Estellés y Hernández, juntos por primera vez

Miguel Hernández / Vicent Andrés Estellés. La palabra toma parte
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 15 de abril de 2018

Hablaban idiomas distintos, en pueblos distintos y en un tiempo atravesado por una misma convulsión bélica, si bien igualmente distinto en cuanto a sus consecuencias. Y, a pesar de todo, les terminó uniendo un idéntico sentimiento ligado a la pasión poética. Miguel Hernández nació en Orihuela en 1910, un poco antes de que lo hiciera Vicent Andrés Estellés en Burjassot 14 años después. De manera que no llegaron a cruzar sus vidas, puesto que el poeta alicantino falleció muy pronto por culpa de una tuberculosis derivada de su estancia en la cárcel. Y, a pesar de todo…

“Per tu, amic meu, que mai no he conegut, que mai no he vist, però que et sent a prop, molt a prop meu, del meu dolor més gran”. Así reconoce Estellés a ese amigo suyo que, sin haber conocido, ni visto nunca, lo siente muy próximo, porque el dolor les hermana. La frase en valencià está extraída de la exposición Miguel Hernández / Vicent Andrés Estellés. La palabra toma parte, que el Centre del Carme acoge para unir por primera vez sus respectivos legados poéticos. Lo hace mostrando esas palabras de su honda poesía colgadas en diversas instalaciones metálicas, a modo de hierro que viene a fijarlas con vocación de eternidad.

Vista de la exposición sobre Miguel Hernández y Vicent Andrés Estellés. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición sobre Miguel Hernández y Vicent Andrés Estellés. Imagen cortesía del Centre del Carme.

“Queríamos tender puentes entre estos dos grandes poetas valencianos que se expresaron en las dos lenguas oficiales de la Comunitat Valenciana”, señaló José Luis Pérez Pont, director del Consorcio de Museos. Rubén Trenzano, director general de Política Lingüística, incidió en esa misma coexistencia del valencià y el castellano, poniendo en valor a quienes enriquecieron ambas lenguas con su brillante poesía: “Hemos sido capaces de poner en valor en una misma exposición a nuestros dos poetas más importantes del siglo XX”.

“Hay temas comunes como la vida y la muerte, la naturaleza. Intentamos recuperar el ambiente en el que vivieron; la quintaesencia de su poesía”, apuntó Carmen Alemany, comisaria junto a Vicent Salvador y Nacho París, de la exposición que permanecerá en la Sala Refectori del Centre del Carme hasta el 15 abril. “Queremos que sea itinerante”, destacó Pérez Pont, teniendo previsto que se exponga en los municipios natales de ambos poetas. “Hablaron dos idiomas distintos pero de una manera fraterna”, incidió Alemany, como diferencia que les unió en lugar de mantenerlos separados en los compartimentos estanco de sus respectivas lenguas.

“La intención era hacer visible la poesía, por eso no queríamos una exposición al uso bibliográfico, sino que las palabras nos entren”, explicó París, encargado del montaje expositivo, repleto de fotografías, poemas, ejemplares de la revista Hoja de España, carteles de Renau, un libro escultura de Jaume Plensa y diversos audiovisuales. “Son dos poetas que no vivían en su torre de marfil, sino que eran parte de su tiempo”, precisó París.

Vista de la exposición sobre Miguel Hernández y Vicent Andrés Estellés. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición sobre Miguel Hernández y Vicent Andrés Estellés. Imagen cortesía del Centre del Carme.

“Aquella mort que no trobava terme”, señala Estellés en uno de los poemas impresos como si fueran hierro candente. “Las palabras tienen peso, no se las lleva el viento”, afirmó Pérez Pont, para subrayar la importancia de esa poesía cuya lectura puede propiciar cambios en la vida. “Mis abarcas heladas, mis abarcas desiertas”, se puede leer en otro de los poemas, esta vez de Miguel Hernández, quien a su vez dice: “Agredimos al tiempo con la feliz cigarra”. También: “El hombre acecha al hombre”.

Este último pensamiento, que evoca a Hobbes (el hombre es un lobo para el hombre), da fe de la propia experiencia en la cárcel, motivada por sus ideas políticas y su resistencia a la guerra. “Queríamos traer la poesía al presente; la poesía a los días de hoy”, subrayó París. Vicent Andrés Estellés y Miguel Hernández eran “hombres comprometidos”, destacaron los responsables de la exposición, de manera que su poesía, a ras de suelo, pedía a gritos esa forma de exponerla.

La muestra, organizada en seis módulos o estructuras portátiles que vienen a sostener las intensas y emotivas palabras de ambos poetas, recoge el contexto histórico, una pequeña biblioteca elocuentemente titulada La paraula encesa en una mà, así como otros paneles que vienen a hacerse eco de esa búsqueda de la palabra precisa que les atormentaba. Un mural audiovisual relaciona finalmente el trabajo de Estellés y Hernández con otras formas de producción cultural. Juntos por primera vez, Miguel Hernández y Vicent Andrés Estellés dialogan en el Centre del Carme sobre el amor, la vida y la muerte de la que se nutrieron mutuamente.

