Serenates con luz propia

Festival Serenates
Claustro de La Nau
C/ Universitat, 2. Valencia
Del 24 de junio al 8 de julio de 2018 

“Perder la propia vida es una nimiedad, pero perder el sentido de la vida, ver cómo desaparece nuestra lógica, es insoportable. Es imposible vivir una vida sin sentido”. Esta frase de Albert Camus, citada de forma más resumida por Pau Lagunas, asesor de Cultura de la Diputación de València, sirvió para resumir el espíritu de Serenates, el festival organizado por la Universitat de València y el Institut Valencià de Cultura (IVC), que del 24 de junio al 8 de julio celebra su 31 edición en el claustro de La Nau.

Lagunas puso la nota emotiva de una presentación arropada por diversos responsables institucionales públicos y privados, entre ellos Francisco Potenciano, director general del Palau de les Arts que por primera vez colabora con el festival. “La cultura es curadora, balsámica, refrescante. Un canto a la inutilidad de las cosas, pero muy enriquecedora”, lamentablemente “menospreciada”, a pesar de su contribución al PIB y, por tanto, “industria poco reconocida y extremadamente frágil”. “Un bien de primera necesidad”, concluyó Lagunas, en su alegato a favor de esa cultura que venía a representar Serenates.

Cartel de Serenates 2018. Imagen cortesía de La Nau.

Cartel de Serenates 2018. Imagen cortesía de La Nau.

Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, apenas pudo adjetivar de “bonito” tan sentida presentación por parte de Lagunas, al que le faltó añadir esta otra afirmación de Camus: “Crear es vivir dos veces”. Creación que en el caso de Serenates se concentra en 13 actuaciones, todas ellas a las 22.30 horas en el claustro de La Nau al precio simbólico de tres euros. La Plaza del Patriarca acogerá los días 6, 7 y 8 julio otras serie de conciertos con entrada libre, que permiten ampliar el programa que rebosa el claustro renacentista.

Pere Fuset, concejal de Cultura Festiva del Ayuntamiento de València, se refirió a la suma de las instituciones como clave del éxito de Serenates: “Hemos pasado de la competición a la cooperación. Es una suma que multiplica”. ¿Significa que los espectadores se han igualmente multiplicado gracias a esa mutua colaboración institucional, que ha permitido dejar de contraprogramarse, al integrar el festival en la Feria de Julio? Fuset respondió a la pregunta saltándose la literalidad de su afirmación, para dejar no obstante claro que “cada vez hay más demanda”, hasta el punto de que los conciertos de la Plaza del Patriarca “están desbordados”, a pesar de la difícil cuantificación de los mismos al ser al aire libre.

Ariño sí constató que las actuaciones del claustro, éstas sí medibles, “sólo se pueden incrementar si hubiera más noches”, por eso la voluntad de crecer les llevó “a salir a la plaza”. Más allá de los datos cuantitativos, Serenates se presentó como un festival “eminentemente valenciano y juvenil”, en el que este año no había estrellas de fuera: “Seguro que de cara al año próximo tendremos alguna”, avanzó Ariño, que destacó la producción propia Reinterpretando la tradición: músicas y coreografías, con la que se presenta al público el Grup de Dansa de la Universitat de València.

Marga Landete, directora adjunta de Música y Cultura Popular del IVC, ser refirió a Serenates como “un referente de la vida musical de la ciudad”, con una programación “eminentemente valenciana y de gran variedad estilística”. Variedad que va de la compañía Komos, que inaugura el festival con la obra Novecento, la leyenda del pianista en el Océano, interpretada por el Coro Eutherpe, a la Orquesta de València, que celebra su 75 aniversario ofreciendo un concierto con obras de Corelli y Mozart. El Centre de Perfeccionament Plácido Domingo mostrará una selección de arias de óperas de Rossini, Bizet o Matilde Salvador, mientras Capella de Ministrers, un habitual del festival, interpretará Arrels, entre la tradició i el patrimoni.

Serenates cuenta con un presupuesto de alrededor de 80.000 euros, gracias a las aportaciones de las instituciones colaboradoras, entre ellas el Banco de Sabadell. La Fundación Bancaja, habitual en el festival, no figura este año entre las entidades que contribuyen con sus ayudas a sostener el evento. Melomans, con la músicomedia 007 Llicència per a cantar, el Orfeón Universitario de València junto al grupo de danza Innovatori del moviment y el ensemble de percusión Perku-va, Milo Ke Mandarina, Efrén López Quartet, Kontakte+Mar Aranda, Teixint Terres y Rascanya, que clausurará el festival, completan la programación. La Orquesta de la Universidad de Alcalá es la única formación no valenciana. Una programación, en suma, sin estrellas pero, como apuntó Lagunas, “de nivel y cualidad incuestionable”.

Responsables del festival Serenates. Imagen cortesía de La Nau.

Responsables del festival Serenates. Imagen cortesía de La Nau.

Salva Torres

Ciclo de películas restauradas en la Filmoteca

Ciclo de películas restauradas
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Inauguración: miércoles 29 de noviembre de 2017, a las 18.00h

El Institut Valencià de Cultura presenta en la Filmoteca un ciclo de películas restauradas pertenecientes al Archivo Fílmico, que se inaugura con la proyección el miércoles 29 de noviembre, a las 18.00 horas, de un programa formado por los cortometrajes mudos ‘Serpentine Dance’ (1895), de William K.L. Dickson, y ‘L’oeuf du sorcier’, (1902) de Georges Méliès, y el largometraje ‘El fresco de las trincheras’ (1926), de Charles Reisner, una comedia bélica ambientada en la Primera Guerra Mundial y protagonizada por Syd Chaplin, hermanastro de Charles Chaplin.

