Un Óscar para Sorogoyen

‘Madre’, de Rodrigo Sorogoyen
Apache Films, Caballo Films y Malvalanda (2017)
18 minutos
Filmin

La plataforma de vídeo bajo demanda Filmin ha nutrido su ubérrimo catálogo con los ya egregios dieciocho minutos que conforman ‘Madre’, de Rodrigo Sorogoyen, erigidos en el presente anhelo de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España (AACCE) de cara a la nonagésimo primera edición de los Premios Óscar, tras su nominación en la categoría de mejor cortometraje de ficción, en la que el próximo domingo 24 de febrero (madrugada del lunes 25 en España) competirá junto a las producciones canadienses ‘Fauve’ (Jeremy Comte) y ‘Marguerite’, (Marianne Farley), la irlandesa ‘Detainment’ (Vincent Lambe) y la estadounidense ‘Skin’ (Guy Nattiv).

Madre. MAKMAEl director madrileño afronta la última escudilla de un opulento invierno ahíto de ágapes y distinciones, tras la feraz cosecha de galardones obtenidos por ‘El reino’ a su paso por los Premios Forqué, los Feroz, las medallas del CEC y los recentísimos Goya, cuya cita sevillana formalizó una diarquía entre las procelosas y hediondas aguas mediterráneas del poder y las inclusivas, diversas y visibles bondades de la hilarante, didáctica e irregular (cinematográficamente) ‘Campeones’.

‘Madre’, que ya hubo obtenido el galardón al mejor cortometraje de ficción en los Premios Goya 2018 –entre otros y numerosos laureles en festivales nacionales y foráneos– desarrolla, a través de un portentoso e inquietante plano secuencia doméstico, la repentina y desesperada conversación telefónica entre un niño de seis años –incógnitamente abandonado por su padre en la vastedad de una playa vascofrancesa– y su madre, quien trata de averiguar, con el secundario auxilio de la abuela del menor, el improbable paradero de su hijo, mediante algún elemento o señal distintiva que este pueda reportarle a través de un teléfono móvil a punto de consumir su batería.

Desenlaces aparte, Sorogoyen sustenta el opresivo hilo conductor en manos de una límpida puesta en escena, nutrida de referencias inciales a la existencia de la figura Iván (voz del infante a cargo del jovencísimo Álvaro Balas), y las veraces y plausibles interpretaciones de Blanca Apilánez (abuela) y, muy especialmente, Marta Nieto (madre), quienes alimentan los rasgos cualitativos y confieren fidedigna incertidumbre a este angustioso relato cinematográfico, entre cuyas virtudes técnicas debe destacarse el sobresaliente manejo de la luz natural, supeditado a la deriva emocional de sus protagonistas.

Sin duda, tanto su corpus formal como narrativo (epílogo singularmente incluido), justifican, amén de la estocástica bienvenida del premio de la Academia –que hubieron olfateado, entre otros, Borja Cobeaga, Javier Fesser, Nacho Vigalondo y Juan Carlos Fresnadillo–, la realización de un largometraje homónimo –ya en fase de edición– que prosigue su diégesis meses después del enigmático colofón de ‘Madre’. Un camino –del corto al largo a partir de un mismo título y argumento– por el que, curiosamente, ya ha transitado su compañera de nominación ‘Skin’, del director israelí Guy Nattiv.

La actriz Marta Nieto durante un instante de 'Madre', de Rodrigo Sorogoyen. Fotografía cortesía de Filmin.

La actriz Marta Nieto durante un instante de ‘Madre’, de Rodrigo Sorogoyen. Fotografía cortesía de Filmin.

Jose Ramón Alarcón

Sectas suicidas, parricidios y serial killers en Filmin

‘Shock Waves’, miserie de cuatro capítulos
Radio Televisión Suiza (RTS)
Filmin
Estreno en exclusiva a partir del 18 de diciembre de 2018

Tras el éxito en Atlàntida Film Fest de ‘Diario de mi mente’, la película de Ursula Meier que forma parte de la serie ‘Shock Waves’ (‘Ondes de choc’ en su versión original), Filmin estrena ahora los cuatro episodios que integran este proyecto de RTS, la televisión pública suiza, y que tiene como objetivo retratar alguno de los sucesos más espeluznantes que han tenido lugar en los últimos años en el que está considerado como uno de los países más seguros del mundo. Si bien Suiza es el cuarto país del mundo en PIB per cápita y se considera uno de los países más desarrollados, con mejor calidad de vida y con un índice de criminalidad de los más bajos del mundo, el horror también ha hecho acto de presencia en los últimos años en el país helvético.

Con tal motivo, en 2018, la Radio Televisión Suiza invitó al colectivo Bande à part, que integran los cuatro reputados cineastas Ursula Meier, Lionel Baler, Fréderic Mermoud y Jean-Stéphane Bron, a llevar a la ficción un suceso que les hubiese marcado profundamente. El resultado es esta miniserie antológica que retrata cuatro crímenes atroces que conmocionaron a la sociedad suiza, sobre todo por la implicación en ellos de niños y adolescentes.

Un instante de 'Sirius', de Fréderic Mermoud, ambientada en la Masacre del Orden del Templo Solar. Fotografía cortesía de Filmin.

Un instante de ‘Sirius’, de Fréderic Mermoud, ambientada en la Masacre del Orden del Templo Solar. Fotografía cortesía de Filmin.

En ‘Diario de mi mente’, Ursula Meier dirige a Fanny Ardant y a Kacey Mottet Klein en la historia de un parricida que le confiesa a su profesora de literatura los motivos que le han llevado a matar a sus padres. En ‘Sirius’, ambientada en la Masacre del Orden del Templo Solar, Fréderic Mermoud fija su calmada mirada en el adoctrinamiento y el fatal desenlace de los miembros de una secta. En ‘Nombre: Mathieu’, Lionel Baier representa la capacidad de resiliencia de un joven, víctima de un criminal en los años 80. Finalmente, ‘El valle’, de Jean-Stéphane Bron, es la realística dramatización de la persecución de un coche en el que viaja un joven ladrón que intenta cruzar la frontera franco-suiza.

“Queríamos mostrar el otro lado de la moneda para sacar a la luz las sombras del país tranquilo y próspero que todos conocemos”, afirma Ursula Meier, cuyo episodio, ‘Diario de mi mente’, se estrenó en el Festival de Berlín y participó con éxito en la última edición de Atlàntida Film Fest, el festival de cine de Filmin.

