Retos y oportunidades de la realidad virtual

‘Realidad virtual. Construyendo el presente del diseño, el arte, la arquitectura y el entretenimiento’, de Julia Galán y Francisco Felip
Editorial Tirant Lo Blanch (Colección Plural , 2020)
Sábado 23 de mayo de 2020

La diversificación y el uso generalizado de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han contribuido a pasar de una cultura material a otra basada en la información, posibilitando el tránsito hacia una Sociedad de la Información. En ella asistimos a una progresiva desmaterialización y deslocalización, donde las tecnologías digitales se afianzan como instrumentos para la gestión, creación y distribución de informaciones, jugando un papel esencial en las actividades sociales, culturales y económicas.

Estas transformaciones digitales nos enfrentan al reto de formar a personas para vivir y trabajar en entornos altamente dinámicos, por lo que las competencias digitales se revelan necesarias para una mejor empleabilidad y para poder aprovechar mejor las oportunidades de emprendimiento. Por extensión, es posible constatar que las TIC han redefinido también el escenario en el que las prácticas del arte, el diseño, la arquitectura y el ocio venían desarrollándose, abriendo nuevos caminos y posibilitando nuevas formas de creación y de expresión formal.

Diseño automovilístico Ford con Grevity Sketch (Ford Motor Company, EEUU, 2018). Imagen cortesía de los autores.

Dentro de las TIC, la realidad virtual (RV) se ha consolidado como un nuevo entorno perceptivo, una nueva forma de presentar y experimentar visualmente objetos y entornos en los que el individuo queda inmerso en un mundo creado digitalmente. Este lenguaje visual está redefiniendo muchas de las prácticas actuales en diversos ámbitos, fomentando la interdisciplinariedad y la participación colaborativa, abriendo multitud de disciplinas creativas a otras formas distintas de entenderse y practicarse.

Numerosos son los ámbitos en los que la realidad virtual está aportando nuevas formas de trabajar, de relacionarse y de crear. En la actualidad artistas y laboratorios de referencia están ahondando en el potencial discursivo de este lenguaje, como el grupo Augmented Environments, el GVU Center en el Georgia Institute of Technology, el Mixed Reality Lab de Singapur, el HIT Lab en Washington DC o el Institute of Computer Graphics de Austria, por citar sólo algunos de los más relevantes.

Instalación 74BC (Hyperstudio, 2019). Imagen cortesía de los autores.

Desde hace poco ya existen plataformas cuyos objetivos vendrían a ser los del museo (catalogar, coleccionar, conservar y exhibir) pero en el ámbito digital, como el Digital Museum of Digital Art (DiMoDA) de Alfredo Salazar-Caro y William Robertson, o el FLOAT Museum de Ben Vance y Kate Parsons. De forma paralela, Acute Art Virtual Reality, creada en 2017 por Dado Valentic, es la primera plataforma británica para presentar proyectos de arte contemporáneo realizados con RV, presentando trabajos de artistas tan conocidos como Ólafur Eliasson, Jeff Koons, Marina Abramović o Anish Kapoor, entre otros. El arte que utiliza la RV necesita de la participación activa del espectador, quien, en primera persona, con su interacción, con su mirada y con su movimiento, decide la escena, la perspectiva o incluso la narratividad. De esta interactividad deriva la variabilidad de la obra, haciéndola única para cada experiencia.

La realidad virtual tiene diversas aplicaciones también en el ámbito empresarial, ayudando a posicionarse con ventaja respecto a la competencia. Una  de ellas es la posibilidad que ofrecen algunas empresas de formar a sus trabajadores a través de un entorno en RV que recrea situaciones de riesgo. En ellos, los operarios se sienten como si estuvieran en su entorno de trabajo frente a la incidencia que deben solucionar, pudiendo practicar hasta llegar a la correcta solución del problema, disminuyendo así los accidentes laborales y ahorrando en costes de formación.

Rodaje de una película en RV (Alejandro González Iñarritu, 2017). Imagen cortesía de los autores.

También en el ámbito del diseño, el uso de la realidad virtual en un entorno controlado (un showroom, por ejemplo), permite al usuario experimentar visualmente el producto integrado en un entorno habitual de uso, siendo percibido de forma más natural que a través de una mera imagen bidimensional. El uso de esta tecnología en el sector cerámico o de mobiliario ofrece al cliente una experiencia interactiva única y personal, que le permite poder cambiar en tiempo real el entorno o las características visuales del producto, como el color o la textura superficial, permitiendo a las empresas mostrar todo su catálogo de colores y texturas visuales del producto sin disponer de modelos físicos. De igual forma, el uso de la RV durante la fase de diseño conceptual ayuda a los diseñadores en el proceso de selección de los acabados antes de producirlos. Conscientes de estas ventajas, muchas empresas ya han integrado la tecnología de RV en el proceso de diseño y comunicación del producto.

