Maquiavelo ilumina el camino

El príncipe de Maquiavelo, de Juan Carlos Rubio, protagonizado por Fernando Cayo
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 29 de noviembre al 10 de diciembre de 2017

Cuando un actor se enfrenta solo en la escena a un texto de complejidad, de lenguaje culto y de expresión corporal animada, solo podemos ponernos en las manos de grandes profesionales de la interpretación para que aquello no se convierta, por desgracia, en una sucesión de equivocaciones y despistes. Por suerte, el guión de Juan Carlos Rubio, a partir de los textos de Maquiavelo, estaban en las expertas y expresivas manos de Fernando Cayo. Todo un alivio y acicate para la asistencia de público.

Fernando Cayo en 'El príncipe de Maquiavelo'. Teatro Talía.

Fernando Cayo en ‘El príncipe de Maquiavelo’. Teatro Talía.

Fernando nunca falla en la obra, es preciso como el disparo de un francotirador e impregna de fuerza y contundencia las palabras que siguen tan en boga. Esta obra estuvo parada, haciendo un peligroso paréntesis (ya sabemos las posibilidades que tiene una obra de seguir en cartel por tiempo prolongado) de nada menos que un año y medio, debido a la actividad de su actor, un hombre plagado, gracias a su capacidad interpretativa, de otros encargos.

El texto de Maquiavelo está, para la desgracia de la inmensa mayoría, muy de moda, muy en la actualidad de nuestro día a día. Es importante que los ciudadanos sigamos conociendo cómo ha sido y, por ende, cómo son las maneras de trabajar y operar de los gobernantes sumidos en su egocentrismo particular.

Fernando Cayo en 'El príncipe de Maquiavelo'. Teatro Talía.

Fernando Cayo en ‘El príncipe de Maquiavelo’. Teatro Talía.

‘El príncipe de Maquiavelo’ nos coloca como testigos de las divagaciones certeras y medidas de Maquiavelo, de cómo puede dictar consejos a los mandatarios, esos que impondrán su ley y vivir del pasado, de las glorias y loas. En el texto existen cientos de frases que podrían ser pronunciadas hoy, en boca de políticos, periodistas o los palmeros de todos estos. Frases que descarnan nuestros sentidos. Recordemos que han pasado 500 años, pero la presencia de Maquiavelo y la impronta que dejó sigue de pasmosa, o más bien triste, actualidad.

La brillante escenografía no hace más que realzar la calidad del texto, que nos muestra a un señor bien trajeado en una habitación elegante, revestida del encanto de los años 50, con magnetófono incluido. Es la escenografía parte del discurso narrativo del texto, de la vida cuesta abajo de Maquiavelo, con sus luces y sus sombras (incluido un corte de suministro eléctrico). Es, pues, el escenario perfecto donde la caída del todopoderoso consejero se ve reducida al campo, un lugar aparentemente para ignorantes u orates. Un texto y una interpretación para pensar, para reflexionar sobre el cíclico camino del poder.

Fernando Cayo en 'El príncipe de Maquiavelo'. Teatro Talía.

Fernando Cayo en ‘El príncipe de Maquiavelo’. Teatro Talía.

Javier Caro

Mujeres empoderadas

Imágenes de(l) poder-Cartografía de lo invisible, de Carmela García
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 17 de septiembre de 2017

Ahí están, mirándonos de frente, interpelándonos. Carmela García (Lanzarote, 1964) fotografía a mujeres, tanto solas como juntas en carácter asociativo, para mostrar con rotundidad su presencia. “Es una forma de posicionarse muy clara, sin artificios; quería que fueran retratos muy limpios, interpelando al espectador, diciendo aquí estoy”. El resumen de esa explicación está contenido en la frase “lo que no se ve no se nombra y lo que no se nombra no existe”, que figura en el mapa o búsqueda de ideas inscrito a modo de prólogo del proyecto expositivo Imágenes de(l) poder. Cartografía de lo invisible, que acoge el IVAM hasta el 17 de septiembre.

En torno a ese poder que se critica, al tiempo que se demanda, gira la exposición de Carmela García, que lo completa una instalación de video. En esta pieza, un equipo de fútbol de mujeres lesbianas ocupa una sala de juntas, símbolo de cierto poder, con un balón que viene a quebrar la seriedad del espacio. Tres grandes pantallas van mostrando diferentes puntos de vista de esa apropiación del poder que atraviesa el conjunto expositivo. “Las coloqué ahí naturalizando esa ocupación”, señaló la artista canaria.

