María Albiñana. Cinema Jove

#MAKMAAudiovisual
Entrevista a María Albiñana
Directora de Cinema Jove
Festival Internacional de Cine de València
Del 19 al 27 de junio de 2026

María Albiñana, ahora al frente de Cinema Jove, compagina su carrera de actriz con la de dirigir un festival de cine por el que siente un gran cariño, el mismo que sienten cuantos lo siguen desde hace años, aunque sus organizadores –en este caso, el Institut Valencià de Cultura (IVC)– vengan arrojando dudas sobre él, no en cuanto a su durabilidad –que ahí están ya sus 41 ediciones–, sino con respecto a las condiciones que ofrecen para llevarlo a cabo.

Con un contrato hasta septiembre, que espera alargarlo en el tiempo, dadas las manifestaciones de los responsables institucionales encantados con su trabajo, Albiñana diríase que, como señalara Virginia Woolf, no quiere saber nada de la paz que se alcanza evitando la vida. Ella –basta iniciar la conversación– prefiere subirse a lomos de esa vida, por muchas sombras que la amenacen.

En esto, parece seguir el consejo de Katherine Hepburn, actriz como María Albiñana y, como ella, sabedora de que lo primero es trabajar sintiendo el placer que dicho trabajo le proporciona a uno mismo, porque esa es la única manera de estar seguro de que al menos alguien está satisfecho. De ahí la prístina manera que tiene de afrontar un festival que, como bien dice, no depende solo de ella, sino de la dirección de un IVC “que va cambiando”.

De hecho, el mismo día en que se realizaba esta entrevista, saltaba la noticia del cese “por decisión propia” de Álvaro López-Jamar, director del IVC, entidad responsable del festival que añade otra muesca al tortuoso devenir de un certamen que, parodiando a Pirandello, sigue en busca de un autor que lo comprenda.

María Albiñana, directora de Cinema Jove, en el despacho donde se realizó la entrevista. Foto: Fernando Ruiz.

Tras tu nombramiento al frente de Cinema Jove y en distintas ruedas de prensa has puesto especial hincapié en la idea de atraer al festival al gran público. ¿A qué público te refieres y cómo se hace eso?

A ver, tengo que aclarar dos cosas. Primero, que esa es la gran pregunta, pero no solo para Cinema Jove, sino para todos los festivales. Y, segundo, que cuando yo me presento para este puesto, mi proyecto no es para tres meses, sino para dos años, y uno de mis temas es, sin duda, este, algo que no es que vaya a solucionar en tres meses, porque es imposible.

Pienso que se necesita continuidad para que la ciudad se una a Cinema Jove. Y eso en poco tiempo no se puede hacer, porque se trata de trabajar con los comercios locales y demás, y que la institución, que tiene sus normas, reglas y leyes, te diga si se puede hacer. Es complicado.

Tú puedes invertir más en marketing, pero esa inversión no solo es cuestión del presupuesto del festival, sino del Institut Valencià de Cultura (IVC), porque Cinema Jove es del IVC, que también tiene otros muchos eventos. Entonces, bueno, pues igual hay que preguntarse a qué le quieres dar más visibilidad.

Lo que está claro es que requiere de muchísima comunicación, muchísimas redes sociales, para intentar involucrar a toda la parte extranjera que, por ejemplo, yo echaba en falta. Hay que tener en cuenta que Cinema Jove es un festival de carácter internacional.

Las galas, por ejemplo, este año van a ser trilingües, se traducirán todas las mesas redondas y, para atraer a la gente desde la calle, hemos vuelto a colocar un stand fuera, algo que, estoy convencida, a Carlos Madrid le hubiese encantado tenerlo todos los años, pero es que hay unas normas que impiden a veces ponerlo. Y cuando me den más tiempo, pues igual puedo hacer más cosas.