Existen múltiples interconexiones entre el campo del diseño y del arte que establecen influencias mutuas. Una de ellas está relacionada con el campo del marketing del producto, donde muchas veces las presentaciones de los productos están influenciadas por diversos lenguajes artísticos contemporáneos. En este sentido, recientes estudios han demostrado la importancia de la imagen en la presentación de los productos, estudiando la influencia de la forma y cómo la geometría visual del producto influye en la percepción de su calidad, o cómo la sensación de novedad transmitida por la forma de un producto influye en la preferencia del consumidor sobre el mismo. 

Simulación de conducción con guantes hípticos (Nissan y Haptx, 2019). Imagen cortesía de los autores.

Es por ello que algunas investigaciones ya están trabajando en estudiar las ventajas de los entornos virtuales para presentar productos frente a las imágenes convencionales, al permitir al usuario una mayor interactividad con el producto, una mejor comprensión o incluso una personalización del mismo. De igual forma, se está investigando en el potencial de hibirdar sensaciones visuales y hápticas en la realidad virtual, añadiendo objetos reales en las escenas virtuales para enriquecer la experiencia con sensaciones táctiles, que pueden producir una aproximación al entorno o al producto muy similar a la real, y aportar algunas ventajas respecto a otros medios de presentación. 

El presente libro ofrece una visión integradora sobre la actualidad de la realidad virtual, haciéndose eco de la creciente relevancia que está teniendo en los campos del diseño, el arte, la arquitectura y el entretenimiento. A lo largo de cuatro capítulos se aborda cada uno de estos temas, analizando avances tecnológicos significativos, investigaciones pioneras, proyectos relevantes, e iniciativas y casos de éxito que permiten entender el momento actual, las direcciones hacia las que se avanza, y tomar conciencia de los retos y oportunidades que esta tecnología de visualización plantea en cada uno de estos campos.

Portada del libro. Imagen cortesía de los autores.

Julia Galán y Francisco Felip

«De la arquitectura me interesa su poética»

Moripod, de Nacho Carbó
The Blink Project
C / Carrasquer, 6. València
14 de febrero de 2020

“La relación de la arquitectura con la naturaleza viene de largo, es muy vieja, pero últimamente se ha ido produciendo un cambio de paradigma acerca de lo que está pasando y así es como la arquitectura vuelve a la naturaleza de otra forma”. El arquitecto Nacho Carbó se hace eco, a su manera, de ese cambio, en la exposición Moripod, acrónimo de Bombyx Mori (cierto gusano de seda) y Pod (receptáculo). Lo hace en la galería The Blink Project, ubicada en el barrio de Velluters, al que Carbó rinde de esta forma homenaje evocando a los viejos artesanos de la seda que tanta fama dieron durante siglos a Valencia.

“Me pareció interesante traer el tema de la seda al proyecto, porque la sala donde expongo está en Velluters, que es el barrio donde tradicionalmente estaban los artesanos que trabajaban la seda”, señala quien utiliza la escultura para tamaña evocación. La idea del gusano de seda, “como un organismo que genera un refugio con los hilos de seda, para luego dormitar y proceder a la metamorfosis”, vertebra el conjunto expositivo. “Es una arquitectura natural, producto de la idea de refugio, de la idea de cambio”, que Carbó liga al barrio y a la calle donde se ubica The Blink Project, para jugar con el concepto del interior y el exterior. 

Una de las piezas de la exposición ‘Moripod’, de Nacho Carbó, en The Blink Project. Imagen cortesía del autor.

“Yo planteo la vinculación entre arquitectura y naturaleza y, más concretamente, la naturaleza en cuanto a sus crecimientos orgánicos. Hay ecuaciones y algoritmos matemáticos que me parecen fascinantes, porque son los que generan las formas a las que estamos acostumbrados en la naturaleza y que tienen no solo una belleza enorme, sino que poseen unas leyes intrínsecas, como sucede en las bandadas de pájaros que hacen que no choquen entre sí o las estructuras de tipo fractal”, subraya Carbó, a quien le gusta que la gente se acerque a las esculturas y las observe desde distintos puntas de vista.

“Siempre hay un juego de interior, exterior, de juegos de sombras, de concepción del espacio. El mundo urbano de la calle, como paradigma de la ciudad occidental que todos conocemos, y este interior de galería de arte donde estás como en otro mundo, sin saber muy bien cuál es”. Un mundo repleto de formas tan bellas como inquietantes. “Hay algo de voyeur, pero sobre todo de despertar la curiosidad acerca de lo que hay dentro. La mirada es lo que activa el proyecto, incitándote a mirar en su interior”. 

