El Mediterráneo dulce y abrupto de Victoria Cano

Des del perfil del Mediterrani, de Victoria Cano
Octubre Centre de Cultura Contemporània
C / San Fernando, 12. Valencia
Hasta el 4 de noviembre de 2017

Todos los colores del Mediterráneo, bajo la mirada de la artista Victoria Cano, se exhiben desde el 4 de octubre en el Octubre Centro de Cultura Contemporánea. La artista lo hace a través de una exposición que reúne cerca de una treintena de obras que envuelven la obra original del cartel de la edición de este año del festival Mostra Viva del Mediterrani.

La apertura de la muestra es el primer acto de la edición de este año y preámbulo de la inauguración oficial que tendrá lugar el jueves 5 de octubre en el Palau de la Música. En la exposición se reúnen obras de todos los formatos y técnicas que simbolizan el universo particular de la creadora valenciana, donde el color es el gran protagonista.

Para Victoria Cano, esta exposición quiere simbolizar lo que es Valencia, “el corazón donde se hace el festival; también está presente la silueta del mar Mediterráneo que a su vez es un lector del tiempo. Además, está la línea del horizonte del mar, que es ese personaje que da un paso hacia adelante pensando en el futuro”.

La exposición muestra los diversos trabajos previos realizados hasta la elaboración definitiva del cartel de Mostra Viva del Mediterrani, así como otros trabajos en torno a él. El cartel de este año simboliza con diversos elementos el corazón de Valencia, la huella del tiempo, la propia cuenca del Mediterráneo y el mundo del cine. Sirve como elemento visual al lema del festival ‘Els futurs del Mediterrani’.

Para Victoria Cano, “en el perfil del Mediterráneo estamos todos, y ese perfil también es de alguna manera el filo de la navaja, los ritmos del mar que a veces también pueden ser violentos y de donde el ser humano lucha por salir”. La exposición estará abierta al público hasta el 4 de noviembre.

À tous les clandestins. Imagen cortesía de Mostra Viva.

À tous les clandestins. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Los rostros de la inmigración

Mostra Viva inaugurará otras dos exposiciones el viernes 6 de octubre organizadas en colaboración con la Regidoria de Joventut. La primera de ellas, titulada ‘Rostres de la Mediterrània’ de la asociación Stop Mare Mortum, es el resultado de un proyecto lanzado por la entidad para denunciar a través de la pintura la muerte de miles de personas a las puertas de Europa.

Por otro lado, en la misma sede se inaugurará ese día la exposición ‘À tous les clandestins’. Esta exhibición es un reflejo sobre los centros de internamiento de inmigrantes de Mauritania y Canarias a través de la mirada fotográfica de Mª Jesús González y Patricia Gómez. Ambas exposiciones tendrán visitas guiadas.

Victoria Cano junto a su obra. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Victoria Cano junto a su obra. Imagen cortesía de Mostra Viva.

Los carteles ignífugos de la Fira del Llibre

50 Fires del Llibre de Valencia
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 15 de mayo de 2016

Es casualidad que la Feria del Libro de Valencia naciera en 1966, el año en que precisamente se estrenaba ‘Fahrenheit 451’, la película de François Truffaut en la que los bomberos se dedicaban no a apagar fuegos, sino a quemar libros. Casualidad, en todo caso, digna de estudio. Porque entonces, también la feria valenciana vivió momentos tensos por culpa de quienes arremetían contra ciertos libros sospechosos de quebrantar el ideario franquista. Lo curioso es que la película se sitúa en una sociedad posterior a 2010, en la que ahora estamos y en la que, por fortuna, los libros ya no es necesario quemar, porque según los datos estadísticos, cada vez se lee menos.

Cartel de la Fira del Llibre de 1967.

Cartel de la Fira del Llibre de 1967. Centro del Carmen.

Para hacer recuento de todo ello, el Gremi de Llibrers ha organizado, en colaboración con la APIV (Associació Professional de Il.lustradors de València), una exposición en el Centro del Carmen que recoge carteles de sus 51 ediciones y fotografías de José García Poveda, a modo de memoria gráfica de tan ardua reivindicación a favor del libro. Porque los libros, tal y como recoge la película, pueden ser el comienzo de la aventura de pensar. Siempre y cuando se lean con la debida intensidad, como recuerda Nacho Casanova, ilustrador del cartel de este año, en una entrevista en la web de la Feria: “Soy partidario de la lectura entusiasta, por inmersión, que es algo que hay que reivindicar: ya sabemos cómo les cuesta a los más jóvenes concentrar la atención”.

