After Old Masters

(Re)Mastered, de Eric Basstein, Florian Eymann, PichiAvo y Andrea Ravo Mattoni
Plastic Murs
C / Dénia, 45. València
Inauguración: viernes 21 de septiembre
Hasta el 31 de octubre de 2018

A principios del siglo XIX, Quatremère de Quincy —considerado el primer crítico del Louvre como institución— esgrimió un argumento demoledor: contemplar la reunión fascinante de tantas obras maestras en un mismo museo impide la creación de nuevas obras maestras. Esta declaración coincide temporalmente con la construcción de la historia del arte (como disciplina) y de los museos (en sentido moderno) que se esforzarán por establecer un canon cultural europeo en referencia al clasicismo que va del Renacimiento a la Ilustración, cifrando los nombres de los Grandes Maestros y atesorando sus obras como evidencia.

Obra de Andrea Ravo Mattoni. Imagen cortesía de Plastic Murs

Obra de Andrea Ravo Mattoni. Imagen cortesía de Plastic Murs

También a etiqueta de “obra maestra” aparece en este momento, con el museo, para señalar un hito, una realización extraordinaria (por absoluta) que guarda en su seno la idea de arte y de la historia del arte misma. Los Grandes Maestros irradian desde entonces —que es desde su tiempo— y a través de sus creaciones una influencia e inspiración que incita a imitarlas, de ahí que la formación artística académica sistematizara el estudio y la copia de las formas y técnicas de los Maestros como método.

La aparición de otra etiqueta, ater (después, a la manera de) codificará esta cadena de valor artístico marcando las aproximaciones parciales o la imitación total del estilo de un Maestro realizada por otro artista, por un aprendiz en el taller o por el copista en las salas del museo. Aunque en otro sentido, la interpretación, la cita y la apropiación como estrategias creativas seguirán la misma lógica hasta desembocar en el gesto posmoderno y las prácticas actuales.

Obra de Eric Basstein. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Eric Basstein. Imagen cortesía de Plastic Murs.

(Re)Mastered reúne cuatro propuestas que evidencian así la reversibilidad de la historia del arte y cómo las formas y técnicas clásicas (o no tanto) son asumidas y reinterpretadas conscientemente por artistas contemporáneos que reintroducen las creaciones de los Maestros actualizando su lenguaje.

PichiAvo (España) combinan la estatuaria clásica con las señas de identidad del grafiti callejero (tags, símbolos) en marañas de grisallas, veladuras y palimpsestos de fuerte colorido que dominan los grandes muros donde se pintan o se llevan al cuadro, los dos soportes tradicionales de la pintura.

Andrea Ravo Mattoni (Italia) construye con sus intervenciones murales una “pinacoteca a cielo abierto” trasladando al espacio urbano y haciendo accesibles obras de Caravaggio o David que están encerradas en museos; utiliza para ello los espráis con los que también trabaja sobre lienzo.

Obra de PichiAvo. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de PichiAvo. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Florian Eymann (Francia) juega en sus pinturas con la relación entre el toque de Rembrandt y la pincelada de Bacon, entre la representación y la evidencia de la materialidad de la pintura, entre la cita al Maestro y la mixtura abstracta de la pintura de hoy (óleo, espray, collage) que tanto le debe.

Eric Basstein (Países Bajos) genera en sus pinturas una suerte de puzles donde dialogan referencias clásicas y contemporáneas (publicidad, moda, cómic) como en una suerte de sampleado abstracto en el que descubrimos capas y fragmentos de la tradición artística, lo popular y lo familiar.

Para recrear mejor las salas de los museos de siglo XIX, propias de los Grandes Maestros, la galería se ha pintado de una suerte de azul real, el más propicio para la exposición y las transgresiones del aura benjaminiana.

Obra de Florian Eymann. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Florian Eymann. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Ricardo Forriols
Universitat Politècnica de València

El Consorci de Museus, diploma de Buenas Prácticas

Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana
Diploma de Buenas Prácticas
Design for All Foundation de Cataluña
Septiembre de 2018

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana está llevando a cabo diversas medidas dirigidas a fomentar la reducción de las desigualdades en el ámbito de la cultura. Esta iniciativa, que engloba diversos proyectos incluidos dentro de su programación, ha recibido el diploma de Buenas Prácticas que otorga la Design for All Foundation, una entidad sin ánimo de lucro y de ámbito internacional fundada en 2001, con sede en Cataluña.

Además de este reconocimiento con el que ya cuenta el Consorci de Museus, desde el pasado mes de marzo la entidad museística ha sido seleccionada dentro de la 9ª edición de los premios internacionales Design for All Foundation a las ‘Mejores Prácticas’, que se decide el próximo viernes en Luxemburgo.

Logo Buenas Prácticas. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Logo Buenas Prácticas. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Un jurado internacional seleccionará las cinco ‘Mejores Prácticas’ para otorgarles el Premio Internacional Design for All Foundation a aquellas que destacan por su impacto y marcan el camino a seguir en el futuro para una mejor práctica del Diseño para Todos/Diseño Universal.