Detalle de una de las piezas de ‘Moripod’, de Nacho Carbó, en The Blink Project. Imagen cortesía del autor.

El caparazón alargado del gusano de seda que preside la exposición, mezcla de dureza, “que sería este corazón de hierro”, precisa Carbó señalando al interior del refugio, y de fragilidad, por esa médula de junco y algodón que lo recubre, da pie a lecturas tanto estructurales como naturales: “Cuando te metes a investigar descubres la misma geometría en una curva que has generado matemáticamente en el estudio con tu ordenador, que en lo que acaba pareciendo una traquea. Hay como una geometría intrínseca a la vida”.

Lo mismo sucede con el relieve practicado en una de las paredes de la sala, a modo de herida abierta que vuelve a generar vínculos entre lo abierto y lo cerrado, la arquitectura espacial y sus apariencias orgánicas. “Este es un espacio cartesiano clarísimo, un cubo blanco, completamente cuadrado, en el que introduces esa dualidad de lo orgánico, de lo blando, de lo que flota y diluye las fronteras espaciales”, explica Carbó, admitiendo ese punto de misterio en su obra. “Sí tiene un punto inquietante, por cuanto esta pieza cuestiona esa rectitud de la caja blanca y de la pared, que tú das por hecho que es dura, de ladrillo y, de repente, te planteas si hay algo delante, detrás, y surge esa inquietud”.

Obra de Nacho Carbó en ‘Moripod’. The Blink Project. Imagen cortesía del autor.

Todo el proceso de trabajo dice que está realizado con calor y con agua, y con la propia memoria de las fibras del material. “Procesos físicos y químicos naturales: cuando lo mojas, se hace flexible y moldeable, y cuando lo secas, coge esa resistencia y esa dureza. Es mirar también la matemática de otra forma, a través de la obra plástica”. Como buen arquitecto que es, habla del cliente (“en arquitectura estás a su servicio”), y de cómo ahora el cliente es él mismo poniéndose a la escucha de las esculturas. 

“A mí lo que más me interesa de la arquitectura es su poética: la poética del espacio, la capacidad para hacerte pensar, para cuestionarte el mundo. Adonde la disciplina no me deja llegar, por las imposiciones del día a día, aquí te permite llevar esa reflexión en un proceso de ida y vuelta entre la escultura y la arquitectura, en un diálogo a dos bandas”. También diálogo entre la luz diurna y la nocturna de la sala abierta a la calle a través de su gran escaparate de cristal. 

“Hay una diferencia enorme entre el día y la noche, claro. La transparencia del algodón de la pieza Moripod durante el día, contrasta con el comportamiento distinto que adquiere por la noche, donde se enfatizan más las sombras y éstas colonizan el espacio”. La muestra se completa con cuatro dibujos (Atlas de las arquitecturas vivas): grabados sobre láminas de silicona médica, que remiten de nuevo al cuerpo humano, a aspectos más táctiles y materiales. “Unas formas se van más hacia la arquitectura, otras hacia el mundo biológico, hacia la escultura, pero siempre jugando con los límites”, concluye.

Nacho Carbó en The Blink Project. Foto: Makma

Salva Torres

La mirada errante (como la vida)

Maschi e Buchi, de Francesco Filangeri
Librería Railowsky
C / Gravador Esteve, 28. Valencia
Inauguración: viernes 14 de septiembre de 2018, a las 19.30h

Arquitecto al tiempo que fotógrafo, la fotografía acabó prevaleciendo como actividad profesional de Francesco Filangeri (Palermo, 1969). Si la formación como arquitecto la adquirió  de forma reglada, cursando estudios y obteniendo el grado en la Universidad de Palermo, su preciso conocimiento técnico de la fotografía procede de los años en que fue asistente en el estudio palermitano de Giuseppe Cappellani. Atento a la antropología de los espacios urbanos, Filangeri ha trabajado en Roma, Londres, Florencia, Palermo y Valencia, aunque nunca se ha interesado por el  genio de esos lugares.

“Vagar por las ciudades ha sido mi principal trabajo”, declaró este disciplinado cultivador del arte de deambular por las calles, una práctica asociada al urbanismo moderno que tuvo su gran eclosión en el París de Baudelaire o en el Berlín de Weimar. Celebración de la errancia como actividad significativa y también forma de resistencia, medio de combatir -reclama la urbanista Paola Berenstein Jacques en su Elogio aos errantes (2012)-, la pérdida de la experiencia física urbana como hábito cotidiano.

