Art públic / Universitat pública cumple 18 años

XVIII Art públic / Universitat pública
Campus dels Tarongers. Universitat de València
Conferencia: 19 de octubre, 11 h., a cargo de Nuria Enguita, “Procesos dialógicos y prácticas colaborativas entre arte y comunidad”. (Aula 109-Aulari Nord).
Inauguración: 19 de octubre, 12.30 h.
Del 19 al 23 de octubre de 2015

Art Públic/Universitat Pública persevera en su voluntad de establecer lazos de comunicación entre las personas que integran la comunidad universitaria y los lenguajes artísticos contemporáneos, con la sociedad como telón de fondo. Para ello, cada año jóvenes artistas llevan a cabo intervenciones de carácter efímero que se insertan en la cotidianidad del Campus dels Tarongers de la Universitat de València, estimulando la reflexión e invitando a la participación. Estas son las propuestas que componen la nueva muestra del proyecto, comisariado por José Luis Pérez Pont, que alcanza ya sus 18 ediciones.

Pablo Bellot. De perdidos a perdedores, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

Pablo Bellot. De perdidos a perdedores, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

1. PABLO BELLOT. De perdidos a perdedores
Cuando los pensamientos de la inmensa mayoría de la sociedad están enfocados a la «esperanza» en vez de al «deseo», es porque la situación es nefasta y el estado de bienestar como tal ha desaparecido. Como si de supervivientes pidiendo auxilio se tratara, de los jardines de la propia universidad surgen unas letras que emiten un mensaje de socorro. La universidad pide ser salvada como si fuera un náufrago, en alusión a la situación extrema en la que se encuentra el sistema educativo y las barreras que dificultan el acceso a la formación a una parte de la población por cuestiones de índole económica, en un claro retroceso de derechos sociales.

 

Óscar Martín Valdespino. La cultura cultiva / Cultiva la cultura, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

Óscar Martín Valdespino. La cultura cultiva / Cultiva la cultura, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

2. ÓSCAR MARTÍN VALDESPINO. La cultura cultiva/Cultiva la cultura
El contexto universitario es un espacio donde la cultura es fomentada a partir de la educación, es por tanto un espacio de cultivo del ser humano. La Universitat de València estuvo inicialmente dedicada a los estudios de humanidades. Este culto a las letras hace también referencia al letrado, término que inicialmente designaba a los que podían acceder a las letras, en un contexto histórico en el que estar alfabetizado era en la práctica ser tenido por culto o instruido. Para este proyecto se ha optado tanto por la utilización de las propias letras –como elemento físico de la instalación– como a su cultivo como referencia a la raíz común con el término «cultura».

 

Carles Llonch Molina. En construcció, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

Carles Llonch Molina. En construcció, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

3. CARLES LLONCH MOLINA. En construcción
La ciudad ha crecido según lógicas cada vez menos sensibles a las personas y la vida que en ella transcurre. En parte debido a esa escala, las personas se empequeñecen y la ciudadanía pierde su capacidad para transformar el uso del espacio urbano. Este proyecto se plantea como un juego que recupera la lógica de aquellas piezas de madera con las que hacer construcciones. Las piezas, creadas en cartón, invitan a participar en el juego de componer nuevas estructuras, a proyectar simbólicamente nuevas realidades, a tomar la iniciativa.

 

Hugo Martínez-Tormo. Wind Wave, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Wind Wave, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

4. HUGO MARTÍNEZ-TORMO. Wind Wave
Instalación cinético-sonora que provoca un movimiento oscilatorio y genera sonido mediante el golpeo repetido de sus propios componentes gracias a la acción del viento. Los componentes móviles de la instalación, dispuestos verticalmente y uno al lado del otro, generan un efecto óptico a través de la estética del movimiento, mostrando la relación existente entre Arte y Ciencia.

 Disneylexia. Ciudadanos en cinta americana, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

5. DISNEYLEXIA. Ciudadanos en cinta americana
Mediante una técnica de grafiti a partir de cinta americana, se representa a personajes maniatados y amordazados, en una clara referencia a la polémica «ley mordaza» que amenaza con restringir libertades públicas y la capacidad de expresión de la ciudadanía. Sin duda uno de los más graves atropellos a los derechos ciudadanos llevados a cabo en el actual periodo democrático. La obra interviene en siete de los pilares de la fachada de la Facultad de Derecho, en una alusión simbólica al potencial de los actuales y los futuros especialistas en leyes, que podrán influir con su criterio en esta materia.

 

Nuria Moreno Campello. La barraca de la iaia, ya no existe, 2015. Art públic / Universitat pública. Cortesía de la artista.

Nuria Moreno Campello. La barraca de la iaia, ya no existe, 2015. Art públic / Universitat pública. Cortesía de la artista.

6. NURIA MORENO CAMPELLO. La barraca de la yaya ya no existe
Este proyecto habla sobre la memoria de lo olvidado. Las barracas en Valencia eran las pequeñas viviendas que habitaban los labradores de las huertas, edificios que se han ido destruyendo como resultado del crecimiento urbano, hasta el punto de prácticamente desaparecer. La zona de la Carrasca, en la que actualmente se encuentra el Campus dels Tarongers, era hasta el siglo xx una zona muy poco poblada, donde predominaba la huerta y algunas de esas pequeñas viviendas. Recreando un plano en planta de una pequeña comunidad de tres barracas, la artista nos ayuda a recuperar la memoria del lugar en el que ahora se encuentra este campus.

 

Tania Blanco. The 6 Antenna Jammer Car, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía de la artista.

Tania Blanco. The 6 Antenna Jammer Car, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía de la artista.

7. TANIA BLANCO. The 6 Antenna Jammer Car
Se desarrolla una reflexión sobre la invasión de las señales y frecuencias de las telecomunicaciones. El campo electromagnético está condicionado por la presencia de diversas frecuencias y radiaciones al servicio de las redes de las telecomunicaciones y las tecnologías necesarias para el intercambio de información entre los usuarios de la red, de los móviles, etc. Este espacio que colapsa aire y materia se hace visible cuando un dispositivo como un móvil, un ordenador portátil, una tablet, etc. revela la información que fluye a través del espacio que somos y que nos rodea. Este proyecto plantea reflexionar acerca de la descongestión de ciertas frecuencias que circulan en el espacio público, al aire libre.

Raúl León. Acceso, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

Raúl León. Acceso, 2015. XVIII Art públic / Universitat pública. Cortesía del artista.

@ RAÚL LEÓN MENDOZA. Acceso
Este proyecto interviene exclusivamente en el espacio digital, desarrollando un ejercicio práctico que busca comprobar el cumplimiento de la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal. El derecho de acceso a los datos personales viene regulado en el artículo 15 de esa ley, que dice: «El interesado tendrá derecho a solicitar y obtener gratuitamente información de sus datos de carácter personal sometidos a tratamiento […]».

Art públic 2015

Des-cerebrados

Las desafortunadas declaraciones aparecidas en el artículo publicado por el periódico Las Provincias el pasado día 1 de abril, bajo el título “Comisarios, los cerebros del arte” han generado un profundo descontento en el sector profesional artístico valenciano.  Los principales representantes del sector profesional de las artes visuales valenciano: la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA) y la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC), han elaborado un comunicado-réplica a algunas de las ofensivas declaraciones que aparecen en dicho artículo, que reproducimos íntegramente en MAKMA:

RÉPLICA DE AVVAC Y AVCA A LAS DECLARACIONES APARECIDAS EN EL ARTÍCULO “COMISARIOS, LOS CEREBROS DEL ARTE”

Desde la Asociación Valenciana de Críticos de Arte [AVCA] y la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón [AVVAC], nos vemos obligados a responder a algunos de los comentarios que aparecen en el artículo firmado por Carmen Velasco y publicado por el periódico Las Provincias el pasado día 1 de abril, bajo el título ‘Comisarios, los cerebros del arte’. Estos comentarios no hacen sino poner en evidencia un notable desconocimiento de las más elementales nociones de las Buenas Prácticas Profesionales reconocidas para con los y las artistas, comisarios y curadores por todo el sector profesional de las artes visuales, así como la falta de respeto hacia el ejercicio del y la artista visual o de quién ejerce la crítica-comisariado de arte contemporáneo.

