La mujer indómita

#MAKMAEscena #MAKMAEntrevistas | Gustavo Ramírez Sansano
‘Carmen.maquia’
Sagunt a Escena
Miércoles 12 de agosto
Lunes 10 de agosto de 2020

Tenía la letra, tenía la música e incluso un par de retratos, pero le faltaba ponerse a bailar. Fue el coreógrafo alicantino Gustavo Ramírez Sansano quien hizo de Carmen, arquetipo de la mujer brava e indómita, una pieza de danza contemporánea. Se trata de ‘Carmen.maquia’ que, después de recorrer los escenarios de medio mundo, llega el miércoles 12 de agosto a Sagunt a Escena.

«Concebí esta obra en Chicago, en 2012, dentro de un ciclo dedicado a la mujer», dice Ramírez. «Desde entonces la he representado con distintas compañías y, lógicamente, se ha ido perfeccionando con el tiempo, aunque también es verdad que los trabajos nunca se acaban». Con ocho años de rodaje y depuración se puede decir sin ambages que ‘Carmen.maquia’ es «una obra redonda concebida para toda la familia y para iniciar al público neófito en la magia de la danza contemporánea».

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‘Carmen.maquia’, de Gustavo Ramírez Sansano. Foto de Miguel Ángel Sánchez por cortesía de Sagunt a Escena.

La indómita cigarrera se convirtió en personaje famoso gracias a un escritor francés fascinado por España, Prosper Mérimée, que, inspirado en un hecho real que oyó relatar, la hizo protagonista de una novelas publicada en 1847. Su trágica historia es también el tema del libreto de la ópera ‘Carmen’, de Georges Bizet, y Picasso inmortalizó su figura en dos de sus obras. El inconfundible estilo picassiano se plasma tanto en la escenografía de Luis Cresco como en el vestuario de David Delfín. Blanco y negro se funden, combinando telones que reinventan el ‘Guernica’.

«La creación de la escenografía y el vestuario se plantearon desde el inicio al mismo nivel que la creación coreográfica en sí», explica Ramírez. «Eran tres lenguajes que dialogaban en un mismo plano. En nuestra experiencia no siempre ocurre esto, ya que en ocasiones se le da más importancia al movimiento, al lenguaje, a la gramática del gesto y de la danza, antes que a la escena que la envuelve o al vestuario, que queda en un plano secundario y supeditado a la danza».

La imagen de Carmen que, a través de la música y el movimiento, Ramírez pretende expresar es la de «una mujer libre, que no atiende a convencionalismos y que se guía por sus instintos», dice el coreógrafo. «Una mujer capaz de reconocer y aceptar lo que realmente quiere, fuera del arquetipo esperado de mujer sumisa, complaciente y supeditada a la voluntad de los hombres, ya jueguen el rol de marido o padre. En resumen, una Carmen alejada del patriarcado. De ahí el título (‘maquia’), un toro que nadie puede domesticar, como dijo Picasso».

‘Carmen.maquia’, de Gustavo Ramírez Sansano. Foto de Miguel Ángel Sánchez por cortesía de Sagunt a Escena.

Varias compañías internacionales llevan ‘Carmen. maquia’ en su repertorio, pero la versión de su creador Ramírez es única. Además, presenta una escena inédita, entre don José y Micaela y don José y Escamillo, un material que no tiene ninguna otra compañía del mundo.

Con 16 años, Ramírez abandonó sus raíces en San Fulgencio (Alicante) para estudiar danza en Barcelona. «Por suerte o por desgracia, me tuve que ir porque en València la educación que se ofrecía en esa disciplina artística es muy limitada», comenta.

La situación no ha cambiado mucho en los últimos años, opina. «Mejorar la danza no es solo darles dignidad a los profesionales que la ejercen, hay que darle apoyo institucional, y mientras este apoyo sea de diez para el teatro y de dos para la danza seguiremos siendo un arte minoritario. El problema de fondo es que los políticos no creen realmente en ella, en la importancia que tiene en el arte y en la sociedad. En Estados Unidos todo funciona por iniciativa privada y existe un interés real por fomentarla», concluye Ramírez.

En 2006 fundó su propia compañía, Proyecto Titoyaya, un nombre que es homenaje y recuerdo de sus queridos abuelos. Con ella ha estrenado diez ballets con lo que ha viajado por España, Italia, Hungría y EEUU. Su repertorio abarca desde piezas de rigor académico, como ‘Retrato de Oscar Wilde’, a trabajos experimentales en cuanto a lenguaje coreográfico, como ‘Lo que no se ve’, pasando por una particular interpretación de ‘La Metamorfosis’. Además, varias piezas están destinadas al público infantil y familiar.

‘Carmen.maquia’, de Gustavo Ramírez Sansano. Foto de Miguel Ángel Sánchez por cortesía de Sagunt a Escena.

Bel Carrasco

«El teatro permite mostrar lo que nos falta»

Remando en el mismo barco (y X) | Testimonios de parejas dedicadas a la cultura
Con Anna Marí y Daniel Tormo (fundadores de la Companyia CRIT de Teatre junto a José Valero)
Miércoles 15 de julio de 2020

Cerramos la serie ‘Remando en el mismo barco’, en la que parejas dedicadas a la cultura han analizado los efectos de la COVID-19. Y lo hacemos por todo lo alto, con una pareja que representa la fusión de dos palabras con mayúscula: ‘Amor’ y ‘Teatro’. Son Anna Marí y Daniel Tormo fundadores, junto a José Valero, de la Companyia CRIT de Teatre, en 2009. Les espera una intenso verano, pues estarán en el Festival de Almagro con dos montajes, ‘Espill’ de Jaume Roig y ‘L’increïble assasinat d’ Ausiàs March’, y en agosto estrenan en Sagunt a Escena, ‘La ciudad de escarcha’ basada en la novela ‘Entre visillos’ de Carmen Martín Gaite.

