Los miedos de Russafa Escènica van en autobús

Video promocional de Russafa Escènica 2016
Rodado por Quatre Films en colaboración con EscaparateVisual
Del 15 al 25 de septiembre en Valencia

Como ya es habitual en Russafa Escènica, el festival ha realizado un vídeo promocional para dar visibilidad a su sexta edición, que lleva por título ’Miedos’ y que se desarrollará en Ruzafa, Valencia del 15 al 25 de septiembre.

Imagen del video promocional de Russafa Escènica 2016 rodado por Quatre Films en colaboración con EscaparateVisual.

Imagen del video promocional de Russafa Escènica 2016 rodado por Quatre Films en colaboración con EscaparateVisual.

Rodado por Quatre Films con la colaboración EscaparateVisual y dirigido por Jerónimo Cornelles, director artístico de Russafa Escènica, el vídeo tiene como protagonistas una representación de actores y actrices de las 21 compañías que presentarán sus propuestas en el festival, además del proyecto Invernadero.

El spot, que sirve como carta de presentación de la cita, conecta con el lema de este año y juega con la imaginación. Gracias al acuerdo de colaboración entre Russafa Escènica y EMT Valencia, el vídeo tiene la peculiaridad de que ha sido rodado en uno de los autobuses de la empresa municipal de transportes que recorre la línea 4 y que ha sido totalmente personalizado para el festival con la imagen corporativa de Russafa Escènica.

Imagen del video promocional de Russafa Escènica 2016 rodado por Quatre Films en colaboración con EscaparateVisual.

Imagen del video promocional de Russafa Escènica 2016 rodado por Quatre Films en colaboración con EscaparateVisual.

En palabras de Cornelles, “a pesar de que el lema de este año sea miedos, la organización y las compañías llegamos sin miedo, aunque a veces el camino sea difícil. Y no lo tenemos porque creemos en este proyecto y porque sabemos que su llegada está cargada de cosas positivas. Porque el miedo paraliza, y porque nosotros estamos en continuo movimiento”.

RUSSAFA ESCÈNICA 2016 – "PORS / MIEDOS" from Quatre Films on Vimeo.

Miedos…a unas buenas bravas!

Miedos, por Patrícia Pardo
Russafa Escènica 2016
Del 15 al 25 de septiembre de 2016

El miedo a ir a un bar que no conoces, pedir unas bravas y que te sirvan una mierda de bravas. Medio crudas. De hace dos días. Con mayonesa.
No es tan difícil hacer unas bravas en condiciones… He visto islandeses hacer buenas paellas. He visto islandeses exigirme garrofón en Reykjavík.
El miedo a ir a un bar que no conoces y no saber cómo cocinan las bravas, saber que pueden sacarte unas bravas miserables, no te impide pedir bravas en bares desconocidos. Te la han pegado muchas veces pero nunca, ¡nunca!, nunca has desistido de ellas. Porque si están al punto y recién hechas y con la salsa… Tienes un orgasmo tántrico pensando en la Humanidad, y te fusionas con el amigo que te acompaña o con el libro que devoras como si aún estuvieras en los 90 y no supieras qué es la wifi. Unas buenas bravas con una cerveza te hacen posponer el objetivo de cien abdominales, de la ropa humedecida en la lavadora, de atender el desamor al otro lado del móvil. Unas buenas bravas y un-poco-de-pan-por-favor-puedes-sacar? equivalen a una buena raya de cocaína con la que trascender la corrección de lo que quiere decir ser mejor persona para tus antecesores porque inevitablemente profundizarás en los silogismos, en cualquier silogismo.

Patrícia Pardo. Imagen cortesia de Russafa Escènica.

Patrícia Pardo. Imagen cortesia de Russafa Escènica.

