María del Mar Bonet encabeza ‘Baleàrics 2.0’

‘Baleàrics 2.0’ | II Festival de música online
Fundació Baleària
16 de mayo de 2020 a las 18:00

Después del éxito de la primera edición, celebrada el pasado 2 de mayo, más de una decena de músicos de Baleares, Cataluña, Comunidad Valenciana, Marruecos y Argelia participarán en la segunda edición del festival de música online ‘Baleàrics 2.0’, que presenta a la cantautora mallorquina María del Mar Bonet como cabeza de cartel.

Ricard Pérez, gerente de la Fundació Baleària, se muestra muy satisfecho tras la primera edición del festival, que ya acumula más de 2.500 reproducciones. “Pese a las barreras de la COVID-19, se pueden realizar este tipo de intercambios culturales, que generan riqueza y que demuestran que Baleària apuesta firmemente por este tipo de iniciativas en los territorios en los que opera”.

El festival se podrá seguir el próximo sábado 16 de mayo a las 18:00 desde el canal de YouTube de la naviera.

Las Islas Pitiusas tienen una excelente nómina de representantes en el festival, como la menorquina Anna Ferrer, los mallorquines Payasö y Victoria Lerma; desde Formentera participará Jah Chango y el grupo Morning Drivers desde Ibiza. A este elenco se suman las barcelonesas Meritxell Genè y Marialluïsa y los valencianos Feliú Ventura, Francesc Anyó y Borja Penalba.

La cota internacional proviene de Mostaganem, en Argelia, con el grupo de música tradicional andalucí Ibn Badja, que repite en la presente edición, y desde Marruecos y gracias a la colaboración del Instituto Cervantes, podrá escucharse a Judith Cohen, desde Tánger, y a la soprano Samira Kadiri, desde Tetuán.

Según palabras de Ricard Pérez, el programa ‘La Lotja de la Cultura’, que organiza la Fundació Baleária, “pretende reproducir lo que se hacía en las antiguas lonjas en el Renacimiento, donde había un intercambio de mercaderías que se producían en los diferentes territorios a través de las líneas marítimas. La Fundació quiere procurar y motivar el intercambio de producción cultural y la actividad cultural que se produce en los territorios donde opera Baleària, por sus líneas, en los espacios que gestiona o bien por convenios. En definitiva, colaborar en la prosperidad de los territorios donde opera”.

María del Mar Bonet.

MAKMA

Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VII)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VII)
Domingo 5 de abril de 2020

Desde el pasado 24 de marzo permanezco atenta, diariamente, a la selección de sentencias y fragmentos que el periodista, escritor (y amigo) Javier Valenzuela viene publicando, en sus cuentas de Twitter (@cibermonfi) y Facebook, de la que debe ser considerada la más relevante novela para radiografiar el presente: ‘La peste’, de Albert Camus.

De entre todas ellas –tan lúcidas, predictivas y vigentes más de setenta años después–, recupero la siguiente: «La enfermedad, que aparentemente había forzado a los habitantes a una solidaridad de sitiados, rompía al mismo tiempo las asociaciones tradicionales, devolviendo a los individuos a su soledad. Esto era desconcertante».

Sin embargo, aquel desconcierto, consecuencia lógica del aislamiento de los ciudadanos frente a la pandemia, puede aliviarse ahora, por fortuna, con el oxígeno compartido de la tecnología, que nos permite permanecer conectados y nos proporciona una necesaria y templada cercanía, de la que servirnos para mantener los vínculos con nuestros allegados e, igual de importante, mantener intacta nuestra capacidad de reflexionar en comunidad.

Por ello, desde MAKMA proseguimos invitando a difundir su testimonio –tras la primera, segunda, tercera, cuarta, quinta y sexta entrega de ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’–, a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, cinematográficas, universitarias e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos desde el hogar la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) ¿De qué modo afrontas tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevas a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ALICIA MARTÍNEZ (ARTISTA, FOTÓGRAFA Y BIBLIOTECARIA DEL INSTITUTO CERVANTES DE TEL AVIV | TEL AVIV, ISRAEL)

1) Estoy en Tel Aviv, trabajo en el Instituto Cervantes. Hace diez días cerramos el centro y estamos trabajando desde casa. Me encuentro con mi pareja en un apartamento pequeño de un barrio al este de Tel Aviv, y con mi familia residiendo en España, Marruecos y Argentina.

2) Es difícil imaginar un escenario inmediato. La sensación es de irrealidad, de no saber qué va a suceder. Quiero pensar que volveremos a nuestras vidas cotidianas con lecciones aprendidas de esta situación. Creo que las consecuencias de la pandemia a medio y largo plazo serán, en lo social, un vacío generacional, un cambio de valores y mayor individualidad, a pesar de estar conectados. La cultura se va a ver afectada, pero también se va a reinventar en línea. Las consecuencias económicas y políticas van a ser graves, con una crisis como la que comenzó en 2008 y de la que tardaremos en recuperarnos, y no creo que los políticos vayan a hacerse responsables del desempleo y las dificultades económicas.

3) Llevo bien el confinamiento. Trabajo hasta la tarde, hablo con mi familia, leo cómics –recomiendo ‘On a sun beam’, de Tillie Walden-, novelas, veo películas y alguna serie (‘Glow’). Estoy retomando proyectos de foto que tenía abandonados. Y estoy haciendo un curso de ‘Puño’ en Doméstika, un curso de hebreo y yoga.

4) Admiro profundamente a los médicos y personal sanitario que están luchando contra la pandemia. Espero que esta situación termine pronto, que nos tomemos en serio las medidas para detener el contagio. Desde casa, tendremos que ocuparnos, pero también aprender a parar y estar en calma.

ANTONIO ORTUÑO (ARTISTA, COMISARIO DE ARTE, GESTOR CULTURAL Y DIRECTOR DE ‘UNDER THE SUBWAY VIDEO ART NIGHT’ | NUEVA YORK, EE.UU.)

1) Yo estoy solo en mi apartamento en Harlem, NYC, ¡¡¡sin salir de casa ya muchos días!!!

2) A nivel político es una ruina y lo que veremos después va a ser vergonzoso; a nivel social va ser todo más humano, y cultural y económicamente, que van de la mano, pues dependerá de los cuatro de siempre.

3) Mi confinamiento lo paso haciendo deporte, viendo ópera, cocinando y leyendo los Artforum que tenía pendientes. También viendo y seleccionando los vídeos que recibo de la convocatoria internacional de videoarte para el 10º aniversario de ‘Under the Subway Video Art Night’, una noche de videoarte internacional que organizo cada año.

4) Saldremos de esto much@s más fuertes, con puntos de vista politicamente más definidos, más fuertes a la hora de la crítica y, sobre todo, ¡¡¡con ganas de que se tiene que caminar en muchas cosas a nivel social!!

BERNABÉ LÓPEZ GARCÍA (PROFESOR JUBILADO DE HISTORIA DEL MUNDO ÁRABE CONTEMPORÁNEO EN LA UAM | TÚNEZ)

1) Me encuentro en Túnez, donde vivo, jubilado, por el trabajo de mi mujer en esta capital. Aquí se decretó el “toque de queda” el miércoles 18 de marzo y desde entonces, prácticamente, vivimos encerrados en casa con solo un par de salidas para renovar la nevera.

2) En este momento mi escenario inmediato es seguir con atención y preocupación, pero sin obsesión, la evolución de la enfermedad en España, en este país en el que vivo y en el mundo. Esperando atentamente que un día remita la enfermedad. Aunque mi principal preocupación es imaginar qué mundo nos va a quedar después, en la esperanza de que seamos capaces de cambiar nuestra mirada localista por una visión más internacionalista, más solidaria, se sepan reorientar las prioridades en lo económico y en lo político, pensando en la humanidad como un conjunto interrelacionado, se consigan reajustar las desigualdades sociales en todos los países que un capitalismo desenfrenado había agigantado, y aprendamos que solo la cultura, la ciencia y la educación serán los instrumentos para lograr una convivencia a medida humana.

3) Por suerte, el confinamiento me pilló con mi estantería llena de libros que espero me duren hasta que el temporal amaine. Desde mi llegada a Túnez he ido comprando libros de memorias de personajes clave de la historia de este país, como Hédi Baccouche (‘En toute franchise’), burguibista crítico e independiente cuya visión de los acontecimientos de los últimos tres cuartos de siglo me ha ayudado mucho a corregir clichés y simplificaciones que tenía sobre la historia contemporánea tunecina. Estoy leyendo del presidente fallecido en julio, Béji Caid Essebsi, su libro ‘Bourguiba, le bon grain et l’ivraie’, una autobiografía en paralelo a la del fundador del Túnez moderno, un libro escrito antes de la revolución de 2011 en la que le tocaría desempeñar un papel importante. Y tengo en cartera otras memorias que espero leer con avidez, la de Ahmed Mestiri (‘Témoignage pour l’Histoire’), un disidente liberal del burguibismo, o la de Mohamed Mzali (‘Un Premier ministre de Bourguiba témoigne’), quien no fue capaz de lograr liberalizar el burguibismo. Prefiero que mi cartera de lecturas sea amplia para que dé oportunidad a que termine antes la pandemia, y que deba dejar para después la biografía de ‘Ali Jrad, communiste tunisien… entre mémoire et histoire’, escrito por su hija Neila Jrad.

