Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VI)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VI)
Sábado 28 de marzo de 2020

«People say we got it made/ don’t they know we’re so afraid/ Isolation
We’re afraid to be alone/ everybody got to have a home/ Isolation
We’re afraid of everyone/ afraid of the sun/ Isolation»
(‘Isolation’, de John Lennon)

A finales de 1970, John Lennon irrumpía en solitario en la escena musical de la mano del álbum ‘John Lennon/Plasctic Ono Band’, cuya pista de cierre de las primeras cinco canciones lleva por título ‘Isolation’ (‘Aislamiento’), una sencilla y lírica composición en la que el ex-Beatle nos habla del miedo a la soledad, al mundo que nos espera ahí fuera.

Y, aquí y ahora, nos invade una cierta nostalgia cuando revisitamos películas, nos aventuramos por viejas lecturas, recuperamos un vinilo rayado o nos dejamos seducir por otras manifestaciones artísticas que nos hablan de un mundo lejano y exterior, como si hiciera lustros que no hubiéramos salido. Acaso como una realidad distópica de cuando fuimos humanos.

Por ello, desde MAKMA proseguimos invitando a difundir su testimonio –tras la primera, segunda, tercera, cuarta y quinta entrega de ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’–, a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, musicales, cinematográficas, universitarias e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos desde el hogar la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) Tras el decreto de estado de alarma, ¿de qué modo afrontas tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevas a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ANA ELENA PENA (ARTISTA Y ESCRITORA | VALÈNCIA)

1) En mi casa, con mi pareja y mi hija de 22 meses. Intentando trabajar en unas piezas nuevas de joyería en resina y en las correcciones de un libro que iba a salir en mayo, pero que hemos tenido que postergar.

2) Intento ser positiva, pero las consecuencias del confinamiento nos van a pasar factura emocional a todos (a unos más que a otros). Ya sabes que hay casas que no son hogares, sino ollas a presión. Yo estoy acostumbrada a la soledad, a trabajar en casa, pero ahora es imposible concentrarse al cien por cien. Nos salva un poco a todos el sentido del humor, pero acecha el miedo. Y luego está la incertidumbre…

Las consecuencias económicas y laborales creo que son lo más grave, aunque pienso que nos recuperaremos rápidamente en este aspecto y que valoraremos de una forma más positiva el contacto social real. Por soñar que no quede. A mí, de momento, me espera un mes o dos, o los que sean, horribles, de 0 ingresos y todo gastos. ¿Qué va a pasar con la cuota de autónomos? La tienda donde vendo mis cosas ha cerrado y tengo que seguir pagando el alquiler. Se han detenido las ventas de la tienda online, amén de que las librerías han cerrado. Mucha gente está en situaciones similares e incluso peores, así que prefiero quejarme lo justo. Lo importante ahora es que pongamos todos de nuestra parte para que se frene cuanto antes la epidemia, y que no haya más contagiados ni muertos o que al menos sea controlable. Por encima del dinero está la salud.

3) Con una niña pequeña en casa es casi imposible hacer nada más que estar pendiente de ella. Carlos y yo hacemos turnos de una hora para que uno esté con ella y el otro pueda trabajar, limpiar la casa, comprar comida o lo que sea. Ahora mismo estoy leyendo a ratos ‘Peyton Place’ y viendo ‘Fleabag’ y ‘Tiger King’. También estoy montando piezas para la tienda online, con resina, lentejuelas, piedras, tirando del material que tengo de momento a mano. Tengo un pequeño calendario en la cocina en el que tacho los días con sensación de victoria, como si fuera una presidiaria. Los noticieros son deprimentes, intento ver la tele lo justo para informarme. Hago algún vídeo casero, llamo a amigos y familiares y cosas así.

4) Que cada uno extraiga su propia lección de esto, como persona individual y como terrícola de a pie, como ser social. Es fundamental tener una actitud positiva. Ahora te digo esto porque estoy arriba de la montaña rusa, pero a lo mejor mañana estoy llorando desesperada. Lloro con cualquier cosa que me produzca la más mínima nostalgia o me remita a cuando todo era normal. Por ejemplo, escuchando ‘True Blue’, de Madonna, o viendo fotos del año pasado. Alterno la alegría y la esperanza con la tristeza y la duda. La falta de luz y el mal tiempo no ayudan en absoluto a mantener una actitud positiva, al menos a mí. Me deprime, pero, sobre todo, me apena tener a la niña encerrada, sin parques ni tobogán. Con frecuencia señala la puerta y dice: «Calle, calle», pero no se da cuenta de lo que está pasando. Es feliz, y eso me da fuerzas y alegría cuando empiezo a flaquear. La verdad es que empiezo a estar hasta el coño.

CHARO FIERRO (EDITORA EN HUERGA & FIERRO EDITORES | MADRID)

1) Estoy en Madrid, que es donde está Huerga & Fierro; en casa. Nos pasamos de vez en cuando por la oficina que está en la misma calle, a un minuto.

2) El escenario es de incredulidad, expectación y miedo. Ahora, y es lo más importante, toca cuidarnos; por nosotros y por los demás. Las consecuencias a medio y largo plazo pintan desoladoras en lo económico. En lo social habrá un antes y un después en nuestra forma de priorizar nuestras conductas. Políticamente, habrá otra forma de mirar a esa casta para que, de una vez por todas, se conciencien de que no (enfático) es su escaño el que tienen que defender, sino dejarse la piel por la gente que hizo que lo consiguieran.

3) Tras la confusión y la novedad, nos hemos puesto las pilas; hemos organizado las tareas de casa y la ocupación de los espacios comunes (vivimos en casa 6 personas, más un gran perro: Poison).
Las lecturas pendientes de manuscritos, informes sobre estos, revisión de los stocks de libros en almacén, etc., forman parte de mis tareas mañaneras. Por la tarde me permito terminar las lecturas que se estaban amontonando en mi estantería y ver películas y series, películas y series…, con los chicos.

4) Que no nos venza el desaliento. Toca ponernos el traje de faena; l@s editor@s independientes sabemos mucho de este traje: vivimos en la resistencia más absoluta.

CHELE ESTEVE SENDRA (PROFESORA DEL DEPARTAMENTO DE DIBUJO DE BB.AA. DE LA UNIVERSITAT POLITÈCNICA DE VALÈNCIA, CRÍTICA DE ARTE Y DISEÑADORA | VALÈNCIA)

1) En mi casa sola, encontrándome conmigo misma y descubriendo tanto los límites como la empatía entre las personas.

Mi pareja está al cuidado de su padre, de 92 años, y mi cuñado Pepe, con síndrome de Down –una persona con grandes capacidades y que ha entendido perfectamente que estamos en casa por un virus, que las Fallas las celebraremos en julio y que, de momento, no irá al centro ocupacional. Todo un ejemplo–.

2) Espero que esta situación nos sitúe en un plano de madurez personal, tanto económica como políticamente. Si así fuera todo fluiría, de lo contrario nos espera una difícil reconstrucción de lo que estamos perdiendo. Mucha incertidumbre.

Imagino, aunque no quisiera, a la mayoría de los partidos políticos sacando provecho para criticar lo que se hizo, lo que no, y cómo se debiera haber gestionado la crisis sanitaria. Este sería un momento perfecto para hacer tabula rasa y comenzar a dialogar y consensuar por el bien de los ciudadanos y no por el de los políticos o los bancos, por ejemplo.

3) Por suerte he establecido zonas donde realizar actividades: desayuno en la cocina, siempre escuchando la radio, trabajo en el estudio de mi casa, hago ejercicio en el salón, donde también como y ceno. Los días de (no)Fallas los he dedicado a trabajar a un ritmo relajado, a realizar mil tareas domésticas pendientes, a hablar con familia y amigos para que recordemos que estamos juntos en esto y demostrarles lo importantes que son para mí. Procuro que la semana sea ordenada, de trabajo, y que el fin de semana se note una diferencia. Por ejemplo, me preparo el aperitivo y escucho mis vinilos, que estaban olvidados en una caja. Hoy sonaba música de The Smiths.

Salgo de casa lo mínimo; eso sí, cada día me uno a las actividades de los balcones que creo hace que vivamos juntos una realidad terrible, pero compartida y comprendida por la vecindad. Ahora sí que estamos haciendo barrio. Triste que de una tragedia surjan estos sentimientos, pero bienvenidos sean si sirven para remover al ser humano y sacar lo mejor de todos.

Mi relación con la lectura es curiosa, leo artículos o temas por trabajo, por practicar idiomas o por placer. Por trabajo estoy con unos artículos para un congreso que debería tener lugar en la Sapienza Università di Roma, en junio. Con lo idiomas leo o veo series: ahora me tiene fascinada la serie ‘Bauhaus: a new era’, un gran homenaje a los 100 años del movimiento precursor de una pedagogía renovada y abierta que sentó precedentes en las enseñanzas artísticas y continúa vigente hasta nuestros días. Por placer estoy leyendo un libro titulado ‘Locos, ricos y asiáticos’, de Kevin Kwan, una historia divertida y fresca. Yo misma me defino como una mediterránea que le gusta bucear en el mar de la China, por mi estrecha relación con aquel país desde hace más de diez años. Voy variando y así se me hace más llevadero, aunque esto no es una novedad, lo hago siempre, soy infiel y ecléctica con las actividades y lecturas.

4) Me vienen a la cabeza muchas reflexiones: si vamos o no a vivir un cambio y se va a reescribir el significado de la globalización, de lo global y lo local, hacia un modelo más colaborativo en nuestro beneficio. Serían deseables unas fronteras que traspasen la solidaridad, no solo en una emergencia como el coronavirus, sino en las que teníamos olvidadas que no son pocas a nivel mundial. Recordemos que estamos solos cuando necesitamos cada vez mas a las otras personas.

Salta otra alarma hacia el modelo de vida que hemos llevado hasta ahora, donde consumo e individualismo son definitorios. No creo que seamos capaces de mirarnos al espejo como antes, y más después de esta situación. Tras esto deberíamos verificar nuestra fragilidad y vulnerabilidad, el absurdo del consumos masivo, pero, sobre todo, debiéramos poder oír la voz que callamos de una madre naturaleza finita y reconocer que con esta tregua la tierra a comenzado a sanar.

Me preocupa la alabanza al sistema sanitario español, no a los equipos de sanitarios que gozan de mi respeto y agradecimiento. Recordemos que los recortes han mermado este sector y la investigación, elementos prioritarios para alcanzar una plena sociedad de bienestar.

Y aquí mi llamada a todos los políticos liberales o nacionalistas, de izquierdas, centro o derecha, blancos, negro o amarillos: basta ya de trabajar para solucionar vuestras vidas y descended al mundo terrenal de los ciudadanos de a pie. Rebajad vuestros sueldos por decencia. Ahora vienen unos años de arrimar el hombro y vosotros sois los que deberías dar un paso adelante con este gesto. Fuera sueldos vitalicios de ministros, también las puertas giratorias y las jubilaciones no merecidas. En el plano económico nos enfrentamos a una recesión global que va a requerir de esfuerzos de todos, no lo olvidemos.

Estos meses se ha hablado de profecías: el físico y científico británico Stephen Hawking profetizó que el fin de la humanidad no comenzaría por una explosión nuclear, sino que apuntó a un virus como causante. En 2015, Bill Gates, magnate empresarial, informático y filántropo estadounidense, recordó en un discurso que el peligro mayor para la humanidad ya no es una guerra, sino una gran pandemia vírica, similar a la que estamos luchando hoy día.

Por favor, señores políticos, revisen los presupuestos en materias sanitaria y que se contemple un presupuesto mayor para la investigación científica.

Concluyo con una estrofa de la canción ‘Ma Solitude’, del cantautor Georges Moustaki, para recordad que nos podemos hacer los mejores amigos de la soledad que muchas veces puede llegar a deseada y necesaria:Non, je ne suis jamais seul / Avec ma solitude”.

CHEVI MARTÍNEZ (PROPIETARIO Y PROGRAMADOR DE JIMMY GLASS JAZZ | VALÈNCIA)

1) En casa, por supuesto, antes incluso del 14 de marzo. Intento no salir a la calle si no es imprescindible. No es un gran esfuerzo para mí; en casa estoy muy bien, no me aburro.

2) Esta situación afecta a todo el orden social, cultural, económico y político, entre otros. Es difícil predecir qué puede pasar. La sociedad, sobre todo la occidental, lleva muchos años sin grandes alteraciones de este tipo. Ha habido crisis económicas, terrorismo, etc., pero esta situación es diferente.

Actualmente, la mayoría de la gente no está acostumbrada a que le digan lo que tiene que hacer, a obligarse a ser responsable por el bien común, a pensar en lo prioritario.

La globalización es imparable. Está claro que los gobiernos tendrán que tomar decisiones para prevenir futuras situaciones de riesgo. Y no solo respecto a las enfermedades, sino a la degradación del planeta por parte del ser humano, un gravísimo problema que tiene la humanidad.

Creo que sufriremos con paciencia este momento, que cuando pueda ser volveremos a cierta normalidad y que tendremos que hacer un esfuerzo por recuperar nuestra actividad y nuestras circunstancias. Va a costar recuperarlo todo. Espero que la gente vuelva con ganas.

3) El confinamiento no altera gravemente mi régimen diurno porque estoy acostumbrado a trabajar durante todo el día en casa, programando conciertos, subiendo contenidos en la web, manteniendo contacto con músicos y agentes, diseñando carteles y todo lo relacionado con la visualización de la actividad del Jimmy Glass en los medios de comunicación. Mucho trabajo.

