Russafa Escènica, cuando los deseos se cumplen

Russafa Escènica
Festival de otoño de las artes escénicas
Diferentes salas de Valencia
Del 24 de septiembre al 4 de octubre
Jueves 9 de julio de 2020

Son inasequibles al desaliento. Los responsables de Russafa Escènica, festival de otoño que se celebrará en Valencia del 24 de septiembre al 4 de octubre, han hecho de la necesidad virtud para, contra el viento y la marea del coronavirus, sacar adelante su décima edición. Una edición que, en su breve pero intenso historial, ya viene marcada por ese gesto diríase heroico de mantener el certamen en tiempos marcados por la enésima crisis que vive el sector teatral, nunca antes debida a un bicho que ha trastocado los planes de medio mundo. De manera que el Russafa Escènica de 2020 será ya especial, aunque solo sea por las dudas que ha generado la pandemia, el riesgo asumido de poner en marcha una edición que peligraba, y los ‘Deseos’, lema del festival, en principio frustrados y luego cumplidos por esa voluntad imperiosa de celebrarlo.

Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, señaló el espíritu al que nos hemos de acostumbrar: “Lo que tenemos previsto es la imprevisión”. Por eso los responsables del festival de otoño anunciaron ya su intención de grabar todos los espectáculos programados, con el fin de combinar las actuaciones presenciales y su impresión digital, no sea que un rebrote de la enfermedad pudiera dar al traste con el festival, después de la “montaña rusa de emociones”, según expresión de Pedro Giménez, director de la Sala Off, que ha supuesto la deliberación de poner en marcha la edición de este año.

Imagen previa del encuentro para presentar Russafa Escènica a los medios en el Centre del Carme. Foto de InuSualPro por gentileza del festival.

Tras la desaparición de Tercera Setmana, el otro festival de las artes escénicas de Valencia que tras cuatro años arrojó la toalla en diciembre por “falta de apoyo institucional”, Russafa Escènica se queda en solitario para mantener viva la llama del teatro a nivel de certamen que amplía su oferta por toda la ciudad, si exceptuamos 10 Sentidos, más especializado en danza. “Responsabilidad muchísima”, reconoció Dídac Doménech, responsable de Producción del festival, cuando se le preguntó por este asunto, tras hacer un “balance muy positivo” de los 10 años que ahora celebra en medio de la pandemia.

De “esfuerzo y valentía por seguir impulsando la cultura” calificó José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme, la iniciativa de los responsables de Russafa Escènica por mantener la celebración de 2020. Un esfuerzo que ha llevado a programar en dos semanas, en lugar de tres, tanto los espectáculos en el barrio que da origen al nombre del festival, como a todos esos otros que acogerán las diferentes salas esparcidas por el resto de la ciudad, en lo que se denomina Russafa OUT. Espacio Inestable, con Jacobo Pallarés y Maribel Bayona al frente, Teatro Círculo, representado por Miguel Ángel Cantero, la propia Sala Off, además de Rambleta, La Nau, Sala 7 del Teatro Rialto, SGAE, Fundación Bancaja, La Mutant y Centre del Carme serán las que acojan el ramillete de obras arriesgadas, talleres y actividades complementarias que dan forma a esta prevista e imprevista edición.

Un momento de la presentación de Russafa Escènica en el Centre del Carme. Foto de InuSualPro por cortesía del festival.

“Es un año difícil, pero había que seguir adelante para apoyar al sector teatral”, resaltó Doménech, algo que agradecieron los creadores que, como Eva Zapico, Silvia Batet, Adrián Novella o Javier Sahuquillo, cuyas obras forman parte de la programación, manifestaron su alegría y esperanza por esta recuperación de la actividad teatral, después de unos duros meses de parón por culpa de la pandemia. Una recuperación que viene a su vez avalada por un incremento en el caché de las compañías y artistas, debido al “año de mayor presupuesto” (Doménech), que compensa de esta forma la previsible disminución de los ingresos de taquilla, por las limitaciones de aforo a las que obliga la situación, y que ha representado para el festival casi el 50% de su fuente de financiación.    

Una de las grandes novedades de esta edición, además de la reducción temporal del festival y el aumento del caché, es la grabación de los espectáculos, que se hará de forma profesional, con varias cámaras, con planos y contraplanos, de forma que su visionado esté a la altura de los famosos ‘Estudio 1’ que TVE programó en los años 60 y 70, tal y como explicó Jerónimo Cornelles, director artístico de Russafa Escènica. ”El teatro es presencial, pero esta iniciativa facilitará la visión del teatro para quienes no puedan asistir al directo”, subrayando Cornelles su convicción de que “pueden convivir ambas experiencias”.

Fotograma de ‘Doce hombres sin piedad’, de Sidney Lumet, en la que se basa la obra ‘9’, de Javier Sahuquillo.

Javier Sahuquillo explicó lo que será ‘9’, la obra por él escrita basándose en la famosa ‘Doce hombres sin piedad’, que el cineasta Sidney Lumet dirigió con Henry Fonda como protagonista y que acogerá la Sala Off. “Aquí se llama ‘9’, porque es el número de los integrantes de un jurado en España, y está adaptada a nuestro contexto y actualidad”, señalando que en este caso habrá mujeres en el jurado, cosa que no había en la película, y personajes de todo tipo acordes con la época en que vivimos. Eso sí, se mantiene el núcleo argumental, sustentado en el riesgo que siempre corre quien manifiesta una opinión contraria a la de una mayoría que se apresura a dictar sentencia, sobre todo ahora que las redes sociales se han convertido en tribunales de acelerada ejecución propagandística.

Eva Zapico lleva a Rambleta ‘La sala de los trofeos’, basada en la “existencia de zoológicos de seres humanos” de principios del pasado siglo y cuyo descubrimiento sorprendió mucho a la bailarina y coreógrafa: “Hay algo confuso también para mí”, reconoció, quien aborda el tema configurando “un espacio de investigación escénica pura y dura”, lo que genera en ella una mezcla de “ilusión y miedo”. Silvia Batet, cuyo espectáculo ‘Requiem’ acogerá la capilla del Monasterio de San Miguel de los Reyes, dijo que su obra nacía “de la experiencia del duelo en prepandemia”, cobrando ahora “otra relevancia y actualidad”. El giro y la inmovilidad son las maneras de experiencia, “de ese no avanzar”, que Batet desarrolla con la ayuda de cinco bailarines.

Escena de ‘Wof, Wof, Wof’, de Melena Androide, incluida en la programación de Russafa Escènica.

Adrián Novella será el encargado de la producción del llamado ‘Invernadero’, con el que Russafa Escènica sale por primera vez del barrio para ubicarse en la Sala 7 del Rialto. Fiel a su “tipo de teatro en el que incluyo al espectador”, el proyecto ‘Los de arriba’ lo plantea como un “espectáculo completamente inmersivo”, destacó, para el que ha contado con alumnos del último año de artes escénicas. “La obra habla de cómo ven la pandemia las diferentes clases sociales”, con un toque “teenager”, remarcó Novella.

Hay muchas más obras, como ‘Wof, Wof, Wof’, de Melena Androide en Teatro Círculo; ‘Ganeko Crew’, de la compañía Olatz Gorrotxategi, en Sala Off; ‘Back 2 Classics’, de Planeta Trampolí, en la Nau; ‘Los protagonistas’, de El Conde de Torrefiel del Escalante Centro Teatral, que se representará en La Mutant; la propuesta de circo ‘10582’, de la compañía Arritmados, en Espacio Inestable, o ‘1Km2’, dirigida por Jerónimo Cornelles y escrita junto a Maribel Bayona, que se verá en el Centre del Carme.

El festival también cuenta con la novedad de la oferta de autobuses gratuitos, que resaltó Cornelles, para que el público del barrio de Russafa no tenga excusas a la hora de poder desplazarse a todos los espectáculos que se representan en las diferentes salas de Valencia, incluyendo la ruta de vuelta una vez finalizadas las obras. Con respecto a los problemas de financiación derivados de la tardanza con el que las Administraciones públicas sufragan las ayudas económicas a este tipo de festivales u otro tipo de eventos culturales, Doménech fue taxativo: “El modelo de financiación es el que es”, algo que le llevó a concluir que “la financiación pública en este país sería para hacérselo mirar”. Russafa Escènica, entretanto, celebra sus diez años con una paradójica salud de hierro.

Responsables de las distintas instituciones que participan en Russafa Escènica, junto a artistas y miembros del equipo del festival. Foto: InuSualPro.

Salva Torres

Lo íntimo y lo social en la obra de Maribel Domènech

‘Acciones cotidianas’, de Maribel Domènech
Centre del Carme
Museo 2-4, València
Hasta el 1 de octubre de 2020
Domingo 7 de junio de 2020

El Centre del Carme Cultura Contemporània presenta la exposición ‘Acciones Cotidianas’ de la artista valenciana, Maribel Domènech, que ya se inaugurara de forma virtual el pasado 15 de mayo, durante el confinamiento, y que se enmarca dentro de la convocatoria ‘Trajectòries’ del Consorci de Museus, repasando 35 años del arte comprometido y feminista de la artista valenciana, a través de esculturas, instalaciones, fotografías, vídeos y proyectos colaborativos. 

La comisaria de la exposición, Rocío de la Villa, explicó por videoconferencia que “esta exposición es importante no solamente porque es una retrospectiva que responde a la convocatoria de Trajectòries sino porque en esa mirada de síntesis a 35 años de trabajo, toda la obra que pertenece a la última década no se ha visto en la Comunitat Valenciana. Maribel Domènech tiene obra en colecciones y museos en Europa y Latinoamérica, se daba la paradoja de que ella estaba exponiendo en Brasil pero sus obras no se veían en su ciudad”.

Maribel Domènech, en un momento de la presentación. Imagen cortesía del Centre del Carme.

José Luis Pérez Pont, director del Consorcio de Museus, señaló que “en esta exposición hay una doble reivindicación, de un lado reconocer el trabajo de una creadora de excepción que fue apartada de los circuitos públicos del arte en València por su activismo en el conflicto del Cabanyal y por otro lado la lucha que ha mantenido siempre esta artista contra la violencia de género a través de sus obras”.

El trabajo de Domènech gira en torno a la reflexión de la vida cotidiana: donde se entrecruzan lo íntimo y lo social en narraciones visuales, emocionales y performativas, que expresan el compromiso con la experiencia vivida y reclaman la participación de sus destinatarios.

A lo largo de 12 estancias se pueden reconocer las distintas problemáticas que atraviesan la obra de Maribel Domènech: el movimiento feminista, la lucha contra la violencia de género, el cambio climático o el paso del tiempo. Entre ellas destaca la sala central de Ferreres donde se ha situado el proyecto ‘Trilogía de la vida’ a través de tres vestidos que simbolizan el pasado, el presente y el futuro. 

Vista de la exposición de Maribel Domènech. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Desde mediados de los 90, Domènech utiliza cables eléctricos conductores de comunicación para crear figuras y palabras empoderantes que explicitan su posición feminista, en instalaciones contra la violencia de género y de resistencia ante los embates de la vida. El eje longitudinal de la exposición está protagonizado por estas piezas de resonancia autobiográfica que subrayan la reflexión sobre el transcurso vital y el compromiso arraigado en la experiencia.

‘Para observar el mundo a cierta distancia’ tejido en cable negro, habla del distanciamiento ante el presente desde la interioridad. En ‘Como una habitación llena de luz’ se aborda el pasado: el vestido tejido con cable blanco lleva detrás un camino de luz que simboliza todo lo que arrastramos. Esta trilogía está todavía en proceso ya que Domènech aún sigue trabajando en la tercera pieza dedicada al futuro y para la que cada día teje un metro.

Según la artista, que reconoce que estos vestidos pueden llegar a pesar en torno a los 200 kilos, “empecé a tejer estas piezas como una forma de proteger los cuerpos, su intimidad y su identidad”. La exposición incluye varias instalaciones inéditas realizadas ex profeso para el Centre del Carme como  ‘Seguimos de luto y con rabia’.

Obra de Maribel Domènech. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Domènech explicó que “los feminicidios son reflejados en estas obras realizadas en guirnaldas de luz. Esas guirnaldas que utilizamos en Navidad para celebrar un momento feliz aquí están denunciando lo que sucede en esos hogares y fuera de ellos también. Aquí hay 100 feminicidios cometidos de los cuales hay 11 de niños y niñas que se reflejan en una pequeña casa realizada en leds rojos y que hablan de cuando el enemigo está en casa”.

Esta pieza enlaza con la obra realizada por Domènech hace diez años sobre violencia de género, la exposición ‘Peregrinatio. Arte en las ermitas de Sagunto’ coordinada por el Consorci de Museus en 2008, que también recogía 100 feminicidios. “De ahí el título de esta instalación, diez años después, “Seguimos de luto y con rabia”, indicó Domènech.

Vista de la exposición de Maribel Domènech. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Esta exposición muestra además su escultura en hierro en la década de los ochenta, cuando su objetivo es ya narrar la vida cotidiana. Comprende su etapa posminimal, en la que predominan piezas de aluminio y ambientes lumínicos con los que explora una narratividad emocional ligada al habitar. Espacios desde los que proyecta las primeras instalaciones y piezas translúcidas blandas dirigidas a mostrar experiencias de vulnerabilidad.

Cierra la muestra otra obra de nueva creación ‘En movimiento constante’ (2017-2020), una instalación audiovisual realizada para esta exposición que simboliza el movimiento feminista y ecologista, dos corrientes que se unen en la lucha. El movimiento marino de un conjunto de boyas de distintos tamaños, colores y materiales simboliza el movimiento de género celebrando el 8 de marzo en los últimos años en España, en sintonía con otros países occidentales donde las mujeres están siendo decisivas para el cambio social: un giro humanitario y ecofeminista que también se enfrenta a la emergencia climática. La exposición de Maribel Domènech permanecerá abierta al público del 5 de junio al 11 de octubre. 

