La mujer y la ciencia ficción

#MAKMALibros #MAKMAOpinión | MAKMA ISSUE #02
Elia Barceló
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Domingo 2 de agosto de 2020

‘La mujer y la ciencia ficción’ es uno de los títulos más frecuentes en tertulias, mesas redondas, artículos de fanzines e, incluso, publicaciones académicas. O al menos lo ha sido hasta hace muy poco. 

Tenemos tanta costumbre de oírlo que casi ni nos llama la atención o, incluso, puede parecernos moderno, progresista, casi feminista, el unir estos dos términos tan dispares. ¿Tan dispares? Porque esa es la cuestión, que lo que implica ese título es que se trata de dos ámbitos que a nadie se le ocurriría poner juntos. ‘La berenjena y el chocolate’ o, todavía más atrevido, ‘La berenjena y la máquina de coser’. 

¿Alguna vez hemos tenido una tertulia, mesa redonda, conferencia o artículo sobre ‘El hombre y la ciencia ficción’? No, claro, porque se sobreentiende que ese es su dominio, tanto la ciencia como la ficción. Sin embargo, estadísticamente, hay menos lectores que lectoras (en cualquier género) y son muy pocos los hombres que leen ciencia ficción, comparados con los que prefieren la novela negra, el thriller, las historias de espías o los periódicos deportivos. Por no hablar de los que escriben ciencia ficción, que también son apenas un puñado entre los hombres que se dedican a otros géneros. 

ciencia ficción
Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

No obstante, a nadie se le ha ocurrido hablar de ‘El hombre y (el género que sea)’. Desde que existe la escritura, los varones han considerado que todo lo que tenga que ver con creatividad, reflexión, análisis o cualquier actividad del espíritu era de dominio masculino, y las mujeres lo hemos aceptado con más o menos naturalidad, porque siempre nos dijeron que las mujeres no servimos para eso, que las mujeres nunca habíamos aportado al mundo nada que valiera la pena.

En nuestras escuelas jamás nos dijeron que el primer texto occidental que se conserva fue escrito por Enheduanna, una mujer en Sumeria; nunca nos hicieron aprender nombres femeninos y sus obras –que existen, que existieron en todos los siglos, a pesar de las obvias dificultades por la falta de formación para las mujeres–; nos ocultaron los logros de nuestras antepasadas en las ciencias y las artes, para dejar solo –puntualmente– el recuerdo de algunas mujeres que se destacaron por su belleza, su santidad o su perfidia, los únicos campos en los que una mujer tenía derecho a destacar: Eva, Helena de Troya, Penélope, la Virgen María, Cleopatra, Isabel la Católica, Santa Teresa de Jesús, Lucrezia Borgia, Isabel de Inglaterra, Catalina de Rusia, Mata Hari… 

Ha costado mucho ir descubriendo pintoras, músicas, poetas, arquitectas, ingenieras, astrónomas, científicas de todas las ramas… y escritoras de género fantástico y de ciencia ficción. Se ha quitado importancia al hecho de que la primera novela de ciencia ficción –’Frankenstein’–, fue escrita por una mujer: Mary Shelley; y que las primeras novelas de terror fueron escritas por una mujer, que se hizo famosísima en su época: Anne Rathcliffe.

La ciencia ficción como género moderno dio un auténtico salto hacia la calidad literaria cuando, en los años sesenta del siglo veinte, irrumpieron las primeras mujeres en un panorama dominado por hombres que, en su mayor parte, escribían sin muchas ambiciones literarias para un público de hombres que se dedicaban a profesiones técnicas y no tenían mucha cultura de letras. 

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

Las mujeres, que nos hemos formado en la lectura de obras clásicas de ciencia ficción escritas por hombres, sabemos hacerlo igual que ellos, pero hemos añadido muchos temas nuevos en el género por el simple hecho de que aportamos otra visión, otras preocupaciones. Las escritoras de fantástico y ciencia ficción hemos introducido temas de la enorme problemática del género y el sexo, temas de la maternidad, la reproducción… Problemas que siempre han existido en la realidad, pero que ningún hombre había considerado dignos de pasar a una novela.

A esto se añade que en los últimos tiempos hemos llegado a un nivel de exigencia literario que habría sido casi impensable cuando la CF era un dominio masculino para narrarle a los jóvenes técnicos e ingenieros pequeñas historias con protagonistas que empezaban siendo poca cosa y acababan siendo superhéroes, que rescataban a la chica florero –muchas veces la secretaria de la empresa donde trabajaba el técnico– del pérfido alienígena con pinta de insecto (el famoso BEM, por las siglas de Bug-Eyed Monster) y realizaban el sueño americano siendo ascendidos, comprándose un coche último modelo y una casa con jardín en un buen barrio periférico. 

Las mujeres actuales en la ciencia ficción hacemos cualquier cosa que queramos hacer, porque somos capaces de hacerlo. Hay quien se decanta por el space opera, la gran épica, la parodia, la literatura prospectiva o extrapolativa, la lírica, el terror, la novela enigma… Hay quien trata temas de primer contacto, de robótica, de catástrofes ecológicas, de dilemas éticos, de procreación, de diferentes posibilidades sexuales y eróticas, de batallas galácticas…

No hay ningún camino cerrado para nosotras y las mujeres más jóvenes, las que están empezando ahora, seguramente ni siquiera saben, más que desde una distancia histórica, que hubo un tiempo en que tuvimos que luchar por nuestro derecho a escribir lo que quisiéramos. Hubo un tiempo en el que a mí, por poner un ejemplo personal, un importante escritor alemán me dijo que “cómo es posible que una chica tan joven y tan simpática haya escrito un relato tan espantoso” (se refería a ‘Loca’, que estuvo nominado al Ignotus de 1994 y acaba de ser reeditado en la antología ‘Insólitas’, compilada por Teresa López-Pellisa y Ricard Ruíz) y que cuando escribiera “algo más bonito” (sic), le encantaría poder publicármelo. 

Nunca volví a mandarle nada y, desde entonces, he escrito con total pasión y libertad, he encontrado editoriales que han querido publicarlo, así como lectoras y lectores a los que no les ha importado que la autora fuera una mujer y escribiera ciencia ficción. 

‘Demon Girl III’, de la ilustradora De la Cage.

Elia Barceló

Este artículo fue publicado en MAKMA ISSUE #02, revista especial en papel con motivo del sexto aniversario de MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, en junio de 2019.

«La crisis traerá más ruido, rabia y confusión»

#MAKMAEntrevistas | Txani Rodríguez
‘Los últimos románticos’ (Seix Barral, 2020)
XXXIII Semana Negra de Gijón
Miércoles 22 de julio de 2020

Entre brumas y acordes que resuenan en su memoria personal y paisajística, la escritora y periodista alavesa Txani Rodríguez ha paseado su novela ‘Los últimos románticos’ (aún con el cálido y reciente tacto de imprenta) por la inusitada XXXIII Semana Negra de Gijón, procurando con su presentación una de las rúbricas definitivas del festival.

De este modo, la autora ha portado consigo esa calima industrial de celulosas y proletariado que palpita en su obra con vigorosas semejanzas del pasado, perfilando un horizonte de añoranzas solidarias y obreras –tan carentes como necesarias en el complejo y desubicado escenario laboral del presente–.

Porque Irune, su personaje protagonista, evoluciona entre turnos y despidos de una fábrica de papel (higiénico y contaminante) del País Vasco, contiendas sindicales y ecologismo; un entorno en el que solo cabe superar el duelo vital de la pérdida (familiar y laboral) a través de la materialización de la fraternidad, la amabilidad y el compañerismo –conceptos con los que equilibrar, además, la inapelable soledad contemporánea que vulnera la relación entre los individuos–.



Las siete y media, los últimos románticos / Se acaban acostando con cualquiera”, sentencia el músico Quique González en ‘Parece Mentira’, uno de los temas de su álbum ‘Delantera Mítica’ (2013). ¿Te hubo interpelado su letra para componer la deriva proposicional de tu novela?

En realidad, llegué al título por mí misma, tras descartar otras muchas opciones, y a pesar de existir una novela homónima de Pío Baroja, decidí mantenerlo. Sin embargo, aunque, como digo, llegara sola al título creo que es muy posible que en mi subconsciente resonara la letra de Quique González que me señalas, porque el madrileño es uno de mis músicos favoritos, y algunas de sus canciones he debido de escucharlas un millón de veces, al menos.

En tu prosaica descripción de Irune, sustentada por las máculas de lo cotidiano, ¿reside el lirismo en los márgenes de sus actos, tras la montañas vitales de celulosa y soledad, introspectiva y telefónica?

Bueno, no considero que la descripción de Irune sea prosaica, no era mi intención, en todo caso, pero sí comparto que el lirismo –un ingrediente que, en mi opinión, siempre hay que limitar- puede proceder de los lugares y gestos más insospechados, por ejemplo, de una fábrica de papel higiénico. Se escribe poco sobre las fábricas, pero en ese mundo también cabe todo, incluido el lirismo.

Si ‘Los últimos románticos’ radiografía un entorno periférico de tiempos conclusos y desahucios industriales, ¿cabría situar el cosmos en el que evoluciona su protagonista en otro contexto que no fuera el de la decadencia fabril del País Vasco, Asturias o Galicia?

En la novela las reflexiones sobre la solidaridad entre trabajadores son importantes, por lo que creo que ese tipo de entorno se hace necesario; sin embargo, para hablar de la importancia de la idea de comunidad o de los cuidados, valdría cualquier lugar de Europa.

El escritor Luis Artigue y Txani Rodríguez durante la presentación de ‘Los últimos románticos’ en la XXXIII Semana Negra de Gijón. Fotografía cortesía del festival.

El obrero tiene más necesidad de respeto que de pan”, sentenciaba Karl Marx. ¿Es la solidaridad obrera la levadura imprescindible para conquistar ese estadio de consideración social?

El pan es importante también, y una buena manera de demostrar respeto por los trabajadores es impulsar buenos convenios colectivos. La solidaridad obrera, por desgracia, parece ya cosa del pasado. A diferencia de lo que sucedía en décadas pasadas, en las fábricas hay muchos trabajadores eventuales o procedentes de empresas de trabajo temporal, con lo que, a menudo, quedan al margen de las organizaciones sindicales… Creo, además, que todo el mundo va bastante a lo suyo.

¿Qué porvenir aguarda a las ‘Irune’ que pueblan, con sus vindicaciones, el marco laboral contemporáneo?

No parece que les aguarde un futuro demasiado esperanzador, teniendo en cuenta, encima, que estamos a las puertas de una nueva crisis económica que, al parecer, será profunda. Por otro lado y de manera previa, las sucesivas reformas laborales han ido mermando los derechos de los trabajadores en este mercado –en el que participamos todos–, cada vez más deslocalizado y voraz.

¿Cabe alentar otra conducta moral que no este sustentada por la empatía, la cordialidad o la benevolencia? ¿De qué modo dotar de oxígeno a la amabilidad en tiempos permanentemente convulsos?

La amabilidad no cuesta nada, nos decían, y es verdad; la amabilidad no es compromiso, es algo más puntual –una sonrisa, una buena contestación–, pero también reconforta. He tenido, a menudo, la sensación de que se premiaba la displicencia frente a la amabilidad, o dicho de otro modo, que la maldad se confundía con la inteligencia, y la bondad con estupidez. Estoy totalmente en contra de esas ideas.

¿Hubieran afectado las consecuencias sociales y sanitarias de la COVID-19 a la deriva diegética de tus personajes? ¿Alimenta este incógnito escenario de distanciamiento social la ausencia de compromiso?

Según muchas voces, parece que de esta crisis saldremos cambiados, que aumentará el sentido de comunidad (muchas personas han descubierto ahora cómo se llamaba el vecino de enfrente) y que valores que parecían olvidados volverán a cobrar fuerza. Yo soy algo más pesimista, no creo que esto nos haga mejores, y la crisis económica traerá más ruido, rabia y confusión.

La escritora Txani Rodríguez. Fotografía cortesía de la autora.

