González Tornel dirigirá el Bellas Artes de Valencia

Pablo González Tornel
Nuevo director del Museo de Bellas Artes de Valencia
Sustituye a Carlos Reyero Hermosilla
Jueves 23 de julio de 2020

Pablo González Tornel dirigirá el Museo de Bellas Artes de València desde el próximo mes de septiembre en sustitución de Carlos Reyero Hermosilla, que deja el cargo por motivos de salud y ha solicitado la jubilación, según ha informado la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga. González Tornel (València, 1977) es profesor titular en la Universitat Jaume I de Castelló. Sus trabajos de investigación han versado sobre la historia del arte valenciano, la fiesta como construcción cultural y los usos y funciones de la imagen durante la Edad Moderna. Ha sido autor de una decena de libros, doce proyectos de investigación y ha comisariado exposiciones.

El nombramiento, que se hará efectivo a partir del mes de septiembre, puesto que Carlos Reyero se jubila el 31 de agosto, ha sido comunicado y cuenta con la conformidad de los miembros que formaron parte del tribunal del concurso, así como de la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura. Reyero Hermosilla asumió el cargo de director del Museo de Bellas Artes en agosto del año pasado y ha solicitado su paso a la jubilación por motivos de salud.

De izda a dcha, Pablo González Tornel, Carmen Amoraga y Carlos Reyero. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

Durante su ejercicio en el Museo de Bellas Artes ha gestionado tres exposiciones temporales: ‘Teste Grottesche’, ‘La matanza de los inocentes’ y ‘Ni clásicos ni modernos. Buscando la verdad en el Museo de Bellas Artes’, que él mismo comisarió. También se ha presentado el cuadro restaurado del Maestro de Perea ‘Virgen del Gremio de los Molineros’ y se ha expuesto la predela del retablo de San Jorge del Centenar de la Ploma que está siendo restaurada por el IVCR+i.

González Tornel es licenciado en Historia del Arte por la Universitat de València (2000) y doctor por la Universitat Politècnica de València (2005) con la calificación de sobresaliente ‘cum laude’ y el premio extraordinario de doctorado al año siguiente. Desde agosto de 2018 es profesor en la Universitat Jaume I de Castelló. Por citar algunos de sus libros publicados: ‘Arte y arquitectura en la Valencia de 1700’ (2005), ‘La Fiesta Barroca. El Reino de Valencia’ (2010), ‘José Mínguez. Un arquitecto barroco en la Valencia del siglo XVIII’ (2010) y ‘Roma Hispánica. Cultura festiva española en la capital del Barroco’ (2017).

Ha participado en proyectos de investigación y dirigido los siguientes: ‘La fiesta española en la Roma barroca’, ‘Cuatro reyes para Sicilia’, ‘La fiesta española en Nápoles’ y ‘Sicilia bajo la dominación española y La Inmaculada con los Jurados de Valencia’. También ha comisariado exposiciones de arte, entre ellas: ‘Antonio Aliprandi, un estucador lombardo en Valencia’ (2005), ‘Gli Asburgo. Arte e propaganda nella collezione di incisioni della Biblioteca Casanatense’ (2013) e ‘Intacta María. Política y religiosidad en la España barroca’ (2017).

El puesto de director del Museo de Bellas Artes es de naturaleza funcionarial, por lo que solo pueden optar al mismo funcionarios de carrera. El proceso de selección se realizó hace menos de un año siguiendo los criterios marcados por el código de buenas prácticas en la cultura valenciana, siempre cumpliendo la legalidad que exigen las normas de la función pública valenciana.

La comisión de especialistas que analizó las propuestas estuvo compuesta por Raquel Tamarit, secretaria autonómica de Cultura y Deporte; Carmen Amoraga, directora general de Cultura y Patrimonio; Manuel Borja Villel, director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía; Leticia Ruiz, jefa del Departamento de Pintura Española del Renacimiento en el Museo del Prado; Nuria Enguita, directora de Bombas Gens; Yolanda Gil, profesora del Departamento de Historia del Arte de la Universitat de València; Rosalía Torrent, profesora de Estética y Teoría de las Artes de la Universitat Jaume I de Castelló y directora del Museo de Arte Contemporáneo de Vilafamés, y Amparo Carbonell, académica de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos y vocal del Consell Valencià de Cultura.

Pablo González Tornel. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

En el citado proceso de selección, González Tornel fue el candidato que se quedó en segunda posición. Con la jubilación de Reyero, Pablo González Tornel es el sustituto natural para ocupar el cargo de director del Museo de Bellas Artes, realizándose una transición coordinada en el traspaso de la Dirección del museo.

Se presentó al concurso con un proyecto asentado en dos ejes prioritarios: ‘Un museo de cultura’ para que el museo funcione como un centro de investigación y reflexión artística, y ‘Un museo para todos y todas’ que origine un diálogo abierto con el público y su entorno.

“Hay que acabar con la precariedad de los artistas”

#MAKMAEntrevistas | José Miguel Cortés (IVAM), Rafael Company (MuVIM) y Carlos Reyero (Museo de Bellas Artes de Valencia)
Día Internacional de los Museos
Lunes 18 de mayo de 2020

¿Ya nada será igual o todo volverá a su cauce? ¿Los museos deberán cambiar de modelo expositivo y la forma de mostrarlo? ¿Y, como los museos, el resto de agentes culturales y sociales que, a rebufo de lo que les sucede a estas instituciones más o menos longevas, se ha visto igualmente afectado en su actividad diaria por la inesperada irrupción de la pandemia a causa del coronavirus? A estas y otras cuestiones tratan de dar respuesta los directores del IVAM, José Miguel Cortés, del MuVIM, Rafael Company, y del Museo de Bellas Artes de Valencia, Carlos Reyero, con motivo del Día Internacional de los Museos, que cada 18 de mayo se viene celebrando desde hace ya más de 40 años.

“Yo rara vez entro en un museo de historia natural sin sentirme como si estuviera asistiendo a un funeral”, decía el ensayista John Burroughs. El poeta Jean Cocteau profundizaba en ese carácter funerario: “El Louvre es un depósito de cadáveres. Vas allí a reconocer a tus amigos”. Por el contrario, el literato Jules de Goncourt veía su lado positivo: “Lo que, tal vez, tiene más sentido que cualquier otra cosa en el mundo es un cuadro en un museo”. Para concluir, el escritor Henry James se refería a ellos mediante la siguiente paradoja: “En los museos y los palacios somos radicales y conservadores alternativamente”. Bueno, pues cuando todavía ni tan siquiera se había resuelto el papel de los museos en la sociedad de consumo, viene ahora un virus y zarandea aún más sus frágiles cimientos.

Obras de Jorge Peris. Imagen cortesía del IVAM.

“La pandemia pone de relieve, de forma dramática y en un contexto desolador, que determinados retos se han de abordar con mayor premura de la prevista. Hay generaciones que, aunque pueden estar acercándose al fenómeno museístico por prescripción de los educadores, o de otras personas, quizá no estén interiorizando -o no del todo- el altísimo valor cívico y cultural de estas instituciones”, señala Company, quien plantea que «la respuesta» a las necesidades de las nuevas generaciones “exige, con seguridad, algo más que la filmación de una exposición, por más que esto también deba hacerse”.