‘Serpentine Dance’ es una sorprendente filmación de la también llamada «danza de la mariposa», uno de los temas favoritos del cine de los orígenes, por los efectos plásticos de luz y movimiento que ofrece. ‘L’oeuf du sorcier’, título que se creyó perdido durante décadas, es una excelente muestra del cine de trucos tan característico de George Méliès.

Ciclo de películas restauradas. Imagen cortesía de la Filmoteca.

Ciclo de películas restauradas. Imagen cortesía de la Filmoteca.

La restauración del largometraje ‘El fresco de las trincheras’ es un ejemplo de colaboración entre filmotecas y entidades privadas, en este caso, la Filmoteca de València, UCLA Film Archive, la Cineteca de Milán, The Library of Congress y Turner Entertainment.

Este ciclo, formado por películas restauradas por el Archivo Fílmico, conmemora el trigésimo aniversario de la creación de la Filmoteca de València y es complemento de la exposición ‘Material de sueños. 30 años de Filmoteca’, organizada por el Institut Valencià de Cultura en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València.

Ciclo de películas restauradas. Imagen cortesía de la Filmoteca.

Ciclo de películas restauradas. Imagen cortesía de la Filmoteca.

Esta exposición, que podrá verse hasta el 25 de febrero de 2018, reúne una selección del patrimonio fílmico depositado, recuperado y conservado por la Filmoteca valenciana, entre los que destacan programas de mano, originales de escenografías, guiones, correspondencia, fotografías, bibliografía y hemeroteca antiguas, cámaras, proyectores, muestras de las películas restauradas y las publicaciones propias.

En la sesión de la Filmoteca del 19 de diciembre se proyectará ‘Estampas 1932’ (1932), un documental mudo sobre la labor pedagógica del Gobierno de la Segunda República cuyo montaje dirigió el cineasta José Val del Omar. También podrá verse ‘Don Juan Tenorio’ (1952), de Alejandro Perla, filmación de la representación teatral de la Compañía de Teatro Nacional María Guerrero, con decorados de Salvador Dalí y la participación de grandes figuras escénicas como José Mª Rodero y Adolfo Marsillach.

Asimismo, está prevista la proyección de dos programas formados por una quincena de películas del patrimonio audiovisual valenciano, con cortometrajes de Joan Andreu Moragas y Ángel García Cardona, y filmaciones de fiestas y tradiciones populares de las primeras décadas del siglo XX.

Fotograma de 'The Better Ole', de Richard Reisner, dentro del ciclo de películas restauradas. Imagen cortesía de Filmoteca.

Fotograma de ‘The Better Ole’, de Richard Reisner, dentro del ciclo de películas restauradas. Imagen cortesía de Filmoteca.

“Vivo impresionado por la finitud”

No Return, de Xisco Mensua
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 17 de septiembre de 2017

Hay una frase de Franz Kafka incluida en la exposición No Return, de Xisco Mensua, que viene a resumir el sentido último de la misma: “A partir de un cierto punto, ya no hay regreso posible. Este es el punto a alcanzar”. Tomándolo al pie de la letra, diríase que al autor de La metamorfosis le atrae la muerte, en tanto extremo último de la vida del que ya no hay vuelta atrás. Sin embargo, Mensua lo interpreta de otra manera: “Es un lenguaje alegórico mediante el cual Kafka juega con el equívoco. Yo lo entiendo como el sitio de llegada del artista, en el buen sentido, como un salto de acceso a cierta verdad”.

El fin del tiempo, de Xisco Mensua, en la exposición 'No Return' de La Nau.

El fin del tiempo, de Xisco Mensua, en la exposición ‘No Return’ de La Nau.

Es el salto que da el artista en la exposición que La Nau de la Universitat de Valéncia acoge hasta el 17 de septiembre. Una muestra que gira en torno a la pieza No Return, que viene a dar título al conjunto y con la cual ganó hace cinco años la Biennal Martínez Guerricabeitia. En ella, el artista de Rocafort muestra en un políptico de 12 elementos la idea de collage o secuencia cinematográfica que preside su introspección vital en torno a la muerte. Hay referencias a directores como Antonioni, Pasolini, Tarkovski o Rossellini, todos ellos caracterizados por la melancolía de su cine. Melancolía que atraviesa el conjunto expositivo.

“Vivo impresionado por la finitud. Supongo que como todo el mundo, lo que suele llevarnos al miedo de no hablar de ella, por eso a un enfermo no se le dice lo que realmente le pasa”. Mensua considera, no obstante, que la vida “es muy preciada por eso mismo”. De ahí que para él la muerte sea uno de los grandes temas del arte, como el tiempo, el amor y el desamor, porque nos colocan frente a ella para reflexionar acerca de sus evocaciones, “cosa que la ciencia no hace o lo trata de otra manera”.

O My Songs, de Xisco Mensua en la exposición 'No Return' de La Nau de la Universitat de València.

O My Songs, de Xisco Mensua en la exposición ‘No Return’ de La Nau de la Universitat de València.

Son múltiples también las referencias a poetas, filósofos y escritores. Por ejemplo, Ezra Pound, citado en la obra O My Songs, donde se inscribe esta cita: “Oh, canciones mías, ¿por qué miráis con tanta ansia y curiosidad los rostros de la gente? ¿queréis encontrar en ellos vuestros rostros perdidos?” De nuevo la melancolía haciendo acto de presencia “simbólicamente acompañada”, describe el artista, de múltiples objetos desperdigados a lo largo de la exposición a modo de emanaciones de ese pasado perdido: puertas, ventanas, una cama, estaciones de tren, paisajes y un reloj que sale al encuentro del visitante nada más entrar en la sala Martínez Guerricabeitia.