El objetivo de estos premios es reconocer todos los esfuerzos, grandes o pequeños, que han llevado a cabo empresas, entidades, administraciones y profesionales de todo el mundo para demostrar que toda aplicación del Diseño para Todos/Diseño Universal contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas.

Se entiende por Diseño para Todos (Design for All) como la intervención sobre entornos, productos y servicios con la finalidad de que todas las personas, incluidas las generaciones futuras, independientemente de la edad, el género, las capacidades o el bagaje cultural, puedan disfrutar participando en la construcción de nuestra sociedad en igualdad de condiciones.

El Consorci de Museus opta a estos premios en la categoría de ‘Proyectos, propuestas, metodologías y estudios’ junto a otros seis proyectos procedentes de Argentina, Francia, y Nepal además de España. La propuesta de la entidad museística recoge las acciones, proyectos y actividades que se están impulsando con el fin de generar conocimiento y cultura para todos.

Taller contra el Alzheimer. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Taller contra el Alzheimer. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

En este sentido, el director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, ha manifestado que “dentro de nuestro programa de Educación y Mediación, en los museos y centros de arte en los que trabajamos, tanto en Castelló, como en València y Alicante, buscamos generar procesos de trabajo sostenibles de mediación con diversos colectivos, basados en la experiencia artística como principio de un proceso de aprendizaje vital”.

Entre las medidas dirigidas a fomentar la reducción de las desigualdades que se están llevando a cabo desde el Consorci de Museus destacan proyectos como las convocatorias Altaveu para proyectos de inclusión y cohesión social; Reset, de relecturas de género y multiculturalidad; Resistències Artístiques, de producción artística en entornos educativos; Cercles, para proyectos de mediación cultural para jóvenes; el proyecto Empezamos de 0 (que incluye actividades para la primera infancia como Mus’n’ Babies o el Espai de Telles), los talleres ‘Refrito’ para jóvenes, ‘Necesitamos todo tipo de mentes, para personas con TEA (Trastorno del Espectro Autista), ‘Arte y cultura contra el Alzheimer’ (en colaboración con el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante) ‘Esto no es una piedra, es una idea’ así como la mesa de trabajo para la implementación de mejoras en los talleres de expresión artística en los centros ocupacionales de València, para la integración social y cultural de personas con diversidad funcional.

Instalación 'Esto no es una piedra' en el Centre del Carme. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Instalación ‘Esto no es una piedra’ en el Centre del Carme. Imagen cortesía del Consorci de Museus.

Manu Blázquez gana el premio DKV Seguros / MAKMA

D759 in B minor de Manu Blázquez
Premio DKV Seguros/MAKMA 2018

Concluyó la resolución del Premio de Dibujo DKV Seguros – MAKMA reconociendo como ganadora la obra D759 in B minor de Manu Blázquez. El objetivo de esta convocatoria es premiar a un proyecto expositivo inédito inspirado en un relato para todos los públicos, utilizando el dibujo contemporáneo, además de fomentar la producción y difusión de artistas emergentes.

D759 in B minor toma como referencia la Sinfonía Inacabada de Schubert, una obra romanticista que, como su nombre indica, no fue terminada debido a la muerte del compositor. La suposición de que no estuviera acabada se debe a que solo se compone de dos movimientos, cuando lo normal era que las sinfonías constaran de cuatro, aunque en este caso no se encuentra evidencia de que Schubert tuviera en mente otros dos movimientos.

Detalle de la obra D759 in B minor de Manu Blázquez ganadora del premio DKV Seguros Makma

Detalle de la obra D759 in B minor de Manu Blázquez ganadora del premio DKV Seguros MAKMA.

Blázquez, a partir de este proyecto, da un estado físico a la sinfonía austriaca. Las notas musicales y pentagramas quedan transformados en rectángulos negros que le dan a la obra un aire minimalista, pero sobre todo abstracto. La sucesión de estos rectángulos, a primera vista, podría parecer que no guardan un sentido, pero si se observa con detenimiento puede vislumbrarse un procedimiento a la hora de posicionarnos. El artista parte de la propia definición de la palabra “nota”, en concreto a partir de estas acepciones: Acción y efecto de notar, escritura musical y sistema de signos convencionales que adopta para expresar conceptos matemáticos, físicos, químicos, etc.

La notación es la clave que da forma y sentido a esta obra, en este caso, una notación científica que se une con la música. Las notas son traducidas como números y los números van siendo colocados en orden, quedando en ocasiones separados entre sí dando una forma final que podría recordar a la notación que encontramos en un organillo o una pianola, aunque no se busque ese fin. En la obra de Blázquez se recogen un total de 14 grupos de instrumentos. Este tipo de notación tiene como fin romper visual y estéticamente con el lenguaje gráfico establecido.

