El jardín animado de Luis Moro

El jardín animado, de Luis Moro
Galería Ángel Cantero
C / Juan Madrazo, 25. León
Hasta el 28 de junio, 2016

El artista plástico Luis Moro (Segovia, 1969) residente en México, muestra en León su obra en la galería de arte Ángel Cantero, en una muestra de pintura y obra gráfica titulada ‘El jardín animado’. Cabe señalar también, que tuvo lugar en el marco de la exposición, la presentación en el MUSAC de la carpeta litográfica ‘Un animal oculto’, con litografías de Luis Moro y poemas de Antonio Gamoneda, a cargo de ambos autores.

Rodrigo González Martín dedica unas líneas a la exposición:

“…Cada vez más nos parece que la obra de obra de Moro va alcanzando un desarrollo sistémico, orgánico, metódico, integrador. De la ‘Cartografía animal’ (2012) al ‘Microcosmos interactivo’ (2013).

Encontramos piezas suficientes de algunas de sus series más ricas y complejas, así “La jungla en llamas”, continuando la indagación del collage, nueva mirada gráfica y objetual, álbum de imágenes reencontradas, animales insólitos despegados y medio ambiente reivindicado. Gacelas, jirafas, caballos, osos, mariposas… arte y crítica social que anticipa un proyecto de nuevo tentador, arte para una economía de intercambio y de sostenibilidad.

‘Jardines recortados’, ‘Sombra del chapulín’, ‘Luciérnagas aladas’, ‘Reflejo del Jardín’, ‘Artrópodos experimentales’… Y se funden la perca y el chapulín, la mariposa Papaloapan y el Hipocampo, el caballo de mar.

La pintura de Luis Moro siempre ha asumido el reto de contarnos historias, relatos filtrados entre dibujos ágiles y colores transparentes. Crea a lomos de las grandes narraciones míticas y su obra es una constante metamorfosis de razones y pasiones. Sacrificios y totems. Tauromaquia y paraísos. Figuras protagonistas acuáticas, color y textura, paisajes sugeridos sobre fondos blancos, re-involución imaginaria.

'El nacimiento de Venus'. Imagen cortesía de la galería.

‘El nacimiento de Venus’. Imagen cortesía de la galería.

Y una cuidada e integrada variedad de técnicas que Moro maneja con meticulosa precisión y sutil artificiosidad, técnicas mixtas sobre papel, lienzo o tabla, infografías con pinturas, serigrafías con óleos, maderas y pieles zoomorfas, collages sobre dibujos efímeros, papeles recortados, livianos, y bronces patinados en formas de toros, peces o caracoles. Y esta exhibición de recursos permite a Luís Moro la posibilidad expresiva y el atrevimiento demiúrgico de iniciarnos en un ‘jardín animado’, reflejo de fantasías líquidas, luminosas y transparentes. Imágenes que nos anticipan una conciliación entre la vida vegetal y animal, entre la vida primigenia y la cultura elegante, refinada, pero respetuosa.

Como ya hemos comentado en otras exposiciones, la pintura de Luis Moro es pura zooilogía (1998). Antes compleja y riquísima síntesis de santos y laicos, de ángeles y demonios, de peces y sueños, de máquinas y almas, ahora se aproxima a la realidad virtual. Pintura neobarroca e hipermoderna, a la vez, expresión e impresión. Atrás queda Mitreo, ‘Papaloapan’ (Río de mariposas) y ‘Xoloitzcuintle’ son nuevas reencarnaciones. Ahora se suman animales fantásticos, chapulines mecánicos, géminis de caballitos de mar, crisálidas en ojos de pez. Artrópodos experimentales y danzas anfibias en busca de El Dorado. Las pinturas de Moro proponen narraciones en las que se fusionan e integran grafos e iconos, enigmas y zoótropos, cronopios y uroboros, que proceden de culturas diferentes, superando fronteras y prejuicios, desvelando un significado que en buena medida es universal. Moro propone un arte transcultural, con una pretensión pedagógica y crítica, creativa y comprometida, indagando en imágenes microscópicas, oníricas y liberadoras, de ‘Paraísos elementales’ a ‘Jardines animados’.

El arte se cuela por las ventanas en Imprevisual

Calle de los solsticios, de José Juan Gimeno
Imprevisual Galería
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Inauguración: viernes 18 de diciembre, 2015, a las 20.30h
Hasta el 8 de febrero de 2016

El artista José Juan Gimeno toma las ventanas como motivo principal de sus exposiciones ofreciendo la visión más cotidiana de la ciudad. Imprevisual Galería acoge su último trabajo ‘La calle de los solsticios’, que se inaugura el viernes 18 de diciembre y se extiende hasta el 8 de febrero. En su ejercicio plástico presenta una mirada contemporánea e intemporal que transcurre entre lo público y lo privado.

Las ciudades sufren metamorfosis que conducen a un cambio de las funciones de la urbe. La obra del artista aborda e indaga en ese cambio holístico de la ciudad. La antropología urbana y las perspectivas del urbanismo son los elementos que le conducen a una interpretación plástica de la forma y los espacios de la metrópolis.

