Paco Zarzoso: «El teatro tiene cuerda para rato»

‘Piedra y encrucijada’, de Paco Zarzoso
Companyia Hongaresa
Sala Ultramar
Carrer d’Alzira 9, València
Hasta el 24 de noviembre de 2019

«Todas las vidas, incluso las más anodinas e insignificantes, tienen interés». Es la opinión de Paco Zarzoso, teatrero veterano con 30 años en el oficio que, en el ecuador de su vida, se enfrenta a su mayor reto profesional como autor y actor de ‘Piedra y encrucijada’, una tragicomedia inspirada en su propia vida, pero «con la voluntad absoluta de conectar con los otros».

El fundador de la Companyia Hongaresa de Teatre se desnuda durante 55 minutos en el escenario, en una propuesta metateatral que juega con los límites entre realidad y ficción. «Se podría decir que es una mezcla de autoficción y autosacramental laico», comenta. «Lo importante para mí era utilizar mi autobiografía para hablar de una persona frente a una encrucijada, pero con la intención de universalizar esa disyuntiva y que cualquier espectador pueda sentir mis tensiones como suyas. Creo que en ese juego ha ayudado el humor, porque, ciertamente, me pongo a los pies de los caballos, pero riéndome de mí mismo. El personaje tiene mucho que ver, para bien y para mal…, conmigo”.

‘Piedra y encrucijada’, de Paco Zarzoso. Imagen cortesía de Companyia Hongaresa.

La acción se sitúa en un cruce de caminos en Aragón, región que tiene un gran significado para Zarzoso, pues su padre era de Sarrión (Teruel) y ese territorio le resulta muy querido: “Es un lugar prácticamente vacío, pero muy cargado de elementos evocadores: el frente de Teruel, una vía muerta, la meca de la trufa negra, la arcadia de la bota de vino, la España vaciada. En cuanto a la piedra, por ser un objeto prelógico, tiene un gran valor simbólico, nos habla de la permanencia. La mayoría de las piedras nos preceden y nos sobrepasan temporalmente. Nos recuerdan nuestra vida efímera”. Un tema recurrente en su obra, pues en dos montajes anteriores de Hongaresa, ‘La piedra de la locura’ e ‘Hilvanando cielos’, las rocas también cobran protagonismo.

La pieza está dirigida por un joven de 24 años muy próximo al autor, Marcos Sproston, por lo que se ha producido una estimulante sinergia entre dos generaciones. “La combinación de un profesional contrastado con un debutante, con experiencia tan solo como actor y técnico, ha sido muy estimulante”.

‘Piedra y encrucijada’, de Paco Zarzoso. Imagen cortesía de Companyia Hongaresa.

El resultado es una tragicomedia existencial en la que se abordan los temas universales que preocupan a todos los seres humanos: las relaciones amorosas y familiares, el miedo a la enfermedad, la precariedad, la naturaleza… Durante el desarrollo del montaje se establece un juego teatral. Una y otra vez se rompe la cuarta pared; se vuelve a construir y se vuelve a romper. Cada vez que el espectador cree saber lo que está viendo y se relaja, surge un elemento nuevo. Eso sí, sin intención de realizar una recreación intelectual. 

La obra se representó el pasado mes de octubre en el Festival de Teatro Mercosur, en Córdoba (Argentina), y en el Medio Mundo Teatro de Buenos Aires. «La situación allí es complicada, pero el teatro es tan importante para los argentinos que lo necesitan tanto como el comer», comenta Zarzoso. «Es su refugio y punto de encuentro».

Sobre el futuro del arte dramático es francamente optimista: «El teatro tiene cuerda para rato», sentencia. «Es una de las herramientas más hermosas para seguir viviendo y para compartir el territorio con los otros. Por eso creo que, a pesar de todas las amenazas, seguirá latiendo», concluye.

‘Piedra y encrucijada’ se representará el sábado 30 de noviembre de 2019 en el Centro Mario Monreal de Sagunto, y el día siguiente, 1 de diciembre, en la Sala Umbral de Primavera de Madrid.