Francesco Filangeri. Imagen cortesía de Railowsky

Francesco Filangeri. Imagen cortesía de Railowsky

Maschi e Buchi es una serie formada por 14 dípticos que reúnen fotografías de hombres de diferente edad y de agujeros y cavidades también diversas. La brusca animalidad de la palabra maschi [machos] parece complementarse con la también desnuda referencia a los buchi [agujeros], que bien pueden evocar la genitalidad femenina y el alumbramiento de la vida. Fue la primera exposición de Filangeri y en cierto modo es un compendio de sus intereses, registros y recursos visuales. Como en un juego de espejos, estos dípticos de personas y lugares anónimos se entretienen en las porosas fronteras entre figuración y abstracción, entre fotografía y pintura, y sugieren irónicos contrastes y analogías en las formas, las escalas, las texturas o la tonalidad. Valgan de ejemplo ese joven cocinero cuya cabeza se trasmuta en capitel corintio, o la calidad rocosa del rostro de un hombre entrado en años junto a unos cantos rodados.

“Callejear -escribió Balzac-, es admirar sublimes cuadros de dolor, de amor y de alegría, es ver retratos graciosos o grotescos, es sumergir la mirada en el fondo de mil y mil existencias.”  Mil y mil existencias como las que contemplamos en estas imágenes. La fotografía es una instantánea y tiende por ello a suspender el curso del tiempo, pero esta galería de rostros y figuras que inicia un sonriente niño y culmina un anciano en precario equilibrio, nos recuerda, por el contrario, el maravillado e incesante fluir de la vida, y nos ofrece  un fugaz e intenso sentimiento del tiempo.

Filangeri

Obra de Francesco Filangeri. Librería Railowsky

Salvador Albiñana

Adiós a Miguel Ángel Campano

Miguel Ángel Campano Mendaza (Madrid, 1948-Cercedilla, 2018), Premio Nacional de Artes Plásticas en 1996, destacó principalmente por sus obras pictóricas pertenecientes a la llamada renovación de la pintura española, en los años ocheinta.

Artista pictórico reconocido internacionalmente y cercano a pintores como Miquel Barceló, Ferrán García Sevilla, José Manuel Broto o José María Sicília, nos deja con tan solo 70 años.

Miguel Ángel Campano. Sabari Malai, 1997. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid

Miguel Ángel Campano. Sabari Malai, 1997. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.

En su primera etapa, en los años setenta, su obra se inicia desde el automatismo surrealista evolucionando hasta la abstracción geométrica, donde crea obras que recuerdan a Gustavo Torner o a Gerardo Rueda. Más tarde, de la abstracción evoluciona a un realismo total practicando así, por una parte, la pintura abstracta y, por otra parte, el realismo naturalista.

Imagen obra 'Mistral I' (1981), Miguel Ángel Campano.

Imagen obra ‘Mistral I’ (1981), Miguel Ángel Campano.

Se formó en estudios de Arquitectura, en Madrid, y Bellas Artes, en València. Fue seleccionado en las exposiciones ‘1980’, en la Galería Juana Mordó, y ‘Madrid. D.F.’, en el Museo Municipal de Madrid, que tuvieron lugar en la década de los ochenta, donde se clasifica entre los artistas jóvenes más significativos de cara a la nueva década.
Su lugar de residencia principal fue Francia, donde profundizó en el Action Painting. Vivió durante un largo período de tiempo entre París y Soller (Mallorca) aunque sus últimos años de vida tuvieron lugar en Madrid, donde continuaba su producción.
Sus pinturas se encuentran en importantes colecciones privadas y públicas, en España y en el extranjero. El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) sería un evidente ejemplo, el cual le dedicó una exposición retrospectiva en el Palacio de Velázquez con obras realizadas entre los años 1991 y 1996. También destaca su presencia en el Centro Pompidou de París, en el British Museum de Londres, en el Museo de Arte Abstracto de Cuenca, en los museos de Bellas Artes de Bilbao y Barcelona y, también, en la Fundación Juan March.

De este modo, el artista se ha ido de entre nosotros pero sus obras pictóricas permanecerán a modo de recuerdo.

El artista Miguel Ángel Campano.Fotografía de Jordí Avellá.

El artista Miguel Ángel Campano.Fotografía de Jordí Avellá.

