La memoria melanítica de la XXX Semana Negra de Gijón

XXX Semana Negra de Gijón
Antiguo astillero de naval de Gijón
Del 7 al 16 de julio de 2017

Con cronológica regularidad estival, el antiguo astillero naval de Gijón acoge la trigésima edición de la Semana Negra, vertebrando un cronograma de diez jornadas que transitan desde el inmediato viernes 7 al domingo 16 de julio de 2017, a través de las que conmemorar implícitamente tres décadas erigidas en referencia del mapa noir peninsular y transoceánico, a partir de cuyos mimbres el festival literario se ha ido nutriendo de territorios y extremidades consanguíneos al género negro y consolidando una morfología excepcional que responde a todas las acepciones del término.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes institucionales junto al cartel de su trigésima edición, obra de Carme Solé Vendrell, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes institucionales junto al cartel de su trigésima edición, obra de Carme Solé Vendrell, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

En un encuentro con los medios en la ‘Carpa del Encuentro’, aún con los paños menores propios de las ultimaciones del montaje, José Luis Paraja -director del comité organizador- y Ángel de la Calle -director de contenidos del festival- han rubricado los definitivos acentos que conformarán la presente edición, en compañía institucional de Jesús Martínez Salvador -concejal de Turismo del Ayuntamiento de Gijón- y de José Ramón Tuero -Director General de Deporte en el Gobierno del Principado de Asturias-, amén de la presencia de Monserrat López -concejala de Cultura- y diversos representantes políticos de la ciudad, como Mario del Fueyo -XSP-, Aurelio Martín -IU-, Lara Martínez y José María Pérez -PSOE- y Joaquín Merediz -Ciudadanos-.

Provisto con el lirismo propio que reporta la efeméride del presente julio, José Luis Paraja ha apelado a los vestigios, al pulso de la memoria asentada bajo el curso de veintinueve ediciones, recordando que el noir “era un género sin consolidar y en busca de espacio”, allá por 1988, año en el que se incoaba un encuentro que ha contemplado una “diáspora de festivales” ulteriores, ramificados como “hijos de la Semana Negra”.

Quizás por ello (e igualmente fruto de las incertidumbres y vicisitudes económicas que han singularizado los últimos meses), la programación prevista pretende “emular aquel espíritu”, invitando a referentes del género que entonces principiaban, como Juan Madrid o Lorenzo Silva, quienes se aventuraban por el territorio en compañía de un ignoto Leonardo Padura, convertido en la actualidad en paradigma indubitable que “aquí encontró su camino”.

Imagen del poeta asturiano Ángel González, fallecido en 2008, a quien la Semana Negra rinde homenaje, Fotografía cortesía del festival.

Imagen del poeta asturiano Ángel González, fallecido en 2008, a quien la Semana Negra rinde homenaje. Fotografía cortesía del festival.

Uniformada con la melanítica ilustración de Carme Solé Vendrell -quien firma el cartel del presente año- y los tejados de la incertidumbre sobre los que toca el violín el emblemático Rufo -gestado por el diseñador Kike Herrero-, la XXX Semana Negra de Gijón traza un horizonte de un centenar de actividades con el sello de más de ciento treinta autores nacionales e internacionales -mayoritariamente de habla hispana-, con los que procurar una aproximación a diversos órdenes temáticos, tales como la justicia en la novelística negra -con Carlos Quílez y Graciella Moreno Graupera-, la ecología, el medioambiente y el cambio climático -con Euginio Fuentes y María Inés Krimer, entre otros-, la ciencia ficción y la fantasía -entre los que destacan con emergencia Miguel Aguerralde y Alberto Caliani-, así como la novela histórica -en compañía de Javier Azpeitia o Luis García Jambrina- y la fonética internacional de Sophie Hénaff o Cecilia Ekbäck.

La prosodia que nutre el género negro latinoamericano se encontrará representada por imprescindibles e ínclitos como Paco Ignacio Taibo II -creador y director in arsentia de la Semana Negra-, Tatiana Goransky, Fernando López -responsable del festival argentino Córdoba Mata-, Vladimir Fernández o Jorge F. Hernández, quienes procurarán compañía literaria a representantes de la literatura oriunda de Asturias -como Alejandro M. Gallo, Miguel Barrero, Pilar Sáncehz Vicente o Julio Rodríguez- y del consagrado orbe peninsular -como Rosa Montero, Ramón Pernas, Marta Robles o los mencionados Juan Madrid y Lorenzo Silva-.

El pulitzer asturiano Javier Bauluz refrenda un nuevo ‘Encuentro de Fotoperiodismo’, mientras que cuarenta originales producidos en Francia, Argentina, Gran Bretaña y España -gestados por Marika Vila, Susanna Martín o Iñaki Echeverría- posibilitan la exposición ‘Visualizando el maltrato: la violencia de género en el cómic’. Por su parte, los poetas Carlos Salem y Escandar Algeet, acompañados de Olaia Palacios, María Nieto y Andrés Treceño, procuran la lírica sabatina y nocturna habitual a una Semana Negra que, memoria mediante, rinde homenaje a la figura y vestigios del vate asturiano Ángel González, quien durante las venturosas ediciones de mediados de los noventa posibilitó la injerencia de su voz poética, tan radiográfica como los meandros dipsómanos y prosaicos del género.