‘Piedra y encrucijada’, de Paco Zarzoso. Imagen cortesía de Companyia Hongaresa.

Bel Carrasco

Cuerpos sin etiquetas en Ultramar

Cul Kombat, de la compañía Patrícia Pardo
Sala Ultramar
C / Alzira, 9. Valencia
Días 12, 13 y 14 de abril de 2019

A partir del pretexto temático de la campaña de Amnistía Internacional ‘Mi cuerpo, mis derechos’, Guadalupe Sáez y Patrícia Pardo escriben ‘Cul Kombat’, una obra circense-teatral que cuestiona la intromisión en los cuerpos, en la identidad y la imposición de las categorías y que vuelve a la sala Ultramar los días 12, 13 y 14 de abril ahora con Amparo Oltra en el escenario.

Escena de 'Cul Kombat', de la compañía Patrícia Pardo. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Escena de ‘Cul Kombat’, de la compañía Patrícia Pardo. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

La compañía valenciana dirigida por la escritora teatral y clown Patrícia Pardo incorpora en sus montajes el clown gestual y el monólogo delirante además de aéreos o equilibrios. El objetivo no es otro que parodiar el egocentrismo, la debilidad y las contradicciones humanas ante la desgracia, la desigualdad social y el hetero patriarcado.

Cuerpo y control. Cuerpo y género. Cuerpo y violencia. He ahí algunos de los binomios de los que se hace cargo una obra que reivindica la eliminación de las categorías y que, a su vez, denuncia los abusos por ser etiquetada «mujer». Amparo Oltra y Patrícia Pardo protagonizan el espectáculo que cuenta con el singular vestuario de Raquel Renart y Mar Hernández, y el trabajo audiovisual de Andrés Jerez. Lluna Albert, Alberto Vidal, Enric Juezas y Santiago Blanco se encarga de los elementos escenográficos, mientras la iluminación corre por cuenta de David Sánchez.

Escena de 'Cul Kombat', de la compañía Patrícia Pardo. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Escena de ‘Cul Kombat’, de la compañía Patrícia Pardo. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Chucho, experiencia estética de un domingo de teatro

Chucho, de Mafalda Bellido, bajo la dirección de Xavier Puchades
Intérpretes: Jordi Ballester y Mafalda Bellido
Sala Ultramar
C / Alzira, 9. Valencia
Del 1 al 18 de noviembre de 2018

Pocas veces obtiene uno la satisfacción que todas las propuestas estéticas al fin y al cabo pretenden, porque eso es lo que pretenden todos los creadores de propuestas estéticas: que el espectador sienta, durante la percepción misma de la obra (teatro, pintura, cine, danza), una satisfacción que deviene, no tanto del placer (más o menos equívoco) en sí mismo cuanto de sentir lo que sólo puede ser proporcionado por la expresión coherente de una verdad. En cualquier caso soy consciente de que se trata ésta de una afirmación difícil en la medida en que el relativismo ha hecho del lenguaje un revolutum que precisamente le ha venido de perlas a la Ideología Dominante del hoy.

Primero: el término satisfacción puede encontrarse relacionado con el placer pero también con el displacer, es decir, la satisfacción no necesariamente implica disfrute continuado (aunque podría haberlo y en mi caso lo hubo), sino una suerte de sensaciones contradictorias que son satisfactorias en la medida en la que responden a una verdad coherentemente expresada desde la propuesta estética. En realidad a esa coherencia le hemos llamado siempre Belleza, pero como bien sabemos este término es uno de los que lleva tiempo discriminado por sospechoso. Como el de verdad, inscrito en la misma frase inmediatamente anterior.

Mafalda Bellido en 'Chucho'. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Mafalda Bellido en ‘Chucho’. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Yo reivindico aquí, en la obra de teatro ‘Chucho’ (vista el pasado domingo [4 de noviembre] en un teatro alternativo y pequeño que suelo frecuentar), una belleza que se encontraría en la misma propuesta escénica y que responde a una verdad que siendo inevitablemente subjetiva ha sabido trascender esa nimiedad que es al fin y al cabo la subjetividad. Para eso ha estado siempre el arte, ¿no?, para que a través de expresiones inevitablemente subjetivas se alcance una verdad trascendida por la belleza, que para uno no es sino una forma de llamar a la adecuación oportuna entre el texto o contenido (voluntad) y su adecuación (forma) en la propuesta.

