Rebeca Valls. La Ternura

#MAKMAEscena
La Ternura‘, de Alfredo Sanzol
Dirección: Rebeca Valls
Ayudante de dirección: Laura Romero
Intérpretes: Rebeca Valls/Laura Romero, Jordi Ballester, Diego Braguinsky, Paloma Vidal, Bruno Tamarit y Paula Braguinsky
Produccción: Olympia Metropolitana y El Punt de la I
Teatro Talia
Caballeros 31, València
Hasta el 28 de junio de 2026

La guerra de los sexos es tan vieja como la humanidad. Una guerra con periodos de paz muy placenteros que enfrenta a dos seres idénticos en unas cosas y completamente distintos en otras que, a veces, tienen la fortuna de complementarse. Otras, no. Mujeres que no soportan a los hombres y los añoran cuando no están. Hombres que detestan a las mujeres y no pueden vivir sin ellas.

Entre los hirientes chispazos que provocan los roces y la cálida hoguera de la pasión se extiende un amplio abanico de sentimientos que han inspirado a músicos y poetas. La ternura es uno de ellos. Y de eso habla el texto dramático de Alfredo Sanzol, ‘La Ternura‘, Premio Max al mejor espectáculo teatral 2019, la firme apuesta primaveral de Olympia Metropolitana que llega al Teatro Talia de València, hasta el 28 de junio, bajo la dirección de Rebeca Valls, quien interpreta, igualmente, a uno de los personajes.

Ambientada en el siglo XVI, la obra cuenta las peripecias de la Reina Esmeralda y sus dos hijas, la Princesa Salmón y la Princesa Rubí, obligadas por el rey Felipe II a embarcarse en la Armada Invencible rumbo a Inglaterra para que las jóvenes contraigan matrimonio con nobles locales una vez culminada la supuesta invasión de la isla.

La situación incomoda a Esmeralda, que odia a los hombres por haberla oprimido toda su vida, desea un destino diferente para sus hijas, y cuando se aproximan a las costas inglesas, usando sus poderes mágicos provoca una tempestad que hace naufragar a la flota armada.

Las tres mujeres se trasladan a una isla paradisíaca, donde piensan instalarse, alejadas del mundanal ruido, pero no tardan en descubrir que tienen compañía: un hombre llamado Leñador Marrón y sus dos hijos, Leñador Verdemar y Leñador Azulcielo, que escaparon de la civilización para evitar la presencia de las mujeres, a las que el padre y el mayor de los hijos consideran seres dañinos y peligrosos.

Esmeralda, Salmón y Rubí deciden disfrazarse de guerreros de la Armada para protegerse de los que consideran peligrosos. Tras una serie de equívocos, enredos y situaciones rocambolescas, se termina desvelando la verdadera identidad de las mujeres y, a pesar de la inicial resistencia de Esmeralda y Cazador, el amor triunfa entre sendas parejas de vástagos, que finalmente abandonan la isla, mientras padre y madre permanecen en ella, vislumbrándose la posibilidad de que venzan sus mutuos recelos.

«Esta obra es un regalo porque el público, además de divertirse a lo largo de las dos horas que dura, experimenta una suerte de transformación se lleva algo de su espíritu a casa», dice Rebeca Valls, que interpreta a la Reina Esmeralda en alternancia con Laura Romero, ayudante de dirección.

«Entre Laura y yo hemos puesto el montaje en marcha. El hecho de ser las dos actrices nos es muy útil para trabajar con los actores. Lo más delicado ha sido respetar la fina línea que separa lo real de lo fantástico en lo que es una especie de cuento para adultos, una comedia desde la verdad que tiene que calar en el espectador. De hecho, en las funciones previas pudimos comprobar que, tras las risas, la emoción embargaba a muchos espectadores. La obra nos enseña que, en nuestro tiempo, ser tiernos y vulnerables es una opción muy valiente».

Impregnada del espíritu shakesperiano, ‘La Ternura‘ recuerda a títulos como ‘La Tempestad’, ‘El sueño de una noche de verano’, ‘Noche de Reyes’ o ‘Lo que gustéis’. «Shakespeare está presente en los juegos del lenguaje, las metáforas, los cambios de identidad, la magia, con un lenguaje lleno de metáforas y comparaciones. Los personajes expresan sus emociones de manera descarnada y son extremos en sus pasiones», afirma Valls, que lleva siete años como directora y actriz en el equipo de Olympia Metropolitana, lo que, además de un estabilidad económica, le permite «crecer como creadora con cada proyecto».

Alfredo Sanzol define su obra como «una comedia romántica de aventuras en la que intento contar que no nos podemos proteger del daño que produce el amor; que, si queremos amar, nos tenemos que arriesgar a sufrir; y que tampoco los padres pueden proteger a los hijos del sufrimiento de la existencia porque eso pone en peligro la vivencia de una vida plena».

‘La Ternura’ habla de la fuerza y de la valentía para expresar amor. «La ternura es la manera en la que el amor se expresa», dice el dramaturgo. «Sin ternura, el amor no se ve. La ternura son las caricias, la escucha, los pequeños gestos, las sonrisas, los besos, la espera, el respeto, la delicadeza. Una sociedad sin ternura es una sociedad en guerra. Por eso, si no eres tierno, por mucho que le digas a alguien que le amas, te arriesgas a que te diga: “¡Pues no se nota!”», concluye Alfredo Sanzol.