Detalle de una de las obras de José Juan Gimeno. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Detalle de una de las obras de José Juan Gimeno. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

El trabajo de José Juan Gimeno es una práctica de observación que le permite configurar un discurso estético-antropológico sobre la vida social, hablando de los espacios privados y arquitectónicos. Con técnica mixta (acrílico, metacrilato, serigrafía, collage…) personifica fachadas y ventanas, exponiéndolas a una reflexión sobre su propia soledad y su convivencia con el tiempo. Esas fachadas miran directamente al espectador conduciéndolo hacia su propia introspección. La ciudad es el objetivo etnográfico: la pintura, su herramienta.

Como señala el comisario de la exposición, José Angel Caballero, “las horas de sol son la medida de nuestra perspectiva, construyen nuestro horizonte de lo posible. La sombra es, en consecuencia, una expresión melancólica por aquello que se nos escapa imaginar. Da cuenta la obra de José Juan Gimeno de esa tensión perceptiva: una metáfora de ventanas con claros y opacidades, de fachadas transitadas, habla de esa contienda cotidiana que aspira a la luz”.

Obra de José Juan Gimeno. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Obra de José Juan Gimeno. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Así, continúa explicando el comisario, “el espectador se sumerge en un escenario delimitado por lo que alberga su mirada, por lo que intuye albergar. Con lo que la pintura se convierte en calle paseada, lugar de contemplación, de vivencia; en silencio, cuando la oscuridad comienza a romperse”.

“Una obra cada vez más madura que no deja de conversar con el observador, de hacerse un hueco en su retina, de darle opciones a su búsqueda. Así sus cuadros se hacen lugar, espacio de llegada del paseante que anhela reconocerse en aquello que divisa”, concluye García Caballero.

Obra de José Juan Gimeno. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Obra de José Juan Gimeno. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

 

Made in Martillopis, la vida que hay en ti

Made in Martillopis
Espacio 40
C / Puerto Rico, 40. Valencia
Inauguración: jueves 23 de abril 2015, a las 20.00h

A partir de la pintura acrílica y colores al agua se intenta expresar día a día la vida que nos desborda, nuestras alegrías y desilusiones, sin contenido expreso alguno y de manera no voluntaria, pero sin estridencias. Tampoco se trata de un análisis psicológico de nuestra alma, sino de mostrar aquello que somos mientras andamos, contamos y vivimos expresándolo de una manera instintiva y a la vez automática, en tanto en cuanto nos dejamos llevar hacia terrenos movedizos, a veces insinuando imágenes abstractas, otras cuadriculándolas y las mas, como ya hemos dicho, en el día a día, expresando abstractos inconformistas.

Apreciamos la forma, la figura, jugamos con ellas, pero no nos compensa, como tampoco nos convence lo que vemos, lo que hoy vivimos, en plena solitud ciudadana, sin ideales, sin cultura, tan solo absortos en este sistema privatizado de unos pocos privilegiados de la usura y la avaricia. Buscamos lo que con ella o sin ella, la forma, la idea, la figura en definitiva la cultura, nos pueda sugerir y más aun lo que al final le llegue al espectador, fuera ya de nuestro control. Buscamos despertar inquietudes, no por la forma en sí, sino más bien por la osadía de mostrarlo al mundo.

La pintura, la cultura, el arte en definitiva se insinúa y por ende incita, es inconformista. Ahora bien solo se puede apreciar desde una sensibilidad virgen, pero educada, sin complejos ni ataduras. Paso a paso, la vida tan solo se llega a concretar en alguna de sus vertientes, en el trabajo. Día a día, la vida que hay en ti puede ya no ser tuya y ser en los demás. Todo eso y más, en la exposición de pintura y serigrafía ‘Made in Martillopis’.

Obra de Made in Martillo. Imagen cortesía de Espacio 40.

Obra de la exposición ‘Made in Martillopis’. Imagen cortesía de Espacio 40.

Taxonomía de un ’9 11 Podium’

9 11 Podium, de Bernardo Tejeda
Cosín Estudio
C/ Denia 3. Valencia
Hasta el 7 de abril

Para el artista gallego Bernado Tejeda (Lugo, 1957) los vocablos y preceptos semánticos de  “compromiso”, “amistad”, “deporte”, “arte plástico”, “artes gráficas”, “podium”, “ganar”, “obra menor versus obra propia”, “rueda”, “flotante”, “azar” y “retroalimentación”, además de relevantes, se erigen en algunos de los conceptos que particularizan la exposición ’9 11 Podium’ y que se desarrollan y son conjugados en el espacio que Cosín Estudio atesora en Ruzafa.

Bernardo Tejeda.Makma

Pepe Cosín y Bernardo Tejeda en el interior de Cosín Estudio, que alberga ’9 11 Podium’. Fotografía de Merche Medina.

Los orígenes de la muestra debemos encontrarlos en la voluntad y compromiso de Tejeda para con el piloto de rallyes meirense Sergio Vallejo, quien, fruto de su primera victoria en el Campeonato de España de Rallyes (2009), recibía un concertado homenaje plástico por parte del primero a través de ‘Podium’, proyecto artístico cuya morfología pudo contemplarse por entonces en la galería valenciana Kir Royal.