Estellés y Hernández

Vista de la exposición sobre Vicent Andrés Estellés y Miguel Hernández. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Salva Torres

Victoria Cano: el libro y la huella

‘La huella de los sentidos’, de Victoria Cano
Museo de Arte Contemporáneo de Vilafamés
C / Diputació, 20. Castellón
Hasta el 16 de mayo de 2018

“No hay dos personas que lean el mismo libro” (Edmund Wilson)

Es cierto, no hay dos personas que lean el mismo libro. Los personajes que los pueblan, o las ideas que los visten, están sujetos a la interpretación del lector o lectora, individuos únicos y diferenciados. Sin embargo, hay libros extraños, sorprendentes, libros sin palabras que tienen el poder de causarnos a todos la misma sensación: la de pertenecer al mundo de la magia, la de unirnos en un sentimiento de reconciliación con el encantamiento y el sortilegio. Esos son los libros con los que, desde hace años, Victoria Cano construye espacios sorprendentes, libros anidados o libros voladores, libros sin palabras pero llenos de contenido, llenos de todos y cada uno de nuestros sentidos.

Victoria Cano en su exposición 'La huella de los sentidos'. Imagen cortesía de la autora.

Victoria Cano en su exposición ‘La huella de los sentidos’. Imagen cortesía de la autora.

Los sentidos: podemos rastrearlos en las páginas de metacrilatos o telas de estos libros particulares, pero también en las obras pictóricas de la artista, que los va introduciendo a veces sutilmente, otras de forma explícita, pero siempre con un cierto misterio, con un deje surrealista que convierte rostros en montañas, perfiles en ramas. Omnipresentes ojos, sutiles teclas donde dejar la huella de los dedos, el aroma del mar y de las plantas, oídos para percibir el sonido de la naturaleza cuando el pájaro-libro emprende el vuelo, la boca con la cual degustar y decir nuestra palabra: los sentidos.

Obra de Victoria Cano. Imagen cortesía de la autora.

Obra de Victoria Cano. Imagen cortesía de la autora.

Durante este mes de marzo en el que nace la primavera, el Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerni de Vilafamés acoge ‘La huella de los sentidos’, nombre con el que Victoria Cano ha bautizado este singular encuentro entre arte, ser humano y naturaleza. Es, en su conjunto, una obra palpitante, llena de color; una obra, además, con la que podemos comunicarnos a través de nuestros teléfonos móviles, que nos permitirán formar parte de los mágicos paisajes que aquí se nos ofrecen. También, durante este mes, celebramos el 8 de marzo, día internacional de las mujeres. Con Victoria y su obra lo celebramos doblemente.

Obra de Victoria Cano. Imagen cortesía de la autora.

Obra de Victoria Cano. Imagen cortesía de la autora.

Rosalía Torrent
Directora del MACVAC

SINDOKMA. ÚLTIMOS DÍAS INSCRIPCIÓN DE EXPOSITORES

Últimos días para la inscripción de expositores (editoriales)
SINDOKMA’17, Book Festival. Festival del libro.
La Nau, Universitat de València
Plaza del Patriarca – C/ Universitat, 2
46003 Valencia
27, 28 y 29 de octubre de 2017

SINDOKMA (http://sindokma.es), celebrará su tercera edición (segunda bajo esta denominación, tras la génesis de Russafa Book Weekend en 2014), como un encuentro de referencia para el sector del libro, mediante la presencia de editoriales de publicaciones independientes y sellos de libro de artista del mapa cultural contemporáneo. Editoriales perfiladas por una explícita apuesta por el desarrollo de contenidos con un marcado acento específico y heterodoxo que podrán remitir su solicitud de suscripción para participar en el evento hasta el día 29 de septiembre en que se cierra el plazo.

Descargar ficha de inscripción: http://sindokma.es/descargas/Ficha-inscripcion-SINDOKMA17.pdf

SINDOKMA, con el objetivo de reafirmar su presencia anual, tendrá lugar, entre los días 27 al 29 de octubre de 2017, en el claustro del Centro Cultural La Nau (calle de la Universitad 2, Valencia), histórica sede de la Universitat de València desde su fundación a finales del siglo XV, erigiéndose en un enclave arquitectónico y urbanístico estratégico que permitirá a SINDOKMA solidificar la apuesta del festival en pro de la consumación de sus objetivos programáticos, facilitar la visibilización de sus expositores y asegurar la presencia de público heterogéneo allegado desde múltiples áreas de la ciudad, de la provincia y de España, tendiendo puentes con Iberoamérica en esta tercera edición.

Entre las novedades, SINDOKMA inicia actividades para reivindicarse como puerta de entrada de la edición contemporánea de Iberoamérica en Europa, y como puerta de salida de Europa a Iberoamérica, con una serie de conferencias Online entre diversos representantes siginificativos del mercado del libro de los países Iberoamericanos y profesionales Españoles. Conferencias y mesas redondeas que se celebrarán en el Aula Magana de La Nau durante los citados días de celebración del 27 al 29 de octubre de 2017. SINDOKMA, se erige así, en un punto de encuentro entre los diferentes agentes del mundo de la edición especial, como tipógrafos, diseñadores, encuadernadores, grabadores, fabricantes de Papel, y por supuesto ciudadanos, compradores y consumidores de libros.

Festival del libro. Imagen de archivo makma.

Festival del libro. Imagen de archivo MAKMA.

SINDOKMA contará en el conjunto de su programación, con presentaciones de libros, actividades, talleres infantiles y mesas redondas, así como con una exposición de libro de artista ubicada en la Sala Oberta del Centro Cultural La Nau, cuya inauguración tendrá lugar el jueves 26 de octubre de 2017.