En el MuVIM dice haber tenido “experiencias fantásticas con, por ejemplo, la exposición permanente ‘La aventura del pensamiento’: han sido personas muy jóvenes las que han hecho venir al museo a sus amigos de fuera del instituto, a sus padres o abuelos… pero creo que deberemos reflexionar muy mucho. Al fin y al cabo, ya se han publicado libros con títulos tan sugerentes como ‘Por qué no vienen a los museos’, y por más que el MuVIM haya tenido cifras francamente magníficas de asistencia, las nuevas condiciones que la pandemia está creando no pueden obtener la callada por respuesta”.

La artista Julia Galán (dcha) y la comisaria Semíramis González, junto al mural ‘Un grito a voces’. Imagen cortesía del MuVIM.

“Yo hablaría”, afirma Cortés, “de dos tipos de cambios: unos más inmediatos y otros más profundos. De los inmediatos, nos encontramos con una gran paradoja, porque durante mucho tiempo hemos estado luchando porque los museos fueran más participativos, más accesibles, más colaborativos, incluso facilitar por ejemplo a personas invidentes que pudieran tocar determinadas esculturas o el hecho de que hubiera hojas de sala o revistillas para que la gente las cogiera y, de repente, todo esto se ha anulado completamente, y eso ya es de efecto inmediato. Aparte de las distancias, los recorridos, los geles, las mascarillas…”.

“Luego está el hecho”, añade Cortés, “de las exposiciones que podremos o no podremos hacer. Porque no es lo mismo hacer una de artistas valencianos, que las obras que tenemos que recoger están a tres calles, que el 80% de las internacionales que solemos hacer y que ahora estamos pendientes de un hilo, porque igual un correo que tiene que venir de Alemania, pues igual ahora no quiere venir, por no hablar del transporte y del cierre de fronteras”.

Vista de una de las salas del Museo de Bellas Artes de Valencia, por cortesía de la Generalitat Valenciana.

Para el director del IVAM, el museo hay que entenderlo “como una institución vinculada al resto de sectores sociales. Al igual que cuando se dice que de esta pandemia saldremos todos o no saldremos, del museo cabe decir lo mismo. Hay que reconfigurarlo, con los medios digitales, pero al mismo tiempo hay que plantear qué pasa con los otros sectores sociales, qué pasa con el desprecio profesional por los artistas y de las personas que colaboran con los museos, desde los técnicos hasta los que hacen los videos o las visitas guiadas. Hay que acabar ya con esta precariedad absoluta de los artistas, de manera que tengan las condiciones laborales pertinentes. Y esto no se soluciona con subvenciones, sino con programas estructurales de largo alcance y pensados, no con ocurrencias”.

¿En qué sentido ha cambiado la estrategia de los museos la inesperada aparición de la pandemia? Reyero responde que, “fundamentalmente, en tres direcciones”, y las enumera: “En primer lugar, una necesidad de potenciar los fondos propios y la especificidad de cada museo; en segundo lugar, un mayor cuidado por los intereses concretos de los visitantes: y, en tercer lugar, un relanzamiento de las actividades virtuales”.

Rafael Company, en el centro de la mesa, durante la presentación de una de las exposiciones del MuVIM. Imagen cortesía del MuVIM.

Company asegura que hacer conjeturas, con respecto a la tendencia futura del público que acude a los museos, ante un virus del que no conocemos casi nada le parece demasiado arriesgado. “La ‘democratización de la cultura’ tras la Segunda Guerra Mundial no puede ser considerada un fenómeno negativo: al contrario. Otra cosa es la existencia de determinados excesos y de mercantilizaciones abusivas. Pero, desde luego, a mediados de mayo de 2020 no se puede augurar nada concluyente ni sobre las dimensiones y paradojas del turismo de masas ni sobre los aspectos anejos. El tiempo dirá aunque, por desgracia, he de reconocer que alguna cabra siempre querrá tirar al monte”.

“El museo no existe sin público”, señala Reyero. “Será necesario promover experiencias más intimas con la obra de arte. Probablemente cambien las razones por las que se visita un museo”, añade. Company extiende la reflexión más allá de los miembros de la profesión museística: “Creo que debe abrirse mucho el abanico de consultas, que deben ser muchas las experiencias a contrastar, y muchas las ideas a valorar. Si entendemos que somos un servicio público, y lo somos, debemos comportarnos como tal. Y, en la nueva coyuntura, determinados factores no pueden obviarse; quiero que se me entienda bien: antes de la pandemia ya no podían ignorarse, pero es que después de la pandemia sería pura ceguera menospreciarlos. Las plurales necesidades sociales, siempre, en el centro de las iniciativas. E insisto en lo de plurales”. 

‘Radicantes’, ciclo de danza en el IVAM, por cortesía del Instituto Valenciano.

“Tenemos que cambiar la concepción”, subraya Cortés, “no puede ser que la gente entienda venir al museo cada dos o tres meses porque se cambia una exposición. Tenemos que plantear el museo como un lugar en el que uno acude habitualmente. Un museo no puede ser ese lugar sacrosanto, de templo, sino que debe ser un espacio más participativo y colaborativo, en el que la gente tenga el deseo y la necesidad de acudir periódicamente. Es un cambio no tanto de masas, sino de maneras de funcionar. Hay que estar preocupado por el entorno, pero sin dejar de ser un museo internacional”.

¿La percepción de los artistas e incluso del público tendrán igualmente consecuencias a la hora de la creación y del propio consumo? “En los museos de carácter clásico el canon de valoración de las obras depende de muchos factores. El hecho de que sean más o menos visitados no cambiará el prestigio de los artistas ni de las piezas”, apunta Reyero, quien afronta el Día Internacional de los Museos, este año bajo el lema de la igualdad, diversidad e inclusión, con “actividades presenciales restringidas” y el impulso de una pintura colaborativa online “con la ayuda de la artista plástica Tina McCallan”.

Vista de una de las salas del Museo de Bellas Artes, antes de que se desencadenara la pandemia. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

“Vamos a proponer a los usuarios, necesitamos 110, para pintar el cuadro ‘El oído’, de Miguel March (València, 1633-1670). Cada uno desde su casa pintará un cuadrado del cuadro y luego la artista unirá los cuadrados. El resultado final se publicará en la web y las redes sociales del museo. Es un proyecto que despierta la creatividad de los usuarios, los hace partícipes de una pintura colectiva y crea interés por la colección del museo”, agrega Reyero.

¿Saldremos de esta pandemia con otra percepción de la vida y del arte? Company se refiere a la inquietud reinante: “Muchas personas de la industria cultural tienen por delante meses, cuanto menos, de grandes zozobras. De reinvenciones perentorias. De cuestionamientos sobre la continuidad de muchas cosas. Y tampoco es, ni será un camino de rosas para los trabajadores de la administración: la vuelta a los despachos, a los espacios de siempre, no está exenta de interrogantes. Así que, resumiendo, en este mayo de 2020 y a pesar de todo, el MuVIM y otros muchísimos museos hemos querido y podido ‘izar el pabellón’ en la medida en que ha sido posible. Todo un logro, francamente”.   

  

Nuria Enguita y José Miguel Cortés. Imagen cortesía del IVAM.