Vista de la exposición de Maribel Domènech. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Poesía virtual para una cultura ecológica en el CCCC

‘Laboratorio Ecopoético’ | ‘#CCCCenCasa’
Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC)
Martes 14 de abril

El Centre del Carme Cultura Contemporània traslada su ‘Laboratorio Ecopoético’ a las redes sociales, dentro de su programa ‘#CCCCenCasa’. Este laboratorio se fundamenta en el intercambio de saberes entre personas mayores y jóvenes en torno a la ecología, con la poesía como medio de expresión.

Tras varias sesiones celebradas en el Centre del Carme y que fueron interrumpidas por la COVID-19, el taller, en el que participan principalmente personas mayores, continúa ahora su proyecto desde el ámbito virtual como fórmula para combatir la soledad y el aislamiento que afecta especialmente a estas personas, consideradas grupo de riesgo.

Los talleres están organizados por Polyforum València y el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, y coordinados por David Trashumante, director de Vociferio.

En sus sesiones, un equipo transdisciplinario de poetas, periodistas, historiadores e integradores sociales buscan generar un corpus poético en torno a diversos temas como la sostenibilidad, la especulación urbanística, la vuelta al mundo rural o el feminismo.

Así, en los próximos días las redes sociales del Centre del Carme ofrecerán diversos recitales poéticos a cargo de las personas integrantes de estos talleres, que presentarán los primeros resultados de su trabajo.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, ha manifestado que “estas acciones permiten visibilizar a un sector de la población especialmente vulnerable en estos momentos”, y ha recordado que “nuestro programa de mediación cultural busca diversas formas de aproximación al arte y a la cultura creando espacios para la palabra, para el diálogo, como fórmulas de integración social y de participación ciudadana”.

La propuesta virtual del ‘Laboratorio Ecopoético’ se suma a la iniciativa de ‘La merienda’, dirigida también a personas mayores, y coordinada por la mediadora Alba Cacheda, que ha continuado desarrollándose a través de entrevistas telefónicas, compartiendo afectos, escucha y cuidados en una situación que afecta directamente a este grupo de personas.

Pérez Pont ha señalado que “con el ‘#CCCCenCasa’ estamos desarrollando un proyecto cultural virtual que integre a todas las disciplinas artísticas para que la cultura no pare y para seguir apoyando al sector creativo valenciano y a sus artistas”.

Programación semanal

Dentro de ‘#CCCCenCasa’, esta semana las artistas Mónica y Gema del Rey Jordà (Art al Quadrat) nos abren las puertas de su estudio para adentrarnos en su proyecto creativo.

Su exposición del Centre del Carme, ‘De coros, danzas y desmemoria’, es una investigación sobre la recuperación de la memoria histórica a través del lenguaje contemporáneo y de la tradición oral. La exposición les permite mostrar la represión que impuso el franquismo en toda España, especialmente en la vida de la mujer. El objetivo de Art al Quadrat es trascender el relato histórico para recuperar la memoria de las damnificadas, con historias que resuenan ahora a través de sus cantos.

Inspirado en esta muestra, el programa de educación y mediación ‘#CCCCHabitantEspais’ propone esta semana un taller en el que experimentar con los sonidos. En la exposición de Art al Quadrat, el canto de diversas mujeres nos permite conectar con la memoria, modificando el significado de los escenarios presentados y alentándonos a generar nuevos espacios de compromiso y libertad.

Este taller propone a las familias diferenciar entre oír y escuchar, trabajando con los ruidos de la casa. El sonido nos ayudará a identificar la forma del espacio, sus dimensiones y sus usos en función de nuestra memoria, pero también en función de las reverberaciones y las reflexiones que produce en el espacio. Así, se proponen diferentes acciones desde la experimentación con el eco, la composición de una banda sonora con sonidos cotidianos, descubrir qué es el sonido holofónico o componer su propia fonoteca de la casa.

Además, esta semana ‘CCCC_Arquilecturas’ propone a las familias explorar la vivienda siguiendo ‘El curso del agua’, un taller didáctico donde invitar a las y los pequeños a reconocer de dónde viene el agua que sale de los grifos: buscar las llaves de paso, las alcantarillas de la calle desde la ventana y la fuente de calor que hace posible que podamos ducharnos con agua caliente.

Hay que recordar que cada semana estos talleres se van sumando a un conjunto de propuestas didácticas en familia que se encuentran disponibles en la web del Consorci de Museus como los talleres ‘El plano de mi casa’, ‘Aburrimiento’, ‘¿Dónde están las flores?’, que toma como base la muestra de Escif ‘Qué pasa con los insectos después de la guerra’, o la propuesta ‘Desde mi ventana’ inspirada en la exposición sobre Carlos Pérez. A esta última iniciativa, que busca convertir las ventanas en espacios de creación, se han sumado numerosas ilustradoras e ilustradores, diseñadores y artistas como Javier Mariscal, Escif, Juan Berrio, Paco Roca, Iván Solbes, Marta Colomer (Tutticonfetti), Lina Vila, Ortifus, Boke Bazán, Ibán Ramón, Alex Cervantes, Tomás Gorría, Calpurnio, Lucía Meseguer, Martín Forés y Mai Hidalgo, entre otros.

Las propuestas ‘#CCCCHabitantEspais’ están coordinadas por el equipo Arquilecturas, proyecto seleccionado dentro de la convocatoria Tangent, de mediación cultural del Consorci de Museus.

Conciertos ‘Sonoras’ y ‘TheCCCC’

Este próximo sábado 18 de abril las redes sociales del Centre del Carme ofrecerán una nueva propuesta sonora poniendo al alcance de sus seguidoras y seguidores los conciertos celebrados durante las primeras ediciones de los festivales ‘Sonoras’ y ‘TheCCCC’ en el Centre del Carme.

CCCContesenCasa’, Joanjo García

Este próximo domingo 19 de abril el canal de pódcast del Centre del Carme contará en su programa ‘#CCCContesenCasa’ con la intervención de Joanjo García, historiador y escritor de literatura en valenciano. Ha ganado el Premi Enric Valor de la Diputación de Alicante por ‘Quan caminàrem la nit’, el Premi de Narrativa Antoni Bru por ‘Tota la terra és de vidre’ y el Premi de Novel·la Ciutat d’Alzira por ‘El temps és mentida’.

La primera parte de este cuarto programa contará como siempre con uno de los ‘Cuentos por teléfono’ de Gianni Rodari. A continuación se ofrecerá una reseña de ‘Cors de gofra’, de la escritora noruega Maria Parr, editado por Nórdica Libros.

El podcast finalizará con dos cuentos: ‘La princesa y la felicidad’ y un cuento creado por el alumnado de la escuela para adultos Vicent Ventura en los talleres de narrativa de Rebombori Cultural, donde las alumnas y los alumnos ponen en marcha su creatividad con historias de los cinco continentes.

‘#CCCContesenCasa’ quiere invitar al público a participar incluyendo los audios de niñas, niños y familias que quieran compartir sus reseñas de libros, recomendaciones o comentarios sobre por qué les gusta leer o qué están leyendo durante la cuarentena. Los mensajes se pueden enviar por Whatsapp al 603 83 22 52 o al correo info@rebomboricultural.com.

Visitas virtuales

Dentro de su programa ‘#CCCCenCasa’, el Centre del Carme activa nuevas visitas virtuales que permitirán al público recorrer cada una de sus salas, de un modo inmersivo. Así, esta semana el Centre del Carme incorpora el recorrido por la muestra ‘Viaje a Corfú. Carlos Pérez. El hombre-museo’, una experiencia que se suma a la ofrecida en la exposición ‘(Escif). Qué pasa con los insectos después de la guerra’.

Todos los contenidos del programa online del Centre del Carme ‘#CCCCenCasa’ están disponibles en www.consorcimuseus.gva.es y a través de las redes sociales del @centredelcarme.

MAKMA

Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VI)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VI)
Sábado 28 de marzo de 2020

«People say we got it made/ don’t they know we’re so afraid/ Isolation
We’re afraid to be alone/ everybody got to have a home/ Isolation
We’re afraid of everyone/ afraid of the sun/ Isolation»
(‘Isolation’, de John Lennon)

A finales de 1970, John Lennon irrumpía en solitario en la escena musical de la mano del álbum ‘John Lennon/Plasctic Ono Band’, cuya pista de cierre de las primeras cinco canciones lleva por título ‘Isolation’ (‘Aislamiento’), una sencilla y lírica composición en la que el ex-Beatle nos habla del miedo a la soledad, al mundo que nos espera ahí fuera.

Y, aquí y ahora, nos invade una cierta nostalgia cuando revisitamos películas, nos aventuramos por viejas lecturas, recuperamos un vinilo rayado o nos dejamos seducir por otras manifestaciones artísticas que nos hablan de un mundo lejano y exterior, como si hiciera lustros que no hubiéramos salido. Acaso como una realidad distópica de cuando fuimos humanos.

Por ello, desde MAKMA proseguimos invitando a difundir su testimonio –tras la primera, segunda, tercera, cuarta y quinta entrega de ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’–, a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, musicales, cinematográficas, universitarias e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos desde el hogar la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) Tras el decreto de estado de alarma, ¿de qué modo afrontas tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevas a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ANA ELENA PENA (ARTISTA Y ESCRITORA | VALÈNCIA)

1) En mi casa, con mi pareja y mi hija de 22 meses. Intentando trabajar en unas piezas nuevas de joyería en resina y en las correcciones de un libro que iba a salir en mayo, pero que hemos tenido que postergar.

2) Intento ser positiva, pero las consecuencias del confinamiento nos van a pasar factura emocional a todos (a unos más que a otros). Ya sabes que hay casas que no son hogares, sino ollas a presión. Yo estoy acostumbrada a la soledad, a trabajar en casa, pero ahora es imposible concentrarse al cien por cien. Nos salva un poco a todos el sentido del humor, pero acecha el miedo. Y luego está la incertidumbre…

Las consecuencias económicas y laborales creo que son lo más grave, aunque pienso que nos recuperaremos rápidamente en este aspecto y que valoraremos de una forma más positiva el contacto social real. Por soñar que no quede. A mí, de momento, me espera un mes o dos, o los que sean, horribles, de 0 ingresos y todo gastos. ¿Qué va a pasar con la cuota de autónomos? La tienda donde vendo mis cosas ha cerrado y tengo que seguir pagando el alquiler. Se han detenido las ventas de la tienda online, amén de que las librerías han cerrado. Mucha gente está en situaciones similares e incluso peores, así que prefiero quejarme lo justo. Lo importante ahora es que pongamos todos de nuestra parte para que se frene cuanto antes la epidemia, y que no haya más contagiados ni muertos o que al menos sea controlable. Por encima del dinero está la salud.

3) Con una niña pequeña en casa es casi imposible hacer nada más que estar pendiente de ella. Carlos y yo hacemos turnos de una hora para que uno esté con ella y el otro pueda trabajar, limpiar la casa, comprar comida o lo que sea. Ahora mismo estoy leyendo a ratos ‘Peyton Place’ y viendo ‘Fleabag’ y ‘Tiger King’. También estoy montando piezas para la tienda online, con resina, lentejuelas, piedras, tirando del material que tengo de momento a mano. Tengo un pequeño calendario en la cocina en el que tacho los días con sensación de victoria, como si fuera una presidiaria. Los noticieros son deprimentes, intento ver la tele lo justo para informarme. Hago algún vídeo casero, llamo a amigos y familiares y cosas así.

4) Que cada uno extraiga su propia lección de esto, como persona individual y como terrícola de a pie, como ser social. Es fundamental tener una actitud positiva. Ahora te digo esto porque estoy arriba de la montaña rusa, pero a lo mejor mañana estoy llorando desesperada. Lloro con cualquier cosa que me produzca la más mínima nostalgia o me remita a cuando todo era normal. Por ejemplo, escuchando ‘True Blue’, de Madonna, o viendo fotos del año pasado. Alterno la alegría y la esperanza con la tristeza y la duda. La falta de luz y el mal tiempo no ayudan en absoluto a mantener una actitud positiva, al menos a mí. Me deprime, pero, sobre todo, me apena tener a la niña encerrada, sin parques ni tobogán. Con frecuencia señala la puerta y dice: «Calle, calle», pero no se da cuenta de lo que está pasando. Es feliz, y eso me da fuerzas y alegría cuando empiezo a flaquear. La verdad es que empiezo a estar hasta el coño.

CHARO FIERRO (EDITORA EN HUERGA & FIERRO EDITORES | MADRID)

1) Estoy en Madrid, que es donde está Huerga & Fierro; en casa. Nos pasamos de vez en cuando por la oficina que está en la misma calle, a un minuto.

2) El escenario es de incredulidad, expectación y miedo. Ahora, y es lo más importante, toca cuidarnos; por nosotros y por los demás. Las consecuencias a medio y largo plazo pintan desoladoras en lo económico. En lo social habrá un antes y un después en nuestra forma de priorizar nuestras conductas. Políticamente, habrá otra forma de mirar a esa casta para que, de una vez por todas, se conciencien de que no (enfático) es su escaño el que tienen que defender, sino dejarse la piel por la gente que hizo que lo consiguieran.

3) Tras la confusión y la novedad, nos hemos puesto las pilas; hemos organizado las tareas de casa y la ocupación de los espacios comunes (vivimos en casa 6 personas, más un gran perro: Poison).
Las lecturas pendientes de manuscritos, informes sobre estos, revisión de los stocks de libros en almacén, etc., forman parte de mis tareas mañaneras. Por la tarde me permito terminar las lecturas que se estaban amontonando en mi estantería y ver películas y series, películas y series…, con los chicos.

4) Que no nos venza el desaliento. Toca ponernos el traje de faena; l@s editor@s independientes sabemos mucho de este traje: vivimos en la resistencia más absoluta.