Marí y Tormo llevan 15 años de pareja, aunque «es la primera vez que ‘salimos del armario’ en público como tal», confiesan. «Ocultábamos nuestra relación para evitar que en el trabajo alguien pensara que hablarnos a uno era hacerlo a los dos». Su historia desmiente las teorías sobre lo difícil que es compatibilizar la vida personal con la profesional. «Lo que nos ha acabado de moldear como pareja ha sido justamente trabajar juntos. Porque el trabajo que hacemos no es un trabajo, no es una obligación. Nuestro trabajo es nuestra vida y nuestra pasión, y por tanto compartir esa pasión es maravilloso». Fruto de esa pasión es CRIT, «la criatura que alimentamos y que nos alimenta. La criatura que nos permite vivir en el lugar del mundo que queremos. Es nuestra forma de vida».

Anna Marí y Daniel Tormo en ‘La Ciudad de Escarcha’, basado en la novela ‘Entre Visillos’ de Carmen Martín Gaite. Fotografía de Miguel Lorenzo por cortesía de CRIT.

A Marí y Tormo les encanta que los identifiquen con creadores del Renacimiento por ser polifacéticos, pues combinan la escritura e interpretación con la gestión de su compañía. «Somos versátiles también en los temas e igual nos interesa la literatura que la ciencia. Ahora, por ejemplo empezamos un proyecto con el CSIC.  Sentimos curiosidad y por eso nuestra casa y el local de CRIT parecen una biblioteca, pero también un scriptorium, un laboratorio, una oficina, y por supuesto una cocina y un hogar. Eso es lo que nos gusta, sentir que trabajamos desde un lugar que nos permite saciar y multiplicar nuestra curiosidad. Eso es CRIT».

El teatro es para ellos un espejo envolvente, un artefacto prodigioso que refleja «todas las dimensiones de lo humano». Y esas dimensiones incluyen el arte, la ciencia, las emociones y la trascendencia. «El teatro es el escenario de la vida en formato pequeño y concentrado y, además permite no sólo mostrar lo que hay en la vida que vivimos, sino también lo que nos falta, lo que no se ve, lo que nos gustaría ver, lo que no sabemos, lo que no somos».

Anna Marí y Daniel Tormo. Imagen cortesía del autor.

Dividir  los trabajos en función de lo que mejor hace cada uno es la estrategia que siguen como compañía. «Pero el motor de CRIT son los espacios comunes, no sólo en nuestra pareja, sino también cuando nos reunimos con Valero. En nuestro caso nos encanta escribir juntos. Y para poder hacerlo bien las dos manos deben saber anticiparse y comprenderse. Las dos cabezas han de conocerse tanto que permitan un texto conjunto, y no un popurrí de dos textos. Esa es nuestra fuerza».

La compenetración del equipo hace que en la rutina  aflore a veces un elemento mágico. «Llega un momento en que las ideas se agolpan, y empieza a florecer el proyecto que buscábamos y quizá ni siquiera imaginábamos. No sería posible nada de lo que hemos hecho si alguno de los tres, no sólo de los dos, hubiera ido por otra parte. En gran parte vivimos de serendipias, pero claro, estas no llegan solas, hay que estar siempre buscando».

Anna Marí y Daniel Tormo durante una actuación. Imagen cortesía de CRIT.

Lo que más les inquieta de esta situación es no saber cuándo terminará. «Estamos acostumbrados a las crisis, somos hijos de la de 2008, y hemos aprendido a sobreponernos y amoldarnos. Pero esto es nuevo, y en un sector como el nuestro es especialmente preocupante. El teatro no es teatro si no es en directo y en un espacio compartido. Lo del teatro grabado o emitido por ‘streaming’ está bien para los investigadores, o si estás enfermo o muy lejos de donde se representa, pero no es un sustitutivo. Lo que nos preocupa es el tiempo que durará el miedo de la gente a volver a un patio de butacas».

Pese a la incertidumbre y dificultades están dispuestos a salir de esta crisis,  «aunque tengamos que crear espectáculos para ser representados desde un balcón. Aunque representemos desde un helicóptero o una grúa, seguiremos trabajando por el teatro en directo para continuar con el ritual antiguo que es el encuentro entre actores y público».

Apostar por la cultura como algo esencial, es la asignatura pendiente del Gobierno. «No somos ‘captadores de subvenciones’, sino uno de los bienes que deberían ser más apreciados  como creadores. Eso que ya sabían los mecenas de la antiguedad, y lo saben en países como Francia o Alemania. No somos un sector que necesite inyecciones de dinero, porque somos y hemos sido siempre, además de necesario, un sector rentable. Hace falta ya un estatuto del artista. Y en el caso del teatro, una bajada notable del IVA», concluyen Marí y Tormo.

Anna Marí y Daniel Tormo. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Juliane Petri enmascara Sagunt a Escena

Cartel del Sagunt a Escena 2020
Obra de Juliane Petri
Del 4 de agosto al 5 de septiembre de 2020
Sábado 11 de julio de 2020

El festival Sagunt a Escena 2020, que se celebrará en la ciudad de Sagunto del 4 de agosto al 5 de septiembre, ya cuenta con la imagen para la edición de este año. El diseño ha sido realizado por la artista y diseñadora gráfica Juliane Petri.

Bajo el lema ‘Recuperem l’escena’, el festival, que celebra su 37 edición, ofrecerá alrededor de 40 espectáculos tanto en el teatro Romano como en otros espacios de Sagunto y el Port de Sagunt.

