Así que pasen cinco años

MAKMA ISSUE #01
Opinión | Juan Carlos Garés (gerente de Sala Russafa y confundador y administrador de Arden Producciones)
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2018

Un lustro da mucho de sí, pero como todos sabemos, el tiempo es lo más relativo que podamos tener entre las manos; o mejor dicho, es tan relativo que se nos escurre entre los dedos, como si de agua se tratara.

Y el tiempo, cuando lo relacionamos con el ámbito cultural, puede ser más particular y relativo si cabe, pues lo que parece un gran avance en el logro de estructuras, de creación de nuevos estilos, de obtención de libertades… puede resultar en realidad un ínfimo paso adelante. O hacia atrás.

Cualquier sociedad puede medir su desarrollo en la medida en que sus habitantes consumen cultura; al menos es uno de los parámetros habituales y difundidos para calibrar si un país crece o no en desarrollo.

Y me pregunto, ¿es proporcional el consumo de cultura con el índice de desarrollo en nuestro país? ¿La evolución moral y el cuidado de los valores crece a medida que asciende el interés por el conocimiento? Seguramente me estoy poniendo muy profundo y el tema es más para un ensayo sobre sociología que para un escueto artículo de opinión que pretende poner en valor las iniciativas culturales, esas que reman contra corriente y que, a pesar de ello, consiguen llegar a mar abierto y navegar… Así que, mejor pensemos que efectivamente el consumo cultural nos hace mejores, que nuestro país crece cuanto más se cuida y fomenta la cultura y que la involución moral en las libertades es solo un fugaz y pasajero momento en nuestra evolución. Y dejemos los estudios socio-filosóficos para quien corresponda.

Página inicial del artículo publicado en MAKMA ISSUE #01.

En nuestro último lustro hemos vivido (y vivimos) una inusual eclosión cultural. Aunque habría que analizar si ha sido (y es) consecuencia de nuevas infraestructuras, programas e intenciones políticas, o simplemente responde a una silenciosa revolución/revulsión ante la nulidad de incentivos y el desprecio sistemático por el fomento de lo intangible: el pensamiento.

En la cultura escénica –a la que yo pertenezco y en donde milito– asistimos a un impetuoso relevo generacional, ávido de cambios y hambriento de nuevos caminos para los agentes activos (los que crean, ellos y ellas) por los que transitar, pidiendo con vehemencia un hueco para sus creaciones. En realidad, en cualquier ámbito de la Cultura ocurre algo parecido; un momento de cambio nacido, seguramente, de la precariedad absoluta, que se define con la denuncia, la acusación y el hartazgo. Un cambio con un fuerte aroma contestatario que irrumpe con paso firme y que rechaza cualquier perfume a anterior. Y no es para menos, es comprensible. Durante más de tres décadas hemos ido cimentando las estructuras creativas en terrenos fangosos que han hecho que edificios aparentemente sólidos se tambaleen y muestren ahora sus muchas grietas.

Una sociedad repleta de iconos surreales seguramente propicia que el surrealismo se prodigue, a pesar de que sus metáforas cuesten mucho de entender. Como un drama lorquiano, en el que, a día de hoy, nos cueste comprender sus símbolos y sus claves. Es el momento del triunfo de lo básico, de lo evidente, lo explícito, frente a la sutilidad de la reflexión, frente a los mensajes subliminales que invitan al cambio íntimo. También la pugna entre lo artificioso y lo hiper-naturalista; entre lo disfrazado y lo desnudo.

Una amiga con la que disfruto mucho conversando opina que la realidad que se vive en nuestra céntrica capital es bien diferente a la de “las provincias”, su periferia. Posiblemente no le falte razón y la evolución de las artes en los micro-universos periféricos sean para analizar aparte, sin comparativas, sin competiciones.

Portada de MAKMA ISSUE #01, a partir de una de las obras del proyecto ‘Caminos del deseo’, del artista y miembro de MAKMA Ismael Teira.

Hace diez años, después de veinticinco de profesión, empezamos a construir un teatro en un barrio de Valencia donde hacía décadas que ya no existían las artes escénicas; un barrio en cambio, en el que hubo una gran tradición teatral, donde llegaron a convivir una decena de teatros y ateneos en los que regularmente se consumía cultura. Y en medio de ese desierto, ya sin nostalgia por lo que hubo, creamos un lugar para intentar resucitar el gusto por la escena. Tras ocho temporadas hiperactivas, seguimos en el empeño… Pero lo nuestro, ya se sabe, es vocacional. Además, nosotros nacimos sin demasiados referentes directos, cogiendo el testigo de valientes teatros universitarios de los setenta, a los que conocimos solo de refilón. Y sin proponérnoslo, sin desearlo ni quererlo, mi generación se convirtió en referente para los que venían detrás. ¡Menos mal que no éramos conscientes de esa responsabilidad!

Ha pasado el tiempo y con la mirada que te otorga la distancia, intentas analizar el presente. Y el pasado reciente. Los últimos cinco años creo que han sido detonante de un paso de época y, por tenerlo tan cerca, tan próximo, aún nos cuesta ver que estamos inmersos en pleno proceso de cambio; pero el cambio es imparable, lento pero incansable, irreversible. Relevo de generación, de género y de generales. Los referentes se cuestionan. Nuevos patrones para nuevos horizontes.

Por eso los y las emprendedoras de nuestros ámbitos culturales deben tener ese valor añadido de combatientes en tierra hostil. Los que han demostrado su permanencia con resistencia zen y los que irrumpen queriendo demostrar que tienen mucho que contar. Porque el compromiso es la fórmula mágica, la que en verdad crea ese tejido mestizo tan necesario. Pero a unos y a otros solamente les es deseable la calma que equilibra al creador airado, esa que te abre el horizonte y te permite relativizar tu lugar en el mundo.

Cinco años no es nada. Y es mucho. Felicidades.

‘Shakespeare en Berlín’, de Arden Producciones.

Juan Carlos Garés

“El mundo ha entrado en un bucle extraño”

Shakespeare en Berlín, de Chema Cardeña
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Hasta el 17 de febrero de 2019

William Shakespeare ya lo advirtió siglos antes de que Chema Cardeña lo situara en el Berlín del nazismo: “Sabemos lo que somos, pero no en lo que podemos convertirnos”. Para responder a la pregunta ¿cómo fue posible tal horror?, ya sea el desencadenado en la Alemania de Hitler o en cualquier otro lugar agitado por idéntica cerrazón de ideas, el sociólogo Zygmunt Bauman, en su libro Modernidad y Holocausto, acude a Herbert Kelman. Este profesor austriaco de ética social apunta que las inhibiciones morales contra las atrocidades violentas disminuyen cuando se dan tres condiciones.