CHELE ESTEVE SENDRA (PROFESORA DEL DEPARTAMENTO DE DIBUJO DE BB.AA. DE LA UNIVERSITAT POLITÈCNICA DE VALÈNCIA, CRÍTICA DE ARTE Y DISEÑADORA | VALÈNCIA)

1) En mi casa sola, encontrándome conmigo misma y descubriendo tanto los límites como la empatía entre las personas.

Mi pareja está al cuidado de su padre, de 92 años, y mi cuñado Pepe, con síndrome de Down –una persona con grandes capacidades y que ha entendido perfectamente que estamos en casa por un virus, que las Fallas las celebraremos en julio y que, de momento, no irá al centro ocupacional. Todo un ejemplo–.

2) Espero que esta situación nos sitúe en un plano de madurez personal, tanto económica como políticamente. Si así fuera todo fluiría, de lo contrario nos espera una difícil reconstrucción de lo que estamos perdiendo. Mucha incertidumbre.

Imagino, aunque no quisiera, a la mayoría de los partidos políticos sacando provecho para criticar lo que se hizo, lo que no, y cómo se debiera haber gestionado la crisis sanitaria. Este sería un momento perfecto para hacer tabula rasa y comenzar a dialogar y consensuar por el bien de los ciudadanos y no por el de los políticos o los bancos, por ejemplo.

3) Por suerte he establecido zonas donde realizar actividades: desayuno en la cocina, siempre escuchando la radio, trabajo en el estudio de mi casa, hago ejercicio en el salón, donde también como y ceno. Los días de (no)Fallas los he dedicado a trabajar a un ritmo relajado, a realizar mil tareas domésticas pendientes, a hablar con familia y amigos para que recordemos que estamos juntos en esto y demostrarles lo importantes que son para mí. Procuro que la semana sea ordenada, de trabajo, y que el fin de semana se note una diferencia. Por ejemplo, me preparo el aperitivo y escucho mis vinilos, que estaban olvidados en una caja. Hoy sonaba música de The Smiths.

Salgo de casa lo mínimo; eso sí, cada día me uno a las actividades de los balcones que creo hace que vivamos juntos una realidad terrible, pero compartida y comprendida por la vecindad. Ahora sí que estamos haciendo barrio. Triste que de una tragedia surjan estos sentimientos, pero bienvenidos sean si sirven para remover al ser humano y sacar lo mejor de todos.

Mi relación con la lectura es curiosa, leo artículos o temas por trabajo, por practicar idiomas o por placer. Por trabajo estoy con unos artículos para un congreso que debería tener lugar en la Sapienza Università di Roma, en junio. Con lo idiomas leo o veo series: ahora me tiene fascinada la serie ‘Bauhaus: a new era’, un gran homenaje a los 100 años del movimiento precursor de una pedagogía renovada y abierta que sentó precedentes en las enseñanzas artísticas y continúa vigente hasta nuestros días. Por placer estoy leyendo un libro titulado ‘Locos, ricos y asiáticos’, de Kevin Kwan, una historia divertida y fresca. Yo misma me defino como una mediterránea que le gusta bucear en el mar de la China, por mi estrecha relación con aquel país desde hace más de diez años. Voy variando y así se me hace más llevadero, aunque esto no es una novedad, lo hago siempre, soy infiel y ecléctica con las actividades y lecturas.

4) Me vienen a la cabeza muchas reflexiones: si vamos o no a vivir un cambio y se va a reescribir el significado de la globalización, de lo global y lo local, hacia un modelo más colaborativo en nuestro beneficio. Serían deseables unas fronteras que traspasen la solidaridad, no solo en una emergencia como el coronavirus, sino en las que teníamos olvidadas que no son pocas a nivel mundial. Recordemos que estamos solos cuando necesitamos cada vez mas a las otras personas.

Salta otra alarma hacia el modelo de vida que hemos llevado hasta ahora, donde consumo e individualismo son definitorios. No creo que seamos capaces de mirarnos al espejo como antes, y más después de esta situación. Tras esto deberíamos verificar nuestra fragilidad y vulnerabilidad, el absurdo del consumos masivo, pero, sobre todo, debiéramos poder oír la voz que callamos de una madre naturaleza finita y reconocer que con esta tregua la tierra a comenzado a sanar.

Me preocupa la alabanza al sistema sanitario español, no a los equipos de sanitarios que gozan de mi respeto y agradecimiento. Recordemos que los recortes han mermado este sector y la investigación, elementos prioritarios para alcanzar una plena sociedad de bienestar.

Y aquí mi llamada a todos los políticos liberales o nacionalistas, de izquierdas, centro o derecha, blancos, negro o amarillos: basta ya de trabajar para solucionar vuestras vidas y descended al mundo terrenal de los ciudadanos de a pie. Rebajad vuestros sueldos por decencia. Ahora vienen unos años de arrimar el hombro y vosotros sois los que deberías dar un paso adelante con este gesto. Fuera sueldos vitalicios de ministros, también las puertas giratorias y las jubilaciones no merecidas. En el plano económico nos enfrentamos a una recesión global que va a requerir de esfuerzos de todos, no lo olvidemos.

Estos meses se ha hablado de profecías: el físico y científico británico Stephen Hawking profetizó que el fin de la humanidad no comenzaría por una explosión nuclear, sino que apuntó a un virus como causante. En 2015, Bill Gates, magnate empresarial, informático y filántropo estadounidense, recordó en un discurso que el peligro mayor para la humanidad ya no es una guerra, sino una gran pandemia vírica, similar a la que estamos luchando hoy día.

Por favor, señores políticos, revisen los presupuestos en materias sanitaria y que se contemple un presupuesto mayor para la investigación científica.

Concluyo con una estrofa de la canción ‘Ma Solitude’, del cantautor Georges Moustaki, para recordad que nos podemos hacer los mejores amigos de la soledad que muchas veces puede llegar a deseada y necesaria:Non, je ne suis jamais seul / Avec ma solitude”.

CHEVI MARTÍNEZ (PROPIETARIO Y PROGRAMADOR DE JIMMY GLASS JAZZ | VALÈNCIA)

1) En casa, por supuesto, antes incluso del 14 de marzo. Intento no salir a la calle si no es imprescindible. No es un gran esfuerzo para mí; en casa estoy muy bien, no me aburro.

2) Esta situación afecta a todo el orden social, cultural, económico y político, entre otros. Es difícil predecir qué puede pasar. La sociedad, sobre todo la occidental, lleva muchos años sin grandes alteraciones de este tipo. Ha habido crisis económicas, terrorismo, etc., pero esta situación es diferente.

Actualmente, la mayoría de la gente no está acostumbrada a que le digan lo que tiene que hacer, a obligarse a ser responsable por el bien común, a pensar en lo prioritario.

La globalización es imparable. Está claro que los gobiernos tendrán que tomar decisiones para prevenir futuras situaciones de riesgo. Y no solo respecto a las enfermedades, sino a la degradación del planeta por parte del ser humano, un gravísimo problema que tiene la humanidad.

Creo que sufriremos con paciencia este momento, que cuando pueda ser volveremos a cierta normalidad y que tendremos que hacer un esfuerzo por recuperar nuestra actividad y nuestras circunstancias. Va a costar recuperarlo todo. Espero que la gente vuelva con ganas.

3) El confinamiento no altera gravemente mi régimen diurno porque estoy acostumbrado a trabajar durante todo el día en casa, programando conciertos, subiendo contenidos en la web, manteniendo contacto con músicos y agentes, diseñando carteles y todo lo relacionado con la visualización de la actividad del Jimmy Glass en los medios de comunicación. Mucho trabajo.

De hecho, ahora estoy más libre, ya que no hay actividad hasta no se sabe cuándo. Así que, como es fuerza mayor, tengo más momentos de relax para dedicarme a leer (estoy releyendo ‘Lincoln’, Gore Vidal), ver películas o series, cocinar tranquilamente y arreglar algunas cosas en casa. Comparto el espacio con Elena, mi mujer, por lo que no estoy solo, y todo entra dentro de la normalidad cotidiana.

Otra cosa es la noche. Acostumbrado a la intensa y emocionante actividad de los conciertos en Jimmy Glass, a la relación con amigos y músicos de todas las nacionalidades, me lo estoy tomando como unas vacaciones en lo social, que no está mal, aunque mantengo el contacto por otras vías. Supongo que según pase el tiempo empezaré a echarlo de menos en serio.

4) Confío en que esto no dure mucho, en que podamos recuperar la confianza en todo y no caigamos en el pesimismo. Hay que luchar, es ley de vida.

CRISTINA CHUMILLAS (GESTORA CULTURAL Y RESPONSABLE DEL DEPARTAMENTO ARTÍSTICO EN MY ARTIST LAB | VALÈNCIA)

1) Cuando llegó el aviso del Gobierno me encontraba en casa de mi pareja, aquí me quedé y aquí estoy. No imagino mejor compañero para vivir, lo que, a veces, parece una película.

2) Más que imaginar un futuro marcado por las consecuencias, deseo. Deseo que tengamos un futuro más solidario y que hayamos aprendido a que no somos intocables ni el centro del universo. Deseo que le devolvamos a la cultura aquello que nos ha cedido gratis durante este encierro en forma de consumo y así contribuyamos a la economía, cada cual dentro de sus posibilidades. Deseo que esto no se olvide y dentro de cuatro años lo tengamos presente en las urnas.

A nivel particular deseo seguir contribuyendo a que los proyectos de My Artist Lab sigan saliendo adelante y a que su departamento de arte crezca. También que aquellos planes de comisariado, gestión y expositivos en los que me encontraba participando, se desarrollen de una manera u otra, a su debido tiempo.

3) Tengo la suerte de tener buenas amigas libreras y visitarlas hace que siempre tenga libros y cómics pendientes de leer. Desde aquí, gracias, queridas, por tanto. Por otro lado, estar recluida en casa de mi pareja es como haberme encerrado en FNAC, así que no dejo de leer y ver películas.

4) ¡Quedaos en casa, por favor!

ENRIQUE BELENGUER (PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN PARA LA ÉTICA EN LA EMPRESA ÉTNOR Y SOCIO FUNDADOR DE INMERCO MARKETING | VALÈNCIA)

1) En mi domicilio de València. Formo parte de ÉTNOR, una fundación para la promoción y divulgación de la ética en la empresa, en la que nos encontramos, periódicamente, académicos y empresarios interesados en este apasionante tema. Hemos suspendido todos los actos presenciales, mantenemos el contacto con nuestros miembros de forma virtual, a través de la web.

2) Podemos apreciar cómo la incertidumbre se ha apoderado de la realidad, ya de por si compleja y ambigua, y como la volatilidad viene a incrementar la confusión, evidenciando la insolvencia o la ausencia de valores, no solo bursátiles, claro.

La epidemia en la que nos sentimos inmersos se ha presentado de repente, como un temporal que pone a prueba la solidez de los principios, de los cimientos de esta sociedad que, en mayor o menor medida, entre todos hemos venido construyendo, en lo social, en lo económico, en lo sostenible. Pero también vemos, escuchamos, sentimos, desde este involuntario confinamiento, cómo emerge la parte más noble del hombre: surge la solidaridad con fuerza, el reconocimiento del verdadero valor de las cosas, de lo esencial, vaya.

Y esto, si queremos, no permite esa perspectiva de posibilidad, de esperanza, en ese nuevo escenario en donde las cosas no volverán a ser igual. La denominada cuarta revolución industrial nos brinda la tecnología para que, si queremos, dar un salto hacia ese mundo de respeto a la naturaleza, de disminución de la pobreza, de mayor conciencia de comunidad y justicia social.

3) Estoy releyendo ‘Memorias de Adriano’, de Margueritte Yourcenar, y a continuación me esperan ‘La melancolía en tiempos de incertidumbre’, de Joke J. Hermsen, ‘Cuando la sociedad es el tirano’, de Javier Marías, ‘Historia de la Imaginación’, de Juan Arnau, ‘Historia oculta de la Música’, de Luis Antonio Muñoz…

En cuanto a las actividades que me propongo llevar a cabo: ejercicio físico, leer y escribir, charlar con amigos, meditación, radio, música, series de TV y pelis. Y, de vez en cuando, algo más.

EVA MONZÓN (PSICÓLOGA Y ESCRITORA | VALÈNCIA)

1) Estoy en València, en casa, algo soso, lo confieso. Sé de casos donde les pilló el estado de alarma en situaciones difíciles: en medio del mar, de viaje, lejos para regresar; con lo que, en todo caso, la incertidumbre se suma a un exilio forzoso. Pero a mí, no; yo en casa, imaginado cómo sería este confinamiento si no estuviera en ella. Un modo como otro cualquiera de pasar el tiempo.

2) El escenario inmediato es fácil de imaginar: es tal cual está siendo ahora, la gente, el mundo, se ha unido para actuar juntos –cosa sorprendente y única–, respondiendo de un modo coherente, solidario y responsable en la mayoría de los casos. El mundo entero. Eso es algo grande. No sé hasta cuándo nos portaremos así de bien, supongo que hasta que pase el peligro y un poco más, como cuando un corredor llega a la meta pero no puede parar hasta que sobrepasa unos metros más.

Las consecuencias a medio y largo plazo serán duras, de ajustes, de pagar las facturas de la falta de facturas ahora. Dependerá de cómo lo gestionen los que están al mando, de cómo lo aceptemos los que los pusimos al mando. Se puede imaginar todo: desde el caos, hasta su contrario. Lo que creo que sucederá es que las aguas, tras varias turbulencias, volverán a su cauce, lo que no sé es el tiempo que necesitarán para aclararse del barro. La gente olvidamos pronto. Pero lo que sí tenemos es lo que se está haciendo. Lo que estamos haciendo.