De este modo, la XXX Semana Negra de Gijón, uniformada con el mixto overol de la cultura popular se asienta durante diez jornadas “en un erial convertido en una celebración cultural” que “nunca ha perdido de referencia el contexto social ni el compromiso” y determina su propedéutica con la “tentación de mirar atrás” para refrendar la idiosincrasia de su presente.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes institucionales frente a la figura de Rufo, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes políticos e institucionales frente a la figura de Rufo, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

Valencia premia al fotoperiodista Miguel Lorenzo

Miguel Lorenzo, I Premi Millor Fotoperiodista Ajuntament de València
PhotOn Festival

PhotOn Festival y el Ayuntamiento de Valencia otorgan por primera vez un premio que reconoce el compromiso y profesionalidad de los fotoperiodistas en activo en la Comunidad Valenciana. El galardón, dotado con 3.000€, distingue la capacidad para transmitir en imágenes los cambios que han acontecido en València a lo largo de 2016. En esta primera edición, el jurado ha estado compuesto por el fotoperiodista Carles Francesc, la periodista Rosa Solbes y la filósofa y docente Maite Larrauri.

El fotógrafo Miguel Lorenzo ha sido el galardonado con el I Premi Millor Fotoperiodista Ajuntament de València organizado por PhotOn Festival y el Ayuntamiento de València, a través de la Concejalía de Relaciones con los Medios. El galardón, entregado en el hemiciclo del Ayuntamiento y dotado con 3.000€, reconoce el compromiso y la profesionalidad del fotoperiodista y distingue su capacidad para transmitir con imágenes los importantes cambios que han acontecido en València a lo largo de 2016.

Miguel Lorenzo es un reconocido fotoperiodista de medios de comunicación nacionales e internacionales. Reportero gráfico del diario El Periódico de Catalunya y miembro de la Unió de Periodistes, su compromiso constante con la actualidad le han llevado a ser seleccionado para exponer en la 25 edición del Festival Visa Pour L´Image (Perpignan, Francia), uno de los festivales de fotoperiodismo más importantes del mundo.

El jurado ha considerado que el trabajo de Lorenzo “busca dar una visión amplia incluyendo todos los aspectos clave de los acontecimientos de  2016 en la Comunidad Valenciana” con un proyecto “diverso en temáticas y que tiene voluntad de exhaustividad”. Además, el jurado considera que el trabajo de Lorenzo “tiene también una voluntad muy explícita de señalar en las fotografías la presencia de hombres y mujeres y no solo porque lo dice sino porque la fotografía lo muestra”. Por estas razones, el jurado ha considerado que su trabajo es el que mejor reúne las condiciones para ser ganador del concurso.

Miguel Lorenzo.

De izquierda a derecha, la directora de PhotOn Festival, Tania Castro, Miguel Lorenzo y el concejal de Relaciones con los Medios, Carlos Galiana.

“Quería dedicar el premio a la gente que no se ha podido presentar a este concurso porque fue arrancada del fotoperiodismo porque salió de los medios con la crisis. Agradecer a PhotOn Festival la valentía de hacer estas cosas hoy en día y al Ayuntamiento por apoyarlas”, explicó el fotoperiodista al término del acto de entrega de premios.

La séptima edición del festival se lleva a cabo gracias al patrocinio de la Fundación Cañada Blanch y el Centro Cultural La Nau. En 2017, PhotOn cuenta para el patrocinio de los premios de la Beca PhotOn con l’Ajuntament de València, Olleros Abogados, La imprenta GC, Quinua Real y One Shot Hotels y como colaboradores y mediapartners con Metrovalencia y Cerveza Turia.

Víctimas de la barbarie

Gervasio Sánchez. Antología
Museu Valencià d’Etnologia
C/ Corona, 36. Valencia
Hasta el 9 de octubre 2016

Si una antología es una recopilación de obras notables, la exposición de Gervasio Sánchez, comisariada por Sandra Balsells, es toda una biografía colectiva. Tal y como ocurre en una biografía la exposición recorre un viaje vitalicio, o quizá parte de él, relatando diferentes situaciones enmarcadas en diversos contextos históricos. Quizá es esta la razón por la que se conoce al autor como un fotógrafo que va más allá del hecho de ser reportero de guerra. Por ello no nos extraña que la comisaria afirme que, con su trayectoria, Sánchez “ha reafirmado su nítida vocación y convicción de fotoperiodista independiente”.

La narración de una historia reciente se plasma en las fotografías de manera que se observa “una extensa visión de una geografía humana lacerada por la guerra, el odio, la desolación, y a la postre, olvidada en su sufrimiento”. El recorrido da comienzo en los años 80 en América Latina, uno de los primeros conflictos armados que Gervasio Sánchez tuvo que cubrir. Se prolongan, ya desde este momento, esos rostros anónimos que dejan de serlo tras el disparo, no dañino, de Gervasio Sánchez. Otro de los lugares que más ha fotografiado Sánchez es la zona de los Balcanes. Enviado allí en 1992, durante el sitio de Sarajevo, las fotografías muestran no tanto el auge bélico, sino la vida cotidiana en guerra. El asedio es uno de los más largos de la historia moderna y es precisamente por ello por lo que sus habitantes se hicieron a la normalidad de vivir sin luz, con bombardeos continuos, a las bibliotecas destrozadas y a los cadáveres tirados en las calles. Los personajes de los Balcanes que están fotografiados no se inmutan, en todo caso, sobreviven.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

