIV.

Más de 68 millones de personas lo hacen, desde países como Afganistán, Irak, Nigeria, Sudán o Siria. Ahora que cierto discurso anticapitalista prolifera, alguna bondad tendrá ese capitalismo para que sea destino de quienes huyen de la guerra y la pobreza, ¿no?

Es fácil imaginar que los países de acogida de estas personas pueden resultar menos peligrosos que sus países de origen, pero no creo que haya ninguna bondad en el sistema capitalista que se perpetúa precisamente gracias a mantener los privilegios de unos pocos y en el binomio opresor/oprimido. No hay más que ver el insignificante número de personas a las que España ha otorgado el estatus de refugiadas a pesar de las cifras a las que se había comprometido. Eso, por no hablar de que el capitalismo es la razón última de algunas de esas guerras y regímenes corruptos de esos países a los que aludes.

Anotada esa cara más o menos amable de los países enmarcados en la denominada sociedad del bienestar, ¿tanto supuesto bienestar acolcha nuestra mirada ante el drama que nos asola y preferimos no querer ver?

Ese supuesto bienestar hace que, efectivamente, miremos hacia otro lado para que nadie nos pinche la burbuja o que no nos impresionen las tremendas cifras de muertos y desparecidos de distantes territorios. Que nos sobrecoja amargamente cuando algo parecido ocurre en nuestros países aunque sea a escala reducida, pero no tanto si se trata, como decía el poeta Ángel González, “de crímenes lejanos, de huérfanos pequeños”.

Ilustración de Guridi. Imagen cortesía de APIV.

Ilustración de Guridi. Imagen cortesía de APIV.

La exposición pretende remover conciencias. ¿Cómo se remueven mejor con ilustraciones descarnadas, dramáticas, ásperas o mediante el sentido del humor?

En eso hay tantas sensibilidades distintas en los receptores como en los emisores: quien prefiera una imagen cruda que le revuelva las tripas, le contagie la rabia y le mueva a la acción, y quien prefiera un mensaje igualmente profundo pero dicho de un modo más amable, cosa que, en muchos casos, parece que llegue de manera menos incómoda.

La exposición reúne 150 ilustraciones, ¿cómo ha sido el proceso de selección, cuáles han sido los criterios?

A la campaña gráfica que lanzamos desde APIV nos llegaron más de 270 ilustraciones de distintos países del mundo y todas ellas pueden verse en la web refugioilustrado.tumblr.com pero por una cuestión de espacio físico tuvimos que realizar esta selección de 150. La única cortapisa que nos pusimos fue que las imágenes no atentaran contra los derechos humanos ni la dignidad de las personas, y los criterios de selección que primaron fueron los de calidad gráfica y conceptual. Eso no quiere decir que, con un comité de selección distinto, la selección no hubiera sido diferente.

Ilustración de Vicente Soriano. Imagen cortesía de APIV.

Ilustración de Vicente Soriano. Imagen cortesía de APIV.

De las tantas imágenes que integran la exposición, descríbame algunas cuya potencia y cualidad resida en el tono ácido, frente a aquellas otras que se caractericen por el tono irónico.

Preferiría no resaltar ninguna por encima de las demás, pero aprovecho para reivindicar el uso del humor, la crítica y la ironía en un momento en el que la libertad de expresión y de pensamiento se está viendo seriamente amenazada en nuestro país. No sólo como un ejercicio catártico sin igual sino, además, como una herramienta utilísima para difundir un mensaje y que corra como la pólvora. Ya lo dijo Óscar Wilde: “Si tienes que decirles la verdad, hazles reír o te matarán”. Eso sí, en mi opinión, el humor debe disparar siempre hacia arriba.

Ilustración de Mikko. Imagen cortesía de APIV.

Ilustración de Mikko. Imagen cortesía de APIV.

Salva Torres

El MuVIM, con los pioneros del cómic

L’esclat dels clàssics
L’inici del còmic a la Península
MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia

Hasta llegar a ser el “noveno arte”, el cómic ha tenido que atravesar un largo camino que, al igual que en el salvaje oeste americano, ha necesitado de la pasión de muchos aventureros. Quizás emulando su propia experiencia, de artistas fajándose contra las adversas circunstancias, perfilaron el imaginario heroico del que después se nutrieron muchas personas. Entre ellas, el propio Rafael Company, director del MuVIM que acoge dos exposiciones centradas en esos orígenes del cómic: “Yo aprendí a leer con el TBO y Pulgarcito”, reconoció.

“El cómic está dentro de la cultura popular que ha llegado a atravesar fronteras”. Y precisamente a esas fronteras a las que se refirió Company aluden tanto la muestra L’esclat dels clássics, ubicada en la sala Alfons Roig, como L’inici del còmic a la Peninsula, instalada en el vestibulo del MuVIM. Dos exposiciones repletas de piezas únicas cedidas por coleccionistas privados y de las que, en algunos casos, sólo quedan “una decena de ejemplares en todo el mundo”, subrayó Enrique Trilles, comisario de ambas exposiciones.

L'esclat dels clàssics. Imagen cortesía del MuVIM.

L’esclat dels clàssics. Imagen cortesía del MuVIM.

A esos coleccionistas privados se refirió también Company, poniéndolos al mismo nivel que los artistas y personajes de tan rutilantes historietas: “El coleccionismo privado es una tarea constante, callada y heroica”, rematándolo con el adjetivo de “insustituible”. Gracias a todos ellos, el MuVIM reconstruye la historia del cómic internacional y español, evocando a sus pioneros en los Estados Unidos de principios del pasado siglo.

“En un mundo mayoritariamente analfabeto en el que no existía la televisión, los cómics eran el instrumento de comunicación para las clases más desfavorecidas”, citando Trilles a Umberto Eco, cuando dijo que el cómic “era el arte de los pobres y el paradigma de la cultura popular”. Entretenimiento y educación a partes iguales. A veces, incluso a contracorriente de lo que se proponía, como puso en evidencia Company: “Yo leí Hazañas bélicas y me hice objetor de conciencia”.

L'inici del còmic a la Peninsula. Imagen cortesía del MuVIM.

L’inici del còmic a la Peninsula. Imagen cortesía del MuVIM.

Esta y otras muchas lecturas se pueden extraer de las dos exposiciones del MuVIM, que han venido a coincidir con el gran evento de este fin de semana, el Salón Héroes Comic Con València: “Nos parece magnífico”. Tanto es así que el propio Museo de la Ilustración y de la Modernidad cuenta con un stand en dicha feria, en coherencia con la línea museográfica del MuVIM, que Xavier Rius, diputado de Cultura, ligó al València en vinyetes de principios de 2017.

La eclosión de los clásicos, cifrada en torno a los grandes maestros de la historieta norteamericana y a superhéroes como Superman, Batman o Flash Gordon, e incluso heroínas como Wonder Woman, fue sin duda una referencia para los grandes del cómic más próximos como Manuel Gago, José Sanchis (Pumby) o Víctor Mora (El Capitán Trueno), por citar algunos. “Los tebeos españoles –desde los años 30 hasta la actualidad- habrían sido otra cosa sin la presencia de los grandes personajes americanos, que sirvieron de molde para forjar los héroes más idiosincráticamente hispanos”, explicó Trilles.

Las piezas originales que se muestran en ambas exposiciones tienen el valor que se deduce del hecho, subrayado por el comisario, de que “se trataba de un arte industrial y serializado en el que la mayoría de fotolitos se desechaban”. Hay en la exposición primeras tiradas de Yelow Kid, el personaje con el que empezó el cómic moderno, según los especialistas, al igual que de Little Nemo o de Flash Gordon. “Todo el material que se exhibe en ambas exposiciones son piezas originales”, destacó Trilles.

L'esclat dels clàssics. Imagen cortesía del MuVIM.

L’esclat dels clàssics. Imagen cortesía del MuVIM.

El periodo que va de los años 30 a mediados de los 50, conocido como la edad de oro del cómic, protagoniza la parte central de La eclosión de los clásicos. A partir de ahí, tirando de se hilo, se llega a El inicio del cómic en la Península, donde aparecen personajes como El guerrero del antifaz, Cuto, El pequeño luchador o Pumby, nacidos a rebufo de los pioneros. “¿Cómo negar la influencia de aquellos héroes, de aquel estilo de dibujo, en Manuel Gago o en Jesús Blasco, por citar dos de las más grandes referencias de la historieta en la España franquista?”, se pregunta el comisario.

Las dos exposiciones que el MuVIM inaugura, y que se extenderán hasta finales de mayo y principios de junio, se incrustan justo en medio de lo que Company celebró como dos hechos significativos: el Salón Héroes Comic Con València y la novela gráfica El día 3, de Cristina Durán y Miguel Ángel Giner, sobre las víctimas del accidente del Metro en Valencia, que se presentó recientemente en el museo valenciano. “Estamos en el medio”, precisó Company, sacando pecho por ello y por que el MuVIM sea “el lugar natural para el cómic”.