“Hemos trabajado con mucha presión de tiempo”; “el recorte presupuestario tampoco ayuda”. Son frases pronunciadas, en diferentes momentos, por los dos anteriores directores del festival, Rafael Maluenda y Carlos Madrid. La historia se repite, ¿no?

En este sentido, me han dicho que soy la segunda en tener la edición más complicada. Rafa Maluenda lo tuvo muy difícil porque la licitación se le cayó, y ahora parece que soy yo la que peor lo tengo.

El tiempo que necesitamos para desarrollar en condiciones el festival parece que no se da. Y eso no depende de ni de mí ni de Rafa ni de Carlos; eso dependerá del IVC, organismo en el que han estado muchos políticos y de colores diferentes. Entonces, yo creo que Cinema Jove crecerá en función de lo que el IVC quiera que crezca.

No depende de poner a un director o a otro, que también, porque se le dará un aire u otro, pero estoy convencida de que todos queremos lo mismo, o sea, impulsar un festival que nos gusta y al que todos le tenemos cariño. En este sentido, queremos que el festival avance, pero se alcanza un momento en el que llegas hasta donde llegas.

El tema del contrato de quienes dirigís Cinema Jove también tiene su larga historia de dificultades burocráticas que, aun hoy, sigue sin resolverse. ¿Con la Administración hemos topado?

Mi contrato acaba en septiembre y está la intención de renovarlo, pero yo no sé nada más. En España en general tenemos un gran problema con la Administración pública, con la que, efectivamente, se choca a diario desde la parte artística. En Australia, por ejemplo, que es un país que conozco mucho, la subvención no te la dan cuando ya has rodado, sino antes. Presentas un proyecto y te dicen: “Esto vale la pena y, toma, te doy el dinero”. Porque, si no, como pasa aquí, tenemos que pedir préstamos hasta que te llegue después la subvención.

A mí esto me parece absurdo, pero esto es una cosa no solo del IVC, sino que es una cosa general de España. Y luego, además, de se debería tener un director para el festival durante todo un año, al igual que un equipo, no quizás de cincuenta personas a la vez, pero sí un mínimo de equipo para hacer todo lo que conlleva un festival.

Folletos del programa de Cinema Jove, con María Albiñana al fondo, durante la entrevista. Foto: Fernando Ruiz.

Hablando de tu proyecto para Cinema Jove, ¿cuáles son sus líneas maestras?

El otro día alguien me preguntaba si esta edición de Cinema Jove iba a ser una edición puente, continuista, y yo digo: “Edición puente o continuista, llamarla como queráis, da igual, porque lo cierto es que los puentes son necesarios para ir de un sitio al otro”. De manera que no pasa nada por ser continuista.

Nadie va a desmontar nada ni es cuestión de que nada de lo anterior sirviera, pero sí creo que este año, en el poco tiempo que se me ha dado, fomentar la parte de industria, por ejemplo, es importante. Los Cinema Jove Mix están destinados a los profesionales de la industria, y hemos tenido un éxito de gente; lo tenemos lleno hasta arriba, o sea, que eso es estupendo.

Además, tenemos un jurado internacional y nacional muy potente, al que pienso que no se le saca suficiente partido, además de contar con directores muy prestigiosos que han venido aquí con sus películas otros años. Entonces, qué pena que no nos cuenten más cosas, ¿no? Si ellos son el futuro del audiovisual internacional, nos tendrían que contar cómo lo hacen. Este año, esa parte de la industria la vamos a poder ver más, o sea, lo he podido trabajar un poquito más.

También apuestas por atraer a los más pequeños con Cinema Kids.

Me interesaba mucho la parte de los niños; fomentar el cine en las edades más tempranas. Yo lo que quiero es que vengan, porque de los 3 a los 9 años, son edades poco frecuentes en la Filmoteca y tienen que venir. La Filmoteca la tenemos aquí, en València, y hay que promocionarla.

