Premio al IVAM por su más reciente trayectoria

Medalla al Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Concedida por la Universitat Politècnica de València
Jueves 10 de septiembre
Sábado 12 de septiembre 2020

El Consejo de Gobierno de la Universitat Politècnica de València ha decidido conceder en 2020 su medalla al Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), una distinción que supone el máximo galardón que la institución académica otorga tanto a personas como a instituciones de reconocido prestigio en el ámbito de la investigación, la innovación, la enseñanza, las ciencias, las letras, el arte, la cultura o el deporte, o que hayan prestado servicios relevantes a la Universidad.

La propuesta de la concesión de la medalla partió de la Facultad de Bellas Artes y fue aprobada en la sesión del Consejo el pasado 27 de febrero. Así, la UPV reconoce “la trayectoria institucional (del IVAM) y, especialmente, su última etapa, que ha significado un resurgimiento del museo para la ciudad y la Comunitat Valenciana, así como para el panorama artístico y cultural nacional e internacional”.

IVAM
Fachada del IVAM.

Como se recoge en la solicitud, “este reconocimiento puede suponer un importante impulso en la difusión de las artes y la puesta en valor de nuestra Universidad como campus tecnológico, que también agrupa áreas de investigación relacionadas con las artes y el patrimonio”.

El decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València, José Galindo, ha apuntado la “infinidad de docentes de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València que han participado de su constitución y tienen obra en los fondos del IVAM”. Al frente del centro han estado profesionales como Tomàs Llorens, Carmen Alborch, Juan Manuel Bonet o su actual director, José Miguel G. Cortés, profesor de la Facultad de Bellas Artes.

Para José Miguel G. Cortés, “la concesión de esta medalla es un reconocimiento a toda la institución, pone en valor la labor de los hombres y mujeres que trabajan en el museo, pero también la de los artistas, los comisarios y los visitantes que han hecho que el IVAM vuelva a ser un referente a escala internacional de la cultura y del arte. El museo ha cumplido ya 30 años de vida, tiene una trayectoria muy consolidada y vive un momento especialmente dulce. La crítica, las instituciones públicas y privadas o el público, la sociedad valenciana, vuelven a mostrarse orgullosos del IVAM, una de las mejores cartas de presentación de nuestro territorio”.

Para José Galindo, decano de la Facultad de Bellas Artes de la UPV, “la relación que mantienen la Universitat Politècnica de València y el Institut Valencià d’Art Modern es excelente. El IVAM es realmente el motor de las artes valencianas. El IVAM se merece recibir una distinción como la medalla de la UPV”.

José Miguel Cortés, durante el acto de entrega de la medalla al IVAM. Imagen cortesía de la UPV.

MAKMA

Jorge Ballester, nulla aesthetica sine ethica

#MAKMAExposiciones #MAKMAOpinión | MAKMA ISSUE #02
‘Jorge Ballester. Entre el Equipo Realidad y el silencio’
Fundación Bancaja (del 12 de abril al 1 de septiembre de 2019)
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Miércoles 5 de agosto de 2020

En el epílogo del curso académico 1964-65, el prolífico poeta y ensayista valentino y cacereño José María Valverde, en calidad de catedrático de Estética de la Universidad de Barcelona y uniformado con traje académico de toga y muceta, solicita que le fotografíen junto a un encerado en el que acaba de rubricar, cáustico y reivindicativo, la siguiente sentencia: “Nulla Aesthetica sine Ethica, ergo: apaga y vámonos”.

La instantánea es remitida por Valverde a su próximo y cálido colega José Luis L. Aranguren –excelsa e imprescindible figura en el devenir filosófico español del pasado siglo–, como explícito gesto de solidaridad –renuncia de funciones mediante– con el profesor de Ética de la Universidad Complutense de Madrid, sancionado y desprovisto de su cátedra junto a otros ínclitos como Enrique Tierno Galván y Agustín García Clavo, tras una “falta grave de disciplina académica” –tal y como reza en aquel canicular BOE de agosto de 1965–, por haber refrendado y participado en las convulsas protestas estudiantiles de buena parte del orbe universitario capitalino y peninsular, con motivo de la falta de libertad de asociación.

Debía ser en semejantes agitaciones socioinstitucionales, respirando el intoxicado salbutamol del encementado franquismo desarrollista, cuando, orientados por la pluma teórica del ensayista y crítico de arte Vicente Aguilera, eclosionara, escolar, marxista, mediterráneo y pop, el Equipo Realidad, grupo integrado por Joan Cardells (València, 1948) y Jorge Ballester (València, 1941-2014), erigido en uno de los binomios artítiscos inexcusables del último medio siglo patrio.

Jorge Ballester
Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

Y sobre la heterodoxa e indispensable figura de este último la Fundación Bancaja, en colaboración con Bankia, dedica una muestra antológica, bajo el título ‘Jorge Ballester. Entre el Equipo Realidad y el silencio‘ (del 12 de abril al 1 de septiembre de 2019), cumplido un lustro desde su expeditivo e invernal fallecimiento.

Una exposición comisariada por Jaime Brihuega y Joan Dolç que concita 93 obras del autor valenciano –entre las que se incluyen diversas piezas inéditas–, cuya datación transita de 1965 a 2013, procedentes de la colección de la Fundación Bancaja y de los herederos de Jorge Ballester, amén de préstamos de otras colecciones institucionales y privadas como las del IVAM, Colección Mariano Yera, Fundación Enaire, Galería Punto –con quien fraguaría una estrecha relación profesional–, Colección José Ignacio Zaragozá, Colección Ana Rosa Ballester, Colección Amparo Agraït Zaragozá, Colección Enrique Carrazoni, Universitat Politècnica de València, Colección Amalia Álvarez, Colección Miguel Ángel Lluch y Colección José María Pérez Verdoy, entre otras.