El Guerrero del Antifaz. Imagen cortesía del MuVIM.

El Guerrero del Antifaz. Imagen cortesía del MuVIM.

Salva Torres

“ARCO no es el objetivo”

Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau
Semana del Arte de Madrid
Hasta el 25 de febrero de 2018
Con Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), Sara Joudi (Galería Shiras), Cristina Chumillas (Pepita Lumier) y Vicente Torres (Plastic Murs)
Entrevista realizada por Merche Medina, Jose Ramón Alarcón y Salva Torres, del equipo de redacción de Makma

Con motivo de la presente Semana del Arte de Madrid, que concita en la capital a un nutrido grupo de galerías, artistas, comisarios y gestores culturales valencianos, Desayunos Makma ha procurado reunir a cuatro galeristas participantes en diveras ferias satélite de específicos contenidos –como son Drawing Room, Urvanity e Hybrid Art Fair & Festival–, con el fin de conocer sus respectivas inquietudes y apuestas, en el marco de la 37ª edición de ARCO, la cita artística ferial más relevante del país.

Asumiendo de un modo implícito esta condición de preponderancia que atesora la feria de IFEMA, sus proyectos respectivos se centran en escenarios diversos. En tanto que para Marisa Giménez “ARCO no es el objetivo”, el Museo del Ruso desembarca por primera vez en Hybrid Art Fair & Festival. Por su parte, Sara Joudi afirma que “todavía no ha aplicado” para postular su presencia en ARCO a causa “de los requisitos de participación que exige” y, por el momento, se centra en otras propuestas, mientras que Cristina Chumillas destaca el perfil que Drawing Room –de la que Shiras y Pepita Lumier forman parte– ha logrado consolidar en las dos ediciones anteriores, siendo el que más fielmente responde a los contenidos de su galería, tal y como le sucede a Vicente Torres con Urvanity, en la que Plastic Murs participa por segundo año consecutivo.

En esta nutrida diversificación de planteamientos que se dan cita durante la presente semana, “a los artistas les da vida participar en las ferias; años atrás únicamente existía ARCO y hay que celebrar que Madrid alberga ahora una mayor oferta”, señala Giménez; Joudi, así mismo, no duda en manifestar que “quisiera que aumentasen las galerías españolas” en IFEMA, a la par que Torres exhorta a intensificar el “riesgo de las propuestas que habitualmente se presentan” allí.

(De izquierda a derecha) Cristina Chumillas (Pepita Lumier), Sara Joudi (Galería Shiras)y Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), durante un instante de los Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

(De izquierda a derecha) Cristina Chumillas (Pepita Lumier), Vicente Torres (Plastic Murs), Sara Joudi (Galería Shiras) y Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), durante un instante de los Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Conversar acerca de la consolidación del presente mapa ferial supone, necesariamente, reparar en las nuevas fórmulas venales y poner la atención sobre la figura y perfil asociado al coleccionismo, ante lo cual Vicente Torres indica que “el coleccionista convencional se plantea, de este modo, visitar también otras opciones”; “sin duda, ARCO crea un tirón de público especializado que beneficia al resto”, corrobora Marisa Giménez, mientras que Joudi estima que “cada una tiene su target“. En cambio, Chumillas diagnostica el efecto inverso: “es el público de estas ferias satélite el que se plantea visitar ARCO”, si bien todos coinciden en que, en el entorno ferial, es la dirección y su organización quienes deben contar previamente con un público objetivo específico, propiciar el acceso y el contacto con los espacios participantes.

Para Sara Joudi los coleccionistas “son, por lo general, personas muy formadas que investigan constantemente acerca de sus intereses y que, en muchas ocasiones, se centran en un artista determinado”. Marisa Giménez amplía este comentario e insiste “en potenciar la figura del nuevo coleccionista entre gente joven y es en estas ferias donde puedes arriesgar con las propuestas y educar en el coleccionismo”, a la par que Cristinas Chumillas apuesta por “rescatar al coleccionista abruptamente desaparecido por la pérdida de poder adquisitivo, de ahí la importancia de esta visibilidad y asistencia a las ferias”, a través de las que “hay que lanzar un mensaje e incentivar al coleccionismo”, especialmente entre el público joven que se acerca a las galerías, en tanto que “sus intereses varían y hay que detectarlos”, insiste Vicente Torres.

Sin duda, factores tan determinantes y decisivos como la labor de refrendo y mecenazgo que se debe exigir a la instituciones. En este sentido, prosigue Torres, “el mercado y las instituciones son muy estáticas; por ejemplo en Frieze London éstas no diferencian entre ferias convencionales y de largo recorrido y otras satélite o de reciente creación”. Lo que piden, en comunión, a las instituciones y los museos es mayor apoyo, tanto a nivel local como a través comisiones de compra equitativas, el fomento de relaciones más estrechas y directas con los agentes que las representan, tanto cuando se establece un primer contacto como en el momento en el que éstas seleccionan y materializan las compras en las ferias nacionales. Reclaman, en consecuencia, una mayor transparencia en sus decisiones.

Cristina Chumillas (Pepita Lumier) y Vicente Torres (Plastic Murs) durante un instante de los Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Cristina Chumillas (Pepita Lumier) y Vicente Torres (Plastic Murs) durante un instante de los Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Atendiendo a estas cuestiones previas, los presentes galeristas no solo adaptan, sino que, ante todo, formulan sus apuestas en plena búsqueda y ejercicio de la especificidad, como una consecuencia natural de la línea expositiva trazada en sus respectivos espacios.

A través del Museo del Ruso de Alarcón (Cuenca), Marisa Giménez, para quien “acceder a una feria ya es un reto”, pone a su servicio una larga trayectoria como galerista y comisaria, gestada entre Valencia y Madrid, participando en la segunda edición de la feria internacional de arte emergente Hybrid Art Fair & Festival, en colaboraicón con los comisarios y agentes culturales Merche Medina y Jose Ramón Alarcón (Ecomunicam), mediante una propuesta colectiva que atiende a las razones metodológicas y finales de diversos artistas emparentados con la fotografía –Jose Manuel Madrona, Ignacio Evangelista, Alicia Martínez y Fotolateras (Lola Barcia y Marinela Forcadel-) y los procesos infográficos (Silvia Mercé).

Comandada por Vicente Torres, Plastic Murs repite en Urvanity, feria que centra su leitmotiv en la “expresión artística desarrollada en el contexto urbano, que construye hoy un diálogo con la modernidad”-, oportuno y propicio escaparate ferial para exhibir el inquietante y celebrado street art individual o colectivo de PichiAvo, Hyuro, Vinz y Deih.

Sara Joudi (Galería Shiras) y Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), durante un instante de los Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Sara Joudi (Galería Shiras) y Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), durante un instante de los Desayunos Makma en el Centre Cultural La Nau. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Cristina Chumillas (junto con Lucía Vilar) apuesta por el dibujo, la ilustración y el cómic como disciplinas que vertebran la senda de Pepita Lumier, galería que se encuentra presente en la tercera edición de Drawing Room –especializada “en la práctica transgeneracional de los nuevos artistas por el el dibujo contemporáneo”–, en la que participan con los proyectos de Agente Morillas (‘Ecosistemas Invisibles’) y David de las Heras (Cazadores).

Por su parte, Sara Joudi formula con Galería Shiras una linea discursiva en la que se concitan emergentes y celebrados artistas del ámbito valenciano y nacional. En la incipiente semana de las ferias, Shiras hace doblete. En Drawing Room estará con Nuria Rodriguez, Miquel Navarro y Nieves Torralba y en Art Madrid contará con obra de Miquel Navarro, Horacio Silva, Sebastián Nicolau, José Saborit y Javier Chapa.

La conversación entre los galeristas evoluciona hacia las necesidades que afectan al ámbito local y regional, territorio en el que se desarrolla su labor profesional. Cristina Chumillas asevera: “tengo que dar un tirón de orejas al gobierno actual; se debería haber preocupado en dialogar con nosotros e incluirnos dentro de la oferta turística. Por ejemplo, podía generar una ruta, porque el comercio hace cultura”, apreciación que el resto de participantes respaldan.

Un diagnóstico común que se suma a los requerimientos vinculados con la optimización de las subvenciones públicas, así como la necesidad de elaborar en conjunto un sistema realmente efectivo que impulse el desarrollo del sector o “la posibilidad de generar un efecto Guggenheim ampliado a librerías, anticuarios” y otros agentes determinantes del ámbito empresarial emparentado con las diversas extremidades del mercado cultural.