Berbardo Tejeda.Makma

Detalle de instalación de ’9 11 Podium’. Fotografía de Merche Medina.

Un lustro más tarde, Vallejo se hacía con el triunfo por segunda vez y Tejeda, fiel a su promesa de homenajearle “siempre” que obtuviera el máximo galardón nacional, acomete este singular plan dispuesto alrededor de  la rueda/objeto como leitmotiv, vestigio, objeto henchido de energía y elevado, con sus serigrafías, a la categoría de “arte realidad”.

Bernardo Tejeda.Makma

Imagen de ‘Michelin 24/65-18 Compuesto SA 30 Llanta BBS 9,5×18′. Fotografía de Merche Medina.

El artista gallego experimenta una especial predilección por esta técnica de transferimiento de tintas como vehículo para la manifestación de sus intenciones y fruto de un exhaustivo y minucioso trabajo, encomiablemente producido desde el taller de Armando Silvestre, dota a todas y cada una de las piezas de ’9 11 Podium’ de un evidente valor unitario y totalizador, verbigracia, la huella de la ‘Michelin 24/65-18 Compuesto SA 30 Llanta BBS 9,5×18′ -una de las ruedas del Porsche con el que Vallejo consiguió su segundo triunfo nacional-, elevado a la taxonomía de germen y vínculo intrínseco entre lo real y lo conceptual.

Imagen de '9 11 Podium [1]'

Imagen de ’9 11 Podium [1]‘. Fotografía de Merche Medina.

Tejeda conjuga a la perfección el proceso creativo, las fases de trabajo en la imprimación del soporte -una tirada de 9 únicas piezas, otra de 5 y 3, varios monotipos y una serie de máculas-, como un ejercicio litúrgico en el que “las piezas únicas proceden de una misma secuencia de impresión que yo mismo he realizado minuciosamente, después, los monotipos están concebidos como obra única gracias al uso de tintas distintas y otras modificaciones diferenciadas de la edición principal. Las máculas, son, en realidad, el papel que he usado para la limpieza y calibración de las obras y como tal, hay una parte muy importante y decisiva de azar, puesto que en ella se acumulan diversas impresiones, no necesariamente del mismo trabajo”.

Bernardo Tejeda.Makma

Imagen de ’9 11 Podium [M]. Fotografía de Merche Medina.

Cada una de las piezas de la muestra plantea dos planos de percepción, situando huella y rueda -como objeto- en primer plano, desde un prisma de flotación. Bernardo Tejeda hace evidente su  importancia y entidad, incidiendo e interpretando la parte que de azar tiene dicho proceso, febrilmente estudiado y plasmado en la creación de una gama de colores y tintes más elaborados, -más transparentes que en el primer homenaje-, territorio en el que evidencia un paralelismo entre velocidad, solitud, tecnología y fuerza del hombre y la máquina, con el minucioso concepto intelectual de ’9 11 Podium’.

Merche Medina

El libro de artista, V. Técnicas

El libro de artista, V. Técnicas.

Como es sabido, las técnicas son los procedimientos o conjunto de reglas o normas, con los que se pretende obtener un resultado determinado, en este caso, en el campo de la creación artística, las técnicas requieren de destrezas manuales e intelectuales, y el uso de herramientas con saberes aplicados muy variados. Las técnicas artísticas que cito son un grupo que no pretende ser exhaustivo sino representativo:

Incisiones: Las formas, dibujos o signos se realizan mediante cortes o incisiones con diversos instrumentos cortantes. Pueden combinarse con otras técnicas pero existen muchos ejemplos de libros con esta sola técnica como son las obras de Pedro Nuñez o la española Elisa Terroba. El juego de huecos y ausencias del soporte enriquece la visión de este tipo de libros.

Celos, de José Emilio Antón. Imagen cortesía del artista

Celos, de José Emilio Antón. Imagen cortesía del artista

Manuscrito: La base del libro es la escritura manual, que podrá realizarse mediante diferentes grafismos o por la superposición de varios tipos de escritura. Algunos libros emplean textos reales manuscritos, experimentan con la escritura, olas superponen o trabajan la caligrafía al límite de lo legible, por lo que se acercan a la poesía concreta. Por citar algunos ejemplos, Comment toucher mes boules ou mes yeux, de J. Parant. Está escrito con la mano izquierda con la libertad de un dibujo, Sisters of Menon de Susan Hiller, con escritura automática que evoca al surrealismo, y Re-visió de E. Balcells, trabajo en el que parece referirse a ejercicios de caligrafía en cuadernos escolares.

Dibujo: Una de las técnicas utilizadas más primarias, con variantes de grafito, tinta, etc. Aplicadas por diversos procedimientos.

Pintura: En este caso el libro se realizará mediante técnicas pictóricas utilizando materiales propios de la pintura sobre el soporte elegido: Óleo, acrílico, acuarela, etc. Estarían entre los libros de artista, (en adelante, LA) más próximos a la obra pictórica tradicional de soporte lienzo bidimensional.

Es muy usual en España, como por el ejemplo en las obras de Zush/Evru, que realiza numerosos libros en los cuales acumula pinturas, dibujos y escrituras de su propia civilización, o la pintora española Alejandrina y sus carpetas de paisajes, o las obras de Miquel Barceló con diversas técnicas pictóricas, como lo demuestran sus libros sobre Mali.