Vista del claustro de La Nau, donde se ubicarán los expositores.

Vista del claustro de La Nau, ubicación para los expositores de SINDOKMA’17

Atendiendo a los índices de consumo cultural que se desprende de los últimos informes emitidos por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, como son el “Anuario de estadísiticas culturales 2016” y la “Encuesta de hábitos y prácticas culturales en España 2014-2015”, ha sido decisiva la consolidación de un cauce de colaboración entre iniciativas ciudadanas y las instituciones públicas, en pro de la materialización de un corpus cultural que disemine y acerque sus contenidos al ámbito y radio de acción cotidianos de los individuos y diferentes colectivos que componen el mapa social de cada región de nuestro país, y concretamente de Valencia.

La Plaza del Patriarca, al exterior de La Nau, albergará varias carpas con talleres didácticos para público en familia. Actividades relacionadas con la producción editorial contemporánea. Imagen archivo MAKMA.

La Plaza del Patriarca, al exterior de La Nau, albergará varias carpas con talleres didácticos para público en familia. Actividades relacionadas con la producción editorial contemporánea. Imagen archivo MAKMA.

En base a estos precedentes, SINDOKMA se suma, de nuevo, al mapa de acción cultural del Estado, posibilitando una senda de encuentro entre los agentes directos que conforman el sector del libro independiente y el cliente y consumidor cultural genérico final, -el ciudadano-.

La columna y concepto vertebral de SINDOKMA se formaliza con el fin de reportar visibilidad a aquellos emprendedores culturales gestados en base a contenidos y criterios de especificidad, cuya base y estructura de formación previa ha sido alumbrada al calor de fundamentos que atesoran por objetivo reportar un salto cualitativo de lectura y de construcción de libro como soporte de creación o como elemento de apoyo para cualquier emprendimiento, proporcionado a través de una oferta de contenidos que, por motivos de gestación independiente, cuentan con un menor refrendo mediático y cuantitativo.

Desde SINDOKMA se considera a Valencia una ciudad óptima para su materialización, atendiendo a las propuestas que conforman su mapa de acción, o el propio de sus centros de formación, además de la sensibilidad de sus instituciones para con la consumación de iniciativas ciudadanas emparentadas con el ámbito de la educación y la cultura de sus habitantes.

 

‘Málaga 451′: Literatura sonora en La Térmica

‘Málaga 451: la noche de los libros’
La Térmica
Av. de los Guindos 48, Málaga
Viernes 21 de abril de 2017

La literatura no solo hunde sus raíces en la palabra escrita, sino que su influencia se expande hasta el resto de las artes y, muy especialmente, en la música. Prueba de ello es el recorrido sonoro que cada año propone el festival literario que organiza La Térmica, el centro cultural de la Diputación de Málaga, y que el próximo 21 de abril celebra su tercera edición. ‘Málaga 451: la noche de los libros’ inspira su estructura en los festivales de música, y habrá un escenario al aire libre destinado a la relación entre la palabra impresa y la cantada. Allí, desde las 18:30 y hasta la madrugada, actuará una selección de la música actual que está vinculada con fuerza a la literatura.

El escritor norteamericano y miembro fundamental de la Generación Beat, William Burroughs, será objeto de la exposición ‘William Burroughs. Nova Convention’, comisariada por la editora Eva Prinz y por el músico Thurston Moore, conocido por su trayectoria en la mítica banda Sonic Youth, que además actuará en la propia sala de exposiciones a las 21:00 horas con un spoken word exclusivo para la ocasión. La muestra, expuesta por primera vez en España, es un evocador recorrido por la Nova Convention; un evento celebrado en el Entermedia Theater de Nueva York durante tres días de 1978 en torno el trabajo de Burroughs, incluyendo actuaciones de Laurie Anderson, Patti Smith, Philip Glass, Brion Gysin, Frank Zappa, John Cage, Timothy Leary y otros. En la exposición se pueden ver documentos, discos, pósters, objetos y memorabilia original y rara vez expuestos, y, sobre todo, las fotografías en blanco y negro tomadas por el fotógrafo James Hamilton.

Imagen del escritor norteamericano y miembro fundamental de la Generación Beat, William Burroughs,  que será objeto de la exposición 'William Burroughs. Nova Convention'. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen del escritor norteamericano y miembro fundamental de la Generación Beat, William Burroughs, que será objeto de la exposición ‘William Burroughs. Nova Convention’. Fotografía de James Hamilton cortesía de los organizadores.

El músico David Bowie, recientemente desaparecido, será homenajeado a las 23.30 horas mediante un memorial que con el subtítulo ‘El rayo que no cesa’ han preparado la cantautora de rock Mercedes Ferrer junto al periodista Héctor Márquez; un homenaje al hombre de las mil caras a través de algunas de sus canciones, de textos y palabras que significaron su vida única y su obra poliédrica. Del mismo modo, al término de la noche, la dj madrileña Marta Fierro, conocida como Eme DJ, trazará un trayecto por la música producida o inspirada por Prince a partir de las 1.30 horas, otro artista que nos dejó hace justo un año, precisamente el 21 de abril de 2016. El tercer tributo musical de la noche correrá a cargo de la rapera malagueña Eskarnia, quien interpretará a las 0.30 horas y de forma íntegra y con banda en directo su excelente trabajo ‘Sola en la sala’, un disco inspirado en la poesía para adultos de la escritora Gloria Fuertes, de quien se cumple el centenario de su nacimiento.

