“El bodegón y el objeto son mi leitmotiv”

‘IVÁN ARAUJO’
Museo del Ruso. Espacio de Arte Contemporáneo
Capitán Julio Poveda 21, Alarcón (Cuenca)
Septiembre-octubre de 2018

Grabador, pintor y escultor, Iván Araujo (Madrid, 1971) muestra su obra más reciente en el Museo del Ruso de Alarcón y ultima ya las próximas presentaciones de sus libros de artista y libros objeto, que tendrán lugar en el Festival ConFusion de Benimaclet (del 19 al 21 de octubre en el espacio Doce Islas Benimaclet ‘Libros Inquietos’) y en el Festival del Libro SINDOKMA (del 25 al 28 de octubre en el Centre Cultural La Nau) en Valencia.

Talento desbordante, mucho trabajo en el estudio y una personalidad arrolladora que escapa a cualquier quiebro o desaliento son premisas que subyacen bajo una obra de fuerte arraigo, teñida de influencias elegidas y queridas, de rigor y coherencia, que nos acerca al lirismo más sutil por el camino del recuerdo y la nostalgia.

Hablamos en esta entrevista con el artista de sus comienzos en el mundo de la pintura, de sus influencias, trayectoria, pasión por el grabado… y de sus proyectos más inmediatos.

Iván Araujo. MAKMA

¿Cómo fueron tus inicios en el mundo del arte?

Cuando era pequeño, disfrutaba con mi padre de los ratos en los que él iba a pintar acuarelas al campo, hacíamos apuntes juntos y todo esto me permitió crecer en un ambiente de gusto por la pintura, el dibujo y por el arte en general. Disponía de materiales a mi alrededor y me pasaba las horas pintando en cuadernos y yendo a ver exposiciones de arte.

¿Tuviste claro siempre que querías estudiar la carrera de Bellas Artes?

Mi decisión de matricularme en Bellas Artes fue tardía, ya que en principio pensaba estudiar arquitectura por tradición familiar, pues mi padre y varios de mis tíos eran arquitectos. Justo en mi último año antes de comenzar la universidad decidí ingresar en Bellas Artes. Mi apuesta fue clara: desde pequeño había sentido la necesidad de hacer cosas con las manos y me fascinaba dibujar. Quería tener un contacto más directo con la obra que el que podía darme el mundo de la arquitectura, donde el proyecto y dirección de obra te alejan mucho de la creación pura; lo había visto miles de veces con mi padre. Con el tiempo descubrí que fue una decisión muy acertada, puesto que yo necesito tener un control de principio a fin del proceso creativo y concentrarme en una obra más íntima, cercana y abarcable como la que puedes realizar en tu taller. Además, me involucro mucho físicamente, para lo cual me es indispensable elegir la técnica y el material adecuado, dotándolos de las cualidades expresivas y conceptuales que deseo para cada pieza.

Elegiste la especialidad de grabado, que está presente siempre en tu trabajo, ¿qué te aporta esta técnica?

El grabado ha condicionado absolutamente mi forma de trabajar en cualquier disciplina artística, puesto que mi formación y posterior desarrollo profesional se han centrado, en gran parte, en esta técnica. Ya en la Facultad de Bellas Artes de Madrid, mientras estudiaba la carrera, trabajaba para pagarme los estudios en distintos talleres profesionales de grabado y estampación. Esto me hizo adquirir muchísima técnica y oficio. Cuando me licencié y mientras estudiaba mi doctorado en dibujo contemporáneo, trabajé cinco años en Ediciones Benveniste, donde realicé obra gráfica para grandísimos artistas nacionales e internacionales. Posteriormente me saqué una plaza de profesor asociado en la Facultad de Bellas Artes de la UCM (Madrid), en grabado calcográfico. Tras tres años dando clases decidí dejar la facultad y montar mi propio estudio de grabado. Desde 2001, realizo mi propia obra gráfica y la de otros artistas, compatibilizándola con la obra original. La forma en la que afronto la creación de un grabado me ayuda a conceptualizar mucho la idea de la imagen que persigo. El grabado te obliga a trabajar por capas y debes decidir muy claramente qué técnicas debes utilizar según los resultados que quieras obtener, con lo que el método ensayo-error en grabado no es válido como en ocasiones ocurre en la pintura; la gráfica te enseña a tomar elecciones y a posicionarte de forma activa ante el proceso creativo, asumes riesgos y debes estar siempre abierto a integrar aquello que el grabado te pueda ir ofreciendo en cuanto a las pequeñas desviaciones que surgen tras los complejos procesos de mordida y estabilización de la matriz.

Se perciben en tu trabajo ciertas influencias. ¿Quiénes han sido y son tus artistas de referencia?

En mis inicios me interesaba mucho el arte con un fuerte contenido simbólico; obra y artistas con un marcado contenido existencial, en los que su trabajo era un reflejo poderoso de su posicionamiento conceptual y estético ante la obra. Joseph Beuys y Paul Klee me fascinaban por su intensidad y la verdad que emanaba de su obra. Artistas muy apoyados en el dibujo, como fuente vertebradora de la obra y como estructura que sustenta sus creaciones. Me atraían también, por su fuerza poética, los expresionistas abstractos De Kooning y Rothko. Sin duda alguna, el cubismo, Juan Gris y Picasso han sido grandes influencias en mi obra, tanto por su forma de mirar y re-presentar el objeto, como por la propia forma ponderada y matemática de plasmar su pintura. El collage es otro recurso que utilizo muchísimo y que está muy presente en los cubistas o surrealistas, y también en algunos artistas de estética pop posteriores, que me resultan muy interesantes, como David Hockney.

Otra referencia fundamental en mi trabajo nace de mi amor por la pintura metafísica, De Chirico, y en general de toda aquella pintura que trasciende a la realidad, proyectándose en escenarios arcádicos y poéticos; la aspiración a lo mínimo y a la inclinación por el juego arte-juego de Torres García y, por último, cierto salvajismo simbólico y primitivo de la transvanguardia italiana, muy presente en Mimmo Paladino. Podría seguir y la lista no acabaría… soy muy revisionista, un mirón empedernido; son muchos y variados los artistas que me interesan, ya que mi trabajo se vale de cientos de miles de retales, de instantes capturados en mi cerebro y retina que llevo siempre conmigo.

Imagen de la escultura 'Casa-barco', de Iván Araujo. Fotografía cortesía del Museo del Ruso.

Imagen de la escultura ‘Casa-barco’, de Iván Araujo. Fotografía cortesía del Museo del Ruso.

Has ejercido de profesor en la universidad,sigues impartiendo cursos y talleres en distintos lugares de la geografía española. ¿Qué te aporta artísticamente la enseñanza?

De la época de profesor en la universidad no guardo especial buen recuerdo, ya que la relación con los alumnos, salvo algunas buenas excepciones, se veía condicionada por las calificaciones. Eran muy pocos los que realmente se volcaban con interés y pasión en el taller. Mi relación posterior con la enseñanza en cursos y talleres en distintos lugares, incluso en mi estudio, con los artistas que trabajan regularmente conmigo, es muy diferente. Se establece siempre una relación de necesidad mutua; a mí me gusta ofrecer al alumno las herramientas para que él pueda dar forma a su obra y, naturalmente, en ese proceso el intercambio de pareceres  y puntos de vista es extraordinariamente rico. Cuando trabajo con gente a la que al mismo tiempo enseño, vuelvo a someter todos mis conocimientos y bagaje artístico a un examen riguroso; en el terreno de la creación no se puede dar nada por sentado y los modelos y soluciones que a uno le sirven no tienen porqué valer a otro en otras circunstancias.

Esta condición multireferencial del hacer creativo permite que uno aprenda constantemente y en cada momento de su trabajo y del de los demás. Para mí, trabajar la obra de otros artistas me sitúa en escenarios diferentes a los de mi obra, enriqueciendo mi visión del arte y, lo que es más interesante, me fuerza a entender la obra que el artista quiere realizar desde sus propios parámetros. Este desplazamiento es siempre nutritivo, como lo es cuestionarse y actualizar los propios conocimientos.

¿Cómo es tu día a día en el estudio? ¿Eres un artista metódico, ordenado?

Yo trabajo a diario en mi estudio, sea cual sea la situación, tanto si estoy preparando una exposición de gráfica, pintura o escultura. Trato de ser muy sistemático en mis horarios y suelo trabajar en series largas de producción, en cualquiera de las disciplinas anteriores. Hacerlo así me permite dar distintas respuestas a un mismo problema; todas ellas se encadenan unas a otras y en conjunto, conforman un discurso coherente que pieza a pieza resulta complicado. Me cuesta mezclar disciplinas; si estoy con unas piezas de escultura o grabado, hasta que no las acabo no paso a otra técnica, por ejemplo, pintura. Cada disciplina requiere tiempos y una disposición ante la obra muy diferentes. Lo que sí pasa a veces es que al trabajar tantas técnicas diferentes, siempre hay vuelcos e influencias de unas a otras. No solo es inevitable sino que es lo más interesante. Además, al compatibilizar mi obra con la producción de obra gráfica de otros artistas en mi taller, hay contaminación, ideas bullendo, interferencias…

A veces es un poco agotador, pero tras muchos años trabajando así me he acostumbrado a filtrar toda esa información y a desarrollar más capacidad de concentración. No creo en la inspiración; creo en el trabajo diario y en pasar muchas horas en el taller, desarrollando una relación de necesidad e implicación con tu obra y los materiales y técnicas que eliges para llevarla a cabo. Los tiempos muertos, trabajo en pequeñas libretas y libros de artista que son el cajón desastre y, al mismo tiempo, el germen y semilla de muchas de las futuras producciones.