“Los seres humanos somos muy olvidadizos”, proclama Cortés. “Si esto se soluciona de aquí al verano será una cosa, pero si en septiembre se produce un repunte y volvemos a encerrarnos será otra. Con la crisis de 2008 ya se habló de cambiar los sistemas productivos y estamos en 2020 y no ha cambiado nada. Tras los atentados terroristas de Nueva York se escribieron centenares de artículos diciendo que ya jamás se construirían rascacielos por el temor de la gente, y nunca se han construido más rascacielos que desde entonces. En la llamada fiebre española de hace un siglo murieron entre 50 y 100 millones de personas y afectó a la gente de entre 20 y 40 años, y quién se acuerda de todo aquello y qué cambió. No es bueno hacer predicciones en caliente”, subraya el director del IVAM, quien tiene previsto para este Día Internacional de los Museos la exhibición de varios videos sobre el tema de los signos, también un diálogo con Nuria Enguita (directora de Bombas Gens) y, con respecto a lo virtual, “tenemos que dar un paso adelante y, para ello, hace falta tiempo y mucho dinero e imaginación para hacerlo posible”, concluye.

Charlotte, obra del artista Iñaki Torres.

Salva Torres

Entre el academicismo y la modernidad

‘Ni clásicos ni modernos. Buscando la verdad en el Museo de Bellas Artes’
Museo de Bellas Artes de València
San Pío V 9, València
Del 27 de febrero al 24 de mayo de 2020

El Museo de Bellas Artes de Valencia inaugura la exposición ‘Ni clásicos ni modernos. Buscando la verdad en el Museo de Bellas Artes’, que muestra obras que no están encuadradas con claridad en un periodo artístico concreto, transitando entre los años cincuenta y ochenta del siglo XIX y que ofrecen una nueva mirada sobre la pintura del siglo XIX.

Las pinturas de esta exposición se podrían denominar clásicas porque remiten a modelos antiguos, tanto por el tema como por la forma, y encarnan un canon estético e ideológico codificado, de raíz académica, siguiendo prácticas consolidadas por el uso, en cuanto a la creación, contemplación y destino como obras de arte. Pero, a la vez, podrían ser modernas por ser pinturas de su tiempo, por el mensaje de actualidad, por la destreza en la ejecución o por el conocimiento de los recursos representativos.

Vista de la exposición ‘Ni clásicos ni modernos’. Museo de Bellas Artes de València

‘Ni clásicos ni modernos’ analiza cómo el deseo de representar de forma sincera el mundo conocido empezó a cuestionar las convenciones de la belleza académica. Se trata de un momento de posibilidades abiertas, donde los principios tradicionales no han desaparecido, pero ya se detecta una gran autenticidad expresiva.

La exposición se compone de treinta nueve piezas seleccionadas de los fondos del Museo y una de la Diputación de València, y está dividida en cuatro secciones, tituladas ‘Pasado y emoción’ (pintura histórica, religiosa y decorativa), ‘Individuo y apariencia’ (retratos), ‘Escenario y lugar’ (paisaje) y ‘Pueblo y progreso’ (tipos y costumbres).

Se exhiben obras de Ignacio Pinazo, Francisco Domingo, Salvador Martínez Cubells, Antonio Gisbert, Raimundo de Madrazo, Francisco Pradilla, Martín Rico, Antonio Muñoz Degrain o Bernardo Ferrandiz , entre otros.

Carlos Reyero y Carmen Amoraga durante la presentación de la muestra ‘Ni clásicos ni modernos’ en el Museo de Bellas Artes de Valencia.

La directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, y el director del Museo de Bellas Artes de València, que es el comisario de esta exposición, Carlos Reyero, han presentado los detalles de esta muestra que estará abierta hasta el 24 de mayo de 2020.

Carmen Amoraga ha considerado que esta exposición cumple un doble objetivo, “por un lado se muestra un periodo de la historia del arte que no se expone actualmente en la colección permanente del Museo y, por otro, salen a la luz fondos valiosos que guarda el museo”. Ha recordado que la difusión de lo que el museo contiene en sus almacenes es una de las líneas de actuación del actual director del Museo de Bellas Artes.

De las obras expuestas, solo una de ellas se encontraba en la colección permanente: ‘Retrato de señora vestida de negro’, de Raimundo de Madrazo, el resto han salido de los almacenes del museo. Algunas de las obras de esta exposición se han exhibido con anterioridad en exposiciones temporales, pero hay dos que no se han expuesto nunca: ‘El Clavari’, de José Benavent Calatayud, y ‘Mendigo’, de José Bru Albiñana.

Vista de la exposición ‘Ni clásicos ni modernos’. Museo de Bellas Artes de Valencia.

Las obras han necesitado la correspondiente revisión de las restauradoras del museo. De las 38 obras inspeccionadas y acondicionadas para esta exposición, dos de ellas han requerido una restauración más profunda: ‘Retrato de niños’, de Francisco Domingo Marqués, y ‘Mendigo, de José Bru Albiñana.

El director del museo y comisario de la exposición, Carlos Reyero, ha destacado la necesidad de “diluir, con una mirada alejada de prejuicios estéticos, la frontera que suele trazarse entre academicismo y modernidad, entre tradición artística y realidad visual. A través de un término más amplio, como es la búsqueda de la verdad, que cada artista persigue a su modo, la exposición invita a reflexionar sobre conceptos de plena actualidad, tales como tradición, memoria, identidad, emoción, grupo social, pueblo o patria, que son angulares en el ámbito cultural y artístico de la segunda mitad del siglo XIX”.

Detalle de la obra ‘Retrato de señora vestida de negro’, de Raimundo de Madrazo. Fotografía cortesía del Museo de Bellas Artes de València.

MAKMA

Regresa Equipo Crónica

Exposición antológica del Equipo Crónica
Centro Cultural Bancaja
Plaza Tetuán, 23. Valencia
Inauguración el 22 de septiembre de 2016

Fundación Bancaja, con la colaboración de la Obra Social “la Caixa”, inaugura una nueva exposición de producción propia que ofrecerá al público una amplia retrospectiva de Equipo Crónica con más de 165 obras que la convierten en la antológica más completa que se ha realizado hasta la fecha de este colectivo artístico. La exposición mostrará obras desde el origen simultáneo de Equipo Crónica con el movimiento de Estampa Popular de Valencia a finales de 1964, hasta las últimas obras en el cambio de la década de los años 70 a los 80. La muestra contará con la colaboración de la Obra Social “la Caixa” en virtud del convenio de colaboración firmado por el presidente de la Fundación Bancaja, Rafael Alcón, y el director territorial de CaixaBank en la Comunitat Valenciana, Bibiano Martínez. Esta revisión de la obra de Equipo Crónica permanecerá en el Centro Cultural Bancaja de Valencia hasta el 8 de enero de 2017.

Desarrollada por el historiador Boye Llorens Peters a partir de la idea original de comisariado del historiador Tomàs Llorens Serra, las obras que conforman esta exposición proceden de instituciones públicas y privadas como la Fundación Bancaja, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, Artium – Centro Museo Vasco de Arte Contemporáneo Vitoria Gasteiz, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Fundación Juan March, Universitat de València, IVAM, Galería Helga de Alvear, Museo Patio Herreriano de Valladolid, Fundación Bancaria “la Caixa”, Diputació de València, Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), Museo de Bellas Artes de Valencia, Ayuntamiento de Valencia, Galería del Palau, Galería Guillermo de Osma y la Fundación Anzo, además de colecciones privadas como las de Guillermo Caballero de Luján, Colección Azcona y Colección Mariano Yera, entre otras.

Bibiano Martínez y Rafael Alcón. Imagen cortesía Fundación Bancaja.

Bibiano Martínez y Rafael Alcón. Imagen cortesía Fundación Bancaja.