En el mismo escenario y a las 21:00 horas, el exitoso músico y poeta Marwan, que ha arrasado con sus últimas giras, lanzamientos discográficos y libros de poemas, acudirá a La Térmica acompañado de su hermano, el también escritor Samir Abu – Tahoun, para ofrecer un recital de poemas y relatos salpicados con algunas interpretaciones musicales de sus textos. Por su parte, el escritor Miqui Otero mostrará un espectáculo único con la lectura musicada de su novela ‘Rayos’, editada por Blackie Books, y lo hará en Málaga 451 a las 22.30 horas junto a Guillermo Farré (guitarra), Esther Margarit (voz) y Angel Garau (batería), en una banda efímera creada especialmente para esta cita irrepetible. Este escenario dedicado a la música abrirá sus puertas al atardecer con un recital de jazz a cargo de la laureada cantante Eva Jiménez en un formato de cuatro músicos en el que también destaca Javier Galiana, pianista de cabecera de músicos como Manu Chao o Silvia Pérez Cruz.

La música también estará presente en el Escenario 451. Allí, a las 23:00 horas, nos haremos eco de uno de los grandes fenómenos literarios de los últimos años con el pianista británico James Rhodes, que en ‘Instrumental’ detalla un estremecedor relato biográfico que habla de abusos, música y supervivencia. Dialogará sobre la relación entre la música y la literatura, y sobre la cualidad salvadora de la cultura con la periodista musical y escritora Silvia Grijalba. Será el colofón de este gran escenario por el que a lo largo de la noche también desfilarán figuras como Michel Houellebecq, Fernando Aramburu o Nuccio Ordine.

‘Málaga 451: la noche de los libros’ está coordinado por el articulista y promotor cultural malagueño Txema Martín y se celebra el 21 de abril en La Térmica en horario de 18:30 hasta la madrugada, y todas sus actividades son gratuitas hasta completar aforo. Con esta tercera edición, el festival literario de referencia en la provincia de Málaga acomete su definitivo salto internacional sin perder de vista el territorio en el que se sitúa. En sólo dos convocatorias, este festival ya se ha colocado como referente en su género en toda España, como lo demuestran sus 8.000 visitantes hasta la fecha y un aumento de asistencia en la segunda edición con respecto a la primera de casi el 50 por ciento. ‘La noche de los libros’ mantiene su compromiso con el sector editorial malagueño mediante la colaboración con más de una decena de librerías de la provincia, así como numerosos editores y escritores malagueños invitados a este encuentro.

La Termica. Makma

 

“Muchos políticos ponen su ego sobre el bien común”

Elia Barceló, Premio de Narrativa de la Crítica Literaria Valenciana
La Maga y otros cuentos crueles
Editorial Cazador de ratas

Elia Barceló nació en Elda (Alicante) en una casa llena de libros, creció rodeada de ellos, devorándolos. Su destino estaba escrito; maquinar historias. Una colección de 14 de sus relatos, ‘La Maga y otros cuentos crueles’ (Cazador de ratas) se alzó con el Premio de Narrativa de la Crítica Literaria Valenciana desbancando por su carácter innovador a la brillante prosa de Manuel Vicent en ‘Desfile de ciervos’.

Residente desde hace 38 años en la bella ciudad alpina de Innsbruck (Austria), considera que este galardón “es una bonita manera de decirme que soy un poco profeta en mi tierra, que lo que escribo interesa y se aprecia”, dice. “Que se trate de un libro de cuentos es un regalo añadido porque me encanta el género que muchos especialistas consideran el más difícil del mundo”.

Cubierta de 'La Maga y otros cuentos crueles', de Elia Barceló.

Cubierta de ‘La Maga y otros cuentos crueles’, de Elia Barceló.

Tras su primer libro de relatos, ‘Sagrada’ (1989) y ‘Futuros peligrosos’, una antología de ciencia ficción prospectiva, ‘La Maga y otros cuentos crueles’ reúne 14 historias escritas en distintas épocas  cuyo denominador común es cierto punto de crueldad. “Cuando los reuní para publicarlos, cada uno me traía recuerdos de cómo se me ocurrió, de qué estaba haciendo por entonces, de qué edad tenían mis hijos. Por eso decidí añadir un comentario al final explicando a los lectores algo sobre el contexto en el que surgió el relato. Me encanta escribir cuentos. Como a mi admirado Julio Cortázar, me encanta sentir ese momento fulgurante en que algo se te ocurre de pronto, se condensa, te sientas a escribir y sale el cuento de un tirón. Con suerte, esférico, como una pompa de jabón que se desprende de ti y adquiere existencia propia”.

Cubierta de 'Las largas sombras', de Elia Barceló.

Cubierta de ‘Las largas sombras’, de Elia Barceló.