Lo que sí me ha dado ya tiempo es a leer, casi de corrido, los dos volúmenes del libro ‘Les califes maudits’ (que pronto saldrá en español), de Heda Ouardi, que la propia autora nos regaló a Cecilia y a mí en esta casa del confinamiento el 20 de febrero, cuando no imaginábamos ni de lejos que un mes después habríamos de encontrarnos en una situación semejante. El primer volumen, titulado ‘La déchirure’, está escrito como un verdadero drama shakespeariano, dividido en actos y escenas, con descripción de los personajes al comienzo de la obra, con dramatismo e intriga, pero extrayendo de las fuentes originales toda la información sobre las luchas de camarillas por el poder a la muerte de Mahoma, sin que el rigor haga perder fuerza alguna a la tensión dramática y a las descripciones brillantes de las diferentes situaciones. El segundo volumen, ‘À l’ombre des sabres’, es más narrativo, y cubre los dos años del primer califa, Abu Bakr, en el que la autora desvela cómo el yihad emprendido encubría una verdadera “caza del botín” y las luchas por los odios tribales se recubrían de religión. El libro, continuación de otro anterior de la autora sobre los últimos días de Mahoma, confronta la fuentes sunníes y chiíes para trazar un relato unificado que no ha resultado del gusto de quienes son incapaces de reconocer que el islam, como las demás religiones, pertenece a la historia y fue construido y reinventado por seres de carne y hueso. En Marruecos estos libros están prohibidos.

4) No hay conclusión. Por ahora. Las conclusiones deberemos extraerlas entre todos al final del túnel, hasta donde nos llegue la lectura.

CARLOS GARCÍA-ALIX (ESCRITOR, EDITOR, PINTOR Y CINEASTA | MADRID)

1) Me encuentro en Madrid, en mi casa-taller del barrio de Tetuán. Un amplio y cómodo espacio que me hace soportar mejor este aislamiento obligado. Y me encuentro solo.

2) El escenario inmediato se presenta sombrío en todos los campos. De alguna manera nos vemos obligados a vivir una cierta posguerra, pues esto que padecemos ahora es en definitiva una “guerra biológica” que castiga a todos sin distinguir clases sociales. Aunque, y esto es importante, los más débiles económicamente, los más apartados de los privilegios sociales, la padecen con mayor crueldad y sufren más gravemente las consecuencias.

En lo cultural, no tengo una idea clara de cómo va a afectar esta situación. Diría que tampoco se muy bien qué es “lo cultural”, pero seguro que habrá menos recursos públicos y privados, más dificultades para vivir y trabajar en todos los campos de la cultura. Esta, lógicamente pasará a ser más secundaria frente a necesidades más perentorias y más decisivas: sanidad, subsidios de desempleo, educación…

Creo que mucha de la cultura de las sociedades opulentas, lo que llamamos primer mundo, ha sido en exceso pedante y banal. Ojalá que esta crisis se lleve por delante tanta tontería como hemos padecido sin inmutarnos.

En lo político, solo puedo esperar que los españoles aprendan de una vez el valor de lo público, lo que es de todos y para todos y todas las políticas neoliberales, los recortes y privatizaciones encuentren la respuesta que merecen, pues además de injustas ahora comprobamos que son también criminales. Espero, por tanto, que el Gobierno PSOE-Unidas Podemos se afiance y acometa desde una perspectiva de defensa de la mayoría social la reconstrucción de una España que va a quedar muy desarbolada.

3) Lo afronto con serenidad y paciencia, qué remedio. Sigo las instrucciones que nos dan nuestros expertosen sanidad y procuro establecer a través del WhatsApp y el mail túneles de amor con la gente que quiero, mi familia, y mis amigos. Mi actividad principal es pintar, pintar sin remedio y sin tregua. Esto me permite habitar durante muchas horas un espacio mental libre de angustia y ansiedad. Un territorio y una actividad que ahora, más que nunca, me revela el sentido que tiene mi paso por este atribulado mundo.

Hago ejercicio diariamente. Antes corría casi todos los días, y esto es algo que echo mucho de menos, Así que troto durante muchos minutos alrededor de caballetes y lienzos, y hago una tabla de ejercicios básicos. Mis lecturas en estos días son muy diversas: Baroja casi siempre –ahora estoy con sus ‘Siluetas románticas’–, releo a Dickens y sus papeles de Pikwick, Simone Weill y su ensayo sobre la Ilíada, y ‘Escuela de Mandarines’, de Miguel Espinosa. Leo sin mucho orden ni concierto, pero leo todos los días en la cama antes de dormir.

4) Espero que de una vez escarmentemos y comprendamos que somos muy frágiles y vulnerables; que nos necesitamos, que juntos somos más fuertes y sabemos más, que no podemos escatimar recursos en el conocimiento científico que nos garantiza una sanidad eficiente para todos. Y espero, también, que valores como la fraternidad, el respeto al semejante y la solidaridad con los más desdichados no sean ninguneados y olvidados.

Pero, la verdad, soy poco optimista. Olvidamos tan deprisa.

CATHERINE LIEMAN (GALERISTA, PROPIETARIA DE GAZZAMBO GALLERY | MADRID)

1) Estoy en Madrid en mi casa, confinada como todo el mundo, pero con la gran suerte de vivir enfrente del Retiro. Desde mi terraza tengo una vista privilegiada, reconozco que mi “jardín adoptivo” me da mucho ánimo.

2) Sinceramente, no sé si ahora mismo me apetece pensar en un escenario inmediato. Cada cosa a su tiempo. Estoy pendiente de la evolución del coronavirus y, seguramente, más adelante estaré lista para contestar a esa pregunta. Lo único que puedo aportar en este momento como galerista es que nuestro sector es muy vulnerable y que vamos a resultar perjudicados. Espero que en un momento de tal necesidad nos ayuden las Administraciones públicas.

3) Llevo el confinamiento con mucho ánimo porque he decidido que era lo único que puedo hacer para sobrevivir a este episodio tan dramático y tan repentino. Lo más importante para mí es estar en contacto permanente con mi familia y mis amigos dispersos por el mundo. Siendo bastante disciplinada, me he hecho un plan de rutina, por cierto, nada original y seguramente tampoco tan diferente de los demás: gimnasia, control de limpieza de mi casa, series, películas de todo tipo, y leo muchísimo, mi afición favorita. Mi reencuentro con autores como Proust, Victor Hugo, Flaubert, o Sartre, han provocado en mí un sentimiento de nostalgia, un recuerdo de mis años de estudiante en Toulouse. Sin embargo, lo combino con la última novela de Liane Moriarty, ‘Neuf Parfaits Etrangers’. Y, por supuesto, no me olvido de mi galería ni de mi pasión por el arte contemporáneo africano. Dedico un par de horas al día investigando e intercambiando ideas con Andrea, mi assistant. Tenemos nuevos proyectos y nos estimula compartir nuestro entusiasmo para retomar las actividades en Gazzambo apenas sea posible.

4) Pienso que cuando salgamos de este momento inaudito tendremos que reflexionar y reflexionar… sobre el modelo de vida que hemos llevado hasta ahora. Somos testigos del castigo que esto supone para la humanidad, pero también somos testigos de una gran lección de vida. Ahora todos juntos nos tenemos que dejar llevar por una ola transformadora que afectará de una forma definitiva a la economía, la sociedad, la política y a las estrategias sanitarias para enfrentar en el futuro a otras posibles pandemias.

¡Tenemos que ser positivos! Os mando un beso a todos.

CECILIA FERNÁNDEZ SUZOR (DIRECTORA DEL INSTITUTO CERVANTES DE TÚNEZ | TÚNEZ)

1) En Túnez, donde resido desde septiembre pasado. Pero sin moverme de casa.

2) Cuando menos, confuso: el bombardeo de noticias, comentarios, información de todo pelaje, no ayuda mucho a poder tener una idea más o menos clara o serena. Creo que no hay que irse al medio o largo plazo, lo vemos ya en el corto: ERTEs, cierres, parón en todas las actividades…

Lo que sí espero es que no ocurra lo mismo que cuando la crisis de 2008, porque el origen de esta en la que entramos es de un orden muy distinto y –con un poco de suerte– nuestros políticos se pondrán unas pilas distintas a las de la austeridad, contención y demás patrañas que llevaron a la miseria negra a tantos. Espero que haya una movilización suficiente de los ciudadanos para que se dé marcha atrás a tantas políticas neoliberales y que se reinstauren unos servicios públicos dignos, en salud, educación, bienestar social.

3) ¡Hasta ahora con buen humor! Trabajo a distancia, empleo lejía por primera vez en mi vida cuando se trata de la limpieza de casa, cocino, procuro echarle imaginación al reciclaje de restos (me doy cuenta de lo despilfarradores que hemos sido), tele, pelis, lecturas, mucha charla /video con mis hijos, ¡y hasta con mi nieta de 6 meses que le sonríe a la cámara! E ir haciendo sitio en la memoria del móvil, que está abarrotada de tanto intercambio de memes, videos, enlaces, fotos, etc. Aunque hay algunos tan geniales que merecen conservarse para la posteridad.

4) Tenemos la obligación de obligar a los que mandan a cambiar de políticas.

DANAE NAVARRO (BLOGUERA Y REDACTORA DE CONTENIDOS | SANTANDER)

1) Estoy en Santander, trabajando desde casa, como el resto de mis compañeros de trabajo, e intentando mantenerme positiva porque, ya que estamos jodidos, mejor no caer en el pesimismo.