La artista y diseñadora de la imagen de esta edición del festival, Juliane Petri,  comenta que “poder volver a la escena es el mensaje esencial de esta 37ª edición del festival. A través del símbolo de la máscara he tratado de comunicar con viveza y frescura, y de una forma muy directa, esta invitación a reunirnos en torno a la escena del Teatro Romano como punto tradicional de encuentro de este festival veraniego”.

‘Mastodonte’, de Asier Etxeandia, en el Sagunt a Escena de 2019.

Además, respecto al diseño de la máscara que representa esta edición Petri ha añadido que “la construcción abstracta de la máscara con formas geométricas elementales crea una atmósfera de ficción que recuerda el contexto especial en el que se celebra esta edición”.

Sagunt a Escena, que está organizado por el Institut Valencià de Cultura (IVC) y por el Ayuntamiento de Sagunto, dispondrá en esta edición de 2020 de un aumento de 100.000 euros con respecto al que iba a ser el presupuesto total del festival por parte de Cultura de la Generalitat.

Entre las actuaciones que los asistentes al festival podrán disfrutar, más de una veintena serán de grupos y compañías valencianos. Además, todos los espacios del festival ofrecerán este año varios estrenos absolutos.

Cartel de Amparo Muñoz para el Sagunt a Escena de 2019.

En un verano en que muchas de las citas habituales del público con las artes escénicas han sido suspendidas o reducidas, Sagunt a Escena vuelve en 2020, haciendo un gran esfuerzo, con un volumen y calidad de programación superiores a los de otros años y con una presencia muy importante de compañías valencianas en todos los espacios de exhibición. Todo esto sin descuidar todas las medidas de seguridad higiénicas y de distancia física que la situación sanitaria requiere.

Sagunt a Escena ofrecerá espectáculos en varios espacios de la ciudad del Camp de Morvedre. El teatro Romano será el escenario principal del festival, donde tendremos la oportunidad de disfrutar, como siempre, de nuevas aproximaciones a los textos clásicos, de la música popular y de la danza más contemporánea.

Por otro lado, dentro del ‘Off Romà’ habrá actuaciones en el centro cultural Mario Monreal, en la casa de la cultura del Port de Sagunt, en el centro cívico del Port de Sagunt, en la Casa dels Berenguers, y en el auditorio Joaquín Rodrigo, que este año se incorpora como un nuevo espacio para la programación del festival, donde se podrán ver espectáculos de sala de compañías valencianas.

Igualmente, los espacios de calle habituales como la Glorieta, la Pujada al Castell o los jardines del Casino Vell en el Port de Sagunt se llenarán de espectáculos circenses y musicales de las compañías más representativas del teatro de calle. Toda la información sobre el festival estará disponible próximamente en ‘saguntaescena.com’.

Cartel del Sagunt a Escena 2020 obra de Juliane Petri, por cortesía del festival.

Reactivando el pulso teatral con ‘Sagunt a escena’

XXXVII ‘Sagunt a escena’ | ‘Recuperem l’escena’
Del 4 de agosto al 5 de septiembre de 2020
Lunes 15 de junio de 2020

Cultura de la Generalitat ha organizado el paquete de medidas ‘reaCtivem’ para ayudar y acompañar en la reanudación y reconstrucción cultural valenciana a causa de los efectos provocados por la COVID-19. En este contexto, ‘reaCtivem’ se marca como una de las medidas importantes reprogramar todo lo que sea posible y mantener esta programación factible, siempre que las autoridades sanitarias lo permitan y definan en cada escenario medidas de seguridad en los aforos culturales.

En este marco, y en la fase de desescalada hacia la nueva normalidad, la 37ª edición del festival ‘Sagunt a escena’, que se celebrará del 4 de agosto al 5 de septiembre con el lema ‘Recuperem l’escena’, organizado por el Institut Valencià de Cultura y por el Ayuntamiento de Sagunto, cuenta también con la colaboración de la Diputació de València y de varias entidades privadas. En este contexto, hay que recordar que Cultura de la Generalitat ha destinado un aumento de 100.000 euros con respecto al que será el presupuesto total del festival.

La secretaria autonómica de Cultura, Raquel Tamarit, ha explicado que “el festival prevé una mayor presencia de compañías valencianas en todos sus espacios de exhibición por el hecho de que es una obligación promover a los y las profesionales de las artes escénicas valencianas e iniciar este camino que nos lleva a recuperar espacios, recuperar espectáculos y permitir que el trabajo de los artistas nos ayude a nosotros, los espectadores, a recuperar también las sensaciones que nos producen las palabras, los gestos, la música y todo lo que tan solo las artes escénicas en directo nos pueden ofrecer”.

En este sentido, ‘Sagunt a escena’ tendrá cerca de 40 espectáculos de artes escénicas y musicales, de los cuales más de una veintena serán de grupos y compañías valencianos. El director general del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinos, ha avanzado que “en todos los espacios el festival ofrecerá este año varios estrenos absolutos, entre los que ya se pueden destacar ‘R-Minds’, la primera producción de teatro de calle en la historia del IVC; ‘Saguntilíada’, de Paco Zarzoso, a cargo de la Hongaresa Teatre; ‘Los nueve’, de Perros Daneses, en el Auditori Joaquín Rodrigo, o ‘Divina aberració’, de Cashalada, en la subida al castillo”.

En los últimos años, y en cada una de las sucesivas ediciones, el festival ha tenido una línea argumental que hacía de hilo conductor para todos los espectáculos exhibidos en el festival. Para esta edición, y teniendo en cuenta las circunstancias, el lema elegido es ‘Recuperem l’escena’. Según Juan Vicente Martínez Luciano, director del festival: “Este es precisamente el objetivo: que los profesionales de la escena, las instituciones y, sobre todo, el público recuperen los escenarios del festival y, por extensión, todos los escenarios de las artes escénicas valencianas después del obligado paréntesis”.

