Tic-Tac, la hora del teatro valenciano

Tic-Tac, de Carles Alberola, Pasqual Alapont y Rodolf Sirera
Teatro Principal
C / Barcas, 15. Valencia
Hasta el 20 de enero de 2019

Es un texto escrito a seis manos, entre los dramaturgos Carles Alberola, Pasqual Alapont y Rodolf Sirera. Un texto cuyo título Tic-Tac se ha convertido en metáfora de lo que el Institut Valencià de Cultura (IVC) y la Diputación de Valencia pretenden que sea el teatro público en la Comunidad Valenciana. “Es un ejemplo de producción pública, pero no debería ser el único ejemplo”, resaltó Sirera. “No como un espectáculo aislado, sino como proyecto cultural que se ha de completar en los próximos años”, recalcó, proponiendo como bases de ese teatro público “repertorio, repertorio y repertorio”, además de obras “de gran producción y de autores contemporáneos”.

Rodolf Sirera expuso esas líneas como profesional del sector teatral al que las instituciones públicas, dijo, “debería consultar”, para confeccionar ese futuro plan de las artes escénicas. Ahí quedó eso. Enseguida reaccionó Rosa Pérez Garijo, diputada de Cultura, para decir: “Soy una intrusa y, por tanto, hay que escuchar a los profesionales. Y eso es lo que estamos haciendo”, señalando a Josep Policarpo, al frente del Teatro Escalante de la Diputación. Abel Guarinos, director del IVC, reconoció también que esa era la línea: “A grandes líneas, será lo que ha dicho Rodolf [Sirera]”.

Responsables del espectáculo Tic-Tac durante su presentación  en el Teatro Principal de Valencia. Imagen cortesía del Institut Valencià de Cultura.

Responsables del espectáculo Tic-Tac durante su presentación en el Teatro Principal de Valencia. Imagen cortesía del Institut Valencià de Cultura.

Todo ello en el marco de la presentación del reestreno de Tic-Tac en el Teatro Principal de Valencia, cuyo ejemplo viene a marcar la hora de ese impulso de la escena pública valenciana, al ser “el musical más visto de la historia del teatro público valenciano, que si bien no se remonta a las cuevas prehistóricas, lo cierto es que ha gozado del favor del público”. No solo eso, sino que también ha recibido el favor del sector al recibir, entre otros galardones, el de Mejor Espectáculo Musical en los Premios Max. La creación “100% valenciana” ha costado a las arcas públicas 270.000 euros.

Noèlia Pérez, que junto a Josep Zapater ha firmado la banda sonora de Tic-Tac, se congratuló del éxito del espectáculo, subrayando igualmente lo que todavía faltaba por hacer para culminar tan triunfal recorrido: “Hay que exportarlo”. “Como los caquis”, añadió Zapater. Pasqual Alapont salió al quite para completar la reflexión: “Esperemos que la exportación sea mejor que la de los caquis, porque la agricultura no está para echar cohetes”. Y ya más en serio explicó que, a pesar del éxito, “el teatro trabaja para un solo espectador”, señalando cómo “a partir de la ficción, que no alienación, la obra es la vacuna que nos hace vivir”.

Tic-Tac. Imagen cortesía del Institut Valencià de Cultura.

Tic-Tac. Imagen cortesía del Institut Valencià de Cultura.

¿Cuáles son los ingredientes de esa vacuna? “Es un texto interesante de contenido y de forma”, destacó Guarinos. “Tiene la magia del teatro y de la ficción”, resaltó Noèlia Pérez, que también avanzó algunos de los cambios introducidos en el espectáculo que después del Principal de Valencia irá al de Castellón: “”El deber de un artista es que si crees que hay algo a mejorar tienes que hacerlo. Y cuando los profesionales que protagonizan el espectáculo crecen has de ir a la par, de ahí que hayamos dado más contundencia al número final, porque nos lo pedía”.

¿Y por qué Tic-Tac? Guarinos desveló que al principio se barajó la posibilidad de otro título: “Mai no caminaràs sol”. Alapont explicó que los títulos se suelen poner in extremis “por la presión del productor”. Y, tras la ironía, señaló que el título era perfecto porque simbolizaba el espíritu del espectáculo: “Está la redención [entre un padre y un hijo] y la urgencia por parte del protagonista principal de aprobar cierta asignatura sentimental. Es bonita metáfora de la urgencia para vivir y ser felices”. Porque Tic-Tac, como apuntan sus responsables, “es un musical sobre la necesidad de la ficción en nuestra vida, aquel territorio mágico donde los sueños se hacen realidad”.