Una joven frente a una de las obras de la exposición de Carmela García 'Cartografías de lo invisible' en el IVAM.

Una joven frente a una de las obras de la exposición de Carmela García ‘Cartografías de lo invisible’ en el IVAM.

Las fotografías y el video están arropadas con un discurso desplegado en la pared de la Galería 6 del IVAM, a base de referencias a mujeres como Lucía Sánchez, Sara Berenguer, Manuela Ballester o Alejandra Soler, de quien García recuerda este consejo: “No mires para atrás; me pareció un consejo heroico”. Quizás por eso las mujeres que fotografía Carmela García van siempre de frente. Como la propia artista al interrogarse por ese poder tan presente en la muestra: “¿Qué es el poder? El poder reside en ellas mismas”.

Hay muchas representadas, como la librera especializada en feminismo Heide Braun, Mariló Rodríguez, antorcha en mano del colectivo Jóvenes Desobedientes, las Heidis de ese equipo femenino, o las que forman parte de asociaciones como Women in Black, Mujeres Libres o Dones Progresistes, además de las mencionadas con fuerte pasado combativo durante la República. De hecho, este fue el hilo conductor de la exposición, tal y como señaló García: “Aquellas mujeres fueron muy combativas, muy modernas y herederas de toda esta lucha y resistencia a favor de la libertad”.

Obra de Carmela García de la exposición 'Cartografías de lo invisible' en el IVAM.

Obra de Carmela García de la exposición ‘Cartografías de lo invisible’ en el IVAM.

Imágenes de(l) poder es un proyecto específico para Valencia, tal y como recordó José Miguel Cortés, director del IVAM. Un proyecto que permite cartografiar la ciudad mediante “mapas que no encontraremos en las oficinas de turismo”, y a través de un trabajo “serio y reflexivo sobre esa parte ninguneada de la sociedad como son las mujeres en el espacio público, y más todavía si son lesbianas”, subrayó Cortés.

Para interpretar cada una de las imágenes se hace necesario inscribirlas en el conjunto. “Toda fotografía por sí sola está sujeta a interpretación, al igual que la propia representación”, de ahí que la artista aconseje su inscripción en el discurso teórico que la sustenta. Cortés intervino para decir que el trabajo de García “tiene una concepción espacial”, de manera que el carácter relacional se impone sobre cada una de las obras por separado. En una de ellas, de las pocas sin mujeres ocupando su espacio, se puede ver un escenario vacío con el telón bajado que, en su día, acogió a un colectivo de mujeres antifascistas. Pura representación.

Carmela García junto a Jose  Miguel Cortés. Imagen cortesía del IVAM.

Carmela García junto a Jose Miguel Cortés. Imagen cortesía del IVAM.

Y como el poder es también representación, Carolina García juega en la exposición con ella, mostrando en diversos puntos de Valencia a esas mujeres empoderándose de la ciudad con su sola presencia. “Al visibilizarlas les dotas de un poder que no tenían antes de tomar esos espacios”, indicó la artista. Según Cortés, su reflexión gira en torno “al proceso subjetivo de lo que tiene que ver con las empatías, con las pasiones o las amistades que van dando sentido a los colectivos”. Empatías y pasiones, eso sí, tratadas con la sobriedad de quienes miran a cámara muy seriamente.

Vista de la exposición 'Cartografías de lo invisible' de Carmela García. Imagen cortesía del IVAM.

Vista de la exposición ‘Cartografías de lo invisible’ de Carmela García. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

‘Croma’ o el alto precio de la seguridad ciudadana

Croma, de Iñaki Torres
Ediciones Atlantis
Presentación del libro en su Estudio con show cooking y catering de Txetxu González
C / General Eraso, 1. Planta 3 – Puerta 11. Bilbao
Viernes 16 de diciembre de 2016, a las 19.00h

“A cámara lenta, en plano cenital, las bolas de malabar rodaban en el aire como planetas, emergiendo y desvaneciéndose en el tejido sin tiempo de un fondo borroso. La lente descendió despacio y capturó, en primer plano, un rostro de ojos dilatados y burlones y una boca animal que reía en la sombra”.

Así arranca ‘Croma’ la novela de ciencia ficción que Iñaki Torres presenta este viernes en su estudio de Deusto (Bilbao), con un showcooking y catering ofrecido por el cocinero Txetxu González, que inspirándose en el género de la novela editada por Atlantis creará una serie de platos para la ocasión.

Presentación de Croma, de Iñaki Torres. Ediciones Atlantis.

Presentación de Croma, de Iñaki Torres. Ediciones Atlantis.

