Plática tecnométrica con Solimán López

Entrevista con Solimán López, a propósito de
Taller Tecnometrías
Ciclo ‘El museo modos de uso’
IVAM
Guillem de Castro 118, Valencia
Del 29 al 31 de enero de 2016

Con motivo del inminente ciclo ‘El museo modos de uso’, que el IVAM implementa a lo largo de las postrimerías de enero y la segunda quincena de febrero, Makma entrevista a uno de sus adalides activos, el artista de origen burgalés, afincado en Valencia, Solimán López, un insólito espécimen de la intangibilidad, cuya trayectoria se encuentra bienvenidamente ahíta de un vigoroso discurso tecno-ontológico (permítaseme la hipérbole, mas su prédica lo merece), que llevará a cabo el taller performático ‘Tecnometrías’, del 29 al 31 de enero.

Director del departamento de innovación y desarrollo en materia d arte y tecnología de ESAT -en el que evoluciona su investigación discursiva-, Solimán López nutre su devenir curricular con la consolidación de numerosos proyectos, que han reportado acento internacional a su teleológico proceso de examinación de las nuevas tecnologías -no en vano, su obra forma parte de ADA (Archive of Digital Art), uno de los espacios virtuales más notables del universo media art-.

Una instantánea de Solimán López en plena acción performativa de 'Tecnometrías'. Imagen cortesía del IVAM.

Una instantánea de Solimán López en plena acción performativa de ‘Tecnometrías’. Imagen cortesía del IVAM.

¿Cuál es el protocolo de actuación que llevarás a cabo en ‘Tecnometrías’?

El término ‘Tecnometrías’ es una apropiación lingüística que de alguna manera define la ejecución de medidas mediante uno objeto tecnológico. En este contexto, el objeto elegido para esta edición de la acción es el de un disco duro. El disco duro se configura como un contenedor de información y además funciona como objeto de medición.

El proceso de trabajo consiste en la documentación digital de los participantes al taller paralelo que Aitziber Urtasun desarrolla en torno a la acción y que contará con la presencia de 20 personas. Mediante un dispositivo de escaneado digital como es Kinect -cámara de video y fotografía- los miembros participantes serán incorporados de manera digital al disco duro para, a continuación, «con ellos dentro», desempeñar las mediciones del espacio físico. Estas mediciones se realizan en el suelo de los espacios transitables del museo, configurando una serie de retículas y metáforas visuales extraídas de la multiplicación e interpolación de información digital en relación con el espacio tangible.

¿Qué resultados proyectas obtener y de qué modo serán divulgados?

El resultado es la generación de una sensación de espacio a través de la visualización de lo digital artístico en un espacio en el que predomina la información visual plausible, como es un museo. Las equivalencias que el proyecto genera radican en volúmenes de información, en gigas de identidad digital que el participante y espectador vislumbra a través de mis conclusiones. Podremos estar representados virtualmente millones de veces en un museo.

La acción es muy exigente a nivel físico ya que se desarrolla durante toda la tarde del viernes 29, el sábado completo y el domingo por la mañana, tiempo necesario para poder hacer todas las mediciones.

Los resultados matemáticos y las equivalencias de información serán volcadas en www.solimanlopez.com como registro de la acción.

Un instante de la acción 'Tecnometrías', llevada a cabo por Solimán López en el CAC de Málaga. Imagen cortesía del artista.

Un instante de la acción ‘Tecnometrías’, llevada a cabo por Solimán López en el CAC de Málaga. Imagen cortesía del artista.

¿Aventuras consolidar alguna conclusión emparentada con acciones precedentes? En este sentido, ‘Tecnometrías’ ya ha sido implementada en el CAC de Málaga y en Matadero Madrid, durante la celebración de JustMad.

Cada acción performativa tiene una esencia diferente a la anterior. No me gusta repetir de manera autómata este tipo de acciones. La performance es una experiencia personal que enfrenta al sujeto con el espacio y otros individuos mediante un canal que es la idea artística y, en este sentido, el espacio y los participantes siempre son diferentes, por lo que los resultados siempre son cambiantes. Además la pieza está revisada. La incorporación a la misma de un público pro-activo mediante el taller de Aitziber le dota de un calor humano que en otras acciones era provocado por mí mismo sobre los visitantes del museo, acción que tampoco descarto.

En esta ocasión el objeto de mediciones varía (es un disco duro y no un smartphone), que tiene un poder de síntesis y almacenamiento mayor, además de otras connotaciones conceptuales. Sin duda la acción vendrá a reforzar el concepto inicial de la misma, que es evidenciar la relación entre el espacio físico y virtual (el espacio híbrido), un espacio todavía velado y que cada día que pasa cuenta con una capa más fina de intersección entre ambas esferas de realidad. La pieza consolidará un ejercicio mental que nos ayude a posicionarnos psicológicamente en ese espacio de nadie que nos multiplica e interrelaciona de manera exponencial y del que no solemos tener consciencia si no es a través de interfaces. Estas interfaces con la acción se rompen y se convierten en pura imagen mental.

¿De qué modo te han determinado las ‘Antropometrías’ de Yves Klein o los básicos arquitectónicos de «orden y mejora» de Ernst Neufert?