Obra de Xisco Mensua en la exposición 'No Return' de La Nau.

Obra de Xisco Mensua en la exposición ‘No Return’ de La Nau.

“El reloj pone inmediatamente en situación a la gente, porque es tiempo, es pintura y es un reloj parado”. El tiempo, la vida detenida y su representación. Xisco Mensua conjuga esos tres elementos para elaborar su trayecto por los diferentes espacios, cada uno de los cuales está presidido por tres polípticos: Noviembre, Collioure-Portbou y el mencionado No Return. Montajes de entre 12 y 20 piezas que luego son recogidos a su vez en el video Notas sobre el tiempo, a modo de concentrado en imágenes de la exposición.

La música que envuelve la muestra juega igualmente un importante papel, no sólo por el sonido ambiente y las alusiones a Mozart, sino por la obra de gran formato titulada Grabación, en la que se ve a un pianista (Glenn Gould) intentando “apresar el tiempo”, señala Mensua: “Es una imagen que me gusta”, aunque reconozca el artista no tener “nada de oído; tengo memoria musical relacionada siempre con los afectos”. Y ahí está Gould, obsesionado por captar en su teclado lo que el propio artista busca atrapar plásticamente: el tiempo que se fuga irreversiblemente.

Obra de Xisco Mensua en 'No Return' de La Nau.

Obra de Xisco Mensua en ‘No Return’ de La Nau.

Una vitrina con diversos elementos, cuyo título también juega al equívoco, No me des nada para recordar, y Ensayo para un theatrum mundi, realizado con pasta de modelar, evocan mediante objetos y escenas la vida que tanto más se nos escapa, tanto más se esfuerza el arte por aprenderla. Aunque del arte y la cultura, Walter Benjamin, otro de los citados junto a Antonio Machado, venga a decir en la pieza Tesis de Filosofía de la Historia: “No hay ningún documento de la cultura que no lo sea también de la barbarie”.

“Los Estados no hacen más que celebrar matanzas como cosa cultural de los pueblos”, subraya Mensua con relación a esa cita. De manera que la vida y la muerte se muestran a lo largo del recorrido en constante tensión. La muerte irreversible frente a la vida reflejada en la insistente tarea del artista por alcanzar ese punto de no retorno. “Actitud vital de que no hay vuelta posible cuando algo te sacude interiormente”, concluye el artista.

Obra de Xisco Mensua en la exposición 'No Return' de La Nau de la Universitat de València.

Obra de Xisco Mensua en la exposición ‘No Return’ de La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

Cuando fuimos jóvenes

La València d’El Flaco
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. València
Hasta el 27 de agosto de 2017

José García Poveda, más conocido como El Flaco. Treinta años con la cámara colgada del hombro o como máscara. Como un tercer ojo con el que escudriñar y capturar la realidad cambiante de su entorno. Siempre a pie de la noticia; su nombre, a pie de foto. Alto, espigado, lacónico, afable y flemático, El Flaco hace realidad el célebre proverbio “una imagen vale más que mil palabras”. Quien habla poco puede decir mucho a golpe de flash. Y en la exposición que se exhibe en La Nau hasta el 27 de agosto, ‘La València d’El Flaco’ cuenta una historia. Una larga historia que es la de una ciudad que un día vivió vientos de ilusión y grandes cambios que luego quedaron en agua de borrajas. Los nostálgicos melancólicos de lágrima fácil tendrán ocasión de conmoverse al adentrarse  en este laberinto de espejos que nos refleja en un mosaico de rostros y lugares tal como éramos. Tal como fuimos cuando éramos más jóvenes y algunos incluso guapos.

Miralda y Martín. 1985. El Flaco. Imagen cortesía de La Nau

Miralda y Martín. 1985. El Flaco. Imagen cortesía de La Nau

“Tras preparar la muestra La Habana del Flaco para el MuVIM, pensé que estaría bien hacer también una dedicada a Valencia, una suerte de homenaje a esta ciudad que me acogió con los brazos abiertos”, dice García Poveda. “Así que me puse a revisar los archivos y fui seleccionando lo que me parecía más interesante para mí y para el público en un periodo que cubre desde los ochenta hasta 2004, el paso de lo analógico al digital”.

Con la ayuda de Paco Mora, autor de las copias, y de Norberto Piqueras, experto en exposiciones de La Nau, el proyecto antológico fue tomando forma, con el aditamento de un audiovisual obra de Viernes Producciones. En sólo los primeros quince días visitaron la exposición 5.000 personas, y más de uno vuelve a por doble ración.

Chirbes. 1997. El Flaco. Imagen cortesía de La Nau.

Chirbes. 1997. El Flaco. Imagen cortesía de La Nau.

Una galería de más de 300 imágenes en blanco y negro y distinto formato dividida en varias secciones (Cultura, Sociedad, Política, Noche y Ciudad),  en la que el espectador se sumerge en un pasado reciente que a veces parece remoto. Personajes anónimos como el ciclista ecológico o héroes de la calle, como la entrañable Blanquita del barrio del Carmen que murió arrollada por una moto. También otros fallecidos célebres como Ovidi Montllor, Andreu Alfaro, Rafael Chirbes…”Chirbes fue un gran amigo”, comenta García Poveda. “Casi siempre he mantenido muy buena relación con las personas que he fotografiado, sobre todo, con la gente del teatro y artistas en general”.