Vicente Torres (Plastic Murs), Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), Cristina Chumillas (Pepita Lumier) y Sara Joudi (Galería Shiras) posan en las inmediaciones del Centre Cultural La Nau, instantes previos al Desayuno Makma. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Vicente Torres (Plastic Murs), Marisa Giménez (Museo del Ruso de Alarcón), Cristina Chumillas (Pepita Lumier) y Sara Joudi (Galería Shiras) posan en las inmediaciones del Centre Cultural La Nau, instantes previos al Desayuno Makma. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Merche Medina

El Palau se abre a grupos emergentes

Emergents al Palau
Palau de la Música
Passeig de l’Albereda, 30. Valencia
De febrero a junio de 2018

Hay, por supuesto, música clásica. También hay jazz, con su festival de julio por montera. Igualmente pop y rock, de primer nivel. Pero faltaba algo, porque siempre falta. Y tanto Glòria Tello, presidenta del Palau de la Música, como Vicent Ros, director del coliseo valenciano, han decidido paliarlo con lo que han venido a llamar Emergents al Palau, un ciclo destinado a las bandas independientes, que arranca este sábado con Lanuca y Samuel Reina, a los que seguirán otro nueve conciertos con una veintena de grupos.

Samuel Reina. Imagen cortesía del Palau.

Samuel Reina. Imagen cortesía del Palau.

“El pop y el rock sí que han estado abandonados por todos en el Palau. De ahí nuestro apoyo a la música moderna”, apuntó Ros cuando fue presentado el ciclo hace cuatro meses. “No lo planteamos en términos de modernidad, sino de ayudas al sector. No resta, sino que suma a lo que ya venimos haciendo en el Palau”, agregó Tello, quien subrayó la importancia del proyecto en estos términos: “Queremos que todas estas bandas que no suelen tener oportunidades vengan a la Sala Rodrigo y el público las conozca”.

Bandas como Yobamochi, dúo de artistas de performance que utilizan, además de la música, la fotografía, el video y la imagen gráfica, o Durga, la formación valenciana de post-rock finalista del Sona la Dipu del pasado año. O Mr Perfumme, rock y cabaret más swing, y Las Víctimas Civiles, al que el rock se le queda corto y se nutren de cierta experimentación. Son algunos ejemplos de esas bandas Emergents a las que el Palau ofrece la posibilidad de tocar en un escenario de altos vuelos.

Mr Perfumme. Imagen cortesía del Palau.

Mr Perfumme. Imagen cortesía del Palau.

“Mis inicios como músico han sido tocando en locales con una condiciones que no eran las más adecuadas”, se sincera Ros. Consciente de ello, por haberlo vivido en sus carnes, el director del Palau dice que ahora, y subraya lo de “ahora”, todos esos músicos “tendrán un lugar inmejorable para tocar y unos canales de difusión que yo nunca he podido disfrutar de joven”. No sólo eso, sino que gozarán de una remuneración acorde a su trabajo: “Es muy importante apostar por la dignificación y que estén sus conciertos dados de alta en la Seguridad Social”.

Los conciertos, además, han sido objeto del más escrupuloso sorteo para que todas las bandas se sintieran en igualdad de condiciones. Un sorteo que tuvo lugar el pasado mes de enero en el marco del programa ‘Territorio sonoro’ en À Punt radio, conducido por Amàlia  Garrigós, y en el que participaron, además del propio Vicent Ros, los coordinadores del ciclo Amadeu Sanchis y Manolo Tarancón, el músico Miquel Àngel Landete y el crítico musical Carlos Pérez de Ziriza. “Siempre trabajamos con total transparencia y es por ello que hemos hecho un sorteo de las fechas de actuación, para que todos los grupos tengan la misma consideración”, aclaró Tello.

Las Víctimas Civiles. Imagen cortesía del Palau.

Las Víctimas Civiles. Imagen cortesía del Palau.

Lanuca, alter ego de Ángela Bonet, y viceversa, abrirá este sábado Emergents al Palau, mezclando amor y desamor, lo tierno y lo turbio, junto a Samuel Reina, grupo folk reciente vencedor del Concurso Vinilo Valencia. El domingo 25 de febrero les tocará el turno a Yobamochi y Nathan Jaime, para ir dejando paso en sucesivos meses hasta junio a Mr Perfumme, Wild Ripple, Nanga Parbat, Rascanyà, Sempere, Dual, Juanjo Pérez, Victoria Ros & Andreu Soler, Ainda Nao Street Band, Stéphanie Cadel et la Caravane, Twise, Los Fabulosos Blueshakers, Eleness, Matic, Durga y Las Víctimas Civiles.

Un total de 20 grupos divididos en dúos por estilos de música (pop, rock, indie, autor, folk, blues, electrónica, jazz fusión, garaje y hip hop), ilusionados todos ellos, según constata la presidenta del Palau, “por tocar en la Sala Rodrigo” y a los que el Palau les abre sus puertas. Con un presupuesto de 16.000 euros, las bandas dispondrán del 90% de la recaudación, siendo para el coliseo valenciano el 10% restante. “Hemos establecido sinergias con diferentes salas de la ciudad de Valéncia y hemos incluido charlas, mesas redondas y conferencias antes del ciclo para potenciarlo”, concluye Tello.

Lanuca. Imagen cortesía del Palau.

Lanuca. Imagen cortesía del Palau.

Salva Torres

Humans Fest: ¿los derechos humanos en peligro?

Humans Fest
Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 9 al 18 de febrero de 2018

Javier Vilalta, director de Humans Fest, el Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos que celebra del 9 al 18 de febrero su novena edición, avisó del peligro que se corre por la vulneración de esos derechos universales de forma sistemática en muchos lugares del mundo, incluyendo a España. “Tenemos que ser críticos y la situación no es halagüeña”, dijo, tras subrayar el hecho de que “está pasando ahora” en nuestro país “la cadena perpetua revisable”. Y agregó: “Tenemos más información y cada vez más miedo”.

Esa relación entre medios de comunicación y el miedo que generan algunas de sus noticias, principalmente relacionadas con las personas migrantes, es uno de los diversos temas que aborda un festival con alrededor de 49.000 euros de presupuesto (“ahora tan solo hay 1050 en caja”, ironizó su director), organizado por la Fundación de la Justicia y que cuenta como patrocinador principal con Caixa Popular. Precisamente su director de Negocio y Marketing, José María Company, se refirió a Humans Fest como “algo más que un festival”.

Cartel de 'Secuestrando el Tíbet', de Jaime Chavarrías. Humans Fest.

Cartel de ‘Secuestrando el Tíbet’, de Juanma Chavarrías, en Humans Fest.

Y, desde luego, algo más que un festival de cine: “El cine es una excusa para hablar de derechos humanos”, reconoció Vilalta. Abel Guarinos, director general del Institut Valencià de Cultura, aludió al certamen como “uno de los pocos festivales que unen ética y estética”. La ética, más bien moral, quedaba reflejada en ese carácter “comprometido” de su programación, que el propio director del festival ratificó al definirlo como “una herramienta de cohesión, un vehículo que remueva conciencias”. De la estética se ocupó Vilalta al subrayar “la calidad, el contenido y el mensaje” de las 10 películas documentales que integran la programación, el 50% de las cuales estaba dirigido por mujeres, “sin haber discriminación positiva”, apostilló.

Un festival “hecho por personas”, en régimen “cooperativo” y, sobre todo, dado el escaso presupuesto, a base de una “vitalidad” que el propio Vilalta reconoció que no era “sostenible” con el paso del tiempo: “No podemos basarnos en el voluntariado”. El equipo de Humans Fest lo integran 40 de esos profesionales voluntariosos, capaces incluso de hacerse cargo de la producción propia del festival: en esta ocasión, el documental ‘Marhaba’, de Emilio Martí, cuyo viaje a un campo de refugiados en Grecia lo financió Caixa Popular, corriendo con el resto de los gastos el propio Martí.

De izda a dcha, José María Company, Abel Guarinos, Enma, Javier Vilalta y José Luis Moreno. Imagen cortesía del Institut Valencià de Cultura.

De izda a dcha, José María Company, Abel Guarinos, Neus Fábregas, Javier Vilalta y José Luis Moreno. Imagen cortesía del Institut Valencià de Cultura.

“Vivimos momentos complicados”, señaló Vilalta, refiriéndose no a esa precariedad presupuestaria, sino a la vulneración de los derechos humanos objeto del festival. Vulneración que afecta a las personas refugiadas, a quienes poseen una orientación e identidad sexual diferente y a cuantos se desplazan a otros países huyendo de la guerra o el hambre. Neus Fábregas, Regidora de Cooperación del Ayuntamiento de València, que colabora por segundo año en el festival, conminada a que cerrara su intervención con una frase, dijo: “Espero que los derechos humanos se puedan conseguir y que se sume la gente a su lucha”.