La primera, señala Kelman, es que la violencia esté autorizada “por unas órdenes oficiales emitidas por los departamentos legalmente competentes”. La segunda, que las acciones estén dentro de “una rutina creada por las normas del gobierno”. Y la tercera, que las víctimas de la violencia estén deshumanizadas “como consecuencia de las definiciones ideológicas y del adoctrinamiento”. Chema Cardeña, preguntándose lo mismo que Bauman, Kelman y tantas otras personas sorprendidas por semejantes estallidos de violencia masiva, la pone en escena en su exitosa Shakespeare en Berlín.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“La estrenamos en 2016 en la Sala Gaudí de Barcelona y llevamos ya tres temporadas de gira”, señala Cardeña, sorprendido por lo que “ha cambiado el mundo en tres años”. Después de su estreno, volvió a la capital condal precisamente el 1 de octubre de 2017, fecha de celebración de la polémica consulta popular para decidir el futuro político de Catalunya. “Si Shakespeare en Berlín ya tenía fuerza en su momento, ahora ha ido cogiendo vigor después de todo lo ocurrido”, apunta el autor de una obra galardonada con el Premio de la Crítica Literaria Valenciana 2018, que hasta el próximo domingo se representa en la Sala Russafa de Valencia. Después proseguirá su gira por ciudades del País Vasco, Asturias, Comunidad de Madrid, Extremadura y Castilla y León.

“No quería hacer un panfleto, ni juzgar a nadie, sino mostrar la vida de gente anónima que vive algo tan tremendo como lo que pasó en Alemania”. Para ello, Cardeña se mete en la piel de Leo, un actor de ascendencia judía, amigo del fotógrafo Martin, encarnado por Juan Carlos Garés, y de la cineasta Elsa, que interpreta Iria Márquez. Amigos que se irán distanciando por culpa de una ideología nazi que favorece a la pareja, en tanto alemanes, y persigue a Leo por su condición de judío. La pareja se dejará llevar del ambiente pro nazi, dando la espalda al amigo, al que acusarán incluso de complicarles la vida con sus inoportunas visitas a casa en busca de auxilio.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa

Cardeña se refiere a la “banalidad del mal “ que acuñó la ensayista Hannah Arendt, para explicar la conducta de la pareja protagonista en su obra. “Aceptan el régimen utilizando la famosa excusa de que solo hicieron lo que se les ordenó. El yo no sabía nada, no vale”. Y añade: “No aprendemos, aquello que pasó volvería a ocurrir”. De hecho, se muestra sorprendido por lo que de forma larvada ya está gestándose en muchos lugares de Europa, incluida España. “Desde [Donald] Trump, el mundo ha entrado en un bucle extraño que no sé adónde nos lleva”.

¿Los populismos y los nacionalismos van de la mano? Cardeña piensa que hay un “maniqueísmo claro” en todo ello. “El populismo está imbuido de algo visceral, que lleva al supremacismo, la xenofobia y el odio. No entiendo que se utilice la patria como bastón con el que pegar a la gente”. Y añade: “El nivel cultural se resiente mucho cuando entra lo visceral”. Por eso dice que no le sorprende lo ocurrido en Alemania, un país culto y muy desarrollado. “Solo podía pasar en un país que hace las cosas a la perfección. De ahí las fábricas de exterminio construidas para destruir un pueblo entero”.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Un audiovisual de Javier Marcos sirve para completar la escena, mostrando imágenes documentales que contextualizan lo ocurrido durante el nazismo. “La gente joven desconoce lo sucedido y las imágenes ayudan a situarles en aquel momento. No quería imágenes de guerra, sino que se viera lo que ocurría en la calle con el incendio del Reichstag o durante la noche de los cristales rotos, con los guardias de asalto maltratando a judíos en plena calle. Javier ha buscado en archivos, hasta el punto de que hay imágenes inéditas”, subraya Cardeña.

En el audiovisual participa el actor Juan Mandli interpretando al judío Leo, que rememora los hechos desde Buenos Aires en 1966. Su postura es la del espectador igualmente contrariado con lo sucedido años atrás. “Se puede extrapolar igualmente a la actualidad, porque hay paralelismos evidentes. La ultraderecha está en Holanda, en Austria, en Hungría… Y hay gente que se deja seducir por ella. Somos bastante estúpidos”.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Shakespeare en Berlín puede ayudar a remover conciencias? “Me encantaría que sirviera. Hay gente que de hecho coincide a la hora de advertir esos paralelismos y sale del teatro muy concienciada, por la emoción y la reflexión que suscita. ¡Ya me gustaría que el teatro tuviera ese poder!”, admite Cardeña, que ha ido madurando la obra durante 20 años atraído por esa banalidad del mal que pone en escena y que le valió también diversas candidaturas a los Premios Max como Mejor Espectáculo teatral y Autoría, además de su nominación como Mejor Actor de Reparto.

“Que Shakespeare apareciera en el título lo tenía desde el principio claro. Es lo único que queda puro en medio de esa barbarie”. Su personaje acude a él en diversos momentos de la obra, con el fin de preservar el arte del genial dramaturgo inglés, incluso en tiempos de cólera. “Tampoco quería un final en el que hubiera buenos y malos”, subraya Cardeña. Un final, en todo caso, muy shakespeariano que da pie al remate final por parte del espectador. Un espectador que termina haciéndose eco de las palabras del propio autor de Hamlet: “El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos”.

'Shakespeare en Berlín', de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa

‘Shakespeare en Berlín’, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa

Salva Torres

Danza en el VII Cicle Companyíes Valencianes

VII Cicle Companyies Valencianes
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 26 de enero al 29 de abril de 2018

Sala Russafa presenta la séptima edición de su Cicle Companyies Valencianes, una programación que del 26 de enero al 29 de abril reunirá una muestra del trabajo de formaciones que animan los escenarios autonómicos. “Nuestro compromiso con los profesionales valencianos es patente desde que abrimos el centro cultural. Hemos tenido la suerte de que nuestro escenario haya acogido a todo tipo de formaciones, desde auténticos emblemas de nuestra escena como Bramant, Bambalina, Ananda Dansa o La Dependent, a gente que creemos que tiene un porvenir muy interesante, como La Teta Calva, Barbarie Teatre o Perros Daneses”, afirma Juan Carlos Garés, gerente del centro cultural.