Cristina Tro Pacheco

Esa cosa rosa del IVAM

Esa cosa rosa, de Langarita & Navarro y Jerónimo Hagerman
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Inauguración: jueves 14 de junio de 2018

El director del Institut Valencià d’Art Modern, José Miguel Cortés, los arquitectos, Langarita & Navarro, y el artista, Jerónimo Hagerman, han presentado la instalación ‘Esa cosa rosa’, una intervención efímera que permanecerá todo el verano en la explanada del IVAM y que aportará sombra, siguiendo criterios energéticos y ecológicos.

«El colectivo Langarita & Navarro y el artista Jerónimo Hagerman han creado una especie de oasis en la explanada que reivindica lo accesorio, lo efímero, frente a la arquitectura permanente que representa el IVAM», explicó Cortés.

Los responsables de 'Esa cosa rosa'. Imagen cortesía del IVAM.

Los responsables de ‘Esa cosa rosa’. Imagen cortesía del IVAM.

‘Esa cosa rosa’ ocupa una extensión de 340m2, conformada por 400 plantas de especies mediterráneas como las adelfas o las cycas revolutas, distribuidas en cuatro islas. Estas islas están delimitadas por biorollos, compuestos de fibra de coco, y están cubiertas por una lona rosa que se eleva en altura sobre la fachada del edificio y cuya forma rememora las hojas de las palmeras de este jardín improvisado, fundiéndose así con la instalación.

«Según nuestra teoría podemos distinguir dos resistencias en la arquitectura: el busto y el pellejo. El ‘busto’ corresponde a la parte dura, pesada, inerte, de un edificio. El ‘pellejo’ se refiere a todo lo que es perecedero, orgánico, que se pudre o pierde con el paso del tiempo, como las plantas. Nosotros reivindicamos esos tejidos blandos en la arquitectura”, comentó María Langarita.

El arquitecto Víctor Navarro apuntó que el objetivo del proyecto era «transformar un espacio público en un lugar más habitable». A través de elementos textiles y vegetales de gran escala, ‘Esa cosa rosa’ cambia la percepción de este espacio para convertirlo en una estancia exterior donde realizar actividades y reclama la importancia de esa parte “pelleja” que –aunque desaparece- es la que más recordamos de un lugar.

Esa cosa rosa. Imagen cortesía del IVAM.

Esa cosa rosa. Imagen cortesía del IVAM.

El título de la instalación alude al color rosa de las lonas, la tela spinnaker utilizada en los barcos de vela deportivos, un material ignífugo que contribuye a generar una zona húmeda. El colectivo de artistas ha escogido el rosa «porque representa valores como la diversidad o la inclusión», según explicó Jerónimo Hagerman. «Desde el punto de vista óptico, el rosa se complementa a la perfección con el verde de las plantas y genera un gran contraste con la fachada del IVAM».

Tanto los artistas como el director han destacado la funcionalidad de esta intervención como un lugar en el que realizar actividades al aire libre, y invitan al público a «apropiarse de este espacio».

La instalación tiene un importante componente de sostenibilidad ya que se ha realizado «utilizando plantas y tensando unas cuerdas con consumo cero de energía», subrayaron. «El resultado es una intervención mínima, una pequeña transformación que, sin embargo, puede cambiar nuestra relación con los demás y con la ciudad», concluyó el director del IVAM.

La obra de Langarita & Navarro Jerónimo Hagerman forma parte de la línea IVAM Produce que promueve la creación de obra de distintos artistas y pone en valor proyectos site specific para algunos espacios aparentemente no museísticos.

Esa cosa rosa en el IVAM

Esa cosa rosa. Imagen cortesía del IVAM

Las rarezas espaciales de Luis Úrculo

Paisajes intuidos (parte 1), de Luis Úrculo
Galería Espai Tactel
C / Dénia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 9 de marzo, a las 20.00h
Hasta el 27 de abril de 2018

La Galería Espai Tactel acoge la muestra ‘Paisajes intuidos (parte 1)’ del artista Luis Úrculo (Madrid, 1978). Se trata de la segunda exposición individual en su galería valenciana después de haber expuesto en galerías, museos y ferias de arte nacionales e internacionales.

Paisajes intuidos, de Luis Úrculo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Paisajes intuidos, de Luis Úrculo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Úrculo es licenciado en la ETSAM (2006) y becado en el Illinois Institute of Technology y en el Institute of Design de Chicago, y vive y trabaja entre Madrid y Ciudad de México. La formación como arquitecto ha creado siempre una gran influencia en la investigación y desarrollo de su práctica. Está interesado en todo lo periférico a la arquitectura, los procesos, desarrollos y planteamientos que pueden ser manipulados, sampleados y traducidos a otras escalas, adaptándose a la composición del proyecto, creando nuevos escenarios no contempladas anteriormente.

