26 creadores en libertad encajonada

‘Encajar un cautiverio: 63 días que cambiaron nuestra realidad’
Comisarios: Luis Crespo, María José Mora y Julia Valencia
Sala Oberta
Centre Cultural La Nau
Universitat 2, València
Del 6 de octubre de 2020 al 10 de enero de 2021
Jueves 8 de octubre de 2020

Decía el cantante John Lennon (The Beatles) que hay dos fuerzas motivadoras básicas: el miedo y el amor. Los 26 creadores reunidos en La Nau de la Universitat de Valéncia, en la exposición ‘Encajar un cautiverio: 63 días que cambiaron nuestra realidad’, han optado por juntar las dos, con el fin de expresar las emociones vividas durante el reciente confinamiento a causa de la pandemia por el coronavirus. El miedo localizado en las cajas negras de 100×70 centímetros, utilizadas como contenedor, y el amor puesto en el interior de cada una de las 26 cajas, a modo de resistencia artística contra el abatimiento sufrido esos días.

Presentación de ‘Encajar el cautiverio’, en el claustro de La Nau, con los artistas participantes. Foto: Alicia Alcantud.

Si es cierto aquello de que el temor agudiza los sentidos, mientras que la ansiedad los paraliza, podría decirse que los 26 creadores reunidos en La Nau, bajo el comisariado de Luis Crespo, María José Mora y Julia Valencia, fueron dejando de lado la ansiedad paralizante, profundizando en los sentimientos que el encierro obligado les iba deparando. “A algunos les provocó una explosión de creatividad, mientras a otros les produjo cierto sentimiento baldío, de bloqueo”, señala Julia Valencia, que además de comisaria participa como artista con el video titulado ‘Transmisión’, realizado junto a Miguel Ángel Valencia y Dani Sa-Lo.

El artista Daniel Tejero y la comisaria de la exposición Julia Valencia. Foto: MAKMA.

De aquel baldío inicial, con el que algunos recibieron el impacto de verse confinados, se pasó al estallido de creatividad que hasta el 10 de enero acoge la Sala Oberta de La Nau. Estallido expresado mediante distintas formas plásticas (pintura, dibujo, videocreación, fotografía, danza, instalación y cerámica), que los 26 creadores transforman en grito liberador, tristeza contenida que sale a la luz, incertidumbre plagada de signos y señales, silencios elocuentes y, sobre todo, mucha carga poética atravesando el conjunto.

“El no poder tocarte y el hecho de haber pasado por el tránsito de verte aislado es lo que quizás ha producido este carácter más poético de la exposición”, apunta Valencia, cuyo video es un claro ejemplo de esa vivencia lírica, ajena a “cierta carga de irritación” como la que dice la propia artista y comisaria haber percibido durante aquellos días. “El tiempo se volvió elástico”, recoge Valencia en el texto que acompaña a la videocreación que rezuma un aire a Bill Viola, quien hablara del paisaje como “un vínculo entre nuestro yo exterior y nuestro yo interior”.

Hablamos de un vínculo que, en el fondo, caracteriza al conjunto expositivo, ya que cada una de las 26 cajas negras encierran ese diálogo entre el exterior y el interior, entre la ciudad vacía de aquellos días y los individuos que trataban de apropiarse de ese silencio rumiando por dentro la contrariedad de una libertad cercenada. “Se trata de intervenir dentro de la caja”, resalta Valencia, para disponer paradójicamente de una “libertad absoluta” a la hora de crear en tan limitado espacio.

Imagen del video de Julia Valencia. Foto: MAKMA.

De manera que esas cajas negras, al modo de esas otras cajas negras de los aviones, contienen la memoria de los últimos sucesos que, una vez liberados, arrojan luz sobre la pretérita oscuridad. “El arte utilizado para hablar de las emociones propias”, subraya Valencia, por oposición a la comunicación más cerrada de los discursos ideológicos. ‘Transmisión’, el video creado para la ocasión, rezuma “los claroscuros pictóricos” puestos al servicio de otra esa otra comunicación basada más en el gesto poético, que en la proclama altisonante.

“Él me pasa el agua, que es la vida y el conocimiento”, apunta la artista de un video en el que un cuenco con agua pasa de una pantalla a otra, de forma velada y muy sutil, para mostrar la ligazón entre el hombre que lo ofrece y la mujer que lo recibe. “Porque como el agua pura vertida en agua pura permanece inalterable, así se ilumina el rostro que recibe luz del otro”, se apunta en el texto que acompaña a la pieza.

Obra de Daniel Tejero, en la exposición ‘Encajar el cautiverio: 63 días que cambiaron nuestra realidad’. Foto: MAKMA.

El vínculo entre el interior y el exterior también caracteriza la obra de grafito sobre papel realizada por Daniel Tejero. “Es la ventana de mi casa en Valencia. Tú estás dentro y lo de fuera está ahí. Es una ventana hacia el exterior”, explica el artista, con relación a esa casa ubicada en el ‘Paseo de la Pechina nº 35’, título de la obra, “donde pasé gran parte del encierro tras el confinamiento por la covid-19”. El trazo, por el que Tejero dice sentir atracción, permite reflejar, con un esmerado juego de blancos y negros, esa ventana que da a la calle y que, a modo de barrotes, destila un aire de reclusión a la que nos hemos visto enfrentados los ciudadanos de la sociedad del bienestar.

‘Autoportrait et le bois’, obra de Carmen Selma, en la exposición ‘Encajar el cautiverio: 63 días que cambiaron nuestra realidad’. Foto: MAKMA.