Sectas suicidas, parricidios, persecuciones policiales y serial killers se dan cita en esta serie de cuatro episodios, para completar una de las creaciones más singulares y atractivas de la televisión suiza en los últimos años.

Kacey Mottet Klein protagoniza 'Diario de mi mente', de Ursula Meier. Fotografía cortesía de Filmin.

Kacey Mottet Klein protagoniza ‘Diario de mi mente’, de Ursula Meier. Fotografía cortesía de Filmin.

 

 

 

 

 

 

Las razones primeras de Roberto Bolaño, en Filmin

‘Roberto Bolaño. La batalla futura’, de Ricardo House
Chile, México, España, 2016
63 minutos
Filmin
Desde el 23 de abril de 2018

Con motivo de la celebración del Día Internacional del Libro y de Sant Jordi, la plataforma de vídeo bajo demanda Filmin estrena en exclusiva ‘Roberto Bolaño. La batalla futura’, dirigido por el realizador y documentalista chileno Ricardo House, tercer capítulo de una serie documental que radiografía el devenir biográfico del ínclito y malogrado escritor santiaguino, del que se cumplirá, el próximo julio, el decimoquinto aniversario de su fallecimiento.

Roberto Bolaño. Makma

En torno de Bolaño –consabido autor de estocástica cartografía vital–, Ricardo House traza una polifónica senda en la que configuran su retrato una treintena de testigos, entre familiares, estrechas amistades de diversa índole, ubicación y cronología, escritores, editores y profesionales de la cosmogonía literaria con quien, en diferentes periplos de su honda y fugaz existencia, fraguó un vínculo (emocional o circunstancial) de suficiente relevancia como para acudir tras los vestigios, en búsqueda de las razones primeras (biográficas y literarias) que hubieron perfilado al responsable de, entre otras, ‘Estrella distante’ –primera de las publicaciones con Anagrama, en 1996, de la mano de Jorge Herralde, con quien mantendría, a partir de entonces, una umbilical relación profesional acerca de la que el editor catalán se adentra con algunas anécdotas e impresiones durante el documental-.

‘Roberto Bolaño. La batalla futura’ retorna a su infancia, ya enferma de inopinadas lecturas –Guillermo Bravo (vecino y amigo de la ñinez) aventura que “sin querer hacerlo, nos enseñaba a hablar de otra manera”–, y recorre su adolescencia por el desconchado Liceo de Hombres de la ciudad de Los Ángeles, en el centro-sur de Chile, su rauda e imprevista partida a México D.F., el efímero e infortunado retorno a su país en 1973 –golpe de Estado y breve trasiego carcelario–, o la impostura beat de los infrarrealistas mexicanos, movimiento poético (de acciones epatantes) comandado por Bolaño, en compañía de Mario Santiago Papasquiaro, José Vicente Anaya, Bruno Montané o un Ramón Méndez Estrada –quien interviene poética y citadinamente en el documental poco tiempo antes de su muerte– para el que “el infrarrealismo es una actitud” a partir de la que al escritor chileno “le gustó novelar poetas” en su obra literaria.

Si la epidermis biográfica de Bolaño compendia que recala con ulterioridad en Barcelona y, a continuación, en el municipio girondense, costero y definitivo de Blanes -persiguiendo la inesperada estela del Pijoaparte de Juan Marsé en ‘Últimas tardes con Teresa’-, merodea sucesivos y prosaicos oficios de emigrante mientras reporta morfología narrativa a sus febriles inquietudes y se consagra, tras un primer aviso sintomático de su enfermedad, a la escritura hasta alcanzar, por entonces, una notabilísima relevancia, Ricardo House, de la mano del equilibrio asertivo o reflexivo de sus testigos, revela a un individuo que toma el exilio como fuente de riqueza, la errancia como condición elemental y el pasado como territorio del que exhumar los aljófares del relato, anunciando una tensa y turbia relación personal y profesional con su páis natal, cuyos retornos, raíces y conflagraciones literarias solidificaron su posicionamiento y toma de conciencia –“ser escritor chileno es una entelequia, una estafa. El escritor es su lengua”.

A la postre, ‘Roberto Bolaño. La batalla futura’ se formula como un documental de cadencioso recorrido testimonial que auxilia a recorrer algunos recodos pretéritos de la figura del escritor chileno, erigido en un interesante collage audiovisual, acompasado por las ilustraciones de Nicolás Pérez de Arce, la música de Fernando Milagros y Patti Smith (ferviente admiradora del escritor), la significativa grabación radiofónica del programa ‘Si nos dejan’, en Radio Tierra, del escritor y artista plástico chileno Pedro Lemebel y, sobremanera, de la entrevista que mantuvo Bolaño en 1999 con Jaime Celedón en el programa de Chilevisión ‘Celedón, Villegas y Cía’.

Roberto Bolaño. Makma

Jose Ramón Alarcón

 

Récord de público en Atlàntida Film Fest

VIII Atlàntida Film Fest. ‘Otros censuran, nosotros estrenamos’
Festival de cine online de Filmin
Junio-Julio de 2018

Atlàntida Film Fest, el mayor festival de cine online de Europa, ha cerrado su octava edición con récord de público. 70.000 espectadores han seguido el certamen a través de sus distintas ventanas: las proyecciones en Palma, que tuvieron lugar del 25 de junio al 1 de julio de 2018; el pase televisivo de la película ‘Samantha Hudson’ en IB3, y el visionado online. La cifra supone un incremento del 40% respecto a los datos registrados en 2017.

Atlántida Film Fest. Makma

‘No intenso agora’, de Joao Moreira Salles, sobre la memoria de Mayo del 68, ha ganado el Premio de la Crítica de la Asociación de la Crítica y la Escritura Cinematográfica de Catalunya (ACCEC). El jurado, integrado por Ramón Alfonso, Laura Blanco y Javier Osuna ha justificado su fallo afirmando que la gran potencia del film “reside en que nace de la vivencia personal, del material fílmico y fotográfico casero, del imaginario ideológico y visual heredado, para construir una constelación de puntos importantes para la historia de los movimientos revolucionarios ligados a la izquierda y al comunismo en el siglo XX. La aproximación a estos momentos históricos se vuelve especialmente interesante en tanto que se hace mediante la resignificación de imágenes y material de hemeroteca. Huye de los lugares comunes y no le interesa contar la historia oficial, ni tampoco ir en contra de ella porque sí, sino acercarse a la imagen, intentando abstraerse de ideas preconfiguradas, y ver qué revelan”.