Un instante de las representación de ‘Sagunt a escena’ en el Teatro Romano de Sagunto. Fotografía cortesía del festival.

MAKMA

‘Arde’ Sagunt

XXXVI Sagunt a Escena
‘Palabras y Sonidos’
Teatro Romano de Sagunto
Hasta el 7 de septiembre de 2019

Inmunes al azote del calor, las piedras del Teatro Romano enmarcan la 36 edición del festival Sagunt a Escena con un contenido versátil que incluye desde piezas dramáticas inspiradas en los grandes clásicos a recitales de música, danza y circo. En total 32 espectáculos para todos los gustos que combinan producciones internacionales, estatales y valencianas. Bajo el lema ‘Palabras y Sonidos’, es el programa más musical de los últimos años.

A punto de cruzar el ecuador, el festival deja buen sabor de boca con montajes espléndidos como ‘Viejo amigo Cicerón’, coproducción del Teatro Romea y el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, un texto de Ernesto Caballero, dirigido por Mario Gas e interpretado por Josep Maria Pou, Bernat Quintana y Miranda Gas. Una obra que aproxima a los ciudadanos de hoy esta figura histórica, cuyas reflexiones mantienen plena vigencia, y que revive en escena junto a su secretario Tirón y su hija Tulia.

Cicerón fue protagonista de las luchas y transformaciones ocurridas en el siglo primero anterior a nuestra era en Roma, personificando la imagen de la integridad moral de quien mantiene la coherencia de sus convicciones políticas incluso en las circunstancias más adversas. Un político excepcional en medio de un mundo de mezquinas ambiciones personales, deslealtades y pequeños enredos propios de la vida pública. Político, jurista, orador, filósofo, divulgador, el personaje encarna la máxima de Terencio: Nada humano le era ajeno.

Una original versión del clásico inmortal ‘Hamlet’ se estrenó en el Centro Cultural Mario Monreal, producción de la compañía valenciana Bambalina Teatre Practicable, dirigida por Jaume Policarpo e interpretada por un solo actor manipulador de títeres, Jorge Valle. Bambalina propuso en su ‘Hamlet’ un juego particular con una de las tragedias de Shakespeare sin dar nada por supuesto, intentando hacer lo más difícil de la manera más sencilla. Con este punto de partida planteó un reto con títeres que representan los personajes de la tragedia y un solo intérprete-demiurgo buceando en la obra como quien llega a un planeta inexplorado. Otros espectáculos destacados fueron ‘Somni’, del Institut Valencià de Cultura, con Núria Vizcarra y Juan Carrillo, el homenaje al maestro Joaquín Rodrigo o el ballet ‘El Quijote de plata’, dirigido por Igor Yebra.

Imagen de la puesta en escena de ‘Divinas palabras’, dirigida por José Carlos Plaza. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Superados los rigores de la canícula, el festival afronta su segunda mitad en la que todavía tiene mucho que ofrecer. Un aluvión de propuestas entre las que destaca el ya sexto montaje que realiza José Carlos Plaza de ‘Divinas palabras’, de Valle-Inclán, en escena el 24 y 25 de agosto. Lo interpretan María Adánez, Javier Bermejo, Alberto Berzal, María Heredia, Chema León, Carlos Martínez Abarca, Ana Marzoa, Diana Palazón, Luis Rallo, José Luis Santar y Consuelo Trujillo. Escrito en 1919 y publicado en 1920, este texto se sitúa en un momento en que Ramón María del Valle-Inclán da forma a su visión esperpéntica de la realidad. Dividido en tres jornadas, se centra en la figura de un idiota, hidrocéfalo que, al morir su madre es explotado por sus tíos que lo exhiben por las ferias como un monstruo, que igual inspira compasión que burlas grotescas.

En palabras de José Carlos Plaza, se trata de “una obra claramente agresiva, a veces brutal. Inmersa en las raíces de un pueblo que, sin perder su pasión, se comporta con el instinto y no con la razón. Un instinto deformado que lleva a cometer acciones inimaginables y que corroen los pilares de una sociedad burguesa, retrógrada y castradora. Y todo ello a través de un acidísimo humor negro. Desde el concepto de la familia, reflejada como una unión forzada que se usa como tabla de salvación, al concepto del dinero como único y auténtico dios que todo lo domina. Desde una miseria social y moral, al concepto de orden establecido, corrupto y mezquino. O hasta los miedos más profundos de la ignorancia. Y, dominándolo todo, la religión”.

Enrico Barbaro y Asier Etxeandia protagonizan ‘Mastodonte’. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

El 22 de agosto, Asier Etxeandia y Enrico Barbaro lanzan su primer proyecto musical, ‘Mastodonte’. Un viaje conceptual a través de la vivencia del ser humano desde una vida anterior a su nacimiento pasando por la niñez, la adolescencia, el descubrimiento de la pasión y el amor, la madurez, la perdida, el perdón y la muerte y serena aceptación de sus errores. El último día de agosto los amantes del flamenco tienen una cita con ‘Bailando con Carmen’, la primera ópera flamenca en la que el amor y la tragedia reflejan la sociedad actual.

Dentro del circuito Off Roma se incluye, entre otras opciones, ‘Juicio y muerte de Sócrates’ (19 y 20 de agosto), un espectáculo dividido en dos partes que revive los momentos de mayor tensión vividos durante el juicio al que sometieron al filósofo griego, acusado de introducir nuevas divinidades en Atenas y de corromper a la juventud, y su posterior suicidio. ‘Con dos coplas de más’ llega el 4 de septiembre, combinando música y poesía, y el 7 de septiembre tendrá lugar una actuación del ganador o ganadora de la edición de 2019 del Festival del Cante de las Minas.