En una sección de la muestra ha montado un pequeño altar en homenaje a sus queridos perros, Neru y Ona, una gran reproducción al taller de la calle Turia donde trabajaba, y no podía faltar la foto de familia de los fundadores de Cartelera Turia en la que El Flaco lleva toda una vida en imágenes.

La Marxa. 1987. El Flaco. Imagen cortesía de La Nau.

La Marxa. 1987. El Flaco. Imagen cortesía de La Nau.

Su exposición es un caleidoscopio en blanco y negro con múltiples facetas que dibujan un tiempo de sueños a punto de cumplirse, de esperanza en un cambio a mejor, que luego se truncaron. Un momento de efervescencia de la vida nocturna de la ciudad con la revitalización del centro histórico, donde bares y cafés funcionaban como espacios de agitación política y cultural. Muchos de ellos ya desaparecidos: la Marxa, La Torna, Café Malvarrosa, Café Lisboa, Cabaré Pachá… Noches de blanco satén y de estreno en el Valencia Cinema, en Teatro Olympia, o de rock en la Sala Pachá o la Plaza de Toros.

Rita y Camps. 1991. El Flaco. Imagen cortesía de La Nau.

Rita y Camps. 1991. El Flaco. Imagen cortesía de La Nau.

Las imágenes también relatan  la creación de los primeros grandes contenedores culturales para la ciudad, la proyección como capital mediterránea, la Mostra de Cinema, la Trobada de Música, Encontre d’Escriptors, vocaciones culturales que con la llegada de la derecha se esfumaron. Y el inevitable desfile de los políticos desde una juvenil Rita Barberá a un trajeado Camps todavía con pelo en la cabeza, la barba y el velero de Lerma o los rizos de Ciscar, además de la exótica belleza de Carmen Alborch.

El proyecto se completa de un catálogo que aborda aspectos políticos, sociales y culturales de ese periodo, así como un acercamiento personal al autor y a la repercusión de sus imágenes, con textos de Carmen Alborch, Alfons Cervera, Carles Gámez, Javier de Lucas y Abelardo Muñoz.

Rubianes y Joglars en Negrito. 1987. El Flaco. Imagen cortesía de La Nau.

Rubianes y Joglars en Negrito. 1987. El Flaco. Imagen cortesía de La Nau.

Bel Carrasco

Una Europa desconcertada

La fira invisible
Escena Erasmus de la Universitat de València
Sala Matilde Salvador
C / Universitat, 2. Valencia
Del 16 al 19 de mayo de 2017

Las actrices y actores Erasmus de la Universitat de València llevan a escena el populismo, el extremismo, la situación del desconcierto ciudadano que se vive en Europa y el incremento del yihadismo en el espectáculo ‘La fira invisible’ que estrenan el martes 16 de mayo, en la Sala Matilde Salvador del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València. Por quinto año consecutivo, el proyecto teatral europeo Escena Erasmus Premio Carlomagno de la Juventud en 2011 del Parlamento Europeo, ha puesto en marcha ‘Las Pequeñas Europas’ un programa producido por la Universitat de València y el Área de Cultura de la Diputación de Valencia.

El nuevo espectáculo de Escena Erasmus pasa examen a la situación política, social y cultural que afecta a Europa y podrá verse del 16 al 19 de mayo en La Nau, a las 19.30 horas. ‘La fira invisible’ es la segunda parte de una trilogía de espectáculos sobre las migraciones que Escena Erasmus comenzó el año pasado con ‘El circ de la frontera’, y que continuará el año que viene.

Los detalles del proyecto y de la gira de este año han sido presentados en La Nau, con las intervenciones de los vicerrectores Guillermo Palao (Relaciones Internacionales) y Jorge Hermosilla (Proyección Territorial); la directora de gestión cultural del Vicerrectorado de Cultura e Igualdad, Ana Bonmatí; la vicepresidenta de la Diputación de Valencia, Maria Josep Amigó y la directora del espectáculo y codirectora de Escena Erasmus, Anna Marí.

“Escena Erasmus ha tenido la habilidad de sumar esfuerzos tanto internos, con el apoyo de tres vicerrectorados de la Universitat, como externos, la Diputación de Valencia y los Ayuntamientos, en una gira donde están representadas prácticamente la totalidad de las comarcas de la provincia de Valencia”, manifestó Jorge Hermosilla de Escena Erasmus que vive, de acuerdo con su compañero de equipo, Guillemo Palao, “un momento muy dulce y de consolidación”.

“Es un proyecto emblemático y estratégico, y por ello seguiremos apoyándolo desde la Universitat, que además es la segunda-tercera universidad europea en recepción de estudiantes Erasmus y la tercera-cuarta de Europa en envíos”. Y añadió que “con los Erasmus que recibe la Universidad Politécnica, la sexta, transforma Valencia en la principal ciudad europea en recepción de estudiantes Erasmus”.

Desde el Área de Cultura de la Diputación de Valencia, Amigó subrayó que “es un honor colaborar con este proyecto, donde está la gente joven, que es el futuro de Europa” y reiteró el compromiso de la institución de apoyar esta iniciativa en próximas ediciones.

Escena Erasmus de la Universitat de València. Imagen cortesía de La Nau.

Escena Erasmus de la Universitat de València. Imagen cortesía de La Nau.

‘Explosión de creatividad’ de los Erasmus

Según explicó Anna Marí, en la última escena del espectáculo del año pasado veíamos cómo una familia que se había visto obligada a huir de su país conseguía llegar a Europa después de un tiempo de sufrimiento al otro lado de la frontera. Ahora encontramos a la misma familia dentro de Europa, y veremos cómo nada más entrar se ha visto atraída por una feria muy especial. Una feria es un lugar sucio y brillante, siniestro y mágico, un espacio nómada que se repite en todas las ciudades de Occidente. “El público se encontrará con una explosión de creatividad gracias a los estudiantes Erasmus”, apuntó Marí.

