Memoria del desarraigo

VIII FESTIVAL DE LA IMAGEN DE AMÁN.
‘MEMORIA DEL DESARRAIGO’
Rocío Villalonga.
Comisaria: Linda Al Khoury (Directora del Festival de la Imagen de Amán)
Instituto Cervantes de Amán
Hasta el 30 de mayo de 2019.

A partir de una acuciosa revisión de ciertos vídeos grabados en Super-8 por su padre, durante sus viajes por diversas ciudades, Montevideo, Nueva York, Londres, etc. en la década de los 60, lejos de la pretensión de convertir ese material en postales turísticas, Rocío Villalonga muestra una ciudad construida por acumulación. Se trata de imágenes comunes que deconstruye para conformar un discurso crítico a la sociedad urbana moderna. Dentro de estos discursos artísticos tenemos a Walter Benjamin que reliza una crítica urbana también apoyada en las vivencias directas de la ciudad. Para la artista, al igual que Benjamin, la fotografía es una representación reproductible capaz de ir más allá de la contemplación pasiva y ritual de las élites. La fotografía como un medio de masas cuyo papel indudablemente puede contribuir a la construcción de conciencia (Benjamin, 1936).

Vista de la instalación de ‘Memoria del desarraigo’ de Rocío Viollalonga. Imagen cortesía Instituto Cervantes de Amán.

En esta ocasión, Rocío Villalonga, en un constructo de un poema visual apocalíptico, muestra la heterogeneidad y dispersión de signos identitarios que se velan, empleando para ello la fragmentación y la imagen velada y superpuesta que configura el imaginario de una memoria de desgarro, silencios recuerdos y olvidos. Memoria del desarraigo es un grito de la artista para mostrar la desposesión del que se traslada en un desencuentro de raíz con su yo. Se trata de fragmentos velados, acumulaciones, deconstrucciones de ciudades y personajes desposeídos de su identidad que dan muestra de la soledad, la incomunicación y el aislamiento dentro de unas urbes activas y superpobladas.

‘Lost identity’, Rocío Villalonga, ‘Memoria del desarraigo’. Imagen cortesía Instituto Cervantes de Amán.

La muestra se construye a modo de instalación en la que la ciudad se presenta informe, amontonada. La artista recurre a aquellas películas analógicas rescatadas que proyecta y superpone para crear un vídeo en el que la presencia suya está presente en un audio de acumulaciones, su respiración, la manipulación de proyectores, voces y radio. A partir de ello reproduce los fotogramas que en forma de instalación se ordenan y superponen. Las películas registran espacios urbanos sin sentido explícito, aparentemente no formulados, como proceso de amontonar experiencias temporales, en un sentido visual particular, sin énfasis en nada único. Se trata de la misma mirada que como espectadores tenemos en la ciudad, tonde los objetos dispersos y sin orden aparente se acumulan en nuestra retina. Repetición de lo común, donde se explora las estructuras de poco sentido y el vacío urbano-humano dentro de la acumulación. Pero más allá de la ciudad como infraestructura, la autora nos quiere incidir en el aspecto humano-deshumanizado de ese hábitat. Para ello se centra en entablar relaciones con personas que habitan en su ciudad de procedencia y situación diversa. Todos ellos poseen un rasgo en común, el sueño emancipatorio truncado. Protagonistas del desarraigo, deconstruyen sus vidas para construirlas de nuevo en una nueva realidad diletante, en la que el yo y el otro se funden en un instinto de supervivencia. Es la necesidad de fusionarse en una nueva realidad la que desfigura su YO a través de la relación con el otro.  Rasgos en común que configuran retratos del que no pertenece a ningún lugar, identidades acumulativas, la suma de las opciones no elegidas, las prioridades sin definir, las contradicciones perpetuadas. Unas imágenes que la autora trabaja con mimo y respeto para luego deconstruirlas en una de las obras que aquí presenta con la fusión de fragmentos y en otra con rostros velados por la sobre impresión en tul de seda como metáfora del velo que la propia dinámica de la ciudad impone al que no pertenece a…

Vista parcial de ‘Memoria del desarraigo’ de Rocío Villalonga. Imagen cortesía Instituto Cervantes de Amán.

La acumulación como algo característico del espacio urbano resultante de una modernización fragmentaria e insensible, es la que configura esta serie artística Memoria del desarraigo que Rocío Villalonga presenta por primera vez en el Instituto Cervantes de Aman.

El proyecto, forma parte de las actividades del Festival de la Imagen de Amán organizadas por Darat Al-Tasweer en colaboración con numerosas instituciones, entre las que se cuenta el Instituto Cervantes de Amán, la Embajada de España y la Galería Nacional Jordana de Bellas Artes.

Antonio Lázaro
Director Instituto Cervantes de Amán

Una inédita Cristina García Rodero en Praga

‘Con la boca abierta’, de Cristina García Rodero
Instituto Cervantes de Praga
Na Rybnícku 536/6, 120 00 Praga (República Checa)
Hasta el 6 de junio de 2016

‘Con la boca abierta’ es la primera retrospectiva temática de Cristina García Rodero, y abarca desde los primero trabajos fotográficos de finales de los setenta, hasta la actualidad. La exposición está compuesta por cincuenta y cinco imágenes de las más treinta mil que se han revisado para esta muestra, donde la mayoría de las fotografías seleccionadas son inéditas, rescatadas para un proyecto que durante cuarenta años Cristina García Rodero se guardó en el bolsillo para dejarnos ahora “con la boca abierta”.