2) Sinceramente, intento no pensar mucho en ello. Aún no sabemos cuánto va a durar esto realmente y se avecinan meses muy duros. Sin embargo, no puedo evitar preguntarme si cuando todo esto acabe nos seguiremos preocupando por los más vulnerables, como estamos haciendo ahora, si todos aquellos que consideraban trabajadores de segunda clase  al personal de los supermercados o a los barrenderos/as se darán cuenta de lo equivocados que estaban; o si los políticos habrán aprendido algo y actuarán como adultos, en vez de enfrascarse en discusiones de patio de colegio y en el «y tú más».

Espero y deseo que aprendamos algo de todo esto, tanto como individuos como sociedad. Cuando el aislamiento finalice, vamos a comprobar si realmente ese cambio de mentalidad que decimos haber experimentado, si todos esos deseos e intenciones que tanto prodigamos en nuestras redes sociales, no se quedan en palabras vacías provocadas por el confinamiento forzado. No me gustaría ver cómo el destino de todas ellas es el mismo que el de los propósitos de Año Nuevo. 

3) Intento no ver/leer noticias relacionadas con la crisis sanitaria, solo lo justo para mantenerme informada. Mantengo mi rutina habitual de trabajo y el tiempo restante lo dedico a hacer ejercicio, escribir textos para mi blog (Sintintaenelboli) y para mí misma, hacer collages, ver películas y leer. Ahora mismo tengo la nariz metida en ‘El espejo en el espejo’, de Michael Ende (no hay que escatimar en imaginación). 

4) Esta crisis sanitaria nos ha obligado a frenar en seco y nos ha ofrecido la oportunidad de encontrarnos con nosotros mismos, con todo lo que ello conlleva. Ahora tenemos todo ese tiempo de cuya ausencia siempre nos hemos quejado y no tengo ninguna intención de desaprovecharlo.

EMILIE LAPEYRE (ILUSTRADORA | PIRINEOS FRANCESES)

1) Estoy en los Pirineos franceses, con mi familia y mi madre. Nos fuimos de València pocos días antes del confinamiento, diciéndonos que estaríamos mejor en el campo que en un pequeño apartamento en la ciudad, con nuestros dos hijos pequeños. Sigo trabajando como antes, ¡en frente de mi ordenador! El teletrabajo siempre ha sido mi forma de trabajar.

2) Me parece cada vez mas opaco e incierto. Nadie sabe cuándo terminara el confinamiento. Me temo que el virus no habrá desaparecido por completo después del aislamiento, y que nos veremos obligados durante muchos meses a seguir siendo muy cuidadosos, sobre todo con todos los ancianos y vulnerables. Encontrar una nueva manera de vivir, con el virus. Cuando tengamos derecho a salir de nuevo querremos socializar, redescubrir nuestra humanidad no virtual, pero no sé si realmente podremos.

Económicamente, va a ser muy difícil, pero quizás reconsideremos nuestra economía globalizada por una economía mas local, a menor escala, más humana. Creo que esta puede ser la última oportunidad para cambiar las cosas y, tal vez, salvar a la especie humana (pero pienso eso hoy porque hace buen tiempo y entra luz por la ventana).

3) Al principio era bastante optimista y positiva, pero, a medida que pasan los días, el confinamiento comienza a ser pesado. Tengo menos ganas de trabajar, como si poco a poco las cosas se van anestesiando. Sé que es una suerte poder seguir trabajando en estas circunstancias tan especiales, en las cuales mucha gente tiene miedo de perder su trabajo; pero el mundo va bajando su ritmo frenético, y me gustaría alinearme con él. Seguir trabajando con niños pequeños en casa, también es complicado. 

No obstante, tengo un confinamiento muy privilegiado. Estar en el campo, en la casa de mi infancia, con los Pirineos en frente de mi ventana cada día, es un lugar de aislamiento excepcional. Poder conectarse con la naturaleza es un inmenso privilegio en estas circunstancias. Nos da energía para seguir. Pienso mucho en las familias con niños que están en la ciudad, en un apartamento pequeño, sin la posibilidad de salir.

Cuando no estoy trabajando, voy caminando cerca de la casa con mi familia o hacemos juegos de mesa. Hicimos jabones con los niños y traje algo para hacer serigrafía textil con ellos. Espero, también, tener un poco de tiempo para pintar con gouache, no por trabajo, sino para mi propio placer. Por la noche trato de leer. Estoy leyendo ‘La tâche’, de Philip Roth, estos días.

4) Una vez que se elimine el riesgo en los paises ricos, tendremos que ayudar a los paises más pobres a superar el virus. Esto será una obligación porque, de lo contrario, el virus se propagará de nuevo. A menudo olvidamos que toda la humanidad esta en el mismo bote. Tendremos que estar unidos si queremos seguir adelante.

¡Ánimo a tod@s !

FEDE POUSO (ARTISTA, DISEÑADOR DE ARTE Y ESTILISTA DE MODA | MADRID) Y SANTI SENSO (ACTOR, DIRECTOR Y DRAMATURGO | MADRID)

1) Nos encontramos viviendo en nuestro piso en una corrala de Lavapiés, en Madrid. Nuestra situación en estos momentos es de una cuarentena de creación de obras de teatro y de obras plásticas. Esto es lo que hacemos a diario en nuestra casa, ya que la utilizamos normalmente como taller y espacio de creación.

2) Es imposible saber nuestro futuro, ya que es incierto. Nuestro futuro político, social y económico dependen exclusivamente de lo que estemos dispuestos a cambiar y evolucionar como sociedad en conjunto.

El futuro cultural por supuesto que está en riesgo (como siempre lo estuvo), ya que esta en manos del comportamiento del público. Los artistas, junto a los espectadores, necesitamos mantener vivo el ejercicio de la cultura en todas sus disciplinas –esa es nuestra misión–. Los políticos son los que deben dejar de tomar el arte como un pasatiempo y ser conscientes de la importancia que tiene para el desarrollo de una sociedad.

3) El confinamiento pensamos que es de toma de conciencia y no de elección voluntaria ni forzosa. No es de aislamiento, sino de “alimentarNOS”.

Solo hay una única lectura y es la de “Esta es nuestra realidad y está superando a nuestra propia realidad”, y como es nuestra y nos pertenece debemos hacernos responsables de ella.

4) Para sobrellevar la situación consideramos que la palabra “agradecimiento” tiene que estar presente en nuestros pensamientos. Es un tiempo perfecto para agradecer por nuestra vida, la vida que creamos, es importante tomarnos este momento para cambiar todo lo que no nos servía, lo que nos hacia daño.

El pasado ya no existe, el futuro menos, todo lo que nos queda es mirar por el “hoy”, preguntarnos todos los días si somos seres plenos, si estamos en el camino que nos acerca a la felicidad, para comenzar a crear ese futuro que tanto añoramos.

IGNACIO EVANGELISTA (FOTÓGRAFO | MADRID)

1) Estamos en casa, en Madrid. Todos bien. Lo que es el confinamiento en sí, sin problemas; yo soy muy casero y mientras haya comida, bebida, Internet y libros, no me parece un gran castigo. Mi casa es mi castillo. Aunque lo de salir de vez en cuando al supermercado…, ¡es todo un planazo!

2) Lo peor, por supuesto, la gente a la que le ha tocado la enfermedad y sus seres queridos. Luego está la gente de la sanidad: médicos, enefermeras/os, etc. También los que trabajan en supermercados, agencias de transporte, camioneros, fuerzas públicas, y todos los que siguen trabajando para que los demás estemos lo mejor posible.

Creo que las consecuencias dependerán mucho de la duración del confinamiento. Los más perjudicados, aparte de los que ya he mencionado, supongo que serán los autónomos y, en general, toda la gente que no tiene derecho a ningún tipo de paro, subsidios, etc. En este sentido, parece que se está pensando seriamente en algún tipo de renta básica para los más perjudicados. Esto creo que sería una solución; para estas cosas pagamos impuestos y ahora el Estado tiene que responsabilizarse.

En cuanto a la cultura, voy a ser políticamente muy incorrecto: la realidad es que frente a comer, tener salud y tener un techo en condiciones, pues pasa a un segundo lugar. Esto es así por mucho que nos empeñemos en decir que la cultura y el arte son un bien de primera necesidad. Dicho lo cual, una vez cubiertas esas primerísimas necesidades, que habría que dar por supuestas en un país europeo, la cultura es fundamental para crecer en lo personal y como sociedad. No sé qué va a pasar aquí, porque España no tiene ni un Estado tan potente y tan involucrado con la cultura como, por ejemplo, Alemania, ni una cultura de la filantropía y las donaciones como pasa en Estados Unidos. Así que me temo que vengan tiempos muy muy difíciles para el sector, especialmente para los artistas: los más vulnerables. De nuevo, creo que todo depende de la duración, por eso tenemos que hacer un esfuerzo y salir lo menos posible para detener el contagio.

Quiero pensar que todo esto va a ser un punto de inflexión que nos va a hacer recapacitar a todos, incluyendo a los políticos, sobre nuestra escala de valores y que no todo puede estar únicamente supeditado a los beneficios económicos. Aunque en el fondo de mi escéptico corazón, me temo que en cuanto pase todo esto se olvidarán rápidamente las buenas intenciones. Ojalá me equivoque.

Este confinamiento obligatorio debería, también, servir para, como dicen los anglosajones, “pararse y oler las rosas”. Internet está ahora mismo lleno de consejos para “mantenerse ocupado mientras dure el confinamiento”. Pues yo abogo por bajar un poco el ritmo y aprovechar el confinamiento obligatorio para, sin sentirse culpable, disfrutar de las pequeñas cosas para las que nunca tenemos tiempo, por ejemplo: pensar, o mirar el techo desde el sofá, o el cielo si tienes ventana. Aunque sea solo un rato.