‘Las Pequeñas Europas’ es un programa cultural que pretende establecer puentes de diálogo entre las realidades locales valencianas y las ciudades europeas representadas por los actores. Además del teatro, en cada municipio se organizan diversas actividades donde se potencia el encuentro intercultural, la reflexión sobre la forma de ser europeos y diferentes actos con colectivos locales.El espectáculo visitará 19 pueblos y ciudades de la provincia de Valencia: Loriguilla, Manises, Alfara del Patriarca, La Font de la Figuera, Cheste, Potries, Agullent, Manuel, Favara, Alpuente. Anna, Cortes de Pallàs, Quart de Poblet, Ontinyent, Requena, Benetússer, Alzira, Benifaió y Valencia.

El espectáculo está dirigido por Anna Marí que escribe parte de los textos junto a Gabi Ochoa, Javier Sahuquillo, Guada Sáez y Daniel Tormo. El espectáculo está protagonizado por: Natalia Adamczyk (Polonia), Marc Company (València), Mara Hold (Alemania), Stefano d’Ippolito (Italia), Lucas Casasco (Brasil), Szymon Miczek (Polonia), Manuel Ramminger (Austria), Maria Rubio (València), Ismael Sempere (Alacant), Judith Sanz (Soria), Glòria Vindel (València) y Clelia Zoccatelli (Italia).

Ciutat Vella Oberta toma el espacio público

Ciutat Vella Oberta 2015
Festival de las Artes
Del 12 al 15 de noviembre

Es una cuestión de mínimos. Ante la recurrente falta de presupuesto público para la cultura, al menos los espacios financiados por todos los ciudadanos abren sus puertas a iniciativas que, como Ciutat Vella Oberta, pretende “visibilizar el arte emergente y afianzar a los consagrados”. Más de 250 artistas, “entre un 80 o 90% valencianos”, precisaron sus organizadores, participarán en la segunda edición que se celebra del 12 al 15 de noviembre en un total de 11 espacios, que albergarán exposiciones colectivas, y 16 talleres del casco histórico de Valencia.

En primer término, instalación de Anna Ruiz. Al fondo, Ciutat Vella Oberta.

En primer término, instalación de Anna Ruiz. Al fondo, obras de Roberto López (derecha) y Nuria Rodriguez, en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

La nota más destacada de esta nueva edición es precisamente ésa: la ampliación de esos espacios públicos que, a falta de dinero, ceden al menos sus recintos para que los artistas expongan sus obras dignamente. Repiten La Nau y el Colegio Mayor Rector Peset, ambos de la Universitat de València, a los que se suman este año el IVAM, el Centro del Carmen, el MuVIM y el Tossal, junto al Centre Cultural Bancaixa, Tapinearte, Octubre CCC, Wayco e Inestable, este último igualmente repetidor. Y entre los estudios que abren sus puertas, entre otros, el de Concha Ros, Juanma Pérez, Victoria Cano, Cristina Peris, Silvia Molinero o Pinta Valencia, que realizará una exposición de trabajos de los niños participantes en el certamen.

Obra de Ciutat Vella Oberta.

Con el agua al cuello, de Ascensión González Lorenzo, en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

También como novedad, la primera exposición en colaboración con La Casa Velázquez de Madrid. El Centro del Carmen la acogerá mostrando una selección de trabajos de autores franceses, junto a una importante representación de artistas becados valencianos. Frédérique Pressman explicó su obra, enclavada en esa selección, en torno al barrio del Cabanyal mediante imágenes en Super 8 y video que recogen el polémico devenir del barrio en su lucha por la defensa del patrimonio histórico. También están presentes en el Centro del Carmen, con obra de gran formato, artistas como Nelo Vinuesa, Ana Vernia, Rafa de Corral, José Plá, Arturo Doñate, José Luis García Ibáñez, Nuria Rodríguez, Silvia Lerín o Anna Ruiz.

Obra de Alberto Santonja en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Obra de Alberto Santonja en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Además de las pinturas, esculturas y fotografías repartidas por todos esos espacios con el objetivo, destacan sus organizadores, “de acercar la manifestación artística a la ciudadanía”, el IVAM se centrará en el video arte, con obras de Pepa López Poquet, Begoña Quesada, Santiago Delgado, Julia Juaniz y Paco Valverde. El Colegio Mayor Rector Peset acoge una exposición retrospectiva de los 10 años del certamen de grafiti Poliniza, de la Universidad Politécnica de Valencia, mientras la Sala de Exposiciones del Tossal muestra una selección de artistas de la feria MARTE de Castellón.

Obra de Arturo Doñate en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Obra de Arturo Doñate en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

El cartel de Ciutat Vella Oberta también será, a partir de este año, obra de un artista seleccionado para su realización. Paco Roca inaugura la serie con una ilustración protagonizada por ciudadanos de a pie hermanados con una imagen central de resonancias espirituales. Una performance de Vicente Aguado y la exposición Arte en Barrica, por Bodegas Vicente Gandía, con intervenciones plásticas de diez artistas, servirán de pistoletazo de salida el jueves 12 de noviembre a este II Festival Internacional de las Artes.

Barrica ilustrada por La Nena Wapa en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Barrica ilustrada por La Nena Wapa Wapa en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Música, video proyecciones, talleres, mesas redondas y conferencias, como la sugerente ‘El arte en prisión’ a cargo de Rosa María López en el Octubre CCC (viernes 13), completan la programación de un festival que aspira a seguir creciendo, aunque para ello haga falta el concurso decidido de las instituciones públicas y privadas, y cierta reorganización de los múltiples eventos ciudadanos surgidos durante la crisis como antídoto contra la decepción.