En ‘Croma’, un director de cine en paradero desconocido y miembros del rodaje de la película que da título a la novela, son los únicos que aún no tienen implantado el syn, un microchip cerebral impuesto por el Goren –el nuevo y poderoso gobierno europeo– para garantizar la seguridad ciudadana, pero cuyo objetivo real es otro muy distinto.

Sospechando que Croma puede resultar de alguna manera una amenaza contra sus intereses, el Goren decide vigilar de cerca el rodaje, y al mismo tiempo, investigar el paradero de Karval, el director de cine cuyas películas han agitado tan inquietante realidad.

Ante la amenaza de ser capturados por el gobierno, los protagonistas deberán enfrentarse a situaciones que les hará cuestionarse hasta dónde serán capaces de llegar por defender su libertad.

Imagen de portada de 'Croma', de Iñaki Torres.

Imagen de portada de la novela ‘Croma’, de Iñaki Torres. Ediciones Atlantis.

 

Espai Tactel y su ‘Teorema’ de Pasolini

Teorema, exposición colectiva comisariada por Jesús Alcaide con los artistas Javier Pividal, Sergio Porlán, Miguel Rael y Michael Roy
Espai Tactel
C / Dénia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 18 de noviembre, a las 20.00h
Hasta el 30 de diciembre de 2016

Espai Tactel inaugura el próximo viernes 18 de noviembre ‘Teorema’, un proyecto comisariado por el crítico de arte y comisario independiente Jesús Alcaide que cuenta con la participación de los artistas Javier Pividal (Cartagena, 1971), Sergio Porlán (Lorca, 1983), Miguel Rael (Lorca, 1974) y Michael Roy (La Rochelle, Francia, 1973).

‘Teorema’ es un proyecto curatorial que toma como telón de fondo algunas de las cuestiones que aparecen en la película y el texto de Pier Paolo Pasolini, para a la manera de un guión abierto poner en escena las relaciones de poder y deseo, seducción y atracción que se ponen en juego en la propia relación entre un comisario (el visitante), un espacio (el hogar) y los propios habitantes de la misma (artistas y galeristas).

Obra de Javier Pividal. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Javier Pividal. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Según la RAE, un teorema es una proposición demostrable lógicamente, partiendo de axiomas o de otros teoremas ya demostrados, mediante reglas de inferencia adaptadas.

‘Teorema’ es el título de un texto escrito por Pier Paolo Pasolini en 1968 que pone el foco de atención sobre la decadencia de una pequeña familia burguesa tras la irrupción de un desconocido que desmantela los cimientos de lo que parecía un dulce hogar y se desvela como un volcán de fuerzas subterráneas. Sexo, religión, libertad, poesía.

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy. Imagen cortesía de Espai Tactel.

‘Teorema’ es también una película, un ensayo poético en imágenes que forma parte de otra trilogía que no es la de la vida, sino la del retrato de una sociedad, la capitalista, que el artista presenta de una manera descarnada en tres de sus construcciones fílmicas: ‘Pocilga’, ‘Saló o Los 120 días de Sodoma’ y ‘Teorema’.

‘Teorema’ se entiende de esta manera como una parábola, un texto moral, un ensayo sobre la irrupción y caída de lo sagrado, sobre la relación con el otro, el misterio, lo inesperado, la pasión y el deseo, en el marco del orden patriarcal en un contexto clave para la historia del siglo XX como fue el año 1968.

Los tiempos cambiaban, pero Pasolini, al igual que otros muchos intelectuales, permanecía escéptico ante estos cambios tal y como dejó escrito en textos como Nebulosa o la selección de textos ‘Demasiada libertad sexual os convertirá en terroristas’ publicados de manera póstuma recientemente.

Obra de Miguel Rael. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Miguel Rael. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Teorema como verdad, teorema como texto, teorema como película, teorema como parábola, teorema como momento histórico y finalmente, teorema como una construcción curatorial a cinco bandas. Una casa, cuatro artistas, dos galeristas y un intruso, el comisario.

‘Teorema’ es pues una situación construida a partir de las relaciones entre los trabajos de Javier Pividal, Sergio Porlán, Miguel Rael y Michael Roy. Un espacio en el que la obra de Pasolini aparece como espejo de una situación como la actual, de desmantelamiento de antiguos órdenes, desaparición de las ideologías, transformación de las construcciones sociales, aparición de nuevos modos familiares, revelación de otras formas de deseo y mutación de las estructuras que configuraban los ordenes de lo político, lo social, lo económico y lo sexual a lo largo del ya extinto siglo XX.