De hecho, ahora estoy más libre, ya que no hay actividad hasta no se sabe cuándo. Así que, como es fuerza mayor, tengo más momentos de relax para dedicarme a leer (estoy releyendo ‘Lincoln’, Gore Vidal), ver películas o series, cocinar tranquilamente y arreglar algunas cosas en casa. Comparto el espacio con Elena, mi mujer, por lo que no estoy solo, y todo entra dentro de la normalidad cotidiana.

Otra cosa es la noche. Acostumbrado a la intensa y emocionante actividad de los conciertos en Jimmy Glass, a la relación con amigos y músicos de todas las nacionalidades, me lo estoy tomando como unas vacaciones en lo social, que no está mal, aunque mantengo el contacto por otras vías. Supongo que según pase el tiempo empezaré a echarlo de menos en serio.

4) Confío en que esto no dure mucho, en que podamos recuperar la confianza en todo y no caigamos en el pesimismo. Hay que luchar, es ley de vida.

CRISTINA CHUMILLAS (GESTORA CULTURAL Y RESPONSABLE DEL DEPARTAMENTO ARTÍSTICO EN MY ARTIST LAB | VALÈNCIA)

1) Cuando llegó el aviso del Gobierno me encontraba en casa de mi pareja, aquí me quedé y aquí estoy. No imagino mejor compañero para vivir, lo que, a veces, parece una película.

2) Más que imaginar un futuro marcado por las consecuencias, deseo. Deseo que tengamos un futuro más solidario y que hayamos aprendido a que no somos intocables ni el centro del universo. Deseo que le devolvamos a la cultura aquello que nos ha cedido gratis durante este encierro en forma de consumo y así contribuyamos a la economía, cada cual dentro de sus posibilidades. Deseo que esto no se olvide y dentro de cuatro años lo tengamos presente en las urnas.

A nivel particular deseo seguir contribuyendo a que los proyectos de My Artist Lab sigan saliendo adelante y a que su departamento de arte crezca. También que aquellos planes de comisariado, gestión y expositivos en los que me encontraba participando, se desarrollen de una manera u otra, a su debido tiempo.

3) Tengo la suerte de tener buenas amigas libreras y visitarlas hace que siempre tenga libros y cómics pendientes de leer. Desde aquí, gracias, queridas, por tanto. Por otro lado, estar recluida en casa de mi pareja es como haberme encerrado en FNAC, así que no dejo de leer y ver películas.

4) ¡Quedaos en casa, por favor!

ENRIQUE BELENGUER (PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN PARA LA ÉTICA EN LA EMPRESA ÉTNOR Y SOCIO FUNDADOR DE INMERCO MARKETING | VALÈNCIA)

1) En mi domicilio de València. Formo parte de ÉTNOR, una fundación para la promoción y divulgación de la ética en la empresa, en la que nos encontramos, periódicamente, académicos y empresarios interesados en este apasionante tema. Hemos suspendido todos los actos presenciales, mantenemos el contacto con nuestros miembros de forma virtual, a través de la web.

2) Podemos apreciar cómo la incertidumbre se ha apoderado de la realidad, ya de por si compleja y ambigua, y como la volatilidad viene a incrementar la confusión, evidenciando la insolvencia o la ausencia de valores, no solo bursátiles, claro.

La epidemia en la que nos sentimos inmersos se ha presentado de repente, como un temporal que pone a prueba la solidez de los principios, de los cimientos de esta sociedad que, en mayor o menor medida, entre todos hemos venido construyendo, en lo social, en lo económico, en lo sostenible. Pero también vemos, escuchamos, sentimos, desde este involuntario confinamiento, cómo emerge la parte más noble del hombre: surge la solidaridad con fuerza, el reconocimiento del verdadero valor de las cosas, de lo esencial, vaya.

Y esto, si queremos, no permite esa perspectiva de posibilidad, de esperanza, en ese nuevo escenario en donde las cosas no volverán a ser igual. La denominada cuarta revolución industrial nos brinda la tecnología para que, si queremos, dar un salto hacia ese mundo de respeto a la naturaleza, de disminución de la pobreza, de mayor conciencia de comunidad y justicia social.

3) Estoy releyendo ‘Memorias de Adriano’, de Margueritte Yourcenar, y a continuación me esperan ‘La melancolía en tiempos de incertidumbre’, de Joke J. Hermsen, ‘Cuando la sociedad es el tirano’, de Javier Marías, ‘Historia de la Imaginación’, de Juan Arnau, ‘Historia oculta de la Música’, de Luis Antonio Muñoz…

En cuanto a las actividades que me propongo llevar a cabo: ejercicio físico, leer y escribir, charlar con amigos, meditación, radio, música, series de TV y pelis. Y, de vez en cuando, algo más.

EVA MONZÓN (PSICÓLOGA Y ESCRITORA | VALÈNCIA)

1) Estoy en València, en casa, algo soso, lo confieso. Sé de casos donde les pilló el estado de alarma en situaciones difíciles: en medio del mar, de viaje, lejos para regresar; con lo que, en todo caso, la incertidumbre se suma a un exilio forzoso. Pero a mí, no; yo en casa, imaginado cómo sería este confinamiento si no estuviera en ella. Un modo como otro cualquiera de pasar el tiempo.

2) El escenario inmediato es fácil de imaginar: es tal cual está siendo ahora, la gente, el mundo, se ha unido para actuar juntos –cosa sorprendente y única–, respondiendo de un modo coherente, solidario y responsable en la mayoría de los casos. El mundo entero. Eso es algo grande. No sé hasta cuándo nos portaremos así de bien, supongo que hasta que pase el peligro y un poco más, como cuando un corredor llega a la meta pero no puede parar hasta que sobrepasa unos metros más.

Las consecuencias a medio y largo plazo serán duras, de ajustes, de pagar las facturas de la falta de facturas ahora. Dependerá de cómo lo gestionen los que están al mando, de cómo lo aceptemos los que los pusimos al mando. Se puede imaginar todo: desde el caos, hasta su contrario. Lo que creo que sucederá es que las aguas, tras varias turbulencias, volverán a su cauce, lo que no sé es el tiempo que necesitarán para aclararse del barro. La gente olvidamos pronto. Pero lo que sí tenemos es lo que se está haciendo. Lo que estamos haciendo.

3) La efectividad de acatar el estado de alarma se debe, creo, en gran parte a las redes sociales, a esa globalización y cercanía que nos ofrecen. Desde ellas se convocan muchos eventos, se manipula incluso –hay ejemplos recientes claros–, pero, en este caso, ha ayudado a entender el panorama de una manera rápida y eficaz. Internet ayuda, no solo a eso, sino a no encontrarnos solos, ni perdidos, a poder hablarnos, vernos, trabajar, mover el mundo aunque sea a distancia. Eso es grande. Sin Internet y lo que supone el confinamiento sería atroz, la soledad terrible y el caos económico mucho mayor de lo que es.

El confinamiento puede ser estupendo, pero puede ser un infierno, depende de con quién te haya tocado quedarte atrapado. Eso puede desesperar a cualquiera, no solo es no ver a quien quieras, sino ver a quien no quieres todas las horas del día, todos los días. Ahí hay un problema, una crisis grave, no solo global, sino particular. 

Yo, por mi parte, no lo llevo mal porque es como suelo vivir. En casa, con libros, creando palabras, dando clases online, contestando mails, viendo cine, codeándome con el arte, que no me suele fallar.

4) Creo que ya he comentado más de lo que se me preguntaba en las demás preguntas, tampoco es cuestión de que, como hay tiempo, o eso se supone, lo tengáis que usar leyéndome. Pero creo que estamos viviendo tiempos extraordinarios, ese proverbio chino entre aviso y maldición: “Que no vivas tiempos extraordinarios”. Y creo que, por ahora, lo estamos  haciendo bien, casi todos. Y espero que lo que vayamos haciendo nos permita, al tiempo, mirar atrás, cuando se haya terminado lo que ahora ignoramos cómo acabará, y digamos y digan: “Lo hicimos bien, lo hicieron bien”. 

Esta es la última entrada de mi blog Tiempos extraornidarios:

“Que no vivas tiempos extraordinarios”, es un proverbio chino, muy adecuado siempre, entre la maldición y el aviso. Y es justo lo que estamos haciendo: vivir una época extraña de la que no sabemos cómo terminará. Eso es lo que tiene vivirla, que no se sabe qué va a suceder, cómo acabará, qué decisiones han de ser las correctas. Es esa duda, esa incertidumbre, la que agrava la situación, esta y cualquiera, las que cuando luego se estudian, a toro pasado, son tan fáciles de ver.

Por eso es extraordinario, porque no se puede ver más allá de lo que se va viviendo desde ese nuevo ángulo, ese nuevo modo de vivir dado por unas circunstancias atípicas. Que pronto sea una historia para contar, ya vivida».

FRANCISCO BLANCO LATINO (MÚSICO Y DIRECTOR DEL COLECTIVO SEDAJAZZ, BIG BAND, LATIN ENSEMBLE, ORCHESTRA| VALÈNCIA)

1) Como la gran mayoría de mis compañeros, me he tenido que montar en casa el estudio para poder seguir ofreciendo clases online y realizar grabaciones para diferentes estrategias relacionadas con la promoción nuestro colectivo, para que los alumnos sigan involucrados en el estudio del jazz y, de paso, aprovechar nuevas fórmulas para tocar juntos online, luego lo publicamos y repartimos un poco de alegría en las redes; falta hace.

Preocupado por el futuro de Sedajazz, ya que es un colectivo que se mantiene del taller permanente e itinerante y de los bolos –de momento nos han caído 23 conciertos–. No recibimos subvención de instituciones a pesar de ser una plataforma con 29 años de historia, formando músicos y creando aficionados al jazz con miles de conciertos en su andadura –actualmente, hay mas de 100 músicos en cartera y en la escuela contamos con 25 profesores–. Únicamente nos llegan pequeñas ayudas para la producción discográfica por parte del IVC. Aunque sacar discos no es rentable es uno de los recursos para promocionar nuestros proyectos; ya hemos editado 92 discos.

2) El escenario ya estaba complicado para los músicos y, sobre todo, los que nos dedicamos al jazz, nuestro carácter creativo nos salva en el aspecto musical; creo que esta situación va a causar una gran evolución de muchos artistas por contar con más tiempo para desarrollar sus proyectos. El problema de nuestro gremio es que, sobre todo, dependemos de los conciertos y estos se han anulado o pospuesto supuestamente. En estos momentos queda todavía más patente la precariedad de nuestro estatus laboral. ¿De qué manera se va a proteger nuestro gremio? En anteriores crisis pudimos comprobar que la industria cultural es una de las primeras en sufrir las consecuencias. Ojalá que con la que se nos avecina no sea así, aunque mucho me temo que nos va a tocar salvar la situación entre todos. Los políticos van a tener que aprender de esta situación y proteger mas la sanidad publica y la cultura, aunque para mi parecer van unidas: cultura = salud.

3) Yo vivía entre mi casa y las alquerías de Sedajazz. Ahora me he traído instrumentos y medios para poder seguir toda la actividad desde casita. Entre las cosas que llevo a cabo, aparte de preparar clases y las tareas de dirección de Sedajazz, podría comentar que he puesto en orden mis libros, apuntes, discos, cedés… Estoy descubriendo joyas, escucho mas música, toco con mis hijas, grabo en audio y video para después unir los componentes de toda una big band u otros formatos orquestales, cocino, veo cine con la familia, redes sociales e intento no informarme demasiado de las noticias.

4) Es momento de pensar en positivo y espero que la solidaridad entre todos aflore en esta primavera que acaba de comenzar; creo que será una de las salidas de esta situación. Pensemos en los oficios mas vulnerables y desprotegidos, no es momento de egocentrismo.

ISABELA ALFARO (BAILARINA, DIRECTORA DE FRÁGILES DANZA, CIRCUITO BUCLES DANZA, DANSANT A LA MARINA Y DANSA TORRENT | VALÈNCIA)

1) El equipo que conformamos Frágiles Danza nos encontramos trabajando, como no podía ser de otra manera, desde nuestros respectivos hogares. Lamentablemente, las programaciones culturales de danza que teníamos previstas desarrollar para los meses de mayo y junio, con la colaboración de distintas entidades privadas y públicas, han quedado paralizadas por el estado de alarma en que nos encontramos. Actividades en las que teníamos previsto contratar catorce espectáculos de distintas compañías valencianas y nacionales, dando apoyo y visibilidad además a ocho colectivos y a diez escuelas de danza.

Como el resto de las actividades culturales y no culturales, las distintas programaciones se encuentran paralizadas a la espera del fin del confinamiento, pero también a la espera de la incertidumbre generada por la actual situación, así como de ver el futuro a corto plazo que le deparará a la industria cultural, en general, y a la actividad de danza, en particular.

En el sector de la danza, todo ello implica cancelaciones de giras, nuevas producciones y coproducciones, ensayos, clases y todo tipo de actividades que supongan contacto entre las personas hasta que se restablezca la seguridad sanitaria, lo que hará que se sature la programación una vez restablecida la situación y que empresas que hayan tenido que cesar su actividad tengan que empezar de cero, nuevamente. Las instituciones públicas ya han tomado nota de este hecho y están trabajando para que se restablezca la normalidad lo antes posible.