Atlántida Film Fest. Makma

El Premio del Público, que se obtiene de la media de puntuaciones de los usuarios a todas las películas del festival, ha sido para ‘El Caso Kurt Waldheim’, de Ruth Beckermann, sobre la controvertida figura del ex secretario general de la ONU y ex presidente de Austria, vinculado en su juventud a crímenes de guerra nazis. Por su parte, ‘Samantha Hudson: Una historia de fe, sexo y electro-queer’, de Joan Porcel, ha sido la película más vista del festival. Aunque el festival ha concluido, las tres películas podrán verse en Filmin hasta el próximo domingo 29 de julio de 2018. Además, algunas películas de Atlàntida Film Fest, como ‘Holiday’ o ‘Out’, llegarán a las salas de cine en otoño.

Atlántida Film Fest. Makma

Precisamente Samantha Hudson ha puesto el cierre a la edición con la proyección de su película en el Hotel Casa Bonay de Barcelona, tras la que el artista, instagramer e icono de la comunidad LGTBI+, ha ofrecido una actuación en la que se han escuchado temas como ‘Maricón’ o ‘Burguesa arruinada’.

Tras el éxito de la octava edición, que ha ofrecido el estreno en España de 25 películas, el estreno mundial de otras 5 y experiencias tan innovadoras como la proyección multidispositivo de ‘Holiday’, Atlàntida Film Fest confirma que su novena edición se celebrará del 1 de julio al 1 de agosto de 2019.

Imagen de una de las escenas que integran 'No intenso agora', de Joao Moreira Salles, ganadora del Premio de la Crítica de la Asociación de la Crítica y la Escritura Cinematográfica de Catalunya (ACCEC) en el VII Atlàntida Film Fest. Fotografía cortesía del festival.

Imagen de una de las escenas que integran ‘No intenso agora’, de Joao Moreira Salles, ganadora del Premio de la Crítica de la Asociación de la Crítica y la Escritura Cinematográfica de Catalunya (ACCEC) en el VIII Atlàntida Film Fest. Fotografía cortesía del festival.

 

‘Otros censuran, nosotros estrenamos’, lema del AFF18

VIII Atlàntida Film Fest. ‘Otros censuran, nosotros estrenamos’
Festival de cine online de Filmin
Del 25 de junio al 1 de julio de 2018 en diversas sedes de Palma de Mallorca
Del 25 de junio al 25 de julio de 2018 en Filmin

Atlàntida Film Fest, el festival de cine online de Filmin, implementa en los próximos días su octava edición, que se celebrará entre el 25 de junio y el 25 de julio de 2018. Un total de 83 películas, todas ellas sin estreno comercial hasta la fecha en España, integran una ambiciosa selección que, como ha ocurrido en las dos últimas ediciones, gira alrededor de un concepto: Europa. La programación se divide en cinco bloques temáticos: Generación, Muros y fronteras, Memoria histórica, Política y controversia, e Identidad, a los que hay que sumar una retrospectiva de la obra del director barcelonés Kikol Grau.

 Atlàntida Film Fest. Makma

Entre los títulos más destacados hay que citar algunos que ya fueron anunciados cuando se presentó la agenda del Atlàntida Film Fest en Palma. Y es que, como ha ocurrido en los dos últimos años, la capital balear acoge del 25 de junio al 1 de julio la edición física del certamen, que suma a las proyecciones de películas, conciertos, conferencias y otras actividades.

Así, algunas de las propuestas más destacadas de AFF18 eran ya conocidas. Como ‘Holiday’, el controvertido debut de la sueca Isabella Eklöf aclamado por medios internacionales como Variety o The Hollywood Reporter, y cuyo interés trasciende la conmoción que provoca una de sus escenas más comentadas. ‘On the Road’, el último film de Michael Winterbottom, mezcla el documental y la ficción al inmiscuirse en una gira de la banda Wolf Alice. Fanny Ardant protagoniza ‘Diario de mi mente’, sobre la relación entre una profesora y el alumno que acaba de asesinar a sus padres. ‘Permanent Green Light’ supone el debut en el cine del prestigioso novelista Dennis Cooper y nos presenta a un grupo de jóvenes que planifica su suicidio perfecto.

Imagen del documental de Joan Porcel sobre la vida de Samantha Hudson, el nombre artístico del mallorquín Iván González, quien se dio a conocer con el polémico y viral videoclip "Soy maricón"

Imagen del documental de Joan Porcel sobre la vida de Samantha Hudson, el nombre artístico del mallorquín Iván González, quien se dio a conocer con el polémico y viral videoclip “Soy maricón”

Entrando ya en las novedades, el cine musical estará representado por ‘Julie y la fábrica de zapatos’, que mezcla el cine social con una estética deudora de Jacques Demy. ‘The Wild Boys’ evoca a Guy Maddin y al cine clásico de aventuras y, a su vez, elabora un discurso de género, como poco, asombroso. Teresa Villaverde, nombre fundamental del cine portugués en los últimos años, presenta ‘Colo’, retrato de la crisis de una familia fracturada que ejerce de espejo de otra crisis, económica, social y moral, de escala mucho más amplia. Sandrine Bonnaire protagoniza ‘Atrapa el viento’, la historia de amistad entre una mujer marroquí y la trabajadora francesa que se hospeda en su hogar.

Sobre una tensa relación padre-hijo se construye ‘Daha’, un filme alrededor del tráfico de personas nacido en la crisis de los refugiados. ‘Amateurs’, recién estrenada en el Festival de Tribeca, es la nueva película de Gabriela Pichler, ganadora del Festival de Sevilla en 2012 por ‘Come, duerme, muere’. También ganadora, en este caso del Premio al Mejor Guión en Sevilla, ‘A Violent Life’ mezcla terrorismo nacionalista y mafia en la isla de Córcega. Sharunas Bartas reflexiona sobre la guerra en ‘Frost’, que cuenta con Vanessa Paradis en su reparto. ‘Tower. A Bright Day’ será sin duda una de las grandes sorpresas del Atlàntida Film Fest; una impactante ópera prima con ecos de Lynch y Polanski alrededor de la locura. Comparte giro hacia lo fantástico con ‘Blue My Mind’, la historia de una adolescente que ve su cuerpo mutar.