No de esta manera te ha pasado con la farándula. Porque la posibilidad de (re)encontrarte una obra dura, de hace dos días, so-po-rí-fe-ra, arrogante o vacua, ha hecho que reniegues de la escena. Malditos creadores escénicos que no saben ni hacer una tortilla francesa. ¡No es tan difícil hacer unas bravas en condiciones! He visto islandeses hacer buenas paellas con carne de ballena, por favor.
El miedo a creer que hay cosas más importantes en el mundo que pedir y ofrecer unas buenas bravas, que no nos las merecemos, que nunca perdonaremos unas bravas aceitosas, que no vale la pena exigir un Conseller De Bravas, y no de Sepia, Olivas y Bravas. Bravas, joder, bravas!, bravas para todos!, bravas para todos! Porque si todos nuestros hijos quisieran cocinar bravas, profesionalmente o por amor a la brava, aunque las hicieran con salsa de yogur los muy hijos de puta, si todos nuestros hijos quisieran cocinar y comer bravas, el mundo se llenaría de tertulia, de sexo, de pimentón dulce, y todos aspiraríamos a ser resto de salsa. La salsa final que queda en el plato y mojas con el último trozo de pan después de comerte la última brava.

Detalle del cartel de Russafa Escènica 2016. Imagen cortesía de la organización.

Detalle del cartel de Russafa Escènica 2016. Imagen cortesía de la organización.

Patrícia Pardo*

* Miedos es el lema alrededor del cual gira la sexta edición de Russafa Escènica. Patrícia Pardo, clown y dramaturga, es quien firma el texto que da la bienvenida a Russafa Escènica 2016

Los ‘Miedos’ de Russafa Escènica

Russafa Escènica
Festival de Artes Escénicas de Valencia
Del 15 al 25 de septiembre de 2016

El festival de artes escénicas de Valencia, Russafa Escènica, acaba de hacer pública la programación de su sexta edición, que se desarrollará entre el 15 y el 25 de septiembre en el barrio de Ruzafa y que llevará como lema conductor de todas sus propuestas ‘Miedos’.

En total son veintitrés las piezas escénicas que componen su programación, una cifra que ha ido menguando en las dos últimas ediciones. Según Jerónimo Cornelles, director artístico del festival, esto se debe a que “la singularidad de Russafa Escènica es, precisamente, la posibilidad de poder verlo todo por la duración de las propuestas y por lo reducido de sus precios. No queremos hacer una programación inabarcable y que el público se quede con la sensación de haberse perdido algo”.

Así, el cartel queda dividido en quince Viveros (espectáculos de 25 minutos de duración en espacios privados para un aforo de entre 25 y 35 espectadores), siete Bosques (piezas de una hora de duración aproximadamente en espacios privados con una aforo de entre 40 y 90 personas) y el Invernadero (producción propia del festival surgida tras un taller de creación e investigación con alumnos de escuelas de interpretación valencianas).

Anestesia, espectáculo de Viviseccionados la compañía que participa en Russafa Escènica.

Anestesia, espectáculo de Viviseccionados, compañía que participa en Russafa Escènica 2016.

Un cambio destacable respecto a ediciones anteriores es la cantidad de propuestas que ha recibido la organización del festival de compañías nacionales e internacionales residentes fuera de la Comunidad Valenciana con lo que, por primera vez, la programación incluirá una compañía madrileña, Viviseccionados –que participaron en 2015 en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro-  y una mallorquina, Christina Gavel i En Blanch, cuyo trabajo presentarán en el Edinburgh International Festival. Cornelles muestra su satisfacción por lo que supone “un importante avance para el festival, en términos de expansión y de calidad. Es emocionante ver cómo compañías de otras ciudades conocen el festival, quieren participar en él y experimentar con la forma de trabajar aquí”.

En cuanto a los formatos, repiten teatro textual, danza, títeres, performance, circo y música en directo, entre otros, y se incorporan propuestas adaptadas para personas con discapacidad visual como una de las grandes novedades. En términos generales, se ha apostado por un importante número de propuestas en valenciano y se ha abierto la programación a la incorporación del inglés.