Esa primera experiencia infantil de ir al cine la tenemos casi todos. Y habrá luego quien, fascinado por ello, quiera seguir indagando en lo que ofrecen las películas, ¿no?

Eso espero, eso espero. Y, además, no es solamente que venga el niño, es que ese niño viene con su hermano, con su madre, con su padre, con su abuela. O sea, de repente, hay una familia entera que viene a Filmoteca. Se trata de crear sinergias. El éxito de un festival no reside solo en mostrar las mejores películas, sino en crear ese tipo de sinergias.

También echaba en falta, por ejemplo, la unión entre las secciones oficiales. Eso para mí era primordial. Espero poder unificarlo todo un poco más, vinculando Pro Market y Curt Creixent con el resto de la programación.

Ya le hemos dado también una vuelta al Encuentro Audiovisual de Jóvenes y las residencias las hemos modificado un poco para que se conviertan en una experiencia mucho más cercana a lo profesional, porque tú al festival no solamente vas a ver cine, sino que, en muchos casos, vas también a vender y a generar trabajo. Y esto es una parte importante de nuestra profesión.

Cuando has hablado de crear puentes entre las diferentes secciones, también esto va ligado a trazar puentes con lo que han hecho quienes te han precedido en el cargo y, en este sentido, no has tenido ningún problema en manifestarlo.

Pero es que lo contrario es absurdo, porque Cinema Jove lleva 41 años. Yo vengo a aportar mi granito de arena y la persona que venga después espero que no se lo cargue todo y vaya añadiendo nuevas cosas. Eso es lo bonito de Cinema Jove, que todos vamos sumando.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por CINEMA JOVE (@cinemajove)

Tú fuiste espectadora de Cinema Jove, luego te hiciste cargo de la sección de series y ahora diriges el festival. ¿Qué echas de menos?

Tenemos que estar mejor proyectados a nivel internacional, aunque esa parte internacional no solamente viene de la imagen que damos hacia fuera, sino que también tiene que ver con la imagen que damos desde aquí. Me importa mucho que todo el festival sea trilingüe.

Yo cuando voy a otros festivales, y he ido de actriz y de directora, ¿en qué idioma te manejas? Pues en inglés. Entonces, aquí todas las sesiones tienen que estar traducidas, o casi todas, así como las galas, al menos gran parte. Y, claro, estamos en València, de manera que el valenciano estará también muy presente.

¿Qué impacto mediático tiene Cinema Jove en el ecosistema cultural y económico tanto dentro como fuera de la Comunitat Valenciana?

No solamente en medios. Además, no creo que sea solo cuestión de publicidad, sino que cuando vas a otros festivales se sepa lo que es Cinema Jove. No puede ser que, con 41 años, llegues a un festival, digas que vienes de Cinema Jove y te pregunten: “¿De dónde?”. Eso no puede pasar.

¿Y eso sigue pasando?

Algunas veces pasa. También es verdad que cuando dices Valencia International Film Festival cambia un poco, pero igual a Cinema Jove no lo acaban de integrar, a nivel de fuera hablo, ¿eh? De manera que igual tienes que contar con buenos embajadores y, para eso, volvemos al principio: has de contar con un equipo.

Tú solo no puedes ir a todo; no eres Dios. Hay que tener embajadores que vayan a otros festivales, que vean, que hablen, que hagan networking. El festival no solamente ocurre en junio, sino que tiene que ocurrir durante todo el año. Y no solo en València, sino en otras partes de España y de fuera.

Tú has presentado tu proyecto, lo quieres lógicamente desarrollar y la institución lo sabe. ¿Están por la labor? ¿Están dando pasos para que eso sea efectivo?

Sí, yo creo que eso es lo que quieren, si no, no me habrían seleccionado. El proyecto gusta, de la misma forma que considero que toda València se debería de volcar, porque aún me encuentro gente diciéndome: “¿Pero Cinema Jove cuándo es?”. ¿Cómo que cuándo es, si llevamos ya 41 años haciéndolo? Hay algo ahí que falla. El qué, no lo sé. Voy a intentar descifrarlo.