El cine “comprometido” que podrá verse en la Filmoteca de Valencia, sede de la sección oficial de largometrajes, cuenta con un estreno mundial: Forgotten Childhood, de la iraní Reza Farahmand. También habrá dos estrenos en España: Complicit, de Heather White (EEUU), y Freedom for the Wolf, de Rupert Russell (Alemania). Juanma Chavarrías también presentará en primicia mundial su documental ‘Secuestrando el Tíbet’, película producida junto a Samuel Sebastian, en torno a la beligerancia china sobre el territorio vecino, objeto de esa vulneración de los derechos humanos de cuya carta se celebran los 70 años, y a los que dedica el festival atención especial en esta su novena edición.

La incorporación por primera vez del teatro a la programación de Humans Fest, la subrayada presencia de directoras al grueso del cartel y la variada procedencia de las películas, hasta de nueve países aunque principalmente de Europa, son aspectos sobresalientes de un certamen al que tanto Guarinos como Company desearon larga vida. El Premio Pau i Justícia, otro de los elementos destacables del festival, ha recaído este año en Silvia Munt, en reconocimiento a su activismo e implicación social y, claro está, a su “trayectoria como artista comprometida con los derechos humanos”. La actriz y directora recogerá el premio en la gala inaugural del festival que se celebrará el 9 de febrero en la Filmoteca. “Somos frágiles”, recordó Vilalta, en alusión a esos derechos humanos amenazados.

Cartel de Marhaba.

Cartel de Marhaba, de Emilio Martí, en Humans Fest.

Salva Torres

En el estudio

‘Muebles en el estudio’
Ángel Masip
Sala exposiciones La Lonja
Paseo Almirante Julio Guillén Tato. Alicante
Hasta el 18 de febrero de 2018

Sin abandonar el paisaje y su reflexión ante el mismo, Ángel Masip presenta su nuevo proyecto ‘Muebles de estudio’ en la Lonja del Pescado de Alicante. ‘Muebles de estudio’ recoge tres acciones, siempre sugerentes, que aúnan algunas de sus creaciones más recientes, entre ellas ‘Two and a half minutes to the midnight’ que ya pudo verse en el Centro del Carmen de Valencia. En pocas ocasiones Ángel Masip ha expuesto en su ciudad de origen y, en este caso, la oportunidad se da gracias a la convocatoria pública que la Concejalía de Cultura de Alicante abrió el pasado 2017 con objeto de dotar de contenido a las diferentes salas de exposiciones de la ciudad.

A lo largo de toda su trayectoria, Masip viene elaborando un discurso entorno a la significación del paisaje, siempre desde distintas perspectivas y siempre como pretexto para analizar el individuo. En ‘Muebles de estudio’ diversifica y amplia este concepto de paisaje llevándolo a un punto casi íntimo, totalmente introspectivo. La muestra comienza con ‘Domesticidades Fantasma’ donde impresiones digitales y un gran foto-collage, acompañan a una gran escultura de tubos de aluminio. Masip otorga aquí una nueva mirada sobre los objetos cotidianos, sobre nuestros espacios domésticos, aquellos que casi podríamos recorrer con los ojos cerrados, pero ahora descontextualizados, desposeídos de la familiaridad provoca un sentimiento de extrañeza en el espectador. ¿Acaso somos capaces de reconocer esos lugares? Ese orden inconsciente deja de tener sentido y tropieza con lo preestablecido.

Detalle de la exposición. Imagen cortesía Ángel Masip.

Detalle de la exposición. Imagen cortesía Ángel Masip.

Es quizá esta la actitud revuelta y descolocada necesaria para enfrentarse a las siguientes instalaciones, ambas relacionadas con una visión post-apocalíptica de la realidad. ‘Escaparatismo salvaje’ es el resultado de una instalación que el artista llevó a cabo en 2013 site-specific para una galería de Madrid. El resultado conjuga diferentes materiales de desecho domésticos que refuerzan la meditación sobre diferentes cuestiones clave: paisaje, naturaleza, producto artístico… ¿Nos sentimos cómodos reiterando la participación generalizada sobre estas ideas? El confort del no pensamiento obliga al espectador a rodear la obra, a crear una escenografía distinta para cada mirada.

Finalmente, ‘Two and a half minutes to midnight’ parte del Doomsday clock, un reloj simbólico que marca la medianoche como aproximación al fin del mundo. En 2017 ese reloj se adelantó. La instalación de Ángel Masip muestra en una serie de elementos museográficos, objetos encontrados o construidos, enmarcados, expuestos. Pero no es la estética lo que cuenta, sino que partiendo del cuestionamiento del objeto artístico como tal, surge el interrogatorio inconsciente. La presentación lleva inevitablemente a reflexionar sobre lo inminente en el día a día del individuo, quizá mostrando un principio de incertidumbre que el orgullo no deja externalizar.

Detalle de la exposición. Imagen cortesía Ángel Masip.

Detalle de la exposición. Imagen cortesía Ángel Masip.

En resumen, Masip trata de manera ponderada la visibilización de aquello que normalmente no apreciamos. Aquí encaja bien el concepto social que propuso Zygmunt Bauman, el de una sociedad líquido-moderna, en la que todo fluye y el cambio es constante pero no hay conclusión. Pararse a reflexionar sobre lo imposible de averiguar no es sino una manera de detenernos, de alejarnos de ese confort producido por la domesticidad, por las paredes confortables y también, como no, por nuestros muebles de estudio.

María Ramis

“Estamos preocupados por cosas superfluas”

Inside, de Rafa de Corral
Sporting Club Russafa
C / Sevilla, 5. Valencia
Hasta el 26 de enero de 2018

“Ha sido un trabajo de estar conmigo mismo; algo muy especial, muy íntimo”. Tan íntimo que a Rafa de Corral le ha llevado a sumergirse en lo más hondo de sus propias estructuras volumétricas, profundizando en ellas como queriendo extraerles el alma que atesoran. “Es como un paréntesis en mi trabajo; todavía no sé lo que voy a hacer a continuación”. Un paréntesis en el que el artista bilbaíno afincado en Valencia se ha dejado empapar de la pérdida de un ser querido, mostrando en la veintena de piezas que integra la exposición ‘Inside’ lo real de la experiencia humana.

Inside, outside, de Rafa de Corral. Imagen cortesía del artista.

Inside, outside, de Rafa de Corral. Imagen cortesía del artista.

El Sporting Club de Russafa se hace eco hasta finales de mes de esa intensa dramaturgia interior. Y lo hace mediante un cuidado montaje en el que De Corral, más allá de su destreza técnica, va combinando las diferentes obras para reflejar su estado de ánimo, tan herido como volcado en la cauterización de esa herida a base de un arrebatado impulso creativo. “Son obras que me han salido rapidísimo, como un vómito”. Y lo que vomita el artista es un aluvión de sentimientos que, tamizados por el blanco y negro, aluden a cierta radiografía interior.

“Quería utilizar el grafito por la fuerza que tenía”. No se sabe bien si el grafito o el propio artista, pero en cualquier caso fuerza con mayúsculas. La fuerza que confiere el dolor cuando éste necesita encontrar una salida fructífera, en lugar de emponzoñarse dentro. Rafa de Corral, empujado por esa fuerza aludida, va tabicando las paredes derruidas por efecto de la devastadora muerte, mostrando en el Sporting una suerte de partitura musical wagneriana hecha de oquedades por las que se filtra una luz vivificante.

Rafa de Corral llevando una pieza en su exposición. Imagen cortesía del artista.

Rafa de Corral llevando una pieza en su exposición. Imagen cortesía del artista.

“Son aperturas desde dentro de la figura”. Porque De Corral, aunque próximo a la abstracción geométrica, no termina de desprenderse de la figuración. “La abstracción geométrica es muy rigurosa, muy estricta”, dice. Y la figuración es el punto de anclaje que le permite situarse en un mundo que tanto más lo acoge, tanto más le empuja hacia ese interior desde el que mira en su exposición. ‘Inside’ es eso: un adentrarse en su propio paisaje volumétrico, sabedor de que en su interior se halla el núcleo radical de una existencia todavía herida.

Por eso habla en ‘Telaraña del autoengaño’, una de las piezas de la muestra, de la interrogación más lacerante, aquella que le lleva “a cuestionar cosas, incluido el autoengaño, porque de esa maraña igual no sales”. Al tocar lo real de la existencia, que comparece a modo de agujero hiriente fruto de una muerte cercana, Rafa de Corral siente que la esencia de las cosas muchas veces se nos olvida: “Estamos preocupados por cosas superfluas”. Cosas de las que se hace cargo en su exposición por vía inversa: subrayando lo que de verdad importa; la vida en estado puro.