De ahí la escalerilla que Casanova coloca en su cartel para sumergirse en ese gran libro rojo que domina la ilustración. Un libro bien grande como colofón a esa historia de los carteles nacida en 1966, aunque el primero de los expuestos corresponda a la edición siguiente. “No es que no hubiera cartel el año de su inauguración, pero no se ha encontrado”, subraya Juan Antonio Rodríguez de Dios, hijo del primer presidente que tuvo la feria y que aporta a la muestra algunos de esos primeros carteles pertenecientes a su colección.

Cartel de la Fira del Llibre de 2016 obra de Nacho Casanova. Centro del Carmen.

Cartel de la Fira del Llibre de 2016 obra de Nacho Casanova. Centro del Carmen.

Gloria Mañas, directora de la Feria del Libro, destaca el crecimiento de la feria (“más expositores, más casetas y actividades, y más espacios”), al tiempo que se muestra “esperanzada” con el nuevo gobierno. “Ha adquirido compromisos con el sector del libro”, y apunta al Plan de Fomento de la Lectura, del que “se sabrán sus resultados en cuatro o cinco años”. También destaca Mañas el I Festival de Promoción Lectora que arranca en esta 51 edición destinada a maestros, bibliotecarios y agentes culturales.

Y como muestra, en este caso metafórica, del crecimiento de la feria, la artista Victoria Cano, a instancias de Javier Gay, asesor artístico de la exposición, ha montado un singular libro hecho de cuatro hojas con hierro y alambres a modo de jaula de la que cuelgan poéticos mensajes. “Es una escultura abierta, participativa, en la que se invita al público a que se atreva a pedir un sueño”, señala Cano. Y agrega: “¡Y ojo con lo que pides que a veces se cumple!”. Además, la artista, que exhibe en una sala contigua sus ‘Ecos & Huellas’, ha creado un dispositivo de realidad aumentada para captar la imagen de cuantos se atrevan a soñar alrededor de su escultura.

Los carteles, obra de artistas tan conocidos como Sento, Miguel Calatayud, Genovés, Rosa Torres o Luis Demano, permanecerán expuestos hasta el 15 de mayo, junto a las fotos de García Poveda distribuidas en 12 paneles, “algunos llenos de cadáveres”, apunta con humor negro el propio fotógrafo. Ilustres cadáveres, como los de Josep Vicent Marqués, Pepe Rubianes, Eduardo Haro Tecglen, Chumi Chumez o Dulce Chacón, entre otros tantos escritores y artistas que han pasado por la Feria del Libro durante sus 51 años de vida. Los bomberos de Fahrenheit 451 no han podido con ella.

Carteles de Fires del Llibre. Centro del Carmen.

Escultura de Victoria Cano con carteles al fondo de la exposición 50 Fires del Llibre. Centro del Carmen.

Salva Torres

La energía de Victoria Cano deja huella

Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, de Victoria Cano
Sala Ferreres del Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 1 de mayo de 2016

“Somos materia en transformación”, dice la artista. Y energía, mucha energía, que es la que transmite Victoria Cano durante el recorrido por su exposición Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, en la Sala Ferreres del Centro del Carmen. “Esta sala te desnuda completamente”. Y así, metafóricamente desnuda y como si hubiera salido de un largo régimen de internado, desgrana lo que han sido 15 años de soledad trabajando en su estudio. Un viaje interior que ha ido mezclando con viajes exteriores para mostrar pinceladas de esa soledad mediante exposiciones en Roma, Jeonbuk (Corea del Sur), Venecia, Qingdao (China), Nueva York, Milán y Berlín. El resultado de todo ello se puede ver concentrado en esta exposición de Valencia.

Victoria Cano en un video de su exposición en el Centro del Carmen.

Victoria Cano en un video de su exposición en el Centro del Carmen.

“Hay una variedad dentro de la unidad”. Y esa unidad, para Victoria Cano, tiene que ver con la energía que impulsa a la creación. Energía asociada a su vez al “tránsito entre la vida y la muerte”. Porque las 200 piezas que conforman esos Ecos & Huellas de su “viaje interior hacia fuera”, junto a los 80 libros voladores que cuelgan del alto techo de la Sala Ferreres, ligan lo vivo y lo muerto en su eterno ciclo. Por eso hay huellas dactilares insertas en sus naturalezas, al igual que perfiles humanos contorneando un tsunami o la figura humana intercalada entre un aluvión de formas en gestación.