Un total de 14 intérpretes, entre los que están los propios Carles Alberola, Noèlia Pérez y Josep Zapater, llevan a cabo tan difícil misión. Detrás de ellos, un amplio equipo técnico sostiene la tramoya de un espectáculo que estará en el Principal más de un mes. “Cinco semanas en un teatro es una locura, pero es una sana locura”, subrayó Guarinos, quien emocionado con la obra musical (“la he podido escuchar en el coche y he llorado de emoción”) sentenció: “Está a la altura de cualquier musical de Madrid o de Broadway”.

Escena de Tic-Tac. Imagen cortesía del Institut Valencià de Cultura.

Escena de Tic-Tac. Imagen cortesía del Institut Valencià de Cultura.

Salva Torres

Un Trío de dificultades

Trio, de Rodolf Sirera
Teatre Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el 26 de febrero de 2017

Rodolf Sirera lleva 25 años dedicándose a la televisión (“que es donde me han reclamado, cosa que no sucede en el teatro”) y ahora, tras larga travesía en el audiovisual, vuelve al que verdaderamente es su oficio. Un oficio al que retrata con crudeza en Trío, espectáculo dirigido por Rebeca Valls con el que regresa al Rialto después de 22 años fuera de Valencia. Una vuelta agridulce: “Me va a costar mucho reconciliarme con el teatro”. Lo hará porque, como apuntó Sirera, la muerte de su hermano Josep Lluís, hace poco más de un año, “me ha creado la obligación moral de acabar un proyecto iniciado con él”.

Hasta que tal cosa suceda, Trío es ya la mejor manera de continuar con El veneno del teatro que él mismo inyectó a la profesión hace unos años. “Rodolf dejó de escribir por falta de consideración aquí, en su ciudad, mientras lo valoran en televisión, de manera que su verdadero oficio queda como un fantasma al que te quieres dedicar y no puedes”, señaló Valls, encargada de dirigir, junto a Edison Valls, al trío de actores protagonistas: Diego Braguinsky, Vanessa Cano y Héctor Fuster. Esa frustración atraviesa la obra, siendo consustancial al propio oficio de actor.

Héctor Fuster y Vanessa Cano en Trio. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Héctor Fuster y Vanessa Cano en Trio. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

“La obra va sobre nuestro oficio y la desgracia de nuestro oficio”, indicó Valls. Así que empieza como comedia (“es comercial en ese sentido”), pero va inclinándose del lado del drama, “del amateurismo al que hemos llegado y que en muchos casos te obliga a ser camarero por la mañana y actor de noche”. El último informe de la Fundación Aisge ya advertía que el 70% de los actores de la Comunidad Valenciana vivía en el umbral de la pobreza. Y a pesar de todo ahí siguen: “Son como monjes que han hecho votos y no pueden renunciar a ello”, señaló irónico Sirera.

Braguinsky lamentó la falta de faena como fuente de esa frustración que destila Trío y de la que da cuenta Rodolf Sirera: “Es un cirujano de lo que pasa no sólo aquí, sino también en Madrid y otras ciudades”, subrayó el actor que encarna a una de las tres generaciones representadas en la obra. (“Óscar [papel representado por Braguinsky] es la generación mayor que ha perdido todos los trenes y aún así continúa amando este oficio; David [Héctor Fuster] es un actor al que se le está ‘pasando el arroz’ y tiene la oportunidad de trabajar en televisión, lo cual le obliga a hacer concesiones, y Michy [Vanessa Cano] es un personaje odioso, arribista y trepa que tiene para triunfar que comerse muchos marrones”, describió Sirera.

Aunque Trío se centra en el oficio de ser actor, “va mucho más allá”, advirtió Valls: “Es un viaje emocional, una viaje interno, que te va llegando al alma; habla de la supervivencia, de la soledad y de la lucha a pesar de todo”. Como aseguró Cano, el espectador verá “momentos de amor duro y muy chungo”, donde se ve a los actores queriéndose y odiándose sobre un escenario” y donde se verá igualmente cómo “el sálvese quien pueda lo tenemos en la sangre”. Para la actriz, todos “tenemos una parte cruel, egoísta y nos da pudor decir que la tenemos”.

Diego Braguinsky (izda) y Héctor Fuster en 'Trio'. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Diego Braguinsky (izda) y Héctor Fuster en ‘Trio’. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Rodolf Sirera deja de lado ese pudor para mostrar las vergüenzas de unos personajes que guardan relación con El verí del teatre. “Hay un hilo conductor y es que a los actores les gustaría hacer El verí y el autor no quiere”. De nuevo la frustración recorriendo un texto del que el profesor Juan Vicente Martínez Luciano dice: “Refleja la situación por la que pasan muchos actores que, en el mejor de los casos, compatibilizan el teatro con las series de televisión y las diferentes vicisitudes que se generan alrededor de esa inseguridad laboral”. Sirera afirmó que Trío tenía “uno de los finales más tristes que yo haya escrito”.

