Levando anclas con los Iturbi en Valencia

XX Premio Internacional de Piano Iturbi
Diferentes espacios de València
Del 11 al 29 de septiembre de 2019

El nombre de José Iturbi figura en el Paseo de la Fama de Hollywood. Y la Universidad de California ofrece una beca anual con el nombre de Amparo Iturbi, dedicada al perfeccionamiento pianístico. Y es que los Iturbi dejaron profunda huella en la meca del cine, poniendo música a comedias tan emblemáticas como Levando anclas (George Sidney, 1945), Tres atrevidas hijas (Fred M. Wilcox, 1948) o El beso de medianoche (Norman Taurog, 1949). Antes, José Iturbi ya había dejado profunda huella en la Orquesta Municipal de València, hasta el punto de ser nombrado posteriormente su director honorario, siendo a su vez Socio de Honor de la Filarmónica de Bilbao.

La Diputación de Valencia, aprovechando la celebración del 20 aniversario del Premio Iturbi, cumplido en 2017, ha decidido tomarse un respiro este año para, en lugar de proseguir con la competición, reflexionar en torno a las figuras de José y Amparo Iturbi. Lo hará mediante una serie de ejes temáticos que Glòria Tello, diputada del Premio Iturbi, resumió enfocados en la investigación de sus respectivas e ilustres trayectorias, una exposición con el material descubierto, diversos conciertos, conferencias, clases magistrales de algunos de los pianistas galardonados, y un ciclo de cine con las películas Levando anclas y Holiday in Mexico.

De izda a dcha en la mesa, Antonio Galera, Glôria Tello, Josep Vidal e Inés Sevilla. Imagen cortesía de la Diputación de València.

“Se trata de poner en valor a los tres Iturbi”, explicó el pianista Antonio Galera, refiriéndose a las figuras de los hermanos José y Amparo Iturbi, y al propio Premio Internacional de Piano, que se quiere “más abierto a la sociedad en general”, subrayó Tello. “Si los Iturbi eran universales que el Premio Iturbi también lo sea”, añadió Josep Vidal, jefe de servicio de Cultura de la Diputación de València, quien insistió en esa puesta en valor de los Iturbi y de una “figura tan universal como Amparo, aquí un poco olvidada”.

Vidal fue un poco más allá (“que la cosa no pare”), remarcando la idea de que el galardón “no se limite a ser un premio cada dos años, sino que los Iturbi estén más presentes en nuestra vida”. En la vida de todos los valencianos, precisó, “y no solo de Valencia”, buscando con ello “territorializar la acción”. De esta manera, el 20 aniversario se toma un respiro a nivel competitivo, volviendo el año que viene con su 21 edición, para relanzarse a través de la investigación de los Iturbi.

Inés Sevilla, comisaria de la exposición Iturbis que tendrá lugar en el Centre Cultural la Beneficència, avanzó que habrá programas de sus conciertos históricos, fotografías “muy interesantes”, currículums “de cómo se presentaron a sí mismos”, destacando los escasos estudios dedicados a sus figuras: ninguna biografía de José y prácticamente sin estudios, en el caso de Amparo. Robert O’Sullivan-Ballester, nieto de ésta, será quien arranque el ciclo de conferencias. También habrá una gala final en el Teatre Principal, conducida por Cashalada (Noelia Pérez y Josep Zapater), en la que se interpretarán fragmentos de música clásica, de jazz y de los musicales de Broadway. “Queremos que el Principal sea un escenario de Hollywood en homenaje a los Iturbi”, destacó Galera.

Frank Sinatra, Kathryn Grayson y Gene Kelly en ‘Levando anclas’, con música de José Iturbi.

Salva Torres

La Diputación hace piruetas con el Teatre Escalante

Teatre Escalante
Programación 2019-2020
Diputación de Valencia
Jueves 28 de junio de 2019

“La Administración pública tiene una estructura muy complicada”, lamentó Josep Policarpo, director del Teatre Escalante. Complicada hasta la extenuación. “Han sido tres años de impasse”, continuó diciendo, quien deja el teatro dependiente de la Diputación de Valencia, tras finalizar su contrato en agosto. “Nos hemos instalado en una transitoriedad definitiva”, añadió. El Escalante lleva todo este tiempo sin una sede estable, después de abandonar su espacio de la calle Landerer por problemas estructurales y la falta de acuerdo con sus propietarios.

Tres largos años de dimes y diretes en torno al nuevo espacio. “Una sede estable es necesaria”, volvió a reclamar Policarpo. Se habló de Espai Moma, donde estaban a punto de recalar a falta de unos flecos administrativos que se han ido enredando. Luego se apuntó como posible sede La Marina. Y nada de nada. “Continuamos con la itinerancia”, de manera que “esa necesidad imperiosa la deberá trabajar el nuevo diputado”. Toda una legislatura perdida, que le llevó al director del Escalante a pronunciarse con elegante suavidad, no exenta de crudeza: “Políticamente se ha de asumir la responsabilidad y no hacer dejación de funciones”.