Una cita de Jean Cocteau sobre el cinismo de los responsables políticos es una de las reflexiones que el autor lanza al espectador. Palabras, además del rastro visual, acompañan en todo momento al visitante. Mientras observamos el mutismo de los protagonistas, Sánchez arroja un poco de luz con su experiencia. Es así que llega un momento en el que toda la contemplación del horror introduce al fotógrafo en diversas historias que le hacen darse cuenta de que puede participar activamente a través de la denuncia. De esta forma nace ‘Vidas Minadas’ un proyecto, todavía inconcluso, sobre las secuelas que provocan las minas antipersonas en la población civil. Este es un encargo de una revista del corazón que le lleva hasta Angola, donde su obra da un cambio drástico: trata de sacar a la luz los nombres de esas personas, en un principio anónimas. Niños, niñas y muchas familias destrozadas muestran la falta de miembros sin ningún pudor.

A raíz de estas primeras fotografías en ‘Vidas Minadas’, otro de los puntos fuertes que se observan es la necesidad de plasmar el paso del tiempo de esos protagonistas, que lograron, con mucho esfuerzo sobrevivir a los conflictos. Es el caso de Adis Smajic que solo contaba con 13 años cuando le explotó una mina antipersona. Sánchez seguirá retratándole años más tarde, en ocasiones con su esposa o postrado, dispuesto a que le practiquen la última de unas treinta operaciones.

Otro de los proyectos que Gervasio Sánchez lleva a cabo es un gran documental sobre la temática de los ‘Desaparecidos’. Una materia que había estado presenciando continuadamente allá donde fuera. ‘Desaparecidos’ son fotografías de personas de todo el mundo, gente que dedica su vida y sus recursos a tratar de encontrar a sus seres queridos, encontrándose, la mayoría de ellos, desvalidos por los gobiernos. En sus ínfimos gestos, esos que la cámara insinúa, vemos desesperación y vidas rotas. No sabemos si es una llamada a la esperanza, o más bien, la estela imborrable del horror de la guerra.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

María Ramis

‘No words’ en PHotoespaña 2016

‘No words’ del grupo Contemporáneos
Festival PHotoespaña 2016
Galería BAT Alberto Cornejo
C / María de Guzmán 61, Madrid.
Inauguración 9 de junio
Hasta el 23 de junio de 2016

‘No words’ es la exposición colectiva con la que la Galería BAT Alberto Cornejo participa en el Festival Off de PHotoEspaña 2016. La muestra reúne 29 obras donde el potencial comunicativo de las imágenes prescinde del uso de palabras para explicar su sentido al espectador sagaz. Los trabajos seleccionados corresponden a los veintinueve fotógrafos internacionales del grupo Contemporáneos: Marta Areces, Javier Ayuso, César Blay, Álvaro Calvo, Cristina Calvo, Alejandra CarlesTolrá, Carlos Folgoso, Pedro Galisteo, Rubén García, Nicolás Haro, Oliver Haupt, Andrejs Kovalovs, Jesús Labandeira, Diambra Mariani, Veronika Marquez, Georges Pacheco, Robert Harding Pittman, Rubén Plasencia, Manel Quiros, Fernanda Ramos, Juan Rodríguez, Emilio Roselló, Ely Sánchez, Juan Sande, Gabri Solera, Óscar Vázquez Chambó, Lucia Ybarra, Manuel Zamora y Alfonso Zubiaga.

Este grupo de fotógrafos emergentes lleva a cabo su labor desde 2013, caracterizándose por el espíritu colectivo y la mirada plural. Estos veintinueve autores que unidos por el veneno de la fotografía han realizado en este año seis exposiciones colectivas, tres publicaciones y encontrado galería que los representa en el Festival OFF de PHE16. Sus componentes son la mayoría españoles, pero también europeos y americanos, procedentes de países como Alemania, Italia, Portugal, Letonia, Uruguay, Brasil, Venezuela o Estados Unidos. De la Comunidad Valenciana participan: Cesar Blai, Emilio Roselló, Oscar Vazquez Chambó y Pedro Galisteo.

Javier Ayuso, 2016, 'Subvertising #1'. Imagen cortesía Grupo Contemporáneos.

Javier Ayuso, 2016, ‘Subvertising #1′. Imagen cortesía Grupo Contemporáneos.

‘No words’ es una muestra donde la fuerza de las imágenes hace superfluo el uso de palabras para explicar su sentido. Desde estampas intimistas hasta retratos sociales, ‘No words’ es la expresión de un sentir individual, del fotógrafo con su obra y de esta con el espectador. Pasear por esta galería de imágenes transporta a lugares insospechados de la mente, a parajes in­sólitos de la conducta, a rincones desconocidos del mundo y a paisajes nostálgicos de la memoria.

Fernando Sánchez Fernández, fotógrafo madrileño, dice sobre la muestra: “‘No words’ es el proyecto expositivo de veintinueve fotógrafos que buscan expresarse con la complicada gramática visual de la imagen. Algo que siempre se olvida y que podemos recordar viendo sus trabajos es que la buena fotografía es aquella que no requiere explicación, que te entra por los ojos y no necesita apoyo literario alguno para saber qué estás viendo. Las palabras pueden venir después pero siempre se sostienen aquellas que no precisan el lenguaje de los hombres.