Sin embargo, hay alguna que otra rendija de luz: “Tenemos la intención de que Teatre del Pobla Valencià produzca una obra de Sirera”, avanzó Abel Guarinos, director de CulturArts. Como apuntó Braguinsky, en el fondo “el motor de esta función es el amor de Rodolf por el teatro, unas veces correspondido y otras no”. Amor que el autor extendió al proyecto inacabado junto a su hermano y que versa sobre una trilogía de tipo histórico, centrada tanto en la Resistencia francesa después de la II Guerra Mundial (“entonces todos eran de la Resistencia, igual que aquí todos eran antifranquistas”) como en lo ocurrido en Dinamarca durante la ocupación alemana: “¿Qué debe hacer un intelectual, guardar la cultura como un cofré?, se interrogó Sirera, a vueltas siempre con su oficio.

Vanessa Cano y Diego Braguinsky en 'Trio'. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Vanessa Cano y Diego Braguinsky en ‘Trio’. Imagen cortesía de Teatre Rialto.

Salva Torres

Ya es verano con Serenates

Serenates
Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Del 24 de junio al 6 de julio de 2016

El festival ‘Serenates, que desde 1984 llevan coproduciendo la Universitat de València y la Subdirección de Música de CulturArts, este año con un presupuesto superior a los 50.000€, incorpora su programación a la Feria de Julio. Es la primera vez que tal cosa sucede, de manera que, como dijo el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, “la Feria de Julio se anticipa a junio gracias a Serenates”. Esto es fruto del cambio de política cultural subrayado por el regidor de Cultura Festiva, Pere Fuset: “Antes se contraprogramaba y ahora colaboramos”.

Esa es la principal novedad del Festival Serenates, a la que Ariño agregó el incremento de las actuaciones: un total de 15 frente a las 11 de la pasada edición, lo cual supone la participación de 739 intérpretes, en su mayoría valencianos (644). Porque Serenates nació precisamente para eso: para la promoción de “la música y los músicos predominantemente valencianos, como muestra de nuestro patrimonio cultural”, resaltó el vicerrector de Cultura.

A su lado asentían, Carmen Amoraga, directora general de Cultura y Patrimonio, Glòria Tello, presidente del Palau de la Música, Ramón Alcón, presidente de la Fundación Bancaixa y Ramón Reche, director regional de Valencia del Banco Sabadell, estos dos últimos colaboradores convencidos de la importancia del Festival Serenates: “Apostamos por él desde el primer día”, señaló Alcón; “el festival genera un retorno fantástico”, abundó Reche.

Esa inclusión de Serenates en la programación de la Feria de Julio coincide a su vez con dos aniversarios: los 25 años de Assaig (Grup de Teatre de la Universitat de València) y los 20 de la Orquesta de Valencia. Del primero se representará París, años 60, con un texto inédito de Rodolf y Josep Lluís Sirera, este último recientemente fallecido. Todo un lujo en la programación que, como precisó Glòria Tello, es “un lujo accesible y este es un dato muy importante”.

Jordi Savall, en Serenates de la Universitat de Valéncia y CulturArts.

Jordi Savall, en Serenates de la Universitat de Valéncia y CulturArts.

Como es un lujo contar con Jordi Savall, virtuoso de la viola de gamba, que interpretará La reveuse con obras de Marin Marais y de Sainte-Colombe el día 5 de julio. A Savall todavía se le recuerda, además de por su inigualable trabajo, por haber rechazado el Premio Nacional de Música en 2014 como crítica al “desinterés por la cultura del Partido Popular”. Nada que ver con la actitud del nuevo gobierno: “El año pasado se molestaba y en este colaboramos”, reiteró Fuset.

Silvia Pérez Cruz, en concierto. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

Silvia Pérez Cruz, en concierto. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

Serenates arrancará el 25 de junio con otro lujo más: la actuación de Silvia Pérez Cruz, junto a Javier Colina, Marc Miralta y Albert Sanz, que presentarán ‘En la imaginación”, premio al mejor álbum de jazz de la música independiente. A Pérez Cruz también se la recuerda por el Goya debido al tema musical de Blancanieves, de Pablo Berger, galardón que recibió tras una accidentada entregada a manos de Adriana Ugarte y Carles Santos. Capella de Ministrers, todo un clásico de Serenates, actuará el 26 de junio, día de las elecciones.

Un viejo anhelo de Antonio Ariño se ha hecho realidad este año, con la ampliación de los conciertos a la Plaza del Patriarca. El primero de ellos, además, de singular interés: protagonizado por los Tornejants y la Muixeranga de Algemesí, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 2011, cuyo espectáculo de danza y música empezará en el claustro de La Nau y se desplazará hasta la plaza el día 8 de julio. Allí mismo actuarán Urbalia Rurana y La Romàntica del Saladar, un día después, y Pep el Botifarra junto a la Joven Banda Sinfónica de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana (10 de julio).