Anna i la màquina del temps, de Dacsa Produccions. Imagen cortesía de Teatre Escalante.

Josep Policarpo se refería a una Diputación de Valencia que ni sabe, ni contesta, al menos durante todo este tiempo. Su plaza, en teoría, volverá a salir a concurso público, aunque de momento tampoco se sepa nada. De nuevo, la pesada Administración pública. Pesada y dubitativa. Por eso Policarpo aseguró que era “difícil valorarlo ahora”, si se presentaría o no a ese hipotético concurso: “Dependerá del grado de compromiso que tenga la Diputación con el Escalante. Si eso no se dice públicamente, pues igual no habrá tantos candidatos”.

La dejación de funciones ha llevado a dibujar un nuevo panorama, “que el Escalante pase al Institut Valenciá de Cultura”, según dejó caer Policarpo, haciéndose eco de las declaraciones del conseller de Cultura, Vicent Marzá. “Es digna y realizable”, aunque eso tenga que contemplar “otro régimen jurídico”, lo cual supondría, viendo la pesadez administrativa, volver a las declaraciones voluntariosas, carentes de efectividad. “Ha faltado el compromiso y la voluntad por parte del presidente de la Diputación”, señaló de forma taxativa Policarpo.

Estrella, de Jokin Oregi. Imagen cortesía de Teatre Escalante.

El director del Escalante, que dijo haber hecho “de la necesidad virtud” y definir su mandato como una “carrera de obstáculos que hemos ido superando”, describió con cierta amargura esta última etapa: “Había cierto orgullo por el Teatre Escalante, los políticos le tenían cariño. Y eso se ha perdido en los últimos años” de gobierno progresista venido, en este caso, a menos. Una lástima, teniendo en cuenta el arduo y valorado trabajo de Jaume Policarpo, a quien le llovieron agradecimientos por parte del sector teatral, que quiso acompañarle en su última comparecencia pública como responsable del Escalante. Al menos, si las cosas no cambian.

Luego fue desgranando sus logros al frente del teatro de la Diputación. “El gran reto era reformar el modelo de teatro público, porque estaba desvirtuado. No había igualdad de oportunidades, ni programas artísticos de largo recorrido, ni transparencia en la gestión”. Su intención ha sido “rearmarlo, modernizar la gestión, dar paso a nuevas compañías y renovar los lenguajes”. Un cambio que se ha reflejado, por ejemplo, en el estreno de ocho espectáculos propios durante las tres últimas temporadas, destacando los proyectos de La Teta Calva, Pot de Plom, Gabi Ochoa, Otra Danza, El Pont Flotant, Lucas Escobedo, Dacsa Produccions y Crit, “que nunca habían trabajado en proyectos públicos de esta envergadura”, subrayó el director del Escalante.

Josep Policarpo (quinto de izda a dcha), junto a Rosa Pérez Garijo y diversos representantes teatrales. Imagen cortesía del Escalante.

Ya metido en la nueva temporada, destacó el espectáculo Lluna, la única producción propia, en la que L’Horta Teatre combinará las artes escénicas con la ciencia y la tecnología, bajo la dirección de Juan Pablo Mendiola. Es la única producción del Escalante para este año, porque, como indicó Policarpo, la ausencia de un espacio estable dificulta, con tan poco tiempo y las dudas reinantes, la posibilidad de programar otras que necesitan “cinco semanas como mínimo para hacerlas”. El Teatre Principal, el Centre del Carme, el Teatre Martin i Soler del Palau de les Arts, y La Mutant (otro espacio que sigue en el aire), son los lugares por donde itinera el Escalante, y ninguno de ellos puede ofrecer esas condiciones mínimas necesarias para desarrollar una producción propia.

Por el contrario, se repondrán tres de sus espectáculos más emblemáticos: Anna i la màquina del temps (Dacsa), Les aventures de Tomasa Sawyer (La Teta Calva), y Yolo (Lucas Escobedo). Además, continuará con los ciclos Teatre de la Memòria, Teatre i Mùsica, Escena Diversa, y Menut Teatre, al tiempo que seguirá colaborando con los festivales Russafa Escènica y Dansa València. Todo ello a falta de que la Diputación se pronuncie sobre el futuro del Escalante, un año más navegando en aguas de nadie.

Flou Papagayo, de Clara Poch y Marçal Calvet. Imagen cortesía de Teatre Escalante.

Salva Torres

Sobre los muros fronterizos

En tierra de nadie
Centre Cultural La Beneficència
C / Corona, 36. Valencia
Hasta el 23 de diciembre de 2018

El Centre Cultural La Beneficència acoge la exposición ‘En tierra de nadie’ inaugurada el miércoles 5 de diciembre, que contó con la participación de representantes del área de Cultura de la Diputació de València, del Museu Valencià d’Etnologia y de CEAR-País Valencià.