Detalle de la obra D759 in B minor de Manu Blázquez ganadora del premio DKV Seguros / MAKMA

Detalle de la obra D759 in B minor de Manu Blázquez ganadora del premio DKV Seguros / MAKMA

El proyecto nació producto de una Beca de producción y estancia concedida por Kulturkontakt Austria en Viena, y será presentado en el MUVIM tras serle concedido el  premio DKV Seguros – MAKMA entre los meses de diciembre (2018) y febrero (2019).

Manu Blázquez (Valencia, España-1978) que desde sus inicios se ha interesado por el dibujo técnico y el grafiti, cursó estudios en la Universitat Jaume I de Castellón. Más tarde se trasladará a Italia donde estudiará en la Academia de Bellas Artes de Bolonia donde se diploma con la tesis Comunicazione e riproducibilità . Actualmente reside en Valencia.

Detalle de la obra D759 in B minor de Manu Blázquez

Detalle de la obra D759 in B minor de Manu Blázquez ganadora del premio DKV Seguros / MAKMA.

José Antonio López

César Sebastián diseñará el cartel de La Cabina

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de València
Del 14 al 24 de noviembre de 2018

César Sebastián (València, 1988) diseñará el cartel de la undécima edición de La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de València que se celebrará del 14 al 24 de noviembre en varias sedes de la ciudad.

El historietista, ilustrador y diseñador toma el relevo de Cachetejack, quienes realizaron el cartel de la pasada edición. La Cabina otorga a la imagen del cartel una gran importancia y siempre escoge a artistas jóvenes pero con un gran bagaje a sus espaldas. El cartel del festival en ediciones pasadas ha llevado la firma de autores de la talla de Escif, Paula Bonet, Carla Fuentes, Luis Demano, Jorge Lawerta, Estudio Menta, Julia Valencia, Mireia Pérez o Gloria Vilches.

Mercat Central, ilustración de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

Mercat Central, ilustración de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

César Sebastián es un artista licenciado en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos de València que ha desarrollado su carrera como ilustrador, realizando portadas de libros y discos, cartelería o story-boards publicitarios, y entre cuyos clientes destacan Le Monde Diplomatique España, El País, Amazon Studios, Norma Editorial y DC Comics; como historietista, su trabajo ha sido publicado en diversas antologías tanto en España como en EE.UU; y como diseñador, realizando la cartelería para el ciclo de conciertos Fuzzville Presenta, la imagen para el festival GetMAD! de este año y las cubiertas para la biografía Cash de Robert Hilburn.

“En contraposición a la explosión de color de la pasada edición, hemos apostado este año por la imagen sobria y cinematográfica que ofrece el trabajo de Sebastián, quien a pesar de su juventud ya ha trabajado para diferentes medios de comunicación y ha ilustrado cartelería de conciertos, revistas culturales, etc.”, comenta Sara Mansanet, directora de La Cabina.

Los Coronas, obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

Los Coronas, obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

El artista, por su parte, dice sentirse “afortunado” por haber sido el escogido este año para la realización del cartel del Festival de Mediometrajes ya que ha seguido de cerca el trabajo que han realizado otros ilustradores en ediciones anteriores y porque confiesa ser un “apasionado del cine”.

Para la imagen de la XI edición de La Cabina, que se desvelará el próximo 10 de octubre en Nolich (C/ Dénia, 73) con la presencia de Sebastián y Mansanet, el ilustrador ha revelado algunas pinceladas de lo que podremos ver: “Desde el principio quisimos huir de elementos visuales muy manidos que remiten al cine, como cámaras o rollos de película. Mi primera idea fue crear una imagen de clara inspiración cinematográfica. Tras varios bocetos desechados, decidimos centrarnos en la idea del tiempo, que es lo que diferencia a este festival de otros: la duración concreta que poseen los mediometrajes. Desde un primer momento tenía claro que quería conseguir un diseño relativamente sobrio, con una paleta de color muy limitada pero con un alto contraste que diferenciara este cartel de años anteriores”.

GetMAD! obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

GetMAD! obra de César Sebastián. Imagen cortesía de La Cabina.

Vuelven los sábados musicales de La Marina

La Pérgola de Cervezas Alhambra
La Marina de València
Del 22 de septiembre al 15 de diciembre de 2018

Vuelve La Pèrgola de Cervezas Alhambra de La Marina de València. Desde el 22 de septiembre y hasta el 15 de diciembre, 12 nuevos sábados volverán a convertir esta recuperada joya modernista en escenario continuo de la buena música. En poco tiempo, la cita se ha convertido en punto de encuentro sociocultural a través de una selección de las formaciones más vibrantes, variadas y destacadas de la actualidad. Un ciclo que ha revolucionado el ocio diurno de la ciudad.

Uno de los conciertos de La Marina. Imagen cortesía de la organización.

Uno de los conciertos de La Marina. Imagen cortesía de la organización.