Halloween Party, de Triangle Teatre. Russafa Escènica 2016

Halloween Party, de Triangle Teatre, en Russafa Escènica 2016

Por otra parte, los espacios de representación tanto de Viveros como Bosques se seguirán realizando en espacios no convencionales y privados del barrio como talleres, galerías, un estudio de coworking, un centro de educación infantil, una floristería, etc. Y, como sorpresa de esta edición, uno de los Bosques, Halloween Party de Triangle Teatre se desarrollará en el patio del Colegio Público de la calle Puerto Rico en Ruzafa.

Entre los nombres de los profesionales más destacados se encuentran Alejandro Tortajada acompañado por actores de la talla de Laura Sanchis y Pau Gregori; José Zamit, director artístico de la Sala Ultramar; la compañía Els Indecents con un Bosque escrito y dirigido por Isabel Martí i Miquel Viñoles; Toni Aparisi, recientemente galardonado en los premios Max por Pinoxxio, como coreógrafo -junto a Elena Zavala- y Sergio Villanueva, director del largometraje Los comensales, film ganador del premio del público de la sección Zonazine en el último Festival de Cine de Málaga.

Como ya desveló el festival hace unos días, el proyecto Invernadero, se pone en marcha por cuarta vez consecutiva dentro del marco del festival y va destinado a los alumnos de interpretación en cualquiera de las escuelas y academias oficiales de arte dramático de la ciudad de Valencia y a los que finalicen próximamente cursos de formación no reglados en interpretación.

Cartel de 'Los hijos de Verónica', de Jerónimo Cornelles. Russafa Escénica 2016

Cartel de ‘Hijos de Verónica’, de Jerónimo Cornelles. Russafa Escénica 2016

En esta ocasión es el propio Jerónimo Cornelles quien dirigirá esta propuesta colaborativa con el espectáculo Hijos de Verónica [generación del miedo] secuela de la obra Construyendo a Verónica, estrenado en 2006 dentro del marco del Festival VEO, al que se le adjudica la co-producción junto a la compañía valenciana Bramant Teatre y que fue nominado a los Premios Max 2007 en la categoría de Mejor Espectáculo Nacional.

Los textos los firman Paula Llorens, Mafalda Bellido Monterde, Iaia Cardenas, Amparo Vayá, Anna Albadalejo y Guadalupe Sáez. Las actrices que participarán junto a los estudiantes seleccionados son María Poquet, Laura Useleti y María Minaya y, como coach vocal, colaborará María José Peris. Por su parte, María José Mora será, un año más, la responsable de la coordinación del Invernadero. Un elenco de mujeres que, junto a Cornelles, se han unido para dar vida a un proyecto singular y pionero en la Comunidad Valenciana.

Así, la programación del festival queda cerrada a falta de desvelar las actividades paralelas, el otro pilar del festival de teatro de las artes escénicas de otoño Russafa Escènica.

Cartel del festival Russafa Escènica 2016.

Cartel del festival Russafa Escènica 2016.

 

Fascinantes, tristes metrópolis

Perdidos en la ciudad
Institut Valencià d’Art Modern IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 4 de junio de 2017

“Las ciudades son como los sueños, están construidas de deseos y de miedos”. Al igual que Italo Calvino, muchos otros escritores van subrayando a lo largo de la exposición Perdidos en la ciudad lo que piensan del hecho urbano. José Miguel Cortés, director del IVAM, quiso puntualizar que el término perdidos se refería no tanto a la sensación de abandono como a lo señalado por Walter Benjamin, otro de los autores citados: “Perderse en la ciudad para descubrir nuevas formas de entender y de experimentar esa ciudad”, señaló Cortés.

Fotografía de Gregory Crewdson en 'Perdidos en la ciudad' del IVAM.

Fotografía de Gregory Crewdson en ‘Perdidos en la ciudad’ del IVAM.