Teorema es un proyecto curatorial que nos invita a pensar la situación de cambio que vivimos en la actualidad a partir de las interferencias y diálogos que se producen entre las obras de los artistas presentes en la exposición, Javier Pividal, Sergio Porlán, Miguel Rael y Michael Roy, el propio espacio de la misma y el contexto de trabajo curatorial propuesto por Jesús Alcaide.

Los artistas Javier Pividal y Sergio Porlán están representados por la galería Art Nueve de Murcia; los artistas Miguel Rael y Michael Roy están representados por la galería Espai Tactel de Valencia.

Obra de Sergio Porlan.

Obra de Sergio Porlan. Iamgen cortesía de Espai Tactel.

 

La mentira como una de las bellas artes

Fake. No es verdad, no es mentira
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
C / Guillem de Castro, 116. Valencia
Hasta el 29 de enero de 2017

El director del Institut Valencià d’Art Modern, José Miguel G. Cortés, el comisario Jorge Luis Marzo y el artista Joan Fontcuberta presentaron la exposición ‘Fake. No es verdad, no es mentira’ con un recorrido por la muestra. “Fake. No es verdad, no es mentira es un proyecto muy significativo para el IVAM porque resume lo que quiere ser el museo: un lugar donde se cuestionan temas, donde se formulan preguntas, un lugar que nos obliga a pensar”, señaló Cortés.

La exposición, dividida en cuatro secciones, “es una selección de 44 obras que pretenden ser verdaderas cuando, en realidad, son mentira”, resumió Jorge Luis Marzo. La muestra plantea cuestiones sobre cómo construimos la credibilidad y cómo se generan los valores de verdad en la sociedad. “El fake atenta contra lo que en griego se denomina Doxa (opinión común) y provoca Paradoxa (lo contrario a la opinión común)”, explicó el comisario.

De izquierda a derecha, Joan Fontcuberta, José Miguel Cortés y Jorge Luis Marzo en la presentación de 'Fake. No es verdad, no es mentira'. Imagen cortesía del IVAM.

De izquierda a derecha, Joan Fontcuberta, José Miguel Cortés y Jorge Luis Marzo en la presentación de ‘Fake. No es verdad, no es mentira’. Imagen cortesía del IVAM.

La exposición, que acoge la galería 7 del IVAM hasta el 29 de enero, reúne obras de 50 artistas con cables a la vista, cajas de cartón en el suelo, fichas de exposición a medio montar y hasta una escalera en medio de la sala… ¿es verdad o es mentira?

Uno de los artistas participantes en la muestra es Joan Fontcuberta, Premio Nacional de Fotografía en 1998 y Premio Nacional de Ensayo en 2011, quien resaltó el hecho de que una institución como el IVAM acoja este proyecto. “Hace 40 años que vivo en el fake y no me había planteado qué es. Ésta es la primera gran exposición que intenta hacer una panorámica y categorizar el fake en el arte”, manifestó el artista cuyo trabajo siempre se ha caracterizado por intentar desmantelar lo establecido.

“La exposición cuestiona incluso la autoridad de los museos y las instituciones. Esto demuestra que el IVAM admite la autocrítica, algo fundamental para que el museo sea una plataforma de cuestionamiento. De lo contrario, sería un mausoleo”, señaló Fontcuberta.

No todas las obras expuestas en la muestra son fakes, sino que también hay infiltraciones, camuflajes y sabotajes emprendidos por artistas en todo el mundo con el objetivo de “cuestionarnos aquello que están creando las imágenes”, subrayó el director del IVAM.

La parte dedicada a los Heterónimos reúne obras inventadas secretamente por un autor (ortónimo) con la intención de que sean percibidas como realmente existentes. “Algún día la historia de la cultura tendrá que ser analizada como la historia de la falsedad”, comentó el comisario sobre esta sección. Acerca del capítulo dedicado a las Infiltraciones, el comisario de la muestra apuntó que “son trabajos que operan como parásitos, capaces de proyectar esos sueños de credibilidad de la sociedad”.

La tercera de las secciones de la muestra está dedicada a las Docuficciones, los documentales falsos que buscan desenmascarar los formatos de autoridad, utilizando las técnicas, códigos y convenciones del documental para aparentar serlo. La exposición termina con los Descréditos, con exposiciones falsas presentadas en museos y que acaban exponiendo la ficción y fragilidad de su poder.

'Fake. No es verdad, no es mentira'. Imagen cortesía del IVAM.

‘Fake. No es verdad, no es mentira’. Imagen cortesía del IVAM.