Por otro lado, desde Frágiles Danza continuamos trabajando en la programación de la octava edición del festival Circuito Bucles Danza que, de momento, sí mantiene su celebración, posiblemente, en el mes de noviembre. En este sentido, seguimos trabajando a diario para conformar una programación amplia y exigente. En definitiva, seguimos trabajando para dar apoyo, ahora más que nunca, a la danza como vehículo de avance de la sociedad actual. En esta situación, posiblemente, este arte servirá como plataforma de reflexión de lo que está sucediendo, así como a compañías, escuelas y artistas que conforman esta forma de arte.

2) Sin duda, creo que esta crisis va a ser un punto de inflexión en lo social, cultural, económico y político, de consecuencias inciertas, pero lo cierto es que dejará una profunda huella. Aún en este marco, las posibles consecuencias a medio y largo plazo esperemos no sean tan duras como nos imaginamos, todo dependerá del tiempo que dure esta crisis.

En lo social, quizá nos enseñe a valorar más lo que tenemos, tras este confinamiento, las relaciones sociales creo que se verán reforzadas, al menos en lo humano. Dentro de lo positivo, creo que este parón mundial nos está haciendo reflexionar como sociedad y, a la vez, como humanos. Antes vivíamos en una burbuja no reflexiva. La cultura además nos puede ayudar en esta reflexión conjunta.

En lo cultural, por desgracia, creo que va a afectar bastante a todos los agentes culturales. El encierro y el cierre de espacios, salas, así como las posibles medidas futuras de prohibir espectáculos en estos espacios o la limitación de aforo, si se mantienen a largo plazo, afectará profundamente a la ya maltrecha industria cultural; muy especialmente a la danza en directo…. Necesitará verdadero apoyo de los gobiernos, pero también de la sociedad. Estados como Alemania han incluido a la cultura entre los bienes de primera necesidad; de este modo, esta industria podrá acceder a la línea de liquidez ilimitada prevista por el Gobierno alemán. Deberíamos aprender de esto.

En lo económico, por lo que vamos conociendo, se avecina una posible e importante crisis económica que afectará, de nuevo, a una sociedad que aún no se había recuperado del todo de la de 2008. Aunque se esperan medidas más ágiles y fuertes que las tomadas en 2008, me temo que se va a tardar en recuperar la actividad actual, aunque esperemos que la recuperación sea más corta que la anterior. Esperemos que sea temporal. Sin duda, esto va a afectar a la industria cultural no online.

En lo político, la sociedad valorará las actuaciones de las distintas formaciones políticas, así como de los gobiernos. Creo que, pasado el tiempo, la sociedad deberá reflexionar de su actuación y, por consiguiente, tomará de forma democrática sus decisiones al respecto. En todo caso, creo que esta crisis debe hacer reflexionar también a los políticos en sus decisiones, en sus actuaciones, en su apoyo a las necesidades de primera magnitud y, sobre todo, en su cooperación entre distintas fuerzas y agentes sociales, culturales y económicos para salir adelante. Sin duda, el comportamiento político debe cambiar para ello.

3) Vivo en familia con mi pareja e hija; nuestro objetivo es estar alegres y tener energía positiva, compaginando principalmente los cuidados de nuestra hija con el trabajo desde casa, además de no olvidar las tareas domésticas diarias. En el tiempo libre cocino, que me encanta, hago yoga cuando Carla duerme y leo antes de dormir. Recomiendo ‘Sapiens. De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad’, de Yuval Noah Harari.

4) En la Comunidad Valenciana el sector de las artes escénicas ya vivió un panorama desolador y se reinventó con éxito para paliar los efectos de la crisis de 2008. Una de las consecuencias fue el nacimiento de festivales privados, entre los que se encuentra el Festival Circuito Bucles, para dar un espacio y visibilidad a artistas y compañías del sector de las artes escénicas. Hoy en día estos festivales son referentes a nivel nacional.

En esta ocasión, ningún profesional de nuestro sector, como el resto de la ciudadanía, estaba preparado para este suceso, pero he decir que yo, como parte de la Asociación Valenciana de Empresas Productoras de Dansa (AVED), me siento respaldada sabiendo que trabajan por nuestros derechos y están en comunicación directa con todas las asociaciones del sector a nivel autonómico y nacional. Junto con otras asociaciones de las artes escénicas, están trabajando para combatir una posible y futura crisis económica dentro del sector de la cultura, presentando a la Generalitat Valenciana y al Ayuntamiento de València un documento con propuestas de medidas de urgencia que han recogido con respuesta inmediata y con un tono de colaboración real por parte de las instituciones.

JERÓNIMO CORNELLES (ACTOR, DRAMATURGO, DIRECTOR DE BRAMANT TEATRE Y DIRECTOR ARTÍSTICO DE RUSSAFA ESCÉNICA | VALÈNCIA)

1) En casa. Afortunadamente con mi pareja, ya que la soledad no elegida es algo que no llevo demasiado bien. Así que si de esta no nos separamos, igual hasta hay boda.

2) Sinceramente, me imagino un escenario terrorífico. No lo digo desde la desesperanza, lo digo desde la crudeza de las ya lastimadas artes escénicas de por si, que, tras esto, dudo mucho que el teatro, la danza, o el arte y cultura en general, pasen a ser la prioridad de ningún Gobierno. Evidentemente, y por sacar algo positivo, pienso que somos afortunados con el Gobierno actual, ya que con un Gobierno de derechas en el poder no imaginaría un escenario terrorífico, sino más bien apocalíptico.

3) Lo llevo bastante bien, suelo trabajar desde casa y es algo que me gusta; también tengo la suerte de vivir en una casa relativamente grande, con lo que puedo aislarme cuando me aburro de mí mismo, o incluso hacer algo de ejercicio, algo completamente nuevo para mí…

Lo que también siento es una gran pereza hacia actividades como leer, escribir, estudiar…, y a parte de las cosas básicas y necesarias, mucho del tiempo muerto lo paso cara a la televisión y viendo programas de entretenimiento que me dejen el cerebro frito.

4) Por favor, que los gestores y políticos trabajen desde ya en medidas eficaces para cuando salgamos de aquí. Que no se relajen y, en cuanto se levante esta cuarentena, saquen una batería eficiente y sencilla de propuestas para ayudar a las artes escénicas y todas las artes en general, centrada, además de en las empresas grandes y pequeñas, en los artistas y creadores.

Las buenas intenciones y pedir consenso al sector sobre cómo actuar siempre es bienvenido, pero necesitamos hechos concretos y acciones reales para el primer día que salgamos a la calle e intentemos volver a una normalidad que creo que ya no será como antes.

JOSÉ ANTONIO SOBRINO (PREMIO REY JAUME I PROTECCIÓN AL MEDIOAMBIENTE 2019, CATEDRÁTICO DE FÍSICA DE LA TIERRA EN LA UV | VALÈNCIA)

1) Me encuentro en casa desde hace unos días, cumpliendo con mi obligación de estar confinado. Soy afortunado porque puedo continuar con mi trabajo: teleconferencias, convertidas hoy en la habitual forma de contacto con los miembros de los proyectos de investigación que tenemos en marcha, escribiendo artículos, revisando cálculos y en plena organización de un congreso internacional que esperamos celebrar el próximo mes de septiembre. Todo sin dejar de pensar en el momento en el que nos encontramos, que, probablemente, supondrá un punto de inflexión en nuestras vidas.

2) No considero suficientes los datos publicados hasta el momento como para dar una respuesta mínimamente fiable y no sé si algún día lograremos disponer de una información veraz que nos muestre lo que ha pasado a nivel planetario. Habrá, sin duda, consecuencias incluso a corto plazo y en todos los órdenes; solo espero que vayan en la línea de proteger a los ciudadanos y poder alcanzar los 17 objetivos de desarrollo sostenible de la agenda 2030 de la ONU. Nos queda mucho todavía.

3) Mi vida profesional consiste en una sucesión voluntaria de estados de confinamiento y viajes (experimentos en el campo, conferencias en congresos, participación en cursos, reuniones de proyectos, etc.). Seguiré con mi actividad habitual y estaré al servicio de mi universidad para cualquier tarea que me soliciten. Echo de menos correr por el campo y lo estoy sustituyendo con ejercicios en casa.

4) Estamos en medio de una tragedia. Mi mayor deseo es que podamos vencerla lo antes posible con el menor número de víctimas.

Lamento profundamente haber asistido con impotencia a un relato insolidario que minusvaloraba el impacto del virus porque únicamente afectaba a ancianos y enfermos, lo que además se está demostrando que tampoco es cierto. Espero que saquemos lecciones de esta situación que ha costado vidas, y, aunque ahora es el momento de estar unidos para vencer a este virus, no debemos dejar caer en el olvido la necesaria inversión en investigación, en personal, en equipamiento, en tener empresas estratégicas que nos proporcionen la autonomía necesaria en un caso de pandemia y que, además, nos permitan ayudar a continentes como África, las equivocaciones de percepción de la situación, la histeria colectiva en los supermercados, etc.

JOSÉ LUIS PÉREZ PONT (CRÍTICO Y COMISARIO DE ARTE Y DIRECTOR DEL CONSORCI DE MUSEUS DE LA COMUNITAT VALENCIANA Y DEL CENTRE DEL CARME CULTURA CONTEMPORÀNIA)

1) Tras los primeros días en el Centre del Carme organizando el nuevo sistema de trabajo, estoy en casa teletrabajando. Con más intensidad de la previsible, pero ilusionado por la cantidad de contenidos culturales y educativos online que estamos siendo capaces de generar desde el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. Prefiero siempre ver el vaso medio lleno, por lo que, a pesar de lo terrible de la situación que estamos viviendo, creo que también es una oportunidad para repensar cosas.

2) Se trata de un momento complicado en todos los órdenes, que afecta individualmente a las personas, limitando libertades públicas y derechos básicos, además del riesgo para la salud, pero a la vez golpea de forma conjunta a todo un sistema de mundo que debe ser analizado críticamente.
El alcance de las consecuencias de todo esto es imprevisible, pero, sin duda, se van a requerir numerosas medidas de apoyo para reequilibrar está situación, algunas de las cuales ya han comenzado a adoptarse a nivel estatal y autonómico.

En el ámbito cultural, a la debilidad estructural habitual se suma este parón que nos preocupa a todos. Por nuestra parte, desde el Consorci de Museus y el Centre del Carme estamos trabajando a toda velocidad, en el marco del programa ‘reaCtivem’, de la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana, para lanzar convocatorias públicas que contribuyan a reactivar el sector, haciendo valer la igualdad de oportunidades.

3) De momento, trabajando sin descanso para seguir gestionando la programación que ha de llegar cuando pase todo esto, posponiendo nuestra programación sin cancelar nada e ideando estrategias online para que el Consorci de Museus #CMCVaCasa siga prestando un servicio público de calidad, atendiendo las necesidades de la ciudadanía también en estas circunstancias (a pesar de lo reducido de nuestro equipo, de solo 12 personas).

Tengo varios libros en marcha, porque suelo leer varios a la vez, pero estos últimos días no he podido hacer más que trabajar. La prioridad en este momento es la que es.

4) Mi respeto y apoyo a todas las personas que están trabajando en la gestión y atención sanitaria de esta crisis, también a quienes se están viendo afectados en primera persona y a sus familias y seres queridos. Mi deseo es que podamos salir con éxito de esta encrucijada y que seamos capaces de saber qué hay exactamente detrás de todo esto. No me quiero poner conspiranoico, pero…

Ante todo, no perdamos el ánimo, la solidaridad y el optimismo. #AçòTambéPassarà

LUCÍA PEIRÓ (ARTISTA INTERDISCIPLINAR | VALÈNCIA)

1) En València, en casa, sola. Descubriendo el silencio de la ciudad y echando de menos a Nicolau, mi hijo.

2) Este es, ya de por sí, un escenario de ciencia ficción, ¿no? En este presente que vivimos nos encontramos en ciudades que no pueden ser paseadas, paisajes que no pueden ser disfrutados. Impera la recomendación de anular el contacto físico, se recuentan a diario los infectados y los fallecidos. Y todo esto acatando la obediencia. Quizás explotemos cuando la pandemia esté controlada, o antes, claro.

Seguro que todas pensamos en una nueva recesión económica, esta vez global, y que afectará principalmente a los más desfavorecidos, que siempre somos los mismos. Incluyo aquí a mi colectivo, el de los artistas, los poetas, los escritores, los diseñadores, los músicos. Parálisis cultural. Arranque de nuevo. Bucle. Nosotros seguiremos adelante, que, como siempre, podemos.

En este momento en el que cuenta más que nunca el tiempo, me recreo pensando que iniciaremos una nueva revuelta social, para replantear un nuevo modo de vida en el que no impere el capitalismo desaforado. Pensar en cómo queremos vivir en este planeta, a qué darle prioridad, cómo considerar a los demás y ponerlo en marcha es la clave. Participación política colectiva, es lo que espero.

3) Al principio con resignación por la situación, ahora conteniéndome, quizás por mi carácter. Lo estoy afrontando con trabajo, lo que llevo entre manos, lo que queda pendiente, los que voy a iniciar. Al anularse todas actividades culturales, mi participación en el Cicle Art d’ al CCCC queda pospuesta para noviembre, y tal vez cambie mi propuesta de acción. También deseando poder ir al MACBA, a la expo ‘Acció. Una història provisional dels 90’, que se inauguraba el 2 abril y en la que participo con la pieza ‘Observe atentamente mi envejecimiento’. Estoy finalizando un libro de artista sobre una de mis performances, ‘La habitación cerrada de mi memoria’. Releyendo bastante. ‘La utilidad de lo inútil’, de Nuccio Ordine, ‘El contrato social’, de Rousseau, y he comenzado ‘Zaj. Historia y valoración crítica’, un interesante libro de Llorenç Barber que recientemente publicó CENDEAC. Y poesía, siempre poesía: Marc Granell, Emily Dickinson, Wislawa Szymborska…

Y, lo más importante: conversaciones telefónicas diarias con la familia y cita virtual con los amigos, copa en mano (risas aseguradas).