Tormentas, de José Emilio Antón. Imagen cortesía del artista

Tormentas, de José Emilio Antón. Imagen cortesía del artista

Fotografía: La utilización de la fotografía es fundamental en los primeros pasos de la historia de los LA, gracias a las obras, ya citadas, de Edward Ruscha y Dieter Rot. A los que podríamos añadir Warhol, Osborn, Boltanski, etc.

Collages: La técnica del pegado de materiales, normalmente papel, que denominamos collage, enriquece las superficies a las que se adhieren con infinitas posibilidades. El español Andrés Nagel, tiene muchos ejemplos de este tipo de libros.

IX, de A. Nagel.

IX, de Andrés Nagel. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Decollages: En contraposición al collage, el decollage desgarra o despega los materiales originarios o pegados en un principio, creando resultados diferentes en la obra final.

Bordado: Con esta técnica, los hilos forman las imágenes sobre el soporte elegido para construir el libro; como las obras de la ya citada artista María Laï, que utiliza la máquina de coser como una máquina de escribir, inventando novelas ilegibles

Objeto-Encontrado: La posibilidad de que lo encontrado sorprenda en contraposición con lo previsto es un eterno juego que se incorpora a los LA.

Ya hablamos de los surrealistas para los que el objeto podía constituir un hecho artístico.

Así un objeto encontrado puede tener el valor de libro de artista al transformarse por voluntad del artista, tal como preconizaban Marx Erns y los surrealistas.

Técnicas de impresión

La más amplia difusión del libro convencional se debió sin duda a la aplicación de las técnicas de impresión que permitieron su reproducción abaratando costes, lógico es que se le dedique un espacio importante dentro de los LA.

Para los artistas creadores de Libros, además de las posibilidades plásticas que aportan estas técnicas, es importante la opción de realizar varios ejemplares del mismo libro.

Tampografía: Las impresiones se realizan por medio de diversas matrices que una vez entintadas pueden presionarse sobre papel u otro material quedando impresa la imagen invertida de la matriz. El uso de estas impresiones permite la elaboración del libro.

Pájaros de plomo, de Arantxa Gir

Pájaros de plomo, de Arantxa Girón. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Calcografía: Se utiliza el grabado calcográfico, en planchas de cobre o zinc y bajo presión de un tórculo apropiado.

Trabajos calcográficos, de Carbajo. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Trabajos calcográficos, de Carbajo. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Litografía: Basada en el desvío recíproco entre sustancias hidrofóbicas e hidrofílicas, (es decir el rechazo o aceptación del agua por las tintas grasas); las zonas que imprimen y las que no imprimen se encuentran en el mismo nivel.

Serigrafía: Se emplea para reproducir textos e imágenes sobre cualquier material. Consiste en transferir la tinta a través de una malla tensada en un marco, el paso de la tinta se bloquea en las áreas donde no habrá imagen mediante una emulsión o barniz, quedando libre la zona donde pasará la tinta.

Un libro de Ángel Sanz, realizado en serigrafía, tiene el curioso título de HAAR, HAIR, ILEA, KOKA, KOSA, LONG, MATI Y PELO, se trata de una edición de 12 ejemplares con serigrafías de diversos tipos de pelo vistos al microscopio; su curioso nombre es la traducción de pelo, a distintas lenguas, que casualmente tienen todas cuatro letras: alemán, inglés, euskera, búlgaro, croata, vietnamita, letón y español.

Electrografía: La utilización de la electricidad para calentar material de grafito y adherirlo al papel se denomina electrografía. Se utilizan máquinas de impresión para realizar trabajos que denominamos copias electrográficas o fotocopias.

La última generación de impresoras ha permitido un salto hasta competir con la obra gráfica tradicional.

Edoi, de José Emilio Antón. Imagen cortesía del artista.

Edoi, de José Emilio Antón. Imagen cortesía del artista.

Como ejemplo, Ophelia, de E. Balcells, 37 variaciones electrográficas sobre el cuadro de Ofelia del prerafaelista Millais.

En la Facultad de BBAA de Cuenca, España, se creó hace bastantes años el Museo de la Electrografía

Offset: Método de reproducción de documentos e imágenes sobre papel o materiales similares, que consiste en aplicar la tinta, generalmente oleosa, sobre una plancha metálica, compuesta generalmente de una aleación de aluminio. Constituye un proceso similar al de la litografía. La tinta pasa de la placa de aluminio al cilindro porta caucho o mantilla para después pasar al papel, ejerciendo presión entre el cilindro porta caucho y el cilindro de presión. Tal vez sea el sistema que más ejemplares pueda elaborar.