Jose Ramón Alarcón

Nace la primera feria virtual del libro independiente

‘Al pan, pan y al libro, libro’ | I Feria Virtual del Libro Independiente
feriavirtuallibroindependiente.com
Del 10 al 30 de junio de 2020
Viernes 5 de junio de 2020

Del 10 al 30 de junio de 2020 tendrá lugar ‘Al pan, pan y al libro, libro’, primera feria virtual del libro independiente, una muestra que trata de dar cuenta de la riqueza y pluralidad de la edición independiente española en un momento en el que la cuarentena se ha llevado por delante todas las actividades literarias que se celebraban en nuestro país durante la primavera, entre ellas la Feria del Libro de Madrid y las celebraciones de Sant Jordi. De su organización se encargan Ana Orantes (Kaótica Libros), Lidia López Miguel (Lastura Ediciones) y José María Cumbreño (Ediciones Liliputienses).

En la feria, los lectores podrán dar un paseo virtual por las novedades de las editoriales participantes –veintiuna en total–. Allí, como si estuviesen en sus casetas, los editores esbozarán a través de un breve vídeo una semblanza de su proyecto y presentarán los últimos libros que han publicado. Además, cada día, uno de los editores ofrecerá una videoconferencia en la que los lectores podrán formular preguntas e intercambiar opiniones con ellos. Asimismo, en ese espacio se llevarán a cabo presentaciones y actuaciones a propuesta de cada editorial.

Las editoriales participantes son Aloha, Chamán ediciones, Reikiavik, Sauro Buks, La navaja suiza, Aventuras Literarias, Luces de Gálibo, Kriller71, Edicions del Buc, Dos bigotes, Boria, Huerga & Fierro, Juglar, Ultramarina, Liliputienses, Tigres de papel, Kaótica Libros, Lastura ediciones, Papeles mínimos y Los libros del Mississippi. También participará como una única editorial la plataforma Efímera, que aúna a su vez el trabajo de otras microeditoriales independientes.

Lidia López, Ana Orantes y José María Cumbreño, organizadores de ‘Al pan, pan y al libro, libro’.

La feria podrá seguirse a través de la página feriavirtuallibroindependiente.com, que estará abierta al público solo del 10 al 30 de junio. Se puede seguir toda la actualidad y conocer a todas las editoriales, así como todos los eventos programados, a través de las cuentas facebook.com/alpanpanyallibrolibro/ e instagram.com/feriavirtuallibroindependiente/.

MAKMA

Editoras en tiempos convulsos (II)

#MAKMAEntrevistas | Editoras en tiempos convulsos (II)
Con las editoras Diana Acero (Carmot Press), Donatella Iannuzzi (Gallo Nero), Lidia López (Lastura Ediciones), Mayda Bustamante (Huso) y Ruth Llopis (Anantes)
Viernes 29 de mayo de 2020

Las redes sociales y el vasto y diverso ámbito de la comunicación digital han sido herramientas de reorientación empresarial –tan necesarias como contingentes debido a la incertidumbre– durante los dos meses y medio que han transcurrido desde el decreto de estado de alarma. En buena medida, ensayos y mecanismos complejos para un sector editorial independiente que precisa de la fisicidad y que cuida sobremanera todos los pasos del proceso, entre los que se cuenta el más importante de todos: el acceso a los lectores.

La superación de las primeras fases de desescalada trae consigo la tímida apertura de las librerías, bibliotecas y comedidos encuentros. Sin embargo ¿será posible concebir la opción de reactivar la economía editorial si únicamente se permitirán eventos culturales con un aforo reducido?

Sobre estas cuestiones iniciábamos, el pasado miércoles 20 de mayo, la primera entrega de ‘Editoras en tiempos convulsos‘, una serie de entrevistas con las que proseguimos recabando el testimonio de editoras que abanderan el actual e incierto horizonte de diversos sellos independientes.

Mujeres combatientes y carentes de corsés que han convertido las virtudes literarias en senda profesional, cuyo cauce y dinámica presentes se han visto gravemente afectados por las consecuencias sanitarias y económicas de la COVID-19, dibujando un impredecible escenario sobre el que reflexionar a partir de las siguientes cuestiones que les planteamos desde MAKMA.

1) ¿Qué ha supuesto para ti esta inesperada situación de alarma sanitaria y confinamiento?
2) ¿Cómo has afrontado a nivel profesional la presente situación?
3) ¿De qué modo vislumbras con inmediatez y a medio plazo el devenir editorial? ¿Qué cambios, a tu juicio, deberían implementarse?
4) ¿Qué títulos y/o novedades han visto afectadas sus presentaciones durante estos meses?
5) ¿Consideras que serán rentables las normas sanitarias que habrán de implementar ferias y festivales del libro durante el último tercio del año?

DIANA ACERO (CARMOT PRESS | MADRID)

1) Esta situación ha supuesto un retraso en el plan editorial mucho más allá de lo previsible. La editorial acababa de cambiar de distribuidora y tenía claro que llevaría tiempo, meses, volver a la normalidad. Ahora soy un poco pesimista y no creo que Carmot pueda alcanzar un ritmo editorial óptimo hasta el año que viene, pero este hecho, a la vez, tampoco me genera mucha inquietud. En el año 2018, a los pocos meses de arrancar con la editorial, ya sufrimos un revés de cambio (involuntario) de distribuidora y, al menos, sé lo que nos espera.

2) De la única manera que, creo, es posible salir de esta situación de la mejor manera posible: creando alianzas con otros editores. Me he volcado en que nos hagamos más fuertes juntos. Pienso que establecer estrategias conjuntas será la mejor manera de afrontar los retos que tenemos frente a nosotros.

3) El futuro inmediato lo veo muy oscuro. Las editoriales van a sufrir grandes devoluciones y se van a pedir pocas novedades. Además, creo que los lectores apostarán por editoriales reconocidas para sus compras, como una garantía de que la calidad de su adquisición es acorde a la inversión realizada. Pienso, aunque espero equivocarme, que muchas pequeñas editoriales o microeditoriales van a morir, sobre todo aquellas que viven de la novedad y tienen una inversión grande ya comprometida.

En cuanto a los cambios que deberían implementarse, en mi opinión, serían varios y en varias líneas. En lo que respecta a los editores, creo que deberíamos tomarnos esta situación con calma y no plantear novedades hasta después del verano. Dar espacio a los libreros, oxígeno a las distribuidoras y dedicar tiempo a los libros que salieron justo cuando se decretó el estado de alarma y al resto del catálogo.

4) En mi caso, dos títulos: ‘Payasa’, de Monica Drake, que justo salió la semana anterior al confinamiento y que no pudo llegar a todas las librerías –y cuya promoción en prensa se truncó–; y la segunda edición de ‘La cronología del agua’, de Lidia Yuknavitch, que tenía que haber llegado reimpreso en abril y del que ya había varios clubes de lectura montados y pedidos de librerías en marcha.

5) Creo que sí si la feria y el festival son pequeños en cuanto a asistencia de público; no lo tengo tan claro en citas como Sant Jordi o las diferentes ferias del libro. Me parece muy complicado que el público quiera asistir a eventos donde haya aglomeración de personas y donde el riesgo sanitario sea elevado. Se habrá de plantear muy bien para que las personas se sientan seguras y quieran ir a comprar libros a esas citas.

DONATELLA IANUZZI (GALLO NERO | MADRID)

1) He de decir que a nivel personal ha sido una experiencia reveladora. Llevo diez años dedicada en cuerpo y alma a la editorial y, aunque durante esos años he viajado mucho y he tenido vacaciones, la crisis sanitaria para mí ha supuesto un retorno a mi esencia, es decir, que por primera vez he logrado separarme en cuerpo y alma de la editorial. He podido reflexionar sobre la vida que he llevado y sobre cómo esta ha ido cambiado. Y me alegro de haber logrado esa separación. Ha sido la pausa profesional más feliz de mi vida.

2) El cierre de las librerías ha sido un golpe duro, pero al mismo tiempo ha dado pie, en mi caso, a una lúcida reflexión sobre el modelo de negocio al que estamos sometidos. Esa reflexión no se habría dado en medio del ritmo frenético que solíamos llevar. Respecto al caso de mi editorial en particular, tuve suerte porque no tuve libros atrapados en plena distribución, sí tenía dos libros impresos que no llegaron a distribuirse y eso ha sido una suerte, ya que voy a poder lanzarlos en junio como novedades.

3) El libro siempre está en crisis; es cierto que esta vez se trata de una crisis inédita, pero lo que seguirá no dejará de ser otra crisis económica parecida a otras que ya nos han castigado en el pasado. Mi mayor preocupación ahora reside en el hecho de que, a pesar de las crisis, nadie pone sobre la mesa unas medidas que permitan a la industria editorial navegar con el mar revuelto. Nos limitamos a esperar que pasen para volver a empezar con el mismo modelo y el mismo ritmo. El sector necesita una gran revolución si quiere sobrevivir en esos tiempos inciertos (llegarán otras crisis) y me refiero a la hiperproducción y al modelo colocación/devolución. Por otro lado, hasta que la cultura no llegue a ser una cuestión de Estado, como lo es en otros países, su autorregulación respecto al modelo nos llevará a un inmovilismo en el que los grupos de poder siempre impondrán sus reglas. El sector necesita una regulación institucional, y que su intervención no se limite a subvencionarnos.

4) Dos títulos no pudieron salir, pero saldrán en junio y, claro, si los libros previstos para marzo/abril salen en junio nos tocará mover todo el plan editorial. No tenemos claro todavía si lograremos publicar todos los títulos que teníamos contratados para 2020. Estamos a la espera de ver cómo reacciona el mercado y tomaremos decisiones en cuanto veamos las colocaciones de esos dos libros de junio. Lo último que queremos es publicar por publicar, así que si la crisis resta visibilidad a nuestros títulos, tenemos muy claro que las grandes apuestas las pasaremos a 2021. ‘Tokio. Pinceladas del alba’, de Michaël Ferrier (3 de junio); ‘Alois Nebel’ (novela gráfica), de Jaroslav Rudiš & Jaromír 99 (24 de junio).

5) Es complicado hacer un pronóstico, entiendo que hay que intentarlo y solo entonces sabremos… Hay muchos profesionales implicados en la organización de los eventos editoriales y hay mucho trabajo detrás como para que se tire por la borda. Hay que ser optimista y, aunque bajen las ventas, todo es mejor que nada y todo suma.

LIDIA LÓPEZ MIGUEL (LASTURA EDICIONES Y KAÓTICA LIBROS | MADRID)

1) Ha significado un cambio total en mi rutina y en mi vida. En el plano personal este confinamiento me ha pillado con una mudanza a casa de mi pareja recién hecha. Ha sido la primera mudanza de mi vida tras haber estado viviendo en otra provincia los últimos 13 años. Volver a Madrid y encerrarme ha sido prácticamente un todo en uno; así que lo he afrontado y lo afronto con cierta normalidad, porque tenía claro que con la mudanza habría un cambio en mis rutinas normales, fundamentalmente, porque he pasado de vivir sola mucho tiempo a vivir en pareja, pero que los cambios llegasen a este punto…, tampoco me lo imaginaba (ja, ja). Lo cierto es que me siento muy afortunada por haber podido vivir el confinamiento en mi actual situación personal, vivirlo enamorada y con la persona con la que quieres estar es tener muchísima suerte. Todo lo horrible e inenarrable se ha quedado de puertas para afuera; dentro, en la protección del hogar, hemos sacado tiempo para disfrutar de los juegos, la música, el cine, la comida, las risas y todo eso para lo que, a veces, el día a día de la normalidad no te dejaba hueco.