4) ¡Uff!! Al anunciarse públicamente el estado de alarma me vino a la cabeza el pasaje mitológico de ‘La peste de Egina’. Miraba por mi balcón y las luces de las fallas, sin acompañamiento musical, me hipnotizaban. Después, pensé en todas las niñas y niños recorriendo espacios cerrados, trazando líneas. Ahora solo pienso en acciones mínimas, en observar lentamente el vapor de la olla, en tomar lentamente un café, desplazarme lentamente por mi casa sin calcular el tiempo. En dar importancia a las cosas que verdaderamente lo tienen. Creo que el tiempo es la clave. El tiempo y la política social.

MARTA PÉREZ IBÁÑEZ (INVESTIGADORA, DOCENTE Y PRESIDENTA DEL IAC | MADRID)

1) En casa, en Madrid, recluida como casi todo el mundo. Teletrabajando y sacando adelante proyectos que están en marcha, pero que en muchos casos están mutando debido a este extraño confinamiento que estamos viviendo. Y permanentemente en contacto con profesionales del sector, escuchando su situación, sus demandas y necesidades, ofreciendo datos, evaluando el impacto, y esperando que se tomen medidas eficaces.

2) El impacto que de momento se está apreciando en el sector es brutal, y nos estamos enfrentando a una situación sumamente anómala y sin precedentes, no sólo dentro del ecosistema del arte, sino a nivel global. El cierre de galerías, museos y centros de arte, el recorte de los presupuestos ya asignados y esperados, la cancelación de ayudas y subvenciones que eran imprescindibles para sacar proyectos adelante, la cancelación de ventas y encargos de obra de arte y un etcétera larguísimo, está provocando que desde todos los ámbitos de un sector, ya de por sí débil y precario, todo tipo de profesionales, instituciones, empresas, se estén planteando si serán capaces de continuar en su actividad si no se toman medidas urgentes y eficaces. De hecho, la repercusión que esta crisis tenga a medio y largo plazo dependerá de dichas medidas, y no solo desde las administraciones, sino desde toda la sociedad. Tenemos que replantearnos muchas cosas, todo nuestro sistema de valores, nuestro modo de vida, nuestra forma de relación entre nosotros y con la naturaleza, nuestro modelo productivo y de consumo. Habrá un antes y un después de esta crisis, y todos saldremos tocados.

3) Sigo investigando, escribiendo, leyendo, evaluando, retomando proyectos abandonados que ahora se ven desde otra perspectiva y replanteando otros que hablaban sobre una realidad que ya nunca será igual. Pero la mayor parte de mi tiempo lo estoy dedicando al IAC, a la asociación que presido, porque considero que es ahora cuando el compromiso tiene que hacerse evidente. Escuchar a los casi 500 socios, profesionales del sector del arte contemporáneo, entender cómo se está sintiendo esta crisis en sus actividades y ayudar a proponer medidas que mitiguen el impacto está siendo prioritario para mí en estos días. Estoy en diálogo permanente con los presidentes de las juntas territoriales para conocer la situación en cada comunidad, muchas de las cuales ya cuentan con planes de choque, que tienen que servir de ejemplo y análisis. El IAC tiene un compromiso de colaboración muy fuerte, y sé, sabemos, que colaborando entre todos se puede ser mucho más efectivo.

4) La cultura, el arte, son lo que permite cambiar procesos de comportamiento social e individual, algo imprescindible en estos momentos. La cultural nos hace más fuertes, solidarios, sostenibles, tanto individual como socialmente, y ahora más que nunca requiere que se tenga en cuenta como material sensible y como nuestro patrimonio fundamental. El futuro pasa por un replanteamiento general de nuestro modelo de vida, y esa regeneración vendrá de la mano de la educación y la cultura. Esta crisis está siendo tan drástica y repentina que no sé si estamos preparados, si somos conscientes. Ojalá el #quedateencasa nos sirva para reflexionar.

PAQUI MÉNDEZ (CINEASTA, PERIODISTA Y FEMINISTA | VALÈNCIA)

1) En mi casa, trabajando como siempre desde mi despacho. El único cambio es un silencio especial que me ayuda a concentrarme más fácilmente. Mi situación es algo peculiar, como la de otras tantas personas que se han visto sorprendidas por esta pandemia. Lo primero ha sido una cascada de cancelaciones desde la declaración del estado de alerta, de actos que estaban previstos realizarse durante el fin del mes de marzo y principios de abril; la actividad prevista se ha frenado en seco. Ahora bien, todo tiene una parte buena: me está sirviendo para deshacerme de cantidades ingentes de documentación acumulada durante años, fruto de multitud de trabajos varios, eso sí, relacionados en su mayoría con la cultura y el feminismo, mis dos actividades principales.

2) Yo me imagino un escenario muy repleto de actos, llegando a la saturación, actos que hoy están en stand-by y que están intentando encajarse en los futuros meses en un calendario imposible, en lo que a la vida social y cultural se refiere.

Con respecto a lo económico, estos días he pensado mucho en las personas que tienen trabajos precarios o ingresos inestables y me preocupa mucho cómo podrán capear el temporal. A mí, personalmente, no me afecta demasiado, puesto que tengo una nómina garantizada y fija que no se verá afectada, pero no por ello dejo de empatizar con todas las personas que no están ni estarán en esta situación.

Políticamente, a mí me gustaría pensar que va a servir para sacar algunas lecciones y cambiar las cosas. Creo que podemos sacar como lección que la política debería servir para poner en el centro los cuidados a las personas, ya hemos visto lo frágil que es nuestra salud y las infraestructuras que la sostienen. El acceso y la calidad de la educación y la sanidad a toda la población de un país son el mejor reflejo del funcionamiento democrático de ese territorio, pero también del bienestar de las personas que lo habitan. Ojalá esta pandemia sirva para no tener que plantearse disyuntivas tan crueles como “la economía o la salud”, como lo están haciendo algunas personas. Tendremos que seguir luchando por una sociedad más igualitaria, solidaria y empática, esto nos beneficiaría a toda población. Unir esfuerzos y caminar en un solo sentido para cubrir lo esencial para todo el mundo debería ser una enseñanza de este tiempo. Individuos con sus necesidades cubiertas, libres y con una vida plena, debería ser el norte.

3) Tengo que reconocer que lo llevo estupendamente bien, me ha servido para hacer cosas que tenía abandonadas: cuidado de plantas, muebles, arreglo de terraza, limpiezas extraordinarias de objetos acumulados, ordenar mis estanterías, copias de seguridad e, incluso, me ha servido para ordenar mis ideas y preparar proyectos. He podido disfrutar de un sinfín de actividades a las que nunca llegaba por el exceso de trabajo: lecturas de todo tipo, visionado de series (he descubierto algunas verdaderamente apasionantes), películas atrasadas y, algo muy placentero, contacto con amigas y amigos con los que hacía tiempo no podía tener una conversación tranquila y sosegada, aunque haya sido virtualmente. Me siento una privilegiada, tengo la suerte de contar con la ayuda de las redes sociales y la tecnología para poder realizar todas estas tareas y poder preparar nuevos proyectos.

4) Me gustaría mucho que esta situación nos hiciera reflexionar sobre ese ritmo trepidante que llevábamos como si no hubiera un mañana, que nos sirva para tomarnos la vida con más sosiego. También me gustaría que le sirviera, en este caso a la clase política, para ver las ventajas de unirnos ante las adversidades y no aprovechar las malas situaciones para sacar rédito político sin importarles el daño que causan a las personas a las que representan.

Cuando pasen estas circunstancias, deberíamos reorientar mejor nuestras prioridades, poniendo en el centro los cuidados y la vida de las personas, porque todas las personas vamos a necesitar ser cuidados y deberíamos tener derecho a una vida que valga la pena ser vivida de forma placentera.

PAULA SANZ CABALLERO (ARTISTA E ILUSTRADORA | VALÈNCIA)

1) Estoy en la Patacona, València, y me encuentro bien, por lo conforme, supongo.

2) Mi escenario inmediato es el de dar salida al cargamento de botes de garbanzos que hay en casa. Las consecuencias a largo plazo las veré… Las veré sin necesitad de augurios, vendrán solitas y de forma natural. Me encantaría, eso sí, que la gente dejara la costumbre tan española de tocar el brazo del otro al hablar. Igual en esto los astros se alinean a mi favor.

3) El confinamiento no lo afronto, porque no veo esto como una guerra, sino como algo que ya ha ocurrido en el pasado y que volverá a ocurrir. Acepto las cosas como vienen y les digo adiós si deciden irse.

Estoy leyendo ‘Decline and Fall’, de Evelyn Waugh; me esperan, si la cosa se alarga, ‘The Marriage Plot’, de Jeffrey Eugenides, y ’22/11/63′, de Stephen King. Además, zafarrancho de culebrones brasileños.

4) ¿Cuando todo esto mejore, seguiremos compartiendo la ensaladilla rusa en el mismo plato? ¿Cambiará el arte del tapeo?

RAFAEL MALUENDA (CINEASTA Y GESTOR CULTURAL | VALÈNCIA)

1) Me pilló –no diré que me sorprendió, como a nadie– el estado de alarma fuera de València, así que estoy en casa de mi novia –mejor que en la propia–, en el campo de Monóvar. Rodeado de naturaleza, libros, películas y música. En contacto con mis padres y hermanos, que viven todos entre Monóvar, Elda y Elche, si bien nos vemos sólo por videollamada, como es natural.

2) A día de hoy, ya resulta evidente el triste efecto directo del virus en nuestra sociedad, en familias próximas, con el golpe trágico de la separación y la muerte. A la vez, el impacto en el terreno laboral está afectando ya a infinidad de familias, que ven cómo deben hacer frente al aislamiento sin la posibilidad de ingresos –o padeciendo una reducción drástica–, luchando cada día con la amenaza de la incertidumbre y el acoso de las certidumbres. Los sectores culturales no son una excepción, con la suspensión de rodajes y espectáculos, con teatros, salas de cine, auditorios y museos cerrados, y editores en situación dramática. En lo político, en general y salvo excepciones (que no van por partidos, sino por personas), se echa en falta capacidad de liderazgo, no solo en España, sino también en Europa y en el resto del mundo. La perplejidad puede resultar paralizante, y la temeridad, dramática. Con todo, en la medida en que los seres humanos se retratan en las circunstancias más arriesgadas, mantengo la esperanza por la entrega de los profesionales que operan en primera línea, y por las iniciativas que van aflorando entre los ciudadanos. Una esperanza no basada en pensar que no nos llegarán ni el dolor ni las duras consecuencias de una nueva crisis económica, sino en que tendremos como sociedad la dignidad y la actitud para plantarles cara.

3) Procuro, desde el primer día, mantener una rutina diaria, dedicando la mañana y parte de la tarde a la escritura. A partir de las 19:00 es tiempo para la lectura, cena y –no siempre– película. Como de costumbre, llevo varios libros en danza, releyendo ensayos de Gaston Bachelard y de Junichiro Tanizaki (‘El agua y los sueños’ y ‘El elogio de la sombra’, respectivamente), y la poesía de José Iniesta. En ficción, vuelvo sobre el Jardiel de ‘Amor se escribe sin hache’ y el Azcona de ‘Pobre, paralítico y muerto’. Me espera, también, por primera vez, ‘La isla del padre’, de Fernando Marías. Y, desde luego, los Evangelios, de vigencia especialmente reveladora en estos momentos. En cuanto a cine, reviso a De Toth, Boetticher y siempre Berlanga, Ford y Lang; también la serie ‘Gigantes’, de Urbizu, y ansío empezar con ‘Chernobyl’ –no, ningún problema en verla en estas circunstancias; es más, creo que es un buen momento–. En cuanto a la música, de Beethoven a Saint Saens, Mahler, claro, y Rachmaninoff; mucho jazz, mucho Ellington, Ella Fitzgerald y Sammy Davis, Jr. Y siempre Elvis, claro.

No obstante, en los últimos cuatro días hemos hecho un paréntesis en esta rutina, dedicándonos a confeccionar mascarillas para hospitales, centros de salud y residencias, ante la alarma lanzada por los profesionales sanitarios por el desabastecimiento más elemental, organizándonos junto a una red de voluntarios que incluye, sobre todo, aparadoras y modistas, que entregan generosamente su tiempo desde el confinamiento en sus domicilios. Este pobre aprendiz aporta más voluntad que eficacia, pero ahí seguimos.

4) Pienso en el papel de la Catedral de Chartres en ‘F for Fake’, de Orson Welles: en medio de todo el divertido juego de plagios e imitaciones, de falsedades presentadas por el cineasta, parece que el relato se detiene para que emerja “Chartres: una celebración a la gloria de Dios y a la dignidad del hombre”. “Quizá –piensa Welles– este rico bosque de piedra, este canto épico, este magnífico grito coral de afirmación” permanecerá intacto cuando lo demás se haya desvanecido, para testificar los logros humanos.

