Las sombras de Santiago Giralda

Santiago Giralda. Dejar hacer a la sombra
Galería Moisés Pérez de Albéniz
Doctor Fourquet 20. Madrid
Inauguración: 10 de septiembre, a las 17:00 horas
Hasta el 7 de noviembre

La Galería Moisés Pérez de Albéniz inaugura la nueva temporada con la primera exposición individual del artista Santiago Giralda (Madrid, 1980). La  exposición, que tiene como título ‘Dejar hacer a la sombra’, explora el concepto de la sombra a nivel constructivo y simbólico en la pintura de paisaje.

Santiago Giralda. ICEBERG, óleo sobre lino, 200 x 162 cm, 2014. Cortesía del artista.

Santiago Giralda. ICEBERG, óleo sobre lino, 200 x 162 cm, 2014. Cortesía del artista.

El artista reflexiona sobre la sombra como aspiración inalcanzable a la hora de representar sus paisajes. Esta dificultad supone un motivo para la reconsideración de su obra. Se interesa sobre su recorrido desde el contexto digital de las imágenes mediáticas hasta encontrar su espacio de existencia en la pintura. Del mismo modo, establece un paralelismo con el proceso de la practica pictórica, la sombra que propició el inicio de la pintura en el mito de la caverna de Platón y símbolo del mundo inconsciente donde dejar hacer a la pintura. Como apuntó Balthus: “pintar significa alcanzar, proceder y conquistar”.
Pasar a través de los secretos, traducirlo que es todavía oscuro, no tratar de dar interpretaciones. No le corresponde al pintor traducir, basta con que tenga la voluntad de expresar el mundo a través de sus oscuridades. El proyecto de Santiago Giralda contempla la aportación de la pintura en el contexto tecnológico y mediatizado de la sociedad actual. Su propuesta parte del diálogo que se establece entre la tradición pictórica y las nuevas tecnologías en relación a la representación y contemplación de un mundo que gradualmente parece estar más digitalizado. Sus trabajos proponen la proyección de un espacio donde mediante la pintura se reflexione sobre las diferentes formas que existen de relacionarse con el entorno.

Santiago Giralda, THE BUILD UP, óleo sobre lino, 195 x 162 cm, 2013. Cortesía del artista.

Santiago Giralda, THE BUILD UP, óleo sobre lino, 195 x 162 cm, 2013. Cortesía del artista.

Giralda explora la concepción del paisaje como constructo cultural erigido actualmente mediante la utilización de imágenes mediáticas. Sus pinturas remiten a paisajes imaginarios y evocadores, construidos mediante imágenes preexistentes que muestran localizaciones concretas. Establece, así, un paralelismo entre paisajes paradigmáticos   como las montañas, glaciares, icebergs o selvas como motivos iconográficos de la conquista de lo desconocido y el proceso de realización del cuadro. Al igual que los exploradores recorren un largo camino para alcanzar una meta personal que se imponga a la naturaleza, el artista afronta el cuadro como un proceso en el que ha de aceptar las incertidumbres para conquistar accidentes y descubrir otras realidades. De algún modo, ambas experiencias parten de la voluntad de expresar el mundo a través de sus oscuridades. Una mirada romántica que desvela un posicionamiento individual ante la celeridad que impone la sociedad del conocimiento.

Santiago Giralda. TEMPLO, óleo sobre lino, 250 x 195 cm,  2012. Cortesía del artista.

Santiago Giralda. TEMPLO, óleo sobre lino, 250 x 195 cm, 2012. Cortesía del artista.

Parte de imágenes mediáticas y trabaja con programas de edición para finalmente pintarlas. Su posicionamiento a la hora de trabajar mediante la pintura, parte del interés por explorar esa experiencia de taller que rodea la práctica pictórica. Al pintar, pretende dotar a sus imágenes de esa experiencia, temporalidad, carnalidad e historia específicas de la pintura. Sin pretender reproducir fielmente las imágenes de las que parte, las utiliza como estructuras que sustentan el espacio pictórico. Además, aplica la pintura de diversas maneras para conseguir una   superficie ecléctica que enfatiza la dimensión temporal y física de la imagen pictórica.

Santiago Giralda. MATTERHORN, óleo sobre lino, 195 x 195 cm, 2012. Cortesía del artista.