2) Soy de las que piensan que en toda crisis surgen oportunidades y, en este sentido, yo las he aprovechado de muy diferentes maneras. En primer lugar, hemos incorporado al equipo de Lastura Ediciones a Ana Orantes, una estupenda profesional que viene del mundo de las librerías y que ha realizado durante los últimos años una magnífica labor de distribución y marketing en una de las editoriales de poesía más conocidas en nuestro país. Que ahora vaya aplicar todos sus conocimientos en Lastura creo que va a suponer un gran salto en nuestra proyección. En segundo lugar, debo decir que este parón relativo (seguimos manteniendo el mismo ritmo de publicación) me ha permitido ponerme al día con esos asuntos pendientes que siempre se quedan colgando porque no son una urgencia del día a día. Son asuntos administrativos para los que nunca se saca tiempo y, bueno…, en este sentido he quitado algo de acumulación (¡no toda!). Y en tercer y último lugar, me ha servido, también, para conocer nuevas plataformas y medios de difusión que serán muy buenos para darles uso cuando todo esto pase. Sí, creo que me está sirviendo para superarme, y me quedo con eso.

3) Creo que estos meses van a suponer una reestructuración del mercado de la pequeña y mediana editorial. Muchas, lamentablemente, ya han cerrado y otras se están planteando hacerlo, especialmente aquellas cuyos dueños no se dedican de forma exclusiva al mundo editorial. Esto, que podría parecer algo bueno para las editoriales que tenemos intención de resistir el vendaval, no lo es en absoluto. Me duele ver la situación en la que se encuentran algunos compañeros de este cardumen. Por otra parte, el sector de las librerías se ha quedado muy tocado y hundido en algunos casos. Esto tampoco es bueno para los editores. En primer lugar, porque ya está empezando a haber muchos problemas para el cobro de facturas de las distribuidoras y eso nos ahoga la producción. Está habiendo, en este sentido, verdaderos problemas y, como ya se ha visto, las ayudas para el sector editorial son ínfimas y, desde luego, los pequeños estamos a kilómetros de olerlas.

Para sobrevivir tendremos que hacer muchos cambios tanto en la producción como en la distribución de las obras. Por el momento, tendremos que centrarnos en la venta de libros de manera exclusiva en las librerías y a través de nuestras plataformas propias, pero eso, bien sabemos, es un goteo que no renta, ni mucho menos, como lo hacen las ventas en las presentaciones de libros. Por eso estamos implementando muchas campañas online, como ‘Al habla con la editora’, que son directos en Instagram todos los jueves desde nuestra cuenta, y presentaciones de libros a través de distintas plataformas. También creemos que es importante apoyar a las librerías y, en este sentido, cuando alguna librería presenta online alguno de nuestros títulos, le hacemos llegar el 30% de la recaudación de esa obra obtenida a través de la venta en nuestra página web durante toda esa semana. Algo es algo. Todo con tal de que salgamos a flote todos juntos.

4) Muchos, muchísimos. Cuando se decretó el estado de alarma tuvimos que cancelar más de tres presentaciones semanales; esto sin incluir todas las presentaciones que se iban a llevar a cabo en las diferentes ferias del libro que teníamos comprometidas (Fira del Llibre de València, Feria del Libro de Sevilla, Feria del Libro de Bajadoz, Feria del Libro de Fuenlabrada, Feria del Libro de Rivas, Feria del Libro de Trujillo, Feria del Libro de Madrid…). Esto nos ha caído a los editores en el peor momento. Abril y mayo son nuestros mejores meses del año. Sin embargo, he de decir que en Lastura, aunque llevamos algo de retraso, estamos manteniendo el mismo calendario de publicaciones pactado con los autores –que en esta época del año, debido a las ferias, es algo superior con respecto al resto del año–. Cada mes ven la luz entre cinco y siete títulos nuevos editados de una manera tradicional (quiero recalcar esto, porque el esfuerzo económico que estamos realizando es titánico y, con total sinceridad, espero que se vea recompensado).

5) No quiero ser pesimista, pero lo veo bastante complicado. Si ya es complicado que alguien se acerque a tu caseta y abra un libro del que previamente no tiene referencias, pues con estas medidas lo será aún más. Habrá que ser muy imaginativos y, por nuestra parte, ya estamos buscando métodos para hacer llegar a los posibles lectores toda la información de las obras sin necesidad de abrirlas. También habrá que ser muy selectivos con lo que se pone encima del mostrador. Habitualmente, intentamos colocar el máximo número de títulos y ahora creo que habrá que cambiar radicalmente la estrategia. En cuanto a lo que se refiere a las organizaciones de las diferentes ferias y encuentros, espero que nos faciliten tanto las medidas de higiene necesarias como la venta de los libros. En este sentido, sería interesante que las organizaciones de las grandes ferias se comprometieran a comprar un determinado número de ejemplares a cada editorial para ayudarnos a superar esta caída. Hay que tener en cuenta que nosotras ya pagamos en su momento el precio de las casetas como si fuéramos a acudir a una feria con total normalidad. En consecuencia, espero compromiso y solidaridad real con quienes estamos haciendo el esfuerzo de resistir y seguimos con la intención de acudir a estas convocatorias ya de por sí siempre excesivamente caras para los editores.

MAYDA BUSTAMANTE (HUSO Y EDICIONES CUMBRES | MADRID)

1) Desolación y, al mismo tiempo, me ha sorprendido la capacidad de adaptación que al final me habita.

2) Con incertidumbre, pero no he dejado de trabajar (en algunos aspectos, incluso más).

3) La situación es muy compleja, sobre todo para las editoriales independientes y las librerías literarias. Son necesarios apoyos muy concretos al sector, si no muchos quedaremos en el camino.

4) Nosotros tenemos seis novedades que duermen en el almacén de nuestra distribuidora, en espera de que que la situación se normalice.’La voz de lo que fuimos’, de Juan Laborda; ‘Atrapadores de polvo’, de Lucie Faulerová; ‘Guernica’, de Liliana Díaz Mindurry; y ‘Que nadie muera sin amar el mar’, de María Luisa Balaguer –estos de Huso–. Y ‘Augusto Bournonville. Historia de una tradición’, de Ioshinobu Navarro Sanler; y ‘Diálogos con la danza’, de Alicia Alonso –de Ediciones cumbres–. Tuvimos que cancelar dos presentaciones para las cuales ya habíamos cursado invitaciones. Esta situación debe de ser la de muchos. ¿Y cómo soportarán las librerías la avalancha de novedades cuando sea posible la distribución? Habrá víctimas. Será inevitable.

5) Necesarias serán. Rentables, me temo que no.

RUTH LLOPIS (ANANTES | SEVILLA)

1) Un nuevo palo al sector. Por la fecha, ya teníamos inversiones de cara a la primavera que han supuesto más gastos extras e ingresos escasos.

2) Echando imaginación. Nos tenemos que volver a inventar para que todo siga igual.

3) Con esperanza, si no ya hubiese cerrado (je, je). Esta situación nos ha dado tiempo, y espero que la gente tome conciencia crítica de la situación y la aproveche en el futuro. Creo que se debería fomentar, desde las istancias educativas, el fomento de la lectura contemporánea y de autores próximos. Eso hará que el hecho de escribir/leer sea algo real al alcance de todos.

4) Teníamos muchas expectativas en ‘Diario de cabotaje’, de Rafael García Maldonado, que ha tenido una gran acogida de crítica, y ‘Casi todas mis letras del cante’, que se había planificado presentar con cantaores que interpretarían esas letras. Esos eventos no van a poder hacerse, de momento.

Además, siendo sevillanos, teníamos ‘Rimas’, una reedición prologada por una de las mayores expertas en Bécquer, Pilar Alcalá, que era nuestro pequeño homenaje en el año del 150 aniversario de la muerte del poeta.

5) Por definición, esas normas nunca pueden ser rentables. Nos ayudarán a paliar un poco la situación, porque sin ellas no habrá ventas. Todo dependerá de la comunidad científica y del tiempo en encontrar vacunas o tratamiento. Si la gente pierde las buenas costumbres sanitarias, habrá recaídas, y, si tiene miedo, no irá a los eventos. Es un equilibrio difícil, pero en este sector estamos acostumbrados a adaptarnos a lo que venga.

Lectora anónima durante la gripe española de 1918.

Merche Medina

La poética cotidianeidad de Rocío Rojas-Marcos

#MAKMAEntrevistas | Rocío Rojas-Marcos
‘Habitada por palabras’
Huerga & Fierro, 2020
24 de mayo de 2020

“Hay meses que duran años,
días tan tremendamente largos
que pierdo la cuenta de las horas”
(‘Mayo’ | Rocío Rojas-Marcos)

Vivimos un tiempo excepcional, impredecible y confuso, en el que algunas jornadas se nos hacen tan interminables como esos días de mayo de los que nos habla la escritora andaluza –profesora en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y en el International College of Seville– Rocío Rojas-Marcos (Sevilla, 1979) en su poemario ‘Habitada por palabras’ (Huerga & Fierro, 2020); un título con el que inicia una trayectoria poética que viene a sumarse a su itinerario como narradora de Tánger, ciudad que concentra buena parte de sus inquietudes.

Y así lo ha demostrado en ensayos como ‘Tánger: la ciudad Internacional’ (Almed, 2009), ‘Sanz de Soto y Buñuel: «La tercera España transfretana»’ (Khbar Bladna, 2012) o ‘Tánger, segunda patria’ (Almuzara, 2018), y en diversas colecciones de relatos como ‘Los conjurados de Tánger’ (Sures, 2019) –junto a destacados amantes de la ciudad marroquí como Javier Valenzuela, Alberto Gómez Font, Farid Othman-Bentría Ramos o Santiago de Luca, entre otros–.

‘Habitada por palabras’ es, además, una de las novedades de la editorial Huerga & Fierro que se han visto afectadas por las consecuencias de la COVID-19 –tal y como su editora, Charo Fierro, manifestaba en el artículo ‘Editoras en tiempos convulsos‘ (publicado en MAKMA el pasado día 20)–, puesto que el poemario iba a ser presentado durante la 79ª edición de la Feria del Libro de Madrid (pospuesta, finalmente, para el mes de octubre).

Por ello, nada mejor que acercarnos a ese lugar inédito en el que habitan las palabras de Rocío Rojas-Marcos a través de su propio testimonio.

Atendiendo a tu trayectoria, encaminada por otras sendas ajenas a la poesía, ¿cómo has desembocado en este género?

La realidad es que desde la adolescencia he escrito. Tal vez entonces no eran más que intentos, juego de experimentación, por ponerles un nombre. No conservo ninguno de esos poemas, recuerdo que contaba sílabas sin olvidarme de las sinalefas. Luego pasé años en los que leía más que escribía, hasta que ‘Habitada por palabras’ empezó a tomar forma. En 2012, entendí qué quería decir con estos poemas, dónde quería que fuésemos de la mano. Han pasado muchos años, pero creo que le han sentado bien al libro porque al leerlo se revela con una atemporalidad que es fundamental para la literatura. No es una escritura impulsiva ni empujada por acontecimientos, eso hace que no caduque, creo.

Encabezas el poemario con un cita de Henri Miller y concluyes con una referencia a Walter Benjamin. ¿Qué grado de influencia han tenido en la composición del poemario? ¿Tiene algún significado especial o decisivo con el que conducirte?

El motivo de cada una es bien distinto. La visión urbana de Benjamin me interesa mucho. Tal vez, aquí sí está un poco de esa yo de sendas ajenas a la poesía sobre la que me preguntabas. La simbiosis entre espacio –espacio urbano, especialmente– y literatura es lo que vengo estudiando desde hace años en la ciudad de Tánger. Me apasiona entender cómo el hombre construye no solo el espacio en el que vive, sino que también lo escribe. Se produce, por tanto, una doble creación de un mismo espacio. Ahí Benjamin tiene mucho que decirnos.

La cita de ‘Trópico de Cáncer’, de Miller, la metí cuando el libro estaba casi terminado. Un día, al leerla, entendí que eso era lo que yo estaba haciendo: “Lo esencial es querer cantar”, dice Miller, y yo pensé que eso era: que yo quería cantar. Y canto tan terriblemente mal que menos mal que puedo escribir; y ese es mi canto.

Igualmente, acontecen Pessoa, Ángel González, Ángeles Mora, Leopoldo María Panero y Paul Auster.