Introspección retrospectiva, de Rafa de Corral. Imagen cortesía del artista.

Introspección retrospectiva, de Rafa de Corral. Imagen cortesía del artista.

“Ha sido como una liberación total. He podido sacar lo que llevo dentro”. Y como dentro lleva cierto pesar, ha preferido ubicarse en el interior de sus propias estructuras para observar lo que acontece dentro. “Ante la perspectiva de la muerte, te planteas el paso del tiempo”. Un tiempo hecho de instantes que el grafito destaca a modo de raspaduras y mediante una luz que pugna por iluminar el fondo oscuro. “Hay una pelea entre la proyección de la luz y el objeto en sí. También a la inversa: tú estás dentro del objeto y la luz penetra en él”.

‘Inside’, exposición comisariada por Alba Fluixà, quien alude precisamente a esa reflexión “sobre el paso del tiempo, la vida y la muerte” en la muestra de Rafa de Corral, es un título oportuno para revelar ese estado de ánimo. “Iba a titularla ‘Introspección’, pero me pareció un poco manido, aunque se refiriera a ese planteamiento de meditación y de diálogo interior contigo mismo”. Inside le resultó más acertado, por cuanto evocaba ese “estar dentro de las estructuras”. No sólo mentalmente, sino físicamente, en cuerpo y alma.

Salvo un acrílico, el titulado ‘Inside, outside’, todas las demás obras son dibujos sobre tabla que el artista ha preparado con una imprimación en blanco sedoso. “Empecé con éstas de rayo de luz con spray fluorescente”. Y luego, “no sé por qué”, fue dejando a solas el grafito, quién sabe si queriendo manifestar con el más despojado blanco y negro el verdadero estado del alma. “Me fui emocionando al ver el resultado”, dice mientras ultimaba los detalles de la exposición inaugurada el pasado viernes. Un conjunto de “silencios y dudas”, que el Rafa de Corral más íntimo muestra sin tapujos. ‘Inside’, porque ahí dentro suceden muchas cosas de verdad.

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Rafa de Corral. Imagen cortesía del artista.

Rafa de Corral. Imagen cortesía del artista.

Salva Torres

El mundo como prisión del IVAM

Please, come back. ¿El mundo como prisión?
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 8 de abril de 2018

“Tenemos más libertad en un mundo cada vez más interconectado y, sin embargo, estamos teniendo menos libertad de expresión”. Hou Hanru, directo del MAXXI de Roma y comisario de la exposición Please, come back. ¿El mundo como prisión? se refirió a esa paradoja utilizando poco después el término de paranoia. “Paranoia que existe en los muros exteriores y que estamos sugestionando interiormente”, para hablar a continuación de “la cultura del miedo”. El IVAM acoge 53 obras de 26 artistas como reflejo de ese miedo al control social, que preside una gran jaula del artista de Malasia H. H. Lim, el cual se hace eco de esa misma paradoja entre la seguridad y la libertad.

Obra de Rem Koolhaas en la exposición 'Please, come back. ¿El mundo como prisión? Imagen cortesía del IVAM.

Obra de Rem Koolhaas en la exposición ‘Please, come back. ¿El mundo como prisión? Imagen cortesía del IVAM.

Dice Lim: “No hay jaula que no se asemeje a una cárcel. Lo extraordinario, sin embargo, es que esas jaulas pueden mirarse desde ángulos diferentes: uno que se desprecia y otro que se ama”. Se desprecia, lógicamente, “la cárcel, la prisión humana”, pero se aprecia por otro lado, “la cámara acorazada, tremendamente atractiva”. De manera que el sujeto contemporáneo demanda seguridad contra la violencia externa que amenazaría su confort, al tiempo que, de tan confortable, necesita el peligro, real o imaginario, que le haga vivir intensamente.

Lim, una vez constatada esa paradoja, señala que vivimos contaminados en la vida diaria a causa de esa “obsesión por todo lo que nos rodea y de una constante autovigilancia”. “Y así, a lo largo de la historia, los seres humanos han logrado construir una jaula para sus tesoros y otra para ellos mismos”, añade. Jaula que abre el recorrido expositivo bajo el título de La jaula, el banco y el equipaje, realizada a base de metal, en cuyo interior está ese banco, mitad dentro mitad fuera, y una maleta con cadena y candados.

Obra de Elisabetta Benassi en la exposición 'Please, come back. ¿El mundo como prisión?' del IVAM.

Obra de Elisabetta Benassi en la exposición ‘Please, come back. ¿El mundo como prisión?’ del IVAM.

La pieza de neón del colectivo parisino Claire Fontaine es la que da título a la exposición. Please, come back (Por favor, vuelve) son las palabras luminosas que se apagan y encienden cuando la gente pasa por debajo, ubicadas justo encima de esa jaula que sirve como metáfora del conjunto. Una frase “romántica” vinculada con la “irónica cita del mensaje que los clientes leen cuando salen de una tienda”, según recoge el texto explicativo. Metáfora de la paranoia del mundo como prisión a la que alude igualmente el título de la muestra que hasta el 8 de abril permanecerá en la Galería 7 del IVAM.

Hanru explicó que la exposición se dividía en tres partes: detrás, fuera y más allá de los muros. Detrás de sus paredes, en tanto reflejo “físico del encarcelamiento”. Fuera de los muros, donde se pierde esa sensación de falta de libertad para vivir en las ciudades “como prisiones abiertas”. Y, por último, el más allá de los muros, “donde se juntan realidad y ficción; los muros que vemos y no vemos”. De nuevo, la paranoia de vivir en libertad sintiéndose el sujeto contemporáneo en todo momento vigilado.

Vista de la exposición 'Please, come back. ¿El mundo como prisión?' Imagen cortesía del IVAM.

Vista de la exposición ‘Please, come back. ¿El mundo como prisión?’ Imagen cortesía del IVAM.

El colectivo ruso AES+F (siglas de los apellidos de los artistas Tatiana Arzamasova, Lev Evzovich, Evgeny Svyatsky y Vladimir Fridkes) muestra en un gran video esa mezcla de utopía y distopía que caracteriza la sensación del mundo como prisión. Mundos soñados como paraísos que devienen pesadillas. “No sabemos hasta dónde nos va a llevar” todo esto “muy curioso que nos está sucediendo”, subrayó Hanru. En la exposición hay referencias a esos controles de las videocámaras instaladas en las ciudades (Mikhael Subotzky), al engaño y la manipulación (en los videos de Rä Di Martino), a las huellas de esos muros carcelarios (Patricia Gómez y María Jesús González) o a los expedientes desclasificados de la CIA (Jenny Holzer), entre otros.

José Miguel Cortés, director del IVAM, se refirió a la “sociedad de cristal” en la que “nos sentimos vigilados”, diciendo que el museo valenciano se alejaba “del ojo del Gran Hermano”. Precisamente de su “hermano” el MuVIM prefirió no hablar: “No tengo nada que decir”, en alusión a la polémica que señalaba al Museo de la Ilustración como posible subsede del IVAM. Fue despejando una tras otra las preguntas de los medios con ese mismo retintín. Eso sí, insistió en que sería “fantástico” que el museo se ampliara próximamente: “El 2019 es una buena fecha”, coincidiendo con el 30 aniversario del instituto valenciano. “No se trata de tener visiones melancólicas de lo que el IVAM fue, sino del futuro que nos aguarda”, concluyó.

Obra del colectivo AES+F en la exposición 'Please, come back. ¿El mundo como prisión? en el IVAM.

Obra del colectivo AES+F en la exposición ‘Please, come back. ¿El mundo como prisión? en el IVAM.

Salva Torres

La obra en franco devenir de Carmen Ortiz

Devenir, de Carmen Ortiz
Galería MrPink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Hasta el 26 de enero de 2018

“Mi naturaleza es optimista, pienso que siempre hay algo por delante. Es un devenir incierto, pero no inseguro”. Así explica su obra ‘Devenir’ la artista valenciana Carmen Ortiz, cuya escultura de 350 kilos y 2,5 metros de alto y ancho preside la galería MrPink. Junto a esta gran pieza dialoga en franca armonía otra más pequeña, a modo de hoja en blanco que parece levitar a escasos centímetros del suelo. Es la manera que tiene Ortiz de interrogarse sobre la existencia y las contradicciones del ser humano.

Obra de Carmen Ortiz en la exposición Devenir. Imagen cortesía de MrPink.

Obra de Carmen Ortiz en la exposición Devenir. Imagen cortesía de MrPink.