Es algo que cuesta entender. Incluso cuando se presentó el invento, en el ya lejano 1839, Frances Aragó -una de las personalidades más excepcionales que promovió, entre otras cosas, la limitación de las horas de trabajo o la abolición de la esclavitud- leyó, ante las academias de las Ciencias y de Bellas Artes de París, un discurso en el que daba a la fotografía el carácter servil ante las demás manifestaciones y dependiente de la palabra.

’No words‘ demuestra que no es así, que la fotografía tiene su propia semántica y un discurso enriquecido por la mirada del fotógrafo, veintinueve formas de explicarse en esta exposición. Los veintinueve autores son herederos de Eugene Atget, August Sander, Walker Evans, Robert Frank y todos aquellos que demostraron la independencia de la fotografía del lenguaje escrito (…)”.

Nos encontramos ante una exposición que representa varios géneros fotográficos, desde la fotografía paisajista y de retrato hasta el fotoperiodismo, con una visión plenamente fresca y actual.

Verónika Márquez, 2008, 'Mujer-Planta, autorretrato'. Imagen cortesía Grupo Contemporáneos.

Verónika Márquez, 2008, ‘Mujer-Planta, autorretrato’. Imagen cortesía Grupo Contemporáneos.

Concurso de fotografía Mercabarna Enfoca

Mercabarna Enfoca
Concurso de fotografía para fotoperiodistas e instagramers
8.000 € en premios
Del 26 de abril al 1 de julio

Mercabarna abre sus puertas durante tres meses a la fotografía con la convocatoria de los premios Mercabarna Enfoca para fotoperiodistas e instagramers. Desde el 26 de abril al 1 de julio, cientos de fotógrafos tendrán la oportunidad de visitar Mercabarna para documentar el día a día de un mercado conocido en el sector pero todavía desconocido por la ciudadanía.

Con 23.000 trabajadores, una extensión equivalente a 90 campos de fútbol y cerca de 700 empresas, Mercabarna es una verdadera ciudad. “Estamos muy contentos porque son unos de los premios con mayor monto económico de España pero sobre todo porque Barcelona podrá conocer la ciudad que le alimenta”, ha destacado el director general este martes durante la presentación del proyecto en el marco de la feria Alimentaria.

Flyer de Mercabarna Enfoca.  Fotografía cortesía de los organizadores.

Flyer de Mercabarna Enfoca. Fotografía cortesía de los organizadores.

Mercabarna Enfoca consta de dos concursos: profesional, dirigido a los profesionales del fotoperiodismo y documentalismo, con un premio de 6.000 euros, uno de los mayores de España para profesionales, y dos premios para usuarios de la red social Instagram de 1.000 euros cada uno, los de mayor dotación económica de España en esta categoría.

Para seleccionar a los ganadores del concurso profesional, en el que se busca una mirada “profunda, razonada, reflexionada y positiva de los valores del mercado”, Mercabarna Enfoca cuenta con dos profesionales de alto nivel: Chema Conesa, fotógrafo y exeditor gráfico de El País y El Mundo y David Airob, fotógrafo staff de La Vanguardia, exeditor gráfico de mismo diario y premio World Press Photo Multimedia 2014.

Chema Conesa, ha remarcado la importancia de que Mercabarna abra sus puertas a los ciudadanos. “La transparencia es importante y reconocer la importancia de la fotografía también”, ha precisado. Conesa ha agradecido a Mercabarna el reconocimiento que con esta acción hace al oficio del fotoperiodismo.

Un instante de la rueda de presna de Mercabarna Enfoca, con Chema Conesa, Josep Tejedo, Tania Castro y David Airob. Fotografía cortesía de los organizadores.

Un instante de la rueda de presna de Mercabarna Enfoca, con Chema Conesa, Josep Tejedo, Tania Castro y David Airob. Fotografía cortesía de los organizadores.

David Airob, ha asegurado que fotografiar Mercabarna “es un reto” por ser un Mercado con una gran extensión con gran diversidad de actividades. Airob, cuya trayectoria profesional en Cataluña le ha llevado varias veces a fotografiar Mercabarna, ha hablado de las luces del mercado y ha recomendado fotografiarlo a primera hora de la mañana porque su cercanía con el mar hace que este sea un momento gráficamente muy interesante. Airob ha precisado que “espera tener muchas dificultades para elegir el trabajo ganador por el alto nivel de los participantes”.

Los concursos, que se podrán ir siguiendo a través de las redes sociales, culminarán en una exposición fotográfica, que se celebrará en otoño, y donde se expondrán al público los mejores trabajos.

Para participar en será necesario preinscribirse a través de la web www.mercabarnaenfoca.com. La organización del concurso ha venido de la mano de Photon Festival, Festival Internacional de Fotoperiodismo, con seis años de trayectoria.

Una instántanea del mercado de pescado de Mercabarna. Fotografía cortesía de los organizadores.

Una instántanea del mercado de pescado de Mercabarna. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

A Gervasio Sánchez le duele Afganistán

Dones. Afganistán
Fotografías de Gervasio Sánchez y textos de Mònica Bernabé
Sala Acadèmica de La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 14 de febrero de 2016

Es tal la concentración de dolor que destilan las imágenes de Gervasio Sánchez en La Nau, que para escribir sobre ellas se hace necesario tomar aire. Las 150 fotografías de la exposición, dividida en seis bloques, cortan la respiración. Pero después de escuchar al periodista narrar su experiencia en Afganistán, ese centenar largo de instantáneas aumenta de volumen para convertirse en un inmenso catálogo de la crueldad humana. Crueldad, en este caso, contra las mujeres afganas, objeto de una violencia desmedida por parte de una sociedad que la tolera escudada en una devastadora tradición.