Conducido Ballester por la pulsión existencial (ideológica y funcional) que se edifica tras aquella nulla Aesthetica sine Ethica, el presente y ubérrimo compendio expositivo auxilia a compulsar las intenciones críticas, combativas e innegociables, de su deriva creativa.

De la mano proposicional de Brihuega y Dolç, ‘Jorge Ballester. Entre el Equipo Realidad y el silencio’ estructura su morfología a partir de nueve bloques (‘Equipo Realidad’, ‘Hazañas bélicas’, ‘Años de plomo’, ‘A vueltas con el cubismo’, ‘Ellos-yo, ‘Jodasel’, ‘Pugilatos al margen’, ‘Hypnerotomaquia concupiscente’ y ‘En compañía de la soledad’), cuyas razones cronológicas y argumentales perfilan clínica y límpidamente su turbulento, hartístico (“yo soy hartista”, acostumbraba a sentenciar Ballester), donoso, satírico e “intachable” (asevera Jaime Brijuega) predicamento artístico y personal.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

De este modo, vertebran el florilegio los fotoperiodísticos predios de la Guerra Civil, los metales pesados del tardofranquismo y la Transición (Equipo Realidad), la naturaleza geométrica de sus predilecciones cubistas, la construcción de la identidad –mediante singularísimos retratos de artistas con los que Ballester se mide–, su contumaz inquina urinaria hacia Marcel Duchamp, la exudación enmascarada y cuadrilátera de la lucha libre mexicana, la fértil impudicia libidinosa o el exilio interior (el silencio), expatriado por propia voluntad de las fatuas y jactanciosas haciendas del mercado del arte.

No en vano, “su compromiso se mantuvo indemne ante los cantos de sirena provenientes de los limbos de la condición posmoderna, que invitaban a abandonar los ideales que habían impulsado la creación más comprometida hasta finales de los setenta”, rubrican Brihuega y Dolç en el texto curatorial.

‘Jorge Ballester. Entre el Equipo Realidad y el silencio’ se revela, a la postre, en ocasión propicia tanto para radiografiar los inmediatos vínculos entre el sujeto (creativo) y cuanto le circunda transitivamente –amén de equiparar la primera producción pública con los lacónicos (y fértiles) sótanos del retiro–, como para diagnosticar la radical vigencia –crítica y estilística–, que habita en sus últimas obras.

‘Jorge Ballester. Entre el Equipo Realidad y el silencio’. Fundación Bancaja, 2019.

Jose Ramón Alarcón

Este artículo fue publicado en MAKMA ISSUE #02, revista especial en papel con motivo del sexto aniversario de MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, en junio de 2019.

González Tornel dirigirá el Bellas Artes de Valencia

Pablo González Tornel
Nuevo director del Museo de Bellas Artes de Valencia
Sustituye a Carlos Reyero Hermosilla
Jueves 23 de julio de 2020

Pablo González Tornel dirigirá el Museo de Bellas Artes de València desde el próximo mes de septiembre en sustitución de Carlos Reyero Hermosilla, que deja el cargo por motivos de salud y ha solicitado la jubilación, según ha informado la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga. González Tornel (València, 1977) es profesor titular en la Universitat Jaume I de Castelló. Sus trabajos de investigación han versado sobre la historia del arte valenciano, la fiesta como construcción cultural y los usos y funciones de la imagen durante la Edad Moderna. Ha sido autor de una decena de libros, doce proyectos de investigación y ha comisariado exposiciones.

El nombramiento, que se hará efectivo a partir del mes de septiembre, puesto que Carlos Reyero se jubila el 31 de agosto, ha sido comunicado y cuenta con la conformidad de los miembros que formaron parte del tribunal del concurso, así como de la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura. Reyero Hermosilla asumió el cargo de director del Museo de Bellas Artes en agosto del año pasado y ha solicitado su paso a la jubilación por motivos de salud.

De izda a dcha, Pablo González Tornel, Carmen Amoraga y Carlos Reyero. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

Durante su ejercicio en el Museo de Bellas Artes ha gestionado tres exposiciones temporales: ‘Teste Grottesche’, ‘La matanza de los inocentes’ y ‘Ni clásicos ni modernos. Buscando la verdad en el Museo de Bellas Artes’, que él mismo comisarió. También se ha presentado el cuadro restaurado del Maestro de Perea ‘Virgen del Gremio de los Molineros’ y se ha expuesto la predela del retablo de San Jorge del Centenar de la Ploma que está siendo restaurada por el IVCR+i.

González Tornel es licenciado en Historia del Arte por la Universitat de València (2000) y doctor por la Universitat Politècnica de València (2005) con la calificación de sobresaliente ‘cum laude’ y el premio extraordinario de doctorado al año siguiente. Desde agosto de 2018 es profesor en la Universitat Jaume I de Castelló. Por citar algunos de sus libros publicados: ‘Arte y arquitectura en la Valencia de 1700’ (2005), ‘La Fiesta Barroca. El Reino de Valencia’ (2010), ‘José Mínguez. Un arquitecto barroco en la Valencia del siglo XVIII’ (2010) y ‘Roma Hispánica. Cultura festiva española en la capital del Barroco’ (2017).

Ha participado en proyectos de investigación y dirigido los siguientes: ‘La fiesta española en la Roma barroca’, ‘Cuatro reyes para Sicilia’, ‘La fiesta española en Nápoles’ y ‘Sicilia bajo la dominación española y La Inmaculada con los Jurados de Valencia’. También ha comisariado exposiciones de arte, entre ellas: ‘Antonio Aliprandi, un estucador lombardo en Valencia’ (2005), ‘Gli Asburgo. Arte e propaganda nella collezione di incisioni della Biblioteca Casanatense’ (2013) e ‘Intacta María. Política y religiosidad en la España barroca’ (2017).