Junto a la exposición se editará un catálogo con textos de Michèle Dalmace, Valeriano Bozal y Tomàs Llorens. Bozal y Llorens compartieron aquellos años con Equipo Crónica, por lo que sus textos revisarán la relación vivida, así como la perspectiva histórica y el contexto teórico que les preocupaba e inspiraba sus creaciones.

Equipo Crónica fue constituido en 1964 por tres artistas valencianos: Rafael Solbes (1940‐1981), Manuel Valdés (1942) y Joan Antoni Toledo (1940‐1995), abandonando este último enseguida el grupo para proseguir su camino en solitario. A lo largo de los años en los que estuvo activo tuvo una amplia proyección pública en el arte español y una presencia significativa en los ambientes artísticos de Francia, Italia y Alemania. El trabajo anónimo y en grupo, la articulación de los trabajos en series, la evocación de imágenes procedentes de los medios de comunicación y la apropiación crítica de referencias a la historia y al arte fueron los principales rasgos de su actividad creadora, deliberadamente vinculada a la realidad sociopolítica española del momento.

Buenas Prácticas contra malos hábitos

Presentación del Código de Buenas Prácticas de la cultura valenciana
Teatro Principal de Valencia
Miércoles 14 de octubre de 2015

Frente a la política cultural de “grandes ocurrencias” y “tóxica” del anterior gobierno del Partido Popular, según la definió Albert Girona, secretario autonómico de Cultura, la actual Conselleria pretende devolverle a la cultura “el respeto que se merece”, a juicio de Carmen Amoraga, directora general de Cultura y Patrimonio. Para ello, Vicent Marzà, conseller de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, presentó en el Teatro Principal, junto a Girona y Amoraga, el Código de Buenas Prácticas que sentará las bases de esa política cultural valenciana.

Los tres pusieron el acento en el pasado, en la red clientelar del PP urdida a base de “amiguismos” y proyectos sin sentido, “como sean, pero con buena foto” (Marzà), para mirar enseguida hacia el futuro. Y el futuro pasa por ese Código de Buenas Prácticas que presentaron primero a los medios y después a responsables culturales de la sociedad civil, de empresas del sector y de la Administración pública, a modo de declaración abierta del “cambio de rumbo” que se pretende. Una “hoja de ruta” basada en los cinco términos expuestos por Amoraga: “Ética, eficacia, idoneidad, investigación y autoevaluación”.

Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas.

Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas.

El Código de Buenas Prácticas, que esperan sea firmado por el resto de instituciones públicas, pretende entre otras cosas que los directores de los centros culturales de referencia en la Comunidad Valenciana sean elegidos mediante concurso público, atendiendo a los principios de mérito y capacidad. Para esa selección, se contará con representantes de la Administración (entre un 20 y un 33%), de la sociedad civil (con idéntico porcentaje) y de expertos científicos (33 a 50%).

El IVAM sería un ejemplo, aunque no calcado del todo. No así el Palau de Les Arts. “Es un contrato con el que nos hemos encontrado [referido al del intendente Davide Livermore] y al que, pese a todo, le hemos explicado nuestra postura, que ha aceptado y aplicado de manera rápida”, explicó Girona, quien matizó que, en todo caso, los sueldos de los nuevos directivos serán similares a los de un director general o un secretario autonómico, entre 50.000 y 60.000€.

También la Diputación de Valencia, con los recientes nombramientos sin concurso público de por medio de los directores del MuVIM y del Museu Valencià d’Etnologia, Rafael Company y Francesc Tamarit, respectivamente, se sale de esa nueva hoja de ruta. Aún así, Girona afirmó que brindarían al ente foral la oportunidad de sumarse al Código de Buenas Prácticas. Un manual que obligará igualmente a resolver la provisionalidad del nuevo director del Museo de Bellas Artes, José Ignacio Casar Pinazo, que vino a sustituir en el cargo a la defenestrada Paz Olmos. “Habrá concurso público al que, por supuesto, se podrá presentar”, agregó.

El manual presentado con la mejor de las voluntades y propósitos nace con dificultades. Vicent Marzà habló de “regalo envenenado” la política cultural que heredan del PP, al tener que asumir el nuevo gobierno convenios plurianuales ya consignados. Además, como subrayó Girona, “de 2008 a 2013 el Presupuesto de Cultura se ha reducido en un 50%”. Una vez expresado el lamento, tanto Marzà como el propio Girona aseguraron que la política cultural sería “prioritaria”. Sustentaron su convicción en la importancia que está adquiriendo la cultura como industria: “Es una herramienta fundamental para el desarrollo social y económico de un país”. Amoraga, recordando una frase del presidente de la Generalitat, Ximo Puig, dijo que frente al “pan o cultura” con la que justificó el PP los recortes presupuestarios, ellos abogaban por “pan y cultura”.

Ver la noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, en la presentación del Código de Buenas Prácticas. Imagen cortesía de Generalitat Valenciana.

Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, en la presentación del Código de Buenas Prácticas. Imagen cortesía de Generalitat Valenciana.

Salva Torres

Paz Olmos, otro ‘cadáver’ cultural

Paz Olmos, destituida como directora del Museo San Pío V
Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte
Generalitat Valenciana

A Consuelo Císcar la echaron del IVAM, o se fue, según el color con el que se mire su marcha, antes del cambio de rumbo político. Y, tras él, han seguido sus pasos Inmaculada Gil Lázaro, responsable de Teatres, y ahora Paz Olmos, directora del Museo San Pío V. ‘Cadáveres’ culturales de la época de gobierno del PP, al que cabría sumar los de Mayrén Beneyto, como responsable de la concejalía de Cultura, y la propia Rita Barberá, como alcaldesa de Valencia. Un ramillete de mujeres que, tras formar parte durante años de la escena pública valenciana, desaparece, para tristeza de sus correligionarios y alegría de quienes las sufrieron.

En el caso de Paz Olmos (ver: https://www.makma.net/san-pio-v-el-museo-sin-rumbo/),  resulta harto elocuente atender a las razones dadas por la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte para justificar su destitución. Según informa Europa Press, a la directora del Museo San Pío V se le comunicó que, después de haber evaluado un informe sobre el estado de conservación de las obras de arte y de la gestión global de la pinacoteca, se ha decidido retirar a Paz Olmos de la dirección del Museo de Bellas artes «para empezar una nueva etapa de gestión que garantice la conservación y el buen funcionamiento del que es el museo con el fondo artístico más importante de las valencianas y los valencianos y uno de los patrimonios artísticos más importantes en el ámbito europeo».

Museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia.

Museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia.

De manera que, según se informa en el comunicado de Cultura, se prescinde de su gestión como responsable del museo, tras lo cual Paz Olmos cuenta con diez días para hacer las alegaciones pertinentes a esta decisión.

Según indica la Conselleria, pasado el periodo de alegaciones de la que ha sido directora del Museo de Bellas artes, desde la Conselleria de Educación se procederá a designar una persona que lo dirija de forma provisional, durante unos meses, hasta que esté elaborado un manual de buenas prácticas en instituciones culturales que permita presentar candidaturas a las direcciones como las de esta pinacoteca.

El conseller de Cultura, Vicent Marzà, tiene la intención de escuchar a los técnicos del museo que han llevado a cabo tareas de conservación y restauración de las obras de arte, así como del equipo especializado en las distintas áreas de gestión para iniciar un funcionamiento transparente, racional y justo de la pinacoteca, según se apunta en el comunicado.