Como Chartres, los clásicos. Los mitos. Todo aquello que, a través de los siglos, permanece vivo en el interior del ser humano, que es vigente. El arte –ya se sabe–, los relatos, en cualquiera de sus formas, nos revelan quiénes somos. El arte seguirá siendo capital para enfrentarnos a la verdad. Y también el humor. Mucho dependerá de nuestra actitud ante la vida, como siempre ha sido. O, al menos, eso creo yo…

VICENTE MARCO (ESCRITOR | VALÈNCIA)

1) En casa. No salgo nada y aprovecho para trabajar y descansar.

2) Creo que, en este momento, lo mejor es no imaginar nada ni pensar en el futuro. Hay que pensar en el presente inmediato, disfrutar minuto a minuto de lo que podíamos hacer y no hacíamos por culpa del deber hacer.

3) Sigo escribiendo, corrigiendo obras de otros escritores e impartiendo talleres de escritura (ahora online). Soy un poco más virtual. Todos somos más virtuales. Ahora estoy leyendo una magnífica novela inédita de Javier Sarti. Me encanta (Javier Sarti y esta novela), y he terminado ‘Insurrección’, de José Ovejero. También me ha gustado un montón.

4) Aprovechemos el tiempo para disfrutar.

Merche Medina

Muere Joan Cardells, el artista «febril”

Joan Cardells, fundador junto a Jorge Ballester de Equipo Realidad, falleció el pasado sábado 6 de julio (2019) de forma «inesperada», según informaron fuentes cercanas a la familia. Con él se va un artista que, como recordó en la entrevista realizada con motivo de su exposición ‘Grafitos’, en la Galería Punto hace cinco años, trabajaba con enorme pasión. No sabía de las medias tintas, sino de volcarse por completo en una obra que ahora deja por razones ajenas a su voluntad. Una voluntad de hierro que su muerte funde, dejando un gran vacío en el mundo del arte. A continuación reproducimos tal cual, el artículo publicado en Makma con motivo de aquella muestra.

Joan Cardells. Imagen cortesía de la Galería Punto.

Joan Cardells. Imagen cortesía de la Galería Punto.

A Joan Cardells le obsesiona el dibujo. Y se nota. La serie de grafitos que expone en la galería Punto de Valencia refleja esa elocuencia de lo que inspira pasión. Tanta, que desborda su obra, lo cual se hace patente cuando el propio artista se arroja a la tentativa de explicar su trabajo. Entonces, al igual que le sucede con sus dibujos, Cardells va tirando del hilo de la memoria para tejer un discurso que no tiene desperdicio. “No se puede trabajar con 36,5, sino en estado febril”. Ese “relámpago en la frente” que le hace seguir el rastro de su obsesión, ese “estado furioso” que reclama como necesario para la creatividad, “aunque no se refleje luego en la obra”, es el que hace de Joan Cardells un artista en estado puro.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto

Todo aquello que venga a distraer el objeto de su pasión, queda en un segundo plano. No es que la bajada del IVA no le importe: “Me parece secundario, frente a lo principal que es la emoción, que algo por encima de todo te motive”. O que el IVAM le resbale: “La diferencia entre el IVAM actual y el anterior no la he estudiado, pero en todo caso es importante que el IVAM siga existiendo”. O que las promesas políticas le traigan sin cuidado: “Hubo mucho progre deseoso de atender a la cultura, que luego ha demostrado ser fingimiento”. Pero todo eso resulta secundario, cuando aparece la fiebre motivada por el dibujo. “Lo que va a pasar 10 centímetros después del lápiz, es lo que estimula”.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Si hay algo que a Joan Cardells le enerva sobremanera es, precisamente, la incapacidad para salir de los compartimentos estancos a los que nos conduce la ideología. “Yo lo que pido es que se sea menos gregario”. Y apela a la soberanía, pero una soberanía “individual, que es la más costosa”. Soberanía que, en su caso, ha ido alcanzando por la vía del lento aprendizaje. Ninguna prisa de por medio. ¿Para qué correr cuando el lápiz te abre a cada paso las sendas del estímulo por las que Cardells transita? “Uno siempre busca el placer de pintar”. Eso y la revancha de la que habla, refiriéndose a los 14 grafitos y tres esculturas expuestos en la galería Punto, a modo de ajuste de cuentas con esa primera etapa de aprendizaje cuya impresión es de fracaso.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

“Me gusta fabricar imágenes con el menor instrumental posible”. Y, a la manera zen, Joan Cardells va construyendo una obra minimalista que se eleva y eleva de forma tan imperceptible como prodigiosa. “Con lápiz y papel puedes hacer todas las cosas del mundo”. Y en su mundo hay “querencia por el bodegón” y por la “evocación de los olores de los mercados, de las tiendas”. En el fondo, Cardells recuerda que la materia prima con la que trabaja es “la memoria”. Y su memoria le lleva a todos esos lugares que, como una simple ferretería, encandilaba sus jóvenes sentidos al contemplar ollas, pucheros y los más variados recipientes, que luego han ido formando parte indisoluble de su trabajo.

“Combino lo orgánico con lo industrial”. Olivas, odres, gallos, patos, es decir, “el clásico bodegón español”, que le ha servido como “reto de aprendizaje”. También hay algo en sus grafitos de “coreográfico”, por aquella “tendencia a bailar” que Cardells observa en los objetos de su pintura. “Y el gusto por el gris”, subraya. Esa “reducción al blanco y negro” tiene mucho que ver de nuevo con esa “vuelta al mundo del aprendizaje”. No es que haya renunciado al color, pero aquel color del Equipo Realidad, que formó con el recientemente fallecido Jorge Ballester, pertenece a una “época interesante”, que Cardells recuerda sin nostalgia, porque “la de ahora es apasionante”. Una pasión que guía su obra y las palabras que, a modo de revancha, dan cuenta de su largo y fructífero aprendizaje. La fiebre de venganza está, en el caso de Joan Cardells, plenamente justificada.

Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Salva Torres

Relatos fragmentados para entender el mundo

Fragmentos que representan al mundo
Intervenciones: Rosana Antolí (7 de febrero), Gerard Ortin y Rodríguez-Méndez (7 de marzo), Fran Meana (28 de marzo) y Julia Mariscal (4 de abril) de 2019
Centre del Carme Cultura Contemporània
C / Museo, 2. Valencia

El Centre del Carme Cultura Contemporània ha venido mostrando en los últimos meses distintas propuestas que tensan los límites de la creación contemporánea transgrediendo el concepto tradicional de una exposición de arte o invirtiendo el rol del espectador pasivo por el de actor del hecho cultural. Se están mostrando exposiciones con obras que se pueden tocar, oler o sentir, o laberintos que obligan al visitante a tomar sus propias decisiones frente a la creación artística y en definitiva a participar de ella.

Obra de Rosana Antoli. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Obra de Rosana Antolí. Imagen cortesía del Centre del Carme.

La exposición ‘Fragmentos que representan al mundo’, comisariada por Diana Guijarro, es una muestra que, como las series de televisión, actualmente tan en boga, se ofrecerá por capítulos, con personajes nuevos que van entrando de forma periódica a escena y cuyas aportaciones van nutriendo y transformando el espacio en conexión con el resto de artistas y con el público. ‘Fragmentos que representan al mundo’ es la segunda exposición del ciclo ‘Totalidad e Infinito (economías de la transferencia en otros tiempos para el arte)’

Este segundo momento expositivo se plantea como un ciclo de intervenciones progresivas en el espacio, donde cinco artistas construyen un relato fragmentado cargado de futuro y de presagios. El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, destacó que “cada uno de los elementos que componen esta exposición, desde su hoja de sala, compuesta por los poemas y relatos que han inspirado las obras, hasta la propia estructura de la muestra conforman un dispositivo artístico que acciona nuevos modos de aproximarnos a la creación contemporánea”.

Obra de Rosana Antoli. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Obra de Rosana Antolí. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Según Diana Guijarro, “en este relato los lugares se invaden y los residuos se asientan para abrirnos al desliz de lo imprevisto, aquel que fluye de toda acción comunicativa que se presta a la intercambiabilidad de roles entre emisor y receptor”. “Un territorio en el que configurar un gesto simbólico que profundiza en lo político, mágico, social y coreográfico que encierran nuestros cuerpos”, añadió la comisaria.

El reparto está encabezado por la artista alicantina, Rosana Antolí cuyas propuestas audiovisuales están ya a disposición del público en la Sala Carlos Pérez del centro de arte. Se trata de seis videocreaciones donde Antolí resalta la importancia del gesto en el arte, como espacio de resistencia: el gesto como una representación de la inscripción cultural en el cuerpo. Con ello, la artista alicantina invita a explorar nuestro comportamiento y nuestros gestos diarios a través de sus coreografías y performances. “Desde lo cotidiano a lo extraordinario, de lo político hacia el absurdo, como una resistencia contra nuestro paradigma”, señala Antolí.

Diana Guijarro, comisaria de la exposición, junto a José Luis Pérez Pont, director del Centre Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Diana Guijarro, comisaria de la exposición, junto a José Luis Pérez Pont, director del Centre Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

La propuesta que presenta Antolí para el Centre del Carme forma parte de su proyecto ‘Virtual Choreographies’ en el que se encuentra trabajando desde 2016, que consiste en un mapeo de gestos del mundo. En el centro de arte valenciano se muestran, en estos momentos, gestos que la artista ha recogido en Londres y en Madrid. El próximo 21 de febrero la artista invitará al público a participar en su proyecto grabando los gestos de València para la elaboración de una nueva pieza audiovisual que se incorporará a la exposición y al proyecto global. El proyecto ‘Virtual Choreographies’ cuenta con el apoyo de la Arebyte Gallery en Londres y el Arts Council England.

Tras las propuestas de Rosana Antolí, se sumarán a la muestra las intervenciones de Gerard Ortin, y Rodríguez-Méndez, el 7 de marzo, Fran Meana, el 28 de marzo y Julia Mariscal, el 4 de abril. La exposición resalta, al igual que el ciclo, la importancia de formar parte de un todo, en el que el artista realiza un gran acto de transferencia donde el mensaje sólo tiene sentido cuando lo decodifica el público.

Obra de Rosana Antolí, Imagen cortesía del Centre del Carme.

Obra de Rosana Antolí, Imagen cortesía del Centre del Carme.

Coreógrafos de vuelta a casa

Migrats (en breu)
Organizan Espacio Inestable y Centre del Carme Cultura Contemporània
Espacio Inestable
C / Aparisi i Guijarro, 7. València
Centre del Carme
C / Museu, 2. València
Del 14 al 25 de noviembre de 2018

Espacio Inestable y el Centre del Carme Cultura Contemporània organizan, por segundo año consecutivo, el ciclo de danza contemporánea ‘Migrats (en breu)’, que acoge a más de 20 creadores de danza contemporánea del territorio valenciano bajo la etiqueta de ‘migrados’. Tras el éxito de su primera edición, este año la organización de Migrats ha optado por aumentar el número de espectáculos hasta un total de 20, así como extender la programación en el Centre del Carme Cultura Contemporánea a dos fines de semana.

El objetivo del ciclo de danza de piezas breves es principalmente ser una plataforma que dé apoyo y visibilidad a coreógrafos del territorio que, bien por necesidad o por voluntad, han emigrado a otros países para desarrollar su actividad artística. En este sentido, la organización entiende el concepto de artistas migrados en dos sentidos: por un lado, artistas valencianos que desarrollan desde hace ya años su actividad principal en otros países sobre todo europeos; y por otro lado, artistas y compañías valencianas emergentes que aún no han tenido visibilidad en circuitos oficiales y que son susceptibles de migrar a otros países en los próximos años.

Cartel de 'Migrats'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Cartel de ‘Migrats’. Imagen cortesía del Centre del Carme y Espacio Inestable.

Conforman la programación de las dos semanas, entre otros, artistas como Tina Forés y Juan Sánchez desde Austria; Noemí Jiménez y Néstor García desde Bélgica; Marta Reig Torres y Noberto Llopis desde Holanda; o Lucía Jaén desde Dinamarca; compartiendo escenario con valencianos emergentes como Inka Romaní, Mauricio Pérez, Les Juntes o alumnas del Conservatori Superior de Dansa.

La coordinación artística de este año se ha llevado a cabo desde Proyecto Inestable y el Centre del Carme Cultura Contemporània, contando como la edición anterior con el comisariado de Rocío Pérez, Tatiana Clavel y Santi de la Fuente, profesionales de la danza y profesores de los dos conservatorios de danza de València.

Éstos últimos apuntaron sobre Migrats que “supone una oportunidad excepcional de ver talentos emigrados y talentos locales que emigrarán a menos que las cosas cambien. Los participantes comparten escenario con piezas cortas en las que no aparece línea divisoria entre veteranos y aprendices. Migrats supone un encuentro, un intercambio, una puesta en común sobre el hecho de bailar perteneciendo a este lugar del mundo […] Es una palabra de aliento a los que se han ido (para que vuelvan cuanto antes) y a los que se irán (para que se acuerden de nosotros y vuelvan)”.

SEMF Inka Romani, en 'Migrats'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

SEMF Inka Romani, en ‘Migrats’. Imagen cortesía del Centre del Carme y Espacio Inestable.