La ficción, la representación y la interpretación de lo doméstico han sido los espacios base para en el desarrollo de su trabajo, que ha sido expuesto en instituciones como el MAXXI (Roma), el Tokyo Wonder Site (Tokyo), el MAC Quinta Normal (Chile), el ArtiInstitute (Chicago), La Casa Encendida (Madrid) o el Museo Metropolitan (New York); y en ferias de arte contemporáneo internacionales como Zona Maco (Mexico), ArteBA (Buenos Aires), NADA Ny (New York) o ARCO (Madrid).

Paisajes intuidos, de Luis Úrculo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Paisajes intuidos, de Luis Úrculo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

“Las obras de Úrculo pueden considerarse como rarezas espaciales, en el sentido de deslindarse de la idea de una construcción normativa y/o documental de las misiones espaciales, sino que su trabajo opera sobre la propia extrañeza de estos materiales, a partir de la re-construcción, que no es otra cosa que una ficción sobre lo que ya de por si lo es. Y no es ciencia-ficción, sino la simple idea de la construcción de lo real”, apunta el crítico de arte Jesús Alcaide.

“La luna es un white cube, una sala de baile, una colección de readymades abandonados. La luna es un objeto erosionado, un archivo, una maqueta. La luna es un paisaje intuido, un dibujo a carboncillo, el libreto de una coreografiada opereta. Houston, aquí Tranquility Base, Luis Úrculo ha alunizado en Espai Tactel. Ven a dar una vuelta en mi aeroplano y visitaremos al hombre en la luna”, añade Alcaide.

Paisajes intuidos, de Luis Úrculo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Paisajes intuidos, de Luis Úrculo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Santander estrena octubre con arte en la calle

ARTEcturas
C / Juan Plaza García (junto a la Catedral). Santander
1 de octubre de 2017

El domingo 1 de octubre se celebró en Santander la primera edición de ARTEcturas, un festival  que acercó la arquitectura, arte y cultura a las calles de la capital cántabra. Impulsado por CALMA (Construction After Living Metropolitan Architects) de la mano de César Córdoba y Sergio Córdoba, junto a Espacio Lateral y patrocinado por el Ayuntamiento de Santander, el evento, de carácter gratuito, tuvo lugar en una de las calles anexas a la Catedral.

El cuentacuentos Alberto Sebastián en Artecturas. Foto: Néstor Navarro

El cuentacuentos Alberto Sebastián en el festival Artecturas. Foto: Néstor Navarro

Más de una veintena de artistas y grupos locales participaron en este nuevo festival cuyo escenario efímero, construido con palets de madera, es obra de los ganadores del concurso de ideas convocado por el Colegio de Arquitectos de Cantabria: la arquitecta Elena Maza y el artista plástico Alfredo Santos.

Público en el festival Artecturas. Foto: Néstor Navarro.

Público en el festival Artecturas. Foto: Néstor Navarro.

ARTEcturas se desarrolló en una jornada intensiva que comenzó a las 11.00 de la mañana con Alberto Sebastián con un cuentacuentos dirigido a los más pequeños. A partir de ese momento, once horas ininterrumpidas de actuaciones musicales como las de Alabama Monroe o Moikave, teatro de la mano de la compañía cántabra Escenario Miriñaque, doble sesión de danza con Breaking Beach, la pintura de Sao&Cecilio Espejo, el recital de poesía protagonizado por Fran Palacio o incluso una sesión de micrófono abierto que dio la oportunidad a los asistentes a compartir con el público sus dotes artísticas.

Ambiente en la calle durante el festival Artecturas. Foto: Néstor Navarro

Ambiente en la calle durante el festival Artecturas. Foto: Néstor Navarro

La jornada concluyó con una sesión de cine, en donde se proyectó una serie de cortos seleccionados. Tras un domingo cargado de cultura, ahora habrá que esperar si este ARTEctura ha conseguido conquistar al público de Santander y hacerse un hueco dentro del panorama cultural santanderino.

Hot Café Fusion en el festival Artecturas. Foto: Néstor Navarro.

Hot Café Fusion en el festival Artecturas. Foto: Néstor Navarro.

Danae N.

Géneros de la técnica y el espanto en ‘Arquitectura y Terror’

‘Arquitectura y Terror’, nº8 de la revista Canibaal
Colegio Mayor Rector Peset
Horno de San Nicolás 4, Valencia
Viernes 26 de mayo de 2017 a las 19:30

La revista valenciana Canibaal (Revista de Arte, Literatura y Filosofía del colmillo) presenta el viernes día 26 de mayo su octavo número, dedicado en esta ocasión a una sugerente doble temática: ‘Arquitectura y Terror’. Como ya viene siendo habitual, la presentación tendrá lugar en el Colegio Mayor Rector Peset de Valencia (Plaza del Horno de San Nicolás, 4), situado en pleno dentro del barrio de El Carmen. El acto dará comienzo a las 19:30.