Carmen Selma utiliza el autorretrato para hacerse cargo del silencio dominante en aquellos 63 días. Silencio apenas interrumpido por aplausos y la sensación de estar protagonizando una película de ciencia ficción. “’Autoportrait et le bois’ lo pinté de noche en mi taller de Normandía”, subraya Selma, quien añade: “El confinamiento nos obligó a ralentizar la velocidad a la que nos hemos malacostumbrado, y nos dimos cuenta de los altos intereses que pagamos para seguir ese ritmo frenético”.

Tamaño frenesí queda transformado, en la exposición ‘Encajar un cautiverio: 63 días que cambiaron nuestra realidad’, en una suerte de caleidoscopio de imágenes mentales que van dando forma onírica a aquel tiempo de clausura forzada.

Paco Ortí, María Cárdenas, Anna Fonollosa, Patricia Varea, Laura Salguero, Rafaela Pareja, Ana Spoon, Carlos Maiques, Jose Plá, Assad Kassad, Radiante, Luis Crespo, Juana Varela e Inés Parcero, Juan Ortí, Sergi Palau y Maria José Llergo, Inma Liñana, Pablo Vindel, Claudia Martínez, coRTarcabezas collages (Toño FM y Raúl Lago), Marea Danza y Corinne Films, Eduardo Almiñana, Toni Tordera, Alejandra de la Torre, y los ya mencionados Valencia, Tejero y Selma, son los 26 creadores encargados de asomarse a esas ventanas por las que se cuela “algo que te conmueve”, señala Valencia. La conmoción de unos días cuyo “conjunto de historias hacen un relato”, concluye Tejero. 

Libertad
Vista de la exposición ‘Encajar el cautiverio: 63 días que cambiaron nuestra realidad’. Foto: Alicia Alcantud por cortesía de La Nau.

Salva Torres    

Luis Galbis se hace con el ‘València se ilustra’

Luis Galbis, ganador del proyecto ‘València se ilustra’
Exposición en Rambleta en abril de 2021
Martes 29 de septiembre de 2020

Tras intensas deliberaciones un comité compuesto por seis expertos en artes plásticas distinguió el 18 de septiembre a Luis Galbis Fuster entre las 18 firmas participantes en el proyecto ‘València se ilustra‘ organizado por Rambleta y Cervezas Alhambra. Dicha distinción se materializará en la producción de su obra y la consiguiente exposición en Rambleta el próximo mes de abril dentro de la temporada 2020-2121.

“La decisión no fue fácil porque los 18 ilustradores son muy buenos, con perfiles muy diversos y unas propuestas de trabajo muy completas y variadas en cuanto a técnica”, dice Cristina Chumillas miembro de dicho comité. “Pero sí resultó fluida y después de hacer una primera selección entre los trabajos de Fran Mengual, Juanma Martínez, Alejandra de la Torre, Sara Luz y el propio Galbis, finalmente el jurado decidió que éste fuera el ganador”.

El artista olivense está en racha, en buena racha. “No me esperaba ganar este premio porque todos mis compañeros son estupendos, hay mucho nivel y muy buen rollo entre nosotros”. Con nueve meses por delante para preparar su exposición, un auténtico embarazo creativo, Galbis no sabe todavía cuál será la línea matriz. “Tengo que dedicar varios días a pensarlo pero lo que sí tengo claro es que los materiales sean muy variados”.

Obra de Lalo Kubala, participante en el ‘València se ilustra’ 2020. Imagen cortesía de la organización.

Esta variación ya se hace patente en su exposición ‘Entre mi casa y la mía’ que estará hasta el 16 de octubre en Lanevera Gallery (Puerto Rico, 46), una treintena de obras sobre papel y cerámica, uno de sus materiales preferidos. Participa en ‘Valéncia se ilustra’ con un trabajo sobre el Edificio Iturbi por motivos muy personales.

“Desde que vine de pequeño con mis padres a vivir a Valencia han vivido ahí”, cuenta. “He pasado gran parte de mi infancia en el Iturbi y me parece un sitio muy peculiar. Desde el diseño del edificio, el oasis que es el interior hasta el paisaje de su alrededor. Nos hemos pasado la vida con la promesa del Parque Central mientras jugábamos en las vías y al final hemos acabado amando ese paisaje”.

Galbis Fuster empezó su formación artística en la EASD de València estudiando Artes Aplicadas a la Escultura. Después estudió Bellas Artes, durante los primeros años también centrado en la escultura, pero tras conseguir una Beca Erasmus, y también a través del grabado, empezó a interesarse por la Ilustración, especializándose tras realizar el Máster en Ilustración y Diseño de la UPV. Ha trabajado como freelance para distintas marcas y grandes empresas y como Director de Arte en distintos estudios y agencias de publicidad, siempre intentando desarrollar sus propios proyectos personales. Ha ilustrado libros para Llibres de la Drassana y Editorial Sendemá y realizado exposiciones en València, Madrid y Lisboa.

El proyecto ‘València se ilustra’ cuyo objetivo es que distintos artistas afincados en Valencia dieran su visión de la ciudad surgió en 2016. “Ha funcionado como un comisariado no como una convocatoria abierta, pues se buscaban diferentes perfiles y técnicas”, explica Chumillas. “También una alternancia entre profesionales con largo recorrido y otros en sus inicios o que no fueran todavía conocidos. Y también contaba la paridad de género”.

Obra de Antonio Chumillas, participante en el ‘València se ilustra’ 2020. Imagen cortesía de la organización.