3) Excepto por la incertidumbre económica, creo que en general estamos muy mal acostumbrados. Salvo el grupo de gente al que hacía mención (los directamente afectados), creo que este confinamiento es algo totalmente llevadero. Pensemos que en otras partes hay guerras, terremotos, refugiados que malviven en campamentos, etc. ¿Qué es estar en tu casa, calentito y tomándote una cerveza, viendo una película o leyendo un libro, comparado con sufrir un bombardeo o no tener dónde pasar la noche? Afortunadamente no lo sé, porque soy un privilegiado como la mayoría de los que estáis leyendo esto. No lo digo a modo de tirón de orejas, sino para relativizar y que nos ayude a aguantar esta situación, que claro que es un poco incómoda, faltaría más… El otro día en el supermercado, uno de los primeros días de mascarillas y confinamiento, una señora iba diciendo: “¡Esto es peor que la Guerra Civil!”. Me quedé sin palabras ante tamaña obscenidad.

En cuanto a lecturas, suelo combinar ficción y algo relacionado con arte, fotografía o los temas en los que esté trabajando. Ahora mismo estoy terminando ‘Luz de vísperas’, de Mauricio Wiesenthal, un escritor de Barcelona que no conocía y que ha sido todo un hallazgo. Un descubrimiento más de los que suelo encontrar en las gangas de la librería París-Valencia, una de mis visitas obligadas cuando voy a València. Lo estoy alternando con una biografía de Richard Avedon, ‘Something personal’, que es interesante porque la autora (Norma Stevens) fue la directora de su estudio y su agente durante 30 años, así que tiene información sabrosa de primera mano.

4) Todos esperamos que dure poco el confinamiento: la gente no sabe qué hacer con tanto tiempo en sus manos (como dice la canción). Los proyectos están parados: en mi caso, tenía un viaje cerrado para el primero de mayo, continuando un proyecto fotográfico en el que estoy metido, pero me temo que vayan a cancelar el vuelo. También un proyecto de libro con Chris Burkham, un escritor inglés, con relatos suyos y fotos mías que, tras un largo camino, finalmente le interesó a una editorial británica (Beam Editions), y que se iba a editar en septiembre, y, aunque nos acaban de confirmar que siguen trabajando en el diseño para tenerlo a punto cuando todo pase, no me atrevo a aventurar una fecha.

En fin, que mucha paciencia, que saldremos de esta seguro –ojalá que de la mejor manera posible el mayor número de personas–. Y, por favor…, ¡quedaos en casa!

NESRIN KARAVAR (PROFESORA DE LITERATURA TURCA EN EL DEPARTAMENTO DE FILOLOGÍA CLÁSICA, ROMÁNICA Y SEMÍTICA DE LA UNIVERSITAT DE BARCELONA | BARCELONA)

1) En mi casa en Barcelona, en compañía de mi compañera de piso María Ángeles, colaborando en preparar una exposición virtual literaria –’De Estambul a Barcelona: Estambul en Miguel de Cervantes. La ciudad como espacio literario’– desde casa, sin problema.

Aunque echo de menos dar vueltas en los pasillos o en un patio debajo de los naranjos y, como una parte de mi trabajo, “el poder de lo no-verbal”: mirar/observar caras y gestos de la gente en la facultad. Ahora estoy observando las plantas de mi terraza desde la ventana y recordando mi niñez, cuando mi padre nos enseñaba con paciencia a acariciar y hablar con las plantas, y cómo nos aseguraba que cuando les dabamos cariño, como a las seres humanos, nos mostraban su afecto.

El aislamiento me esta impidiendo observar las caras, el lenguaje corporal de las personas y preguntarme si realmente, como nos enseñaba mi padre en una finca a una hora de Estambul, las plantas hacen gestos. Al final, quizás la delicadeza, la sensibilidad de las plantas, me hacen recordar la vejez y las residencias de ancianos. En seguida veo en la cara de una flor del limonero la cara de una anciana, y sus hojas blancas me recuerdan la caricia del pelo de una abuela temblando por la soledad, ahora mismo, en muchas residencias.

2) El escenario inmediato es el que llevamos. No me parece ni teológico, ni psicológico, sino pura ficción, como dice del filósofo Rumi, del siglo XIII –quien murió, en 1273, en la ciudad turca de Konya–: “La tierra tiene hambre y por eso tiembla. Dentro de poco comerá un buen pedazo de carne y el terremoto habrá acabado”. No solo los cuerpos, sino el cuerpo entero está en su interior. Este “dentro” es a la vez digestivo y erótico, pero es sagrado. Una anatomía que regula el placer y lo divino. Aunque parezca extraño, hay un relato culinario de Rumi, en el que, según él mismo, no es fruto del pensamiento, sino que es producto del ser, como veremos en la conversación entre un garbanzo y un cocinero, de forma que el garbanzo aceptará y pedirá ser hervido.:

“¡Mira! ¡Y observa cómo suben a la superficie los garbanzos que hierven en la olla cuando son vencidos! Se les ve agitarse sin cesar en la olla y se dicen: ¿Por qué nos han comprado? ¿Para torturarnos haciéndonos hervir así? Y el cocinero, removiendo la olla con su cucharón, les responde: ¡Mi objetivo es coceros! Estáis crudos y tenéis que estar cocidos por el fuego de la separación para que toméis sabor. Solo así podréis mezclaros con el alma. Esta cocción no tiene la finalidad de torturaros. Mientras estabais en el huerto, absorbisteis agua y os volvisteis verdes. ¡Esta bebida que habéis recibido y vuestra floración, todo eso estaba destinado al fuego! Los garbanzos replican: Si es así, ¡oh, maestro!, ¡ayúdanos para que estemos bien hervidos! En este hervor en el que estamos, tú eres nuestro arquitecto”.

¿Las consecuencias a medio y largo plazo? Espero que no sea “todo lo que tengo es mi taza vacía/cocíname, cocíname; todavía no estoy maduro, estoy crudo”, sino que sea “estaba crudo, fui cocinado y me quemé”. Si salimos con tazas llenas y quemados el resultado sera una cultura más madura y más profunda.

3) Mi confinamiento es trabajar sobre una exposición literaria virtual sobre Estambul, corregir mi última traducción que hice para un proyecto literario académico de un libro de la poesía mística otomana de una princesa del siglo XIX. Respecto a mis lecturas, estoy con unos libros a la vez: de Juan Marsé, ‘Últimas tardes con Teresa’, ‘Orientalismo e ideología colonial en el arabismo español’, del profesor Bernabé López García, y ‘A Turkish Woman’s European Impressions’, escrito en 1913 por la primera viajera turco-otomana. Y unos poetas místicos comparados entre dos culturas diferentes, en mi caso turco-otomana y española para ver las distintas etapas del viaje espiritual de ascenso interior.

4) Espero que podemos hacer un viaje interior y descubrir el mundo invisible no solo con un virus invisible, sino también a través de las letras, el cálamo y a través de la pintura de algunos pintores para escuchar con los oídos interiores sus voces interiores que no les dejaban estar en paz. Y espero que los que pertenecemos al mundo de la cultura, después de todo, queramos compartir los goces de esos descubrimientos como dicen los sufis otomanos: “Otra vez mi corazón ha caído de belleza en belleza”.

NÉSTOR NAVARRO (GUIONISTA Y REALIZADOR DE CORTOMETRAJES | SANTANDER)

1) En casa, claro está. Aunque el frenazo en mi vida ha sido importante, creo que he sabido hacerme a este nuevo estilo de vida más hogareño para mí. Saliendo lo imprescindible y tachando con un lápiz rojo los días que han pasado, y los días que aún quedan por delante.

2) Lo que está pasando en estos momentos en todo el planeta está siendo nuevo para cada uno de nosotros. El escenario que nos espera una vez podamos salir de nuestras casas será complicado. El volver a coger nuestro ritmo de vida anterior nos costará más o menos, pero lo acabaremos recuperando. Es como el motor de un coche que se detiene en medio de la carretera y tienes que volver a arrancarlo, pero no sales “quemando rueda” inmediatamente, esperas a que el motor llegue a esas revoluciones óptimas que te indica el fabricante, para salir poco a poco a la carretera y continuar con tu camino. Adquiriendo de nuevo confianza en el vehículo.

Todos los aspectos de la sociedad se verán afectados. De eso no creo que exista duda alguna. Pero antes o después las aguas vuelven a su cauce, y estos días en casa serán una experiencia que contar a la generación venidera. Serán nuevas “batallitas” que sustituirán a las de nuestros abuelos en otros tiempos.

No me gusta aventurar qué cosas van a pasar y qué cosas no. Las consecuencias las veremos poco a poco, y tendremos tiempo de estar a favor o en contra de las decisiones que se tomen. Pero las consecuencias que me preocupan –las de verdad– son a nivel humano: ¿cómo nos empezaremos a tratar cuando nos veamos por la calle? ¿Seguiremos siendo tan efusivos a la hora de darnos la mano o un simple abrazo con un amigo? ¿Seguiremos cruzando la acera cuando veamos a alguien que viene de frente nuestro?

3) Con la mayor paciencia posible. Groucho Marx dijo en ‘Una Noche En Casablanca’: “Solo los tontos se aburren”, y es una frase que tengo apuntada a fuego en mi agenda. Así que, cuando empiezo a notar el gusanillo del aburrimiento entrando en mi habitación, me levantó rápidamente y empiezo a leer, a escribir o incluso a hacer un poco de ejercicio, o a asomar la cabeza por la ventana y mirar como la cola del supermercado avanza lentamente.

