Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (V)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (V)
Miércoles 25 de marzo de 2020

Durante estas jornadas de destierro compartido, deportados del trato físico de la socialización, parece volverse natural recuperar y redescubrir aquello que en otro tiempo formó parte de nuestras predilecciones. De entre ellas, he vuelto a encontrarme con la majestuosa voz de Mercedes “La Negra” Sosa, cuyas desgarradas canciones tanto nos hubieron acompañdo durante interminables tertulias universitarias (otros ritmos, distinta década).

Fue Sosa quien nos legó una clarividente sentencia que ahora se revela en presente radiografía: “La cultura es lo único que puede salvar un pueblo, lo único, porque la cultura permite ver la miseria y combatirla. La cultura permite distinguir lo que hay que cambiar y lo que se debe dejar, como la bondad de la gente, el compartir una empanada, un vino…”.

Y para permitirnos ver, combatir y compartir, desde MAKMA proseguimos invitando a difundir su testimonio –tras la primera, segunda, tercera y cuarta entrega de ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’–, a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, musicales, cinematográficas, universitarias e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos desde el hogar la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) Tras el decreto de estado de alarma, ¿de qué modo afrontas tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevas a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ALBERTO HALLER (EDITOR DE BARLIN LIBROS | VALÈNCIA)

1) Me encuentro en mi casa de Ruzafa, en compañía de mi compañero de piso. Ambos tenemos la suerte de tener trabajos que nos permiten teletrabajar sin problema, por lo que tenemos instaurada una rutina muy marcada que cumplimos a diario sin mayores contratiempos.

2) El escenario inmediato es el que llevamos experimentado ya hace varios días: la incertidumbre general. Nos enfrentamos a un problema sin precedentes, por lo que toda respuesta que podamos dar no dejará de ser del tipo ensayo-error, hasta dar con la fórmula. Eso, refiriéndome a la reorganización de todo el tejido sociocultural, claro. Las consecuencias son imprevisibles. Por lo pronto, ya estamos enfrentando una contracción brutal en cuanto a la capacidad de generar movimiento.

¿Qué derivará de todo esto? Pues depende. En primer lugar, de la duración de la situación de confinamiento. Sigue en el aire. Puede que no teóricamente, pero por desgracia sí de facto. Por otro lado, la acción de los poderes públicos va a ser decisiva. ¿Se tendrán en cuenta las especificidades propias del sector cultural como un todo, y luego de cada parcela específica dentro del mismo? Es difícil aventurarse a dar una respuesta demasiado concreta. Al menos de momento.

3) Mi confinamiento consiste, de momento, en trabajar, trabajar y trabajar. Adelantar trabajo, con un rutina bastante rígida en cuanto a horarios y tareas. En ese sentido, puede convertirse incluso en una oportunidad de tener un tiempo de pausa que el ajetreo propio del día a día impide. Para pensar y recalibrar ciertos aspectos de la editorial. En cuanto a mis lecturas, estoy con dos libros a la vez. Por un lado, la novela ‘El corazón de Inglaterra’, de Jpnathan Coe.; por otro, el maravilloso ensayo de Juan Arnau ‘Historia de la imaginación’.

4) El sector cutural en España es –está forzado a ser– bastante resiliente. La capacidad de adaptación a situaciones adversas es algo a lo que, por desgracia, estamos acostumbrados. No obstante, el alcance de la situación actual es completamente imposible de determinar. Las posibilidades van desde que nos hayemos frente a una crisis puntual que en unas pocas semanas podamos comenzar a dejar atrás, hasta la de que esta pandemia se agrave, se alargue y derive en una crisis sistémica que socave los cimientos de las cosas tal cual las hemos conocido hasta ahora. Y entre ese blanco y ese negro, miles de tonos de gris. Es por ello que, en mi opinión, la respuesta inmediata, ante la falta de respuestas concretas, debe ser seguir trabajando para poder remontar este mazazo en las mejores condiciones posibles una vez haya amainado la marea. En resumen, ponerse en lo mejor. Si finalmente el temporal alarga, deberemos comenzar a plantear respuestas de mayor contundencia y envergadura. Pero de momento, optimismo y trabajo. La incertidumbre no nos deja otra.

ANA BONMATÍ (DIRECTORA DE GESTIÓN CULTURAL DEL VICERRECTORADO DE CULTURA Y DEPORTE DE LA UNIVERSITAT DE VALÈNCIA | VALÈNCIA)

1) Me encuentro en mi piso de València, con mi marido. De momento, los dos nos encontramos bien, asintomáticos. La semana pasada se había declarado no lectiva; desde el lunes 23 de marzo estoy trabajando telemáticamente.

2) Sí, me puedo imaginar el escenario inmediato, pero de ahí no soy capaz de extraer consecuencias a medio y largo plazo. Kahneman hablaba de la normalidad cognitiva: en ciertas condiciones, las expectativas pasivas se convierten en activas. El primer brote en China nos parecía imposible, después Italia, llega a España y parece que sea normal.

El escenario inmediato lo veo con incertidumbre, estamos entrando en la semana decisiva en que se declaren los casos de contagio y en ese momento veremos si los recursos de los que dispone Sanidad son suficientes. Las consecuencias nunca van a ser favorables, los ERES y ERTES son palabras que me provocan escalofríos y no dejo de escucharlas. Las familias más desfavorecidas, los contratados precarios, las pequeñas empresas serán las más necesitadas de ayuda y no les debería faltar.

Veo a los sindicatos y patronal con dificultad de entendimiento y el colapso de la economía. Veo que la sociedad ante la catástrofe se crece y establece lazos de solidaridad que en otras circunstancias parecen inconcebibles; también veo casos de absoluta irresponsabilidad, pero son los menos.

Lo cultural, si te refieres al modo de vida, puede cambiar, ya ha cambiado, la globalización ha mostrado su peor cara. Lo cultural, como programa de actividades que se administra y diseña desde distintas áreas de competencia, está a la espera. Los políticos deben entenderse y respetarse; ante esta situación no les queda otra. Las personas son lo importante.

3) El confinamiento me ha pillado demasiado lejos de mi madre, está sola, y esta circunstancia es terrible para mí. Pero estar en casa siempre me ha parecido un privilegio. Me levanto en el horario habitual de trabajo y lleno las horas con todas las actividades que nunca tengo tiempo de hacer: tocar el piano, escalas y escalas, una opera de Donizetti que me regaló un amigo en el año 98, el libro de Toni Morrison, ‘Beloved’, y, como siempre, tener cerca a Josep Pla para no dejar de sonreír. Por las tardes, mi marido y yo hacemos yoga y una tabla de ejercicio. Y cocinar, por supuesto, cortar con atención finísimas láminas de calabacín.

4) Creo firmemente que la sensibilización del sistema de refuerzo a través del arte es una herramienta que nos ayuda a vivir más felices a lo largo de la vida. La educación debería proporcionar esta sensibilización. Disfrutar de la música, la lectura, la pintura…, son actividades que podemos hacer en soledad y sentirnos estupendamente.

BEGOÑA MARTÍNEZ (SOPRANO DEL CORO DE LA GENERALITAT VALENCIANA | VALÈNCIA)

1) Esto me ha pillado en casa, con mi familia. Lo habitual, vamos. No me suelo mover mucho. En Fallas nos íbamos, pero, lógicamente, renunciamos al viaje que íbamos a hacer a Estambul.

2) No me alcanza la imaginación para tanto. Además, con el bombardero de información desinformadora e intoxicante a que estamos sometidos, no sé a qué atenerme. Hoy he ido a comprar y me parecía todo una broma de mal gusto. Intento llevarlo lo mejor posible día a día. Las consecuencias económicas y, por lo tanto, sociales, me parece que serán de nuevo terribles para los mismos que llevan tiempo sufriendo. Mucho me temo que, después de todos los despidos, las contrataciones no serán las mismas ni en las mismas condiciones. Y la bajada del poder adquisitivo hará que se resienta el consumo de cultura. Vamos, lo de siempre.

3) Este confinamiento forzoso está, en mi caso, totalmente condicionado por mis hijos de 7 y 10 años. Intentamos hacer un poco de todo: ejercicio, leer, deberes, cocinar, bailar, tareas de la casa, jugar…, limitando lo más posible la tele y la tablet. En los ratos que puedo, leo y canto. Las redes y el montón de chistes y vídeos que recibo me están ocupando demasiado. Hoy ya he empezado a borrar sin mirar.

4) Terribles las escenas de egoísmo y falta de civismo de parte de los ciudadanos. Y respecto a las medidas tomadas por el Gobierno, espero que este brutal recorte de libertad sirva para algo.

CARLOS DOMINGO (ARTISTA Y DOCENTE EN EL DEPARTAMENTO DE PINTURA DE LA FBBAA DE LA UPV | VALÈNCIA)

1) Me encuentro en València; de momento todo bien por casa. Por suerte, nadie a mi alrededor con síntomas ni enfermedad.

2) Creo que las consecuencias de esta situación serán duras, espero que pasen lo antes posible, aunque no confío demasiado. El escenario es preocupante, la parte emocional la salvaremos, sin duda, los amigos, la familia, el arte…, estarán ahí para reconfortarnos. La cuestión económica será mucho más peliaguda. Es difícil valorar el impacto de un frenazo tan brusco en la actividad laboral y productiva. Espero que aquellos que tienen en su mano tomar decisiones a este respecto ejerzan su liderazgo con la firmeza y sensibilidad suficientes.

3) Por suerte, la tecnología está aquí para salvarnos del confinamiento. Ordenador, trabajar, pensar con calma, películas, series (recomiendo ‘Babylon Berlín’ y su hipnótica banda sonora de la primera temporada, ‘Zu Asche, Zu Staub’) y muchas risas televisivas con algunos cómicos muy divertidos que todos conocemos.