‘Elle’, de víctima a diosa

Elle, de Paul Verhoeven
Intérpretes: Isabelle Huppert, Laurent Lafitte, Anne Consigny, Charles Berling, Virginie Efira
Francia, 2016

Desde que Stanley Kubrick estrenara ‘La naranja mecánica’ en 1971 se podría pensar que los textos cinematográficos se abisman hacia el goce siniestro. Pero no sólo el cine, sino también la mayoría del arte producto de nuestra sociedad posmoderna.

Y cierto cine de Paul Verhoeven, como ‘Instinto Básico’ y, en concreto, su última película ‘Elle’, no está al margen de esa tendencia artística de presentar el goce siniestro como un rasgo estilístico y narrativo de su filmografía.

Fotograma de 'Elle'.

Fotograma de ‘Elle’, de Paul Verhoeven.

Para el poeta Schelling, lo siniestro sería “todo lo que debería haber quedado oculto, secreto, pero que se ha manifestado”. Desde esta definición dada por el poeta, Freud indaga en su ensayo ‘Lo siniestro’ sobre ese “afecto de un impulso emocional que es convertido por la represión en angustia”. Así, lo angustioso, aquello reprimido que retorna, sería lo siniestro. Lo siniestro, por tanto, tendría que ver con lo angustioso, con lo espeluznante, con lo monstruoso, con lo sádico.

La historia de Michèle -la protagonista de ‘Elle’, interpretada magníficamente por Isabelle Huppert- está abrasada por un hecho espeluznante, monstruoso que debería “haber quedado oculto, secreto”: la pulsión de muerte del padre. Una pulsión asesina que  lleva al padre a matar a 27 niños que vivían en la misma calle. Y después volver a casa, y con ayuda de su hija, hacer una hoguera donde quemar todos los muebles de su hogar. Ciertamente un suceso monstruoso porque irrumpe para destrozar esas realidades familiares y dejar a las familias sumidas en el dolor de la pérdida, en el odio y en el vacuo e ininteligible sentido de la vida.

Fotograma de 'Elle', de Paul Verhoeven.

Fotograma de ‘Elle’, de Paul Verhoeven.

El punto de ignición

Un suceso que abrasa a la protagonista. Y junto al suceso siniestro, una fotografía de ese día macabro, captada por un periodista: la imagen de Michèle cubierta con las cenizas procedentes de esa hoguera donde arde la pulsión que habita ese hogar familiar. Una fotografía que la cámara de Verhoeven enfoca hacia el rostro de Michèle-niña. Un rostro donde la huella del horror se funde con una mirada que trasluce cierto goce: horror, dolor, goce sádico. De ahí que la prensa titulase la fotografía “La niña psicópata”.

Una mirada psicópata, obviamente sádica, la captada por el periodista, que la enunciación de Verhoeven no desmiente, sino que enfatiza desde la estructura narrativa –comportamiento frío y déspota de la protagonista- hasta con el punto de vista que orienta la narración y la composición de la imagen.

Elle, Michèle, no es presentada como una víctima, sino como una diosa, cuyo pensamiento y presencia omnipotente parecen convocar a la muerte.

Igual por ello, Elle, Michèle, es una exitosa ejecutiva de videojuegos -ese nuevo soporte donde la violencia articula las historias-, porque sabe del goce siniestro que puede habitar en los sujetos. “¡Quiero que los espectadores sientan la sangre!”, amonesta a sus subordinados.

Fotograma de 'Elle'.

Fotograma de ‘Elle’, de Paul Verhoeven.

Begoña Siles

Corrupción en torno a un balneario

Un enemigo del pueblo, de Henrik Ibsen, dirigido por Iria Márquez
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 1 al 3 de julio de 2016

Hace más de 120 años, Henrik Ibsen tomó un símbolo de la pureza como el agua para hablar del deterioro de nuestra sociedad en ‘Un enemigo del pueblo’, una de sus obras maestras que este fin de semana Sala Russafa recupera en su V Festival de Talleres de Teatro Clásico (1-3 de julio).

Iria Márquez adapta y dirige la nueva versión de esta historia sobre una pequeña localidad cuya economía gira al rededor a un balneario. El conflicto entre el bien común y el interés económico saltará cuando se descubra que sus aguas están contaminadas. ¿Habrá que informar a los huéspedes y cerrar o mantener el secreto y la actividad?

