Voces contra la violencia invisible

016. Relatos que se deben contar, por Generación Bibliocafé
Día Internacional contra la Violencia de Género

Unas 60 mujeres fallecen cada año en España, víctimas de la violencia de género. Desde 2003, un total de 757 víctimas, 44 en lo que va de año. Se estima que  alrededor del 80% de las mujeres que sufre maltrato no lo cuentan y, desde 2009, el número de denuncias ha ido en descenso.  Son algunos de los datos que se barajaron con motivo de la celebración, el pasado 25 de noviembre, del Día Internacional contra la Violencia de Género.

Coincidiendo con esta fecha, el grupo de escritores Generación Bibliocafé presentó un libro comprometido, que se atreve a denunciar esa vergüenza social en clave literaria: ’016 Relatos que se deben contar’. “Es un asunto difícil de tratar, doloroso y complejo”, dice Mauro Guillén, editor y coordinador del texto. “Conscientes de la seriedad del tema, contamos con la colaboración de Susana Gisbert, autora del grupo y fiscal especializada en la violencia de género, que ha supervisado todos y cada uno de los originales. El prólogo es de otro especialista en la materia, el abogado José Antonio Burriel, que se implicó al máximo en este nuevo proyecto”.

Portada del libro '016 Relatos que se deben contar', de Generación Bibliocafé. Fotografía: Jordi Pla.

Portada del libro ’016 Relatos que se deben contar’, de Generación Bibliocafé. Fotografía: Jordi Pla.

’016. Relatos que se deben contar’, reúne las historias de 19 autores, cuatro de ellos hombres, que plasman la violencia de género como denominador común.  Felicidad Batista, María Tordera, Antonio Briones, Isabel Barceló Chico, Alicia Muñoz Alabau, José Luis Rodríguez-Núñez Ramón, Susi Bonilla Hernández, María Isabel Peral del Valle, Luisa Berbel Torrente, Rosa Pastor Carballo, Ángel Marqués, Herminia Luque, Inmaculada Martínez, Susana Gisbert, Loreto Ochando, Inmaculada López Arce, Luz Gómez-Perreta, Pilar Descalza y Nacho Gisbert.

‘Porque me quería’ es el título del relato de Isabel Barceló. “La frase empezó a martillearme en la cabeza aún sin saber exactamente qué historia podría salir de ahí”, dice Barceló. “Esa expresión, tantas veces repetida por algunas mujeres en un tiempo pasado muy reciente, señalaba una especie de aceptación, una asunción del argumento de que era el amor el que llevaba a sus parejas a (mal) tratarlas. Ellos les pegaban por su bien, para que aprendieran de una vez, pues toda la culpa la tenían ellas mismas, por ser tan torpes, tan tontas y tan faltas de competencia para actuar y trabajar como era debido. En una palabra, la víctima asumía el discurso de su verdugo”.

En el perfil del personaje femenino maltratado se refleja esa aceptación del papel que le ha asignado su marido. “Sin embargo, cuando el maltratador excede los límites de lo que esta mujer puede soportar, ella reacciona, actúa por instinto y nos sorprende”, señala la autora. “El relato está teñido de género negro. Hay en él una bajada a los infiernos y también se adivina un resurgir, una salida”.

Integrantes de la compañía Crit en un momento de 'Pausses Luarges'. Imagen cortesía de Crit.

Integrantes de la compañía Crit en un momento de ‘Passos Lleugers’. Imagen cortesía de Crit.

Ocho testimonios

Con motivo del Día Internacional Contra la Violencia de Género, el 27 de noviembre se representó ‘Passos Lleugers’ en el Gran Teatro de Alzira ante alumnos del segundo ciclo de ESO y de Bachillerato. Amnistía Internacional, a través de su grupo local de La Ribera, Ediciones 96 y la compañía de teatro valenciana CRIT han colaborado en un proyecto teatral, construido a partir de casos reales, documentados por Amnistía Internacional y dramatizados por la escritora italiana Dacia Maraini, dentro de la campaña mundial, Nunca más violencia contra las mujeres.

‘Passos Lleugers’ (Pase affrettati) es un proyecto de sensibilización contra la violencia machista y una herramienta para la promoción de la igualdad. Consiste en una lectura dramatizada de repercusión internacional que se lleva a cabo desde hace años en Italia, Francia, Inglaterra, Alemania, Japón y otros países. El evento incluyó un coloquio posterior con participación del público adolescente, la compañía CRIT y activistas de Amnistía Internacional.