“La memoria en ocasiones es perezosa. Necesita apoyos para evocar situaciones enterradas en el olvido. La fotografía es una de las muletas en las que se apoya un tipo de memoria llamada episódica, que funciona como un hangar en el que la psique almacena la información que tiene un significado de carácter personal. Cuando ojeamos el álbum familiar o escarbamos en el arcón de las fotos viejas, se pone en marcha la sala de máquinas de esta memoria biográfica. A veces con resultados sorprendentes, pues las instantáneas no siempre evocan los mismos hechos ni provocan las mismas sensaciones. Algunas de las fotografías de nuestro círculo más íntimo, sólo algunas, activan recuerdos que pensábamos perdidos. Lo expresa muy bien el conocido arranque de la canción de Luz Casal: Cada vez que veo tu fotografía descubro algo nuevo que antes no veía. Esta recuperación de vivencias ante algunos de nuestros tesoros fotográficos privados es un fenómeno común. Lo que no es tan frecuente es que nuestra memoria biográfica active emociones íntimas contemplando fotos en las que aparecen personajes desconocidos. Ese es el efecto que producen las fotografías de Cristina García Rodero. Una extraña familiaridad que puede definirse de varios modos, aunque todas podrían concentrarse en un sustantivo: arte”. (Florentino Moreno Martín, Universidad Complutense de Madrid)

'El sueño de Ariadna', de Cristina García Rodero. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

‘El sueño de Ariadna’, de Cristina García Rodero. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

La muestra comienza con una fotografía del nacimiento de un niño que, al exhalar su primera bocanada de aire, nos otorga el principio de todo; desde allí navegaremos por los más profundos sentimientos del ser humano, cazados magistralmente por la profundidad y verdad que Cristina García Rodero impronta en su trabajo, acabando el viaje fotográfico con el último suspiro de un velatorio en Georgia.

“’Con la boca abierta’ sigue siendo de interés antropológico y es también un ensayo sobre Antropología del cuerpo. Presenta el ciclo de la vida en vidas diversas que trascurren con la boca abierta. Y explora todo el espectro de significados que se asocian a lo que claramente no es un solo gesto. Son en realidad muchos gestos que generan los músculos faciales, a los que la Anatomía atribuye la mayor responsabilidad sobre la mímica. La boca abierta en los rituales proporciona la base iconográfica del grito que se desplaza a lo largo del eje que va de la euforia al dolor, del pánico a la satisfacción plena, de la más extrema llamada dirigida hacia otras personas a la sensación más aguda de subjetividad afectada. La boca abierta puede convertirse en signo focal y llegar a anular el resto de la cara y en particular los ojos que se cierran o se tornan meramente redundantes. Y además activa codificaciones genéticas que poseemos los seres humanos como especie y que reconocemos en primates e incluso en mamíferos. Es interesante  seguir cómo las aperturas y cierres de los ojos y de la boca están a menudo interrelacionados: a veces se refuerzan y otras se contradicen”. (Honorio M. Velasco, catedrático de Antropología Social y Cultural. UNED)

'Venciendo el mal en Chivacoa, Venezuela', de Cristina García Rodero. Fotografía cortesía del Instituo Cervantes.

‘Venciendo el mal en Chivacoa, Venezuela’, de Cristina García Rodero. Fotografía cortesía del Instituo Cervantes.

 

 

EL INFLUJO INTERNACIONAL DE EL QUIJOTE

‘Quijotes por el mundo’
Instituto Cervantes
Salas de exposiciones y red de bibliotecas
San Juan (Puerto Rico), Nueva York y Chicago (Estados Unidos), Londres (Reino Unido) y Rabat (Marruecos)
Hasta el 12 de octubre de 2016

La exposición ‘Quijotes por el mundo’, compuesta por 185 ediciones de Don Quijote de la Mancha en 56 lenguas, reúne por vez primera fondos de las 60 bibliotecas del Instituto Cervantes en todo el mundo. Con ella, se rinde homenaje a la presencia universal de la novela cervantina y a los traductores que la han convertido, a lo largo de 400 años, en uno de los libros más editados en todos los idiomas y en referente de la literatura española.

La exposición evidencia el influjo mundial el Quijote, una obra que desde 1612 se ha traducido -de manera íntegra o parcial- a más de 140 lenguas y variedades lingüísticas diferentes, y continúa traduciéndose hoy a nuevos idiomas como el coreano o el guaraní. El comisario es José Manuel Lucía Megías, vicedecano y catedrático de Filología Románica de la Universidad Complutense (Madrid), presidente de la Asociación de Cervantistas y coordinador académico del Centro de Estudios Cervantinos.

La muestra aborda por qué tantas lenguas y culturas se han acercado a la obra hasta el punto de convertirla en una de las más traducidas (la segunda del mundo después de la Biblia, según algunas tesis); por qué triunfó desde sus primeros años, cómo Gustavo Doré fijó el imaginario quijotesco, cómo grandes pintores han reflejado las aventuras de don Quijote y Sancho Panza o la forma en que se sigue ilustrando hoy en día.

Cartel de la Metro Goldwyn Mayer, presente en la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Cartel de la Metro Goldwyn Mayer, presente en la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Los libros expuestos proceden exclusivamente de la red de bibliotecas del Cervantes, que conservan una de las colecciones más completas del Quijote en diferentes lenguas, y que ahora por primera vez se exhibe y difunde para el gran público.

‘Quijotes por el mundo’ es un reconocimiento a la labor de los traductores, figura imprescindible de la difusión de la literatura en países que no comparten la misma lengua. Sin su mediación, el Quijote nunca habría alcanzado tal repercusión mundial, ya que el público no hispanohablante no habría podido conocerla ni disfrutar de ella.

El recorrido por la traducción a lo largo del siglo XVII hasta la actualidad es también un camino por el hispanismo y por el triunfo de éste en zonas muy alejadas, como la India, Vietnam o Corea, donde se ha traducido el Quijote directamente del español en los últimos años. En otros casos, las traducciones se efectuaron a partir de lenguas intermedias de cultura, como el francés, el inglés, el alemán o el ruso.