Hasta 26 nuevas propuestas desfilarán por un escenario que tendrá como una de las novedades principales la incursión de grupos internacionales como los británicos Public Service Broadcasting, las canadienses The Courtneys y Las Ligas Menores, la última sensación argentina. Carolina Durante, Los Coronas, Fernando Alfaro, Da Souza o Tigres Leones serán destacados nombres del panorama nacional a los que se sumarán algunas de las propuestas locales más interesantes del momento como es el caso de Aullido Atómico, Tin Robots, Machete en Boca, Dûrga, Chewbacca’s, Òrbites o Palmera. Además, el 9 d’Octubre se llevará a cabo una jornada especial de horario vespertino cuyo sugestivo cartel con sabor valenciano conformarán Mueveloreina, Marcel Làzara i Júlia Arrey, Tardor y Joe Pask.

La mejor gastronomía autóctona también cobrará protagonismo cada sábado a través de la propuesta ‘Del tros al plat’. Músicos y cocineros compartirán cartel en esta iniciativa impulsada por el Patronato de Turismo de la Diputación de Valencia, en colaboración con la Associació Professional de Cuiners i Cuineres de la Comunitat Valenciana (APCCV), que propondrá, cada jornada, una suculenta oferta culinaria inspirada por genuinos productos autóctonos.

Ambiente en uno de los conciertos de La Marina. Imagen cortesía de la organización.

Ambiente en uno de los conciertos de La Marina. Imagen cortesía de la organización.

Las actuaciones volverán a llevarse a cabo a mediodía, ahondando en la apuesta por la luz y la apertura de públicos. Por otra parte, reivindica las idóneas condiciones de València para realizar conciertos al aire libre y junto al mar durante todo el año. De las 15 fechas que tuvieron lugar en la pasada edición (de febrero a mayo) no hubo que cancelar ni cambiar de fecha ninguna reuniendo en total a 10.500 espectadores.

Una experiencia musical para disfrutar sin prisa y con los cinco sentidos de la mano de Cervezas Alhambra. Momentos únicos e irrepetibles que combinan la excelencia musical y el espíritu artesanal intrínseco en la marca a través del maridaje con sus principales referencias, Alhambra Especial, Alhambra Reserva 1925 y Alhambra Reserva Roja. En el ciclo también colaborarán marcas como Zummo Living Culture, Vermell Vermut o Inmobiliaria Palanca Fontestad.

Cartel de los conciertos de La Pérgola en La Marina de Valencia.

Cartel de los conciertos de La Pérgola en La Marina de Valencia.

La mirada errante (como la vida)

Maschi e Buchi, de Francesco Filangeri
Librería Railowsky
C / Gravador Esteve, 28. Valencia
Inauguración: viernes 14 de septiembre de 2018, a las 19.30h

Arquitecto al tiempo que fotógrafo, la fotografía acabó prevaleciendo como actividad profesional de Francesco Filangeri (Palermo, 1969). Si la formación como arquitecto la adquirió  de forma reglada, cursando estudios y obteniendo el grado en la Universidad de Palermo, su preciso conocimiento técnico de la fotografía procede de los años en que fue asistente en el estudio palermitano de Giuseppe Cappellani. Atento a la antropología de los espacios urbanos, Filangeri ha trabajado en Roma, Londres, Florencia, Palermo y Valencia, aunque nunca se ha interesado por el  genio de esos lugares.

“Vagar por las ciudades ha sido mi principal trabajo”, declaró este disciplinado cultivador del arte de deambular por las calles, una práctica asociada al urbanismo moderno que tuvo su gran eclosión en el París de Baudelaire o en el Berlín de Weimar. Celebración de la errancia como actividad significativa y también forma de resistencia, medio de combatir -reclama la urbanista Paola Berenstein Jacques en su Elogio aos errantes (2012)-, la pérdida de la experiencia física urbana como hábito cotidiano.

Francesco Filangeri. Imagen cortesía de Railowsky

Francesco Filangeri. Imagen cortesía de Railowsky

Maschi e Buchi es una serie formada por 14 dípticos que reúnen fotografías de hombres de diferente edad y de agujeros y cavidades también diversas. La brusca animalidad de la palabra maschi [machos] parece complementarse con la también desnuda referencia a los buchi [agujeros], que bien pueden evocar la genitalidad femenina y el alumbramiento de la vida. Fue la primera exposición de Filangeri y en cierto modo es un compendio de sus intereses, registros y recursos visuales. Como en un juego de espejos, estos dípticos de personas y lugares anónimos se entretienen en las porosas fronteras entre figuración y abstracción, entre fotografía y pintura, y sugieren irónicos contrastes y analogías en las formas, las escalas, las texturas o la tonalidad. Valgan de ejemplo ese joven cocinero cuya cabeza se trasmuta en capitel corintio, o la calidad rocosa del rostro de un hombre entrado en años junto a unos cantos rodados.

“Callejear -escribió Balzac-, es admirar sublimes cuadros de dolor, de amor y de alegría, es ver retratos graciosos o grotescos, es sumergir la mirada en el fondo de mil y mil existencias.”  Mil y mil existencias como las que contemplamos en estas imágenes. La fotografía es una instantánea y tiende por ello a suspender el curso del tiempo, pero esta galería de rostros y figuras que inicia un sonriente niño y culmina un anciano en precario equilibrio, nos recuerda, por el contrario, el maravillado e incesante fluir de la vida, y nos ofrece  un fugaz e intenso sentimiento del tiempo.