4) Tan solo dar las gracias a toda la gente que trabaja para que podamos sobrellevar esta situación con una rara normalidad.

CRISTINA DURÁN (AUTORA DE CÓMIC E ILUSTRADORA | BENETÚSSER, VALÈNCIA)

1) Estoy en casa con mi familia. Todo esto me ha pillado en una situación bastante especial. Desde noviembre pasado estoy de baja, en tratamiento por un cáncer de mama, así que en estos momentos soy población de alto riesgo respecto al COVID-19. Solo puedo salir para ir al hospital para seguir con la quimioterapia. A ello tenemos que sumar que nuestra hija mayor tiene paráisis cerebral y es dependiente, lo que supone que ella también es paciente de riesgo. En el piso de arriba viven mis suegros (ambos están cerca de los 80 años), así que, en la casa, fácil no lo tenemos: de 6 personas, 4 estamos en riesgo. Nos hemos tomado el confinamiento y las medidas muy en serio.

2) Creo que este escenario va para largo, varios meses, no va a ser nada fácil. Creo que todo esto supondrá un punto de inflexión para el mundo entero, para lo bueno y para lo malo. A nivel cultural y económico va a ser complicadísimo recuperarse, sobre todo para los que nos dedicamos a la cultura y además somos autónomos. Espero que las medidas que está tomando el gobierno surtan efecto y que se incrementen lo máximo posible.

A nivel político, espero que sirva para que se den cuenta de qué es lo realmente importante: reforzar los servicios públicos y dotarlos de más recursos, acabando con las privatizaciones. También sirve para reflexionar sobre el cambio climático. No hay más que ver las consecuencias positivas que ha tenido la reducción de emisiones de estos días, demostrando que está en nuestras manos buscar alternativas que protejan el planeta. A nivel social, ojalá sirva para que seamos conscientes del verdadero valor de lo que tenemos, de la importancia de tener cerca a tus seres queridos, de poder abrazarlos, de compartir, de celebrar, de ser solidarios, de frenar un poco y pararnos a mirar y a escuchar. Disminuir la velocidad, disfrutar de la vida sabiendo apreciar lo que tenemos.

3) Como comentaba, el estado de alarma ha llegado cuando yo ya estaba en casa, de reposo y sin poder trabajar, así que me ha llegado justo cuando ya había echado el freno. Estos últimos meses había empezado ya a leer libros que tenía pendientes (cómics, sobre todo) y a ver algunas series. Ahora, con el confinamiento, al estar nuestras dos hijas en casa, mis lecturas y actividades se han reducido bastante. Como comentaba, nuestra hija mayor es dependiente, así que el hecho de que no tenga colegio supone una complicación importante para nosotros. Es por ello que hemos tenido que reorganizarnos el día a día para que esté atendida y para que podamos dedicar tiempo también a su hermana. En general, necesito mucho descanso, así que mi pareja (ademas de teletrabajar) está encargándose de casi todo con ayuda de nuestra hija pequeña y de nuestros suegros. Por eso, los ratos que me encuentro mejor ya casi no me da tiempo a leer o hacer otras cosas, sino que se los dedico principalmente a mis hijas y a echar una mano en lo posible. Mi energía es muy limitada en estos momentos y tengo que distribuirla bien. Lo que sí hago es mantener el contacto constante (vía teléfono y WhatsApp) con la familia y amigos. También me gusta escuchar mucho la radio y seguir la actualidad por las redes (Twitter,sobre todo). Me gusta estar informada y buscar también programas que traten los temas con humor, para aliviar un poco.

4) Me llama la atención seguir escuchando frases como “solo afecta a los mayores” porque “esos mayores” son nuestros padres y nuestras madres y porque, además, somos muchos más los que por diferentes razones estamos en serio riesgo. No puedo entender a esas personas que no hacen caso y salen a la calle sin parar, buscando cualquier excusa y aprovechando para ir a segundas residencias o de vacaciones, sin darse cuenta de que pueden estar contagiando sin saberlo. Me parece de un egosimo mayúsculo y creo que no son conscientes de la gravedad de la situación y del peligro que sus actos entrañan. Tampoco entiendo (y me enfada bastante) la actitud de muchos de restar en lugar de sumar. Ya habrá tiempo más adelante para hacer críticas y valoraciones y aprender de ellas, pero, ahora mismo, la urgencia es la que es, no es el momento de ir sembrando odio y haciendo aún más grandes los conflictos y las diferencias.

Creo que este es un momento histórico y sí tengo la esperanza de que realmente servirá para algo. Por un lado, espero que sirva para demostrar el valor de la cultura (que tantas veces ha sido denostada y que ahora está siendo esencial para salvarnos del tedio) y de la importancia de la sanidad pública. Que sirva para revertir los recortes que se hicieron, para invertir en investigación, en educación, etc… En definitiva, dar prioridad al bienestar social, a las personas, por delante de los intereses económicos o políticos. Espero, además, que mucha gente entienda ahora por qué hay gente que arriesga su vida para salir de su país. Si aquí, teniendo todas las comodidades, casa, luz, agua, comida, Internet, etc…, ya están agobiados, quejándose y vaciando los supermercados, quizás ahora puedan imaginarse (aunque sea remotamente) lo que debe de ser no tener nada de todo eso y que, además, te estén matando o persiguiendo. Toda esta crisis debería servir para replanteranos todo y ver que, al fin y al cabo, todos somos personas, tenemos las mismas necesidades y deberíamos tener los mismos derechos.

EDUARDO GOLDMAN (ESCRITOR, PSICÓLOGO Y HUMORISTA | BUENOS AIRES, ARGENTINA)

1) Vivo en Buenos Aires y aquí estamos en condiciones de zafarrancho de combate. Fronteras cerradas, alcohol en gel y jabón como los bienes más preciados, gente en los supermercados vaciando las góndolas, colas en los bancos para evitar que se aglomeren dentro; en fin, todo patas para arriba y con la televisión a tono con el odioso coronavirus. Se acabaron los besos y los abrazos. El prójimo es un ser adorable, pero lo eludimos como si tuviera la peste. La paranoia dejó de ser un desorden de la personalidad para regir nuestras vidas.

2) En lo económico no quiero ni pensar. En lo político, quizás a los adversarios de siempre les prenda la costumbre de ponerse de acuerdo en algo y, Dios lo quiera, sigan así. En lo cultural, creo difícil que, instalada la desconfianza por el “semejante portador”, se diluya rápidamente luego de que Israel, Rusia o Estados Unidos inventen la bendita vacuna. En realidad, la aprensión hacia el prójimo en esta sociedad moderna, previa al virus, se verá justificada por este, y se acrecentará aún más. Será el paraíso de los egoístas, que incrementarán su individualismo con la excusa de proteger al otro.

3) ¿Qué cómo la paso yo con esta versión del arresto domiciliario? Evito los noticieros, miro películas y estoy por finalizar la corrección de mi quinta novela.

4) ¿Otros comentarios? Desconfío de mi vecino. Ayer estornudó.

ENDIKA BASAGUREN (ARTISTA | BILBAO)

1) Estoy en Bilbao, en casa estamos bien de salud, pero preocupados. Yo continúo con mi actividad laboral en la tienda y corremos riesgo de contagio, obviamente. Al tratarse de una papelería, entra dentro de los comercios que está permitido que abran. Estamos solamente cinco, ya que al resto han hecho un ERTE. Atendemos la web, pedidos de empresa y bellas artes. Pero al estar abierto también entra gente a comprar. Estoy con mascarilla, guantes, pelo recogido… Me ducho y lavo el pelo según llegó a casa y tiro todo a lavar por si el virus está pegado en cualquier parte. La verdad es que es una situación muy estresante. No abrazo o beso a mi mujer e hija por miedo a estar yo contagiado y contagiarles.

2) El escenario inmediato creo que no va a variar en cuanto al distanciamiento social y confinamiento. Aún va a se duro en ese sentido. Culturalmente, en lo que me toca más de cerca, a nivel expositivo está todo parado. Se retrasan fechas de exposiciones sin saber muy bien cuándo podrán realizarse… En cuanto a las exposiciones más institucionales, será un simple cambio de fecha, espero. Pero yo estoy acostumbrado a trabajar también con galerías emergentes y/o, alternativas y esto va a ser algo más complicado. Antes de esta crisis ya era complicado que una galería que no se encuentra en el top del circuito artístico se mantuviese. Las galerías potentes podrán seguir a flote, pero las pequeñas, seguramente, caerán debido a la crisis económica que esto va a suponer. En consecuencia también me va a afectar a mi como creador.

Espero que el Gobierno y la sociedad también sean conscientes de la importancia de la cultura (arte, cine, literatura, música…), que ayuda a que estos días estén siendo más llevaderos para los confinados. Espero que tenga una importancia tanto a nivel económico en ayuda al sector como en el plano educativo, ya que las humanidades son también las que están ayudando a nuestros hijos a soportar este encierro.

3) Cómo te comentaba, mi confinamiento es parcial. El tiempo que estoy en casa estoy con mi familia. Aprovecho a hacer actividades con mi hija… También estoy pintando muchísimo. Estoy aprovechando para realizar piezas para una expo que tenía en principio en noviembre, en Vigo, en la galería Apo’strophe.arte, y que está comisariada por Iñigo Rodríguez Román–. Esta obra hablaba precisamente sobre la máscara, sobre el miedo y cómo nos enfrentamos a él. En cierta medida, pintar me está resultando terapéutico, me ayuda a olvidar lo que ocurre mientras pinto. Y me ayuda a enfrentarme al miedo actual, que lo tengo.

