Premios a las galerías, que abren sus puertas al 3D

ABIERTO VALÈNCIA 2020 | LAVAC
Apertura de las galerías valencianas
Entrega de premios y compra de obras
IVAM
Guillem de Castro 118, València
Del 25 de septiembre al 2 de octubre
Viernes 25 de septiembre de 2020

Son tiempos de pandemia y, aún así, el arte muestra su vigor con la apertura de la temporada por parte de las galerías valencianas. Decididas a combatir el coronavirus aireando sus estancias con los mejores artistas, las galerías de arte contemporáneo de la Comunidad Valenciana, reunidas en LAVAC, se hicieron eco de los premios con los que cada año las instituciones públicas (Generalitat y Ayuntamiento) y privadas (DKV, Fundación Hortensia Herrero, Gandía Blasco, Fundación Juan José Castellano Comenge y revista MAKMA) apoyan la labor de una salas que sirven de mediadoras entre la creación y su puesta en escena en los diferentes ámbitos del mercado.

Representantes de las instituciones que participan en Abierto València. Foto: Nacho López.

Rosa Santos, presidenta de LAVAC, puso el énfasis en la ampliación de fechas y la renovación de la marca corporativa que incide, precisamente, en esa unión de las galerías, para afrontar las inclemencias de una crisis que se manifiesta unas veces abiertamente económica y, en otras, mediante el azar de un virus que ha propiciado la aceleración de algunas tendencias. Por ejemplo, la de la digitalización de contenidos, para hacer frente a las dificultades de mostrarlos presencialmente, al menos mientras dure la pandemia, pero con vistas a ser un recurso complementario a la tradicional visita a las galerías.

“Se podrán visitar todas las exposiciones online”, resaltó Rosa Santos, al tiempo que destacaba como otra de las novedades el premio popular que concede Cervezas Alhambra, tras votación del público en la web de la marca cervecera. El IVAM, ahora bajo la dirección de Nuria Enguita, que se estrenó en Abierto València, fue un año más el marco donde tuvo lugar tanto la entrega de premios, como el desvelamiento de la compra de obras. “Aquí está el IVAM para lo que queráis”, proclamó Enguita, en un gesto que denotaba su voluntad de continuar apoyando a las galerías, en tanto entidades privadas conformadoras de un tejido cultural público.

La Galería Luis Adelantado logró el Premio a la Mejor Exposición de Abierto Valencia 2020. Foto: Nacho López.

José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Musesus, en nombre de Carmen Amoraga, directora general de Cultura y Patrimonio, dio a conocer el ganador del ‘Premio a la Mejor Exposición’, que recayó en la Galería Luis Adelantado, por su “montaje elegante y profundo”. Glòria Tello, concejala de Cultura, entregó el de ‘Mejor Artista’ a Amanda Moreno, por su muestra en Espai Tactel. Ambos premios están dotados con 3.000€ (+IVA).

Amparo Moreno, junto a Ismael Chappaz, de Espai Tactel, alcanzó el Premio a la Mejor Artista de Abierto Valencia 2020. Foto: Nacho López.

Luego fueron comunicando sus respectivas compras las entidades privadas que participan en Abierto Valencia, entre ellas la revista MAKMA, que decidió comprar el proyecto de Álex Gambín, expuesto en la galería Tuesday to Friday y que lleva por título ‘El devenir de las estructuras’. Merche Medina, en nombre de la revista, explicó que la compra estaba fundamentada en “criterios semánticos y estilísticos”, por la “inquietante reflexión” de Gambín “en torno al logos de la construcción y de la destrucción, por el manejo del fuego como fuente de ruina y renovación, y por su travesía a través del dibujo en grafito y la animación en stop motion”.

galerías
Responsables de las galerías e institucionales de Abierto Valencia, en el IVAM. Foto: Nacho López.

La artista Amanda Moreno repitió suerte, al comprarle una obra DKV, que completó su adquisición con otra pieza de José Luis Cremades, también en este caso formando parte de la colectiva de la igualmente premiada galería Luis Adelantado. La Fundación Hortensia Herrero se decidió por la compra de obras de María Tinaut (Galería Rosa Santos), Anna Talens (Luis Adelantado) y dos más de Samuel Nieto (Shiras). Gandía Blasco optó por las obras de Lucía Blas (La Mercería), y Philip Gerald (Tuesday to Friday). Quien prefirió pronunciarse más adelante fue la Fundación Comenge, ya que por cuestiones a su voluntad no había podido ver todas las galerías.