Así, ‘Chucho’ le ha proporcionado a uno una verdadera experiencia estética; la que se obtiene cuando todo cuadra: un texto inteligente, un tono interpretativo adecuado, un control de los tiempos mesurado, una escenografía casi inexistente (por innecesaria) y un montaje, en definitiva, en el que se ha hecho prevalecer una cierta sensatez. ¿Sensatez? Sí, sensatez, eso de lo que carecen la práctica totalidad de las barrocas propuestas estéticas que nos rodean por doquier desde hace ya unos años. Y no se trata de una defensa del minimalismo (Vs. Barroquismo), no, lo que en uno hay es más bien un rechazo contundente hacia todas esas producciones que se constituyen, organizan y proyectan para ideologizar al espectador, cada vez más adocenado precisamente por haber caído en la trampa del barroquismo ideologizador bienpensante.

‘Chucho’ se encuentra en otra dimensión debido, pues, a la verdad que hay en ella con independencia de su autoconsciencia, como sucede con toda verdadera obra de arte. Su sencillez no debe despistarnos y debemos agradecer el tono elegido en la interpretación que oscila hábilmente entre lo humorístico, lo cómico y lo dramático, pero sin abandonar nunca el aspecto humano que los personajes necesitan para poder suministrar pequeñas (las justas) identificaciones. Muchas de las obras de teatro que uno ha visto en los últimos años son insoportables por equivocar el tono de las interpretaciones respecto al texto concreto al que remiten, más allá de los propios textos que, en general, suelen adolecer de ingenuismos panfletarios. El auténtico mal del hoy, el de la ideologización sin arte ninguno.

Jordi Ballester y Mafalda Bellido en 'Chucho'. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Jordi Ballester y Mafalda Bellido en ‘Chucho’. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Alberto Adsuara

Viaje alrededor de la felicidad

L’alegría està ací dins, de La Família Política
Sala Ultramar
C / Alzira, 9. Valencia
Del jueves 16 al 26 de noviembre de 2017

¿Dónde se esconde la felicidad? Tres amigos (Sandra, Pau y Mertxe) vuelven en pleno mes de noviembre a una playa en la que fueron felices en el pasado. Los recuerdos se les agolpan, tal vez algo mitificados por un presente nada satisfactorio a nivel personal. De un kit de buceo comprado en un chino a un viaje en un barco alquilado sin carnet de patrón para dirigirlo. Sus vidas ya no son las de aquel inolvidable verano. ¿Se puede recuperar la alegría perdida simplemente volviendo a visitar aquellos lugares donde se fue feliz?

A estas preguntas intenta responder ‘L’alegría està ací dins’, de la compañía valenciana La Família Política (antes Lupa Teatre). La obra se estrena en la Sala Ultramar el jueves 16 de noviembre. Un viaje alrededor de la felicidad que reflexiona sobre si volvemos a hacer cosas porque nos hicieron sentir bien o porque otros nos dijeron que nos harían sentir bien, y en el que se repasan las ideas de felicidad de padres, tíos y amigos para ver que no se parecen en nada las unas a las otras.

La Família Política. Foto de Sandra Sasera por cortesía de la compañía.

La Família Política. Foto de Sandra Sasera por cortesía de la compañía.

‘L’alegría està ací dins’ no es una comedia aunque arranca sonrisas, ni tampoco un drama aunque provoca nudos en el estómago, simplemente es como la vida misma. Y por eso hay lugar para la verdad y para el dolor, para los likes en instagram y para el vacío que deja la muerte de un padre, para Juego de Tronos y para el Chile de Pinochet, para practicar yoga con posturas con nombre de postres y para el miedo al futuro, para el Che Guevara y para una vecina alcohólica que odiaba a su hija y le gritaba que iba a lanzarla por un barranco.