3) La efectividad de acatar el estado de alarma se debe, creo, en gran parte a las redes sociales, a esa globalización y cercanía que nos ofrecen. Desde ellas se convocan muchos eventos, se manipula incluso –hay ejemplos recientes claros–, pero, en este caso, ha ayudado a entender el panorama de una manera rápida y eficaz. Internet ayuda, no solo a eso, sino a no encontrarnos solos, ni perdidos, a poder hablarnos, vernos, trabajar, mover el mundo aunque sea a distancia. Eso es grande. Sin Internet y lo que supone el confinamiento sería atroz, la soledad terrible y el caos económico mucho mayor de lo que es.

El confinamiento puede ser estupendo, pero puede ser un infierno, depende de con quién te haya tocado quedarte atrapado. Eso puede desesperar a cualquiera, no solo es no ver a quien quieras, sino ver a quien no quieres todas las horas del día, todos los días. Ahí hay un problema, una crisis grave, no solo global, sino particular. 

Yo, por mi parte, no lo llevo mal porque es como suelo vivir. En casa, con libros, creando palabras, dando clases online, contestando mails, viendo cine, codeándome con el arte, que no me suele fallar.

4) Creo que ya he comentado más de lo que se me preguntaba en las demás preguntas, tampoco es cuestión de que, como hay tiempo, o eso se supone, lo tengáis que usar leyéndome. Pero creo que estamos viviendo tiempos extraordinarios, ese proverbio chino entre aviso y maldición: “Que no vivas tiempos extraordinarios”. Y creo que, por ahora, lo estamos  haciendo bien, casi todos. Y espero que lo que vayamos haciendo nos permita, al tiempo, mirar atrás, cuando se haya terminado lo que ahora ignoramos cómo acabará, y digamos y digan: “Lo hicimos bien, lo hicieron bien”. 

Esta es la última entrada de mi blog Tiempos extraornidarios:

“Que no vivas tiempos extraordinarios”, es un proverbio chino, muy adecuado siempre, entre la maldición y el aviso. Y es justo lo que estamos haciendo: vivir una época extraña de la que no sabemos cómo terminará. Eso es lo que tiene vivirla, que no se sabe qué va a suceder, cómo acabará, qué decisiones han de ser las correctas. Es esa duda, esa incertidumbre, la que agrava la situación, esta y cualquiera, las que cuando luego se estudian, a toro pasado, son tan fáciles de ver.

Por eso es extraordinario, porque no se puede ver más allá de lo que se va viviendo desde ese nuevo ángulo, ese nuevo modo de vivir dado por unas circunstancias atípicas. Que pronto sea una historia para contar, ya vivida».

FRANCISCO BLANCO LATINO (MÚSICO Y DIRECTOR DEL COLECTIVO SEDAJAZZ, BIG BAND, LATIN ENSEMBLE, ORCHESTRA| VALÈNCIA)

1) Como la gran mayoría de mis compañeros, me he tenido que montar en casa el estudio para poder seguir ofreciendo clases online y realizar grabaciones para diferentes estrategias relacionadas con la promoción nuestro colectivo, para que los alumnos sigan involucrados en el estudio del jazz y, de paso, aprovechar nuevas fórmulas para tocar juntos online, luego lo publicamos y repartimos un poco de alegría en las redes; falta hace.

Preocupado por el futuro de Sedajazz, ya que es un colectivo que se mantiene del taller permanente e itinerante y de los bolos –de momento nos han caído 23 conciertos–. No recibimos subvención de instituciones a pesar de ser una plataforma con 29 años de historia, formando músicos y creando aficionados al jazz con miles de conciertos en su andadura –actualmente, hay mas de 100 músicos en cartera y en la escuela contamos con 25 profesores–. Únicamente nos llegan pequeñas ayudas para la producción discográfica por parte del IVC. Aunque sacar discos no es rentable es uno de los recursos para promocionar nuestros proyectos; ya hemos editado 92 discos.

2) El escenario ya estaba complicado para los músicos y, sobre todo, los que nos dedicamos al jazz, nuestro carácter creativo nos salva en el aspecto musical; creo que esta situación va a causar una gran evolución de muchos artistas por contar con más tiempo para desarrollar sus proyectos. El problema de nuestro gremio es que, sobre todo, dependemos de los conciertos y estos se han anulado o pospuesto supuestamente. En estos momentos queda todavía más patente la precariedad de nuestro estatus laboral. ¿De qué manera se va a proteger nuestro gremio? En anteriores crisis pudimos comprobar que la industria cultural es una de las primeras en sufrir las consecuencias. Ojalá que con la que se nos avecina no sea así, aunque mucho me temo que nos va a tocar salvar la situación entre todos. Los políticos van a tener que aprender de esta situación y proteger mas la sanidad publica y la cultura, aunque para mi parecer van unidas: cultura = salud.

3) Yo vivía entre mi casa y las alquerías de Sedajazz. Ahora me he traído instrumentos y medios para poder seguir toda la actividad desde casita. Entre las cosas que llevo a cabo, aparte de preparar clases y las tareas de dirección de Sedajazz, podría comentar que he puesto en orden mis libros, apuntes, discos, cedés… Estoy descubriendo joyas, escucho mas música, toco con mis hijas, grabo en audio y video para después unir los componentes de toda una big band u otros formatos orquestales, cocino, veo cine con la familia, redes sociales e intento no informarme demasiado de las noticias.

4) Es momento de pensar en positivo y espero que la solidaridad entre todos aflore en esta primavera que acaba de comenzar; creo que será una de las salidas de esta situación. Pensemos en los oficios mas vulnerables y desprotegidos, no es momento de egocentrismo.

ISABELA ALFARO (BAILARINA, DIRECTORA DE FRÁGILES DANZA, CIRCUITO BUCLES DANZA, DANSANT A LA MARINA Y DANSA TORRENT | VALÈNCIA)

1) El equipo que conformamos Frágiles Danza nos encontramos trabajando, como no podía ser de otra manera, desde nuestros respectivos hogares. Lamentablemente, las programaciones culturales de danza que teníamos previstas desarrollar para los meses de mayo y junio, con la colaboración de distintas entidades privadas y públicas, han quedado paralizadas por el estado de alarma en que nos encontramos. Actividades en las que teníamos previsto contratar catorce espectáculos de distintas compañías valencianas y nacionales, dando apoyo y visibilidad además a ocho colectivos y a diez escuelas de danza.

Como el resto de las actividades culturales y no culturales, las distintas programaciones se encuentran paralizadas a la espera del fin del confinamiento, pero también a la espera de la incertidumbre generada por la actual situación, así como de ver el futuro a corto plazo que le deparará a la industria cultural, en general, y a la actividad de danza, en particular.

En el sector de la danza, todo ello implica cancelaciones de giras, nuevas producciones y coproducciones, ensayos, clases y todo tipo de actividades que supongan contacto entre las personas hasta que se restablezca la seguridad sanitaria, lo que hará que se sature la programación una vez restablecida la situación y que empresas que hayan tenido que cesar su actividad tengan que empezar de cero, nuevamente. Las instituciones públicas ya han tomado nota de este hecho y están trabajando para que se restablezca la normalidad lo antes posible.

Por otro lado, desde Frágiles Danza continuamos trabajando en la programación de la octava edición del festival Circuito Bucles Danza que, de momento, sí mantiene su celebración, posiblemente, en el mes de noviembre. En este sentido, seguimos trabajando a diario para conformar una programación amplia y exigente. En definitiva, seguimos trabajando para dar apoyo, ahora más que nunca, a la danza como vehículo de avance de la sociedad actual. En esta situación, posiblemente, este arte servirá como plataforma de reflexión de lo que está sucediendo, así como a compañías, escuelas y artistas que conforman esta forma de arte.

2) Sin duda, creo que esta crisis va a ser un punto de inflexión en lo social, cultural, económico y político, de consecuencias inciertas, pero lo cierto es que dejará una profunda huella. Aún en este marco, las posibles consecuencias a medio y largo plazo esperemos no sean tan duras como nos imaginamos, todo dependerá del tiempo que dure esta crisis.

En lo social, quizá nos enseñe a valorar más lo que tenemos, tras este confinamiento, las relaciones sociales creo que se verán reforzadas, al menos en lo humano. Dentro de lo positivo, creo que este parón mundial nos está haciendo reflexionar como sociedad y, a la vez, como humanos. Antes vivíamos en una burbuja no reflexiva. La cultura además nos puede ayudar en esta reflexión conjunta.

En lo cultural, por desgracia, creo que va a afectar bastante a todos los agentes culturales. El encierro y el cierre de espacios, salas, así como las posibles medidas futuras de prohibir espectáculos en estos espacios o la limitación de aforo, si se mantienen a largo plazo, afectará profundamente a la ya maltrecha industria cultural; muy especialmente a la danza en directo…. Necesitará verdadero apoyo de los gobiernos, pero también de la sociedad. Estados como Alemania han incluido a la cultura entre los bienes de primera necesidad; de este modo, esta industria podrá acceder a la línea de liquidez ilimitada prevista por el Gobierno alemán. Deberíamos aprender de esto.

En lo económico, por lo que vamos conociendo, se avecina una posible e importante crisis económica que afectará, de nuevo, a una sociedad que aún no se había recuperado del todo de la de 2008. Aunque se esperan medidas más ágiles y fuertes que las tomadas en 2008, me temo que se va a tardar en recuperar la actividad actual, aunque esperemos que la recuperación sea más corta que la anterior. Esperemos que sea temporal. Sin duda, esto va a afectar a la industria cultural no online.

En lo político, la sociedad valorará las actuaciones de las distintas formaciones políticas, así como de los gobiernos. Creo que, pasado el tiempo, la sociedad deberá reflexionar de su actuación y, por consiguiente, tomará de forma democrática sus decisiones al respecto. En todo caso, creo que esta crisis debe hacer reflexionar también a los políticos en sus decisiones, en sus actuaciones, en su apoyo a las necesidades de primera magnitud y, sobre todo, en su cooperación entre distintas fuerzas y agentes sociales, culturales y económicos para salir adelante. Sin duda, el comportamiento político debe cambiar para ello.

3) Vivo en familia con mi pareja e hija; nuestro objetivo es estar alegres y tener energía positiva, compaginando principalmente los cuidados de nuestra hija con el trabajo desde casa, además de no olvidar las tareas domésticas diarias. En el tiempo libre cocino, que me encanta, hago yoga cuando Carla duerme y leo antes de dormir. Recomiendo ‘Sapiens. De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad’, de Yuval Noah Harari.

4) En la Comunidad Valenciana el sector de las artes escénicas ya vivió un panorama desolador y se reinventó con éxito para paliar los efectos de la crisis de 2008. Una de las consecuencias fue el nacimiento de festivales privados, entre los que se encuentra el Festival Circuito Bucles, para dar un espacio y visibilidad a artistas y compañías del sector de las artes escénicas. Hoy en día estos festivales son referentes a nivel nacional.

En esta ocasión, ningún profesional de nuestro sector, como el resto de la ciudadanía, estaba preparado para este suceso, pero he decir que yo, como parte de la Asociación Valenciana de Empresas Productoras de Dansa (AVED), me siento respaldada sabiendo que trabajan por nuestros derechos y están en comunicación directa con todas las asociaciones del sector a nivel autonómico y nacional. Junto con otras asociaciones de las artes escénicas, están trabajando para combatir una posible y futura crisis económica dentro del sector de la cultura, presentando a la Generalitat Valenciana y al Ayuntamiento de València un documento con propuestas de medidas de urgencia que han recogido con respuesta inmediata y con un tono de colaboración real por parte de las instituciones.

JERÓNIMO CORNELLES (ACTOR, DRAMATURGO, DIRECTOR DE BRAMANT TEATRE Y DIRECTOR ARTÍSTICO DE RUSSAFA ESCÉNICA | VALÈNCIA)

1) En casa. Afortunadamente con mi pareja, ya que la soledad no elegida es algo que no llevo demasiado bien. Así que si de esta no nos separamos, igual hasta hay boda.

2) Sinceramente, me imagino un escenario terrorífico. No lo digo desde la desesperanza, lo digo desde la crudeza de las ya lastimadas artes escénicas de por si, que, tras esto, dudo mucho que el teatro, la danza, o el arte y cultura en general, pasen a ser la prioridad de ningún Gobierno. Evidentemente, y por sacar algo positivo, pienso que somos afortunados con el Gobierno actual, ya que con un Gobierno de derechas en el poder no imaginaría un escenario terrorífico, sino más bien apocalíptico.

3) Lo llevo bastante bien, suelo trabajar desde casa y es algo que me gusta; también tengo la suerte de vivir en una casa relativamente grande, con lo que puedo aislarme cuando me aburro de mí mismo, o incluso hacer algo de ejercicio, algo completamente nuevo para mí…

Lo que también siento es una gran pereza hacia actividades como leer, escribir, estudiar…, y a parte de las cosas básicas y necesarias, mucho del tiempo muerto lo paso cara a la televisión y viendo programas de entretenimiento que me dejen el cerebro frito.

4) Por favor, que los gestores y políticos trabajen desde ya en medidas eficaces para cuando salgamos de aquí. Que no se relajen y, en cuanto se levante esta cuarentena, saquen una batería eficiente y sencilla de propuestas para ayudar a las artes escénicas y todas las artes en general, centrada, además de en las empresas grandes y pequeñas, en los artistas y creadores.

Las buenas intenciones y pedir consenso al sector sobre cómo actuar siempre es bienvenido, pero necesitamos hechos concretos y acciones reales para el primer día que salgamos a la calle e intentemos volver a una normalidad que creo que ya no será como antes.