Ilustración de El Quijote perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Ilustración de El Quijote perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Además de las 185 publicaciones impresas, el visitante tiene la oportunidad de escuchar cómo suena hoy el Quijote en casi una treintena de lenguas. Para ello, el Instituto ha grabado en vídeo a otros tantos lectores de sus bibliotecas mientras recitan el fragmento ‘La definición de la poesía’, perteneciente al capítulo 16 de la segunda parte del Quijote.

La instalación audiovisual permite oírlo en idiomas como el bengalí, polaco, árabe, hindi, tagalo o turco. El español de España está representado por Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes, mientras que al español de Hispanoamérica le pone voz Alicia Mayer, directora del Centro de Estudios Mexicanos de la UNAM en Madrid (México fue el primer país hispanoamericano donde se editó el Quijote). Asimismo tres lectores han grabado dicho fragmento en las lenguas cooficiales de España: catalán, euskera y gallego.

Por su parte, los ciegos podrán leer la obra a través del tacto, ya que se incluyen traducciones al braille, sistema de escritura y lectura que les permite acercarse a la obra. Para las personas invidentes se ha colocado parte de los 17 volúmenes de 120 páginas que ocupa el Quijote completo en braille, según la edición que la ONCE publicó en el 2004.

Ilustración de El Quijote perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Ilustración de El Quijote perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Las aventuras quijotescas también se han volcado a otros lenguajes artísticos, entre ellos el cine. La exposición dedica un espacio a las adaptaciones cinematográficas: se proyecta la película El Quijote cabalga por el cine, dirigida por Javier Rioyo, actual director del Instituto Cervantes de Lisboa, y se exhibe una veintena de carteles de películas inspiradas en la novela y realizadas en diferentes épocas y países.

Buena parte de las traducciones a otras lenguas han sido adaptaciones infantiles o juveniles: los futuros lectores del Quijote han sido un motor importante de la industria editorial y la difusión de la obra cervantina por todo el mundo. De ahí que se dedique una sección a estas múltiples adaptaciones.

 

El Cervantes viajero en imágenes

Miguel de Cervantes o el deseo de vivir
Fotografías de José Manuel Navia
Instituto de Cervantes
C / Alcalá, 49. Madrid
Hasta el 1 de mayo de 2016

Este año 2016 se conmemora el cuatrocientos aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes, un hombre que en innumerables ocasiones ha quedado eclipsado por la proyección de la figura quijotesca de su gran creación literaria. Por ello, hay quien cuatro siglos después -contemplando la vigencia que conservan sus grandes obras- insiste en dotar a nuestro gran autor de una visión actual.

Cervantes, más que ningún otro, se acercó «al tuétano del país, a la médula” al escribir sobre “la España real de la que ahora hablan tanto políticos y periodistas, y al dar voz a aquellos que no la tienen”. Quien pronuncia esta frase es José Manuel Navia, un filósofo de carrera y fotógrafo de profesión que se atreve a considerar que la fotografía tiene que ver más con la literatura que con las artes plásticas. Es precisamente esta primera disciplina la que sirve de denominador común en muchos de sus trabajos.

Ítaca. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Ítaca. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Los biógrafos más modernos («porque los antiguos tendían, a veces, a disfrazar la historia de literatura para engrandecer al personaje», dice Navia) concuerdan en que la vida de Cervantes está “llena de lagunas”, lo que ha servido como “estímulo” a Navia para “hacer casi lo que quisiera” durante su periplo por los lugares que recorrió el escritor a lo largo de su vida. Y no son pocos. Su carácter aventurero, “muy de su época”, lo llevó desde Madrid hasta Argel, pasando por Nápoles o Sevilla, siendo testigo y partícipe de verdaderos hitos históricos como la Batalla de Lepanto.

“Viajó una barbaridad para su tiempo. De Madrid a Sevilla eran diez días de viaje en una mula”, cuenta Navia. Sus trayectos, enfocados desde un punto de vista actual y documental (como casi todo lo que hace Navia), pueden contemplarse hasta el día 1 de mayo en la sede del Instituto Cervantes de Madrid. Las 66 fotografías que componen la exposición titulada ‘Miguel de Cervantes o el deseo de vivir’ -organizada por Acción Cultural Española (AC/E) y por el Instituto Cervantes- pretenden mostrar al espectador “en qué se fijaría Cervantes si hoy volviese a pasear por aquellos lares”.

“No me interesaba andar buscando lo que queda del mundo de Cervantes porque si no acabas haciendo un libro de monumentos”, explica Navia. Así, la imagen que da el pistoletazo de salida a la historia de la vida de Cervantes es la de unos títeres, en alusión a su infancia. Una imagen capturada en Alcalá de Henares (donde nació Cervantes en 1547), que aparece junto a otra de un penitente durante una procesión, que muestra “la ilusión y los rigores de un país obsesionado por la limpieza de sangre”.

Lepanto. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Lepanto. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Tras una instantánea de Córdoba, ciudad de donde procedía su familia paterna y en la que Cervantes pudo pasar algunos años de su infancia, Navia nos lleva a Madrid, donde un joven Miguel, aspirante a escritor, acude a los estudios del maestro Juan López de Hoyos, en la calle de la Villa. Las imágenes del Madrid contemporáneo dejan clara la intención de Navia en este trabajo: volvemos a esta hipotética óptica actual de Cervantes cuando vemos a una joven que se enciende un cigarro sentada en una terraza en un céntrico barrio popular de Madrid.

En diciembre de 1569, Miguel (pues Navia ha de tratarle familiarmente sin remedio) se traslada a Roma “al servicio del cardenal Acquaviva”. Abandona España “para evitar una amenazadora sentencia”: es acusado de herir en un duelo a Antonio Sigura, un maestro de obras. Viaja por Italia hasta convertirse en soldado, y bajo ese rol pasea por los Quartieri Spagnoli de Nápoles, que también tienen su espacio en la exposición. Según José Manuel Navia, “siguen siendo prácticamente como en el siglo XVI”.