Serenates, a punto de cumplir sus 30 años, vuelve a su cita anual “con más actuaciones que nunca, unido por primera vez a la Feria de Julio, abierto a todos los géneros musicales, desde el Renacimiento a nuestros días, y con una programación marcada por el eclecticismo”, concluyó Ariño. Y todos los espectáculos a tan sólo 3€, salvo los de la Plaza del Patriarca que serán gratuitos. Un lujo, pues, accesible.

Silvia Pérez Cruz, en concierto. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

Silvia Pérez Cruz, en concierto. Serenates de la Universitat de València y CulturArts.

Salva Torres

Fallece Josep Lluís Sirera, un referente del teatro

Jose Lluís Sirera fallece en Valencia
Martes 8 de diciembre de 2015

El ex vicerrector de Cultura de la Universitat de València y autor teatral, Josep Lluís Sirera, ha fallecido este martes 8 de diciembre en Valencia por complicaciones de una enfermedad que arrastraba el último mes, según ha informado la institución académica en un comunicado.

Sirera, de 61 años, era catedrático jubilado de Literatura Española, así como un prestigioso autor y adaptador de textos de teatro. La capilla ardiente será instalada este martes en el Tanatorio de Valencia, y el entierro será a las 15.45 horas del miércoles.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2104. Fotografía: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2104. Fotografía: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera se había jubilado recientemente como catedrático del Departamento de Filología Española de la Universitat de València. Había sido vicedecano de la Facultad de Filología (1986-1987), decano del mismo centro (1987-1989), director del Departamento de Filología Española (1992-1995), director del Servicio de Bibliotecas y Documentación de la UV (2002-2006), y vicerrector de Cultura desde 2010 a marzo de 2011. Algunos de sus textos teatrales han sido estrenados por el Aula de Teatre de la Universitat de València en los últimos años.

En marzo del pasado año, Sirera participó en uno de los Desayunos Makma en Lotelito, compartiendo animada conversación con Toni Benavent, gestor cultural y gerente de Albena Teatre, y Mariángeles Fayos, responsable del Teatro Olympia, en torno a los problemas que aquejaban al sector teatral, con motivo del Día Mundial del Teatro. A continuación reproducimos algunas de sus interesantes reflexiones. ¡Descanse en paz¡

Josep Lluís Sirera, en el centro, junto a Mariángeles Fayos y Toni Benavent, en el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Foto: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera, en el centro, junto a Mariángeles Fayos y Toni Benavent, en el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Foto: Gala Font de Mora.

Desayuno MAKMA en Lotelito el 26 de marzo de 2014

Josep Lluís Sirera, en relación con la época de bonanza económica, previa a la crisis posterior que estalló en 2007, dijo que “la gran trampa fue pensar que había dinero para todo”. Y se preguntó : “¿Qué queda de la Bienal o de la Ciudad de Teatro?”. “Que se utilizara el Puente Rialto de Venecia para promocionar la Bienal de Valencia es un chiste”, apostilló Sirera.

“Ha habido miedo por parte del sector teatral”, sostuvo en otro momento de la conversación, poniendo como ejemplo el caso de la Fórmula 1: “La única voz pública que se manifestó en contra fue el director del Instituto de Robótica de la Universidad de Valencia”. Y siguiendo con el despilfarro público afirmó: “¿Por qué no se hacen responsables los políticos con su patrimonio personal de los errores que cometen?”. “Se está recortando muy mal”, advirtió Sirera, que aludió a otra demanda del sector:

“La sociedad valenciana necesita un Consejo de las Artes”, considerando “insuficientes” los consejos sectoriales. Demanda que pasaba por crear “un Consejo como el existente en la mayoría de países, con representantes de todos los sectores culturales y presupuestos globales”. Y en esto incluyó a las universidades.

Aludió igualmente a la necesidad de cambiar la “falta de empatía, ineficiencia e ignorancia” pública. “El sector del teatro es muy frágil, frente al audiovisual o las artes plásticas, porque los montajes son efímeros, tienen su fecha de caducidad”, explicó. Del público que acude a los teatros, Sirera dijo que “cuesta mucho crear y es fácil de destruir”. “Es un problema de formación y de gusto; si ves cinco espectáculos buenos, te permite luego ser exigente”, concluyó.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Fotografía: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Fotografía: Gala Font de Mora.

 

Assaig, 25 años de teatro universitario

Assaig, Grup de Teatre de la Universitat de València
Celebración por sus 25 años

Arrancó en 1991 con Bloody Mary Show, de Rodolf Sirera, bajo la dirección de Pep Sanchis. Y desde entonces Assaig, el Grup de Teatre de la Universitat de València, ha montado 33 espectáculos con alumnos universitarios, principalmente de letras (mayoritariamente de las diversas Filologías) y muy raramente de ciencias. Ese carácter estable y la oficialidad que le otorga su dependencia de la Universitat, confiere a Assaig una peculiaridad y singularidad dentro de la escena universitaria española.