El enfoque que se da en el artículo a la relación comisariado-artista se caracteriza por una perspectiva desigual donde se perfila una total subordinación de la figura del artista a la del comisario. El punto culminante de este enfoque llega con la declaración de Juan Lagardera en la que afirma que “Estoy en contra de pagar a los artistas porque éstos se benefician directamente de la acción de ser expuestos en un espacio público. Si se paga, se adultera uno de los procesos más democráticos y libres que existe en el mundo del arte que es la irrupción del mercado”. Resulta sorprendente que a estas alturas un comisario que ha percibido dinero público en múltiples ocasiones por su trabajo niegue este derecho a las y los artistas, basándose en el supuesto beneficio de la visibilidad del que, en todo caso, también él participa. Además, con dicha afirmación también demuestra ignorar la estrecha relación que existe entre mercado, galerías, museos públicos y productores culturales, un entramado indisociable en el que no existen compartimentos estancos.

Este trasnochado punto de vista únicamente revela el nulo conocimiento del funcionamiento del mundo del Arte por parte del mencionado comisario, pues demuestra que no sólo desconoce el Manual de Buenas Prácticas Profesionales en las Artes Visuales, aprobado y consensuado por el Ministerio de Cultura y por todo el sector del Arte en el año 2008, sino que ignora que el propio IVAM firmó su adhesión a dicho Manual el pasado 10 de diciembre, en un comunicado público que se encuentra disponible en la web del Museo, comprometiéndose, entre otras cosas, a pagar a los y las artistas siempre que participen en una exposición, práctica que todos los Centros de Arte de excelencia del país vienen realizando desde hace años. Incluso el propio Defensor del Pueblo, Síndic de Greuges, instó hace meses a la Consellería de Turisme, Cultura i Esport a comprometerse con la firma de un contrato en toda relación entre artista y espacio de arte público, en el cual entre varios conceptos debía necesariamente figurar los honorarios del artista. Ante la inexistencia de un contrato y honorarios nos encontramos ante un claro caso de discriminación laboral, abuso profesional y deterioro del tejido artístico.

También se hace obligado recordar que la tarea que llevan a cabo los y las artistas constituye una labor de investigación, en muchas ocasiones inmaterial, que escapa a las leyes de mercado. Afirmar que “es el mercado quien debe aceptar o no a un artista” supone ningunear la labor no sólo de los y las artistas sino de quiénes ejercen la crítica y el comisariado, desplazándoles en su labor profesional en favor de los caprichos de quien puede permitirse el lujo de adquirir obras de arte. Y acudir a la falacia de que el mercado es democrático y libre es insostenible. Es por ello que el apoyo con dinero público a críticos, artistas y comisarios debe existir, puesto que es el medio para proveer a la sociedad un acceso democrático y libre a la cultura, del mismo modo que no dudamos en pagar a los y las empleadas públicas de la cultura en museos y universidades. Considerar que el o la artista es el único agente que no debe ser remunerado por su trabajo en una exposición pagada con dinero público es algo que, a día de hoy, nadie con sentido común y conocimiento del funcionamiento de un proyecto expositivo se atreve a defender.

Estos razonamientos, sumados al hecho de no encontrar a ninguna mujer comisaria en el grupo de entrevistados y a la sorpresa que nos causa la consideración de las y los artistas como incapaces de dirigir un proyecto expositivo, producir conocimiento y experiencias estéticas bien coordinadas o participar de las políticas culturales, nos mueven a mostrar nuestro firme rechazo ante este tipo de planteamientos que, a todas luces, se encuentran en vías de extinción.

Imagen publicada por Las Provincias para ilustrar su artículo "Comisarios, los cerebros del arte".

Imagen publicada por Las Provincias para ilustrar su artículo “Comisarios, los cerebros del arte”.

NOTA: La imagen de cabecera corresponde a la inauguración de la exposición “Dueñas del arte”, con su comisario Juan Lagardera y la concejala de cultura del Ayuntamiento de Valencia, Mª Irene Beneyto. AVCA y AVVAC denunciaron en un comunicado la gestión de ese proyecto.

Colección Valdepeñas, ¿ejemplo para Valencia?

Colección Valdepeñas. 75 aniversario
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 25 de enero de 2015

Es el certamen artístico más antiguo de España. Nació en 1940 en Valdepeñas, fruto del empuje de un grupo de amantes del arte, recién finalizada la Guerra Civil. Un grupo de artistas que “frente a la oscura sotana del pecado antepusieron la penitencia del color”, cuando justamente “el color era el ocre de los escombros”, destacó Jesús Martín, alcalde de la localidad manchega. Se trata del Premio Internacional de Artes Plásticas de Valdepeñas, el único que cuenta con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Ahora que celebra su 75 aniversario, el Centro del Carmen acoge 45 obras representativas de su longeva trayectoria.

Obra de Tania Blanco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Tania Blanco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Felipe Garín ha sido el encargado de la selección de los trabajos, varios de los cuales pertenecen a artistas valencianos: sin ir más lejos, Tania Blanco y Calo Carratalá, sus dos últimos premiados. Garín presentó la muestra como parte ilustrativa de la Colección Valdepeñas y como “aviso para navegantes”. Dicho lo cual, se explicó: “Mantener un premio artístico al margen de los vaivenes políticos es un ejemplo a seguir”. Sobre todo en una ciudad como Valencia, donde “hubo en su momento premios, pero todos murieron por un exceso de localismo”. Luego se refirió al IVAM, cuyo nacimiento supuso “la entrada del arte contemporáneo en una ciudad donde hasta entonces apenas interesaba”.

Obra de Calo Carratalá de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Calo Carratalá de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

De manera que ahí están esas 45 obras ilustrativas de un premio cuya dotación presupuestaria es indiscutible en Valdepeñas. “Los partidos políticos lo discutimos todo, pero la Exposición es algo que no se toca”, explicó orgulloso Jesús Martín. Los 30.000€ destinados al premio pueden alcanzar los 200.000€ entre gastos de transporte, seguros y montaje. Da igual: el Premio Internacional de Artes Plásticas de Valdepeñas es intocable. Lo ha sido a lo largo de sus 75 años de historia, incluidos los duros de la posguerra, la Transición e incluso los actuales de la crisis.

Obra de Antonio López de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

‘Desnudo en la playa’, de Antonio López, de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Como ejemplo del espíritu que desde sus inicios animó el certamen, Jesús Martín se refirió a una de las “joyas de la corona” de la Colección Valdepeñas: el cuadro de Antonio López, ‘Desnudo en la playa’. “Como no había dinero en el Ayuntamiento (año 1959), un concejal lo compró con dinero de su bolsillo por 15.000 de las antiguas pesetas. Luego tuvo la honradez de darlo al Ayuntamiento tras recuperar su dinero sin cobrar interés alguno”. Y una prueba más: “El Reina Sofía, que no tenía ningún cuadro de Antonio López, quiso comprarlo, pero hubo amenaza de todos los concejales de presentar la dimisión y el alcalde tuvo que negar su venta”.