Canibaal. Makma

Inma Coll (imagen de cubierta), Jesús Palacios, José Luis Jover, Juan Francisco Ferré, Bárbara Traver, Susi Lizondo o Álvaro Colomer son solo algunos de los más de 50 colaboradores (artistas plásticos, fotógrafos, pensadores, poetas y escritores) que han participado en un número en papel de más de 150 páginas. Se ha reflexionado de forma interdisciplinar sobre vanguardia, crisis y actualidad de la arquitectura, literatura y arte que tienen al terror como principal motivo y, finalmente, sobre algunas de las inquietantes intersecciones clásicas entre ambos temas: la mansión gótica, la Torre de Babel, el monumentalismo, con especial atención a confluencias actuales no exentas de una mirada crítica en términos sociales, morales y estéticos: los nuevos «muros», los campos de refugiados, la pervivencia de construcciones vinculadas a los totalitarismos.

Encrucijadas y confluencias que abarcan un número imaginativo de episodios y referentes: del cine de Hitchcock a Birdie de la Compañía Señor Serrano, Guantánamo, la valla de Melilla, casas del bosque, albergues incendiados en el corazón de Europa, el hotel Overlook (El Resplandor), la casa de los Usher de Poe, el «no lugar» del antropólogo Marc Augé, las ruinas, King Kong en la cumbre del Empire State y muchos otros.

Imagen del ínclito Hotel Overlook, edificación protagónica de 'El Resplandor' (Stanley Kubrick, 1980).

Imagen del ínclito Hotel Overlook, edificación protagónica de ‘El Resplandor’ (Stanley Kubrick, 1980).

Se consagra la polémica sección de crítica del delegado en España de FIPRESCI, Oscar Peyrou, sobre películas que no ha visto, el ensayo, la poesía y los ecos que el doble leitmotiv del número suscita en los ámbitos artístico, literario, musical y cinematográfico, así como las nuevas secciones de pensamiento con reflexiones en clave feminista (la metáfora del «techo de cristal») y socioeconómica: suburbans, Lager, espacios de ocio de acuerdo con la crítica ya clásica de Marcuse, metáforas arquitectónicas y clases sociales (J. G. Ballard), los Centros de Internamiento de Extranjeros o las Torres Gemelas de Nueva York.

Fotograma de la película 'King Kong' (Cooper & Schoedsack, 1933), aupado sobre el Empire State Buiilding de Nueva York.

Fotograma de la película ‘King Kong’ (Cooper & Schoedsack, 1933), aupado sobre el Empire State Buiilding de Nueva York. 

Gatos, mujeres y arte de Shag

‘Drinking Spree’ de Josh Agle
La Fiambrera Art Gallery
C / Pez 7. Madrid
Del 9 de septiembre al 5 de noviembre de 2016

La exposición ‘Drinking Spree’ se construye alrededor de seis obras nuevas, realizadas especialmente para esta muestra. En todas ellas, pinturas acrílicas sobre madera, los protagonistas son una mujer, una obra de arte, un gato, y un cóctel (varios de los elementos y símbolos recurrentes en los cuadros de Shag). Acompañan a estas pinturas originales una selección de serigrafías procedentes de la colección privada del artista y otras de su producción reciente, todas ellas a la venta. ‘Drinking Spree’ hará las delicias de los muchísimos seguidores de Shag, además de ser una ocasión inmejorable para conocer al artista (que asistirá a la fiesta de inauguración), y disfrutar de su obra original en directo.

Sobre el artista

Detrás de la firma Shag se esconde el artista norteamericano Josh Agle, nacido en California en 1962 (su nombre artístico está formado por las dos últimas letras de su nombre y las dos primeras de su apellido). Shag, que empezó siendo un favorito de culto después de su primera exposición en la influyente galería californiana La Luz de Jesús en 1998, es uno de los más conspicuos representantes del movimiento Lowbrow. En los últimos años se ha convertido en un exitoso artista cuyas obras son coleccionadas por famosas estrellas de Hollywood, (como Whoopi Goldberg, Ben Stiller, Seth Green, Rob Zombie, o Nancy Sinatra entre otros muchos) y  expone en las mejores galerías de Nueva York, Los Angeles, o Sidney.