El puesto de director del Museo de Bellas Artes es de naturaleza funcionarial, por lo que solo pueden optar al mismo funcionarios de carrera. El proceso de selección se realizó hace menos de un año siguiendo los criterios marcados por el código de buenas prácticas en la cultura valenciana, siempre cumpliendo la legalidad que exigen las normas de la función pública valenciana.

La comisión de especialistas que analizó las propuestas estuvo compuesta por Raquel Tamarit, secretaria autonómica de Cultura y Deporte; Carmen Amoraga, directora general de Cultura y Patrimonio; Manuel Borja Villel, director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía; Leticia Ruiz, jefa del Departamento de Pintura Española del Renacimiento en el Museo del Prado; Nuria Enguita, directora de Bombas Gens; Yolanda Gil, profesora del Departamento de Historia del Arte de la Universitat de València; Rosalía Torrent, profesora de Estética y Teoría de las Artes de la Universitat Jaume I de Castelló y directora del Museo de Arte Contemporáneo de Vilafamés, y Amparo Carbonell, académica de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos y vocal del Consell Valencià de Cultura.

Pablo González Tornel. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

En el citado proceso de selección, González Tornel fue el candidato que se quedó en segunda posición. Con la jubilación de Reyero, Pablo González Tornel es el sustituto natural para ocupar el cargo de director del Museo de Bellas Artes, realizándose una transición coordinada en el traspaso de la Dirección del museo.

Se presentó al concurso con un proyecto asentado en dos ejes prioritarios: ‘Un museo de cultura’ para que el museo funcione como un centro de investigación y reflexión artística, y ‘Un museo para todos y todas’ que origine un diálogo abierto con el público y su entorno.

Nuria Rodríguez, tras los pasos de Humboldt

‘Sistema Humboldt. Pensar/Pintar’, de Nuria Rodríguez
Centre Cultural La Nau
Universitat, 2, València
Del 1 de julio al el 6 de septiembre
Martes 30 de junio de 2020

Nuria Rodríguez, artista y docente de la Universitat Politècnica de València, al igual que hace Andrea Wulf en su libro ‘La invención de la naturaleza’, le sigue los pasos al gran geógrafo alemán Alexander von Humboldt (1769-1859), para recrear en La Nau la emoción que suscita esa naturaleza indómita y, por ello, objeto de mediciones científicas incapaces de atrapar su misterio. Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, fue quien comparó las pesquisas de Rodríguez con las de Wulf, sin duda apropiadas para reflejar el amor de ambas por el pensamiento y la vida de tan insigne botánico y cartógrafo.

«Era necesario medir y analizar la naturaleza, por supuesto, pero también pensaba que nuestra reacción ante el mundo tenía que depender en gran parte de las sensaciones y las emociones. Quería despertar el amor a la naturaleza», escribe Wulf en su libro sobre Humboldt. Amor a la naturaleza que destila igualmente Rodríguez en su exposición ‘Sistema Humboldt. Pensar/ Pintar’, que hasta el 6 de septiembre permanecerá en la Sala Acadèmia del centro cultural de la Universitat de València, una vez reanudada tras la pandemia que obligó a su cierre temporal. Un amor que sigue a rebufo el ideario del propio geógrafo alemán, cuando escribía que la naturaleza, según recoge Wulf, «había que experimentarla a través de los sentimientos».

Vista de la exposición ‘Sistema Humboldt’, de Nuria Rodríguez. Imagen cortesía de La Nau.

Esa mezcla de ciencia y arte, de diálogo entre obra pictórica y colecciones patrimoniales, de hondas reflexiones y no menos profundos deseos de ponerse en la piel de Humboldt, es lo que Nuria Rodríguez transmite en una muestra que reúne un centenar de piezas, entre pinturas, dibujos, videos, libros y diversos objetos. «He recorrido el litoral Mediterráneo con los ojos de Humboldt», dijo la artista. Y con esos ojos maravillados por el asombro del ilustre botánico, Rodríguez fue desgranando algunos de sus descubrimientos.

Por ejemplo: que el cartógrafo alemán visitó precisamente ese Mediterráneo del que dio buena cuenta y del que se nutre la propia artista para componer un «gabinetes de curiosidades del siglo XXI», estableciendo conexiones «entre lo analógico y lo digital», subrayando después algunos de los lugares concretos de su travesía. «Estuvo en Valencia del 5 al 8 de febrero de 1799, pasando la noche muy cerca de La Nau y anotando sus mediciones barométricas desde la Catedral de Valencia y el convento de Santa Clara», resaltó la artista, destacando que poca gente conocía este dato.

Vista de la exposición ‘Sistema Humboldt’, de Nuria Rodríguez. Foto: Irene Valdés.

También puso el énfasis en su paso por la venta de la Senieta en Cabanes (Castellón), espacio que, de ser visitado ahora por Humboldt, «se encontraría con Marina d’Or». «No tuvo que ver la explotación de la naturaleza», apostilló Ariño, dado que, según él, hablamos del «primer explorador que no es colonizador», por oposición al expedicionario capitán Robert Falcon Scott, «que sí lo es, puesto que va en misión comercial». «Humboldt inventó el concepto de naturaleza tal y como la conocemos hoy», agregó el vicerrector de Cultura.

Nuria Rodríguez dijo haber estado trabajando en este proyecto durante cuatro años, tiempo durante el cual adoptó el punto de vista del geógrafo, convirtiéndose en su alter ego. «Quise disfrazarme de historiadora de la ciencia y que el viaje acabara en pintura», que es su disciplina artística y mediante la cual explora esa naturaleza que le maravilla, siguiendo los pasos de alguien que sintió la «incertidumbre del mundo que estamos construyendo».

En este sentido, Rodríguez se refirió a «la figura del explorador que cualquiera puede ser», siempre y cuando abandonemos esa otra figura moderna del turista que, más que ver la naturaleza, la consume con las prisas que Humboldt no tuvo. El poeta Ralph Waldo Emerson dijo de él, según recoge Wulf, que sus ojos eran «telescopios y microscopios naturales» con los cuales memorizaba y cartografiaba cada fragmento de la naturaleza, para conectarla con el ancho mundo.