Pues básicamente son las dos fuentes de inspiración más evidentes de la pieza. El término ‘Tecnometría’ está totalmente condicionado por el precedente de Klein en el que utilizaba el cuerpo como pincel y del que sacó un partido increíble y que le ha llevado a formar parte de nuestra historia del arte. Por su parte, Neufert aporta esa relación con la arquitectura y la incorporación del cuerpo como medida de todas las cosas. Con estos dos precedentes la pieza se cierra de manera conceptual de un modo muy sólido. Por una parte, el término de hacer arte con un objeto diverso al pincel (el cuerpo o un disco duro) y, en la otra, la utilización del cuerpo como herramienta de medición, que en este caso es sustituido por la tecnología como medida de todas las cosas. Son dos ejes de una misma moneda que tienen al cuerpo como protagonista y que son actualizados por la tecnología y la desmaterialización de aquél. Sin duda, una actualización de conceptos en la era de la «comunicación».

'Archivo 79513' perteneciente al proyecto 'More than 404'. Imagen cortesía del artista.

‘Archivo 79513’ perteneciente al proyecto ‘More than 404’. Imagen cortesía del artista.

Por otra parte, con ‘More than 404’ principias el curso artístico anual por una senda de corrupción digital que transciende y pervierte lo que la World Wide Web Consortium (W3C) definía, allá por 1992, como un protocolo o anatomía de un error http. ¿En qué consiste esta depravación digital?

Todo sistema tiene sus corrupciones. Los sistemas perfectos se basan en el caos y el ecosistema digital también tiene los suyos. La palabra error en general se asocia con lo negativo, incompleto o fallido, pero no hay más que mirar a la naturaleza repleta de supuestos errores de una belleza inalcanzable.

Este es el principio etimológico de ‘More than 404’. En este caso, un fallo fortuito de un disco duro personal que generó una descomposición de información que se tradujo en miles de archivos «glitch», que sin duda tienen una plasticidad y belleza evidentes. Estos archivos los he elevado a la categoría de recurso digital de libre uso, ya que al haber sido una autogeneración fortuita de un equipo informático me parecía que la autoría de la obra estaba difusa y que, por este motivo, debía ser compartida con su propia naturaleza digital. Es como haber encontrado un pajarillo único en su especie, una mutación maravillosa, que tras ser observada durante unas horas se libera y se deja de nuevo volar en libertad por su entorno vital.

La idea de referenciar el código 404 se traduce en una reivindicación al gusto por el error, la casualidad y la ruptura, en este caso digital, pero bienvenida en otros ámbitos.

La pieza sigue online en este enlace: http://solimanlopez.com/portfolio/more-than-404/

PIeza representativa del proyecto en curso 'Harddiskmuseum'. Imagen cortesía del artista.

PIeza representativa del proyecto en curso ‘Harddiskmuseum’. Imagen cortesía del artista.

Igualmente, ‘Harddiskmuseum’ prosigue su curso de intangibilidad con la incorporación de diversos artistas, nacionales e internacionales, que propician la dotación de contenido. ¿Qué novedades atesora el proyecto al respecto?

Es un proyecto que a nivel personal está siendo de lo más gratificante. Plantear una obra colectiva no siempre es fácil, pero realmente es el sentido de lo digital. Un museo en un disco duro no se consigue en dos días, por lo que es un proyecto que a diario va exigiendo sus resultados. Seguimos con un fuerte trabajo logístico con el proyecto, que ya se está materializando con la colaboración internacional en sedes como Argentina, Venezuela, a través de María Bilbao, Brasil, con Debora Aito o Italia, con Nicola Mariani, que han acogido el proyecto como suyo y están propiciando apariciones en sus países. En este sentido, viajaremos con el disco para junio, visitando Brasil, Argentina y Venezuela, en un gran esfuerzo de ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología), que apuesta por el proyecto desde sus inicios desde su departamento de innovación, que dirijo.

¿Con qué apoyos cuenta ‘Harddiskmuseum’, hasta el momento?

Se están negociando algunos patrocinios y colaboraciones institucionales para hacer de este original proyecto una idea sostenible y con más recursos disponibles para su movilidad y, por supuesto, artistas participantes, la piedra angular de todo este nuevo ecosistema museístico, creativo y cultural.

A nivel artístico, hay grandes nuevas incorporaciones como Enrique Radigales, Fabien Zocco o Rosana Antolí, que vienen a completar las ya magníficas aportaciones de Aram Bartholl, Bosch&Simons, Rubén Tortosa, Hugo Martínez-Tormo e Inma Femenía. Hay más incorporaciones, pero están en proceso de consolidación y envío de obra y no pueden ser desveladas todavía.

El proyecto se ha reconfigurado a sí mismo en un formato de sesiones en vivo de las que ya podemos anunciar la primera en Valencia para abril de este año, acciones en las que, con una aforo reducido, el público podrá disfrutar del contenido del disco en directo de una manera única. También se prevé su emisión en streaming. En www.harddiskmusuem.com pueden estar al día del proyecto.

Cabe indicar que te encuentras en pleno proceso de preparación de obra para la presente edición de JustMad, que tendrá lugar en el COAM, del 23 al 28 de febrero. A este respecto, ¿qué tipo de piezas podrán contemplar los visitantes y en qué otros emplazamientos estará presente tu trabajo durante los próximos meses?