Sandra Sasera, Pau Gregori y Mertxe Aguilar son los actores que dan vida a los tres protagonistas con los que, además, comparten nombre. El texto y la dramaturgia son de Guadalupe Sáez. Y la dirección de la obra la comparten Kika Garcelán y el citado Pau Gregori. ‘L’alegría està ací dins’ es la primera producción con el nuevo nombre de La Família Política de la compañía conocida anteriormente como Lupa Teatre.

Coincidiendo con su estreno en la Sala Ultramar (donde estarán hasta el 26 de noviembre) la editorial valenciana Alupa publica el texto de la obra en una cuidada edición, como es costumbre en este sello, con una magnífica portada ilustrada a cargo del diseñador gráfico y pintor Raúl Colomer, Kolo.

Sobre La Família Política

La Família Política es el nuevo nombre de la compañía teatral Lupa Teatre. Y está formada por la dramaturga Guadalupe Sáez, la actriz y bailaora Sandra Sasera y el actor Pau Gregori. La elección no es nada casual porque, como indica el propio Pau, “eso es lo que somos entre nosotros, somos familia de verdad, tenemos un vínculo más allá del de ser amigos o compañeros de trabajo. Hacemos vida común y compartimos memoria y recuerdos”.

Han pasado siete años desde que nació Lupa Teatre. Fue en 2010 cuando estrenaron ‘L’inventor de xiquets’, en la Plaza de la Virgen de València, con la colaboración de Amnistía Internacional. Desde entonces, explica Guadalupe Sáez, “hemos crecido y evolucionado. Cuando empezamos como Lupa lo hicimos con un espectáculo familiar y de alguna manera quizás el nombre nos remitía a eso, ahora necesitábamos otra cosa, sentirnos identificados y La Familia Política nos identifica”.

La Família Política. Foto de Sandra Sasera por cortesía de la compañía.

La Família Política. Foto de Sandra Sasera por cortesía de la compañía.

Las salas de teatro exigen cambios en la normativa

Asociación de Empresas de Artes Escénicas del País Valenciano (AVETID)
Federación de Espacios Teatrales Independientes de la Comunidad Valenciana (FETI)
Solicitan una licencia específica para las salas de teatro
Jueves 1 de junio de 2017

Muchas de las salas de teatro privadas de la ciudad de València corren el peligro de ser cerradas debido a problemas con sus licencias de actividad. Algunas salas han recibido los primeros expedientes sancionadores y no podrían abrir sus puertas al público. Estos espacios congregan cada año más de 500.000 espectadores y dan visibilidad y trabajo a decenas de compañías y centenares de profesionales de artes escénicas valencianas y españolas.

Las salas privadas son: Teatro Zircó, Teatro Talía, Teatre Raval (Gandía), Teatro Flumen, Teatre Micalet, Sala Russafa, Sala Off-Teatro, Sala L’Horta, Sala La Carreta (Elx), Sala Carolina, Olympia Teatro, El Teatret, Sala Ultramar, Teatro Círculo, Carme Teatre y Espacio Inestable.

La Asociación de Empresas de Artes Escénicas del País Valenciano (AVETID) y la Federación de Espacios Teatrales Independientes de la Comunidad Valenciana (FETI) solicitan a la Generalitat Valenciana y al Ayuntamiento de Valencia una renovación de la regulación de las licencias de actividad de las salas de teatro y exigen que exista una licencia de actividad específica para salas de teatro de medio y pequeño aforo que contemplen las necesidades reales de este tipo de salas de exhibición.

Una de las salas valencianas afectadas por la actual normativa denunciada por AVetid y Feti.

Una de las salas valencianas afectadas por la actual normativa denunciada por Avetid y Feti.

El origen de la problemática data de 2008, cuando se publica una ordenanza sobre contaminación acústica que imposibilita la creación de espacios teatrales en la ciudad de València y las equipara con actividades de ocio nocturnos, incluyéndolos en el Grupo 1 de discotecas. Además, la Ley que contempla los teatros no hace distinción alguna entre los tamaños, aforos y capacidades, obligando a cumplir una serie de requisitos que lejos tienen que ver con la mayoría de teatros privados con los que cuenta la Comunidad Valenciana que son los pequeños o medianos.