Flores azules. Imagen cortesía de Sala Russafa

Flores azules. Imagen cortesía de Sala Russafa

Este año, la selección trata de ofrecer una muestra de teatro hecho fuera de la capital, con los saguntinos Calígula Teatre como encargados de arrancar con la comedia ‘Amunt l’Sporting’ (26 y 27 de enero). También incluye a una compañía formada recientemente por algunos talantes emergentes, La Dramática, con el estreno absoluto de su pieza ‘Flores Azules’ (9 y 10 de febrero). Y a Conejo Teatro con la pieza ‘La dislexia de los conejos’ (2 y 3 de marzo), Premio SGAE al Mejor Texto en la última edición de Russafa Escénica.

La Familia Política, anteriormente Lupa Teatre, ejemplifica el relevo generacional en la escena y con un estilo propio muy definido estrenarán la versión en castellano de ‘La felicidad está aquí dentro’ (23 y 24 feb).

El último beso. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El último beso. Imagen cortesía de Sala Russafa.

 

Además, el ciclo cuenta con una compañía invitada, Elbeso, joven formación andaluza que, dentro de un programa de producción del teatro público de Málaga Factoría Echegaray, ha montado la obra escrita y dirigida por el valenciano Jerónimo Cornelles, ‘El último beso’ (24 y 25 de marzo), que se estrenó en Valencia hace unos años. La programación teatral se completa con Última Teatro, surgidos de la última hornada de los talleres de interpretación de Sala Russafa, que retomarán una versión de ‘Trabajos de amor perdidos’ de W. Shakespeare (13-22 abril).

Y la novedad de esta séptima edición es que se ha introducido la danza en el ciclo. “Estamos de acuerdo con las denuncias de bailarines y coreógrafos sobre que no se les incluye en teatros públicos y privados como parte de la oferta regular o de programaciones con temáticas más abiertas, sino sólo en sesiones especiales”, señalan desde la dirección del Centro.

Esta temporada, el Cicle Companyies Valencianes ha reservado su última semana (27-29 abril), coincidiendo con el Día Internacional de la Danza, para tres formaciones de esta disciplina entre las que se incluye Eva Bertomeu o Takiri Art Company. El objetivo de este cambio es que la programación sea un reflejo más realista de los diferentes ámbitos que se integran en las artes escénicas valencianas.

Eva Bertomeu. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Eva Bertomeu. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Presente de cultura valenciana para el Adviento

Tercera edición de la campaña ‘Esta Navidad, regala cultura valenciana’
Sala Russafa y Arden Producciones, con la participación de FULL (Fundació pel Llibre i la Lectura), el colectivo Va de Llibres y las artistas plásticas Lisa Gingles y Raquel Carrero
Plaza del Ayuntamiento de Valencia

Cuando las visitas a las tiendas se multiplican, Sala Russafa ha impulsado la celebración de la tercera edición de su campaña ‘Esta Navidad, regala cultura valenciana”. Una iniciativa en la que, por segundo año consecutivo, ha contado con la colaboración del consistorio de Valencia, que ha cedido un espacio en la Plaza del Ayuntamiento.

Durante la mañana, el teatro, las artes plásticas y la literatura han estado presentes en este enclave como recordatorio de que la cultura hecha y promovida en la ciudad puede ser una opción estas navidades, un obsequio para quien lo recibe pero también para los artistas, contribuyendo a que puedan continuar con su labor creativa, fundamental para las industrias culturales y para el desarrollo social.

Y las primeras en regalar cultura han sido Sala Russafa y Arden, que han obsequiado a quienes se han acercado a la plaza con extractos de su nuevo espectáculo, ‘Viaje a Nuncajamás’. Un adelanto exclusivo, ya que la pieza tendrá su estreno absoluto este jueves 22 en el centro cultural de Ruzafa.

Un instante de la actividad 'Esta Navidad regala cultura valenciana' en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

Un instante de la actividad ‘Esta Navidad regala cultura valenciana’ en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

Esta nueva obra completa la trilogía ‘Cuentos Políticos’, comedias para adultos y con música en directo que parten de clásicos de la literatura infantil para darles la vuelta, ofreciendo una ácida mirada a nuestra sociedad. Una serie escrita por Chema Cardeña que incluye a ‘Alicia en Wonderland’ y ‘Buscando al Mago de OZ (Oh, EurOZpa!)’ y que estas navidades se completa con la versión libre y gamberra de la historia creada por J.M. Barrie. El protagonista es un Peter Pan que tuvo que salir del país para poder crecer y desarrollarse profesionalmente. Ahora vuelve del exilio para encontrar un Nuncajamás dividido y paralizado. Tratará de revolucionarlo en una alocada radiografía de la democracia occidental con inesperadas versiones de los personajes clásicos (como una Campanilla activista, una Wendy periodista o un Capitán Garfio, Presidente sin carisma ni dotes, pero firmemente agarrado al cargo).

Iria Márquez, Darío Torrent, Jaime Vicedo, Juan Carlos Garés, Rosa López, Raquel Ortells, José Doménech, Juanjo Benavent y el propio Cardeña llevan a las tablas esta sátira, que podrá verse del 22 de diciembre al 15 de enero, incluyendo una función especial de Nochevieja. Un espectáculo que se desarrolla al ritmo de versiones de Amy Winehouse, Village People y hasta Madonna, que esta mañana han sonado en la Plaza del Ayuntamiento a cargo de los músicos David Campillos, Johnny BZero y José Montoro.

Y para los más pequeños, ha habido animación a cargo de Omar Sánchez y José R. Torres, protagonistas de ‘Lazarillo’, pieza que se incluye en la décima edición de CONTARIA, Festival de Teatro para Niños y Niñas, que desde el 18 de diciembre al 4 de enero programa 8 espectáculos musicales, de teatro y de títeres para espectadores a partir de 4 años.

“El teatro, y la cultura en general, es una fuente de experiencias, de aprendizaje, de disfrute, de enriquecimiento personal. En la sala tenemos bonos regalo y animamos a que la gente piense en ésta y otras opciones relacionadas con el arte, como las que forman parte de esta iniciativa, porque tienen tanto o más valor que una corbata, otro perfume o el enésimo muñequito”, apunta Juan Carlos Garés, director del centro cultural.

Un instante de la actividad 'Esta Navidad regala cultura valenciana' en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

Un instante de la actividad ‘Esta Navidad regala cultura valenciana’ en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

En esta tercera edición de la campaña ‘Esta Navidad, regala cultura valenciana’, Sala Russafa ha invitado a FULL, Fundació pel Llibre i la Lectura. Fundada en 2013 por la Associació d’Editors del País Valencià i el Gremi de Llibrers de València, incluye a seis decenas de editoriales (Anaya, Algar, Edicions del Bullent, Bromera, Edicions 96, Pre-Textos, Tres i  Quatre, Saó, Tandem o Tabarca, entre muchas otras) y a librerías de las tres provincias. Dedicada a la promoción del libro y la lectura, en su stand de la Plaza del Ayuntamiento los visitantes ha podido ver una selección de títulos de literatura infantil y juvenil en valenciano de reciente publicación, con volúmenes ilustrados, rondalles y novelas.