Un enemigo del pueblo. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Un enemigo del pueblo. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Estamentos de poder, medios de comunicación y vidas particulares colisionan en esta trama de total actualidad. “Con el ambiente electoral que hemos estado viviendo las últimas semanas, te das cuenta de que ciertas cosas no han cambiado en más de un siglo: el intento de manipulación del pueblo, su infantilización por parte de los políticos, el discurso del miedo a perder cierto estatus de bienestar…”, apunta la directora, que ha incluido nuevos monólogos y ha creado algunos personajes para revitalizar la pieza.

“Cuando tocas un texto como éste, siempre hay que hacerlo desde el máximo respeto. Te documentas mucho sobre el autor, su estilo y estudias bien la pieza. En este caso, lo que he hecho es integrar nuevas tramas, que venían a alimentar la historia principal, y dar vida a personajes que servían para reforzar los principales mensajes de esta obra”, explica la dramaturga, actriz y directora.

El objetivo de Márquez era crear un montaje en el que los amantes de este texto pudieran reconocer el original y percibir ciertos desarrollos, que hacen avanzar un poco más la trama. En ese sentido, se ha alimentado la puesta en escena con referencias al agua como elemento fundamental, utilizando audiovisuales y ciertos apoyos en la escenografía. Además, se ha contado con la colaboración del bailarín Toni Aparisi (Premio Max 2016 al Mejor Bailarín) para diseñar el movimiento escénico en algunas partes de la representación.

Elenco de 'Un enemigo del pueblo'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Elenco de ‘Un enemigo del pueblo’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Todo ello en un montaje atemporal, con personajes vestidos en blanco y negro, al que acompaña una ambientación musical de artistas como Spiritualized, Godspeed You Black Emperor, Micah P. Hinson o Quincy Jones.

La obra está interpretada por Diego Lema, Isabel Sánchez, Pepe March, Vanessa Gradolí, Elena Marquina, Lydia Ramos, Sonia Ramada, Jorge López, Blanca Aparisi, Joan Espinosa y Salvador Muñoz, componentes de un taller de formación actoral impartido por Márquez en Sala Russafa durante ocho meses. “Lo mejor de estas experiencias es la ilusión y energía con la que enfrentan el proyecto, te devuelven una frescura y pureza que está en la esencia del teatro y que es totalmente contagiosa”, afirma Márquez.

El espectáculo se estrena el viernes 1 de julio y podrá verse hasta el domingo, dentro de la programación del V Festival de Talleres de Teatro Clásico que concluye su programación la próxima semana con la muestra de Teatro-Danza Inclusivo ¿Diez y… ocho? que tendrá lugar el próximo 10 de julio y que echará el telón a la V temporada de Sala Russafa.

Cartel de 'Un enemigo del pueblo'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Cartel de ‘Un enemigo del pueblo’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Una coreografía seductora

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral
Serie de 10 dibujos creado en técnica mixta sobre papel Fabriano de 300 gramos
Taller Indusart
C / Clero, 6 bajo. Valencia

Entre-dos, serie de 10 dibujos creados mano a mano por Hélène Crécent y Rafa de Corral  para  Russafart 2016, lleva inscrita la tensión surgida de la fusión de los dos universos pictóricos tan diferentes de estos artistas. Crécent y De Corral han creado una coreografía seductora con las figuras abstractas y conceptuales más emblemáticas de sus respectivos universos pictóricos.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Figuras crepitantes

La pintura de Hélène Crécent está habitada, principalmente, por figuras abstractas: “manos llameantes”, “bolas enmarañadas”, -“de pelo”, matiza la artista-, “cuerpos contorsionados, sin rostro y sin sexo”, “bocas-vaginas dentadas”. Figuras dibujadas con mina de plomo sobre un fondo blanco y salpicadas con golpes de color rojo, verde, azul. Figuras de trazo curvo, inmediato, fogoso. Figuras crepitantes.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Figuras ingrávidas

En cambio, en la obra de Rafa de Corral gravitan misteriosas piezas de rasgos arquitectónico-geométricos que brotan de una superficie acuosa, metálica o flotan sobre un espacio nuboso, etéreo.  Estas piezas, dibujadas con un trazo firme, recto y preciso, fluyen ingrávidas por el espacio conceptual futurista de la obra de Rafa de Corral. Figuras ingrávidas, densas piezas arquitectónico-geométricas, donde la levedad de la existencia se hace metáfora.

Cuatro piezas de 'Entre-dos', de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Cuatro piezas de ‘Entre-dos’, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Fusión

Entre-dos es el resultado de la fusión de estos dos mundos pictóricos                    “formalmente tan diferentes”, como considera Hélène Crécent. “Aún así -precisa la artista- pensamos que podría ser un reto pintar y exponer juntos”.