La Batalla de Lepanto tiene, por supuesto, su hueco en Miguel de Cervantes o el deseo de vivir. “Fueran por donde fueran esos barcos combatientes -reflexiona Navia-, debían de pasar por Ítaca”. Señala el fotógrafo la imagen que muestra la isla y exclama: “¡qué bonito que Cervantes pasara por allí habiendo leído ya a Homero!”. El texto que corona las fotos que ilustran este periodo reza: “Don Quijote será, simple y llanamente, un manchego transfigurado en héroe homérico”.

Magreb. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Magreb. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

La importancia del Magreb

Herido de gravedad en combate y con el brazo izquierdo inútil de por vida, el intrépido Cervantes aún intervendría en otros episodios bélicos que le llevarían por el Magreb, origen del mundo morisco “que siempre tendrá presente”. Dada su importancia, son numerosas las fotografías que detienen el tiempo de esta fase vital de nuestro más ilustre escritor, cuyas protagonistas son a menudo mujeres rodeadas de colores cálidos en calles y playas que no parecen haber cambiado demasiado con el paso de los años. En esta parte del recorrido sitúa también Navia los cinco años de cautiverio en Argel y su llegada posterior a Orán, tras un breve paso por Portugal.

Llegará, por fin, a Sevilla. Y lo hará solo, a pesar de haberse casado poco antes con la joven Catalina de Esquivias. “Me apetecía mostrar que llega a lo mundano”, dice Navia sobre las fotos que hablan de Andalucía. En Sevilla, verdadera capital económica de España por entonces, “es donde Cervantes vive la vida desenfadada y mundana”. Así, podemos ver a las señoras de pelo corto, lacado e idéntico, que pasean por las calles encaladas, los peculiares personajes callejeros, la espalda de una mujer bonita y las tabernas y pensiones donde Cervantes se hospedaría durante su labor como recaudador de impuestos, que le llevaría por pueblos andaluces como Montilla, Écija, Estepa o Castro del Río.

Playa San Juan. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Playa San Juan. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Los títeres retornan a la exposición de Navia al volver Miguel de Cervantes a Valladolid donde lo encontramos en 1604. “Será el momento de regresar al hogar y dedicar los años que le queden al oficio de la escritura”, tras haber recorrido numerosos lugares y aventuras. Es en estos años cuando publica las dos partes del Quijote (1605 y 1615) y es por ello que La Mancha (con sus molinos captados de una manera alejada de la tradicional, sus asadores en carreteras lluviosas, un casino o las Lagunas de Ruidera) ocupa un lugar destacado en ‘Miguel de Cervantes o el deseo de vivir’.

Una última etapa en Madrid (llama especialmente la atención una fotografía de un teatro con sus butacas tapadas con sábanas “para que no se empolve”: “una metáfora visual de que Cervantes no tuvo éxito como dramaturgo”) y unas fotografías de Barcelona en la noche de San Juan, fiesta en la que Don Quijote y Sancho ven el mar por primera vez en la Segunda Parte del Quijote, cierran esta exposición, que viene a ser una oda a la vida, un cántico a la libertad que Navia ha llevado a cabo en soledad -su estado preferido para trabajar-, sin prisas, esperando a veces durante horas o dando de inmediato con la imagen perfecta.

Navia, amigo de la secuencia y enemigo de los ‘selfies’ y del abuso de los retratos, aboga por la práctica del ‘documentalismo lírico’, un concepto utilizado por Walker Evans, fotógrafo americano conocido por documentar los efectos de la Gran Depresión. De ello se ha servido para perseguir a Cervantes, pues hoy parece estar más vivo que nunca.

Campo de Criptana. Fotografía de Navia por cortesía del Instituto Cervantes.

Campo de Criptana. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Pepe Gimeno en el Instituto Cervantes de Chicago

Grafía Callada, de Pepe Gimeno
Instituto Cervantes de Chicago
31 W Ohio St. Chicago
Del 9 de febrero al 29 de marzo de 2016

Tras su paso por el Type Directors Club (TDC) de Nueva York, la exposición Grafia Callada, del diseñador valenciano Pepe Gimeno, sigue su viaje norteamericano que le lleva ahora hasta el Instituto Cervantes de Chicago, donde estará hasta el 29 de marzo. La muestra está conformada para ser vista como libro, pero desde el punto de vista de una lectura gráfica. La acción intencionada de separar contenido y forma, convierte la estructura gráfica del libro en su argumento.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno, en el Type Directors Club de Nueva York.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno, en el Instituto Cervantes de Chicago.

El proyecto está realizado en su totalidad con materiales y residuos encontrados en la playa. Con ellos, Pepe Gimeno ha creado sugerentes aproximaciones formales de distintas escrituras, antiguos jeroglíficos, alfabetos binarios y un buen número de motivos hasta conseguir que los fragmentos de piedras, cañas, tapones de plástico, restos de juguetes, conchas, colillas y cristales, se conviertan en mensajes cargados de expresión y de una enorme fuerza poética.

La exposición del libro se puede abordar con una doble mirada: una, con la lectura secuenciada y ordenada del conjunto de impactantes imágenes que contiene el libro, y la otra, con la observación directa y detallada de los objetos con los que están compuestas las sorprendentes piezas originales, dobles páginas en tamaño grande que conforman las páginas del libro.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno, en el Type Directors Club de Nueva York.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno, en el Instituto Cervantes de Chicago.

En el Instituto Cervantes de Chicago se exhibirán 20 de las 57 piezas que conforman su libro ‘Grafía Callada’, una colección de páginas compuestas a partir de materiales reciclados que revelan la fuerza de comunicación a través de los símbolos y sin necesidad de palabras.

Durante la inauguración el diseñador ofrecerá una conferencia para hablar sobre el proceso creativo que ha desarrollado a lo largo de los últimos quince años. Su trabajo es de carácter personal y se sitúa dentro del arte experimental y gráfico. Además de Nueva York y Chicago, Grafía Callada viajará a partir del mes de junio a Miami, al  Centro Cultural Español de Cooperación Iberoamericana.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno. Type Directors Club.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno. Instituto Cervantes de Chicago.