En la exposición que presentas en el Museo del Ruso, el bodegón es el tema principal en tus obras.

Sí, en efecto. El bodegón y el objeto han sido el leitmotiv de mi producción de estos últimos cinco años. Me interesaba la forma en que el bodegón, que ha sido un género artístico presente en todas las etapas de la historia del arte, suscita la mirada del observador. En el cuadro, la naturaleza muerta circunscrita al estudio del pintor reordena el espacio, creando una fuente de sinergias entre los diferentes objetos que lo rodean. Cada forma alude a su presencia y situación en referencia a sí misma y a los demás elementos, creando un microcosmos y, sobre todo, nos habla de una determinada manera de entender la ocupación del espacio de aquel que la ha depositado en ese lugar.

El diálogo que se establece entre las distintas formas-objetos me interesaba, puesto que nos relata una historia de necesidades, equilibrios, armonías y espacios. Esta exposición supone un fin de etapa, ya que ahora mi trabajo es decididamente más objetual y simbólico, recuperando iconos que siempre han estado ahí, en mi mundo, en mi territorio plástico. Pero lo que la hace especialmente interesante, además del magnífico enclave de la sala del Museo del Ruso, es que conviven varias series que están en transición a ese cambio hacia lo simbólico, sobre todo la serie de pintura de ‘La sonrisa del cazador’ y ‘AntarMouna’, y la serie de esculturas-arquitecturas presentadas en conjunto, que pertenecen a mi producción actual.

Marisa Giménez Soler, directora del Museo del Ruso, y el artista Iván Araujo, durante un instante de la entrevista. Fotografía cortesía del Museo del Ruso.

Marisa Giménez Soler, directora del Museo del Ruso, y el artista Iván Araujo, durante un instante de la entrevista. Fotografía cortesía del Museo del Ruso.

Háblanos de tu escultura, de esas casas soñadas, esos micromundos que unen infancia, nostalgia y utopía.

Las arquitecturas forman parte de una instalación que proyecté para mi última exposición en Madrid, el año pasado en la APPA Art Gallery, donde un grupo de arquitecturas se presentaban en la pared, dispersas, formando un conjunto, que a modo de constelación salpicaba de puntos la pared. Se titulaba ‘Todas las casas que hay en mí’ y al menos cuatro o cinco de esas piezas originales se exponen junto a las demás. Las hemos presentado en el suelo, formando una ciudad, un pequeño asentamiento, podríamos decir. Muchas de ellas son nuevas, pero siguen heredando el nombre que las originó. Son casas realizadas con maderas encontradas, dañadas, que recojo y restauro en el estudio. Les aplico decapantes y las lijo para sacarles la veta y con ligeras policromías las retoco, en las ocasiones que quiero cromarlas. Al contrario que las pinturas, se trata de colores deslucidos y transparentes que sugieren lo mínimo y silencioso y que recuerdan a los juguetes de la infancia. Tienen, en efecto, mucho de esto, de recuerdos, de pérdidas y nostalgia; hablan de la lluvia, del sonido del mar, de la añoranza de la madre, de los días lentos, de estrellas, constelaciones y de sueños por cumplir. La casa, etxea en la cultura vasca de mis antepasados, es la madre que acoge y protege y, en las diversas formas poéticas que la presento, adquiere una cualidad de metáfora visual que se potencia por la desnudez del material y la simplicidad en las formas.

Tus libros de artista y tus libros objeto son siempre requeridos y apreciados en ferias y convocatorias dedicadas a la edición. ¿Qué valor les concedes dentro de tu proceso creativo?

El libro de artista me permite ensayar, escribir, proyectar y soñar con nuevos escenarios y, dado lo abarcable del formato, en ocasiones lo continúo realizando en casa o cuando estoy fuera del estudio. Vaya donde vaya, y más si me voy de viaje, siempre llevo un libro de artista conmigo. Suelen ser contenedores de ideas y proyectos que están por venir o bien tienen un carácter más experimental, como es el caso de libretas en las que trabajo composiciones de estudio. Estas segundas me sirven en muchas ocasiones para afrontar futuros trabajos, ya sea en gráfica o pintura, y, por lo general, suelo utilizar mucho collage y acuarelas, grafito y demás técnicas sobre papel. Como es natural, estos libros de artista no los suelo exponer, ya que me sirven como material de estudio y además no están concebidos para tal fin.

Por otro lado, está el caso de los libros de artista o libros objeto, que tienen un valor intrínsecamente artístico en sí mismos y son los que muestro en ferias y exposiciones como obra final. En muchas ocasiones son libros-cajas que he realizado en grabado y que presentan series de gráfica, como es el caso de ‘ArsBodegonia I y II’ (2015) o ‘Paisajes interiores’. La modalidad de libro objeto la he afrontado en casos como los de ‘Le petitpaysage’ (2016) y ‘Nuit et jour’ (2016), en los que la totalidad de la caja encerraba un grabado tratado volumétricamente como un bajo relieve con abundante collage de todo tipo de materiales. También se da el caso de libros de artista más complejos como este último, ‘La palabra pintada’ (2018), que expondré con Galería El Museo del Ruso para los festivales ConFusión y SINDOKMA 2018, en el que presento originales con sus respectivos textos. Este tipo de festivales, como el caso de SINDOKMA, suponen el encuentro feliz de una serie de creadores y editoriales con una fascinación común por el libro de artista, promoviéndose un clima muy interesante de intercambio de información, ideas y proyectos.

Tienes una consolidada trayectoria como editor, has colaborado con importantes artistas. ¿De qué trabajos estás más satisfecho?

Mi actividad como editor se remonta a estos tres últimos años en los que, como reacción a la apatía generalizada que se instaló entre las galerías y editores, con un descenso muy notable de las ediciones de autor de gráfica en el panorama artístico, me animé a intentar editar a artistas que me resultaban especialmente interesantes. Para ello diseñé una fórmula de coedición, en la que el artista podía animarse a editar asumiendo riesgos mínimos y en mi caso, como taller de edición y coeditor, controlar el proceso al máximo y realizar una inversión razonable.

Hasta la fecha he coeditado a la artista Ángeles Conde con dos suites, la ‘Serie Köln’ y ‘Skylines’ (2017), y a la artista Kristin de George, afincada en Montpellier, con el díptico de aguafuertes ‘Mediterranée: le rêve de Mages’ (2018). Fuera del contexto de la coedición me siento especialmente orgulloso de haber editado en mi estudio la carpeta ‘PRE-POSICIONES’, del artista Ángel Cajal (2016/2017). Una suite de diez grabados presentados en el Paraninfo de la Universidad de Valencia la pasada edición de SINDOKMA, en 2017. Otro proyecto que disfruté muchísimo fue la serie de cinco aguafuertes del artista Eduardo Barco, editada por Amara Gutiérrez en 2017. El procesado de planchas fue un trabajo muy experimental que realizamos Eduardo y yo en mi estudio y la estampación cuidadísima y muy técnica completó una edición de referencia.

Cuéntanos tus próximos proyectos

Mis proyectos futuros a corto plazo pasan por presentar físicamente el libro de artista, ‘La palabra pintada’, en SINDOKMA 2018, y en mostrarlo en todas aquellas ferias y eventos en los que tú, amiga y galerista del Museo del Ruso, decidas exponerlo. A mediados de noviembre participaré en el FIG de Bilbao 2018, la feria de obra gráfica más importante que hay en la actualidad en el territorio nacional, en la que expondré series de monotipos y gráfica de gran formato en el stand de la Galería de Arte Contemporáneo Espiral (Noja, Cantabria). A mediados del mes de octubre darán comienzo también los nuevos cursos que impartiré en el Museo ABC de Madrid de técnicas de grabado y estampación contemporáneas directas, en un taller que he creado especialmente para la ocasión. Pasadas estas fechas comenzaré a trabajar nuevas series de obra para mi próxima exposición individual, que se celebrará en la Galería de Arte Contemporáneo Espiral, en octubre de 2019.

Imagen de la obra 'Antar Mouna II. Silencio Interior', de Iván Araujo. Fotografía cortesía del Museo del Ruso.

Imagen de la obra ‘Antar Mouna II. Silencio Interior’, de Iván Araujo. Fotografía cortesía del Museo del Ruso.

Marisa Giménez Soler

 

La feria MARTE se afianza en su V edición

MARTE, Feria de Arte Contemporáneo de Castellón
Auditorio y Palacio de Congresos de Castellón
Avda de la Mare de Déu del Lledó 50, Castellón
Del 15 al 18 de noviembre de 2018

MARTE, la Feria de Arte Contemporáneo de Castellón, impulsada por la Diputación de Castellón, abrirá las puertas de su quinta edición del 15 al 18 de noviembre de 2018 en el Auditorio y Palacio de Congresos de Castellón. En palabras de sus directores, Enrique Bocángelus y Joan Feliu, “este año hemos trabajado para conseguir afianzar y posicionar la feria dentro del circuito del arte nacional con una importante selección de galerías y unos contenidos que incluyen acciones con artistas de primer nivel. Además, mantenemos nuestro compromiso con el coleccionismo proponiendo una feria acorde con las necesidades de los pequeños coleccionistas o aquellos que están pensando en iniciarse.”