Una experiencia cuyo resultado, señala Rafa de Corral, “ha sido espectacular tanto desde un punto de vista formal como de fondo. En mi opinión se ha producido una simbiosis en un principio lúdica, pero si ahondas más en cada pieza sorprende la frescura y el contenido tan potente”.

Las figuras crepitantes -“manos llameantes” y “bolas enmarañadas”- y las figuras ingrávidas -las piezas arquitectónico-geométricas- componen, en estos diez dibujos, un juego rítmico y colorista de movimientos. Las figuras se desplazan marcando el compás pasional de un tango; se atraen y se repelen connotando la pasión seductora que emana entre lo femenino y masculino.

Los dibujos de “manos llameantes” y de “bolas enmarañadas” de Hélène Crécent denotan una feminidad que arde, que quema. Por lo contrario, las piezas arquitectónico-geométricas de Rafa de Corral emanan una masculinidad que intenta escindir el fuego femenino.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Hélène Crécent describe el proceso creativo como “mágico y excitante”. Y añade: “El primer dibujo lo hicimos conjuntamente en la misma mesa de manera muy concentrada y espontánea a la vez. Entendimos que la fusión podía funcionar. Pero empezó a complicarse: la fuerza de mis “bolas de pelo” podían comerse la fuerza de los elementos arquitectónicos de Rafa. No se trataba de una lucha de poder. Non obstante, empezamos a competir, pero con amor, somos amigos”.

“Entonces, Rafa empezó a utilizar la mina de plomo, herramienta importante en mi obra, creando una superficie color plomo negra y brillante. Me impresionó y respondí con un personaje rojo. Luego, Rafa cambió su paleta por tonos fluorescentes pintados con spray. Él se adaptó y yo me tranquilicé, frente a la tensión creada, enrollándome o enroscándome en sus arquitecturas irreales, amenazantes y atractivas a la vez, como si fuera un juego sexual  pasional”, concluye Crécent.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Begoña Siles

Pintores pintados

Retratos como reflejo del tiempo, de Blas Parra
Tapinearte
C / d’En Bou, 10. Valencia
Hasta el 24 de abril de 2016

“Las posibilidades del retrato son infinitas. Lo más importante es que el semblante del retratado refleje su actitud hacia el mundo, su particular relación del yo con el universo”. Así lo afirma Blas Parra, artista polifacético que practica la pintura, la escritura y la labor editorial en El Nadir, además de traducir obras de teatro.

Su última exposición, ‘Retratos como reflejo del tiempo’ se puede visitar en Tapinearte hasta el 24 de abril. Reúne retratos de siete pintores de distintas épocas, desde Rembrandt a David Hockney pasando por Morisot, Mary Cassatt, Jackson Pollok, Larry Rivers y Pierre Bonnard. Piezas aparte de trasfondo político, Familia Real Española actualizada con fondo de bandera republicana y US First Ladies (Primeras damas USA).

Retrato de Larry Rivers, por Blas Parra. Imagen cortesía del autor.

Retrato de Larry Rivers, por Blas Parra. Imagen cortesía del autor.

La elección de estos artistas no es arbitraria. “Cada retratado alude a un tipo de libertad que la sociedad propone y el poder niega”, dice Parra. “Las políticas artísticas institucionales divulgan y ocultan, pero cuanto más divulgan más ocultan porque se basan en la selección crítica y el mercado. Todos los pintores que retrato superaron las limitaciones y reparos del medio social que supieron utilizar en su provecho”.

Parra es licenciado en Derecho, fue funcionario relacionado con la gestión de museos, ha ganado un par de premios literarios y presentados varias exposiciones individuales y colectivas: Galería La Nave, La Llotgeta, Galería Benassar (Madrid), Ibercaja (Valencia) Reales Atarazanas, Universidad Politécnica, Diario Levante, etcétera.

Jackson Pollock, por Blas Parra. Imagen cortesía del autor.

Jackson Pollock, por Blas Parra. Imagen cortesía del autor.

“Me siento un expresionista desplazado de algún centro con virajes hacia lo pop”, indica. “Trabajo todos los materiales, papel, cartón, madera, lienzo. Utilizo el gouasche, la acuarela, el acrílico, el óleo. Desde 1998 que presenté mi exposición en las Atarazanas con más de 50 retratos de escritores y prólogo de Bonet, practico el género retrato de iconos de la cultura, además de bodegones (collages) y algunos paisajes”.