Victoria Cano concibe su obra como un todo en el que las partes se van imbricando sin que se sepa a ciencia cierta lo que es naturaleza, propiamente dicha, y lo que es la naturaleza humana. Por eso advierte que el ser humano “hace cosas que van contra la naturaleza” y, cuando tal cosa sucede, “la naturaleza no perdona”. Esa difícil sintonía entre interior y exterior atraviesa el trabajo de Cano. La variedad de técnicas utilizadas, como el lápiz 3D, con las que ha investigado en su taller durante los 15 años de soledad, está siempre al servicio de una máxima: “Transmitir emociones”, resume la artista.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Emociones que tienen siempre que ver con los ecos de esa naturaleza en constante transformación. Cuando la aceleramos, violentando su ritmo, la armonía se quiebra y surgen las agresiones. Como en ese Mediterráneo con alambres, el tsunami devastador, el terrorismo ejemplificado en unas Torres Gemelas cuya luz eléctrica liga con el de la clorofila o la destrucción de un edificio de la Facultad de Bellas Artes del que Victoria Cano toma ciertos elementos de reciclaje. “Territorios, huellas, energía, del aire, de la tierra, de los fluidos”, explica su autora, para revelar “nuestra frágil y provisional existencia” que nos negamos a reconocer.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

“Deberíamos generar belleza como efecto de la armonía entre todo lo vivo”. Esa armonía que la artista rastrea mediante diversos ecos y múltiples huellas se puede ver en su exposición, a veces de forma inquietante y en otras ocasiones de manera más o menos amable. “Me interesa que la gente penetre en la obra”. Como en la pieza ‘Los álamos del jardín’, videoinstalación y técnica mixta, que permite al espectador contemplar a un tiempo el estatismo y el movimiento del bosque, remarcando así su posición pasiva y activa juntamente.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Si el único viaje es el viaje interior, como recoge la artista mediante la cita de Rilke, entonces la exposición de Victoria Cano es un gran viaje al fondo de esa naturaleza humana en continua transformación. Un viaje lleno de una energía que tan pronto avanza creativa como tiende a la destrucción. Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, que se puede ver hasta el 1 de mayo, es la forma que tiene Victoria Cano de proponernos un viaje solitario hacia la armonía por difícil que esta sea.

Ver la noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Obra de Victoria Cano en el Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Salva Torres

Ciutat Vella Oberta toma el espacio público

Ciutat Vella Oberta 2015
Festival de las Artes
Del 12 al 15 de noviembre

Es una cuestión de mínimos. Ante la recurrente falta de presupuesto público para la cultura, al menos los espacios financiados por todos los ciudadanos abren sus puertas a iniciativas que, como Ciutat Vella Oberta, pretende “visibilizar el arte emergente y afianzar a los consagrados”. Más de 250 artistas, “entre un 80 o 90% valencianos”, precisaron sus organizadores, participarán en la segunda edición que se celebra del 12 al 15 de noviembre en un total de 11 espacios, que albergarán exposiciones colectivas, y 16 talleres del casco histórico de Valencia.

En primer término, instalación de Anna Ruiz. Al fondo, Ciutat Vella Oberta.

En primer término, instalación de Anna Ruiz. Al fondo, obras de Roberto López (derecha) y Nuria Rodriguez, en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

La nota más destacada de esta nueva edición es precisamente ésa: la ampliación de esos espacios públicos que, a falta de dinero, ceden al menos sus recintos para que los artistas expongan sus obras dignamente. Repiten La Nau y el Colegio Mayor Rector Peset, ambos de la Universitat de València, a los que se suman este año el IVAM, el Centro del Carmen, el MuVIM y el Tossal, junto al Centre Cultural Bancaixa, Tapinearte, Octubre CCC, Wayco e Inestable, este último igualmente repetidor. Y entre los estudios que abren sus puertas, entre otros, el de Concha Ros, Juanma Pérez, Victoria Cano, Cristina Peris, Silvia Molinero o Pinta Valencia, que realizará una exposición de trabajos de los niños participantes en el certamen.

Obra de Ciutat Vella Oberta.