También ha sido invitado el colectivo Va de Llibres, formado por Balandra Edicions, Edicions del Bullent, Edicions 96, Onada Edicions, Perifèric Edicions y Vincle. Las seis editoriales tienen una producción conjunta cercana de los 100 títulos anuales en valenciano, con géneros como el ensayo, la poesía o la narrativa, junto a publicaciones de temáticas especializadas. A la campaña promovida por Sala Russafa han aportado una iniciativa propia, muy vinculada. Se trata de ‘Per nadal, regala llibres valencians’, una selección de 11 títulos que estas fechas están presentes en 65 librerías colaboradoras de la Comunitat y en la que se incluyen propuestas tan variadas como ‘Joan Fuster recitable’, ‘Les muixerangues valencianes’, ‘La retratista d’ànimes’ o ‘La cuina de l’Albufera i les Marjals’.

Y por primera vez, las artes plásticas han estado presentes en esta campaña navideña. Sala Russafa ha contado con Lisa Gingles, artista irlandesa afincada en Valencia, que ha mostrado parte de su obra, expuesta en los últimos años en muestras individuales y colectivas en España, Reino Unido, Suecia, Irlanda e Irlanda del Norte. Gingles utiliza el collage, dibujo y pintura en piezas de pequeño formato, sobrias y con cierto punto siniestro, influidas por la mitología y la iconografía animal.

También ha participado Raquel Carrero, Licenciada en BBAA y profesora de arte para niños y adolescentes. En su obra, el grafito es la técnica principal de un dibujo en el que destaca la línea, complementada con otras técnicas. Un estilo sensible al que las notas de color transmiten alegría a un universo puramente femenino.

Durante la mañana, esta iniciativa ha permitido a estéticas, lecturas y lenguajes distintos tomar el espacio público, abriendo una ventana a la cultura en la Plaza del Ayuntamiento, dejándole aportar un toque humano y creativo al ambiente navideño que tiñe las calles estos días.

Un instante de la actividad 'Esta Navidad regala cultura valenciana' en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

Un instante de la actividad ‘Esta Navidad regala cultura valenciana’ en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

Sala Russafa alza el telón de su sexta temporada

Sala Russafa
Sexta temporada 2016 / 2017
C / Denia, 55. Valencia

Levantar el telón es más que un gesto mecánico, es un compromiso, una ilusión. “Y una apuesta, porque nunca sabes cómo estarás al bajarlo. No se vive igual en el lado de las butacas que sobre el escenario. Pero, en ambos casos, siempre se gana, aunque no sea más que la experiencia”, afirma Juan Carlos Garés, director de Sala Russafa. Junto a Chema Cardeña, director artístico del centro, y a David Campillos, responsable de producción y de la programación musical, este sábado 1 de octubre tirarán de las tramoyas para poner en marcha la sexta temporada de Sala Russafa.

Esta semana, el Centre Cultural i Docent D’Arts Escèniques comienza su actividad, después del parón del verano y de acoger a Russafa Escènica. Y lo hace con el nuevo ciclo ‘Alcem El Teló’, que se presenta como un condensado de lo que está por venir a lo largo de los próximos nueve meses de programación. “Vamos a tener diferentes disciplinas de las artes escénicas con formaciones valencianas y nacionales, dando cabida a compañías emergentes pero también a las que tienen una consolidada trayectoria”, ha avanzado el director de la sala.

Preetz. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Preetz, de Malatesta Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Respecto a la escena valenciana, la primera en pasar por el escenario de Sala Russafa será la joven Malatesta Teatre, que presenta el 2 de octubre el estreno absoluto de ‘Preetz’, una pieza de teatro gestual en la que, sin palabras, cuentan el giro que sufre la vida de una apacible pareja.

El 6 y 7 de octubre será el turno de Arden y Transfermove, que se alían para el estreno absoluto de la nueva creación de Toni Aparisi (Premio Max al Mejor Bailarín 2016), para la que ha contado con los textos de Chema Cardeña. Se trata de ‘Moby Dick (el mal amor)’, un espectáculo con música en directo, danza e interpretación actoral en la que se establece un paralelismo entre la obsesión del Capitán Ahab por la Gran Ballena Blanca y las relaciones de violencia de género.

Tío Vania, de Jerónimo Cornelles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Tío Vania, de Jerónimo Cornelles. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El 8 de octubre, la sala acogerá al Festival Urbano de Danza Circuito Bucles con la pieza ‘Coordenadas’, de Irene Cortina. El 13 y 14 de octubre completa la lista de formaciones autóctonas Bramant Teatre con su versión de la tragicomedia de Chéjov, ‘Tío Vania’. La representación nacional vendrá el 15 y 16 de octubre de la mano del reputado teórico teatral y director Jorge Eines, con más de 40 espectáculos en España, Argentina, Colombia, Estados Unidos e Israel. Su compañía, la madrileña Tejido Abierto Teatro, estrenará en Valencia una actualizada y provocativa versión del clásico de Ibsen  Peer Gynt, ‘El Gran Monarca’.

“Hemos diseñado esta programación teatral pensando en reunir dos vertientes que nos interesan mucho y que marcan nuestra programación desde que abrimos la sala. Por una parte, la revisión de clásicos universales y, por otra, los nuevos lenguajes escénicos”, ha señalado Cardeña, director artístico del centro.  También estará presente la danza y la música. Precisamente esta última es la encargada de inaugurar la nueva temporada el próximo 1 de octubre.

Este sábado el escenario de Sala Russafa acogerá una celebración promovida por los agitadores culturales TagoMago con motivo del tercer aniversario de la discográfica y promotora independiente Verlag System. Este joven sello impulsa propuestas sonoras que toman los sintetizadores y la vanguardia como premisas para sondear los caminos de la electrónica hacia la psicodelia o la creación de ambientes próximos a la ciencia ficción.

Guiro Meet Russia. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Guiro Meet Russia. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Sus artistas valencianos Guïro Meet Russia y Artificiero encabezan este cartel que completa la banda invitada Yobamochi, de Argamasilla de Alba (Ciudad Real), más cercana al Kraut Rock. “Todas las actuaciones contarán con proyecciones de vídeo” ha apuntado David Campillos, responsable de la programación musical, quien avanza que en los próximos meses se repetirá el exitoso ciclo de cine mudo musicalizado para el que este año contarán con la colaboración de TagoMago.