La obra de Shag se distingue por un estilo único que partiendo de la ilustración y el grafismo americano de mitad del siglo veinte, recrea escenas teñidas de ironía y de humor travieso más características de nuestro tiempo. Sus cuadros, de apariencia kitsch, líneas claras y colores brillantes, celebran el consumismo y la buena vida; sus personajes beben, fuman, y comen en escenarios estilosos y sofisticados, en casas de Richard Neutra o John Lautner, amuebladas por los Eames, Eero Saarinen, Arne Jacobsen y George Nelson. El punto de vista de Shag es el de un espectador distante, al que lo que realmente interesa es la historia que se intuye detrás de las imágenes, la cual no explica, y su narrativa misteriosa e inquietante. No faltan la crítica y la sátira, que utiliza a veces en la ridiculización de algunos personajes.

Pousse Cafe, Shag. Imagen cortesía de la galería.

Pousse Cafe, Shag. Imagen cortesía de la galería.

“Inicialmente estaba inspirado por artistas anónimos de los años 50 y 60, así como por algunos ilustradores que me eran familiares como Gene Deitch, Jim Flora o Rolly Crump. Mi idea era coger lo que era viejo arte comercial y promocional de la época y usarlo de una forma más contemporánea añadiendo un poco de sarcasmo, ambigüedad, y humor negro. Conforme mi carrera ha ido avanzando he mirado a otros artistas cuya obra es plenamente reconocible y forma parte del panorama de la cultura pop, como Edward Gorey, Keith Haring o Andy Warhol”.

Agle, nacido en el seno de una familia mormona, creció en Hawai y luego Los Angeles. Comenzó estudios de contabilidad y arquitectura para abandonarlos al poco tiempo por Bellas Artes, graduándose en la Universidad de California en Long Beach. Al principio de su carrera se dedicó a la ilustración comercial, apareciendo sus diseños en medios como TIME o FORBES entre otros clientes, (y a tocar la guitarra con grupos como The Tiki Tones o The Huntington Cads) pero a finales de los años 90, con la explosión del arte lowbrow y la cultura tiki, decide centrarse principalmente en su arte y sus exposiciones, seleccionando enormemente desde entonces sus encargos comerciales (por ejemplo la serie de cuadros realizados para Disney para la conmemoración del 40 aniversario de Disney World). En palabras de Billy Shire, coleccionista y fundador de la galería La Luz de Jesús, “Shag ha creado un nuevo estilo que podría denominarse como el hipster-cool del siglo XXI”.

Port(A)Valencia, del mar a la ciudad

Port(A)Valencia, por estudiantes de la Escuela de Arquitectura y Politécnica
Universidad Europea de Valencia
Mercado de Tapinería
C / Tapinería, 15. Valencia
Hasta el domingo 10 de julio de 2016

La Escuela de Arquitectura y Politécnica de la Universidad Europea de Valencia ha inaugurado la exposición Port(A)Valencia en las instalaciones del Mercado de Tapinería, en Valencia. Dicha exposición se ha realizado en colaboración con la Fundación Valenciaport.

Port(A)Valencia es la visualización final de los trabajos desarrollados durante el curso de 2015-2016 por diferentes talleres de proyectos de la Escuela de Arquitectura y Politécnica de la Universidad Europea de Valencia dentro del marco del Proyecto Integrador 2016. Los estudiantes han realizado propuestas arquitectónicas y urbanas para distintos ámbitos de investigación, abiertos gracias a la colaboración entre la Fundación Valenciaport  y la Escuela de Arquitectura y Politécnica de la Universidad Europea de Valencia.

A la inauguración asistió el rector de la Universidad Europea de Valencia, Juan Morote, así como el director de la Fundación Valenciaport, Vicente del Río, quien destacó “la creatividad y las brillantes ideas” aportadas por los estudiantes que han realizado los diferentes proyectos, puesto que “se trata de un reto conseguir la integración del puerto a la ciudad”, según señaló el director de la Fundación Valenciaport.

Por su parte, la directora Académica de la Escuela de Arquitectura y Politécnica de la Universidad Europea de Valencia, Esther González, puso en valor el hecho de que los estudiantes han tenido el privilegio de disponer de un “escenario de aprendizaje al que incorporar experiencias reales”, lo que significa un valor añadido a su etapa de formativa.

Además, al disponer de una formación personalizada, en grupos reducidos y basada en experiencias y modelos prácticos, los estudiantes están “mejor preparados para afrontar los retos multidisciplinares a los que se ha de enfrentar el arquitecto del siglo XXI”, resaltó González. La exposición permanecerá abierta en el Mercado de Tapinería hasta el domingo 10 de julio.

Exposición Port(A)Valencia. Imagen cortesía de la Universidad Europea de Valencia.

Exposición Port(A)Valencia. Imagen cortesía de la Universidad Europea de Valencia.