Según la actual redacción de ordenanzas y leyes, la única vía legal para la regularización de esta parte del sector cultural valenciano es convertirlos en “salas de conferencias, cafés o salas polivalentes”. AVETID y FETI critican el tener que hacer uso de eufemismos y reclaman que las licencias de actividad reciban el nombre de lo que son, Teatros.

Departamentos del Ayuntamiento de València y de la Generalitat Valenciana implicados en la renovación de la normativa que se solicita son conocedores del problema y muestran voluntad de trabajar en ello. Sin embargo, debido a la gravedad del asunto y la urgencia que requiere, AVETID y FETI, solicitan a los máximos representantes de ambas instituciones una resolución inmediata de la problemática.

Existen ejemplos de buenas prácticas en cuestión de renovación de regulación de actividades de salas de teatro en ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla. Estos municipios han reconocido la importancia de la existencia de estos espacios de cultura por la incidencia positiva que tienen en sus ciudadanos. AVETID y FETI confían en que los gobernantes de València y de la Comunidad Valenciana se sumen también a este cambio de normativa.

Una de las salas integradas en Avetid.

Una de las salas valencianas afectadas por la actual normativa denunciada por Avetid y Feti.

Los ‘Miedos’ de Russafa Escènica

Russafa Escènica
Festival de Artes Escénicas de Valencia
Del 15 al 25 de septiembre de 2016

El festival de artes escénicas de Valencia, Russafa Escènica, acaba de hacer pública la programación de su sexta edición, que se desarrollará entre el 15 y el 25 de septiembre en el barrio de Ruzafa y que llevará como lema conductor de todas sus propuestas ‘Miedos’.

En total son veintitrés las piezas escénicas que componen su programación, una cifra que ha ido menguando en las dos últimas ediciones. Según Jerónimo Cornelles, director artístico del festival, esto se debe a que “la singularidad de Russafa Escènica es, precisamente, la posibilidad de poder verlo todo por la duración de las propuestas y por lo reducido de sus precios. No queremos hacer una programación inabarcable y que el público se quede con la sensación de haberse perdido algo”.

Así, el cartel queda dividido en quince Viveros (espectáculos de 25 minutos de duración en espacios privados para un aforo de entre 25 y 35 espectadores), siete Bosques (piezas de una hora de duración aproximadamente en espacios privados con una aforo de entre 40 y 90 personas) y el Invernadero (producción propia del festival surgida tras un taller de creación e investigación con alumnos de escuelas de interpretación valencianas).

Anestesia, espectáculo de Viviseccionados la compañía que participa en Russafa Escènica.

Anestesia, espectáculo de Viviseccionados, compañía que participa en Russafa Escènica 2016.

Un cambio destacable respecto a ediciones anteriores es la cantidad de propuestas que ha recibido la organización del festival de compañías nacionales e internacionales residentes fuera de la Comunidad Valenciana con lo que, por primera vez, la programación incluirá una compañía madrileña, Viviseccionados –que participaron en 2015 en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro-  y una mallorquina, Christina Gavel i En Blanch, cuyo trabajo presentarán en el Edinburgh International Festival. Cornelles muestra su satisfacción por lo que supone “un importante avance para el festival, en términos de expansión y de calidad. Es emocionante ver cómo compañías de otras ciudades conocen el festival, quieren participar en él y experimentar con la forma de trabajar aquí”.

En cuanto a los formatos, repiten teatro textual, danza, títeres, performance, circo y música en directo, entre otros, y se incorporan propuestas adaptadas para personas con discapacidad visual como una de las grandes novedades. En términos generales, se ha apostado por un importante número de propuestas en valenciano y se ha abierto la programación a la incorporación del inglés.