No es la primera vez que el área de Cultura de la Diputació de València ha manifestado su especial sensibilidad a la hora de abordar los problemas sociales derivados de las migraciones, con diversas muestras y exposiciones sobre la temática en el Museu Valencià d’Etnologia o  el MuVIM. Ahora, el área encabezada por el diputado Xavier Rius, colabora con CEAR, organismo impulsor de la muestra, acogiendo en las dependencias de La Beneficència la exposición ‘En tierra de nadie’, que se podrá visitar hasta el 23 de diciembre de 2018.

Representantes institucionales en la inauguración de la exposición 'En tierra de nadie'. Imagen cortesía de la Beneficència

Representantes institucionales en la inauguración de la exposición ‘En tierra de nadie’. Imagen cortesía de la Beneficència

‘En tierra de nadie’ es una instalación que traslada a los visitantes a un lugar, el de las fronteras, donde la violencia y la impunidad quedan por encima de los derechos y las vidas de las personas. En un momento en el que cerca de 65 millones de personas se ven obligadas a abandonar sus hogares, el alambre y el hormigón dominan un paisaje con más de 70 muros fronterizos, donde los derechos humanos son sistemáticamente vulnerados.

Esta exposición es el resultado de cuatro misiones de observación llevadas a cabo por CEAR en Grecia, Italia, la frontera sur de España con Marruecos y México, y forma parte del ‘Observatorio del derecho de asilo, las migraciones forzadas y las fronteras’, financiada por la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional (AEXCID).

Vista de la exposición 'En tierra de nadie'. Imagen cortesía de La Beneficència.

Vista de la exposición ‘En tierra de nadie’. Imagen cortesía de La Beneficència.

¿No es país para jóvenes?

¿No es país para jóvenes?

Hace unos días entrevisté a un joven pintor mexicano, José Antonio Ochoa, el reciente ganador del premio de pintura de la Fundación Mainel. Repasando su trayectoria, me contaba con naturalidad cómo sus años de formación le llevaron de México a Chicago, luego a Sevilla y finalmente a Valencia. Ese detalle no me llamó la atención durante la conversación. Y precisamente por eso, testimonia algo de lo que tal vez no somos siempre conscientes, en el medio local: la capacidad de atracción que ejerce nuestra escena artística -y como parte de ella, la pictórica- entre creativos jóvenes. Seguro que, si nos preguntasen por la trayectoria vital de los artistas valencianos en el presente, tal vez muchos contestaríamos que lo normal entre jóvenes creadores es irse. Y sería parte de la verdad.

On the road de Jose Antonio Ochoa. Ganador XXI Premio Nacional de Pintura

On the road de Jose Antonio Ochoa. Ganador XXI Premio Nacional de Pintura. Imagen cortesía de Fundación Mainel.

Pero uno es historiador (del arte), cosa que ya no tiene remedio. Si te acostumbras a intentar mirar con un poco de perspectiva, surgen otros contextos, otros elementos de referencia. Empezando por las administraciones públicas, es ya lugar común tomar la apertura del IVAM en 1989 como el gran proyecto activador de la cultura artística valenciana contemporánea. Más allá de los altibajos en su historia, lo tiene todo para seguir siendo el referente esencial de la escena artística valenciana, por colección, por exposiciones, y por actividades. Desde fechas mucho más recientes, el Consorcio de Museos aspira a consolidarse como un actor atento a intereses y perfiles mucho más diversos, a proponer enfoques innovadores de gestión, y a vertebrar el territorio superando la tradicional focalización en la capital autonómica.

El siguiente elemento a considerar es, sin lugar a dudas, una Facultad de Bellas Artes de la UPV que ha tenido un desarrollo extraordinario en las últimas décadas. Bien dotada en cuanto a capital humano y a medios materiales, actúa como polo de atracción en la formación de -entre otros perfiles artísticos- pintores, dentro de una gran variedad de prácticas, de estilos y tendencias. Me cuesta valorarla como otra cosa que una historia de éxito: con sombras y luces, como todas, pero con neto predominio de las segundas, sobre todo si se compara con muchas de sus homólogas nacionales.

El coleccionismo privado siempre había estado ahí, pero ahora se está institucionalizando y va ganando visibilidad pública. Bombas Gens es el caso paradigmático, aunque ni mucho menos el único. Ahí están la Colección Martínez Guerricabeitia, o la Fundación Chirivella Soriano, o las múltiples iniciativas artísticas de DKV. Para cuando abra sede en 2020, las expectativas sobre la Fundación Hortensia Herrero son muy altas; lógicamente, tanto como el perfil de la familia Roig. Ninguna de estas colecciones se limita a un ámbito valenciano, pero tampoco se entendería que no contribuyesen a cultivarlo, incluyendo a los jóvenes.

