El artista en aislamiento (II): ÓS GAT

#MAKMAEntrevistas | El artista en asilamiento (II)
Ós Gat
Miércoles 27 de mayo de 2020

Un día más es un día menos. Así, aunque cada vez parece estar más cerca la puerta de salida, el aislamiento ha puesto en nuestro interior todo tipo de sensaciones y emociones que hierven con más intensidad a cada día que pasa. Estas sensaciones no son más que respuestas que muchas veces no sabemos o no somos capaces de descodificar. Y no es de extrañar: la fascinación de vivir una hiperrealidad ha hecho olvidarnos de nuestra realidad interior, que muchas veces pide ser escuchada.

Y ¿qué mejor forma de descifrar estos mensajes que el arte, acostumbrado a deambular entre nuestras preocupaciones y tratar de darles forma y sentido? Para ello, desde Makma, nos hemos puesto en contacto con Ós Gat, una joven ilustradora valenciana de 21 años, estudiante de Bellas Artes, que bajo su seudónimo realiza un arte muy personal e intimista que está triunfando en las redes sociales.

Después de la primera entrega de ‘El artista en aislamiento‘ en el que explorábamos el mito del artista que trabaja encerrado en su estudio, nos sentamos a charlar telemáticamente con la joven ilustradora para ver cómo es su actividad creadora y cuáles son sus reflexiones acerca del arte.

‘Tirachinas’, de Ós Gat.

La figura de Ós Gat nació en la calle realizando graffitis por los rincones de Valencia y, aunque hoy se dedique al arte digital, añora sus inicios como artista urbana en los que su estudio no estaba encerrado entre cuatro paredes, ya que, como asegura, es una experiencia totalmente diferente: “tienes otros tiempos, a veces tienes que ser rápida, no es como estar en casa, que te puedes tomar las cosas con calma. Además, hay muchos factores externos que intervienen en el proceso de una forma u otra, como el tiempo, la superficie, la gente, etc. Pero al final eso es lo que lo hace interesante y diferente, no lo tienes todo tan controlado y los resultados son muy diversos.”

A día de hoy acostumbra a trabajar en la intimidad de su habitación, lugar donde se siente más cómoda y a gusto para liberar sus pensamientos y sentimientos, confirmando el mito del artista que se aisla en su estudio refugiándose del mundanal ruído. En este sentido, el confinamiento por el que atravesamos no le ha supuesto ningún obstáculo para continuar con sus ilustraciones.

Sin embargo, sí que ha incidido en ellas, al causar ciertas sensaciones en el interior de la artista: “Al principio me generó un poco de ansiedad, me agobiaba sobretodo la incertidumbre de no saber qué iba a pasar. Luego se fue pasando esa sensación de angustia, pero la incertidumbre sigue ahí. En mis ilustraciones casi siempre se refleja cómo me siento, y de una forma u otra, en las que he ido realizando desde que empezó la cuarentena se puede apreciar esto.”

‘Apretada’, de Ós Gat.

En sus dibujos resaltan los colores pastel sobre un fondo blanco y el uso de metáforas, frases hechas y juegos de palabras, de forma que simpatizan y conectan fácilmente con el público. Así, ha creado todo un universo onírico donde conviven humanos, plantas y animales, que a veces se entremezclan originando criaturas fantásticas, manifestando la relación orgánica entre el ser humano y la naturaleza.

Las cariñosas formas y colores seducen rápidamente al espectador que, al realizar una segunda lectura, se topa con un mensaje crítico, algunas veces directo y conciso, pero otras sutilmente sugerido que, junto con los recursos textuales, impregnan las ilustraciones con tintes poéticos. El feminismo se alza como uno de los pilares fundamentales de su obra, en la que constantemente cuestiona los roles de género y los estereotipos establecidos. Así, muchas veces, encontramos personajes transgénero o andróginos que invitan a un debate sobre el concepto de identidad.

‘Crece’, de Ós Gat.

Pero también reflexiona acerca de la identidad propia: la reivindicación del amor propio como mujer se hace presente en todas las ilustraciones. “Es fundamental incluir el feminismo en el arte, no solo por la visibilización que da, sino también por el hecho de ocupar espacios donde hasta hace relativamente poco no se han podido tratar estos temas y se ha invisibilizado a las mujeres”, asegura. “Hay que reclamar los espacios que se nos han negado durante años.”

‘8M’, de Ós Gat.

El ecologismo, la relación del ser humano y su entorno, es otro de los temas que trata la artista. Considera que “hay que ser críticos con los problemas que sufrimos hoy en día, y el arte es una buena forma de darles voz y visibilidad.” Sin embargo, tammbién esclarece que la protesta en el arte no es una obligación: “no todo el arte debe tener esa función, el arte por el arte, simplemente la función estética y otras temáticas no reivindicativas me parecen perfectamente válidas y las disfruto igual.”

En este sentido, antes que por su reivindicación, las ilustraciones de Ós Gat destacan por la expresividad de sus pensamientos y emociones. Ella misma nos explica: “considero que mi obra sí debe tener el compromiso de ser consecuente con los temas que creo importantes, y por tanto verse reflejados en ella. Pero puede que sea porque las ilustraciones que hago son muy personales y mi manera de pensar va implícita en ellas.”

Sus ilustraciones son un espejo, un espejo del alma en el que la artista cristaliza sus pensamientos y esculpe su ámbito emocional con absoluta sinceridad. “En ellas pretendo representar emociones y sentimientos, reivindicando su expresión de manera pública en una sociedad que nos priva de mostrarnos tal y como somos.”

‘Rapada’, de Ós Gat.

Muchas veces, por miedo al que dirán, tendemos a guardar nuestros sentimientos y emociones en nuestro interior, como si se tratasen de un objeto viejo preciado del que no queremos deshacernos, pero no encontramos un lugar para él, dejándolo arrinconado acumulando polvo. De alguna forma, Ós Gat, a través de sus ilustraciones, les quita el polvo y los ilumina, encontrándoles un sitio donde exponerlos. Y es que el aislamiento emocional, con el paso del tiempo, resulta más violento que el aislamiento físico.

Porque no hay duda que el arte es un lenguaje, incluso uno de los más eficaces a la hora de expresar los sentimientos y emociones y así lo testifica la joven ilustradora: “me permite expresarme de una forma que, de no ser así, a veces no sabría cómo verbalizarlo.”

‘Siempre bien’, de Ós Gat.

A través de sus obras, la ilustradora realiza un profundo ejercicio de introspección. Coloca la oreja en su vientre, corazón y cabeza, y se escucha a sí misma; voltea los ojos hacia dentro y se observa. Y después de un viaje navegando por sus entrañas, vuelve al lápiz para plasmar aquello que ha visto y escuchado.