Tras este arranque y a partir de la segunda quincena de octubre, la programación escénica desarrollará el Ciclo de Compañías Nacionales, que durante seis semanas reunirá a una selección de seis formaciones de distintos puntos de España y con cinco estrenos en Valencia.

La compañía zaragozana La Casa Escénica estrenará en Valencia la comedia ‘Marx en El Soho’ (21-23 de oct.), de Howard Zinn. También podremos ver por primera vez en la ciudad la versión de la compañía murciana La Nuca Teatro de ‘Esperando a Godot’ (28-30 oct). Y desde Barcelona vendrá el estreno de la versión de ‘Anna Karenina’ (3-6 nov) firmada por Versus Teatre. Los andaluces Producciones Imperdibles presentarán ‘Mozart vs Salieri’ (17-20 nov). También desde Sevilla llegará ‘La otra mano de Cervantes’ (11-13 nov), de La Fundición Producciones. La programación se cierra con la vuelta a Valencia de ’40 años de paz’, de los madrileños La Abducción, tras su paso por el Festival Tercera Setmana.

En la programación familiar podremos ver ‘En la boca del lobo’, de la veterana compañía oscense Titiriteros de Binéfar, Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud (2009). Desde Zamora, Baychimo Teatro estrenará en Valencia ‘Todos sus patitos’ (5 y 6 nov). Los zaragozanos Teatro Arbolé presentarán su divertida versión de ‘La Isla del Tesoro’ (19 y 20 nov) y el teatro de sombras tendrá su hueco en la programación con el estreno en Valencia de ‘Años luz’ (26 y 27 nov), de la formación asturiana LuzMicroyPunto

Ya en diciembre, vendrá una décima edición de Contaria, Festival de Teatro para Niños y Niñas. Y respecto a la programación para adultos, Arden presentará la última propuesta de sus Cuentos Políticos, versiones libres y con música en directo de clásicos de la literatura infantil que sirven para hacer un mordaz retrato de nuestra sociedad. Con motivo del estreno del espectáculo que completa esta trilogía, ‘Viaje a Nuncajamás’ (22 dic-15 enero), escrita y dirigida por Chema Cardeña, se repondrán los títulos ‘Alicia en Wonderland’ (1-4 dic) y ‘Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOzpa!) ‘(8-18 dic). Un repaso a la producción más reciente de la compañía valenciana.

Con el arranque de la programación de la sala también se pone en marcha la oferta docente de Sala Russafa. En el área de interpretación, se impartirá un Taller de Teatro para Profesionales impartido por Chema Cardeña, mientras que Iria Márquez dirigirá el Taller de Teatro para Adultos No Profesionales. Los niños tendrán un curso impartido por Amparo Vayà. Y Silvia Valentín impartirá un curso de Danza-Teatro Inclusivo destinado a alumnos con y sin diversidad funcional. Además, Toni Aparisi impartirá clases de Danza Contemporánea para no profesionales y Yoga Dinàmica. Por último, María Cuenca dirigirá un Taller de Canto en las Artes Escénicas.

“Tenemos por delante una temporada en la que queremos dar la oportunidad de ver en Valencia espectáculos de compañías de medio formato y gran calidad que rara vez tienen ocasión de llegar aquí. Y también vamos a poner nuestro granito de arena en el impulso a la escena valenciana con la faceta formativa y con un ciclo de programación específico que llegará en 2017”, ha avanzado Garés en nombre del equipo de la sala, ilusionado con este nuevo ejercicio, el sexto para el centro cultural asentado en Ruzafa.

Moby Dick, de Toni Aparisi.

Moby Dick (El mal amor), de Toni Aparisi. Imagen cortesía de Sala Russafa. 

 

“Valencia lleva décadas fuera del circuito teatral”

Cinco años de la Sala Russafa
Balance del cumpleaños
Julio de 2016

La Sala Russafa de Valencia acaba de cumplir cinco años. Un cumpleaños feliz si tenemos en cuenta la dura travesía realizada, justamente durante el periodo de mayor azote de la crisis económica, pero en ningún caso complaciente. “No podemos ser triunfalistas. La situación ha remontado un poquito, pero después de años de película de miedo”, comenta Juan Carlos Garés, director del Centre Cultural i Docent d’Arts Escèniques que nació en octubre de 2011 de la mano de Arden Producciones, que Garés comparte con Chema Cardeña y David Campillos.

Su voluntad inicial de “desafiar a los malos tiempos”, según reconocieron aquel año de salida, se ha satisfecho con creces. Han luchado contra el cierre “en varias ocasiones”, merced a su “espíritu vocacional” y a lo que han dado en llamar “cultura de resistencia”. Y ahora, con la perspectiva que da el tiempo, se afirman en una sola cosa: su reivindicación de la cultura de base que quieren exportar, por seguir a Celaya, como un arma cargada de futuro.

Alicia, de Thomas Noone Dance. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Alicia, de Thomas Noone Dance. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Hay que incentivar al público y trasvasarlo de unas salas a otras”

Y, en ese futuro, Garés apuesta por la coordinación de programaciones culturales entre las diferentes salas de Valencia. Va incluso más allá, advirtiendo de la necesidad de una política cultural interterritorial. “Cada espacio tiene su propio estilo, pero nosotros creemos que se puede incentivar al público y trasvasarlo de unas salas a otras mediante promociones conjuntas, como carnets con descuentos si acudes a distintos espacios a ver diferentes espectáculos”, explica Garés, quien aboga por una “sentada” entre responsables teatrales: “Creemos que saldría ganando todo el mundo”.

Las producciones valencianas han ido creciendo de forma progresiva en su sala de teatro, cuya ocupación media es de 105 espectadores para un espacio con 178 butacas. Eso refleja, según Garés, que hay muchas funciones que están llenas, “pero otras son minoritarias”. Y aquí es donde pone el acento: “Hay excelentes trabajos de tamaño medio y pequeño, como los nuestros cuando vamos de gira, que no pasan por Valencia porque nadie apuesta por ellos”. Con esa política de coordinación cultural, se podría traer a esas compañías ofreciendo diversos espacios donde actuar, abaratando costes e incrementando las oportunidades de exhibición.

Moby Dick, de Marta Alonso, en Sala Russafa.

Moby Dick, de Marta Alonso, en Sala Russafa.