Contradicciones resumidas en ese contraste entre lo pesado de la escultura, su tremenda fuerza expresiva, y la fragilidad que denota su estructura plana entrecortada a la manera de la papiroflexia. “Es la gran interrogación entre lo fuerte y lo débil. Pero no creo que sea una contradicción, sino el refuerzo de lo que somos”. Y lo que somos, al menos para Carmen Ortiz, se fundamenta precisamente en esa insistencia por perdurar en el tiempo, a sabiendas del final que inevitablemente nos aguarda.

“Nunca hay un final o al menos no lo aceptamos. Descubres la luna y enseguida quieres ir a Marte y luego Júpiter. Pertenezco a la rama optimista de la naturaleza humana”. Por eso la artista dice jugar en su obra con el devenir como espacio intersticial entre dos mundos que se conectan entre sí. Conexión que ella establece dejando siendo la puerta entreabierta. “En mi obra siempre se abre alguna puerta”. Apertura ligada con su voluntad incansable de creación: “No puedo dejar de imaginar y de pensar; de evolucionar constantemente”.

Devenir, de Carmen Ortiz. Imagen cortesía de MrPink.

Devenir, de Carmen Ortiz. Imagen cortesía de MrPink.

María Tinoco, responsable de la galería MrPink, señala el “carácter espiritual” de su trabajo, destacando en esa evolución los sucesivos cambios del color negro, al gris y ahora el blanco, así como el paso de lo bidimensional a la tridimensionalidad de su actual “devenir”. “Yo con color no trabajo nunca. Indago en los pensamientos básicos y elementales que motivan las dudas eternas y, en este lenguaje, el color a mí no me aporta nada. Busco la introspección máxima; el pensamiento más libre que pueda”.

Libertad que transita del hierro al lienzo y viceversa, sometiendo lo duro y lo frágil a una misma tensión arquitectónica basada en diferentes planos. Tan pronto el hierro parece abrirse como si fuera papel, como el ligero papel constituirse en materia sólida. “Las esculturas están planteadas como interrogaciones: aberturas sutiles, ángulos, cambios”. Y Carmen Ortiz asegura que la luz es el otro elemento por explorar: “He empezado a meter una luz estática que espero vaya evolucionando”.

Devenir, de Carmen Ortiz. Imagen cortesía de MrPink.

Devenir, de Carmen Ortiz. Imagen cortesía de MrPink.

De hecho, sus esculturas necesitan de la luz para reflejar los cambios que las diferentes aperturas propician. He ahí el devenir abriéndose y cerrándose al mismo tiempo. O como dice la propia artista, cuestionándose lo que pudiera significar su deriva, “si el devenir está hecho o por hacer; si está condicionado o libre de ataduras”. Y apela a ese río “que discurre de forma diferente para cada uno”.

Carmen Ortiz crea sus esculturas para que el espectador pueda transitar por ellas; para que sienta correr el devenir por sus venas y se interrogue por él. “Por esa puerta entreabierta vemos el mundo como si fuera una rendija”. Rendija a cuyo través se cuela la incierta vida que la artista transita con paso firme, arriesgando con su obra nuevas formas de entenderla. “La inseguridad forma parte de todos los artistas y de todas las épocas. Ahora, con la crisis, quizás las puertas se estrechan un poco más, pero siempre se sale por algún lado, se encuentra una salida”. ‘Devenir’ es el “título intuitivo” que ha dado a su última y contundente creación, que MrPink acoge hasta el 26 de enero.

Instalación de Carmen Ortiz

Instalación de Carmen Ortiz. Imagen cortesía de galería MrPink

Salva Torres

La servilleta de MAKMA

Restaurante Mar de Avellanas
Plaza Colegio del Patriarca, 6
Valencia

Cena-balance anual MAKMA en el Restaurante Mar de Avellanas de Valencia, con Salva Torres y Vicente Chambó, Miguel Gregori, Ismael Teira, Juanjo Mestre, Merche Medina, José Ramón Alarcón, Carles Claver, Andrés Herráiz y Victoria Herrera.

Doce meses no caben en un resumen de tres líneas, sobre todo si valoramos acontecimientos o artistas visuales, actores, músicos, comisarios, bailarines, gestores culturales y protagonistas poco mediáticos por los que MAKMA siente interés. Son consignas invariables, por y para los muchos espacios y nombres a los que referirse, y citarlos uno a uno aquí supondría exponerse a olvidar al más desafortunado de ellos.

Tomando notas. Fotografía Fernando Ruiz.

Cinco años tomando notas. Agenda por año. Fotografía Fernando Ruiz.

Por otro lado, ordenar algunas de las ideas que siguen bullendo después de media década requiere inspirar y expirar con profundidad, el aire entra en los pulmones como después de subir la cuesta más vertical, como hace ya cinco años cuando MAKMA nace en un escenario complicado, en plena crisis. La sociedad está atenazada, los talentos emigran para poder alimentarse, las expropiaciones de viviendas son dramáticas y la corrupción ahoga la esperanza de los más fuertes. Simultáneamente, los medios de comunicación de papel y las hormigoneras han desaparecido del paisaje. Estamos en un escenario cuya predicción únicamente muestra catástrofes, pero la creación de un medio como Makma tiene posibilidades de ofrecer esperanza, de aportar algo de luz y megáfonos. Debe ajustar sus esfuerzos en base al soporte digital, y si mantiene la filosofía de involucrarse para poner en valor el talento y a las entidades que se ocupan de dar visibilidad a ese talento cumplirá una buena labor. Hay elementos cuya supervivencia en la franja más árida del desierto están necesitados de esperanza, y la sequía es menos cruel con riego por goteo.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posando ante el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el Desayuno Makma con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posan para el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el ‘Desayuno Makma’ con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Todavía quedan numerosos protagonistas activos en el sector, son los que con su fuste y resistencia han sobrevivido con lo mínimo, siguiendo con su plan de exposiciones en un páramo de difícil retorno. Al final, pasada la criba de la selección natural, en una sequía tan brutal solo pueden sobrevivir los poetas hibridados con genes de gladiador. Seguro que muchos de nuestros lectores están levantando la mano.

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Y es que en materia de cultura, artes visuales, escénicas o energías renovables, no hay legislación fiscal ni plan efectivo que haya dado con la clave, y estamos perdiendo el tiempo. Un país de creativos es una potencia en exportación de ideas y de valores. Un patrimonio no explotado que con algunos ajustes movería montañas.

Es verdad que tenemos en nuestra sociedad una cuestión importante a solventar que se percibe claramente cuando se viaja fuera de nuestras fronteras: por falta de información, de educación o de lemas formativos, bajo el manto espiritual de poner la otra mejilla, la ganancia se antoja censurable y poco digna de un artista honesto. Así vamos por mal camino. Son muchas teclas, muchos mimbres que tocar por parte de todas las instituciones para cambiar la mentalidad. Aquí queda la reflexión: en los países (no mejores ni peores) cuya mayoría confesional (practicante o no) es protestante, el esfuerzo tiene como legítima correspondencia el premio, el estímulo y la retribución por ese esfuerzo, por ese logro.

"Introspección" Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

“Introspección” Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

Hemos de tener claro que el desarrollo profesional en materia de cultura requiere una compensación económica por el trabajo. Y cuando el profesional destaca por sus capacidades en una selva tan dura no debería ser cuestionado. En una sociedad con todas estas complicaciones, quien consigue salir adelante honestamente, más bien debería ser digno de admiración y de estudio.

Los lobbies han existido siempre, galerías, críticos, medios, o editores, son piezas clave en la consolidación de un artista, al igual que el productor, director, o gestor de un teatro. Los apoyos determinan el futuro del protagonista, sí. Incluso a menudo se observa la búsqueda de estrategias, la puesta en marcha de la inteligencia, la sintonía de intereses comunes, sí. Pero en los casos de los que MAKMA se ocupa son apoyos independientes, imparciales y justos. Unas veces más, otras veces menos acertados, pero los creativos que cuentan con estos apoyos son ídolos de quienes buscamos la ética en la estética. El mensaje sincero. Por esto sentimos que cuanto más preparada esté la sociedad, más honesta será la criba del artista que se consagrará y más garantías de sinceridad tendrá su discurso. Esto es evidente. Y aquí está Makma para aportar su grano de arena, y esto pasa también por despertar el interés del público que debe sentirse partícipe, atreverse a valorar y potenciar su criterio en el mundo de la creatividad, desarrollar sus argumentos pros y contras.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

Estos son algunos de los pensamientos que durante noches, días, semanas y meses se alternan en orden pero no en intensidad. A veces saben esperar y resurgen como fruto de la excitación al ponerse sobre el teclado. Hoy, aunque de forma un poco desordenada y muy directa necesitaban salir de paseo para poner en valor el trabajo de los que se esfuerzan por hacer bien el día a día sin desfallecer. Este proyecto llamado MAKMA les apoya.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Estas palabras solo reclaman lluvia para los poetas-gladiadores. Los que siguen sobreviviendo en esta franja más extrema del desierto. Los que consiguen que sus siembras, díganse actividades diarias, exposiciones, películas, guiones y versos, broten con brío. Los que interpretan su danza poniendo el alma. Los que producen las cosechas en condiciones adversas. Nos gusta esta gente por ello, porque sólo los sabios humildes pueden ajustar sus regaderas para sacar el mejor partido al escenario.