 

Los 400 ‘maravillosos’ años de Cervantes

Miguel EN Cervantes. El retablo de las maravillas, de Miguelanxo Prado y David Rubín
Organizado por Acción Cultural Española (AC/E), Comunidad de Madrid e Instituto Cervantes
Museo Casa Natal de Cervantes
C / Mayor, 40. Alcalá de Henares, Madrid
Hasta el 14 de febrero de 2016

El Museo Casa Natal de Cervantes en Alcalá de Henares acoge desde el 15 de octubre la exposición Miguel EN Cervantes. El retablo de las maravillas, organizada por Acción Cultural Española (AC/E), Comunidad de Madrid e Instituto Cervantes, para conmemorar el 400 aniversario del fallecimiento del escritor que tendrá lugar en 2016.

El proyecto, concebido y comisariado por el equipo “i con i”, muestra la fascinante figura que fue Miguel de Cervantes a través de uno de sus ocho entremeses, El retablo de las maravillas, obra en la que el autor aborda el binomio ficción/realidad y de gran carga autobiográfica.

Detalle de la cubierta de Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Detalle de la cubierta de Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

El lenguaje elegido es el de la ilustración, un lenguaje que permite generar esa experiencia de viaje del pasado y acercar un relato histórico al público actual, incluido el público familiar. Miguelanxo Prado, dibujante realista Premio Nacional del Comic en 2013, cuenta la vida de Cervantes acentuando el discurso de la realidad. David Rubín, uno de los historietistas españoles más reconocidos en los últimos años, narra la historia de El retablo, dentro del mundo de la ficción.

Miguel de Cervantes tuvo una vida tan apasionante como poco conocida. Fue espía de Felipe II, trabajó para la Iglesia, vivió un asalto pirata en alta mar, estuvo preso, fue recaudador de impuestos, marido intermitente, viajero incansable… Sin embargo, su gran éxito, El Quijote, eclipsó su figura, y un halo de misterio rodeó siempre su existencia.

Ilustración de Miguelanxo Prado, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Ilustración de Miguelanxo Prado, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Miguel EN Cervantes plantea escenas biográficas de Cervantes ilustradas por Miguelanxo Prado en conexión con El retablo de las maravillas dibujado por David Rubín. Prado perfila el físico del escritor y su trayectoria vital, recreando los escasos datos ciertos sobre su biografía, con un lenguaje realista, mientras que Rubín traslada la acción de El retablo a viñetas y pone rostro a sus personajes.

El discurso expositivo está organizado en tres partes. La primera narra las escenas de la vida cotidiana de Cervantes junto con la presentación de los personajes del entremés. En segundo lugar, presenta escenas del Cervantes escritor coincidiendo con la parte de mayor acción del entremés; para terminar con el alter ego de Cervantes y la crítica social, al tiempo que se desarrolla el desenlace de El Retablo.

Dibujo de David Rubín, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Dibujo de David Rubín, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

La exposición contrapone dos niveles narrativos, el de la realidad, correspondiente a la vida del autor, y el de la ficción, representado por su famoso entremés. En su recorrido se van desgranando temas universales como la clase social, el amor, la familia, el dinero, la educación, la religión, la profesión del escritor y el alter ego presentes tanto en la vida como en la obra de Cervantes.

El objetivo de la exposición es conocer el apasionante personaje que fue Miguel a través de la relectura de una de sus obras de teatro que no vio representada en vida, El retablo de las maravillas.

Ilustración de Miguelanxo Prado. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Ilustración de Miguelanxo Prado. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Exposición itinerante

Miguel EN Cervantes, producida por Acción Cultural Española, la Comunidad de Madrid y el Instituto Cervantes, se presenta en dos formatos. El primero que, tras su presentación en el Museo Casa Natal de Cervantes de Alcalá de Henares, itinerará por varias sedes nacionales y un segundo formato, más sencillo y adaptable, que permitirá la presentación simultánea de varias copias en algunos de los centros del Cervantes como los de Túnez, Nápoles o Burdeos y en otras sedes internacionales.

Dibujo de David Rubín, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Dibujo de David Rubín, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

 

Sebastiá, Ren Bo y Rafols en el Cervantes de Pekin

Carlos Sebastiá, Ren Bo y Gisela Rafols. Instituto Cervantes.
A1 Gongti Nanlu
100020 Chaoyang Pekín (CHINA)
Lunes a jueves de 10 a 18 h. viernes de 10 a 14,30 h.
Hasta el 17 de marzo

Éste proyecto expositivo nos llega de la mano de tres artistas contemporáneos residentes en Pequín. Ren Bo (Xi’an, China), Carlos Sebastiá (Castellón, España) y Gisela Ràfols (Vilafranca del Penedès, Barcelona).

Sus trabajos, aunque todos parten de puntos distintos, nos llevan a un mismo destino, a la des-materialización del ser. Artistas que viajan a través de las emociones y utilizan al individuo, ya sea el cuerpo propio o ajeno, para hacer un análisis que nos pueda llevar al desgarramiento, a la desnudez total. Así, utilizan la naturaleza, el cuerpo humano y las emociones, como vehículo y conexión en sus trabajos.

Gerard, pensamiento colgado de un hilo. De Carlos Sebastiá. Técnica mixta sobre arpillera. 60x80 cm. 2014. Imágen cortesía del Instituto Cervantes, Pekín.

Gerard, pensamiento colgado de un hilo. De Carlos Sebastiá. Técnica mixta sobre arpillera. 60×80 cm. 2014. Imágen cortesía Instituto Cervantes, Pekín.

El trabajo de Carlos Sebastiá, de carácter “pictórico”, busca comprender a la sociedad y para ello hace un estudio de lo particular a lo global. Parte del individuo, adentrándose en su mundo más íntimo para así luego mediante el dibujo, la pintura y capas infinitas de papel de arroz recrear todas las capas posibles del ser, hasta desnudarlo.