Ya que hablamos de cultivar, las becas formativas para artistas también son importantes, incluso en tiempos de globalización y vuelos de bajo coste. Las becas Alfons Roig dan una dignísima continuidad a la labor ya centenaria de la Diputación de Valencia, en este campo. La colaboración del Ayuntamiento de Valencia con la Casa de Velázquez es un reciente añadido en este campo.

Exposicion XVIII Premio Nacional de Pintura. Cortesia de Jorge Sebastián Lozano

Exposicion XVIII Premio Nacional de Pintura. Imagen cortesia de Fundación Mainel

Y después de la formación, los premios para jóvenes. El concepto no está exento de dificultades, de las tensiones implícitas en diferenciar pintores jóvenes respecto a ¿emergentes? ¿media carrera? ¿precarios permanentes? La variedad de premios y enfoques refleja las soluciones propuestas, tanto desde la Administración como desde la sociedad civil. Hay dónde elegir: la Real Academia de San Carlos, el Senyera, el de la Fundación Mainel, el Mardel, la Bienal Comenge…

No quiero dejar de mencionar la continua vitalidad del arte público y el arte urbano, tan activos en nuestro entorno cercano. Intentar encajonar esa escena dentro de las coordenadas pictóricas, que son el marco de este texto, equivaldría a deformarla. Pero tampoco puede negarse que existen conexiones.

Por supuesto, esta panorámica -que no tiene ninguna pretensión de exhaustividad- estaría incompleta sin los retos de mejora. Muy especialmente, hay toda una serie de retos en cuanto a la escasa demanda de artes visuales en la sociedad valenciana. Los datos de mera asistencia a actividades artísticas hablan por sí solos. Sigue habiendo un desequilibrio entre la amplia oferta disponible y la demanda real. La compra de arte sigue siendo vista como algo fuera del alcance de las clases medias. En los casos en que sí hay voluntad de comprar, además, esa demanda se cubre mayoritariamente en ferias y foros internacionales. Todo esto se traduce a que los trabajadores del sector luchen seriamente por la mera supervivencia laboral, en un contexto caracterizado por la precariedad, según informes varios vienen refrendando.

Como consecuencia pero también como causa de lo anterior, tenemos un escenario de medios de comunicación culturales muy fragmentado e inestable. Esta problemática no es específica del ámbito valenciano, sino que forma parte de una situación general nacional. No faltan iniciativas de calidad; falta escala. Ojalá los recién recuperados medios de titularidad autonómica sirvieran para mostrar que información, entretenimiento y cultura pueden coexistir de maneras creativas. Queda mucho por aprender, en este campo, pero la propia MAKMA es un ejemplo estimulante.

Otro reto radica precisamente en la gran proliferación de iniciativas. Pensemos en la escena local de festivales, pocas semanas después de Russafart. A la vez, no lo neguemos, muchas iniciativas adolecen de inestabilidad y falta de continuidad. Por introducir aquí un actor tan esencial como son las galerías, la crisis financiera se llevó por delante profesionales que ya parecían consolidados en nuestra escena; pero no se trata sólo de la crisis, es algo más amplio. Algún día habrá que escribir la historia de tantas galerías que abren y desaparecen antes de dos años, la de los premios que dejaron de convocarse tras pocas ediciones, la de ferias de arte o salas públicas de exposiciones que cierran tras décadas de actividad…

Inauguración XIX Premio Nacional de Pintura. Cortesía de Jorge Sebastián Lozano

Inauguración XIX Premio Nacional de Pintura. Imagen cortesía de Fundación Mainel

Dándole la vuelta a la moneda, no es menos reseñable el mérito y el esfuerzo detrás de las iniciativas que sí se mantienen en pie. Al principio cité un ejemplo, que conozco de primera mano, las 21 ediciones del premio de pintura Mainel para pintores menores de 35 años; por él han pasado muchísimos nombres que hoy ya vemos consolidados dentro del panorama expositivo. El mérito nunca corresponde a una sola institución, sino que suele explicarse por la colaboración de otros actores; en este caso, la generosa participación de los jurados es un punto esencial.

En cuanto a los propios artistas, la disparidad de situaciones entre ellos es tan grande que dificulta un diagnóstico compartido. Poco en común tienen nuestros nombres más internacionales y tantos jóvenes que empiezan a enviar sus dossiers al terminar la carrera. La dureza de la profesionalización artística es extrema. Desde el asociacionismo profesional, AVVAC ha jugado un papel relevante de organización y denuncia durante muchos años. Sus actuales problemas institucionales hacen visible la fragilidad de la estructura, el escaso atractivo del esfuerzo colectivo, que sin embargo sigue siendo imprescindible.