Santiago Giralda. MATTERHORN, óleo sobre lino, 195 x 195 cm, 2012. Cortesía del artista.

Santiago Giralda vive y trabaja en Madrid. Licenciado en Bellas Artes y Máster en Arte, Creación e Investigación por la Universidad Complutense de Madrid, es también posgraduado por la Hochschule für bildende Künste de Hamburgo. Ha sido galardonado en numerosos certámenes, siendo los más recientes Generaciones de Caja Madrid
(2013) y Circuitos de Artes Plásticas de la Comunidad de Madrid (2012). Asimismo, ha participado en diversas exposiciones colectivas tales como: La construcción social del paisaje en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (2015), 2014/Antes de irse. 40 ideas sobre pintura, comisariada por David Barro en el Museo de Arte Contemporáneo de La
Coruña o Presente Continuo en el Centro de Arte Conde Duque de Madrid (2013).  Su obra está presente en diversas colecciones, entre las que se encuentran las del Ministerio de Cultura, Banco Santander, DKV o Caja Madrid. Por último, ha participado en numerosas ferias de arte contemporáneo, tales como Arco (2014, 2015), Estampa (2014), Arte Santander (2014) o Expo Chicago (2013).
Sus trabajos han sido expuestos en Alemania, Reino Unido, Estados Unidos y España.

Santiago Giralda. THE BRIDGE, óleo sobre lino, 195 x 195 cm, 2012. Cortesía del artista.

Santiago Giralda. THE BRIDGE, óleo sobre lino, 195 x 195 cm, 2012. Cortesía del artista.

Txomin Badiola en la Galería Pérez de Albéniz

Capitalismo Anal Capitalism de Txomin Badiola
En la Galería Moisés Pérez de Albéniz
C/ Doctor Fourquet, 20. Madrid.
Inauguración el 1 de Febrero

La obra de Txomin Badiola se dio a conocer a mediados de los años 80 dentro del contexto convencionalmente denominado “Nueva Escultura Vasca” que aglutinaba a un grupo de artistas radicados en Bilbao. Dicho grupo acabó caracterizándose, en primer lugar, por reivindicar un particular posicionamiento crítico del formalismo como actitud estética que se oponía a la oleada transvanguardista y neoexpresionista de la época, y en segundo término, por la resistencia, desde la práctica y el discurso, a los debates dominantes de la época que negaban la exclusividad mutua de los léxicos moderno y posmoderno. En el caso de Badiola, este posicionamiento derivó a finales de la década hacia actitudes deconstructivas, cuyo primer objetivo consistió en abordar cuestiones vinculadas a la recepción crítica de su trabajo anterior, siendo su materialización más reseñable la exposición ¿Quién teme al arte? presentada en Londres (1989) y Madrid (1990). Durante la década de los 90, la obras de Badiola evolucionaron hacia un determinado tipo de artefactos híbridos (o bastardos como él los denomina) conformados típicamente por un elemento de carácter arquitectónico confrontado a una pluralidad de sistemas sígnicos. Para que dicha articulación fuera posible Badiola hacía uso de lo que, siguiendo a Lyotard, denomina “Mala Forma”: una forma que es a la vez la norma (la ley) y su transgresión, una forma precaria e inestable en la que el deseo permanece atrapado. De hecho estas obras constituían una escenarización del campo del deseo como constructor y destructor de realidades, expresando una particular noción de lo político: “…primero, como exceso semiótico, reconstruyéndolo, después, para, finalmente (re)articularlo, mediante una blasfema, por promiscua, contigüidad entre referentes “codificables” como políticos y otros que desde una lógica política convencional resultarían inocuos. Su discurso estético trabaja en un doble plano: deconstruye la política mediante la saturación paródica de sus referentes tradicionales y establece al tiempo las condiciones de posibilidad para articular cultural, simbólica y discursivamente la política como otro”. Buena parte de estos trabajos fueron recogidos en la retrospectiva celebrada en 2003, en el MACBA de Barcelona y el Museo de Bellas Artes de Bilbao, titulada, precisamente Malas Formas, o en la, también retrospectiva, La Forme qui pense, en el año 2007 en el museo Saint-Etienne-Metropole, Francia.

Obra de Txomin Badiola.

Obra de Txomin Badiola. 2007.