“Programar trabajos arriesgados obliga a intensificar la promoción, porque si no pasan desapercibidos”

Sala Russafa lo viene haciendo desde el principio, a pesar del riesgo que supone: “No podemos dejar de hacerlo porque creemos en la calidad de esos trabajos, pero lo cierto es que nos obliga a intensificar la promoción y publicidad, porque si no pasa desapercibido”. En este sentido, Garés asume que están cumpliendo la función del teatro público. De ahí que insista en la necesidad de crear una política cultural común, entre salas privadas y públicas, tanto de una misma ciudad como vinculada con otros municipios de Alicante y Castellón, con el fin de reducir costes y facilitar la exhibición de los espectáculos. En su caso, ya tienen programadas otras seis compañías nacionales para el próximo otoño.

Esto es algo que ya han empezado a hacer el Festival Tercera Setmana, cuya primera edición se celebró el pasado mes de junio en Valencia, y Sagunt a Escena: coproducciones y coordinación con otros festivales de teatro. “Hacia principios de los 90, la Feria de Julio cogía espectáculos importantes, de manera que Valencia se convertía en ciudad de paso dentro de esas giras teatrales, pero eso dejó de existir y Tercera Setmana nace en cierto modo para tomar ese relevo, al igual que Sagunt a Escena”. A este respecto, Garés se muestra contundente: “Valencia lleva décadas excluida de los grandes circuitos teatrales”. Y quien dice Valencia dice la Comunidad Valenciana en su conjunto.

Esa inercia de vivir al margen de los grandes festivales tipo Mérida o el Grec de Barcelona penaliza a las grandes producciones del teatro valenciano. Pero si volvemos a las medianas y pequeñas, otro tanto de lo mismo. “Nosotros planteamos crear nuevos públicos para los pequeños grandes trabajos, haciendo paquetes con otros municipios y conexiones interterritoriales”, subraya Garés. Para ello, “los programadores culturales son el puente”, de manera que se puedan hacer “estrenos a dos o tres bandas” que animen a las compañías.

Imagen de los últimos premiados por la Sala Russafa.

Imagen de los últimos premiados por la Sala Russafa.

“Seguimos echando de menos a nuestros dirigentes en las salas de teatro”

Como anima Garés a los dirigentes políticos a consumir cultura. “La mejor promoción de la cultura es que nuestros dirigentes la consuman; que además de a las ruedas de prensa, vengan al teatro”. Y en esto se muestra crítico: “Seguimos echándoles de menos en nuestras salas teatrales”. Al igual que se echa de menos la cultura en los debates electorales y en los programas de los partidos. En el Acord del Botànic, sin ir más lejos, no hay una sola línea dedicada a la cultura. “Sí, lo triste es que sigue estando excluida de sus programas”.

En ese contexto de abulia cultural, Garés reconoce que no queda otra: “Vamos a tener que seguir reivindicando el teatro de base”, porque a su juicio “Shakespeare, por citar un ejemplo, abre la mente de las personas”. Cultura de base por la que el nuevo equipo de gobierno parece haber mostrado un mayor interés: “Ahora sí, al menos de palabra, falta que lo pongan en práctica”. Y puestos a poner en práctica, no estaría de más tampoco la aprobación tantas veces postergada de una ley de mecenazgo y la rebaja del sangrante IVA cultural.

“Todos los teatros hemos sufrido y tenido que absorber los sucesivos machaques financieros”, lamenta Garés. Aunque atisba cierta mejoría: “El síndrome del bolsillo vacío parece haber remitido”. Él, por si acaso, sigue apelando a la “cultura de la resistencia” y al “espíritu vocacional” para seguir dando alas a su apuesta por la coordinación entre salas y entre espacios de otros municipios. Ahí parece estar escondida el “arma carga de futuro” que para Juan Carlos Garés y la Sala Russafa sigue siento el teatro.

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De izquierda a derecha, Juan Carlos Garés, Chema Cardeña y David Campillos, responsables de la Sala Russafa. Fotografía: Juan Terol.

De izquierda a derecha, Juan Carlos Garés, Chema Cardeña y David Campillos, responsables de la Sala Russafa. Fotografía: Juan Terol.

Salva Torres

Apretando ‘La Soga’

La Soga, de Iria Márquez
Festival Valencia Negra
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 6 al 8 y del 13 al 15 de mayo de 2016

El festival Valencia Negra vuelve a Sala Russafa, del 6 al 15 de mayo, sobre la que extiende un manto de intriga, suspense, llenándola de tipos duros, investigadores astutos y mediocres, mujeres fatales y crímenes tan crueles como truculentos e imperfectos. Son los tópicos del género negro, un estilo que ha ido evolucionando y rompiendo barreras, extendiendo su mancha a muchos ámbitos de la cultura como la fotografía, el cine o el teatro. Precisamente éstos dos últimos se unen en el espectáculo producido por el centro cultural específicamente para la cuarta edición de este festival que arranca este fin de semana.

Escena de 'La Soga'. Foto de Juan Terol por cortesía de Sala Russafa

Escena de ‘La Soga’. Foto de Juan Terol por cortesía de Sala Russafa

Sala Russafa estrena del 6 al 8 y del 13 al 15 de mayo, a las 21.30h, un montaje teatral que retoma el clásico del género negro ‘La Soga’, llevado al cine por Alfred Hitchcock en 1948 con James Stewart como protagonista. Iria Márquez firma la versión y dirección de esta obra que nació para los escenarios de la mano de Patrick Hamilton y en la que se recrea una morbosa cena alrededor de un arcón que esconde un cadáver. Un encuentro aparentemente inocente al que, sin saberlo, asisten los familiares y amigos del asesinado, junto a los asesinos.

Hitchcock popularizó esta historia que rodó en planos secuencia para respetar el desarrollo en tiempo real de la trama a la que ahora dan vida Dario Torrent, Jaime Vicedo, Vicent Pastor, Raquel Ortells, Rosa López y Juan Carlos Garés en un montaje sobrio, ambientado en los años 50’, que recrea las sombras de este macabro thriller tocando temas como la superioridad de unos seres humanos respecto a otros, la justificación moral del crimen, la soberbia o la impunidad.

Elenco de 'La Soga'. Foto de Juan Terol por cortesía de Sala Russafa.

Elenco de ‘La Soga’. Foto de Juan Terol por cortesía de Sala Russafa.