Algunos visitantes contemplando la exposición ‘Sistema Humbolt’, de Nuria Rodríguez, cuando fue inaugurada en marzo antes de la pandemia.

«La naturaleza [para el botánico alemán] era una estructura viva de relaciones», apuntó Ariño. Relaciones que Nuria Rodríguez establece entre el fondo patrimonial de la Universitat de València, del que ha seleccionado volúmenes y documentos de carácter científico, y sus propias pinturas de gran formato, síntesis poética del trayecto recorrido en la compañía imaginaria de Alexander von Humboldt. «Buceo en los fondos patrimoniales de la universidad para crear un relato», indicó la artista. Un relato asombroso en el que los cálculos y mediciones científicas están al servicio del carácter poético que atraviesa el conjunto expositivo.

«Humboldt fue el primer científico que habló del nocivo cambio climático provocado por el ser humano», señala Wulf en su libro. He ahí la actualidad de su figura. Nuria Rodríguez, al hilo de su catalogación obsesiva, se pregunta por qué coleccionar todas las montañas, todas las islas, todas las piedras, todas las plantas, todas las palabras, todas las cosas, una y otra vez. Y ella misma la responde ofreciendo la narración maravillada de su búsqueda.

Nuria Rodríguez y Antonio Ariño, junto a algunas de las obras de la exposición ‘Sistema Humboldt. Pensar/Pintar’, de Nuria Rodríguez. Imagen cortesía de La Nau.

Salva Torres

La UPV y Las Naves rinden tributo a Jane Goodall

II edición de los murales de ‘Mujeres de Ciencia’
Tributo a la etóloga Jane Goodall
UPV y Las Naves del Ayuntamiento de València
Miércoles 10 de junio de 2020

La Universitat Politècnica de València (UPV) y el centro de innovación del Ayuntamiento de València, Las Naves, han renovado su convenio de colaboración para llevar a cabo una segunda edición de los murales de ‘Mujeres de Ciencia’. Este proyecto tiene como objetivo visibilizar y homenajear a investigadoras de referencia, con murales de grandes dimensiones, y cuenta con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Ciencia e Innovación. 

Para esta nueva edición, el proyecto arrancará en BIOPARC València, donde la UPV y Las Naves rendirán tributo a la etóloga británica Jane Goodall, con cuyo Instituto colabora la Fundación BIOPARC desde hace años en proyectos de conservación. El resto de murales se pintarán en centros de educación –primaria, secundaria y bachillerato. De este modo, el proyecto quiere contribuir a acercar a los niños y jóvenes la figura de grandes investigadoras -valencianas, nacionales e internacionales- referentes en el mundo de la ciencia. 

Jane Goodall con el rescatado chimpancé LaVielle en el Tchimpounga Chimpanzee Rehabilitation Center in the Republic of the Congo. Imagen de Fernando Turmo por cortesía de The Jane Goodall Institute.

Entre otras, el proyecto de murales Mujeres de Ciencia homenajeará en esta segunda fase a referentes históricos como Concepción Aleixandre, Marie Curie o Lise Meitner, y actuales como Nuria Oliver. Sus murales llenarán de ciencia y color los muros de centros educativos, entre los que ya están confirmados el IES Sorolla (València), el CEIP Lluís de Santàngel (El Saler, Valencia) y el IES Ramón Muntaner (Xirivella, Valencia). El resto se pintarán en otros centros de diferentes barrios de la ciudad de València. 

Y en todos los casos, este homenaje pictórico llevará el sello también de destacadas artistas murales del panorama nacional e internacional. Sin ir más lejos, el mural de Jane Goodall con el que arrancará esta segunda fase del proyecto será pintado por la gallega Lidia Cao. 

El concejal de Innovación del Ayuntamiento de València, Carlos Galiana, explicó “que la innovación tiene que mejorar la vida de las personas, y visibilizando el papel de las científicas en la calle, en el día a día, podemos ayudar a que las niñas y jóvenes de València tengan referentes en los cuales inspirarse, y que se pueda romper esa brecha de género cuando hablamos del número escaso de mujeres que cursan carreras STEM”. Las Naves, dentro de sus objetivos de Desafío Stem y Juventud Inclusiva, aborda este proyecto como un nuevo campo de oportunidad social y laboral desde la ciencia y sectores emergentes.

Jane Goodall. Fotografía de Anouk Nitsche por cortesía del Instituto Jane Goodall España.

Por su parte, el rector de la Universitat Politècnica de València, Francisco Mora destacó que este proyecto conjuga cultura científica, género, arte y nuevas tecnologías, para contribuir a visibilizar a la mujer investigadora, de una forma innovadora y permanente. “Los muros de nuestros barrios se han convertido en museos al aire libre en los que todos podemos descubrir –o redescubrir- a algunas de las científicas más destacadas de la historia y también referentes actuales de la investigación nacional e internacional. Con esta segunda fase queremos seguir poniendo en valor el papel de la mujer en grandes avances disruptivos en el campo de la ciencia y la tecnología y acercarlos, más si cabe, al público más joven. Por ello, estos nuevos murales llenarán de ciencia y color a partir del próximo curso las paredes de diferentes centros educativos tanto de la ciudad como de la provincia de Valencia”, agregó el rector de la UPV. 

La primera fase del proyecto se ejecutó en 2019, con un total de ocho murales. Las homenajeadas fueron Margarita Salas, Hipatia, Jane Jacobs, Katherine Johnson, Valentina Tereshkova, Josefina Castellví, Anna Lluch y Hedy Lamarr. Y las artistas elegidas para rendir homenaje a cada una de ellas fueron, respectivamente: Lula Goce, Milu Correch, Hyuro, Gleo, Alba Trench, CacheteJack, Dafne Tree & Ana Langeheldt y Carla Fuentes.