Iaia, perdida en alguna parte. De Carlos Sebastiá. técnica mixta sobre arpillera. 130x160 cm. 2042

Iaia, perdida en alguna parte. De Carlos Sebastiá. Técnica mixta sobre arpillera. 130×160 cm. 2014. Imágen cortesía Instituto Cervantes, Pekín.

Por otro lado, Ren Bo. La aceleración insoportable del mundo circundante de signos y info-estimulación en nuestro tiempo produce pánico y esta aceleración de pánico desactiva deseo resultando en una pandemia de depresión, ansiedad y pérdida. Citando a Marshall Mcluham y el taoísmo, Ren Bo sugiere volver a las raíces de los mecanismos de la tecnología con el fin de dar un sentido y dirección diferente a la búsqueda de la innovación y el progreso. Mecanismo (Mechanism) es una creencia en la naturaleza, que toda la naturaleza es una máquina compleja o arte. Mecánicamente hay dos puntos diferentes. Son el punto de vista metafísico, pero tienen diferentes campos de aplicación: el primero dedicado al mundo natural, el segundo se utiliza para discutir el ser humano y la mente humana.

Sueño de Primavera. De Ren Bo. Vídeo: DVD-PAL, 720x576 Color Audio: Stereo Duración: 00:06:55 (en loop)

Sueño de Primavera. De Ren Bo. Vídeo: DVD-PAL, 720×576 Color, Audio: Stereo. Duración: 00:06:55 (en loop). Imagen cortesía Instituto Cervantes, Pekín.

Finalmente, Gisela Ràfols, en sus fotografías tratadas con dibujo, crea una conexión evidente entre la naturaleza y el ser. Vínculos irreales, imaginarios. En primera persona, recorre un espacio de ensueño donde ella es la autora y sujeto de su propio trabajo.

Gisela Ràfols. Bajo la Roca. 2013. Serie “Estudio de la Identidad”. 20x30cm. Técnica mixta sobre papel

Bajo la Roca, “Estudio de la Identidad”. De Gisela Ràfols. Técnica mixta sobre papel. 20×30 cm. 2013. Imagen cortesía Instituto Cervantes, Pekín.

Berlanga y su caja fuerte 1034

Amor y cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock
Palacio de Colomina
C / l’Almodí, 1. Valencia
Celebradas del 11 al 15 de diciembre, 2014

Luis García Berlanga, dos años antes de fallecer, depositó en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un sobre secreto. Sobre, cuyo contenido no será desvelado hasta 2021, coincidiendo con el centenario de su nacimiento. Se halla en la caja fuerte 1034, antigua cámara acorazada del Banco Central. Su hijo Jorge Berlanga, presente en aquel instante, sentenció que se trataba de “un guión o un mensaje demoledor para la humanidad”. Seis años después de aquel enigmático legado, José Luis García Berlanga revela en parte aquel secreto: “Se trata de un guión escrito inédito”. No se atrevió a decir nada más, si bien antes había diseccionado la obra de su padre en las jornadas ‘Amor y Cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock’ celebradas en el Palacio de Colomina.

Fotograma de Novio a la vista, de Luis García Berlanga, incluida en las jornadas de cine del Palacio de Colomina.

Fotograma de Novio a la vista, de Luis García Berlanga, incluida en las jornadas de cine del Palacio de Colomina.

Ese guión escrito inédito deberá esperar siete años. Lo que no admite demora es el análisis de las obras de uno de los directores de cine español más influyentes del pasado siglo. “El cine de mi padre recoge la historia de España, desde la guerra civil a la democracia y la corrupción actual”, explicó José Luis García Berlanga durante su intervención en las jornadas organizadas por la Cátedra Berlanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera y CulturArts de la Generalitat, en colaboración con la Asociación Cultural Trama y Fondo y el Berlanga Film Museum. Historia magníficamente reflejada en sus películas, gracias a las dotes de “gran fabulador” que poseía Berlanga.

José Luis García Berlanga en un momento de su intervención en las jornadas de cine de la Cátedra Berlanga en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

José Luis García Berlanga en un momento de su intervención en las jornadas de cine de la Cátedra Berlanga en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

“No creía en lo épico; todo su cine acaba mal”, señaló el guionista, productor y director de cine y televisión, actualmente embarcado en una serie sobre Cervantes. “Me preocupa que no sepamos cómo vivíamos hasta hace bien poco en España y en Europa”, apuntando como remedio a tamaña desmemoria la obra de su padre, de la que destacó ‘Plácido’: “La habré visto más de diez veces y cada vez encuentro cosas distintas”. Como le ocurrió al ver en las jornadas ‘Novio a la vista’, una “perlita en su cinematografía” sobre “la pureza del amor adolescente, el tipo de amor en el que creía mi padre”.

“Era un gran tímido y tenía pavor a las mujeres”. De ahí que en sus películas, las mujeres aparezcan siempre como “seres superiores que dominan y aplastan a los hombres”. Incluso en una película como ‘Tamaño natural’ (“el colmo de la misoginia”), el protagonista se suicida arrojándose con su coche al Sena, saliendo a flote la muñeca causante de su locura. Las mujeres siempre a flote, mientras los hombres se hunden. Por eso José Luis García Berlanga entiende la misoginia de su padre, a partir de esos temores.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga.

“Mi padre más que erotómano era un gran teórico especialista en bondage, asunto que le servía como escapismo liberador de esa sensación de atadura hacia las mujeres”. También subrayó García Berlanga que hoy en día su padre “no hubiera podido hacer su cine”. Y se explicó: “Hoy los productores prefieren apostar por lo espectacular; es peor la censura económica que la política”.