A través de Galería Punto presento varias piezas en línea con los últimos trabajos que vengo desarrollando y que aluden a la historia del arte y la actualización de conceptos en el contexto de lo digital. ‘Framed Memory Card’ se presenta en Madrid con sus 50 kg de aluminio macizo, que guardan en su interior una tarjeta de memoria de 8GB de la que sólo el comprador esta legitimado a conocer su contenido. A esta pieza se suman, como novedad y presentación en exclusiva, un par de obras más que siguen estableciendo vínculos con el pasado artístico, pero desde el enfoque de lo digital, como es el caso del proyecto ‘Pixel Blue’, en el que, a través de la apropiación del tono RGB del azul Klein mediante Licencia Creative Commons, desarrollo todo un montaje audiovisual y plástico, del que agradezco su colaboración a Toni Vaca. Sin duda tengo muchas ganas de ver estas piezas «funcionando». Además, estará presente en Technarte Bilbao 2016 y formaré parte de varias exposiciones colectivas durante los meses de marzo y abril.

El artista Solimán López durante su acción Tecnometrías. Imagen cortesía del artista.

El artista Solimán López durante su acción ‘Tecnometrías’. Imagen cortesía del artista.

Jose Ramón Alarcón

 

Actualizando a Brecht en las Naves del Español

‘Madre Coraje’, una producción de Atalaya
Naves del Español (Matadero Madrid)
Sala Fernando Arrabal
Plaza de Legazpi, 8. Madrid
Hasta el 4 de octubre de 2015

Aproximarse a la figura del dramaturgo augsburgués Bertolt Brecht compromete un protocolo de salutaciones y bienvenidas hacia el núcleo central de su obra, ineludible y sempiternamente actual, no tanto por las vicisitudes que nos son contemporáneas como individuos/ciudadanos, sino en lo que respecta al manejo de temas centrales que conforman el tuétano del devenir histórico de nuestra civilización. De este modo, cobra escasa relevancia la cronología y contextualización en las que el espectador asista a una de sus adaptaciones, puesto que algún luctuoso episodio nacional o transfronterizo se revelará consanguíneo con alguna de sus obras, muy a pesar de las abemoladas expectativas del dramaturgo alemán para con el horizonte internacional del siglo veintiuno.

"Madre Coraje" y tres hijos en una escena de la obra. Imagen cortesía del Teatro Español.

«Madre Coraje», dos de sus hijos y un campesino, en una escena de la obra. Imagen cortesía del Teatro Español.

Así sucede con ‘Madre Coraje’ -apocopada versión en texto, tiempo y título de ‘Madre Coraje y sus hijos’-, que Atalaya lleva a escena en las Naves del Español (tras un exitoso periplo previo, valedor de cuatro galardones en los II Premios del Teatro Andaluz), de la mano del ebdetense y Premio Nacional de Teatro Ricardo Iniesta, bajo cuya adaptación y dirección se conmemoraba, dos años atrás, el trigésimo aniversario de la compañía sevillana.

Bertolt Brecht escribe esta pieza teatral desde su exilio sueco, en 1939, tras huir de Alemania seis años atrás como consecuencia del ascenso al poder del Partido Nacionalsocialista. El dramaturgo, inspirándose en la novela del escritor del barroco alemán Grimmelshausen, ‘La pícara Coraje’, asienta la acción en plena afrenta de la conocida como ‘Guerra de los Treinta Años’ -contienda desarrollada en la Europa Central de la primera mitad del siglo XVII y que marcará el rumbo morfológico del continente en las centurias ulteriores-, con el intrínseco objetivo de dibujar un mapa crítico transtemporal relativo al fascismo en general y a la invasión de Polonia por parte de las tropas nazis en particular –episodio detonante de la Segunda Guerra Mundial-.

El actor Manuel Asensio como "Cocinero" en una instante de la función. Imagen cortesía del Teatro Español.

El actor Manuel Asensio como «Cocinero», en una instante de la función. Imagen cortesía del Teatro Español.

‘Madre Coraje’ se polariza en torno de la figura vertebradora de la obra, Anna Fierling, encarnada severamente por una plausible Carmen Gallardo -cuya trayectoria aumenta su lustre tras una premiada versión de la ‘Celestina’- que interpreta con aspereza a esta buhonera de dudosos escrúpulos, trápalas y firmes convicciones de supervivencia, cuyo ardid de mercader le permiten soslayar las reiteradas conflagraciones entre católicos y luteranos, a costa de la pérdida de sus tres hijos. De este modo, Brecht asesta un filo en la yugular de los dos grandes temas preceptivos que resultan coetáneos a cualquier autor/lector/espectador: la guerra y el comercio (en permanente alianza).

Ricardo Iniesta cumple aquí con la ortodoxia brechtiana del distanciamiento, en pro (el autor alemán) de provocar un ejercicio de conciencia crítica de los espectadores y “porque es una realidad que vemos cada día” (el director ubetense). Para ello, Iniesta se sirve de lo que en Brecht deben ser personajes arquetípicos, esteriotipados, de gestualidad histriónica, con una puesta en escena -aquí austera, esquelética y suficiente- de palpitantes aciertos estéticos, cacofónicos y musicales (muy notable -y discutida- la arrojada determinación de combinar el idioma alemán y el castellano en la veintena de ocasiones en las que el reparto actoral quebranta la cuarta pared de la sala Arrabal).

En definitiva, una muy digna versión en la que se le agradece al director haber acudido a las partes esenciales del texto, cuya dimensión crítica, aún cuando haya perdido gran parte de su poder de transgresión original (más bien fruto de nuestros inepatables tiempos), conviene revisitar con el fin de alejarse del proselitismo de la irracionalidad.