Para redactar el balance del año 2016, y cuya impronta se repite para el caso de 2017, me vino a la memoria el caso de la sentada en un restaurante no identificado -probablemente en París- que al parecer reunió a Picasso, Georges Braque, Juan Gris, Max Jacob, André Salmon, Jean Cocteau y Guillaume Apolinaire. Comieron y bebieron tres bocados y ocho tragos más de los que cabían en sus buches, y a la hora de abonar la cuenta todos se hicieron los suecos. Miraban hacia un lado y el otro y silbaban. Entonces Picasso toma la iniciativa, y abre los brazos apartando copas, platos y cubiertos dejando despejada su parcela de mantel. Toma su estilográfica, hace un dibujo sobre una servilleta y solicita la presencia de la dueña del restaurante. Una vez que ésta acude, le ofrece la servilleta para sufragar los gastos. La dueña, sonriente, solicita a Picasso que firme el dibujo. El genio, mirando a la señora, le responde:

“Estoy pagando el almuerzo, no comprando el restaurante”.

Dibujo sobre papel  firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particualr.

Dibujo sobre papel firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particular.

Estamos algo al sur de París. Concretamente en la Plaza del Colegio del Patriarca de Valencia, los protagonistas toman asiento en el Restaurante Mar de Avellanas, MAKMA ha convocado al equipo en pleno. Hay que hacer balance del año a pesar de las ausencias. Brindar en hermandad. Entre los reunidos siempre queda huella de alguna servilleta coloreada, algún dibujo ilustrado sobre el mantel, aunque cualquier papel es válido si la rugosidad de la servilleta no resulta ser un buen soporte. Es genial planear el futuro sobre tanta vocación en suma. El equipo es fundamental.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografiada con dispositivo móvil por alguno de los convocados makma.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografía, dispositivo móvil de alguno de los convocados del equipo makma.

En realidad, la entrega y dedicación a informar de cada uno de los componentes de MAKMA nace por el respeto a la propia condición inventiva. Ama al prójimo como a ti mismo. Construir y crear con humildad es algo innato en todos y cada uno de los miembros presentes, esto no es casualidad. Makma, (mejor repetirlo que quedarse corto), es el resultado de esa voluntad que hace cinco años puso en marcha un proyecto de comunicación innovador y riguroso con vocación de informar y crear, sobre y para creativos y actores de la cultura.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrero, Ismael Teira y Migu Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrera, Ismael Teira y Miguel Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas, cena balance anual. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

Probablemente, Picasso y los suyos no siguieron ningún orden establecido en sus intervenciones, no creo que pidieran turno de palabra en aquella sentada gastronómica (con la que yo me la jugaría), no de derecha a izquierda, ni de izquierda a derecha, si no de arriba a abajo, al centro y para dentro (trago). Tampoco en esta cena hay turnos. Aquí el vino es de Fontanars dels Aforins y levantar la mano presta a confusión. Cuando alguno de los comensales alza el brazo no se está seguro si pretende decir  “Camarero sírvame” o está pidiendo turno de palabra. En cualquier caso, hay que maridar el Capuccino de foie y maíz o los Mejillones Thai. Y dar el correspondiente sorbo, en compañía del plato principal: Suquet de Corvina y Canelón de Carrillera. De postre, Gelée de cacahuete y chocolate amargo. Con este menú, Picasso habría tenido que recurrir a la estilográfica de Apollinaire para firmar una servilleta a cada cocinero.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Es más, el propio Guillaume Apollinaire sonreiría si pudiera, al ser recordado con una frase de su ‘Manifiesto Cubista’:

“La buena voluntad no garantiza en absoluto la victoria”

Y con esta frase trasciende la buena voluntad a que hizo referencia Apollinaire y que MAKMA siempre tuvo como consigna: el paso a la acción. Tomar partido en el sector cultural. Es un ejemplo de ello el premio de dibujo organizado por DKV y MAKMA, que ya va por su III edición, y de cuya exposición: ‘La vendedora de Fósforos’ de Marta Beltrán, se puede disfrutar en el MuVIM hasta el 14 de Enero.

La vendedora de fósforos. MuVIM. De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

La vendedora de fósforos (MuVIM hasta 14 de enero de 2018). De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

Puro dibujo a color inspirado en la filmografía del cineasta Aki Kaurismäki, del que se proyectó el título ‘La fabricante de cerillas’ como actividad complementaria en el MuVIM, con una posterior mesa redonda de la que salieron interesantes reflexiones por parte de la artista, Marta Beltrán y la profesora y directora de la Cátedra Berlanga Begoña Siles, además de Salva Torres y José Ramón Alarcón, especialistas y seguidores de la obra del director Finlandés.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía Vicente Chambó.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía, Vicente Chambó.

Y, hablando de cine, el turno para hacer balance de 2017 llega de la mano de Salva Torres, que entra de lleno con datos para recalcar:

“Seis aspirantes a los Goya el año en que La Fimoteca cumple 30 años”

Conforme recuerda Salva Torres: “El audiovisual valenciano sigue de enhorabuena. El año 2017 concluye con seis aspirantes a los premios Goya, donde estarán presentes con diversas nominaciones en varias categorías. Paco Plaza lo hará en el apartado de Mejor Director por la película ‘Verónica’, por la que opta igualmente en la categoría de Mejor Guión Original, en este caso de la mano de Fernando Navarro.

Escena de la película 'Verónica' de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Escena de la película ‘Verónica’ de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Los alicantinos Sami Natsheh y Arly Jones, al Mejor Cortometraje de Animación por ‘Colores’, lo mismo que Raúl Díez por ‘El ermitaño’, junto a Adán Aliaga y Álex Lora, al Mejor Corto Documental por ‘The Fourth Kingdom’, completan el resto de aspirantes valencianos a los Goya”

Exposición en La Nau. 30 años de filmoteca.

Exposición en La Nau de la Universitàt de València. 30 años de filmoteca. Fotografía cortesía La NAU.

Torres, destaca el peso de la producción valenciana, más allá de los premios, y recuerda la realización de dos largometrajes: “Alberto Adsuara ha terminado su ‘Error fatal’, película en fase de proyección y distribución, y Nacho Ruipérez está concluyendo su ópera prima ‘El desentierro’, cuyo rodaje ha llevado a cabo en diferentes paisajes de la Albufera, con Leonardo Sbaraglia entre los protagonistas. Además, la Filmoteca de València celebra sus 30 años con una exposición temporal en La Nau de la Universitat de València, a falta de una sede fija que pueda mostrar su rico patrimonio audiovisual”. Concluye Salva.

José Ramón Alarcón, por su parte, replantea la importancia del paso a la acción de MAKMA con el Festival del Libro Sindokma:

“Las máximas que configuran la idiosincrasia y el devenir de MAKMA durante sus cinco años de existencia se focalizan no solo en el refrendo, sino en la contribución al mapa cultural del que formamos parte. En este orden de proactividad debemos destacar la consolidación del Festival del Libro SINDOKMA, cuya tercera edición, celebrada a finales de octubre en el Centre Cultural La Nau, ha consumado una sobresaliente evolución en sus postulados, polarizados en torno de la significancia de los valores de la edición independiente y contemporánea”

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Alarcón, recuerda que “SINDOKMA ha contado con la presencia de medio centenar de expositores nacionales (allegados desde Madrid, Barcelona, Asturias, Zaragoza, Cuenca, Sevilla y Murcia) y se ha configurado un relevante cronograma de contenidos, como la exposición ‘Tipografía y Dadá libros’, comisaridada por Antonio Alcaraz y Antonio Damián, además de una treintena de actividades (entre mesas redondas, presentaciones y talleres infantiles, como el impartido por PINTA), presencia de autores e instituciones invitadas, como el periodista y escritor Javier Valenzuela, Paz Fernández, directora de la biblioteca de la Fundación Juan March, y Jim Lorena, quien, de la mano de Antonio Damián y ‘librodeartista.info‘ han tendido puentes culturales con el país mexicano desde SINDOKMA”