Abierto València acabará el próximo 2 de octubre, día en el que se publicará el ganador del premio popular de Cervezas Alhambra, que recaerá en un artista de menos de 45 años y en la galería donde se expone su trabajo. Como apuntan desde LAVAC, lanzando un mensaje de optimismo voluntarioso, “con muchas restricciones de aforo, de movilidad y con todas las precauciones necesarias, gel hidroalcohólico, obligatoriedad del uso de la mascarilla y guardando la distancia de seguridad”, con todo eso y más, “pero el mundo del arte valenciano no puede parar”.

Obra de Álex Gambín, cuyo proyecto en la galería Tuesday to Friday fue objeto de compra por parte de MAKMA. Imagen cortesía de Abierto València.

MAKMA

Edu Comelles o el sonido que entra por los ojos

‘Spectre. Hacia un lenguaje visual desde lo auditivo’, de Edu Comelles
Sala Dormitori
Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC)
Museu 2, València
Hasta el 15 de noviembre
Lunes 14 de septiembre 2020

Un amplio espectro de tonalidades rítmicas junto a un igualmente amplio surtido de espectros o fantasmas interiores generados precisamente a través del sonido. He ahí, resumida, la propuesta de Edu Comelles, artista plástico (“yo era grabador profesional que procedo de las Bellas Artes”) obsesionado con producir imágenes a través de un alambicado juego sonoro. Por eso, decir que maneja un espectro de frecuencias del que salen imágenes espectrales es decir prácticamente lo mismo. Por seguir al filósofo Thomas Carlyle, “la vida es un espectro que se mueve en un mundo de espectros”, a los que Comelles, habría que añadir, saca excelente partido.

El Centre del Carme acoge en su Sala Dormitori, dedicada “a proyectos que mezclan arte y tecnología”, subrayó José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Museus, la exposición ‘Spectre. Hacia un lenguaje visual desde lo auditivo”. Se trata de su primera muestra individual en Valencia, lo cual no deja de ser chocante cuando hablamos de un artista sonoro con amplia y brillante trayectoria. “Es un proyecto de hace cuatro años, en el que mediante la utilización de imágenes espectográficas muestro sonidos a través de la mirada, la luz y el grabado”, explica Comelles, cuya pretensión es “generar imágenes en la cabeza del espectador, que deberá tratar de descifrar qué sonidos se ocultan detrás de ellas”.

Vista de la exposición ‘Spectre. Hacia un lenguaje visual desde lo auditivo’, de Edu Comelles. Imagen cortesía del Centre del Carme.

La exposición cuenta con una serie de fotograbados (‘Portraits’), un gran paisaje plástico (‘A secret music’), una serie de ocho piezas que, a modo de mensajes sonoros encriptados, sugieran momentos de la vida privada del artista (‘Fleeting moments’), y la más estrictamente sonora (‘Birthday’), que viene a traducir las ondas inaudibles de nuestros dispositivos móviles en algo más audible y repleto de texturas inquietantes, tal y como el fotógrafo de ‘Blow-up’, de Michelangelo Antonioni, captaba con su cámara cuando ampliaba al máximo las imágenes.

“El sonido imaginado es el más sugerente”, resalta Comelles, para explicar ese arte sonoro al que todavía no se le presta la atención debida. “En Inglaterra hay tradición y cultura y, de hecho, en los conservatorios se da arte sonoro, mientras que aquí en Valencia estamos a años luz”. “Se entiende mejor desde las Bellas Artes que desde la música”, añade, lamentando esa distancia que observa aquí entre ambas disciplinas y las instituciones que las representan: Facultad de Bellas Artes y Conservatorio. “En otros países están pegados, mientras que aquí están muy separadas entre sí, incluso en estructuras de pensamiento”, subraya.

Edu Comelles
Edu Comelles, junto a una de sus piezas. Foto: MAKMA

Volviendo al núcleo de su exposición, Comelles insiste en la idea del arte sonoro como algo próximo y nada extraño: “Es muy expresivo, muy primario, y parte de la idea clásica de observación, de belleza visual”. Alude a la contemplación, a ese dejarse llevar por el sonido, como motor del arte que él viene practicando desde que lo descubrió hace más de una década en Estocolmo y profundizó en ello en Edimburgo. “No se trata de entenderlo, sino de disfrutarlo”, dice quien apela a romper las barreras del elitismo: “Cuando no te enfrascas en un lenguaje complejo, resulta fácil”.