Jane Goodall en Gombe National Park, Tanzania. Fotografía de Morten Bjarnhof por cortesía de GANT.

La oncóloga Anna Luch ya tiene su mural interactivo

Murales interactivos Mujeres de ciencia
Anna Luch
Universitat Politècnica de València y Las Naves
Centro de Salud de Benimaclet
C / Guardia Civil, 13. Valencia
Miércoles 10 de julio de 2019

La figura sonriente de Anna Lluch preside ya la fachada principal del centro de salud de Benimaclet. La prestigiosa oncóloga valenciana, una de las figuras más relevantes de la historia reciente de la ciencia valenciana, es la última protagonista del proyecto ‘Murales interactivos Mujeres de ciencia’, iniciativa impulsada por la Universitat Politècnica de València y el centro de innovación Las Naves del Ayuntamiento de València. El proyecto cuenta además con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

El mural es obra de las artistas Dafne Tree & Ana Langeheldt. En él sobresale en un extremo el retrato de Anna Lluch; en el otro, un microscopio, que simboliza la búsqueda constante en el campo de la investigación científica. Respecto a la gama cromática, predomina el verde, como símbolo de la esperanza, e integra los colores del entorno, el de los árboles y las flores amarillas, en sintonía con el retrato también.

Mural de Anna Luch, obra de Dafne Tree & Anna Langeheldt. Imagen cortesía de la UPV.

Además, Dafne y Anna han aprovechado la forma del edificio para jugar y romper con la monotonía de la horizontalidad de la arquitectura, utilizando herramientas como líneas quebradas que simulan un tejido humano. El edificio se convierte así, de manera metafórica, en el interior del cuerpo humano. Y el dibujo, en símbolo del ensayo inherente a la investigación científica.

En la presentación del mural, Anna Lluch mostró su agradecimiento por este “gran homenaje” que ha recibido de la mano de la Universitat Politècnica de València y Las Naves. “Me siento muy agradecida, pero también muy abrumada”, señaló. En su intervención ante los medios, la doctora Lluch remarcó que seguimos viviendo en una sociedad donde aún existe discriminación “y tenemos que empoderar el hecho de ser mujer. Este mural, que es una maravilla, va en ese camino, aunque es verdad que su protagonista podría haber sido cualquier otra mujer. Para mí es un orgullo formar parte de este gran proyecto, cuyo objetivo precisamente es visibilizar la figura de la mujer en la ciencia”.

Detalle del mural de Anna Luch, obra de Dafne Tree & Anna Langeheldt. Imagen cortesía de la UPV.

Mientras, el rector de Universitat Politècnica de València, Francisco Mora, destacó la figura de Anna Lluch, “una mujer muy querida por nuestra sociedad, con un currículum extraordinario que le hace ser todo un referente en el campo de la investigación oncológica. Anna Lluch no podía faltar en este proyecto, con el que estamos poniendo en valor el papel de la mujer en grandes avances disruptivos en el campo de la ciencia y la tecnología, con murales repartidos por diferentes barrios de nuestra ciudad”.

Por su parte, Javier Ibáñez, director técnico de Las Naves, añadió que este proyecto es importante para «generar vocaciones científicas y crear referentes como el de Anna Lluch que puedan inspirar a muchas niñas y jóvenes a dedicar su vida a la ciencia”. 

Al igual que el resto de murales del proyecto, la intervención pictórica se completa con una serie de contenidos interactivos sobre la figura de Anna Lluch, a los que se puede acceder desde la app Mujeres de Ciencia. La aplicación ha sido desarrollada por el grupo UNIT Experimental de la UPV y puede ser descargada tanto en AppStore como en Google Play.

Anna Luch junto a representantes de la Universitat Politècnica de València y Las Naves. Imagen cortesía de la UPV.

Anna Lluch es doctora en medicina en 1985 y catedrática de medicina desde el año 2010 en la Universitat de València. Ha sido directora de más de 30 tesis doctorales y ha recibido numerosos premios y galardones nacionales e internacionales, muchos de ellos a la totalidad de una carrera de lucha y de tratamiento del cáncer de mama. Fue galardonada con la medalla de la Universitat de València en el año 2014 y nombrada doctora honoris causa por la Jaume I de Castelló en 2018. Pero, por encima de todos ellos, ha recibido centenares de galardones anónimos: los de todas aquellas mujeres a las que su trabajo ha dado esperanza y calidad de vida. 

Actualmente, un 85% de las mujeres con cáncer de mama sobreviven en la Comunitat Valenciana debido a las fantásticas campañas de detección temprana y a los nuevos tratamientos diana o personalizados, con una menor toxicidad para la paciente. En todos estos avances ha participado, y luchado por ellos, Anna Lluch.

Anna Luch con su mural interactivo detrás, obra de Dafne Tree & Anna Langeheldt. Imagen cortesía de la UPV.

Historias comprimidas de Valencia

La ciudad paseada, de Ángela García
Sala d’Exposicions de la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura. Universitat Politècnica de València
Campus de Vera. Camino de Vera, s/n. València
Hasta finales de junio de 2019

Dice que reúne en la exposición “imágenes vivas de hoy mismo, imágenes digitales de este tiempo nuestro de alternancias de espacios oscuros y bonito tecnicolor”. Y Ángela García lo hace a través de 20 paneles de dos metros y medio de alto por uno de ancho dispuestos a modo de laberinto callejero, de forma que el espectador los recorra como si estuviera caminando por las calles de Valencia, “mi ciudad, aunque pueda ser válido para cualquier otra”.  Así es La ciudad paseada, título de la muestra que acoge la Sala de Exposiciones de la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura  (ETSA) de la Universitat Politècnica de València.