El arte es casi una excusa para poder expresarse y conocerse, incluso, nos comenta: “No me gusta definir lo que hago como arte, me parece un poco pretencioso. Aún estoy formándome y aprendiendo.” Aunque prácticamente nadie dudaría de su cualidad artística, la obra de Ós Gat destaca por la honestidad y la fidelidad consigo misma que desprende.

‘Discomfort zone’, de Ós Gat.

Probablemente, la búsqueda de sinceridad que transmite ha hecho que su obra goce de gran popularidad en una red social como instagram. Y es que ¿hay algo más auténtico que ser fiel a uno mismo? “Mi intención a la hora de hacer las ilustraciones es expresarme. Son para mí, y luego las comparto. Era así al principio cuando no las veía nadie y lo es también ahora.”

Pau Tronch.

Dani Cardona: «Me hubiera encantado nacer optimista»

#MAKMAMúsica #MAKMAEntrevistas | Dani Cardona (músico, productor, escritor y artista plástico)
Lunes 25 de mayo de 2020

Quizás porque en ese cuerpo delgado y ágil no cabe mucho ego, tal vez porque mirar tan azul y reconocerse desde la ironía da pie a que su personalidad asome lúcida entre resquicios de talento, autenticidad y preste más atención a estéticas razones. El nombre de Dani Cardona aparece en muchísimos de los discos que se han editado en nuestra ciudad en las últimas décadas, su trabajo exquisito en el estudio de grabación es siempre valorado por las bandas, pero no lleva bien los halagos. Cuando se habla mucho de él coge su moto y se va.

Dani Cardona durante un concierto de Desguace Café en 16 Toneladas. Fotografía de Susana Sánchez Marfil.

Estudió Bellas Artes, es músico –ha formado parte de grupos ya míticos como Los Flacos, Doctor Divago o Una Sonrisa Terrible–, productor, artista plástico y desde hace unos años escribe relatos en los que cuenta retazos de infancia, andanzas de juventud roquera, pasajes sorprendentes en los que a veces la casualidad o el destino juegan bazas inesperadas en garitos nocturnos, locales de ensayo, estudios de pintura, sótanos y escenarios.

¿Cómo estás llevando este tiempo de confinamiento, Dani?

Pues, en general, es el tiempo el que me ha llevado a mí. Yo he sido obediente y me he quedado quieto, pero a él no le ha dado por ahí. Tiene muy mala idea.

La última vez que la vida te hizo parar y quedarte en casa unos meses escribiste el libro ‘Fractura de tibia y peroné’. ¿Saldrá una nueva publicación de este enclaustramiento?

El libro está en marcha, lo estaba antes del encierro, ahora lo complicado es reunir fuerzas para promocionarlo –una vez más– por un circuito independiente (y angosto). Mi único modo de promoción siempre han sido pequeñas fiestas. Tengo que inventar algo nuevo. Además, no sé en qué fase permitirán sonreír y firmar libros a la vez.

Además de escribir, eres músico, eres artista plástico… Tú lo tienes más fácil para soportar la monotonía de los días.

Pues no creas, primero porque la monotonía no me disgusta. Y no soy un tío muy prolífico; a veces, el sentido de culpa de no estar haciendo nada no me deja hacer nada; no sé cómo lo llevarán otros, pero no ha sido un ambiente favorable para mí. Aun así, lo he peleado.

¿Qué has descubierto de bueno durante estos meses tan distintos?

Durante casi dos meses he estado casi convencido de que el mundo podía cambiar (para bien); que las personas seríamos capaces de sacudirnos la rabia que veníamos arrastrando y empujaríamos, a partir de ahora, en la misma dirección. Pero esta idea se va desintegrando conforme las fases avanzan hacia la normalidad.

También he descubierto libros en mi estantería que no sabía que tenía y que me han encantado. Ah, y he descubierto que tenía vecinos en la puerta de enfrente de mi rellano –¡los descubrí un día por el balcón!–.

¿Qué te da más miedo de lo que nos espera?

Precisamente que tengamos miedo unos de otros. Y tener miedo a la enfermedad. Vivir con miedo.

¿Sacaremos algún aprendizaje o todo seguirá igual?

Me hubiera encantado nacer optimista (son un tipo de personas a las que envidio terriblemente).

Dibujo de Dani Cardona. Fotografía cortesía del autor.

¿Por qué en tus dibujos y en tus cuadros aparecen tantos aviones?

Pues, en primer lugar, tengo que confesar que tengo muchísimo vértigo, y que en las pocas ocasiones en que he subido en avión lo he pasado fatal… Mi hobby es el patinaje artístico sobre ruedas. Lo descubrí gracias a mi hija –tarde…, me hubiera encantado patinar en serio–. En el parque donde practico, observo, casi a diario, enormes atardeceres, como los de los grandes cuadros del Museo del Prado, pero atravesados por líneas de aviones que los convierten en arte pop. Me hacen pensar… Sé que es una extraña relación, pero los aviones tienen que ver con el patinaje artístico.

Y te parecerá una locura, pero después del confinamiento, patinar tiene algo de diferente, y me desconcertaba no saber el qué. Y gracias a tu pregunta lo he descubierto: ¡no hay aviones!

Formas parte de las bandas Desguace Café y Ramonets. Este parón os afecta muchísimo porque aún tardaréis en subiros a un escenario. ¿Cómo lo sobrelleváis?

Antes de la gran movida, con Ramonets, aparte de los ensayos, todas las semanas nos reuníamos al menos una vez para intentar gestar ideas nuevas, proponer acciones o directrices de trabajo. Desde que estamos confinados hemos tenido ¡una reunión diaria! a través de videoconferencia. No puedo más. No los aguanto. Espero que todo vuelva pronto a la antigua normalidad.

Por otro lado, estoy aprovechando el encierro para aprender a tocar la batería –con carácter retroactivo– en el colchón de la cama. No se puede ser más incoherente; ahora entiendo el porqué de mi desordenada carrera artística. En cualquier caso, tengo una idea para que vuelvan los conciertos: aforos a tope, pero con entrada solo permitida a los que ya hayan pasado por la enfermedad (espero que Simón lo vea tan claro como yo). Si no funciona, la cosa está malita.

Desguace Café es mi proyecto más personal. Eso se dice siempre de los proyectos que no dan dinero. En ese sentido es muy muy personal. Y lo cierto es que hace tiempo que no sacamos a pasear las chaquetas, sobre todo porque nuestro otro proyecto, Ramonets, ha tenido mucha actividad (Roberto –el guitarrista– y yo estamos en los dos proyectos). Isa Terrible ha estado también a tope con la carrera de Bellas Artes. Con la nueva normalidad, los espectáculos de poco aforo parece que tendrán más sentido. Una vez vino una sola persona a vernos, o sea que yo creo que lo vamos a petar. No, ahora en serio, quizás sea un buen momento para ese tipo de propuestas, así que…, ¡a ensayar!