Es, principalmente, lo que él hace: traducir esa supuesta complejidad técnica y algo tan sencillo como escuchar con atención cuanto nos rodea, incluyendo los propios ritmos de nuestro cuerpo y de la naturaleza. “Es un medio increíble, porque dispara la imaginación”. Y cuenta cómo al presentar su arte sonoro en algunos pueblos, al principio observa cierta reticencia pero al final se le acerca la gente para expresarle su gratitud por lo escuchado. De nuevo, la sencillez: “El sonido tiene un poder evocador”, que nace de la “capacidad del cerebro para imaginar sonidos y dibujarlos con la mente”.

Vista de la exposición ‘Spectre. Hacia un lenguaje visual desde lo auditivo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Utiliza la situación reciente de confinamiento por culpa de la pandemia, para ahondar en esa “intimidad mediada por la tecnología” de la que se nutre el arte sonoro. “Vivimos en una sociedad visual que ha dejado en un segundo plano lo auditivo”, remarca. Por eso conviene cerrar de vez en cuando los ojos y dejarse llevar por la escucha. En este sentido, Edu Comelles lo que hace es traducir a imágenes lo imperceptible, siguiendo aquella vieja interrogación: ¿Qué significa oír el silencio sino escuchar lo que no alcanza a ser dicho?

“Lo que ‘Spectre’ busca es invitar a la contemplación de unos sonidos perdidos bajo un lenguaje visual metafórico”, explica el artista. En ‘Portraits’, por ejemplo, ha reunido una serie de grabaciones de amigos músicos, traduciendo al grabado las imágenes espectográficas salidas de las diferencias rítmicas de cada uno de los instrumentos empleados por sus intérpretes. “Aquí hay un chelo y es muy claro porque se ve la división por frecuencias”, señala ante uno de esos cuatro grabados en blanco y negro producto de las distintas combinaciones de graves y agudos.

Comelles subraya cómo la exposición “explora la necesidad de imaginar a qué suenan las imágenes” presentes en la Sala Dormitori del Centre del Carme y, a través de lo que considera un “ensueño”, poder “reflexionar sobre la importancia de la escucha”. Por eso dice que su obra siempre está inacabada, esperando un nuevo sonido inadvertido que pide ser traducido en imágenes. Edu Comelles sigue, en este sentido, lo expresado por el escritor André Gide: “Todas las cosas son ya dichas, pero como nadie escucha hay que volver a empezar siempre”.

Vista de la exposición ‘Spectre. Hacia un lenguaje visual desde lo auditivo’, con Edu Comelles, en el centro, contemplando una de sus piezas. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Salva Torres

La casa tomada y replicada de Jiménez Landa

‘El apartamento’, de Fermín Jiménez Landa
Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC)
Museu 2, València
Hasta el 29 de noviembre
Jueves 10 de septiembre de 2020

“Has llegado a tu casa y, al entrar, has sentido la extrañeza de tus pasos que estaban ya sonando en el pasillo antes de que llegaras”, señala el poeta Luis Rosales. “Venimos a olvidar, a olvidar todas las cosas, absolutamente todas. Olvidaremos a las personas, lo que sabemos, todo lo que hemos hecho”, le dice Paul (Marlon Brando) a Jeanne (María Schneider) en ‘El último tango en París’, donde ambos viven una pasional historia de amor en un piso diríase sin alma, deshabitado.

Fermín Jiménez Landa se hace eco de esa extrañeza y de ese vacío de la vivienda donde, como en ‘La casa tomada’, del escritor Julio Cortázar, ciertas sombras se adueñan del espacio, para realizar un “trabajo poético” en una “exposición rara”, según palabras del propio artista.

Fermín Jiménez Landa, entre los muebles guardados en la exposición ‘El apartamento’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El apartamento’, proyecto expositivo seleccionado de la convocatoria ‘Escletxes’ del Consorci de Museus de la Generalitat Valenciana, viene a ser una reflexión en torno a ese espacio interior de la casa que, casualmente en tiempos de pandemia, ha cobrado un protagonismo imprevisto.