Barceló acaba de terminar una novela en la misma línea que sus dos títulos anteriores: ‘Disfraces terribles’ y ‘Las largas sombras’. “Todavía no tiene título y es una historia realista que comienza en Australia y se desarrolla entre Madrid y Rabat. Una historia de secretos ocultos en el pasado que afectan hasta hoy en día a las personas de una familia, que comienza en los años veinte y termina en la actualidad”

La llamada la Dama de los Mil Mundos por su fértil imaginación no cree que el género fantástico sea minoritario ante el interés que despiertan sagas y series como ‘Canción de Hielo y Fuego’, o el entusiasmo que existe hoy en día por las distopías y el terror.  “Creo que cada día hay más lectores que se interesan por el fantástico o que, al menos, no tienen prejuicios a la hora de elegir. Como lectores nos estamos haciendo cada vez más abiertos y flexibles. Por fortuna empezamos a perder esas manías heredadas de la crítica del XIX y de la crítica marxista que consideraban que lo único que tenía valor literario era lo realista, sin darse cuenta de que el realismo también es sólo una técnica, una moda que no siempre es la mejor herramienta para narrar lo que uno quiere narrar. Lo que sí es minoritario en España es el público lector”.

Desde su perspectiva austriaca lamenta el declive de la imagen que estas últimas décadas ofrece España. “Parece que vuelve a ser lo que afirmaban los viejos estereotipos. El país de mañana, menos desarrollado, del sur, con su siesta, sus tapas y sus playas. Un lugar al que ir de vacaciones, pero donde nada funciona como debiera, un sitio donde campa la corrupción en los ambientes políticos y nadie paga por sus delitos, donde una gran parte de la población dice en las encuestas que no confía en la justicia. Después de haber visto desde fuera lo que podía ser España y haberme sentido tan orgullosa por ello, me da mucha pena ver cómo todo se va perdiendo y cómo tantos de nuestros políticos ponen su imagen y su ego por encima del bien común”.

Observa con recelo el ascenso de las derechas en su país de adopción, aunque considera que se trata de un fenómeno global en Europa y América (Trump). “En Austria siempre ha habido una cierta tendencia al radicalismo de derechas, pero últimamente lo que más influye es que las grandes masas de población inmigrante que viven y trabajan en Austria ya en la segunda o tercera generación son los que más votan a la derecha para impedir que el país se abra a los nuevos inmigrantes. Temen que haya que repartir entre más personas los beneficios sociales que son abundantes, aunque los impuestos son muy fuertes. También cuentan con los votos de los agricultores y de gran parte de la clase obrera que ya no se siente representada por los socialistas, y de las capas sociales de educación más baja. Además, hace unos años se rebajó la edad del voto a los 16 y muchísimos chavales ignorantes votan a Hofer porque es más joven. Menos mal que por fin ganó Van der Bellen”.

Elia Barceló.

Elia Barceló. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

El traje de madera y el caracol

La idea fija, de Quique Marzal
Galería Mr. Pink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Hasta el 17 de junio de 2016

Quique Marzal presenta en Mr. Pink su último proyecto ‘La idea fija’, con el caracol como representación de la ruptura con la realidad y como hilo conductor de la exposición. Vicent Van Gogh, Edgar Allan Poe, Robert Louis Stevenson y Franz Kafka son los personajes elegidos por Quique Marzal para hablarnos de esa ruptura. Un sofá en frente de ellos nos invita a sentarnos, contemplarlos y si queremos meditar más a cerca de esa “realidad”.

Edgar Allan Poe, por Quique Marzal. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Edgar Allan Poe, por Quique Marzal. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

El traje de madera y el caracol

Una vez tuve vida y la savia corría por todo mi ser, desde las raíces hasta la última rama de mi inmensa copa. De mí brotaban hojas y frutos que alimentaban y daban cobijo a multitud de pequeños seres que acogía generosamente, y ellos a su vez me hacían una enorme y grata compañía. Cada año, una nueva capa, y en cada capa los recuerdos de todas las estaciones vividas.

Crecía feliz, soberbio y desafiante, ajeno a que mi sola presencia pudiera molestar o interesar a nadie, y ese fue mi error. Los humanos sólo vieron en mí una enorme cantidad de madera. Materia prima, sólo eso era yo. Sin importarles cuánta vida había en mí, segaron en pocas horas lo que tardé años en construir. Abandoné la vida con un estruendo que hizo temblar el suelo y desparramar en todas direcciones a mis pequeños inquilinos, desahuciados ya de lo que había sido su hogar.

Franz Kafka, por Quique Marzal. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Franz Kafka, por Quique Marzal. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

De todos ellos, al que más añoro es a ese pequeño ser que me acariciaba con su deslizar húmedo y lento, dejando sobre mi ruda piel un delicado rastro brillante para que la luna lo encontrara y que, escondido en su espiral, pasaba los largos inviernos pegado a mi cuerpo en un fundido abrazo.

Ahora ya no soy nada de lo que fui. Mi propia memoria de árbol se ha olvidado para convertirse en la de otros. Sólo soy madera o pulpa de papel, y en el peor de los casos sólo alimentaré algún fuego donde se cueza lentamente esa pobre y oscura sopa que únicamente consuela a los soñadores.

Los humanos acabaron con mi vida, pero me dieron -sin saberlo- la inmortalidad mediante miles de vidas plasmadas en hojas de papel, en libros. Ellos, que ambicionan la eternidad y no aceptan ni la muerte ni el olvido (y que en su delirio incluso el suicidio lo convierten en un acto romántico y heroico), no se dan cuenta de que no deja de ser el fin, y que es en ese justo momento donde yo, con mi cuerpo ya inerte e incorrupto, les arroparé con su último traje de madera a medida, como en un interminable juego de Matrioskas, eso seré yo, árbol caído que acogerá a otros árboles caídos soñadores de fantasías utópicas.