Jose Ramón Alarcón

 

SUMMA o el eje Valencia, Madrid, Lisboa

Summa Contemporary Art Fair 2015
Matadero Madrid
Paseo de la Chopera, 14. Madrid
Del 10 al 13 de septiembre de 2015

Summa vuelve a Matadero por tercer año consecutivo como «plataforma de acción en torno al arte contemporáneo», de «impronta internacional» y como una feria «atenta al contexto social y cultural en que se produce el arte, con particular atención a las circunstancias políticas que motivan las obras de algunos de los mejores creadores de nuestro tiempo», según explica Paco de Blas, el nuevo director de Summa Contemporary Art Fair 2015.

La feria, que se celebra del 10 al 13 de septiembre, cuenta en su Programa General con 30 galerías, principalmente del eje que atravesando Madrid (con ocho salas) conecta Valencia y Alicante (cinco) con Lisboa (cuatro). Además, hay galerías de Palma de Mallorca, Almagro, Buenos Aires, Sao Paulo, México, Bogotá, San José de Costa Rica, Miami, Alabama y Ottawa.

Portada de 'Sinsonte', de la editorial Versos y Trazos.

Portada de ‘Sinsonte’, de Víctor Escandell. Cortesía de la editorial Versos y Trazos.

Las secciones Transversal, Trazos y Madrid Foto añaden más participación, por lo que finalmente son alrededor de medio centenar las galerías que presentan obra de sus artistas en Summa. La novedad este año viene de la mano de Summa Mag, proyecto editorial comisariado por Marisol Salanova que contará con los sellos Versos y Trazos (Valencia), Micromegas y Ad mínimum microediciones (Murcia), Chucherías del Arte (Mérida), Nocapaper Books & More (Santander), Input (Madrid), Libros del Zorro (Barcelona), Editoriales Pai-Pai (Delirio, Arrebato y La uña rota), de Salamanca, y Editorial Vortex (Valparaíso, Chile).

Versos y Trazos es un joven sello valenciano de literatura infantil y juvenil, cuya década de trayectoria editorial se peculiariza por su apuesta en pro del álbum ilustrado como distintiva herramienta de difusión de sus contenidos, polarizados en torno de la ficción pedagógica (colección ‘El baúl de los cuentos’), la recuperación poética de autores de la generación del 27 -entre otros- (colección ‘Poetas para todos’), el relato corto (‘Los que llegan por la noche’, del valenciano Vicente Marco) y la novela gráfica (‘Sinsonte’, del ilustrador Víctor Escandell) -esta última erigida en un proyecto heterodoxo, tanto por su formato como por su contenido filosófico.

Obra de Michael Roy. Cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy. Cortesía de Espai Tactel.

A las galerías de Madrid Aina Nowack / ACC, Espacio Mínimo, Fernando Pradilla, Rafael Ortiz, Lucía Mendoza, Max Estrella, Ponce + Robles y My Name’s Lolita, se suman (valga la redundancia) a SUMMA las procedentes de la Comunidad Valenciana: Área 72, con obra de Victoria Iranzo, Inma Femenia, Oliver Johnson y Guillermo Ros; Aural, con Juanjo Martín Andrés, Isaac Montoya y PSJM;  Espai Tactel, con Eduardo Hurtado, Michael Roy y Luis Úrculo; Luis Adelantado, con doble representación de Allan Villavicencio, por la galería de México, y Darío Villalba, por la valenciana en la sección Trazos y, por último, Rosa Santos, que acude a Summa con Xavier Arenós y Andrea Canepa.

Instalación de Xavier Arenós. Cortesía de la galería Rosa Santos.

Instalación de Xavier Arenós. Cortesía de la galería Rosa Santos.

En esa reivindicación del arte contemporáneo, Summa incluye la sección ‘Cómo coleccionar arte político’, comisariada por Jota Castro y que pretende ligar arte y compromiso, dos palabras de moda, en ese afán por contextualizar la obra de los creadores en el conflictivo marco social en que desarrollan sus trabajos. También habrá arte contemporáneo africano, de la mano del comisario Miguel Amado, así como la profundización en el arte de los años 70 y 80 del pasado siglo en la sección Trazos. Madrid Foto se centrará en la generación de fotógrafos españoles contemporáneos poco difundida en nuestro país.

Obra de Isaac Montoya. Galería Aural de Alicante.

Obra de Isaac Montoya. Galería Aural de Alicante.

GLENDA LEÓN EN MATADERO MADRID

Cada respiro, videoinstalación de Glenda León
Inauguración: Viernes 30 enero, 19h, Nave 16.
Del 31 de enero al 26 de abril.

Matadero Madrid inaugura el próximo viernes 30 de enero a las 19 h, Cada respiro, una videoinstalación de cinco canales de Glenda León, artista cubana hoy reconocida como una de las creadoras más relevantes de su generación. Un proyecto realizado específicamente para Matadero Madrid dentro del programa de intervenciones Gran Escala, que propone al creador investigar la relación de su obra con el gran volumen del espacio industrial que habita.

Comisariada por Christian Domínguez, Cada respiro recoge imágenes de la tierra, el cielo, el fuego, el bosque y el mar que, al ritmo de la respiración evocan, no sólo el movimiento que conecta a las personas con el mundo en el que viven, sino también el potencial transformador de los seres humanos.

La respiración, señal de vida como los latidos del corazón, se muestra así como un puente entre el planeta y el cuerpo: cada vez que inhalamos tomamos algo del Universo, y cada vez que exhalamos le devolvemos algo.