Con el agua al cuello, de Ascensión González Lorenzo, en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

También como novedad, la primera exposición en colaboración con La Casa Velázquez de Madrid. El Centro del Carmen la acogerá mostrando una selección de trabajos de autores franceses, junto a una importante representación de artistas becados valencianos. Frédérique Pressman explicó su obra, enclavada en esa selección, en torno al barrio del Cabanyal mediante imágenes en Super 8 y video que recogen el polémico devenir del barrio en su lucha por la defensa del patrimonio histórico. También están presentes en el Centro del Carmen, con obra de gran formato, artistas como Nelo Vinuesa, Ana Vernia, Rafa de Corral, José Plá, Arturo Doñate, José Luis García Ibáñez, Nuria Rodríguez, Silvia Lerín o Anna Ruiz.

Obra de Alberto Santonja en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Obra de Alberto Santonja en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Además de las pinturas, esculturas y fotografías repartidas por todos esos espacios con el objetivo, destacan sus organizadores, “de acercar la manifestación artística a la ciudadanía”, el IVAM se centrará en el video arte, con obras de Pepa López Poquet, Begoña Quesada, Santiago Delgado, Julia Juaniz y Paco Valverde. El Colegio Mayor Rector Peset acoge una exposición retrospectiva de los 10 años del certamen de grafiti Poliniza, de la Universidad Politécnica de Valencia, mientras la Sala de Exposiciones del Tossal muestra una selección de artistas de la feria MARTE de Castellón.

Obra de Arturo Doñate en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Obra de Arturo Doñate en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

El cartel de Ciutat Vella Oberta también será, a partir de este año, obra de un artista seleccionado para su realización. Paco Roca inaugura la serie con una ilustración protagonizada por ciudadanos de a pie hermanados con una imagen central de resonancias espirituales. Una performance de Vicente Aguado y la exposición Arte en Barrica, por Bodegas Vicente Gandía, con intervenciones plásticas de diez artistas, servirán de pistoletazo de salida el jueves 12 de noviembre a este II Festival Internacional de las Artes.

Barrica ilustrada por La Nena Wapa en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Barrica ilustrada por La Nena Wapa Wapa en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Música, video proyecciones, talleres, mesas redondas y conferencias, como la sugerente ‘El arte en prisión’ a cargo de Rosa María López en el Octubre CCC (viernes 13), completan la programación de un festival que aspira a seguir creciendo, aunque para ello haga falta el concurso decidido de las instituciones públicas y privadas, y cierta reorganización de los múltiples eventos ciudadanos surgidos durante la crisis como antídoto contra la decepción.

Escultura de Thierry Bodinot en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Escultura de Thierry Gilotte en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Salva Torres

Shiras, nuevo escaparate del arte valenciano

Galería Shiras
C / Vilaragut, 3. Valencia
Próxima apertura: 15 de octubre de 2015

Con un plantel de artistas “diverso y estimulante”, por utilizar las palabras de José Saborit, uno de sus integrantes, arrancará en octubre Shiras. La nueva galería, ubicada en la céntrica calle de Vilaragut, junto al Hotel Astoria, pretende ser un nuevo escaparate del arte valenciano. Luis Fernández, otro de los artistas del plantel, ve con este nacimiento la recuperación de “un concepto de galería que se está perdiendo”, a causa de lo que él entiende como “abuso del mercadeo”. Shyras viene a poner en valor la obra de artistas valencianos de consolidada trayectoria, con otros más noveles.

Nuria Rodriguez charla con Javier Chapa (a su izquierda Ana Vernia), en la galería Shiras, todavía en obras. Imagen cortesía de Shiras.

Nuria Rodriguez charla con Javier Chapa (a su izquierda Ana Vernia), en la galería Shiras, todavía en obras. Imagen cortesía de Shiras.

Reunidos en el Astoria, antes de visitar la galería todavía en obras, la gran mayoría de los artistas que forma parte del nuevo proyecto intercambió impresiones y parabienes. De nuevo Saborit: “No hay nada tan estimulante como un nacimiento”. Y agregó: “Estamos todos queriendo salir de una etapa en la que se plegaron velas”. A rebufo de ese aire nuevo, Sara Joudi, responsable de Shiras junto a Antonio Barroso, no paraba de animar a unos y a otros con el fin de estrechar lazos en pos de la aventura recién iniciada.