La compañía de reciente creación Col·lectiu Tal Vegada, con Emma Romeu y Núria Crespo, conforma el cartel e imagen del ciclo en esta segunda edición. La organización seleccionó su pieza de entre todas las presentadas en la anterior edición para residir en Espacio Inestable este año y presentar una pieza de formato largo, la única en esta edición de Migrats, que podrá verse los miércoles 14 y 21 de noviembre en Espacio Inestable.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, subrayó “la importancia de trabajar desde las instituciones públicas por impulsar el desarrollo de un sector artístico valenciano fuerte que evite la huida de sus profesionales”. Las actuaciones podrán verse de miércoles a domingo, del 14 al 25 de noviembre, a las 20.00 horas en Espacio Inestable; y los sábados y domingos a las 12.00 horas en el Centre del Carme Cultura Contemporània, estas últimas con acceso libre.

Joaquín Collado en 'Migrats'. Imagen cortesía del Centre del Carme y Espacio Inestable.

Joaquín Collado en ‘Migrats’. Imagen cortesía del Centre del Carme y Espacio Inestable.

Treinta y tres para ir abriendo boca

‘Art Contemporary de la Generalitat Valenciana / Primers moments’
Centre del Carme
Museo 2, Valencia
Hasta el 23 de Septiembre de 2018

Por el momento, solo en el Centre del Carme, pero próximamente en otras partes del territorio valenciano, se puede contemplar la exposición ‘Art Contemporani de la Generalitat Valenciana / Primers moments’, un interesante recorrido marcado más por la intuición del espectador que por pautas museológicas, que le llevará a hacerse una idea general del panorama del arte contemporáneo dentro del territorio valenciano. Un recorrido por los debates más actuales y aquellos que más acucian a los artistas más activos del panorama. Un primer acercamiento expositivo a esas primeras 33 obras que fueron seleccionadas para formar parte de la primera Colección de Arte Contemporáneo de la Generalitat Valenciana.

En la selección de obras no se tuvo en cuenta pautas generacionales ni tampoco una restricción por temáticas, pero una serie de líneas de trabajo fueron abriéndose camino, acabando por dar orden a estas primeras obras. A pesar de las controversias que pueda generar las fundamentaciones políticas asociadas a los comienzos de una colección como esta (siempre las hay, pues el arte actual es político, como lo son sus acciones derivadas), queda patente que la Generalitat Valenciana se ha lanzado a atesorar el principio de una más que probable colección de arte contemporáneo que, esperemos, se vaya consolidando. De momento, ya han confirmado que la segunda selección de artistas está en marcha.

La mirada al pasado, feminismos, las fricciones entre lo cotidiano y lo tecnológico, la cultura de la sostenibilidad y un claro binomio entre individuo y sociedad son discursos que pueden leerse en las obras; muchas van más allá y otras juegan, intercambian y deliberan sobre varios de estos conceptos. Han hecho falta más de 3 salas del Centre del Carme para acoger todas las obras. Un primer vistazo a la Sala Refectori parece dirigirnos hacia el trabajo del color, con la obra seleccionada de Jöel Mestre, huellas compositivas en 3 “pecios” enfocados a la personal geometría del artista. El recién fallecido escultor Sebastià Miralles es representado en la muestra a través de una escultura que pone la mirada en el sur, una perspectiva actual y que da pie a los pensadores exiliados que Ana Teresa Ortega ha querido plasmar en sus fotomontajes, resaltando la capacidad que tuvieron para hablar desde el “margen”. La política social siempre presente en las reflexiones actuales desde diferentes perspectivas.

El conocido dúo Bleda y Rosa continúan esa línea de juego, añadiendo el factor tiempo y memoria, haciendo hincapié en el territorio y en su capacidad histórica. Una memoria que se construye colectivamente en la obra de Mira Bernábeu y que incita a plantearse diferentes formas de crear arte. El estudio formal de Amparo Tormo es una constante en su dilatada carrera y una muestra de su consolidado trabajo, sintético y penetrante. La ‘Madriguera’, de Xavier Arenós, inunda el espacio y nos acerca un poco a Lissitzky, reformulándolo y dando forma a todo aquello que fue reprimido.

Sala del Refectorio, donde se pueden ver las obras de Mery Sales, Maribel Domènech y Xavier Arenós. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sala del Refectorio, donde se pueden ver las obras de Mery Sales, Maribel Domènech y Xavier Arenós. Imagen cortesía del Centre del Carme.

La forma de trabajar de Anna Talens se ve reflejada en ‘Horizonte Diagonal’, donde la contemplación se va tejiendo en forma de hilo de oro. Aquí la luz resulta imprescindible. La idea de tejer pasa, a partir de la obra de Talens, a tener casi un papel protagonista. En Teresa Lanceta puede observarse su capacidad por no querer aceptar la línea discutida desde siempre entre arte y artesanía; Lanceta compone y refórmula la técnica desde una perspectiva antropológica. Más social que antropológica, la casa tejida de Maribel Domènech cuelga casi etérea y se aferra a palabras de aluminio en la pared: ‘resistencia’, ‘rabia’, ‘incerteza’… Teresa Cebrián también trabaja la palabra y tiene un hueco en la colección –aunque ‘El bolsón de las palabras’, pieza seleccionada, puede contemplarse en la Sala Ferreres, al formar parte de otra exposición, ‘El largo viaje’–. Para finalizar el recorrido del Refectori, Mery Sales rinde homenaje a Hannah Arendt, cuya otrora voz acallada consigue aquí un verdadero protagonismo. Paloma Navares compone ’Cantos rodados a la memoria’ de manera elegante y personal; el color proyectado se transforma en sus valores que han quedado impresos en el frágil material.

Queda patente la fuerza de la memoria personal en muchas de las obras, pero quizá, conforme nos adentramos en la obra de Olga Diego, esa sensación vaya en aumento. La gran instalación encierra, más allá de lo personal, un sentido poético que dialoga con la transmisión de lo cotidiano del lienzo de Jorge Julve. Julve ha creado un marco de profundidades que se identifican con la discrepancia entre lo privado y lo público, lo íntimo y lo manifiesto. Adentrándose en un nuevo lenguaje de interpretación del paisaje, Damià Jordà presenta la primera pieza de video, ‘Aquestes coses que fem avui dia’, una sucesión de imágenes en movimiento donde la narrativa y la voz en off adquieren vital importancia. La siguiente obra rompe quizá con la estética contemporánea clásica, una fórmula matemática –la de objetos en suspensión– ha sido reformulada por Rosana Antolí en una instalación performática que aúna a la perfección el carácter multidisciplinar de su obra: dibujo, mínimal, Steve Reich y, sobre todo, mucho estudio del movimiento.

En el siguiente recodo, el espectador es obligado casi a tropezar con la obra de Xavier Monsalvat; ‘Be careful what you with for…’ es una premonición, un alto en el recorrido parar detenerse en el detalle. El uso de la cerámica, de la ilustración y la clara referencia a la vanguardia han hecho que el reconocible trabajo de Monsalvatje encuentre un hueco en los primeros momentos de esta colección. Un sonido casi inaudible nos saca de la contemplación de la pieza de Monsalvatje para llevarnos a la instalación de Moisés Mañas, donde continúa la dualidad entre arte e industria. Mañas crea una gran estructura con vida y sonido propios, una gran parábola casi imposible, pero certera. Esa industria fruto de la acción humana es lo que nos lleva, a continuación, a los dibujos de Ernesto Casero. Animales inexistentes se muestran bajo una rúbrica también desfasada; ‘A darwinian point of view’ llama la atención por lo directo y por lo real: la destrucción humana arrojada sobre lo natural.

Sala Carlos Pérez, donde se pueden ver las obras de Xavier Monsalvatje, Moisés Mañas y Ernesto Casero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sala Carlos Pérez, donde se pueden ver las obras de Xavier Monsalvatje, Moisés Mañas y Ernesto Casero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

En la parte de arriba, en las Salas 1 y 2 del Centre del Carme, Tania Blanco invita a pasear por recientes movimientos sociales, un recuerdo que inmortaliza, enmarcándolo y cuestionando, así, los canales comunicativos y, con ellos, el sistema democrático actual. También con una dialéctica coetánea, Agustín Serisuelo nos acerca más al territorio transformando la manera de ver el paisaje, no como género, sino de una forma situacional; su instalación habla de espacios y de lugares periféricos inconscientemente deshabitados. Si Blanco utiliza la memoria reciente para transportar al espectador, el dúo Art al Quadrat, como ya han hecho en otras ocasiones, se apropian de ese pasado casi reciente y lo sitúan en la sala. Su ‘Limbo económico’ es un discurso múltiple entorno al dinero, a los ahorros y a las autoinversiones. Con una mirada más poética, Mar Arza también genera su pieza entorno al capital, pero lo transforma desde dentro. En esta ocasión, el principal capital pasa a ser la palabra.

Para disfrutar de la obra de Pilar Beltrán se hace necesario acercarse a ella y girar las bobinas fotográficas, trabajando el concepto de viaje desde el principio hasta el final. Una reflexión sobre ese tiempo gastado, un paseo por el no-lugar. Muy cerca, Fermín Jiménez Landa inunda la sala con dos grandes –y tambaleantes– piezas, conjunto que ha titulado ‘Ecuestre’ y donde la ausencia es quizá la lectura más importante, oculta, pero evidente al mismo tiempo. Xisco Mensua genera con sus acuarelas un políptico con instantes históricos decisivos en la historia y los presenta en conjunto, formando una paradoja que se ha repetido siempre; la palabra Run enmarca unas escenas donde el tiempo corre en contra del objetivo.

A mitad de camino entre dos series, Aurelio Ayela presenta un gran formato colaborativo y, al mismo tiempo, una reflexión sobre el signo, sobre el lenguaje. Dota a la obra de una violencia a veces no implícita que recae sobre los recortes del papel y, sobre todo, por la escenificación recreada. Decir «Gracias» se convierte aquí en un juego de tensiones. Cercano a él, y continuando con la estética geométrica, Nelo Vinuesa expone ‘Atlas’, una nueva mirada muy especial a la forma en la que el artista considera el paisaje. Una vuelta de tuerca a cómo observamos nuestro entorno, encriptado y desconocido. Con esa base observacional también encontramos la obra de Hugo Martínez-Tormo, que en la línea de lo que ya conocemos, se apropia de un material que está tratando de reutilizar y obliga a mirar (durante largo rato), generando una sensación casi incómoda. El punto de atención se coloca sobre el desperdicio y sobre cómo se crea una situación paradigmática que casi llega a regir nuestras vidas.

'Spectrum Screensaver', instalación Inma Femenía dentro de la exposición 'Art Contemporani de la Generalitat Valenciana/ Primers Moments'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

‘Spectrum Screensaver’, instalación Inma Femenía dentro de la exposición ‘Art Contemporani de la Generalitat Valenciana/ Primers Moments’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Jesús Rivera aporta en este punto lo antagónico, ya que hace uso de lo artificial para crear un paisaje idílico, inexistente. Un trabajo que parte de la base teórica de la ciencia ficción, transformando iconografías y cuya sensación tangible, tan bien recreada, se torna humo al tomar distancia con la obra. Ángel Masip encauza otra mirada hacia el entorno; ‘Cataclismo’ es, como ya se intuye por el nombre, una manera de acercarnos al caos, una explosión y, al mismo tiempo, una experiencia casi espiritual de entender nuestro momento. Cierra la muestra Inma Femenía, cuyas obras, también ampliamente conocidas, tienen aquí un momento culminante. Dentro del contexto actual de los mass media, Femenía se apropia de la tecnología, de la luz y lanza una última pregunta directa: «De todo lo que has visto, ¿sabrías decir qué es real?».

En resumen, estos ‘Primers Moments’ no dejan indiferente. A fuerza de recorrer la trayectoria de estos 33 artistas se pueden establecer unos parámetros de semejanza, guiados, sobre todo, por la transmisión de la experiencia personal y derivados, al mismo tiempo, de la observación del entorno: el físico, el mental y el social. Al final y al cabo, estos ‘Primers Moments’ conforman una generación de artistas, no en el sentido de generación por tener una edad cercana, sino una generación unida por una situación donde la actividad del artista se enmarca en la precariedad al mismo tiempo que en el auge de las prácticas culturales, todo ello dentro de un territorio tan singular como es el valenciano. Un contexto capaz y lógico para unos resultados que hablan por si solos.

Muestra de la exposición con las obras de Art al Quadrat, Fermín Jiménez Landa y Mar Arza. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Muestra de la exposición con las obras de Art al Quadrat, Fermín Jiménez Landa y Mar Arza. Imagen cortesía del Centre del Carme.

María Ramis

La temática ‘trans’ en Mostra la Ploma

Mostra la Ploma
Varios espacios de Valencia
Del 31 de mayo al 23 de junio de 2018

Mostra la Ploma, el festival internacional de cine y cultura por la diversidad sexual, de género y familiar, organizado por Lambda, colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Celebra este año su cuarta edición con una iniciativa cultural que abre las puertas de Valencia a la igualdad y diversidad sexual, proyectando treinta obras inéditas en el ámbito valenciano. Este novedoso proyecto, organiza su contenido en tres categorías presentadas a concursos en los cines Albatexas, una selección del mejor cine de ficción LGTBI de la Filmoteca de Valencia y diversas actividades culturales.

De izquierda a derecha, José Luis Moreno, Isabel Lozano y Pablo Noguerol. Imagen cortesía de Lambda.

De izquierda a derecha, José Luis Moreno, Isabel Lozano y Luis Noguerol. Imagen cortesía de Lambda.