JOSÉ ANTONIO SOBRINO (PREMIO REY JAUME I PROTECCIÓN AL MEDIOAMBIENTE 2019, CATEDRÁTICO DE FÍSICA DE LA TIERRA EN LA UV | VALÈNCIA)

1) Me encuentro en casa desde hace unos días, cumpliendo con mi obligación de estar confinado. Soy afortunado porque puedo continuar con mi trabajo: teleconferencias, convertidas hoy en la habitual forma de contacto con los miembros de los proyectos de investigación que tenemos en marcha, escribiendo artículos, revisando cálculos y en plena organización de un congreso internacional que esperamos celebrar el próximo mes de septiembre. Todo sin dejar de pensar en el momento en el que nos encontramos, que, probablemente, supondrá un punto de inflexión en nuestras vidas.

2) No considero suficientes los datos publicados hasta el momento como para dar una respuesta mínimamente fiable y no sé si algún día lograremos disponer de una información veraz que nos muestre lo que ha pasado a nivel planetario. Habrá, sin duda, consecuencias incluso a corto plazo y en todos los órdenes; solo espero que vayan en la línea de proteger a los ciudadanos y poder alcanzar los 17 objetivos de desarrollo sostenible de la agenda 2030 de la ONU. Nos queda mucho todavía.

3) Mi vida profesional consiste en una sucesión voluntaria de estados de confinamiento y viajes (experimentos en el campo, conferencias en congresos, participación en cursos, reuniones de proyectos, etc.). Seguiré con mi actividad habitual y estaré al servicio de mi universidad para cualquier tarea que me soliciten. Echo de menos correr por el campo y lo estoy sustituyendo con ejercicios en casa.

4) Estamos en medio de una tragedia. Mi mayor deseo es que podamos vencerla lo antes posible con el menor número de víctimas.

Lamento profundamente haber asistido con impotencia a un relato insolidario que minusvaloraba el impacto del virus porque únicamente afectaba a ancianos y enfermos, lo que además se está demostrando que tampoco es cierto. Espero que saquemos lecciones de esta situación que ha costado vidas, y, aunque ahora es el momento de estar unidos para vencer a este virus, no debemos dejar caer en el olvido la necesaria inversión en investigación, en personal, en equipamiento, en tener empresas estratégicas que nos proporcionen la autonomía necesaria en un caso de pandemia y que, además, nos permitan ayudar a continentes como África, las equivocaciones de percepción de la situación, la histeria colectiva en los supermercados, etc.

JOSÉ LUIS PÉREZ PONT (CRÍTICO Y COMISARIO DE ARTE Y DIRECTOR DEL CONSORCI DE MUSEUS DE LA COMUNITAT VALENCIANA Y DEL CENTRE DEL CARME CULTURA CONTEMPORÀNIA)

1) Tras los primeros días en el Centre del Carme organizando el nuevo sistema de trabajo, estoy en casa teletrabajando. Con más intensidad de la previsible, pero ilusionado por la cantidad de contenidos culturales y educativos online que estamos siendo capaces de generar desde el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. Prefiero siempre ver el vaso medio lleno, por lo que, a pesar de lo terrible de la situación que estamos viviendo, creo que también es una oportunidad para repensar cosas.

2) Se trata de un momento complicado en todos los órdenes, que afecta individualmente a las personas, limitando libertades públicas y derechos básicos, además del riesgo para la salud, pero a la vez golpea de forma conjunta a todo un sistema de mundo que debe ser analizado críticamente.
El alcance de las consecuencias de todo esto es imprevisible, pero, sin duda, se van a requerir numerosas medidas de apoyo para reequilibrar está situación, algunas de las cuales ya han comenzado a adoptarse a nivel estatal y autonómico.

En el ámbito cultural, a la debilidad estructural habitual se suma este parón que nos preocupa a todos. Por nuestra parte, desde el Consorci de Museus y el Centre del Carme estamos trabajando a toda velocidad, en el marco del programa ‘reaCtivem’, de la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana, para lanzar convocatorias públicas que contribuyan a reactivar el sector, haciendo valer la igualdad de oportunidades.

3) De momento, trabajando sin descanso para seguir gestionando la programación que ha de llegar cuando pase todo esto, posponiendo nuestra programación sin cancelar nada e ideando estrategias online para que el Consorci de Museus #CMCVaCasa siga prestando un servicio público de calidad, atendiendo las necesidades de la ciudadanía también en estas circunstancias (a pesar de lo reducido de nuestro equipo, de solo 12 personas).

Tengo varios libros en marcha, porque suelo leer varios a la vez, pero estos últimos días no he podido hacer más que trabajar. La prioridad en este momento es la que es.

4) Mi respeto y apoyo a todas las personas que están trabajando en la gestión y atención sanitaria de esta crisis, también a quienes se están viendo afectados en primera persona y a sus familias y seres queridos. Mi deseo es que podamos salir con éxito de esta encrucijada y que seamos capaces de saber qué hay exactamente detrás de todo esto. No me quiero poner conspiranoico, pero…

Ante todo, no perdamos el ánimo, la solidaridad y el optimismo. #AçòTambéPassarà

LUCÍA PEIRÓ (ARTISTA INTERDISCIPLINAR | VALÈNCIA)

1) En València, en casa, sola. Descubriendo el silencio de la ciudad y echando de menos a Nicolau, mi hijo.

2) Este es, ya de por sí, un escenario de ciencia ficción, ¿no? En este presente que vivimos nos encontramos en ciudades que no pueden ser paseadas, paisajes que no pueden ser disfrutados. Impera la recomendación de anular el contacto físico, se recuentan a diario los infectados y los fallecidos. Y todo esto acatando la obediencia. Quizás explotemos cuando la pandemia esté controlada, o antes, claro.

Seguro que todas pensamos en una nueva recesión económica, esta vez global, y que afectará principalmente a los más desfavorecidos, que siempre somos los mismos. Incluyo aquí a mi colectivo, el de los artistas, los poetas, los escritores, los diseñadores, los músicos. Parálisis cultural. Arranque de nuevo. Bucle. Nosotros seguiremos adelante, que, como siempre, podemos.

En este momento en el que cuenta más que nunca el tiempo, me recreo pensando que iniciaremos una nueva revuelta social, para replantear un nuevo modo de vida en el que no impere el capitalismo desaforado. Pensar en cómo queremos vivir en este planeta, a qué darle prioridad, cómo considerar a los demás y ponerlo en marcha es la clave. Participación política colectiva, es lo que espero.

3) Al principio con resignación por la situación, ahora conteniéndome, quizás por mi carácter. Lo estoy afrontando con trabajo, lo que llevo entre manos, lo que queda pendiente, los que voy a iniciar. Al anularse todas actividades culturales, mi participación en el Cicle Art d’ al CCCC queda pospuesta para noviembre, y tal vez cambie mi propuesta de acción. También deseando poder ir al MACBA, a la expo ‘Acció. Una història provisional dels 90’, que se inauguraba el 2 abril y en la que participo con la pieza ‘Observe atentamente mi envejecimiento’. Estoy finalizando un libro de artista sobre una de mis performances, ‘La habitación cerrada de mi memoria’. Releyendo bastante. ‘La utilidad de lo inútil’, de Nuccio Ordine, ‘El contrato social’, de Rousseau, y he comenzado ‘Zaj. Historia y valoración crítica’, un interesante libro de Llorenç Barber que recientemente publicó CENDEAC. Y poesía, siempre poesía: Marc Granell, Emily Dickinson, Wislawa Szymborska…

Y, lo más importante: conversaciones telefónicas diarias con la familia y cita virtual con los amigos, copa en mano (risas aseguradas).

4) ¡Uff!! Al anunciarse públicamente el estado de alarma me vino a la cabeza el pasaje mitológico de ‘La peste de Egina’. Miraba por mi balcón y las luces de las fallas, sin acompañamiento musical, me hipnotizaban. Después, pensé en todas las niñas y niños recorriendo espacios cerrados, trazando líneas. Ahora solo pienso en acciones mínimas, en observar lentamente el vapor de la olla, en tomar lentamente un café, desplazarme lentamente por mi casa sin calcular el tiempo. En dar importancia a las cosas que verdaderamente lo tienen. Creo que el tiempo es la clave. El tiempo y la política social.

MARTA PÉREZ IBÁÑEZ (INVESTIGADORA, DOCENTE Y PRESIDENTA DEL IAC | MADRID)

1) En casa, en Madrid, recluida como casi todo el mundo. Teletrabajando y sacando adelante proyectos que están en marcha, pero que en muchos casos están mutando debido a este extraño confinamiento que estamos viviendo. Y permanentemente en contacto con profesionales del sector, escuchando su situación, sus demandas y necesidades, ofreciendo datos, evaluando el impacto, y esperando que se tomen medidas eficaces.

2) El impacto que de momento se está apreciando en el sector es brutal, y nos estamos enfrentando a una situación sumamente anómala y sin precedentes, no sólo dentro del ecosistema del arte, sino a nivel global. El cierre de galerías, museos y centros de arte, el recorte de los presupuestos ya asignados y esperados, la cancelación de ayudas y subvenciones que eran imprescindibles para sacar proyectos adelante, la cancelación de ventas y encargos de obra de arte y un etcétera larguísimo, está provocando que desde todos los ámbitos de un sector, ya de por sí débil y precario, todo tipo de profesionales, instituciones, empresas, se estén planteando si serán capaces de continuar en su actividad si no se toman medidas urgentes y eficaces. De hecho, la repercusión que esta crisis tenga a medio y largo plazo dependerá de dichas medidas, y no solo desde las administraciones, sino desde toda la sociedad. Tenemos que replantearnos muchas cosas, todo nuestro sistema de valores, nuestro modo de vida, nuestra forma de relación entre nosotros y con la naturaleza, nuestro modelo productivo y de consumo. Habrá un antes y un después de esta crisis, y todos saldremos tocados.

3) Sigo investigando, escribiendo, leyendo, evaluando, retomando proyectos abandonados que ahora se ven desde otra perspectiva y replanteando otros que hablaban sobre una realidad que ya nunca será igual. Pero la mayor parte de mi tiempo lo estoy dedicando al IAC, a la asociación que presido, porque considero que es ahora cuando el compromiso tiene que hacerse evidente. Escuchar a los casi 500 socios, profesionales del sector del arte contemporáneo, entender cómo se está sintiendo esta crisis en sus actividades y ayudar a proponer medidas que mitiguen el impacto está siendo prioritario para mí en estos días. Estoy en diálogo permanente con los presidentes de las juntas territoriales para conocer la situación en cada comunidad, muchas de las cuales ya cuentan con planes de choque, que tienen que servir de ejemplo y análisis. El IAC tiene un compromiso de colaboración muy fuerte, y sé, sabemos, que colaborando entre todos se puede ser mucho más efectivo.

4) La cultura, el arte, son lo que permite cambiar procesos de comportamiento social e individual, algo imprescindible en estos momentos. La cultural nos hace más fuertes, solidarios, sostenibles, tanto individual como socialmente, y ahora más que nunca requiere que se tenga en cuenta como material sensible y como nuestro patrimonio fundamental. El futuro pasa por un replanteamiento general de nuestro modelo de vida, y esa regeneración vendrá de la mano de la educación y la cultura. Esta crisis está siendo tan drástica y repentina que no sé si estamos preparados, si somos conscientes. Ojalá el #quedateencasa nos sirva para reflexionar.

PAQUI MÉNDEZ (CINEASTA, PERIODISTA Y FEMINISTA | VALÈNCIA)

1) En mi casa, trabajando como siempre desde mi despacho. El único cambio es un silencio especial que me ayuda a concentrarme más fácilmente. Mi situación es algo peculiar, como la de otras tantas personas que se han visto sorprendidas por esta pandemia. Lo primero ha sido una cascada de cancelaciones desde la declaración del estado de alerta, de actos que estaban previstos realizarse durante el fin del mes de marzo y principios de abril; la actividad prevista se ha frenado en seco. Ahora bien, todo tiene una parte buena: me está sirviendo para deshacerme de cantidades ingentes de documentación acumulada durante años, fruto de multitud de trabajos varios, eso sí, relacionados en su mayoría con la cultura y el feminismo, mis dos actividades principales.

2) Yo me imagino un escenario muy repleto de actos, llegando a la saturación, actos que hoy están en stand-by y que están intentando encajarse en los futuros meses en un calendario imposible, en lo que a la vida social y cultural se refiere.

Con respecto a lo económico, estos días he pensado mucho en las personas que tienen trabajos precarios o ingresos inestables y me preocupa mucho cómo podrán capear el temporal. A mí, personalmente, no me afecta demasiado, puesto que tengo una nómina garantizada y fija que no se verá afectada, pero no por ello dejo de empatizar con todas las personas que no están ni estarán en esta situación.

Políticamente, a mí me gustaría pensar que va a servir para sacar algunas lecciones y cambiar las cosas. Creo que podemos sacar como lección que la política debería servir para poner en el centro los cuidados a las personas, ya hemos visto lo frágil que es nuestra salud y las infraestructuras que la sostienen. El acceso y la calidad de la educación y la sanidad a toda la población de un país son el mejor reflejo del funcionamiento democrático de ese territorio, pero también del bienestar de las personas que lo habitan. Ojalá esta pandemia sirva para no tener que plantearse disyuntivas tan crueles como “la economía o la salud”, como lo están haciendo algunas personas. Tendremos que seguir luchando por una sociedad más igualitaria, solidaria y empática, esto nos beneficiaría a toda población. Unir esfuerzos y caminar en un solo sentido para cubrir lo esencial para todo el mundo debería ser una enseñanza de este tiempo. Individuos con sus necesidades cubiertas, libres y con una vida plena, debería ser el norte.

3) Tengo que reconocer que lo llevo estupendamente bien, me ha servido para hacer cosas que tenía abandonadas: cuidado de plantas, muebles, arreglo de terraza, limpiezas extraordinarias de objetos acumulados, ordenar mis estanterías, copias de seguridad e, incluso, me ha servido para ordenar mis ideas y preparar proyectos. He podido disfrutar de un sinfín de actividades a las que nunca llegaba por el exceso de trabajo: lecturas de todo tipo, visionado de series (he descubierto algunas verdaderamente apasionantes), películas atrasadas y, algo muy placentero, contacto con amigas y amigos con los que hacía tiempo no podía tener una conversación tranquila y sosegada, aunque haya sido virtualmente. Me siento una privilegiada, tengo la suerte de contar con la ayuda de las redes sociales y la tecnología para poder realizar todas estas tareas y poder preparar nuevos proyectos.