Assaig cumple 25 años. Imagen cortesía de La Nau.

Foto de grupo en la Sala Matilde Salvador por los 25 años de Assaig. Imagen cortesía del Grup de Teatre de la Universitat de València.

El vicerrector de Cultura Antonio Ariño destacó igualmente su contribución “a la normalización lingüística”, dado que todos los espectáculos se representan en valenciano, así como su carácter formativo para muchos estudiantes de la comunidad universitaria. Su extenso legado se recoge en un libro de 375 páginas, en el que han participado más de 70 personas y que fue presentado ayer en la Sala Matilde Salvador de La Nau, junto a una selecta representación de cuantos han contribuido a tamaña efemérides.

Per Sant Lluch.

Per Sant Lluch, de Josep Lluís Sirera. Imagen cortesía de Assaig.

Para celebrar el cuarto de siglo de Assaig, está prevista la reposición de algunos de los espectáculos más emblemáticos, empezando con Per Sant Lluc, de Josep Lluís Sirera, y más adelante con El dia que Bertolt Brecht va morir a Finlàndia, de Josep Lluís y Rodolf Sirera, Les dones de Sade, versión libre de Madame Sade de Mishima, y Parelles de fet, de fet parelles, de Carles Pons. Pep Sanchis, director el grupo teatral desde sus inicios, resaltó la importancia de tener una formación teatral estable para los alumnos universitarios en Valencia, subrayando la singularidad de que, a pesar de no ser una escuela, “salen muchos actores y muy bien preparados”.

Assaig ha representado textos de autores célebres del panorama nacional e internacional como William Shakespeare, Homero, Yukio Mishima o Tirso de Molina, junto a ilustres de la Comunidad Valencia y Cataluña como Joanot Martorell, Max Aub, Joan Brossa, Quim Monzó, Sergi Belbel o los ya mencionados Rodolf y Josep Lluís Sirera, a los que han dado vida actores y dramaturgos como Jorge Picó, Juanjo Prats, Juan Vicente Martínez Luciano, Antoni Tordera, Ana Conca o Maria Josep Peris.

Laura Monrós, nueva directora del Aula de Teatre de la Universitat de València, destacó dentro de esa programación de reposiciones las varias sesiones de Teatro Fórum que tendrán lugar con motivo de esos 25 años. “En ellas participarán  autores, directores, actores y traductores de las obras, moderadas por nombres relevantes de la escena valenciana”, explicó Monrós. El Centre de Documentació de Música i Arts Escèniques de CulturArts cederá la grabación de una de sus producciones para esos debates.

La Universidad Complutense de Madrid, como recordó una de las participantes en el acto de presentación del libro conmemorativo, no tiene grupo universitario oficial, a pesar del trabajo realizado igualmente durante años en esta área de formación teatral. Assaig ha obtenido además los premios Micalet de Teatres de la Generalitat Valenciana a la producción no profesional en 2000, y el primer premio en el XVII Concurso Villa de Mislata al mejor espectáculo en 1998 y 2007 por Les dones de Sade y Per Sant Lluc, dos de las obras ahora repuestas.

Assaig.

El dia que Bertolt Brecht va morir a Finlàndia, de Josep Lluís y Rodolf Sirera. Imagen cortesía de Assaig.

Salva Torres

Más artes escénicas y menos IVA

Presentación de la Academia de las Artes Escénicas de España
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Lunes 4 de mayo de 2015

“No es un problema del gobierno, es un problema nuestro. ¡Allá el gobierno!”. Y José Luis Alonso de Santos, encendido como un rayo por la mecha de las palabras, fue desgranando la importancia, tremenda importancia, de la prácticamente recién nacida Academia de las Artes Escénicas de España, que se presentó el lunes en Valencia de la mano de Sala Russafa. “Tenemos que hacernos respetar y recuperar el prestigio social”. ¿Cómo? Recuperando el buen correr del ciervo frente a la resignada tortuga, por utilizar su propia metáfora.

“Hablamos de la ambición de la excelencia, porque al igual que los médicos tienen que curar bien, nosotros tenemos que hacer buenas obras de arte con las que mover los cimientos del mundo”. Un mundo, continuó el presidente de la Academia, “que nos ha ido quitando las ambiciones y nos ha convertido en tortugas en lugar de ciervos”. Por eso insistió en la importancia de los profesionales del sector de las artes escénicas: “No somos un grupo marginal que nos quejamos de lo mal que está todo; somos una entidad de primerísimo orden que acaba de nacer para dignificar la profesión”.

Logotipo de la Academia de las Artes Escénicas de España. Imagen cortesía de la Academia.

Logotipo de la Academia de las Artes Escénicas de España. Imagen cortesía de la Academia.