Obra de Agustín Úbeda de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Agustín Úbeda de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Ese cuadro tan simbólico dentro de la Colección Valdepeñas, ‘Desnudo en la playa’ de Antonio López, está presente en la exposición del Centro del Carmen. Jesús Martín reconoció que era la segunda vez que esa obra salía de Valdepeñas, tras la Expo de Sevilla. Junto al artista que hoy vuelve a ser actualidad por su ‘Retrato a la familia de Juan Carlos I’, figuran en la muestra otros ilustres de la pintura como Agustín Úbeda, Juan Barjola, Pacho Cossío, López Villaseñor o Venancio Blanco. También hay una obra del dramaturgo Francisco Nieva, ganador del certamen de 1960, del que Felipe Garín desveló que firmaba como Francisco Morales Nieva.

Obra de Gonzalo Sicre de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Gonzalo Sicre de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

El director del Centro del Carmen destacó igualmente la numerosa presencia de artistas valencianos entre los premiados, a lo largo de los 75 años del certamen. Entre ellos, además de Tania Blanco y Calo Carratalá, cabe citar los nombres de José Quero, Joël Mestre, Gonzalo Sicre, Javier Garcerá, Juan Cuéllar o Antonio Gadea, casi todos ellos presentes en la exposición. Un repaso a la historia no sólo de la Colección Valdepeñas, sino del arte español desde la posguerra a la actualidad. Todo un “ejemplo a seguir” en Valencia.

Obra de Antonio Zarco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Antonio Zarco de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Juan Cuéllar de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Obra de Juan Cuéllar de la Colección Valdepeñas expuesta en el Centro del Carmen.

Salva Torres

14 artistas Por venir en Casa de Velázquez

Por venir, exposición colectiva
Casa de Velázquez – Académie de France à Madrid
C/ de Paul Guinard, 3. Madrid
Inauguración: 3 de diciembre a las 20:00 horas
Del 3 de diciembre de 2014 al 15 de febrero de 2015

Como cada año, la Casa de Velázquez – Académie de France à Madrid realiza una exposición colectiva en la que participan los artistas miembros así como los becados en residencia. La muestra del ejercicio 2014-2015 propone un recorrido multidisciplinar por las obras de catorce artistas, en su mayoría franceses y españoles, englobados bajo el título ‘Por venir’: un desideratum que ratifica el empeño de esta institución pública francesa por fomentar la creación y la investigación artística contemporánea; labor que desempeña desde su fundación en los años veinte del siglo pasado.

Planteada como una rica panoplia de técnicas y estilos, ‘Por venir’ abarca diversas disciplinas que van de la pintura al vídeo, pasando por la instalación, la fotografía, el dibujo y el grabado, elaborando así un repaso aproximado de la joven creación contemporánea.

Casa G. Imagen por cortesía de Esaú Costa.

Casa G. Imagen por cortesía de Esaú Costa.

El arquitecto Esaú Acosta (España, 1978) (http://www.estudiosic.es/) participa con fotografías y maquetas del proceso de su proyecto “Casa G” en el que reflexiona acerca de cómo una pareja heterosexual española configura su estilo de vida a través del diseño de su vivienda, buscando reforzar con ella su capital simbólico. Un proyecto arquitectónico y sociológico que gira alrededor del pensamiento de Pierre Bourdieu, resumido parcialmente en la sentencia: “La configuración del hábitat no se realiza por la verdadera naturaleza de sus partes; sino por la ‘legitimación del gusto’ y su relación con lo dominante”.

TTIP. Imagen por cortesía de Tania Blanco.

TTIP. Imagen por cortesía de Tania Blanco.

Tania Blanco (España, 1978) (http://www.taniablanco.com/) recrea el ambiente de una sala de espera presidida por la escultura-pintura de un reloj simbólico que, de manera análoga al Doomsday Clock de la Universidad de Chicago, avisa del impacto socio-económico que producirá el acuerdo de la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión  (TTIP) que se negocia actualmente entre los EE. UU. y la U.E., a través de un listado de ítems que advierten sobre la “privatización feroz de los servicios públicos” o  el “entierro definitivo del concepto de soberanía nacional”. Sobre la mesa, una réplica en resina de un periódico imposible de desplegar nos alerta de la opacidad informativa con la que dicho acuerdo se está llevando a cabo.

"Je me suis dévêtue pour monter à un arbre". Imagen por cortesía de Hélène Damville.

“Je me suis dévêtue pour monter à un arbre”. Imagen por cortesía de Hélène Damville.

Las xilografías de Hélène Damville (Francia, 1984) (http://helene-damville.blogspot.com.es/) basadas en la observación romántica del paisaje, representan troncos y ramas de árboles y cepas que se retuercen mostrando sus nudos como en una visión onírica. Una representación personal de la arquitectura de la naturaleza que imbrica sus cualidades vegetales y minerales asimilándolas a una apariencia ósea  que se funden en escenas de cierto halo macabro, potenciadas por la dureza del blanco y negro.

The World. Imagen por cortesía de Daniel Escobar.

The World. Imagen por cortesía de Daniel Escobar.

Daniel Escobar (Brasil, 1982) (http://danielescobar.com.br/) propone una disertación acerca de la configuración de la imagen de los países por parte de la industria del turismo, ligando las ideas de geografía y consumo. Su pieza es un objeto escultórico construido mediante la intervención de una guía turística corriente que deviene en un libro pop-up, a la manera de esos cuentos infantiles que convierten la ficción del relato en una realidad en tres dimensiones; como una verdad insondable.

"Après une visite en Palestine". Imagen por cortesía de Baptiste Fompeyrine.

“Après une visite en Palestine”. Imagen por cortesía de Baptiste Fompeyrine.

Baptiste Fompeyrine (Francia, 1989) elabora unas escenas preciosistas de reminiscencias orientales con sus grabados al aguafuerte, al aguatinta y a la manera negra. Sus composiciones, herederas del espíritu documentalista y satírico de los viejos maestros del grabado francés del siglo XIX, suponen la representación idealizada de los propios recuerdos del artista; personajes, paisajes y situaciones extraordinarias materializados con sutiles texturas y claroscuros y su enorme capacidad para el dibujo.

"Bakki". Imagen por cortesía de Didier Hamey.

“Bakki”. Imagen por cortesía de Didier Hamey.

El universo mágico de Didier Hamey (Francia, 1962) (http://didier.hamey.free.fr/) queda patente en sus minuciosos grabados, plagados de seres zoomorfos, antropomorfos y vegetales, fantásticos y carnavalescos. Un alegato de la joie de vivre desde la mirada aparentemente inocente de quien alberga un profundo amor por la naturaleza y aderezada con la consciencia del reverso inquietante que impregna todas las cosas.

"Des châteaux en Espagne". Imagen por cortesía de Guillaume Lemarchal.

“Des châteaux en Espagne”. Imagen por cortesía de Guillaume Lemarchal.

El fotógrafo Guillaume Lemarchal (Francia, 1974) (http://www.guillaumelemarchal.com/) presenta dos fotografías paisajísticas de su proyecto sobre los castillos españoles; enclaves a los que otorga las cualidades del espejismo y la ensoñación. Recurrentes en su trabajo, la luz y el paisaje como objeto, son manipulados por el objetivo fotográfico para potenciar esos “lugares fantaseados” que encuentra y resignifica poéticamente, poniendo en relación al hombre con su historia y su tiempo.

"The Walking Pillows". Imagen por cortesía de Albert Merino.

“The Walking Pillows”. Imagen por cortesía de Albert Merino.

El videasta Albert Merino (España, 1979) (http://albertmerino.com/web/) está presente con su vídeo The Walking Pillows en el que un ejército de trabajadores sin rostro rastrean las huellas de vidas remotas a medio camino entre lo mítico y lo real. Como es habitual en su producción audiovisual, lo real y lo irreal se entremezclan en entornos verosímiles, alternando su particular imaginario fantástico con el absurdo cotidiano.

"Points Noirs". Imagen por cortesía de Sarah Miller.

“Points Noirs”. Imagen por cortesía de Sarah Miller.