He terminado el cortometraje que tenía entre manos (terminándolo dos meses antes de lo planeado), he empezado un proyecto que había dejado aparcado y, ahora que tengo tiempo, trabajo en él. Y leo, y veo películas, y leo, y hago fotos y leo, leo, leo…

4) El respeto y el sentido común es ahora cuando deben hacer acto de presencia.

PATRICIA ALLENDE (ARTISTA VISUAL | MADRID)

1) En mi casa, en mi refugio, en mi mundo, rodeada de mis libros, fotos y recuerdos. Todos los días me despierto con el sonido de los pájaros, con la naturaleza tan necesaria ahora y que echo tanto de menos… la falta de libertad.

Físicamente me encuentro muy bien, pero mentalmente muy tocada; me cuesta mucho asimilar esta película de terror que nunca imagine que podríamos vivir.

2) Va a ser un escenario muy diferente al que estábamos acostumbrados: habrá grandes cambios a los que tendremos que adaptarnos y que nos llevarán a nuevos modos de vivir. Las consecuencias creo que van a ser duras y costará tiempo, para poder recuperarnos. Solo nosotros lo tendremos que conseguir y hacer lo posible para que todo cambie –en lo social, cultural, económico y político–, no volviendo a cometer los mismos errores.

3) Poniéndome unas metas diarias y, sobre todo, tener un pensamiento positivo. La primera semana era incapaz de poder pasar la página de un libro, me dispersaba enseguida…, no paraba de preguntarme el porqué de todo lo que estaba pasando; poco a poco lo voy asimilando y he podido retomar mis lecturas.

Todos los días me marco una rutina, hago ejercicio, bailo (que te deja nueva) y practico idiomas (para la mente viene muy bien). También he vuelto a trabajar, poco a poco, en mis proyectos que dejé aparcados.

4) Creo que ninguno de nosotros esperaba esto, nos ha cogido a todos por sorpresa… De repente cambió el mundo. Ojalá todo esto que estamos viviendo nos haga ver lo equivocados que estábamos, que no somos ni únicos ni inmortales, ¡y que consigamos entre todos un mundo mejor!

Merche Medina

Memoria del desarraigo

VIII FESTIVAL DE LA IMAGEN DE AMÁN.
‘MEMORIA DEL DESARRAIGO’
Rocío Villalonga.
Comisaria: Linda Al Khoury (Directora del Festival de la Imagen de Amán)
Instituto Cervantes de Amán
Hasta el 30 de mayo de 2019.

A partir de una acuciosa revisión de ciertos vídeos grabados en Super-8 por su padre, durante sus viajes por diversas ciudades, Montevideo, Nueva York, Londres, etc. en la década de los 60, lejos de la pretensión de convertir ese material en postales turísticas, Rocío Villalonga muestra una ciudad construida por acumulación. Se trata de imágenes comunes que deconstruye para conformar un discurso crítico a la sociedad urbana moderna. Dentro de estos discursos artísticos tenemos a Walter Benjamin que reliza una crítica urbana también apoyada en las vivencias directas de la ciudad. Para la artista, al igual que Benjamin, la fotografía es una representación reproductible capaz de ir más allá de la contemplación pasiva y ritual de las élites. La fotografía como un medio de masas cuyo papel indudablemente puede contribuir a la construcción de conciencia (Benjamin, 1936).

Vista de la instalación de ‘Memoria del desarraigo’ de Rocío Viollalonga. Imagen cortesía Instituto Cervantes de Amán.

En esta ocasión, Rocío Villalonga, en un constructo de un poema visual apocalíptico, muestra la heterogeneidad y dispersión de signos identitarios que se velan, empleando para ello la fragmentación y la imagen velada y superpuesta que configura el imaginario de una memoria de desgarro, silencios recuerdos y olvidos. Memoria del desarraigo es un grito de la artista para mostrar la desposesión del que se traslada en un desencuentro de raíz con su yo. Se trata de fragmentos velados, acumulaciones, deconstrucciones de ciudades y personajes desposeídos de su identidad que dan muestra de la soledad, la incomunicación y el aislamiento dentro de unas urbes activas y superpobladas.

‘Lost identity’, Rocío Villalonga, ‘Memoria del desarraigo’. Imagen cortesía Instituto Cervantes de Amán.

La muestra se construye a modo de instalación en la que la ciudad se presenta informe, amontonada. La artista recurre a aquellas películas analógicas rescatadas que proyecta y superpone para crear un vídeo en el que la presencia suya está presente en un audio de acumulaciones, su respiración, la manipulación de proyectores, voces y radio. A partir de ello reproduce los fotogramas que en forma de instalación se ordenan y superponen. Las películas registran espacios urbanos sin sentido explícito, aparentemente no formulados, como proceso de amontonar experiencias temporales, en un sentido visual particular, sin énfasis en nada único. Se trata de la misma mirada que como espectadores tenemos en la ciudad, tonde los objetos dispersos y sin orden aparente se acumulan en nuestra retina. Repetición de lo común, donde se explora las estructuras de poco sentido y el vacío urbano-humano dentro de la acumulación. Pero más allá de la ciudad como infraestructura, la autora nos quiere incidir en el aspecto humano-deshumanizado de ese hábitat. Para ello se centra en entablar relaciones con personas que habitan en su ciudad de procedencia y situación diversa. Todos ellos poseen un rasgo en común, el sueño emancipatorio truncado. Protagonistas del desarraigo, deconstruyen sus vidas para construirlas de nuevo en una nueva realidad diletante, en la que el yo y el otro se funden en un instinto de supervivencia. Es la necesidad de fusionarse en una nueva realidad la que desfigura su YO a través de la relación con el otro.  Rasgos en común que configuran retratos del que no pertenece a ningún lugar, identidades acumulativas, la suma de las opciones no elegidas, las prioridades sin definir, las contradicciones perpetuadas. Unas imágenes que la autora trabaja con mimo y respeto para luego deconstruirlas en una de las obras que aquí presenta con la fusión de fragmentos y en otra con rostros velados por la sobre impresión en tul de seda como metáfora del velo que la propia dinámica de la ciudad impone al que no pertenece a…

Vista parcial de ‘Memoria del desarraigo’ de Rocío Villalonga. Imagen cortesía Instituto Cervantes de Amán.

La acumulación como algo característico del espacio urbano resultante de una modernización fragmentaria e insensible, es la que configura esta serie artística Memoria del desarraigo que Rocío Villalonga presenta por primera vez en el Instituto Cervantes de Aman.

El proyecto, forma parte de las actividades del Festival de la Imagen de Amán organizadas por Darat Al-Tasweer en colaboración con numerosas instituciones, entre las que se cuenta el Instituto Cervantes de Amán, la Embajada de España y la Galería Nacional Jordana de Bellas Artes.

Antonio Lázaro
Director Instituto Cervantes de Amán

Una inédita Cristina García Rodero en Praga

‘Con la boca abierta’, de Cristina García Rodero
Instituto Cervantes de Praga
Na Rybnícku 536/6, 120 00 Praga (República Checa)
Hasta el 6 de junio de 2016

‘Con la boca abierta’ es la primera retrospectiva temática de Cristina García Rodero, y abarca desde los primero trabajos fotográficos de finales de los setenta, hasta la actualidad. La exposición está compuesta por cincuenta y cinco imágenes de las más treinta mil que se han revisado para esta muestra, donde la mayoría de las fotografías seleccionadas son inéditas, rescatadas para un proyecto que durante cuarenta años Cristina García Rodero se guardó en el bolsillo para dejarnos ahora “con la boca abierta”.

“La memoria en ocasiones es perezosa. Necesita apoyos para evocar situaciones enterradas en el olvido. La fotografía es una de las muletas en las que se apoya un tipo de memoria llamada episódica, que funciona como un hangar en el que la psique almacena la información que tiene un significado de carácter personal. Cuando ojeamos el álbum familiar o escarbamos en el arcón de las fotos viejas, se pone en marcha la sala de máquinas de esta memoria biográfica. A veces con resultados sorprendentes, pues las instantáneas no siempre evocan los mismos hechos ni provocan las mismas sensaciones. Algunas de las fotografías de nuestro círculo más íntimo, sólo algunas, activan recuerdos que pensábamos perdidos. Lo expresa muy bien el conocido arranque de la canción de Luz Casal: Cada vez que veo tu fotografía descubro algo nuevo que antes no veía. Esta recuperación de vivencias ante algunos de nuestros tesoros fotográficos privados es un fenómeno común. Lo que no es tan frecuente es que nuestra memoria biográfica active emociones íntimas contemplando fotos en las que aparecen personajes desconocidos. Ese es el efecto que producen las fotografías de Cristina García Rodero. Una extraña familiaridad que puede definirse de varios modos, aunque todas podrían concentrarse en un sustantivo: arte”. (Florentino Moreno Martín, Universidad Complutense de Madrid)

'El sueño de Ariadna', de Cristina García Rodero. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

‘El sueño de Ariadna’, de Cristina García Rodero. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

La muestra comienza con una fotografía del nacimiento de un niño que, al exhalar su primera bocanada de aire, nos otorga el principio de todo; desde allí navegaremos por los más profundos sentimientos del ser humano, cazados magistralmente por la profundidad y verdad que Cristina García Rodero impronta en su trabajo, acabando el viaje fotográfico con el último suspiro de un velatorio en Georgia.