Sí, yo necesito lecturas. El poema ‘Necesidad’ está dedicado precisamente a eso. Es el reconocimiento de que, para escribir yo, necesitaba deshacerme de las palabras de los demás. También el título responde en cierto modo a lo mismo. Me gusta decir que quise copiarle a Cortázar el título de ‘Casa tomada’, adaptarlo, pues yo estoy habitada por palabras a las que no identifico en muchos casos y con las que me he acostumbrado a vivir. Lo que espero es no acabar como los hermanos del cuento, que no puedan conmigo. Yo no quiero irme y tirar la llave. Por eso me encanta leer a Panero, las palabras se apoderaron de él y de ahí surge su genialidad.

Pessoa creo que no necesita explicación, no hay poesía sin Pessoa. Ángel González es uno de los poetas españoles que más leo y releo, es uno de mis escritores de cabecera, si es que ese tipo de expresiones tan manidas pueden seguir diciéndose. Pero es que es la verdad. Entiendo versos suyos como si me los estuviese dictando.

Leer ‘Ficciones para una autobiografía’, de Ángeles Mora, fue para mí una sorpresa, casi un susto. Estaba leyendo lo que yo quería haber escrito. Tenía la sensación de que teníamos poemas que lidiaban con ideas tan parecidas que tuve que pensar fríamente y calcular que el manuscrito de ‘Habitada por palabras’ hacía ya meses que estaba en manos del editor cuando yo leí, por primera vez, a Mora; por tanto, yo no había parafraseado nada. Era como mirarme a un espejo.

Paul Auster tal vez es el escritor que menos encaja en esta secuencia, pero siempre ha sido uno de los novelistas que me han gustado, He leído todas su novelas y diarios. Me encanta como juega con la magia, el misterio de lo inesperado. Como si escribiese realismo mágico en Nueva York. Cuando publicó su poesía completa (está en edición bilingüe), descubrí a un escritor diferente, más racional; me interesó mucho. Esa línea es la que ha seguido en sus últimas publicaciones y la novela ‘4, 3, 2, 1’ es sublime. Una oda a la fuerza de lo insignificante en el devenir de la vida.

Rocío-Rojas Marcos recita para el Instituto Cervantes de Tánger el poema ‘Bulevar’, perteneciente a su poemario inédito ‘GMMTT’, inspirado en la ciudad de Tánger.

¿A qué responde que hayas estructurado el poemario en dos partes?

A la dicotomía entre interior y exterior. El poemario entero gira en torno a la vida compartida, al amor y el desamor, a la incertidumbre y la soledad. La primera parte es la vida interior, la que lucha la voz de los poemas desde las pareces de su casa, pero en la segunda parte aparece con más fuerza la ciudad, las calles se entremezclan con la vida. Surge un caos que no es tan controlado como el que se mantiene dentro de las pareces de una casa.

Los conceptos de soledad, huida, incomunicación, abandono y vacío están muy presentes a lo largo ‘Habitada por palabras’. ¿Sintetizan, en buena medida, el estado emocional de tu poemario?

Sí, sin duda. Quería reflexionar sobre los vaivenes de la vida, sobre la mentira de la linealidad del tiempo de nuestra vida y la sinuosidad real que compone nuestra existencia, pero creo que pudo conmigo la desazón en muchos de los poemas. Darme cuenta que somos, a pesar de las muescas. La última antología que acaba de publicar Margarit (Joan) la ha titulado ‘Sin el dolor no habríamos amado’; creo que es el verso perfecto que explica mi obra.

En tu poema ‘Diluidos’ se entrevé una cierta metáfora entre casa y cuerpo.

Sí, puede leerse así, sin duda. Esa es la dicotomía a la que antes me refería. La unión entre el yo de los poemas y su encierro en la casa donde existe y está, en cierto modo, protegido a pesar del frío, pues ese frío es interior.

¿Consideras que el tono general de los poemas dibuja una atmósfera austera en la que los escasos objetos mencionados adquieren un extraordinario valor simbólico?

Está también relacionado con lo anterior. Son objetos normales, vulgares. Hay lápices, sillas, horquillas, zapatos planos para andar cómoda. Una lista de objetos cotidianos, porque la vida es cotidianeidad y tiempo.

De volver al pasado / solo puedo decirte una cosa: / ya no me interesa”. El poema ‘Reinventarme’ encierra toda una declaración de intenciones. Sin embargo, ¿cómo gestionas todo lo pretérito?

Bueno, repitiendo lo que acabo de decir: la vida es cotidianeidad y tiempo y el tiempo pasa y no se detiene. Eso lo sabemos, por tanto, si queremos aprender a vivir tranquilos (no me atrevo a decir felices) hay que intentar no mirar mucho hacia atrás. Cualquier pasado no es verdad que fuese mejor, simplemente está pasado. La literatura enseña a vivir así, pero hay veces que cuesta entender en tu vida lo que aceptas en unas páginas. No tienes por qué quererlo.

Desde el marco de mi ventana / encuadrado por la madera, / pin…pon / el cielo es solo un trozo recortado”. ¿Qué mira ahora desde su ventana ‘El niño del cuarto’?

El niño del cuarto es la vida más allá de las pareces de la casa. El Pepito Grillo que nos ayuda a saber que el mundo está al otro lado de la ventana, aunque tengamos poco ángulo de visión. La ciudad, que es la vida en sociedad, sigue ahí. La verdad es que esto, precisamente ahora, parece rozar lo utópico, pero ojalá pronto otro niño en otro piso moleste a todos los vecinos y les recuerde que somos seres sociales y nos necesitamos.

La escritora Rocío Rojas-Marcos. Fotografía cortesía de la autora.

Merche Medina

Editoras en tiempos convulsos (I)

#MAKMAEntrevistas | Editoras en tiempos convulsos (I)
Con las editoras Ana Orantes (Kaótica Libros y Lastura Ediciones), Carmen Moreno (Cazadora de Ratas), Charo Fierro (Huerga & Fierro) y Marian Bango (Satori Ediciones)
Miércoles 20 de mayo de 2020

Artistas plásticas, escritoras, editoras, bailarinas, actrices, directoras de arte, comisarias, cineastas, y tantos otras, que, con iniciativa, talento y perseverancia, trabajan diariamente para mantener activo el tejido cultural, a pesar de no ver siempre recompensada su labor por ignominiosos motivos de género, a los que sumar las innumerables casuísticas de sus respectivos sectores.

El pasado domingo 17 de mayo, ‘Día das Letras galegas 2020’, fue una oportuna jornada para revisitar la figura de la escritora, editora y periodista –entre otras y fértiles dedicaciones– Emilia Pardo Bazán (1851-1921), ilustre aristócrata abanderada de los derechos de la mujer, quien encabezaba sus correspondencias y diversas obras con el lema “De bellum lucem” (“La luz en la batalla” o “La luz de la guerra”).

Y conviene conducirse a partir de esta sentencia idealista y motivacional para resaltar el decisivo trabajo de un reducido, aunque contundente, grupo de mujeres que imprimen entusiasmo, lucidez y capacidad de gestión en sus proyectos editoriales, y que aportan conocimiento y destreza en la materialización de los títulos que componen el catálogo de sus sellos.

Mujeres combatientes y carentes de corsés que han convertido las virtudes literarias en senda profesional, cuyo cauce y dinámica presentes se han visto gravemente afectados por las consecuencias sanitarias y económicas de la COVID-19, dibujando un impredecible escenario sobre el que reflexionar a partir de las siguientes cuestiones que les planteamos desde MAKMA.

1) ¿Qué ha supuesto para ti esta inesperada situación de alarma sanitaria y confinamiento?
2) ¿Cómo has afrontado a nivel profesional la presente situación?
3) ¿De qué modo vislumbras con inmediatez y a medio plazo el devenir editorial? ¿Qué cambios, a tu juicio, deberían implementarse?
4) ¿Qué títulos y/o novedades han visto afectadas sus presentaciones durante estos meses?
5) ¿Consideras que serán rentables las normas sanitarias que habrán de implementar ferias y festivales del libro durante el último tercio del año?
6) Otros reflexiones y comentarios.

ANA ORANTES (KAÓTICA LIBROS Y LASTURA EDICIONES | MADRID)

1) Ha supuesto un gran cambio de rutinas diarias; he pasado de estar casi todo el tiempo fuera de casa a no salir de ella. Me ha permitido hacer una vida social mayor con mi comunidad, con la que normalmente, en una ciudad como Madrid, se tiene poco trato. También me estoy comunicando más con familiares y amigos que de forma habitual. He reflexionado mucho más sobre mi vida personal y profesional, lo que me ha empujado a realizar cambios que quizá en otro momento no me hubiera atrevido a llevar a cabo. Lo peor está siendo no poder ver a mis familiares y amigos, que, por suerte, están todos bien. Este aislamiento físico me ha llevado a pensar más en los demás y a repensarme. Me agarro a eso y a que soy afortunada por poder trabajar en lo que me gusta. Además, puedo dar paseos todos los días con mi perra –ella siempre me salva del caos–.

2) Comencé la cuarentena trabajando para una editorial en la que he puesto todo mi esfuerzo durante más de dos años y empezando mi propio proyecto de edición. Ahora trabajo para otra editorial distinta, Lastura Ediciones, y continúo con más ganas que nunca en Kaótica Libros. Como comentaba antes, me he atrevido a realizar cambios y, sin saltar de sector, me he embarcado en estos dos proyectos en los que creo realmente. Lastura ya es una editorial sólida en la que espero poder aportar cosas buenas y de la que voy a aprender muchísimo junto a Lidia López Miguel; y Kaótica Libros, que nació en enero de 2020, ha surgido del mismo caos y en el caos. Nunca me imaginé que de tal forma, pero, a pesar de los miedos y de las especiales complicaciones que está sufriendo el mundo del libro, siento que Kaótica tendrá futuro. Soy afortunada porque a este proyecto personal que llevo años imaginando han querido sumarse con su apoyo las editoras Lidia López Miguel y Sofía Sánchez.

3) El confinamiento para muchos está siendo un periodo de incertidumbre al tener que paralizar la actividad normal. Ahora mismo, con la reapertura de las librerías y todas las estrategias de venta online que han surgido, parece que vuelve a haber movimiento, pero tenemos que ser conscientes de que va a ser mínimo en comparación a lo que son estos meses otros años, en los que realizamos ferias y eventos que nos aportan las mayores ventas del año. Todos queremos que nuestros libros estén disponibles, vamos cargados de novedades, pero tampoco podemos colapsar el mercado.

Deberíamos reflexionar sobre el ritmo que mantenemos en general y, en particular, sobre el ritmo de publicación. A medio plazo, espero que la situación de salud pública haya mejorado y podamos volver a hacer presentaciones y actividades, aunque sean de aforo limitado y con precauciones. Lo que ayudaría de verdad al sector de la cultura y en especial al del libro (siempre el más perjudicado), es que vuelva a haber subvenciones para bibliotecas e instituciones así como protección y facilidades para las editoriales y librerías independientes, tanto para el negocio físico como para el digital. Es necesario crear alianzas entre libreros y editores y, hasta que nos sea posible, volver a dialogar cara a cara de nuestros libros, potenciar la venta online y los eventos virtuales.

4) Desde Lastura Ediciones hemos mantenido el calendario de publicaciones, pero sí hemos tenido que cancelar muchas presentaciones. Estamos realizándolas online y hemos lanzado una propuesta, ‘Al habla con la editora’, a través de los directos de Instagram. En Kaótica Libros hemos aplazado el lanzamiento de las novedades y la presentación oficial de la editorial, que esperamos poder hacerla pronto. La primera novedad va a ver la luz el mes que viene; se trata del libro ‘Manifiesto Cíborg’, de Donna Haraway, dentro de nuestra colección de ensayos ‘Teorías del caos’, un libro de cabecera que define totalmente los cuatro pilares en lo que se basa la editorial: feminismo, ecología, teorías queer y transhumanización ética. Próximamente, también publicaremos ‘El hilo de Ariadna. Las mujeres y lo femenino en la salida del laberinto’, de Manuel Ángel Vázquez Medel.