Medidas

Del mismo modo, desde la Conselleria «se tomarán las medidas de urgencia necesarias para evaluar y solucionar en los términos que se pueda la climatización del museo, que ha generado problemas tanto para los visitantes como para la conservación de las obras. La dirección del museo tenía constancia de esta problemática desde diciembre de 2014, pero se optó para bloquear el contrato de mantenimiento de las instalaciones.

Por otro lado, ha destacado que los principales protocolos de actuación se centrarán en líneas de actuación relacionadas con la conservación y restauración de los fondos; medidas para reactivar el mantenimiento de las instalaciones; medidas para garantizar la vigilancia y la seguridad de las obras; la reactivación de las funciones del patronato del museo; así como la revisión de las necesidades de personal técnico y especializado del museo.

Paz Olmos en una imagen extraída de Youtube durante la presentación de la Sala Sorolla en noviembre de 2011.

Paz Olmos en una imagen extraída de Youtube durante la presentación de la Sala Sorolla en noviembre de 2011.

Ver lo publicado en Makma, cuando fue nombrada directora del San Pío V:
https://www.makma.net/san-pio-v-el-museo-sin-rumbo/
https://www.makma.net/ester-alba-paz-olmos-ocupa-un-cargo-que-no-entiendo/

 

 

El Carmen ‘obligado’ a acoger a Císcar

Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia

“Vivo sin vivir en mí”, que decía Santa Teresa. Felipe Garín, director del Centro del Carmen, podría decir algo parecido. La exposición ‘Espacialismo Cromático’, dedicada a la santa con motivo de la celebración del V Centenario de su nacimiento, en cuyo comisariado participa Consuelo Císcar, ha encontrado hueco en El Carmen. Lo ha tenido que encontrar. Después de que fuera rechazada por el actual director del IVAM, José Miguel G. Cortés, Garín se ha visto ‘obligado’ a encajarla entre dos de sus exposiciones programadas por decisión de las altas instancias.

“Me pidieron de la Conselleria de Cultura que hiciera un hueco a la exposición, y es lo que he hecho”, aseguró Garín en el contexto de presentación de la Colección Mariano Yera. Estaba pensada para la Sala la Muralla del IVAM, cuando Consuelo Císcar regía los destinos del instituto valenciano. Pero la actual dirección del museo rechazó tal posibilidad. De manera que la exposición, para no quedarse en el limbo, recala en El Carmen a petición expresa de la Conselleria de Cultura. Será presentada el próximo 17 de febrero y permanecerá por espacio de un mes largo.

Obra de Equipo Crónica de la Colección Mariano Yera. Centro del Carmen.

Obra de Equipo Crónica de la Colección Mariano Yera. Centro del Carmen.

‘Espacialismo cromático’ es una muestra dedicada a la figura de Santa Teresa de Jesús con motivo de la celebración del V Centenario de su nacimiento y dentro del programa cultural previsto a nivel estatal para este año 2015. La exposición cuenta con varios comisarios, entre ellos José Siles y la ex directora del IVAM Consuelo Císcar, recuperada de esta forma para la causa artística en Valencia poco menos de un año después de su ¿dimisión? al frente del museo valenciano.

La selección de piezas para la exposición procede, en muchos casos, de los propios fondos del IVAM, que cederá obras para este proyecto ‘encajado’ en El Centro del Carmen, tras su rechazo por parte del actual equipo de dirección del instituto de arte moderno. ‘Espacialismo cromático’ forma parte de un programa global elaborado por la Comisión Ejecutiva para el V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús, promovida desde el Gobierno Central, que incluye proyectos de distintas administraciones y entidades para conmemorar la vida y obra de una de las máximas exponentes del Siglo de Oro español.

Obra de Manuel Miralles de la Colección Mariano Yera. Centro del Carmen.

Obra de Manuel Miralles de la Colección Mariano Yera. Centro del Carmen.

El Museo de Bellas Artes inaugurará también en Valencia, del 15 de junio al 1 de septiembre de 2015, una muestra sobre La Huella de Teresa de Jesús en el Arte Valenciano, según adelanta Daniel Borrás en El Mundo Comunidad Valenciana. Dirigida por el catedrático de Historia del Arte en la Universidad de Valencia Daniel Benito, estará compuesta por obras de José de Ribera y por los lunetos de José Vergara Gimeno (Valencia 1726-1799), que relatan pasajes de la vida de la Santa, procedentes del desaparecido Convento de San Felipe en Valencia. Además, se expondrán obras de Andrea Vaccaro, Gaspar de la Huerta, Vicente Salvador Gómez y algunas otras obras procedentes de museos de Valencia.

Obra de Manuel Quejido de la Colección Mariano Yera. Centro del Carmen.

Obra de Manuel Quejido de la Colección Mariano Yera. Centro del Carmen.

Salva Torres

Visual Talent: se busca joven renacentista digital

Visual Talent, concurso organizado por ESAT
Escuela Superior de Arte y Tecnología
C / Viciana, 5. Valencia
Pruebas en Museo de Bellas de Artes, Las Naves, Estudios falleros
Cuatro fases, que concluyen en agosto

“Al arte le ha gustado admitir la crisis para avanzar”. Lo dijo Alberto Adsuara en calidad de Director de Producción de Visual Talent, un concurso internacional en formato de reality show “serio” que ha puesto en marcha la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia, para descubrir jóvenes artistas en la era digital. Admitida la crisis del arte en su actual formato de obra palpable, físicamente adscrita al espacio de galería o museo, parece que toca avanzar. ESAT lo hace promoviendo un concurso destinado a jóvenes de entre 16 y 25 años del bachillerato artístico que se imparte en los 227 colegios de España, a todos los cuales se ha dirigido la Escuela de Arte y Tecnología con el fin de que participen sus alumnos.

Carlos Romero, coordinador de Visual Talent, apuntó el perfil buscado: “Jóvenes que tengan una visión renacentista del arte ahora; un tipo de artista que maneje las diferentes técnicas digitales”. Un artista 360º capaz de dibujar con tableta, hacer fotografía o video con su teléfono móvil. Alguien, además, capaz de superar  diferentes pruebas, incluidas las de formato reality show pero “serio”, como se encargó de subrayar Adsuara. Porque una cosa es la espectacularidad del concurso, derivada del propio formato y de la inercia de los tiempos audiovisuales, y otra su frivolidad. “La espectacularidad es bienvenida, pero dentro del ámbito universitario; un reality serio”, agregó Adsuara.

Logotipo de Visual Talent. Imagen cortesía de ESAT.

Logotipo de Visual Talent. Imagen cortesía de ESAT.

Conviene recordar, para que el avance del arte en medio de la crisis no sea atropellado, que, por ejemplo, artistas como Canaletto o Vermeer utilizaron la cámara oscura propiciada por los avances técnicos del XVII y XVIII para lograr un mayor efecto de realismo en sus obras. Otros hicieron lo propio, demostrando que sólo aquellos artistas capaces de dominar el poder de la máquina, derrotándola mediante la creación de poderosas metáforas visuales, alumbraron el arte. El talento (Talent) implícito en la convocatoria lanzada por ESAT tiene mucho que ver, valga la redundancia Visual, con esa vuelta de tuerca de la creatividad en tiempos de maravillas técnicas.