Los dibujos a lápiz y polvo de grafito de Sarah Miller (Francia, 1985) (http://sarahnavassemiller.free.fr/) subliman los pequeños detalles cotidianos, los instantes fugaces y los gestos más sutiles en escenas de gran formato en las que, con un tratamiento brumoso del dibujo y una composición casi fotográfica, centra su atención en el lenguaje corporal y en la emoción contenida en cada momento.

"Typing". Imagen por cortesía de Renaud Perrin.

“Typing”. Imagen por cortesía de Renaud Perrin.

El ilustrador y animador audiovisual Renaud Perrin (Francia, 1977) (http://perrin.renaud.free.fr/) aporta las pequeñas escenas “dibujadas” con máquina de escribir y tintas de colores de su serie “Typing”: personajes, edificios y objetos de uso cotidiano esquematizados que adquieren la apariencia naïf de los bordados coloristas de punto de cruz.

"Le Rosicruchien". Imagen por cortesía de Agathe Pitié.

“Le Rosicruchien”. Imagen por cortesía de Agathe Pitié.

Las xilografías de Agathe Pitié (Francia, 1986) (https://www.facebook.com/pages/Agathe-Piti%C3%A9/187770171303785?fref=ts) forman parte de su serie “Impertinences”: un trabajo que remite a los grabados medievales de corte moralizante y a la emblemática y que, de manera satírica, la artista revisita desde una óptica contemporánea. Sus personajes encierran significados ocultos y símbolos herméticos llegando incluso a un absurdo tragicómico, que se ve potenciado por el carácter expresivo y conscientemente arcaizante del trazo.

"Perenne. Cuello" (detalle). Imagen por cortesía de Esther Señor.

“Perenne. Cuello” (detalle). Imagen por cortesía de Esther Señor.

La instalación de Esther Señor (España, 1982) (http://www.senorcifrian.com/) que conforma el colectivo “Señor Cifrián” con Carmen Cifrián, presenta un juego de espejos acerca del mismo referente: un cuello de camisa intervenido con pétalos de geranio y conservado en parafina. Una construcción poética de la realidad titulada “Perenne. Cuello” en la que el objeto escultórico, su captura fotográfica y el muestrario de pétalos utilizados, componen un arte expandido que reflexiona acerca de los distintos modos de representación, el atesoramiento de los recuerdos y la reivindicación del proceso creativo.

"1 + 1 + 1 + ... + 1 = 547". Imagen por cortesía de Pep Vidal.

“1 + 1 + 1 + … + 1 = 547″. Imagen por cortesía de Pep Vidal.

El artista, físico y matemático Pep Vidal (España, 1980) (http://www.pepvidal.com/) analiza el desorden, los cambios infinitesimales de los procesos y los conceptos de caos y entropía y los plasma en dibujos de carácter científico en los que la repetición metódica juega con la alternancia del vacío y la mancha y la imprevisibilidad del azar.

"Sin título". Imagen por cortesía de Federico Miró.

“Sin título”. Imagen por cortesía de Federico Miró.

Por último, las pinturas de Federico Miró (España, 1991) (http://www.federicomiro.com/), ganador del Premio Salón de Verano 2014, pertenecientes a su serie “Tras las apariencias”, en la que el artista superpone finas líneas de pintura acrílica que, en su conjunto, dan la sensación de que nos encontramos ante una imagen digital, pixelada, errática. A partir del referente figurativo de la naturaleza, las abstracciones que el artista compone se convierten en una suerte de estratigrafía natural e incluso en el reverso de un tapiz colorista.

Una muestra ecléctica que aglutina catorce visiones, poéticas, lenguajes e intenciones distintas que los artistas residentes en la Casa de Velázquez continuarán desarrollando, en su mayor parte, hasta mediados de 2015. Una buena oportunidad para conocer las diversas propuestas de un grupo de artistas a los que se augura y se desea un gran porvenir.

Manuel Garrido Barberá

Pintar el mundo mientras se hunde

Como parte del programa “Encuentros de Arte Contemporáneo”, que cada año organiza el Departamento de Arte del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, recientemente mantuve en la Casa Bardín de Alicante una conversación/entrevista en público con el artista Javier Palacios. Una de sus obras fue, en la presente edición, adquirida para la colección de la institución.

Javier Palacios y José Luis Pérez Pont en un momento de la entrevista, en el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

Javier Palacios y José Luis Pérez Pont en un momento de la entrevista, en el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, el 28 de octubre de 2014.

Javier Palacios (Jerez de la Frontera, 1985) es un pintor que tiene una línea de trabajo muy personal, capaz de romper con el ejercicio más intimista y abordar otro tipo de aspectos y temas. Su obra, más atenta a los modos que a las modas, está recibiendo reconocimientos y puestas en valor.

Javier Palacios. Process absence (Zeitgeist), 2012. Acrylic and oil on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Process absence (Zeitgeist), 2012. Acrylic and oil on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier, en tu serie de “Rostros” consigues narrar la soledad del individuo y capturar los gestos de respiración. En tu pintura existe una dialéctica que supera los límites del “yo”, una obra en la que el concepto de colectividad se condensa, pues no se trata de retratos sino de imágenes que representan a muchas personas. Háblanos del planteamiento de colectividad de tu trabajo y en qué posición personal los llevas a cabo.

Una de las principales cuestiones que el espectador se encuentra al ver esta obra es que le da el carácter de retrato, es algo que realmente me incomoda. Desde que comencé esta serie, que después de mi periodo de formación es lo primero que considero como obra personal, había un interés muy claro en conectar con el espectador. Más que hablar sobre la persona que estaba representada, se buscaba un intento de crear empatía con la persona que lo estaba viendo. De esta forma, pese que al principio algunos de los cuadros están con los ojos cerrados, poco a poco la mirada empieza a adquirir protagonismo y una necesidad de conectar con la persona que está mirando la obra.

Quizás también la necesidad de crear un formato grande, que aunque algunas veces he intentado pintar en formato pequeño, me he dado cuenta que el camino era producir algo grande a lo que el espectador tuviese la necesidad de acercarse y así crear ese contacto con la persona representada.

Es curioso que desde que nacemos hasta que nos morimos, estamos viendo rostros y siempre existe esa sensación fuerte con la persona que tenemos en frente. Quizás utilizo esa fuerza a la hora de representar esos rostros en mi obra.

Javier Palacios. Process absence, 2012. Acrylic and oil on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Process absence, 2012. Acrylic and oil on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Es interesante la reflexión que realizas sobre la respiración. Un gesto insignificante. Me gustaría que lo introdujeras.

Para mí, esa forma de representar la respiración surge en un momento en el que estoy realizando un proyecto para el Máster de Producción Artística, donde se exige que busquemos algo que decir. En ese momento me doy cuenta de que quiero hablar de lo mínimo posible y a eso mínimo, darle la mayor trascendencia. De ahí surge ese camino de trabajo de representación de la respiración como algo esencial y de lo que la mayoría de las veces no nos damos cuenta. Esa respiración repetida es la que nos recuerda que algo es real, una repetición que también se verá a lo largo de la obra sobre todo con el juego minimalista en la repetición del formato que, sin embargo la imagen no pierde la fuerza.

Esa respiración que posteriormente me va llevando a otra reflexión,  fue muy importante al principio por esa necesidad que yo tenía de transmitir más allá del concepto que había detrás de la imagen.

Javier Palacios. Myth (Daniel), 2013. Oil and acrylic on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista.

Javier Palacios. Myth (Daniel), 2013. Oil and acrylic on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista.

Representas rostros que prácticamente ocupan toda la superficie del lienzo, con el fin de establecer un juego de comunicación y cercanía con el espectador. ¿Qué tal crees que nos comunicamos los unos con los otros?