Josep María Pou durante un instante de ‘Viejo amigo Cicerón’, dirigida por Mario Gas. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Bel Carrasco

‘Las amazonas’ expugnan Sagunt a Escena

‘Las amazonas’, de Magüi Mira
Sagunt a Escena
Teatro Romano de Sagunto
Viernes 17 y sábado 18 de agosto de 2018

El festival Sagunt a Escena continúa este fin de semana con uno de los platos fuertes de su programación, ‘Las amazonas’, que se verá en el Teatro Romano de Sagunto los días 17 y 18 de agosto de 2018.

‘Las amazonas’ ha sido dirigida y adaptada por Magüi Mira, a partir de la obra ‘Pentesilea’, de Von Kleist, y está interpretada por Silvia Abascal, Loles León, Maxi Iglesias, Xabi Murua, Antonio Hortelano, Olivia Molina, Laura Pamplona y Karina Garantivá, y un coro de diez amazonas. El espectáculo cuenta también con la coreografía de Yoshua Cienfuegos y el vestuario de Lorenzo Caprile.

La actriz Silvia Abascal protagoniza 'Las amazonas', de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

La actriz Silvia Abascal protagoniza ‘Las amazonas’, de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Estos personajes, las amazonas, han sido fuente de inspiración desde la ‘Ilíada’ de Homero hasta nuestros días. Nos sigue apasionando el mito fascinante de mujeres guerreras que se rebelan ante el abuso físico de los hombres.

Esas mujeres se hartaron de ser botín de guerra, decidieron vivir sin hombres y llegaron a amputarse para dejar de ser el sexo débil. Se quitaban un pecho para poder manejarse mejor con el arco. Cazaban a los hombres y los sometían. Los obligaban a procrear y, si parían una niña, se la quedaban; si era un niño, lo pasaban a cuchillo.

De entre las duras guerreras aparece Pentesilea, que transgrede el orden de la comunidad al enamorarse de Aquiles, lo que enciende la pasión y desata la tragedia.

Un instante de la representación de 'Las amazonas', de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘Las amazonas’, de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

El gran acierto de la versión del mito de las amazonas que nos ofrece Magüi Mira es su mirada crítica sobre esa perversión lógica que puede llevar a entender que la liberación femenina pasa por la asimilación de los comportamientos y valores masculinos.

Superado el romanticismo de la ‘Pentesilea’, de Von Kleis, la directora ha metido sus dedos y su inteligencia en las profundidades de la mujer enamorada para lanzar un grito de guerra; un grito descarnado contra el amor que destruye, que se convierte en sangre derramada, que siempre provoca víctimas. Así, muestra cómo el amor puede ser un veneno, algo posesivo y destructor.

El espectáculo viene de ser representado en el Festival de Mérida, donde ha cosechado un gran éxito.

La próxima representación del festival será, dentro de la programación Off Romà, la función ‘Classe’, de Guillermo Calderón, adaptada y dirigida por Xavier Puchades, que se podrá ver en el Centro Cultural Mario Monreal el miércoles 22 de agosto a las 20.30 horas.

Un instante de la representación de 'Las amazonas', de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘Las amazonas’, de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

 

Las escénicas delicias del Bosco en Sagunt a Escena

‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard
Sagunt a Escena
Teatro Romano de Sagunto
Jueves 9 de agosto de 2018 a las 22:30

Sagunt a Escena continúa su programación con un espectáculo de la mejor danza internacional, ‘El jardín de las delicias’, creación de la coreógrafa canadiense Marie Chouinard para su compañía, realizada en coproducción con la Jheronimus Bosch 500 Foundation de Holanda, con motivo del quinto centenario de la muerte del pintor.

La propuesta está dividida en tres actos: ‘El jardín de las delicias’, ‘Infierno’ y ‘Paraíso’, inspirada en el famoso tríptico del Bosco, la misma división de la obra expuesta en el Museo del Prado. Chouinard no ha querido reproducir las mismas escenas en la coreografía, pero se postulan algunas imágenes que nos recuerdan a las del cuadro.

La coreógrafa afirma que “no ha intentado representar la obra original”, pero los que acudan al espectáculo presenciarán un “reflejo” del cuadro, en tanto que no se ha concebido de un modo independiente del concepto original de Jerónimo Bosco, desarrollándose en simbiosis conceptual con la ínclita obra del pintor oriundo del extinto Dudaco de Brabante. En cuanto a la forma de llevarlo a escena el espectáculo está formada por gestos sencillos de los bailarines que se dejan llevar por la posición de sus cuerpos.

Un instante de la representación de 'El jardín de las delicias', de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

La reputación internacional de esta compañía, fundada en 1990, tiene sus raíces en la primera creación de Chouinard en 1978, un solo titulado ‘Cristalización’. Este trabajo demostró inmediatamente su originalidad e integridad y fue seguido por medio centenar de trabajos que incluían espectáculos de acción, trabajos vocales, instalaciones y películas, en las que perfeccionó su interés por la investigación formal y los misterios del cuerpo humano en todos sus aspectos.

De 1978 a 1990, Marie Chouinard actuó sola en el escenario, viajando alrededor del mundo, absorbiendo varias culturas, técnicas y filosofías, que transformaría en un lenguaje personal con una resonancia universal. Desde entonces la coreógrafa explora la poética del cuerpo en directas, inteligibles y siempre sorprendentes maneras. Cada pieza es una odisea a través de la historia de la humanidad, mientras evita la cronología o la linealidad de una narrativa.

Con un trabajo despojado de su desnuda esencia se consigue un efecto teatral casi operístico, los elementos del arte vivo son traídos a un primer plano a través de varias técnicas de composición y puesta en escena. Aunque sus obras puedan ser percibidas como provocadoras, son senderos hacia la libertad y la compasión, donde el humor es posible.