En todo caso, Visual Talent, presentado en el Museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia, pretende dos cosas fundamentales. La primera, sin duda obvia, es “identificar el talento creativo” de esos jóvenes artistas poseedores de “una completa formación”, según explicó Jaime Torres, director de ESAT. Para ello, el concurso contempla cuatro fases, la primera de ellas mediante convocatoria online que se cierra el 14 de junio, en la que se seleccionarán 50 aspirantes a partir de la inclusión de tres a cinco imágenes en el área de diseño y arte subidas a una plataforma privada.

Concurso 'Visual Talent'. Imagen cortesía de ESAT.

Concurso ‘Visual Talent’. Imagen cortesía de ESAT.

La segunda y tercera fase, ya en julio, permitirá reducir los aspirantes a 10, de los cuales saldrán en la cuarta fase los tres ganadores premiados con una beca de estudios para Diseño gráfico 2.0 y Bellas Artes en ESAT, valorada cada una en 20.000€. Charlas, talleres, clases magistrales y pruebas, “todavía secretas” (“hasta ahí puedo leer”, señaló con humor Jaime Torres), que se realizarán en el Museo de Bellas Artes, Las Naves y estudios de artistas falleros, permitirán evaluar las capacidades de los jóvenes participantes.

Pero Visual Talent también pretende, en medio del desierto de la crisis económica, regenerar el esquilmado tejido productivo. “Con un 57% de desempleo juvenil en España, es nuestra obligación enfocar el talento hacia el empleo”, destacó Jaime Torres, quien aseguró que en ESAT la “empleabilidad” de sus alumnos era “alta”. Se trata, terminó diciendo, de “inocular lo digital en los procesos productivos”. Y se puede añadir una tercera aportación de Visual Talent: aquella que tiene que ver con la propia interrogación acerca del arte en tiempos de crisis. Alberto Adsuara lo avanzó, al hilo de su cuestionamiento: “Queremos que el concurso nos dé ciertas claves acerca de lo que es el arte ahora».

Visual Talent. Imagen cortesía de Escuela Superior de Arte y Tecnología ESAT.

Visual Talent. Imagen cortesía de Escuela Superior de Arte y Tecnología ESAT.

Salva Torres

San Pío V: el museo sin rumbo

Debido a la cada vez más criticada situación en la que se encuentra la gestión del Museo de Bellas Artes de Valencia, recuperamos este comunicado, impulsado por las asociaciones de artistas visuales y críticos de arte de la Comunitat Valenciana, que se hizo público el día 5 de julio de 2011, solo dos horas después de que el Secretario Autonómico de Cultura de la Generalitat Valenciana, Rafael Ripoll, anunciara durante una rueda de prensa que se iba a nombrar a Paz Olmos como directora del Museo de Bellas Artes de Valencia.

La noticia del nombramiento causó estupor dentro y fuera de Valencia, consiguiendo que el comunicado obtuviera, antes de acabar el día, el apoyo de las principales asociaciones profesionales  de artistas, críticos de arte, comisarios de exposiciones y otros profesionales del sector del arte en el Estado español.

Este documento sirve para recordar a los políticos que la mantienen en el cargo que ha llegado el momento de abrir un concurso público, para designar a un profesional con el perfil académico adecuado que permita abordar la aplicación de parámetros científicos a ese museo, uno más, que carece de rumbo.

José Luis Pérez Pont

Imagen obtenida en la web de la "Asociación Amigos del Museo de Bellas Artes de Valencia San Pío V". Según el pié de foto que indican, se trata de "Paz Olmos, Directora del Museo junto a su simpática madre". Foto: Imagen Valencia.

Imagen obtenida en la web de la «Asociación Amigos del Museo de Bellas Artes de Valencia San Pío V». Según el pie de foto que indican, se trata de «Paz Olmos, Directora del Museo junto a su simpática madre». Foto: Imagen Valencia.

COMUNICADO:

Tras conocer la noticia de la designación de Dª Paz Olmos como nueva directora del Museo de Bellas Artes de Valencia, las asociaciones abajo firmantes —en representación de los más de dos mil novecientos profesionales que las integran en la Comunidad Valenciana y en España— queremos manifestar nuestro absoluto desacuerdo por esta decisión.

La Generalitat Valenciana, al designar de este modo a quien asumirá la dirección del Museo de Bellas Artes de Valencia, incurre en lo que consideramos una nueva intromisión política en la vida cultural de la Comunitat Valenciana, que impide el nombramiento de un profesional idóneo para ocupar la dirección de la que está considerada como segunda pinacoteca del estado español. La persona designada por el órgano político, Dª Paz Olmos, no reúne la experiencia, la formación académica ni los conocimientos que habrían de legitimarla al frente de esa alta institución museística.

La elección, cuyo objetivo subraya únicamente su sentido político, viene a sumarse a la lista de otras designaciones, en manos de personas con nula experiencia ni formación en comisariado y/o investigación en teoría e historia del arte. A pesar de que algunas voces califican a la nueva directora como una buena gestora, queremos aclarar que la dirección de un museo se debe llevar a cabo por profesionales que puedan marcar las pautas de una programación coherente y de calidad, así como labores de conservación, incremento e investigación de sus colecciones. La gerencia y la administración son labores complementarias a la dirección, pero el perfil profesional requerido es muy diferente.

Interpretamos esta decisión del ejecutivo valenciano como un gesto de desprecio hacia la formación, el conocimiento y la valía de los numerosos profesionales capacitados que podrían optar a ocupar un cargo de tanta relevancia intelectual. Mediante la designación política de Dª Paz Olmos se ha negado a los intelectuales preparados el acceso público a un concurso, conforme al Código de Buenas Prácticas, mediante el que poder realizar el nombramiento que mejor convenga a los intereses culturales de la sociedad.

Al principio de la democracia española, los más prestigiosos profesionales eran llamados a desempeñar cargos políticos para contribuir a la evolución de la sociedad y la mejor gestión de lo público. Ahora algunos políticos quieren ocupar los lugares de excelencia intelectual que, como consecuencia, le son negados a los profesionales.

Valencia, 5 de julio de 2011

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)
http://www.avvac.net

Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)
http://avca-critica.org

Associació Catalana de Crítics d’Art (ACCA)
http://www.acca.cat

Asociación de Castilla y León de Críticos de Arte (ACYLCA)
http://acylca.galeon.com/

Asociación Madrileña de Críticos de Arte (AMCA)
http://criticosartemadrid.es/

Consejo de Críticos y Comisarios de Artes Visuales
http://www.consejodecriticosav.org/

Instituto de Arte Contemporáneo (IAC)
http://www.iac.org.es/

Mujeres en las Artes Visuales (MAV)
http://www.mav.org.es/

Unión de Asociaciones de Artistas Visuales (UAAV)
http://www.uaav.org

Museo de Bellas Artes de Valencia.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

En una entrevista para MAKMA, Ester Alba centra su atención en el Museo de Bellas Artes de Valencia, como decana de la Facultat de Geografia i Història de la Universitat de València. Con ella analizamos la situación en la que se encuentra la pinacoteca, con una directora -Paz Olmos- sin formación en la materia, sin perfil investigador ni experiencia en el mundo de los museos. LEER MÁS…

“Paz Olmos ocupa un cargo que no entiendo”

Ester Alba Pagán (Valencia, 1974), decana de la Facultat de Geografia i Història de la Universitat de València, aborda en esta tercera y última parte de la entrevista la situación en la que se encuentra el Museo de Bellas Artes de Valencia, con una directora sin formación en la materia, sin perfil investigador ni experiencia en el mundo de los museos.