Y, luego, también está lo que te digo: que hay una parte que podemos hacer desde aquí, pero Cinema Jove no depende de mí, sino de la dirección de un Institut Valencià de Cultura (IVC) que va cambiando, siendo conscientes que para dirigir un festival y que tenga un sello determinado hace falta tiempo, al igual que son conscientes de que, ya para empezar, como he dicho antes, el contrato es precario de tiempo.

María Albiñana, pensativa, en un momento de la entrevista. Foto: Fernando Ruiz.

¿Y eso se lo has hecho saber? ¿Se lo has preguntado?

¿Qué vas a preguntar? ¡Si es que no sé ni siquiera si hay veces que depende exclusivamente de ellos! O sea, vuelvo a lo mismo: creo que hay un gran problema con la Administración pública y que para cambiar eso no depende tan solo del IVC, sino de instancias superiores y mucho más grandes.

Hablando de la programación y sin que tengas que decantarte por alguna película en detrimento de otras, ¿cuáles son, al menos, esas diferentes sensibilidades que has comentado están dentro de esa programación?

Creo que hay muy buenos largometrajes y elegirlos ha sido muy difícil, algo que nos ha pasado también con los cortos. Ha sido complicado, porque lo que tenía claro es que quería coger lo mejor de lo mejor, y lo que sí que hemos intentado el equipo es que fueran trabajos muy diferentes unos de otros; que haya cosas como más experimentales, con una sensibilidad, digámoslo así, muy artesanal, y luego otras películas no quiero decir de corte comercial, sino a nivel estructural más convencionales o de narrativas más asequibles. Y, desde luego, sin perder de vista nunca la calidad, porque eso era primordial en todas las secciones.

Hablemos de la película inaugural, ‘The Patron’, de Julia Thelin, que así, a bote pronto, leyendo su argumento [la historia sigue a una limpiadora que, accidentalmente, se hace pasar por un influyente mecenas del arte, desencadenando una espiral de mentiras y situaciones tensas], me venía a la mente ‘Parásitos’, de Bong Joon-ho.

Sí, sí. Mira, no lo había pensado, pero algo de eso hay. Es la película inaugural porque hemos considerado que quizá era esa una película que podría entrarle muy bien a casi todas las personas que se quieran pasar por Cinema Jove y que, viéndola, puedan sentirse atraídos a seguir el resto de la programación. Creo que es un buen aperitivo para ir abriendo boca.

Y cuenta la historia de una chica que piensa: “Qué pasaría si yo mintiese sobre mi vida y, continuando con esa mentira, hacia dónde me llevaría”. Y eso es lo que hace la protagonista [Carla Sehn], que es divina y además viene a la inauguración.

Abundando un poco más, es la historia de una chica de clase baja que limpia casas y a la que le gusta mucho el arte, iniciando una serie de mentiras que lleva muy al límite. Y es ahí donde pienso que la liga un poco con ‘Parásitos’. La actriz tiene un poder fascinante. Estamos hablando de cine con mayúsculas.

María Albiñana, directora de Cinema Jove, en un momento de la entrevista con Salva Torres. Foto: Fernando Ruiz.

En este sentido, ¿qué es para ti el cine? ¿Qué es lo que buscas en él?

Es que yo me dedico a esto. Ya no es solamente ver cine, sino hacerlo contando historias. O sea, eso es lo que hago, lo que me gusta, y nunca me he planteado ser otra cosa. No sé, es como algo muy orgánico que vive dentro de mí. Yo descubrí desde muy pronto que me iba a dedicar al mundo de cine. Me encanta contar historias.

Y me gusta mucho, y eso sí que lo he descubierto más de mayor, el organizar las historias: cómo pongo las piezas para que salgan los proyectos uniendo a la gente. Eso me encanta. Cuando alguien viene con un proyecto que tenía guardado, le digo: “Espérate, ¿quieres hacer coproducción? Pues es que conozco a no sé cuántos y os podéis juntar”.