Años 80. Dani Cardona en la puerta del mítico Gasolinera. Fotografía cortesía del autor.

Hace un tiempo, después de más de 20 años grabando y produciendo a infinidad de grupos, decidiste cerrar tu estudio. ¿Echas de menos bajar al sótano, pasar horas escuchando y trabajando en las creaciones de otros músicos?

Lo cierto es que tengo sentimientos encontrados. Después de dos décadas en el estudio había muchas cosas que también empezaban a pesarme. Todo negocio que dependa de un alquiler tiene una parte de esclavitud. Ahora lo estaría pasando muy mal. Además, creo que no supe adaptarme, y los nuevos tiempos me pasaron por encima. La tecnología, los nuevos métodos de grabación…, todo eso me viene un poco grande. Para mí, grabar era un trabajo casi artesanal, preciosista y, en ese sentido, no sé si quiero estar al día. Te contaré una anécdota para que entiendas mi postura: cuando era jovencito, en casa de un amigo, este le preguntó a su padre “¿Papá, cuándo vamos a tener video (se refería al moderno VHS)?”, a lo que su padre le respondió “¿Qué te crees, que yo no lo quiero? Estoy esperando a que lo perfeccionen”. Pues el caso es que yo también he decidido esperar a que todo mejore… Aunque me temo que mi amigo se quedó sin video.

Por otro lado, echo muchísimo de menos estar implicado en el proceso de creación de tantas cosas interesantes. La ilusión con la que alguien entra en un estudio de grabación es una energía brutal, adictiva.

A través de las páginas de tus libros llegan vivencias, relatos, anécdotas de la València underground de los ochenta, de los noventa… Pasaban tantas cosas y se cuentan tan poco. Nuestra ciudad vive ajena, muchas veces, a una historia reciente plagada de nombres imprescindibles, de grupos y sonidos interesantes. ¿Crees que otros lugares han reivindicado más o mejor su cultura musical más alternativa?

En todas las épocas ocurren cosas interesantes, pero en esa época tuve la sensación de ser testigo del nacimiento de una independencia musical y artística, con sus nuevas normas estéticas e ingenuas formas de funcionar. Yo la viví con mucha intensidad, al igual que vivo mi presente. Pero el ejercicio de recordar me hace más risa. Soy capaz de reírme de mi yo pasado porque es como reírse de otro. De otro que no sea yo, nunca lo haría.

En cuanto a nuestra ciudad, creo que València ha sido muchas veces víctima de su extrema modernidad. Lo moderno suele existir a costa del rechazo al pasado reciente, y aquí hemos pecado un poco de reivindicar lo supermoderno riéndonos de lo moderno, y lo ultramoderno chafando a lo super… Yo tengo que confesar que soy megaultrasupermoderno. Mmm, espera… Ya no.

Dani Cardona en el balcón de su casa durante el confinamiento. Fotografía cortesía del autor.

Marisa Giménez Soler

El mundo palpitante bajo el sombrero de Luis Armand

#MAKMAEntrevistas | Luis Armand (artista y profesor. Director del Departamento de Pintura de la Facultat de Belles Arts de València)
30 de abril de 2020

Sus patillas negras y pobladas se pasearon por los espacios artísticos underground de la València de los noventa. Bajaron a sótanos de colores y frecuentaron inauguraciones, conciertos y festines. Por aquel entonces, Luis Armand (Calasparra, 1962) realizaba dibujos, acometía calcos y sobrepintaba pósteres de paisajes. También la literatura, la poesía, se colaba en sus días y dejaba sutiles e irónicos aforismos y epigramas en forma de “coqueterías”, que él definía como “notas, postales, tarjetas de visita, dedicatorias, cartas y emilios ofrecidos, sin propósito literario, a diversas musas”. Obras y publicaciones fueron mostradas en galerías, instituciones y algún museo. Ya avanzados los 2000, repartió lírica en unas chapas que salpicaban de palabras solapas y lienzos, y se topó con la censura de algún notario. Su sombrero comenzó a ser inseparable y continuó con sus amigos de siempre y sus papeleos de universidad. Así dejó de enseñar lo que hacía.

Llevaba varios meses queriendo entrevistar a Luis. Unas cosas y otras hacían que fuéramos emplazando fechas y lugares, luego llegó este tiempo raro de confinamiento e incertidumbres y las preguntas cambiaron porque todo se tornó distinto. Me interesan sus reflexiones porque son libres y brillantes, porque su voz, que llega acompañada de un familiar deje murciano, fluye ligera sorteando las líneas férreas que en nuestros días encorsetan tendencias de opinión, cultura y pensamiento.

¿Cómo estás viviendo este confinamiento, este punto y aparte, con el que nos ha sorprendido la vida?

Pues bien porque he sido siempre muy casero y me agrada ver las calles vacías. Me recuerda cuando volvía de los after, aunque en realidad, sin embriaguez, te fijas más en los detalles… y con las mascarillas todas las mujeres son guapas…, pero eso ya lo sabía Mahoma. Lo que no me gusta es tanto perrete.

Una gata que es Lupe. Fotografía cortesía del artista.

Tú eres más de gatos… y ahora os haréis más compañía que nunca.

Tengo cuatro. Te dan la lata cuando quieren comer, o cuando comes tú, porque son animales sociales. Los ritos de escalamiento son una verdadera lección. Cuanto más subes más vales. Les gustan las cajas. Así que puede uno reconocerse. Pero luego te miran y no sabes por qué.

Sois una familia de artistas y supongo que en estos días de encierro cada uno estará rumiando ideas o trabajando en proyectos futuros. Tanto talento en pocos metros cuadrados, ¿cómo se gestiona?

Aurelia (Villalba) vuelve a sus estudios, pero mis hijos se fueron o se están yendo y cada uno está en un barrio de la ciudad. Así que hago de abuelo sin nietos…, y la casa se convierte en un personaje nuevo, de esos que acaparan demasiado la atención. Siempre los mismos dramas con las mismas escobas. La telemática me tiene también frito… Tengo dos traducciones interesantes, eso sí, que espero poder empaquetar pronto.

¿Qué futuro auguras para dentro de unos meses? ¿Qué mundo nos espera ahí fuera?

Pues a diferencia de los analistas, creo que esto es un sueño, y que nos despertaremos con más energía. El mundo se ha dormido por fin, ya era hora. Cuando nació Cristo, el universo se detuvo a contemplarlo (según los apócrifos, claro). Josué vio pararse el sol… Después se desatarán fuerzas insospechadas… Incluso la economía mejorará.