4) Me gustaría mucho que esta situación nos hiciera reflexionar sobre ese ritmo trepidante que llevábamos como si no hubiera un mañana, que nos sirva para tomarnos la vida con más sosiego. También me gustaría que le sirviera, en este caso a la clase política, para ver las ventajas de unirnos ante las adversidades y no aprovechar las malas situaciones para sacar rédito político sin importarles el daño que causan a las personas a las que representan.

Cuando pasen estas circunstancias, deberíamos reorientar mejor nuestras prioridades, poniendo en el centro los cuidados y la vida de las personas, porque todas las personas vamos a necesitar ser cuidados y deberíamos tener derecho a una vida que valga la pena ser vivida de forma placentera.

PAULA SANZ CABALLERO (ARTISTA E ILUSTRADORA | VALÈNCIA)

1) Estoy en la Patacona, València, y me encuentro bien, por lo conforme, supongo.

2) Mi escenario inmediato es el de dar salida al cargamento de botes de garbanzos que hay en casa. Las consecuencias a largo plazo las veré… Las veré sin necesitad de augurios, vendrán solitas y de forma natural. Me encantaría, eso sí, que la gente dejara la costumbre tan española de tocar el brazo del otro al hablar. Igual en esto los astros se alinean a mi favor.

3) El confinamiento no lo afronto, porque no veo esto como una guerra, sino como algo que ya ha ocurrido en el pasado y que volverá a ocurrir. Acepto las cosas como vienen y les digo adiós si deciden irse.

Estoy leyendo ‘Decline and Fall’, de Evelyn Waugh; me esperan, si la cosa se alarga, ‘The Marriage Plot’, de Jeffrey Eugenides, y ’22/11/63′, de Stephen King. Además, zafarrancho de culebrones brasileños.

4) ¿Cuando todo esto mejore, seguiremos compartiendo la ensaladilla rusa en el mismo plato? ¿Cambiará el arte del tapeo?

RAFAEL MALUENDA (CINEASTA Y GESTOR CULTURAL | VALÈNCIA)

1) Me pilló –no diré que me sorprendió, como a nadie– el estado de alarma fuera de València, así que estoy en casa de mi novia –mejor que en la propia–, en el campo de Monóvar. Rodeado de naturaleza, libros, películas y música. En contacto con mis padres y hermanos, que viven todos entre Monóvar, Elda y Elche, si bien nos vemos sólo por videollamada, como es natural.

2) A día de hoy, ya resulta evidente el triste efecto directo del virus en nuestra sociedad, en familias próximas, con el golpe trágico de la separación y la muerte. A la vez, el impacto en el terreno laboral está afectando ya a infinidad de familias, que ven cómo deben hacer frente al aislamiento sin la posibilidad de ingresos –o padeciendo una reducción drástica–, luchando cada día con la amenaza de la incertidumbre y el acoso de las certidumbres. Los sectores culturales no son una excepción, con la suspensión de rodajes y espectáculos, con teatros, salas de cine, auditorios y museos cerrados, y editores en situación dramática. En lo político, en general y salvo excepciones (que no van por partidos, sino por personas), se echa en falta capacidad de liderazgo, no solo en España, sino también en Europa y en el resto del mundo. La perplejidad puede resultar paralizante, y la temeridad, dramática. Con todo, en la medida en que los seres humanos se retratan en las circunstancias más arriesgadas, mantengo la esperanza por la entrega de los profesionales que operan en primera línea, y por las iniciativas que van aflorando entre los ciudadanos. Una esperanza no basada en pensar que no nos llegarán ni el dolor ni las duras consecuencias de una nueva crisis económica, sino en que tendremos como sociedad la dignidad y la actitud para plantarles cara.

3) Procuro, desde el primer día, mantener una rutina diaria, dedicando la mañana y parte de la tarde a la escritura. A partir de las 19:00 es tiempo para la lectura, cena y –no siempre– película. Como de costumbre, llevo varios libros en danza, releyendo ensayos de Gaston Bachelard y de Junichiro Tanizaki (‘El agua y los sueños’ y ‘El elogio de la sombra’, respectivamente), y la poesía de José Iniesta. En ficción, vuelvo sobre el Jardiel de ‘Amor se escribe sin hache’ y el Azcona de ‘Pobre, paralítico y muerto’. Me espera, también, por primera vez, ‘La isla del padre’, de Fernando Marías. Y, desde luego, los Evangelios, de vigencia especialmente reveladora en estos momentos. En cuanto a cine, reviso a De Toth, Boetticher y siempre Berlanga, Ford y Lang; también la serie ‘Gigantes’, de Urbizu, y ansío empezar con ‘Chernobyl’ –no, ningún problema en verla en estas circunstancias; es más, creo que es un buen momento–. En cuanto a la música, de Beethoven a Saint Saens, Mahler, claro, y Rachmaninoff; mucho jazz, mucho Ellington, Ella Fitzgerald y Sammy Davis, Jr. Y siempre Elvis, claro.

No obstante, en los últimos cuatro días hemos hecho un paréntesis en esta rutina, dedicándonos a confeccionar mascarillas para hospitales, centros de salud y residencias, ante la alarma lanzada por los profesionales sanitarios por el desabastecimiento más elemental, organizándonos junto a una red de voluntarios que incluye, sobre todo, aparadoras y modistas, que entregan generosamente su tiempo desde el confinamiento en sus domicilios. Este pobre aprendiz aporta más voluntad que eficacia, pero ahí seguimos.

4) Pienso en el papel de la Catedral de Chartres en ‘F for Fake’, de Orson Welles: en medio de todo el divertido juego de plagios e imitaciones, de falsedades presentadas por el cineasta, parece que el relato se detiene para que emerja “Chartres: una celebración a la gloria de Dios y a la dignidad del hombre”. “Quizá –piensa Welles– este rico bosque de piedra, este canto épico, este magnífico grito coral de afirmación” permanecerá intacto cuando lo demás se haya desvanecido, para testificar los logros humanos.

Como Chartres, los clásicos. Los mitos. Todo aquello que, a través de los siglos, permanece vivo en el interior del ser humano, que es vigente. El arte –ya se sabe–, los relatos, en cualquiera de sus formas, nos revelan quiénes somos. El arte seguirá siendo capital para enfrentarnos a la verdad. Y también el humor. Mucho dependerá de nuestra actitud ante la vida, como siempre ha sido. O, al menos, eso creo yo…

VICENTE MARCO (ESCRITOR | VALÈNCIA)

1) En casa. No salgo nada y aprovecho para trabajar y descansar.

2) Creo que, en este momento, lo mejor es no imaginar nada ni pensar en el futuro. Hay que pensar en el presente inmediato, disfrutar minuto a minuto de lo que podíamos hacer y no hacíamos por culpa del deber hacer.

3) Sigo escribiendo, corrigiendo obras de otros escritores e impartiendo talleres de escritura (ahora online). Soy un poco más virtual. Todos somos más virtuales. Ahora estoy leyendo una magnífica novela inédita de Javier Sarti. Me encanta (Javier Sarti y esta novela), y he terminado ‘Insurrección’, de José Ovejero. También me ha gustado un montón.

4) Aprovechemos el tiempo para disfrutar.

Merche Medina

Muere Joan Cardells, el artista «febril”

Joan Cardells, fundador junto a Jorge Ballester de Equipo Realidad, falleció el pasado sábado 6 de julio (2019) de forma «inesperada», según informaron fuentes cercanas a la familia. Con él se va un artista que, como recordó en la entrevista realizada con motivo de su exposición ‘Grafitos’, en la Galería Punto hace cinco años, trabajaba con enorme pasión. No sabía de las medias tintas, sino de volcarse por completo en una obra que ahora deja por razones ajenas a su voluntad. Una voluntad de hierro que su muerte funde, dejando un gran vacío en el mundo del arte. A continuación reproducimos tal cual, el artículo publicado en Makma con motivo de aquella muestra.

Joan Cardells. Imagen cortesía de la Galería Punto.

Joan Cardells. Imagen cortesía de la Galería Punto.

A Joan Cardells le obsesiona el dibujo. Y se nota. La serie de grafitos que expone en la galería Punto de Valencia refleja esa elocuencia de lo que inspira pasión. Tanta, que desborda su obra, lo cual se hace patente cuando el propio artista se arroja a la tentativa de explicar su trabajo. Entonces, al igual que le sucede con sus dibujos, Cardells va tirando del hilo de la memoria para tejer un discurso que no tiene desperdicio. “No se puede trabajar con 36,5, sino en estado febril”. Ese “relámpago en la frente” que le hace seguir el rastro de su obsesión, ese “estado furioso” que reclama como necesario para la creatividad, “aunque no se refleje luego en la obra”, es el que hace de Joan Cardells un artista en estado puro.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto

Todo aquello que venga a distraer el objeto de su pasión, queda en un segundo plano. No es que la bajada del IVA no le importe: “Me parece secundario, frente a lo principal que es la emoción, que algo por encima de todo te motive”. O que el IVAM le resbale: “La diferencia entre el IVAM actual y el anterior no la he estudiado, pero en todo caso es importante que el IVAM siga existiendo”. O que las promesas políticas le traigan sin cuidado: “Hubo mucho progre deseoso de atender a la cultura, que luego ha demostrado ser fingimiento”. Pero todo eso resulta secundario, cuando aparece la fiebre motivada por el dibujo. “Lo que va a pasar 10 centímetros después del lápiz, es lo que estimula”.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Si hay algo que a Joan Cardells le enerva sobremanera es, precisamente, la incapacidad para salir de los compartimentos estancos a los que nos conduce la ideología. “Yo lo que pido es que se sea menos gregario”. Y apela a la soberanía, pero una soberanía “individual, que es la más costosa”. Soberanía que, en su caso, ha ido alcanzando por la vía del lento aprendizaje. Ninguna prisa de por medio. ¿Para qué correr cuando el lápiz te abre a cada paso las sendas del estímulo por las que Cardells transita? “Uno siempre busca el placer de pintar”. Eso y la revancha de la que habla, refiriéndose a los 14 grafitos y tres esculturas expuestos en la galería Punto, a modo de ajuste de cuentas con esa primera etapa de aprendizaje cuya impresión es de fracaso.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Obra de Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

“Me gusta fabricar imágenes con el menor instrumental posible”. Y, a la manera zen, Joan Cardells va construyendo una obra minimalista que se eleva y eleva de forma tan imperceptible como prodigiosa. “Con lápiz y papel puedes hacer todas las cosas del mundo”. Y en su mundo hay “querencia por el bodegón” y por la “evocación de los olores de los mercados, de las tiendas”. En el fondo, Cardells recuerda que la materia prima con la que trabaja es “la memoria”. Y su memoria le lleva a todos esos lugares que, como una simple ferretería, encandilaba sus jóvenes sentidos al contemplar ollas, pucheros y los más variados recipientes, que luego han ido formando parte indisoluble de su trabajo.

“Combino lo orgánico con lo industrial”. Olivas, odres, gallos, patos, es decir, “el clásico bodegón español”, que le ha servido como “reto de aprendizaje”. También hay algo en sus grafitos de “coreográfico”, por aquella “tendencia a bailar” que Cardells observa en los objetos de su pintura. “Y el gusto por el gris”, subraya. Esa “reducción al blanco y negro” tiene mucho que ver de nuevo con esa “vuelta al mundo del aprendizaje”. No es que haya renunciado al color, pero aquel color del Equipo Realidad, que formó con el recientemente fallecido Jorge Ballester, pertenece a una “época interesante”, que Cardells recuerda sin nostalgia, porque “la de ahora es apasionante”. Una pasión que guía su obra y las palabras que, a modo de revancha, dan cuenta de su largo y fructífero aprendizaje. La fiebre de venganza está, en el caso de Joan Cardells, plenamente justificada.

Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Joan Cardells. Imagen cortesía de Galería Punto.

Salva Torres

Relatos fragmentados para entender el mundo

Fragmentos que representan al mundo
Intervenciones: Rosana Antolí (7 de febrero), Gerard Ortin y Rodríguez-Méndez (7 de marzo), Fran Meana (28 de marzo) y Julia Mariscal (4 de abril) de 2019
Centre del Carme Cultura Contemporània
C / Museo, 2. Valencia

El Centre del Carme Cultura Contemporània ha venido mostrando en los últimos meses distintas propuestas que tensan los límites de la creación contemporánea transgrediendo el concepto tradicional de una exposición de arte o invirtiendo el rol del espectador pasivo por el de actor del hecho cultural. Se están mostrando exposiciones con obras que se pueden tocar, oler o sentir, o laberintos que obligan al visitante a tomar sus propias decisiones frente a la creación artística y en definitiva a participar de ella.

Obra de Rosana Antoli. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Obra de Rosana Antolí. Imagen cortesía del Centre del Carme.

La exposición ‘Fragmentos que representan al mundo’, comisariada por Diana Guijarro, es una muestra que, como las series de televisión, actualmente tan en boga, se ofrecerá por capítulos, con personajes nuevos que van entrando de forma periódica a escena y cuyas aportaciones van nutriendo y transformando el espacio en conexión con el resto de artistas y con el público. ‘Fragmentos que representan al mundo’ es la segunda exposición del ciclo ‘Totalidad e Infinito (economías de la transferencia en otros tiempos para el arte)’

Este segundo momento expositivo se plantea como un ciclo de intervenciones progresivas en el espacio, donde cinco artistas construyen un relato fragmentado cargado de futuro y de presagios. El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, destacó que “cada uno de los elementos que componen esta exposición, desde su hoja de sala, compuesta por los poemas y relatos que han inspirado las obras, hasta la propia estructura de la muestra conforman un dispositivo artístico que acciona nuevos modos de aproximarnos a la creación contemporánea”.