Posicionar la ilustración frente a otros artes es, asimismo, la filosofía de ‘València se ilustra’. “Lo que más me ha llamado la atención a lo largo de su desarrollo ha sido la implicación de los ilustradores”, indica Chumillas. “Previamente a la exposición se realizan tres presentaciones durante el año y los que participan en la segunda y la tercera acuden a las anteriores para ver los trabajos realizados por sus compañeros, se conocen, se animan y se apoyan. Se generan unos encuentros muy bonitos y necesarios entre ellos. Y eso hace que la exposición final donde están los 18 sea redonda ya desde el inicio”.

Organizada y producida por Rambleta y Cervezas Alhambra, la exposición ‘València se ilustra’ se inauguró el 19 de septiembre y permanecerá abierta hasta el 19 de octubre. Reúne en un mismo espacio a los 18 artistas que expusieron durante la edición 2019-2020 en  distintos barrios de la ciudad. Para asistir es necesaria la descarga de invitación que se puede hacer en la web de Rambleta www.larambleta.com.

Los 18 participantes han mostrado a lo largo del año en diferentes acciones, presenciales y online, su visión propia de la ciudad de València, representando aquellos lugares que para ellos son destacables más allá de tener una relevancia o impronta artística, patrimonial o monumental. La esencia de la ciudad a través de sus vivencias es la que queda reflejada en las ilustraciones, aquellos lugares que deben ser salvaguardados porque hablan de nuestra identidad y que hacen València diferente.

Entre los artistas: Diego Mir, Marta Colomer «Tutticonfetti», Ana Collado, Sara Luz, Lalo Kubala, Jaume Pallardó, Alejandra de la Torre, Dulce Adell «La Niña Pollo», Paula M. Rufat, Luis Galbis, Don Rogelio J, Juanma Martínez, Antonio Chumillas García ‘Tete Chumi’, Alba Casanova, Laura Rico, Sergio Montal, Fran Mengual y Julieta XLF.

Luis Galbis
Obra de Luis Galbis, ganador del ‘València se ilustra’ 2020. Imagen cortesía de la organización.

Bel Carrasco

Un políptico de sabores se lleva el Mardel

IV Convocatoria de Pintura Mardel
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 13 de noviembre de 2016

El Centre del Carme de Valencia acoge hasta el próximo 13 de noviembre la exposición de la IV Convocatoria de Pintura Mardel, con el apoyo del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. Mardel es un proyecto sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es ayudar y promocionar a jóvenes artistas. Esta iniciativa pretende dar la oportunidad a los creadores de mostrar su trabajo y acceder a una ayuda a través de premios concedidos desde un jurado cualificado e independiente, ya sea en metálico o facilitando la difusión y el conocimiento de su obra.

La convocatoria está dirigida a artistas entre 18 y 40 años, y en ella se concede un premio (dotado con 4.000€) y tres accésit. “Este año hemos decidido conceder cuatro accésit ante el éxito de la convocatoria y la calidad de los artistas que se han presentado. La exposición en el Centre del Carme muestra las obras de los 30 finalistas, entre los más de 200 proyectos que se presentaron”, explicó Amparo Martínez, en representación de la Fundación.

El jurado ha estado compuesto por José Luis Pérez Pont, director gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana; Nuria Enguita Mayo, directora de Gens Centre d’Art Valencia y editora de la revista Concreta y curadora, y por Bruno Leitao, director curatorial de Hangar – Centro de Investigación Artística de Lisboa y director del proyecto Cuatorial Clube. Como miembro del jurado, Pérez Pont señaló que “el premio busca la experimentación en el ámbito de la pintura y en este sentido las obras que hemos seleccionado van dirigidas a generar un concepto más amplio de la misma”.

Políptico de sabores, de Misha Bies Golas. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Políptico de sabores, de Misha Bies Golas. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Premios

Durante la presentación de la muestra, se dio a conocer el fallo del jurado. La obra ‘Políptico de sabores’ del artista gallego Misha Bies Golas ha sido la ganadora de esta IV edición del Premio de Pintura Mardel.

La pieza, que toma la forma de un cartel de helados, hace un ejercicio crítico acerca de la autoría de la obra de arte y, como explicó el propio artista, “el políptico de sabores habla de un pintor que aborda la pintura con sumo respeto, desde lejos, más que con miedo a mancharse, con miedo a meterse en un terreno sagrado”.

Doble paño de Verónica, de Luciana Rago. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Doble paño de la Verónica, de Luciana Rago. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Asimismo, los cuatro accésits han recaído en las obras: ‘Doble paño de la Verónica’, de la artista argentina afincada en Madrid, Luciana Rago; ‘Señales de humo’ del alicantino Pablo Bellot; ‘Cambio flúor por fama’, del valenciano Carlos Peris; ‘The evidence’, de la artista andaluza afincada en Valencia, Marina Iglesias.

Señales de humo, de Pablo Bellot, Imagen cortesía del Centre del Carme.

Señales de humo, de Pablo Bellot, Imagen cortesía del Centre del Carme.

En su obra, Luciana Rago parte de una investigación sobre pinturas canonizadas por la Historia del Arte que tiene como punto de partida la ‘Santa Faz’ (1931) de Zurbarán. Por su parte, Pablo Bellot presenta una instalación en la que muestra el estado de descomposición en la que se encuentra la sociedad y el hartazgo que le produce.

Cambio flúor por fama, de Carlos Peris. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Cambio flúor por fama, de Carlos Peris. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El valenciano Carlos Peris hace una reinterpretación de la pintura en la que “cambia fluor por fama”, una reflexión sobre el sector artístico valenciano en clave de humor.

The Evidence, de Marina Iglesias. Imagen cortesía de Centre del Carme.