Talismán, cuaderno de apuntes, de José Hernández. Imagen cortesía de José Emilio Antón

Talismán, cuaderno de apuntes, de José Hernández. Imagen cortesía de José Emilio Antón

 

Conferencia de José Emilio Antón, Masquelibros, Madrid, Junio de 2014.
Adaptación y coordinación Vicente Chambó
En la siguiente entrega: LA TEMÁTICA en los LA

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JOSÉ EMILIO ANTÓN, ¿QUÉ ES UN LIBRO DE ARTISTA?
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BREVE VISIÓN HISTÓRICA DE LOS LIBROS DE ARTISTA
https://www.makma.net/breve-historia-de-los-libros-de-artista/
POSIBLES CLASIFICACIONES DEL LIBRO DE ARTISTA
https://www.makma.net/libro-de-artista/
EL LIBRO DE ARTISTA, IV PARTE. MATERIALES
https://www.makma.net/el-libro-de-artista-iii-parte-materiales/

 

Anna Bella Geiger. Ni más ni menos

Anna Bella Geiger. Circa MMXIV: ni más ni menos
Galería Aural
Labradores, 14. Alicante.
Inauguración: 26 de abril a las 20:00 h.
Hasta el 30 de junio de 2014

Circa MMXIV: ni más ni menos, es la primera exposición individual de la artista en España, una muestra expositiva que se entiende como un viaje por los pasajes de su producción artística desde los años 70 hasta algunas de sus piezas más actuales.

Circa es un término que la Anna Bella Geiger viene empleando desde el 2005 en las exposiciones que formulan un recorrido de una trayectoria que abarca toda la segunda mitad del s. XX hasta principios del s. XXI, que permite otros modos de relativizar obras elaboradas a través de diversas décadas, sin que ello perjudique a sus significados concretos y esenciales.

Anna Bella Geiger, "Local com ondas e meridianos". Imagen cortesía de la galería.

Anna Bella Geiger, “Local com ondas e meridianos”. Imagen cortesía de la galería.

Geiger opta por la organización de su poética en series temáticas mediante la representación de los mapas, cuyo carácter icónico se tensa para crear una verdadera “topografía del arte” (el lugar del arte como geografía y la geografía como lugar de arte) en su abstracción planimétrica, en el trazado imaginario de meridianos, paralelos, planisferios, etc. y, simultáneamente, problematizar las delimitaciones culturales, históricas, políticas y sociales), para articular un discurso territorial en el cual confrontar los conceptos de identidad y alteridad, cultura nacional, el lugar del artista en la sociedad, la constitución del circuito del arte en Brasil y su posición en el mundo.

La artista revela las contradicciones del sistema representacional de la cultura y desconfía de la misión pedagógica de la imagen del nativo de Brasil.

Anna Bella Geiger, "Historia do Brazil. Little boys and girls". Imagen cortesía de la galería.

Anna Bella Geiger, “Historia do Brazil. Little boys and girls”. Imagen cortesía de la galería.

Los años 70 son una etapa de debate profundo en la relación entre la cultura brasileña (periférica) y las culturas europeas y norteamericanas (centralizada). Con sus mapas híbridos, visionarios y críticos, repletos de un clamor anticolonialista, Anna Bella refrenda la ya conocida máxima del uruguayo Torres García, que, al proponer un mapa de América latina cabeza abajo, proclamó que el Sur es el Norte, y viceversa. Toda su obra refleja la idea de la descolonización. Esta preocupación de la artista relaciona la identidad cultural con el espacio vivido, tan evidente y coherente con nuestro mapa político actual.

Estimulada por las cuestiones suscitadas por el arte conceptual y el momento político vivido, su producción de la década de 1970 está marcada por un carácter eminentemente experimental: fotograbado, fotografía fotomontaje, serigrafía, fotocopia, tarjetas postales, vídeo, Súper 8, lo que la lleva posteriormente a trabajar toda una serie de formas híbridas (objeto-esculturas, grabado-objeto, fotografía-objeto, foto-collage, foto-instalación, vídeo-instalación), en el sentido de desdibujar fronteras entre ellos y con la idea de pasaje, del retorno a lo nómada, el exilio y de movimiento continuo. Tal vez por ser hija de inmigrantes y vivir en Río de Janeiro, se ocupa de la problemática de la adaptación, la mimesis, el intercambio y la ubicuidad, la búsqueda de lo global en lo local y viceversa. En los trabajos que dialogan con las vertientes conceptuales al indagar sobre el carácter ontológico del arte, Anna Bella Geiger interroga también los sistemas culturales y políticos que crean y perpetúan el arte.

Anna Bella Geiger, "Historia do Brazil. Little boys and girls". Imagen cortesía de la galería.

Anna Bella Geiger, “Historia do Brazil. Little boys and girls”. Imagen cortesía de la galería.

Geiger desarrolla una poética contemporánea del espacio, pero la condición doblemente contemporánea de la artista se evidencia en el planteamiento de la liberación de la autonomía del arte y de la especificidad de los medios como géneros cerrados manteniendo el pulso con cada uno de ellos en la tentativa de establecer interdependencias. Anna Bella atraída por el carácter intimista y subjetivo del vídeo, y el juego metalingüístico, polemiza acerca de las narrativas de las producciones televisivas de entonces donde el consumismo y la pasividad propagada por la cultura de masas reproducía una visión contraria a la realidad cotidiana.

Anna Bella Geiger, "Local Da açao nº 1" (1979). Imagen cortesía de la galería.

Anna Bella Geiger, “Local Da açao nº 1″ (1979). Imagen cortesía de la galería.