Mucho de todo esto resulta evidente al leer las entrevistas a artistas que vertebran Espais d’Art, la estupenda exposición todavía visitable en Bancaja. La propia sede de esa exposición es emblema del amargo devenir de un actor económico y social tan importante como fue la principal caja de ahorros valenciana. Los damnificados en ese proceso fueron muchísimos; uno de ellos, poco visibilizado, fueron los propios artistas valencianos. El actual equipo gestor sigue planteando exposiciones útiles en este sentido, cosa también digna de agradecimiento, pese a una limitación radical de medios, en comparación con los años dorados. Por contraste, el Caixaforum será sin lugar a dudas un foco de enriquecimiento cultural para Valencia, pero está por ver si se prestará una atención grande a la escena local. No parece ser parte de su modelo institucional, ni tampoco tendría por qué serlo, pero el nicho y la necesidad existen.

Tantos logros y tantos retos no deberían hacernos perder de vista el resultado de toda esta escena, aquí apenas bosquejada. Y no es otro que una galaxia -no se busquen aquí metáforas futbolísticas, por favor- de abundantes e interesantes pintores valencianos jóvenes. Por supuesto, no es sencillo definir su valencianidad, más allá de la circunstancia biográfica de formarse o estar activos, más o menos establemente, en Valencia. Pero, aprendiendo de nuestra historia, estaría bien que les valorásemos aquí antes de que obtengan fuera el reconocimiento que merecen.

Exposición XX Premio Nacional de Pintura. Cortesía Jorge Sebástian Lozano

Exposición XX Premio Nacional de Pintura. Imagen cortesía de Fundación Mainel

Jorge Sebastián Lozano
Universitat de València

 

Del entretenimiento al cambio global en el cine

‘La (re)evolución social a través del cine’, de Esther Marín
Sala Gregori Maians del MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Juves 28 de junio de 2018, a las 19.00h

La Institució Alfons el Magnànim-Centre Valencià d’Estudis i d’Investigació, dependiente del Área de Cultura de la Diputació de València, presenta este jueves 28 de junio una de sus últimas novedades editoriales, el libro ‘La (re)evolución social a través del cine. Los argumentos cinematográficos en la crisis de la modernidad’, de Esther Marín Ramos. El acto contará con la presencia de la propia autora; de Áurea Ortiz, técnica de la Filmoteca Valenciana i profesora de la Universitat de València, y de Anacleto Ferrer, director del Institut d’Humanitats del Magnànim. El estudio de Marín se ha publicado en la colección Novatores y se puede adquirir tanto en librerías como a través de la página web.

Esther Marín. Imagen cortesía de la Institució Alfons el Magnànim.

Esther Marín. Imagen cortesía de la Institució Alfons el Magnànim.

El ensayo de Esther Marín recoge los nuevos argumentos que el cine comenzó a mostrar a partir de la década de los noventa, a través de películas de Tim Burton o Spielberg, y otras como ‘La vida de Pi’, ‘Blade Runner’ o ‘Pretty woman’, y lo hace analizando las de mayor repercusión social de todos los tiempos. El resultado de esta minuciosa investigación descubre significativas aportaciones sobre la evolución del imaginario colectivo durante estas últimas décadas y pone en evidencia que bajo la pátina del entretenimiento hay una demanda de cambio global que se está haciendo realidad en muchos lugares del planeta con independencia de sus particularidades territoriales.

La presentación se enmarca dentro de la programación del festival Cinema Jove que se viene celebrando esta semana en diferentes espacios culturales de la ciudad de València, como el teatro Rialto o el Centre del Carme Cultura Contemporània, a los cuales se incorpora el MuVIM como el centro donde se presenta el libro.

Portada del libro, de Esther Marín.

Portada del libro ‘La (re)evolución social a través del cine, de Esther Marín.

Esther Marín Ramos (Alacant, 1972) es doctora en Sociología de la Cultura i licenciada en Periodismo per la Universidad Complutense de Madrid. Fundó la primera ONG española de Comunicación para el Desarrollo con la cual llevó a cabo diferentes programas sobre educomunicación en la década de 1990. Dedicada a la docencia durante más de diez años, fue profesora de Psicología de la Comunicación y Teoría de la Comunicación en el extinto Centre d’Estudis Ciutat de la Llum, adscrito a la Universitat Miguel Hernández de Elx. Escribe sobre cine y series de televisión en la revista Píkara Magazine desde una perspectiva de género y en otras publicaciones de carácter científico.

 

Fotograma de Blade Runner.

Fotograma de Blade Runner, de Ridley Scott.

20.000 euros para las olvidadas artes plásticas

Programas culturales de la Diputación de València
MuVIM
Jueves 15 de febrero de 2018

El Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM) ha presentado las líneas estratégicas y los diferentes programas culturales de la Diputación de València para el presente ejercicio 2018. En esta cita, a la que asistieron los representantes de alcaldías, concejalías y departamentos de cultura de los municipios de las comarcas valencianas, el diputado de Cultura, Xavier Rius anunció la creación de una nueva línea de ayudas específica para artes plásticas. Estará dotada con 20.000 euros y formará parte de la convocatoria de proyectos intermunicipales, la cual busca optimizar los esfuerzos de la gestión cultural, facilitar la colaboración entre municipios y el aprovechamiento de las sinergias que se generan.