Bajo el lema ‘Otros censuran, nosotros estrenamos’, la presente edición del AFF no rehuye la polémica. Al poder de controversia de ‘Holiday’ o ‘Permanent Green Light’ hay que sumar el de documentales como ‘Daliborek, el youtuber nazi’, grotesco representante del auge de la extrema derecha en Europa; ‘The Great European Cigarette Mistery’, sobre uno de los casos de lobby más controvertidos de la Unión Europea, que llega al festival tras pasar un año en la nevera mientras sus responsables hacían frente a diversos pleitos y amenazas; ‘El caso Kurt Waldheim’, sobre el nazi que llegó a presidir Austria y a ser secretario de la ONU; ‘El venerable W.’, cierre a la Trilogía del Mal de Barbet Schroeder; ‘El Caso Oleg Sentsov’, retrato del cineasta al que Rusia ha condenado a 20 años de cárcel; ‘Ni jueza, ni sumisa’, que es como un reality americano de humor negrísimo protagonizado por una jueza deslenguada y los delincuentes y criminales a los que debe juzgar; o ‘Samantha Hudson’, estreno mundial en el festival, sobre uno de los personajes más queridos y odiados de Internet en España, autor de ese himno hereje titulado ‘Soy maricón’. La ópera prima de Joan Porcel es una de las 28 producciones españolas presentes en el AFF18.

Títulos programados y premiados en distintos festivales patrios como ‘Yo la busco’, ‘Quiero lo eterno’, ‘Puta y amada’, ‘Lo que dirán’, ‘Europa’ o ‘Casa de nadie’. Además, el videoartista punk Kikol Grau será objeto de una retrospectiva de su obra que incluirá el estreno mundial de ‘Histeria de Cataluña’, suerte de secuela espiritual de ‘Histeria de España’. Un filme coral firmado entre otros por Carlo Padial, Andrés Duque o María Cañas, que mezcla ficciones y metraje de archivo para recorrer el pasado y presente de la Catalunya del Procés. Una película que, sin duda, no dejará a nadie indiferente.

Las 83 películas estarán disponibles online a partir del 25 de junio en la página web del festival (www.atlantidafilmfest.com). Filmin lanzará un abono para ver todas las películas por 15 euros (5 euros para suscriptores).

Imagen del filme ‘Holiday’, controvertido debut de la sueca Isabella Eklöf. Fotografía cortesía de Filmin.

Imagen del filme ‘Holiday’, controvertido debut de la sueca Isabella Eklöf. Fotografía cortesía de Filmin.

 

Crónica universal de una sorda desventura salvaje

‘Rosas Salvajes’, de Anna Jadowska
Polonia, 2017
90 minutos
Filmin

La plataforma de vídeo bajo demanda Filmin estrena en exclusiva ‘Rosas Salvajes’, de la directora  Anna Jadowska; drama polaco cuya producción hubo recibido el pasado otoño el Stockholm Impact Award en el Stockholm International Film Festival, el Premio del Jurado Ecuménico en el 27 Festival de Cine de Cottbus e, igualmente, participó a concurso en la Competición Internación Rellumes del 55 Festival Internacional de Cine de Xixón.

‘Rosas Salvajes’ –’Wild Roses’ (Dzikie Róze)– es el quinto largometraje de ficción de la realizadora de Olésnica (Polonia), si bien su trayectoria ha transitado, igualmente, por el género documental y la series de televisión. Una de las principales y renombradas singularidades del filme reside en el hecho de que la mayoría del equipo técnico está compuesto por mujeres, cuestión de relevancia no solo para el orbe cinematográfico de esta república centroeuropea.

Rosas Salvajes. Makma

No obstante, durante su presencia en el FICX del pasado noviembre, Anna Jadowka consideró este detalle como una cuestión periférica y no determinante para encauzar o posibilitar un discurso artístico de género: “No me gusta este concepto de cine hecho por mujeres, creo que hay muchos cineastas hombres que tienen formas de trabajar muy parecidas, no pienso que importe tanto el sexo como la persona”, aseveraba a la prensa asturiana en las jornadas previas a la presentación de la película.

Jadowska, quien también rubrica el guión, sitúa el relato sobre el horizonte estival del medio rural polaco, inmerso en el paisaje sonoro y visual de una pequeña comunidad católica contemporánea, análoga a los ritmos y costumbres de entornos labriegos de cualquier país de idiosincrasias y liturgias semejantes a la que podemos encontrar por estos lares.

La narración se implementa a partir de un in media res cuya acción exhorta al espectador a descifrar la deriva conductual de los personajes, comandados por el laconismo y la introspección de Ewa –interpretada por una excelsa Marta Nieradkiewicz–, una recolectora de rosas silvestres que retorna al hogar tras una prolongada estancia hospitalaria acerca de la que no se reportan detalles y que, a la postre, se revelará determinante para la composición definitiva de cuantas dubitaciones y elipsis gobiernan su argumento.

‘Rosas salvajes’ perfila la gestación de un conflicto moral encaminado por las turbias y sordas relaciones maritales, extraconyugales y paternofiliales, en un austero microcosmos tan sosegado y común como lacerante. A la postre, una sencilla y pequeña historia que atesora la virtud de postularse como una crónica universal de ciertas desventuras pasionales, regidas por la soledad y el vacío como estados emocionales consecuentes.

Si con anterioridad y por motivos excepcionales debía repararse en la nómina de su equipo técnico, conviene ahora resalatar, por razones cualitativas, la dirección de fotografía de Malgorzata Szylak y el distinguido y minucioso trabajo del equipo de sonido, encabezado por Sebastian Branski y Agata Chodyra, cuyos miríficos resultados dotan a esta producción de Alter Ego Pictures de los suficientes mimbres para justificar y aupar estilísticamente la cruda y destacada autoría de Anna Jadowska, cineasta sobre la que se debe permanecer atento.