Este año MARTE reunirá las siguientes secciones: MARTE Curated, coordinada por Nacho Tomás Gil, y MARTE Social, MARTE Lab, MARTE Orbital, MARTE Orbital Expedition y MARTE Editorial, coordinadas por Lidon Sancho.

MARTE Curated ha sido comisariada por Avelino Sala y Fernando Gómez de la Cuesta que, junto al coordinador general Nacho Tomás Gil, han seleccionado los siguientes artistas: Daniel Domingo Schweitzer de Shiras Galería (Valencia), Marcelo Viquez de Punto (Valencia), Simón Arrebola de Herrero de Tejada (Madrid), Nicolás Laiz Placeres de la Galería ATC (Tenerife), Iván Franco de Piramidón Centre d’Art Contemporani (Barcelona), David Delgado de DDR Art Gallery (Madrid), Laura Salguero de La Gran (Valladolid), Rita Sala de Olivart Art Gallery (Barcelona), Mariana Sarraute de Addaya Centre d’Art Contemporani (Alaró, Baleares), Javier Aldarias de Silves Arte Contemporáneo (Huércal- Overa, Almería), Rubén Rodrigo de Espacio Nuca (Salamanca), Cristina Ramírez de Híbrida Gallery (Castellón), Roger Sanguino de Art-Room Sitges (Barcelona), Cristina Toledo de la Galería Pep Llabrés (Palma de Mallorca), Xavi Muñoz de L&B Contemporary Art (Barcelona), Rebeca Plana de Menuda Galería (Castellón), José M. Doñate de Naranjas con Arte (Castellón), Beatriz Palomero, María del Carmen Díez y Masaur de Est-Art (Madrid) y el proyecto invitado de Jorge García de la galería Gema Llamazares (Gijón).

MARTE. MAKMA

En esta sección se incluye también la exposición de Enrique Marty, artista invitado de este año. Marty, uno de los creadores más valorados del arte español contemporáneo, cuenta en su curriculum con una exposición individual en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS). La compleja obra de Marty se caracteriza por la representación inmisericorde del mundo que le rodea, del que acentúa sus aspectos mas absurdos y angustiosos. En sus trabajos explora lo siniestro de la condición humana, para lo cual muestra lo cotidiano y familiar llevado a lo grotesco. Los protagonistas de sus instalaciones, muchas veces sacados de su entorno inmediato, y las escenas que nos presenta pierden su tranquilizador aspecto cotidiano para mostrarnos situaciones violentas, absurdas y malditas. De esta manera el creador salmantino consigue que lo familiar resulte inquietante y extraño.

MARTE Social, uno de los principales ejes de la feria desde sus inicios, tiene por objeto la acción reinvindicativa y transformadora de la conciencia social a través de propuestas artísticas del arte contemporáneo. Este año cuenta con el apoyo de la Obra Social “la Caixa” que hace posible y reconoce la importante labor que realiza la feria en el ámbito social.

La sección posee este año una mirada femenina, no solo por la obra de artistas mujeres, sino por las temáticas que se afrontará. Un ejemplo es la muestra ‘Porque te quiero’, compuesta por dos piezas de videoarte de Gabriel Andreu y Cristina Núñez.

Siempre dentro de MARTE Social, la artista Verónica Ruth Frías realizará por primera vez la performance colectiva ‘Art Now’, con la que quiere dar visibilidad a la mujer dentro del mundo del arte. Su acción nos recuerda hechos como que hayamos tenido que esperar hasta el año 2016 para que el museo más importante de España, el Museo del Prado, con más de dos siglos de historia, acoja la primera retrospectiva de una mujer.

En esta ocasión reunirá un grupo de mujeres del sector cultural de Castellón que se subirán a una pila de libros vinculados a su actividad profesional y en la que tendrán que mantener el equilibrio. Una acción en la línea con el trabajo de Frías, que muestra su profundo compromiso con las problemáticas de género.

Imagen de la performance 'Art Now', de la artista Verónica Ruth Frías. Fotografía cortesía de MARTE.

Imagen de la performance ‘Art Now’, de la artista Verónica Ruth Frías. Fotografía cortesía de MARTE.

Además, gracias al apoyo del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, se podrá ver ‘La Deriva de un gesto post-romántico’, la instalación de Hugo Martínez-Tormo que, a través de la unión del arte con la tecnología, pretende dar visibilidad a una nueva situación socioeconómica en la que se hace hincapié en la cantidad de residuos que acaban esparcidos por las costas de mares y océanos.

MARTE Lab, en colaboración con Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana y de la UJI, propone un interesante calendario de actividades. El viernes tendrá lugar la mesa redonda “Macro-coleccionismo y micro-coleccionismo” que reunirá a Alberto Urgel, José Luis López Moral y Jaime Sordo; y la conferencia “Marketing de artista” impartida por Christina Aguado. El sábado se realizará la charla ‘Austeridad y diversidad: maneras de sobrevivir como artista’, de la mano de Simon Zabell. Terminará el domingo con ‘La hora del té en Marte’, que organizará un taller para niños entre 4 y 9 años con María Rosa Martínez Fabregat.

MARTE Orbital Expedition es la sección de la feria que sale del Auditorio y propone exposiciones en distintos puntos de la provincia de Castellón. Este año se podrá disfrutar de las muestras: ‘Máxima recorre abismos. Selección de la colección César Monzonís’, en el Convent de Vila-real, ‘Sincronías de Manuel Bru’, en el CompArte NH Mindoro de Castellón, ‘LA. Selección de la colección Lluís Carda’, en la Llotja del Cànem ubicada en la Universidad Jaime I de Castellón, el proyecto de Marta Beltrán en el Espai Cultural Obert Les Aules de Castellón y ‘In its right place. Selección de la colección José Luís Huerta’, en el MACVAC de Vilafamés.

Por último, MARTE Orbital reunirá distintos espacios institucionales y proyectos especiales entre los que se encuentran: el servicio de restauración de la Diputación provincial de Castellón, las becas Habitat Artistic del Ayuntamiento de Castellón, el MIAU, el MACVAC y Sublime. También en este espacio, un año más, la feria ofrece a través de su Premio la posibilidad a dos artistas sin galería, uno local y otro nacional, de exponer su obra. Este año el Premio Marte Artista Provincia de Castellón ha sido para Alejandra de la Torre y el Premio Marte Nacional para Antonio Guerra.

www.feriamarte.com

Facebook: MARTEFIAC
Instagram: @feriamarte
#yosoymarciano #feriamarte #feriamarte2018

Horarios
Jueves 15 de noviembre. inauguración y pase de prensa a las 19h (por invitación)
Viernes 16 de noviembre y sábado 17 de noviembre, de 12h a 14h – de 17h a 21h
Domingo 18 de noviembre. De 11h a 14h

Imagen de la obra 'Soft Cockney', de Enrique Marty, artista invitado de la presente edición. Fotografía cortesía de MARTE.

Imagen de la obra ‘Soft Cockney’, de Enrique Marty, artista invitado de la presente edición. Fotografía cortesía de MARTE.

 

 

Acerca del X equinoccio de creación – M’zora Caravanne

X equinoccio de creación – M’zora Caravanne
Yacimiento arqueológico de Lixus (Larache, Marruecos)
20 y 21 de septiembre de 2018

Felizmente este año se han cumplido diez desde el inicio de los encuentros que constituyen la Línea Sur-Norte. Desde 2009, en el encuentro del equinoccio en el Cromlech de M’zora, multitud de proyectos muy diversos se han ido generando a la vez que se han ido incorporando una cantidad importante de artistas de todo el mundo, que han compartido una filosofía de vida y una concepción del arte contemporáneo cercano, sencillo, con y de todos y para todos.

En Marruecos, España, Francia o Bélgica, mucha es la gente que ha contribuido a crear un movimiento internacional plenamente integrador, que no entiende de fronteras o de nacionalidad y mucho menos de élites artísticas, entendidas estas de un modo convencional.

Emilio Gallego. MAKMACon variedad de ópticas personales enriquecedoras, se ha ido construyendo un camino que aspira a poner en valor lo humano por encima de otras consideraciones al uso. Existe una coincidencia esencial, además del propio modo de entender este recorrido de cada participante. Lo que queda patente en las etapas construidas con constancia y tesón es que señalan una acción, sin duda histórica, en el mundo del arte.

Los inicios en M’zora, continuados en Stavelot, en la Galería Triangle Bleu, seguidos de Requena, con su aportación germinal de La Espiral –hermana de la posterior SinÈangulo–, después en Más d’Azil, donde nace el museo transfronterizo itinerante Muzoo; a continuación en París, en la galería Vanessa Quanq… y un sin fin más de acciones paralelas que han aportado tantísimos artistas, que cediendo su trabajo, con talento y generosidad, han alimentado un espíritu y un concepto colectivo, que ha ido creado un hito en la historia del arte. Con mayor o menor reconocimiento, se alza aquí ya de modo innegable, como un hecho constatable: Africa y Europa comparten un destino idéntico, integrando una acción artística que se continua desde hace 10 años.