Vincent Van Gogh, por Quique Marzal. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Vincent Van Gogh, por Quique Marzal. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Me pudriré con ellos y seré el único testigo de todas sus íntimas metamorfosis, del resurgir de la vida al fundirse con la muerte.

Ya sólo soy madera que a veces con forma de silla me veo obligada a soportar a la humanidad resumida en nalgas que a fuerza de utilizarme acabarán por destrozarme. Madera con la que algún pintor loco y suicida hizo de mí una obra maestra al formar parte de ese bastidor que se oculta tras la tela que cuelga en algún importante templo del arte. Otras veces soy un manuscrito, único, incunable, privilegiado en mis páginas y atesorado por lo que de fantasía dejaron garabateado en mí sus atormentados narradores.

Añoro a mi querido caracol, aquel que sin saber cómo ni por qué inevitablemente siempre vuelve, ése con el que ahora los seres humanos se afanan en borrarle arrugas al paso del tiempo con sus babas, las mismas que humedecían generosamente mi corteza con su vida y que los laboratorios no podrán nunca ni imaginar que solo era amor lo que su piel desprendía, no la eterna juventud.

Vista de la exposición de Quique Marzal. Imagen cortesía de Mr. Pink

Vista de la exposición de Quique Marzal. Imagen cortesía de Mr. Pink

Javier Velasco

Fascinantes, tristes metrópolis

Perdidos en la ciudad
Institut Valencià d’Art Modern IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 4 de junio de 2017

“Las ciudades son como los sueños, están construidas de deseos y de miedos”. Al igual que Italo Calvino, muchos otros escritores van subrayando a lo largo de la exposición Perdidos en la ciudad lo que piensan del hecho urbano. José Miguel Cortés, director del IVAM, quiso puntualizar que el término perdidos se refería no tanto a la sensación de abandono como a lo señalado por Walter Benjamin, otro de los autores citados: “Perderse en la ciudad para descubrir nuevas formas de entender y de experimentar esa ciudad”, señaló Cortés.

Fotografía de Gregory Crewdson en 'Perdidos en la ciudad' del IVAM.

Fotografía de Gregory Crewdson en ‘Perdidos en la ciudad’ del IVAM.

A pesar del matiz, lo cierto es que la muestra que reúne más de 200 obras, entre pinturas, esculturas, fotografías, videos y una instalación con los libros evocados a lo largo del recorrido, termina produciendo cierto desasosiego. El que va de la “fascinación de la metrópoli” con la que arranca en la sala 1 la exposición, a la “ciudad deshumanizada” que va atravesando el conjunto de las diez salas.

El propio Cortés señaló esta circunstancia al final del recorrido: “Son las propias obras las que han impuesto esa visión”. De manera que la lectura “positiva”, derivada de la técnica y el progreso “que supuestamente nos haría libres”, va dejando paso a esa otra más desencantada al haberse “trastocado” todo eso. J. G. Ballard, citado junto a Ricardo Piglia en los ‘Paisajes globales’ de la sala cinco, lo enuncia así: “El fracturado horizonte de la ciudad parecía el encefalograma zigzagueante de una crisis mental irresuelta”.

Escultura de Julian Opie en 'Perdidos en la ciudad' del IVAM.

Escultura de Julian Opie en ‘Perdidos en la ciudad’ del IVAM.

Y es a base de zigzagueos, propios de esa crisis irresuelta, como va dando tumbos esa ciudad mostrada desde diversos ángulos en el IVAM. Comisariada por el propio Cortés, con la ayuda de María Jesús Folch, la exposición se adentra en las fascinadas metrópolis de principios del siglo pasado, para enseguida transitar por espacios banales, paisajes globales, multitudes diversas, ciudades imaginadas, urbes desnudas, mundos extraños y, por último, a modo de concluyente derivada, arquitecturas del miedo; todos ellos, epígrafes de cada una de las salas.

La música y el cine también sirven de guía por ese deambular urbano. “La música de fondo es un elemento a destacar, porque las ciudades no son silenciosas, de ahí la importancia del sonido”, precisó Cortés. Secuencias de películas como Alphaville, de Jean Luc Godard, Smoke, de Wayne Wang o Caché, de Michael Haneke, arropan el conjunto, del que igualmente sobresalen los 458 minutos de Empire, de Andy Warhol: “Pueden verla”, ironizó el comisario, describiendo la película del artista pop como aquella “donde no ocurre nada u ocurre mucho” en ese plano repetitivo del Empire State Building. En esa misma sala, se pasaba de “lo más luminoso” (Valerio Adami) a “lo más alienante” (Warhol).

Escultura de John Chamberlain en 'Perdidos en la ciudad' del IVAM.

Escultura de John Chamberlain en ‘Perdidos en la ciudad’ del IVAM.

Perdidos en la ciudad invita a que “la gente se pierda y haga su propio recorrido”, precisó Cortés, mientras iba repasando algunas de las obras expuestas: de artistas valencianos como Javier Goerlich, Equipo Crónica, Gabriel Cualladó, Miquel Navarro, Anzo o Mira Bernabeu, a nacionales e internacionales como Eduardo Arroyo, Antoni Muntadas, Miguel Trillo, Horacio Coppola, Gordon Matta-Clark, John Baldessari o Thomas Ruff. Todos ellos evocando lo que Rafael Chirbes manifiesta en la sala urbes desnudas: “Hay gentes, libros o ciudades que no entendemos, pero que nos atrapan y nos obligan a visitarlas una y otra vez”.