“Pongo la arquitectura del Renacimiento con la del siglo XXI. Es una crónica de lo antiguo y lo moderno, donde te encuentras fachadas de la Avenida de Francia con estas otras de la Valencia clasicista del siglo XIX o estas otras del Portal de la Valldigna que son casi góticas. De manera que la ciudad te va mandando visiones de diferentes épocas. Es una suma de lenguajes, como un palimpsesto. Y la historia de la ciudad es la historia de nuestra vida, pasando de un siglo a otro con los lenguajes característicos de cada uno de ellos”, explica su autora.

Ángela García delante de alguna de las obras de su exposición ‘La ciudad paseada’. Fotografía: Makma

Los paneles recogen toda esa amalgama de imágenes digitales componiendo no una historia, sino cientos de historias de Valencia reunidas a modo de puzle, con cada pieza siendo a su vez trasunto de diversos relatos. “La ciudad es comparable así con un gran collage de imágenes contrarias y similares engarzadas en la misma página y preparadas para mil lecturas, tantas como las miradas que la recorren”, señala García.

Así, puede verse la Iglesia de San Andrés junto a la Ciudad de las Ciencias, creación del controvertido Santiago Calatrava. “Calatrava será valorado cuando pase el tiempo. Eso ha pasado con todas las vanguardias, porque los cambios bruscos visuales cuestan mucho de asimilar; la gente es reacia a que le cambien las cosas de sitio”, apunta quien asimismo se sirve de otros contrastes igualmente definitorios de Valencia. “Hay también grafitis, porque la ciudad está llena y nos mueve visualmente. Como está la arquitectura dibujada y la construida. Los planos, el papel, el material”.

Paneles de la exposición ‘La ciudad paseada’, de Ángela García. Fotografía: Makma

Todo ello realizado con fotografías digitales que luego ha pasado al lienzo, porque, como ella misma subraya, “aquí no hay pintura”. Esas fotografías (“estamos invadidos por ellas”) las ha tomado para contar historias. “Más que historia de la ciudad es un paseo, una crónica, lo que yo veo, lo que fotografiamos por ahí cuando visitamos una ciudad y cogimos el móvil y empezamos a hacer fotos”. “La ciudad sin arquitectura no existe”, añade.

Como no existe sin los manteros o la gente que duerme en la calle, que García acoge en sus paneles: “Es que eso existe, aquí en la calle de Colón, en pleno siglo XXI”. Y como no existe sin los emigrantes, que también figuran en las secuencias cinematográficas que terminan siendo sus paneles. “Son elementos vivos de la ciudad”, dice quien asegura igualmente que la arquitectura “son dibujos antes de ser propiamente arquitectura, y cada panel tiene su historia y su mensaje”. “Las imágenes me van dando el argumento, yo las selecciono y las monto para describir la historia que quiero contar. En la composición también entran cuadros de la historia del arte, porque yo soy pintora”, agrega.

Paneles de la exposición ‘La ciudad paseada’, de Ángela García. Fotografía: Makma

Le interesa, y mucho, el asunto de las imágenes digitales, “porque estamos enganchados al móvil y al Faceboook, todos, hasta las abuelitas para mandar fotos a los nietos”. Ángela García las utiliza a modo de crítica y para contar sus temas. “Cuando tanta información deja de existir porque no la puedes asimilar, entonces te conviertes en un desinformado con la apariencia de informado”. También se mete con el turismo “que lo destroza todo”, aunque reconozca que el viaje es necesario “pero, claro, la avalancha de los cruceros…”.

La ciudad paseada también habla de las utopías soñadas por apasionados arquitectos, aunque luego nos encontremos, como apunta García, con lugares y barrios distópicos también recogidos en sus paneles abigarrados de imágenes: “Mira la realidad cómo es, chabolas de todos los países. La ciudad importante y sus círculos de pobreza. La Finca Roja de Valencia también es un producto mucho más leve de la utopía, construida con un patio central para que los vecinos pudieran relacionarse, aunque nunca se hayan relacionado allí, jamás”.

Ángela García, dentro de la suma de contrastes que atesoran sus 20 paneles, pone la cartografía y la racionalidad junto a elementos que vienen a romperla. “La huerta y los bordes de la ciudad. Una especie de pastiche que se mezcla. Porque en esta ciudad, yo no sé si en las otras, pero primero se pone el monumento y luego urbanizan. La ciudad crece por unas partes y por otras no, es caótica y no caótica, y es todo junto”. De manera que en su “ciudad paseada” no hay una sola ciudad, sino el encuentro de muchas. “Paseamos por la ciudad y no nos damos cuenta de que estamos atravesando 500 años de un edificio a otro”. Para Ángela García esta exposición es toda una experiencia, “porque yo nunca había trabajado así. Yo soy de la textura, el claroscuro, el color, el empaste. Y estoy a la expectativa de ver qué pasa”, concluye.

Una de las imágenes de la exposición ‘La ciudad paseada’, de Àngela García.

Salva Torres

Poliniza Dos 2019 – XIV Trobada d’Art Urbà

Convocante: Universitat Politècnica de València
Dotación: 3.600 euros
Modo de presentación: online
Plazo de admisión: hasta el 21 marzo de 2019

La Universitat Politècnica de València (UPV), a través de su Área de Actividades Culturales, presenta el XIII Certamen de Intervenciones de Pintura Mural, cuyos ganadores participarán en Poliniza Dos 2019, la decimocuarta edición del encuentro de arte urbano de la UPV, que este año tendrá lugar entre el 13 y el 17 de mayo.

Nacido en abril de 2006 con la intención de hacer confluir simbióticamente dos mundos inicialmente alejados como la universidad y el arte urbano, el encuentro se convirtió pronto en un referente debido a su originalidad, realismo (se interviene directamente, sin falsos muros que retirar una vez finalizado el evento, por lo que las obras permanecen hasta la siguiente edición del encuentro, respetando a su vez el carácter efímero del grafiti), internacionalidad (alrededor de 400 artistas, más de 200 de ellos pictóricos y pertenecientes a 15 países diferentes -Italia, Alemania, México, Países Bajos, Francia, Colombia, Gran Bretaña, Cuba, Ucrania, Polonia, Chile, Bélgica, Argentina, Rusia y España-, han participado en las 13 ediciones precedentes) e impacto mediático.