Para ello, Alonso de Santos incidió en algo que es extensible al resto de colectivos agrupados en torno a una misma práctica cultural: “Tienen que ver que nos creemos el teatro, porque si no, es como el cura que no cree en Dios”. Y aunque el símil produjera entre el medio centenar de profesionales reunidos en la Sala Russafa un runrún de incredulidad, lo cierto es que el ciervo lo necesita para abandonar el lánguido paso de la tortuga.

En el editorial de la revista ‘Artescénicas’, cuyo primer número también se presentó en Valencia, Alonso de Santos explica que no es normal que, “entre la indiferencia y la resignación de los ciervos, las tortugas se vayan apropiando de todos los resortes para impedir ese ‘buen correr’, imprescindible para el positivo desarrollo de la humanidad, tal como la sueñan los ciervos”.  Pero lo peor, sigue diciendo el dramaturgo, es que “hasta los mismos ciervos empiecen a pensar que tal vez lo que ellos hacen no sea tan necesario, ya que la sociedad no lo estimula ni facilita, sino todo lo contrario”.

De ahí su hastío con el gobierno y el maldito IVA del 21%. “El IVA es una maldad, pero la cuestión fundamental estriba en ser nosotros grandes ante ese gobierno pequeño, siendo orgullosos como artistas”. De hecho, habló del nacimiento de la Academia como antídoto contra la peor de las enfermedades del ser humano: la resignación. Contra eso y contra la oscuridad que impone la maraña del bosque. “La sociedad es un bosque que nos está comiendo, porque hasta que algunos crearon un espacio abierto donde actuar, crear ritos y ceremonias, estábamos perdidos, y la Academia viene precisamente a hacer llanura en ese bosque”.

Imagen de los Premios Max de la web de la Academia de las Artes Escénicas de España.

Imagen anunciadora de los Premios Max en la web de la Academia de las Artes Escénicas de España.

Por eso era tan importante darle sentido a la institución, porque “el gran peligro es que exista para nada”. Encontrar el “para qué”, que uniera a tanto “disidente orgulloso de serlo”, fue capital a la hora de poner en marcha la Academia: “Tenemos la responsabilidad de hacer el mundo menos inmundo; no es idealismo, es dar sentido a lo que no lo tiene”. No fue fácil ponerse de acuerdo con el término de Academia y menos aún con el de España que sigue al de Artes Escénicas: “La palabra España viene precisamente a descentralizar la institución, porque así tienen cabida todos”. De hecho, el presidente animó a los valencianos a que presentes proyectos, actividades y que encabecen propuestas.

“Y aquí estamos”, concluye José Luis Alonso de Santos en el editorial de ‘Artescénicas’, “metidos en esa eterna batalla entre crear o destruir, entre estimular posibilidades más enriquecedoras y creativas del ser humano, o dejar que crezcan solo las malas hierbas del egoísmo, la necedad pueril y el adanismo primitivo, fuera de los mejores canales del arte y la cultura que el esfuerzo de los mejores del pasado nos han legado”. La presentación acabó con la polémica, sin duda germen creativo de la propia Academia, entre teoría y práctica, y entre pathos y logos. Pero esa es ya otra historia…

Más información:
http://academiadelasartesescenicas.es

Profesionales del sector en la presentación de la Academia de las Artes Escénicas de España en la Sala Russafa de Valencia.

Profesionales del sector en la presentación de la Academia de las Artes Escénicas de España en la Sala Russafa de Valencia.

Salva Torres

 

La Academia de las Artes Escénicas, en Valencia

Presentación de la Academia de las Artes Escénicas de España
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Lunes 4 de mayo, a las 17.00h

La Sala Russafa acogerá el próximo 4 de mayo la presentación en Valencia de la Academia de las Artes Escénicas de España. Ese mismo día se dará también a conocer en la Comunidad Valenciana el primer número de su revista oficial, de reciente publicación.

La presentación correrá a cargo del presidente de la Academia José Luis Alonso de Santos, la vicepresidenta 2ª Rosángeles Valls, y el director de la revista y miembro de la Junta Directiva Rodolf Sirera. Al acto de presentación, que será a las 17.00 horas, están invitadas todas las personas relacionadas con el teatro, la danza o la música escénica que deseen conocer detalles sobre esta Academia fundada en abril de 2014 y que celebrará asamblea general en el mes de junio.

Miembros de la Academia de las Artes Escénicas de España, durante su presentación. Imagen de la web de la Academia.

Miembros de la Academia de las Artes Escénicas de España, durante su presentación. Imagen de la web de la Academia.

El pasado mes de marzo celebró su primer congreso en la localidad de Urueña. El número 1 de la revista Artescénicas recoge un amplio resumen de los temas tratados en dicho congreso.

Un grupo de profesionales de las distintas áreas de las Artes Escénicas, preocupados por la inexistencia de una Academia en el sector (como las que hace tiempo tienen el Cine, la Televisión o la Música), gracias al impulso de la Fundación SGAE y a su patrocinio, mantuvieron una serie de reuniones de trabajo durante un año aproximadamente (2013-14) para poner en marcha la Academia de las Artes Escénicas de España (AAEE).