El vídeo es una herramienta de experimentación. Ello se evidencia en la “suciedad” de la calidad de la imagen y el sonido ambiente. Utiliza el dispositivo tecnológico para registrar una acción-operación donde hace frente a la presencia de otra frontera, la del tiempo. Aquí la artista es la protagonista de tres acciones que no son concebidas como performances, pues el uso del cuerpo no está concebido ni como un medio de expresión personal ni como soporte-, sino como simulacro. Los vídeos siguen el camino de la ironía, se tornan símbolos de resistencia y protesta hacia el régimen militar. Todo ello nos indica que Anna Bella Geiger adopta una postura crítica elaborada mediante la serie, la variación, mutación y repetición, cuestiones que le permite desarrollar a través del vídeo o del grabado como medios propicios a la seriación y multiplicidad, constituyendo la configuración formal de su trabajo.

Anna Bella Geiger, "Passagens" (frame del primer vídeo que realizó en 1974). Imagen cortesía de la galería.

Anna Bella Geiger, “Passagens” (frame del primer vídeo que realizó en 1974). Imagen cortesía de la galería.

Esta exposición propone una aproximación hacia la comprensión de la historia entre América del Sur y Occidente, puesto que la herida colonial señala las ausencias con las que se ha narrado la historia.

Anna Bella Geiger, "Sobre nácar com onda". (2014. Concha marina y mapamundi en plomo. Fotógrafo: Ruber Seabra). Imagen cortesía de la galería.

Anna Bella Geiger, “Sobre nácar com onda”. (2014. Concha marina y mapamundi en plomo. Fotógrafo: Ruber Seabra). Imagen cortesía de la galería.

Anna Bella Geiger (Río de Janeiro, 1933), considerada una de las más importantes artista contemporáneas brasileñas, ha dedicado toda su carrera a la investigación y experimentación artística entorno al debate arte y sociedad, y como docente a la formación de nuevas generaciones. Fue una de las primeras artistas conceptuales y pionera en la utilización del vídeo en Brasil.

Anna Bella Geiger, "O Pao Nosso de Cada Dia" (1978). Imagen cortesía de la galería.

Anna Bella Geiger, “O Pao Nosso de Cada Dia” (1978). Imagen cortesía de la galería.

Serigrafías: un homenaje a Abel Martín

Abel Martín. Serígrafo.
Fundación Museo Salvador Victoria
C/ del Hospital, 13. Rubielos de Mora (Teruel)
Hasta el 14 de marzo del 2014

Coincidiendo con el 20 aniversario de la trágica muerte del pintor y serígrafo Abel Martín, el Museo Salvador Victoria dedica una muestra retrospectiva a esta figura clave en la introducción de la  serigrafía en España durante los años sesenta del siglo XX.

Abel Martín en su estudio

Abel Martín en su estudio

El artista, nacido en Mosqueruela (Teruel), aprende la técnica del serigrafiado en Francia,  donde colabora con autores tan importantes como Hans Arp o Victor Vasarely. Cuando regresa a España, junto a Eusebio Sempere - pintor más representativo del movimiento cinético en nuestro país – comienzan una estrecha colaboración, introduciendo y divulgando la técnica de grabado que habían estado aprendiendo en París en los años 50 del siglo pasado. Uno de los encargos más destacados de Abel Martín fue el de las primeras tiradas de obra gráfica para el Museo conquese de Arte Abstracto (1963-64).

La exposición consistirá en treinta obras de autores pertenecientes a diferentes tendencias artísticas y grupos. Dentro de la línea geométrica estarán representados Alfaro, Wilfredo Arcay (quien fue maestro de Martín en París), Balart, Barbadillo, Gómez Perales, Hinterreiter, Le Parc, Palazuelo, Sempere, y el propio Abel Martín. En la tendencia figurativa Barjola y Julio González. Del grupo El Paso: Francés, Millares y Saura. Del grupo de Cuenca o, en palabras de Alfonso de la Torre, adscritos a la denominada “poética conquense”, la exposición cuenta con  obras de Bonifacio, Guerrero, Lorenzo, Mompó, Adrián Moya, Paluzzi, Rueda, Torner y  Zóbel. En este homenaje al artista aragonés, también podrá verse la que se cree fue su última obra original, fechada en 1979.

Sin título. Litografía de Abel Martín 1971

Serigrafía de Abel Martín a partir de una pintura del propio grabador

Vicente Chambó, Premio Nacional del Libro 2012

Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet, de Vicente Chambó

Ilustraciones de Carlos Domingo

Premio Nacional 2012 al Libro Mejor Editado

Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet, de Vicente Chambó. Ilustraciones Carlos Domingo

Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet, de Vicente Chambó. Ilustraciones Carlos Domingo

Vicente Chambó, Premio Nacional al Libro Mejor Editado en 2012, dentro de la categoría Bibliofilia, cuida hasta el último detalle cada uno de los proyectos editoriales en los que se embarca a lomos de su propia editorial: El Caballero de la Blanca Luna. Para él, un libro es un tesoro que hay que cuidar como se cuidan los hijos, a base de tiempo, dedicación y un mimo a la altura de su paciente espera. El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha valorado todas esas cualidades, y muchas otras, para concederle un premio que logra por segunda vez en apenas cinco años, tras sus Fábulas Literarias de Iriarte en 2008.