Mapa que señaliza los encuentros que constituyen la Línea Sur-Norte de M'zora Caravanne. Fotografía cortesía de Emilio Gallego.

Mapa que señaliza los encuentros que constituyen la Línea Sur-Norte de M’zora Caravanne. Fotografía cortesía de Emilio Gallego.

Y todo esto hasta llegar al próximo encuentro ‘BienvenUE’, en el Museo L de Lovaina la Nueva, que generosamente también ha abierto sus puertas a este proyecto y que tendrá lugar en fechas cercanas. Sin duda va a ser una gran aportación al desarrollo de la Línea sUr-nortE, dando impulso a los siguientes encuentros y a más y más incorporaciones de artistas deseosos de contribuir con su trabajo a esta creación, tan sencilla como gigantesca humana y artísticamente.
No me atrevo a intentar siquiera nombrar a todas y todos los que han participado, ardua labor a día de hoy que puede rastrearse por las obras y los lugares transitados, pero eso no es óbice para que no sintamos un enorme sentimiento de gratitud hacia este gran colectivo de artistas, acompañado de los mejores deseos para que esto siga creciendo, con ellas y ellos y con los que vengan en el futuro.

Con la Caravana de M’zora, desde Lixus (Larache), en el equinoccio de otoño de 2018 y en acción coordinada con diversos creadores en otros puntos geográficos de Marruecos, Francias y Bélgica, se ha contribuido nuevamente a señalar la Línea sUr-nortE, idea surgida en La Espiral, que se va plasmando con experiencias y que en breve continuará en el Museo L de Lovaina la Nueva, en Bélgica.

Un instante de la celebración del equinoccio de creación - M'zora Caravanne, en el yacimiento arqueológico de Lixus (Larache, Marruecos). Fotografía cortesía de Emilio Gallego.

Un instante de la celebración del equinoccio de creación – M’zora Caravanne, en el yacimiento arqueológico de Lixus (Larache, Marruecos). Fotografía cortesía de Emilio Gallego.

Emilio Gallego

Compromiso de Albert Girona con AVVAC

Comunicado de los Artistas Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)

En un ambiente general de entendimiento y buena disposición, el pasado día 19 de septiembre de 2018, tuvo lugar una reunión con Albert Girona, secretario autonómico de Cultura y Deportes y Rafael Tormo y Lluci Juan, representantes del Grupo de Coordinación de Artistas Visuals de València, Alacant i Castelló – AVVAC -.

En esta reunión se pasó revista a temas que desde AVVAC se consideran de urgente consideración y se barajaron diversas soluciones, haciendo entrega al secretario autonómico de un decálogo con las principales líneas de actuación y reclamaciones en las que la asociación viene trabajando.

Así mismo, se le entregó de nuevo en mano el comunicado enviado por AVVAC a la Consellería en 2015, donde ya se denunciaba la falta de valoración de los artistas visuales en la Comunidad Valenciana. En él se señalaba la marginación sufrida en la participación en iniciativas de cambio que se estaban poniendo en marcha. Expresamos, entonces y ahora, el malestar por la falta de consideración a la hora de hacer un amplio tratamiento del sector y que en ningún momento se ha contado con el colectivo, como ámbito de experiencia y amplia capacidad para aportar soluciones, señalando la ausencia de representación en la toma de decisiones a la hora de legislar, en especial en el Plan Estratégico de Cultura.

En este sentido, Albert Girona, en nombre de la Consellería, se comprometió a comunicar nuestras impresiones a la directora de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, como encargada de convocar la mesa sectorial, con el fin de que dispongamos de un ámbito apropiado para tratar nuestra problemática y reivindicaciones (estatuto del artista, participación en la toma de decisiones, plan estratégico, etc.)

También constatamos, como una de las tareas importantes pendientes de abordar la necesidad de que todas las entidades, públicas o privadas, que soliciten ayudas o subvenciones a la Administración Pública tengan como uno de los requisitos indispensables el cumplimiento del ‘Manual de Buenas Prácticas’ del sector. De este modo, se induciría a resolver uno de los males endémicos a los que las/los artistas nos enfrentamos día a día. Sobre este tema hay multitud de ejemplos: galerías que internacionalizan sus propuestas sin que los artistas tengan un contrato firmado, ayuntamientos que no pagan los honorarios de las exposiciones, concursos con cláusulas abusivas, etc.

Albert Girona manifestó, ante la situación expuesta, la voluntad de su departamento de respetar la representación de las/los artistas, asumiendo la necesidad de tender a la aplicación de las buenas prácticas en el sector. De este modo, se  comprometió  a estudiar fórmulas para solucionar el reciente conflicto planteado por AVVAC, al haber sido marginada su representación en el Consejo del IVAM, buscando fórmulas de inclusión de la representación profesional.

Igualmente y, también, respecto al IVAM, se acordó activar con celeridad la firma de un convenio que lleva atascado demasiado tiempo y que, entre otros asuntos, impide la entrada libre al museo de las/los artistas miembros de este colectivo profesional, dándose la paradoja de que pueden entrar al Museo Reina Sofía en Madrid o al Louvre en París, pero no al IVAM.

Por último, la representación de AVVAC comentó con el Secretario Autonómico la importancia capital que desde el colectivo concedemos a la elaboración del Estatuto del Artista, como medio de avanzar en la urgente mejora que requieren las condiciones de las/los artistas. En este sentido, nuestra asociación, como integrante de la Unión de Artistas Contemporáneos de España (UNIÓN_AC), informó que está trabajando en la elaboración de un borrador que recoja toda la compleja problemática del sector de las artes visuales y que sirva para implementar las recomendaciones aprobadas recientemente por el Congreso de los Diputados con respecto al Estatuto del Artista.

Desde AVVAC nos parece un avance esta reunión y celebramos la buena disposición encontrada en la representación institucional, si bien, tendremos que ir constatando paso a paso, que esta percepción se va plasmando en hechos.

Rafa Tormo, Lluci Juan y Albert Girona durante un instante de la reunión. Fotografía cortesía de AVVAC.

Rafa Tormo, Lluci Juan y Albert Girona durante un instante de la reunión. Fotografía cortesía de AVVAC.

AVVAC

 

 

 

Cañada Blanch presenta su programa de actividades

Fundación Cañada Blanch
Avance de programación
De septiembre a noviembre de 2018

Fundación Cañada Blanch comienza su programación de actividades con el Encuentro Cañada Blanch, ‘Teatro y compromiso’, con el actor y autor Juan Diego Botto. La cita tendrá lugar el próximo 19 de septiembre a las 19:30 horas en el Centre Cultural La Nau. El acceso para el público será libre hasta completar aforo.

El comprometido actor charlará con la periodista Mariola Cubells sobre su trayectoria profesional y su último proyecto: la nueva pieza teatral, ‘Una noche sin luna’, un texto sobre Federico García Lorca y la fatídica noche de su asesinato, que se estrenará a mediados de enero. También hablarán sobre su recorrido cinematográfico con algunas de sus piezas más significativas.

Fundación Cañada Blanch. MAKMA

La fundación empieza así una temporada más con nuevas energías y una agenda repleta de actividades para los próximos meses. Ejemplo de ello es la XVII edición del curso de Especialización en Turismo Cultural que se desarrollará hasta diciembre y que comenzará en breve. Una edición especial que forma parte del Año Europeo del Patrimonio Cultural y que cuenta con la colaboración de la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte; Turisme Comunitat Valenciana y la Federació Valenciana de Municipis i Províncies.

El próximo 27 de septiembre a las 19:30 horas en el Paraninfo de La Nau volverán los Diálogos Cañada Blanch, charlas de debate y reflexión con profesionales de distintos sectores que en esta ocasión se centrará en el liderazgo, bajo el título ‘Necesidad de un nuevo liderazgo para humanizar la empresa’.

Caterina Ruiz de Ojeda se encargará de conducir la tarde con José María Guibert, rector de la Universidad de Deusto e Irma Jiménez Guler, Directora de asuntos corporativos Hewlett Packard.

Un año más se abre la convocatoria de candidaturas para obtener la beca Fundación Cañada Blanch-LSE. Un premio de 7.000 euros que se otorga para financiar una estancia formativa y de investigación a titulados superiores de la Universitat de València en la universidad inglesa LSE, a través de Cañada Blanch Centre for Contemporary Spanish Studies.

Fundación Cañada Blanch. MAKMA

Los Diálogos Cañada Blanch continuarán en octubre con el escritor Antonio Orihuela y Ana Santos Aramburo, Directora General de la Biblioteca Nacional. Una ocasión que servirá para hablar sobre el futuro de las pequeñas editoriales, conducido por el Vicerrector de Cultura y Deportes, Antonio Ariño, dentro del marco del Festival del libro SINDOKMA, que un año más se celebrará en las instalaciones de La Nau, del 25 al 28 de ese mes.

Ya en noviembre la fundación acogerá la presentación de Susana Chillida que hablará de la película sobre su padre, el artista Eduardo Chillida y del escritor Eduardo Iglesias quien dará a conocer su nueva novela. Además, para finales de ese mismo mes se están ultimando los detalles del Concierto Berklee-Cañada Blanch en Burriana, ciudad natal del fundador Vicente Cañada Blanch.