Rosas Salvajes. Makma

Jose Ramón Alarcón

 

‘Rillington Place’: etopeya del asesino de Kensington

‘El estrangulador de Rillington Place’, de Craig Viveiros
Con Tim Roth, Samantha Morton, Nico Mirallegro y Jodie Corner
174′ (3 episodios)
BBC y Bandit Television
Reino Unido, 2016
Filmin (estreno exclusivo en España)
Desde el 20 de marzo de 2018

La plataforma de vídeo bajo demanda Filmin incorpora en exclusiva a su catálogo la miniserie británica ‘El estrangulador de Rillington Place’, una producción de la British Broadcasting Corporation (BBC), dirigida por Craig Viveiros, quien, de la mano de los guionistas Tracey Malone y Ed Whitmore, procura aproximarse a la sombría figura de John Reginald Halliday Christie, uno de los siniestros perfiles imprescindibles en el dilatado inventario de asesinos en serie del pasado siglo.

El asesino en serie John Reginald Halliday Christie observa la llegada de los nuevos inquilinos del 10 Rillington Place. Fotografía cortesía de Filmin.

El asesino en serie John Reginald Halliday Christie observa la llegada de los nuevos inquilinos del 10 Rillington Place. Fotografía cortesía de Filmin.

Refulgente, aún, en el sedimento de la crónica negra anglosajona y asumiendo la generosa existencia de documentación, precedentes literarios y cinematográficos –recuérdese aquí el célebre filme homónimo ‘El estrangulador de Rillington Place’ (1971), con Richard Attenborough y John Hurt, bajo la batuta del neoyorkino Richard O. Fleischer–, Viveiros y su equipo osan retornar al depauperado norte de Kensington –céntrico barrio londinense junto al (hoy) divulgado Notting Hill– de los años cuarenta del siglo XX, con el fin de asomarse al taciturno microcosmos consuetudinario de John y Ethel Christie, excelsamente interpretados por Tim Roth y Samantha Morton.

De un modo ineludible, la producción gravita narrativamente en torno del conspicuo crimen de Beryl Evans y su pequeña hija Geraldine, atribuido judicialmente a su esposo, Timothy Evans (condenado a pena de muerte por el asesinato de la menor y ajusticiado mediante ahorcamiento en 1950), episódicos inquilinos de la planta superior del lóbrego número 10 de Rillington Place, bajo cuyas tarimas habitaron los Christie durante más de una década; un luctuoso caso que hubo de tornarse ínclito con motivo del descubrimiento ulterior de diversos cadáveres confinados o enterrados en la vivienda de John Reginald –inlcuido el de su esposa Ethel– lo que, unido a la confesión de éste, exigió revisitar la autoría de aquel doble asesinato –Timothy Evans fue indultado post mortem, aunque, en ningún caso, declarado inocente, tal y como reclaman todavía sus familiares–.

Rillington Place pretende, no tanto una metódica revisitación de los hechos como un velado ejercicio de reconstrucción psicológica de los personajes. No en vano, cada episodio porta como título el nombre de pila o el hipocorístico de los tres caracteres fundamentales –’Ethel’, ‘Tim’ y ‘Reg’–, y se edifica el devenir de los acontecimientos –encauzados mediante graduales saltos de tiempo y analelpsis– atendiendo a la preeminencia sucesiva de cada uno de ellos, de tal modo que se supedita el ritmo de la acción y la consumación de los hechos a la idiosincrasia de sus respectivos protagonistas.

Durante el metraje de ‘Ethel’ el espectador asiste a la elaboración de un retrato etopéyico de los Crhistie, sustentado por una formulación estética de los ambientes y los diversos espacios domésticos y citadinos, lacerados por el sucio hollín fabril, las desconchadas humedades del papel pintado y el insomne lupanar en el desolado Notting Hill de la década de los cuarenta. La turbia calima de estos primeros años parece estar compuesta por una densa nebulosa de insinuación que desdibuja en sombras la inextricable y sorda dicción existencial de John Christie, sustentado por la infausta y progresiva resignación que gobierna el horizonte vital de su esposa Ethel.

Beryl y Timothy Evans (Jodie Comer y Nico Mirallegro), con su hija Geraldine, se instalan en el infausto número 10 de Rillington Place. Fotografía cortesía de Filmin.

Beryl y Timothy Evans (Jodie Comer y Nico Mirallegro), con su hija Geraldine, se instalan en el infausto número 10 de Rillington Place. Fotografía cortesía de Filmin.

‘Tim’ supone la entrada en escena de los Evans (encarnados por unos correctos Nico Mirallegro y Jodie Corner) y la composición diegética de la muerte de Beryl, que toma rumbo atendiendo a la versión judicial ofrecida por Timothy, tras contradecir su confesa declaración, virando la autoría hacia un John Crhistie erigido en falsario médico, supuestamente capacitado para practicar un aborto a la malograda Beryl (nada se sabe acerca de la muerte de la pequeña Geraldine, si bien John Reginald Christie jamás asumió su autoría, presumiblemente para intentar eludir la pena capital, infructuosamente), siendo en ‘Reg’ cuando los hechos en torno al asesino se precipitan y vienen a desvelarse (con premeditado tacto eufemísitco) los atroces crímenes cometidos durante más de una década por el necrófilo asesino de Kensington, un hipocondríaco de graves trastornos sexuales a quien se le atribuye la muerte por estrangulación de casi una decena de mujeres, sepultadas bajo la ínfima y pavorosa arquitectura del número 10 de Rilllington Place.

Una producción uniformada de impecabildad (galardonada con el BAFTA a la Mejor Fotografía, con rúbrica de James Friend), que elude, premeditadamente, la escenificación clínica del macabro historial de John Reginald Halliday Christie para, de este modo, perfilar la unidad narrativa con atmosféricas elipsis que logran sugestionar las inquietudes del espectador.

Ethel (Samantha Morton) y John Crhistie (Tim Roth) durante una secuencia de 'El estrangulador de Rillington Place'. Fotografía cortesía de Filmin.

Ethel (Samantha Morton) y John Crhistie (Tim Roth) durante una secuencia de ‘El estrangulador de Rillington Place’. Fotografía cortesía de Filmin.

Jose Ramón Alarcón

Distopía: ¿estamos preparados para verla?