The Evidence, de Marina Iglesias. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Inspirada en los fotogramas cinematográficos, Marina Iglesias en su obra ‘The evidence’ muestra unos cuerpos semienterrados y postrados en el suelo que presentan una ambigüedad: parecen ser más bien muñecos o maniquíes cuyas caras rotas se funden con el suelo, una escena que invita a ser completada en la mirada del espectador.

El resto de artistas seleccionados y cuya obra puede visitarse también en el Centre del Carme son: Gil Gijón, Aaron Sanroman, Saskia Rodríguez Araña, Manuel Antonio Suárez, Luis San Sebastián, Ángela Cuadra Casas, Juan Jose Valencia, Yann Leto , Jose Luis Cremades, Roberto Guille, Jesús Herrera Martínez, Ángel Masip, Alejandra de la Torre, Bell Fulllana, Asensio Martínez Soler, Juan Luis Fernández González, Quique Ortiz, Rubén M. Riera, Kepa Garraza Álvarez, Alexis Hernández, Cristina Santos Muniesa, Iker Lemos, Víctor Melia de Alba, Luisa Pastor, Pau Sellés Alós.

El lado decadente de las barracas

Vale por un viaje, de Alejandra de la Torre
Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Hasta el 3 de septiembre de 2016

Alejandra de la Torre (Castellón, 1983) viene a llevarle la contraria a Françoise Sagan cuando dijo aquello de que los objetos eran los amigos que ni el tiempo, ni la belleza, ni la fidelidad consiguen alterar. En su caso, el paso del tiempo sí modifica la percepción que tenemos de algunos objetos: por ejemplo, la serie de atracciones de las ferias veraniegas con sus inconfundibles barracas. Es lo que hace en la exposición Vale por un viaje, que hasta el 3 de septiembre acoge la galería Pepita Lumier de Valencia.

Lejos de presentar el bullicio de la gente, las atracciones a pleno rendimiento y la conjunción de ambas cosas como reflejo del aire festivo propio del verano, De la Torre muestra en soledad algunos de los objetos más representativos de todo ese carnaval. Hay, así, autos de choque, caballitos, lanzaderas, hinchables, fichas de diversas atracciones e incluso carteles donde se anuncia dónde sacar esas fichas en taquilla, todos ellos fuera del contexto dinámico inherente a la feria. Como la propia artista dice, le interesa esos objetos en la actitud “decadente” que “los vuelve interesantes y únicos”.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

No son objetos, a pesar de su soledad, que evoquen la naturaleza siniestra conferida por algunos autores a las máquinas. Ni siquiera los payasos, protagonistas tradicionales de ese mundo, dejarían el rastro en la obra de Alejandra de la Torre que deja el payaso Pennywise en la novela de terror It, de Stephen King. La artista castellonense se acerca a ese mundo para dejar constancia de lo que cambia la percepción de las barracas pasado el tiempo. De aquella niñez e incluso adolescencia mágica en relación con las ferias, se pasa en Vale por un viaje a las sensaciones más crudas de la edad adulta cuando hace memoria de todo aquello.

De manera que hay dos capas en la exposición: una colorista, como destilado de cierta ingenuidad primigenia, y otra más descarnada, en alusión a esa distancia o desencanto de los objetos. Esa primera capa, Alejandra de la Torre la describe así: “La feria como espacio de luz, color y diversión”. De esa otra, la artista dice: “A medida que vamos creciendo [la feria] nos muestra otra cara más castiza, sucia y mísera, que es lo que las diferencia de los parques de atracciones”. Esa parte más “cutre” (Alejandra dixit), no termina de comparecer del todo y sí, en cambio, cierto desencanto en su literalidad: objetos que han perdido su encanto, a pesar de mantener a duras penas su intenso color.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Porque colores llamativos,  fosforescentes, estridentes, hay muchos. Todos ellos a modo de maquillaje con el que la vieja actriz quisiera ocultar el paso del tiempo. Y al lado de esos colores, junto a ellos, remiendos de papel que la artista introduce mediante el collage para subrayar el carácter artificioso del mundo narrado en Vale por un viaje. De la Torre nos invita a ese viaje aparentemente luminoso, a base de intenso dulce de algodón, iconos hinchables como Bart Simpson o Bob Esponja, fichas de colores y llamativas atracciones, para mostrarnos en paralelo la pérdida de toda esa magia.

Por eso es normal que en lugar de hinchables, llame “deshinchables” las obras relacionadas con esos grandes muñecos de plástico. Porque el viaje de Alejandra de la Torre está plagado de las baldosas amarillas del cuento, en cuyo trayecto han ido perdido el encanto para devenir objetos solitarios; máquinas a falta de la ficha oportuna que las ponga en movimiento. Fichas de colores que en la obra de Alejandra de la Torre aparecen desanimadas.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Salva Torres

Keke Vilabelda gana el XIX Premio Nacional de Pintura Fundación Mainel

XIX Premio Nacional de Pintura
Fundación Mainel

El pintor valenciano Keke Vilabelda ha sido galardonado con el XIX Premio Nacional de Pintura convocado por la Fundación Mainel en colaboración con Galeria9, por el jurado formado Román de la Calle, Manuel Martínez Torán, Amparo Puig, Horacio Silva, Alicia Ventura y Jorge Sebastián.

Además de la obra ganadora, se han concedido diez menciones de honor a los artistas Diego Benéitez, Emilio Cárdenas, Juan Gil Segovia, María González Garrigues, Di+La Group (Diana Lozano y Álvaro Jaén), Almudena Millán, Natalia Ocerin, Juan Carlos Rosa Casasola, Alejandra de la Torre e Ira Torres.