Escultura de Thierry Bodinot en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Escultura de Thierry Gilotte en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Salva Torres

Mostra Viva arranca con Ovidi en el Palau

Mostra Viva del Mediterrani
Inauguración: miércoles 14 de octubre 2015, a las 20.00h., en el Palau de la Música de Valencia
Del 14 al 18 de octubre de 2015

Desde que la ex alcaldesa Rita Barberá decidió cargársela argumentando que en época de crisis priman cosas más urgentes que la prescindible cultura, la Mostra de Cinema del Mediterrani ha vuelto a ser lo que fue gracias a la iniciativa ciudadana. Ahora, el nuevo gobierno municipal ha expresado su compromiso de apoyo a una Mostra Viva “humilde” este año, pero que se espera con “más proyección” en 2016. “El Ayuntamiento de Valencia aspira a ser el patrocinador principal”, según anunciaron sus responsables durante la presentación del cartel realizado por Manuel Boix para la edición de 2015 que arranca el miércoles 14 de octubre en el Palau de la Música con la premiere del film Ovidi, making of de la pel.licula que mais es va fer.

Manuel Boix, micrófono en mano, ante su cartel para Mostra Viva 2015, en presencia de Vicent Tamarit (izquierda) y José Luis Moreno (centro). Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts.

Manuel Boix, micrófono en mano, ante su cartel para Mostra Viva 2015, en presencia de Vicent Tamarit (izquierda) y José Luis Moreno (centro). Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts.

Mostra Viva, que cumple su tercera edición con el objetivo de recuperar el espíritu mediterráneo con el que arrancó en los años 80, será impulsada por el actual gobierno poco menos que obligado a restañar la herida del denostado gobierno anterior. Lo que está claro, así lo subrayaron los responsables de Mostra Viva del Mediterrani en la Filmoteca, es que no será el festival de cine en que se acabó convirtiendo los últimos años. “Nos robaron un evento cultural que era maravilloso y queremos devolvérselo a la ciudadanía”.

Devolverlo como encuentro donde no sólo tenga cabida el cine (árabe, griego, europeo, de mujer, en La Nau, Jardí Botánic, Octubre, SGAE, IVAM), sino la música (Trobada del Mediterrani, días 15 y 17 en el Palau de la Música), la poesía (días 17 y 18 en Capella de La Nau), el teatro (narración oral y circo, días 17 y 18 en el MuVIM), las artes plásticas (Mar mar bon vent i barca nova -día 13- en el Octubre, y Correspondència amb Mediterrània -día 18- en el MuVIM) y la gastronomía. De manera que la Mostra, identificada única y exclusivamente como festival de cine, pretende mudar de piel para que se vea el cuerpo multicultural con el que nació. Por eso insistieron una y otra vez que la Mostra “no es sólo cine, sino evento cultural que incluye otras manifestaciones artísticas relacionadas con los pueblos del Mediterráneo”.

La primera muestra del apoyo institucional hacia la Mostra, cuatro años después de que fuera defenestrada por el equipo de gobierno de Rita Barberá, fue su presentación oficial en la Sala Berlanga de la Filmoteca de CulturArts. Así se lo reconocieron a José Luis Moreno, director general del ente público: “Es la primera vez que se presenta Mostra Viva en un espacio de CulturArts”, destacó Vicent Gregori, secretario de asociación que ha impulsado el evento. De manera que a los habituales espacios que acogen la Mostra, como La Nau de la Universitat de València, el Jardín Botánico, Octubre Centre de Cultura Contemporània o SGAE, se suman ahora el MuVIM de la Diputación, el IVAM y la Filmoteca.

No habrá, en cualquier caso, recuperación de la Mostra tal y como se entendía cuando fue suspendida. Sencillamente porque Mostra Viva del Mediterrani es mucho más que cine. El apoyo del Ayuntamiento de Valencia se enfocará en potenciar las diversas disciplinas artísticas que conforman el evento cultural. De manera que no habrá competencia con ningún otro festival, como Cinema Jove, porque “demagogias” aparte, según explicó Antonio Llorens, encargado de la programación cinematográfica de la Mostra, ésta no se ciñe solamente al cine. Y una y otra vez fue quedando claro que esta Mostra Viva es mucho más que la defenestrada Mostra.

Imagen de Ovidi Montllor en el documental de Vicent Tamarit 'L'Ovidi: El making off de la pel.licula que mais es va fer'. Mostra Viva 2015.

Imagen de Ovidi Montllor en el documental de Vicent Tamarit ‘L’Ovidi: El making off de la pel.licula que mais es va fer’. Mostra Viva 2015.

Ovidi Montllor es el gran protagonista de la edición de 2015. Así, Mostra Viva del Mediterrani arranca con el documental realizado por Vicent Tamarit Ovidi: el making off de la película que nunca se hizo. También se proyectarán otras obras de la filmografía del cantante, actor y payaso, tal y como se definía el propio artista de Alcoi. Además, habrá las ya citadas Trobada de Música del Mediterrani, teatro, poesía, artes, Mostra Educativa, debates coordinados por Maite Ibáñez, gastronomía y, aunque no sólo, por supuesto cine.