5) Para ferias y festivales independientes sí lo veo viable, pero lo veo complicado para las ferias del libro más grandes en las que se invierte más dinero y las ventas se realizan por la cantidad de público constante que acude a ellas. Va a ser difícil llegar a tener ganancias con un aforo controlado, manteniendo las distancias, teniendo que desinfectar las casetas… Pensar en una feria en la que no puedes abrazar a tus compañeros, autores, amigos y clientes se hace realmente extraño.

6) Fuerza a todos para continuar en este caos, de las crisis siempre emergen nuevas oportunidades.

CARMEN MORENO (CAZADOR DE RATAS | CÁDIZ)

1) Creo que, como a todo el mundo, un momento de desconcierto brutal que continúa, porque nadie ha dicho que esto haya acabado, solo que ha mejorado. No creo que vayan a retomarse ni ferias ni eventos literarios (ojalá me equivoque) y eso hace que todo lo que habíamos planeado para este año se haya ido al garete. En cuanto a lo de no salir, me da bastante igual. La vida del editor y del escritor es muy solitaria. Se sale poco en general, así que sin demasiados cambios. Lo peor es la incertidumbre, pero una editorial pequeña siempre vive en ella.

2) Ya te digo, intentando hacer muchos cambios dentro de la editorial y proyectando diferentes cosas para intentar salir adelante. Lo cierto es que la primera decisión fue dejar de imprimir todo lo que no fuera imprescindible. Los autores/as lo han entendido, pero eso no hace que te quede un regusto amargo por ellos y por ti.

3) Es complicado. Ya se ha dado un paso importante, establecer el IVA del libro electrónico en el 4%, era algo necesario. Por lo demás, no me gustaría estar en el pellejo de nadie del Gobierno en este momento. En Andalucía, tanto PP como Vox tienen una clara política de menosprecio al libro; de hecho, el Centro Andaluz de las Letras sigue sin tener quien lo dirija después del despido de Juan José Téllez.

Cuando el sector del automóvil está en crisis, los Gobiernos ha puesto en marcha innumerables campañas de ayudas. Cuando la banca estuvo al borde de la quiebra por (vamos a llamarlo) «mala praxis», nos obligaron a pagar sus deudas y a que arrimáramos el hombro para sacar a entidades que no se conocen por sacar al ser humano del hoyo en el que ellas solitas se habían metido. Lo menos que podemos esperar en el sector es que se nos ayude, pero ya te digo que en Cádiz, por ejemplo, las ayudas van a ser retransmitidas por Facebook, así que, o eres seguidora del partido en el poder, o te vas a enterar de poco. Bueno, también se lo comentan a algún medio escrito que casi nadie lee.

4) Uf. Más de 15 títulos. Títulos que o salieron en marzo, con lo cual se tuvo que cancelar todo, o algunos otros que deberían haber salido en abril o mayo y no van a salir porque ¿para qué? No hemos querido estarnos quietas, pero, desde luego, no podemos asumir ahora gastos de libros que no se pueden promocionar. Los libros que sacamos: ‘Diario de Dimas’, de Pepe Maestro (juvenil), ‘Todo forma parte del plan’, de Marisa Adal, ‘Impías’, de Carmen Moreno, ‘El saludo de las brujas’, de Emília Pardo Bazán, ‘Hija de las sombras’, de Felicidad Martínez.

5) No. De hecho, ya hay muchas ferias que han comunicado que se cancelan definitivamente. Además, ¿cómo vas a mantener dos metros de distancia de seguridad en un stand? Es imposible. ¿Cómo consigues controlar el aforo en grandes recintos o en parques como El Retiro. Pensemos que llega el verano, sí, pero que las autoridades ya han dicho que hay que estar preparados porque este virus se activa con el frío. Y lo más importante, ¿merece la pena poner en riesgo la vida de los lectores por vender? Creo que hasta que esto no haya sido controlado –y eso solo pasará cuando haya vacunas para todos– no vamos a poder ponernos en marcha.

6) Hay que ser cuidadosos, pero no hay que tirar la toalla.

CHARO FIERRO (HUERGA & FIERRO EDITORES | MADRID)

1) Parón, reflexión, saneamiento y priorización de proyectos para beneficio de las colecciones y la continuidad del sello Huerga & Fierro.

2) Creo que la respuesta ya la he dado en la primera pregunta. Pero si hablamos de cómo afronto esta situación, diría que intentando tener la suficiente calma para no precipitarme en decisiones que puedan perjudicar nuestra trayectoria y a nuestrxs autorxs.

3) Junto con mi compañero, llevo 40 años dando identidad propia al sello H & F. Somos un sello independiente que siempre hemos resistido a los múltiples envites y retos que el mercado ha ido imponiendo. Los cambios más significativos serán los que a partir de ahora nos inponga la situación acontecida: fomentar más las estrategias comerciales y de promoción por vía redes sociales e implantación tecnológica.

4) A finales de 2019 inauguramos una nueva colección –’Rayo Azul Poesía–, dirigida por Oscar Ayala y Enrique Villagrasa; arrancamos con seis títulos: ‘Dije Luz’, de Mar Benegas, ‘Placeres y Mentiras’, de Mercedes Escolano, ‘Después’, de Isabel Bono, ‘Pavesas y Lar’, de José A. Hernández, ‘En este momento que llamamos lugar’, de Juan A. Tello, y ‘Vikinga’, de Isabel Tejada Balsas. Justo en el mes de marzo, unos días antes del confinamiento, llegaron de imprenta 7 títulos más: ‘Aquí y Ahora’, de José M. Lucía Mejías, ‘Trilogía de las Sombras’, de Enrique Falcón, ‘Ciclo del 9’, de Raúl Herrero, ‘El aliento del Klai’, de Alejandro Céspedes, ‘La llama inversa’, de BeatrizRrusso, ‘Que llueva siempre’, de Luis Miguel Rabanal, y ‘Lo que dejamos fuera’, de Regina Salcedo’. En total, 13 títulos que en todas y cada una de las ferias y eventos hubieran sido la novedad tanto como nacimiento de la colección así como de cada título individual. También otras novedades de poesía, como ‘Habitada por Palabras’, de Rocío Rojas-Marcos, ‘Lo que pudo haber sido’, de Itziar Mínguez, ‘Pastos de invierno’, de Isaac Alonso, etc., se han visto afectadas en los distintos eventos y ferias que estaban programadas sus participaciones.

5) Rentables, no; necesarias, sí. Ahora bien, creo que si en los supermercados, centros comerciales y otros establecimientos, la gente entra, elige el producto, lo toca…, y en las cajas se aglomera la gente, en ferias y librerías no tendríamos que estar tan limitados a la hora de poder abrir y recibir a los lectores; estoy convencida que en ellas se cumplirán los mismos protocolos que en los locales que he mencionado y con mucha más garantía, seguridad e higiene.

6) Considero que el libro es también ALIMENTO de PRIMERA NECESIDAD.

MARIAN BANGO (SATORI EDICIONES | GIJÓN)

1) Por un lado, una gran preocupación debido a la situación de extrema gravedad a nivel sanitario y de suma tristeza por la pérdida de vidas de tantas personas. La preocupación se extiende también al futuro, pues afrontaremos en el muy corto plazo una gran incertidumbre económica en todo el país. A nivel personal, he de confesar que el confinamiento me ha ayudado a desconectarme de una rutina laboral demasiado intensa y de unas dinámicas de trabajo demasiado autoexigentes, así que me he permitido reconectar conmigo misma y disfrutar de lecturas que tenía pendientes y que nada tenían que ver con mi trabajo.

2) La idea principal que me he autoimpuesto es la de no proyectar un futuro apocalíptico ante nosotros. Comenzar poco a poco, valorando la situación que se abre ante nosotros a cada momento y buscar en ella, sino los aspectos positivos, al menos los escenarios más realistas.

3) Ojalá lo tuviera claro, pero no creo estar en posición de aventurar qué nos deparará todo esto al sector editorial. La cancelación de Sant Jordi y la FdL de Madrid, por ejemplo, supone un durísimo golpe, pero quizá se pueda amortiguar en cierto modo con las nuevas fechas que se han propuesto (julio y octubre, respectivamente). Me preocupan especialmente las librerías, cuya situación antes de la COVID-19 no era especialmente buena. Quizá deberían de implementarse medidas de apoyo a los pequeños libreros, ayudas al alquiler de sus negocios, por ejemplo.

4) Lo cierto es que habíamos realizado una apuesta muy fuerte para el primer cuatrimestre de este año que se ha visto perjudicada por toda esta situación. Han quedado en suspenso la presentación de algunos libros y mangas que constituían nuestra apuesta principal del cuatrimestre y que apenas disfrutaron de una semana en librerías antes de que se decretase el estado de alarma.

5) Creo que la situación actual es tan volátil que se me antoja difícil aventurar una respuesta. Puede surgir un repunte de contagios en cualquier momento. También hay que tener en cuenta que el miedo al contagio ha enraizado en muchas personas que, muy seguramente, no querrán acudir a actos con demasiada gente. En este contexto, y muy especialmente para editoriales periféricas como nosotros, acudir a una feria –que supone gastos de participación, desplazamiento y alojamiento y manutención considerables– implica tener la seguridad de obtener un mínimo de rentabilidad. Cosa que a día de hoy me parece algo muy lejano.

‘Fahrenheit 451’ (1966), de François Truffaut.

Merche Medina

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (VI)

#MAKMAOpinión #MAKMACine #MAKMAPantallas #MAKMALibros | Harterofilias domésticas | Estado de alarma (VI)
13 de mayo de 2020

Erigido en título imprescindible del ensayismo de entreguerras y –por su prevalente presencia en el orbe literario del pasado y del presente siglo– pieza fundamental de la literatura filosófica (que no ficción filosófica) contemporánea, ‘Elogio de la sombra’, del escritor japonés Junichiro Tanizaki (1886-1965), se revela en un deleitoso compenido de reflexiones estéticas en torno de la sombra (in’ei) y su influyente papel en el ámbito consuetudinario de la tradición arquitectónica, escénica, espiritual y costumbrista nipona, progresivamente sometida por la injerencia aséptica y refulgente de las predilecciones occidentales.

De este modo, Tanizaki refrenda la virtud de contemplar la turbiedad de los rudimentos domésticos, los objetos no bruñidos, que dejan de resplandecer, y encomia la pátina del tiempo, el sólido “lustre de las cosas manoseadas”, el shutaku (brillo de manos) –”la elegancia es roñosa (…) esa forma de elegancia que tanto nos gusta lleva en sí algo en cierta medida sucio, poco higiénico. Frente a los occidentales, dispuestos siempre a exponer a la luz la mugre y eliminarla de raíz, los orientales la atesoramos, la idealizamos en sí misma (…) y la fatalidad nos lleva a amar las cosas que portan esa mugre humana”–.

Quizás por ello, sumidos en un horizonte antiséptico y desinsectante, resulte tan tentador proceder con un desnortado inquirimiento de la belleza entre los acicalados fangales que configuran el envés de todos los dioramas.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LI) | Domingo 3 de mayo 2020

“Nunca un reportaje sobre un acontecimiento cualquiera en un periódico cualquiera causará tanto impacto como una película. Las catástrofes sólo les ocurren a los otros, a gente que uno no conoce. Una pantalla hace entrar en contacto inmediatamente con el asesino, con su víctima, por la que uno pasa miedo, ya que se ha convertido en alguien a ojos de esa persona. Accidentes de automóvil hay miles todos los días. Si su hermano es la víctima, entonces comienza a interesarle. Un héroe de cine debe convertirse en nuestro hermano o en un nuestro enemigo si la película está conseguida” (Alfred Hitchcock).

Así que para aquellos que, por fortuna, observamos, desde la aséptica afectación domiciliaria, el acontecer epidémico transmutado en abúlica estadística, deba seguir siendo la ficción la que refugie nuestros esterilizados y narcisistas desasosiegos, antes o después de asomarnos, acrofóbicos, a la desinfectada sustantividad.