Collage de fotografías de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Collage de fotografías de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

“El problema de Afganistán no son las leyes, que prohíben la violencia contra la mujer, al igual que el Corán impide el matrimonio forzoso, sino la tradición que está por encima de las leyes”, explicó Sánchez. Una tradición vejatoria que, como recordó el periodista, “ya existía antes de los talibanes”. Que haya organismos internacionales velando por la seguridad en tan inhóspito país de poco ha servido. “Desde 2001 a 2015 ha habido presencia extranjera que debía haber obligado a que se cumplieran las leyes, pero no se ha hecho nada aduciendo que se trata de un problema interno”.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Gervasio Sánchez, al contrario que la pasiva comunidad internacional, ha estado cinco años tomando esas fotografías para que el resto del mundo se entere de lo que allí está pasando. “Esto es puro periodismo”, subrayó con cierto orgullo. A su alrededor, ratificando esas palabras, se ofrecían los mudos testimonios de esas mujeres gritando desesperadas a causa de un dolor que parece no tener fin. “Yo lo que trato es de transmitir con decencia lo que allí pasa y, para eso, no entiendo otra forma que metiéndome hasta el fondo en las historias”.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Historias de violaciones realizadas con total impunidad, de matrimonios forzosos, de vidas truncadas porque la mujer, como recordó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, es tratada como un “animal propiedad del hombre”. En las imágenes, acompañadas de textos de Mònica Bernabé (“sin su ayuda esto hubiera sido imposible”, destacó Sánchez), hay mujeres doloridas, quemadas, mirando perplejas a cámara, algunas incluso muertas. “Hemos huido del burka, porque el problema no está en el burka”. Viene de mucho más lejos.

En este sentido, Gervasio Sánchez quiso recordar que no hace tanto tiempo aquí se vivía algo parecido. “En Afganistán viven en la Edad Media, pero en España se vivía así hasta hace muy poco, porque los matrimonios pactados eran también una costumbre”. Por eso Ariño habló de observar la exposición con cierta perspectiva, “para vernos a nosotros mismos en estas fotografías”. “Forma parte del pasado de determinada España de los años 40 y 50”, agregó.

Fotografía de Gervasio Sánchez en La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en La Nau de la Universitat de València.

Las “vidas en ruina” que Gervasio Sánchez muestra en La Nau, y que podrán verse hasta el 14 de febrero, no han sido tomadas en comarcas rurales, sino en las ciudades más importantes de Afganistán, con la capital Kabul a la cabeza. “Lo que les ocurre a todas estas mujeres sucede en cualquier sitio del país, no hace falta irse a lugares recónditos”. Para “equilibrar la balanza anímica”, Sánchez exhibe algunas otras imágenes menos duras relacionadas con historias de periodistas, cantantes, directoras de cine, boxeadoras o futbolistas.

Equilibrio del ánimo que, con todo, apenas puede contrarrestar el duro testimonio de tanta mujer ultrajada. “El día que deje de sentir el dolor de las víctimas dejaré de hacer periodismo”. Las visitas guiadas para escolares que, junto a Mònica Bernabé, realizará el martes y miércoles próximos, son una prolongación de esa pasión por el ejercicio periodístico. “A los jóvenes les puede permitir entender mejor por qué esas personas huyen de su país”. El fotoperiodismo como memoria viva de un dolor concentrado en La Nau.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de la València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de la València.

Salva Torres

Jingle, homenaje a los fotoperiodistas

Jingle, de Marta Aledo
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Cortometraje inaugural
Viernes 19 de junio, Sala Berlanga y Teatro Principal
Del 19 al 26 de junio de 2015

Dice que lo de José Couso le removió por dentro. “Le tuve en mente todo el rato”. De manera que Marta Aledo, actriz en Águila Roja o Vis a Vis, se lanzó a dirigir un cortometraje que sirviera de homenaje a todos esos fotoperiodistas que arriesgan sus vidas en conflictos bélicos a miles de kilómetros de sus confortables casas. El resultado es Jingle, proyectado junto al largometraje Radiator en la gala inaugural de Cinema Jove en el Teatro Principal.

Marta Aledo, directora de Jingle, durante la presentación de su corto. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Marta Aledo, directora de Jingle, durante la presentación de su corto. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Antonio Galeano y Paco Manzanedo dan vida, en algún caso hasta la muerte, a dos de los fotoperiodistas aludidos. El corto arranca con ambos recluidos en un sótano, a la espera de que alguien los rescate mientras uno de ellos se encuentra gravemente herido. En semejante trance de angustia, recurren como válvula de escape a recordar esos jingles o canciones musicales que evocan ciertos productos de la publicidad. A eso y a la memoria de sus respectivas novias, cuando en una libertad lejana las recuerdan en todo su esplendor imaginario.

“Ante el estupor de las noticias que fui recopilando en torno al elevado número de fotoperiodistas secuestrados, decidí contar esta historia de amor, de despedida y de amistad”, explicó Aledo, “espantada y enfadada” por cuanto fue descubriendo. Lo de José Couso, el reportero gráfico que murió en la guerra de Irak en 2003 a causa de proyectiles estadounidenses que impactaron contra el hotel Palestine donde se encontraba, le llegó al alma. “No pensé en hacer el cortometraje por compromiso; me salió muy a pesar mío”. Arrastrada por la información que iba recopilando, Marta Aledo fue dando forma a su primer trabajo tras la cámara. “No soy periodista, pero les admiro mucho”, sentenció.