La travesía empezará el 15 de octubre con una exposición colectiva de Rafael Calduch, Javier Chapa, José Luis García Ibáñez, Silvia Lerín, Joel Mestre, Nuria Rodríguez, José Saborit y Horacio Silva. Daniel Schweitzer será el artista novel que arrancará a su vez el proyecto destinado a los más jóvenes. Lo hará en el ‘Espacio Refugio’ con que cuenta la galería en su planta inferior, donde también se tiene previsto la realización de talleres y diversas proyecciones audiovisuales.

Entrada a la galería Shiras, en la calle Vilaragut de Valencia.

Entrada a la galería Shiras, en la calle Vilaragut de Valencia.

Luego vendrá otra exposición colectiva en Navidad, todavía por concretar en cuanto a los artistas intervinientes. Ana Vernia será la encargada, allá por febrero, de inaugurar las muestras individuales de una galería que pretende ir abriéndose paso en las ferias nacionales e internacionales. Porque lo que tienen claro Sara Joudi y Antonio Barroso es que los artistas por ellos representados deben de tener proyección más allá del ámbito local.

El plantel de artistas que tuvo su primera toma de contacto ayer en el espacio en obras de la nueva galería son: Rafael Calduch, Victoria Cano, Javier Chapa, Raúl Dap, Alejandra de la Torre, Luis Fernández, José Luis García Ibáñez, Fernando Jiménez, Roberto López, Alexandra Martorell, Joel Mestre, Nuria Rodríguez, José Saborit, Mery Sales, Daniel Schweitzer, Horacio Silva, Gerardo Stübing y Ana Vernia. Artistas de diferentes disciplinas, temáticas y formas de ver la vida, en suma, de “todos los colores y edades” (Mestre), que se mostraron ilusionados con la aparición de Shiras en el marco de unas galerías valencianas a punto de cerrar temporada y pensando ya en el Abierto Valencia del mes de septiembre.

Aspecto de la galería Shiras, todavía en obras.

Aspecto de la galería Shiras, todavía en obras.

Horacio Silva, que inaugura exposición en el Centro del Carmen, se sumó al carácter festivo del nacimiento, adoptando eso sí las cautelas propias del alumbramiento que, como recordó Saborit, necesita de “toda nuestra energía”, gracias a la cual “todo es posible”.

Shiras, cuyo nombre evoca las raíces sirias de Sara Joudi, nace con esa vocación mediterránea de compartir sentimientos y experiencias a través del arte. No confundir, en todo caso, con la uva syrah utilizada para crear el vino shiraz. Tampoco con la ciudad iraní Shiraz. Y, mucho menos, con la cadena de televisión árabe Al-Yazira, tal y como recordó entre bromas Calduch. Shiras, cuyo logotipo juega con las dos ‘eses’ del nombre, ya estará presente en la Feria Marte de Castellón que se celebra en septiembre. Será el preludio de su puesta de largo en octubre.

Sara Joudi, responsable de Shiras, junto a Rafael Calduch, Roberto López y Horacio Silva. Imagen cortesía de Shiras.

Sara Joudi, responsable de Shiras, junto a Rafael Calduch, Roberto López y Horacio Silva. Imagen cortesía de Shiras.

Salva Torres

Paisaje, naturaleza y ecologismo

El árbol de la vida. Naturaleza y espacios rituales
Jardín Botánico de Valencia
Inauguración: 12 de junio, 20 h
Hasta el 8 de septiembre de 2013

La exposición El árbol de la vida. Naturaleza y espacios rituales tiene como motivo establecer un diálogo entre el ente arbóreo y la práctica artística e incluye a un nutrido y significativo grupo de autores que trabajan desde la conciencia ecologista. Consta de una muestra en la sala expositiva interior centrada en obra fotográfica, pintura, dibujo, instalación y escultura. Y de una exhibición en los exteriores del Jardín Botánico que implica a una serie de artistas que trabajan el tema de arte y naturaleza, desde obra escultórica en madera y otros materiales vegetales, reciclaje, intervenciones de land art, Yarn Bombing, hasta actividades performativas. De esta manera se abordará la entidad arbórea desde diferentes técnicas plásticas y temáticas, donde tendrá lugar una visión del árbol como elemento referencial, icono simbólico y poético, la mirada crítica hacia la extinción de los bosques, los incendios forestales y la pérdida de determinadas especies, así como la imbricación entre ciencia y arte a través de la dendrocronología, los mandalas y los diseños morfológicos naturales. La propuesta se completará con actividades artísticas participativas el sábado día 22 de junio a las 11:00 horas. Con la exposición, con el árbol como eje central, se pretende destacar la belleza natural de la diversidad vegetal y establecer la relación originaria del arte como ritualización de la Naturaleza.