Salva Torres

Paco Roca diseña el Ciutat Vella Oberta

Festival de las Artes Ciutat Vella Oberta 2015
Cartel de Paco Roca
Del 12 al 15 de noviembre de 2015

El distrito valenciano de Ciutat Vella acoge, un año más, la celebración de la segunda edición del Festival de las Artes Ciutat Vella Oberta durante los días 12, 13, 14 y 15 de Noviembre de 2015. La organización del Festival ha introducido varias novedades. Entre ellas, y a partir de esta edición, ha decidido que la imagen del Festival la realice un reconocido artista valenciano y, este año, tenemos la satisfacción de contar con la colaboración del dibujante e ilustrador Paco Roca (Premio Nacional de Cómic, Premio Goya al Mejor Guión Adaptado, entre otros).

Contaremos de nuevo con la Beca de IFITRI (Marruecos), concedida por la Fundación Inspirarte, además de nuevos premios como los que otorga Naranjas con Arte, Wayco y la selección de artistas por parte de la organización de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Castellón MARTE, para exponer como invitados en su siguiente edición.

En esta nueva convocatoria, los artistas participantes tendrán la oportunidad de exponer  en los espacios más emblemáticos de Ciutat Vella sus trabajos de pintura, escultura, fotografía, dibujo e ilustración, video arte, performance, instalación y, como novedad, la incorporación de músicos al Festival. Se trata de un magnífico escaparate tanto para los artistas como para el público que nos visite durante los días del evento, junto con los estudios o talleres de artistas y galerías de arte.

Los espacios expositivos son: Centro del Carmen, Centro Cultural Bancaixa, Octubre Centre de Cultura Contemporània (OCCC), Col.legi Major Rector Peset, IVAM, La Nau de la Universitat de València, MuVIM, Sala de Exposiciones El Tossal del Ayuntamiento de Valencia, Teatro Inestable, Wayco, además de la colaboración de la Universidad Politécnica de Valencia, con su Festival Poliniza.

Cartel de Paco Roca para el Festival de las Artes Ciutat Vella Oberta. Cortesía de la organización.

Cartel de Paco Roca para el Festival de las Artes Ciutat Vella Oberta. Cortesía de la organización.

La brújula de Room Art

Room Art, 2015. Migraciones visuales
Sala Acadèmia
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 22 de marzo

Vivimos en un mundo paradójico: cada vez más global, más transfronterizo, con un mayor trasiego de vidas humanas volando de acá para allá y, a la vez, un sentimiento de territorialidad cada vez más acusado. Como si la férrea pertenencia a un lugar se hubiera difuminado, al tiempo que se experimenta una necesidad loca de fomentar espacios de poderoso arraigo identitario. El sujeto, como tal, no se reconoce en esa abstracción del mundo al que lo reduce el carácter mercantil de la globalización. Y no duda, para recuperar su identidad diluida, en buscarla allí donde siente el calor de cierta madre tierra.

Obra de Daniel Coves en 'Room Art, 2015. Migraciones visuales'. Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Obra de Daniel Coves en ‘Room Art, 2015. Migraciones visuales’. Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Los 12 jóvenes artistas que integran la exposición ‘Room Art, 2015. Migraciones visuales’, comisariada por Ricard Silvestre, muestran sus obras en la Sala Acadèmia de La Nau a modo de brújulas orientativas en medio de ese contradictorio mundo. Por eso unos se aproximan al perplejo y silente sujeto, con el fin de reflejar sus dudas, mientras otros acuden a los objetos que configuran su mundo, para renegociarlo, y algunos más simplemente levantan acta de la dificultad de habitarlo. En cualquiera de los casos, se trata de un amplio abanico de propuestas encaminadas a arrojar alguna luz y muchas sombras acerca de los actuales vaivenes existenciales.

Obras de Ewa Okolowicz en 'Room Art, 2015. Migraciones visuales'. Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Obras de Ewa Okolowicz en ‘Room Art, 2015. Migraciones visuales’. Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Patrocinada por Romeu y Rom Editors, por medio del Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani ‘Romà de la Calle’ (CDAVC), la tercera edición de Room Art (la primera que se celebra en La Nau) reúne fotografía, pintura, escultura, videocreación, instalación y dibujo. Y lo hace con esta nómina de artistas: Aldo Alcota, Nuria Antolí, Daniel Coves, Adriana Chávez, Natuka Honrubia, Su-pi Hsu, Manuel Martínez Ojea, Pau Pascual, Vicente Perpiñá, Paula Prats, Ewa Okolowicz y Karina Vagradova. Artistas que buscan desentrañar, ya sea de forma poética o inclinando su propuesta más del lado ideológico, lo que nos acontece a los sujetos en el siempre difícil cometido de ubicarnos en ese “desierto de lo real” al que aludía ‘Matrix’, película de los hermanos Wachowski.

Obra de Vicente Perpiñá en 'Room art, 2015. Migraciones visuales'. Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Obra de Vicente Perpiñá en ‘Room art, 2015. Migraciones visuales’. Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Hay quienes, como Karina Vagradova, aluden a la ‘maldita velocidad’ e interponen el paisaje como lugar donde se citan en silencio densas interrogantes. Paula Prats incide en lo mismo hurgando en la nevada Islandia y sus iridiscencias. Daniel Coves se fija en esa aceleración del tiempo, congelándolo, para mostrar al sujeto cotidiano que las prisas ocultan. Y en esta línea habría que situar igualmente el video de Pau Pascual, en el que se muestran los contrastes entre los grandes edificios, la abstracta metrópolis, la infancia y cierto paisaje de una más abrupta naturaleza. Su-pi Hsu tira de ciertos hilos para reflejar el complejo equilibrio de un minúsculo sujeto en el mundo globalizado.