Fotograma de Jingle, de Marta Aledo, en Cinema Jove.

Fotograma de Jingle, de Marta Aledo, en Cinema Jove.

Manzanedo fue rotundo: “Sí es un homenaje a los periodistas”. Galeano reconoció que él sería incapaz de hacer el trabajo de esos fotoperiodistas, por eso agradecía “que haya gente que ponga su vida en peligro por informar de lo que acontece en esos lugares”. Admirados por esa labor que tantas vidas cuesta, ambos dijeron limitarse a representar el drama lo mejor posible. Un drama que en Jingle se reviste del tono seductor de la publicidad como refugio imaginario. “Juegan a los jingles, pero finalmente llega la realidad”, señaló Manzanedo.

El cortometraje, que ganó el Premio Proyecto Corto de Canal + y Pecera Estudio, ha contado con subvenciones del Ministerio de Cultura y la Comunidad de Madrid, presentándose ahora en Cinema Jove. Marta Aledo, tras su primera experiencia cinematográfica, ya piensa en compaginar su carrera de actriz con la de directora. “Sí, tengo necesidad de dirigir, además de actuar”. Jingle es el primer peldaño de esa larga escalera que acaba de empezar a subir. Un riesgo sin duda menor al que narra en su premiada ópera prima.

Fotograma de Jingle, de Marta Aledo, en Cinema Jove.

Fotograma de Jingle, de Marta Aledo, en Cinema Jove.

Salva Torres

Weegee: El temible burlón del fotoperiodismo

Weegee The Famous
Festival Valencia Negra
Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10 y Guillem de Castro, 8. Valencia
Hasta el 31 de agosto

Ningún criminal lo era, “por muy Al Capone que sea”, hasta que llegaba Weegee y lo retrataba. Así lo recordó Silvia Oviaño, comisaria de la exposición que el MuVIM, en el marco del festival Valencia Negra, le dedica a toda una auténtica leyenda del fotoperiodismo. Llegó a contar con una emisora de radio portátil de onda corta conectada a la de la comisaría, lo que le permitía llegar a los sucesos antes que la propia policía. Eso, más el cuarto oscuro que tenía en el maletero del coche, le convertía en el reportero gráfico más rápido del Nueva York de los años 30 y 40. Su leyenda ha ido creciendo con los años, no así la fama que alcanzó desde el principio.

Summer, The Lower East Side, 1937. Fotografía de Weegee en la exposición 'Weegee The Famous' en el MuVIM.

Summer, The Lower East Side, 1937. Fotografía de Weegee en la exposición ‘Weegee The Famous’ en el MuVIM. ©Weegee-Caravan.

De hecho, la exposición del MuVIM se llama así: ‘Weegee The Famous’. Adjetivo que se ganó a pulso, tras otorgárselo él mismo, convencido de la calidad de su trabajo. Tanto es así que optó por convertirse en freelance para que sus fotografías aparecieran firmadas con esa rúbrica: The Famous. “Cronista de fotografía negra”, subrayó Oviaño, Weegee se hizo famoso por esos disparos rápidos y certeros (“retocaba la escena del crimen, para desesperación de la policía”), pero también por la manera que tenía de radiografiar las calles de la ciudad y sus gentes.

“Era un fotógrafo de calle”, destacó la comisaria. Calles que pateó como nadie, al tiempo que dignificaba la profesión del fotoperiodista con imágenes tomadas al vuelo y reveladas con su temible espíritu burlón. “Poseía un gran sentido del humor”, señaló Oviaño. Espíritu que tal vez le venía de su afición por la güija, de cuya pronunciación fonética se supone que le viene el sobrenombre de Weegee, ya que el suyo verdadero era Arthur H. Fellig (1899-1968). Arthur, una vez llegó a Estados Unidos, porque de su natal Ucrania salió con el nombre de Usher.

Simply Add Boiling Water. Fotografía de Weegee en la exposición 'Weegee The Famous' en el MuVIM.

Simply Add Boiling Water. Fotografía de Weegee en la exposición ‘Weegee The Famous’ en el MuVIM. ©Weegee-Caravan.

Sea como fuere, Weegee sintetizó las cualidades del fotoperiodista: rapidez de gatillo en situaciones límite de tiempo, agudeza para encuadrar lo relevante y el aderezo de un talento innato para congelar en un instante la fluyente vida. Algo que hizo igualmente con los retratos de damas de la alta sociedad, de personajes famosos como Marilyn Monroe, Andy Warhol, Peter Sellers o la pin-up Betty Page, y hasta cualquiera de los mendigos o gente de mal vivir que se encontraba por esas calles que tan a menudo frecuentaba.

Fue tal su talento, que hasta el MoMA de Nueva York abrió las puertas de su museo, algo inaudito, al fotoperiodismo de Weegee. En España, tan sólo la Fundación Telefónica y ahora el MuVIM se han hecho eco de sus hallazgos fotográficos. “El fotoperiodismo no era considerado hasta que apareció él”, insistió Oviaño, a la que secundó Bernardo Carrión, como portavoz de Valencia Negra. “La fotografía, y sobre todo la Weegee, es fundamental dentro del territorio negro; es una exposición que ya teníamos pensada desde la pasada edición”.