Bases y plazos de presentación de solicitudes

Partiendo de la consideración de la pintura mural como aquella realizada sobre un soporte arquitectónico que interacciona con su entorno urbano, todos los artistas mayores de edad interesados en participar pueden hacerlo, ya sea de manera individual o bien por grupos (crews). Así pues, en Poliniza Dos 2019 caben desde las propuestas más académicas hasta el grafiti hip hop o el urban art.

El plazo de inscripción y presentación de solicitudes, ya abierto, finalizará el próximo 21 de marzo. Para participar, los interesados deben rellenar el formulario disponible en la web oficial del certamen. En él podrá incluirse cualquier enlace que dirija al portfolio digital o páginas con trabajos previos.

Los ganadores, además de participar en un evento de referencia internacional y del que disfrutan cada año más de 20.000 personas, recibirán un premio de 600 euros por intervención concluida.

La Nau recibe la Medalla Sant Carles

Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
Medalla Sant Carles
Premio de la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València
Salón de Actos Alfons Roig
Jueves 20 de noviembre de 2018

El Centre Cultural La Nau de la Universitat de València recibió el pasado jueves día 20 de diciembre, el Premio de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia. La entrega del galardón, la medalla Sant Carles en su XXIII edición, se celebró en el Salón de Actos Alfons Roig de la Facultad de Bellas Artes. Junto con La Nau también fue distinguido el artista José María Yturralde.

La Nau recibe este premio una semana después de haber sido distinguida con la Medalla al Mérito de las Bellas Artes concedida por la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos. Desde sus orígenes y a través de los siglos, las universidades han contribuido al progreso de la sociedad como espacios culturales y han sido los focos centrales e históricos de la transmisión del saber, de la cultura y de la ciencia.

El Centre Cultural La Nau constituye el principal emblema de la política cultural de la Universitat de València y se ha convertido en el espacio cultural más singular de la universidad con una programación cultural estable para la ciudadanía. Organizaciones e instituciones culturales y cívicas, en la búsqueda de modelos alternativos y emergentes, promueven con La Nau todo tipo de actividades culturales.

En los últimos años su labor en el ámbito cultural ha sido premiada por diferentes entidades. La histórica ‘Cartelera Turia’ concedió en 2013 al Vicerrectorado de Cultura de la Universitat de València el Premio a la mejor contribución cultural de la ciudad de Valencia.

En 2014, La Nau recibió el galardón de la revista ‘Tendencias’ (2014) y la condecoración de la Orden de las Palmas Académicas por el Ministerio de Cultura Francés por el apoyo a la cultura francesa por parte de la Universitat de València, a través de la figura de su vicerrector de Cultura e Igualdad, Antonio Ariño.

Centre Cultural La Nau. Fotografía de Miguel Lorenzo por cortesía de La Nau.

Centre Cultural La Nau. Fotografía de Miguel Lorenzo por cortesía de La Nau.

Además de los premios al proyecto cultural de La Nau, también han recibido galardones diferentes proyectos culturales de la Universitat entre los que destacan diversas publicaciones, imágenes y catálogos de exposiciones en los premios de Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana, o proyectos culturales: ASSAIG, Grup de Teatre de la Universitat de València, premio Avetid (Associació d’Empreses d’Arts Escèniques del País Valencià) y Escena Erasmus (Premio Carlomagno de la Juventud del Parlamento Europeo y Mención de Honor de la Liga Europea de las Federaciones de Empresas de Artes Escénicas ‘Pearle Live Performance Europe’), entre otros.

En 1999, con motivo de la celebración de su quinto centenario, la Universitat de València reabrió su sede histórica, el edificio de La Nau, como un espacio cultural, universitario y abierto a la sociedad valenciana tras una ambiciosa reforma integral. La sede de l’Estudi General, cuyas aulas habían acogido a centenares de generaciones de universitarios desde 1499, miraba al siglo XXI totalmente acondicionada como un espacio cultural contemporáneo y con una personalidad propia. Hoy, 19 años después, el Centre Cultural La Nau se ha convertido en el espacio cultural más singular de la universidad con una programación cultural estable para la ciudadanía.

Novembre Jazz en el 50 aniversario de la UPV

XXV Festival Novembre Jazz
Campus de Valencia, Alcoi y Gandia
Del 20 al 23 de noviembre de 2018

La UPV celebra este año la XXV edición de su Festival Novembre Jazz coincidiendo con el 50 aniversario de la Universitat Politècnica de València. Los conciertos tendrán lugar entre el martes 20 y el viernes 23 de noviembre en los campus de Valencia, Alcoi y Gandia con un programa que vuelve a fijarse en formaciones jazzísticas del panorama valenciano, nacional e internacional como muestra de la pluralidad estilística del mejor jazz contemporáneo.

Organizado por el Vicerectorat d’Alumnat, Cultura i Esports de la UPV con la colaboración del IVC (Institut Valenciá de Cultura) y el Ajuntament d’Alcoi, el festival cuenta con el apoyo de la Conselleria d’Educació, Investigació, Cultura i Esport de la Generalitat Valenciana.

Naima. Imagen cortesía de la UPV.

Naima. Imagen cortesía de la UPV.

La apertura de Novembre en Valencia el martes 20, en el Auditori Alfons Roig de la Facultat de Belles Arts de la UPV, tendrá como protagonista al trío valenciano Naima que presentará su cuarto disco Bye (2016). Naima, integrado por Enrique Ruiz al piano y teclados, Rafael Ramos al contrabajo y Luis Torregrosa a la batería, lleva rodando por los escenarios nacionales e internacionales más de una década, explorando a través de su repertorio la fusión de distintas fuentes jazzísticas, la sensualidad del Mediterráneo y las músicas populares contemporáneas.