Su objetivo principal es actuar como un núcleo de reflexión sobre las Artes Escénicas y los creadores que trabajan en su campo, ser un generador de opinión y un centro de estudio e investigación, y de difusión y fomento de las mismas, así como de canalizar su relación con los fenómenos sociales, culturales e históricos que incidan entre ella y la sociedad.

Cartel de la presentación en su día de la campaña de sensibilización del teatro.

Cartel de la presentación en su día de la campaña de sensibilización del teatro.

La Asociación ‘Academia de las Artes Escénicas de España’ goza, como corporación, de personalidad jurídica, mantiene su independencia respecto a cualquier grupo político, económico e ideológico y tiene los siguientes fines, según recoge en sus estatutos:

Reconocer y dar a conocer la profesionalidad y excelencia artística de sus miembros y a través de ellos estimular la comprensión en la sociedad del valor fundamental de las Artes Escénicas.

Fomentar el progreso de las artes y las técnicas relacionadas directa o indirectamente con las Artes Escénicas.

Promover la asistencia y el intercambio de información artística, científica y técnica entre todos sus miembros.

Logo de la Academia de las Artes Escénicas de España. Imagen de la web de la Academia.

Logo de la Academia de las Artes Escénicas de España. Imagen de la web de la Academia.

Realizar estudios y trabajos científicos, artísticos y técnicos sobre cuestiones relacionadas con las Artes Escénicas, editarlos y difundirlos y promover y apoyar la investigación sobre dichas materias, convocando y concediendo las ayudas que se consideren convenientes.

Facilitar a la Administración Pública los informes que sobre materias relacionadas con las Artes Escénicas le sean solicitados, así como proponer a la misma las iniciativas que la Asociación “Academia de las Artes Escénicas de España” estime oportunas.

Establecer intercambios artísticos y culturales con entidades similares extranjeras.

Conceder premios anuales a los mejores trabajos del sector de las Artes Escénicas.

Cualesquiera otras actividades tendentes a elevar el nivel artístico, técnico o científico de sus miembros, de modo que las artes escénicas alcancen la relevancia social que les corresponde, y cuantas otras tengan como objetivo fomentar la promoción y difusión de las obras dramáticas, dramático-musicales y coreográficas.

Imagen anunciadora de los Premios Max en la web de la Academia de las Artes Escénicas de España.

Imagen anunciadora de los Premios Max en la web de la Academia de las Artes Escénicas de España.

Mentides o la ilusión por sobrevivir de Assaig

Mentides, de Assaig, Grup de Teatre de la Universitat de València
Dirección: Pep Sanchis
Texto: Maria Josep del Amo y Miquel de Val
Sala Matilde Salvador de La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Días 30 de abril y 2 de mayo, a las 19.30h

Assaig (Grup de Teatre de la Universitat de València) estrenó ayer, en la Sala Matilde Salvador del Centre Cultural La Nau, su nuevo montaje Mentides, un texto de Maria Josep del Amo i Miquel de Val, bajo la dirección de Pep Sanchis. La obra se representará también los días 30 de abril y 2 mayo. Todas las funciones comienzan a las 19:30 horas. La entrada -para los tres días- es gratuita con invitación que habrá que recoger desde una hora antes del inicio en la conserjería de La Nau.

Cartel de la obra 'Mentides', de Assaig, Grup de Teatre de la Universitat de València, dirigida por Pep Sanchis. Imagen cortesía de La Nau.

Cartel de la obra ‘Mentides’, de Assaig, Grup de Teatre de la Universitat de València, dirigida por Pep Sanchis. Imagen cortesía de La Nau.

“¿Quién no se engaña alguna vez en la vida o engaña a otros?”, se pregunta Pep Sanchis. Esta obra nos invita a reflexionar sobre el miedo a la soledad, la necesidad de la esperanza, del amor o de las ilusiones fugaces para sobrevivir. A su vez, cada uno percibe la realidad de los otros a su manera y también la propia, y esto plantea Mentides. Porque, según explica Sanchis, los personajes, “no son mentirosos, pero construyen ficciones”, y se aferran a estar, para subir a algún tren en esta estación que es la vida.

La estación de tren, como metáfora vital, es el escenario elegido para recrear esta atmósfera donde el viaje, a veces es compartido por gusto o a la fuerza.

Más de veinte años del Grup de Teatre de la Universitat

A lo largo de más de veinte años de trayectoria (1990), más de mil estudiantes de la Universitat de València han pasado por los talleres y espectáculos de Assaig. Estos talleres sirven para elegir a los actores y las actrices que formarán parte del reparto de cada montaje. Durante este tiempo, Assaig (Grup de Teatre de la Universitat de València), dirigido por Pep Sanchis, ha representado una veintena de montajes diferentes y ha ganado distintos premios, entre los que destaca el Premi de Teatre Vila de Mislata.