En la última década Badiola ha ido desarrollando una personal actividad acerca de la noción de “herencia” que se distancia del apropiacionismo o la citación posmodernas; un peculiar modo afectivo de la historicidad, en donde de nuevo el deseo, motor tradicional de su trabajo, es fundamental: “El sujeto-artista es una superficie sobre la que se posan signos, palabras, estímulos, como si de una página en blanco se tratara. Donde Badiola dice “deseo” podría también leerse “amor”: el artista como receptor se sitúa en la posición del que ama, y se sabe que en el amor la dialéctica entre el que da y el que recibe está constantemente tensionada, sujeta a constantes inversiones y cambios de posición. Un planteamiento que utiliza sistemáticamente como herramienta la “mala interpretación”, el abuso de los “textos” bien sean estos producidos desde la literatura, el arte plástico, la política o los media. En sus trabajos de estos últimos años –como quedó patente en el conjunto de ejercicios propuestos dentro del proyecto Primer Proforma 2010– ha prestado una especial atención a la relación entre el lenguaje ins/escrito y el hablado como lugar en el que más evidente resulta la falacia que une inextricablemente la eficacia de la comunicación con el significado. En estas obras se trataría precisamente de suspender esa ligazón, como él mismo indica: “Se trataría de que el sentido aparezca como algo que apela no tanto a nuestra consciencia como a la pluralidad que nos constituye; como algo que surgiera a base de violentar las cadenas significantes que lo cierran alrededor de un significado que normalmente responde a uno o varios órdenes de la representación, es decir, de sujeción a la Ley”.

En la presente exposición, la obra Entelequia aparece como una gran valla metálica que, hacia el exterior, articula un espacio de grandes dimensiones, al tiempo que interiormente está articulada en una multitud de microrelaciones espaciales de diverso orden, todas ellas sujetas a su condición eminentemente plana. Esta obra es también una pantalla que proyecta un texto hablado. Se trata de un audio generado en uno de los ejercicios del Primer Proforma 2010 que consistió en someter consecutivamente a dos textos a múltiples traducciones a varios idiomas hasta que estuviesen totalmente corrompidos por lo que respecta a su significado original. Posteriormente, fueron leídos (hechos cuerpo) por los participantes en el ejercicio, recuperando de ese modo, al convertirse en voz, una extraña fulguración de sentido. El otro conjunto de obras comprende piezas agrupadas bajo el título de Capitalismo Anal. El póster/invitación de la exposición incluye en su reverso un texto –que es una recopilación de voces de varios autores– sobre la extraña fraternidad que se produce en la cultura actual entre el capitalismo, la religión y lo excremental; una situación en la que los significantes tradicionalmente vinculados con el discurso de la emancipación han sido de algún modo secuestrados con la consecuencia de la pérdida de todo referente de valor. En estas obras, una serie de frases vinculadas a este campo de referencias fueron perforadas en unas construcciones metálicas con unas características materiales/espaciales precisas. El elemento de autoridad, que en sí mismo conlleva una sentencia grabada sobre una superficie, está simultáneamente afirmado –por su materialidad cercana a la placa conmemorativa, las señales de aviso, o incluso el epitafio-, y negado –por el modo de su espacialidad que suspende las palabras en dimensiones más complejas ofreciendo una resistencia al automatismo de su lectura-.

cartel de la exposición.

cartel de la exposición.

Ángel Bados. Robando piedras

Ángel Bados. Robando piedras
Galería Moisés Pérez de Albéniz
C/ Dr. Fourquet, 20, Madrid
Hasta el 9 de noviembre de 2013

La muestra recoge las últimas obras de Bados (Olazagutia,1945)  –perteneciente al grupo de escultores de la “nueva escultura vasca” – que no ha dejado de trabajar en su estudio desde su última individual hace ya 15 años en Arsenal de Bilbao.

Su trabajo escultórico ha estado siempre muy conectado con su vocación docente desarrollada en la Facultad de Bellas Artes de Bilbao. Y es precisamente en este campo, donde Ángel ha destacado como figura esencial para varias generaciones de artistas, especialmente en los años que junto a Txomin Badiola estuvo al frente de los cursos de escultura de ARTELEKU (1995-1997) en los que logran dirigir y potenciar la obra de muchos artistas del País Vasco (José Ramón Amondaraín, Jon Mikel Euba, Ana Laura Aláez o Sergio Prego entre otros).