Es una pregunta interesante porque yo pienso que la relación de los unos con los otros es algo que hoy en día es una problemática de la sociedad, y al mismo tiempo algo que está evolucionando de una manera constante. Una evolución marcada por las nuevas tecnologías, que hacen que en el “tú a tú” cada vez tengamos menos estrategias de saber enfrentarnos a la persona que tenemos delante. Quizás eso es algo que también se puede llegar a reflejar en estos rostros, la necesidad personal de querer comunicarnos con el mayor número de personas posibles. Sí que pienso que es un problema, pero al mismo tiempo es algo muy especial en el ser humano, el querer comunicarse.

Javier Palacios. Myth (Luciana), 2013. Oil and acrylic on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Myth (Luciana), 2013. Oil and acrylic on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Te encuentras en proceso de investigación para tu tesis, acerca de las utilidades que se le ha dado al rostro que escapan a la definición de retrato. ¿Nos puedes dar algunas claves?

La tesis se llama ‘Utilización del rostro en la pintura valenciana de principio del siglo XXI’, lo del siglo XXI es una especie de juego para poder acotar. En esa tesis quizás también por una necesidad personal, me doy cuenta de que el rostro se estaba escapando de lo que había sido hasta ahora, la herramienta del género del retrato. En se momento empiezo a indagar, centrándome en la ciudad de Valencia y me doy cuenta de que cada artista hace una propuesta donde la herramienta del rostro la aborda de un modo diferente. Por ejemplo Chema López tiene una utilización muy documental que luego emplea para un discurso personal donde a cada imagen, cogida de diferentes medios, consigue darle una coherencia; o Carmen Calvo en su obra tapa los rostros, hablando de lo íntimo y de la imposibilidad de la memoria; también Sergio Luna, Tania Blanco… cada uno tiene su propuesta. En mi tesis doctoral doy valor a la utilización del rostro y a la importancia de que muchas veces, se relaciona con el género del retrato dándole una antigüedad que, a mi parecer no lo tiene.

Javier Palacios. Last ecstasy, 2012. Acrylic and oil on board. 195 x 146 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Last ecstasy, 2012. Acrylic and oil on board. 195 x 146 cm. Cortesía del artista

Creo que el momento que estamos viviendo es apasionante, pues existe la posibilidad –tras varias décadas- de poder introducir nuevas normas del juego, con las que regenerar una sociedad que ha caído en vicios y fraudes que urge atajar. Cada día emerge un nuevo pozo sin fondo de corrupción, al que han ido a parar los recursos públicos que habrían de garantizar el bienestar de la ciudadanía. En una conversación previa me manifestabas que tus “cabezas perplejas” condensan el estado de perplejidad en el que se encuentra tu generación, que no sabe cómo reaccionar ante un nuevo escenario en transformación. Las pautas transmitidas y aprendidas no son útiles para dar soluciones a las situaciones que nos enfrenta el día a día.

Es curioso que muchos de estos rostros, sean  personas cercanas a mí, de mi generación. Cuando me fijo en mí alrededor, voy viendo que no estamos en una buena situación, que hay lucha pero nos encontramos con una especie de muro que genera una ansiedad que es la que yo también he intentado representar por medio de esa profundización de la respiración en “Rostros”.

Mi generación es una generación bisagra, que hemos vivido los buenos tiempos y ahora nos estamos adaptando a nuevos modelos que no sabemos por donde nos van a llevar. Se le puede ver el lado positivo siempre, nosotros vamos a dar con las soluciones para intentar que esto mejore.

La realidad cambia a partir de pequeños gestos, de pequeñas acciones, que llevamos a cabo en nuestro entorno cotidiano. Nuestra sociedad durante mucho tiempo se ha dejado hacer. Ha delegado su responsabilidad en otros y ha confiado en que alguien venga a solucionar los problemas y, de alguna forma, esa renuncia nos ha llevado a una situación complicada.

Me alegra que mi trabajo pueda dar pie a ese tipo de reflexiones. Yo tengo la creencia de que mi lucha es una lucha personal que pienso que puede trascender de muchas maneras. Quiero que sea una forma de ejemplo en un contexto adverso, intentar producir un trabajo que muchas personas ya darían por supuesto que es imposible de llevar a cabo. El hecho de ir todos los días a un estudio a producir un trabajo personal y tener la creencia de que eso puede seguir repercutiendo para mejor a mi alrededor o, con las nuevas tecnologías, para quienes no están tan cerca, para mí eso es algo que me hace querer seguir trabajando. De esa forma la lucha la interpreto como algo mas intimo, creyendo que estoy contribuyendo de una forma positiva. Aunque cualquier tipo de lucha que sirva para mejor, es de valorar.

Javier Palacios. Container souls, 2012. Oil on board. 92 x 120 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Container souls, 2012. Oil on board. 92 x 120 cm. Cortesía del artista

Me gustó una frase tuya, en la que decías algo así como que los seres humanos nacemos como papeles extendidos y que la vida nos va marcando pliegues y formas que nos van definiendo. De esa idea procede tu serie de bolsas, “Almas”. Háblanos de esos trabajos.

Un dibujo de grafito fue el origen de esa reflexión. Más que hablar de conceptos, es algo poético. Mientras lo realizaba, me imaginaba que eso podía ser el alma de una persona desde un punto de vista muy general. El alma ha sido tratada desde diferentes puntos de vista a lo largo de la historia.

Si hay algo bueno ahí del momento en el que nos encontramos es que nada esta acotado y que al final, las propuestas personales surgen de la intuición y de la forma en que recuperemos el conocimiento que vamos teniendo. Esa idea de que la personas tenemos nuestras luces y sombras, y que la vida nos va creando y esculpiendo arrugas, que al mismo tiempo que nos dan brillo, nos dan oscuridad. Se trata de una estética algo barroca, que al mismo tiempo se limpia con ese espacio alrededor.

Las bolsas las empiezo a trabajar poco a poco, dándoles matices positivos mediante colores. Esculpo la bolsa, saco fotografía, con el ordenador trato el color y posteriormente la traslado a obra pictórica, sirviéndome la foto como referencia.

Para mí esta serie tiene algo de gramático, que recuerdan a las esculturas espirituales del barroco. Hay un juego formal muy evidente, sobre todo por la presencia de unos matices directos y simples junto con otros que son difíciles de explicar.

Javier Palacios. Soul, 2012. Oil on board. 70 x 70 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Soul, 2012. Oil on board. 70 x 70 cm. Cortesía del artista

Es destacable la técnica tan depurada que tienes, hasta que no te acercas a la obra puede parecer que se trata de una fotografía, pero en la proximidad nos esperan los trazos de la pintura.

En este tipo de obras llegué a un punto de refinamiento y ahora quiero ver cómo juego con ella. A mí mismo me impactó y pensé que igual tenía que dar un par de pasos atrás y utilizar esa herramienta de otra manera. Evidentemente si hubiera hecho una foto no sería mejor ni peor, simplemente sería otra forma de trabajo. Sin embargo creo que hay cosas, bajo una sensibilidad, que se ven de forma diferente. El punto cercano con la imagen digital tratada con ordenador me parece un juego, que no se podría haber dado en otras épocas de la pintura, y por eso me parece interesante jugar con ella y ver qué puede pasar.

Javier Palacios. Soul, 2013. Oil on board. 147,5 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Soul, 2013. Oil on board. 147,5 x 198 cm. Cortesía del artista

Hay una cita de Houellebecq que relaciona el arte contemporáneo con los restos de la sociedad actual, interpretando el arte como mondadura. ¿Qué aplicación tiene eso en tu obra o en tu método de trabajo?

Su forma tan dura de ver la realidad me atrae y me impresiona. Es un escritor que, mientras estoy trabajando, me hace reflexionar. No son reflexiones cerradas con las que yo trabaje, pero están dentro de mi cabeza mientras yo realizo la obra. Esa cita me encantó, esa idea de que el arte contemporáneo es una especie de resto de la sociedad que pese a que no puede tener la belleza que tenían en otros períodos, sigue siendo muy útil para entender el tiempo en el que estamos y puede llegar a ser real. A mí personalmente me hace sentir que estoy vivo.