El cine coral del que tanto se habla a la hora de etiquetar sus películas quizás tenga que ver con ese “horror al vacío” de Berlanga. “El silencio le agobiaba, porque cuando se producía pensaba que era culpa de él, de ahí su verborrea”. También su gusto por no acabar las películas “hasta el último momento; siempre quería una toma más”. Por eso le gustaba el doblaje, “porque le permitía reescribir el guión constantemente”. Algo que tendrá que hacer quien se haga cargo de ese “guión escrito inédito” que verá la luz en 2021, tras permanecer guardado 13 años en la caja fuerte 1034.

Fotograma de la película Tamaño natural, de Luis García Berlanga.

Fotograma de la película Tamaño natural, de Luis García Berlanga.

Salva Torres

Berlanga ya sienta Cátedra

Amor y cine: Berlanga, Buñuel y Hitchcock
Palacio de Colomina
C / l’Almodí, 1. Valencia
Del 11 al 15 de diciembre

La Cátedra Berlanga nació oficialmente a principios de este año, mediante el acuerdo establecido entre la Universidad CEU-Cardenal Herrera y la Filmoteca de CulturArts IVAC. Nació para propiciar la investigación de la obra del cineasta valenciano más internacional y nutrir de contenidos académicos el Berlanga Film Museum (BFM), que dirige Rafael Maluenda. Hasta ahí la secuencia oficial. Lo que viene después corresponde a su puesta de largo, de manera que ese nacimiento no quede en un simple parto imaginario.

Fotograma de 'Novio a la vista', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘Novio a la vista’, de Luis García Berlanga. Jornadas de cine en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

La puesta en marcha de unas jornadas de análisis, que arrancaron el jueves en el Palacio de Colomina y se extienden al lunes, ya es síntoma de que la Cátedra Berlanga va en serio. En esas jornadas se analizan la película ‘Novio a la vista’, junto a las de Buñuel y Hitchcock ‘Abismos de pasión’ y ‘La ventana indiscreta’, bajo el lema ‘Amor y cine’ y aprovechando que las tres cumplen 60 años. Serán los primeros contenidos, a nivel académico, del BFM aportados desde la Cátedra Berlanga que dirige Begoña Siles, profesora de la Universidad Cardenal Herrera.

“Queremos que sea un referente a nivel nacional e internacional no sólo en cuanto espacio de investigación de la obra de Berlanga, sino del cine mediterráneo, español y europeo de manera que sus películas puedan ser relacionadas con otras cinematografías afines a su trabajo”, destaca Begoña Siles. Las jornadas ‘Amor y cine’, organizadas por CulturArts IVAC y CEU-Cardenal Herrera, en colaboración con la Asociación Cultural Trama y Fondo y el Berlanga Film Museum, son el primer paso en esa dirección. Un segundo paso ilustrativo de esa voluntad lo anuncia la propia directora de la cátedra: “Hemos establecido contactos con Departamentos de Hispánicas de países anglosajones y su reacción ha sido tremendamente positiva”. Y pone el ejemplo del Trinity College de Dublín, donde se están realizando dos tesis doctorales sobre Berlanga.

Fotograma de La ventana indiscreta de Alfred Hitchcock. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

Fotograma de La ventana indiscreta de Alfred Hitchcock. Jornadas de cine en Palacio de Colomina. Imagen cortesía de los organizadores.

“¿Qué envidia, no?”

“Eso es lo que pretendemos hacer extensible aquí”.

Begoña Siles quiere potenciar la investigación acerca de la obra de Berlanga, sobre todo después de constatar este hecho: “Los alumnos no conocen a Berlanga y cuando lo hacen se sorprenden de la contemporaneidad de sus películas”. Tal y como ha ocurrido en el ‘Maratón sobre Berlanga’, incluido en el certamen audiovisual Proyecta que el CEU realiza desde hace 10 años, y de donde han salido los tres cortometrajes finalistas relacionados con el trabajo del autor de ‘Bienvenido, Mr. Marshall’. Una alusión paródica a este último film fue el ganador: ‘Bienvenido Mr. Whatssap’.

“La Cátedra Berlanga es un paso de gigante para dar a conocer la obra de un cineasta cuya figura muchos consideran equivalente a la de Goya o Valle Inclán”, afirma Rafael Maluenda. José Luis García Berlanga ha señalado en múltiples ocasiones que la obra de su padre contiene la historia de España del siglo XX. Maluenda indica que la contemporaneidad de sus películas se debe a “la universalidad de lo que cuenta”. Y pone como ejemplo el “enorme éxito” de un reciente ciclo en la República Checa, donde “el público estalló en carcajadas con ‘Bienvenido Mr. Marshall’ y con ‘Tamaño natural’, que es una película que a Berlanga se le achacó de ponerse serio”.

Las jornadas de cine en el Palacio Colomina cuentan con la participación de profesores de diferentes universidades, como Jesús González Requena, Luis Martín Arias e Ignacio Lara, además de los mencionados José Luis García Berlanga, Rafael Maluenda y Begoña Siles. Como actividad paralela, se presentó el jueves el libro ’29 miradas sobre Spielberg’, coordinado por Pau Gómez y que contó con la presencia del director Jaume Balagueró, el escritor Santiago Posteguillo, la editora Susana Alfonso y el propio Rafael Maluenda.

Programa completo de las jornadas:

JornadasAmoryCine

Fotograma de 'Novio a la vista', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘Novio a la vista’, de Luis García Berlanga. Jornadas de cine en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de la organización. 

Salva Torres

“La Cátedra será referente de estudio al cine español”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, y Rafael Maluenda, director del Berlanga Film Museum
Entrevistados por Vicente Chambó y Salva Torres, dirección Makma

Aunque Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, y Rafael Maluenda, director del Berlanga Film Museum (BFM), se sorprendan de que haya estudiantes universitarios que todavía no conozcan a Luis García Berlanga, lo cierto es que el autor de ‘Bienvenido, Mr Marshall’ es de sobra el director valenciano más conocido a nivel nacional e internacional. Es más: su obra fílmica constituye toda una referencia cultural dentro y fuera de nuestro país. Referencia que, a falta de otros impulsos que tienen más que ver con la idiosincrasia autóctona, la alianza entre la Universidad CEU Cardenal Herrera y Filmoteca de CulturArts IVAC están dispuestas a explotar como se merece.