Quinta parte de mi memorando/dietario para MAKMA incoado desde la primera jornada de confinamiento, fruto del decreto de estado de alarma por la pandemia de coronavirus.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LII) | Lunes 4 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣2️⃣..(Alice) –“Mira”.(Karl) –“¿Cuáles son los síntomas?”.(Alice) –“No es que se conviertan en zombis. Creo que los infectados cambian de manera imperceptible. Se sienten felices, pero no es el tipo de felicidad que queríamos crear. Las consecuencias podrían ser desastrosas”.(Karl) –“¿Sí?”.(Alice) –“¿No sería terrible que la gente perdiera sus sentimientos auténticos y solo fingiera ser como antes, pero no lo fuera porque no le importa nadie excepto una planta?”.(Karl) –“Mientras sean felices”..Lucubrar en torno de los confines éticos de la ciencia. Acreditar la venturosa dicha sintética como utilitarismo teleológico que extingue las aflicciones, el suplicio, la existencia. Edificar un páramo objetivo de bienestar ecuménico..🎥 'Little Joe' (2019), de Jessica Hausner..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #PelículasPandémicas #LittleJoe #JessicaHausner #Cine

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Lundi 4 mai 2020

(Alice) –“Mira”.
(Karl) –“¿Cuáles son los síntomas?”.
(Alice) –“No es que se conviertan en zombis. Creo que los infectados cambian de manera imperceptible. Se sienten felices, pero no es el tipo de felicidad que queríamos crear. Las consecuencias podrían ser desastrosas”.
(Karl) –“¿Sí?”.
(Alice) –“¿No sería terrible que la gente perdiera sus sentimientos auténticos y solo fingiera ser como antes, pero no lo fuera porque no le importa nadie excepto una planta?”.
(Karl) –“Mientras sean felices”.

Lucubrar en torno de los confines éticos de la ciencia. Acreditar la venturosa dicha sintética como utilitarismo teleológico que extingue las aflicciones, el suplicio, la existencia. Edificar un páramo objetivo de bienestar ecuménico.

‘Little Joe’ (2019), de Jessica Hausner.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LIII) | Martes 5 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣3️⃣..🗣️ –“Dicen que ese oscuro poder nos matiene encerrados en un espejismo que nos hace creer que existimos de verdad… Pero ya nadie recuerda nada”..Respirar la etiología poblense de los matorrales del sur, arbustal montano henchido de mártires, limosnas y misticismo..🎥 'Los páramos' (2019), de Jaime Puertas..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #PelículasPandémicas #LosPáramos #JaimePuertas #DAFilmFestival #Filmin #Cine

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mardi 5 mai 2020

–“Dicen que ese oscuro poder nos matiene encerrados en un espejismo que nos hace creer que existimos de verdad… Pero ya nadie recuerda nada”.

Respirar la etiología poblense de los matorrales del sur, arbustal montano henchido de mártires, limosnas y misticismo.

‘Los páramos’ (2019), de Jaime Puertas.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LIV) | Miércoles 6 de mayo 2020

“Apoyados en las barras, mirando el prodigioso manantial del agua y la frasca del mollate, nos hemos confesado muchas veces con el tabernero. (…) Siempre decíamos en las redacciones que la noticia estaba en los bares, pero los bares fueron algo más para los que llegábamos con gazuza. Fueron el cuarto de estar, la oficina de colocación, el sitio donde ligar y dar sablazos (…). Solo quedan los espectros” (Raúl del Pozo | ‘Las barras’).

Tornar con diligencia a los enmudecidos bares, las cantinas, el mesón vernáculo y la tasca regional; regresar, asépticos, a los silenciados cafés de cacofonías vespertinas, la cervecería uniformada de gambas y gabardinas de domingo, el enmoquetado pub y el ambigú…

‘El último pistolero’, de Raúl del Pozo (Círculo de Tiza, 2017).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LV) | Jueves 7 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣5️⃣.–“Futaki parece estar preocupado por algo. Temprano, por la mañana, asustado, miraba por la ventana… Futaki está aterrorizado, tiene miedo de morir”..Elefantiásica crónica del ocaso, encenagada de reses, cigarrales y llanuras panónicas. Tango satánico de compases postreros, alegorías y ebridades..🎥 'Sátántangó' (1994), de Béla Tarr..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #PelículasPandémicas #Sátántangó #BélaTarr #DAFilmFestival #Filmin #Cine

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Jeudi 7 mai 2020

–“Futaki parece estar preocupado por algo. Temprano, por la mañana, asustado, miraba por la ventana… Futaki está aterrorizado, tiene miedo de morir”.

Elefantiásica crónica del ocaso, encenagada de reses, cigarrales y llanuras panónicas. Tango satánico de compases postreros, alegorías y ebridades.

‘Sátántangó’ (1994), de Béla Tarr.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LVI) | Viernes 8 de mayo 2020

“Iba cruzándose con muy poca gente. La tradicional animación callejera de las noches de Madrid había desaparecido desde el comienzo del asedio franquista. Regía el toque de queda y los vecinos se refugiaban en sus domicilios a la caída del sol” (Javier Valenzuela | ‘Año Nuevo’).

Trazar un perforado mapa de la urbe a retazos de plomo, credenciales y anarquía. Madrid escollera y malecón, espigón machadiano de todas las prosapias, abolengos y linajes.

‘Pólvora, tabaco y cuero’, de Javier Valenzuela (Huso, 2019).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LVII) | Sábdo 9 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣7️⃣..✒️ “Si bien todos los caminos llevan a Roma, esos caminos se inician en lugares apartados como Rímini. La primera imagen de 'Roma' muestra a unas campesinas de la Romaña pedaleando con dificultad a través de la nieve. Un mojón de piedra erosionada por las inclemencias del tiempo anuncia: 'Roma 340 km'. En el horizonte se vislumbra claramente un San Marino amenazante. 'Ha escrito desde América', dice una mujer. '¿Y?', se pregunta otra. 'Allí toda la comida la venden en latas'. Y siguen avanzando en las bicicletas hasta desaparecer de la imagen; son las que no consiguieron marcharse”. (John Baxter | 'Una ciudad que se llama así misma eterna: 'Roma')..Recuerdos híbridos, promiscuos y heteróclitos de usanzas eclesiásticas, asfixias de provincias e interiores corrientes. Gran vestíbulo infante de memorias expansivas, turbulentas y ruidosas a las que retornar como una exorbitante impresión de lejanía..📖 'Fellini', de John Baxter (Ediciones B, 1994)..🎥 'Roma' (1972), de Federico Fellini..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #Cine #PelículasPandémicas #Roma #Fellini #Biografía #LibrosPandémicos #mequedoencasaleyendo #yomequedoencasaleyendo #librosrecomendados #bookstagram

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Samedi 9 mai 2020

“Si bien todos los caminos llevan a Roma, esos caminos se inician en lugares apartados como Rímini. La primera imagen de ‘Roma’ muestra a unas campesinas de la Romaña pedaleando con dificultad a través de la nieve. Un mojón de piedra erosionada por las inclemencias del tiempo anuncia: ‘Roma 340 km’. En el horizonte se vislumbra claramente un San Marino amenazante. ‘Ha escrito desde América’, dice una mujer. ‘¿Y?’, se pregunta otra. ‘Allí toda la comida la venden en latas’. Y siguen avanzando en las bicicletas hasta desaparecer de la imagen; son las que no consiguieron marcharse” (John Baxter | ‘Una ciudad que se llama así misma eterna: ‘Roma’).

Recuerdos híbridos, promiscuos y heteróclitos de usanzas eclesiásticas, asfixias de provincias e interiores corrientes. Gran vestíbulo infante de memorias expansivas, turbulentas y ruidosas a las que retornar con una exorbitante impresión de lejanía.

‘Fellini’, de John Baxter (Ediciones B, 1994).

‘Roma’ (1972), de Federico Fellini.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LVIII) | Domingo 10 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰5️⃣8️⃣..✒️ “Mucho puede cacarearse en favor de las reglas; casi lo mismo que en alabanza de la sociedad civil. Un hombre formado según las reglas jamás producirá nada absurdo y absolutamente malo, así como el que obre con sujeción a las leyes y a la urbanidad nunca puede ser un vecino insoportable ni un gran malvado; sin embargo, y dígase lo que se quiera, toda regla asfixia los verdaderos sentimientos y destruye la verdadera expresión de la naturaleza” ['Las cuitas del joven Werhter' (1774), de Johann Wolfgang von Goethe]..Migrar, expatriarse, huir para oxigenar la coyuntura y converger los infortunios en destierro clausurado y ostracismo..🎥 'Los lobos' (2019), de Samuel Kishi..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #Cine #PelículasPandémicas #LosLobos #SamuelKishi #DAFilmFestival #Filmin

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Dimanche 10 mai 2020

“Mucho puede cacarearse en favor de las reglas; casi lo mismo que en alabanza de la sociedad civil. Un hombre formado según las reglas jamás producirá nada absurdo y absolutamente malo, así como el que obre con sujeción a las leyes y a la urbanidad nunca puede ser un vecino insoportable ni un gran malvado; sin embargo, y dígase lo que se quiera, toda regla asfixia los verdaderos sentimientos y destruye la verdadera expresión de la naturaleza” [‘Las cuitas del joven Werhter’ (1774), de Johann Wolfgang von Goethe].

Migrar, expatriarse, huir para oxigenar la coyuntura y converger los infortunios en destierro clausurado y ostracismo.

‘Los lobos’ (2019), de Samuel Kishi.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LIX) | Lunes 11 de mayo 2020

“No, ya no deambulan por las lóbregas callejas del ‘Barrio Chino’ aquellos tipos de infra-humano pintoresquismo. Ni ‘Marieta enfarinada’, ni ‘el gran Gilbert’, ni ‘la Moños’, ni ‘la Bertini’, ni Ivonne ‘la francesa’… Los tenderetes y puestos al aire libre han desaparecido de allí para siempre. Y los garitos. Y los lupanares. Y las sórdidas tabernas. (…) Por ellas ya no corre ahora la sangre ni lucen las navajas. (…) Allí ahora ya no hay misterio alguno que pueda atraer la trasnochada curiosidad de nadie” (Augusto Parquer).

Fisonomía de apocadas semblanzas por un tiempo de cal nocturna, tahúres y peristas insomnes. Melancolía de camastros y mercados, de pensiones y casas de comidas, folclorismos y absenta portuaria.

‘Historia del Barrio Chino de Barcelona’, de Augusto Parquer (Ediciones Rodegar, 1962).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (LX) | Martes 12 de mayo 2020

🏋️‍♀️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰6️⃣0️⃣..🗣️ (Albert) –“Hola. ¿Estás leyendo otra vez? No es una biblioteca. Lo único que puedes leer aquí es el menú. Estás insultando al chef. Leer provoca indigestión, ¿sabías? No leas en la mesa. Yo acabo de leer unas cosas que ponen los pelos de punta. Allí en el servicio. Es el tipo de cosas que lee la gente, no esto. ¿No te sientes aislado? ¿Esto da dinero? ¿Sabes? Seguro que eres el único hombre que ha leído este libro. Pero fijo que todos los hombres aquí han leído lo que hay en el servicio y eso da que pensar, ¿no crees? Supongo que lees porque no tienes con quién hablar”.Hálito sórdido de urinarios pantagruélicos y sadismo de licores y antropofagia. Profusión de desórdenes y copiosos desafueros, aspavientos y churriguerismos..🎥 'El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante' (1989), de Peter Greenaway. .#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #Cine #PelículasPandémicas #PeterGreenaway

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mardi 12 mai 2020

(Albert) –“Hola. ¿Estás leyendo otra vez? No es una biblioteca. Lo único que puedes leer aquí es el menú. Estás insultando al chef. Leer provoca indigestión, ¿sabías? No leas en la mesa. Yo acabo de leer unas cosas que ponen los pelos de punta. Allí en el servicio. Es el tipo de cosas que lee la gente, no esto. ¿No te sientes aislado? ¿Esto da dinero? ¿Sabes? Seguro que eres el único hombre que ha leído este libro. Pero fijo que todos los hombres aquí han leído lo que hay en el servicio y eso da que pensar, ¿no crees? Supongo que lees porque no tienes con quién hablar”

Hálito sórdido de urinarios pantagruélicos y sadismo de licores y antropofagia. Profusión de desórdenes y copiosos desafueros, aspavientos y churriguerismos.