«Hemos llevado a cabo un análisis y hemos llegado a la conclusión de que las artes plásticas son las grandes olvidadas dentro de la programación cultural. En 2017 representaban sólo el 1% del conjunto de propuestas culturales programadas por los municipios con el apoyo de la Diputación», reconoció el diputado.

Xavier Rius, en primer término, en la reunión del MuVIM. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Xavier Rius, en primer término, en la reunión del MuVIM. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Por ello, con esta nueva línea de ayudas a las artes plásticas «apostamos por potenciar las exposiciones pictóricas, escultóricas o cerámicas, entre otras, que se realizan en los diferentes municipios de la demarcación de València para que tengan una proyección más allá del término municipal, favoreciendo el intercambio de proyectos expositivos y generando un circuito cultural dirigido a esta tipología de muestras», subrayó Rius.

El responsable del Área de Cultura detalló que dentro de la categoría de proyectos intermunicipales «se requerirá de la participación o implicación de un mínimo de tres localidades para poder optar a las ayudas de la Diputación de València en materia de artes plásticas». Unas ayudas que irán destinadas a conceptos como el transporte, el montaje de exposiciones o la edición de catálogos, entre otros. «Lo que perseguimos es dar un impulso a las artes plásticas, y que las iniciativas centradas en este tipo de expresión artística encuentren también el apoyo de la Diputación», enfatizó el diputado.

Representantes de la Diputación de Valencia en la reunión del MuVIM. Imagen cortesía de Diputación.

Representantes de la Diputación de Valencia en la reunión del MuVIM. Imagen cortesía de Diputación.

Fatima Dzusova, ‘Premio Iturbi’, en el Palau de Les Arts

Fatima Dzusova
Ganadora del XX Concurso Internacional de Piano de València ‘Premio Iturbi’
Palau de Les Arts Reina Sofía
Avenida del Professor López Piñero. Valencia
Viernes 2 de febrero de 2018, a las 20.00h

La ganadora de la XX edición del Concurso Internacional de Piano de València ‘Premio Iturbi’, Fatima Dzusova, ofrecerá el viernes 2 de febrero un concierto en el Palau de Les Arts Reina Sofía. La pianista rusa estará acompañada por la Orquesta de la Comunitat Valenciana, bajo la batuta del director Constantin Trinks. Esta será la primera vez que una ganadora del certamen de piano convocado por el área de Cultura de la Diputació de València ofrezca un recital en el coliseo operístico valenciano.

Fatima Dzusova, que como ganadora del Premio Iturbi tiene previsto lanzar su primer disco en primavera, ofrecerá un concierto dividido en dos partes. En la primera interpretará la apertura de la ópera El Príncipe Igor, obra del compositor ruso Aleksandr Borodín. Y seguirá con el romántico Concierto para piano número 2 en do menor, de Rajmáninov. Ya durante la segunda parte, interpretará la obra Variaciones Enigma, una serie de 14 variaciones musicales compuestas por Edward Elgar.

Fatima Dzusova durante su interpretación en la final del Premio Iturbi. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Fatima Dzusova durante su interpretación en la final del Premio Iturbi. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Tal y como quedó patente durante el transcurso del concurso, Fatima Dzusova es una auténtica concertista de piano con una fuerte presencia escénica, capaz de entablar una gran complicidad con el público, mediante la cual consigue una verdadera comunicación musical que tratará de trasladar al Palau de Les Arts.

En esta ocasión, Dzusova estará acompañada por la Orquesta de la Comunitat Valenciana, bajo la batuta del prestigioso Constantin Trinks. El director alemán ha sido el más joven en afrontar el trabajo operístico de Richard Wagner, justo antes de cumplir los 40 años, incluido el Das Liebesverbot. Además de ser un invitado habitual en muchos de los principales teatros de la ópera de toda Europa y del mundo. Este ha sido el caso de la Ópera Estatal de Baviera en Múnich, el Theater an der Wien, la Ópera Estatal de Viena, Opéra National de París, New National Theatre Tokyo, Frankfurt Opera o el Opernhaus Zürich, entre otros.

Fatima Dzusova con el galardón como ganadora del Premio Iturbi en presencia del diputado de Cultura Xavier Rius. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Fatima Dzusova con el galardón como ganadora del Premio Iturbi en presencia del diputado de Cultura Xavier Rius. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

Retirada de entradas

Las entradas para asistir al concierto son totalmente gratuitas y están disponibles desde el 23 de enero en las dependencias de la Diputació de València, a través de dos sistemas de reserva y recogida personal. Por un lado, las personas interesadas pueden solicitar las localidades a través del teléfono de información de “La Batlia respon” (96 388 25 25), donde les indicarán el momento de pasar a recogerlas en la Plaza Manises. Por otra parte, también existe la posibilidad de pasar directamente por el punto de información del Centre Museístic La Beneficència, de la calle Corona, nº 36, sin reserva previa.