Ángel Bados. Sin título, 2007. Imagen cortesía Galería Moisés Pérez de Albéniz

Ángel Bados. Sin título, 2007. Imagen cortesía Galería Moisés Pérez de Albéniz

Enmarcado dentro de ese grupo de la “nueva escultura vasca”, los referentes artísticos de Ángel hay que encontrarlos en la actitud, el pensamiento y la obra de Joseph Beuys y Jorge Oteiza, pasando de las instalaciones temáticas de sus comienzos sus sorprendentes obras posteriores. Tras estudiar en Madrid y su paso por Pamplona como profesor, a su llegada a Bilbao se produce el encuentro con un grupo de artistas (Txomin Badiola, Juan Luis Moraza, Marisa Fernández y Pello Irazu) que compartiendo una serie de sensaciones, presentimientos y conceptos, muchos de ellos ligados a aspectos tradicionales locales configuran el grupo de artistas renovadores en la escultura de los años 80.

Ángel Bados. Sin título, 2013. Imagen cortesía Galería Moisés Pérez de Albéniz

Ángel Bados. Sin título, 2013. Imagen cortesía Galería Moisés Pérez de Albéniz

La exposición que podrá visitarse hasta el 9 de noviembre recoge 17 nuevas esculturas realizadas con diferentes materiales (madera, cartón, piedras, alfombras, telas y cristal) que son un ejemplo de la original poética de este artista. Txomin Badiola afirma que “Ángel cree en el Arte, cree en la inmanencia que se transporta a través del tiempo y el espacio, y que es distinguible en las obras, en su propia constitución, en su consistencia”. Para Ángel el Arte es una cuestión de fe, de algo que transciende, que construye, útil para la sociedad y a la vez con presencia real y perdurable. Entiende el arte como algo que se transporta a través del tiempo y el espacio, algo que está presente y se observa en sus propias obras.

Ángel Bados. Sin Título, 2008. Imagen cortesía Galería Moisés Pérez de Albéniz

Ángel Bados. Sin Título, 2008. Imagen cortesía Galería Moisés Pérez de Albéniz

El conceptualismo de Antoni Muntadas

Antoni Muntadas

Galería Moisés Pérez de Albéniz
Calle Doctor Fourquet 20, Madrid
Del 13 de abril al 18 de mayo de 2013

Antoni Muntadas, "Close up". Imagen cortesía de Galería Moisés Pérez de Albéniz.

Antoni Muntadas, «Close up». Imagen cortesía de Galería Moisés Pérez de Albéniz.

Con una trayectoria que abarca más de cuatro décadas, Muntadas es seguramente uno de los artistas españoles internacionalmente más reconocidos con presencia en la VI y X Documenta de Kassel o la 51 Bienal de Venecia. Desde su estudio en Nueva York, donde reside desde los 70, ha sido uno de los pioneros del arte conceptual marcando como temas principales en su producción asuntos de interés político-social, como la relación entre el espacio público y privado dentro de determinados marcos sociales y, sobre todo, los mecanismos secretos de las imágenes usadas por el poder a través de los sistemas de comunicación de masas para promulgar o censurar ideas.

En 2009 recibe el Premio Velázquez de Artes Plásticas. Otros premios que ha recibido: Solomon R. Guggenheim Foundation, the Rockefeller Foundation, the National Endowment for the Arts, the New York State Council on the Arts, Arts Electronica in Linz (Austria), Laser d’Or en Locarno (Suiza) y el Premio Nacional de Artes plásticas.

Warum? (¿Por qué?) Berlín, 2012.

Tomando Warum? como introducción y a su vez relacionándolo con una serie de trabajos que se presentan en la Galería Moisés Pérez de Albéniz, Muntadas nos propone un hilo conductor creando unas pautas perceptibles a partir de obras creadas para esta exposición.

Dicho y hecho. Caracas, 2013.

Es la última obra que se incorpora a una serie abierta de serigrafías que mezclan expresiones lingüísticas locales con frases paradójicamente célebres extraídas del imaginario mediático, componiendo eslóganes y sucesivas iconografías. Frases irónicas y aparentemente impersonales de contextos que poseen implicaciones muy distintas entre sí.