Naima es uno de nuestros grupos jóvenes más inconformistas, con una gran energía en los directos y una cuidada imagen. Además de su importante ascenso en el mundo del jazz, se da la feliz circunstancia de que dos de sus integrantes son titulados por la UPV: Luis Torregrosa, licenciado en Bellas Artes, y Enrique Ruiz, licenciado en Informática. La UPV reconoce así su trayectoria musical y se felicita porque sus antiguos estudiantes perfilen carreras profesionales excelentes, incluso más allá de sus estudios.

Ballester, Biel -Trio & Rosenberg, Stochelo. Imagen cortesía de la UPV.

Ballester, Biel -Trio & Rosenberg, Stochelo. Imagen cortesía de la UPV.

El miércoles 21, el Campus de Vera recibirá a Stochelo Rosenberg & Biel Ballester Trio que interpretarán ‘Melodium Melodynamic’ (2016), presentado con gran éxito en el Festival de Jazz de Marciac (Francia). El guitarrista Stochelo Rosenberg está considerado como una de las principales estrellas internacionales del gypsy jazz o jazz manouche. Dotado de una técnica extraordinaria, es asimismo un brillante compositor en la línea del mítico Django Reinhardt. Rosenberg se presenta por primera vez en Valencia acompañado por el trío capitaneado por Biel Ballester, guitarrista y compositor mallorquín con una amplia trayectoria internacional que incluye su participación en la banda sonora de la película de Woody Allen ‘Vicky Cristina Barcelona’ (2008). El grupo homenajeará a Django Reinhardt y repartirá entre el público swing a raudales, ahora que vuelve a estar de moda.

Víctor Jiménez and Friends

Víctor Jiménez and Friends. Imagen cortesía de la UPV.

El jueves 22 será el turno de una nueva versión de Víctor Jiménez & Friends con su Tribute to Yellowjackets, un proyecto de fusión del extraordinario saxofonista valenciano que aborda un repertorio muy interesante que se abre desde las tradiciones del jazz a los sonidos groove y funk. Víctor Jiménez es uno de los jóvenes talentos que están dando forma a la nueva generación de músicos de la escena jazz española. Víctor Jiménez & Friends suma inquietudes manteniendo abiertas las opciones de los músicos que toman parte en un proyecto que deja espacio para que otras voces, como la del trombón o las congas, cobren presencia en una bomba de tremendo énfasis. El grupo de este saxofonista alto subirá al escenario de la UPV para presentar su último proyecto, un homenaje a la banda de fusión Yellowjackets que va a ser grabado y que posteriormente se editará como disco en directo.

Viktorija Pilatovic. Foto de Cveti Zabiela por cortesía de la UPV.

Viktorija Pilatovic. Foto de Cveti Zabiela por cortesía de la UPV.

Y el Novembre cerrará su etapa en Valencia con la actuación el viernes 23 de la cantante lituana Viktorija Pilatovic, estrella emergente formada en la escuela de Berklee, que presentará temas propios y standards recogidos en sus dos primeros discos -el segundo de los cuales, Stories (2017), fue compuesto entre Lituania, Holanda, España y Ecuador- y un avance de su próximo disco, que lanzará en 2019. Cantante, compositora y profesora de canto en Berklee College of Music Valencia (centro adscrito a la UPV), Pilatovic es una gran promesa a nivel internacional en la escena jazzística que destaca por la interpretación de sus propias composiciones, por sus arreglos originales de standards del jazz y por las improvisaciones en las que comparte su preciosa voz alrededor del mundo.

En colaboración con el Ajuntament d’Alcoi, Novembre traslada su sede en el municipio de la EPSA al auditorio del reabierto Centre d’Art d’Alcoi (CADA), donde Naima hará doblete actuando también el miércoles 21 y el teclista y arreglista Santi Navalón presentará el jueves 22 su esperado debut discográfico, Elektrik Jazz Mantra: Silent Songs, grabado después de años colaborando con otros artistas de jazz y pop.

Santi Navalón, en el centro. Imagen cortesía de la UPV.

Santi Navalón, en el centro. Imagen cortesía de la UPV.

Navalón ha sido además productor del disco, donde participan importantes músicos valencianos y colaboradores. En sus propias palabras, “Silent Songs es básicamente mi homenaje a Miles Davis y Joe Zawinul, dos figuras que fueron esenciales  para mi llegada al jazz en la adolescencia, cuando el rock progresivo y la búsqueda de las fuentes de la música de nuestro tiempo me fueron acercando a ese mundo ingrávido y espiritual que emanaba de esa música tan furiosamente contemporánea que era el jazz fusión o jazz rock que reinaba en los setenta”.

Y la prolongación del Novembre en el Campus UPV de Gandia cuenta esta edición con la presencia de Vicente Espí Cuarteto, que presenta el nuevo disco de este baterista, ‘Espiral’ (2018), confirmación de su buen momento de forma y su asimilación de las tendencias del jazz contemporáneo junto a su cómplice habitual, el saxofonista Jesús Santandreu.

Seis años después de su célebre ‘Dog Sounds’, el conocido baterista valenciano vuelve a sorprender con un trabajo hecho con la pasión que le caracteriza. Perico Sambeat escribía estas palabras acerca del disco: “Espiral es un disco fabuloso. Vicente Espí, Jesús Santandreu, Masa Kamaguchi e Ivan Cebrián, antiguos conocidos míos, compañeros en mil proyectos, se cuentan entre mis músicos favoritos. Los temas son todos de Vicente Espí y son una muestra de su madurez y buen hacer. Todos ellos despiden una sana irreverencia, gracias a la continua interacción de los cuatro músicos y a un perfecto balance entre tradición y modernidad”.

Viktorija Pilatovic. Imagen cortesía de la UIV.

Viktorija Pilatovic. Imagen cortesía de la UIV.