4) Como leíste en mi post de Facebook…, deseando que llegue pronto el día en que podamos volver a tocarnos y sentirnos…. Sin miedo.

GABRIELA HILARIO (DISEÑADORA DE VESTUARIO, ESCENÓGRAFA Y ARTISTA TEXTIL | MADRID)

1) Me encuentro en Madrid. Soy diseñadora de vestuario y vine de Buenos Aires por trabajo. Consideró a España mi hogar; viví muchos años aquí. Actualmente, estoy en cuarentena como todos y trabajando desde casa.

2) El escenario inmediato lo imagino muy complejo hasta primeros de mayo. Espero que de ahí en adelante todo mejore; es mi deseo al menos. Pienso que las consecuencias a medio y largo plazo en lo cultural serán difíciles para varios ,aunque creo que no será igual para todos. Tengo la intuición de que, al mismo tiempo, habrá varias oportunidades en determinados sectores como en la industria cinematográfica y en los grandes espectáculos. La crisis económica será visible y tomara algún tiempo repuntar. Habrá muchos cambios en el modelo de trabajo actual, lo cual será beneficioso para la sociedad.

En lo político y lo social las consecuencias se verán en los cambios del modelo existente. De algún modo, lo que estamos viviendo funciona como un filtro, quedarán solo los que estén preparados para este cambio de conciencia. Los seres humanos tenemos que abrir los ojos y ser solidarios, respetar a los demás, generar la conciencia de unión para avanzar. En fin, son muchas las cosas que el mundo está pidiendo cambiar.

3) Mi confinamiento lo aprovecho al máximo. Sigo adelante con mis planes, trabajo por Internet, leo, estudio y me perfecciono en lo que necesito a través de la formación online, cultivo mi mente y mi cuerpo a través de la meditación, el ejercicio diario y la buena alimentación. Hago encuentro de amigas a través de Internet y compartimos nuestras ideas.

Y lo más importante es que todos los días me conecto conmigo, trato de encontrar “la paz” para no dejarme avasallar por las noticias y todos los mensajes del virus.

4) Sinceramente, siento que es una época difícil en la humanidad, pero pasará y nos dejará un gran aprendizaje necesario para que todos podamos ser felices de verdad. Solo hay que preparar nuestras mentes para lo nuevo, reinventarse y disfrutar de todo, sin perjudicar a nadie.

HORACIO SILVA (ARTISTA Y PROFESOR CATEDRÁTICO EN LA FBBAA DE LA UPV | VALÈNCIA)

1) Pues me encuentro, como casi todo el mundo –en mi caso, solo–, confinado en mi estudio-domicilio. Pendiente de los medios de comunicación y viendo con impotencia que diariamente aumentan casi exponencialmente los contagiados, los enfermos y los fallecidos, todo ello sumado a la angustia que supone no saber cuándo acabará este encierro que nos impide abrazar de nuevo a nuestros familiares y amigos.

2) Evidentemente, tarde o temprano, vamos a superar este amargo momento que nos está tocando vivir. Tenemos que darnos cuenta de que la fuerza está en la unidad de todos y la responsabilidad en cada uno de nosotros, y que solo así despertaremos pronto de esta pesadilla que estamos viviendo colectivamente. Es, creo yo, una de las lecciones más importantes que debemos aprender de este duro capitulo histórico que nos está dejando esta terrible enfermedad. Por todo ello, estoy seguro que, aunque en un principio vamos a sufrir las duras consecuencias de esta crisis, en nuestra sociedad habrán cambios y espero que para bien, sobre todo en lo político. Nuestra clase política tiene que ponerse las pilas. No puede caer tanta desgracia en saco roto.

3) En ese sentido, me siento un hombre bastante afortunado. Debido a mi profesión estoy muy acostumbrado a trabajar en la más absoluta soledad. Como sabrás, mis herramientas principales son los lápices, pinceles, los pigmentos, etc., pero mis motivaciones creativas van más allá del soporte bidimensional, se extiende a la fotografía y el video experimental. Por otra parte, hace algo más de dos meses finalizó mi última exposición y ahora es el momento de nuevos planteamientos pictóricos. También estoy inmerso en nuevos proyectos que, aunque no directamente como pintor, sí tienen que ver con el mundo artístico. Por lo tanto, este obligado encierro va a ser de todo menos aburrido.

4) Mi agradecimiento a toda la gente, especialmente al personal sanitario, que está trabajando intensamente, en muchos casos arriesgando su salud, para que todos podamos volver a respirar tranquilos.

JAVIER TOLENTINO (PERIODISTA, CRÍTICO DE CINE Y DIRECTOR DE ‘EL SÉPTIMO VICIO’ EN RADIO 3 DE RNE | MADRID)

1) Como todos mis compañeros de Radio 3, en nuestras respectivas casas. Se suspendió la programación de Radio 3 para sustituirla por playlists, con el fin de unirnos a todos los ciudadanos en este confinamiento. Estoy en mi domicilio de Madrid, intentando llevarlo como mejor puedo: leyendo, escuchando música, cocinando y dialogando con mi familia, algo que casi se nos había olvidado.

2) La verdad es que nadie sabemos nada de lo que pasará después de este tsunami. No sabemos ni siquiera si estaremos vivos. No sabemos cuándo acabará el confinamiento y cómo será la vida el día o los días después de todo esto. Puedo intuir o imaginar que los primeros días, cuando todo pase, será muy alegre y muy festivo, pero, como en una guerra, veremos cómo está la realidad, los daños colaterales y la capacidad que tengamos para reconstruir todo lo destruido. A todos nos ha pillado por sorpresa, por la espalda y era imposible prever este escenario. Me gustaría que después de todos estos meses o semanas, cuando regresemos a una vida normal, haya una reflexión de toda la sociedad y podamos construir una mejor sociedad, un mejor país reforzado por las instituciones públicas que se han ido desmantelando, y no solo el sistema sanitario, también el cultural y el educativo. Habrá que revisar, como sociedad, muchos temas que, hasta que no ha llegado lo que nos ha llegado, nunca habíamos reflexionado o pensado.

3) Bueno, esta respuesta ya la he dado. No soy nada sin cuarenta y cinco minutos diarios de correr y esto es lo que más me está costando… Por lo demás, recuperar la conversación con mi gente de casa, pequeñas tareas domésticas, lecturas, música, películas y también nada; no hacer nada es también maravilloso. Que no solemos cultivar eso, la nada.

4) Agradeceros que os hayáis acordado de mí, enviar un abrazo grande, infinito a todos los ciudadanos y, nada, que esperemos que esto pase pronto y podamos volver a pasear por la ciudad, por la playa, por el bosque y poder recuperar nuestros hábitos, como el placer de una cervecita fría, en una terracita del barrio de las Letras de Madrid….

JOAN FELIU FRANCH (PROFESOR EN EL DEPARTAMENTO DE HISTORIA, GEOGRAFÍA Y ARTE – HISTORIA DEL ARTE DE LA UJI, GESTOR DEL MACVAC Y DIRECTOR DE MARTE – FERIA DE ARTE CONTEMPORÁNEO DE CASTELLÓN)

Foto: Llúcia Fornals.

1) Estoy en casa, con buena salud, aunque arrastro un resfriado prepandémico. Mi trabajo en la universidad se puede realizar online y como gestor del MACVAC he organizado las tareas de los trabajadores del museo para que también las puedan hacer desde casa en la medida de lo posible. Soy consciente de que se nos va a acumular trabajo presencial para cuando esto termine, pero seguro que lo haremos con ganas renovadas.

2) Me resulta más difícil imaginar el corto plazo que el medio o largo. Supongo que seguiremos aguantando (mientras no pasemos de aplaudir en los balcones a cantar, que en mi caso puede provocar tentativas de homicidio), y seguiremos haciendo un máster intensivo en comunicación en redes de algo que pensábamos solo se podía hacer presencialmente. A medio y largo plazo, la cosa está en saber si seremos mejores personas habiendo pasado por esto, si los valores serán otros, si tras el miedo, la incertidumbre, lo desconocido, la soledad y otros muchos sentimientos que se van a ir acumulando intensamente (como les pasaba a los de ‘Gran Hermano’), la cultura será esa poderosa y necesaria herramienta para vivenciar emociones que muchos creemos que es. Ojalá el escenario futuro sea el de una nueva cultura del encuentro, mucho más democrática y accesible. En lo económico va a pasarlo mal muchísima gente, pero espero que sea puntual, y que la recuperación, que será rápida, no se deje a nadie detrás. Y en lo político, supongo que los valores de lo público serán comprendidos en mayor medida, pero igual que creo en la solidaridad de la gente, también creo en la mala memoria. Pero, en fin, soy muy malo profetizando, no me hagáis mucho caso.

3) Tengo previsto salir a trabajar un par de mañanas, más para revisar el MACVAC que otra cosa. El resto en casa, atendiendo mis clases online. Intentaré llevar un horario, volver a hacer taichí, terminar de leer ‘Filosofía para bufones’, de González Calero, intercalándolo con ‘Contra la postmodernidad’, de Ernesto Castro, y luego intentaré seguir algún consejo de visita virtual, noticias, etc., hasta que acabe agobiado y al final lo único que saque en claro serán unos cuantos kilos de más. El día de la liberación igual me encontráis en chándal a las seis de la mañana, sentado en el suelo ante la nevera abierta y riendo como el Joker.

4) Hacerse el interesante porque sí es uno de los mayores indicadores de la estupidez humana, así que prefiero no dar consejos ni concluir nada. Confio en la gente, espero que sepamos comportarnos como lo que somos, personas.