Esa visión se acentúa a medida que se avanza por la exposición, hasta desembocar en esas arquitecturas del miedo que Cortés adjetivó como de “control y vigilancia”, ejemplificadas precisamente en las Torres de Vigilancia de Sigmar Polke. “Tras la caída del muro de Berlín, igual hay ahora más muros que nunca en el mundo”, señaló Cortés. Una cita de Christa Wolf cerraba el recorrido a modo de epitafio: “La ciudad había pasado de ser un lugar a ser un vacío”.

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Vista de una de las salas de 'Perdidos en la ciudad' del IVAM.

Vista de una de las salas de ‘Perdidos en la ciudad’ del IVAM.

Obra de Mira Bernabeu en la exposición 'Perdidos en la ciudad' del IVAM.

Obra de Mira Bernabeu en la exposición ‘Perdidos en la ciudad’ del IVAM.

Salva Torres

Las cosas de Nuria Rodríguez

Nuria Rodríguez. Historia natural, la colección infinita
Colegio Mayor Rector Peset
Plaza del Horno de San Nicolás, 6. Valencia
Hasta el 10 de abril de 2016

La cita de Borges, a la que se alude en la exposición ‘Historia natural, la colección infinita’, es sin duda pertinente: “La palabra hace la cosa”. Antes de ella no existe nada. Ya lo dice también el Génesis: en el principio fue el verbo. Palabras que nombran cosas, conformando el mundo que nos rodea. De esas cosas y de ese mundo tan amplio, como finalmente circunscrito a la vivencia singular, da cuenta la artista, docente y diseñadora gráfica Nuria Rodríguez en el Colegio Mayor Rector Peset de Valencia.

No sólo es pertinente la cita, sino el propio Borges, quien ya hablara de ‘La Biblioteca de Babel’ en su colección de relatos ‘El jardín de los senderos que se bifurcan’. Una biblioteca a modo de universo compuesto a su vez de una biblioteca con todos los libros posibles. La colección infinita referida por la artista en su título expositivo se vincula a esa biblioteca borgiana. De manera que, como indica la propia autora, lo que se muestra “es una tentativa de inventario de las cosas que me rodean, de las cosas que encierro en un círculo mágico, congeladas, esperando dialogar con las otras cosas”.

Obra de Nuria Rodrigez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Obra de Nuria Rodrigez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Ese círculo mágico es el que hace que las cosas de Nuria Rodríguez, por infinitas que sean, contengan sin embargo la finitud de la más estricta subjetividad. No son cualesquiera cosas, sino aquellas que apelan directamente al sujeto que las colecciona. También, he ahí el poder del arte, a cualquiera de los espectadores que, viéndolas y tocándolas, se sientan a su vez concernidos por ellas. Cosas ligadas entre sí por la artista, consciente o inconscientemente, para construir una cierta narrativa o sendero por el que se bifurcan innumerables emociones.

“Entiendo la pintura como un proceso de ensamblaje entre imágenes preexistentes de cualquier naturaleza, que se reconstruyen en escenarios y situaciones ficticias”, comenta Rodríguez en ‘El desorden de las cosas’, muestra ligada a la que se presenta en el Colegio Mayor Rector Peset. Ensamblaje de cosas, de objetos, de fotografías, que da pie a esos escenarios que unas veces remiten a las páginas de la Historia natural aludida, y en otras ocasiones a sueños o encuadres fílmicos de corte surrealista.

Vista general de la exposición de Nuria Rodriguez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Vista general de la exposición de Nuria Rodriguez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Además de pinturas y dibujos, la exposición contiene también diversos audiovisuales, algunos de ellos en vitrinas donde se acumulan láminas y objetos como maderas o piedras. La naturaleza comparece a través de todos ellos, al igual que emergen sensaciones derivadas de la ligazón entre diversas imágenes. ‘Temps de mudança’ es un buen ejemplo de la importancia de las cosas nombradas y archivadas en la memoria que, tras cierto reciclaje, devienen secuencia narrativa. Porque es en esas mudanzas donde solemos advertir la acumulación de cosas y la emergencia inaudita de algunos objetos olvidados o tristemente desapercibidos.

Conjunto de obras de Nuria Rodriguez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Conjunto de obras de Nuria Rodriguez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Por eso Nuria Rodríguez constata la “mirada poética” que hay en esa percepción de lo habitual y cotidiano, “lo que está ahí desde siempre”, para nuestra sorpresa. Cuando esta se produce ya es síntoma de que las cosas son otras, y que el infinito de esa colección de objetos que almacenamos adquiere de pronto el rango de lo nuevo a partir de lo archiconocido. “Incluso antes de que fuéramos conscientes, antes de nosotros, antes de antes”, subraya la artista. He ahí la infinitud en ese más allá que nos atraviesa a todos, pero siempre ligado a la finitud de quien la acota. “Decidir con qué cosas nos rodeamos”, como advierte la artista, ya es el modo que tenemos los sujetos de perfilar nuestra memoria. La de Nuria Rodríguez, al menos parte de ella, está en el Colegio Mayor Rector Peset hasta el 10 de abril.

Obra de Nuria Rodriguez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Obra de Nuria Rodriguez en el Colegio Mayor Rector Peset.