A pesar del matiz, lo cierto es que la muestra que reúne más de 200 obras, entre pinturas, esculturas, fotografías, videos y una instalación con los libros evocados a lo largo del recorrido, termina produciendo cierto desasosiego. El que va de la “fascinación de la metrópoli” con la que arranca en la sala 1 la exposición, a la “ciudad deshumanizada” que va atravesando el conjunto de las diez salas.

El propio Cortés señaló esta circunstancia al final del recorrido: “Son las propias obras las que han impuesto esa visión”. De manera que la lectura “positiva”, derivada de la técnica y el progreso “que supuestamente nos haría libres”, va dejando paso a esa otra más desencantada al haberse “trastocado” todo eso. J. G. Ballard, citado junto a Ricardo Piglia en los ‘Paisajes globales’ de la sala cinco, lo enuncia así: “El fracturado horizonte de la ciudad parecía el encefalograma zigzagueante de una crisis mental irresuelta”.

Escultura de Julian Opie en 'Perdidos en la ciudad' del IVAM.

Escultura de Julian Opie en ‘Perdidos en la ciudad’ del IVAM.

Y es a base de zigzagueos, propios de esa crisis irresuelta, como va dando tumbos esa ciudad mostrada desde diversos ángulos en el IVAM. Comisariada por el propio Cortés, con la ayuda de María Jesús Folch, la exposición se adentra en las fascinadas metrópolis de principios del siglo pasado, para enseguida transitar por espacios banales, paisajes globales, multitudes diversas, ciudades imaginadas, urbes desnudas, mundos extraños y, por último, a modo de concluyente derivada, arquitecturas del miedo; todos ellos, epígrafes de cada una de las salas.

La música y el cine también sirven de guía por ese deambular urbano. “La música de fondo es un elemento a destacar, porque las ciudades no son silenciosas, de ahí la importancia del sonido”, precisó Cortés. Secuencias de películas como Alphaville, de Jean Luc Godard, Smoke, de Wayne Wang o Caché, de Michael Haneke, arropan el conjunto, del que igualmente sobresalen los 458 minutos de Empire, de Andy Warhol: “Pueden verla”, ironizó el comisario, describiendo la película del artista pop como aquella “donde no ocurre nada u ocurre mucho” en ese plano repetitivo del Empire State Building. En esa misma sala, se pasaba de “lo más luminoso” (Valerio Adami) a “lo más alienante” (Warhol).

Escultura de John Chamberlain en 'Perdidos en la ciudad' del IVAM.

Escultura de John Chamberlain en ‘Perdidos en la ciudad’ del IVAM.

Perdidos en la ciudad invita a que “la gente se pierda y haga su propio recorrido”, precisó Cortés, mientras iba repasando algunas de las obras expuestas: de artistas valencianos como Javier Goerlich, Equipo Crónica, Gabriel Cualladó, Miquel Navarro, Anzo o Mira Bernabeu, a nacionales e internacionales como Eduardo Arroyo, Antoni Muntadas, Miguel Trillo, Horacio Coppola, Gordon Matta-Clark, John Baldessari o Thomas Ruff. Todos ellos evocando lo que Rafael Chirbes manifiesta en la sala urbes desnudas: “Hay gentes, libros o ciudades que no entendemos, pero que nos atrapan y nos obligan a visitarlas una y otra vez”.

Esa visión se acentúa a medida que se avanza por la exposición, hasta desembocar en esas arquitecturas del miedo que Cortés adjetivó como de “control y vigilancia”, ejemplificadas precisamente en las Torres de Vigilancia de Sigmar Polke. “Tras la caída del muro de Berlín, igual hay ahora más muros que nunca en el mundo”, señaló Cortés. Una cita de Christa Wolf cerraba el recorrido a modo de epitafio: “La ciudad había pasado de ser un lugar a ser un vacío”.

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Vista de una de las salas de 'Perdidos en la ciudad' del IVAM.