La obra ‘Night Flow’ de Vilabelda podrá contemplarse junto al resto de obras seleccionadas en la exposición que se inaugurará el jueves 23 de junio a las 20 horas en la sede de la Fundación Mainel, y que permanecerá abierta al público hasta el 8 de julio de 2016, en horario de lunes a viernes 10 a 14h y de 16.30 a 20h.

Night Flow de Keke Vilabelda. Imagen cortesía Fundación Mainel.

Night Flow de Keke Vilabelda. Imagen cortesía Fundación Mainel.

Keke Vilabelda (Valencia, 1986) es licenciado en Bellas Artes por la Universitat de Politécnica de València. Completó sus estudios con un Master en Bellas Artes en la prestigiosa Universidad Central Saint Martins de Londres. Desde entonces ha expuesto su obra, tanto individual como colectivamente, en más de 10 países. Pese a su juventud, destacan en su currículum reconocimientos como el Saatchi New Sensations de Victoria House, la ayuda INJUVE a la creación joven o la Beca a la investigación pictórica de BMW. Además, Vilabelda ya había sido seleccionado por el jurado del Premio de Pintura Fundación Mainel como mención de honor en anteriores ediciones.

Con el Premio Nacional de Pintura para artistas menores de 35 años, la Fundación ha ido desarrollando una de sus líneas principales: el patrocinio y estímulo del arte más joven, contribuyendo a encauzar el talento de los creadores en esa difícil etapa de transición entre sus estudios y la profesionalización en el mercado.

El animal más político

‘And zoon politikon’ de Enric Fort Ballester
Espai d’Art El Corte Inglés de Nuevo Centro
Avenida Menéndez Pidal, 15 Valencia
Hasta el 21 de mayo de 2016

Zoon politikón es una expresión derivada del griego que significa literalmente, animal político, pero que hace referencia a la capacidad civilizadora del ser humano. Acuñada por Aristóteles, su ‘zoon politikon’ era utilizado en sus discursos para diferenciar al ser humano del animal; a pesar de que el animal tiene la capacidad de organizarse en sociedad, solo el ser humano puede relacionarse políticamente, en comunidad, por lo menos así era en las antiguas polis. Enric Fort Ballester no solo trae a colación esta expresión sino que también reflexiona sobre esa especie de ser político actual, cuestionando conceptos relacionados con la política como la transparencia o la hipocresía. Una reflexión interesante con un acento irónico muy marcado que nos sitúa a lo largo de la producción del artista.

A la entrada, a modo de juego sonoro, el artista presenta como pieza principal que titula la exposición, un video donde vemos al filósofo, sociólogo y crítico cultural Slavoj Žižek en una continua repetición de la expresión ‘so on’ o etcétera en castellano. Ese sonido repetitivo nos remite al ‘zoon politikon’ de Aristóteles. Žižek se centra en la teoría de Jacques Lacan y se caracteriza por utilizar de manera continua ejemplos extraídos de la cultura popular actual, convirtiéndose así en un personaje mediático muy reconocido por su lenguaje provocador y tosco. Las distintas actitudes y tonos en la voz de Žižek  producen confusión y monotonía en el observador. El artista trata aquí de externalizar la dificultad de romper con los sistemas de poder.

Artista explica una de las piezas durante la inauguración. Imagen cortesía de la organización.

El artista Enric Fort explicando una de las piezas durante la inauguración. Imagen cortesía de la organización.

En consonancia con el video ‘And so on’, otra pieza central en la exposición sería la escultura transparente que tomando forma de pancarta, apoya este discurso de vanos mensajes que estamos acostumbrados a escuchar, una y otra vez, todos los días. Los dibujos expuestos son para Enric Fort los documentos base de las ideas de sus acciones, una oportunidad de visualizar con breves trazos el trabajo previo del artista. Es interesante también ver como del trazo, desde ese gesto gráfico, la obra ha ido creciendo hasta convertirse en pura acción. Demostrando este sentido, no hace falta más que bajar a la planta baja del Corte Inglés, donde se encuentran los televisores en venta en diferentes expositores. Ahí, entre otras transmisiones, también podemos observar a Žižek, gesticulando un largo ‘so on’ que no va a terminar nunca.

Dentro de este marco teórico se nos presenta en EANC (Espai d’Art El Corte Inglés Nuevo Centro) la nueva exposición de Enric Fort Ballester que cerrará el ciclo anual ‘Gesto gráfico y conceptual. Del trazo a su expansión en el muro’. Como ya sabemos, año tras año, el Centro de Documentación de Arte Contemporáneo Román de la Calle de la Universidad de Valencia y la Real Academia de Bellas Artes en su apuesta por el arte contemporáneo, ha tenido el apoyo del Ámbito Cultural del Corte Inglés para llevar a cabo exposiciones de artistas jóvenes ofreciéndoles un espacio accesible a la par que profesional.

Las sinergías extraídas de este proyecto permiten que no solo podamos disfrutar del panorama artístico valenciano emergente (como ha ocurrido con artistas como Jesús Poveda, Ana Vernia, Alejandra de la Torre o Sergio Terrones, entre otros); sino también, como es el caso de Enric Fort Ballester, de esos artistas valencianos que desarrollan su trabajo en el extranjero. Desde luego, esperamos que este proyecto perdure, e incluso se contagie, y que poco a poco, el arte llegue a ser lo habitual, independientemente del lugar donde nos encontremos.

Algunos de los dibujos expuestos. Fotografía: María Ramis.

Algunos de los dibujos expuestos. Fotografía: María Ramis.