Filangeri

Obra de Francesco Filangeri. Librería Railowsky

Salvador Albiñana

Relectura del franquismo por las vanguardias

España. Vanguardia Artística y Realidad Social, 1936-1976
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Desde el 13 de septiembre de 2018 al 13 de enero de 2019

El director del Institut Valencià d’Art Modern, José Miguel G. Cortés, y el comisario de la muestra, Sergio Rubira, han presentado la exposición Caso de estudio ‘España. Vanguardia Artística y Realidad Social, 1936-1976′, que lleva el mismo título que la célebre exposición que se presentó en la Bienal de Venecia de 1976.

“La Bienal de Venecia de 1976 fue un acontecimiento histórico muy importante en el mundo del arte ya que por primera vez se planteó para el Pabellón Español un proyecto alejado de la oficialidad”, explicó el director del IVAM sobre la muestra que reúne 33 obras de la Colección del museo de artistas como Pablo Picasso, Joan Miró, Julio González, Josep Renau, Eusebio Sempere, Antoni Tàpies, Antonio Saura, Monjalés, Jordi Teixidor, Equipo Crónica, Eduardo Arroyo y Alberto Corazón, que formaron parte de aquella exposición histórica.

La intención principal de la exposición que se organizó en la Bienal de 1976 era corregir la imagen que el régimen franquista había dado del arte español de vanguardia en el contexto internacional y evidenciar cómo ese vanguardismo había sido moldeado por el proceso de una lucha ideológica. “En este nuevo curso en el que el IVAM celebrará su aniversario en 2019 nos planteamos conocer el pasado para construir el futuro”, comentó Cortés sobre la importancia de este nuevo Caso de Estudio del IVAM, la línea de exposiciones que investiga los fondos de la Colección.

Crucifixión, de Antonio Saura. Imagen cortesía del IVAM.

Crucifixión, de Antonio Saura. Imagen cortesía del IVAM.

El comisario de la exposición, Sergio Rubira, destacó que “nunca hasta 1976 se había hecho una exposición que contextualizara las condiciones políticas y sociales de la producción de las obras”. De ahí la importancia de aquélla muestra para entender “el relato de la historia del arte durante la dictadura”, resumió.

Considerando el papel que desempeñaron los críticos y artistas valencianos como Tomás Llorens, que ejerció de co-comisario, Manuel García, que actuó como secretario de la ‘Comisión de los Diez’ que organizó la exposición, junto con artistas como Jordi Teixidor, Equipo Crónica, Equipo Realidad o Monjalés, no es extraño que la Colección del IVAM conserve más de 40 obras que formaron parte de la muestra de 1976. “Algunas de las ideas de aquella muestra tomaron forma posteriormente en la creación de la Colección del IVAM. Es el caso, por ejemplo, de Julio González”, apostilló Rubira.

El recorrido de la exposición en la galería 3 del IVAM mantiene el orden que se le dio en la muestra del 76 y que “comenzaba mostrando las raíces de la vanguardia con imágenes de la Guerra Civil y el Pabellón de la República de la Exposición de París de 1939″, manifestó el comisario.

A partir de ese momento, la exposición sigue un recorrido circular con la escultura Cabeza de Monserrat girando, (1942) de Julio González para culminar con otra imagen de mujer, el retrato Sama de Langreo (1970) de Eduardo Arroyo, que muestran la heterogeneidad de lenguajes artísticos, sin olvidar los artistas forzados al exilio.

Vista de la exposición 'España. Vanguardias artísticas y realidad social. 1936-1976'- Imagen cortesía del IVAM.

Vista de la exposición ‘España. Vanguardias artísticas y realidad social. 1936-1976′- Imagen cortesía del IVAM.

Enric Mestre: día a día, año a año

Los días y los años de Enric Mestre, de Tan Hongyu
Espai d’Art Contemporani El Castell (E CA)
Plaza Roja. Riba-Roja de Túria (Valencia)
Sábado 15 de septiembre de 2018, a las 19.00h

El Espai d’Art Contemporani El Castell (E CA) de Riba-Roja de Túria acogerá la presentación de la película documental ‘Los días y los años de Enric Mestre’ el sábado 15 de septiembre. El acto coincide con la exposición retrospectiva sobre el artista de Alboraya que se puede visitar en el mismo centro hasta el próximo 4 de noviembre. Precisamente, el catálogo de la muestra también se dará a conocer durante el evento. Roberto Raga, alcalde de Riba-Roja de Túria, Francisco Caparrós, concejal y coordinador del E CA, y Josep Pérez, director del Museo de Cerámica de Manises, acompañarán a Tan Hongyu, directora de la cinta, y a Enric Mestre.