NILO CASARES (COMISARIO Y CRÍTICO DE ARTE | OLEIROS, A CORUÑA)

Foto: Amparo Blázquez.

1) Estoy en mi casa en Oleiros, A Coruña, recluido con mi mujer y su mascota, respetando la orden gubernamental.

2) Tengo poca imaginación para el futuro. Desde muy temprana edad abracé a Nietzsche, de quien adquirí la higiene del olvido; casi al instante desarrollé la capacidad de no imaginarme el futuro, algo que me ha librado de muchas crisis de ansiedad anticipatoria; si bien otro tipo de ansiedades y neurosis hacen que la vida nunca me aburra.

Sí temo que en el ámbito artístico tengamos más dificultades de las habituales; el cierre, por ejemplo, de las salas de exposiciones dificulta el sano recreo en el arte para disipar los encierros, y las tan cacareadas aperturas digitales de los museos y centros de arte, como las emisiones de ópera en abierto, por ejemplo, no sirven, porque tanto de las artes plásticas, cuanto de las escénicas, solo se puede tener experiencia directa y en vivo, de tú a tú. Otra cosa es la lectura, la actividad del recluso por excelencia, la escritura, o la escucha de música grabada, que podemos realizar en nuestros respectivos refugios.

3) Mi confinamiento lo llevo con comodidad desde donde me encuentro ahora. Si pienso en la que fue mi última casa en València, entre el Ayuntamiento y el Instituto Luis Vives, me da un pasmo. Estar en el centro de una ciudad bulliciosa sin poder salir, o solo para ir al Mercado Central a hacer los recados, sin pararme en ningún bar a tomarme un vino, me parece de pesadilla. Sin embargo, donde vivo ahora, recogido por la naturaleza, con todo lejos y nadie por la calle, se lleva mucho mejor, no tengo la impresión, que seguro tendría en València, de sobrevivir en una ciudad fantasma.

El confinamiento me pilló escribiendo y, me temo, tendré que dejar de hacerlo. Mi proceso de escritura es el de pensar, documentarme, leer, releer, dar más vueltas por mi biblioteca y pegarme con las estanterías porque no encuentro un libro que seguro tengo y no doy con él, volver a buscarlo, encontrar otro que también me sirve, rastrear por la Inet, pedirle al librero el libro que tengo y no encuentro u otro del que me he enterado, y muchas otras cosas que la situación actual me impiden realizar, porque me tiene sumido en un nerviosismo ajeno a mis rutinas diarias; así que me entretendré leyendo. Libros me sobran en casa y tengo empezados muchos. ¡Fíjate la coincidencia!, que siempre me ha parecido indicativa de algo: esta orden de confinamiento me pilló leyendo, entre otros libros, porque siempre leo varios a la vez o me aburro; me pilló, decía, revisando ‘La nueva Edad Media’ (de Eco, Colombo, Alberoni y Sacco, escrito en 1973 y publicado aquí en 1974), para el libro al que le llevo un tiempo dándole vueltas, y hete aquí que se nos viene encima otra peste llegada de Oriente.

Volverá a pasar lo mismo y reaccionaremos de la misma manera, sobre eso no me cabe duda, porque nihil sub sole novum.

4) Si antes de este encierro obligado por la situación sanitaria creía que vivimos tiempos neomedievales, hoy me siento en medio de un neofeudalismo de difícil digestión.

PILAR GIRÓ (COMISARIA Y DIRECTORA ARTÍSTICA DEL ESPAI CARMEN THYSSEN | SANT FELIU DE GUÍXOLS, GIRONA)

1) Me encuentro en mi domicilio habitual, estos días con mi hijo. Los dos, de momento, en buen estado de salud.

2) Es difícil imaginar cuáles serán las consecuencias de todo esto a largo plazo, pero parece evidente que necesitaremos un cambio de modelo en todos los ámbitos que propone la pregunta. Son muchos los frentes de reflexión que se abren ante esta crisis sanitaria. A medio plazo, dependerá de nuestra capacidad de respuesta individual y como sociedad. Esta pandemia pondrá a prueba la madurez democrática, tanto desde el punto de vista social como político, dejando de manifiesto cuál es nuestro verdadero compromiso con nosotros mismos y para con los demás: responsabilidad y sentido común. Las consecuencias económicas seguramente serán graves para todos los sectores. Ciertamente, esta crisis sanitaria ha puesto en primer plano las grandes debilidades de nuestra sociedad. El COVID-19 ha mostrado nuestro talón de Aquiles. Sí, somos vulnerables, somos humanos, no dioses o héroes. Espero que estos días nos sirvan para reflexionar sobre la medida de las cosas.

3) Escribo estas palabras tras nueve días de confinamiento y con el horizonte difuso. Por suerte, puedo trabajar desde casa, o sea que una parte importante del día está dedicado a ello: leer, pensar, escribir… En mi faceta de docente el reto será poder seguir el curso con el alumnado de secundaria.

Otra parte importante del confinamiento es la convivencia, con uno mismo y con los demás. Espero que lo más positivo de todo ello sea que cada una consiga despertar su vertiente más creativa y para ello el tedio es un buen aliado. Esa necesidad constante de llenar el tiempo y de proyectar el deseo a veces nos distancia de vivir y sentir el presente o, sencillamente, de algo tan simple e imprescindible como el hecho de ser conscientes de que respiramos.

Me preguntas también por las lecturas. Se me hace difícil una recomendación, pero por si os sirve, estos días aprovecho para releer la poesía de Joan Margarit.

4) Mis deseos: que todo esto acabe pronto y con el menor número de víctimas posible. Un enorme reconocimiento a todo el personal sanitario y a quienes hacen posible que no falte el abastecimiento básico. Son muchas las voces que afirman que es necesario un cambio de modelo; empecemos por aplicarlo en nosotros mismos y en nuestros hábitos cotidianos.

ROMÁN DE LA CALLE (PROFESOR HONORARIO DE LA UVEG, CRÍTICO DE ARTE Y ESCRITOR)

Foto: Salva Nebot.

1) Hemos dejado el campo (La Cañada), donde habitualmente solemos acudir, al aproximarse la bisagra primaveral, para regresar de inmediato, dado el caso, a la ciudad de València, pensando sobre todo en los servicios propios del contexto urbano, en un escenario que se nos presenta problemático y quizás dilatado en sus exigencias e imposiciones, teniendo siempre en cuenta la difícil coyuntura actual, que la pandemia del COVID-19 socialmente ha forzado.

El aislamiento doméstico, implantado cautelarmente, como recurso general, se convierte asimismo en una inusitada prueba personal/familiar. En nuestro caso, con un escenario de estricta pareja: una psicopedagoga y un filósofo, que acaban de celebrar (julio, 2019) sus cincuenta años de unión y convivencia. Afortunadamente, a pesar de la edad –lo que nos inscribe, en esta dramática coyuntura, en un contexto de riesgo–, nos encontramos bien y somos precavidos, en lo posible, con las normas decretadas y/o aconsejadas al respecto.

2) Todos estamos viviendo, de entrada, una especie de pesadilla colectiva, de ficción sobrevenida, pero efectivamente real, en su riesgo, intensidad y consecuencias. La escenografía internacional de la pandemia ha sido, en su inmediatez creciente e imparable, tan sorprendente, por su rapidez, como efectiva, por sus consecuencias encadenadas.

Sin embargo, todo lo sucedido no se me presenta, en mis reflexiones, como ajeno a las coordenadas de la extrema globalidad, implantada en nuestro modo de existencia presente, como también lo asumo en calidad de consecuencia, mediada, sin duda, del insostenible sistema capitalista, con sus prioridades y restricciones; así como de la reforzada acción neoliberal, claramente ciega para todo lo que no apunte hacia la acumulación especulativa, en favor del dominio y control de la producción, unilateralmente dirigida y usufructuada. Todo ello pasa, sin excesivos miramientos, por encima de la naturaleza y del minusvalorado medio ambiente, así como de los restringidos parámetros éticos, capaces de estructurar, en principio, la conducta humana. Son ellos los llamados a respetar los principios de equidad, de igualdad de género o de la diversidad identitaria, más allá de la aporofobia y de los drásticos y contagiosos cierres de fronteras, frente a las emigraciones, a los que quizás nos hemos acostumbrado, en buena medida, insensibilizados, por el silencio/soto voce de los medios y las argumentaciones sociológicas interesadas, quizás como un oportuno ensayo, previo, de cara a las posibles pandemias futuras.

¿De qué consecuencias, a medio y largo plazo, podemos hablar, tras las huellas y rastros políticos, económicos, sociales y culturales que hemos ido remedando, absorbiendo, dejando y reduplicando, en torno al sistema? Si la pandemia alcanza, en nuestras extensiones geográficas, los picos temidos y se desborda la situación hospitalaria, con la posible limitación de medios disponibles, ¿de qué trágicos efectos cabrá hablar? Es ahora cuando, quizás, las carencias investigadoras, los recortes históricos y las prioridades trasladadas a sospechosos dominios se hagan directa e insultantemente patentes.

3) Al anunciarse el confinamiento, estaba –y estoy– finalizando la edición de un libro colectivo, en el que han colaborado veinte personas del mundo universitario y cultural valenciano. Su título: ‘Entre la crisis, la resistencia y la creatividad. Los diez últimos años del arte valenciano contemporáneo (2008-2018)’. Mi idea, como editor, era presentarlo en la Fira del Llibre de València, que ha sido, de momento, también paralizada. Un volumen de casi 500 páginas donde se analiza, a fondo y por parcelas, la dura situación vivida por nuestra cultura, en ese demoledor periodo/década de hierro. Había, pues, que estudiarlo y no se había realizado ese esfuerzo colectivo hasta el momento. Más de dos años de trabajo compartido y muchas dificultades encadenadas, de las que ya se hablará. La paradoja es que, justamente antes de publicarse, ya entramos –con temor y temblor– en otra fase, incluso más dramáticamente paralizante y omnipresente. Estamos, respecto al libro, eligiendo la portada y, de verdad, ya estoy pensando en la aguda y tentadora necesidad de preparar un nuevo título, también colectivo (‘Reflexiones sobre la pandemia, desde la cultura rasgada’), esta vez con carácter de apuesta bifronte, entre el dietario vivaz y la opción prospectiva.