Esta cuarta edición se iniciará en la nueva sala de proyecciones de Mostra la Ploma, los cines Albatexas, con la proyección de seis largometrajes documentales en los que destaca la amplia temática trans, aplicada principalmente al ámbito rural. Y su convivencia en el marco de las costumbres, tradiciones y la irrupción de los medios digitales con películas como “The Silk and the Flame” del director Jordan Schiele en la que se aborda la heteronorma en familias de la China profunda o “The Next Guardian” dirigida por los cineastas A. Bhattarai, D. Zurbó y Bután, cuenta la historia de una familia encargada de un templo en Bután durante varias generaciones y que se enfrenta a la posibilidad de la falta de una continuidad generacional al descubrir ejemplos de transexualidad en su propio núcleo. Como miembros del jurado participarán: el cineasta Adrián Silvestre, Áurea Ortiz, profesora de la UV y crítica de cine, y José Luís Pérez Pont, director del Centro del Carmen, gerente del Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana y crítico de arte.

Imagen: Cortesía de Lambda. Detalle del film ' The silk and the flame '

Imagen: Cortesía de Lambda. Detalle del film ‘ The silk and the flame ‘

Por otro lado, el festiva nos ofrece dos secciones dedicadas al cortometraje documental y ficticio. Un total de 18 obras de procedencia y temáticas diferentes, presididas por Sara Mansanet, directora del festival de mediometrajes La Cabina, y los cortometrajistas Emilio Martí y María Trenor, agrupadas en cuatro sesiones. Los trabajos, se vertebran entorno vínculos amorosos entre las que destacan “La noche al Sol” o “Cachorro” ambos shortsfilms tratan los lazos afectivos. El desvelo de silencios, haciendo gran hincapié en la libertad sexual e identidad. Relatos en tránsito, donde diversos cortometrajes nos ofrecen un amplio enfoque personal entorno a la cultura trans como “The World in Your Window” o “Get The Life”. Y el deseo y la identidad, programa que aborda las identidades colectivas creadas a partir del deseo sexual y los posibles desajustes ante la incomprensión, “Batería” (Cuba) o “Natalie. D” (Francia).

Paralelo a esta sección, y fuera de concurso, el festival junto con la Filmoteca valenciana presenta algo inédito: “Panorama”. Una selección de seis actuales y destacados largometrajes de ficción sobre la diversidad sexual que, lamentablemente y pese a haber ganado varios certámenes de renombre, aún no han podido ocupar nuestras salas cinematográficas. Entre estas podemos destacar “Les Garçons sauvages”.

Luis Noguerol, director de Mostra la Ploma, señaló que el festival pone al servicio del espectador, un conjunto de actividades culturales entre las que se encuentra una serie de talleres y juegos educativos para todas las familias, y una presentación literaria con mesa redonda de la mano de Anna Boluda, Eley Grey, Encarna Sant-Celoni y Mila Martínez en el centro Las Naves. La apertura de la exposición “Museari Art&Queer. The World Famous LGTB Museum” muestra algunas de las más destacas obras expuestas en la Fundación La Posta este último año. O “Pride”, la nueva presentación del proyecto pictórico de Julio Gracia con el objetivo de denunciar los discursos LGTBIfóbicos.

Imagen: Cortesía de Lambda. Fotograma de The world is in your window.

Imagen de Portada: Cortesía de Lambda. Fotograma de ‘The world is in your window’.

Diferentes instituciones como el Instituto Valenciano, el MuVIM y el Ayuntamiento de Valencia han colaborado en esta iniciativa por la igualdad social. Isabel Lozano, concejala de igualdad y políticas inclusivas del municipio, enfatizó que la cultura LGTBI es también cultura de la ciudad por lo que el festival Mostra la Ploma es una gran ocasión para visibilizar la diversidad sexual humana. Incluso otras herramientas difusivas como ‘Valenciaorgullosa’ o entidades como el propio Ayuntamiento, refuerzan iniciativas con el mismo carácter conciliador e inclusivo, implicando por consiguiente el avance en la igualdad de oportunidades, la reducción de discursos de tolerancia, la no discriminación y/o agresión.

Cristian Torada

Fallece el coleccionista Vicent Madramany

Vicent Madramany (L’Alcudia, 1946). Coleccionista y mecenas
Director de À cent mètres du centre du monde, de Perpignan (Francia)
Sábado 31 de marzo de 2018
Con motivo de su fallecimiento el 29 de marzo, reproducimos la entrevista realizada en la Fundación Chirivella Soriano como parte responsable de la exposición de Artur Heras.
Descanse en paz.

“Coleccionistas de verdad hay muy pocos”, advierte Vicent Madramany. Le faltó añadir que él es uno de ellos. Director del museo de arte contemporáneo de Perpiñán, que lleva el significativo nombre de À cent mètres du centre du monde, en alusión a Dalí, Madramany se acercó a Valencia como parte responsable de la exposición de Artur Heras en la Fundación Chirivella Soriano. De las 44 piezas exhibidas, 42 pertenecen a su colección; las otras dos son propiedad del propio artista. Piezas de gran formato que, a modo de antológica, permiten contemplar 50 años del trabajo de Heras, los que van de 1964 a 2013 (Ver: https://www.makma.net/seduccion-iconografica-elegante-protesta/).

Aunque “lo importante son los artistas”, razón por la cual Vicent Madramany prefirió mantenerse en un segundo plano durante la presentación de la antológica, lo cierto es que su trayectoria como coleccionista bien merece un aparte. Su trabajo de importación y exportación de frutas le llevó, entre otros lugares, a Perpignan, donde fue barruntando la idea de crear un museo de arte contemporáneo. Idea que dio sus frutos (nunca mejor dicho), tras la compra de un viejo almacén de frutas y verduras, que se hallaba muy cerca de la estación de tren de Perpignan, a la que Salvador Dalí dedicó una de sus obras tras delirante visión: “El universo, que es una de las cosas más limitadas que existe, sería –guardando las proporciones, similar por su estructura a la estación de Perpignan”.

Vicent Madramany, junto a la obra 'Consum nacional brut' de Artur Heras. Foto: MAKMA

Vicent Madramany, junto a la obra ‘Consum nacional brut’ de Artur Heras. Foto: MAKMA

Madramany, haciendo uso explícito del delirio daliniano, bautizó su museo tomando como referencia esas palabras y los aproximadamente 100 metros que lo separaran de la estación de tren: À cent mètres du centre du monde. Museo del que provienen la 42 piezas de Artur Heras y donde Madramany acumula y exhibe obras principalmente de artistas valencianos y franceses. “El coleccionista es la persona que intenta hacer un homenaje a los artistas coleccionando su obra para que perdure en el tiempo”. Nada que ver con los coleccionistas que, como champiñones, brotaron a causa del esplendor inmobiliario. “Hay quienes han comprado arte por una finalidad especulativa, como un producto financiero”.

Madramany entiende que esa “especulación del producto artístico” ha terminado por “marear mucho” el mercado del arte. “Ha habido un exceso de artistas y de obras”, lo mismo que “hay muchos museos que son almacenes de obras mediocres”, y pone como ejemplos el Hermitage de San Petersburgo o el Louvre de París. “Prefiero el Museo del Prado o la National Gallery de Londres”. Para Madramany, “la pintura, salvo milagros, no es una inversión”. Y como “el olvido” suele ser a su juicio el “destino normal de la mayor parte de la obra creativa”, la función del coleccionista es la de poder “rescatar” de ese olvido a los artistas.

Vicent Madramany, junto a la obra 'Consum nacional brut' de Artur Heras. Foto: MAKMA

Vicent Madramany, junto a la obra ‘Consum nacional brut’ de Artur Heras. Foto: MAKMA

“Hay mucha gente que invierte, pero coleccionistas de verdad, los que lo hacen por placer, no abundan, y no es el principal motor del mercado del arte”. Conjugar ese placer, que permite dar testimonio de la “obra bien hecha”, con la justa proporción de rentabilidad derivada del valor creativo, es lo que Vicent Madramany persigue con su colección de obras en À cent métres du centre du monde. Casi medio centenar está ahora en la Fundación Chirivella Soriano. Piezas de gran formato, porque “una obra cuando es buena tiene más fuerza a tamaño grande”. Que es lo que le suceden a las 44 piezas de Artur Heras. Madramany está de enhorabuena.

Vicent Madramany, al lado de la obra 'El sueño del capitán España' de Artur Heras. Foto: MAKMA

Vicent Madramany, al lado de la obra ‘El sueño del capitán España’ de Artur Heras. Foto: MAKMA

Salva Torres

Creación y pueblo: el arte como resistencia

Creación y pueblo
Juanli Carrión, Enric Fort Ballester, Núria Güell/Levi Orta, Rubén Ramos Balsa, Sara y André y Nil Yalter
Comisaria: Violeta Janeiro
Centre del Carme
C / Museo, 2. València
Hasta el 6 de mayo de 2018

“La exposición ‘Creación y Pueblo’ no sólo señala algunos desequilibrios sistémicos en nuestra sociedad, sino que cada una de las instalaciones que la componen se activan de manera formal o discursiva en la esfera pública. Desde la idea de que todos estamos al servicio de un sistema establecido, los artistas invitan al público a reaccionar”, así explicó la comisaria e investigadora, Violeta Janeiro, la nueva exposición del Centre del Carme.

‘Creación y pueblo-reacciona’ es el tercer proyecto resultante de la primera convocatoria V.O. de comisariado del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, y se articula a partir de una de las acepciones que se le atribuyen al arte: la resistencia, manifiesta, subvertida y entendida desde un posicionamiento diferente en cada una de las propuestas que se exhiben. Los planteamientos artísticos se activan en el plano discursivo o formal, buscando la implicación del público en la práctica del arte como resistencia.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Del 23 de enero al 6 de mayo los artistas Juanli Carrión, Enric Fort Ballester, Núria Güell/Levi Orta, Rubén Ramos Balsa, Sara y André y Nil Yalter cuestionan el sistema establecido y visibilizan, a través de sus obras, algunos de los síntomas o consecuencias de la sociedad de control. José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Museus, señaló que ‘Creación y Pueblo’ es una exposición «producida  por el Consorci, de carácter colaborativo que transgrede el ámbito del centro de arte para involucrar a toda la ciudadanía desde diferentes perspectivas”.

La exposición plantea la necesidad de una performatividad radical, no solo en el acto de señalar, sino también de invitar o involucrar a la sociedad en el ejercicio de resistir compartiendo el desafío. En la muestra se hace referencia a problemáticas que se dan en los países occidentales pero con la mirada puesta también hacia oriente o el continente africano. En este sentido se critican, entre otras cuestiones, la sacralización de algunas obras de arte según su autoría, la especulación inmobiliaria, la politización de la situación de los refugiados o la discriminación de la mujer.

Los artistas proponen diferentes formas de participación en su obra, de forma indirecta mediante la pegada de carteles por la ciudad de València, la edición de un periódico o la publicación de un anuncio peculiar en un medio valenciano (de esta forma el público puede acceder a la exposición sin necesidad de visitarla) así como de forma directa mediante la participación en talleres y otras propuestas.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Violeta Janeiro manifestó que «se trata de una exposición que está en construcción, que se va creando y transformando a través de diferentes irrupciones, desplazamientos y estímulos sobre las obras de arte. Así, más que actividades paralelas a la muestra lo que ofrecen los artistas son diferentes aproximaciones a sus obras a lo largo de varios meses”.

“Reiterarnos en la colectividad, y apuntar las diferentes formas de lo común a través del verbo, la mirada, la acción sugerida o dirigida, no es sino, otra forma de oposición a una época que se perfila hiper-individualizada. La práctica artística puede ser definida como un ejercicio de libertad que se opone a la complacencia generalizada y a la homogeneización de un mundo cada vez más global. Si el arte transforma la realidad, o transciende las ideas desde la marginalidad, el arte resiste creando”, explicó Janeiro.

Sara e André, carteles repartidos por la ciudad. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sara e André, carteles repartidos por la ciudad. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sara e André

Sara e André (Lisboa 1980 y 1979), redefinen el concepto de autoría a partir del préstamo y el apropiacionismo. Crean la instalación Logos, que reflexiona sobre los contenidos de la muestra a través de una serie de carteles y una publicación que reúne citas e imágenes de autoría ajena. Este material impreso, funciona como un dispositivo de distribución para un sistema de ideas que se recogen en la sala de exposición y que se propaga por toda la ciudad, generando relaciones con otros públicos que no necesariamente han tenido que visitar la muestra.

Enric Fort Ballester

Enric Fort Ballester (Benifaró de les Valls, 1987), significa la resistencia en su sentido físico, con una performance que requiere la fuerza de quince actores que sujetan tableros de treinta kilogramos de peso cada uno. Son performers ordenados de manera que su trabajo dificulta la entrada a la exposición. hold and breath (sujeta y respira), es el cuerpo funcionando al servicio de una estructura que desencadena una acción y consecuente reacción, para llevarnos al terreno de la biopolítica.

Exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Nil Yalter vs Julia Ramírez Blanco

Nil Yalter (Egipto, 1938) es una artista franco-turca. Representa un arte político en su sentido más literal. Pionera de un arte feminista en los sesenta, sus creaciones se sensibilizan con la condición de mujer emigrante. Su film La femme sans tete or the belly dance de 1974, anticipa un giro hacia un arte social. El encuentro de la artista con la investigadora Julia Ramírez Blanco, dará origen a nuevos significados de su obra leídos, hoy, desde el arte de la revuelta.