‘Los días y los años de Enric Mestre’ es un filme documental sobre el pensamiento del creador valenciano. A lo largo de 80 minutos, la película muestra la visión artística y poética de Enric Mestre a través de sus testimonios. El documental ha sido dirigido, producido y realizado por la china Tan Hongyu, también ceramista y autora de otros proyectos audiovisuales como ‘Pottery from the ethnic Minorities in Southwest China’ (2010), ‘Being with Clay’ (2012) y ‘Shifus’ (2015).

Visión de la exposición de Enric Mestre. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja.

Visión de la exposición de Enric Mestre. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja.

La muestra ‘El mundo geométrico de Enric Mestre’ se inauguró en el E CA de Riba-Roja de Túria el pasado 18 de julio. Desde ese día, las salas del centro albergan más de 60 piezas del artista que comprenden casi 30 años de actividad creadora. Así, el acto del sábado también servirá para presentar oficialmente el catálogo de la exhibición. Se trata de un libro de 120 páginas que ilustra las obras de Enric Mestre y analiza su trayectoria con un texto de Román de la Calle, crítico de arte y catedrático de Estética de la Universitat de València.

Como señala el profesor De la Calle, en los muros del E CA dialogan la pintura y la escultura cerámica y, de esta manera, se desvelan las arquitecturas, formas y colores que conforman la visión del artista. Una mirada particular que se ha nutrido de la observación del entorno, como la huerta valenciana, pero también de la abstracción. Y esta pulsión creadora se ha manifestado sobre el gres, el engobe, los esmaltes, los lienzos y los acrílicos, entre otros materiales. La exhibición permanecerá abierta al público hasta el próximo 4 de noviembre.

Enric Mestre. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja de Túria.

Enric Mestre. Imagen cortesía del E CA de Riba-Roja de Túria.

Enric Mestre Estellés nació en Alboraya (València) en 1936. Estudió Dibujo en la Escuela de San Carlos de València y Cerámica en la Escuela Práctica de Cerámica de Manises, dirigida por Alfonso Blat (uno de los pioneros en la renovación del lenguaje cerámico), y en la Escuela de Artes Aplicadas de València. Finalmente, se licenció en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos, de la Universitat Politècnica de València, en 1982.

En 1964, cursó estudios sobre vidriados artísticos de alta temperatura en el Lycée Technique Henry Brisson de Vierzon (Francia) gracias a una beca de la Universitat de València. A lo largo de su carrera ha recibido numerosos galardones nacionales (Primer premio en el Concurso Nacional de Cerámica de Manises, 1972; Premio Nacional en el Concurso de Diseño Industrial de la Feria de Cerámica de València, 1972; Primer Premio en el Concurso Nacional de Cerámica de Calvià en Mallorca, 1982; Premio Alfons Roig de la Diputación de València, 1999; Premio de las Artes Plásticas de la Generalitat Valenciana, 2009) e internacionales (Medalla de Oro del Estado de Baviera en Múnich, 1976; Bayerischer Staatspreis, Alemania, 2010; Preis de Lotte Reimers – Stiftung Zur Förderung Der Keramischen Kunst, Alemania, 2010).

Treinta y tres para ir abriendo boca

‘Art Contemporary de la Generalitat Valenciana / Primers moments’
Centre del Carme
Museo 2, Valencia
Hasta el 23 de Septiembre de 2018

Por el momento, solo en el Centre del Carme, pero próximamente en otras partes del territorio valenciano, se puede contemplar la exposición ‘Art Contemporani de la Generalitat Valenciana / Primers moments’, un interesante recorrido marcado más por la intuición del espectador que por pautas museológicas, que le llevará a hacerse una idea general del panorama del arte contemporáneo dentro del territorio valenciano. Un recorrido por los debates más actuales y aquellos que más acucian a los artistas más activos del panorama. Un primer acercamiento expositivo a esas primeras 33 obras que fueron seleccionadas para formar parte de la primera Colección de Arte Contemporáneo de la Generalitat Valenciana.

En la selección de obras no se tuvo en cuenta pautas generacionales ni tampoco una restricción por temáticas, pero una serie de líneas de trabajo fueron abriéndose camino, acabando por dar orden a estas primeras obras. A pesar de las controversias que pueda generar las fundamentaciones políticas asociadas a los comienzos de una colección como esta (siempre las hay, pues el arte actual es político, como lo son sus acciones derivadas), queda patente que la Generalitat Valenciana se ha lanzado a atesorar el principio de una más que probable colección de arte contemporáneo que, esperemos, se vaya consolidando. De momento, ya han confirmado que la segunda selección de artistas está en marcha.