Concierto en Castellón

Un día más tarde, el sábado 3 de febrero, a las 19.30 horas, la misma Fatima Dzusova, acompañada nuevamente por la Orquesta de la Comunitat Valenciana, ofrecerá un segundo concierto en la sala sinfónica del Auditorio de Castellón. Un recital donde la pianista interpretará el mismo programa de obras ruso-británicas que ofrecerá en la jornada previa en la ciudad de València.

Fatima

Fatima Dzusova durante su interpretación en la final del Premio Iturbi. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

El MuVIM, tras la tempestad, sigue trabajando

Reunión de trabajo en el MuVIM
Miércoles 13 de diciembre de 2017

Tras la tempestad viene la calma. O eso parece. Después de que saltara la noticia de que el MuVIM pudiera ser subsede del IVAM, hecho éste que fue categóricamente desmentido tanto por el director del museo de la ilustración, Rafael Company, como por el propio diputado de Cultura, Xavier Rius, ambos responsables continúan dando muestras de normalidad con respecto al funcionamiento del MuVIM.

Como ejemplo, la reunión de trabajo mantenida por Xavier Rius con el equipo directivo del Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat, al que asistieron el propio director del museo, Rafael Company; Carmen Ninet, como subdirectora, y Amador Griñó, jefe de exposiciones.

La reunión ha servido para conocer y perfilar aspectos relativos al programa de exposiciones temporales, así como a las actividades didácticas derivadas. También se abordaron cuestiones relativas a la colaboración con otras personas e instituciones que van a mantener vínculos con el MuVIM durante los próximos meses, bien con la cesión de piezas, bien con la colaboración o participación en varios estudios.

El MuVIM continuará en 2018 manteniendo el mismo presupuesto y algunas mejoras en su personal gestor. Según Company, el museo se continúa vindicando como «un museo activo de las ideas», a la vez que ha incidido en que «estamos ultimando una programación que haremos pública en el mes de enero»

Con esta reunión de trabajo se abordan vectores de proyección para los próximos meses y que quedan orientados a ámbitos como son: la recuperación de la memoria de los valencianos, con estudios y presentaciones de objetos de la iconografía valenciana de los últimos siglos; la colaboración con otras entidades, con la continuación de proyectos como el de fotoperiodismo Fragments, avalado por la Unió de Periodistes; o la presencia de artistas contemporáneos en activo que abordan planteamientos que profundizan en el pensamiento y en la crítica de la sociedad actual.

Según Xavier Rius, «el MuVIM es un escaparate ideal para continuar haciendo una tarea activa en favor de una ciudadanía, a la que debemos facilitar contenidos de calidad, necesariamente más allá del puro entretenimiento». En ese sentido, el MuVIM «resulta, a estas alturas, un escaparate excelente para promover y difundir el conocimiento y educar, tanto en el disfrute estético como en aspectos críticos para con nuestra sociedad».

MuVIM

MuVIM

9000 firmes contra l’abandó del Escalante

Associació d’Actors i Actrius Professionals Valencians (AAPV)
Contra el tancament del Escalante
Martes 12 de diciembre de 2017

L’Associació d’Actors i Actrius Professionals Valencians ha sol·licitat a la Conselleria la declaració de Bé d’Interés Cultural del Teatre Escalante, per tal d’evitar que es deixe caure aquest espai, el qual és història teatral de la ciutat des de 1919, quan es deia el Teatro del Patronato.

D’altra banda, l’AAPV ha arreplegat més de 9.000 signatures per exigir a la Diputació de València que no abandone el teatre, a pesar de la tossuderia del Diputat de Patrimoni, José Ruiz, qui es nega a assumir la rehabilitació, a pesar del superàvit de la institució provincial.

El Centre Teatral Escalante, depenent de la Diputació de València, s’ubica des del 1979 a un edifici històric del centre de la capital valenciana. Un espai que la Diputació ha llogat durant este temps al propietari de les instal·lacions. Durant més de 30 anys la sala de Teatre Escalante ha aconseguit convertir-se en un referent del teatre infantil i juvenil per a escoles, públic i professionals, pel seu projecte però també per la seua cèntrica ubicació i les seues característiques arquitectòniques, que han afavorit l’afluència de públic, el treball dels i les professionals a les produccions i les sinèrgies amb altres centres culturals de la Ciutat de València. Per la seua ubicació i característiques físiques, l’actual edifici del Teatre Escalante ha demostrat ser el millor lloc per al Teatre Escalante.