Two Offenders in the Paddy Wagon. Fotografía de Weegee en la exposición 'Weegee The Famous' en el MuVIM.

Two Offenders in the Paddy Wagon. Fotografía de Weegee en la exposición ‘Weegee The Famous’ en el MuVIM.

El casi centenar de piezas exhibidas en el hall del MuVIM abarca desde lo sórdido y la carnaza (asesinatos y sucesos), a la crónica de la ciudad, siempre bajo ese toque divertido que tanto Oviaño como Carrión recordaron a modo de sello de su trabajo.

También el cine se nutrió de su talento, haciéndose eco de sus imágenes películas como The Naked City (‘La ciudad desnuda’), de Jules Dassin, o ‘The Public Eye’ (El ojo público), de Howard Franklin, protagonizada por Joe Pesci en una imagen calcada a la que el propio Weegee tomó como autorretrato y que sirve para abrir la exposición. Carrión concluyó advirtiendo de lo difícil que lo tendría ahora Weegee con los medios digitales y la velocidad de la red social. ¡Quién sabe!

Lovers with 3-D glasses at the Palace Theater (Infra-red), 1943. Fotografía de Weegee en el MuVIM.

Lovers with 3-D glasses at the Palace Theater (Infra-red), 1943. Fotografía de Weegee en el MuVIM. ©Weegee-Caravan.

Salva Torres

PhotOn Festival, en defensa propia

PhotOn Festival
La Nau, IVAM, Mercado Central, Railowsky, l’Espai d’Art Fotogràfic. Valencia
Del 5 al 9 de mayo de 2015

Hacía una mañana soleada, pero el Claustro de La Nau estaba lleno de paraguas. Paraguas en imágenes de la exposición ‘Umbrella Revolution’. Porque si en Hong Kong, al que aluden las fotografías de reporteros gráficos free lance y de agencias internacionales, la democracia está amenazada, en nuestro país lo que está amenazado es el periodismo y, por tanto, la democracia misma, como bien apuntó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València.

Fotografía de Lam Yik Fei. The Umbrella Revolution, en La Nau de la Universitat de València. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Lam Yik Fei. The Umbrella Revolution, en La Nau de la Universitat de València. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Y de la misma forma que los hongkoneses se defienden de los gases pimienta policiales con frágiles paraguas, PhotOn Festival lo hace con los no menos frágiles fotoperiodistas, cuyas imágenes sirven para denunciar lo que sucede allí donde ciertos gobiernos pretenden imponer el silencio. De manera que el Claustro de La Nau acoge ‘La revolución de los paraguas’ como síntoma de la que está cayendo en Hong Kong y, por extensión, en el mundo de la prensa.

Tania Castro, directora de PhotOn Festival, recordó que el pasado 3 de mayo fue el Día Mundial de la Libertad de Expresión, justo en el momento en que la precariedad laboral se ceba principalmente con los periodistas de la Comunidad Valenciana, cuya tasa de despidos asciende al 67%. Más que paraguas hacen falta para aguantar semejante chaparrón. Las exposiciones, conferencias y proyecciones que conforman la quinta edición de PhotOn vienen a ser los diques culturales contra esa avalancha de despropósitos.

Mandela en prisión, fotografía de Jürgen Schadeberg, en Railowsky. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Mandela en prisión, fotografía de Jürgen Schadeberg, en Railowsky. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

La más espectacular, por levantarse sobre unos andamios metálicos de cuatro metros de altura, es ‘Umbrella Revolution’, en La Nau hasta el 7 de junio. La muestra reúne imágenes de las revueltas estudiantiles contra el anuncio del gobierno chino de paralizar las elecciones democráticas previstas para 2017. Xaume Olleros, autor de una de esas imágenes, que fue portada en la revista Time, será uno de los conferenciantes. También impartirán charla, José Palazón, premio Ortega y Gasset 2015, Jürgen Schadeberg, que expone en Railowsky, y Daniel Berehulak, reciente ganador del Pulitzer, en el IVAM. Tania Castro anunció la presencia igualmente de Javier Bauluz, primer español en recibir ese Pulitzer. ‘Historia y memoria. Familia Vidal’ estará en el Mercado Central, hasta el 30 de mayo, e Irving Villegas en Espai d’Art Fotogràfic, hasta el 11 de junio.

Fotografía de Álvaro Laiz y David Rengel. Planes de Futuro, en La Nau. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Álvaro Laiz y David Rengel. Planes de Futuro, en La Nau. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

La Sala Oberta de La Nau acoge igualmente la exposición ‘Planes de futuro’, de Álvaro Laiz y David Rengel, que permanecerá hasta el 6 de septiembre. Un testimonio en vivo y en directo de los supervivientes del genocidio practicado por el ejército regular de Uganda, en un conflicto que dura ya más de 25 años. Por eso Castro subrayó que PhotOn no era sólo un festival, sino “un montón de fotoperiodistas” que a veces “con una sola imagen capta toda la fuerza de una experiencia”, según explicó Alfredo Argilés, de la Fundación Cañada Blanch, que junto a Olleros Abogados patrocinan el festival.