La pieza recoge los testimonios de ocho mujeres que simbolizan una tragedia cotidiana. Las crónicas reflejan el horror y el miedo de las que en su propia casa son víctimas de padres, esposos, hijos o compañeros. Integran el reparto: Rosana Pastor, Maribel Bravo, Pau Pons, Anna Marí, Pau Gregori, Josep Valero y Daniel Tormo, bajo la dirección de Dacia Maraini.

Detalle de la imagen de la portada del libro. Fotografía: Jordi Pla.

Detalle de la imagen de la portada del libro 016 Relatos que se deben contar. Fotografía: Jordi Pla.

Bel Carrasco

Nietos de ‘La Barraca’

Las Pequeñas Europas, proyecto de jóvenes Erasmus

Teatro en itinerancia por siete pueblos valencianos

Hasta el 16 de julio

La crisis desmanteló Las huellas de la Barraca, una interesante iniciativa de Ministerio de Cultura que, en la estela del mítico teatro ambulante de García Lorca, llevaba la cultura a los rincones más alejados de la mano de un grupo de estudiantes Erasmus. Como ha ocurrido con tantas otras historias culturales y artísticas, el proyecto feneció por falta de dinero, pero no su espíritu. Gracias a la Universitat de València y a la Diputación este verano los estudiantes con vocación dramática también difundirán un soplo de arte y cosmopolitismo por los lugares más alejados del mundanal ruido, siete pequeños pueblos valencianos de menos de 500 habitantes.

Es el proyecto Las Pequeñas Europas en el que participan 15 actores y actrices procedentes de una docena de ciudades europeas que visitarán hasta el 16 de julio un total de siete municipios con Los viajes. Sueño de una noche de Europa, un popurrí de piezas clásicas en clave de varieté musical.

Imagen de los jóvenes Erasmus del proyecto La Pequeña Europa. Imagen cortesía de los organizadores.

Imagen de los jóvenes Erasmus del proyecto Las Pequeñas Europas. Imagen cortesía de los organizadores.

“Hemos estado ya en Petres, Otos y Carrícola y concluiremos la gira en Gandía”, dice Josep Valero, uno de los productores del espectáculo junto a Daniel Tormo y Anna Marí. Alfara de la Baronía, Aras de los Olmos, Sot de Chera y Sellent son las otras localidades elegidas en función de su “implicación con la cultura y su buena acogida a nuestra propuesta”, comenta Valero. “En alguno de estos pueblos diminutos la cultura se comparte y se respira en las calles”.

Los viajeros. Sueño de una noche de verano, título homenaje al genial Shakespeare, incluye  varias piezas variopintas. Una jácara de Max Aub, fundador del grupo teatral El Búho, que reflexiona en torno a la figura del avaro proyectada sobre la realidad europea; El juglar de Dario Fo, en torno al expolio de la tierra y del trabajo por parte del poder. Y como colofón una versión actual de Lisistrata en la que las mujeres se declaran en huelga de piernas cerradas hasta que finalice la crisis.

“Como traca final hemos compuesto una pieza de zarzuela muy fallera y varios números de cabaré inspirados en la realidad de los actores”, cuenta Valero. “Al final, una estudiante alemana cuenta su historia familiar que es un retrato en tres generaciones de la Europa de las últimas décadas”.

La presencia de los jóvenes actores Erasmus no se limita a la representación teatral. Después de cada función se celebran coloquios, actividades diversas, y a través de las redes sociales, la imagen de los pequeños pueblos se difunde por Europa en una original campaña de promoción turística. “Lo que más asombra a los estudiantes es el sentimiento de pertenencia que muestran los habitantes de estas pequeñas localidades, algo que ya no existe en otros lugares de Europa”, señala Valero. “La gastronomía peculiar de cada lugar y los paisajes son otros aspectos del viaje que disfrutan a tope. Una experiencia única que enriquece su visión del mundo”, concluye.

Imagen de uno de los espectáculos protagonizados por jóvenes Erasmus. Imagen cortesía del proyecto La Pequeña Europa

Imagen de uno de los espectáculos protagonizados por jóvenes Erasmus. Imagen cortesía del proyecto Las Pequeñas Europas

 Bel Carrasco