‘El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante’ (1989), de Peter Greenaway.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (VI). Foto: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

Carmen Laforet y la censura

#MAKMALibros # MAKMAOpinión | 75 aniversario de ‘Nada’, de Carmen Laforet
4 de Mayo de 2020

El 23 de marzo de 1945, la editorial Destino de Barcelona obtuvo el recibo de entrega del manuscrito de 250 páginas que acababa de depositar a la censura con miras a contar con su aprobación para la publicación de 3.000 ejemplares de la obra inédita de una desconocida. Ya le habían otorgado el primer premio Nadal, el 6 de enero del año anterior, 1944, pero aún faltaba la publicación del libro y la reacción del público en general. Este lunes 4 de Mayo de 2020 se cumplen los 75 años de esa primera edición.

Los inspectores de la censura bajo el régimen franquista durante la inmediata posguerra, luego de leer el manuscrito, rindieron los siguientes informes sobre el texto de Carmen Laforet:

“Novela morbosa de tipos bajos sin fin moral alguno”.

“Novela insulsa, sin estilo ni valor literario alguno. Se reduce a describir cómo pasó un año en Barcelona en casa de sus tíos una chica universitaria, sin peripecias de relive. Creo que no hay inconveniente en su autorización”.

Vista panorámica del edificio de la calle Aribau 36, en Barcelona, arquitectura protagónica en la biografía de Carmen Laforet y en la novela. Foto: Israel Rolón-Barada .

Estos lectores no pudieron estar más equivocados. La posteridad se ha hecho cargo de comprobar todo lo contrario. Contra los pronósticos de la censura y del resto del mundillo literario de la época, ‘Nada’ pasó a ser un clásico de la literatura contemporánea, aún en vida de su autora.

Su valor universal –basado en lo que cualquier joven universitario de cualquier parte del mundo, bajo cualquier momento histórico y sociocultural pudiese experimentar y llegar a sentir al identificarse con Andrea– y su autora (que contaba con tan solo 23 años de edad al escribirla), ya no tiene reversos en la historia de la literatura española. La belleza de su narración en primera persona rompió barreras y límites geográficos, adelantándose a todas las generaciones y géneros posibles.

La venta aproximada de unos 8.000 ejemplares al año, solo en Destino, desde 1945 hasta el presente, así lo prueba.

La cantidad de posibles lecturas e interpretaciones, análisis, crítica literaria y teorías, desarrolladas y publicadas en torno a la primera obra de Laforet, desde entonces, demuestran lo que su autora fue capaz de lograr. Todos pasaremos a la historia, con mayor o menor consecuencia, pero ‘Nada’ y la novelista perdurarán por toda la eternidad.

“Me marchaba ahora sin haber conocido nada de lo que confusamente esperaba: la vida en su plenitud, la alegría, el interés profundo, el amor. De la casa de la calle de Aribau no me llevaba nada. Al menos, así creía yo entonces”.

Carmen Laforet.

Israel Rolón-Barada
(Coautor, junto a Anna Caballé, de ‘Carmen Laforet. Una mujer en fuga’ | RBA Libros, 2019)

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (IV)

#MAKMAOpinión #MAKMACine #MAKMAPantallas #MAKMALibros | Harterofilias domésticas | Estado de alarma (IV)
23 de abril de 2020

Conducido hacia un irremediable proceso de iluminación intelectual que eclosiona entre el légamo de la sinrazón y el aislamiento existencial de su personaje, el mirífico filósofo existencialista parisino Jean-Paul Sartre (1905-1980) –de reciente actualidad por la efeméride, el pasado miércoles 15 de abril, del cuadragésimo aniversario de su fallecimiento– depositaba en Antoine Roquentin las primigenias inquietudes fenomenológicas que encintan el sustrato conceptual y narrativo de ‘La náusea’, título capital de la novela filosófica del siglo XX y obra primigenia del escritor francés, cuya versión definitiva se hubo publicado, bajo el sello Èditions Gallimard, en 1938.

De entre cuantos asuntos y materias pueblan el torso reflexivo de ‘La náusea’, deba ser el vacío del individuo –situado en el epicentro mismo del conocimiento frente a la moral esencialista y al razonamiento científico– el sustento argumental que configura la deriva del diario implementado por su protagonista, de entre cuyas páginas recupero el siguiente juicio:

“No es simpatía lo que hay entre nosotros; somos parecidos. Eso es todo. Está solo como yo… Ha de esperar su Náusea o algo por el estilo. (…) Debe de saber bien que nada podemos el uno por el otro. Las familias están en sus casas, en medio de sus recuerdos. Y aquí nosotros, dos ruinas sin memoria”.

Y en civilizada soledad compartida, desde el acomodado feudo de la memoria doméstica, uno cumple, contumaz y sin otro fin que el de la sorda predilección, con su dietario/memorando (tras cuarenta inopinadas jornadas de feraz reclusión) ‘Harterofilias domésticas | Estado de alarma’.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXI) | Lunes 13 de abril de 2020

“El individuo puede tener presentes toda clase de objetivos personales, de fines, de esperanzas, de perspectivas, de los cuales extrae la energía para los grandes esfuerzos y actividades; ahora bien, cuando lo impersonal que le rodea, cuando la época misma, a pesar de su agitación, en el fondo está falta de objetivos y de esperanzas, cuando ésta se le revela como una época sin esperanzas, sin perspectivas y sin rumbo, y cuando la pregunta sobre el sentido último, inmediato y más que personal de todos esos esfuerzos y actividades –pregunta planteada de manera consciente o inconsciente, pero planteada al fin y al cabo–, no encuentra otra respuesta que el silencio del vacío, resultará inevitable que, precisamente a los individuos más rectos, esta circunstancia conlleve cierto efecto paralizante que, por vía de lo espiritual y moral, se extienda sobre todo a la parte física y orgánica del individuo” (‘La montaña mágica’, de Thomas Mann).

Y, quizás, a un servidor no le reste otra porfiada voluntad que henchir la inmanejable concavidad del presente y desnortado trecho, para eludir la ataraxia, asiéndose al manubrio del hallazgo rutinario, morfología gimnástica de ‘Harterofilias domésticas | Estado de alarma’.

Tercera parte de mi memorando/dietario para MAKMA desde la primera jornada de confinamiento, fruto del decreto de estado de alarma por la pandemia de coronavirus.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXII) | Martes 14 de abril de 2020

“Little Joe never once gave it away
Everybody had to pay and pay
A hustle here and a hustle there
New York City is the place where they said:
Hey babe, take a walk on the wild side
I said hey Joe, take a walk on the wild side”.

Cuando otrora hubo urbes como flancos selváticos y voluptuosos, lares de lenocinio y crematística de urinarios y sótanos.

‘Walk on the Wilde Side’ (1972), de Lou Reed.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXIII) | Miércoles 15 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 3️⃣3️⃣..🗣 (Anatoli Kárpov) –"Es posible que el campeonato sea muy largo, pero no creo que una persona sea capaz de aguantar esta tensión durante más de tres meses”.🗣 (Comentarista) –"Ahora Kárpov empieza a jaquear. La tensión se puede sentir. Él da jaque nuevamente y el rey regresa al rincón".🗣 (Periodista) –"Disculpe, ¿cúando preparó usted esto? 🗣 (Garri Kaspárov) "En España y lo analizamos aquí. De hecho, preparamos toda la estrategia aquí para aplicar esta sorpresa".🗣 (Periodista) –"Interesante". .👉 Dícese del escaque, sañuda contienda de razón, insania y antagonismos..♟ ‘Kaspárov vs Kárpov (Moscú, 1985)’ & ‘Kaspárov vs Kárpov (Lyon, 1990)’..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerAjedrez #ConfinadoParaJugarAlAjedrez #PartidasPandémicas #Kaspárov #Kárpov #KaspárovVsKárpov #Ajedrez #Chess

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mercredi 15 avril 2020

(Anatoli Kárpov) –»Es posible que el campeonato sea muy largo, pero no creo que una persona sea capaz de aguantar esta tensión durante más de tres meses”.
(Comentarista) –»Ahora Kárpov empieza a jaquear. La tensión se puede sentir. Él da jaque nuevamente y el rey regresa al rincón».
(Periodista) –»Disculpe, ¿cúando preparó usted esto?
(Garri Kaspárov) «En España y lo analizamos aquí. De hecho, preparamos toda la estrategia aquí para aplicar esta sorpresa».
(Periodista) –»Interesante».

Dícese del escaque, sañuda contienda de razón, insania y antagonismos.

‘Kaspárov vs Kárpov (Moscú, 1985)’ & ‘Kaspárov vs Kárpov (Lyon, 1990)’.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXIV) | Jueves 16 de abril de 2020

“El síntoma más llamativo de la enfermedad es la tos, esa tos seca crónica que quiebra al doliente. Pero también la fiebre, la sudoración nocturna, la pérdida de peso, la languidez y el rostro demacrado. Y algo muy repulsivo para el afectado, la sangre en el esputo, esa sangre que impregna llamativamente el pañuelo después de expectorar.

André Gide y Roland Barthes engrosan la nómina de escritores afectados por la enfermedad. También ellos tuvieron su montaña mágica”.

Confluir, converger, desembocar –equidistantes– en parentescas aflicciones, zozobras e inquietudes; latifundio del que vaciar el compromiso hedonista, violeta y protestante con la literatura.

‘Gide/Barthes. Cuaderno de niebla’, de J. Benito Fernández (Montesinos – Ensayo, 2011).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXV) | Viernes 17 de abril de 2020

«Provoke-era photographs, as many have noted, resist our visual understanding, with their bafflingly oblique angles, blurs, and speed-lines, framing «empty» infrastructural landscapes of wires, darkness, and roadside barriers. ‘Beauty’ is no longer at issue. To grasp the conceptual impetus behind them, one can begin with the work of the several prior generations of photographers, against whom these next waves of photographers rebelled –or, in a more generous metaphor, whose work they extended in unexpected ways» (‘Conceptualizing Japanese Post-War Photography: Snap, Movement, Refusal’ | Miryam Sas).

Acrisolarse desde la vigilia sobre las consecuencias del retorno a Yokosuka; hallazgo de ruinas nocturnas, naturalezas extintas y cimbreantes burdeles.

Fotografías de la serie ‘Noche sin fin / Endless Night (1978–1980)’, de Ishiuchi Miyako.

‘La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke’ (Bombas Centre d’Art Gens / La Fábrica, 2019). Catálogo de la exposición homónima exhibida en Bombas Gens Centre d’Art, del 22 de febrero de 2019 al 2 de febrero de 2020.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXVI) | Sábado 18 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 3️⃣6️⃣..🗣 (Volker Spengler) —“Yo hacía un papel y él el otro. Yo decía: 'Cuando nuestra mirada ilumina una acción monstruosa el alma queda en vilo'. Y Christoph decía: 'Al fin pues, afronto mi destierro desposeído, exiliado, apenas un mendigo aquí. Una corona de laurel me impusieron para llevarme a un altar, como una bestia al sacrificio. Y así me sedujeron para arrebatarme mi poema, que era mi única posesión'"..👉 Descarnar los postreros días de existencia de un ser excluido y desprovisto del cuero clarividente de lo inane. .🎥 ‘Un año con trece lunas’ (1978), de Rainer Werner Fassbinder..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #yomequedoencasaviendocine #UnAñoConTreceLunas #RainerWernerFassbinder #Fassbinder Filmin

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Samedi 18 avril 2020

(Volker Spengler) –“Yo hacía un papel y él el otro. Yo decía: ‘Cuando nuestra mirada ilumina una acción monstruosa el alma queda en vilo’. Y Christoph decía: ‘Al fin pues, afronto mi destierro desposeído, exiliado, apenas un mendigo aquí. Una corona de laurel me impusieron para llevarme a un altar, como una bestia al sacrificio. Y así me sedujeron para arrebatarme mi poema, que era mi única posesión'».