Halloween Party, de Triangle Teatre. Russafa Escènica 2016

Halloween Party, de Triangle Teatre, en Russafa Escènica 2016

Por otra parte, los espacios de representación tanto de Viveros como Bosques se seguirán realizando en espacios no convencionales y privados del barrio como talleres, galerías, un estudio de coworking, un centro de educación infantil, una floristería, etc. Y, como sorpresa de esta edición, uno de los Bosques, Halloween Party de Triangle Teatre se desarrollará en el patio del Colegio Público de la calle Puerto Rico en Ruzafa.

Entre los nombres de los profesionales más destacados se encuentran Alejandro Tortajada acompañado por actores de la talla de Laura Sanchis y Pau Gregori; José Zamit, director artístico de la Sala Ultramar; la compañía Els Indecents con un Bosque escrito y dirigido por Isabel Martí i Miquel Viñoles; Toni Aparisi, recientemente galardonado en los premios Max por Pinoxxio, como coreógrafo -junto a Elena Zavala- y Sergio Villanueva, director del largometraje Los comensales, film ganador del premio del público de la sección Zonazine en el último Festival de Cine de Málaga.

Como ya desveló el festival hace unos días, el proyecto Invernadero, se pone en marcha por cuarta vez consecutiva dentro del marco del festival y va destinado a los alumnos de interpretación en cualquiera de las escuelas y academias oficiales de arte dramático de la ciudad de Valencia y a los que finalicen próximamente cursos de formación no reglados en interpretación.

Cartel de 'Los hijos de Verónica', de Jerónimo Cornelles. Russafa Escénica 2016

Cartel de ‘Hijos de Verónica’, de Jerónimo Cornelles. Russafa Escénica 2016

En esta ocasión es el propio Jerónimo Cornelles quien dirigirá esta propuesta colaborativa con el espectáculo Hijos de Verónica [generación del miedo] secuela de la obra Construyendo a Verónica, estrenado en 2006 dentro del marco del Festival VEO, al que se le adjudica la co-producción junto a la compañía valenciana Bramant Teatre y que fue nominado a los Premios Max 2007 en la categoría de Mejor Espectáculo Nacional.

Los textos los firman Paula Llorens, Mafalda Bellido Monterde, Iaia Cardenas, Amparo Vayá, Anna Albadalejo y Guadalupe Sáez. Las actrices que participarán junto a los estudiantes seleccionados son María Poquet, Laura Useleti y María Minaya y, como coach vocal, colaborará María José Peris. Por su parte, María José Mora será, un año más, la responsable de la coordinación del Invernadero. Un elenco de mujeres que, junto a Cornelles, se han unido para dar vida a un proyecto singular y pionero en la Comunidad Valenciana.

Así, la programación del festival queda cerrada a falta de desvelar las actividades paralelas, el otro pilar del festival de teatro de las artes escénicas de otoño Russafa Escènica.

Cartel del festival Russafa Escènica 2016.

Cartel del festival Russafa Escènica 2016.

 

Viaje al fondo de la mente

El gran Arco, de Eva Zapico
Sala Ultramar
C / Alzira, 9. Valencia
Del 21 al 24 de abril, 2016, a las 20.00h

‘El gran Arco’ es un laberinto mental, un viaje al inconsciente, una aventura a lo más profundo de nuestro cerebro. Eva Zapico y Ángel Figols se vuelven a reunir sobre las tablas para poner en marcha el engranaje de una pieza que les valió los premios de la AAPV a Mejor actriz y Mejor actor en 2014. Un reconocimiento de la profesión valenciana para un trabajo delicado y preciso que nos presenta el desarrollo de la neurosis mental en la relación de una mujer con su terapeuta.

“Como creadora Eva Zapico es uno de los grandes referentes que tenemos actualmente en el panorama teatral y es una lástima que este montaje no se haya visto más en las salas, por eso queríamos reponerlo”, indican desde Ultramar. Y añaden: “Rescatar piezas que han sido importantes en esta ciudad en los últimos tiempos y recordarlas es un trabajo que nos gustaría empezar a desarrollar, una especie de ciclo de grandes clásicos pero con piezas de creadores de aquí y de ahora”.