Glenda León (La Habana, 1976), es una artista afincada entre Madrid y La Habana. Ha expuesto su obra en la Bienal de Venecia de 2013 o en la Bienal SITE de Santa Fe en 2014. Además ha participado en exposiciones colectivas en el Museo de Bellas Artes de Montreal o en el Centro de Arte Contemporáneo de Laznia (Polonia), entre otros. Ha expuesto en muestras individuales en la Galería Senda, la Galería MagnanMetz (EEUU) o en el Espacio Experimental Le Plateau (Francia).

«Quiero que el público sienta a Nora»

Casa de muñecas, de Henrik Ibsen, bajo la dirección de Ximo Flores
Versión y adaptación: Jerónimo Cornelles y Ximo Flores
Intérpretes: Rebeca Valls, Jerónimo Cornelles, Teresa Crespo, Albert Forner, Miquel Mars y María Minaya
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Estreno: Viernes 18 de octubre, a las 20.30h
Hasta el 10 de noviembre

Un café cerca del Teatro Rialto nos acompaña a la valenciana Rebeca Valls y a mí cuando hablamos  de su último trabajo. Tras una temporada encima de las tablas madrileñas, la actriz vuelve a su tierra natal para interpretar uno de los papeles más importantes de su carrera, o al menos eso afirma ella. Rebeca Valls dará vida a Nora Helmer, protagonista de la obra teatral Casa de muñecas escrita por el dramaturgo Henrik Ibsen, que cambió el teatro y su contenido. El trabajo más famoso y reconocido de Ibsen es precisamente éste que desde un primer momento negó que fuese feminista, a pesar de que muchos críticos lo considerasen así, algo que vuelve a recalcar Rebeca Valls, que afirma sentirse orgullosa de interpretar a este personaje y que para ella ha sido todo un reto.

Rebeca Valls, frente al cartel de Casa de Muñecas

Rebeca Valls, frente al cartel de Casa de Muñecas. Foto: Laura Alfaro

¿Qué significa para ti interpretar a Nora Helmer, uno de los iconos del teatro?

Hay un paralelismo entre Nora y yo. El secreto de Nora es su miedo y su orgullo para ella misma y es casi lo mismo que sentí yo cuando me ofrecieron el papel. Por un lado es la oportunidad de mi vida, porque es una suerte que a una actriz de mi edad le den este personaje y, a la vez, está el miedo porque hay que hacerlo bien y meterse en el mundo de Nora y en el de los Helmer.

¿Cuál es el mundo de los Helmer?

Me refiero al mundo de Henrik Ibsen, aunque no es el mismo que hemos planteado nosotros que lo hacemos desde la actualidad. El papel de la mujer en la sociedad de aquel entonces es muy diferente al que vivimos ahora. En ese momento la frase: “Torvaldo, siéntate aquí, tenemos que hablar”, fue una revolución. La gente se levantó del teatro, se paró la función porque que una mujer se plantara a su marido y le dijese eso, no se concebía.  Ahora esto ya no es así, pero sí que es verdad que no está del todo normalizado. Sigue existiendo violencia de género, desigualdad en el trabajo, en algunas familias e incluso en nosotras mismas está instaurado por educación. El director de nuestra obra se ha centrado más en la lucha por esos roles que siguen existiendo, incluso en el masculino, que para algunos hombres también es difícil de asumir.

Entonces se plantea que la igualdad es buena tanto para los hombres como para las mujeres.

Nosotros hablamos del individuo y no le ponemos sexo. Es ir hacia la libertad del ser humano, sin ser hombre o mujer, y completamente fuera de los roles que marca la sociedad.

El no estar obligado a tener un rol sino crearte el tuyo propio.

Exacto. Muchas veces se nos instaura uno, el cual asumimos, y construimos nuestro mundo en base a ese rol. Nosotros intentamos romper con todo esto y lo que hacemos es llevarlo hacia la espiritualidad y la pureza, porque a partir de ello nos enfrentaremos a un mundo sin tener prejuicios y podremos tener otras visiones que no sean las que nos marcan los demás.

El interpretar una obra con tanto trasfondo, ¿qué te ha aportado como actriz y como persona?

Si no me involucrase en Nora a nivel personal no valdría de nada y esta es la lucha que tengo que hacer cada segundo en el escenario. A pesar de que me meta en el mundo de Nora desde el principio, también tengo que ver lo que pienso yo para que mi personaje pueda liberarse de su rol y llegar al público.

¿Cómo definirías a Nora Helmer?

Tiene ingenuidad e inocencia pero también cosas vanidosas, a veces dice lo primero que se le viene a la cabeza porque no tiene algunos filtros por no pensar por sí misma y los que tiene se los han impuesto. Desde que ella oculta una cosa aprende a mentir y no le da importancia. Al hacerlo se oculta parte de lo que ella es en realidad y en el final se enfrenta a esa verdad. Es una mezcla rara y difícil pero muy rica porque tienes muchos matices. Por otra parte, el viaje que vive Nora a lo largo de la obra es radical porque empieza en un punto y termina en otro completamente diferente y el motivo de ese trayecto es el amor, sin él no tendría sentido. Lo bueno de Nora es que todo pasa en presente y en el escenario y no tienes que inventarte absolutamente nada.

Imagen de la obra 'Casa de muñecas', dirigida por Ximo Flores. Imagen cortesía de Teatro Rialto

Imagen de la obra ‘Casa de muñecas’, dirigida por Ximo Flores. Imagen cortesía de Teatro Rialto

¿Qué diferencia hay entre la Nora del siglo XIX y la del XXI?