Vista de una de las salas de ‘Perdidos en la ciudad’ del IVAM.

Obra de Mira Bernabeu en la exposición 'Perdidos en la ciudad' del IVAM.

Obra de Mira Bernabeu en la exposición ‘Perdidos en la ciudad’ del IVAM.

Salva Torres

¿Qué hijo te gustaría tener?

El fill que vull tindre, de El Pont Flotant
Las Naves
C / Joan Verdeguer, 16. Valencia
Del 11 al 14 de febrero de 2016

El fill que vull tindre (El hijo que quiero tener) es una reflexión sobre la educación y el papel de los padres, de los abuelos, de los maestros y de los hijos en el proceso de aprendizaje. De su importancia y de su valor, la dificultad y el esfuerzo que requiere educar.

En esta nueva producción de la compañía -la séptima- El Pont Flotant reflexiona sobre el hecho de tener hijos hoy en día. ¿Qué educación queremos darles? ¿Qué sistema educativo sería el mejor? ¿Cómo educamos en casa? ¿Qué educación recibimos nosotros? ¿Qué cambiaríamos? ¿Qué mantendríamos siempre? ¿Qué está cambiando y ya no podemos parar? ¿Qué responsabilidad tienen los abuelos? ¿Qué espacios quedan para los niños y para los mayores? ¿Cómo podríamos convivir mejor?

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

Una propuesta que habla sobre los lazos emocionales con los hijos y con los padres, sobre los conflictos, las alegrías y las penas. Sobre cómo proyectamos en los otros nuestros miedos, nuestras deficiencias o nuestras expectativas. Del esfuerzo que debemos hacer para comprender a los hijos y los nuevos tiempos que corren, y también de la dificultad para comprender a las generaciones pasadas.

Un trabajo de creación colectiva de Àlex Cantó, Joan Collado, Jesús Muñoz y Pau Pons, que cuenta con la presencia de tres generaciones en escena que han participado en un Taller Escénico Intergeneracional para la creación de la pieza.

De nuevo, El Pont Flotant teje una dramaturgia con el hilo del tiempo, no exenta de autocrítica, humor, ternura e ironía. Esta vez, presente, pasado y futuro se encuentran en escena para contarnos historias que hablan en definitiva, de la vida, de cómo amamos a nuestros hijos y a nuestros padres, y de cómo nos cuesta, a veces, comunicarnos.

Humor, ternura, momentos de alta irradiación emotiva, proximidad con el espectador, realidad dentro de la ficción y uso de diferentes lenguajes son algunos de los ingredientes fundamentales de esta nueva creación de la compañía valenciana que estrenó su primer montaje en el año 2002.

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

 

“Del padre autoritario se ha pasado al sin autoridad”

Diario de una sombra, de María García-Lliberós
Editorial Sargantana
Presentaciones: el 25 de noviembre en la Librería La Rossa de Benimaclet, el 3 de diciembre en El Corte Inglés de Colón, y el 10 de diciembre en la librería Ramón Llin

El conmovedor diario íntimo de una joven que durante el verano de 1972, en Londres, vive un apasionado romance que acaba mal. El crepúsculo de Gabriel Pradera, un ambicioso banquero de éxito en el ecuador de su vida, que treinta años después, se enfrenta a las consecuencias de un acto vil y cobarde. Son las dos líneas que se entrelazan en Diario de una sombra (Editorial Sargantana), séptima novela de María García-Lliberós que refleja la evolución de la sociedad española en las últimas décadas. Fiel a su estilo realista, la autora profundiza en la personalidad de sus personajes y nos habla de las oportunidades perdidas, la codicia, las traiciones y los miedos. Sobre todo del papel de la familia y de la necesidad de conocer nuestras raíces.

Portada del libro 'Diario de una sombra', de María García-Lliberós.

Portada del libro ‘Diario de una sombra’, de María García-Lliberós.