Jiménez Landa lo que hace es replicar perimetralmente en la Sala 1 del Centre del Carme un apartamento próximo al espacio museístico, previamente alquilado y vaciado de muebles que, sin desembalar, son almacenados en el centro cultural. De esta manera, el artista establece un diálogo entre el apartamento recreado a modo de performance y ese otro apartamento vaciado, cuya dirección no ha sido revelada como parte del extraño diálogo expositivo.

“Es un trabajo escultórico y minimalista de vaciar algo y exponerlo”, explica Jiménez Landa, con cierto halo misterioso: “No hay nadie allí, no se sabe lo que ocurre dentro”, refiriéndose al piso alquilado que grupos reducidos podrán visitar, guiados por él tras vendarles los ojos para que no sepan la ubicación. “Es un cubo blanco, un no lugar, en el que habrá ciertas intervenciones”, apunta. La reverberación entre el apartamento recreado (“el rodapié se ha hecho a escala 1:1 y en la misma orientación”) y su referente, permite al artista provocar en el espectador la extrañeza que guardan las casas deshabitadas.

Una joven, ante una de las obras de la exposición ‘El apartamento’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Cierta sombra agrega más extrañeza al proyecto, puesto que Jiménez Landa ha realizado con felpa negra la forma exacta de la sombra que arroja el edificio donde está el piso alquilado, medida exactamente un 4 de julio a las 10.51 horas. Sombra poética y área perimetral arquitectónica dándose la mano, para dibujar el perfil de un proyecto que aúna la racionalidad y el enigma que destilan las cosas muertas, ya sea por su embalaje o su descubrimiento inesperado tras liberarse de su función ordinaria.

Así sucede con las esquinas de la casa, de las que el artista sacó un molde de yeso, o las elipses pintadas en una pared, que asemejan la luz que se cuela por una persiana y que Jiménez Landa ha respetado, a modo de huella evocadora.

‘El apartamento’, que se puede visitar en el Centre del Carme hasta el 29 de noviembre, contiene cierta “frustración” y el “acto de fe” que supone imaginar el parentesco entre ambos espacios: el recreado en el museo y el posteriormente visitado, para quien así lo desee. Frustración al advertir que ambos lugares guardan zonas de sombra imposibles de iluminar del todo (como el propio inconsciente) y acto de fe, en principio necesario para adentrarte en la ficción propuesta. “Hay una cierta imposición al espectador: debe usar su imaginación para reconstruir lo que se omite a la vista”, señala Jiménez Landa.

Vista de la exposición ‘El apartamento’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Imaginación, incluso, para lo que, sin omitirse, requiere abrir la mirada, con el fin de liberarse de la “grosería” de nuestros órganos perceptivos, por utilizar el adjetivo empleado por Roland Barthes. De hecho, el apartamento expuesto en el Centre del Carme viene a ser la prolongación enigmática de ese otro apartamento vacío, cuyas huellas en forma de polvo y objetos abandonados tienen su traslación natural en los muebles (“ready mades”) guardados en el espacio museístico.

La exposición se irá completando con una serie de fotografías tomadas durante las visitas al apartamento alquilado. Fotografías que reproducirán, de nuevo, esa extrañeza que envuelve el conjunto. Extrañeza de los pasos, aludida por Rosales, que sin duda los espectadores que acudan con antifaz al piso referenciado sentirán, junto a la extrañeza de los muebles que embalados como fantasmas pueblan la Sala 1 del Centre del Carme.

Para la visita, explica el artista, al público se le venda los ojos en la puerta del museo “para que no sepan exactamente dónde queda el apartamento”. “Pueden ver de nuevo al entrar, provocando una sensación de extrañeza en la relación del apartamento con el museo”, añade Jiménez Landa, quien dice proponer una “nueva mirada a lo cotidiano”.

Jiménez Landa
Fermín Jiménez Landa junto a José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Museus. Imagen cortesía del Centre del Carme.

‘El apartamento’ conjuga por tanto el trazado arquitectónico y la mirada curiosa de quien sabe que, más allá de los planos, surge el misterio del espacio vacío. Lugares deshabitados que, sin embargo, reclaman la participación activa de un espectador dispuesto a llenar ese vacío con su memoria. Por muy errática que sea esa memoria y por distantes que se hallen los apartamentos puestos en extraño diálogo por Fermín Jiménez Landa.