Obra de Su-Pi Hsu en 'Room Art, 2015. Migraciones visuales'. Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Obra de Su-Pi Hsu en ‘Room Art, 2015. Migraciones visuales’. Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

De los objetos que dan pistas, las suscitan con ironía o ayudan a configurar nuestro mundo, se ocupan Nuria Antolí y Natuka Honrubia. Como ofrecen pistas los imaginativos montajes de Manuel Martínez Ojea, los objetos patagónicos de Ewa Okolowicz, los delirios de un errante de Aldo Alcota o la igualmente delirante propuesta ilustrativa de Vicente Perpiñá, con ese hombrecillo en manos de una mujer de armas tomar. Adriana Chávez, con su espectacular video instalación, se decanta por arrojar luz bañada en múltiples sombras del poder colonizador.

Imagen del video de Pau Pascual en 'Room Art, 2015. Migraciones visuales'. Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Imagen del video de Pau Pascual en ‘Room Art, 2015. Migraciones visuales’. Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

‘Migraciones visuales’, pues, de 12 artistas, con reflexiones de otros tantos críticos de arte del panorama artístico valenciano, que se reparten el trasiego entre Valencia y Barcelona, Reino Unido, Alemania, Polonia, Rusia, Islandia, Japón, México, Chile o Estados Unidos. Un viaje de ida y vuelta para mostrar las contradicciones que nos habitan, ya sea porque el cuerpo es de por sí territorio de arenas movedizas o porque el exterior nunca ha sido un lugar cómodo y amable.

Obra de Karina Vagradova en 'Room Art, 2015. Migraciones visuales'. Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Obra de Karina Vagradova en ‘Room Art, 2015. Migraciones visuales’. Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

Arte con chispa en La Nau

Itinerarios de una Colección
Colección Fundación Coca-Cola
Sala Martínez Guerricabeitia
La Nau de la Universitat de València
C / Universidad, 2. Valencia
Hasta el 13 de abril de 2015

La Fundación Coca-Cola ni siquiera existía cuando la agencia de publicidad McCann lanzó en 1976 su famosa campaña ‘Coke adds life’ (Coca-Cola te da vida). En España se tradujo como ‘La chispa de la vida’, dejando imborrable huella en el imaginario de la bebida. Como la creatividad forma parte de sus genes, que se remontan a su fórmula secreta, nada mejor que incorporar a la marca el nombre de consagrados artistas, al tiempo que se promocionan jóvenes valores. Que es lo que hace desde 1993 la Fundación Coca-Cola, creada con la finalidad de apoyar el arte contemporáneo de la península Ibérica: esto es, artistas españoles y portugueses.

Fotografía de Bleda i Rosa de la Colección Fundación Coca-Cola en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Bleda i Rosa de la Colección Fundación Coca-Cola en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau de la Universitat de València.

Alrededor de 250 creadores y 360 obras forman ya parte de su Colección de Arte, adquirida principalmente de sus compras en ARCO, y depositadas en el Centro de Arte Contemporáneo DA2 de Salamanca desde 2007. Para que todo ese caudal creativo no sea pasto del triste almacenaje o respetuosa conservación, la Fundación Coca-Cola realiza exposiciones itinerantes para dar a conocer tan valioso patrimonio, en comunión con otras instituciones privadas y públicas. Una treintena de esas obras llega ahora a La Nau de la Universitat de València, siendo la primera vez que una universidad las acoge.

Obra de Adriana Molder de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Adriana Molder de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Todo ese arte con chispa se presenta en la Sala Martínez Guerricabeitia, cuyo Patronato celebra este año su 25 aniversario, culminándolo con esta exposición. Hay artistas valencianos como Bleda i Rosa o Victoria Civera, junto a creadores de otras latitudes, ya sean consagrados o con venturosa carrera por delante, como son los casos de Juan Uslé, José María Sicilia, Rogelio López Cuenca o Juan Navarro Baldeweg, y Rubén Guerrero, Ruth Gómez o  Carmela García. Artistas diversos que emplean a su vez técnicas diferentes para expresar cuanto les motiva. De manera que hay pintura, pero también fotografía, escultura, dibujo, instalación y video.

Obra de Dionisio González de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Dionisio González de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Juan José Litrán, director de la Fundación Coca-Cola, fue taxativo con respecto al trabajo que llevan a cabo: “No creemos en las subvenciones. Lo hacemos por decisión estratégica. Nos acerca a una parte de la sociedad”. Arte fresco, con chispa, burbujeante que, como la bebida que representa, genere cierta adicción cultural. Adicción al pensamiento, la reflexión y el sentimiento que despiertan las 31 piezas expuestas. La confusa frontera entre realidad y ficción; el paisaje abordado como espacio conceptual o lugar de múltiples afecciones; el retrato y la figura lacerados por cierta quiebra en la identidad, son algunas de las temáticas recogidas o que atraviesan el conjunto expositivo.

Obra de Gonzalo Puch de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Gonzalo Puch de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Arte, como precisa su comisaria Lorena Martínez de Corral, que pudiera agruparse igualmente bajo el concepto de espectacularidad, más allá de su acepción peyorativa: “Entendemos que cuando algo es espectacular quiere decir que pide ser contemplado”. Una mirada, pues, atenta, alejada de las prisas a las que, paradójicamente, nos conduce el aluvión de imágenes que caracteriza nuestra contemporaneidad. Como hay tiempo de sobra, porque la muestra permanecerá en La Nau hasta el 13 de abril, no hay excusa para detenerse, como lo hace esa joven fotografiada por Carmela García, al borde de ese acantilado al que parece abismarse el arte contemporáneo.

Obra de Rubén Guerrero de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Rubén Guerrero de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Isidro Blasco en la exposición de la Fundación Coca-Cola en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau.

Obra de Isidro Blasco en la exposición de la Fundación Coca-Cola en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau.

 

Salva Torres