Estas historias las han escrito autores relevantes en nuestra literatura, tanto clásicos (Joanot Martorell, Joan Timoneda, William Shakespeare o Tirso de Molina) como contemporáneos (Max Aub, Joan Brossa, Sergi Belbel, Yukio Mishima, Francesc Pereira, Quim Monzó, Carles Pons, Rodolf y Josep Lluís Sirera, Juli Disla, Jorge Picó, Arturo Sánchez, Xavier Puchades, Anna Marí, Patricia Pardo, Javier Sahuquillo y Laura Núñez, entre otros.

Detalle del cartel anunciador de la obra 'Mentides', del grupo de teatro Assaig. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Detalle del cartel anunciador de la obra ‘Mentides’, del grupo de teatro Assaig. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

 

Picó, Alfaro y Rodolf Sirera, entre los Max

Finalistas de los XVII Premios Max de las Artes Escénica 2014
Sol Picó, por ‘Memorias de una pulga’, y Carles Alfaro y Rodolf Sirera por ‘L’estranger’

Sol Picó, en las categorías de ‘Mejor intérprete femenina de danza’ y ‘Mejor espectáculo de danza’, por ‘Memorias de una pulga’, y Carles Alfaro y Rodolf Sirera, en la categoría de ‘Mejor adaptación o versión teatral’, por ‘L’estranger’, se encuentran entre los finalistas de los XVII Premios Max de las Artes Escénicas 2014, cuyo jurado ha dado a conocer hoy la lista completa de los 59 candidatos que compiten en las 19 categorías.

En la categoría de ‘Mejor Actor’ compiten, junto con Juan Diego Botto, por ‘Un trozo invisible de este mundo’, Pedro Casablanc (‘Tirano Banderas’) y Frances Orella (‘Un aire de familia’), mientras que en la categoría de ‘Mejor Actriz’ han sido seleccionadas Kiti Mánver (‘Las heridas del viento’), Julieta Serrano (‘El malentendido’) y Emma Vilarasau (‘Barcelona’).

Una escena de L'estranger, de Rodolf Sirera y Carles Alfaro. Imagen capturada en  la red.

Una escena de L’estranger, de Rodolf Sirera y Carles Alfaro. Imagen capturada en Internet.

En ‘Mejor intérprete masculino de danza’, compiten Israel Galván (‘Lo real’), Valentí Rocamora (‘Memorias de una pulga’) y Josué Ullate (‘Bolero’), y en la categoría femenina, además de Sol Picó, aparecen Rocío Molina (‘Afectos’) y Eva Yerbabuena (‘¡Ay!’).

Además, en ‘Mejor espectáculo de teatro’ han resultado elegidos ‘Barcelona’ (Teatro Nacional de Cataluña), ‘Forests’ (Barcelona Internacional Teatre, Birmingham Repertory Theatre Company, Royal Shakespeare Company, Temporada Alta 2013 Festival de Tardor de Catalunya Girona/Salt y Centro Dramático Nacional) y ‘Un trozo invisible de este mundo’ (Producciones Cristina Rota y Teatro Español).

En ‘Mejor espectáculo de teatro musical’ se encuentran ‘Despertarás ayer’ (CulturArts Generalitat Teatro y Danza, El punt de la i, C.B y Tossal Producciones S.L), ‘En un lugar del Quijote’ (Ron Lalá Teatro S.L y Compañía Nacional de Teatro Clásico) y ‘La flauta mágica’ de la Compañía dei Furbi/Baubo.

En ‘Mejor espectáculo de danza’, figuran ‘Lo real/Le reel/The real’ de la Compañía Isarel Galván, la mencionada ‘Memorias de una pulga’, de Sol Picó, y ‘¡Ay!’ de Eva Yerbabuena Ballet Flamenco; y en ‘Mejor espectáculo infantil’ se encuentra ‘Charlie’ de la Compañía de Danza Fernando Hurtado, ‘El bosque de los Grimm’ de La Maquiné, y ‘Una niña’, de La Rous.

En ‘Mejor espectáculo revelación’ han sido seleccionados ‘Afectos’ de la Compañía Rocío Molina y Rosario La Tremendita, ‘The Funamviolistas’ de 8co80 Gestión Cultural y ‘Que vaya bonito’, de TeatroCERCA; y en ‘Mejor Adaptación o versión teatral’ aparecen, además de Carles Alfaro y Rodolf Sirera, de L’Estranger, ‘Paco Azorín’, de Julio César y ‘Marc Rosich’, de Forest, entre otras categorías.

Sol Picó en uno de sus montajes. Imagen capturada en la red.

Sol Picó en uno de sus montajes. Imagen capturada en Internet.