Vista de la exposición ‘El apartamento’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Salva Torres

Abierto València cambia de imagen y amplía fechas

Abierto València 2020
Fiesta de apertura de las galerías valencianas
Del 24 de septiembre al 2 de octubre de 2020
Sábado 1 de agosto de 2020

Abierto València 2020 amplía fechas, se celebrará desde el jueves 24 de septiembre hasta el viernes 2 de octubre, y estrena nueva imagen para anunciar un evento que permitirá a las galerías valencianas abrir sus puertas en horario especial continuado de 17.00 a 23.00 horas el viernes y el sábado, para dar a conocer la apertura de su programación y los nuevos proyectos al gran público.

Con esta octava edición LAVAC, Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana, organizadora del evento, consolida el acercamiento del público a sus creadores y a los galeristas que los representan. Dentro de esta celebración se otorgarán premios, se realizarán visitas guiadas a las galerías, habrá charlas y distintas acciones, lo que todo junto dota de sentido a Abierto València.

Imagen del Abierto València 2020, por cortesía de LaVAC.

El jueves 24 de septiembre el jurado visitará todas las galerías para fallar los premios al día siguiente. Miembros del jurado confirmados por el momento son: la coleccionista Natalia Yera, el director de la feria de videoarte Loop de Barcelona, Aurélien Le Genissel, José Luis Pérez Pont, director del Centro del Carme de Cultura Contemporània, y Sandra Moros, conservadora del IVAM. 

El viernes 25 de septiembre por la mañana se realizará la rueda de prensa en el IVAM y se dará a conocer el nombre de los galardonados, con el premio de la Consellería de Cultura a la ‘Mejor Exposición’ y el premio del Ayuntamiento de València al ‘Artista Destacado’. También se comunicarán los premiados con adquisición de obra, que este año otorgarán la Fundación Hortensia Herrero, la colección DKV, la empresa Gandía Blasco, la Fundación Castellano Comenge y la revista MAKMA.  Ya por la tarde se abrirán las galerías al público en el mencionado horario especial de 17.00h a 23.00h.

Como en ediciones anteriores destacarán las rutas Gallery Walk del viernes y el sábado, organizadas por ARCO, y las charlas en el IVAM la mañana del sábado 26 de septiembre, que este año corren a cargo de la Fundación ‘El Secreto de la Filantropía’. Los participantes serán Elisa Hernando, fundadora de Arte Global y Red Collectors, el comisario y director del Centro de Arte Hortensia Herrero Javier Molins, y el presidente de la propia Fundación, Luis Trigo. El Premio Popular Cerveza Alhambra Abierto València será el último en comunicarse el día 2 de octubre. La votación de este galardón se realizará online por el público visitante a las exposiciones de las galerías participantes.

Visita a una de las galerías en el Abierto València de 2019. Imagen cortesía de LaVAC.

Abierto València tendrá una visión más significativa a todos los niveles con la nueva imagen, obra de Antonio Ballesteros. Un cambio radical, un diseño de marca actual y atractivo que facilita el reconocimiento de esta celebración de las galerías valencianas que se abren al público con la intención de dar a conocer su trabajo y las tendencias del arte actual.

Las galerías que participan este año en Abierto València por LaVAC son: Espai Nivi Collblanc, Luis Adelantado, Aural, Benlliure, Isabel Bilbao, Alba Cabrera, Galería Cuatro, Espai Tactel, La Mercería, The Blink Project, Tuesday to Friday, Punto, Rosa Santos, Set Espai d’Art, Shiras Galería, Galería Thema y Vangar. La castellonense Espai Nivi Collblanc y la alicantina Aural participan en espacios cedidos, mientras que Isabel Bilbao participará desde Jávea.

Abierto València lo organiza LAVAC, con la participación de Consellería de Cultura, Generalitat Valenciana, CCCC Centre del Carmen de Cultura Contemporània, IVAM, Ayuntamiento de València, Cervezas Alhambra, Fundación Hortensia Herrero, DKV, Fundación Juan José Castellano Comenge, Gandía Blasco, El Secreto de la Filantropía, Makma ‘Revista de artes visuales y cultura contepmporánea, y ARCO. Colaboran: EMT València, METRO València, Red Collectors y One Shot Hotels.

Obra de Antonio Ballesteros. Imagen cortesía de LaVAC.