El despacho: pintores y pinturas (con Javier Chapa y Alberto Gálvez). Fotografía de  T. López Carnicero.

Ojalá sea así, Luis. ¿Y en el ámbito universitario, será posible, también, remontar esta situación?

La situación está remontada porque disponemos de la tecnología adecuada, y toda la comunidad universitaria, incluyendo los estudiantes, está realizando un gran esfuerzo. Más bien, me preocupa que los grandes gerentes externos pretendan, dado el éxito, reducir a peso los recursos humanos. A corto plazo, esperamos una leve reducción de matrícula, pero no en Pintura, que goza de buena salud.

¿Sacaremos algún aprendizaje de este tiempo ya histórico?

Respecto a la pandemia, ninguno. Las epidemias clásicas (peste, cólera) han seguido siempre la Ruta de la Seda. No es culpa de China, claro, es, más bien, que por las rutas comerciales, calzadas romanas y galeones viaja todo: ratas y equipos de fútbol.

Cuando te definen profesionalmente, ¿qué te gusta que destaquen de tu currículum? ¿Tu faceta de profesor, tu labor en la gestión universitaria, la de artista, escritor…?

En ninguna de esas cosas he hecho nada digno de mención. Unos dibujos curiosos en la fabulosa Esfera Azul cuando también era cabaret. Creo que he sido un niño prometedor algo introvertido y un hombre honesto.

Pizarra de estudiantes. Fotografía cortesía del artista.

Respecto a la Facultad de Bellas Artes en la que trabajas, ¿qué crees que han aportado los nuevos equipos formados en su mayoría por gente de tu generación?

Hemos logrado vincular definitivamente el aprendizaje artístico a la universidad y a las escuelas. No existe ya otro sistema de formación, aunque luego esa formación se rechace o minusvalora. Los autodidactas aprenden de amigos estudiantes… De lo que sí me acuerdo de mi propia juventud es que echábamos de menos una relación leal y fructífera con las instituciones políticas y sociales de la Comunidad, empezando por la ciudad de Valéncia. Creía, de joven, que habríamos llegado al final si un profesor de la casa llegará a ser director del IVAM.

Creo que la UPV reconoce nuestro esfuerzo de adaptación, pero ni es consciente de lo mucho que se ha burocratizado, ni de las esperanzas que nuestra generación ha depositado en ella…

¿Y qué se ha perdido por el camino?

Por el camino se ha perdido espontaneidad y hay demasiada pedantería, pero se trata de un problema que sucede en otros ámbitos del sistema. Es un problema universal, y que atañe también a culturas que, por su origen, deberían ser refractarias y críticas al mismo concepto de arte moderno.

Como artista, ¿qué te interesa de la escena de hoy?, ¿qué exposición, qué obras te han impresionado últimamente?

Me temo que me he quedado con Los Pecos… Pero ya hablando de cosas nuevas, diría que me impresionó mucho la exposición de Gillian Wearing en el IVAM, y, a posteriori, la ‘Desaparición’ de Vicente Talens en Mister Pink. La de Wearing debería haber estado tapiada…, como la tumba de Tutankamón. Luego hay objetos que me gustan, cosas de los amigos, que está mal mencionar, y luego una caja de bombones, o una postal que te deslizan debajo de la puerta…

Recogiendo pedidos de Walt Disney. Foto de A. Villalba

Eres un devorador de libros. ¿Qué estás leyendo, qué buscas ahora mismo en un autor?

Evidentemente, suelo leer ensayos, pero suelo alternarlos con novelas de género, ciencia ficción, o negra… La novela literaria o psicologista no me interesa. Los adulterios ajenos me aburren, sobre todo si son ficticios y no atañen a parientes o conocidos. Pero sí sigo el parecer de Stendhal, pues disfruto leyendo testamentos y disposiciones. La literatura es algo muy amplio, incluso el BOE depara siempre sorpresas estemos o no en confinamiento. Me imagino que en esta entrevista debo dar consejos, así que estoy disfrutando mucho con los libros de la editorial La Felguera. Y estoy muy expectante con Ana Elena Pena, porque sé que va a dar un salto cualitativo brutal.

Veo en las redes sociales que, desde hace un tiempo, haces muchos guiños a imágenes de tu Calasparra natal, a tu familia. ¿Se ha acentuado en ti la necesidad de reivindicar y compartir lugares y momentos de tu infancia?

La familia es importante. Se habla mucho de trascender la ética individual, porque, si no pensamos en términos intergeneracionales, el mundo, o la naturaleza (como dicen los ecologistas), nos va a sobrepasar. Por eso la familia y las instituciones deben ser respetadas y revalidadas. Hay que cambiarlas para que funcionen. No hay otra solución, y la escritura y la fotografía son nuestros testigos.

Pero dejándome de abstracciones, en mi caso se trata de una sensación creciente de mortalidad… Son lugares y afectos a los que no volveré.

Luis Armand con ‘El sombrero de las chicas’. Foto: Pi Borja.

Marisa Giménez Soler

Pérez Contel, precursor en la enseñanza de las artes

#MAKMAOpinión #MAKMAArtistas | Rafael Pérez Contel, un precursor en la enseñanza de las Artes Visuales en educación secundaria
28 de abril de 2020

El grabado fue una de las técnicas gráficas que Pérez Contel introdujo en las aulas, actividad que en el ámbito escolar fue inédita, revolucionaria e innovadora. Artista y pedagogo, Pérez Contel creía en los valores de la Educación por el Arte y la Institución Libre de Enseñanza.

Portada del segundo número, año tercero, de la revista Nueva Cultura con viñeta y maquetación de Pérez Contel. Revista publicada por la Alianza de Intelectuales para la Defensa de la Cultura. Algunos de los artistas que publicaron en este número fueron: Manuela Ballester, José Bueno, Francisco Carreño, Enrique Climent, Eusebio García Luengo, Manuel Romeu Peris, Juan Serrano Pons, Gori Muñoz, Antonio Ballester, entre otros. La mayoría de ellos, a partir de 1939, se exiliaron en diferentes países. Pérez Contel, Artistas en Valencia 1936-1939. Año 1986.