Y en noviembre también volverá a celebrarse el ciclo de divulgación Ciencia Cañada Blanch, conocido como ‘Conect Talks’, un interesante conjunto de charlas distendidas que sirven para introducir a la sociedad en los últimos avances en el campo de la ciencia.

Sobre Fundación Cañada Blanch

Fundación Cañada Blanch es una entidad independiente y sin ánimo de lucro que acerca la educación y la cultura a la sociedad. Promueve la innovación social a través del diálogo, la transmisión de valores y conocimiento, y la apuesta por el talento. Su actividad se extiende al Reino Unido donde su fundador, D. Vicente Cañada Blanch, inició su mecenazgo pionero y labor social.

Fundación Cañada Blanch. MAKMA

 

Sala Russafa inicia su octava temporada

VIII temporada de Sala Russafa
Avance de programación
Sala Russafa
Denia 55, València
Octubre de 2018

Sala Russafa abre temporada bajando el telón. El Teatro de Ruzafa acoge la despedida de los escenarios de ‘Matar al Rey’, uno de los últimos espectáculos de la formación valenciana Arden Producciones, que ha vivido una larga gira de cuatro años que recientemente la ha llevado a Oporto y Braga.

Tras cerca de 80 funciones en las que ha visitado gran parte de la Comunidad Valenciana (Alicante, Alzira, Sagunto, Santa Pola, Mostra de Teatre d’Alcoi, Vila Real…) y España, con temporadas en Barcelona, Sevilla y Vitoria, además de participar en programaciones de destacadas citas como el Festival Internacional de Teatro de Málaga, la Muestra de Teatro Clásico de Lugo o el Festival de Teatro Clásico de Cáceres.

Una larga vida para la historia de un rey que aparece muerto sin motivos aparentes de salud ni nuestras de violencia. Basada en la biografía de Enrique IV, tachado de impotente y al que acechaban su hermana Isabel (futura Isabel I de Castilla, La Católica); su mujer, la portuguesa Juana de Avis y Aragón; junto al amante de ésta y valido de rey, Beltrán de la Cueva. Una cohorte que conspira alrededor de su muerte y un médico judío que trata de impedirla.

Un instante de la representación de 'Matar al Rey', de de la formación valenciana Arden Producciones. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Un instante de la representación de ‘Matar al Rey’, de de la formación valenciana Arden Producciones. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Personajes reales, referencias históricas y ficción componen un potente texto de aire negro, escrito y dirigido por Chema Cardeña, quien también forma parte del reparto con Juan Carlos Garés, Iria Márquez, Rosa López y Jaime Vicedo.

La pieza tendrá sus últimas cuatro funciones del 11 al 14 de octubre. Y el día 13 también podrá verse la versión cinematográfica de ‘Matar al Rey’, dirigida por Vicente Monsonís. El realizador valenciano llevó al cine la obra de teatro con algunas adaptaciones, rodándola en el Castillo de Benissanó, que aportó localizaciones interiores y exteriores reales. Una nueva dimensión para esta apasionante trama, que recrea una de las caras más ocultas del pasado, origen de la creación del hoy tan discutido estado español.

Igualmente, el teatro de Ruzafa ha programado en el mes de octubre una serie de funciones que permitirán el encuentro de propuestas dramáticas venidas de España y Portugal.

El 19 de octubre arranca el VIII Ciclo de Compañías Nacionales de Sala Russafa que este año reúne hasta principios del mes de diciembre a siete compañías de cinco comunidades autónomas: Madrid, Castilla La Mancha, Extremadura, Andalucía y Aragón.

‘Moscú (3.442 km)’, de la formación madrileña La Trapecista Autónoma, será el punto de partida de VIII Ciclo de Compañías Nacionales de Sala Russafa. Fotografía cortesía del teatro.

‘Moscú (3.442 km)’, de la formación madrileña La Trapecista Autónoma, será el punto de partida de VIII Ciclo de Compañías Nacionales de Sala Russafa. Fotografía cortesía del teatro.

Del 19 al 21 de octubre, el teatro valenciano estrena en la Comunitat, ‘Moscú (3.442 km)’, de la formación madrileña La Trapecista Autónoma (anteriormente, Ambigú). La pieza toma su título de la cantidad de kilómetros que separan Madrid de la capital rusa, tal vez la misma que nos distancia de la felicidad. Inspirado por ‘Las Tres Hermanas’, de Chéjov, nace este paisaje escénico que habla de la inmovilidad y que reafirma la vida como un acto de rebeldía, frente a las oportunidades que se dejan marchitar. Patricia Benedicto dirige esta sensible y hermosa pieza, interpretada por Irina Corral, Antonio Lafuente y Laura Lorenzo, que incita al público a dejar de ser un espectador de los días para ponerse en marcha y actuar.

Del 26 al 28 de octubre será el turno de ‘Fresa y chocolate’, firmada por la compañía albaceteña Lulo Producciones. Sala Russafa acoge el estreno absoluto de la versión teatral de la popular película, nominada al Óscar al Mejor Filme Extranjero y ganadora del Premio Goya en esta misma categoría en 1995. El encuentro entre un estudiante comunista de sociología y un artista homosexual centra esta deliciosa historia sobre la libertad, los prejuicios y la capacidad de abrir la mente, permitiendo el acercamiento entre polos opuestos. Alberto Alfaro adapta y dirige la pieza, con ligeros cambios respecto al filme para su paso a las tablas, que interpretan Manuel Menárguez, José Francisco Ramos y Alejandro Valenciano.

Junto a este ciclo dedicado al teatro nacional, durante el mes de septiembre, Sala Russafa pone en marcha la segunda edición de su Ciclo de Teatro Portugués. Una iniciativa enmarcada en el Circuito Ibérico de las Artes que conforman quince centros de creación españoles y portugueses, cuyo objetivo intercambiar de piezas teatrales entre los dos países para enriquecer y acercar ambas escenas. En versión original con sobretítulos proyectados en el escenario llega la primera propuesta lusa de una programación que irá salpicando la temporada. Desde Oporto llega Teatro Art’Imagem, que la temporada pasada ya visitó el teatro de Ruzafa con el montaje ‘Um punhado de terra’, y ahora estrena en la Comunitat ‘A maior flor do mundo’ (25 sept), una pieza para todos los públicos que toma como base la obra infantil de José Saramago con título homónimo. Sin embargo, se van añadiendo otros personajes y pasajes creados por el Premio Nobel en libros como ‘El Ensayo sobre la Ceguera’, ‘Cuaderno de Lanzarote’ o ‘De este mundo y del otro’. Un homenaje a una de las figuras intelectuales más destacadas del país vecino, dando un nuevo aire a su legado mediante el encuentro entre la literatura y el teatro.

Un instante de la escenificación de la obra ‘La caverna del fuego’, de Dinamo Producció Teatral. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Un instante de la escenificación de la obra ‘La caverna del fuego’, de Dinamo Producció Teatral. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Octubre también marca el arranque de la oferta teatral para los más pequeños en Sala Russafa. El centro cultural cuenta con una programación familiar los fines de semana, que esta temporada  inaugura el estreno absoluto de ‘La caverna del fuego’, la nueva propuesta de la formación valenciana Dinamo Producció Teatral.

El 20 y 21 de octubre puede verse esta propuesta, escrita y dirigida por Ernest Sendín, que retrocede en la línea del tiempo hasta los primeros pobladores de la Tierra, contando la historia de una joven Homo Sapiens que tendrá que enfrentarse a una terrible maldición y, sorpresivamente, encontrará un aliado en el último neandertal. Una aventura llena de acción, misterio y amor, que apuesta por la integración y el trabajo en común como elemento clave para construir el futuro.

Además, Sala Russafa dispone de funciones concertadas para centros educativos. Durante los meses de octubre, noviembre y diciembre esta programación contará con la última propuesta de Arden Producciones para los más pequeños. Chema Cardeña escribe y dirige ‘El viatge d’Alicia’, divertida propuesta cuya protagonista es niña que encuentra un ejemplar quemado de su libro favorito, ‘Alicia en el País de las Maravillas’, al que le faltan páginas. De repente, se le aparecen personajes del cuento pidiéndole ayuda para regresar a su historia en una aventura acompañada por versiones en directo de The Beatles. Una oportunidad para integrar en la formación de los pequeños la experiencia teatral como generadora de vivencias y una manera distendida de acercarse a nuevos conocimientos.

Sala Russafa arranca su octava temporada con las últimas funciones de 'Matar al Rey', que se despide de los escenarios tras cuatro años de gira. Fotografía cortesía del teatro.

Sala Russafa arranca su octava temporada con las últimas funciones de ‘Matar al Rey’, que se despide de los escenarios tras cuatro años de gira. Fotografía cortesía del teatro.