María Ramis

Pérez Pont se estrena en Las Cigarreras

Proyecto 3CMCV ‘Arte y Metamorfosis’
Centro Cultural Las Cigarreras
C / San Carlos, 78. Alicante
Hasta el 22 de mayo de 2016

El nuevo director del Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana, José Luis Pérez Pont, ha presentado la exposición del Proyecto 3 CMCV ‘Arte y Metamorfosis’, en el Centro Cultural Las Cigarreras de Alicante, donde podrá verse hasta el 22 de mayo.

Se trata de la tercera convocatoria del programa Proyecto 3 CMCV que publica el Consorcio de Museos anualmente. En ella, se seleccionan tres proyectos expositivos dotados cada uno con una ayuda a la producción de 5.000 €. Una vez realizados, los tres proyectos conforman una exposición que viaja por las tres provincias de la Comunitat. Con su exposición en Alicante, ‘Arte y Metamorfosis’ termina su recorrido.

Es la primera exposición que inaugura Pérez Pont como director del Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana. En su discurso, el nuevo director ha explicado que “el Proyecto 3 CMCV se va a mantener revisando algunos aspectos, manteniendo siempre el contacto con los artistas y con la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC)”.

Pérez Pont señaló que “estos proyectos sirven para dar apoyo al sector productivo que son los artistas. Vamos a trabajar en iniciativas que den un servicio a la ciudadanía culturalmente pero también apoyo a los artistas que son el segmento más importante y a la vez el más frágil”.

Pérez Pont, que hizo hincapié en la profesionalización de los artistas y en su participación en los concursos públicos, estuvo acompañado durante la inauguración de la muestra, por el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, Daniel Simón, la coordinadora de las Cigarreras, Miriam Gilabert además de por los artistas, Daniel Jordán y Alejandra de la Torre.

The Fool Show, de Daniel Jordan.

The Fool Show, de Daniel Jordán. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

A partir de la novela de Franz Kafka ‘La Metamorfosis’, de la que se cumplió en 2015 su centenario, los tres artistas presentan en esta exposición una obra de gran carga simbólica trabajando en diferentes disciplinas tales como pintura, escultura, instalación audiovisual o fotografía. Formalmente la exposición presenta una obra por cada artista que no se centra en una única pieza, sino en un conjunto de ellas con el objetivo tanto de transmitir su mensaje como de conocer la personalidad artística del creador.

En el caso de Hugo Martínez-Tormo, éste centra la mirada sobre el proceso de creación de la obra de arte mostrando cada fase de transformación de la misma, pasando de la pintura a la escultura a través del audiovisual. Su obra titulada ‘Tríptico’ consiste en una instalación audiovisual compuesta por tres fotografías, tres vídeos y tres volúmenes geométricos, que a su vez recuerdan a tres crisálidas.

En su obra ‘The Fool Show’ (instalación a partir de esculturas y pinturas), Daniel Jordán hace una interpretación de la novela basándose en su carácter autobiográfico. Jordán se identifica como artista con la pasión que sentía Kafka por la escritura. La transformación muestra la situación en la que se encuentra el creador, quien se siente un bicho raro por querer dedicarse a su pasión, la cual es entendida de forma cuanto menos sospechosa a ojos de la sociedad mercantil moderna.

Alejandra de la Torre.

‘El estigma del parado’, de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

La artista Alejandra de la Torre, en su obra ‘El estigma del Parado’ hace una crítica social de la situación del parado en España. A modo autobiográfico describe el proceso transformador del ser humano, del artista, con sus ilusiones, su formación y su proyección profesional, en un objeto, en un parásito de la sociedad, en definitiva en un bicho, con las esperanzas ya mermadas por el fracaso ante la falta de apoyo y de salida laboral.

De izquierda a derecha, José Luis Pérez Pont, nuevo director del Consorcio de Museos, Daniel Simón, Daniel Jordán, Alejandra de la Torre y Mariam Gilabert.

De izquierda a derecha, José Luis Pérez Pont, nuevo director del Consorcio de Museos, Daniel Simón, Daniel Jordán, Alejandra de la Torre y Miriam Gilabert.

La experiencia estética de Alejandra de la Torre

Grow Up, de Alejandra de la Torre
Espai d’Art El Corte Inglés Nuevo Centro
Hasta el 10 de abril de 2016

‘Grow Up’ es el título de la exposición de la artista castellonense Alejandra de la Torre,  presentada dentro del ciclo de apoyo a los jóvenes creadores ‘Gesto gráfico y conceptual, del trazo íntimo a su expansión en el muro’, en el Espai d´Art de El Corte Inglés Nuevo Centro. Crecer o ‘Grow Up’ es el nuevo trabajo de exploración constante de la artista en busca de ideas y espacios que terminan por fraguar el vínculo entre el propio ser/artista.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d'Art.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d’Art.

Con ‘Grow Up’, Alejandra de la Torre -Castellón de la Plana, 1983- nos invita a profundizar en un universo creativo que aflora mediante una sutil yuxtaposición de lenguajes al servicio de una iconografía. En ella, los objetos recreados y bricolados sirven de fetiche para construir y reconstruir significados en torno a lo vivido y lo vivo, evocando una memoria personal y a la vez colectiva que podemos recuperar mediante esa vida que encierran los objetos domésticos de los años 70 y 80.  Expandiéndose por el muro para conectar temáticamente las obras, el trabajo de la artista reflexiona sobre una identidad colectiva en continuo desarrollo.

Alejandra de la Torre recurre de forma natural a su bagaje en el campo del arte urbano en el estilo gráfico-plástico que nos presenta a través de diversos motivos seriados y guiños generacionales de sabor pop y revival que garantizan una experiencia estética emocional y empática.