Javier Palacios. Ente I, 2013. Acrylic fluor and pencil on board. 146 x 146 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente I, 2013. Acrylic fluor and pencil on board. 146 x 146 cm. Cortesía del artista

En una evolución de esa línea de trabajo, abres para el espectador esas bolsas de basura y nos encontramos con “Entes”, unos desconcertantes conos de luz. Háblanos de la evolución de esos trabajos.

Como sucede con las Bolsas me doy cuenta de los restos industriales que vemos por la calle, unos restos que intento transformar en algo bello, si lo queremos llamar así. Estos entes surgen de esas bolsas de basura que están cerradas y me da la curiosidad de averiguar qué es lo que hay dentro de ellas. Un día dije “voy a abrirlas” y en lugar de encontrarme basura, me encontraba estas fuentes de luz que son formas abstractas que quiero que representen de la mejor forma posible un foco, una luz física y representada que al mismo tiempo está iluminando la bolsa de basura que anteriormente no tenia luz propia. A la vez se crea ese contraste entre una forma que no se sabe muy bien lo que es, que podría tener muchos significados y que no me interesa cerrar. Por eso mismo los llamo entes, ya que el significado de ente es aquello que tiene la capacidad de existir.

Aunque visto que no era basura, sí que tenían un punto positivo y pienso que la obra nos inquieta y creo que es lo que realmente le da la fuerza visual.

Javier Palacios. Ente III, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 38 x 50 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente III, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 38 x 50 cm. Cortesía del artista

En un tiempo en el que el sentido común parece haber perdido significado y las pautas de lo preconcebido se manifiestan incapaces para generar seguridades, ¿optas por trabajar a partir de planteamientos proyectuales o de desarrollos más intuitivos?

La intuición tiene mucho que ver en mi trabajo pese a que luego las obras puedan parecer muy frías, son imágenes contundentes y directas pero la forma en la que surgen es pura intuición. Esto puede sentar mal, porque la intuición no surge de la nada sino que necesita un poso y un conocimiento que es lo que te permite jugar con unas cuestiones que de otra manera no existirían. Pienso que esto se va a ir desarrollando, porque hace poco leí un artículo que hablaba de que, en el momento en el que estamos, la creencia en el conocimiento cerrado se estaba viniendo abajo porque era lo que, de alguna manera, nos había llevado a la situación en la que nos encontramos. Por tanto cada vez se le iba a ir dando más importancia al tema de la intuición y la emoción, abriéndonos nuevas formas de conocimiento.

Pues yo creo que estaba en ese punto en el que no me creía mucho todo aquello que me llegaba e intentaba tantear cosas que no sabía lo que eran. Por eso me cuesta tanto explicarlo.

Javier Palacios. Ente IV, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 198 x 146cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente IV, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 198 x 146cm. Cortesía del artista

A los artistas se les somete a la misma lógica fungible que opera sobre la moda y la música, se les exige una renovación constante al son del impacto mediático como fe verdadera ¿En qué medida la mirada externa condiciona tus ritmos creativos y de producción artística?

Para mí es importante que haya un espectador viendo la obra. Pese a que me cueste explicarlo, no es una obra intimista sino que es bastante abierta. Es una obra que juega con elementos que pueden atraer al espectador desde muchas visiones.

Siempre trabajo pensando que hay un público. Hay un intento de comunicación con el otro, esa ansiedad creo que también se repite en mi línea de trabajo. Esa luz no deja de ser un punto de exclamación para que el espectador se pare y que exista una conexión entre la obra y el público.

En cuanto a lo que comentas del sistema que tenemos, cuando veo a artistas que llevan toda la vida trabajando, realmente los admiro. El público hoy en día es bastante duro, si algo pierde interés, mira hacia otro lado. El artista al final o se mantiene o desaparece. Esa tensión es buena pero no deja de ser dura para el artista.

Javier Palacios. Ente VII, 2014. Acrylic fluor and oil on board. 195 x 146 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente VII, 2014. Acrylic fluor and oil on board. 195 x 146 cm. Cortesía del artista

Hace unos días, preparando esta conversación, me decías: “cuando estás en la facultad te crees que eres más importante que el mundo que te rodea”. Un tiempo después, ¿cuál es tu impresión acerca del periodo de formación? ¿Qué aprendiste en la Facultad de Bellas Artes de Valencia y que fue lo que no te enseñaron?

Yo siempre me he sentido afortunado de pasar por la Facultad de Bellas Artes de Valencia porque conocía antes la facultad de Sevilla. Yo nací en Jerez y allí la cultura artística, concretamente pictórica, no se da. Entonces cuando llegué aquí a Valencia fue un mundo nuevo, tanto por profesores como por los compañeros. Siento mucha gratitud por la facultad, además también me ha generado un contexto que me permite trabajar con la intuición.  Aprendí lo que significaba estar en la facultad, poder estar horas pintando y conocer gente que tenía los mismos intereses que tú, es una forma de vida. Una vez sales de la facultad y descubres lo duro que es todo, te das cuenta de que te dieron las herramientas para intentar luchar y ahora estamos en ese punto. Muchas cosas son como te decían, otras son diferentes… supongo que al final no dista de ser como cuando te formas en otras carreras, que el titulo es un punto y seguido para enfrentarte a otras cosas.

En mi familia siempre ha habido sensibilidad artística pero no hay que restar méritos, y en la Universidad he aprendido mucho de conceptos y técnicas. Aunque hay muchas cosas que se pueden mejorar o cambiar.

Javier Palacios. Ente II, 2014. Acrylic fluor, watercolor and pencil on board. 120 x 31 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente II, 2014. Acrylic fluor, watercolor and pencil on board. 120 x 31 cm. Cortesía del artista

Lo estético es insuficiente para justificar el hecho artístico, el arte es algo más. Tampoco el mercado es el fin último de la creación artística. En tu caso, ¿por qué te dedicas a esto?

Hay una anécdota de Kooning en la que le preguntaban qué sentido tenía seguir pintado, él contestaba que le gustaba esa forma de ser. A mí me gusta levantarme por la mañana, irme al estudio, aislarme… Creo que fue Barceló que dijo “pinto porque la vida es demasiado poco”. Pues yo pinto “porque la vida me parece demasiado” y necesito aislarme en el estudio, pese a que soy una persona que luego tiene contacto social, pero quizás por eso necesito ese lugar de aislamiento.

No sé, de momento estoy a gusto. No digo que en veinte años ya no sea pintor, porque el mundo de hoy es muy dinámico y no se puede pensar que las cosas no pueden cambiar, pero por ahora las cosas salen bien y el mercado, o como lo quieras llamar, me está aceptando y pienso que tengo mucha suerte. Veo a mi alrededor gente con muy buenos trabajos que no tiene tanta suerte. Eso aunque te ponga triste, también te da mucha energía porque pienso que te da una gran responsabilidad. Por eso continúo.

Cuando miras a tu alrededor, en el mundo del arte, ¿qué ves?

Pese que en el barrio de Ruzafa, en Valencia, vivimos en una pequeña burbuja, pensando que las cosas pueden funcionar, sí que es verdad que cuando miras a otros ámbitos te das cuenta. Las cosas siguen para adelante y no sé cómo, supongo que es por el valor humano de los individuos por sí solos.

Es curioso porque yo sigo pintando en este mundo que se viene abajo. Pero pienso que es necesario que haya personas que traten de que las cosas funcionen de otra manera o que intenten emplear el margen que hay para hacer cosas buenas, para que el resto tenga la oportunidad de pensar que vivimos en un mundo que realmente puede funcionar.