“’Con la boca abierta’ sigue siendo de interés antropológico y es también un ensayo sobre Antropología del cuerpo. Presenta el ciclo de la vida en vidas diversas que trascurren con la boca abierta. Y explora todo el espectro de significados que se asocian a lo que claramente no es un solo gesto. Son en realidad muchos gestos que generan los músculos faciales, a los que la Anatomía atribuye la mayor responsabilidad sobre la mímica. La boca abierta en los rituales proporciona la base iconográfica del grito que se desplaza a lo largo del eje que va de la euforia al dolor, del pánico a la satisfacción plena, de la más extrema llamada dirigida hacia otras personas a la sensación más aguda de subjetividad afectada. La boca abierta puede convertirse en signo focal y llegar a anular el resto de la cara y en particular los ojos que se cierran o se tornan meramente redundantes. Y además activa codificaciones genéticas que poseemos los seres humanos como especie y que reconocemos en primates e incluso en mamíferos. Es interesante  seguir cómo las aperturas y cierres de los ojos y de la boca están a menudo interrelacionados: a veces se refuerzan y otras se contradicen”. (Honorio M. Velasco, catedrático de Antropología Social y Cultural. UNED)

'Venciendo el mal en Chivacoa, Venezuela', de Cristina García Rodero. Fotografía cortesía del Instituo Cervantes.

‘Venciendo el mal en Chivacoa, Venezuela’, de Cristina García Rodero. Fotografía cortesía del Instituo Cervantes.

 

 

EL INFLUJO INTERNACIONAL DE EL QUIJOTE

‘Quijotes por el mundo’
Instituto Cervantes
Salas de exposiciones y red de bibliotecas
San Juan (Puerto Rico), Nueva York y Chicago (Estados Unidos), Londres (Reino Unido) y Rabat (Marruecos)
Hasta el 12 de octubre de 2016

La exposición ‘Quijotes por el mundo’, compuesta por 185 ediciones de Don Quijote de la Mancha en 56 lenguas, reúne por vez primera fondos de las 60 bibliotecas del Instituto Cervantes en todo el mundo. Con ella, se rinde homenaje a la presencia universal de la novela cervantina y a los traductores que la han convertido, a lo largo de 400 años, en uno de los libros más editados en todos los idiomas y en referente de la literatura española.

La exposición evidencia el influjo mundial el Quijote, una obra que desde 1612 se ha traducido -de manera íntegra o parcial- a más de 140 lenguas y variedades lingüísticas diferentes, y continúa traduciéndose hoy a nuevos idiomas como el coreano o el guaraní. El comisario es José Manuel Lucía Megías, vicedecano y catedrático de Filología Románica de la Universidad Complutense (Madrid), presidente de la Asociación de Cervantistas y coordinador académico del Centro de Estudios Cervantinos.

La muestra aborda por qué tantas lenguas y culturas se han acercado a la obra hasta el punto de convertirla en una de las más traducidas (la segunda del mundo después de la Biblia, según algunas tesis); por qué triunfó desde sus primeros años, cómo Gustavo Doré fijó el imaginario quijotesco, cómo grandes pintores han reflejado las aventuras de don Quijote y Sancho Panza o la forma en que se sigue ilustrando hoy en día.

Cartel de la Metro Goldwyn Mayer, presente en la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Cartel de la Metro Goldwyn Mayer, presente en la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Los libros expuestos proceden exclusivamente de la red de bibliotecas del Cervantes, que conservan una de las colecciones más completas del Quijote en diferentes lenguas, y que ahora por primera vez se exhibe y difunde para el gran público.

‘Quijotes por el mundo’ es un reconocimiento a la labor de los traductores, figura imprescindible de la difusión de la literatura en países que no comparten la misma lengua. Sin su mediación, el Quijote nunca habría alcanzado tal repercusión mundial, ya que el público no hispanohablante no habría podido conocerla ni disfrutar de ella.

El recorrido por la traducción a lo largo del siglo XVII hasta la actualidad es también un camino por el hispanismo y por el triunfo de éste en zonas muy alejadas, como la India, Vietnam o Corea, donde se ha traducido el Quijote directamente del español en los últimos años. En otros casos, las traducciones se efectuaron a partir de lenguas intermedias de cultura, como el francés, el inglés, el alemán o el ruso.

Ilustración de El Quijote perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Ilustración de El Quijote perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Además de las 185 publicaciones impresas, el visitante tiene la oportunidad de escuchar cómo suena hoy el Quijote en casi una treintena de lenguas. Para ello, el Instituto ha grabado en vídeo a otros tantos lectores de sus bibliotecas mientras recitan el fragmento ‘La definición de la poesía’, perteneciente al capítulo 16 de la segunda parte del Quijote.

La instalación audiovisual permite oírlo en idiomas como el bengalí, polaco, árabe, hindi, tagalo o turco. El español de España está representado por Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes, mientras que al español de Hispanoamérica le pone voz Alicia Mayer, directora del Centro de Estudios Mexicanos de la UNAM en Madrid (México fue el primer país hispanoamericano donde se editó el Quijote). Asimismo tres lectores han grabado dicho fragmento en las lenguas cooficiales de España: catalán, euskera y gallego.

Por su parte, los ciegos podrán leer la obra a través del tacto, ya que se incluyen traducciones al braille, sistema de escritura y lectura que les permite acercarse a la obra. Para las personas invidentes se ha colocado parte de los 17 volúmenes de 120 páginas que ocupa el Quijote completo en braille, según la edición que la ONCE publicó en el 2004.

Ilustración de El Quijote perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Ilustración de El Quijote perteneciente a la exposición. Fotografía cortesía del Instituto Cervantes.

Las aventuras quijotescas también se han volcado a otros lenguajes artísticos, entre ellos el cine. La exposición dedica un espacio a las adaptaciones cinematográficas: se proyecta la película El Quijote cabalga por el cine, dirigida por Javier Rioyo, actual director del Instituto Cervantes de Lisboa, y se exhibe una veintena de carteles de películas inspiradas en la novela y realizadas en diferentes épocas y países.

Buena parte de las traducciones a otras lenguas han sido adaptaciones infantiles o juveniles: los futuros lectores del Quijote han sido un motor importante de la industria editorial y la difusión de la obra cervantina por todo el mundo. De ahí que se dedique una sección a estas múltiples adaptaciones.

 

El Cervantes viajero en imágenes

Miguel de Cervantes o el deseo de vivir
Fotografías de José Manuel Navia
Instituto de Cervantes
C / Alcalá, 49. Madrid
Hasta el 1 de mayo de 2016

Este año 2016 se conmemora el cuatrocientos aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes, un hombre que en innumerables ocasiones ha quedado eclipsado por la proyección de la figura quijotesca de su gran creación literaria. Por ello, hay quien cuatro siglos después -contemplando la vigencia que conservan sus grandes obras- insiste en dotar a nuestro gran autor de una visión actual.

Cervantes, más que ningún otro, se acercó «al tuétano del país, a la médula” al escribir sobre “la España real de la que ahora hablan tanto políticos y periodistas, y al dar voz a aquellos que no la tienen”. Quien pronuncia esta frase es José Manuel Navia, un filósofo de carrera y fotógrafo de profesión que se atreve a considerar que la fotografía tiene que ver más con la literatura que con las artes plásticas. Es precisamente esta primera disciplina la que sirve de denominador común en muchos de sus trabajos.

Ítaca. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Ítaca. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Los biógrafos más modernos («porque los antiguos tendían, a veces, a disfrazar la historia de literatura para engrandecer al personaje», dice Navia) concuerdan en que la vida de Cervantes está “llena de lagunas”, lo que ha servido como “estímulo” a Navia para “hacer casi lo que quisiera” durante su periplo por los lugares que recorrió el escritor a lo largo de su vida. Y no son pocos. Su carácter aventurero, “muy de su época”, lo llevó desde Madrid hasta Argel, pasando por Nápoles o Sevilla, siendo testigo y partícipe de verdaderos hitos históricos como la Batalla de Lepanto.

“Viajó una barbaridad para su tiempo. De Madrid a Sevilla eran diez días de viaje en una mula”, cuenta Navia. Sus trayectos, enfocados desde un punto de vista actual y documental (como casi todo lo que hace Navia), pueden contemplarse hasta el día 1 de mayo en la sede del Instituto Cervantes de Madrid. Las 66 fotografías que componen la exposición titulada ‘Miguel de Cervantes o el deseo de vivir’ -organizada por Acción Cultural Española (AC/E) y por el Instituto Cervantes- pretenden mostrar al espectador “en qué se fijaría Cervantes si hoy volviese a pasear por aquellos lares”.

“No me interesaba andar buscando lo que queda del mundo de Cervantes porque si no acabas haciendo un libro de monumentos”, explica Navia. Así, la imagen que da el pistoletazo de salida a la historia de la vida de Cervantes es la de unos títeres, en alusión a su infancia. Una imagen capturada en Alcalá de Henares (donde nació Cervantes en 1547), que aparece junto a otra de un penitente durante una procesión, que muestra “la ilusión y los rigores de un país obsesionado por la limpieza de sangre”.

Lepanto. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Lepanto. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Tras una instantánea de Córdoba, ciudad de donde procedía su familia paterna y en la que Cervantes pudo pasar algunos años de su infancia, Navia nos lleva a Madrid, donde un joven Miguel, aspirante a escritor, acude a los estudios del maestro Juan López de Hoyos, en la calle de la Villa. Las imágenes del Madrid contemporáneo dejan clara la intención de Navia en este trabajo: volvemos a esta hipotética óptica actual de Cervantes cuando vemos a una joven que se enciende un cigarro sentada en una terraza en un céntrico barrio popular de Madrid.