Portavoz del equipo MAKMA en agradecimientos, Alarcón añade: “Debemos destacar el imprescindible apoyo de la Conselleria D’Educació, Investigació, Cultura i Esport, del Centre Cultural La Nau, del Ayuntamiento de València y las empresas Gandia Blasco y Alhambra, a la par que la decisiva cooperación del Col·legi Major Rector Peset, del IVAM, la ESAT, la UPV, la EASD, el Museu Joan Fuster de Sueca, Masquelibros, La Plaza se Mueve y Tapinearte. Presencias y cooperaciones que nos han permitido atender a excelsas y heterodoxas propuestas, cuya visibilización de contenidos se erige tanto en una estrategia de suma relevancia para el editor como una decisiva labor didáctica para el festival y para MAKMA, desarrollando una labor pedagógica que justifica y asegura el devenir futuro del proyecto, en el que ya nos encontramos trabajando de cara a la cuarta edición, que tendrá lugar del 25 al 28 de octubre de 2018”

Para Merche Medina: “Teatro y Danza es, sin duda, una de las pestañas de nuestra revista con mayor dotación de contenidos, de los que MAKMA también ha formado parte mediante diversas acciones y apoyos al ámbito escénico de la ciudad”

En cuanto a la colaboración de MAKMA, Merche Medina añade, “El pasado mes de junio entregábamos, por segundo año consecutivo, el Premio Makma al Mejor Espectáculo Nacional de Teatro en los VI Premios del Público de Sala Russafa, que en 2017 ha recaído en ‘Marx en el Soho’, de La Casa Escénica, concediendo a la compañía teatral una pieza del artista y miembro de MAKMA Ismael Teira. Igualmente, hemos respaldado mediáticamente proyectos como el Festival 10 Sentidos, de cuya sexta edición, bajo el lema ‘PorMayores’, MAKMA  ha sido media-partner, auxiliando a difundir el notable trabajo emprendido por sus artífices, Mertixell Barberá e Inma García”

Para concluir su balance de 2017, Medina apuntaba “Y, por descontado, han transitado por nuestra sección aquellas propuestas escénicas de mayor interés que han formado parte de la programación del año de teatros y salas de la ciudad y de la Comunidad Valenciana, tarea que proseguiremos desarrollando con mayor ahínco”

Por su parta, Ismael Teira, acude a la cena con una carpeta repleta de documentos y estadísticas que revisan en cifras y datos los apoyos a las convocatorias a las que MAKMA da visibilidad.

“En 2017 hemos publicado en MAKMA decenas de convocatorias dirigidas, principalmente, a artistas visuales que trabajan en el territorio español. La suma total es cuantiosa: 1.027.000, más de un millón de euros destinados a premiar la creación artística. Un porcentaje significativo de esta cifra proviene de las convocatorias del Consorcio de Museos para dotar de programación al Centro del Carmen. Son destacables también los casi 200.000 euros que la Fundación Botín destinó a sus 8 becas de Artes Plásticas este año; pero también hay que aplaudir la intensa labor llevada a cabo en algunos municipios valencianos, como los Premios Adquisición 2017 del Ayuntamiento de Mislata, los certámenes de pintura de Pego, Algemesí y Sant Joan d´Alacant, o las Becas Hàbitat Artístic de Castelló de la Plana; sin olvidarnos de iniciativas privadas como la de Mustang Art Gallery para seleccionar una escultura conmemorativa para su sede en Elche; o las diferentes propuestas que lanzó en 2017 DKV Seguros: 4ª Beca de Producción a la Creación Videográfica DKV/ES BALUARD, IX edición de Fresh Art y III Premio de Dibujo DKV/MAKMA que este año duplicó su dotación económica, alcanzando los 5.000 euros.

La Imagen corresponde a la la exposición de la convocatoria “Premios de adquisición Mislata 2017. Compromiso social en las artes visuales” Al fondo, la obra de Rosalía Banet

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

En materia de música, Juajo Mestre sentencia,

“Harto difícil es siempre sintetizar y condensar con pocas palabras lo más destacable en una añada a nivel musical. Con la subjetividad y parcialidad que ello implica por los gustos y, al mismo tiempo, con el propósito de ser ecuánime y neutral en la medida de lo posible por la experiencia de lo mucho escuchado, me gustaría remarcar a nivel internacional sendos debuts en solitario de Danny de La Matyr y de Ron Gallo, el asentamiento de nombres como Nikki Lane, The Parson Red Heads o Doug Tuttle, la calidad que siempre ofrecen Robyn Hitchcock, The Sadies o Son Volt, y los soberbios retornos de Peter Perrett y de The Dream Syndicate. En el plano nacional el segundo trabajo de Germán Salto, todavía no muy conocido pero que vuelve a demostrar enorme talento y sensibilidad. Y por supuesto un valor seguro como el granadino José Ignacio Lapido, así como el “enemigo” Josele Santiago que está cada vez más brillantemente establecido sin su mítica banda. En cuanto a los numerosos conciertos que en el 2017 he tenido el privilegio de asistir me parecieron enormemente vibrantes los de The Sadies, Cracker, Luna, Germán Salto, Redd Kross y, muy especialmente, el de los granadinos Lagartija Nick presentando su nuevo álbum”

En temas de redes, informática alternativa y territorios afines, Miguel Gregori se moja,

“En mi opinión el evento del 2017 es  El Space Apps Challenge de Las Naves celebrado del 28 al 30 de abril, un Hackathon Global de 48 horas para desarrolladores, diseñadores, científicos, ingenieros, emprendedores y estudiantes.

En este Hackathon participaron más de 160 ciudades alrededor de todo el mundo simultáneamente. Los equipos crearon aplicaciones móviles, software, hardware, visualizaciones de datos y soluciones para plataformas frente a desafíos diseñados directamente por la NASA para contribuir a misiones de exploración del espacio y ayudar a mejorar la vida en la tierra”

Para Victoria Herrera, es fundamental la presencia de la iniciativa privada donde no llega la pública:

“Este año se ha combinado el pasado y el presente creando una nueva perspectiva de futuro. Gracias a la reapertura del espacio Bombas Gens, se ha podido llevar a cabo esta excepcional simbiosis con una acogida sin parangón, no solo por la gran rehabilitación de un espacio de todos, sino por las nuevas propuestas artísticas que han vestido sus paredes y han jugado a dar una nueva lectura a un cuento ya conocido”

Dori López ante el edificio de Bombas Gens. Fotografía

Dori López en su Balcón frente al edificio de Bombas Gens. Imagen cortesía de Dori López.

Andrés Herráiz, por su parte, se queda con la poesía: “Dentro de la variedad cultural a la que MAKMA ha dado dado visibilidad este último año, considero a Lara Pairó Agüera como una de las grandes apuestas dentro de la poesía emergente. La entrevista que realicé en torno a “Del Silencio”, su último poemario publicado en Ediciones En Huida, me permitió descubrir a una joven poetisa crítica con una sociedad en la cual el poema ha devenido, en muchas ocasiones, en un simple Tweet. Sus poemas son fruto de una poesía intimista, y en muchas ocasiones desgarradora que ahonda en las complejidades del estar, el vivir y el callar”

Página interior de la edición de

Página interior de la edición de “Del silencio”de Editorial La Huida. Imagen cortesía de la Editorial.

Para Carles Claver: “El comienzo de las emisiones de À Punt Ràdio y la –confiemos- inminente (re)apertura de la televisión pública sirven un prometedor escenario al sector audiovisual valenciano, una situación que contrasta enormemente con los tiempos vividos hasta hace muy poco. De hecho, existe ya un buen número de productoras que han empezado con la producción y rodajes de programas para À Punt. En breve -si el recurso presentado por la Unió de Periodistes no ralentiza o, incluso, impide la consolidación del proceso de reapertura- se sumarán muchas otras productoras, estudios de doblaje y profesionales del sector a la dinámica creadora y creativa que origina la puesta en marcha de un medio de comunicación transversal y potente, a pesar de las estrecheces económicas con las que tendrá que lidiar.

Eso con respecto a los profesionales, en cuanto a la sociedad en general creo –y vuelvo a esperar- que será la gran beneficiada. Por fin los valencianos recuperamos un servicio público que nunca debió desaparecer. Ahora de lo que se trata es de no repetir errores del pasado y, sobre todo, neutralizar cualquier pulsión de tipo político-influencer. Es obvio pero no por eso debemos dejar de repetirlo, si alguien debe regir los parámetros y los contenidos de À Punt Mèdia esa debe ser la sociedad valenciana. En este sentido, el respeto y la promoción del valenciano, así como una programación que nos enriquezca culturalmente deben conformar sus pilares, como así me consta que empieza a ser, debo decir. Llegados a este punto, necesito pecar de optimista.

Para finalizar con el que ya es año de recuerdo 2017, dos referencias que se nos han ido y duele:

Recortar en educación, cultura e investigación, es hipotecar el porvenir.

Juan Goytisolo

“Apenas somos / un haz de luz centrífuga / pero qué luz”

José Ignacio Montoto

Vicente Chambó