‘Ciudadanos’, primer episodio de la serie ‘Distopía’, dirigido por Koldo Serra
Productores: Virginia Llera, Manuel Sánchez Ramos y Jesús Mancebón
Filmin
Viernes 4 de agosto de 2017

Filmin estrena el viernes 4 de agosto en exclusiva ‘Ciudadanos’, el primer episodio de ‘Distopía’, una de las series nunca estrenadas de las que más se ha hablado en España en los últimos años. Sus productores, Virginia Llera, Manuel Sánchez Ramos y Jesús Mancebón han decidido sacar de la nevera el capítulo piloto, rodado en verano de 2013, tras recibir numerosas negativas por parte de cadenas y plataformas de televisión a desarrollar la serie. La respuesta que más veces han escuchado: “El público español no está preparado para ver una ficción así”.

Fotograma de la serie 'Distopía'. Imagen cortesía de la productora.

Fotograma de la serie ‘Distopía’. Imagen cortesía de la productora.

El piloto de ‘Distopía’ está dirigido por Koldo Serra (‘Gernika’) y protagonizado por Daniel Grao (‘Julieta’),  Llorenç González (‘Gran Hotel’, ‘Velvet’) y Marina Salas (‘El barco’, ‘Carlos, Rey emperador’), entre otros. Su argumento es muy ilustrativo del tono que tendría la serie, una antología de historias independientes, ambientadas en distintas épocas pero que hablan siempre de nuestro presente.

En ‘Ciudadanos’, un ministro corrupto es secuestrado y su destino acaba en manos del pueblo que debe decidir, como si de un reality show se tratara, qué deben hacer sus captores con él. “Este episodio es un puñetazo directo al estómago. Que nadie espere sentarse a ver algo amable”, afirma Koldo Serra para quien es “un notición” que ‘Ciudadanos’ pueda verse en Filmin.

El objetivo de los productores al apostar por este singular estreno es que los espectadores saquen sus propias conclusiones y, con su apoyo, se logre sacar al fin adelante la serie completa.

Fotograma de 'Distopia'. Imagen cortesía de la productora.

Fotograma de ‘Distopia’. Imagen cortesía de la productora.

Europa a través de Atlántida Film Fest

VII Atlántida Film Fest
Diversas sedes de Palma de Mallorca y plataforma Filmin
Hasta el 2 de julio de 2017

La 7ª edición de Atlàntida Film Fest vuelve a combinar su sede presencial en Palma de Mallorca y la virtual, a través de la plataforma Filmin, creadora del Festival.

Europa sigue siendo el eje temático del Festival y, para intentar entender mejor la realidad del continente, el festival propone una combinación de proyecciones, conferencias, conciertos y talleres profesionales en escenarios emblemáticos de la ciudad como Ses Voltes, el Museo de Mallorca, el Castillo de Bellver, el Centro de Cultura de la Misericordia y Cine Ciutat.

Tras superar los 4.500 espectadores en Palma en su pasada edición (y los 45.000 online), Atlántida Film Fest ha decidido incrementar el número de proyecciones en la isla, pasando de 10 a 18 títulos. Todos ellos pueden verse en versión original con subtítulos en castellano y/o catalán de forma gratuita hasta el 2 de julio de 2017.

Atlántida Film Fest. Makma

Entre los estrenos que acoge la isla cabe destacar ‘Sea Sorrow’, el debut en la dirección de la ganadora del Oscar, el Globo de Oro, el Bafta y el Tony, Vanessa Redgrave. La mítica actriz vendrá a Mallorca para presentar esta obra, una reflexión muy personal y dinámica sobre la crisis mundial actual de los refugiados que ha despertado el elogio unánime entre crítica y público tras su estreno mundial en el reciente Festival de Cannes. La actriz estará acompañada por la cineasta Isabel Coixet y ambas mantendrán un pequeño diálogo sobre el filme, rubricándose, de este modo, el acto de clausura del festival, el próximo 2 de julio a las 21:30 en Ses Voltes.

Jean Ziegler, amigo personal del Che, relator de la ONU durante una década y uno de los grandes nombres del análisis político de Europa, presenta el biopic que se ha rodado sobre él, ‘Jean Ziegler, the optimism of willpower’, junto al director Nicolas Wadimoff.

De Italia llegará Michele Santoro, periodista, presentador, antiguo director de la RAI y colaborador con la UE en sus relaciones con Rusia. Santoro porta su debut cinematográfico, ‘Robinú’, un docuthriller centrado en los niños de la droga de Nápoles. Una obra brutal que acaba de ser reivindicada por el autor de ‘Gomorra’, Roberto Saviano.

Entre el resto de documentales seleccionados en esta edición de Atlántida Film Fest cabe destacar el tributo que Tilda Swinton rinde a John Berger (‘The Seasons in Quincy’); la polémica disección de la industria del cine para adultos, ‘Pornocracy’, con la que su directora, Ovidie, conmocionó el Festival SXSW; la adaptación de la obra por la que Svetlana Aleksiévich ganó el Premio Nobel de Literatura, ‘Voces de Chernóbil’; un documento de las brutalidades que acontecen en las carreteras rusas, ‘The Road Movie’ y dos películas imprescindibles para entender el funcionamiento de la Unión Europea: ‘Stranger in Paradise’ y ‘The European’, obra que sigue las peripecias del vicepresidente de la Comisión Europea Frans Timmermans, entre el pacto con Turquía y el Brexit.

En el terreno de ficciones el festival vivirá el estreno de la nueva película del oscarizado Michel Gondry, ‘Microbe et Gasoil’; las triunfadoras de los festivales de Málaga (‘Júlia Ist’), San Sebastián (‘Park’) y D’A (‘La maldita primavera’) junto a la última aparición cinematográfica de Anton Yeltchin, ‘Porto’ y el estreno en España de la controvertida ‘This is our land’, centrada en un partido político de extrema derecha en Francia.

A estos títulos hay que añadir 2 producciones baleares que se estrenan simultáneamente en la web del festival, en cine en Palma y en IB3Tv, ‘Vida y muerte de un arquitecto’, un docuthriller firmado por Miguel Eek sobre el misterioso asesinato de Josep Ferragut y ‘En acabar’, una comedia romántica juvenil ambientada en el verano mallorquín dirigida por Guillem Miró y Thor Echevarría. A ellas hay que añadir otra obra balear, “Gas the Arabs” una visión cruda de la realidad Palestina a cargo de Carles Bover y Javier Pérez del Campo.

Las conferencias se encuentran coordinadas por el European Council on Foreign Relations, permitiendo disfrutar, entre otros, de Peter Pomerantsev, Nadia Parfan, Anna Terron, Javi López y Francisco de Borja Lasheras. A ellos se les suman los expertos en arte, Enrique Juncosa y Andreu Jaume.