Un instante de la representación de 'El jardín de las delicias', de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Además de directora de su compañía, Marie Chouinard es presidenta fundadora del Premio de la Danza de Montreal, artista de danza asociada del Centro nacional de Artes de Canadá y directora de danza de la Bienal de Venecia.

Desde su fundación en 1990, la Compañía Marie Chouinard ha actuado por todo el mundo y coproduce sus creaciones con socios como la Bienal de Venecia, el Festival de Danza Internacional ImPulsTanz (Viena), el Théâtre de la Ville (París), el Festival TransAmériques (Montreal) y el Centro Nacional de Artes (Ottawa). La compañía tiene un gran repertorio de trabajos y la mayoría sigue representándose a nivel internacional. ‘La Consagración de la Primavera’ ha sido representada durante más de 25 años y se ha convertido en un clásico en la historia de la danza contemporánea.

Los trabajos de la coreógrafa también aparecen en los repertorios de grandes compañías de ballet como el Ballet Nacional de Canadá, São Paulo Companhia dance, Ballets de Monte-Carlo, el Göteborgs Operan y el Gulbenkian Ballet. Además, desde 2015, Marie Chouinard ha creado trabajos para otras compañías, como la Martha Graham Dance Company y los Ballets de Montecarlo.

Un instante de la representación de 'El jardín de las delicias', de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

 

Yo, Calígula

Calígula, de Albert Camus
Traducción: Borja Sitjà
Dramaturgia y dirección: Mario Gas
Sagunt a Escena
Viernes 18 y sábado 19 de agosto de 2017

Demente, depravado, cruel, tiránico, incestuoso…La mala reputación de Calígula es tan compacta como un bloque de granito sin una grieta o resquicio ni a la bondad ni a la virtud. Pasó a la historia sobre un pedestal de vicios y perversidades que lo encumbran como uno de los gobernantes más nefastos de la antigua Roma junto a Tiberio o Nerón. En gran parte por méritos propios pero también por la tergiversación de historiadores como Suetonio que en su obra ‘Vida de los doce césares’ acentuó los rasgos más negativos de su personalidad para complacer a sus mecenas, Trajano y Adriano, enemigos acérrimos del dueño del veloz semental  Incitato.

Pero Calígula era algo más que un tirano colérico y caprichoso propenso a hacer correr la sangre de sus súbditos. Detrás del monstruo se ocultaba un hombre lleno de contradicciones y debilidades que Camus exhumó en los años cuarenta en una pieza dramática que llega este fin de semana (18 y 19 de agosto) al Teatro Romano de Sagunto en un montaje de Mario Gas protagonizado por el actor catalán Pablo Derqui con una puesta en escena nada historicista, sin togas pero sí con coronas de laurel, de Paco Azorín.

Calígula. Imagen cortesía de Focus Teatro

Calígula. Imagen cortesía de Focus Teatro

Tanto Azorín como Derqui subrayan las afinidades entre el emperador romano y el actual presidente de Estados Unidos. «La arbitrariedad de sus decisiones, la simplicidad de sus mensajes, la pobreza de sus planteamientos, lo caprichoso de sus deseos y lo arcaico de su agresividad recuerdan mucho a Donald Trump», declaró Azorín en una entrevista de El Cultural.

Por su parte, Derqui considera que el magnate americano es «una extraña mezcla de Calígula y Enrique IV de Castilla», en referencia al hermanastro de Isabel la Católica, un rey pusilánime y dubitativo que él mismo encarnó en la primera parte de la serie Isabel. El intérprete confiesa que nada de su personaje le repugna. «Si bien es atroz en sus acciones, lleva en su interior una gran angustia y desasosiego. Cuando uno pretende acercarse a un personaje y vestirse de él, debe tratar de quererle, de comprenderle. Los actores somos fingidores profesionales. Preparamos, durante meses, un disfraz que luego mostramos en público. Más que contaminarnos, nos encariñamos de él. En este caso, bajo la dirección de Mario Gas nos interesaba mucho más la humanidad de Calígula, su sensibilidad. La extrema lucidez del que asume el dolor humano. Ese era el punto que creíamos que hacía brillar mejor al personaje, a la obra. Así creíamos también que lo entendió el autor».

Calígula, de Mario Gas. Imagen cortesía de Focus Teatro

Calígula, de Mario Gas. Imagen cortesía de Focus Teatro

Junto a ‘El extranjero’ y ‘El mito de Sísifo’, ‘Calígula’ forma parte de lo que Camus denominó ‘trilogía del absurdo’ que culminó bajo el influjo de los horrores de la II Guerra Mundial que dejaron a la Humanidad huérfana de ideales, al borde del abismo. De ahí la angustia existencial y el nihilismo que destila un texto construido en torno al personaje atormentado, el poderoso emperador incapaz de ser feliz. «La de Calígula es la historia de un suicidio superior», escribió Camus. «Es la historia del más humano y más trágico de los errores. Infiel a los seres humanos a causa de su excesiva lealtad a sí mismo, Calígula consiente en morir después de darse cuenta de que no puede salvarse solo y que nadie puede ser libre en contra de otros». ¡Nada, siempre nada!, estalla con su último aliento cuando los conjurados le dan muerte.

Estrenada con gran éxito el pasado 12 de julio en el Teatro Romano de Mérida, Calígula recrea en su escenografía la racionalista arquitectura del fascismo italiano. En concreto la fachada del Palazzo della Civilttà del Lavoro en Roma máximo exponente de ese estilo propiciado por el Duce. «Mussolini rescató la iconografía del imperio romano para ornamentar su régimen, pero nosotros no hacemos historicismo ni documentalismo del fascismo», dice Azorín. «Tampoco utilizamos togas como sugirió el propio Camus, aunque en España, cuando se ha montado esta obra, casi siempre se ha recurrido a ellas». Completan el reparto: Borja Espinosa, Mónica López, Bernat Quintana, Xavi Ripoll, Pep Ferrer, Pep Molina, Anabel Moreno y Ricardo Moya.