 

“El paisaje cercano es inspiración”

Entrevista con el artista Nando Ros con motivo de:
‘Ben Davant’, de Marisa Casalduero y Nando Ros
Sala ‘exposicions de la Rectoria, Banyalbufar (Mallorca)
Hasta el 9 de septiembre de 2018

Conocí Banyalbufar (Mallorca) hace ya bastantes años, en el verano de 1994. En realidad, yo, a mi manera, ya había estado allí, todos los amigos de una forma u otra sentíamos que lo conocíamos. Y es que nuestra imaginación había vagado ya subiendo y bajando sus calles y laderas, descansado en los sugerentes paisajes de su escarpada orografía, llamado a algún vecino por su nombre y, a veces, hasta teníamos la sensación de haber nadado en sus calas transparentes. Nando (Fernando Ros) nos habló tanto, cuando aún vivía en Valencia, de su escondite mallorquín; nos contaba tantas cosas, tantas historias, tantas anécdotas… que el contagio de emociones había sido intenso y todos intuíamos antes de ir que aquel paraíso particular, referente vital de nuestro amigo, iba a marcar para siempre, también, nuestra cartografía más personal.

Aquella primera vez desembarcamos en el pueblo una pandilla de quince personas. Un grupo variopinto formado por artistas, incipientes galeristas, biólogos, psicólogos… amigos de siempre y amigos recientes. Nos alojamos en una casa preciosa, con unas vistas increíbles, azules. Su terraza fue testigo de charlas sin pausa y risas infinitas. Como éramos tanta gente y dormíamos bastante incómodos, acortábamos las noches allí, bajo la luna, con el sonido del mar al fondo. Fue un viaje de iniciación maravilloso, la mayoría teníamos “veintitantos” y esos días quedarán ligados a la idea que tenemos de esa palabra tan grande y resbaladiza que es felicidad.

Desde entonces hemos venido muchas veces, unos más y otros menos, por separado, juntos, con gente nueva, con novios, parejas… a casa de Nando, al hotelito lleno de encanto de Penny y Mateo, a casas alquiladas… y siempre nos han recibido tan bien, hemos sentido tan cerca el cariño de sus habitantes generosos, especiales, hemos disfrutado tanto, hemos hecho tan nuestro el pueblo que volver hoy con una excusa tan bonita es un regalazo.

Y, sin embargo, a partir de un momento, recordar deja de ser un viaje dulce, placentero. Ya no estamos todos y es duro, insoportable, pensar que nada volverá a ser lo mismo. Hace cinco años que Marisa Casalduero nos dejó y su ausencia duele. Impulsar esta exposición, ‘Ben Davant’ es una muestra más de lo mucho que la echamos de menos. Creo que a ella le hubiera encantado mostrar su obra aquí, en Banyalbufar, donde tan feliz fue, organizada con tanto amor por Juanra, compartiendo espacio con Nando, arropada por su familia, sus amigos, rodeada de su mar…

Nando Ros. MAKMA

Hoy hablamos con Nando Ros de este reencuentro de emociones, de recuerdos compartidos y de su recorrido vital y artístico.

Hablemos de este rincón mallorquín mágico de la Serra de Tramuntana, que hoy nos vuelve a unir con motivo de la exposición ‘Ben Davant’, una muestra esperada y celebrada por todos los que conocimos a Marisa, te conocemos a ti y admiramos vuestra obra.

Banyalbufar es un pueblo lleno de encanto para el visitante que lo descubre y disfruta pero es también un lugar ligado a la cultura internacional ya que ha sido refugio de muchos artistas. Desde algún poeta de la Generación Beat americana, hasta creadores contemporáneos han encontrado aquí la inspiración.

Es cierto, uno de los últimos poetas de la Generación Beat, Robert Creeley, vivió en Banyalbufar por algún tiempo. Mucha gente descubrió esta zona de Mallorca y se instaló en Deià, Valldemossa, Sóller… Son conocidos los casos de Joaquín Mir, Santiago Rusiñol, George Sand y Chopin; Robert Graves y músicos como Mike Oldfield, Kevin Ayers… El referente fue Robert Graves, muchos de estos artistas llegaron de su mano. Venían a verle, a pasar unos días, les encantaba el lugar y acaban quedándose. En Palma, desde los años cincuenta, Camilo José Cela, editaba Papeles de Son Armadans, una publicación que atraía a la isla a los mejores escritores del momento; también, en torno al mítico Hotel Formentor se concentró una nutrida colonia de artistas. Muchos venían y se iban, otros se quedaron. Banyalbufar permaneció como un último reducto, tal vez por eso hoy lo disfrutamos casi intacto

La Serra de Tramuntana es uno de los últimos lugares vírgenes, tanto por su naturaleza como por su cultura, que quedan en el Mediterráneo español y Banyalbufar es un imán. Caminas por la Tramuntana gozando del paisaje, que es maravilloso, y, de repente, te encuentras por sorpresa con Banyalbufar, casi te dejas caer, y te cautiva. Tienes el mar delante, la montaña detrás, verde y azul perfecto, tal y como debía de ser hace mucho tiempo. Un pueblo íntegro sin anexos de barriadas residenciales, ni nada parecido, de una pureza que es arrebatadora y de la que no es fácil escapar. Te sientes tan prendado, tan enganchado al lugar, que quieres quedarte. Le ocurre a mucha gente. Decía George Sand (pseudónimo de Aurore Dupin) que a ella le costó mucho trabajar en Mallorca, porque el paisaje era tan subyugante, tan invasivo para su mente, que se sentía incapaz de superar la belleza de lo que estaba contemplando, que le costaba inventar algo mejor que lo que tenía delante de los ojos.

Yo vivía en Valencia y durante muchos años soñaba con los fondos azules, las aguas cristalinas, con los encinares sombríos y, hasta que no conseguí venir a vivir aquí, no descansé. Hay quien lo ve como un terreno hostil, cuesta llegar, la carretera es complicada, el mar y la sierra son como dos murallas, estás emparedado y a mucha gente esto le ha resultado angustioso. Yo lo he disfrutado y lo sigo disfrutando y me parece que esta complicada orografía funciona como un filtro que permite mantener intacto su encanto.

En Valencia estudiaste Bellas Artes, allí comenzaste tu carrera artística y un día decides venir y quedarte, ¿cómo ha sido y es tu relación con Banyalbufar?

Llevo 20 años viviendo aquí, los últimos en Palma por motivos familiares, pero sigo estrechamente ligado a Banyalbufar. Mi relación es de amor profundo. Siempre me he visto acogido por el pueblo y su gente, siempre me he encontrado bien. Me siento comodísimo, me siento en casa, es una relación de amor incondicional, me da todo, me provoca cosas siempre buenas, me crea estabilidad, me incita a crear. Lo disfruto de todas las maneras posibles. Además, para nosotros, los valencianos, es un sueño y creo que nos es familiar porque es como debería ser nuestra costa antes de la llegada masiva del turismo; es como un paraíso.

Imagen de una de las obras de Nando Ros incluidas en 'Ben Davant'. Fotografía: Marisa Giménez Soler.

Imagen de una de las obras de Nando Ros incluidas en ‘Ben Davant’. Fotografía: Marisa Giménez Soler.

Desde que llegaste aquí se ha creado una discreta pero profunda y permanente corriente artística que hace que muchos artistas, galeristas y profesionales relacionados con la cultura vengan y conviertan Banyalbufar en uno de sus rincones favoritos.

Cuando vivía en Valencia tenía la suerte de estar rodeado de gente maravillosa que de una u otra forma estaban conectados con el mundo del arte y la cultura, tengo muy buenos amigos artistas, galeristas, promotores, gente que se conoce entre sí y he tenido la fortuna de ser muy amigo de alguno de ellos. Muchos han venido a visitarme, les he invitado a mi casa, han repetido, han venido acompañados de gente, que luego ha vuelto con otros amigos… También ha funcionado mucho el “efecto llamada”. La gente que ha venido ha quedado cautivada y se ha producido cierto circuito e, incluso, alguno se ha quedado por aquí.

Tu relación artística con el pueblo es intensa. Has expuesto, impulsado proyectos, ilustrado publicaciones…

Yo llegué aquí y ya tenía una línea de trabajo. Mi primera ilusión fue montar un estudio en mi casa, con todas las energías renovadas de llegar a un sitio así y de encontrarme el gran escaparate delante de los ojos. Alquilé un local y promovimos una pequeña galería de arte, pero no resultó viable y tuvimos que abandonar el proyecto. Yo he continuado trabajando y exponiendo tanto en Valencia como en Mallorca y en otros lugares. Aquí he expuesto en varias ocasiones, hay una escultura mía en un rincón del pueblo, he ilustrado varios libros, algunos de poesía, otros de narrativa, ensayo, incluso diccionarios, algunos promovidos por el Ayuntamiento de Banyalbufar y, bueno, he continuado trabajando, haciendo cosas…

Esta exposición es de dos artistas con amplia trayectoria y una obra consolidada en el tiempo, pero es, también, la exposición de dos amigos. ¿Qué significa para ti exponer con Marisa Casalduero?

Íntimamente siempre había sido un deseo. Siempre quise exponer con ella por muchas razones. Marisa y yo éramos buenos amigos –era imposible estar cerca de Marisa y no ser un buen amigo suyo–. Marisa era una gran trabajadora, una gran artista y es una referencia para todos por muchos motivos, y cuando Juanra, su marido, me propuso la idea, acepté agradecidísimo. Ella, por supuesto, estuvo en Banyalbufar, le encantaba, incluso dejó alguna pequeña obra (con el tiempo he conseguido recuperar algún dibujo que dejó a amigos de Banyalbufar). Ella era así, hacía las cosas, demostrando todo el cariño, todo el amor. Marisa también tenía una vinculación muy fuerte con el mar, con el Mediterráneo, con la costa, se reflejaba mucho en su obra y para mí era un sueño, siempre tuve esa ilusión y desde luego poder hacerlo al fin, más que un sueño, es un honor. Estoy entusiasmado con la idea.