O sea, el hacer de puente me gusta mucho, que es, precisamente, lo que también voy a intentar hacer en Cinema Jove con las secciones y entre secciones. Y quiero, además, que en algún momento nos pase que quien haya participado en Cinema Jove venga un día y diga: “Toma, una película de sección oficial en la que hemos hecho una coproducción fruto de aquel corto con el que vine hace tres años, tras juntarme con este otro de una serie”. Eso sería mi sueño.

Greta Gerwig, a la que dedicáis una retrospectiva en Cinema Jove, es, además de actriz, directora, entre otras, de ‘Barbie’. ¿Te interesaba mostrar esa doble faceta?

Sí, de hecho, si te das cuenta, la elección que hemos hecho tanto del Premio Luna de Valencia como de la joven Greta Gerwig no se limita al de un perfil exclusivamente relacionado con la dirección, sino que son guionistas y han hecho otros formatos. Félix Sabroso ha servido hasta para el teatro y ha hecho formato de entretenimiento. Yo creo que la realidad de la profesión es que tienes que ser 360 grados y, cuanto más lo seas, más te nutre.

Greta Gerwig ha llegado a manifestar su inquietud por el hecho de ver en la gran pantalla a muchos actores ya muertos. El famoso reino de las sombras de Maxim Gorki. ¿Sientes tú algo parecido?

Yo no tengo esa sensación, pero sí que, por ejemplo, con la elección de Greta Gerwig, tenía muy claro que, justamente por eso que dice ella, hemos cogido una directora que antes de los 40 ya ha hecho un montón de cosas y que está ahora muy vigente.

Entonces, por lo menos, antes de que muera ya hemos hecho un ciclo de ella y no va a pasar que cuando fallezca le hagamos un ciclo homenaje. Además, hablamos de alguien que es un referente a nivel industrial, no solamente a nivel actoral, sino para directores y guionistas.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por CINEMA JOVE (@cinemajove)

Siguiendo con Greta Gerwig, trabajó con Woody Allen en ‘A Roma con amor’ (2012), algo de lo que dice haberse arrepentido tras las acusaciones sexuales vertidas contra él. ¿Qué te parece la fiebre de juicios sumarísimos que inundan las redes sociales saltándonos la presunción de inocencia?

Es muy difícil esto que preguntas, porque yo no soy Greta Gerwig, que está en un punto en el que yo no estoy. No lo sé, creo que es algo muy personal y hay veces que quieres seguir trabajando y te tienes que posicionar, mientras que hay otra gente que no lo hace.

No sé, creo que esto son decisiones que cada uno toma en el camino y esta profesión es muy larga o muy corta. Pero lo que sí sé es que un día te encuentras a uno aquí, y piensas que no lo vas a volver a ver, y al día siguiente está en otro sitio que te hace falta. Es que la vida es muy larga.

¿Cómo has vivido la noticia de los cinco millones destinados a una producción de Disney por parte de la Generalitat? El sector audiovisual piensa que es un gasto y ellos lo entienden como una inversión. ¿Cómo lo veis quienes estáis dirigiendo, ya sea una película o, como es ahora tu caso, un festival de cine, sufriendo recortes o diversos problemas económicos, mientras, de repente, hay producciones a las que se les da una enorme cantidad de dinero?

Creo que ese dinero no se ha dado desde el IVC, sino desde la Generalitat. En cualquier caso, yo nunca he pedido una subvención al IVC, pero yo si fuese de las que lo piden habitualmente pues, claro, estaría cabreada, cómo no vas a estarlo. Pero, bueno, yo no tengo toda la información. ¿Que entiendo el cabreo? Claro que entiendo el cabreo. Pero no sé muy bien las razones que hay detrás de todo ello.