Cuidados intensivos de Graners a los creadores

Graners de Creació
Presentación de los artistas residentes de la convocatoria 2021
Centre del Carme Cultura Contenporània (CCCC)
Jueves 30 de julio de 2020

Siguiendo la máxima de Oscar Wilde, aquella que dice que el arte jamás ha de intentar ser popular, sino que el público es el que ha de intentar ser artista, Graners de Creació ha decidido incluir al público como parte de su proyecto, para “que la mirada de los espectadores sume”, señaló Maribel Bayona, coordinadora junto a Jacobo Pallarés del proyecto de residencias artísticas del sector escénico. “Queremos poner al espectador en el lugar que se merece”, agregó Bayona. Un público, pues, artista que ayude a los propios creadores a orientar sus proyectos con sus puntos de vista y sugerencias. De manera que para Graners, al contrario que para Fernando Fernán Gómez, que dijo haberse retirado del teatro porque el público le molestaba, el espectador es “la tercera pata” del proyecto.

Un proyecto de artes escénicas que ha presentado a los artistas seleccionados para las residencias de 2021, en un momento marcado por la pandemia del coronavirus. “Se trata de mirar al futuro sin miedo”, dijo Pallarés, que volvió a insistir en su idea de la felicidad como parte intrínseca de Graners de Creació, en tanto esa felicidad, en el contexto de la incertidumbre vírica, pueda vencer al miedo. Ahí estarán, armados de creatividad y de espíritu resistente, los seleccionados: Fil d’Arena, Hongaresa Teatre, Miss Panamá, Alarcón y Cornelles, Irene Cortina, Onírica Mecánica, La República del Lápiz, La Lola Boreal, La Subterránea, Paula Serrano, Companyia Sonora, Migro Danza y Teatre Corrent.

Presentación de Graners de Creació en el Centre del Carme. Imagen cortesía de Graners.

Junto a todos ellos, las salas y festivales que los acogen: Espacio Inestable, Rambleta, La Mutant, Sala Off, Circuito Bucles, Teatro Círculo, Espacio BenAmil, Teatre El Musical, Festival 10 Sentidos, Sala Russafa, Teatre del Raval, Carme Teatre o Festival Russafa Escènica. Artistas, compañías, teatros y festivales que vienen sumando fuerzas para que los creadores puedan desarrollar sus trabajos en sus respectivas residencias, primando la experimentación e investigación al estreno, sin que éste quede excluido. Graners de Creació 2019-2022, que cuenta con el apoyo de la Dirección General de Patrimonio, el Consorci de Museus y el Ayuntamiento de València, es un proyecto de cuatro años, tiempo durante el cual se ofrece una visión de conjunto de cada una de las propuestas.

Además, como novedad, esta edición cuenta con el acompañamiento artístico y el asesoramiento técnico como dos vías complementarias a la hora de ayudar al creador en la realización de sus trabajos. Del primero, Pallarés dijo que se trataba de un acompañamiento destinado a aportar un “valor añadido” al creador, que de esta forma podrá contar con alguien que le escuche y le ayude a reflexionar. El asesoramiento también está pensado para que los residentes puedan “entender las pautas en las que se mueve el ecosistema escénico, el trato con las administraciones, la búsqueda de economías” o “la utilización adecuada de recursos”.

Presentación de Graners de Creació en el Centre del Carme. Imagen cortesía de Graners.

“El tiempo de confinamiento por el Covid”, dicen sus responsables, “ha servido al equipo de Graners para reflexionar sobre el trabajo realizado y proyectar el futuro”. “Durante las semanas de mayor parálisis, en las que se imponían las preocupaciones e incertidumbres en todos los ámbitos, Graners ha encontrado otro punto de vista más para entender el proyecto que ha surgido de la comunicación con los artistas residentes. Esta relación generada por la situación les ha permitido compartir sus miedos, preocupaciones y esperanzas. Y les ha hecho ver la necesidad de cuidar al creador”, añaden.

Graners de Creació se erige así en una especie de UCI en la que los artistas se sienten cuidados a la hora de desarrollar sus propuestas. Propuestas como la de Onírica Mecánica que suscita Jesús Nieto y que Festival 10 Sentidos llevará a Espai Rambleta, acogiendo su mundo poético e imaginario para amantes de lo extraordinario, precisamente ahora que lo extraordinario nos ha golpeado con la fuerza del virus. Fil d’Arena, con Rambleta llevando su proyecto a Espacio Inestable, trata de acercar la danza a todo tipo de públicos, como lo hará Migro Danza en Teatro Círculo con un espectáculo que se instala en el absurdo y la máscara, igualmente apropiado para estos tiempos de inseguridad epidemiológica.