De hecho, en este retiro forzado y responsable en el que nos encontramos, apuesto a favor de que mis proyectos se ceñirán, básicamente, en avanzar/finalizar tareas pendientes, como artículos comprometidos para determinadas revistas especializadas, en revisar/complementar algún otro libro en colaboración, ya avanzado (‘Correspondencia Eusebio Sempere y Alfons Roig’), para la IAM; en pergeñar las claves de un comisariado comprometido para el IVAM (2021), en leer aquellos libros de los que me he propuesto hacer reseñas o que debo presentar públicamente (ya no sé cuándo…) y en plantear las claves de un par de conferencias apalabradas, pero ahora ya sometidas a una total indeterminación cronológica.

Esta es una situación global, tan novedosa, abrumadora y radicalizada –personal y socialmente– que cada día, al despertar, debo cerciorarme de su apabullante realidad, tras el sueño y sus imprescindibles evasiones.

También la música y la vertiente audiovisual (informativos, películas y redes sociales) ocupa, por necesidad, nuestro tiempo, pero en este caso siempre suele ser en duplicidad personalizada, con mi pareja, entre diálogos y abierta contrastación de pareceres.

4) En las situaciones límite –y esta lo es– suele aflorar siempre lo mejor y peor de nuestra especie. Por eso, tales contextos suelen ser elegidos, por su riqueza de matices y cuestiones contrastadas, para escenificaciones narrativas, teatrales o cinematográficas. Justo en tales marcos extremosos, las ejemplificaciones de las categorías estéticas hallan, incluso, sus más concretas especificaciones: lo bello/lo horrible, lo dramático/lo sublime, la sátira/el humor o la heroicidad/lo mezquino.

Todo un estudio tipológico podría gestionarse, sin duda, en este campo ilimitado de tensas posibilidades existenciales, que nos aguardan indefectiblemente.

Pero, a su vez, en medio de tanta enfermedad y dolor, como ya nos circunda, qué emocionante es ver la respuesta de gran parte de la ciudadanía: humor, imaginación, disciplina, respeto y generosidad. Y, sobre todo, el testimonio directo –lecciones inolvidables– de ejemplar solidaridad de tantos profesionales (e incluso voluntarios), en sus respectivos ámbitos de actuación, arriesgándose al contagio, asumiendo además (com-pasión) la desgracia, el sufrimiento (pasión) de los demás y la enfermedad de los otros…

¿Cuántos interrogantes existenciales nos quedan, de hecho, todavía entre las manos?

SARA MANSANET (GESTORA CULTURAL RESPONSABLE DEL AULA DE CINEMA DE LA UNIVERSITAT DE VALÈNCIA Y DIRECTORA DEL FESTIVAL LA CABINA)

1) Estoy en casa con mi familia e intentando entre todos hacer de este espacio un lugar lo más cómodo posible para todos los que lo habitamos: 2 adultos, 4 adolescentes y 3 gatos. ¡Casi nada!

2) Pienso que, probablemente, estamos viviendo como sociedad global uno de los momentos más complejos y decisivos de nuestra historia reciente. No soy capaz de prever las consecuencias a largo plazo, pero en lo más inmediato creo que nos enfrentamos a una prueba de autocontrol y fuerza de ánimo importantísima. Solo se me ocurre sobrellevarlo trabajando la mente de manera individual para estar lo más activa y lúcida posible de cara a lo que nos venga cuando retomemos nuestro ritmo habitual. Nada será igual cuando todo pase y tengo la esperanza de que seamos mejores con nosotros mismos y con nuestro entorno.

3) La verdad es que, cuando tienes por delante tantos días en los que estás obligada a estar en casa, de repente te das cuenta de todas las cosas que tienes pendientes: desde leer ese libro que acumula polvo en la mesilla de noche hasta acabar de coser los botones caídos y que siempre dejas para después.

Un libro que me dispongo a terminar ya es mi último regalo de Reyes: ‘Quiero escribirte esta noche una carta de amor’, de Ángeles Caso. Vendrán después muchos más; los más inmediatos son ‘Irlanda’, de Espido Freire, y ‘Poética de la ausencia’, de Isabel Cadenas Cañón (préstamo este último de mi querida Begoña Donat).

Quiero y debo tener la mente ocupada y fresca y, por mi propia logística familiar, tengo que organizar más que nunca cada día: horarios, ritmos y momentos para hacer algo de ejercicio, además de planificar el trabajo desde casa con el visionado de los mediometrajes que ya se están inscribiendo para La Cabina 2020 y la programación que me corresponde desarrollar en el Aula de Cinema. Creo que no me aburriré…

4) Es el momento de mirar nuestra casa con otros ojos: este espacio propio se ha convertido en el espacio único; quererlo es el reto. Y, como dice mi abuela, no estamos para dejar nada para después. En cuanto pueda salir lo voy a llevar a rajatabla.

¡Ánimo, cuidaos y cuidar a los vuestros!

Merche Medina

La cultura pulp estará en La Cabina con ‘Ultra Pulpe’

La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de València
Del 21 al 29 de noviembre de 2019

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de València, que celebrará su XII edición del 21 al 29 de noviembre, ha seleccionado 15 films para competir en Sección Oficial. Tras recibir más de 500 películas de todo el mundo, La Cabina se consolida como el festival de referencia internacional en este formato. La Sección Oficial la compondrán películas de ficción de entre 30 a 60 minutos de países como Francia, China, Suecia, Alemania, Estados Unidos, Argentina, Argelia, Canadá, Italia y Grecia.

Francia sigue siendo el país con mayor número de producciones que competirán en La Cabina: un total de cinco, y otra en régimen de coproducción junto a Argentina y Grecia. China (1), Suecia (1), Alemania (2), Estados Unidos (1), Argentina (1), Argelia (1), Canadá (1) e Italia (1), se suman a la lista de países que firman la producción de las películas de Sección Oficial.

Fotograma de ‘That morning’. Imagen cortesía de La Cabina.

Las proyecciones de competición oficial, cuya sede es La Filmoteca de València, arrancarán el viernes 22 y, durante seis días, los espectadores podrán ver el mejor cine de entre 30 y 60 minutos. Habrá tres sesiones diarias en las que se podrá ver una película por sesión en versión original subtitulada y con presentación y coloquio por parte de sus directores y directoras o miembros del equipo. El coste de cada una de ellas es de 1,50 euros con la posibilidad de comprar un bono de cinco sesiones por cincoeuros.

En la Sección Oficial de este año, los espectadores pueden reconocer a rostros recientes del cine de autor europeo, como la actriz sueca Malin Buska, que protagonizó en 2015 el biopic de Mika Kaurismaki sobre la reina Cristina de Suecia, ‘The Girl King’; quien fuera actriz fetiche de Hal Hartley, Elina Löwensohn; Lola Crétón, que ha trabajado con Mia Hansen-Løve y Catherine Breillat; y Nathalie Richard, entre cuyos créditos destacan películas bajo las órdenes de François Ozon y Michael Haneke.

Fotograma de ‘A hard working man’. Imagen cortesía de La Cabina.

Entre los títulos seleccionados está el tributo a la cultura pulp del director de la película de culto ‘Les garçons sauvages’, Bertrand Mandico, ‘Ultra Pulpe’, presentado en la Semana de la Crítica del pasado Festival de Cannes. Además, la directora de ‘Electric Swan’, Konstantina Kotzamani, repite en el festival ya que participó en la IX edición de La Cabina con su mediometraje ‘Limbo’.

Los miembros del jurado, formado por profesionales del mundo del cine y la cultura, decidirán los premios de las diferentes categorías: Mejor mediometraje, dirección, guion, interpretación principal, interpretación de reparto, dirección de arte, diseño de producción, fotografía y música.

Cartel de Ausias Pérez. Imagen cortesía de La Cabina.

Por otro lado, el artista valenciano Ausias Pérez, creador del artwork de artistas como Rosalía, Nathy Peluso o Los Chikos del Maíz, ha creado dos tipos de carteles para la duodécima edición de La Cabina, en los que la arquitectura de las sedes principales del festival cobran protagonismo: la Filmoteca de València (sede de Sección Oficial) y el Centre Cultural La Nau (sede de Amalgama, Inèdits, Visuals y que acogerá este año tanto la inauguración como la clausura).

El romanticismo que engloba el acto de ir al cine, como la arquitectura de los edificios donde se proyecta y la noche, que el artista valenciano vincula al séptimo arte, son los dos elementos con los que juegan los carteles. En palabras de Ausias, “conocía La Cabina y había estado en alguna de sus ediciones. He trabajado algunas ilustraciones sobre arquitectura con anterioridad, y cuando me propusieron diseñar el cartel lo primero que pensé es que era una buena oportunidad para hacer referencia al Edificio Rialto, uno de los edificios sede del festival. Este proceso me llevó a la inclusión del edificio de La Nau en la imagen, y como cada uno forma parte de un estilo muy distinto, he querido dividir la imagen en dos carteles que puedan representar las distintas sedes, sin dejar de respirar la misma atmósfera nocturna y celebrativa que es para mí el cine”.