Amigo de Josep Renau –compañero de lucha contra el fascismo durante la guerra civil española–, encuentra, acabada esa joven etapa de su vida, su pasión por la educación, vislumbrando la importancia de las enseñanzas artísticas en los jóvenes. Pese a tener que convivir con el régimen contra el que había combatido con la imagen, la pluma y la palabra, ejerce su docencia bajo la dictadura a la que se había opuesto desde el mismo día de su sublevación. Como dibujante, diseñador gráfico y creativo, maqueta revistas, edita libros, ilustra textos y desarrolla diversas creatividades publicitarias en el período en el que no pudo desempeñarse como profesor de Dibujo –su plaza docente la obtiene por oposición en 1933–, cargo que le es arrebatado por el franquismo al acabar la guerra. La pena de cárcel impuesta y no poder disponer de puesto docente a partir del año 1939 –entre otras dificultades– no acaban con él. Persona resiliente, se queda en el país, no se exilia, asume su “nueva realidad” y, reconociendo su exilio interior, resiste y lucha “desde dentro”.

Detalle del fotomontaje de Josep Renau presentado en la Exposición Internacional de Paris sobre el traslado de los cuadros del Museo del Prado a las Torres de Serranos en València. Catálogo de la Exposición Internacional de Paris, página 147. Año 1987. Fotografía Kollar.

Sin claudicar en sus ideas educativas, su trabajo docente promueve el conocimiento del arte, la cultura, el patrimonio, la investigación, la modernidad y el progreso. En 1950 se presenta a unas nuevas oposiciones y obtiene una plaza como profesor de dibujo en el Instituto Josep de Ribera de la ciudad de Xàtiva. En este centro educativo desarrolla su actividad docente durante más de veinticinco años, llegando a ser director de dicho centro. En reconocimiento a su labor pedagógica, el 6 de noviembre de 1983, el Ayuntamiento de Xàtiva lo nombra “Hijo Ilustre de la Ciudad”.

Pérez Contel considera el grabado como un importante medio de expresión y comunicación, una técnica versátil y adecuada para que los jóvenes puedan expresar por medio del lenguaje gráfico. Su asignatura, Dibujo Técnico, no incluía esta actividad en el currículo, fue su aporte personal en favor de la educación. Promover estas actividades bajo una dictadura era una actitud rebelde, una actividad docente que iba contra el currículo nulo del régimen. Pérez Contel valora el trabajo de su alumnado y, como muestra de ello, decide publicar sus trabajos escolares en libros, catálogos y revistas, dando protagonismo al esfuerzo por el trabajo bien hecho y la creatividad de sus alumnas y alumnos. Como editor, se ocupa del proceso de diseño, maquetación, producción y distribución. Una actividad creativa en contra del pensamiento único, la uniformidad en la educación y el rigor de unas ideas franquistas que iban contra la historia progresista y moderna que, pocos años atrás, había desarrollado la Segunda República española en favor de la educación.

‘Enamorados’. Grabado de Carmina Llopis Sirera. 14 años. Año 1966.
‘Abstracción’. Grabado de Vicenta Martínez Esparza. 12 años. Año 1966.
Temas tratados en ‘Linoleografía. Expresión gráfica con linóleo’. Año 1966.

Portada e índice de ‘Linoleografía. Expresión gráfica con linóleo’. Año 1966.

Las propuestas y actividades pedagógicas realizadas en el aula generan un precedente educativo, siendo los primeros libros de textos publicados por un profesor con grabados de sus alumnos de secundaria, en la ciudad de Xàtiva –cuna del papel en Europa–, como destaca Pérez Contel en sus libros de texto.

Catálogo de la Exposición de grabados realizado en el Instituto de Enseñanza Secundaria de Soria. Año 1967.

La trayectoria docente de Pérez Contel fue objeto de una tesis doctoral realizada por el autor del presente artículo, defendida ante un tribunal compuesto por tres reconocidos catedráticos e investigadores del mundo de las artes visuales: Ricardo Marín Viadel (Universidad de Granada, UGR), Amparo Alonso Sanz (Universitat de València, UV) y Carmen Franco Vázquez (Universidad de Santiago de Compostela, USC). La tesis doctoral, titulada ‘Rafael Pérez Contel, precursor de la educación en Artes Visuales. Estudio de caso de su acción docente en centros valencianos’, fue defendida recientemente en un acto públicoen la Facultad de Magisterio de la Universitat de València, donde asistieron, entre otras personalidades, el nieto de Rafael Pérez Contel, Pablo Pérez García.

La tesis, correspondiente al Programa de Doctorado de Didácticas Específicas de la Facultad de Magisterio, estudia, por medio de una metodología cualitativa –que implica la utilización y recogida de una gran variedad de elementos: entrevistas, experiencias personales, historias de vida, textos históricos, imágenes…–, la rutina y las situaciones problemáticas y los significados en la vida de las personas, proponiendo a su vez un estudio de caso para descubrir la faceta pedagógica de este reconocido artista valenciano. El trabajo indaga en la memoria de sus exalumnos –a través de sus testimonios personales– y en los textos escritos por el propio Pérez Contel, donde se encuentran definidas sus ideas pedagógicas. Para construir su itinerario pedagógico, se ha consultado documentación de distintos centros educativos donde trabajó, así como también en bibliotecas, museos y archivos. Una inédita investigación que indaga en la historia de la educación artística, describiendo la labor docente de este reconocido escultor valenciano nacido en Villar del Arzobispo en 1909.

Algunos de estos testimonios son el del pintor y político Doro Balaguer –fundador del partido Unitat del Poble Valencià, actual Compromís–, el del cantautor Raimon, o el periodista e investigador Francisco Agramunt, quien ha escrito ampliamente sobre su obra artística junto a Juan Ángel Blasco Carrascosa, el pintor setabense Joan Ramos Monllor, el abogado Vicent Álvarez Rubio, y la investigadora Cristina Escrivà. Asimismo, cabe destacar el testimonio de su nieto, Pablo Pérez García, catedrático de Historia Moderna y Contemporánea de la Universitat de València, y el de su hijo, Juan Pérez Zarapico, profesor de dibujo, quien siguió los pasos pedagógicos de su padre en el I.E.S. Reino Aftasí de la ciudad de Badajoz, en Extremadura. El trabajo destaca la importancia de la enseñanza de estas disciplinas en bachillerato, así como las aportaciones que realizó Rafael Pérez Contel durante más de veinticinco años en el Instituto Josep de Ribera de Xàtiva. Un profesor precursor de lo que más tarde serían las especialidades artísticas en bachillerato.

Portada del libro ‘Jativa Nuestra. Treinta linoleografías de alumnos’. Año 1968

La tesis doctoral es un trabajo de investigación que visibiliza la labor pedagógica de este catedrático de enseñanza secundaria, precursor de la educación artística en España

El documento se aloja en el Repositori d’Objectes Digitals per a l’Ensenyament la Recerca i la Cultura (RODERIC) se puede acceder pinchando en el siguiente link:
http://roderic.uv.es/handle/10550/72483

Para abordar este estudio, un documento de más de 400 hojas y 260 imágenes, se recomienda buscar en el archivo por palabras clave: #grabado #bellas artes #texto #carteles #Xàtiva #instituto #testimonios #educación por el arte #pedagogía #Segunda República #libros #arte #Josep Renau #entrevistas #docencia #San Carlos #escultura #misiones pedagógicas #Institución Libre de Enseñanza #democracia #cárcel #Artistas en València.