El arte ha sido poco a poco absorbido por los estándares de la sociedad del espectáculo, obviándose algunos valores sociales y culturales que resultan trascendentes. ¿Crees que se puede seguir haciendo arte?

Efectivamente. A veces, uno piensa que no tiene sentido hacer lo que hace o por qué estoy haciendo esto en un mundo que esta así, pero luego piensas “¿y si dejara de hacerlo qué pasaría?”, estoy seguro que ese espacio lo ocuparían cosas mucho más negativas. Hay una pequeña barrera de personas que sigue creyendo en cosas que a lo mejor no dejan de ser espejismos. Hay que intentarlo.

Javier Palacios. Ente V, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente V, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Preguntas del público:

Reme Navarro: La luz de la bolsa de basura, ¿es algo estético o hay algo de metáfora?

Sí que es algo común en todas las imágenes, al principio pueden parecer cosas básicas pero quiero creer que todo trasciende y que todo tiene un segundo significado. Y ese significado se abre, no es definido. Lo que viene detrás está abierto y efectivamente es esa luz, más abstracto que la luz hay pocas cosas. Para mi podría ser más bien, una mancha de pigmento, de color fluorescente a la que he intentado dar esa sensación lumínica. La luz no sería luz si no fuera por otros elementos, como la bolsa que le rodea.

De todas maneras, en esta última serie, ese punto donde todo lo que tengo en mi cabeza, me está llevando a explicar de una manera un poco crítica lo que me rodea. Habla mucho de la mentira, de lo bonito. Es una crítica que se entiende en el proceso en el que cojo elementos de la basura y los pintos con colores de metales preciosos, abstrayendo lo real. Pese a que intento mantenerme al margen, este trabajo sí que intenta ser una especie de crítica entrecomillada de todo lo malo que me rodea.

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Víctor López: Cuando has hablado de tu serie de almas, de esas bolsas de basura, Me ha llamado la atención la comparación con la escultura barroca. A mí me ha venido a la mente otro género, como es el trampantojo. Esa intención del artista de engañar al espectador y hacerles creer que lo que están viendo es otra cosa, algo real. Quería preguntar si es algo intencionado por tu parte el intentar engañar al espectador, hacerle creer que es una fotografía para que se acerque y compruebe por sí mismo que lo que está viendo no es una fotografía.

Sí que hay un trampantojo desde el barroco, donde con la pintura se quiere expresar lo real, pero realmente hay que plantearse si realmente estoy intentando engañar al espectador en si eso podría ser real, o si eso podría ser una fotografía. Estamos tan mediados por la visión de lo fotográfico que no somos capaces de creer que la pintura pueda tener la capacidad de hablarnos de algo real, porque es un apartado que lo dejamos por la fotografía.

Ese trampantojo es un juego de intentar que, con el poco margen de atracción de la fotografía, el espectador se quede un segundo viendo la obra. Hoy en día tenemos un colapso de imágenes que hace que resulte complicado… el tamaño también aporta esa atracción. Ese trampantojo que al mismo tiempo intento que sea atracción, figuración, realidad e imagen ficticia. Con todo eso intento jugar cuando se observa la obra.

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Pilar Tébar: Donde te encuadras, ¿en la abstracción o el hiperrealismo?

Quizás eso forme parte de mi juego, de estar en los límites de varias cosas. No estoy descubriendo algo nuevo sino que es una de las características  del arte actual. Moverse en los límites de todas esas casillas para que, con la intuición de la que hablábamos antes, crear algo nuevo que diga cosas nuevas. Para mí es muy importante el juego de utilizar ese aprendizaje pictórico para intentar producir una obra que al mismo tiempo sea abstracta, tenga algo detrás, que sea íntima pero espectacular. Se utilizan las herramientas de hiperrealismo, de la figuración o de la abstracción, muchos lenguajes para crear uno nuevo.

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

José Luis Pérez Pont

Llega Generación 2014

La Casa Encendida: Generación 2014
Ronda Valencia, 2. Madrid.
Espacios D y E.
Inauguración: 7 de febrero 20 h.
Hasta el 4 de mayo de 2014.

Generaciones es un programa que se inició hace trece años, con el propósito de descubrir e impulsar el trabajo de artistas jóvenes ante el público general, la crítica especializada y los profesionales del sector artístico. Es uno de los referentes más importantes dentro de la difusión del arte emergente, tanto a nivel nacional como europeo, ofreciendo un valioso panorama de la creación contemporánea en España.

En esta ocasión, diez artistas y proyectos han resultado seleccionados: Greta Alfaro, A More Flimsy Device is Impossible to Imagine (Es imposible imaginar una estrategia más endeble); Nora Barón, Significación cabal de blituri; Tania Blanco, Unexpected Documents in a Waiting Room (Documentos inesperados en una sala de espera); Andrea Canepa, Todas las calles del año; Eduardo Hurtado, Tótem. Coincidencia. Bastión; Mariona Moncunill, Text on Snow on the Botanical Garden (Textos sobre la nieve en el Jardín Botánico); Anna Moreno, Select the Right Location (Escoge el lugar correcto); Sara Munguía, Tierra de Campos; Leonor Serrano, Colección pública (Bien de Interés Cultural), y Belén Zahera, The Relief under her Feet (El alivio bajo sus pies).

Edu Hurtado. Tótem, Coincidencia, Bastión. Foto 6. Imagen cortesía de La Casa Emergente.

Edu Hurtado. Tótem, Coincidencia, Bastión. Foto 6. Imagen cortesía de La Casa Encendida. Generación 2014.

La exposición, de carácter multidisciplinar, presenta una amplia panorámica de la creación joven española. La tensión entre el caos y el orden parece ser una fuente de inspiración para muchos de los artistas presentes en esta última edición de Generaciones. Parece que todo orden establecido en el presente se tambalea y se cuestiona, creando una especie de caos, necesitando otra manera de “ordenar esta realidad” o más bien de descifrar el caos en el que vivimos actualmente.

Sara Munguía, Tierra de campos (instalación). Imagen cortesía de La Casa Emergente.

Sara Munguía, Tierra de campos (instalación). Imagen cortesía de La Casa Encendida. Generación 2014.

De esta manera, los artistas presentes en esta edición de Generación 2014 tratan de buscar una nueva manera de “dar sentido” al orden establecido, a través de instalaciones compuestas por fotografías, vídeos, dibujos, textos y esculturas.

Tania Blanco, N. Chomsky, Manipulation Strategies  (acrílico sobre barro cocido, 27x20,6x3,5 cm / 2012). Imagen cortesía de La Casa Emergente.

Tania Blanco, N. Chomsky, Manipulation Strategies (acrílico sobre barro cocido, 27×20,6×3,5 cm / 2012). Imagen cortesía de La Casa Encendida. Generación 2014.

El jurado de Generación 2014 ha estado formado por Ferrán Barenblit, director de CA2M, Eva González-Sancho, comisaria independiente, y Juan Gaitán, comisario de la VIII Bienal de Arte Contemporáneo de Berlín.

Belén Zahera, Her name was Krõõt. Imagen cortesía de La Casa Encendida.

Belén Zahera, Her name was Krõõt. Imagen cortesía de La Casa Encendida. Generación 2014.

Tania Blanco. La vida sin vida

Apelar al lamento de Morin: la vida sin vida.

« L’inclusion du vivant dans l’humain et de l’humain dans le vivant nous permet de concevoir la notion de vie dans sa plénitude »
Edgar Morin, La méthode. La vie de la vie.