El nombramiento de Paz Olmos en julio de 2011 provocó la protesta unánime de los especialistas dentro y fuera de Valencia, colocando a la Comunitat Valenciana más cerca de los estándares de una república bananera. Destituida como Directora General de Patrimonio, fue recolocada por el Gobierno de Camps al frente de la que es considerada la segunda pinacoteca española, tras el Museo del Prado.

Las anomalías en el nombramiento obligaron a la Consellería de Cultura a dar marcha atrás, hasta cortar un traje a la medida que permitiera a Olmos ocupar por un periodo limitado de tiempo la dirección del Museo de Bellas Artes de Valencia. Esa etapa comienza a llegar a su fin, por lo que hacemos una revisión del estado en el que se encuentra el museo, de la mano de Ester Alba.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

En el ámbito de la cultura,  ¿todos los males se pueden achacar a los recortes?

Estamos asistiendo a recortes en el mundo de la cultura y creo que hemos de analizar si ello ha sido beneficioso o no y analizar los resultados, que no eran los esperados. Las políticas deben ir dirigidas a todo lo contrario, a hacer una apuesta fuerte por la cultura. En un territorio como el nuestro, y esto sería extensible a todo el Mediterráneo, ¿que es lo que tenemos? Tenemos cultura, tenemos pasado, tenemos historia,  patrimonio y somos los primeros que no sabemos valorarlo, falta conciencia social. La cultura debe ser entendida como parte de un sistema y modelo económico fundamental que permita un desarrollo del territorio y de nuestra sociedad, capaz de hacernos salir de la crisis,  pues ya hemos observado a dónde nos ha conducido la economía basada en el pelotazo. Somos el segundo país europeo, por detrás de Italia, en importancia patrimonial, por lo que además de explotar el ya más que exprimido turismo de sol y playa  debemos incentivar el turismo cultural de calidad,  se viene también a ver otras cosas, y somos nosotros los primeros en denigrar, en no dar a conocer, en no respetar nuestro legado cultural, nuestra historia, nuestro patrimonio, nuestro pasado, hemos de cambiar eso. Este tipo de propuestas deben ir más allá de la rentabilización de la cultura entendida únicamente como turismo cultural, debe propiciarse en un sentido muy amplio, mediante un conjunto de actuaciones interrelacionadas que la sitúan como motor de cambio y desarrollo de la ciudad; la preservación del patrimonio cultural y la integración entre tradición (historia y patrimonio) y creación e innovación; el fomento del acceso a las nuevas tecnologías o a nuevas formas de creación, producción y consumo cultural y la promoción de las producciones culturales locales, industriales o artesanales, facilitando su comercialización; el desarrollo paralelo de la cultura y el turismo, haciendo accesible física e intelectualmente la primera para los visitantes, y la interrelación entre cultura y comunicación y entre cultura y calidad de vida. Un buen modelo es el de los distritos culturales (como Firenze, Dublin) en los que se da la conjunción de los intereses sociales, culturales y económicos que requiere la presencia en la ciudad de un grupo considerable de actividades y pequeñas empresas económicas (PYMES) que explotan la dimensión económica del patrimonio y que se relacionan entre sí. El cambio es fundamental que la imagen de la ciudad, o de un ámbito rural, será, así, percibida como un capital simbólico del cual los elementos más importantes son los pertenecientes al patrimonio y que el sistema conformado por los recursos patrimoniales y los agentes que intervienen en él sea capaz de generar empleo y riqueza siguiendo un modelo de desarrollo local basado en la cultura.

¿Hay fluidez en la relación entre los museos valencianos  y el mundo universitario?

Creo que hay una descomunión entre el mundo del museo y la propia sociedad. Encontrar las claves del porqué sucede esto es complicado. También es verdad que el mundo del museo, en la ciudad de Valencia en concreto, vive de espaldas a la Universidad. Universidad y Museo son como dos mundos distintos. No significa que nosotros tengamos que estar dentro del museo, evidentemente no, pero el problema es que no hay sinergia, no colaboramos, no incentivamos proyectos de investigación conjuntos, nosotros sí que insertamos y tenemos a muchos profesionales que vienen a las aulas a dar charlas y conferencias a nuestros alumnos de grado y master, pero al revés no se produce, es decir no hay un feedback constante entre el museo y la universidad. Este feedback también falta entre los museos valencianos y la sociedad. Se ha perdido un poco la consideración del museo, el volver a ilusionar a la gente, el volver a interesar a las personas, lo digo por ejemplo pensando en el Museo de Bellas Artes de Valencia, no valen recetas mágicas, la cuestión es de un trabajo diario, de una buena programación, de realizar un plan director, el manual de buenas prácticas y  realizar un ejercicio de transparencia, que no se pueda poner en cuestión ninguna de las actividades realizadas por ninguno de nuestros museos. De alguna manera, la sociedad valenciana ha de apreciar nuestros museos como algo suyo, verse reflejada en ellos para así apreciarlos. Estoy muy de acuerdo en el hecho de que se aprecia un desinterés, una falta de valoración hacia los museos valencianos. Por ello una de nuestras mayores preocupaciones es la necesidad de profesionalizar las direcciones de los museos, con expertos en las colecciones y conocedores en profundidad del mundo del arte, y a estos los formamos en la universidad.

Ester Alba 5 MAKMA Hasta ahora ninguno de los directores del IVAM, ni de ningún otro museo o centro valenciano, ha llegado al cargo mediante un concurso público, a excepción del Museo González Martí (dependiente del Ministerio de Cultura), que sí está por oposición. ¿Qué mensaje lanza eso a los profesionales del arte que se forman?

Mi labor como profesora, como docente en Historia del Arte, en museología y museografía, cuando tratamos el organigrama, los distintos modelos de organización de un museo –porque un organigrama dice mucho de cómo es un museo-, abordamos el asunto de la dirección del museo. Siempre pongo el ejemplo de González Martí que es uno de los ejemplos más loables. Su director, que es un profesional en la materia, ha alcanzado ese puesto de una manera absolutamente independiente y autónoma, esto le permite trabajar con libertad con criterio científico, aunque tiene limitaciones presupuestarias, pero por lo menos el criterio científico es adecuado y para mí es el ejemplo modélico. A partir de ahí, hay modelos distintos, dispares, criterios diversos, unos mejores que otros, pero bajo mi punto de vista hay que defender un modelo democrático, participativo y donde el acceso sea mediante concurso. Evidentemente, en el mundo del museo lo que sería deseable es la homogeneización de ese modelo. Para mí sería lo más adecuado. No sé si alguna vez llegaremos a conseguir que en el caso de los museos, en los distintos museos valencianos, se alcance esa lógica de actuación o de gestión, y no lo sé si se hará gobierne quien gobierne, pues en otras épocas hemos vivido ejemplos similares, gobernando otros partidos. Mucho hemos de cambiar, esto es una cuestión más de decisión política que de lo que deseamos los profesionales. No puedo ni quiero olvidar que lo deseable sería aplicar el Manual de buenas prácticas para las artes contemporáneas que concilió el consenso del sector de las bellas artes y eso, desde mi punto de vista, es mucho camino andado.

El Museo de Bellas Artes de Valencia se ha nutrido habitualmente de profesores de la Facultad de Historia de la Universitat de València para ocupar la dirección del centro. ¿Qué opinas de la decisión política que ha llevado a Paz Olmos a dirigir ese museo?