En diciembre de 1569, Miguel (pues Navia ha de tratarle familiarmente sin remedio) se traslada a Roma “al servicio del cardenal Acquaviva”. Abandona España “para evitar una amenazadora sentencia”: es acusado de herir en un duelo a Antonio Sigura, un maestro de obras. Viaja por Italia hasta convertirse en soldado, y bajo ese rol pasea por los Quartieri Spagnoli de Nápoles, que también tienen su espacio en la exposición. Según José Manuel Navia, “siguen siendo prácticamente como en el siglo XVI”.

La Batalla de Lepanto tiene, por supuesto, su hueco en Miguel de Cervantes o el deseo de vivir. “Fueran por donde fueran esos barcos combatientes -reflexiona Navia-, debían de pasar por Ítaca”. Señala el fotógrafo la imagen que muestra la isla y exclama: “¡qué bonito que Cervantes pasara por allí habiendo leído ya a Homero!”. El texto que corona las fotos que ilustran este periodo reza: “Don Quijote será, simple y llanamente, un manchego transfigurado en héroe homérico”.

Magreb. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Magreb. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

La importancia del Magreb

Herido de gravedad en combate y con el brazo izquierdo inútil de por vida, el intrépido Cervantes aún intervendría en otros episodios bélicos que le llevarían por el Magreb, origen del mundo morisco “que siempre tendrá presente”. Dada su importancia, son numerosas las fotografías que detienen el tiempo de esta fase vital de nuestro más ilustre escritor, cuyas protagonistas son a menudo mujeres rodeadas de colores cálidos en calles y playas que no parecen haber cambiado demasiado con el paso de los años. En esta parte del recorrido sitúa también Navia los cinco años de cautiverio en Argel y su llegada posterior a Orán, tras un breve paso por Portugal.

Llegará, por fin, a Sevilla. Y lo hará solo, a pesar de haberse casado poco antes con la joven Catalina de Esquivias. “Me apetecía mostrar que llega a lo mundano”, dice Navia sobre las fotos que hablan de Andalucía. En Sevilla, verdadera capital económica de España por entonces, “es donde Cervantes vive la vida desenfadada y mundana”. Así, podemos ver a las señoras de pelo corto, lacado e idéntico, que pasean por las calles encaladas, los peculiares personajes callejeros, la espalda de una mujer bonita y las tabernas y pensiones donde Cervantes se hospedaría durante su labor como recaudador de impuestos, que le llevaría por pueblos andaluces como Montilla, Écija, Estepa o Castro del Río.

Playa San Juan. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Playa San Juan. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Los títeres retornan a la exposición de Navia al volver Miguel de Cervantes a Valladolid donde lo encontramos en 1604. “Será el momento de regresar al hogar y dedicar los años que le queden al oficio de la escritura”, tras haber recorrido numerosos lugares y aventuras. Es en estos años cuando publica las dos partes del Quijote (1605 y 1615) y es por ello que La Mancha (con sus molinos captados de una manera alejada de la tradicional, sus asadores en carreteras lluviosas, un casino o las Lagunas de Ruidera) ocupa un lugar destacado en ‘Miguel de Cervantes o el deseo de vivir’.

Una última etapa en Madrid (llama especialmente la atención una fotografía de un teatro con sus butacas tapadas con sábanas “para que no se empolve”: “una metáfora visual de que Cervantes no tuvo éxito como dramaturgo”) y unas fotografías de Barcelona en la noche de San Juan, fiesta en la que Don Quijote y Sancho ven el mar por primera vez en la Segunda Parte del Quijote, cierran esta exposición, que viene a ser una oda a la vida, un cántico a la libertad que Navia ha llevado a cabo en soledad -su estado preferido para trabajar-, sin prisas, esperando a veces durante horas o dando de inmediato con la imagen perfecta.

Navia, amigo de la secuencia y enemigo de los ‘selfies’ y del abuso de los retratos, aboga por la práctica del ‘documentalismo lírico’, un concepto utilizado por Walker Evans, fotógrafo americano conocido por documentar los efectos de la Gran Depresión. De ello se ha servido para perseguir a Cervantes, pues hoy parece estar más vivo que nunca.

Campo de Criptana. Fotografía de Navia por cortesía del Instituto Cervantes.

Campo de Criptana. Fotografía de José Manuel Navia por cortesía del Instituto Cervantes de Madrid.

Pepe Gimeno en el Instituto Cervantes de Chicago

Grafía Callada, de Pepe Gimeno
Instituto Cervantes de Chicago
31 W Ohio St. Chicago
Del 9 de febrero al 29 de marzo de 2016

Tras su paso por el Type Directors Club (TDC) de Nueva York, la exposición Grafia Callada, del diseñador valenciano Pepe Gimeno, sigue su viaje norteamericano que le lleva ahora hasta el Instituto Cervantes de Chicago, donde estará hasta el 29 de marzo. La muestra está conformada para ser vista como libro, pero desde el punto de vista de una lectura gráfica. La acción intencionada de separar contenido y forma, convierte la estructura gráfica del libro en su argumento.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno, en el Type Directors Club de Nueva York.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno, en el Instituto Cervantes de Chicago.

El proyecto está realizado en su totalidad con materiales y residuos encontrados en la playa. Con ellos, Pepe Gimeno ha creado sugerentes aproximaciones formales de distintas escrituras, antiguos jeroglíficos, alfabetos binarios y un buen número de motivos hasta conseguir que los fragmentos de piedras, cañas, tapones de plástico, restos de juguetes, conchas, colillas y cristales, se conviertan en mensajes cargados de expresión y de una enorme fuerza poética.

La exposición del libro se puede abordar con una doble mirada: una, con la lectura secuenciada y ordenada del conjunto de impactantes imágenes que contiene el libro, y la otra, con la observación directa y detallada de los objetos con los que están compuestas las sorprendentes piezas originales, dobles páginas en tamaño grande que conforman las páginas del libro.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno, en el Type Directors Club de Nueva York.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno, en el Instituto Cervantes de Chicago.

En el Instituto Cervantes de Chicago se exhibirán 20 de las 57 piezas que conforman su libro ‘Grafía Callada’, una colección de páginas compuestas a partir de materiales reciclados que revelan la fuerza de comunicación a través de los símbolos y sin necesidad de palabras.

Durante la inauguración el diseñador ofrecerá una conferencia para hablar sobre el proceso creativo que ha desarrollado a lo largo de los últimos quince años. Su trabajo es de carácter personal y se sitúa dentro del arte experimental y gráfico. Además de Nueva York y Chicago, Grafía Callada viajará a partir del mes de junio a Miami, al  Centro Cultural Español de Cooperación Iberoamericana.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno. Type Directors Club.

Grafía Callada, de Pepe Gimeno. Instituto Cervantes de Chicago.

 

Los 400 ‘maravillosos’ años de Cervantes

Miguel EN Cervantes. El retablo de las maravillas, de Miguelanxo Prado y David Rubín
Organizado por Acción Cultural Española (AC/E), Comunidad de Madrid e Instituto Cervantes
Museo Casa Natal de Cervantes
C / Mayor, 40. Alcalá de Henares, Madrid
Hasta el 14 de febrero de 2016

El Museo Casa Natal de Cervantes en Alcalá de Henares acoge desde el 15 de octubre la exposición Miguel EN Cervantes. El retablo de las maravillas, organizada por Acción Cultural Española (AC/E), Comunidad de Madrid e Instituto Cervantes, para conmemorar el 400 aniversario del fallecimiento del escritor que tendrá lugar en 2016.

El proyecto, concebido y comisariado por el equipo “i con i”, muestra la fascinante figura que fue Miguel de Cervantes a través de uno de sus ocho entremeses, El retablo de las maravillas, obra en la que el autor aborda el binomio ficción/realidad y de gran carga autobiográfica.

Detalle de la cubierta de Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Detalle de la cubierta de Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

El lenguaje elegido es el de la ilustración, un lenguaje que permite generar esa experiencia de viaje del pasado y acercar un relato histórico al público actual, incluido el público familiar. Miguelanxo Prado, dibujante realista Premio Nacional del Comic en 2013, cuenta la vida de Cervantes acentuando el discurso de la realidad. David Rubín, uno de los historietistas españoles más reconocidos en los últimos años, narra la historia de El retablo, dentro del mundo de la ficción.

Miguel de Cervantes tuvo una vida tan apasionante como poco conocida. Fue espía de Felipe II, trabajó para la Iglesia, vivió un asalto pirata en alta mar, estuvo preso, fue recaudador de impuestos, marido intermitente, viajero incansable… Sin embargo, su gran éxito, El Quijote, eclipsó su figura, y un halo de misterio rodeó siempre su existencia.

Ilustración de Miguelanxo Prado, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Ilustración de Miguelanxo Prado, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Miguel EN Cervantes plantea escenas biográficas de Cervantes ilustradas por Miguelanxo Prado en conexión con El retablo de las maravillas dibujado por David Rubín. Prado perfila el físico del escritor y su trayectoria vital, recreando los escasos datos ciertos sobre su biografía, con un lenguaje realista, mientras que Rubín traslada la acción de El retablo a viñetas y pone rostro a sus personajes.

El discurso expositivo está organizado en tres partes. La primera narra las escenas de la vida cotidiana de Cervantes junto con la presentación de los personajes del entremés. En segundo lugar, presenta escenas del Cervantes escritor coincidiendo con la parte de mayor acción del entremés; para terminar con el alter ego de Cervantes y la crítica social, al tiempo que se desarrolla el desenlace de El Retablo.