¿De dónde surge su afán por contar historias?

De mi afición a la lectura. Me encantan las novelas que nos hablan de la vida de la gente. ¡Se aprende tanto con ellas!

¿Qué materiales utiliza para construir a sus personajes? ¿Cómo les da forma en su mente?

La memoria es fundamental, y conforme te vas haciendo mayor, más aún. Para escribir escarbo en la memoria vivida, que incluye la conducta propia y las observaciones de las conductas de las personas que te rodean, o mejor, el recuerdo de las interpretaciones que de las mismas hicimos en su momento. Luego hay que echarle fantasía para transformar ese material en una ficción creíble y atractiva.

¿Cuáles son los autores que más le han influido?

Henry James, Marcel Proust, Javier Marías, Carmen Riera, Jane Austen, y muchos más, incluso autores de género como Patricia Highsmith.

¿Mientras escribe se dirige a un tipo particular de lector?

No. Mientras escribo no pienso en los lectores, estoy concentrada en la obra que tengo entre manos. Si me gusta y después de darle muchas vueltas me sigue interesando y no me aburre, entonces pienso que vale la pena darla a leer a otros y que la disfruten.

¿Por qué se ha mantenido siempre fiel a la literatura realista y de tipo psicológico? ¿Nunca le ha tentado la novela negra tan en boga?

Quizás porque es lo que sé hacer mejor. Leo, de vez en cuando, novela negra y las que más me interesan son, precisamente, las que profundizan en los móviles ocultos del crimen. Me atrae el conflicto interno de los individuos, desenmascarar los motivos de su conducta. En mis novelas no hay crímenes, excepto en El juego de los espejos, pero sí hay intriga, maldad, al igual que la hay en la sociedad.

María García-Lliberós. Imagen cortesía de la autora.

María García-Lliberós. Imagen cortesía de la autora.

Al llegar a su séptima novela, ¿cómo contempla la evolución de su obra?

Pienso que ahora escribo mejor, he adquirido oficio. Mi obra evoluciona conforme lo hago yo. Me van interesando temas que cuando era joven no tenía en cuenta. El paso del tiempo, nuestro sentimiento de perplejidad e impotencia ante la enfermedad y la muerte cobran más importancia. Aunque siempre tamizados por el amor y el humor. ¡Qué perdidos estaríamos sin el sentido del humor!

La relación padre hijo es uno de los ejes de Diario de una sombra. ¿Qué opina sobre los profundos cambios que se han producido respecto a ese tipo de relación en nuestra sociedad?

Que hay cosas positivas y otras no tanto. Ahora entre padres e hijos existe una comunicación más fluida pero, al mismo tiempo, está surgiendo un gravísimo problema de violencia física o psíquica de los hijos hacia los padres. La figura del padre autoritario se está sustituyendo por la del padre sin autoridad. Hay que encontrar el punto justo.

Y en cuanto a la situación de la mujer, ¿la historia que cuenta en su diario íntimo la protagonista de su novela sería posible hoy día?

Algunas cosas sí y otras no. Los hechos que relato comienzan en 1972. Por fortuna, la sociedad en ese sentido ha mejorado mucho. Pero todavía existe mucha desigualdad en el mundo laboral y un machismo sibilino que envenena las relaciones humanas.

Asumir la responsabilidad de nuestros actos es uno de los mensajes del libro, pero por grave que sea la falta también reconoce una última posibilidad de redención.

Siempre. El protagonista, Gabriel Pradera, así lo entiende e intenta, a su manera, hacer justicia, aunque implique un supremo esfuerzo de expiación, el que le induce su cobardía.

Este año se han dado a conocer numerosos autores valencianos. ¿Vivimos una especie de Renaixença literaria?

¡Ojalá! Bienvenidos sean. Son síntoma de una sociedad inquieta y más culta.