Mi opinión es la que comparte mi departamento, la que comparte mi facultad y la que comparte la Universidad. Es cierto que han sido habitualmente profesores de Historia del Arte, Carmen Gracia, luego estuvo Fernando Benito, los que han ocupado el cargo de dirección del Museo de Bellas Artes, creo que son personas que han prestigiado mucho el museo, han dirigido el museo con un criterio científico. Son personas que han sido nombradas en algún momento determinado, aunque lo deseable es que hubiesen ocupado ese cargo a través de un concurso de oposición. Pero he de reconocer que ambos implantaron una gestión científica ha sido muy valiosa para el museo, el de Bellas Artes era un museo provincial, con una excelente colección, pero que no gozaba de la categoría que debía tener. Creo que la gestión de Fernando Benito fue muy importante a la hora de poner en valor todo lo que es el arte medieval, y sobre todo el barroco, que era su ámbito de investigación. En la actualidad, el nombramiento de la actual directora corresponde a una decisión política, ella está ocupando allí un cargo que no acabo de entender. Me produce cierta sorpresa porque no entiendo muy bien los cambios que está introduciendo desde el punto de vista de la estructura del discurso expositivo. Es cierto que la exhibición planificada por Benito quizás se podía mejorar, podía tener algunos elementos con los que podríamos estar de acuerdo o no, pero era un proyecto expositivo coherente que mostraba perfectamente el valor de la pintura valenciana a lo largo de la historia, con los grandes hitos artísticos: la pintura medieval, del barroco y del XIX. Parte de la colección, aquella que no pertenece a la Academia de San Carlos o es fruto de donaciones, se reúne en el proceso de desamortización, cuando se exclaustran los bienes religiosos y salieron a subasta no solamente las tierras y edificios, sino también las obras de arte. Será la junta de museos, luego la comisión provincial, la que se ocupa de recoger las obras más valiosas de esos conventos que sufren la exclaustración y así la obra pasa al museo. De ahí que tengamos esa maravillosa pinacoteca que cuenta con cuadros absolutamente maravillosos de primera fila y de un valor inestimable desde el punto de vista artístico, de las mejores escuelas de época medieval, y de las mejores escuelas de época barroca. Pero tampoco creo que se deba responsabilizar a la actual directora de la situación que ha alcanzado el Museo de Bellas Artes, puesto que al no ser una profesional, decide bajo otros criterios.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

Museo de Bellas Artes de Valencia.

¿En qué situación se encuentra hoy el Museo?

El discurso coherente expositivo que diseñó, creo que muy adecuadamente, Fernando Benito, hoy no lo encuentro en el Museo de Bellas Artes, no entiendo los cambios que se han realizado ni a qué obedecen y esto se ha plasmado en el ejemplo del cartel con el que uno identifica el museo: ¿Goya? y ¿Sorolla? ¿Son los definidores de la colección del museo? ¿Cuántos goyas tiene el Museo? ¿Es para atraer al público? Para que luego quede desencantado de lo que se va a encontrar si viene esperando encontrar obras de Goya. Es cierto que el museo de Bellas Artes tiene muchísimo potencial y obra muy valiosa oculta en los almacenes. Especialmente la pintura del XIX y XX que en el museo no ha tenido nunca ni el aprecio ni la valoración que merecía, pero esa es mi opinión.

Eso no significa que ahora nos tengamos que ir a Goya y a Sorolla y confrontarlo al barroco y lo medieval. Bajo mi punto de vista, creo que hubo un momento en el que había una oportunidad muy buena que se abandonó, que ha estado siempre latente, que es seguir el modelo de museo de Bellas Artes que se sigue en Alemania, estoy pensando en Munich por ejemplo, o en algunas ciudades italianas. Hablo de realizar un necesario museo del siglo XIX, que se pensó en el Carmen, pero no cuajó. En Europa existe la diferenciación de museo o galerías dedicados al “arte antica” y los museo o galería de arte moderno, distinguiendo o diferenciando un museo que recoja lo medieval, el renacimiento hasta el barroco y otro que recoja XIX y principios del XX, teniendo en cuenta el valor del arte del siglo XIX valenciano, una de las escuelas más valiosas, significativas y emblemáticas de su momento. Pero, el XIX no es sólo Sorolla, Sorolla es un magnifico artista, pero ya está bien de Sorolla, uno empieza a cansarse del discurso sorollista, que al final acaba denostando a un artista excepcional, porque evidentemente la obra de Sorolla es magnífica,  pero junto a Sorolla en el XIX había otros artistas tan buenos y tan valiosos como él. Y no hablo solamente de finales del XIX, pues a principios del XIX encontramos a Asensi Julià, discípulo de Goya, toda la obra de Vicente López Portaña y sus discípulos; a mediados del XIX hallamos a Ferrandis, Domingo Marques, Benlliure, Muñoz Degrain. Es decir, Sorolla y todo lo que significa la época de Sorolla no se entiende de una manera aislada, hay que mostrarlo junto con el resto de sus compañeros que trabajaron en la misma época y aquellos que lo precedieron. Hay que contextualizar histórica y culturalmente el XIX, dejar de estar marcado por el discurso sorollesco, artistas como Antonio Fillol, con lo excepcional que es, con esa carga de crítica social a la sociedad del XIX, con obras realmente maravillosas, ¿dónde está? Eso falta por hacer, y no hay conciencia de ello, y entonces al final acabas escuchando proyectos embrionarios que levantan suspicacias inmediatas… pero si el almacén del Museo de Bellas Artes está lleno de obras maravillosas que jamás han visto la luz, que no han salido de allí, y con las que se podría montar perfectamente un museo del XIX, una oportunidad perdida, esa es una tarea que queda por hacer.

Los criterios que pesan ahora en la exposición permanente del museo a mi no me gustan, pero es que yo creo que no le gusta prácticamente a nadie de los que nos dedicamos a la historia del arte. Pero, tampoco nos han preguntado, a lo mejor le hubiéramos echado un mano y además encantados, no nos hubiera costado nada, pues en realidad a nosotros lo que nos gusta es el arte y si hay una oportunidad de mejorar las cosas pues ¿cómo no vamos a colaborar? Es lo que estábamos comentando, el mundo del museo vive de espaldas a la Universidad, nadie nos pregunta, nadie cuenta con nosotros, cuentan fuera, pero aquí no, y eso no deja de llamar la atención.

(Transcripción: Ana Flores Díaz)

José Luis Pérez Pont

En la primera parte de esta entrevista abordamos con Ester Alba su campo de trabajo más directo, el de la educación y la universidad. Desde su experiencia docente, pero también desde su responsabilidad institucional, nos indica la repercusión fatal que algunas políticas educativas y económicas del Gobierno español y de la Generalitat Valenciana están teniendo en la práctica, así como su preocupación por el futuro de los estudiantes y los peligros que amenazan la autonomía universitaria y su modelo de gobernanza. LEER MÁS…

En la segunda parte, Ester Alba aborda su actual relación con el IVAM, como miembro de su Consejo Rector, y expone la necesidad de que los museos cuenten con una dirección científica, a la que se acceda mediante un proceso transparente de concurso público, para garantizar la idoneidad profesional del perfil de los candidatos, “como en el resto del mundo civilizado”. LEER MÁS…

Ester Alba Pagán. Foto Adela Talavera.

Ester Alba Pagán. Foto Adela Talavera.