Dibujo de David Rubín, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Dibujo de David Rubín, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

La exposición contrapone dos niveles narrativos, el de la realidad, correspondiente a la vida del autor, y el de la ficción, representado por su famoso entremés. En su recorrido se van desgranando temas universales como la clase social, el amor, la familia, el dinero, la educación, la religión, la profesión del escritor y el alter ego presentes tanto en la vida como en la obra de Cervantes.

El objetivo de la exposición es conocer el apasionante personaje que fue Miguel a través de la relectura de una de sus obras de teatro que no vio representada en vida, El retablo de las maravillas.

Ilustración de Miguelanxo Prado. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Ilustración de Miguelanxo Prado. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Exposición itinerante

Miguel EN Cervantes, producida por Acción Cultural Española, la Comunidad de Madrid y el Instituto Cervantes, se presenta en dos formatos. El primero que, tras su presentación en el Museo Casa Natal de Cervantes de Alcalá de Henares, itinerará por varias sedes nacionales y un segundo formato, más sencillo y adaptable, que permitirá la presentación simultánea de varias copias en algunos de los centros del Cervantes como los de Túnez, Nápoles o Burdeos y en otras sedes internacionales.

Dibujo de David Rubín, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

Dibujo de David Rubín, en la exposición Miguel EN Cervantes. Imagen cortesía de Acción Cultural Española.

 

Sebastiá, Ren Bo y Rafols en el Cervantes de Pekin

Carlos Sebastiá, Ren Bo y Gisela Rafols. Instituto Cervantes.
A1 Gongti Nanlu
100020 Chaoyang Pekín (CHINA)
Lunes a jueves de 10 a 18 h. viernes de 10 a 14,30 h.
Hasta el 17 de marzo

Éste proyecto expositivo nos llega de la mano de tres artistas contemporáneos residentes en Pequín. Ren Bo (Xi’an, China), Carlos Sebastiá (Castellón, España) y Gisela Ràfols (Vilafranca del Penedès, Barcelona).

Sus trabajos, aunque todos parten de puntos distintos, nos llevan a un mismo destino, a la des-materialización del ser. Artistas que viajan a través de las emociones y utilizan al individuo, ya sea el cuerpo propio o ajeno, para hacer un análisis que nos pueda llevar al desgarramiento, a la desnudez total. Así, utilizan la naturaleza, el cuerpo humano y las emociones, como vehículo y conexión en sus trabajos.

Gerard, pensamiento colgado de un hilo. De Carlos Sebastiá. Técnica mixta sobre arpillera. 60x80 cm. 2014. Imágen cortesía del Instituto Cervantes, Pekín.

Gerard, pensamiento colgado de un hilo. De Carlos Sebastiá. Técnica mixta sobre arpillera. 60×80 cm. 2014. Imágen cortesía Instituto Cervantes, Pekín.

El trabajo de Carlos Sebastiá, de carácter “pictórico”, busca comprender a la sociedad y para ello hace un estudio de lo particular a lo global. Parte del individuo, adentrándose en su mundo más íntimo para así luego mediante el dibujo, la pintura y capas infinitas de papel de arroz recrear todas las capas posibles del ser, hasta desnudarlo.

Iaia, perdida en alguna parte. De Carlos Sebastiá. técnica mixta sobre arpillera. 130x160 cm. 2042

Iaia, perdida en alguna parte. De Carlos Sebastiá. Técnica mixta sobre arpillera. 130×160 cm. 2014. Imágen cortesía Instituto Cervantes, Pekín.

Por otro lado, Ren Bo. La aceleración insoportable del mundo circundante de signos y info-estimulación en nuestro tiempo produce pánico y esta aceleración de pánico desactiva deseo resultando en una pandemia de depresión, ansiedad y pérdida. Citando a Marshall Mcluham y el taoísmo, Ren Bo sugiere volver a las raíces de los mecanismos de la tecnología con el fin de dar un sentido y dirección diferente a la búsqueda de la innovación y el progreso. Mecanismo (Mechanism) es una creencia en la naturaleza, que toda la naturaleza es una máquina compleja o arte. Mecánicamente hay dos puntos diferentes. Son el punto de vista metafísico, pero tienen diferentes campos de aplicación: el primero dedicado al mundo natural, el segundo se utiliza para discutir el ser humano y la mente humana.

Sueño de Primavera. De Ren Bo. Vídeo: DVD-PAL, 720x576 Color Audio: Stereo Duración: 00:06:55 (en loop)

Sueño de Primavera. De Ren Bo. Vídeo: DVD-PAL, 720×576 Color, Audio: Stereo. Duración: 00:06:55 (en loop). Imagen cortesía Instituto Cervantes, Pekín.

Finalmente, Gisela Ràfols, en sus fotografías tratadas con dibujo, crea una conexión evidente entre la naturaleza y el ser. Vínculos irreales, imaginarios. En primera persona, recorre un espacio de ensueño donde ella es la autora y sujeto de su propio trabajo.

Gisela Ràfols. Bajo la Roca. 2013. Serie “Estudio de la Identidad”. 20x30cm. Técnica mixta sobre papel

Bajo la Roca, “Estudio de la Identidad”. De Gisela Ràfols. Técnica mixta sobre papel. 20×30 cm. 2013. Imagen cortesía Instituto Cervantes, Pekín.

Berlanga y su caja fuerte 1034

Amor y cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock
Palacio de Colomina
C / l’Almodí, 1. Valencia
Celebradas del 11 al 15 de diciembre, 2014

Luis García Berlanga, dos años antes de fallecer, depositó en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un sobre secreto. Sobre, cuyo contenido no será desvelado hasta 2021, coincidiendo con el centenario de su nacimiento. Se halla en la caja fuerte 1034, antigua cámara acorazada del Banco Central. Su hijo Jorge Berlanga, presente en aquel instante, sentenció que se trataba de “un guión o un mensaje demoledor para la humanidad”. Seis años después de aquel enigmático legado, José Luis García Berlanga revela en parte aquel secreto: “Se trata de un guión escrito inédito”. No se atrevió a decir nada más, si bien antes había diseccionado la obra de su padre en las jornadas ‘Amor y Cine: Berlanga, Buñuel, Hitchcock’ celebradas en el Palacio de Colomina.

Fotograma de Novio a la vista, de Luis García Berlanga, incluida en las jornadas de cine del Palacio de Colomina.

Fotograma de Novio a la vista, de Luis García Berlanga, incluida en las jornadas de cine del Palacio de Colomina.

Ese guión escrito inédito deberá esperar siete años. Lo que no admite demora es el análisis de las obras de uno de los directores de cine español más influyentes del pasado siglo. “El cine de mi padre recoge la historia de España, desde la guerra civil a la democracia y la corrupción actual”, explicó José Luis García Berlanga durante su intervención en las jornadas organizadas por la Cátedra Berlanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera y CulturArts de la Generalitat, en colaboración con la Asociación Cultural Trama y Fondo y el Berlanga Film Museum. Historia magníficamente reflejada en sus películas, gracias a las dotes de “gran fabulador” que poseía Berlanga.

José Luis García Berlanga en un momento de su intervención en las jornadas de cine de la Cátedra Berlanga en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

José Luis García Berlanga en un momento de su intervención en las jornadas de cine de la Cátedra Berlanga en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

“No creía en lo épico; todo su cine acaba mal”, señaló el guionista, productor y director de cine y televisión, actualmente embarcado en una serie sobre Cervantes. “Me preocupa que no sepamos cómo vivíamos hasta hace bien poco en España y en Europa”, apuntando como remedio a tamaña desmemoria la obra de su padre, de la que destacó ‘Plácido’: “La habré visto más de diez veces y cada vez encuentro cosas distintas”. Como le ocurrió al ver en las jornadas ‘Novio a la vista’, una “perlita en su cinematografía” sobre “la pureza del amor adolescente, el tipo de amor en el que creía mi padre”.

“Era un gran tímido y tenía pavor a las mujeres”. De ahí que en sus películas, las mujeres aparezcan siempre como “seres superiores que dominan y aplastan a los hombres”. Incluso en una película como ‘Tamaño natural’ (“el colmo de la misoginia”), el protagonista se suicida arrojándose con su coche al Sena, saliendo a flote la muñeca causante de su locura. Las mujeres siempre a flote, mientras los hombres se hunden. Por eso José Luis García Berlanga entiende la misoginia de su padre, a partir de esos temores.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga.

“Mi padre más que erotómano era un gran teórico especialista en bondage, asunto que le servía como escapismo liberador de esa sensación de atadura hacia las mujeres”. También subrayó García Berlanga que hoy en día su padre “no hubiera podido hacer su cine”. Y se explicó: “Hoy los productores prefieren apostar por lo espectacular; es peor la censura económica que la política”.

El cine coral del que tanto se habla a la hora de etiquetar sus películas quizás tenga que ver con ese “horror al vacío” de Berlanga. “El silencio le agobiaba, porque cuando se producía pensaba que era culpa de él, de ahí su verborrea”. También su gusto por no acabar las películas “hasta el último momento; siempre quería una toma más”. Por eso le gustaba el doblaje, “porque le permitía reescribir el guión constantemente”. Algo que tendrá que hacer quien se haga cargo de ese “guión escrito inédito” que verá la luz en 2021, tras permanecer guardado 13 años en la caja fuerte 1034.

Fotograma de la película Tamaño natural, de Luis García Berlanga.

Fotograma de la película Tamaño natural, de Luis García Berlanga.

Salva Torres