Juanli Carrión

Juanli Carrión (Yecla, 1982), hace una escultura progresiva que activa los saberes propios como una manera de conocimiento a la hora de resignificar o mapear el barrio del Carme. Memelismo Carmen plantea a través de las memorias y vivencias personales de los participantes, otras formas de reconocimiento, urdiendo en lo sensible maneras de singularizarnos para crear nuestros propios modos de existencia. A lo largo de la exposición, tendrán lugar varias lecturas de la pieza con los vecinos del barrio del Carme, de manera que la escultura, abstracta, mudará de forma constantemente.

Nuria Güell y Levi Orta, anuncio de compra de terreno en Siria. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Nuria Güell y Levi Orta, anuncio de compra de terreno en Siria. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Nuria Güell / Levi Orta

Nuria Güell (Vidreras, Gerona, 1981) y Levi Orta (La Habana, 1984), atraviesan los dispositivos de poder originando la crítica desde sus propias estructuras. La estética de un mapa inmobiliario es una acción-instalación que se inserta en la especulación de los mercados, que fluctúan camuflados en las buenas intenciones que estimulan los tópicos políticos de moda. Los artistas compran una propiedad en Siria, a una familia refugiada en Europa, aprovechando la situación de conflicto en su país de origen y su necesidad económica. Este proyecto se realiza en colaboración con el Middlesbrough Institute of Modern Art, institución a la cual los artistas donarán la propiedad adquirida. Un anuncio en prensa, prolongará la pieza fuera de las estructuras del Centro Cultural, interpelando al lector ante la posibilidad de compra.

Rubén Ramos Balsa

Rubén Ramos Balsa (Santiago de Compostela, 1978), desmonta convenciones científicas con pedagogías para un niño de cinco años, haciendo uso de enseñanzas alternativas que se explican a través de su instalación. Su obra se activa con talleres que dicta un mimo cuentacuentos que parte de las enseñanzas de un sistema matemático africano y que tienen como resultado una instalación de transmisión oral transcultural ‘África también quiere ir al espacio’.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El Centre del Carme dobla su número de visitantes

Centre del Carme
C/ Museo, 2. Valencia
Cifras de visitantes y actividades de 2017

El Centre del Carme Cultura Contemporània despide el 2017 con un total de 182.658 visitantes, lo que supone un incremento del 140% con respecto al año anterior, más del doble que en 2016. De hecho en junio de 2017 el centro de arte valenciano ya había superado las cifras de todo el 2016. Una tendencia que se ha mantenido a lo largo del segundo semestre del año con cifras récord como en los meses de octubre y diciembre, con 24.469 y 22.212 visitas respectivamente, en el caso de diciembre casi cuatro veces más que en el mismo mes de 2016.

El Centre del Carme ha aumentado sus visitantes en cada uno de los meses de 2017 con respecto al 2016. Destaca asimismo el último trimestre del año en el que ha recibido un total de 63.944 visitantes.

Visitantes en la Sala Ferreres del Centre del Carme.

Visitantes en la Sala Ferreres del Centre del Carme.

Estas cifras ponen de manifiesto el respaldo del público al nuevo proyecto para el Centre del Carme como centro dedicado a la cultura contemporánea. En total el centro valenciano ha acogido este año 30 exposiciones con la participación de 767 artistas y más de 300 actividades culturales, entre encuentros, conciertos, talleres, proyecciones y otras acciones.

Su director, José Luis Pérez Pont, accedió al cargo en abril de 2016 y los frutos de este nuevo proyecto han comenzado a verse en 2017. Fue en el mes de febrero cuando el centro valenciano presentaba su nueva etapa con la exposición ‘Discursos premeditados’ compuesta por los fondos de arte contemporáneo de la Colección CAM que custodia el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA). La exposición recibió más de 30.000 visitantes en dos meses.

Por otra parte, en el mes de mayo, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de los Museos, se inauguraron las exposiciones resultantes de las primeras convocatorias públicas (Escletxes de producción y apoyo a la investigación, V.O de comisariado y 365 dies VLC, de comisariado de una sala del Centre del Carme durante un año) comenzando así un nuevo modelo de gestión para el centro de arte valenciano.

Espai de Telles del Centre del Carme.

Espai de Telles del Centre del Carme.

Previamente, en noviembre de 2016, abrió sus puertas el ‘Espai de Telles’ el primer espacio permanente dedicado a la primera infancia en un centro de arte español. La nueva sala de experimentación para bebés, de 0 a 3 años, ha influido también en el perfil del público visitante al Centre del Carme, siendo cada vez más familias las que se acercan al centro de arte, atraídas por este espacio que refuerza la función cotidiana de los lugares de la cultura. Casi 10.000 niñas y niños lo han disfrutado a lo largo de este año.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, ha expresado su agradecimiento por la respuesta del público y de los agentes culturales activos, manifestado que “trabajamos para prestar un servicio público de calidad, a la altura de las necesidades de una sociedad que requiere de forma urgente encontrar en la cultura y en el conocimiento herramientas útiles para la construcción de nuevos trayectos personales y colectivos. El Centre del Carme es ahora un espacio de agitación cultural puesto a disposición de la ciudadanía, con la complicidad del sector cultural. Un lugar en el que la vida cotidiana converge con la cultura viva”.

Durante 2017 se ha puesto en marcha el modelo del nuevo Centre del Carme, renovando su imagen a todos los niveles: desde su gestión, el 80% de su programación expositiva es el resultado de diferentes convocatorias públicas; hasta su imagen corporativa con una nueva imagen gráfica y un nuevo sitio web, que ha recibido la visita de cerca de 200.000 usuarios únicos, así como activando su presencia en redes sociales; pasado por la reorganización de sus salas, dando sentido a cada uno de los espacios que componen este conjunto monumental, aprovechando todo su potencial.

Atendiendo a las estadísticas, por género, un 53% de los visitantes al Centre del Carme son mujeres y un 47% hombres. En cuanto a la edad se observa una gran diversidad: con un 59% de adultos y un 13% mayores de 65 años, destaca asimismo que el 21% de su público son jóvenes y más del 7% son menores de 14 años.

El programa de educación y mediación ha desarrollado un papel muy importante en el flujo de nuevos públicos. En este sentido, la cifra de participantes en las actividades educativas del Centre del Carme supera los 9.500 asistentes, habiéndose realizado un total de 240 acciones.

Atractivo turístico

A la ingente actividad que ha generado el Centre del Carme, con más de 300 actividades que han dinamizado la vida cultural de la ciudad, no es desdeñable la relevancia patrimonial que constituye el antiguo convento, uno de los enclaves más singulares de la Comunitat, con elementos representativos de la arquitectura de distintas épocas. El diálogo entre la creación contemporánea y el monumento histórico le confieren un interesante atractivo turístico.

De este modo, otra de las cifras que llama especialmente la atención es la cada vez mayor afluencia de público extranjero que representa ya el 36% de las visitas, frente al 55% de visitantes procedentes de la Comunitat Valenciana, que sigue siendo el conjunto más numeroso, y un 8% del resto del Estado español. Durante 2017 se han registrado visitantes de 121 nacionalidades distintas. Los italianos son los visitantes extranjeros más numerosos en el Centre del Carme, con un 19%, seguido de los holandeses con un 17%, además de los franceses, ingleses y alemanes, con una destacada presencia de público procedente de Estados Unidos y Rusia.

Acción de Yves Klein, homenajeado en el Festival Nits d'Aielo del Centre del Carme.

Acción de Yves Klein, homenajeado en el Festival Nits d’Aielo i Art. Centre del Carme.

Un nuevo escenario

Como centro de cultura contemporánea el Centre del Carme se ha abierto a distintas manifestaciones de la creación actual y ha dado cabida a propuestas que no contaban hasta el momento con un espacio específico para desarrollarse, como la música experimental, el videoarte, el arte urbano o el arte de acción, que se han sumado a otras actividades como el teatro en espacios no convencionales o la danza contemporánea, además de encuentros de pensamiento, grupos de lectura, charlas y talleres.

Estas actividades, tanto las vinculadas con exposiciones como otros encuentros, de carácter educativo o artístico, han supuesto el 28% de los visitantes del Centre del Carme.

Así, el Centre del Carme se ha convertido en un nuevo escenario que ha albergado distintos festivales o encuentros, muchos de ellos de carácter internacional, lo que le ha permitido darse a conocer y abrirse a nuevos públicos y experiencias culturales.

En este sentido destacan el Festival Internacional de Música Contemporánea ENSEMS, el Festival Nits d’Aielo i Art, el Festival Músiques de Nova Creació o el Deleste, en cuanto a música; en cuanto al ámbito audiovisual, el festival Cinema Jove, Docs, o el Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina, además del festival internacional de videocreación ‘Under de subway video art night’; en artes escénicas el festival Tercera Setmana, o el Cicle Migrats y como encuentros de pensamiento el Pechakucha Night València o Tedx València Ciutat Vella, entre otros, además de los festivales de artes visuales Intramurs y Ciutat Vella Oberta; destaca asimismo el programa artístico en defensa de los derechos de los animales y que ha cerrado el año, ‘València Capital Animal’.

Visitantes en la exposición Valencia Capital Animal. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Visitantes en la exposición Valencia Capital Animal. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Arte de Acción en el Centre del Carme

Ciclo Art D’
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Sábado 23 de septiembre de 2017, a las 18.00h

El Centre del Carme Cultura Contemporánia abre sus puertas al arte de acción a través del ciclo Art D’. Se trata de un ciclo de arte de acción internacional que incluye una parte de performances en vivo y otra de teoría, reflexión y debate. Está organizado por un colectivo de artistas e investigadores, en colaboración con el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana.

Según el director de la institución museística, José Luis Pérez Pont, «con este ciclo el arte de acción se instala de forma permanente en el Centre del Carme consolidándose como parte de su programación habitual. Con ello el centro de cultura contemporánea se reafirma como el epicentro para las artes vivas en nuestra Comunitat dando cabida a los diferentes lenguajes que se identifican con la cultura de nuestro tiempo”.

Pérez Pont añadió que “la novedad de este ciclo radica, además, en su carácter divulgativo y de autocrítica. En colaboración con un grupo de profesionales e investigadores del arte de acción, Art D’ no sólo nos acercará las propuestas más interesantes que se están desarrollando tanto en el ámbito local, nacional e internacional sino que sus intervenciones estarán acompañadas de una parte reflexiva y de diálogo con el público”.

Ciclo de Arte de Acción. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Ciclo de Arte de Acción. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Art D’ incorpora, a la tradicional presentación de performances, un espacio de reflexión colectiva, de análisis autocrítico, como un laboratorio público. En el espíritu del arte de acción, se da prioridad al proceso creativo y en búsqueda sobre el producto final. Los artistas tendrán ocasión de explicar públicamente su trabajo, con el fin de contextualizar su práctica, y se propondrá un coloquio con el público presente, con quien se ensayarán formas de crítica colectiva.

Igualmente, la gestión del ciclo se plantea como un comisariado colectivo, un espacio de búsqueda en que se trabajan, en grupo, objetivos, participantes, registro, crítica y análisis. Contra un arte entendido como espectáculo, se favorece el proceso, la experimentación y la autogestión ideológica de artistas y teóricos.

Detrás de este trabajo se encuentran los artistas Laura Yustas, Carla Roca, Nika López, Marie Tamarit, Joana Mollà, Lucia Peiró, Mario Montoya, Nelo Vilar y Bartolomé Ferrando. Según Vilar, “València es uno de los centros de la performance en España. Sin embargo, salvo trabajos puntuales, nunca ha habido una continuidad en los espacios públicos. Con este nuevo ciclo, el arte de acción estará presente en el Centre del Carme de forma periódica dentro de su programación”.

En Art D’ se afronta el arte de acción de forma amplia: desde la performance art, incluyendo diferentes formas de creación escénica (teatral y dancística), a las artes del cuerpo y arte queer, la maniobra artística, la crítica institucional o el arte paralelo, el arte de acción presente en las nuevas formas de protesta de los movimientos sociales, etc.

Souad Douimi. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Souad Douimi. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Art D’ dará comienzo el sábado 23 de septiembre, a partir de las 18:00 horas. En esta primera sesión se cuenta con la presencia de Jorge Luis Marzo, uno de los teóricos y comisarios más interesantes de los que trabajan en España, que impartirá la conferencia ‘Accionismo e invisibilidad: operar en la niebla’. Marzo plantea una exploración de la función de los formatos accionistas y parateatrales en las prácticas fake que se desarrollan tanto en el ámbito artístico como activista. Al finalizar su intervención se abrirá un turno de debate antes de empezar las performances.

Para esta jornada inaugural, se tendrá la oportunidad de disfrutar del trabajo de Souad Douimi, joven artista argelina que llega en colaboración con la ‘Muga Caula, Encuentro internacional de poesía de acción y performance’. Douimi es conocida en Argel por su trabajo en espacios públicos. Utiliza elementos que pertenecen al ámbito femenino, como el haik, un tipo de velo utilizado por las mujeres en todo el Magreb desde la época romana.

Además, actuará Mario Montoya, gaditano establecido en Valencia, que mostrará su trabajo construido con sutilezas sobre las relaciones entre el cuerpo humano y los objetos que nos rodean. La organización ya trabaja en los próximos encuentros en los que se contará entre otros, con Juan Albarrán, historiador del arte, como teórico, además de las artistas María Tamarit y Nika López.

Mario Montoya. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Mario Montoya. Imagen cortesía del Centre del Carme.