Cartel de 'El gran Arco', de Eva Zapico. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Cartel de ‘El gran Arco’, de Eva Zapico. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

‘El gran Arco’, que podrá verse del 21 al 24 de abril (20.00h), utiliza como motor la obra de Louise Bourgeois, las teorías psicoanalíticas de C.G. Jung y Las Cárceles de Piranesi. Un juego en el que las relaciones entre los personajes y la realidad se difuminan trasladando el trastorno mental a un espectador que no es capaz de reconocer qué hay de verdad y de imaginado en lo que sucede ante sus ojos.

A partir del estudio de la histeria como enfermedad nerviosa, considerada durante mucho tiempo como un rasgo propio de mujeres malvadas al servicio del diablo, el montaje muestra el desarrollo de la neurosis mental en la relación de una mujer con su terapeuta.

'El gran Arco', de Eva Zapico. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

‘El gran Arco’, de Eva Zapico. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

 

Combate cuerpo a cuerpo en Ultramar

Cul Kombat
Sala Ultramar
C / Alzira, 9. Valencia
Del 4 al 6 de marzo y del 10 al 13 de marzo de 2016, a las 20.00h

Cul Kombat habla del género, de los cuerpos y de los sexos. Una auténtica declaración de intenciones en el que la compañía Patrícia Pardo nos presenta un trabajo donde el humor consigue cuestionar la falta de derechos sobre el cuerpo, sobre lo físico, sobre el individuo (derechos sexuales, reproductivos, de información, de autocontrol, de libre circulación …) en un mundo globalizado basado en la desigualdad.

“La publicidad del sistema heteropatriarcal y la propaganda de los gobiernos humanizan la idea del ciudadano y parecen salvaguardar la idea de humanos libres y cuidados. Pero el proceso publicitario, las leyes de los gobiernos y la tradición patriarcal cosifican, maltratan, violentan y controlan el cuerpo del ciudadano, especialmente de la ciudadana”, explica Patricia Pardo. Después de un año intenso de gira nacional e internacional (Hungría, Portugal, México, Islandia…) con la obra El fandango de Marx, estrenado en octubre 2014, Patricia nos acerca un nuevo trabajo donde el clown y el circo-metáfora son de nuevo protagonistas.

Cartel promocional de 'Cul Kombat'. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Cartel promocional de ‘Cul Kombat’. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

La Compañía de Teatro y Circo Patrícia Pardo nace en 2007 y asume el nombre de su directora, dramaturga e intérprete. Sus creaciones siempre desarrollan un trabajo de investigación sobre la coexistencia entre la expresión circense convencional, la existente, y el lenguaje escénico contemporáneo.

Desde la Sala Ultramar, recuerdan además que, en este caso, Cul Kombat cuenta con una autoría doble: “Patrícia Pardo y Guadalupe Sáez, de Lupa Companyia de Teatre, han escrito conjuntamente el texto de esta pieza más que necesaria, que además cuenta en escena con Eva Zapico, otra creadora sobredamente conocida.”

Cul Kombat podrá verse durante dos semanas coincidiendo con la semana de la mujer, del 4 al 6 de marzo a las 20.00 horas y del 10 al 13 de marzo a la misma hora.  Además, la compañía realizará una función extra para institutos el día 11 de marzo a las 10.00 horas.

Escena de Cul Kombat, de Patricia Pardo cía.

Escena de Cul Kombat. Sala Ultramar de Valencia.

 

Cuatro mujeres supervivientes

La sal que ens ha partit, de la compañía Fil d’Arena
Sala Ultramar
C / Alzira, 9. Valencia
Jueves 11, viernes 12 y sábado 13 de febrero, 2016, a las 20.00h

Diez paneles de policarbonato soportan a la vez que son soportados, transforman el espacio y generan imágenes evocadoras. Sobre ellos y debajo de ellos, cuatro mujeres pelean por sobrevivir. Un espectáculo potente con imágenes evocadoras que une teatro, danza y escenografía practicable.

Desde la sala recuerdan que este trabajo es otra forma de mostrar una creación que se asienta en la voz autorial. “Son muchas la compañías de danza que trabajan desde este prisma y en Ultramar queremos mostrar estos trabajos porque sabemos que el público va a salir encantado con lo que ha visto”.