Obra de Rosana Antoli. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Obra de Rosana Antolí. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Según Diana Guijarro, “en este relato los lugares se invaden y los residuos se asientan para abrirnos al desliz de lo imprevisto, aquel que fluye de toda acción comunicativa que se presta a la intercambiabilidad de roles entre emisor y receptor”. “Un territorio en el que configurar un gesto simbólico que profundiza en lo político, mágico, social y coreográfico que encierran nuestros cuerpos”, añadió la comisaria.

El reparto está encabezado por la artista alicantina, Rosana Antolí cuyas propuestas audiovisuales están ya a disposición del público en la Sala Carlos Pérez del centro de arte. Se trata de seis videocreaciones donde Antolí resalta la importancia del gesto en el arte, como espacio de resistencia: el gesto como una representación de la inscripción cultural en el cuerpo. Con ello, la artista alicantina invita a explorar nuestro comportamiento y nuestros gestos diarios a través de sus coreografías y performances. “Desde lo cotidiano a lo extraordinario, de lo político hacia el absurdo, como una resistencia contra nuestro paradigma”, señala Antolí.

Diana Guijarro, comisaria de la exposición, junto a José Luis Pérez Pont, director del Centre Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Diana Guijarro, comisaria de la exposición, junto a José Luis Pérez Pont, director del Centre Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

La propuesta que presenta Antolí para el Centre del Carme forma parte de su proyecto ‘Virtual Choreographies’ en el que se encuentra trabajando desde 2016, que consiste en un mapeo de gestos del mundo. En el centro de arte valenciano se muestran, en estos momentos, gestos que la artista ha recogido en Londres y en Madrid. El próximo 21 de febrero la artista invitará al público a participar en su proyecto grabando los gestos de València para la elaboración de una nueva pieza audiovisual que se incorporará a la exposición y al proyecto global. El proyecto ‘Virtual Choreographies’ cuenta con el apoyo de la Arebyte Gallery en Londres y el Arts Council England.

Tras las propuestas de Rosana Antolí, se sumarán a la muestra las intervenciones de Gerard Ortin, y Rodríguez-Méndez, el 7 de marzo, Fran Meana, el 28 de marzo y Julia Mariscal, el 4 de abril. La exposición resalta, al igual que el ciclo, la importancia de formar parte de un todo, en el que el artista realiza un gran acto de transferencia donde el mensaje sólo tiene sentido cuando lo decodifica el público.

Obra de Rosana Antolí, Imagen cortesía del Centre del Carme.

Obra de Rosana Antolí, Imagen cortesía del Centre del Carme.

Coreógrafos de vuelta a casa

Migrats (en breu)
Organizan Espacio Inestable y Centre del Carme Cultura Contemporània
Espacio Inestable
C / Aparisi i Guijarro, 7. València
Centre del Carme
C / Museu, 2. València
Del 14 al 25 de noviembre de 2018

Espacio Inestable y el Centre del Carme Cultura Contemporània organizan, por segundo año consecutivo, el ciclo de danza contemporánea ‘Migrats (en breu)’, que acoge a más de 20 creadores de danza contemporánea del territorio valenciano bajo la etiqueta de ‘migrados’. Tras el éxito de su primera edición, este año la organización de Migrats ha optado por aumentar el número de espectáculos hasta un total de 20, así como extender la programación en el Centre del Carme Cultura Contemporánea a dos fines de semana.

El objetivo del ciclo de danza de piezas breves es principalmente ser una plataforma que dé apoyo y visibilidad a coreógrafos del territorio que, bien por necesidad o por voluntad, han emigrado a otros países para desarrollar su actividad artística. En este sentido, la organización entiende el concepto de artistas migrados en dos sentidos: por un lado, artistas valencianos que desarrollan desde hace ya años su actividad principal en otros países sobre todo europeos; y por otro lado, artistas y compañías valencianas emergentes que aún no han tenido visibilidad en circuitos oficiales y que son susceptibles de migrar a otros países en los próximos años.

Cartel de 'Migrats'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Cartel de ‘Migrats’. Imagen cortesía del Centre del Carme y Espacio Inestable.

Conforman la programación de las dos semanas, entre otros, artistas como Tina Forés y Juan Sánchez desde Austria; Noemí Jiménez y Néstor García desde Bélgica; Marta Reig Torres y Noberto Llopis desde Holanda; o Lucía Jaén desde Dinamarca; compartiendo escenario con valencianos emergentes como Inka Romaní, Mauricio Pérez, Les Juntes o alumnas del Conservatori Superior de Dansa.

La coordinación artística de este año se ha llevado a cabo desde Proyecto Inestable y el Centre del Carme Cultura Contemporània, contando como la edición anterior con el comisariado de Rocío Pérez, Tatiana Clavel y Santi de la Fuente, profesionales de la danza y profesores de los dos conservatorios de danza de València.

Éstos últimos apuntaron sobre Migrats que “supone una oportunidad excepcional de ver talentos emigrados y talentos locales que emigrarán a menos que las cosas cambien. Los participantes comparten escenario con piezas cortas en las que no aparece línea divisoria entre veteranos y aprendices. Migrats supone un encuentro, un intercambio, una puesta en común sobre el hecho de bailar perteneciendo a este lugar del mundo […] Es una palabra de aliento a los que se han ido (para que vuelvan cuanto antes) y a los que se irán (para que se acuerden de nosotros y vuelvan)”.

SEMF Inka Romani, en 'Migrats'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

SEMF Inka Romani, en ‘Migrats’. Imagen cortesía del Centre del Carme y Espacio Inestable.

La compañía de reciente creación Col·lectiu Tal Vegada, con Emma Romeu y Núria Crespo, conforma el cartel e imagen del ciclo en esta segunda edición. La organización seleccionó su pieza de entre todas las presentadas en la anterior edición para residir en Espacio Inestable este año y presentar una pieza de formato largo, la única en esta edición de Migrats, que podrá verse los miércoles 14 y 21 de noviembre en Espacio Inestable.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, subrayó “la importancia de trabajar desde las instituciones públicas por impulsar el desarrollo de un sector artístico valenciano fuerte que evite la huida de sus profesionales”. Las actuaciones podrán verse de miércoles a domingo, del 14 al 25 de noviembre, a las 20.00 horas en Espacio Inestable; y los sábados y domingos a las 12.00 horas en el Centre del Carme Cultura Contemporània, estas últimas con acceso libre.

Joaquín Collado en 'Migrats'. Imagen cortesía del Centre del Carme y Espacio Inestable.

Joaquín Collado en ‘Migrats’. Imagen cortesía del Centre del Carme y Espacio Inestable.

Treinta y tres para ir abriendo boca

‘Art Contemporary de la Generalitat Valenciana / Primers moments’
Centre del Carme
Museo 2, Valencia
Hasta el 23 de Septiembre de 2018

Por el momento, solo en el Centre del Carme, pero próximamente en otras partes del territorio valenciano, se puede contemplar la exposición ‘Art Contemporani de la Generalitat Valenciana / Primers moments’, un interesante recorrido marcado más por la intuición del espectador que por pautas museológicas, que le llevará a hacerse una idea general del panorama del arte contemporáneo dentro del territorio valenciano. Un recorrido por los debates más actuales y aquellos que más acucian a los artistas más activos del panorama. Un primer acercamiento expositivo a esas primeras 33 obras que fueron seleccionadas para formar parte de la primera Colección de Arte Contemporáneo de la Generalitat Valenciana.

En la selección de obras no se tuvo en cuenta pautas generacionales ni tampoco una restricción por temáticas, pero una serie de líneas de trabajo fueron abriéndose camino, acabando por dar orden a estas primeras obras. A pesar de las controversias que pueda generar las fundamentaciones políticas asociadas a los comienzos de una colección como esta (siempre las hay, pues el arte actual es político, como lo son sus acciones derivadas), queda patente que la Generalitat Valenciana se ha lanzado a atesorar el principio de una más que probable colección de arte contemporáneo que, esperemos, se vaya consolidando. De momento, ya han confirmado que la segunda selección de artistas está en marcha.

La mirada al pasado, feminismos, las fricciones entre lo cotidiano y lo tecnológico, la cultura de la sostenibilidad y un claro binomio entre individuo y sociedad son discursos que pueden leerse en las obras; muchas van más allá y otras juegan, intercambian y deliberan sobre varios de estos conceptos. Han hecho falta más de 3 salas del Centre del Carme para acoger todas las obras. Un primer vistazo a la Sala Refectori parece dirigirnos hacia el trabajo del color, con la obra seleccionada de Jöel Mestre, huellas compositivas en 3 “pecios” enfocados a la personal geometría del artista. El recién fallecido escultor Sebastià Miralles es representado en la muestra a través de una escultura que pone la mirada en el sur, una perspectiva actual y que da pie a los pensadores exiliados que Ana Teresa Ortega ha querido plasmar en sus fotomontajes, resaltando la capacidad que tuvieron para hablar desde el “margen”. La política social siempre presente en las reflexiones actuales desde diferentes perspectivas.

El conocido dúo Bleda y Rosa continúan esa línea de juego, añadiendo el factor tiempo y memoria, haciendo hincapié en el territorio y en su capacidad histórica. Una memoria que se construye colectivamente en la obra de Mira Bernábeu y que incita a plantearse diferentes formas de crear arte. El estudio formal de Amparo Tormo es una constante en su dilatada carrera y una muestra de su consolidado trabajo, sintético y penetrante. La ‘Madriguera’, de Xavier Arenós, inunda el espacio y nos acerca un poco a Lissitzky, reformulándolo y dando forma a todo aquello que fue reprimido.

Sala del Refectorio, donde se pueden ver las obras de Mery Sales, Maribel Domènech y Xavier Arenós. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sala del Refectorio, donde se pueden ver las obras de Mery Sales, Maribel Domènech y Xavier Arenós. Imagen cortesía del Centre del Carme.

La forma de trabajar de Anna Talens se ve reflejada en ‘Horizonte Diagonal’, donde la contemplación se va tejiendo en forma de hilo de oro. Aquí la luz resulta imprescindible. La idea de tejer pasa, a partir de la obra de Talens, a tener casi un papel protagonista. En Teresa Lanceta puede observarse su capacidad por no querer aceptar la línea discutida desde siempre entre arte y artesanía; Lanceta compone y refórmula la técnica desde una perspectiva antropológica. Más social que antropológica, la casa tejida de Maribel Domènech cuelga casi etérea y se aferra a palabras de aluminio en la pared: ‘resistencia’, ‘rabia’, ‘incerteza’… Teresa Cebrián también trabaja la palabra y tiene un hueco en la colección –aunque ‘El bolsón de las palabras’, pieza seleccionada, puede contemplarse en la Sala Ferreres, al formar parte de otra exposición, ‘El largo viaje’–. Para finalizar el recorrido del Refectori, Mery Sales rinde homenaje a Hannah Arendt, cuya otrora voz acallada consigue aquí un verdadero protagonismo. Paloma Navares compone ’Cantos rodados a la memoria’ de manera elegante y personal; el color proyectado se transforma en sus valores que han quedado impresos en el frágil material.

Queda patente la fuerza de la memoria personal en muchas de las obras, pero quizá, conforme nos adentramos en la obra de Olga Diego, esa sensación vaya en aumento. La gran instalación encierra, más allá de lo personal, un sentido poético que dialoga con la transmisión de lo cotidiano del lienzo de Jorge Julve. Julve ha creado un marco de profundidades que se identifican con la discrepancia entre lo privado y lo público, lo íntimo y lo manifiesto. Adentrándose en un nuevo lenguaje de interpretación del paisaje, Damià Jordà presenta la primera pieza de video, ‘Aquestes coses que fem avui dia’, una sucesión de imágenes en movimiento donde la narrativa y la voz en off adquieren vital importancia. La siguiente obra rompe quizá con la estética contemporánea clásica, una fórmula matemática –la de objetos en suspensión– ha sido reformulada por Rosana Antolí en una instalación performática que aúna a la perfección el carácter multidisciplinar de su obra: dibujo, mínimal, Steve Reich y, sobre todo, mucho estudio del movimiento.

En el siguiente recodo, el espectador es obligado casi a tropezar con la obra de Xavier Monsalvat; ‘Be careful what you with for…’ es una premonición, un alto en el recorrido parar detenerse en el detalle. El uso de la cerámica, de la ilustración y la clara referencia a la vanguardia han hecho que el reconocible trabajo de Monsalvatje encuentre un hueco en los primeros momentos de esta colección. Un sonido casi inaudible nos saca de la contemplación de la pieza de Monsalvatje para llevarnos a la instalación de Moisés Mañas, donde continúa la dualidad entre arte e industria. Mañas crea una gran estructura con vida y sonido propios, una gran parábola casi imposible, pero certera. Esa industria fruto de la acción humana es lo que nos lleva, a continuación, a los dibujos de Ernesto Casero. Animales inexistentes se muestran bajo una rúbrica también desfasada; ‘A darwinian point of view’ llama la atención por lo directo y por lo real: la destrucción humana arrojada sobre lo natural.

Sala Carlos Pérez, donde se pueden ver las obras de Xavier Monsalvatje, Moisés Mañas y Ernesto Casero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sala Carlos Pérez, donde se pueden ver las obras de Xavier Monsalvatje, Moisés Mañas y Ernesto Casero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

En la parte de arriba, en las Salas 1 y 2 del Centre del Carme, Tania Blanco invita a pasear por recientes movimientos sociales, un recuerdo que inmortaliza, enmarcándolo y cuestionando, así, los canales comunicativos y, con ellos, el sistema democrático actual. También con una dialéctica coetánea, Agustín Serisuelo nos acerca más al territorio transformando la manera de ver el paisaje, no como género, sino de una forma situacional; su instalación habla de espacios y de lugares periféricos inconscientemente deshabitados. Si Blanco utiliza la memoria reciente para transportar al espectador, el dúo Art al Quadrat, como ya han hecho en otras ocasiones, se apropian de ese pasado casi reciente y lo sitúan en la sala. Su ‘Limbo económico’ es un discurso múltiple entorno al dinero, a los ahorros y a las autoinversiones. Con una mirada más poética, Mar Arza también genera su pieza entorno al capital, pero lo transforma desde dentro. En esta ocasión, el principal capital pasa a ser la palabra.