Emociones, recuerdos y vínculos están muy presentes en la serie pictórica ‘Herencias’: pequeña colección de lienzos que condensa una meditada fusión de técnicas de dibujo y pintura como el lápiz, rotulador, pintura acrílica y spray para evocar una memoria personal y a la vez colectiva que podemos recuperar mediante la vida que encierran los objetos domésticos de los años 70 y 80.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d'Art.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d’Art.

La tarea de promoción y divulgación del arte contemporáneo valenciano más joven sigue siendo el objetivo planificado de la Sala Espai d’Art Nuevo Centro (EANC). Rebasado un sexenio de proyectos en los cuales la creatividad ha venido avalada por casi medio centenar de artistas -que en muchas ocasiones han montado la primera exposición individual de su trayectoria profesional-, esta séptima temporada pretende asentar y potenciar dicho itinerario a través de dos factores fundamentales como son la reubicación del Espai d’Art en El Corte Inglés de Nuevo Centro y una programación vinculada al Gesto gráfico en tanto que acción y pensamiento, arraigando así más allá de los márgenes del dibujo.

El ciclo incluye las obras de seis artistas valencianos, que contemplan una investigación interdisciplinar elaborada tanto desde la gestualidad pura, como situada a partir de la definición de sus propios códigos visuales, sus iconografías y sus mensajes. Conforme a todo ello, se presentan las creaciones de Jesús Poveda, Patricia March, Sergio Terrones, Alejandra de la Torre y Enric Fort, que junto a Ana Vernia, galardonada con el XVI Premio de Pintura de la Real Academia de Bellas Artes, configuran el trayecto expositivo que el Espai d’Art de El Corte Inglés de Nuevo Centro (EANC) lleva a cabo hasta junio de 2016.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d'Art.

Obra de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía de Espai d’Art.

 

Las víctimas de la crisis según Sergio Terrones

No eres tú, es un nosotros, de Sergio Terrones
Espai d’Art de El Corté Inglés de Nuevo Centro
Hasta el 28 de febrero de 2016

No eres tú, es un nosotros es el título de la exposición del  artista valenciano Sergio Terrones, que se enmarca dentro del ciclo de apoyo a los jóvenes creadores  ‘Gesto gráfico y conceptual, del trazo íntimo a su expansión en el muro’, en el Espai d´Art de El Corte Inglés Nuevo Centro. Esta exposición es el nuevo proyecto del artista de la “berdad” que quiere criticar con esta grafía los recortes en educación.

A sus 25 años Terrones vive el día a día como una transición, como un viaje donde se permite jugar con la ambigüedad del mensaje. Su arte bebe del lenguaje graffitero de la estética del 68, el cual ha utilizado en las calles pero que ahora se propone introducir en la sala de exposiciones. El artista valenciano escenifica los malabarismos de la gente joven para poder llegar a final de mes, con dificultades pese a su alta capacitación profesional. Además, escenifica una “pluralidad donde vernos reflejados y reflejadas, porque víctimas de la crisis hemos sido todos y todas, no sólo tú”.

El trabajo de Sergio Terrones (Valencia, 1990) desmonta, subvierte y por lo tanto increpa a la sociedad dominante y con ello al poder, afirma la crítica de arte Irene Ballester, coordinadora de la sección Arte y Feminismo. No deja indiferente frente a lo normativo, frente a la ignorancia y tampoco frente al contexto de crisis que nos rodea. Sus pilares artísticos los conforman la obra de Robert Longo y Juan Genovés, cuyos puntos en común, considera Ballester, conforman la imaginería de los desastres a través de características cinematográficas.

Sergio Terrones, a la izquierda, delante de una de sus obras. Imagen cortesía de Espai d'Art.

Sergio Terrones, a la izquierda, delante de una de sus obras. Imagen cortesía de Espai d’Art.

Los protagonistas de su trabajo surgen del poder real de la línea que viene de la mano, la misma que incardina su obra entre la representación tradicional y entre lo abstracto, ofreciéndonos una lectura diferente de la realidad. Su obra, por tanto se muestra como una bofetada ante lo real, donde lo tradicional y lo cotidiano, es desmontado, concluye Irene Ballester.

La tarea de promoción y divulgación del arte contemporáneo valenciano más joven sigue siendo el objetivo planificado de la Sala Espai d’Art Nuevo Centro (EANC). Rebasado un sexenio de proyectos en los cuales la creatividad ha venido avalada por casi medio centenar de artistas -que en muchas ocasiones han montado la primera exposición individual de su trayectoria profesional-, esta séptima temporada pretende asentar y potenciar dicho itinerario a través de dos factores fundamentales como son la reubicación del Espai d’Art en El Corte Inglés de Nuevo Centro y una programación vinculada al Gesto gráfico en tanto que acción y pensamiento, arraigando así más allá de los márgenes del dibujo.

El ciclo incluye las obras de seis artistas valencianos, que contemplan una investigación interdisciplinar elaborada tanto desde la gestualidad pura, como situada a partir de la definición de sus propios códigos visuales, sus iconografías y sus mensajes. Conforme a todo ello, se presentan las creaciones de Jesús Poveda, Patricia March, Sergio Terrones, Alejandra de la Torre y Enric Fort, que junto a Ana Vernia, galardonada con el XVI Premio de Pintura de la Real Academia de Bellas Artes, configuran el trayecto expositivo que el Espai d’Art de El Corte Inglés de Nuevo Centro (EANC) lleva a cabo hasta junio de 2016.