Fil d’Arena, una de las compañías residentes de Graners de Creació 2021.

José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Museus, alabó el trabajo de Graners de Creació por esa red de apoyo entre creadores y salas de teatro y festivales, subrayando a su vez la importancia de esa búsqueda de “nuevas fórmulas de colaboración y de aproximación a los públicos”. Públicos incorporados al proyecto con el objeto de “horizontalizar todos estos agentes (instituciones, creadores y espectadores) y ponerlos en el mismo nivel”, resaltó Bayona. Alrededor de 70 personas muy heterogéneas se han apuntado a esa llamada, para que el público participe de forma muy activa en Graners. “Lo bonito del grupo es que el placer está en los orígenes y no hay obligación de asistir”, apuntaron dos de esos espectadores. El placer y la felicidad, de nuevo, como motor de una iniciativa que pretende dignificar la creación, incluso desde el punto de vista económico, porque cada residencia está dotada con 6.000 euros. Como dijo el poeta Juvenal, lo que da valor a un placer es usarlo raramente. Graners de Creació en estado puro.

Onírica Mecánica, de Jesús Nieto, una de las propuestas residentes de Graners de Creació 2021.

Salva Torres

La comedia como antídoto contra el coronavirus

‘¿De qué se ríen los europeos?’
Ciclo de cine coordinado por Daniel Gascó
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Del 16 de julio al 8 de agosto de 2020
Miércoles 15 de julio de 2020

El Centre del Carme Cultura Contemporània retoma el humor y revitaliza las noches de verano con un nuevo ciclo de cine de comedia europea. ‘¿De qué se ríen en Europa?’ insiste en el género e invita nuevamente a un divertido viaje por el viejo continente, del 16 de julio al 8 de agosto, en el claustro gótico del Centre del Carme. Tras el éxito del CCCCinema d’Estiu celebrado en agosto de 2019, el Centre del Carme propone un nuevo ciclo de forma presencial, con entrada gratuita y al aire libre, en esta ocasión con aforo limitado y reserva previa para disfrutar de la actividad en esta “nueva” normalidad de forma segura.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, ha señalado que esta propuesta “recupera la esencia del cine de barrio, a la fresca, con una serie de películas que están fuera del circuito habitual de la salas de cine y de televisión y que han sido específicamente traducidas para garantizar la diversidad lingüística en valenciano y castellano”, añadiendo que “el Centre del Carme redescubre Europa con un viaje a través del cine de comedia, una oportunidad para seguir descubriendo a nuestros países vecinos, abordando diferentes temas o problemáticas de nuestra realidad, desde lo que más nos une como es el humor”.

Cartel con la programación del ciclo de cine ‘¿De qué se ríen los europeos?’ en el Centre del Carme.

‘¿De qué se ríen en Europa?’ ofrecerá un total de 21 películas pertenecientes a 12 países europeos, 16 de ellas inéditas en España. De martes a domingo, cada noche a las 22:00 horas se podrá disfrutar de una programación en versión original con doble subtitulado, en castellano y valenciano. El ciclo pasa a llamarse ‘¿De qué se ríen en Europa?’ como continuación al ciclo ‘Confi(n)ados a la comedia’, que se dedicó específicamente a la comedia española con una selección de ocho películas que el Centre del Carme ofreció dentro de su programa CCCCenCasa, el pasado mes de mayo.

El crítico cinematográfico y coordinador del ciclo, Daniel Gascó, ha manifestado que “hay que retomar el humor, aunque sólo sea porque es un revulsivo capaz de relajar cualquier estado de alarma, el arma que mejor descompone la solemnidad de un momento. La comedia siempre ha relativizado las cosas, ha urdido una crítica constante a todo aquello que se creía definitivo”.

Fotograma de ‘Mi peor pesadilla’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sometido ese sondeo veloz que arrojan webs como IMDB o Filmaffinity, el ciclo de este año arroja un dato curioso: se inaugura con la película peor puntuada (5’9/5’3), ‘Mon pire cauchemar’(Mi peor pesadilla, 2011), frente a un film yugoslavo tan descacharrante como emblemático ‘Maratonci trce pocasni krug’ (Maratón familiar, 1982), que tiene una media escalofriante (9 en IMDB) tras haber sido votado por 14.000 usuarios.