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de València está coorganizado por el Aula de Cine del Vicerrectorado de Cultura y Deporte de la Universitat de València, el Institut Valencià de Cultura, Conselleria de Cultura a través de la Direcció General de Cultura i Patrimoni, Regidoria d’Acció Cultural de l’Ajuntament de València y Diputació de València, y que cuenta asimismo con el patrocinio oficial de Cerveza Turia y Caixa Popular.

Fotograma de ‘Ultra Pulpe’. Imagen cortesía de La Cabina.

La Cabina alcanza los 7.786 espectadores

La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de València
Del 14 al 24 de noviembre de 2018

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de ValènciaLa Cabina, que clausuró el pasado 24 de noviembre su undécima edición, hace balance de los 11 días del festival, único en el mundo en su categoría. Se han proyectado 44 películas internacionales y han pasado por el festival un total de 7.786 espectadores, siendo significativo el aumento en La Filmoteca y el Centre Cultural La Nau con un incremento del 27% y 168%, respectivamente, en comparación al año anterior.

Vista de la entrada a la Filmoteca. Foto de Pedro Castelo por cortesía de La Cabina.

Vista de la entrada a la Filmoteca. Foto de Pedro Castelo por cortesía de La Cabina.

Tras once ediciones, La Cabina se ha consolidado como evento cultural de primer orden en València y como festival internacional de mediometrajes, siendo considerado en Francia por el Centro Nacional de Cinematografía como festival de clase A. La calidad del certamen ya no sólo se refleja en la gran cantidad de obras que se inscriben para participar en él (este año se ha batido el récord llegando a las 512 películas recibidas), sino en el aumento de espectadores en sus secciones a competición: Sección Oficial y Amalgama.

Sara Mansanet, directora del Festival, declaró que estaban «satisfechas de la calidad de las películas que han participado, del aumento de público y de nuestras actividades paralelas. Además, todos los invitados, directoras, directores, productoras, actrices, guionistas, han mostrado su agradecimiento al festival y a la ciudad de València por acogerles. Estamos seguras que sus proyectos tendrán relación con València en el futuro”.

Detalle del cartel de La Cabina. Foto de Pedro Castelo por cortesía del festival.

Detalle del cartel de La Cabina. Foto de Pedro Castelo por cortesía del festival.

Durante el certamen se han proyectado, entre todas sus secciones y actividades, un total de 44 películas internacionales de 14 nacionalidades diferentes (Rusia, Francia, China, Moldavia, Corea del Sur, Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, España, Noruega, Países Bajos, Portugal, Bélgica y Singapur) y ha aumentado de público con respecto al año anterior, llegando a los 7.786 espectadores.

En la décima edición, La Filmoteca, sede de Sección Oficial, recibió a 1.932 espectadores y en el presente año a 2.450, lo que supone un aumento del 27%.  Por su parte, el Aula Magna del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València, sede de Amalgama, ha experimentado el mayor incremento en porcentaje de público, llegando este año a aumentar el 168%. En 2017 acogió a 242 espectadores y en 2018 a 648.

Detalle de una de las sesiones del festival. Foto de Pedro Castelo por cortesía de La Cabina.

Detalle de una de las sesiones del festival. Foto de Pedro Castelo por cortesía de La Cabina.

Para concluir, Mansanet aseveó que este «balance satisfactorio no nos impide ser conscientes de la necesidad de que el presupuesto de La Cabina debe ser aumentado de manera considerable para poder asumir este crecimiento claro del festival con todas las garantías y calidad como hasta ahora hemos demostrado”.

La XI edición de La Cabina ha sido organizada por el Vicerectorat de Cultura i Esport de la Universitat de València, el Institut Valencià de Cultura, Conselleria de Cultura a través de la Direcció General de Cultura i Patrimoni, el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana y Diputació de València. Ha contado asimismo con la colaboración del Ayuntamiento de València, Palau de la Música y el patrocinio oficial de Cerveza Turia y Caixa Popular.

Público asistente a una de las sesiones del festival. Foto de Pedro Castelo por cortesía de La Cabina.

Público asistente a una de las sesiones del festival. Foto de Pedro Castelo por cortesía de La Cabina.

La temática ‘trans’ en Mostra la Ploma

Mostra la Ploma
Varios espacios de Valencia
Del 31 de mayo al 23 de junio de 2018

Mostra la Ploma, el festival internacional de cine y cultura por la diversidad sexual, de género y familiar, organizado por Lambda, colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Celebra este año su cuarta edición con una iniciativa cultural que abre las puertas de Valencia a la igualdad y diversidad sexual, proyectando treinta obras inéditas en el ámbito valenciano. Este novedoso proyecto, organiza su contenido en tres categorías presentadas a concursos en los cines Albatexas, una selección del mejor cine de ficción LGTBI de la Filmoteca de Valencia y diversas actividades culturales.

De izquierda a derecha, José Luis Moreno, Isabel Lozano y Pablo Noguerol. Imagen cortesía de Lambda.

De izquierda a derecha, José Luis Moreno, Isabel Lozano y Luis Noguerol. Imagen cortesía de Lambda.

Esta cuarta edición se iniciará en la nueva sala de proyecciones de Mostra la Ploma, los cines Albatexas, con la proyección de seis largometrajes documentales en los que destaca la amplia temática trans, aplicada principalmente al ámbito rural. Y su convivencia en el marco de las costumbres, tradiciones y la irrupción de los medios digitales con películas como “The Silk and the Flame” del director Jordan Schiele en la que se aborda la heteronorma en familias de la China profunda o “The Next Guardian” dirigida por los cineastas A. Bhattarai, D. Zurbó y Bután, cuenta la historia de una familia encargada de un templo en Bután durante varias generaciones y que se enfrenta a la posibilidad de la falta de una continuidad generacional al descubrir ejemplos de transexualidad en su propio núcleo. Como miembros del jurado participarán: el cineasta Adrián Silvestre, Áurea Ortiz, profesora de la UV y crítica de cine, y José Luís Pérez Pont, director del Centro del Carmen, gerente del Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana y crítico de arte.

Imagen: Cortesía de Lambda. Detalle del film ' The silk and the flame '

Imagen: Cortesía de Lambda. Detalle del film ‘ The silk and the flame ‘

Por otro lado, el festiva nos ofrece dos secciones dedicadas al cortometraje documental y ficticio. Un total de 18 obras de procedencia y temáticas diferentes, presididas por Sara Mansanet, directora del festival de mediometrajes La Cabina, y los cortometrajistas Emilio Martí y María Trenor, agrupadas en cuatro sesiones. Los trabajos, se vertebran entorno vínculos amorosos entre las que destacan “La noche al Sol” o “Cachorro” ambos shortsfilms tratan los lazos afectivos. El desvelo de silencios, haciendo gran hincapié en la libertad sexual e identidad. Relatos en tránsito, donde diversos cortometrajes nos ofrecen un amplio enfoque personal entorno a la cultura trans como “The World in Your Window” o “Get The Life”. Y el deseo y la identidad, programa que aborda las identidades colectivas creadas a partir del deseo sexual y los posibles desajustes ante la incomprensión, “Batería” (Cuba) o “Natalie. D” (Francia).

Paralelo a esta sección, y fuera de concurso, el festival junto con la Filmoteca valenciana presenta algo inédito: “Panorama”. Una selección de seis actuales y destacados largometrajes de ficción sobre la diversidad sexual que, lamentablemente y pese a haber ganado varios certámenes de renombre, aún no han podido ocupar nuestras salas cinematográficas. Entre estas podemos destacar “Les Garçons sauvages”.

Luis Noguerol, director de Mostra la Ploma, señaló que el festival pone al servicio del espectador, un conjunto de actividades culturales entre las que se encuentra una serie de talleres y juegos educativos para todas las familias, y una presentación literaria con mesa redonda de la mano de Anna Boluda, Eley Grey, Encarna Sant-Celoni y Mila Martínez en el centro Las Naves. La apertura de la exposición “Museari Art&Queer. The World Famous LGTB Museum” muestra algunas de las más destacas obras expuestas en la Fundación La Posta este último año. O “Pride”, la nueva presentación del proyecto pictórico de Julio Gracia con el objetivo de denunciar los discursos LGTBIfóbicos.

Imagen: Cortesía de Lambda. Fotograma de The world is in your window.

Imagen de Portada: Cortesía de Lambda. Fotograma de ‘The world is in your window’.

Diferentes instituciones como el Instituto Valenciano, el MuVIM y el Ayuntamiento de Valencia han colaborado en esta iniciativa por la igualdad social. Isabel Lozano, concejala de igualdad y políticas inclusivas del municipio, enfatizó que la cultura LGTBI es también cultura de la ciudad por lo que el festival Mostra la Ploma es una gran ocasión para visibilizar la diversidad sexual humana. Incluso otras herramientas difusivas como ‘Valenciaorgullosa’ o entidades como el propio Ayuntamiento, refuerzan iniciativas con el mismo carácter conciliador e inclusivo, implicando por consiguiente el avance en la igualdad de oportunidades, la reducción de discursos de tolerancia, la no discriminación y/o agresión.

Cristian Torada

Cachetejack hará el cartel de La Cabina 2017

Nuria Bellver y Raquel Fanjul: Cachetejack
Cartel del festival La Cabina 2017

Nuria Bellver y Raquel Fanjul, Cachetejack, diseñarán el cartel de la décima edición del Festival de Mediometrajes La Cabina, que se celebrará en Valencia del 16 al 25 de noviembre del presente año.

Cachetejack toma el relevo de Jorge Lawerta, quien realizó el cartel de la pasada edición. La Cabina otorga a la imagen del cartel una gran importancia y siempre escoge a artistas jóvenes pero con un gran bagaje a sus espaldas.