Licenciada en Económicas y Ciencias Políticas, María García-Lliberós ha trabajado como funcionaria en el Ayuntamiento de Valencia. En los noventa inicia su carrera literaria con La encuestadora, Premio Gabriel Sijé, 1992. Con Equívocos y Como ángeles en un burdel recibió, respectivamente,  el Premio de la Crítica Valenciana y el Ateneo de Sevilla. El juego de los espejos, Babas de caracol y Lucía o la fragilidad de las fuertes son sus otros títulos, además de varios relatos cortos. Inspirada en Equívocos se rodó, en 2004, una película para televisión dirigida por Miguel Perelló y protagonizada por Imanol Arias  y Juli Mira. Diario de una sombra se presenta el 25 de noviembre en la Librería La Rossa de Benimaclet, el 3 de diciembre en El Corte Inglés de Colón, y el 10 de diciembre en la librería Ramón Llin.

María García. Imagen cortesía de la autora.

María García-Lliberós. Imagen cortesía de la autora.

 

Carlos Sebastiá hace Memoria en Beijing

Memory
Carlos Sebastiá, Huang Xiaoliang, Jonah Calinawan, Wendy Sacks, Susan Kae Grant
See Gallery
B10, 798 Art Zone No.2 Jiuxianqiao Road
Chaoyang District. Beijing. China
Hasta el 11 de julio, 2015

“Las huellas de la dedicación, el sacrificio, el amor y los afectos en nuestras memorias construyen nuestra libertad individual”

Carlos Sebastiá, artista castellonense que reside en la actualidad en Beijing (China), expone en See Gallery de la mencionada ciudad asiática una serie de trabajos en torno a la memoria. De hecho, ‘Memory’ es el título del conjunto expositivo en el que, junto a Sebastiá, exhiben igualmente sus trabajos Huang Xiaoliang, Jonah Calinawan, Wendy Sacks y Susan Kae Grant.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición 'Memory' en See Gallery de Beijing. Imagen cortesía del autor.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Memory’ en See Gallery de Beijing. Imagen cortesía del autor.

El interés artístico de Carlos Sebastiá gira en torno a la evolución y la modulación de lo individual y su comportamiento, tal y como explica el propio artista. “Se trata de las huellas dejadas en el interior por su constante esfuerzo por adaptarse al rechazo social o la confrontación. Estoy muy de acuerdo con el hecho de que ciertos valores considerados inmutables han desaparecido y que, en consecuencia, volvemos a refugiarnos en los valores más básicos que nos dan la fuerza para seguir en el camino”, agrega Sebastiá en el catálogo de la muestra.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición 'Memory' en See Gallery de Beijing. Cortesía del autor.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Memory’ en See Gallery de Beijing. Cortesía del autor.

Tras el análisis de la conducta social afectiva -sigue afirmando el artista-, “creo que cada persona siente su entorno de una manera única y genera espacios internos donde el subconsciente se mezcla con la subjetividad de su realidad”, lo cual lleva “a crear nuestras propias historias en las cuales las experiencias, los sueños, los miedos y esperanzas se mezclan, reproduciendo un estado ideal de cosas. Creamos espacios imaginarios internos que se manifiestan consciente o inconscientemente de acuerdo con nuestro entorno”.

“En mis trabajos -concluye Sebastiá- uso pintura, dibujo y fotografía. Experimento además con diversos materiales como el papel de arroz, el metacrilato, metales, colas y procesos fotográficos como el cianotipo”.

Obra de Huang Xiaoliang en la exposición 'Memory'. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Huang Xiaoliang en la exposición ‘Memory’. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Jonah Calinawan en la exposición 'Memory'. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Jonah Calinawan en la exposición ‘Memory’. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Susan Kae Grant en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Susan Kae Grant en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Wendy Sacks en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Wendy Sacks en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición 'Memory' en See Gallery de Beijing (China). Imagen cortesía del autor.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Memory’ en See Gallery de Beijing (China). Imagen cortesía del autor.