La sal que ens ha partit. Fotografía de Brais Rouco por cortesía de Sala Ultramar.

La sal que ens ha partit. Fotografía de Brais Rouco por cortesía de Sala Ultramar.

La sal que ens ha partit, de la compañía Fil d’Arena, podrá verse en tres únicas funciones, los días 11, 12 y 13 de febrero a las 20 horas. Las entradas tienen un precio general de 10 euros y y pueden conseguirse a través de la página web de la sala, en el apartado reservas (www.salaultramar.com/reservas) y en los canales de venta de  www.atrapalo.com

Además, la sala mantiene para este fin de semana los descuentos habituales para alumnos de las escuelas de arte dramático y de la Universidad de Valencia. “También continuamos con la promoción de descuentos del 20% sobre el precio de las entradas para aquellos que acudan con una entrada del Teatre Micalet a taquilla, queremos hacer público y público del barrio”, comentan desde Ultramar. Todos los descuentos pueden consultarse en la web de la sala www.salaultramar.com o directamente en taquilla.

Fotografía de Brais Rouco por cortesía de Sala Ultramar.

La sal que ens ha partit. Fotografía de Brais Rouco por cortesía de Sala Ultramar.

 

Las dos Españas de Wichita Co

A España no la va a conocer ni la madre que la parió
Sala Ultramar
C / Alzira, 9. Valencia
Del 5 al 7 de febrero de 2016, a las 20.00h

Wichita Co. presenta en la Sala Ultramar su último trabajo A España no la va a conocer ni la madre que la parió. La pieza, estrenada en el Festival Russafa Escènica, regresa a los escenarios valencianos con tres únicas funciones en la Sala Ultramar. El trabajo de esta joven compañía valenciana podrá verse de viernes a domingo, del 5 al 7 de febrero, a las 20 horas.

«Wichita Co. estrenaba en nuestra sala su primer trabajo y desde Ultramar nos gusta que los jóvenes creadores puedan contar con nuestro escenario para mostrar sus trabajos, es una apuesta por la autoría y la continuidad de las nuevas dramaturgias”, comentan desde la sala.

La pieza es un recorrido por dos momentos históricos: 1982 y 2018. Un trabajo de marcado carácter actoral que cuenta entre su elenco con el premio a mejor actor, Bruno Tamarit, a mejor actriz, Silvia Valero, y la premio crisálide Lara Salvador. Todos ellos recibían el premio por su trabajo en la anterior producción de esta compañía Nosotros no nos mataremos con pistolas.

Cartel de la obra 'A España no la va a conocer ni la madre que la parió'. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Cartel de la obra ‘A España no la va a conocer ni la madre que la parió’. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

La célebre frase que Alfonso Guerra pronunció al final de la Transición da título a esta obra, planteada en torno a dos generaciones de jóvenes en una familia española de izquierdas. En la primera parte, los hermanos Nadia e Iván se reúnen en la casa familiar la noche de aquel octubre de 1982 en la que Felipe ganaría las elecciones por amplia mayoría. Acompañados de sus parejas, deberán decidir qué hacer con su madre, una mujer que ha dedicado su vida a la causa comunista y que, viendo fracasar su proyecto, parece haber perdido la cabeza. ¿Qué lugar reservará a sus padres un país entregado al futuro y a la celebración?

Los hijos de aquellos jóvenes protagonizan la segunda parte de A España…, esta vez en el año 2018 y en un nuevo contexto de renovación política. La abuela ya ha fallecido y una nueva hornada de treintañeros -cuatro primos- se cita en la casa abandonada. De nuevo deberá dilucidarse el destino de ese espacio, repleto de simbolismo y memoria, pero de dudoso encaje en el presente. Quizá los viejos ideales puedan arrojar luz sobre las inconsistentes vidas de los protagonistas.

A España no la va a conocer ni la madre que ni la parió. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

A España no la va a conocer ni la madre que ni la parió. Imagen cortesía de Sala Ultramar.