Una de las partes es que no hay nadie bueno ni malo. Todos son víctimas y tienen un rol contra el que tienen que luchar desde la individualidad. En un principio no hay mucha diferencia porque la Nora nuestra también está encerrada en esa casa de muñecas, no es una Nora moderna que mire Internet ni el móvil. Ella hace y piensa lo que le dicen y actúa como una muñeca, dando placer, haciendo reír y teniendo un protocolo. Tiene que mostrar siempre felicidad y, por otro lado, no tiene ningún valor porque no ha hecho nada por sí misma. Por eso su secreto es a la vez su orgullo, porque es la primera vez que hizo algo sola, pero es algo que no puede contar.

Es fácil sentirse identificada con este personaje, ¿no?

Es muy fácil. Nora tiene un punto más espiritual o supersticioso y más fe que yo, por ejemplo, pero todas nos hemos visto en el rol de esposa y madre, porque casi va unido, pero no debería ser así, deberíamos sentirnos seres humanos. Deberíamos ser lo que queramos y no lo que nos impongan.

¿Cuál es la evolución que veremos de Nora?

La evolución ocurre en tan sólo tres días y en este tiempo ella es capaz de cambiar mucho. Esta es otra complicación que se añade y que realmente es un reto. El espectador vive el vía crucis con Nora. La transformación, la angustia y el miedo; el enfrentarse con uno mismo que es de lo que habla Ibsen. Este cambio llega en un momento que es necesario, porque la angustia casi es insoportable y es, o cortar esto, o suicidarte: hay dos caminos posibles y decide vivir marchándose. Me gustaría dar en esa última escena algo realmente auténtico, que cualquier mujer pueda sentir las palabras que está sintiendo Nora y las pudiera decir.

A mí la obra, en un principio, me recuerda un poco a Shirley Valentine, una mujer que vive en un rol y decide liberarse.

Puede haber semejanzas, pero la diferencia es el secreto inconfesable de Nora que es enfrentarse a sí misma. El modo de transcurrir y el motor va a ser diferente.

¿Qué opinaría Nora del asalto de las feministas que hubo en el Congreso de los Diputados hace unos días?

Es tan difícil eso. En el punto en el que acaba la obra, ella va a empezar a aprender por sí misma y se va a liberar de lo que tenía para no juzgar y no tener filtros. Esa pregunta se la tendrías que hacer a Nora tiempo después, porque al principio de la obra ella está, seguramente, en contra del aborto. Al final de la obra ella se enfrenta a sí misma y se va dándole igual la sociedad y eso es muy valiente.

¿Cómo crees que revolucionó Henrik Ibsen el teatro?

Ibsen a partir de Los pilares de la sociedad, que es una obra que escribió antes de Casa de muñecas, cambió el modo de escritura y modificó el teatro de cinco actos a tres. Transformó el modo de escribir, las historias que contaba no hablaban de héroes clásicos sino que empezó a mirar desde la introspección, lo que tenía delante y darle opinión a eso que veía. Ibsen decía que un espíritu de rebeldía verdadero es aquel que busca la felicidad en esta vida. Por eso creo que debíamos cambiar a la hora de interpretar esta obra, porque si Ibsen quería que fueran los problemas de aquí y del ahora, debíamos mostrarlos en el escenario. Por ello tengo que unirme tanto a Nora y pensar en lo que siento con respecto a lo que estamos hablando y sobre qué quiero luchar y cambiar.

Cartel anunciador de la obra 'Casa de muñecas', dirigida por Ximo Flores y protagonizada por Rebeca Valls. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Cartel anunciador de la obra ‘Casa de muñecas’, dirigida por Ximo Flores y protagonizada por Rebeca Valls. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

¿Cómo es volver a actuar en tu tierra después de estar trabajando tanto tiempo en Madrid?

A mí me encanta volver aquí y me gustaría que se hicieran más cosas. Creo que se están esforzando para que sobreviva aquí el teatro. Si se fomentase, Valencia podría ser muy rica culturalmente. Para que la gente vaya más al teatro hay que darle más importancia, tanta como a la educación, aunque se debería dar más, como se hace en Francia o en otros países europeos. Si desde arriba no se le da esa importancia, nosotros también le iremos dando menos.

Has trabajado en muchas obras de teatro en Madrid, ¿qué diferencia ves de Madrid a Valencia con respecto al público?

En Madrid todo el mundo va a al teatro y aquí no hay placer ni ganas por ver cosas diferentes. No hablo sólo de teatro comercial, hablo de todo tipo como El Matadero, Microteatro, El Teatro Español… que siempre están llenos. Como actriz me encantaría hacer más teatro, pero como espectador creo que también gusta ver la sala llena y compartir ese viaje, de ver al actor en directo y disfrutar.

La actriz Rebeca Valls, frente al cartel de Casa de muñecas.

La actriz Rebeca Valls, frente al cartel de Casa de muñecas. Foto: Laura Alfaro

Laura Alfaro

 

 

 

SUMMA… y sigue

SUMMA, Feria internacional de arte
Matadero Madrid
Paseo de la Chopera, 14. Madrid
Del 19 al 22 de septiembre

El arranque de curso, tras la vuelta de las vacaciones, se hace siempre difícil. Hay que cambiar de marcha, física y mental, para adaptarse al ritmo más disciplinado del quehacer diario. Por eso septiembre ha sido siempre un mes de adaptación lenta y gradual a la vorágine del trabajo. Hasta que llegó el equipo de SUMMA y decidió aprovechar la energía vacacional para meterse de lleno en el túnel de baño y masaje que representa la proximidad del otoño. Y ahí están, poniendo en marcha una feria internacional de arte contemporáneo que se celebra entre los días 19 y 22 de septiembre, organizada por ArtFairs, a cuya cabeza se encuentra Enrique Polanco.