El permanente lamento de pensadores, investigadores, activistas y artistas se convierte en letanía de duelo por la pérdida de la vida. La vida se ha desvanecido de las agendas en las prácticas y políticas de investigación científica. Los estudios se cubren de “excelencias”, sofisticación tecnológica y depurada profilaxis de lo humano, olvidando por completo que el objeto y sujeto de estudio es él mismo. El abuso del empleo del microscopio parece conllevar una cierta miopía, mientras que la del estereoscopio una latente hipermetropía. Sin llegar a la ceguera, ambas pueden elucidar el mal de la ciencia, la destrucción total de la visión periférica en los asuntos de las intercomunicaciones de las ciencias. La visión microscópica invita a la convivencia con un mundo de objetos helicoidales, mientras que la telescópica atrae una nebulosa de energía luminosa. Entre objetos de belleza infinita la ciencia pierde lo decisivo: la vida.

Los pensadores que lamentan la pérdida de la vida anhelan que en su queja también se halle un catalizador de dimensiones múltiples que abra la investigación a lo vivo. Y por lo tanto, se trate de rozar una ciencia que esté en continuo progreso y cambio hacia lo humano. Esta pérdida irreparable de lo vivo como objeto de estudio y centro de acción es la máxima preocupación en el trabajo de Tania Blanco. Así, l’enjeux en su obra es el retorno de la vida a través de una ciencia integrada en lo humano, en lo cultural, en lo vivo. Una ciencia ecológica o mejor dicho una eco-ciencia. O sea, un sistema ecológico que conforme el terreno de lo vivo, el ecúmene humano, es decir, el “mundo potencialmente habitable” entre lo micro y lo macro, entre lo cultural y lo natural, entre lo animal, vegetal, mineral y humano, entre la ciencia y la crítica. Por consiguiente, la eco-ciencia que nos inspira Blanco aporta la visión de una toma de conciencia renovada. Una ciencia con conciencia -vuelve a resonar los ecos de la voz de Edgar Morin.

La ciencia consciente que reclama Tania Blanco pretende inclinarse hacia un autosostenimiento y autoconocimiento de lo vivo. En sus pinturas se recobra el grito de alarma y el aliento de renovación. Lo vivo hoy día, como explora su trabajo, parece sujeto al ámbito de los estudios biomédicos. Y es así como la vida se nos presenta en una constante amenaza, pero también como una permanente promesa de salvación sita en un laboratorio. Nos rendimos a la narración de la ciencia. Las narrativas épicas ya no poseen como protagonistas a héroes griegos  que luchan contra seres monstruosos, sino que ahora las batallas se lidian entre agentes microbiológicos cuya afrenta siempre conlleva un destino fatal para el ser humano. La ciencia se convierte en la experticia práctica de esta amenaza y de esta promesa. No obstante, las esperanzas y temores yacientes en la tecnología biomédica no parece alejarnos de una inquietud por nuestro futuro.

La tecnociencia engendrada en las necesidades del hombre y del mercado parece acercarse al cambio y, sin embargo, es un ardid que hace más fuerte el agotamiento de lo vivo. La crítica al abandono de una práctica humanizadora es uno de los puntales de las obras de nuestra artista. De hecho, las figuras humanas que aparecen en la obra de Tania Blanco devienen lugar y herramienta para la figuración de la tecnociencia, los estudios de laboratorios genetistas, la mercantilización de las empresas farmacéuticas, la propiedad de los terrenos tanto telúricos como corporales, así como los miedos e ilusiones individuales y colectivos. Las preocupaciones de Blanco coinciden con las de Donna Haraway o Judy Wajcman, o la obra de Lynn Randolph sobre el Oncoratón®, primer animal patentado por la Universidad de Harvard para estudiar el cáncer de mama. De ahí que “[c]ualquier ser interesante dentro de la tecnociencia –como un libro de texto, una molécula, una ecuación, un ratón, una pipeta, una bomba, un hongo, una persona técnica, agitadora o científica- puede, y a veces debería, ser abiertamente desmenuzado para mostrar los pegajosos hilos económicos, técnicos, políticos, orgánicos, históricos, míticos y textuales con que crean sus tejidos”[1]. Y así lo demuestran sus pinturas en lo que podría ser un grupo de analistas clonados, una técnico de laboratorio, unas células epiteliales ficticias o la mujer que es inoculada por un colibrí producto de la tecnociencia. Con una mente crítica, un espíritu eco y una ciencia en acción, Tania Blanco disecciona el complejo entramado de la ciencia en sus estudios, sus prácticas y sus soluciones advirtiéndonos del desarrollo pernicioso si abandonamos la vida de la vida.

Tania Blanco. Royal grey suite. Imagen cortesía de la artista

Tania Blanco. Royal grey suite. Imagen cortesía de la artista

Johanna Caplliure


[1] Haraway, Donna J. Testigo-Modesto@.Segundo-Milenio. HombreHembra _Conoce_Oncoraton. Feminismo y tecnociencia. Barcelona, UOC, 2004, p. 88

Arranca ART DATING

Encuentro con profesionales organizado por AVVAC: ART DATING

2, 3 y 4 de julio de 2013
Las Naves, Valencia

SELECTA es un proyecto realizado por la Facultad de Bellas Artes de Valencia que tiene como objetivo ofrecer una experiencia de profesionalización al alumnado del Máster Oficial en Producción Artística para dar visibilidad a su producción artística y establecer puentes de comunicación con el mundo del arte.

Por primera vez en Valencia, fruto de la colaboración entre el Máster Oficial en Producción Artística y AVVAC (Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón) tendrá lugar el encuentro con profesionales Art Dating, que se celebrará durante los días 2, 3 y 4 de julio en Las Naves.

Este encuentro se desarrolla dentro del proyecto SELECTA, el cual lleva ya algunos años siendo cita fundamental en el programa artístico de Valencia y ha destacado a algunos de los artistas emergentes más relevantes en la actualidad.

En concreto, Art Dating ofrece a los participantes (alumn@s del Máster y soci@s de AVVAC) la posibilidad de establecer contacto directo con un conjunto de profesionales elegidos cuidadosamente para la ocasión y que cubren casi la totalidad de agentes principales en la producción, gestión y difusión de las artes visuales.

Los días señalados estarán divididos en dos actividades principales: en sesión matutina, los participantes dispondrán de un espacio en el que ubicar su obra u obras de forma que sirva de pretexto para el intercambio de sensaciones y opiniones con dichos profesionales. Se trata, en definitiva, de una oportunidad para mostrar tu trabajo de forma dinámica y distendida. Ya por la tarde, tendrán lugar mesas redondas en las que charlar y debatir acerca de la actualidad en la práctica artística, qué significa hacer arte hoy, cómo se hace arte hoy o qué fórmulas existen para mejorar la calidad del tejido artístico desde una perspectiva local y global.

Dada la naturaleza didáctica del encuentro, se espera que los profesionales invitados participen en la mesa redonda desde su propia experiencia personal, sin la necesidad de preparar ningún tipo de presentación., compartiendo con los asistentes anécdotas y opiniones en torno a los temas propuestos. Este encuentro es un espacio de debate sobre “hacer” y “ver” arte en la actualidad de forma que, incluso, se puedan proponer estrategias que sirvan para revitalizar un sector profesional especialmente afectado por cierta incomprensión y, sobre todo, mala praxis.

Entre estos profesionales, participan los artistas Nacho París, Marcelo Fuentes, Monique Bastiaans, Nacho Magro, Fermín Jiménez Landa y Greta Alfaro; con los críticos José Luis Pérez Pont, Alba Braza, Miguel Ángel Hernández, Johanna Caplliure, Nuria Enguita y Rosa Ulpiano; con los galeristas Norberto Dotor (Galería Fúcares, Madrid), Olga Adelantado (Galería Luis Adelantado, Valencia), Tomeu Simonet (Centro Addaya, Mallorca), Paula Alonso (Madrid), y Begoña Deltell (Galería Aural, Alicante); y, finalmente, el coleccionista Jorge Seguí.

Más información:

http://selecta.blogs.upv.es/selecta-2013/