Para disfrutar de la obra de Pilar Beltrán se hace necesario acercarse a ella y girar las bobinas fotográficas, trabajando el concepto de viaje desde el principio hasta el final. Una reflexión sobre ese tiempo gastado, un paseo por el no-lugar. Muy cerca, Fermín Jiménez Landa inunda la sala con dos grandes –y tambaleantes– piezas, conjunto que ha titulado ‘Ecuestre’ y donde la ausencia es quizá la lectura más importante, oculta, pero evidente al mismo tiempo. Xisco Mensua genera con sus acuarelas un políptico con instantes históricos decisivos en la historia y los presenta en conjunto, formando una paradoja que se ha repetido siempre; la palabra Run enmarca unas escenas donde el tiempo corre en contra del objetivo.

A mitad de camino entre dos series, Aurelio Ayela presenta un gran formato colaborativo y, al mismo tiempo, una reflexión sobre el signo, sobre el lenguaje. Dota a la obra de una violencia a veces no implícita que recae sobre los recortes del papel y, sobre todo, por la escenificación recreada. Decir «Gracias» se convierte aquí en un juego de tensiones. Cercano a él, y continuando con la estética geométrica, Nelo Vinuesa expone ‘Atlas’, una nueva mirada muy especial a la forma en la que el artista considera el paisaje. Una vuelta de tuerca a cómo observamos nuestro entorno, encriptado y desconocido. Con esa base observacional también encontramos la obra de Hugo Martínez-Tormo, que en la línea de lo que ya conocemos, se apropia de un material que está tratando de reutilizar y obliga a mirar (durante largo rato), generando una sensación casi incómoda. El punto de atención se coloca sobre el desperdicio y sobre cómo se crea una situación paradigmática que casi llega a regir nuestras vidas.

'Spectrum Screensaver', instalación Inma Femenía dentro de la exposición 'Art Contemporani de la Generalitat Valenciana/ Primers Moments'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

‘Spectrum Screensaver’, instalación Inma Femenía dentro de la exposición ‘Art Contemporani de la Generalitat Valenciana/ Primers Moments’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Jesús Rivera aporta en este punto lo antagónico, ya que hace uso de lo artificial para crear un paisaje idílico, inexistente. Un trabajo que parte de la base teórica de la ciencia ficción, transformando iconografías y cuya sensación tangible, tan bien recreada, se torna humo al tomar distancia con la obra. Ángel Masip encauza otra mirada hacia el entorno; ‘Cataclismo’ es, como ya se intuye por el nombre, una manera de acercarnos al caos, una explosión y, al mismo tiempo, una experiencia casi espiritual de entender nuestro momento. Cierra la muestra Inma Femenía, cuyas obras, también ampliamente conocidas, tienen aquí un momento culminante. Dentro del contexto actual de los mass media, Femenía se apropia de la tecnología, de la luz y lanza una última pregunta directa: «De todo lo que has visto, ¿sabrías decir qué es real?».

En resumen, estos ‘Primers Moments’ no dejan indiferente. A fuerza de recorrer la trayectoria de estos 33 artistas se pueden establecer unos parámetros de semejanza, guiados, sobre todo, por la transmisión de la experiencia personal y derivados, al mismo tiempo, de la observación del entorno: el físico, el mental y el social. Al final y al cabo, estos ‘Primers Moments’ conforman una generación de artistas, no en el sentido de generación por tener una edad cercana, sino una generación unida por una situación donde la actividad del artista se enmarca en la precariedad al mismo tiempo que en el auge de las prácticas culturales, todo ello dentro de un territorio tan singular como es el valenciano. Un contexto capaz y lógico para unos resultados que hablan por si solos.

Muestra de la exposición con las obras de Art al Quadrat, Fermín Jiménez Landa y Mar Arza. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Muestra de la exposición con las obras de Art al Quadrat, Fermín Jiménez Landa y Mar Arza. Imagen cortesía del Centre del Carme.

María Ramis

La temática ‘trans’ en Mostra la Ploma

Mostra la Ploma
Varios espacios de Valencia
Del 31 de mayo al 23 de junio de 2018

Mostra la Ploma, el festival internacional de cine y cultura por la diversidad sexual, de género y familiar, organizado por Lambda, colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Celebra este año su cuarta edición con una iniciativa cultural que abre las puertas de Valencia a la igualdad y diversidad sexual, proyectando treinta obras inéditas en el ámbito valenciano. Este novedoso proyecto, organiza su contenido en tres categorías presentadas a concursos en los cines Albatexas, una selección del mejor cine de ficción LGTBI de la Filmoteca de Valencia y diversas actividades culturales.

De izquierda a derecha, José Luis Moreno, Isabel Lozano y Pablo Noguerol. Imagen cortesía de Lambda.

De izquierda a derecha, José Luis Moreno, Isabel Lozano y Luis Noguerol. Imagen cortesía de Lambda.

Esta cuarta edición se iniciará en la nueva sala de proyecciones de Mostra la Ploma, los cines Albatexas, con la proyección de seis largometrajes documentales en los que destaca la amplia temática trans, aplicada principalmente al ámbito rural. Y su convivencia en el marco de las costumbres, tradiciones y la irrupción de los medios digitales con películas como “The Silk and the Flame” del director Jordan Schiele en la que se aborda la heteronorma en familias de la China profunda o “The Next Guardian” dirigida por los cineastas A. Bhattarai, D. Zurbó y Bután, cuenta la historia de una familia encargada de un templo en Bután durante varias generaciones y que se enfrenta a la posibilidad de la falta de una continuidad generacional al descubrir ejemplos de transexualidad en su propio núcleo. Como miembros del jurado participarán: el cineasta Adrián Silvestre, Áurea Ortiz, profesora de la UV y crítica de cine, y José Luís Pérez Pont, director del Centro del Carmen, gerente del Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana y crítico de arte.

Imagen: Cortesía de Lambda. Detalle del film ' The silk and the flame '

Imagen: Cortesía de Lambda. Detalle del film ‘ The silk and the flame ‘

Por otro lado, el festiva nos ofrece dos secciones dedicadas al cortometraje documental y ficticio. Un total de 18 obras de procedencia y temáticas diferentes, presididas por Sara Mansanet, directora del festival de mediometrajes La Cabina, y los cortometrajistas Emilio Martí y María Trenor, agrupadas en cuatro sesiones. Los trabajos, se vertebran entorno vínculos amorosos entre las que destacan “La noche al Sol” o “Cachorro” ambos shortsfilms tratan los lazos afectivos. El desvelo de silencios, haciendo gran hincapié en la libertad sexual e identidad. Relatos en tránsito, donde diversos cortometrajes nos ofrecen un amplio enfoque personal entorno a la cultura trans como “The World in Your Window” o “Get The Life”. Y el deseo y la identidad, programa que aborda las identidades colectivas creadas a partir del deseo sexual y los posibles desajustes ante la incomprensión, “Batería” (Cuba) o “Natalie. D” (Francia).

Paralelo a esta sección, y fuera de concurso, el festival junto con la Filmoteca valenciana presenta algo inédito: “Panorama”. Una selección de seis actuales y destacados largometrajes de ficción sobre la diversidad sexual que, lamentablemente y pese a haber ganado varios certámenes de renombre, aún no han podido ocupar nuestras salas cinematográficas. Entre estas podemos destacar “Les Garçons sauvages”.

Luis Noguerol, director de Mostra la Ploma, señaló que el festival pone al servicio del espectador, un conjunto de actividades culturales entre las que se encuentra una serie de talleres y juegos educativos para todas las familias, y una presentación literaria con mesa redonda de la mano de Anna Boluda, Eley Grey, Encarna Sant-Celoni y Mila Martínez en el centro Las Naves. La apertura de la exposición “Museari Art&Queer. The World Famous LGTB Museum” muestra algunas de las más destacas obras expuestas en la Fundación La Posta este último año. O “Pride”, la nueva presentación del proyecto pictórico de Julio Gracia con el objetivo de denunciar los discursos LGTBIfóbicos.

Imagen: Cortesía de Lambda. Fotograma de The world is in your window.

Imagen de Portada: Cortesía de Lambda. Fotograma de ‘The world is in your window’.

Diferentes instituciones como el Instituto Valenciano, el MuVIM y el Ayuntamiento de Valencia han colaborado en esta iniciativa por la igualdad social. Isabel Lozano, concejala de igualdad y políticas inclusivas del municipio, enfatizó que la cultura LGTBI es también cultura de la ciudad por lo que el festival Mostra la Ploma es una gran ocasión para visibilizar la diversidad sexual humana. Incluso otras herramientas difusivas como ‘Valenciaorgullosa’ o entidades como el propio Ayuntamiento, refuerzan iniciativas con el mismo carácter conciliador e inclusivo, implicando por consiguiente el avance en la igualdad de oportunidades, la reducción de discursos de tolerancia, la no discriminación y/o agresión.

Cristian Torada

Fallece el coleccionista Vicent Madramany

Vicent Madramany (L’Alcudia, 1946). Coleccionista y mecenas
Director de À cent mètres du centre du monde, de Perpignan (Francia)
Sábado 31 de marzo de 2018
Con motivo de su fallecimiento el 29 de marzo, reproducimos la entrevista realizada en la Fundación Chirivella Soriano como parte responsable de la exposición de Artur Heras.
Descanse en paz.

“Coleccionistas de verdad hay muy pocos”, advierte Vicent Madramany. Le faltó añadir que él es uno de ellos. Director del museo de arte contemporáneo de Perpiñán, que lleva el significativo nombre de À cent mètres du centre du monde, en alusión a Dalí, Madramany se acercó a Valencia como parte responsable de la exposición de Artur Heras en la Fundación Chirivella Soriano. De las 44 piezas exhibidas, 42 pertenecen a su colección; las otras dos son propiedad del propio artista. Piezas de gran formato que, a modo de antológica, permiten contemplar 50 años del trabajo de Heras, los que van de 1964 a 2013 (Ver: https://www.makma.net/seduccion-iconografica-elegante-protesta/).

Aunque “lo importante son los artistas”, razón por la cual Vicent Madramany prefirió mantenerse en un segundo plano durante la presentación de la antológica, lo cierto es que su trayectoria como coleccionista bien merece un aparte. Su trabajo de importación y exportación de frutas le llevó, entre otros lugares, a Perpignan, donde fue barruntando la idea de crear un museo de arte contemporáneo. Idea que dio sus frutos (nunca mejor dicho), tras la compra de un viejo almacén de frutas y verduras, que se hallaba muy cerca de la estación de tren de Perpignan, a la que Salvador Dalí dedicó una de sus obras tras delirante visión: “El universo, que es una de las cosas más limitadas que existe, sería –guardando las proporciones, similar por su estructura a la estación de Perpignan”.

Vicent Madramany, junto a la obra 'Consum nacional brut' de Artur Heras. Foto: MAKMA

Vicent Madramany, junto a la obra ‘Consum nacional brut’ de Artur Heras. Foto: MAKMA

Madramany, haciendo uso explícito del delirio daliniano, bautizó su museo tomando como referencia esas palabras y los aproximadamente 100 metros que lo separaran de la estación de tren: À cent mètres du centre du monde. Museo del que provienen la 42 piezas de Artur Heras y donde Madramany acumula y exhibe obras principalmente de artistas valencianos y franceses. “El coleccionista es la persona que intenta hacer un homenaje a los artistas coleccionando su obra para que perdure en el tiempo”. Nada que ver con los coleccionistas que, como champiñones, brotaron a causa del esplendor inmobiliario. “Hay quienes han comprado arte por una finalidad especulativa, como un producto financiero”.

Madramany entiende que esa “especulación del producto artístico” ha terminado por “marear mucho” el mercado del arte. “Ha habido un exceso de artistas y de obras”, lo mismo que “hay muchos museos que son almacenes de obras mediocres”, y pone como ejemplos el Hermitage de San Petersburgo o el Louvre de París. “Prefiero el Museo del Prado o la National Gallery de Londres”. Para Madramany, “la pintura, salvo milagros, no es una inversión”. Y como “el olvido” suele ser a su juicio el “destino normal de la mayor parte de la obra creativa”, la función del coleccionista es la de poder “rescatar” de ese olvido a los artistas.

Vicent Madramany, junto a la obra 'Consum nacional brut' de Artur Heras. Foto: MAKMA

Vicent Madramany, junto a la obra ‘Consum nacional brut’ de Artur Heras. Foto: MAKMA

“Hay mucha gente que invierte, pero coleccionistas de verdad, los que lo hacen por placer, no abundan, y no es el principal motor del mercado del arte”. Conjugar ese placer, que permite dar testimonio de la “obra bien hecha”, con la justa proporción de rentabilidad derivada del valor creativo, es lo que Vicent Madramany persigue con su colección de obras en À cent métres du centre du monde. Casi medio centenar está ahora en la Fundación Chirivella Soriano. Piezas de gran formato, porque “una obra cuando es buena tiene más fuerza a tamaño grande”. Que es lo que le suceden a las 44 piezas de Artur Heras. Madramany está de enhorabuena.

Vicent Madramany, al lado de la obra 'El sueño del capitán España' de Artur Heras. Foto: MAKMA

Vicent Madramany, al lado de la obra ‘El sueño del capitán España’ de Artur Heras. Foto: MAKMA

Salva Torres