 

Teatro por pura vocación

Miss Ceuta (1 de abril), Amant a sou (2) y Medea (3)
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Viernes 1 (20.30h), sábado 2 (20.30) y domingo 3 (19.00) de abril de 2016

Existe una creciente escena amateur que se desarrolla más allá del ámbito fallero valenciano, en paralelo a la profesional y apoyada por numerosos certámenes organizados por los ayuntamientos de municipios como Mislata, Benetússer, Cocentàina, Xilxes o Canet d’Enberenguer, entre otros muchos. Dentro de su ciclo de Compañías Valencianas, Sala Russafa presenta como anexo una pequeña muestra de este panorama no profesional “porque también dan una idea de lo que está ocurriendo en la Comunitat en cuanto a Artes Escénicas”, explica Juan Carlos Garés, director del centro. “Es innegable que, igual que la proliferación de bandas de música, el desarrollo del teatro es una realidad cultural valenciana característica y la queríamos reivindicar”, comenta Garés.

Del 1 al 3 de abril el teatro de Ruzafa programará una selección de tres piezas para la que han contado con el asesoramiento del programador Salva Ferriol, gran conocedor de este ámbito. Se incluyen tres formaciones de amplia trayectoria y múltiples reconocimientos, con propuestas escénicas muy variadas y de calidad.  “Hemos optado por mostrar la diversidad de esta escena programando el montaje del texto de un autor valenciano contemporáneo, de una autora internacional y una versión de un clásico grecolatino”, señala el director de Sala Russafa.

Desde el centro cultural señalan que, aunque muchos de los grupos que se mueven en este ámbito llevan 10 o 15 años sobre los escenarios, se les sigue llamando ‘amateur’ porque las conforman gente que pueden sentir el teatro como su vocación, pero no es su sustento. “Esto les hace trabajar con unos tiempos de producción diferentes a los de una compañía al uso, pero también les permite tener un acercamiento a las artes escénicas más fresco, menos ‘contaminado’ por la profesión”, concluye Garés.

Miss Ceuta. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Miss Ceuta, de Fil per Randa. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Roberto García, Julie de Grandy y Eurípides

La primera de las compañías programadas es Fil per Randa, una formación que ha pisado los escenarios del Teatro Principal de Valencia y salas como La Rambleta, La Protectora o Zircó, entre otros. Dentro de la muestra programada por Sala Russafa, el 1 de abril (20.30h) realizará una función de ‘Miss Ceuta’, obra firmada por Roberto García que la compañía L’Horta Teatre estrenó en 2002. Ambientada con la música de los Beatles, esta comedia quijotesca sobre ganadores y perdedores cuenta con dos personajes pluriempleados y un tercero, que se desdobla en múltiples caracteres para llevar a las tablas situaciones en las que se recrea el anhelo general de cambiar de vida; de, con un golpe de suerte, alcanzar el paraíso.

Amant a sou. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Amant a sou, de Pànic Escènic. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La segunda propuesta llega de la mano de la formación Pànic Escènic, con más de 8 años de trabajo y 10 obras que han obtenido numerosos premios. El 2 de abril (20.30h) realizarán una función de la pieza ‘Amant a Sou’, una versión del texto de la autora cubana Julie De Grandy que ha tenido numerosos montajes de varios países de Latinoamérica y en EE.UU. El punto de partida es el encuentro de una mujer con un gigoló, regalo de una amiga que quiere poner fin al ostracismo sexual y sentimental en que se halla la protagonista desde hace 10 años. La comedia llega cuando el amante profesional resulta ser un divorciado en paro que, en busca ingresos, acaba en una agencia que le ofrece este encargo para el que no está muy seguro de poder dar la talla.

Medea. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Medea, de la compañía Komos. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Por último, la muestra de teatro amateur de Sala Russafa se completa con la formación Komos, compañía con 13 años de trayectoria y escuela de teatro por la que han pasado más de 450 alumnos. Especializada en el teatro grecolatino, el 3 de abril (19h) realizarán una función  de su montaje de ‘Medea’. Un total de 25 intérpretes (7 protagonistas y un coro con 18 miembros) dan vida al clásico de Eurípides protagonizado por una mujer despechada tras descubrir que el hombre por el que lo dejó todo va a casarse con otra persona. La venganza es el eje de esta pieza con fuerte contenido psicológico en la que la magia, las intrigas y hasta el asesinato serán los medios a los que recurra la protagonista para conseguir su fin.

Contaria, seis piezas de contenido social

IX edición del Festival Contaria
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 19 de diciembre de 2015 al 4 de enero de 2016

Más valenciano y comprometido que nunca. Así se presenta la IX edición del Festival Contaria para niños y niñas que se inicia el 19 de diciembre en la Sala Russafa. Seis variadas propuestas, una de ellas de la compañía invitada de Murcia que presenta Las aventuras de Tarik y Salah, una obra que habla sobre el fenómeno migratorio, con la que arranca el festival.

“En esta edición la programación tiene una vertiente social, habla sobre temas con los que conviven los niños o que forman parte de su desarrollo como individuos”, explica Juan Carlos Garés.  “Un ejemplo es El armario de mamá, una propuesta de Teatres de la Llum que nos gusta especialmente porque utiliza el teatro de sombras, una disciplina poco corriente en la Comunidad Valenciana. También queremos destacar la apuesta de producción de la nueva compañía Mamá Lalá, poniendo en pie Piratas. El secreto del árbol un musical de aventuras, al más puro estilo Disney, con seis actores-cantantes en escena. Hemos intentado incluir propuestas que cuentan con mucho tirón, como Dani Miquel o Elisa Matallín, junto a otras que pueden ser más minoritarias, o los nuevos relevos generacionales para intentar ofrecer un panorama lo más variopinto posible de la escena valenciana para niños”.

Lazarillo. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Lazarillo, de la compañía Arden. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Tras Las aventuras de Tarik y Salah llega un clásico de la literatura española, Lazarillo (días 26 y 27), una versión con el particular sello de la compañía valenciana Arden que protagonizan dos marionetas de carne y hueso, a las que dan vida Omar Sánchez y J.R. Torres, que luchan por conservar su viejo teatrillo. Mezclando el texto original con los fragmentos de la obra que representan los títeres, esta divertida propuesta acerca a los pequeños una de las obras cumbre de nuestra herencia cultural.

Otro clásico pero de la cultura contemporánea valenciana es Dani Miquel, que regresa a Sala Russafa con su espectáculo Al Nadal un pas de pardal (día 28) un repaso a  canciones y juegos tradicionales asociados a estas fiestas.

Un referente de la escena para niños valenciana es Elisa Matallín, que vuelve con la pieza Qué bonito es Panamá! (días 28 y 29), una fábula creada por el ilustrador y escritor alemán Janosh que protagonizan un oso y un tigre que viven felices en su casita, junto al río que un día les traerá en sus aguas una caja venida desde Panamá que despertará su deseo de conocer el mundo.

Piratas. El secreto del árbol. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Piratas. El secreto del árbol, de la compañía Mamá Lalá. Imagen cortesía de Sala Russafa.