Tania Castro aludió a las historias que cuentan los fotoperiodistas con sus imágenes: “No son fotos sueltas”, advirtió. Historias que en esta quinta edición se hacen más internacionales que nunca, dado el salto que experimenta el certamen: “Nos han invitado a Rumanía”. PhotOn, destacó su directora, “es único en su género de fotoperiodismo” y, por consolidación, “nos acercamos bastante a PhotoEspaña”. A pesar de ello, “muchos de los fotoperiodistas españoles se han tenido que ir fuera en busca de trabajo”. “Se valora mal en España”, concluyó Castro. Cosas de la cultura en un país todavía por cultivar.

Fotografía de Xaume Olleros. The Umbrella Revolution, en La Nau de la Universitat de València. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Xaume Olleros. The Umbrella Revolution, en La Nau de la Universitat de València. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Salva Torres

 

Retrato de 11 mujeres al borde…

Diverses. Històries de Dones
Objectives. Dones Fotoperiodistes
Claustro del Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 26 de abril

A razón de seis imágenes por banda, en una suerte de destilado existencial, 11 fotoperiodistas valencianas narran la vida cotidiana de otras tantas mujeres singulares. Algunas más que otras, porque no es lo mismo dedicarse a aquello que te gusta, por excluyente que sea su práctica profesional, que soportar la inclemencia, ésta sí exclusiva y verdaderamente sufrida, de ciertas enfermedades raras. Por eso el título del conjunto expositivo es atinado: ‘Diverses. Històries de dones’. Y más acertado aún sería sin el punto. Así: diversas historias de mujeres.

Paca, de profesión camionera, retratada por Consuelo Chambó. Imagen cortesía de Objectives.

Begoña, de profesión camionera, retratada por Consuelo Chambó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Porque las hay de todo tipo: desde la futbolista Maider o la camionera Begoña, profesiones tradicionalmente masculinas, a la esposa, madre de seis hijos y abuela de diez nietos, de nombre Paca, pasando por la agricultora Rosa, la odontóloga cooperante Elena, la solista de la Orquesta de Valencia Esther o la activista contra el desahucio Paula. También están las historias de la senegalesa Aïssatou, la gitana universitaria Maleni y, más allá de la exclusión social, los dolorosos casos de Fide, con su enfermedad rara, y Elvira, paciente de osteogénesis imperfecta (huesos de cristal).

Fide, retratada por Amparo Simó.

Fide, retratada por Almudena Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Todas ellas ‘colgadas’ en el claustro de La Nau de la Universitat de València. Un total de 66 imágenes que vienen a airear cada una de esas 11 singulares vidas de otras tantas mujeres al margen del estereotipo femenino. Y sin duda que hay historias que se amoldan a esa ruptura de ciertas convenciones: futbolistas y camioneras, hasta hace bien poco, prácticamente ni existían. Pero esposas, madres y abuelas de toda la vida, pues eso, que había muchas. De manera que las historias que cuelgan en La Nau son tan diversas como de gran mezcolanza su desencajada temática.

Fotografia de Raquel Abulaila. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elena, odontóloga, en la fotografia de Raquel Abulaila. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

En cualquiera de los casos, las 11 fotoperiodistas valencianas se limitan a dejar constancia de ciertas vidas poco corrientes. De manera que las fotografías expuestas a modo de espejos invertidos del glamour publicitario, y más próximas a la aspereza del reality sin show que valga, no buscan tanto la admiración por su belleza, que el reflejo documental de cuanto les sucede a esas mujeres en su diversa singularidad. La empatía entre retratistas y retratadas, tras un año entero de mutua convivencia, se deja notar en la serie de 66 imágenes, sin duda reveladoras del mensaje, diáfano y claro, que se quiere transmitir: la voluntad y energía de esas mujeres tan dispares.

Aïssatou, en la fotografía de Mónica Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Aïssatou, en la fotografía de Mónica Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Raquel Abulaila, Consuelo Chambó, Emma Ferrer, Marga Ferrer, Eva Máñez, Irene Marsilla, Provi Morillas, Eva Ripoll, Amparo Simó, Almudena Torres y Mónica Torres son las ‘culpables’ de que esas vidas se conviertan en historias gráficas. Algunas más que otras. Porque no es lo mismo tocar en una orquesta de hombres, jugar al fútbol, conducir un camión o ser odontóloga, que percibir la degradación real de un cuerpo sin estereotipos que valgan. Ejemplar fue, sin duda, la dignidad con la que Fide, luchando con su rara enfermedad, dio cuenta de su historia durante la inauguración de la muestra.

Elvira, retratada por Eva Ripoll. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elvira, retratada por Eva Ripoll. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

‘Diverses. Històries de dones’, que estará en La Nau hasta el 26 de abril, testimonia el duro recorrido existencial de 11 mujeres. Un recorrido igualado por la condición de género de sus protagonistas, pero al que le falta un mejor criterio de selección narrativa dadas sus radicales diferencias. Diversidad, sí, pero de qué género.

Maider, futbolista, retratada por Amparo Simó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Maider, futbolista, retratada por Amparo Simó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Emma. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elena, solista de la Orquesta de Valencia, retratada por Emma Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Eva Máñez. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Maleni, en la fotografía de Eva Máñez. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Rosa, agricultora, en la fotografía de Irene Marsilla. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Rosa, agricultora, en la fotografía de Irene Marsilla. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paca, esposa, madre y abuela, en la fotografía de Provi Morillas. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paca, esposa, madre y abuela, en la fotografía de Provi Morillas. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Fotografía de Marga Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paula, activista contra el desahucio, fotografiada por Marga Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

 

 

 

Salva Torres