Ear Hair, de Cachetejack. Imagen cortesía de La Cabina.

Ear Hair, de Cachetejack. Imagen cortesía de La Cabina.

El cartel del festival en ediciones pasadas ha llevado la firma de Escif, Paula Bonet, Carla Fuentes (Littleisdrawing), Luis Demano, Estudio Menta, Julia Valencia, Mireia Pérez o Gloria Vilches.

Cachetejack está formado por las ilustradoras Nuria Bellver (Torrent, Valencia 1988) y Raquel Fanjul (Alcañiz, Teruel, 1988). Su estilo está lleno de color, energía, humor e ironía.

Nails Lipstick, de Cachetejack. Imagen cortesía de La Cabina.

Nails Lipstick, de Cachetejack. Imagen cortesía de La Cabina.

Sus obras han sido expuestas en varios países como Alemania, Francia, Reino Unido, Corea del Sur, Austria, Suiza, Portugal y España, entre otros. Y, entre libros, revistas, periódicos y prendas de ropa, destacan sus trabajos ilustrando publicaciones tan importantes como The New York Times o The New Yorker.

Darkness, de Cachetejack. Imagen cortesía de La Cabina.

Darkness, de Cachetejack. Imagen cortesía de La Cabina.

 

VLC NEGRA estrena certamen de cortometrajes

360ºVLCNEGRA
Certamen de cortometrajes
Inscripción abierta
Fecha límite: 28 de marzo de 2017

Con motivo de su próxima edición, el festival VLC NEGRA estrena un nuevo formato de certamen de cortometrajes que sustituye al anterior, 60EnNegro, que buscaba obras de un minuto de duración. Para ello, en colaboración con la asociación Tercera Planta, especializada en proyectos audiovisuales, lanza 360°VLCNEGRA. Una propuesta mucho más completa e innovadora, que busca crear formatos que permitan mayor participación e interacción del público.

La inscripción, por equipos, ya está abierta y podrá formalizarse hasta el 28 de marzo en la web de Valencia Negra (www.valencianegra.com/360vlcnegra), donde se pueden consultar las bases. Los participantes tendrán que enfrentarse a un gran reto: usar la ciudad de Valencia como plató para, en el curso de tan solo 36 horas, guionizar, rodar y producir un cortometraje de género negro de un máximo de 4 minutos de duración. Será obligatorio incluir en la trama un objeto que se revelará en el mismo acto de inauguración y cada equipo deberá usar, al menos, una de las diez localizaciones emblemáticas de la ciudad determinadas por la organización. El certamen cuenta con las instalaciones del Taller de l’Audiovisual, cedidas para esta edición por la Universitat de València.

Durante el 1 y 2 de abril, Valencia se llenará de pequeños grupos que rodarán de forma creativa una historia de género según las bases propuestas. Esperamos una gran participación, por lo que se establece un límite de participantes. Además de fomentar la creatividad de los jóvenes (y no tan jóvenes) artistas, se pretende, con este nuevo formato, acercar a los ciudadanos la realidad de los rodajes a plena luz del día por las calles de su ciudad.

PROMO 360VLCNEGRA CASTELLANO from VLC NEGRA on Vimeo.

Tras la entrega de los trabajos rodados, se iniciará una fase de selección de finalistas por votación popular en la página web de Valencia Negra. Los cinco mejores en cada una de las dos categorías (castellano y valenciano) se proyectarán durante la gala 360°VLCNEGRA, el jueves 11 de mayo, donde se hará público el nombre de los dos ganadores distinguidos por parte del jurado, formado por Pau Gómez (periodista y escritor especializado en cine), José Luis Moreno (subdirector de Culturarts IVAC), Sara Mansanet (directora del festival La Cabina), Begoña Donat (periodista cultural) y Miquel Francés (director del Taller de l’Audiovisual de la UV). Los premios consisten en un viaje para dos personas al Festival Internacional de Cine de San Sebastián en cada categoría, donde tendrán acceso a todas las actividades del evento. El premio del 360°VLCNEGRA será entregado por el prestigioso director de cine Agustín Díaz Yanes, invitado en esta quinta edición del festival.

Diversas entidades colaboran en este certamen: el Festival de Cine de San Sebastián, el vino Icono, el IVAC, el Taller de l’Audiovisual de la UV, Valencia Film Office y València Turisme.

La organización del certamen se ha mostrado muy ilusionada con esta nueva propuesta: “La mejora continua de las actividades del festival está marcada en nuestro ADN, y creemos que este paso adelante puede fomentar el intercambio entre creadores audiovisuales. Durante dos días van a convivir, intercambiar experiencias y a competir por el premio. Y nos encanta la idea de llenar la ciudad de equipos de rodaje durante un fin de semana”, ha manifestado Bernardo Carrión, coordinador del certamen. “Esperamos que esta propuesta atraiga a mucho público y que refuerce y amplifique los éxitos de la parte cinematográfica de este gran paraguas cultural en el que se ha convertido el Festival Valencia Negra”, ha añadido.

Según ha explicado Paloma Olmos, presidenta de Tercera Planta Films, “la experiencia de generar un cortometraje en 36 horas es de las más divertidas en las que se puede participar. El desafío que supone crear una obra completamente original en un espacio de tiempo tan limitado te proporciona una inyección de adrenalina que hace aflorar todos tus sentidos al máximo. Desde nuestra propia experiencia podemos asegurar que es de las más gratificante; claro que, para ello, hay que ir con una actitud proactiva y ver al resto de participantes no como competidores si no como compañeros y colaboradores”.

360VLCNEGRA. MAKMA

 

Sara Mansanet, nombrada directora de La Cabina

Sara Mansanet, directora de La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Martes 17 de enero de 2017

Tras el reciente nombramiento como director de Cinema Jove del hasta ahora director de La Cabina, Carlos Madrid, la dirección del Festival de Mediometrajes pasa a manos de Sara Mansanet.

Mansanet, licenciada en Historia del Arte por la Universitat de València y Máster en Gestión Cultural por la Universidad Politécnica de Valencia, ha dirigido la producción de La Cabina desde el año 2012.

Además, ha desarrollado labores de regiduría y apoyo a programación en Cinema Jove; ha sido jefa de producción del cortometraje valenciano ‘La Buena Fe’, que ha cosechado varios premios en festivales como el de Aguilar de Campo, Quartmetratges o Visualízame Festival Audiovisual y Mujer; y ha sido coordinadora de producción del festival de cine y derechos humanos, Humans Fest, y TEDxCiutatVelladeValència.

Sara Mansanet encara así una nueva etapa del festival La Cabina, que este año cumple su décima edición y que se celebrará del 16 al 26 de noviembre, y lo afronta como un “reto ya que La Cabina está en un momento muy bueno e importante” y trabajará para “mantenerla y, por supuesto, para que siga creciendo”.

Además, ha destacado que para ello cuenta con “un excelente equipo de profesionales que año tras año ha demostrado su profesionalidad y su pasión por el festival”. Mansanet añade que asumir los mandos del Festival de Mediometrajes ha sido “un paso lógico y natural que ambos (tanto Carlos Madrid como ella) tenían claro”.

Sara Mansanet. Imagen cortesía de La Cabina.

Sara Mansanet. Imagen cortesía de La Cabina.

‘Desconocido’ gana el Festival La Cabina

Desconocido, Premio al Mejor Mediometraje
VII Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina
Del 6 al 16 noviembre de 2014

‘Desconocido’, del iraní Salah Salehi, se lleva el Premio al Mejor Mediometraje del Festival La Cabina, en pugna con ‘Tierra quemada’, del francés Julien Meynet. La película vencedora narra la historia de un sargento de policía y un soldado obcecados en enterrar el cuerpo sin identificar de un suicida en la frontera entre Irán y Kurdistán. Para llevar a cabo su tarea deberán, sin duda, obcecarse, dada la oposición de los habitantes de las aldeas cercanas. De manera que lo que parecía sencillo, se convertirá en una lucha heroica por sostener contra viento y marea el ritual del enterramiento que nos diferencia de los animales.

Fotograma de Taram Tarambola, de María Castillejo, Premio del Público. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de Taram Tarambola, de María Castillejo, Premio del Público. Imagen cortesía de La Cabina.

‘Desconocido’, según el jurado, «aborda dos temas difíciles con delicadeza, como son la muerte y la dignidad humana, que van más allá de cualquier frontera». También se tuvo en cuenta la sutileza con que se narra la historia, la calidad de la fotografía, la magnífica utilización de los encuadres y el trasfondo del relato. Que dos personas, en medio de un contexto tan hostil, lleven a cabo su tarea de forma casi heroica, resulta edificante en tiempos de desencanto por la crisis económica y de valores que padecemos en las sociedades desarrolladas.

La actriz Julia Kijowska ganó el Premio a la Mejor Actriz por la película Juegos, de Maciej Marczewski, que se llevó el Premio a la Mejor Dirección.

La actriz Julia Kijowska ganó el Premio a la Mejor Actriz por la película Juegos, de Maciej Marczewski, que se llevó el Premio a la Mejor Dirección ex aequo con ‘Por Casualidad’.

Como bien apuntan los responsables de La Cabina en su blog sobre las películas a concurso, refiriéndose a ‘Desconocido’: “Enterrar a los muertos es un ritual que nace con la civilización, un simulacro para dar un lugar a un sujeto que ya no existe, pero al que todavía pensamos como semejante. Desconocido (Namo), además, plantea una interesante cuestión: ¿Qué hacer con la excepción? Si el cadáver de un semejante debe recibir sepultura, ¿qué ocurre con el cadáver de un suicida bajo el dogma de una religión que establece como impuro el suicidio? ¿Qué hacer con el cuerpo? ¿Dónde se encuentra ese pequeño trozo de tierra o ese no lugar en el que habitan las excepciones?”