En enero la compañía Mamá Lalá, creada este año en Aldaia,  estrenará Piratas. El secreto del árbol (2 y 3 de enero). Una comedia musical con seis cantantes y un genuino sello Disney que rinde homenaje al género de aventuras.

La programación del festival se cierra con una propuesta de la compañía Teatres de la Llum (Puerto de Sagunto), dirigida por Mariola Ponce, caracterizada por utilizar el teatro de sombras para contar historias. El armario de mamá (4 de enero) narra,  a través de siluetas y hábiles juegos de luz, los sueños del pequeño Abril, las visiones de un niño cuya imaginación es capaz de transformar en sus juegos objetos cotidianos de su madre, como un par de zapatos o un pañuelo, en un mundo lleno de aventuras.

A punto de cumplir su primera década, Garés resume la trayectoria del festival de artes escénicas dedicadas a los más pequeños. “El festival ha pasado por varias etapas y su supervivencia se debe, primordialmente, a que la organización ha sabido ir transformándolo y adaptándose a las nuevas circunstancias sin tirar la toalla”, comenta Garés. “Empezamos siendo una feria que quería dinamizar el sector de las artes escénicas para niños y llegamos a movilizar a más de 230 profesionales que visitaban Valencia para asistir a Contaria, entre artistas, programadores y distribuidores teatrales. Teníamos entre 30 y 35 espectáculos y, lógicamente, esto era posible gracias al apoyo de instituciones como la Concejalía de Juventud, a través de la Fundación VEO, la Diputación de Valencia y el INAEM”.

Con la crisis los apoyos fueron disminuyendo y el evento se transformó en festival. “Por eso lo pasamos a las navidades, porque era un momento bueno para la programación infantil. Actualmente, Sala Russafa es el único patrocinador de Contaria, pero tenemos la esperanza de hacer crecer esta propuesta de nuevo, cuando las instituciones puedan volver a colaborar. No hay ninguna feria específica en la Comunidad Valenciana dedicada a las artes escénicas para niños y este sector tiene un crecimiento imparable. Es la clave para que muchas salas y muchas compañías puedan financiar su actividad e incluso otros proyectos para público adulto. Así que pensamos que el teatro familiar es una apuesta imprescindible dentro de las artes escénicas”, concluye Garés.

La aventura de Tarik y Salah. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Las aventuras de Tarik y Salah. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Bel Carrasco

El Mago de Oz al rescate de Europa

Buscando al Mago de OZ (Oh, EurOZpa!), de Chema Cardeña
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Estreno: jueves 17 de diciembre, a las 20.30h
Hasta el 10 de enero de 2016

Sala Russafa y Arden estrenan este jueves 17 de diciembre Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOzpa!), una ácida revisión de la política del viejo continente que toma como punto de partida el clásico de la literatura infantil de L. Frank Baum para crear una sorprendente propuesta para adultos.

“Es la segunda parte de la trilogía que iniciamos con Alicia en Wonderland y, en muchos sentidos, este espectáculo guarda semejanzas con el anterior. Hay música en directo, utilizamos una historia infantil para lanzar una mirada crítica a lo que nos rodea, la puesta en escena es muy dinámica y está llena de color”, admite Chema Cardeña, autor y director de la pieza. “Pero en esta ocasión hemos ido más allá, queríamos ser todavía más ácidos y la parte cómica se ha acentuado, porque pensamos que la mejor manera de que los espectadores se abran durante una representación teatral es la carcajada”, apunta el dramaturgo.

Escena de Buscando al Mago de Oz. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

Y entre risas y esperpentos, una atroz crítica al sistema político europeo toma el escenario. “Los informativos tienden a espectacularizar las noticias para hacernos creer que no tienen que ver con nosotros. Pero en esta pieza hemos querido hacer justo lo contrario. Convertimos esa realidad europea en un show caricaturesco para mostrar lo mucho que nos afecta”,  afirma Cardeña.

Así nace una particular versión, con toques grotescos y tremendamente divertida, en la que los populares Dorothy, El Hombre de Hojalata, el Espantapájaros y el León Cobarde representan a cuatro países (Portugal, Italia, Grecia y España) que, asolados por un terrible tifón/crisis, emprenden un viaje en busca del Mago de Oz (Oh, EurOZpa!) para pedirle que les rescate. Sorteando las trampas de la Bruja Mala del Norte y la del Oeste, intentarán volver a casa con la ayuda (a cambio de que cumplan unas cuantas condiciones) del Hada Buena, sospechosamente germana.

Los Monos Voladores en Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

Banda de los Monos Voladores en Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

En una puesta en escena algo surrealista, se entremezclan acentos, tópicos nacionales, referencias a los últimos acontecimientos de la política europea y hasta un desternillante mini Festival de Eurovisión. Todo ello aderezado con versiones en directo de grandes clásicos de la música europea como The Who, ABBA, The Beatles o E.L.O, a cargo de la Banda de los Monos Voladores.

Los actores Rosa López, Iria Márquez, Jaime Vicedo, Darío Torrent, Juan Carlos Garés, Eva Lezcano, José Doménech, Juanjo Benavent y el propio Cardeña componen el elenco junto con los músicos José Montoro, Johnny B. Zero y David Campillos, responsable de la dirección musical del montaje.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Los actores cantamos, interpretamos, realizamos pequeñas coreografías e interactuamos con el público porque los espectadores también tienen protagonismo en la función. Es un espectáculo absolutamente estimulante, tanto para los que estamos arriba del escenario como para quienes ocupen el patio de butacas” apunta Cardeña. “Y esperamos que la gente, al salir del teatro, reflexione sobre cómo es el camino de baldosas azules que estamos siguiendo y hacia dónde nos lleva”, concluye el actor, director y dramaturgo.

Buscando al Mago OZ (Oh, EurOZpa!) pone fin a la celebración del XX aniversario de la compañía valenciana Arden. Esta pieza es la segunda parte de una trilogía que completarán la próxima temporada, con una versión libre y para adultos de El Principito. Por el momento, en esta nueva coproducción con Sala Russafa han contado con la colaboración de CulturArts, Terra a la Vista, Xorg y Pollos Planes. Y el espectáculo se mantendrá en cartel del 17 de diciembre al 10 de enero, como plato fuerte de la programación navideña para adultos del centro cultural de Ruzafa, con una función especial de fin de año el 31 de diciembre que incluye cotillón, uvas y fiesta posterior en el teatro.

Escena de Mago de OZ. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Buscando al Mago de Oz (Oh, EurOZpa!). Imagen cortesía de Sala Russafa.