El festival también organiza un taller de animación para niños de 7 a 12 años coordinado por Mario Torrecillas y dos días de jornadas profesionales alrededor del VR (Virtual Reality), que contará con expertos provinientes de empresas de referencia como Khora y Wide VR.

El cartel de este año ha sido obra de Albert Pinya, premio al Mejor Artista Español en Arco, quien toma el relevo de Miquel Barceló, autor de la anterior edición.

Vanessa Redgrave frente a una imagen de Eleanor Roosevelt anunciando la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, perteneciente al documental 'Sea Sorrow'. Fotografía cortesía del festival.

Vanessa Redgrave frente a una imagen de Eleanor Roosevelt anunciando la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, perteneciente al documental ‘Sea Sorrow’. Fotografía cortesía del festival.

 

 

Soñando con los Goya: “Saben que existes”

Desayunos Makma en Lotelito
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma (Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres) a Álex Montoya y Adriana Navarro, nominados a los Premios Goya por los cortometrajes ‘Lucas’ y ‘Vía Tango’
Gala de los Goya
Centro de Congresos Príncipe Felipe
Avda. Aragón, 400. Madrid
Domingo, a las 22.00 horas

Álex Montoya y Adriana Navarro están, contrariando al mismísimo Goya, rebosantes de ilusión, que no de monstruos, con los sueños de la razón que les producen sus respectivos trabajos. Lucas y Vía Tango figuran como películas nominadas en los apartados de Mejor Cortometraje de Ficción y Mejor Corto de Animación, respectivamente. Van a los Premios Goya nerviosos, pero exultantes. Saben que el triunfo es una puerta más que se les abre, sin duda mayor de las que ya han abierto con su talentosa trayectoria. Reunidos en torno al primero de los Desayunos Makma en Lotelito, Álex Montoya y Adriana Navarro desgranan sus obras nominadas y los claroscuros de la cultura a escasos cuatro días de su ansiado espaldarazo. Les sobran razones, que a continuación exponen, para soñar.

Adriana Navarro y Álex Montoya en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Adriana Navarro y Álex Montoya en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

¿Cómo recibisteis la noticia de vuestra nominación a los Goya?

Adriana Navarro: Estaba en la universidad [UPV de Valencia], donde estoy de becaria en el Máster de Animación y realizando el doctorado, y lo vi en streaming. Y como las nominaciones de los cortos se van diciendo por orden alfabético, el mío salió el último por aquello de la v de Vía Tango, v de victoria (risas). Y me puse histérica.

Álex Montoya: Yo estaba en casa con Pablo Llorens. El año pasado fui candidato [con Maquillaje], lo vi en casa solo y la verdad es que fue bastante duro. Por eso este año le dije a Pablo que se viniera; se trajo uno de los Goya que ha ganado y lo tuve ahí delante, tocándole la cabeza. Y, aún así, se sufre.

Álex Montoya en un momento de la entrevista de   los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Álex Montoya en un momento de la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

¿Habéis recibido ayudas por parte de alguna institución pública o privada?

Adriana Navarro: Los dos estamos seleccionados en el catálogo de distribución del IVAC-La Filmoteca de 2013, lo cual supone un impulso porque estamos en el recorrido por más de 300 festivales. Yo empecé a moverlo sola y el Máster de Animación de la UPV me ayudó luego económicamente. Ahora el corto está en manos de la productora extremeña Zagal Animación, porque necesito alguien que me ayude a gestionarlo.

Álex Montoya: Yo lo puse en Vimeo, donde ha tenido 50.000 visitas, para que cogiera ese prestigio online que yo quería. Hoy en día que el cortometraje esté online no le perjudica a nivel de festivales. Además, la única manera de ganar dinero con un corto es a través de festivales y con las ventas a televisión. Se vendió a Canal Plus y también a Canal 9, pero no sé cómo ha quedado eso, porque se cerró a la semana de presentar la factura.

Adriana Navarro durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Adriana Navarro durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Adriana Navarro: Estoy de acuerdo con Álex. Yo a los pocos días de terminar el corto ya lo subí online. Ahora está en Filmin, y el que quiera verlo tendrá que pagar.

Álex Montoya: Es muy difícil realmente que la gente pague por un corto. Hacer dinero online con el cortometraje es complicado. Además, la gente tiene la percepción de que tiene que estar en abierto gratis.

A tenor de las últimas nominaciones y ganadores valencianos en lo Goya, ¿se puede hablar de una escuela valenciana tanto en animación como en el mundo del cortometraje?

Adriana Navarro: Yo vine a estudiar animación desde Salamanca a la Escuela de Bellas Artes de Valencia en 2004, y la verdad es que hay una gran cantera en 3D, Stop Motion y 2D.

Álex Montoya: Hay un pequeño tejido y mucha tradición de cómic e ilustración en Valencia desde los años 80. Lo que pasa es que luego mucha gente tiene que irse fuera.

Adriana Navarro y Álex Montoya en un momento de la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Miguel Lorenzo.

Adriana Navarro y Álex Montoya en un momento de la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Miguel Lorenzo.

Entonces, ¿se está desperdiciando todo ese talento?

Álex Montoya: En ficción, se estaba haciendo una cantera, que se está desperdigando y cada cual ganándose la vida como puede. En ficción, al menos, no hay más remedio, y en animación parece que hay un poco más de caldo de cultivo con determinadas empresas. En ficción desde luego está fatal. El problema es el dinero. Una vez que desaparece Canal 9, que es la que compraba ficción y ahora ya no existe, y el IVAC, que sigue dando ayudas pero cada vez más mermadas, pues realmente la apuesta es muy fastidiada, porque es mucho trabajo (hacer un guión de largometraje te puede llevar un año o más) y al final lo haces en el vacío y sin expectativas de remuneración, lo cual complica mucho las cosas.

Contarnos un poco cómo habéis llevado a cabo vuestros trabajos nominados a los Goya.