También se ha hecho un autorretrato “y en cada retrato a partir de autorretratos de pintores que admiro me pinto yo mismo como ser virtuoso y a la vez desvalido, ambicioso y hasta tosco, en el sentido de nunca pulido, imperfecto. Las posibilidades del retrato son infinitas”.

Parra admira la obra de Antonio López, pero detesta “su mentiroso y congelado retrato de la realeza”. Cita como ejemplo de lo opuesto el gran retrato de Goya en el Prado y el encargo a Lucien Freud del retrato de la Reina Isabel de Inglaterra.

Rembrandt, por Blas Parra. Imagen cortesía del autor.

Rembrandt, por Blas Parra. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

¿Por una Internet sin censura?

Internet Freedom Festival
Las Naves
C / Juan Verdeguer, 16. Valencia
Desde el martes 1 al domingo 6 de marzo de 2016

Más de 700 profesionales de 74 países diferentes que trabajan por una internet sin censura llenarán las salas de Las Naves desde mañana y hasta el próximo domingo. El Internet Freedom Festival abordará en 166 sesiones cuestiones como derechos humanos, la lucha contra la violencia de género o la vigilancia gubernamental.

Internet ya no es sólo una herramienta más de comunicación, sino que ha pasado a usarse como arma de control y abuso de poder. Según sus organizadores, las restricciones a las que somos sometidos “afectan de la misma manera a un periodista que tiene que mantener seguras sus fuentes contra el cartel en México o a un ciudadano chino que no puede acceder a contenidos censurados por su gobierno”.

Ante el creciente interés político y corporativo en controlar internet, el objetivo del Internet Freedom Festival es reunir a todos los individuos y organizaciones que trabajan para mantener libre la red con el fin de establecer objetivos comunes, aprovechar oportunidades, analizar las debilidades existentes y evitar amenazas potenciales. Además, pretende compartir recursos y conocimientos con el fin de mejorar las estrategias a la hora de enfrentarse a los obstáculos para un libre acceso a Internet.

Internet Freedom Festival. Imagen cortesía de Las Naves.

Internet Freedom Festival. Imagen cortesía de Las Naves.

Disidencia en Latinoamérica

Entre las sesiones que se realizarán esta semana se encuentra ‘El malware contra la disidencia política en Latinoamérica’, en la que participa una de las investigadoras más importantes del mundo en materia legal de privacidad y libertad de expresión, Joana Varon. Será el martes 1 de marzo a las 15.00 horas.

El jueves, a las 11.00 horas, tendrá lugar la sesión ‘Smart cities: ¿Redes de personas, redes de vigilancia?’ En ella se debatirá acerca de qué tipo de datos se han recabado en torno a las ciudades y la población, cómo debe ser procesada y presentada esta información y en qué medida debe ser pública o privada.

También este jueves, a las 18.30 horas, tendrá lugar la mesa redonda ‘Privacidad, gobierno transparente y libertad de información’. En ella participarán el conseller de Transparencia, Manuel Alcaraz; Renata Ávila, de la World Wide Web Foundation (creada por el “padre” de internet, Tim Berners-Lee); Malén Aznárez, presidenta de Reporteros sin Fronteras España; e Ignacio Escolar, director de eldiario.es.

Por otro lado, el sábado a las 10.00 horas habrá un ‘Taller de seguridad digital para periodistas de habla hispana’. Será impartido por Javier Garza, periodista mexicano experto en herramientas digitales para la protección de periodistas. Garza es autor de numerosos artículos sobre la violencia y el narcotráfico en su país, entre los que se encuentra “El peligro de entrevistar a El Chapo”, donde critica el encuentro entre el actor Sean Penn y el narcotraficante mexicano.

Uno de los acontecimientos más importantes del festival será la instalación del segundo nodo Tor del mundo (el único fuera de Estados Unidos) en la biblioteca de Las Naves. Tor es una red cuyo objetivo es cambiar el modo de enrutado tradicional, el que todos solemos utilizar, con el fin de mantener el anonimato y la privacidad de los datos. Con este navegador, cualquier persona que sea susceptible de persecución en su país de origen podrá utilizar la red sin miedo a ser detenido.

EL Internet Freedom Festival nació por la necesidad de “tender puentes entre organizaciones y profesionales muy diferentes pero que comparten un mismo objetivo: luchar contra la vigilancia indiscriminada y la censura en Internet”, según los organizadores del evento. Es el segundo año consecutivo que se celebra en Las Naves de Valencia (el año pasado bajo el nombre de Circumvention Tech Festival).

Internet Freedom Festival. Imagen cortesía de Las Naves.

Internet Freedom Festival. Imagen cortesía de Las Naves.