Rock and Lapido

Lapido
Sala Loco Club
C / Erudito Orellana, 12. Valencia
Viernes 2 de febrero de 2018

El breve mes de febrero nos ha traído una de las carreras más dilatadas de nuestro panorama musical patrio a la Sala Loco Club de Valencia. Después de la gira de 10 conciertos con ‘Soltar a los Perros’ en compañía del admirable músico madrileño Quique González y su lacónico regreso con su antiguo grupo los 091, José Ignacio Lapido con su nuevo trabajo en solitario ‘El Alma Dormida’ sacude el interior de los presentes con composiciones gráficas y contundentes firmadas por su sonido de guitarra convertido ya en lo que será el vestigio granadino.

Lapido, en plena actuación en la Sala Loco Club. Fotografía: Lorena Riestra.

Lapido, en plena actuación en la Sala Loco Club. Fotografía: Lorena Riestra.

El dinosaurio del rock and roll de Granada, sabiendo que Miguel Ríos da su autorización personal para ello, rugió con fuerza arropado por grandes músicos, con un amplio público que bailó y se divirtió enormemente con las nuevas canciones como ¡Cuidado!, no hay prisa por llegar y todas las que completan las 11 magníficas canciones de su reciente álbum, además de algunas de anteriores discos como las ya clásicas del repertorio ‘La antesala del dolor’ o ‘Cuando por fin’. También tuvieron su momento las más pausadas con clara intención de provocar arrumacos en el respetable con la nostálgica y mítica ‘Algo me aleja de ti’ y ‘El ángulo muerto’, entre otras.

Lapido, durante su actuación en la Sala Loco Club. Fotografía: Lorena Riestra.

Lapido, durante su actuación en la Sala Loco Club. Fotografía: Lorena Riestra.

Gran actuación de buen rock and roll nacional la que nos brindó Lapido ocupándose de subir la temperatura en la gélida noche valenciana, con canciones bien interpretadas por el formidable letrista granadino.

Escoltado por un virtuoso Víctor Sánchez en la guitarra eléctrica, Raúl Bernal a los mandos de todas las teclas del piano y el órgano, con destreza sobresaliente que el público no tardo en capturar, con Popi González en la batería y la percusión otorgando el ritmo que corresponde a cada canción de manera soberbia y un laborioso Jacinto Ríos en el bajo, artesanía de la música que se despidió de la sala Loco Club de Valencia tocando ‘La escalera de incendios’, por donde nos fuimos después de quemar nuestros sueños.

La gira de José Ignacio Lapido se extenderá los próximos meses por toda la geografía española https://www.joseignaciolapido.com/

Nos volveremos a ver.

Lapido, durante su actuación en la Sala Loco Club. Fotografía: Lorena Riestra.

Lapido, durante su actuación en la Sala Loco Club. Fotografía: Lorena Riestra.

Raúl Bartleby

La gran esperanza feme-Nina

North. Morgan
Sala Loco Club
C / Erudito Orellana, 12. Valencia
Viernes 24 de noviembre de 2017

Las notas musicales planean por toda la sala Loco Club de Valencia buscando cobijo hasta llegar a cualquier rincón a la celeridad de la luz cuando estalla la voz de Nina Morgan. Sentada en el piano, su voz elegantemente desgarradora la eleva hasta ser la emperatriz de la atmósfera con una buena banda que la escolta.

Cuando abre el concierto con la canción ‘Cold’, te das cuenta que no está cantando, que no interpreta, que lo está diciendo desde dentro, desde un sentimiento. Después de atravesar al público con buenas canciones en inglés, llegó la canción ‘Sargento’, seguida de la también en castellano ‘Volver’, donde los aullidos de un corazón fracturado dejaba a los espectadores que llenaron la sala enternecidos y fascinados por la fuerza que surgía del escenario.

Morgan durante su actuación en Loco Club. Foto: Lorena Riestra

Morgan durante su actuación en Loco Club. Foto: Lorena Riestra

Identidad propia en su primer disco llamado ‘North’, donde pudimos escuchar adelantadas un par de canciones del próximo álbum con fecha de lanzamiento aún por definir, el cual se espera ya con gran expectación debido al éxito cosechado. La presente gira a emocionado a ciudades y salas de todo el país. ‘North tour’ terminara el 16 de diciembre en Madrid.

Morgan durante su actuación en Loco Club. Foto: Lorena Riestra

Morgan durante su actuación en Loco Club. Foto: Lorena Riestra

Ya de pie y con el pelo recogido en un moño improvisado se despedía Nina cantando ‘Marry You’, cerrando así un magnífico concierto con la agradable amenaza, en forma de promesa, de volver a visitar pronto la sala Loco Club, frente a un gran público que aplaudía sin parar muy agradecido devolviendo el cariño mostrado por el grupo.

Rock a tener muy en cuenta próximamente: la banda Morgan, con la soberbia y personal voz de Carolina de Juan (Nina) como punto de referencia, tiene mucho que decir en el panorama musical en un futuro próximo.

Morgan durante su actuación en Loco Club. Foto: Lorena Riestra

Morgan durante su actuación en Loco Club. Foto: Lorena Riestra

Raúl Bartleby

Sin ficción

Oleanna, de David Mamet, bajo la dirección de Luis Luque
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 25 de octubre al 5 de noviembre de 2017

‘Oleanna’, adaptación del celebre escritor cinematográfico, el norteamericano David Mamet, pasó por el Teatro Talía de Valencia sin perder en el camino un ápice de veracidad cruel. El director Luis Luque dejó en el mítico teatro valenciano desasosiego a rebosar.

La obra se divide en tres actos con la intención de que sea el espectador quien guarde el equilibrio interior necesario, mientras el autor nos hace juegos de verdadero prestidigitador profesional. La estudiante Carol, con una ingenuidad en horas bajas, y John, su codicioso profesor de facultad, nos dan cerca de una hora sin respiro para mostrarnos que esa realidad es, lamentablemente, la realidad.

Oleanna en el Teatro Talía de Valencia. Foto: Malva Riestra

Oleanna en el Teatro Talía de Valencia. Foto: Malva Riestra

‘Oleanna’ nos muestra esa relación con tal tensión emocional que te deja clavado en la butaca con un parpadeo puntual. Fernando Guillén Cuervo defiende magníficamente un personaje con excelente linaje de poder cultural. Natalia Sánchez, con una curtida piel de intérprete, deja al espectador con la piel de gallina, haciéndole reflexionar sobre el abuso de poder.

Gran trabajo de acción en las tablas del Teatro Talía, donde el libidinoso profesor de universidad (Guillén Cuervo) muestra la prepotencia en estado machista, al creerse superior a una alumna que entra en su despacho con la necesidad imprescindible de subir la nota de un examen importante.

Análisis impúdico acerca del abuso sexual y la impunidad de los altos órganos, cuyas frívolas vidas están llenas de avidez y vacías de cualquier tipo de decencia. La falta de higiene moral del profesor “universitario” nos sumergirá en interrogantes derivados de unos valores cotidianos en peligro de extinción en este adolescente siglo XXI. Un drama psicológico que deja grandes reflexiones de vuelta a casa.

Oleanna, de Luis Luque. Imagen cortesía del Teatro Talía.

Oleanna, de Luis Luque. Imagen cortesía del Teatro Talía.

Raúl Bartleby