Calígula, de Mario Gas. Imagen cortesía de Focus Teatro

Calígula, de Mario Gas. Imagen cortesía de Focus Teatro

Bel Carrasco

Hamlet ‘físico’

Dead Hamlet, de Sennsa Teatro Laboratorio
Sagunt a Escèna
Teatre Romà de Sagunt (Valencia)
Sábado 12 de agosto de 2017

Al igual que las fronteras entre géneros se desvanecen en la literatura contemporánea, las artes escénicas borran los límites que separan sus distintas manifestaciones: teatro, danza, mimo, circo, magia… Un ejemplo muy patente de ese eclecticismo es la compañía sevillana Sennsa Teatro Laboratorio (International Physical Theatre Research Company) que presenta el 12 de agosto en Sagunt a Escena ‘Dead Hamlet’ una de las versiones más rompedoras de la tragedia de Shakespeare. Dirigida por José Manuel Mudarra, con una década de trayectoria y numerosos premios, está compuesta por artistas multidisciplinares que, dando protagonismo al cuerpo y al componente físico, componen  versátiles y contundentes montajes. Espectáculos impactantes como su versión de ‘Las bacantes’ de Eurípides alabada por la crítica.

Sennsa (de sensaciones) Teatro rompe las fronteras entre el texto y la expresión gestual, entre las palabras y el movimiento sobre el principio de que el cuerpo ha estado siempre presente en la historia del teatro. Ha hecho versiones para teatro físico de Sófocles, Eurípides, Ionesco, Shakespeare, Valle-Inclán, Lorca, Heiner Miller y otros autores. ‘Dead Hamlet¡  es una versión libre de la tragedia de Shakespeare que toma como referencia sus valores éticos y artísticos para expresarlos, metafóricamente, en un lenguaje escénico físico y poético.

Dead Hamlet, de Sennsa Teatro. Imagen cortesía de Sagunt a Escèna.

Dead Hamlet, de Sennsa Teatro. Imagen cortesía de Sagunt a Escèna.

«Nuestra versión es muy física y pasional, en la que los signos dramáticos están impregnados del lenguaje propio de la compañía que se caracteriza por la energía. Un teatro de la energía, de la fuerza, de la pasión», dice Mudarra. «Un lenguaje rebosante de signos escénicos creados por el trabajo de los actores y por las imágenes que proponemos. Hoy Hamlet nos habla y los temas de la obra están plenamente vigentes, como la corrupción, el abuso de poder, la mentira, la hipocresía religiosa, el desamor, la duda, las decisiones propias, la muerte. La cuestión esencial y vital de ser o no ser. ¿Cómo no expresar todo ello hoy en día con pasión, con desgarro y con dolor cuando el mundo sigue girando en medio de tanta injusticia?»

Uno de los elementos más impactantes de este montaje es el vestuario de la prestigiosa figurinista Carmen de Giles, que  colabora con Sennsa desde hace varios años. También ha diseñado el vestuario de La Cuadra de Salvador Távora, Atalaya y otros grandes creadores obteniendo multitud de premios como el Max. «Tenemos con ella una relación muy intensa y cercana», dice Mudarra. «Es brillante, muy honesta y comprometida en lo profesional y personal. El vestuario que ha creado, junto a Flores de Giles, para ‘Dead Hamlet’ es absolutamente maravilloso. Para nosotros es un honor contar con su trabajo, pues hace crecer el nuestro de manera impresionante. Nuestro lenguaje escénico, donde el símbolo y la metáfora adquieren tanto valor destaca mucho más gracias al trabajo de Carmen de Giles. Además, compartimos  su misma filosofía de trabajo, pues como ella sentencia: No todo vale, porque todo importa».

Dead Hamlet, de Sennsa Teatro. Imagen cortesía de Sagunt a Escèna.

Dead Hamlet, de Sennsa Teatro. Imagen cortesía de Sagunt a Escèna.

La formación de los componentes del grupo es variada y muy completa tanto en interpretación como en canto, danza, acrobacia, etcétera. «La trayectoria individual de cada artista, su propio currículo de trabajo, y la que hemos ido ampliando juntos se ha enriquecido con experiencias compartidas. Además, el entrenamiento de la compañía, que dura unas ocho horas al día favorece esta riqueza expresiva y técnica. Nuestro training diario se compone de ejercicios y dinámicas físicas, técnicas y creativas de distintas tradiciones y  disciplinas. Y también contamos con un Laboratorio propio por donde pasan grandes profesionales de la docencia que practican con nosotros y donde formamos a otros en estas técnicas. Todo ello ha configurado un elenco de amplia formación y experiencia», concluye Mudarra.

Dead Hamlet, de Sennsa Teatro. Imagen cortesía de Sagunt a Escèna.

Dead Hamlet, de Sennsa Teatro. Imagen cortesía de Sagunt a Escèna.

Bel Carrasco

La voz de las vencidas

Troyanas, de Carme Portaceli
Sagunt a Escena
Teatre Romà de Sagunt (Valencia)
Jueves 3 y viernes 4 de agosto de 2017

Dar voz a las mujeres de los pueblos vencidos a lo largo de las innumerables guerras de la historia. Expresar sus lamentos y también su resistencia ante las pérdidas y el dolor. La plena vigencia de los clásicos se muestra en la pieza ‘Troyanas’, dirigida por la valenciana Carme Portaceli y protagonizada por Aitana Sánchez-Gijón, Ernesto Alterio, Maggie Civantos, Alba Flores, Gabriela Flores, Miriam Iscla y Pepa López. Tras su estreno en el Grec y Mérida con gran éxito se representa el 3 y 4 de agosto en Sagunt a Escena sobre una versión de Alberto Conejero de la obra de Eurípides.