La mirada al pasado, feminismos, las fricciones entre lo cotidiano y lo tecnológico, la cultura de la sostenibilidad y un claro binomio entre individuo y sociedad son discursos que pueden leerse en las obras; muchas van más allá y otras juegan, intercambian y deliberan sobre varios de estos conceptos. Han hecho falta más de 3 salas del Centre del Carme para acoger todas las obras. Un primer vistazo a la Sala Refectori parece dirigirnos hacia el trabajo del color, con la obra seleccionada de Jöel Mestre, huellas compositivas en 3 “pecios” enfocados a la personal geometría del artista. El recién fallecido escultor Sebastià Miralles es representado en la muestra a través de una escultura que pone la mirada en el sur, una perspectiva actual y que da pie a los pensadores exiliados que Ana Teresa Ortega ha querido plasmar en sus fotomontajes, resaltando la capacidad que tuvieron para hablar desde el “margen”. La política social siempre presente en las reflexiones actuales desde diferentes perspectivas.

El conocido dúo Bleda y Rosa continúan esa línea de juego, añadiendo el factor tiempo y memoria, haciendo hincapié en el territorio y en su capacidad histórica. Una memoria que se construye colectivamente en la obra de Mira Bernábeu y que incita a plantearse diferentes formas de crear arte. El estudio formal de Amparo Tormo es una constante en su dilatada carrera y una muestra de su consolidado trabajo, sintético y penetrante. La ‘Madriguera’, de Xavier Arenós, inunda el espacio y nos acerca un poco a Lissitzky, reformulándolo y dando forma a todo aquello que fue reprimido.

Sala del Refectorio, donde se pueden ver las obras de Mery Sales, Maribel Domènech y Xavier Arenós. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sala del Refectorio, donde se pueden ver las obras de Mery Sales, Maribel Domènech y Xavier Arenós. Imagen cortesía del Centre del Carme.

La forma de trabajar de Anna Talens se ve reflejada en ‘Horizonte Diagonal’, donde la contemplación se va tejiendo en forma de hilo de oro. Aquí la luz resulta imprescindible. La idea de tejer pasa, a partir de la obra de Talens, a tener casi un papel protagonista. En Teresa Lanceta puede observarse su capacidad por no querer aceptar la línea discutida desde siempre entre arte y artesanía; Lanceta compone y refórmula la técnica desde una perspectiva antropológica. Más social que antropológica, la casa tejida de Maribel Domènech cuelga casi etérea y se aferra a palabras de aluminio en la pared: ‘resistencia’, ‘rabia’, ‘incerteza’… Teresa Cebrián también trabaja la palabra y tiene un hueco en la colección –aunque ‘El bolsón de las palabras’, pieza seleccionada, puede contemplarse en la Sala Ferreres, al formar parte de otra exposición, ‘El largo viaje’–. Para finalizar el recorrido del Refectori, Mery Sales rinde homenaje a Hannah Arendt, cuya otrora voz acallada consigue aquí un verdadero protagonismo. Paloma Navares compone ’Cantos rodados a la memoria’ de manera elegante y personal; el color proyectado se transforma en sus valores que han quedado impresos en el frágil material.

Queda patente la fuerza de la memoria personal en muchas de las obras, pero quizá, conforme nos adentramos en la obra de Olga Diego, esa sensación vaya en aumento. La gran instalación encierra, más allá de lo personal, un sentido poético que dialoga con la transmisión de lo cotidiano del lienzo de Jorge Julve. Julve ha creado un marco de profundidades que se identifican con la discrepancia entre lo privado y lo público, lo íntimo y lo manifiesto. Adentrándose en un nuevo lenguaje de interpretación del paisaje, Damià Jordà presenta la primera pieza de video, ‘Aquestes coses que fem avui dia’, una sucesión de imágenes en movimiento donde la narrativa y la voz en off adquieren vital importancia. La siguiente obra rompe quizá con la estética contemporánea clásica, una fórmula matemática –la de objetos en suspensión– ha sido reformulada por Rosana Antolí en una instalación performática que aúna a la perfección el carácter multidisciplinar de su obra: dibujo, mínimal, Steve Reich y, sobre todo, mucho estudio del movimiento.

En el siguiente recodo, el espectador es obligado casi a tropezar con la obra de Xavier Monsalvat; ‘Be careful what you with for…’ es una premonición, un alto en el recorrido parar detenerse en el detalle. El uso de la cerámica, de la ilustración y la clara referencia a la vanguardia han hecho que el reconocible trabajo de Monsalvatje encuentre un hueco en los primeros momentos de esta colección. Un sonido casi inaudible nos saca de la contemplación de la pieza de Monsalvatje para llevarnos a la instalación de Moisés Mañas, donde continúa la dualidad entre arte e industria. Mañas crea una gran estructura con vida y sonido propios, una gran parábola casi imposible, pero certera. Esa industria fruto de la acción humana es lo que nos lleva, a continuación, a los dibujos de Ernesto Casero. Animales inexistentes se muestran bajo una rúbrica también desfasada; ‘A darwinian point of view’ llama la atención por lo directo y por lo real: la destrucción humana arrojada sobre lo natural.