Rafael Maluenda en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“La Cátedra es un paso de gigante para dar a conocer la obra de Berlanga”, señala Maluenda, que equipara la figura del autor de ‘El verdugo’ con la de Goya o Valle Inclán. “Queremos que sea un referente a nivel nacional e internacional en la investigación no sólo de su obra, sino del cine español, mediterráneo y europeo”, apunta Siles. Para empezar, ahí están las jornadas de cine organizadas por el CEU, impulsora de la Cátedra Berlanga, y CulturArts, que firmó un acuerdo de colaboración con la institución académica para que la cátedra surtiera de contenidos el Berlanga Film Museum.

Begoña Siles en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Begoña Siles en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“En las jornadas (que arrancan el jueves 11 en el Palacio de Colomina) ponemos a Berlanga en relación con otros directores, en este caso, Luis Buñuel y Alfred Hitchcock”, explica Siles. Mediante el análisis de las películas ‘Novio a la vista’, ‘Abismos de pasión’ y ‘La ventana indiscreta’, por parte de estudiosos del cine, la Cátedra Berlanga dispondrá de un valioso material que colgará en su web y en el museo virtual BFM, arrancando así la alianza entre ambas entidades.

Rafael Maluenda en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito.

Rafael Maluenda en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito.

La Cátedra Berlanga es, junto a la de Valladolid (ésta con más de 50 años a sus espaldas), la única que hay en España sobre cinematografía. Singularidad a la que se suma el museo virtual que, junto al de Calanda dedicado a Buñuel, es también único a la hora de difundir la obra y personalidad de un cineasta. Por eso Begoña Siles y Rafael Maluenda son conscientes del valor de lo que tienen entre manos.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, Begoña Siles y Rafael Maluenda. Fotografía: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, Begoña Siles y Rafael Maluenda. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Estamos ya en contacto con Departamentos de Hispánicas de países anglosajones e Institutos Cervantes para establecer acuerdos de investigación y la reacción ha sido tremendamente positiva”, destaca Siles, que agrega con envidia: “En el Trinity College de Dublín se han presentado ya varias tesis doctorales sobre Berlanga”. Maluenda, por su parte, subraya las más de 25.000 visitas del BFM, lo cual es “mucho para un museo que no ha tenido tanta publicidad en su arranque”. Y añade: “Lo que tenemos expuesto es la punta del iceberg, porque falta catalogar todo lo que existe en su estudio”.

Begoña Siles, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Begoña Siles, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Y aquí empiezan los problemas debido a la falta de dinero. “Es necesario tener ayudas públicas y privadas, porque el Centro Buñuel de Calanda, por ejemplo, cuenta con ayudas del Gobierno aragonés”, algo que Begoña Siles apunta en su debe como directora de la Cátedra: “Intentaré involucrar a empresas privadas de cara a próximas jornadas y proyectos”. Maluenda, cuyo presupuesto se gestiona directamente desde CulturArts (“la verdad es que no sé la cantidad disponible”), reconoce la falta de dinero de un proyecto que nació como plataforma de difusión de la obra de Berlanga. Lo de museo físico ya es otro cantar. “Sería interesante que tuviera un espacio como lo tiene Calanda”, dice Siles. Maluenda asiente, pero reconoce que el museo virtual permite que “cualquiera puede acceder a la obra de Berlanga a un solo clic de casa”.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, Begoña Siles y Rafael Maluenda. Fotografía: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, Begoña Siles y Rafael Maluenda. Fotografía: Fernando Ruiz.

Tan dados a valorar lo ajeno en detrimento de lo propio, Begoña Siles y Rafael Maluenda suman fuerzas para revertir esta tendencia a favor del autor de ‘Plácido’. “Para explicar un plano secuencia solemos acudir a películas como ‘Sed de mal’ (Orson Welles), cuando nada mejor que el cine de Berlanga para poder ilustrarlo”, sostiene Siles. “En un ciclo que se le dedicó hace poco en la República Checa, que tuvo gran éxito, el público estalló en carcajadas con ‘Bienvenido Mr. Marshall’ y ‘Tamaño natural’, lo cual dice bien a las claras la proyección internacional de su cine”.

¿Por qué?

Maluenda: “Porque lo que cuenta tiene carácter universal; toca temas como la envidia, el miedo o la hipocresía, y allí donde hay un ser humano se entiende. Incluso la España de hoy es tan berlanguiana como la de los 80”.

Siles: “A los estudiantes, cuando les pones cualquiera de sus películas, les sorprende su contemporaneidad. Habló de la corrupción en ‘Todos a la cárcel’ y de la importancia de la publicidad, que el producto tenga imagen aunque esté vacío, en ‘Moros y cristianos’. Y ahora seguiría haciendo lo mismo”.

Porque Berlanga, pese a definirse a sí mismo como “fanfarrón negativo”, en tanto se ufanaba de todo aquello que otros desprecian, Maluenda se sorprende del orden con que guardaba sus cosas quien se tildaba de anárquico y la enorme producción de obras quien se consideraba un vago. Al final, Begoña Siles y Rafael Maluenda tuvieron que admitir, entre risas, que quizás fuera más bien un “perezoso compulsivo”. Alguien que ahora sienta definitivamente cátedra, gracias al empeño de los responsables de la Cátedra Berlanga y el Berlanga Film Museum. De Valencia a Tombuctú o incluso más allá.

Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, y Rafael Maluenda, director del Berlanga Film Museum. Fotografía: Fernando Ruiz.

Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, y Rafael Maluenda, director del Berlanga Film Museum. Fotografía: Fernando Ruiz.

Salva Torres