El artista Jesús Poveda inició el ciclo el pasado septiembre con la exposición Mecanismos gráficos: visiones de los nuevos medios, en noviembre expuso Patricia March con la muestra El ruido del silencio y en diciembre la ganadora del XVI Premio Nacional de Pintura Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, Ana Vernia,  expuso su pintura con la exposición La oportunidad de las moscas. Ahora es el turno de Sergio Terrones.

Sergio Terrones junto a una de sus obras. Imagen cortesía de Ademuz Espai d'Art.

Sergio Terrones junto a una de sus obras. Imagen cortesía de Espai d’Art.

Ana Vernia y su oportunidad de las moscas

La oportunidad de las moscas, de Ana Vernia
Espai d’Art de El Corte Inglés de Nuevo Centro en Valencia
Hasta el 17 de enero de 2016

La oportunidad de las moscas es el título de la exposición de la artista valenciana Ana Vernia, que dentro del ciclo ‘Gesto gráfico y conceptual, del trazo íntimo a su expansión en el muro’, se exhibe en el Espai d´Art de El Corte Inglés Nuevo Centro, que dedica la nueva temporada de apoyo a los jóvenes creadores. Esta exposición es el nuevo proyecto de la artista tras ser galardonada con el XVI Premio Nacional de Pintura de la Real Academia de San Carlos de Valencia patrocinado por Ámbito Cultural de El Corte Inglés.

La obra de Ana Vernia (Burriana, 1976) analiza sus experiencias personales y luego se asoma al mundo exterior, comprobando así cómo forma parte de éste. Observa y sabe captar cómo el conjunto de vivencias de cada individuo se traducen, en muchas ocasiones, en una vivencia colectiva de la que todos somos partícipes. Escucha el zumbido generalizado, el batir de millones de alas y el frote de innumerables patas, que se repite en todas las partes del mundo, porque personas, como moscas, hay en cada lugar, y todas tienen similares inquietudes y deseos.

A través de La oportunidad de las moscas, Vernia nos invita a despertar y mirar a nuestro alrededor. “Cuando se contempla las obras de Ana esas dentaduras de tiburón histórico (…) te muerden los ojos porque esa es su manera de recordarte que todavía sigues vivo”, describe Ramón Palomar.

Ana Vernia, durante la inauguración de su exposición 'La oportunidad de las moscas'. Imagen cortesía de Espai d'Art El Corte Inglés Nuevo Centro.

Ana Vernia señalando una de sus obras durante la inauguración de la exposición ‘La oportunidad de las moscas’. Imagen cortesía de Espai d’Art El Corte Inglés Nuevo Centro.

La tarea de promoción y divulgación del arte contemporáneo valenciano más joven sigue siendo el objetivo planificado de la Sala Espai d’Art Nuevo Centro (EANC). Rebasado un sexenio de proyectos en los cuales la creatividad ha venido avalada por casi medio centenar de artistas -que en muchas ocasiones han montado la primera exposición individual de su trayectoria profesional-, esta séptima temporada pretende asentar y potenciar dicho itinerario a través de dos factores fundamentales como son la reubicación del Espai d’Art en El Corte Inglés de Nuevo Centro y una programación vinculada al Gesto gráfico en tanto que acción y pensamiento, arraigando así más allá de los márgenes del dibujo.

Esta actividad de promoción de los artistas jóvenes es una muestra de la efectiva colaboración entre instituciones, pues Ámbito Cultural de El Corte Inglés, el Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani «Romà de la Calle» (CDAVC) de la Universitat de València, y la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos están implicadas en esta labor cultural al servicio de la sociedad valenciana.  En esta dinámica constructiva se incardinan también las miradas, respuestas y expectativas de los artistas invitados a participar.

La programación estructurada para esta nueva temporada 2015-16 se abre a las posibilidades del gesto gráfico como una acción que el dibujo, de modo sustancial, incorpora en términos expresivos, pero igualmente es capaz de ampliar hacia la plasmación de ideas superando así tanto el soporte tradicional como el espacio habitual. Narraciones, relatos, denuncias y experiencias muestran un repertorio de opciones que irían desde lo más intimista y privado, a materializarse sobre el muro, proponiendo otros significados, sugiriendo nuevas percepciones o planteando aportaciones conceptuales en línea con la reflexión que el arte es capaz de generar.

Teniendo presente las líneas estéticas previas, este nuevo ciclo  expositivo, titulado ‘Gesto gráfico y conceptual, del trazo íntimo a su expansión en el muro’, está exhibiendo las obras de seis artistas valencianos, los cuales contemplan una investigación interdisciplinar elaborada tanto desde la gestualidad pura, como situada a partir de la definición de sus propios códigos visuales, sus iconografías y sus mensajes.

Conforme a todo ello, se presentan las creaciones de Jesús Poveda, Patricia March, Sergio Terrones, Alejandra de la Torre y Enric Fort, que junto a Ana Vernia, galardonada con el XVI Premio de Pintura de la Real Academia de Bellas Artes, configuran el trayecto expositivo que el Espai d’Art de El Corte Inglés de Nuevo Centro (EANC) lleva a cabo hasta junio de 2016. El artista Jesús Poveda inició el ciclo el pasado septiembre con la exposición Mecanismos gráficos: visiones de los nuevos medios y en noviembre ha expuesto Patricia March con la exposición El ruido del silencio.

Ana Vernia delante de una de sus obras. Imagen cortesía de Espai Ademuz.

Ana Vernia delante de una de sus obras de la exposición ‘La oportunidad de las moscas’. Imagen cortesía de Espai d’Art El Corte Inglés Nuevo Centro.