Por ejemplo:

Colombia is doing well (Colombia)

España va bien (España)

Brasil Tudo bom, Tudo bem (Brasil)

Lo hecho en México está bien hecho (México) – …estamos condenados al éxito (Argentina)

Tout va bien (Francia)

We are fantastic (Uruguay)

Close up

Fragmentos de textos y su manipulación tipográfica tomados de prensa escrita. La primera data del 10 de noviembre de 1984 y es un tríptico publicado por «Le Monde». El segundo del 17 de agosto de 2009 otro tríptico publicado por “El País” y el tercero otro tríptico de fecha 16 de septiembre de 2010 publicado por «Quadern-El País».

Tunnel. Calais (1984-2013)

Filmación en un tunel editado en loop con intercalado de imágenes que muestran procesos de fabricación y producción. Calais, años 1984-2013.

Carteras sin ministro. Madrid 2012

Las mismas carteras que utilizan los Ministros del Gobierno español con Ministerios que no existen y que posiblemente deberían existir. Por ejemplo «Ministerio de Investigación e Innovación», etc.

Quien la hace la paga…
…que cada uno aguante su vela. Madrid 2013

Los refranes reflejan la sabiduría popular y en cierta forma representan una cultura y un modo de comprender y manifestar una realidad vivida. Las maneras en que los refranes han sido reapropiados por parte de los políticos indican una estrategia: «la de hacer hablar al pueblo» y, precisamente a través de estos mismos refranes, la clase política trata de conectar con una realidad que la mayoría de las ocasiones se les escapa pero, sin embargo, tratan de usar y recontextualizar por «todos los medios».

A pesar de que existe una cierta tradición de dicho uso y abuso, en los últimos años este proceder se ha hecho más visible, evidente y, a su vez, más paradójico.

La Galería Moisés Pérez de Albéniz ha editado un libro de pequeño formato titulado «Refranero político” (Muntadas, 2013)».

Próximos proyectos de Antoni Muntadas:

«Protocolli Veneziani». Galleria Michela Rizzo, Venecia. Mayo, 2013. «Allez-Detour» Proyecto público en la ciudad de Marsella. Junio, 2013.

«La Construcción del Miedo», Periférico de Caracas, Venezuela. Julio, 2013. «Entre-Between» Vancouver Art Gallery. Canada. Noviembre, 2013. «Protocolos Asiáticos» / «Asian Protocols» Seúl-Tokio-Pekín. 2014.

 

Antoni Muntadas, "Quien la hace la paga... ...que cada uno aguante su vela". Imagen cortesía de Galería Moisés Pérez de Albéniz.

Antoni Muntadas, «Quien la hace la paga… …que cada uno aguante su vela». Imagen cortesía de Galería Moisés Pérez de Albéniz.

Últimos días exposición Pello Irazu

Pello Irazu inaugura el nuevo espacio en Madrid de la Galería Moisés Pérez de Albéniz

Galería Moisés Pérez de Albéniz
Doctor Fourquet, 20, Madrid
Hasta el 6 de abril de 2013

El pasado mes de enero se inauguró en Madrid el nuevo espacio del galerista navarro Moisés Pérez de Albéniz. Pello Irazu es el encargado de comenzar esta nueva etapa con diversas obras, muchas de ellas concebidas en 2.011, otras realizadas con anterioridad y un tercer bloque de piezas pensadas específicamente para este nuevo espacio expositivo.

Junto a esculturas realizadas en fundición de aluminio, se muestran dibujos y fotografías
intervenidos con pintura y nuevas esculturas realizadas en resina, madera y escayola. Sus fotografías consisten en imágenes de su entorno inmediato, principalmente de su estudio, en las que se evidencian elementos que pertenecen a su trayectoria, como lo constructivo y ciertos usos de la luz, el color y el espacio. Sobre ellas realiza intervenciones con pintura que, cuestionando el propio medio, subrayan o matizan estos aspectos surgiendo imágenes equívocas entre su cualidad de representación y su condición de signo.

En cuanto a las esculturas, Irazu ha utilizado tradicionalmente una técnica de ensamblaje
para articular materiales diversos. En esta ocasión recurre a un material como la resina para cubrir sin ocultar objetos que posteriormente son ensamblados en conjuntos definidos por su unidad material. Algunos de estos conjuntos son intervenidos con pintura dotándoles de una nueva piel, que como en el caso de las fotografías, abunda en esa búsqueda de una radical ambigüedad.