El autor de la tesis es Maestro Nacional de Dibujo por la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano de la ciudad Buenos Aires. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de València (UPV), Máster en Didácticas Específicas por la Facultad de Magisterio (UV) y Doctor en Didácticas Específicas por la Universitat de València (UV). Es el responsable de Relaciones Institucionales de la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de València.

El presente artículo cierra la serie de artículos publicados en MAKMA que pueden leerse en los siguientes enlaces:

Pérez Contel, comprometido con su tiempo (I)

Pérez Contel, comprometido con su tiempo (y II)

Boletín de notas de la asignatura de dibujo del curso 1961-1962 del profesor Rafel Pérez Contel. Fotografía cortesía de Alejandro Macharowski.

Alejandro Macharowski

Febrero y el arte en Madrid

#MAKMAOpinión #MAKMAExposiciones | Eco de las ferias de arte (Madrid, febrero de 2020)
21 de abril de 2020

“El fin último del arte contemporáneo no es crear belleza sino libertad. De ahí proviene su afán moralizador, que ha convertido en predicadores a muchos artistas” (José Antonio Marina)

Pensamos que el arte se ha ido liberando de toda restricción, que las fronteras se han ido perdiendo entre colores e ideas; que su aura ha desaparecido; incluso se ha llegado a hablar de su muerte, del hecho de que todo puede considerarse arte, y que ya nada lo es. En menos de 100 años, tanto la mente del artista como la nuestra han sufrido un gran cambio; se intenta rechazar lo que durante siglos ha dominado las creaciones artísticas, dando paso al vacío, a lo banal, a lo absurdo, a lo grosero; a un cuerpo sin sensualizar, sin glorificar, un cuerpo que se lacera, se pornografía y se ridiculiza. El arte intenta vivir en un mundo paralelo, se cree demiurgo, piensa poder superar las críticas del exterior y prueba a caminar entre la subjetividad y la irracionalidad.

El artista puede seguir por el cauce de lo clásico, pero un aro de aburrimiento lo persigue

Una vez más, Madrid optó por vestirse de arte contemporáneo el pasado mes de febrero de 2020, logrando un diálogo entre los diversos artistas, mientras que estos y sus galeristas dan un empujón a espectadores para introducirlos en el arte actual, sin perder de su punto de mira a los coleccionistas que hagan viable el asunto.

Feria ARCO (Madrid, 2020).

ARCO es la feria referente, la principal protagonista , y entre sus pasillos (IFEMA) nos encontramos, cómo no, con pinturas, esculturas, videoarte, fotografías, instalaciones…, realizadas por más de 2000 artistas que exhibieron su obra en las 209 galerías participantes; en esta edición aumentó la importancia de los artistas internacionales, así como el de las mujeres. Su tema central fue ‘It’s Just a Matter of Time’, inspirado en la obra del artista y activista cubano Félix González-Torres; y no faltó la fusión entre arte y ciencia, con artistas como José María Sicilia; pensamientos políticos como el de Fernando Prats, con su serie de obras sobre la dictadura chilena; o la problemática del cambio climático, visto gracias a la galería NoguerasBlanchard, que reprodujo en miniatura una de las obras de Leandro Erlich.

‘Primera Línea’, de Fernando Prats. Galería Joan Prats. Feria ARCO (Madrid, 2020).

No obstante, ARCO no llegó eclipsar a otras ferias que se encontraban en la ciudad esos mismos días y que podríamos denominarlas como sus satélites. Entre ellas nos encontramos con Hybrid Art Fair, ArtMadrid, Drawing Room, Justmad, Urvanity Art, Artist Madrid, Flecha y Salón de Arte Moderno.

“El dibujo ya no es un boceto ni un trabajo preparatorio, sino una obra con consistencia en sí misma. Es como la poesía en la literatura: un momento puro en el que el artista se desnuda” (Ramón García)

Drawing Room consiguió iluminar el Palacio de Santa Bárbara del 26 de febrero al 1 de marzo y ha llegado a tener una presencia internacional, contando con 16 galerías procedentes de España, Portugal, Holanda, Reino Unido, Suecia, Italia, Colombia y Argentina. Esta feria reafirma que el dibujo no solo es un instrumento que se acomoda a un proyecto, sino que puede ser el protagonista de una exposición, y a su vez un elemento totalmente independiente; algunos artistas como Sergio Sanz, Altea Grau, Marco Alom, Ana Romäozinho, entre otros, logran mostrarnos que el dibujo puede ser un medio para anotar ideas o visualizar proyectos, pero también puede adquirir un estatus más autónomo, creando imágenes, visiones, reflexiones, crítica…

Boceto para ‘Blues after hours’. Fotografía cortesía de la Galería Siboney, de Santander.

La última feria alternativa que nos dio tiempo a visitar fue Hybrid Art Fair. Muchos han sido los que han bautizado a esta feria como el «antiARCO». ¿Podemos afirmar que es cierto? Hybrid Art Fair tuvo lugar en el hotel Petit Palace Santa Bárbara, donde los artistas tuvieron que adaptarse al espacio, colocando obras encima de las camas, sobre las mesitas, en el baño, entre los armarios, sobre la televisión, entre las cortinas… Ocuparon dos pisos y decenas de estancias. Su objetivo era ser un escaparate de nuevos formatos de exhibición y difusión, encontrándonos no solo con galerías, sino con espacios de arte independientes, híbridos y alternativos, plataformas y colectivos de artistas. Por ello, era común pararte en una habitación y poder hablar con el propio autor, que estaba encantado de contarte las peripecias que tuvo que afrontar para adaptar su fruto al lugar, o para explicarte mejor su obra, necesitando en la mayoría de los casos una interpretación. En Hybrid Art Fair contaron con el mayor número de participantes extranjeros, que a su vez tenían ideas muy diversas, diseccionadas por las puertas y paredes del hotel, pero que se unían a través del espectador, el cual formaba, inconscientemente, la telaraña para atrapar el significado de lo que hoy podríamos llamar arte.

Feria Hybrid Art Fair (Madrid, 2020).

Tamara Pérez

Pequeños suspiros para pájaros enjaulados

Cosas de la cuarentena
Actividades
Regalos, generosidad, creativos
Valencia, abril 2020

Calles vacías; silencios interrumpidos por ambulancias, por camiones de recogida de desechos o animales que se adueñan de zonas que antes eran frecuentadas por personas ¿dónde estamos? A las 8 de la tarde se nos escucha en los balcones aplaudiendo a los sanitarios, reivindicando por aquello que creemos justo o cantando canciones como “Resistiré” del Dúo dinámico. Pero luego, ¿qué es de nosotros?

Plaza de la Virgen, 16 de Marzo.
Foto de Irene Marsilla

Estamos entre cuatro paredes, sintiéndonos como pájaros enjaulados, sin llegar a imaginar la magnitud de esta pandemia y el impacto que va a suponer. No obstante, lo que podría haberse convertido en un confinamiento de infierno, algunos han logrado decorarlo de la mejor manera posible: juegos de mesa, libros, películas, videollamadas, deporte, gastronomía, visitas a museos a través de las redes sociales… ¡No podemos parar! Aunque hemos conseguido pausar el mundo, nuestra mente es una máquina continuamente en movimiento.

Foto de RTVE. «Yo me quedo en casa»

Y para que esta máquina se sienta bien, necesitamos liberar endorfinas. Así es como nuestros artistas musicales se adelantaron y crearon festivales a través de redes sociales, logrando desterrar el aburrimiento por un tiempo.

Muchos de estos artistas tuvieron que cancelar sus conciertos, pero su amor por la música y el público no cesó, demostrándolo con la creación Yo Me Quedo en Casa Festival, Cuarentena Fest, Mantita Fest, Inner Sessions, Canción a domicilio, Festival Vuela… Fueron festivales que otorgaron un pequeño respiro con conciertos nunca antes vistos: el público colocaba en sus mesas portátiles y móviles, cogía una cerveza de la nevera, quedaba con sus amigos y escribía a los artistas sentados en sus casas, que reían, cantaban, tocaban y contestaban a los comentarios.

Después de dos semanas, la cuarentena aun no ha terminado, y queda mucho para poder volver a la normalidad. Mientras tanto, ¿seguirán los artistas ofreciéndonos pequeños brotes de felicidad?

Marta Pina ilustrará la imagen del 35 Cinema Jove

35 Festival Internacional de València – Cinema Jove
Del 19 al 27 de junio de 2019

El Festival Internacional de València – Cinema Jove, organizado por el Institut Valencià de Cultura, retorna al comienzo del verano con lo mejor del cine internacional realizado por jóvenes, cuya 35 edición se celebrará del 19 al 27 de junio.

Desde el año 2017 la imagen de Cinema Jove ha corrido a cargo de diferentes artistas e ilustradores que año tras año han plasmado la filosofía del festival. La cartelería ha sido realizada por artistas como Patricia Bolinches (2017), Daniel Rueda y Anna Devís (2018) y David de las Heras (2019).

Este año la encargada de plasmar la imagen de la 35 edición del festival será Marta Pina, diseñadora e ilustradora que utiliza medios tradicionales junto a sistemas de impresión más actuales, siendo una de sus señas de identidad el collage.

Portada de uno de los números de la revista Bostezo. Obra de Marta Pina.

Marta Pina crea piezas únicas que narran de una manera muy visual, a la manera de fotogramas reconvertidos, todo aquello que representa Cinema Jove: un festival ecléctico, joven, repleto de óperas primas y que invita a la exploración, sin olvidar su larga trayectoria y grandes clásicos.

A modo de referencia curricular, los trabajos de Marta Pina se han podido ver en la cartelería de diferentes festivales como Bing Bang Dones, del MuVIM, Christmas Design Festival, de Las Naves, o en revistas como La Leche, Bostezo o DXI Magazine.

Tal y como refieren desde la organización, “Pina reconoce ser consumidora del festival, siendo Cinema Jove una de las primeras experiencias culturas que recuerda al instalarse en València en su época de estudiante, lo que le aportaba una perspectiva como público que ha enriquecido la obra”.

Igualmente, destacan que “su capacidad de trabajo ha aportado un gran abanico de posibilidades a la hora de jugar con la imagen, recordando que, no solo se trata de una imagen gráfica, sino que se recalca la importancia del movimiento dentro de lo estático a la hora de la creación de los diferentes formatos, tanto redes sociales como cartelería urbana”, cuestión que se formula en perfecta sintonía con lo cinematográfico.

Cartel del festival Bing Bang Dones, del MuVIM. Obra de Marta Pina.

MAKMA

Abel Azcona: «El verdadero insulto sería hijo de putero”

‘Los pequeños brotes’, de Abel Azcona
Editorial Dos Bigotes, 2020
La Primera Libros
Guillem de Castro 106, València
20 de febrero de 2020

Invitado por el Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos Humans Fest Valencia, en el que presentó el documental ‘Serás hombre’ de Isabel de Ocampo del que es uno de los protagonistas en una lucha incansable contra la prostitución, Abel Azcona presentó su libro Los pequeños brotes, en La Primera Libros. Se trata de una obra directa, agria, que se pierde entre los sentimientos y el propio pasado sin aparente orden, como si el libro fuera reflejo de su mente.

Entre sus páginas vemos una infancia muy dura, una falta de entorno familiar, una búsqueda permanente por entender mejor la situación de su madre y continuos abandonos que le han pasado factura; se entreven momentos sumergidos en droga y alcohol, amores queridos y perdidos, un constante renacer desde sus cenizas, un espíritu lleno de ideas claras y tajantes, un deseo por cambiar la sociedad y el sistema que nos envuelve y apresa. El autor nos relata historias personales sin la emoción del momento, vistas desde una perspectiva más objetiva. Es un libro que puedes llegar a devorar en unas cuantas horas, pero que puede causar indigestión a personas sensibles.

Portada del libro ‘Los pequeños brotes’, de Abel Azcona.

Incómodo por los halagos, remarcando que se desenvuelve mejor en un ambiente hostil, Abel Azcona nos devuelve la mirada mientras se desnuda (esta vez, figuradamente) ante nosotros en un pequeño y acogedor espacio, pudiendo comprobar como su vida y obra se entrelazan hasta no saber diferenciar la una de la otra.

“No busco la belleza, busco la identidad”

En la entrevista nos habla de sus primeros pasos en el mundo creativo, de sus inicios egoístas, preocupándose por su identidad, por entender su entorno y, así mismo, hasta que se consideró un objeto político, dándose cuenta de que era capaz de crear un arte útil, social y crítico, que, además, no guardaba vinculación con el mercado, pues es él quien tiene un control absoluto sobre su obra. Nunca ha sentido frustración por no ser entendido, sabe que su obra impacta en la sociedad; siempre consigue interactuar con las personas que se paran a observar, consiguiendo una reacción que termina formando parte de un todo.

Fotografía de la performance ‘Memoria’, de Abel Azcona. Fotografía cortesía del autor.

“El binarismo o Dios no son conceptos a deconstruir, son conceptos a destruir”

Este artista no sueña con utopías, sabe que la prostitución no va a quedar en el olvido, al igual que la religión continuará existiendo a lo largo de los siglos, y el machismo se mantendrá en nuestra sociedad años hasta ser finalmente erradicado. Pero para él cada grano de arena cuenta y asegura querer luchar por lo que piensa que podría ser un mundo mejor.

Esta determinación, en ocasiones, le ha causado algún que otro problema, pudiendo hablar de la conocida performance de ‘Amén’, obra que inició de forma casual, al verse forzado a comulgar, terminando en 242 eucaristías, con sus respectivas hostias consagradas, que formaron la palabra “pederastia”.

“… Siempre que ella volvía, un nuevo pájaro blanco estaba esperando en el armario en el que ella guardaba su ropa”

Por último, hablamos del cuerpo, del placer y del significado de amar. Es una palabra compleja que Abel la termina explicando como un trastorno de apego aceptado por la humanidad. Dice haber amado y haberse sentido amado, como también abandonado. Sus relaciones siempre han sido complejas por un pasado lleno de abusos y maltrato, que ya desde pequeño le causaron terrores nocturnos y camas húmedas. Su cuerpo ha acabado siendo arte, participando en sus propias performances como en empatía y prostitución”, siendo una forma más de empatizar con su madre, pues mi madre, mi obra y yo somos algo indisoluble”.

Fotografía de Abel Azcona simulando estar en el vientre materno.

SET ESPAI D’ART y sus actividades

SET ESPAI D’ART
Plaza Miracle del mocadoret
46001 Valencia (Spain)

SET ESPAI D’ART participó en la feria JUSTMAD, que tuvo lugar entre el 27 de febrero y el 1 de marzo, con una propuesta centrada en la sostenibilidad, con los artistas Cristina Almodóvar (Madrid, 1970), Chingsum Jessye Luk (Hong Kong, 1982) y Janek Zamoyski (Varsovia, 1978).

Fotografía frontal de JUSTMAD

En el marco de EX6, 6ª muestra de arte electrónico y experimental, nos encontramos con la exposición «E scap ES» en la Sala de José Luis Sampedro del Centro Cultural Galileo, Madrid. Dentro de ella, hasta el 15 de marzo, está la obra «Les Dessins Automatiques» de Rubén Tortosa, comisariada por Nilo Casares. La instalación guarda relación con los dibujos de André Masson de 1925, y surge por la mirada de la máquina, quien registra y dibuja las siluetas sobre la pared.

Detalle de la instalación de Ruben Tortosa

Por otra parte, Alberto Gil Cásedas participará en la exposición «Escrituras ácratas» que se sitúa en el Centro Párraga, Murcia. Se trata de un proyecto comisariado por Teresa Calbo que gira en torno al lenguaje, los modos de decir y el sentido del discurso. La exposición se inaugurará el 13 de marzo y finalizará el 31 de mayo.

En SET SPAI D’ART, hasta el 28 de marzo, está la exposición «Diálogos en equilibrio» de Leo Matiz y Lukas Umi, comisariada por Rosa Ulpiano. Aquí se establece un diálogo entre dos miradas diferentes en espacio y tiempo, ambas en equilibrio dentro del paradigma indisoluble de una misma realidad: la abstracción.

Fotografía de la exposición «Diálogos en equilibrio»

Por otro lado, Cristina Almodóvar participa en la exposición «Herbarios imaginados. Entre el arte y la ciencia», que tiene cabida hasta el 31 de marzo en el Centro de Arte Complutense, Madrid. La muestra, comisariada por Toya Legido y Luis Castelo, reúne la obra de 25 artistas contemporáneos relacionada con la botánica y establece un diálogo con los fondos de los museos científicos de la Universidad Complutense de Madrid.

En Segovia, en el Palacio Quintanar, hasta el 19 de abril, la exposición «Esto no es un cartel» reúne una selección de 170 carteles y un centenar de esculturas que componen una muestra del desarrollo creativo de Isidro Ferrer a lo largo de veinte años.

En México, concretamente en el Centro Cultural de España, Ana H. del Amo participa en la exposición «La cuestión es ir tirando», comisariada por Ángel Calvo Ulloa. La muestra reúne el trabajo de 27 artistas imprescindibles dentro del panorama actual de arte contemporáneo español y podrá ser visitada hasta el 24 de mayo.

Una década de Carmen Sanzsoto en Alba Cabrera

‘Andares en el tiempo’, de Carmen Sanzsoto
Alba Cabrera. Art Contemporani
Joaquín Costa 4, València
Inauguración: jueves 17 de enero de 2019 a las 19:00

La vida de Carmen Sanzsoto transcurre, desde hace muchos años, entre pinceles, lápices y colores. Es decir, la pintura forma parte de su vida, de tal modo que artista y obra son indisociables.

Más allá de clasificaciones y teorías estériles, de influencias o evocaciones que puede sugerirnos su obra, Sanzsoto se manifiesta mediante un trazo valiente, decidido, lleno de vigor y fuerza cromática. La intensidad del azul penetrante del mar, el rojo encendido del fuego o el amarillo solar ardiente se funden, naturalmente equilibrados, con sus líneas y manchas negras, grises, blancas.

Imagen de la obra 'N9. El silencio', de Carmen Sanzsoto. Fotografía cortesía de Alba Cabrera.

Imagen de la obra ‘N9. El silencio’, de Carmen Sanzsoto. Fotografía cortesía de Alba Cabrera.

Un caudal plástico que se funde con unos textos o, si se prefiere, breves textos cuyas ideas son traducidas al color mediante esos grandes formatos en los que la autora parece moverse con toda comodidad. Texto e imagen o imagen y texto, mensajes equivalentes, en definitiva.

Las obras de Sanzsoto reflejan su carácter reflexivo y parecen querer hablarnos de su fuero interno. Su camino es la pintura, esos paisajes o mapas de la vida –si se me permite denominarlos de este modo–, reflejo de su existir, de su avanzar. Lejos de ser meras lecciones artísticas, sus siempre bien estructuradas telas son auténticas manifestaciones vitales, tan propias y necesarias como alimentarse o descansar.

Y en este caso, las palabras que las acompañan quizá encierren el código secreto que permite descifrar su sentido, porque escritura y pintura estrechan su mano constituyendo una perfecta simbiosis: el universo íntimo de Sanzsoto.

Imagen de la obra 'N10. Ofrenda', de Carmen Sanzsoto. Fotografía cortesía de Alba Cabrera.

Imagen de la obra ‘N10. Ofrenda’, de Carmen Sanzsoto. Fotografía cortesía de Alba Cabrera.

Pilar Vélez