Obra de José Bechara. Galería Carlos Carvalho. Imagen cortesía de SUMMA

Obra de José Bechara. Galería Carlos Carvalho. Imagen cortesía de SUMMA

Madrid aglutina unas cuantas ferias, entre ellas ARCO. Pero “como en septiembre no hay ninguna”, explica Lorena Polanco, responsable de comunicación, y “sin embargo es cuando arranca la temporada con la apertura de galerías”, decidieron llenar el vacío con SUMMA, a modo de catapulta del arte en este inicio de curso. Y lo han hecho “con mucha fe, apostando por galeristas de calidad” y por “el arte emergente y más joven”, subraya Polanco. Un total de 64 galerías, de 16 países, mostrarán en Matadero Madrid obra de 130 de esos artistas cuya pujanza bien merecía el esfuerzo de SUMMA.

Farmacy Laws, de Yan Leto. Imagen cortesía de SUMMA

Farmacy Laws, de Yan Leto. Imagen cortesía de SUMMA

La presencia de coleccionistas, los encuentros y debates, los espacios para el videoarte y las performances, pretenden hacer de SUMMA la feria del arte fresco, incipiente, procedente de diversos países, entre los que destacan los igualmente emergentes latinoamericanos: Brasil, México, Chile, Venezuela o Colombia, además de China o la sorprendente Filipinas. Todo ello en el marco de una feria que tiene diversas secciones: Programa General, Up, Transversal y Transversal Emergente (estos dos últimos comisariados por Agustín Pérez Rubio y Alexia Tale) o Madrid Foto, que pasa a formar parte de SUMMA.

Obra de Katie Horna. Galería Patricia Conde. Imagen cortesía de SUMMA

Obra de Katie Horna. Galería Patricia Conde. Imagen cortesía de SUMMA

El punto de encuentro AECID acogerá en Matadero cuatro mesas redondas promovidas por Rosina Gómez Baeza, Lucía Ybarra y Arianne Gaazenbeck, en torno al Coleccionismo en los países emergentes y en España, así como sobre El arte español en el contexto internacional. Las relaciones entre arte y gastronomía tendrán cabida en la sección Saborea el arte, donde confluirán las propuestas de prestigiosos chefs y artistas.

Cuatro días, pues, en Matadero Madrid de arte joven, incipiente, entre cuyos representantes se hallan varios espacios valencianos: Aural, Espai Tactel, Kir Royal, Parking Gallery y Punto. ArtFairs espera “como mínimo” la visita de 20.000 personas, aunque reconocen que, de entrada, ya están teniendo “muy buena acogida”. El lado sombrío de la crisis tiene este otro más luminoso fomentado por aquellos que desoyen las voces calamitosas. SUMMA y sigue.

Shadow of the sun, de Wire Tuazon. Imagen cortesía de SUMMA.

Shadow of the sun, de Wire Tuazon. Imagen cortesía de SUMMA.

Salva Torres

Dansa València persigue a Patti Smith

La compañía valenciana Taiat Dansa presenta en Matadero Madrid, dentro del festival Fringe 13, los días 11 y 12 de julio a las 20 horas, su último trabajo, ‘Vamos a hacerte bailar: persiguiendo a Patti Smith’.

El festival Fringe 13 acoge esta pieza, de la que se han mostrado extractos en ciudades como Nueva York o Berlín y que se estrenó en junio en Dansa València. El proceso de creación de la obra comenzó en 2011 y lo que partió como la idea de subir al escenario el movimiento que utilizaban quienes acudían a los conciertos punk durante los años 70 en Nueva York con la figura mitificada de Patti Smith de fondo fue derivando en una infructuosa persecución de las componentes de Taiat detrás de su mito.

"Vamos a hacerte bailar: persiguiendo a Patti Smith", imagen cortesía de Taiat Dansa.

«Vamos a hacerte bailar: persiguiendo a Patti Smith», imagen cortesía de Taiat Dansa.

La obra invita al espectador a perseguir a su propio icono, como ellas lo hicieron con Patti Smith por el hotel Chelsea de Nueva York, la galería Robert Miller o los distintos puntos de la gira que recientemente la cantante hizo por Europa.

De este desencuentro a lo largo de dos años surge ‘Vamos a hacerte bailar: persiguiendo a Patti Smith’, que cuenta la historia de la desmaterialización de un mito, de la huida de una estrella, de la desintegración de un sueño.

Taiat presenta una pieza documentada sincera y sin ornamentos en la que las bailarinas narran en primera persona su propia historia de desamor y reflexionan sobre la fragilidad de nuestros ídolos.

Meritxell Barberá e Inma García fundaron la compañía Taiat en 1999 y desde entonces han presentado su trabajo en espacios de ámbito nacional como el Mercat de les Flors en Barcelona o Cuarta Pared de Madrid y en escenarios de otros países como Estados Unidos y Francia.