Vincent Kruger ganó el Premio al Mejor Actor por la película Sunny, de Barbara Ott. Imagen cortesía de La Cabina.

Vincent Kruger ganó el Premio al Mejor Actor por la película Sunny, de Barbara Ott. Imagen cortesía de La Cabina.

El Premio a la Mejor Dirección fue compartido entre Tanja Golic (‘Por Casualidad’) y Maciej Marczewski por su mediometraje ‘Juegos’, película polaca que se llevó igualmente el Premio a la Mejor Actriz, Julia Kijowska, que ya deslumbró por su papel en ‘Loving’, ganadora del Cinema Jove de 2013. El Premio al Mejor Actor fue para Vincent Kruger, que encarna a un joven pandillero que se debate entre tener que cuidar a su hijo recién nacido y buscar un empleo en la película alemana ‘Sunny’, de Barbara Ott.

Por casualidad, de Tanja Golic, logró el Premio al Mejor Guión. Imagen cortesía de La Cabina.

Por casualidad, de Tanja Golic, logró el Premio al Mejor Guión. Imagen cortesía de La Cabina.

El Premio al Mejor Guión fue para el mediometraje croata ‘Por casualidad’, de Tanja Golic, cuya pareja protagonista, Lana Baric y Kresimir Mikic, rivalizó por los galardones interpretativos. El Premio a la Mejor Música se lo llevó la película francesa ‘Los Niños’, de Jean-Sebastien Chauvin, mientras el Premio a la Mejor Fotografía fue para ‘En cierta habitación’, de Pauline Roenneberg. ‘Tierra sobre viento’, del noruego Joern Utkilen, recibió a su vez el Premio a la Mejor Dirección Artística, novedad este año en los premios del jurado.

Los Niños, de Jean-Sebastien Chauvin, fue la ganadora del Premio a la Mejor Música. Imagen cortesía de La Cabina.

Los Niños, de Jean-Sebastien Chauvin, fue la ganadora del Premio a la Mejor Música. Imagen cortesía de La Cabina.

Los 24 mediometrajes presentados a concurso rayaron a un alto nivel, según apreciación de los miembros del jurado, lo que dificultó la selección de premiados. Películas como la mencionada ‘Tierra quemada’, ‘Taram Tarambola’, de María Castillejo, ‘Magma’, de Pawel Maslona o ‘Te amo, decepción’, de Héloïse Haddad, también figuraron entre las candidatas a premios.

Tierra sobre viento, de Joern Utkilen, ganó el Premio a la Mejor Dirección Artística. Imagen cortesía de La Cabina.

Tierra sobre viento, de Joern Utkilen, ganó el Premio a la Mejor Dirección Artística. Imagen cortesía de La Cabina.

De hecho, ‘Taram Tarambola’ fue la ganadora como Premio del Público. La historia de dos niñas, que sufren las consecuencias de la separación de sus padres, conmovió a los espectadores que siguieron día a día las películas a concurso en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia. El mundo imaginario que construyen las dos protagonistas para sobrellevar el pueril comportamiento paterno, de trágicas consecuencias, capturó la atención del público. La VII edición del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina cerró en La Nau de la Universitat de València el certamen que, un año más, se consolida como muestra de referencia para todos aquellos que realizan sus películas en un formato a medio camino entre el corto y el largo.

Fotograma de 'Desconocido', de Salah Salehi, Premio al Mejor Mediometraje de La Cabina. Imagen cortesía del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina.

Fotograma de ‘Desconocido’, de Salah Salehi, Premio al Mejor Mediometraje de La Cabina. Imagen cortesía del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina.

Salva Torres

La Cabina se va hasta Jerusalem…Club

II Fiesta de Presentación
La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Jerusalem Club
C / Convento Jerusalén, 55. Valencia
Sábado 18 de octubre, a partir de las 22.30h. Entrada: 4 €

Tras el éxito de la I Fiesta celebrada el pasado 19 de septiembre en Espai Rambleta, La Cabina repite formato, pero en otra sala mítica de Valencia, Jerusalem Club, que antaño fue uno de los cines más conocidos de la ciudad. De esta manera, Jerusalem vuelve a incluir el cine en su programación en la que la música, la electrónica y el arte son sus bazas más importantes.

Queda menos de un mes para que dé comienzo el festival La Cabina y con estas fiestas da a conocer parte del programa de este año, acerca al público mediometrajes de anteriores ediciones y propone un buen rato con las ya famosas sesiones de Mediometrash por CinemaScupe (mediometrajes de dudosa calidad comentados en directo por humoristas).

Fotograma de 'La medida de las cosas', de Sven Bohse. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de ‘La medida de las cosas’, de Sven Bohse. Imagen cortesía de La Cabina.

La noche arrancará con ‘La medida de las cosas’ (Das Mass der Dinge, Sven Bohse, Alemania, 2005), el primer mediometraje que se proyectó en toda la historia del festival, ya que fue el elegido para inaugurar la I Edición, en el año 2008. Siete años después, vuelve a programarse este film sobre la cocina, el amor y la mejor sopa del mundo. Don, un joven subchef adicto a su trabajo, busca la combinación de ingredientes de ‘La Zoupa’, la sopa de gusto insuperable que hace llorar de felicidad al que la prueba. Cuando su jefe tiene un accidente laboral, aparece un crítico y todo se complica.

Y como muestra de la gran calidad de los mediometrajes que forman parte de la Sección Oficial de esta VII Edición, se preestrenará ‘Hastío’ (Ennui Ennui, Gabriel Abrantes, Francia, 2013), que obtuvo la mención especial del jurado en la pasada edición del Festival de Clermont-Ferrand y el Grand Prix France en el Festival de Cine de Brive. Una comedia que une sátira social y política. El presidente de EE.UU. busca porno en Internet mientras habla por teléfono con uno de sus drones en Afganistán, la embajadora francesa negocia el desarme de un nómada de la región Kuchi y su hija Cléo es secuestrada por un jefe militar afgano.

Y tras la proyección de los dos mediometrajes ‘serios’, llega el turno de un nueva sesión de Mediometrash, en la que los humoristas de CinemaScupe: Raúl Salazar (autor del blog Un respeto a las canas y humorista gráfico de El Jueves), Sixto García (locutor del programa Café con vistas de Radio Klara) y Javi Bóinez (humorista del blog Reflexiones de un tipo con boina), comentarán en directo un mediometraje de muy dudosa calidad. Se desvelará el título de dicha película durante la sesión. La fiesta finalizará con DJournalist que estará a los platos con su música para cerrar esta gran noche.

Fotograma de 'Hastío', de Gabriel Abrantes. Imagen cortesía del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina.

Fotograma de ‘Hastío’, de Gabriel Abrantes. Imagen cortesía del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina.

La Cabina se presenta en Espai Rambleta

Fiesta presentación de la VII edición del Festival La Cabina
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Viernes 19 de septiembre, a las 20.00h

La Cabina-Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia calienta motores con la fiesta de presentación de su séptima edición, que tendrá lugar el viernes en Espai Rambleta. El festival se celebrará del 6 al 16 de noviembre y la principal novedad de esta edición es el cambio de sede: las películas de la Sección Oficial se proyectarán en la sala Luis García Berlanga de la Filmoteca de Valencia. Asimismo, se amplía el número de mediometrajes exhibidos a 24, dos más que el año anterior.

Fotograma de 'La curva', de Felix Fuchsteiner. Imagen cortesía del Festival La Cabina.

Fotograma de ‘La curva’, de Felix Fuchsteiner. Imagen cortesía del Festival La Cabina.

Con esta fiesta de presentación, La Cabina quiere abrir boca entre los asistentes, ofreciendo una velada cinematográfica en la que destacará la comedia. La fiesta albergará la proyección del mediometraje ‘La curva’, de Felix Fuchssteiner (Alemania, 2003), film inaugural de la segunda edición que narra la historia de dos hermanos que viven al lado de una curva en una carretera en medio de la nada, donde hay numerosos accidentes.

El público asistente tendrá el privilegio de presenciar, a un mes del inicio del festival, el preestreno del mediometraje ‘Un alma viva’, de Henry Moore Selder (Suecia, 2014) que forma parte de la Sección Oficial de esta nueva edición. Se trata de una comedia en la que un cerebro humano, que es mantenido con vida artificialmente, despierta en un laboratorio. Al volver a estar consciente, empieza a desarrollar su personalidad.

Para finalizar la velada, los asistentes podrán disfrutar de una nueva sesión de Mediometrash, en la que los humoristas Raúl Salazar (autor del blog ‘Un respeto a las canas’ y humorista gráfico de El Jueves), Sixto García (locutor del programa ‘Café con vistas’ de Radio Klara) y Javi Bóinez (humorista del blog »Reflexiones de un tipo con boina’) comentarán en directo un mediometraje cuya calidad es muy discutible. Se desvelará el título de dicha película durante la sesión.

Se trata de la quinta edición de Mediometrash que se celebra en el marco del festival. El éxito de las anteriores avala el ‘buen gusto’ de estos tres humoristas que no dejan títere con cabeza, y que bajo el nombre de Cinemascupe han unido humor e ingenio para trasladar sus actuaciones más allá de La Cabina.

Fotograma del mediometraje 'Un alma viva' del director sueco Henry Moore Selder. Imagen cortesía del Festival La Cabina.

Fotograma del mediometraje ‘Un alma viva’ del director sueco Henry Moore Selder. Imagen cortesía del Festival La Cabina.