En esta ocasión, el Premio Nacional lo ha obtenido por Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet, con ilustraciones de Carlos Domingo y editado por El Caballero de la Blanca Luna, fundada y dirigida por el propio Chambó. Dos ediciones venales de 464 páginas, en las que el editor, comisario de exposiciones, miembro de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA), escultor y fotógrafo, recoge el imaginario tibetano en forma de leyendas que él ha ido recopilando con la calma del amanuense que impregna en cierto modo el espíritu del libro.

Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet, de Vicente Chambó

Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet, de Vicente Chambó. Ilustraciones de Carlos Domingo

Incluso se permite la licencia poética de escribir el prólogo de las Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet, adoptando la personalidad de una mujer, para narrar en primera persona la historia de sus protagonistas. Una historia que transcurre en el Tíbet de principios del siglo XX, hasta la huida del Dalai Lama en 1959. Las ilustraciones de Carlos Domingo ayudan a recrear la desbordante imaginación recogida en esas leyendas de tradición oral. Vicente Chambó contribuye, de esta manera, no sólo a la divulgación de un tesoro literario que puede llegar a perderse, sino a la concepción del libro mismo como tesoro.

Para lograrlo, Chambó no duda en emplear todas las técnicas y herramientas que mejor convienen a la transmisión de semejante obra literaria: desde la tipografía móvil a la serigrafía, pasando por el offset, el gofrado, el perforado a mano o el troquelado. El resultado no puede ser más brillante: dos ediciones venales, una de 100 ejemplares numerados en el interior de cajas especiales de madera, con ocho serigrafías originales numeradas y firmadas, más siete sellos de fantasía, junto a una segunda edición de 225 ejemplares sin numerar. Y no contento con ello, Chambó riza el rizo de la edición utilizando una imprenta fabricada en Alemania del Este, antes de la caída del muro de Berlín.

Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet, con su caja de manera, de Vicente Chambó

Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet, con su caja de manera, de Vicente Chambó

Los proyectos editoriales de Vicente Chambó son así: primero, una buena historia que contar, que transmitir, que hacer perdurable; luego, unas técnicas y herramientas que permitan poner en entredicho la obsolescencia de las máquinas en la trituradora de la sociedad del consumo, y, como consecuencia de todo ello, el libro no ya como simple producto sino tesoro en sí mismo. Un total de 29 narraciones, entre las 9 fábulas, los 11 cuentos tradicionales, y los 9 cuentos maravillosos, que destila ese espíritu laborioso, divulgativo y entrañable que atesora Chambó, y al que Carlos Domingo da lustre con su brillante obra en sanguina. Sus imágenes, algunas queriendo superar las dimensiones del propio libro, dejan huella indeleble en ese mismo espíritu de transmisión de ciertos valores cercanos a la preservación del entorno social y cultural que la nerviosidad moderna pone en serio peligro.

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha tenido, visto lo visto, sobradas razones para otorgar el Premio Nacional al Libro Mejor Editado en 2012, en su apartado Bibliofilia, a estas Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet, que El Caballero de la Blanca Luna ha gestado en compañía de Carlos Domingo. Fábulas y cuentos que, teniendo por origen las leyendas tibetanas, poseen el carácter universal de los grandes tesoros.

Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet, de Vicente Chambó. Ilustraciones de Carlos Domingo

Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet, de Vicente Chambó. Ilustraciones de Carlos Domingo

Salva Torres

Serigrafía. Todo lo que necesitas saber

LA SERIGRAFÍA: OFICIO O ARTE

OBRA GRÁFICA ORIGINAL

Como obra gráfica original podemos entender toda obra de arte estampada sobre papel con la intervención directa del artista. Este concepto es importante tenerlo claro para dar el valor artístico que merece cualquier obra realizada mediante el método de la litografía, grabado, serigrafía  u otros.

Para clarificar mejor el concepto de obra gráfica original, voy a citar a modo de referencia algunos de los principios establecidos en el III Congreso Internacional de Artistas, que se celebró en Viena en 1960.

- Son obras gráficas originales aquellas en las que el propio artista ha realizado la plancha original.
- Para ser reconocido como original, cada ejemplar  debe llevar la firma del artista, una indicación del total de la edición y el número de serie de la misma.
- Es el artista el que establece la técnica a utilizar y el número de la tirada, numeración que vendrá indicada en cada una de las obras.
- La estampación de cada prueba puede realizarse por el artista o persona distinta.
- Una vez realizada la edición, las planchas o pantallas utilizadas deberán ser destruidas o anuladas.
- Las pruebas de estado y de artista deben limitarse a un diez por ciento de la edición y llevar la indicación correspondiente.

MÉTODOS DE LA OBRA GRÁFICA ORIGINAL

Los procedimientos más frecuentes, podemos dividirlos en cuatro grandes grupos:
- Técnicas de grabado en relieve: Xilografía, Grabado al boj, Linografía, Aguafuerte en relieve, etc.
- Técnicas de grabado en hueco: Buril, Punta seca, Aguafuerte, Aguatinta, Grabado en seco, etc.
- Técnicas  planográficas: Litografía.
- Técnicas plantigráficas: Serigrafía.