El Teatre Escalante va nàixer en un moment de destrucció i abandonament de teatres d’una València que havia sigut una de les capitals de l’Estat amb més sales i va anar conformant en l’imaginari col·lectiu dels ciutadans – no sols del Cap i Casal, sinó de les comarques de València i del País sencer – un dels llocs culturals de referència junt a l’IVAM, el Palau de la Música, l’edifici Rialto…

Després d’anys de govern del Partit Popular, que es van caracteritzar per la manca d’inversió en la seua rehabilitació i, sobretot, en l’abandonament de qualsevol política que fera viables els espais teatrals que quedaven vius a la ciutat de València, seria paradoxal que el nou govern del canvi fóra qui li posara punt i final a «L’Escalante».

Els ciutadans i ciutadanes no ens podem permetre el luxe de perdre, no ja el projecte teatral, que ens consta que no desapareixeria ja que la institució diu estar absolutament compromesa amb ell, sinó el referent que suposa l’edifici del Centre Teatral Escalante. Perquè molts espectadors i espectadores han vist el seu primer espectacle ací; han gaudit del fet escènic per primera vegada entre les seues «llotgetes»; tenen el record inesborrable de vore per primera vegada a un actor o actriu al qual han seguit posteriorment; molts dels intèrprets valencians han començat la seua carrera entre els seus murs…

No podem ara donar per perdut un escenari que ha representat i representa tant per al públic valencià. Un projecte com el del Teatre Escalante no pot ser substituït per un altre tipus d’actuacions, siguen estes a la pròpia ciutat de València o als pobles de les comarques valencianes. Qualsevol professional sap que això seria un error i que dissoldria el projecte fent-lo morir al poc de temps, perquè el públic s’ha fidelitzat durant anys gràcies a un espai concret, el del Carrer Landerer. El treball aconseguit durant més de trenta perilla amb l’abandó d’este edifici.

Volem i necessitem que el Teatre Escalante òbriga de nou les portes on va ser parit, a la seua seu del barri del Carme. Els espectadors i espectadores necessitem tornar a creuar eixes portes i tornar a plorar i a riure en les seues butaques. I el teatre també ens necessita, necessita del seu públic. Per això, demanen a la Diputació de València que prioritze recuperar este espai fent el que calga.

Sabem que no serà barat. Sabem que serà llarg. Però més cara seria la pèrdua a nivell emocional i cultural d’un teatre tan emblemàtic. Preguem als responsables de Diputació reflexió, alçada de mires i esforç. Que s’arribe a un acord entre les parts i que el Teatre Escalante puga obrir de nou les seues portes el més aviat possible. Generacions de valencians i valencianes presents i futures ho agrairan.

Teatre Escalante. Foto de Raquel Abuila cortesía de la Diputación de València.

Teatre Escalante. Foto de Raquel Abulaila.

Contra el cierre del Teatro Escalante

Comunicado de AVETID y AAPV
Associació d’Empreses d’Arts Escèniques del País Valencià
Actors Actrius Professionals Valencians
Miércoles 20 de septiembre de 2017

Tras las últimas noticias aparecidas en los medios de comunicación sobre la decisión de la Diputación de Valencia de no renovar el contrato de alquiler del Teatro Escalante, AVETID  (Associació d’Empreses d’Arts Escèniques del País Valencià) i AAPV (Actors Actrius Professionals Valencians) queremos manifestar todo nuestro apoyo al proyecto  Escalante.

Asimismo queremos denunciar públicamente la parálisis y falta de sensibilidad cultural del diputado responsable de Patrimonio, José Ruiz, al prescindir del inmueble sin tener una alternativa de nueva sede cubierta. Es necesario y urgente disponer de un espacio estable en el que poder desarrollar este proyecto público, que no solamente juega un papel esencial para la escena como espacio de exhibición, sino que además amplía su oferta con festivales, ciclos, publicaciones, una escuela de formación, etc.

El valor social y cultural del Escalante es innegable. Un espacio que es referente histórico del teatro para niños y jóvenes, no solamente en Valencia y en nuestra comunidad, también en el resto del Estado. Un proyecto que cuenta con más de 30 años de existencia y que es una señal de identidad indiscutible para la dinamización de compañías de artes escénicas, así como para escuelas, familias y público. Un símbolo innegable de la memoria histórica escénica para la infancia y la juventud de nuestra ciudad.

Esperamos que los responsables de patrimonio de la Diputación de Valencia, reconsideren la delicada situación y busquen una solución lo antes posible por el bien del Teatro Escalante y por el bien del teatro para niños y jóvenes, del sector escénico valenciano y del público en general. Escalante es un centro teatral público con una clara vocación pedagógica, con más de dos millones de espectadores, 42 producciones propias y más de 5000 representaciones.

Teatro Escalante. Foto: Raquel Abulaila.

Teatro Escalante. Foto: Raquel Abulaila.