Adriana Navarro: Mi proceso creativo tiene que ver mucho con el azar. En Fallas, un guiri ebrio se puso a bailar (la verdad que muy bien) en un vagón del metro con una señora de unos 60 años. La gente se divirtió mucho y yo eso lo vi como de guión cinematográfico total, porque es algo que no ocurre todos los días. Y, por otra parte, como yo ya tenía rondando una música de tango porque eso me permitía una duración de tres minutos para la animación, junto a la anécdota de metro, fue todo ello el germen del corto. Luego fui dándole forma, con un señor que se convertía en revisor, haciendo un trabajo monótono, y que el hecho de enamorarse de una pasajera le saca de su rutina. Finalmente, el tren se convierte en una pista de baile. El sueño que él está viviendo le devuelve luego a la realidad, aunque la pasajera deja un mensaje de esperanza que yo encontré, también por azar, en el sobre de un azucarillo. Lo cual es como si en Vía Tango me hubieran ido dando pequeñas pistas; como si el guión me lo hubiera ido encontrando.

Azar y mucho sacrificio, ¿no?

Adriana Navarro: Estuve dos años para hacer 2.400 dibujos, que luego coloreé en digital, lo cual me llevó tres meses, sólo colorear el corto, y eso que introduje únicamente la paleta de primarios. Y sin sombras, porque eso requería una nueva capa por encima y dos meses más de trabajo.

Adriana Navarro durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Adriana Navarro durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Sorprende la sencillez y la economía de medios que supone volver al 2D.

Adriana Navarro: Antes el 2D era el canon, lo que había en la animación clásica. Y ahora es el 3D. Lo que yo quería era volver al origen, rescatar la animación con la que yo disfrutaba de pequeña.

Y en tu caso, Álex, ¿cómo ha sido ese proceso de trabajo?

Álex Montoya: Estábamos con el guión del largometraje, para el cual no terminábamos de encontrar financiación. De manera que preferimos centrarnos en el corto para ver si nos servía después como tarjeta de presentación para el largo.

¿Y cómo te dio por un tema como el de la pederastia?

Álex Montoya: Bueno, me pareció interesante un mecanismo como el de la pederastia, que un señor [Álvaro, encarnado por Luis Callejo] contrate a un chaval [Lucas-Javier Butler] para hacerle unas fotos totalmente inocentes y poder fingir en las redes sociales. Yo creo que el corto está muy bien, porque te revela el plan de este hombre muy pronto y el chaval lo acepta, de manera que no es una víctima inocente, sino que entra en ese rollo y te dispara las expectativas de lo que puede pasar. En el corto, el chaval tiene una mirada de Bambi, pero en el fondo hace la vista gorda acerca de esas fotos que le hacen para ser usadas en la red. Es una cosa que hacen los adolescentes, que no tienen todavía desarrollado el tema moral y son muy egoístas, más allá de si eso está bien o mal.

Álex Montoya durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Miguel Lorenzo.

Álex Montoya durante la entrevista de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Miguel Lorenzo.

Es entonces una película sobre la pederastia…

Álex Navarro: No me interesa la visión maniquea de la pederastia, ni retratar al pederasta como si fuera un monstruo. Me interesa más la pederastia desde el punto de vista de la Lolita de Nabokov y no como habitualmente se hace tan en blanco y negro. Yo quería presentar un caso limítrofe de pederastia, de alguien que bordea la normalidad.

¿Os afectan las políticas culturales, no sólo el tema del IVA, sino ese discurso recurrente de insulto al mundo de la cultura?

Álex Montoya: Hombre, te hace pensar de que tal vez exista cierta manía hacia la cultura, sobre todo cuando oyes hablar a Montoro acerca del fraude que se produce en el mundo de los actores. Es muy perverso, porque ha salido una estadística reciente diciendo que el 70% de los actores no puede vivir de su trabajo, sino de otros empleos que nada tienen que ver con su profesión. La gran mayoría sobrevive como puede y lo que Montoro dice entiendo que se refiere a los que trabajan fuera, tipo Bardem. En cualquiera caso, declaraciones como éstas no ayudan al sector y crean una opinión pública adversa a la cultura.

Adriana Navarro: En mi caso, la universidad se ha dado cuenta de que los estudiantes necesitamos recursos para dar a conocer al mundo nuestra obra. Yo he tenido su apoyo y eso es bueno porque ahora los estudiantes perciben que se puede llegar, y eso les da esperanza. De hecho, el éxito de Vía Tango lo ven como propio. Es un premio para todos aquellos estudiantes a los que les gusta el dibujo y la animación.

Un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Álex Montoya: En el IVAC yo he percibido que tienen voluntad de ayudar, porque aunque se han bajado las ayudas y es verdad que tardan en pagar, el histórico de las ayudas no ha bajado tanto como a nivel nacional. Lo que ha sido un golpe gordo a nivel industrial ha sido el cierre de Canal 9. En Valencia ha cerrado el 80% de las empresas del sector, y eso resulta desolador.

Para el fútbol se hizo una ley de interés general, ¿cuándo se ha hecho algo así en el terreno de la cultura?

Adriana Navarro: Yo la verdad es que sin el apoyo de la universidad o del IVAC no hubiera podido estar en tantos festivales.

Álex Montoya: Las películas francesas venden la imagen de París y atraen turismo. Aquí eso no se entiende. Tiene que venir George Clooney para hacer más en Valencia que todas las campañas de publicidad juntas. No entienden que la cultura crea imagen y que detrás hay una industria muy potente. Más marca de España que Almodóvar no hay y, sin embargo, le dieron fuera un premio por toda su carrera y aquí apenas se hicieron eco de la noticia.

Un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

¿Cómo veis vuestras posibilidades en los Goya?

Álex Montoya: Este año está muy igualado. En la pasada edición había dos favoritos muy claros: Aquel no era yo, de Esteban Crespo, y Voice Over, de Martin Rosete. Este año todos los cortos tenemos idénticas posibilidades.

Adriana Navarro: Yo estoy nominada con gente a la que admiro y, en ese sentido, yo ya me siento premiadísima. Para mí son compañeros a los que he tenido como referentes desde hace años. Los abrazaría a todos (risas). En el caso de que ganara, el triunfo sería para todos los estudiantes que, como yo, empiezan.

Álex Montoya: Estar nominado revaloriza tu nombre y hace que te presten atención productores que normalmente no lo hacen. Saben que existes y, a partir de ahí, sirve de mucho para conseguir reuniones. Ganar el Goya es la mejor tarjeta de visita para que te hagan caso.

Adriana Navarro y Álex Montoya, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo

Adriana Navarro y Álex Montoya, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Miguel Lorenzo