“En Troyanas damos voz a todas esas mujeres míticas que los ganadores se repartieron después de la guerra de Troya como un botín, decidiendo impunemente sobre su vida y su futuro”, dice Portaceli. “Les pedimos que se expliquen, porque, además de sufrir un trato violento e injusto,  pasaron a la Historia como si ellas hubieran elegido su destino con gusto y placer, o con maldad.  Queremos darles la oportunidad de que nos expliquen qué pasó de verdad, qué sintieron. Y después de haberlas escuchado, tendremos, finalmente, la oportunidad de juzgarlas».

Troyanas, de Carme Portaceli. Imagen cortesia de Sagunt a Escena.

Troyanas, de Carme Portaceli. Imagen cortesia de Sagunt a Escena.

La obra comienza tras el saqueo de Troya, cuando los vencedores están a punto de partir y las troyanas están siendo sorteadas. Hécuba muestra la desesperación de los vencidos y pregunta por el destino de cada troyana que no puede ser otro que ser malcasada con uno de los vencedores. Casandra, Helena, Andrómaca, Hécuba, Políxena, Clitemnestra, Ifigenia, Hermione, las mujeres del pueblo aterrorizadas ante el destino que les aguarda. Y Taltibio, el pobre mensajero que recibió las órdenes y el dolor que producían.

Es la tercera vez que Portaceli dirige en el Teatro Romano. Muy joven presentó un Shakespeare y el año pasado estuvo con ‘Només són dones’,  ganadora este año de dos Max, a la Mejor Dirección (la segunda vez en 20 años que lo recibe una mujer) y al Mejor Espectáculo.  Entre sus proyectos para la próxima temporada,  ‘Frankenstein’ un montaje del Teatre Nacional de Catalunya (TNC), versión de la novela de Mary Shelley de Guillem Morales y ella misma, y una zarzuela estreno mundial, ‘Policías y ladrones’, de Alvaro del Amo con música de Tomás Marco.

Troyanas, de Carme Portaceli. Imagen cortesía de Sagunt a Escena.

Troyanas, de Carme Portaceli. Imagen cortesía de Sagunt a Escena.

Tras más de sesenta montajes a su espalda Portaceli reconoce que “cada obra es un reto especial, como si nunca hubieras hecho otra en la vida, casi como si fuera la primera vez. En este caso era un reto complicado cómo transmitir el texto de forma directa al corazón, transmitiendo la actualidad que tiene hoy, dejando salir únicamente la esencia y, a la vez, crear un escenario lleno de imágenes que representen el mundo en el que vivimos”.

De Sánchez-Gijón, con quien ya ha trabajado en otras ocasiones, destaca que “es una gran actriz, una mujer que ha dedicado su vida entera a esta profesión arriesgándose cada momento, tirándose de cabeza a cualquier lenguaje nuevo, llena de sentido común, de vida y de inteligencia. Me encanta trabajar con ella. Tiene una especie de bicho en el pecho que ves cómo sale y piensas: ahí está.

La escenografía de Paco Azorín se inspira en imágenes de ciudades sirias como Alepo o Hula asoladas por la guerra, ¿Qué es lo que no ha cambiado desde tiempos de Troya? “El trato a las mujeres como botín de guerra, como esclavas sexuales, las violaciones masivas, etcétera, son cosas que, desgraciadamente, siguen existiendo”. responde Portaceli. “Hoy se sabe aunque no se hace mucho eco de ello. Pero ya hay muchas voces que se levantan contra esto y muchas mujeres que hablan de la injusticia y la ilegalidad de este comportamiento indeseable. Hoy hablamos de los refugiados, pero nadie nombra siquiera que las mujeres sirias están sufriendo violaciones y violencia en este éxodo vergonzoso que vemos cada día, como si ese fuera un problema menor ante el hambre de los niños, la injusticia hacia un pueblo desgraciado que tiene que huir de su país. ¡Las mujeres y las niñas no pueden ni ir al baño por la noche en los campos de refugiados! Hay mujeres a las que queman vivas por no querer tener sexo con los yihadistas y no se dice en las noticias”.

Troyanas, de Carme Portaceli. Imagen cortesía de Sagunt a Escena.

Troyanas, de Carme Portaceli. Imagen cortesía de Sagunt a Escena.

Del cúmulo de discriminaciones y vejaciones que todavía sufre la mujer los que más le irritan  son los que tienen que ver con los abusos sexuales, “esas actitudes en las que, después de sufrir la violencia, siempre queda en el aire la pregunta de si ella quería, si le apetecía. También me irrita lo enfadados que están algunos señores porque salgamos a los espacios públicos, que nos digan qué tenemos que hacer, por qué tenemos que luchar, de qué manera,  para poder acercarnos a la ‘verdad’”.

Que las mujeres también vayan a la guerra como soldados y pilotos le  parece “una película de ciencia a ficción”. “Todo el mundo puede hacerlo todo pero hay cosas que no valen la pena para nadie, ni hombres ni mujeres. De todas maneras, creo que la presencia de mujeres en el mundo de los hombres siempre es buena porque, por una cuestión de educación, podemos ayudar a humanizar las cosas, a ponernos en el lugar del otro, a mirar un poco más a largo plazo, a imprimir otra escala de valores que creo que harían más feliz a los seres humanos. Y eso también limará el exceso de testosterona, que como ya hemos visto no tiene consecuencias muy positivas”, concluye la directora valenciana.

Carme Portaceli

Carme Portaceli. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco