“Nueve editoras”, la imagen difusa de Kyungwoo Chun

Kyungwoo Chun, “Nueve editoras”
Galeria JosédelaFuente
C/ Daoiz y Velarde, 26. Santander, España
Hasta el 26 de marzo de 2016

La galería JosédelaFuente presenta “Nueve editoras”, un proyecto específico del artista Kyungwoo Chun que a través de la acción y el trabajo fotográfico investiga como nuevos fenómenos de la cultura de masas imponen la homogenización de identidades colectivas. La selección de nueve imágenes corresponde a los nueve minutos de exposición que cada uno de los retratados se mantuvo frente a la cámara. Basadas en la actuación, cada una de las fotografías se torna en una composición barroca en las que el artista colaboró con nueve expertos en moda de Seúl. Para este proyecto, Chun pidió a todos ellos que le enviaran su prenda favorita, y luego los invitó a visitarlo en su estudio. Una vez allí, se les pidió vestirse con las piezas de ropa que representaban el gusto colectivo de los seleccionados, y de improvisar su atuendo, de tal manera que resultaban vestidos de pies a cabeza con una suerte de prendas aleatorias.

Conocido internacionalmente por sus imágenes poéticamente borrosas o desenfocadas, Kyungwoo Chun mantiene en sus fotografías y performances una especial relación con el tiempo, a través de la cual explora diferentes aspectos de la comunicación humana.

Kyungwoo Chun vive y trabaja en Seoul. Después de estudiar Fotografía en Corea, se trasladó a Alemania (1992) donde siguió estudiando y trabajando en sus proyectos artísticos alrededor de Europa. Ha realizado numerosas exposiciones en todo el mundo y entre las más recientes figuran las individuales “Interpreters” en Gaain Gallery (2013) y “Seventeen Moments” en Galería Nuble (2012). Ha recibido importantes becas y premios como el “Danish Art Council grant DIVA” en 2007, el “Hanmi Photography Award from the Museum of Photography Seoul, en 2007, ganador del “Public Art Competition” de Bremen, 2008; sus imágenes forman parte de importantes colecciones públicas y privadas, entre las que destacan: Museum of Fine Arts, Houston, Gemeentemuseum, The Hague, Museet for Fotokunst Odense (DK), el Museo de la Fotografía de Seúl, o el Museum fuer Kunst und Gewerbe de Hamburgo.

Nueve editoras continúa explorando la fascinación del artista por las fronteras identitarias, que a lo largo de los años ha ido creando un sólido cuerpo de trabajo. Buscando en el rostro y en la construcción exterior del individuo su principal leitmotiv, Nueve editoras integra un sorprendente álbum en el que mediante el tratamiento cromático y la seriación, Chun presenta cada personalidad individual diluida entre una masa difusa, resultado de la sobreproducción cultural, la hiper-comunicación y la omnipresencia de la imagen en la realidad contemporánea.

Detalle de la exposición en JosédelaFuente, 2016. Cortesía de la galería.

Detalle de la exposición en JosédelaFuente, 2016. Cortesía de la galería.

El último trabajo de Ricardo Cavada en Juan Silió

Ricardo Cavada.
Galería Juan Silió.
C/ Sol 45 bajo. Santander.
Hasta el 9 de abril de 2016.

Ricardo Cavada, regresa a la Galería Juan Silió con su último trabajo, una exposición en la que el pintor cántabro va depurando su estilo y su técnica en busca de la esencia pura de la pintura y del color. Su madurez artística se vuelca en la investigación pictórica, estableciendo un íntimo y personal diálogo con cada uno de sus trabajos. Su obra se encuentra presente en gran número de colecciones de ámbito nacional entre las que destacan la Fundación “La Caixa”, Fundación Coca Cola España, Colección CAC Málaga, Colección Unicaja de Málaga, Colección Norte de Arte Contemporáneo, Colección Testimoni de La Caixa, Ministerio de Asuntos Exteriores, Colección del Banco de España, Museo Municipal de Bellas Artes de Santander, Colección Bergé en Madrid o Colección Arthur Andersen.

La pintura de Ricardo Cavada ha sido definida en ocasiones como expresionista, gestual, sintetizadora, abstracta, silenciosa, geométrica, reflexiva, minimalista, entre otras acepciones, y lo cierto es que integra todas esas características que, de una u otra forma, han ido encontrando un lugar propio en su pintura, junto a un personal uso del color que, repetidamente, ha llevado a los especialistas a compararlo, de forma inevitable, con la pintura de Rothko, y una factura escondida por medio de transparencias, que dotan a su obra de una frescura inmediata y espontánea. Por medio del estudio reiterado del color y la luz a través de infinitas variaciones de un elemento organizador básico, Cavada ha dotado a su obra de un lenguaje propio y reconocible que la ordena y organiza de manera clara y sistemática, dejando espacio para el juego lumínico creado por medio de la superposición.

Ricardo Cavada Acrílico sobre tabla. 24x24 cm. 2013. Cortesía de la galería.

Ricardo Cavada Acrílico sobre tabla. 24×24 cm. 2013. Cortesía de la galería.

En sus últimos lienzos trabaja entorno a la problemática de la pintura en sí misma, ofreciendo un distanciamiento con sus series anteriores, en las que una rica paleta de colores vivos convivía dentro de un mismo cuadro. Tiende actualmente a la monocromía siendo cada una de las obras una exhaustiva investigación de transparencias y tonalidades que las convierten en verdaderos centros de reflexión que nos invitan a descubrir todos y cada uno de los pequeños y ricos matices que nos ofrece.

El estudio detenido de la trayectoria de Cavada nos lleva a pensar que se trata de una pintura absolutamente coherente, heredera de sí misma y con una evolución asentada y lógica; con un discurso narrativo que ha evolucionado en las formas, pero que se ha mantenido siempre en esa búsqueda de la esencia, alejado de las distracciones y las modas, y que ha llevado a Ricardo Cavada a convertirse en un artista de reconocido prestigio, con más de un centenar de exposiciones realizadas. 

Deriva de José Luis Vicario

Deriva, José Luis Vicario
Galería José de la Fuente
C / Daoiz y Velarde, Santander, Cantabria
Hasta el 8 de febrero de 2016

Working with Shadows, Working with Words

Eduardo García Nieto

“Passepartout me convient, répondit le gentleman. Vous m’êtes recommandé. J’ai de bons renseignements sur votre compte.”

Jules Verne, Le Tour du monde en quatre-vingts jours1872

En el número 12 de Art Monthly (Diciembre 1988- Enero 1989) se publicó una conversación entre Deke Dusinberre, Seth Siegelaub, Daniel Buren y Michel Claura. En ella se suceden las derivas y desplazamientos hasta que Daniel Buren señala un vinculo entre las prácticas conceptuales, la situación política y las economías de producción, construyendo un relato en el que había gente trabajando con sombras y palabras. Los editores decidieron que, frente a las menciones al sistema del arte, la situación del artista, el mercado, etc., ese debía ser el título para su publicación; de este modo, primando lo intangible, hacían referencia a una realidad mutable en conflicto con su registro. ¿Realmente se puede capturar una sombra o la palabra?

José Luís Vicario articula Deriva en base a sombras, cuadernos sin escritura, poemas, fotografías, un libro… podemos afirmar que su formalización está lejos de la desmaterialización que se debatía en Art Monthly, pero no sus estrategias. Si el empleo de “materiales” como la sombra o la palabra obedecía, según Buren, a un sistema económico en el que subvertir el valor del objeto artístico motivado por una situación política concreta, Vicario plasma esa inmaterialidad,  atrapandola atendiendo a los márgenes o trasladando el punctum a aquello que “carece de valor” en el dispositivo exposición. Las palabras han entrado a formar parte del sistema del arte, las sombras han sido adquiridas por colecciones, lo intangible ha sido amarrado a contratos, el sistema del arte ha encontrado las herramientas para asir todo aquello que se encontraba en fuga… pero aún así podemos dejarnos guiar sin rumbo hacia los intersticios.

Deriva 124. 2015 Impresión fotográfica sobre tela. 24 x 24 cm.

Deriva 124. 2015
Impresión fotográfica sobre tela. 24 x 24 cm.

Si el problema es el valor, cómo gestionar la parte maldita, cuando además sólo dispongo de más palabras para intentar hacerlo. Podría empezar por el despertar de la imprenta, propiciando otros modos sociales de fijación y distribución del texto, papel ajeno a los ámbitos consagrados que debe evitar la pulsión de muerte de las polillas, los 451 Fahrenheit, pero también los excesos de verbalidad, la verborrea atada a los nuevos modos de comunicación “inmateriales”. Aún así seguiría atado a las palabras y no podría perder de vista el libro, su cubierta, el lomo, la solapa, las guardas… La fortaleza que protege y atrae, la forma que antecede a otras imágenes, a otras palabras.

Blanchot en La escritura del desastre (1983) cita a Mallarmé: “Sólo un libro es explosión” y aquí me encuentro frente a una encuadernación que anuncia una detonación, pero antes de cortar el cable equivocado observemos el objeto. Una forma escultórica, que evidencia su cobertura textil y un color neutro que permite destacar sus volúmenes y sus sombras. Un anuncio de lo que encontraremos en su interior, pero también una declaración de intenciones y es entonces cuando pienso en Phileas Fogg y en la conveniencia del apodo de su criado, Passepartout.

Frente a la ficción del cuadro ventana surge, ya en el siglo XVI, modos de generar una superficie “neutra” que focalice la visión en el espacio recuadrado al tiempo que lo protege. Este espacio marginal recibió el nombre de passepartout, pasa por todo pero también llave maestra. Las bases de las vitrinas, con sus mise-en-scène de alturas y volúmenes son el equivalente tridimensional a estospassepartouts, en ellas pervive la voluntad de generar un espacio “neutro” en el que exhibir el objeto.

Cuaverno 18, 2015 Cobre y cordón. Medidas variables

Cuaverno 18, 2015
Cobre y cordón. Medidas variables

José Luis Vicario decide acotar sus derivas y buscar un destino, las bases de las vitrinas del MET, subvirtiendo el funcionamiento de esta estrategia de extrañamiento urbano situacionista, pero generando un nuevo cuestionamiento. El valor ya no está en el objeto, ni tan siquiera en la estructura que lo sustenta, reside en las sombras de ese objeto en el supuesto vacío construido. Esas serán las imágenes que encontraremos tras esa portada / peana, pero no sólo, junto a estas escenografías involuntarias, el artista menciona a Adolphe Appia, sucesivas, constantes, como el paso de una escena a otra, se nos insertan palabras, poemas del propio artista construyendo con sombras y palabras.

Tenemos así cuadernos sin texto junto a un libro escultura, que a su vez contiene esculturas involuntarias,que a su vez atrapa sombras y palabras, fragmentos que lejos de componer un todo nos confrontan evidenciando que los márgenes siguen siendo un espacio de fricción en el que contemplar otras realidades.

 

“Lo fragmentario, más que la inestabilidad (la no fijación), promete el desconcierto, el desacomodo.”

Maurice BLANCHOT, La escritura del desastre, 1983

 

Santiago Ydáñez en la Galería Juan Silió

Santiago Ydáñez, José y sus hermanos
Galería Juan Silió
C/Sol 45 bajo. Santander
Hasta el 31 de enero de 2016

La Galería Juan Silió acoge por vez primera, la obra de Santiago Ydáñez; la exposición José y sus hermanos. Muestra que hace referencia a la obra del escritor alemán, y premio nobel de la literatura, Thomas Mann. La tetralogía, fue publicada entre 1993 y 1943 -etapa madura del autor-, relata la vida de José, hijo predilecto del patriarca Jacob, el cual es abandonado por sus diez hermanos en el desierto

Esta saga, bucea en los valores universales de la civilización y recoge el compromiso ético del escritor. Consolida la base poética de la tercera exposición del artista con temática de las germanías, tras Nieve Sucia en 2013 y El Oso y el Roble en el 2015.

El relato de la derrota de la mencionada civilización, y la plasmación de como la cultura sucumbe a los instintos, se puede observar. Así como, una imagen del paraíso alemán, raciales, buscando acercarnos a la idea de raza.

Cabe destacar, que en esta exposición, aparecerá por vez primera gente de su pueblo, en Andalucía, y con ello poetiza sobre el espíritu de pureza ario, que a su vez es romántico y gélido. Mientras vemos a algunos de sus conocidos, también se pueden ver alusiones religiosas como santos o retratos de vírgenes.

Tiene un lenguaje pictórico muy personal, y mediante su trazo expresivo, presenta primeros planos de animales desafiantes, gestos incómodos en los retratados. En definitiva, una gran tensión que en cada obra cobra protagonismo, pinceladas llenas de vida, consiguiendo plantear dolor, placer, nostalgia o incluso éxito. La fuerza se ve de forma contundente, en ocasiones mediante actitudes forzadas o perspectivas teatrales.

Santiago Ydáñez, es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Granada, además de realizar diversos talleres con Juan Genovés, Alfonso Albacete, Nacho Criado y Mitsuo Miura. Afincado  en  Berlín  desde  hace  años,  donde  ha  expuesto  en  numerosas  ocasiones. Es un artista que participa  activamente  en  el  circuito   internacional  del  arte  en  lugares  como  Nueva  York  o  México, pudiendo hallar su obra en numerosas instituciones,  y siendo galardonado en más de una ocasión.

Santiago Ydañez

Santiago Ydáñez. Cortesía Galería Juan Silió.

Gorka Mohamed. Las ruinas de la modernidad

Gorka Mohamed, ’Termite Painting & The Sick Feet
Galería Juan Silió
C/ Sol 45, bajo. Santander
Hasta el 5 de octubre 2015

Gorka Mohamed (Santander, 1978) presenta con ‘Termite Painting & The Sick Feet una exposición que recoge una selección de sus trabajos más recientes. Se trata de la primera exposición individual del artista en la Galería Juan Silió, con quien ya participó en la última edición de ARCOmadrid.

Gorka Mohamed. Peralta, 2015. Acrílico sobre lino. 240x175 cm. Cortesía del artista.

Gorka Mohamed. Peralta, 2015. Acrílico sobre lino. 240×175 cm. Cortesía del artista.

La pintura de Gorka Mohamed expresa una tensión entre lo irracional y las estructuras más fijas y organizadas, una tensión del individuo contemporáneo que se ve invadido por un entorno cada vez más apático y anulador y que lo hace cada vez más minúsculo e inválido en un contexto sociopolítico en el que no hay posibilidad real de elección. Parece un mundo que está grotescamente saturado de imágenes e información que anulan la aptitud crítica frente a lo que ocurre y nos invita a la pasividad. Ante esto, Gorka entiende el modo de pensar asociado a la pintura como proceso de inversión de valores, de ausencias de límites y como proyecto vital.

Gorka Mohamed. Secondary Actor, 2015. Acrílico sobre lino. 140x125 cm. Cortesía del artista.

Gorka Mohamed. Secondary Actor, 2015. Acrílico sobre lino. 140×125 cm. Cortesía del artista.

En su trabajo existe una ansia por desentramar visualmente los diferentes tejidos y capas de la realidad de nuestro entorno cultural. Una insistencia en adherir elementos ya contaminados y desmenuzados por la semántica, erigiendo con sencillez nuevas miradas a partir de las ruinas de la modernidad y de nuestra realidad cultural.

Ese acumular de formas ha dado como resultado en sus últimos trabajos un tipo de pintura que se asemeja en su proceso a la construcción escultóricas o el ensamblaje, a través del lenguaje pictórico; con la intención de reflejar aquello que nos afecta psicológicamente de nuestro entorno sociocultural. Como si presentar lo tóxico de la humanidad fuera el catalizador de su propio remedio.

Gorka Mohamed. Sick Feet Taburete , 2015. Pastel y Carboncillo. 59,5x84 cm. Cortesía del artista.

Gorka Mohamed. Sick Feet Taburete, 2015. Pastel y Carboncillo. 59,5×84 cm. Cortesía del artista.

El artista Gorka Mohamed vive y trabaja en Londres. Se gradua en arte en el año 2003 en la Escuela Massana de Barcelona y finaliza en el año 2008 el Master in Fine Arts en Goldsmiths, University of London. Entre sus últimas exposiciones destacan entre otros: “100 Painters of Tomorrow”, One Art Space Gallery (Nueva York, 2014), “Exeter Contemporary Open”.(Exeter, Reino Unido, 2014), Enlaces + Seis Contextos, Museo Patio Herreriano (Valladolid, 2012) “Riendo hacia Atrás”, Galería Distrito4 ( Madrid, 2011) y recientemente Gorka Mohamed ha sido incluido en varias publicaciones de prestigio internacional. Su obra se encuentra en diversas colecciones como Fundación Coca – Cola, Patio Herreriano, Olor Visual, Banco Caja Madrid, Fundación Centenera o Goldsmiths College, University of London.

Carlos Irijalba y el territorio

Carlos Irijalba. The surface
Galería Juan Silió
C/ Sol, 45, bajo. Santander
Inauguración: 16 de agosto, 19,30 h.
Hasta el 10 de octubre de 2014

Carlos Irijalba plantea con “The surface” una visión crítica del espacio-tiempo actual, de clara dominante antropocéntrica. Propone, mediante esculturas y fotografías una reflexión sobre lo relativo de los estados de la materia y al ser humano como una substancia más. Irijalba trata de dar sentido a nuestra actualidad mediante el análisis del territorio que habitamos entendido éste como una línea dinámica en la que el momento actual no supone más que una fracción del grosor de la totalidad.

La exposición se compone de sondeos geotécnicos que muestran la formación del territorio mediante un corte vertical de los estratos de sedimentación, así como otras esculturas de aluminio o asfalto, cuyo denominador común es su estado relativo respecto a las condiciones ambientales o geográficas dadas.

Varias fotografías de diferentes series recientes completan la exposición, plasmando estas circunstancias en el plano de la representación y poniendo en juego narrativas de dimensión humana con otras como perspectivas aéreas o imágenes del propio organismo. Se unen aquí lo endótico y lo exótico, poniendo en el centro el cuestionamiento de la dimensión humana.

Carlos Irijalba. The surface. Cortesía Galería Juan Silió.

Carlos Irijalba. The surface. Cortesía Galería Juan Silió.

Ángela Cuadra: Outdoor Living

Ángela Cuadra: Outdoor Living
Galería Nuble
Daoiz y Velarde, 26. Santander
Hasta el 21 de junio de 2014

Outdoor living es la segunda exposición individual de Ángela Cuadra (Madrid, 1978) en la galería Nuble, en la que a través de alusiones al imaginario de la época de la Segunda Guerra Mundial, como los mensajes mediáticos o los papeles de pared, la artista construye una suerte de aproximación metafórica a un mundo que deviene crítico desde el momento de su gestación y cuya inestabilidad intrínseca aún resuena en nuestros días.

Ángela Cuadra, "Outdoor Living" (fotografías del montaje de la sala). Imagen cortesía de la Galería Nuble.

Ángela Cuadra, “Outdoor Living”. Imagen cortesía de la Galería Nuble.

La muestra expositiva hace referencia a una de las facetas del American way of life; la que como eslogan de un modo de vida alentaba al ciudadano americano en tiempos de posguerra a recrearse en su tiempo de ocio en la vida al aire libre. Ejercicio y distracción, cuidado del cuerpo, reuniones de estructura familiar, juegos que ayudan a la relación y refuerzan los lazos del grupo, etc. Por otro lado, este concepto resulta irónico si se coteja con una realidad en la que el espacio interior, dominado por la intrusión tout court de los medios de comunicación, parece ser el terreno de juego decisivo para el modelado de un tipo de sociedad profundamente atomizada y encerrada en sí misma. Y es así como, mostrando la ambigüedad de este límite permeable, las piezas de esta exposición se ubican entre el interior y el exterior, entre la función civil y la militar, entre lo que pertenece a la actividad diaria del ciudadano americano y lo que representa el ejercicio de la guerra.

Ángela Cuadra, "Outdoor Living" (fotografías del montaje de la sala). Imagen cortesía de la Galería Nuble.

Ángela Cuadra, “Outdoor Living”. Imagen cortesía de la Galería Nuble.

La exposición se organiza en torno a dos grandes grupos de trabajos, por un lado la serie “ORDERS”, que se desarrolla sobre diferentes soportes como el papel o las cajas de luz, y que contienen textos extraídos de los carteles originales de propaganda de la Segunda Guerra Mundial y posguerra norteamericanos, y por otro lado, el conformado por piezas de la serie “Home front” que utilizan otro referente claro, esta vez gráfico, del mismo periodo y de los años posteriores de la Guerra Fría, y que son los manuales de instrucciones publicados en la revista también norteamericana Popular Mechanics y los publicados por el Departamento de Defensa Civil del Gobierno y que se repartían en colegios e instituciones.

Ángela Cuadra, "Outdoor Living" (fotografías del montaje de la sala). Imagen cortesía de la Galería Nuble.

Ángela Cuadra, “Outdoor Living”. Imagen cortesía de la Galería Nuble.

Ángela Cuadra es Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, donde vive y trabaja. Vinculada a una nueva generación de artistas madrileños, su trabajo comenzó a difundirse a principios de esta década en el circuito independiente, en muestras como Casas y Calles, Mirador 05, Feedback y Off Limits. Seleccionada en la muestra del INJUVE en 2006, ha formado parte de numerosas exposiciones colectivas, como las reciente In situ (OTR Espacio de arte, Madrid 2013), Password (itinerante, 2013) o NEWS, EVENT & FRIENDS – NOTICIAS, EVENTOS Y AMIGOS…homenaje a Walter Hopps. Comisariado por Tania Pardo y Guillermo Espinosa (La New Gallery. Madrid 2013). Entre sus exposiciones individuales recientes destacan Trotzdem (la Eriza, Madrid) y Las Afinidades Electivas (Programa Interferencias, Galería Nuble), ambas en 2013.

Ángela Cuadra, "Outdoor Living" (fotografías del montaje de la sala). Imagen cortesía de la Galería Nuble.

Ángela Cuadra, “Outdoor Living”. Imagen cortesía de la Galería Nuble.

José Cobo: El Espectador

José Cobo: El Espectador
Galería Juan Silió
C/ Sol, 45. Santander
Hasta el 21 de junio de 2014.

José Cobo (Santander, 1958) regresa a la Galería Juan Silió con “El espectador”, un conjunto de esculturas donde la figura infantil asume el protagonismo junto con obras recientes que consisten en monos de apariencia real. La exposición se completa con la obra que da título a la muestra, que se compone de una escultura de un niño a tamaño natural que observa su sombra sobre una proyección de video.

Durante los últimos años José Cobo ha trabajado con conceptos relacionados con niños, el aprendizaje y la conceptualización del espacio y la realidad física en su periodo de crecimiento más temprano.

José Cobo, “El Espectador” (esculturas de resina de epoxi marrón. 2014). Imagen cortesía de la Galería Juan Silió.

José Cobo, “El Espectador” (esculturas de resina de epoxi marrón. 2014). Imagen cortesía de la Galería Juan Silió.

El material empleado para la realización de estas esculturas es resina de epoxi, esta tratado de manera que la ropa con sus pliegues adquiere una apariencia orgánica, de vida propia.

Estas esculturas casi siempre se presentan en el suelo. Debido a su pequeño tamaño, cada una se puede abarcar de un solo golpe de vista desde la altura de los ojos de un adulto. Cuando se trata de una composición de varias figuras, se instalan en una pared de manera que se puedan seguir viendo como desde arriba, ya que la distancia entre nuestra mirada y las esculturas se puede extender tanto como amplio sea el espacio expositivo. El punto de vista en relación a las figuras sigue siendo desde arriba. Estas esculturas instaladas en la pared también se podrían interpretar como desafiantes de la gravedad en un entorno distorsionado.

José Cobo, “El Espectador” (esculturas de resina de epoxi marrón. 2014). Imagen cortesía de la Galería Juan Silió.

José Cobo, “El Espectador” (esculturas de resina de epoxi marrón. 2014). Imagen cortesía de la Galería Juan Silió.

Estos niños, se desenvuelven en un espacio propio, ajenos a nuestra mirada. Inspeccionan su entorno que comienzan a percibir palpando y midiendo con su cuerpo para dotarlo de sentido. Nosotros, nos convertimos temporalmente en antropólogos que observan desde afuera las evoluciones e interacciones entre ellos. Por esta razón permanecemos alejados, asumiendo un punto de vista objetivo. Un salto hacia nuestro pasado orgánico, individual y colectivo en un intento de interpretar el presente y el pasado y de esta manera proyectar en el devenir de la especie.

José Cobo, “El Espectador” (esculturas de resina de epoxi marrón. 2014). Imagen cortesía de la Galería Juan Silió.

José Cobo, “El Espectador” (esculturas de resina de epoxi marrón. 2014). Imagen cortesía de la Galería Juan Silió.

Los monos de apariencia real miran a un espejo que cubre parte de la pared. Su mirada rebota en el espejo en un ángulo que intenta captar nuestra mirada. Los ojos de estos monos son muy realistas por lo que se perciben como ojos vivos, como parte de un cuerpo que siente y percibe como el nuestro. El espacio de exposición, por medio del espejo se integra en la obra, así como nuestro propio reflejo. El tamaño de los monos es parecido al de los niños. En ambos casos los espectadores podemos dominar la imagen o la acción desde arriba.

En la proyección de video de la obra “El espectador”, cada cierto número de pixeles corresponde con un número de 2 cifras. El color de los fragmentos de la imagen es la resultante de la suma del color de cada 2 números más el fondo que abarcan. A medida que el video evoluciona los números van rotando y variando el color de la imagen. La sombra del niño se proyecta en la pared muy ampliada, más grande que el espectador y los números en continuo movimiento. Esta obra hace referencia a la cosmología pitagórica en la cual la realidad del universo estaba basada en un orden matemático. Ciertamente la información, al menos en el mundo virtual y las imágenes digitales están codificadas en números. Esta instalación prolonga la obra anterior del artista titulada “Alegoría de la caverna” sobre el mundo ideal propuesto por Platón.

José Cobo, “El Espectador” (esculturas de resina de epoxi marrón. 2014). Imagen cortesía de la Galería Juan Silió.

José Cobo, “El Espectador” (esculturas de resina de epoxi marrón. 2014). Imagen cortesía de la Galería Juan Silió.

José Cobo Calderón nació en Santander el 29 de julio de 1958. Se graduó en The School of the Art Institute of Chicago en 1985, con el título de Master de Escultura. Posteriormente, en 1995, obtuvo el Certificado en Historia del Arte y Crítica. Cursó estudios de pintura al fresco y talla de piedra en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Desde 1994 y hasta 1997 impartió clases en el Chicago Art Institute.
En su andadura profesional, de más de 25 años, José Cobo ha participado en numerosas exposiciones, tanto individuales como colectivas. Ha expuesto en ciudades como Colonia o Berlín (Alemania) y destacada su presencia en Estados Unidos en ciudades como Miami, Nueva York y Chicago, donde expone regularmente. Ha participado en ferias internacionales como ARCOmadrid, MACO, PULSE Nueva York, Art Chicago o Art Miami y su obra se encuentra presente en importantes colecciones públicas y privadas.
Además, ha realizado intervenciones en espacios públicos, como el “Monumento al incendio y Reconstrucción de 1941”, los “Dos Toros” de la puerta de la Plaza de Vista Alegre en Madrid y “Los raqueros” del paseo marítimo de Santander.

José Cobo, “El Espectador” (esculturas de resina de epoxi marrón. 2014). Imagen cortesía de la Galería Juan Silió.

José Cobo, “El Espectador” (esculturas de resina de epoxi marrón. 2014). Imagen cortesía de la Galería Juan Silió.