Abel Martín. Imagen cortesía de Javier Martín

Abel Martín. Imagen cortesía de Javier Martín

LA SERIGRAFÍA

Para encontrar su origen podríamos remontarnos a las pinturas rupestres, por su similitud con el procedimiento del “estarcido” con que los hombres prehistóricos dejaban grabada la huella de su mano en las paredes. Más tarde los antiguos egipcios lo utilizarían en los murales, y los chinos en la estampación de tejidos. El procedimiento inició su revitalización en la Inglaterra del siglo XIX, al igual que en Francia, donde se utilizó como método en la estampación textil industrial.

A principios del siglo XX Samuel Simón, de Manchester, patentó la serigrafía tal como la podemos entender en nuestros días, consistente en el montaje de plantillas sobre una pantalla de seda. Pero no fue hasta la mitad del XX cuando los artistas más partidarios de la socialización del arte se volcaron en él, dándole el rango artístico y  la difusión que ahora tiene.

En España la serigrafía fue introducida de manos de Eusebio Sempere y Abel Martín. Estos dos pioneros aprendieron dicha  técnica en los talleres del artista cubano Wifredo Arcay, en el  París de finales de los cincuenta. En dicho taller ya estamparían obras para artistas de la talla de Block,  Mortensen o Vasarely. A su llegada a Madrid Sempere y Martín realizarían uno de los primeros trabajos serigráficos para Lucio Muñoz.  A partir de ese momento y en los años siguientes comenzarían ha realizar estampaciones serigráficas para la mayoría de los artistas, muchos de ellos relacionados con nuestra querida Cuenca, como fue el caso de Guerrero, Lorenzo, Millares, Mompó, Moya, Rueda, Saura, Torner o  Zóbel.

Abel Martín llegó a realizar varias serigrafías para Antonio Saura,  con una  estrecha amistad y colaboración. A modo de anécdota, Abel decía entre bromas que a Saura le gustaban más los colores resultantes de las serigrafías que los del original. En propias palabras de Abel: “Yo recojo la obra y la serigrafío. No depende de mi interpretación. Depende de la obra. Sólo cabe buscar una pureza en el trabajo, una limpieza, una perfección”. En su modestia precisaba: “Lo mío es oficio y no arte”.

El método serigráfico consiste en el preparado de un simple bastidor de madera o metálico y de dimensiones algo superiores a las que tendrá la serigrafía, se tensa sobre él una malla de seda o de cualquier otro material de estructura reticular. Esta malla o retícula será más o menos tupida según las características de la serigrafía a realizar y de la naturaleza del material que se emplee. Bajo el bastidor se coloca el boceto, dibujo o imagen a serigrafiar, que se transparentará a través de la malla y sobre la que se calcará esa imagen, Se realizarán tantas pantallas como colores vaya a tener la obra, y éstas se irán transportando al papel. Este transporte o calcado constituye el quid de los distintos procedimientos serigráficos y lo que dará la talla del autor de la serigrafía.

Una vez conseguidas las pantallas y seleccionado el papel sobre el que se va a realizar el estampado, se procederá a colocarlo bajo la pantalla, cuidando, si se van a emplear distintas tintas, o sea distintas pantallas, la exacta coincidencia o registro de cada estampación sobre la anterior. A continuación se extiende con una racleta o rasqueta la tinta sobre la pantalla, que pasará al papel a través de la malla. Efectuada la operación con el número de pruebas que componen la edición de la serigrafía, se repite la operación con las restantes pantallas de los distintos colores hasta conseguir la obra terminada.

Vamos a concluir este breve resumen sobre la serigrafía, hablando de ciertos términos que creo pueden ser esclarecedores para todos aquellos que quieran acercarse a esta técnica. Son términos que son necesarios comprender, para apreciar y distinguir mejor la obra grafica:

- Bon a Tirer: tras realizar las pruebas necesarias, es el ejemplar que el autor escoge como modelo definitivo  para estampar.

- Tirada: es el número de estampas que constituyen una edición; estas van numeradas con una primera cifra que  corresponde al número del ejemplar y una segunda que nos indica la totalidad de la edición.

- Prueba de Artista (P. /.A): son estampaciones de una tirada que el artista guarda para su uso personal. En ocasiones van numeradas con cifras romanas.

- Hors Comerse (H.C.): son estampaciones que el artista suele destinar como regalo a sus amigos o a personas que han colaborado en el proceso serigráfico.

- Prueba de Estado: son las estampaciones anteriores, o en algunos casos posteriores, a la estampación definitiva debidas a cambios realizados por su autor en la plancha. No suele darse en el método serigráfico, sí en la litografía.

En la serigrafía los artistas creadores trabajan en íntima colaboración con el serígrafo,  el cual, con su experiencia y buen oficio asesora al artista. Es en este caso en el que los resultados son más excelentes.

Javier Martín

Abel Martín serigrafiando. Imagen cortesía de Javier Martín

Abel Martín serigrafiando. Imagen cortesía de Javier Martín