Salva Torres

La interpretación de los sueños de Grete Stern

Caso de Estudio. Grete Stern
Institut Valencià d’Art Modern. IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 3 de abril de 2016

El IVAM dedica a Grete Stern su nuevo ‘Caso de Estudio’. Y es que la artista alemana nacionalizada argentina es, sin duda, todo un caso. Para explicarlo, María Jesús Folch, comisaria de la exposición, realizó un repaso por su obra. Fue al llegar a la altura de los sueños de Stern que coinciden con la publicación en 1949 del libro El segundo sexo, de Simone de Beuavoir, cuando emergió la síntesis de su trabajo: “Aquí se ven reflejados sus dos caminos, el de la mujer que se afirma como sujeto y el de aquella otra que acepta esa alianza con lo doméstico”.

Fotografía de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Fotografía de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Ese choque entre la mujer que sueña con emanciparse de las trabas sociales y esa otra que es objeto de sus pesadillas creativas, atraviesa el conjunto expositivo que hasta el 3 de abril muestra el IVAM. “Es la pequeña gran joya de nuestra colección”, subrayó José Miguel Cortés, director del instituto valenciano. Pequeña gran joya compuesta por 61 obras, entre fotografías, libros, proyecciones y un documental, entre las que destacan los 140 fotomontajes realizados para la revista ‘Idilio’ de 1948 a 1951. En dicha revista fue donde ilustró los sueños de las numerosas lectoras que buscaban explicación a lo que su inconsciente maquinaba durante la noche.

Fotomontaje de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Fotomontaje de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

“El concepto de otredad está en la obra de Stern”, explicó Folch. Otredad que tiene mucho que ver con ese riesgo del sujeto que se afirma al margen de las convenciones sociales, frente al que busca su más amable encaje. Grete Stern, al modo que hizo Freud, interpreta esos sueños de la mente femenina, utilizando la técnica del fotomontaje. De manera que así, a base de juntar pedazos supuestamente inconexos, la artista alemana que huyó del nazismo para establecer su residencia en Buenos Aires, fue construyendo una obra de gran originalidad, calidad artística y sin duda evocadora, todavía hoy, de los fantasmas femeninos.

Fotomontaje de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Fotomontaje de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

María Jesús Folch habló de algunos de ellos: “confinamiento en el hogar”, todo lo relativo a “la función biológica de la reproducción”, también “la incomunicación” y, como contrapartida, “la denuncia de los estereotipos femeninos”. Casada con Horacio Coppola, con el que trabajó al principio mano a mano y del que muy pronto se divorció, Stern no dejó de reivindicar para ella y la mujer de su tiempo, extrapolable al actual, la libertad que sin duda reflejaba en la interpretación de los sueños. Sueños de los que ya se hizo cargo el IVAM en una exposición de hace 20 años, germen de la donación de su obra por parte de su hija Silvia al museo valenciano. “Continúa siendo igual de actual y contemporánea”, señaló Cortés.

Fotografía de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Fotografía de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

La publicidad, la arquitectura, el retrato y la antropología, otorgando protagonismo a mujeres indígenas del Gran Chaco, también han sido disciplinas de su interés. Disciplinas que trabajó con el mismo anhelo de encontrar bajo la superficie de las cosas cierta verdad latente. Por eso sus fotografías están llenas de escaleras, peldaños o laderas que hay que subir o bajar, de ojos escrutadores, de jaulas, de naturalezas en calma o arrebatadas pero siempre inquietantes, de animales y, por supuesto, de mujeres que luchan contra ese fondo enigmático de seres y objetos a punto de doblegarla.

Fotomontaje de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Fotomontaje de Grete Stern en el Caso de Estudio del IVAM.

Grete Stern es todo un caso porque fue construyendo su obra a contracorriente: primero, en el Berlín ya prácticamente abducido por el nazismo, y después, en el Buenos Aires del peronismo. La columna ‘El psicoanálisis le ayudará’ de la revista ‘Idilio’, que Stern ilustró, no se sabe si ayudó a sus lectoras, pero a ella le ha servido para construir una obra “ejemplo de modernidad y compromiso”, concluyó Cortés.

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Salva Torres

Los Libros de Valdés en el hall del IVAM

En singular: la colección del IVAM en el hall
Libros, de Manuel Valdés

Bajo el título En singular: la colección del IVAM en el hall, una obra perteneciente a los fondos del museo se exhibirá desde mañana, y durante los próximos meses, en el vestíbulo principal del Centre Julio González.

Libros, de Manuel Valdés (Valencia, 1942), es la escultura elegida para iniciar esta nueva línea de actuación, que pretende dar mayor visibilidad a determinados trabajos de la colección que tienen un marcado interés artístico.

La obra del artista valenciano será la primera propuesta de una selección de los trabajos más singulares que conforman los fondos del museo, que el visitante encontrará en este espacio de acogida y bienvenida.

Libros condensa una visión particular del lenguaje escultórico donde se entremezclan varias de las investigaciones formales llevadas a cabo por Valdés. Pertenece a la serie ’Biblioteca’, que este artista comienza en los años 90 con la intención de mostrar algo desvencijado o deteriorado, y en la que emplea maderas duras.

Busca de manera intencionada la policromía natural de la madera intentando obtener una taracea tridimensional, que acaba consiguiendo a través de los accidentes naturales del material y del uso de las herramientas, que genera nuevas texturas y sensaciones.

 

Libros. Imagen cortesía del IVAM.

Libros, de Manuel Valdés. Imagen cortesía del IVAM.