Imagen de algunas de las piezas de la artista Marisa Casalduero que forman parte de la exposición. Fotografía: Marisa Giménez Soler.

Imagen de algunas de las piezas de la artista Marisa Casalduero que forman parte de la exposición. Fotografía: Marisa Giménez Soler.

¿Cómo definirías la obra de Marisa Casalduero?

Es especialmente sugerente por lo vitalista, el trabajo de Marisa es siempre un canto a la alegría, a la vida, al color, a la luz, y lo muestran sus obras y sus escritos; conocerla era darte cuenta de que su obra es su reflejo, su manera de ver la vida, y ahí hay un cierto punto de conexión con lo mío, compartimos un cierto disfrute, casi infantil. La suya es más luminosa, también más vitalista. En la mía hay siempre un elemento subyacente dramático, a veces hasta ridículo; un barquito que se hunde… Me siento unido a su obra por esa perspectiva casi infantil de la vida, esa visión limpia y alegre de verla, aunque tengas un drama dentro de ti.

Respecto al uso de técnicas y materiales, sí que se observan diferencias entre vosotros. Tú eres más dibujante, más pintor. Ella juega, experimenta, con diferentes técnicas y soportes; objetos encontrados, telas, papeles, piedras…

Yo me amarro al dibujo, me aferro, me sujeto fuerte. Lo mío siempre está colgado de un esqueleto de dibujo, siempre hay un armazón al que me agarro como a un clavo ardiendo y sobre el que pongo pintura o dispongo otros materiales. Sin embargo, a Marisa le provoca cualquier objeto encontrado, papeles, piedras, palos, elementos del mar, incluso pequeños juguetitos (hablábamos antes de la mirada infantil, alegre, de la vida). Variadísimos elementos le sugieren una obra de arte y yo necesito recalcularla, redibujarla y atarla a algo. Ella es mucho más directa, dispone directamente sobre el soporte, yo voy siempre haciendo capas, añadiendo capas. El 90% de mi obra no se ve, está detrás de lo que se ve, pero está ahí, debajo. Marisa es mucho más directa, es mucho más plana en el mejor de los sentidos, más limpia. En lo mío siempre hay un elemento subyacente dramático que a veces se percibe y otras veces no.

Tu obra está plagada de una personal iconografía: animales que actúan como humanos, seres oníricos, fantásticos, fondos negros que evocan pizarras de infancia. ¿Bebe de influencias surrealistas y dadaístas?

Siempre hay un imaginario, una iconografía a la que me cuesta renunciar. A veces, los personajes salen ellos solos y, a veces, se me plantan directamente dentro de la obra, incluso, a veces, pretendo renunciar a ellos… y surgen. Hay referencias, gestos humanos… Hablando con Àngel Bofarull –artista de referencia en el ámbito del collage contemporáneo–, aquí, en Banyalbufar, hace años, él sí se reconocía como hijo del surrealismo, de Max Ernst, aunque también de Schwitters; yo, sin embargo, siempre he querido negarme, no me siento surrealista. No tengo esa referencia onírica, no la reconozco, es más la visión infantil de una persona adulta sobre el drama de la vida. Sí que tendría que ver más con el dadaísmo de alguna manera, es verdad, pero también con el expresionismo y los alemanes de entreguerras, como Dix o Grosz, y esas referencias a la pizarra, con otros elementos, y luego el animal como parte del ser humano que es casi incontrolable.

El animal en mis obras siempre está relacionado con ese algo que se nos escapa, que no podemos negar y que no podemos controlar, que nos obliga a hacer cosas y luego… la parte contraria, la del humano, con referencias animales que es un poco la misma, pero es casi más ridícula, es la de aquel que quiere controlarse, que quiere ser cerebral, que quiere controlar todo lo que le rodea y, en el fondo, obedece a un instinto; hay una parte que se le escapa a su control, a su cerebro, a su raciocinio… y que tiene más importancia de la que él quiere reconocer. El animalito siempre es más libre, siempre hace un poco lo que quiere y no se arrepiente, y esa parte sale mucho en mi obra, es verdad. Eso tiene mucho que ver con el niño, la parte infantil, esa parte que funciona completamente libre y que tiene mucho que ver con el disfrute y con el vivir, simple y llanamente, sin darle tantas vueltas. La parte humana siempre tiene algo de ridículo o patético en mi obra.

Imagen de una de las obras de Nando Ros incluidas en 'Ben Davant'. Fotografía: Marisa Giménez Soler.

Imagen de una de las obras de Nando Ros incluidas en ‘Ben Davant’. Fotografía: Marisa Giménez Soler.

La parte bohemia relacionada con el arte, el sabor parisino de principios del siglo XX, los cafés, vapores de humo y alcohol… están muy presentes en muchos de tus cuadros, dibujos y grabados. ¿Qué te sugieren tanto estos ambientes?

Tiene mucho que ver con el disfrute del artista, con lo que le rodea, con su mundo. Esa manera de entender la vida que busca la evasión, el momento oscuro, el rincón… dejar que nuestra cabeza se vaya en vapores de todo tipo que puede acabar de cualquier modo, o entablando relaciones profundas, en borrachera… o en disfrutes más grotescos. Dejar salir todo lo que hay dentro y disfrutar de la diferencia, siempre buscar el momento distinto y que nada te ate demasiado; me atrae esa parte bohemia de la noche, esas reuniones alrededor de una mesa que invitan a mantener conversaciones interminables y provocan situaciones especiales que siempre se recuerdan. Creo que todo esto estimula la creación e incita a lo extraordinario, ayuda a que la cabeza se vaya un poquito por donde quiera. También hago mucha referencia a la literatura y a los libros.

¿Qué influencia tiene la literatura en tu proceso creativo?

Cuando preparo una exposición la preparo fundamentalmente leyendo; me gusta mucho leer, meterme dentro de todo lo que estoy leyendo y que todas esas referencias queden dentro de la cabeza y acaben reflejándose de alguna manera en mis obras. Al fin y al cabo, es creatividad sobre creatividad, alguien ha inventado algo que te provoca, tu cabeza sigue dando vueltas y estás así un día tras otro. Procuro leer mucho y, especialmente, cuando estoy pintando, cuando estoy dibujando. Me gusta tener todo tipo de referencias y, a veces, esto se plasma en mi trabajo. Parece que no, pero siempre está ahí.

¿Qué artistas reconoces como fundamentales en tu desarrollo artístico?

Para mí hay una referencia clarísima que es Chagall, incluso sin ser consciente de ello, siempre me gustó, desde niño, y, cuando me doy cuenta, miro y es verdad, incluso la iconografía se parece. Hay algo, hay cosas muy reconocibles. No lo puedo negar. Picasso me marca mucho también, ya he hablado de los dadá y los alemanes y luego me marcan mucho los antiguos; Giotto y aquel primer renacimiento, los últimos góticos…

Muchos de tus personajes aparecen tocando instrumentos, la música está presente en muchas de tus escenas.

Sí, yo siempre digo que mi vida es con banda sonora. Siempre tengo una canción en la cabeza. Siempre estoy cantando. No entiendo la vida sin música, la encuentro en todos los sitios, la provoco y la echo de menos siempre que no la tengo. Creo que el arte es universal y lo invade todo. Necesito oír música, ver cosas, leer cosas y todo lo que sea creación me parece que es absolutamente necesario. Para mí es muy difícil desligar una cosa de la otra. No entiendo al artista encasillado, que nada le influye más que lo suyo, lo que toca. Me parece que las ramas se entrelazan y son una misma cosa, la creación pura y dura. La música es sugerencia, te transporta. Es pura abstracción, sonidos organizados, es fundamental. No sé vivir sin música.

La música forma parte de tu día a día, ¿sigues componiendo y tocando en varios grupos?

En este momento toco en tres grupos y en dos de ellos con gente de Banyalbufar. Hace un mes hemos presentado con Musol (con Guillem Coll y Rodrigo Álvarez) un disco en el teatro Mar i Terra de Palma con bastante éxito, tengo que decir; salió muy bien, ahora tratamos de promocionarnos. Los Aphònics llevamos más de 20 años tocando en verbenas, fiestas y no perdemos ocasión de divertirnos. Ramón Rosselló, de Esporles, también cuenta conmigo (y Pep y Jaime). Bueno, la cosa es difícil, porque tocar por ahí es muy complicado, pero lo hacemos con mucha ilusión y con mucho amor y disfrutamos mucho. El disco que hemos grabado de Musol tiene una portada mía, por cierto.

Volviendo a la exposición, en esta muestra cambias de registro y presentas obra muy diferente a la anterior, temas nuevos y distintas técnicas. Háblanos de esta etapa que comienza.