La obra está dirigida e interpretada por Meritxell Barberá e Inma García. La dramaturgia del espectáculo recae en Roberto Fratini, profesor de Teoría de la Danza en la Universidad de Pisa y en el Institut del Teatre de Barcelona, y de Metodología Crítica en la Universidad de L’Aquila. Josep F. Sanmartín se ha encargado del diseño y construcción del espacio escénico y Siemprevivas del vestuario. La pieza cuenta con música original de Caldo, además de la de Monteverdi y Patti Smith.

La obra inicia su gira por España en Madrid, tras estrenarse en Valencia el pasado mes de junio.

"Vamos a hacerte bailar: persiguiendo a Patti Smith", imagen cortesía de Taiat Dansa.

«Vamos a hacerte bailar: persiguiendo a Patti Smith», imagen cortesía de Taiat Dansa.

El campo y la ciudad, vínculos artísticos

Pueblos que hacen cultura: Campo adentro-exposición y jornadas de debate en Matadero Madrid

Campo adentro es un proyecto sobre las relaciones entre campo y ciudad, arte, cultura e identidad en España, en desarrollo desde 2010. En la Nave de Música de Matadero se muestra la exposición final de 11 proyectos realizados entre 2012 y 2013, en diferentes localidades rurales. El programa de actividades incluye debates, proyecciones, un programa sonoro y un laboratorio gastronómico-sonoro.

Campo adentro es un proyecto múltiple de estrategia cultural sobre la cuestión rural, las relaciones entre campo y ciudad y funciones del arte, propuesto por el artista Fernando García-Dory que se desarrolla desde 2010.

Del 21 al 24 de marzo campo adentro lleva a cabo un encuentro entre diversos agentes implicados y muestra en la Nave de Música de Matadero Madrid, los 11 proyectos llevados a cabo en diversos pueblos entre 2012 y 2013. El programa de actividades incluye audiciones comentadas, proyecciones, debates y un laboratorio gastronómico-sonoro para artistas e invitados. Se concibe como un momento de evaluación a través de diálogos entre los artistas, vecinos y un comité de expertos culturales y representantes del movimiento campesino, que incluye un coloquio con la presencia especial de la unidad de investigación SPEAP de Paris, dirigida por Bruno Latour, en colaboración con Factum Arte.

Estructurado a través de una fase de análisis, una de producción en el medio rural durante los últimos 3 años que ha implicado a 22 pueblos y una serie de encuentros y exposiciones anuales, campo adentro presenta ahora los resultados de su investigación en Matadero Madrid con un programa que incluye debates, proyecciones, un programa sonoro y un laboratorio gastronómico para los artistas participantes. Además, se presenta el nuevo Grupo de Estudios sobre Ecologías del Sistema del Arte y Nuevos Paisajes que inician campo adentro y Matadero Madrid.

La exposición que se despliega por la Nave de Música recoge las obras y conclusiones que han generado las 11 residencias artísticas que durante el año 2012 llevaron a cabo los artistas Can Altay (en Carrícola, Valencia), Paco Arroyo (en Avinyó, Barcelona), Carmen Cañibano (en Prado, Zamora), Patricia Esquivias (en Calera y Chozas, Toledo), Mario García Torres (en Malpartida, Cáceres), Asunción Molinos (en Guzmán, Burgos), Antje Schiffers y Thomas Sprenger (en la Comarca de las Encartaciones, Vizcaya), Emma Smith (en Casares, Málaga), Susana Velasco (en Almonaster la Real, Huelva), WochenKlausur (en Puebla de Sanabria, Zamora) y el equipo formado por Bárbara Fluxá, José Bernal y Fernando Martín (en La Vera, Cáceres).

En el programa sonoro y audiovisual, Cristina Palmese y Jose Luis Carles, crean una suerte de “café y dominó”, una serie de charlas con la colaboración de Abraham Rivera en la que con diferentes invitados se van enlazando piezas y cuestiones relacionadas con el proyecto. En cuanto al cine, se proyectan la Entrevista a John Berger (inédito/ Groeneveld/ 2012/ 20’) y Our Daily Bread (Nikolaus Geyrhalte/ Alemania/ 2005/ 92’) el jueves 21 a las 20.30 h., y La Aldea Maldita (Florián Rey / España / 1930 / 58’) con interpretación al piano en directo de Jaime López, el viernes 22 a las 20 h. Por último, el artista Paco Arroyo y los vecinos de Avinyó, Barcelona, intervendrán el sábado 23, de 20 a 23 h.

Además, en el laboratorio gastronómico-sonoro, todos los días tienen lugar sesiones en las que los artistas e invitados comparten experiencias y referencias sobre gastronomía y tradición musical, las manifestaciones culturales más vivas del medio rural español.

Desde momento, el proyecto campo adentro cierra la fase de producción y residencias de artistas y pasa a la de Reflexión y Evaluación. Para ello, con el apoyo de Matadero Madrid, inicia el nuevo Grupo de Estudios sobre Ecologías del Sistema del Arte y Nuevos Paisajes, compuesto por especialistas invitados, participantes seleccionados tras una convocatoria abierta y una red de colaboradores internacionales. Se reunirá cada mes en Matadero Madrid, con visitas de campo y acciones en un solar cercano donde se construye el Centro de Acercamiento a lo Rural y proyecto de Nuevo Jardín de Dalias, con apicultura y horticultura, comedor popular, debates, presentaciones, proyecciones y todo lo que el vecindario y personas y grupos afines propongan.

 Campo adentro-arte, agriculturas y medio rural. Imagen cedida por Campo adentro.