Sala Carlos Pérez, donde se pueden ver las obras de Xavier Monsalvatje, Moisés Mañas y Ernesto Casero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sala Carlos Pérez, donde se pueden ver las obras de Xavier Monsalvatje, Moisés Mañas y Ernesto Casero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

En la parte de arriba, en las Salas 1 y 2 del Centre del Carme, Tania Blanco invita a pasear por recientes movimientos sociales, un recuerdo que inmortaliza, enmarcándolo y cuestionando, así, los canales comunicativos y, con ellos, el sistema democrático actual. También con una dialéctica coetánea, Agustín Serisuelo nos acerca más al territorio transformando la manera de ver el paisaje, no como género, sino de una forma situacional; su instalación habla de espacios y de lugares periféricos inconscientemente deshabitados. Si Blanco utiliza la memoria reciente para transportar al espectador, el dúo Art al Quadrat, como ya han hecho en otras ocasiones, se apropian de ese pasado casi reciente y lo sitúan en la sala. Su ‘Limbo económico’ es un discurso múltiple entorno al dinero, a los ahorros y a las autoinversiones. Con una mirada más poética, Mar Arza también genera su pieza entorno al capital, pero lo transforma desde dentro. En esta ocasión, el principal capital pasa a ser la palabra.

Para disfrutar de la obra de Pilar Beltrán se hace necesario acercarse a ella y girar las bobinas fotográficas, trabajando el concepto de viaje desde el principio hasta el final. Una reflexión sobre ese tiempo gastado, un paseo por el no-lugar. Muy cerca, Fermín Jiménez Landa inunda la sala con dos grandes –y tambaleantes– piezas, conjunto que ha titulado ‘Ecuestre’ y donde la ausencia es quizá la lectura más importante, oculta, pero evidente al mismo tiempo. Xisco Mensua genera con sus acuarelas un políptico con instantes históricos decisivos en la historia y los presenta en conjunto, formando una paradoja que se ha repetido siempre; la palabra Run enmarca unas escenas donde el tiempo corre en contra del objetivo.

A mitad de camino entre dos series, Aurelio Ayela presenta un gran formato colaborativo y, al mismo tiempo, una reflexión sobre el signo, sobre el lenguaje. Dota a la obra de una violencia a veces no implícita que recae sobre los recortes del papel y, sobre todo, por la escenificación recreada. Decir “Gracias” se convierte aquí en un juego de tensiones. Cercano a él, y continuando con la estética geométrica, Nelo Vinuesa expone ‘Atlas’, una nueva mirada muy especial a la forma en la que el artista considera el paisaje. Una vuelta de tuerca a cómo observamos nuestro entorno, encriptado y desconocido. Con esa base observacional también encontramos la obra de Hugo Martínez-Tormo, que en la línea de lo que ya conocemos, se apropia de un material que está tratando de reutilizar y obliga a mirar (durante largo rato), generando una sensación casi incómoda. El punto de atención se coloca sobre el desperdicio y sobre cómo se crea una situación paradigmática que casi llega a regir nuestras vidas.

'Spectrum Screensaver', instalación Inma Femenía dentro de la exposición 'Art Contemporani de la Generalitat Valenciana/ Primers Moments'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

‘Spectrum Screensaver’, instalación Inma Femenía dentro de la exposición ‘Art Contemporani de la Generalitat Valenciana/ Primers Moments’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Jesús Rivera aporta en este punto lo antagónico, ya que hace uso de lo artificial para crear un paisaje idílico, inexistente. Un trabajo que parte de la base teórica de la ciencia ficción, transformando iconografías y cuya sensación tangible, tan bien recreada, se torna humo al tomar distancia con la obra. Ángel Masip encauza otra mirada hacia el entorno; ‘Cataclismo’ es, como ya se intuye por el nombre, una manera de acercarnos al caos, una explosión y, al mismo tiempo, una experiencia casi espiritual de entender nuestro momento. Cierra la muestra Inma Femenía, cuyas obras, también ampliamente conocidas, tienen aquí un momento culminante. Dentro del contexto actual de los mass media, Femenía se apropia de la tecnología, de la luz y lanza una última pregunta directa: “De todo lo que has visto, ¿sabrías decir qué es real?”.

En resumen, estos ‘Primers Moments’ no dejan indiferente. A fuerza de recorrer la trayectoria de estos 33 artistas se pueden establecer unos parámetros de semejanza, guiados, sobre todo, por la transmisión de la experiencia personal y derivados, al mismo tiempo, de la observación del entorno: el físico, el mental y el social. Al final y al cabo, estos ‘Primers Moments’ conforman una generación de artistas, no en el sentido de generación por tener una edad cercana, sino una generación unida por una situación donde la actividad del artista se enmarca en la precariedad al mismo tiempo que en el auge de las prácticas culturales, todo ello dentro de un territorio tan singular como es el valenciano. Un contexto capaz y lógico para unos resultados que hablan por si solos.

Muestra de la exposición con las obras de Art al Quadrat, Fermín Jiménez Landa y Mar Arza. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Muestra de la exposición con las obras de Art al Quadrat, Fermín Jiménez Landa y Mar Arza. Imagen cortesía del Centre del Carme.

María Ramis