A la idea de exponer mi obra con la de Marisa le estuvimos dando vueltas. El hilo conductor entre nosotros podría encontrarse fácilmente, nuestra referencia personal es directa; éramos amigos, compartimos muchos momentos, pero también queríamos poner en relieve la vinculación que tenemos con el mar Mediterráneo, que tanto nos separa y tanto nos une. Imagino que ella está delante de mí y yo delante de ella, en dos orillas diferentes, enfrentados en el mismo mar, uno delante del otro, queriendo vernos, pero sin vernos, disfrutando de lo mismo, o viendo lo mismo pero sin saberlo. Este hecho nos sugirió, también, que la exposición se dispusiera en paredes enfrentadas, un wall to wall, y que la obra de uno estuviera delante de la del otro; esto marcó la manera de seleccionar la obra para la exposición.

La idea que elegí, finalmente, fue la de dar protagonismo a aquello que nos inspira, justamente lo que tenemos delante, ben davant, y procurar prescindir de todo el imaginario, de todo el animalario, toda la serie de personajes que aparecen casi de forma espontánea en mis obras y quedarme justo en lo que tengo enfrente, en lo que está delante de todos esos personajes, lo que nos envuelve, lo que nos rodea, aquello que forma nuestra corteza, lo que nos sugiere todo lo demás y que, a veces, lo tenemos tan cerca que nos cuesta verlo. Concentrarme en lo que en otros momentos ha sido el decorado, empleando técnicas que provoquen sensaciones que esquiven la introspección o el examen, técnicas que ataquen directamente el soporte, como óleos, acuarelas o acrílicos, buscar la inmediatez, no recurrir al grabado, por ejemplo, que exige cierta continuidad técnica y pide estar sobre la pieza tocando y retocando varios días.

Esa era la idea de ‘Ben Davant’, que es el título de la exposición. Quedarnos con lo que tenemos justo enfrente de nuestros ojos. Las Baleares tienen mil colores delante, tienen el mar, la montaña, el bosque… algunas de las acuarelas que se van a colgar están hechas en Cabrera, otras en otros lugares de las islas, Marisa también tiene piezas hechas en Formentera. El paisaje cercano es inspiración, volvemos la vista a nuestro entorno más íntimo.

El artista Nando Ros durante un instante de la entrevista con motivo de la exposición 'Ben Davant'. Fotografía: Marisa Giménez Soler.

El artista Nando Ros durante un instante de la entrevista con motivo de la exposición ‘Ben Davant’. Fotografía: Marisa Giménez Soler.

Marisa Giménez Soler

 

Sótano de excelsos: Francisco Umbral

Transita por el mapa del olvido una neblina vallisoletana de helechos arborescentes, de genéticas espurias e inviernos sempiternos. Foulard en las faringes y laringes para sortear las pulmonías de los ateneos, gran galpón de la tisis y de los juegos florales venidos, otrora, de provincias.

Acumula polvo eximio por las librerías de lance Francico Alejandro Pérez Martínez, Francisco Umbral para los desconocidos. Cumplido ya un decenio desde su huida cardiorespiratoria en el Montepríncipe, apenas quedan rescoldos de conmemoración activa y escasos lectores de su excesiva y prolífica obra, henchida de sagrados males. Innumerables páginas adheridas al presente pretérito para los ociosos lectores de ficción, necesitados de espuma y distópicas guías de la posmodernidad.

Se recibe Umbral en los alveolos como un salbutamol acerbo que dilata las viejas cañerías de los urinarios, cisterna cacofónica de los grandes Cafés de ventanales madrileños, con vistas de invierno al spleen y plúmbea nicotina en la canícula interior, calimas de pensión, Argüelles lácteo y coctelería de jardín en las afueras nobles y la periferia heterodoxa donde fagocita su crónica la jet.

Francisco Umbral. Makma

Sorteando el artículo -edificio capital de la popularidad, escritura perpetua salpicada de mordaces urgencias, negrillas y pan-, permanece, inhumado, el hiperbólico autorretrato de un ilegítimo, amamantado en los hospicios de Embajadores -artería de manolerías y casticismo- con el calostro de la ignominia y el hedor de los arroyos, bajo las lejanas faldas castellanas de la “tía May” y la caligrafía etérea de Ana María Pérez en los cuadernos de Luis Vives. Sea la deshonra quien alimente al niño de derechas, al joven malvado, al desnortado dandy anatómico con ninfas e impostura, para beber, después, del inagotable caño de la memoria fantasmal, como un socialista sentimental manoseando las secas entrañas, hechas cecina, con el fin de llenar la crónica de lírica y jugar con estilo autodidacta a los aditamentos, en imperecedera búsqueda de la belleza convulsa.

Y ahí radica, ya tuberculosa, la excelsa distinción de la palabra, la amarilla y virtuosa vestimenta con botines blancos de piqué sobre el plomizo overol literario del funcionariado, herido ya de relato audiovisual en la inmediatez de los diccionarios pobres.

Francisco Umbral. Makma

Aún habita en el paríso artificial el sonido de la prosa y otras cosas, la noche del Gijón y el mentolado cuplé de las redacciones en los días felices, el orín enginebrado y Gordon’s que desciende por el lodazal setentón y turbio de las trilogías madrileñas, como un cadáver exquisito y encelado con el vientre convexo de Camilo José.

Amado siglo XX el de un Umbrales abstemio sobre la barras dipsómanas de giocondos y acero inoxidable, entre césares visionarios y señoritas de alcoba que duermen al mediodía los amores diurnos en el edificio España, mientras aquella otra y marital consiente al felino mecanógrafo, retornado al mimbre con palabras de la tribu con las que aliviar su capital del dolor, hecho trizas rosáceas y mortales.

Francisco Umbral. Makma

Jose Ramón Alarcón

 

 

 

 

Identidades estéticas, personalidades indelebles

‘Personalidades Indelebles’, de Factoryart Plataforma de Arte Independiente
Artistas: Almudena Mahiques, Ana Torralba, Bárbara Traver, Jesús Molinera, m.e.santiso, Miguel Ángel Punter, Quique Sena y Roberto Reula
Comisario: Miguel Ángel Punter
Sala municipal de exposiciones Coll Alas
Plaza Escuelas Pías 7, Gandía
Del 24 agosto al 22 de septiembre de 2018

‘Personalidades Indelebles’ son las protagonistas que erigen el horizonte caótico que encauza y da forma al contenido de la propia exposición. Narran, a través de la plástica, las emociones que invaden la relación que estos artistas mantienen con su trabajo y cómo estas son vertidas sobre sus obras, creando sus propias cargas narrativas indelebles desde su perfil más íntimo y personal. Estas obras, creadas con total libertad, denotan una evidente y clara apertura hacia posibilidades transformadoras de experiencias visuales innovadoras y transgresoras.

Esta muestra de arte plantea un cierto consenso de mestizaje entre sus diferentes formas de expresión, donde se dinamiza y destaca la imaginación creativa como agente provocador y autorreflexivo. Desde lo visual, muestra el interior de sus formas y contenidos en el plano artístico, mostrando al espectador sus propias formas de verbalizar sus capacidades visuales y poéticas, de entender su mundo interno, con total pureza e intensidad, convirtiendo al espectador en cómplice de la reconstrucción de sus verdaderas historias volcadas en arte.

Personalidades Indelebles. MAKMA

Una amplia pluralidad de tendencias y discursos ofrecidos en la muestra que nos invita a conocer sus propuestas estéticas desde la instalación, la pintura, la escultura y la fotografía, entre otras. Una invitación sutil a explorar la confrontación de realidad y emotividad estética y visual que nos presentan estos ocho artistas plásticos, con sus personalidades íntimas e indelebles que, siendo dispares entre ellas, presentan y consiguen en el conjunto una armonía visual sin interposiciones de los unos sobre los otros, brillando con una luz propia, mostrando su presencia plena y consciente, dejando entrever la identidad de su propósito a través de las formas.

Esta manifestación de ideas y emociones artísticas, creadas desde un lenguaje visual, ofrecen posibilidades de refinamiento del pensamiento, confrontando mundos artísticos diversos, incitando a la reflexión y estimulando una imaginación visual más sólida cuanto más formada e integral sea.

Imagen de una de las obras pertenecientes a la serie 'Human', de Bárbara Traver. Fotografía cortesía de Factoryart.

Imagen de una de las obras pertenecientes a la serie ‘Human’, de Bárbara Traver. Fotografía cortesía de Factoryart.

Una exposición colectiva ofrecida por un grupo de artistas emergentes que, por formación, pasión y conocimiento, demuestran con sus obras una admirable sofisticación formal y conceptual, creando y dando forma a esta exposición para ofrecer su potencial conocimiento intelectual y mostrando cuestiones de carácter estético, social, discursivo, etc., cuestiones que el arte, a menudo, anticipa a su tiempo, siendo el latido más sincero de este.

En conclusión, trata de dejar ver entre sus costuras  el deseo de mirar el mundo de un modo diferente, desde un tratamiento particular de la imagen finalmente ofrecida, inventada, repetida, manipulada, sugerida, etc. Cuestiones, en definitiva, relacionadas con la realidad y el modo con que esta se da a lo visible.

Imagen de las obras 'El hombre que sonríefugio' y 'Víctima o verdugo?', de Jesús Molinera. Fotografía cortesía de Factoryart.

Imagen de las obras ‘El hombre que sonríefugio’ y ‘Víctima o verdugo?’, de Jesús Molinera. Fotografía cortesía de Factoryart.

Miguel Ángel Punter