Descarnar los postreros días de existencia de un ser excluido y desprovisto del cuero clarividente de lo inane.

Un año con trece lunas’ (1978), de Rainer Werner Fassbinder.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXVII) | Domingo 19 de abril de 2020

«Temporary first-aid post erected by the Red Cross inside Bastille Métro station during August 1944, as locals struggled to cope with the injuries caused by the street fighting, to finally oust the Nazi occupying forces».

Derivarse hacia las cruciales máculas de los rieles metropolitanos –planisferio subterráneo de bóvedas y acero– de la Île-de-France.

‘Paris Underground. The maps, stations, and design of the Métro’, de Mark Ovenden (Penguin Books, 2009).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XXXVIII) | Lunes 20 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 3️⃣8️⃣..🗣 (Michel Foucault) —"Por lo tanto, la ciencia, el progreso de la ciencia y la adquisición de la ciencia, no es simplemente el olvido de los viejos prejuicios, o la caída de ciertos obstáculos. Se trata de una nueva red que enmascara ciertas cosas mientras que permiten la aparación de nuevos conocimientos. Por lo tanto, cuando critico la noción de creatividad, lo que quiero decir es que la verdad no se adquiere a través una especie de creación continua y acumulativa, sino más bien a través de un conjunto de rejillas apiladas una encima de la otra (…)". .🗣️(Noam Chomsky) —"(…) Esto no significa que en última instancia el ámbito de la ciencia lo incluya todo. En lo personal, creo que muchas de las cosas que quisiéramos entender, y tal vez las cosas que más quisiéramos entender -como la naturaleza del hombre, o la naturaleza de una sociedad decente- o muchas otras cosas, estarían, en realidad, fuera del alcance de la ciencia humana posible". .🗣️ (Televisiepresentator) –"¿Cómo se explica entonces la relación del hombre con respecto a su cultura en la política y tal vez, incluso, la pregunta acerca de cómo cambiar la cultura y la sociedad?"..👉 Enraizarse en la pulcritud kantiana y estructurar el devenir sistemático del pensamiento, combinar generativos códigos gramaticales y finitos términos de la calórica hacienda cultural.. 📺 'Noam Chomsky | Michel Foucault. La naturaleza humana: Justicia versus poder' (International Philosophers Project | Nederlandse Omroep Stichting – NOS, 1971)..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerFilosofía #ConfinadoParaEscucharFilosofía #ConfinadoParaLeerFilosofía #yomequedoencasaviendofilosofía #NoamChomsky #MichelFoucault #NaturalezaHumana #JusticiaVsPoder #InternationalPhilosophersProject #NederlandseOmroepStichting #NOS #Holanda #TvHolanda #Filosofía #Debate #DebateFilosófico

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Lundi 20 avril 2020

(Michel Foucault) –»Por lo tanto, la ciencia, el progreso de la ciencia y la adquisición de la ciencia, no es simplemente el olvido de los viejos prejuicios, o la caída de ciertos obstáculos. Se trata de una nueva red que enmascara ciertas cosas mientras que permiten la aparación de nuevos conocimientos. Por lo tanto, cuando critico la noción de creatividad, lo que quiero decir es que la verdad no se adquiere a través una especie de creación continua y acumulativa, sino más bien a través de un conjunto de rejillas apiladas una encima de la otra (…)».

(Noam Chomsky) –»(…) Esto no significa que en última instancia el ámbito de la ciencia lo incluya todo. En lo personal, creo que muchas de las cosas que quisiéramos entender, y tal vez las cosas que más quisiéramos entender –como la naturaleza del hombre, o la naturaleza de una sociedad decente– o muchas otras cosas, estarían, en realidad, fuera del alcance de la ciencia humana posible».

(Televisiepresentator) –»¿Cómo se explica entonces la relación del hombre con respecto a su cultura en la política y tal vez, incluso, la pregunta acerca de cómo cambiar la cultura y la sociedad?».

Enraizarse en la pulcritud kantiana y estructurar el devenir sistemático del pensamiento, combinar generativos códigos gramaticales y finitos términos de la calórica hacienda cultural.

‘Noam Chomsky | Michel Foucault. La naturaleza humana: Justicia versus poder’ (International Philosophers Project | Nederlandse Omroep Stichting – NOS, 1971).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma XXXIX) | Martes 21 de abril de 2020

🏋🏻‍♂️ Harterofilias domésticas | Estado de ⏰ 3️⃣9️⃣..🗣️ (Taisto Kasurinen) –"¿Qué era eso?".🗣 (Mikkonen) —"Tranquilizantes".🗣️ (Taisto Kasurinen) –"¿Y eso?". 🗣️ (Mikkonen) –"Pregúntamelo dentro de un año". 🗣️(Taisto Kasurinen) –"¿Qué haces normalmente?". 🗣️ (Mikkonen) –"¿Qué significa 'normalmente'? Estoy aquí desde siempre". 🗣️ (Taisto Kasurinen) –"¿Qué piensas hacer cuando salgas?"..👉 Fabular con la conmutación existencial y remidir la aflicción –desazón taciturna y mortificante– para incoar el ajonjolí de otros cautiverios ..🎥 ‘Ariel’ (1988), de Aki Kaurismäki..#CulturaVsCoronavirus #ConfinadoParaVerCine #CinePandémico #PelículasPandémicas #yomequedoencasaviendocine #Ariel #AkiKaurismäki

Publiée par Jose Ramón Alarcón San Martino sur Mardi 21 avril 2020

(Taisto Kasurinen) –»¿Qué era eso?».
(Mikkonen) —»Tranquilizantes».
(Taisto Kasurinen) –»¿Y eso?».
(Mikkonen) –»Pregúntamelo dentro de un año».
(Taisto Kasurinen) –»¿Qué haces normalmente?».
(Mikkonen) –»¿Qué significa ‘normalmente’? Estoy aquí desde siempre».
(Taisto Kasurinen) –»¿Qué piensas hacer cuando salgas?».

Fabular con la conmutación existencial y remidir la aflicción –desazón taciturna y mortificante– para incoar el ajonjolí de otros cautiverios .

Ariel’ (1988), de Aki Kaurismäki.

Harterofilias domésticas | Estado de alarma XL) | Miércoles 22 de abril de 2020

«He llegado al negro. El negro devuelve al fundamento, al origen. (…) Obscuridad, antro de donde todo puede surgir, en donde todo ha de buscarse. Bajo las pieles, las cutículas, bajo una faja, bajo chapas, capós, tablazones, muros, bajo fachadas, bajo el casco de un buque, debajo de un blindaje, todo lo que importa, lo que es órgano, función o máquina, y lo que es ‘secreto’, está resguardado de la luz. En lo negro está lo que importa conocer, y en la noche es donde la humanidad se ha formado en su primera edad y en donde ha vivido su Edad Media. Más tarde vino la época del día a discreción, del día sin fin… se acabó la sumisión, libre pensamiento, libre de aprensión, libre de respeto» (Henri Michaux).

Florilegio incólume de cavilación, lirismo e ideogramas. Acudir tras la introspección enteógena, mezcalina lúbrica para registrar el éxtasis de todos las vesanias.

‘Escritos sobre pintura’, de Henri Michaux | Edición y traducción de Chantal Maillard (Vaso Roto, 2018).

Harterofilias domésticas | Estado de alarma (XLI). Foto: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

Relato contra la claustrofobia

#MAKMAOpinión #MAKMALibros | ‘Bajo los montes de Kolima’ (1994), de Lionel Davidson (Ediciones Salalmandra, 2016)
21 de abril de 2020

Los primeros días de confinamiento tuve la suerte de contar con un excelente aliado contra la claustrofobia, ‘Bajo los montes de Kolima’, de Lionel Davidson, un trepidante relato de viajes y aventuras que deja sin aliento. Lo compré sin conocer al autor, lo que siempre es un riesgo, seducida por el topónimo Kolima y con la garantía del sello Salamandra. Un libro muy adecuado para estos tiempos extraños. Un relato de estructura clásica, la búsqueda de un objeto de poder, pero, al mismo tiempo, singular por su rareza.

La primera y más acusada es la figura del protagonista, Jean-Baptiste Porter, un indio canadiense de etnia gitksan, originaria de la región del río Skeena, la Columbia Británica. Un tipo excepcional que domina a la perfección distintas lenguas y dialectos, amén de desarrollar una brillante carrera como biólogo. Alto y fuerte, un rostro de rasgos marcados como las figuras talladas en los tótems, Porter aúna las cualidades del Agente 007 y la destreza manual de MacGyver. Por ende, posee amplios conocimientos tecnológicos, es capaz de montar sin ayuda un todoterreno a prueba de ventiscas, dotes de actor y un atractivo irresistible para las mujeres. Se podría decir que roza lo inverosímil, que se asemeja más al típico superhéroe de cómic que al protagonista de una novela realista. Sin embargo, el talento de Davidson hace que no pongamos en duda su humanidad y compartamos con gusto sus múltiples vicisitudes y peripecias.

Si alguien se anima a emprender este viaje, le sugiero que consiga un atlas o una de esa esferas terrestres que antes se regalaban a los niños en su primera comunión. Los referentes geográficos son esenciales, porque nuestro héroe cubre una travesía kilométrica desde su país natal, Canadá, hasta el noroeste de Siberia, donde se encuentran los montes y el río llamados Kolima, pasando por Japón.

Ese remoto lugar cercano al Ártico –largas noches y temperaturas extremas–, Kolima, encierra un oscuro pasado, pues fue el gélido infierno al que Stalin mandaba a los disidentes del régimen soviético. Explotados hasta la extenuación en minas de oro excavadas bajo capas de nieve y hielo, se distribuían en distintos campos de trabajo integrados en el temible gulag del que muy pocos lograron salir indemnes.

Pero volvamos a la ficción. El relato de Davidson se inicia en Oxford, donde un profesor recibe un mensaje cifrado escrito en papel de fumar. Alguien desde los confines del mundo se ha tomado muchas molestias para reclamar la presencia de una persona que resulta ser el infatigable Porter.

Lionel Davidson.

En la zona más inhóspita de la estepa siberiana hay un tesoro enterrado que la humanidad debe conocer. El lugar es un centro de investigación, donde durante la Guerra Fría se llevan a cabo experimentos genéticos. Gracias a sus rasgos, similares a los de los natativos siberianos y usando diversas estratagemas y disfraces, Porter logra colarse en este lugar ignoto, sujeto a extremas medidas de seguridad, y adueñarse del tesoro. Y, en un más difícil todavía, escapar, aunque algo maltrecho durante la frenética persecución que desencadena su huida tras ser descubierto.

La singularidad y el talento de Davidson reside tanto en la originalidad del argumento (imposible imaginar la naturaleza del tesoro que descubre Porter) como en su forma de surfear ágilmente entre realidad y ficción. En algunos pasajes y detalladas descripciones el lector profano en temas científicos se pierde. En otros, no sabe si lo que describe es fruto de una prolija documentación o de su facunda imaginación. No importa. La tarea del buen novelista es crear trampantojos mentales que despierten el interés y la curiosidad por averiguar qué pasa a continuación. Y Davidson lo consigue plenamente.

Lionel Davidson (1922-2009) fue el noveno hijo de una familia de judíos polacos emigrada a Londres y su vida tiene rasgos novelescos. Se forjó como escritor en las agencias de noticias, fue reportero por Europa y cosechó éxitos con sus libros de aventuras y espionaje al estilo de Eric Ambler o John le Carré. Tras un silencio literario de 16 año, publicó, en 1994, ‘Bajo los montes de Kolima’, su canto del cisne.

Bel Carrasco