Artistas: Ignacio Abella, Carmen García Gordillo, Mery Sales, Myriam Negre, Kaiko, Cristina Gil, Ana Donat, Josep Albert, Karina Vagradova, Victoria Cano, Josep Pedrós i Ginestar, Lucia Peiró, Ximo Ortega Garrido, Susana Sánchez Marfil, Daniel Orea, Jose Plumed.

Montserrat Hormigos, comisaria

Bibliofilia, la letra con arte entra

Bibliofilia. Exposición colectiva
Centro cultural Obrapropia
C / Puerto Rico, 40. Valencia
Hasta finales de mayo

Libros de gran formato, libros voladores, libros guardados en los baúles de nuestra vida, libros que buscan la libertad y se escapan de su cárcel de acero, libros que forman una Torre de Babel, libros que se transforman en etéreas páginas que vuelan al viento, libros convertidos en luz, en protesta, en objetos de culto, libros que colgamos en las paredes de nuestra existencia como cuadros o como mándalas con figuras concéntricas. Libros, a su vez, conviviendo con la fotografía, la música, la arquitectura o el cine. El libro, en suma, como universalizador de la cultura. Así es la exposición Bibliofilia que acoge el centro cultural Obrapropia, de la calle Puerto Rico de Russafa en Valencia. Y así la ve al menos el sociólogo Alberto Moncada, de quien hemos tomado prestadas algunas de sus palabras. Como han tomado prestado su libro Crónica de Miami Beach, los 26 artistas que intervienen en la exposición.

Una exposición, Bibliofilia, que Vicente Vercher, responsable de Obrapropia, resume como un compendio de piezas que vienen a “destacar el libro como fuente de herencia principal de inspiración y belleza, legado de la bondad del ser humano, de su espiritualidad y de la sabiduría universal”. Intervenir el libro, con el fin de transformarlo y dotarlo de nueva vida, ha sido el objetivo de los artistas que integran la muestra: Margarita Baixauli, Luis Beltrán, Victoria Cano, Vicente Dobón, Florencia Fergnani, Antonio Fernández, David Furió, Carmen García, Carmen Grau, Carmen Ibarra, Regina Quesada, Clara Palomar, Lluis Pérez, Mª Luisa Pérez, Cristina Peris, Sofía Porcar, Mª José Ramis, Guillen Renau, Mari Carmen Ruiz, Amparo Santamarina, Ana Roussel, Yolanda Tavera, Sergio Terrones, Amparo Tórtola, Karina Vagradova, y Amparo Wieden.

Exposición Bibliofilia. Imagen cortesía de Obra Propia

Exposición Bibliofilia. Imagen cortesía de Obra Propia

De manera que el libro, despojado de su función ordinaria como vehículo transmisor de apasionantes y apasionadas lecturas, se transforma en objeto artístico. Las páginas se sueltan, se liberan, al igual que el volumen mismo que las acoge, para transmitir mensajes y sensaciones que nada tienen que ver ya con su lectura, y sí mucho más con la propia visión del objeto desnaturalizado. El contenido deja paso al continente, para convertirse éste a su vez en contenido de nuevas lecturas a través de una mirada más plástica.

Y ahí es donde el libro se despoja de ataduras para mostrarnos su cara amable ligada a su otro rostro menos afable. De forma que al igual que el protagonista de La naranja mecánica, el polémico libro de Anthony Burguess, que luego dio pie a la película de Stanley Kubrick, escuchaba la Novena de Beethoven para dar rienda suelta a su violencia, el libro como objeto artístico de Bibliofilia también segrega en ocasiones el caos al que convocan sus heridas páginas, sus volúmenes con las tripas abiertas. Porque el libro, al igual que el debate abierto por la citada película, no guarda relación unívoca con la sabiduría y lo bello, sino también con la sordidez del mundo y las bajas pasiones que a veces nos atormentan. Bien haríamos en tomarnos al pie de la letra lo que Bibliofilia nos muestra, para confrontar el lado amable de tanta lectura con sus reflejos sombríos.

El guardián de las palabras, obra de Sofía Porcar para la exposición Bibliofilia en Obrapropia.

El guardián de las palabras, obra de Sofía Porcar para la exposición Bibliofilia en Obrapropia.

Salva Torres