Dejando atrás las cifras, el título con el que arranca el ciclo tiene el encanto de reunir por primera y única vez a un cómico incendiario como Benoît Poelvoorde con una gélida Isabelle Huppert, una combinación explosiva que Anne Fontaine (Coco Chanel) impuso para resolver un guion punzante, cuyo recorrido emocional hubiese sido improbable con otros actores. Y, por supuesto, inaugurar con una película ubicada en el mundo del arte en un espacio museístico tan acogedor como el que ofrece el Centre del Carme. Circunstancia que se repite con ‘Ich und Kaminski’(Yo y Kaminski, 2015), una visión vampírica que Wolfgang Becker (‘Goodbye, Lenin’) vierte sobre un crítico que quiere absorber al último bastión de la gran cultura, un alumno nonagenario de Matisse, amigo personal de Picasso.

Fotograma de ‘Vrchní, prchni!’ (Camarero, huye!). Imagen cortesía del Centre del Carme.

Contra la resignación o la posibilidad de abandonarse, queda siempre el maquillaje, la artillería posticera o un cambio radical de vestuario. Que se lo digan sino a Arsenio Lupin, ese mítico ladrón de guante blanco que muta, empatiza y engaña en las situaciones más insospechadas. Fue en manos del mítico cineasta Jacques Becker (‘La evasión’), quien hace un uso magistral del technicolor, cuando recibió el espaldarazo del público. Sólo en Francia, acudieron tres millones de espectadores a ver ‘Les aventures d’Arsène Lupin’ (1957), estrenada en nuestro país, pero hoy muy olvidada.

Fotograma de ‘The naked civil servant’ (El funcionario desnudo). Imagen cortesía del Centre del Carme.

Un film que conecta con una de las grandes sorpresas del ciclo: ‘Vrchní, prchni!’ (¡Camarero, huye!, 1981), asombrosa joya del cine checo en el que su protagonista, un librero acuciado por varias pensiones alimenticias, se verá obligado a transformarse. Una circunstancia que se repite en otra obra también fundamental de la cinematografía checa, ‘Knoflíkari’ (Botoneros, 1997), en la que un maquillador de TV que combina su trabajo con el de taxista ofrece muestras de su atrezzo. Pero sin duda el más osado de ellos, el más duro combatiente del disfraz es Quentin Crisp, capaz de exhibir su esencia femenina en la Inglaterra homófoba que va de los ’30 a mediados de los ’70 del pasado siglo. ‘The naked civil servant’ (El funcionario desnudo, 1975), sigue siendo el film más magnífico que haya producido la BBC y significó la consagración de un actor: John Hurt.

Al descubrir esta joya, más de un cinéfilo se preguntará: ¿cómo es posible que ese cineasta vienés llamado Willi Forst, que combina la sutilidad y elegancia de Ernst Lubitsch con el sentido coreográfico de Max Ophuls siga siendo ignorado por tantas Historias del Cine? Y la respuesta más frecuente que hallará es que ese es el precio que pagaron aquellos cineastas germanos que no huyeron a Hollywood en tiempos de nazismo. Desde su propia trinchera, Forst construyó una obra rompedora, nada indulgente en su forma y totalmente ajena a la euforia de su tiempo.

Fotograma de ‘La ragazza con la pistola’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Mario Monicelli se preguntaba por qué Monica Vitti, una actriz con tanta vis cómica, insistía en esos personajes alienantes del cine de Michelangelo Antonioni. ‘La ragazza con la pistola’ (1968) contrastaba la Sicilia ancestral con ese Londres moderno que el mismo Carlo di Palma había fotografiado en ‘Blow-up’ (1966), territorio e idioma que veía incapaz de entender y traducir ese absurdo italiano llamado «delito de honor». Por más que se vean envueltos por unas imágenes en B/N, los personajes de ‘J’ai toujours rêve d’être un gangster’ (Siempre soñé con ser un gángster, 2007) también se encuentran caducos persiguiendo metas, huellas y marcos criminales del siglo pasado. Todo lo contrario que ‘Atak paniki’ (Ataque de pánico, 2017), que transcurre entre dos explosiones físicas y morales que limitan ese retrato de Polonia ombliguista al borde del infarto ahora que es plenamente capitalista y ha caído presa de las redes sociales y demás trampas y nuevas formas de escapismo que nos impiden afrontar la realidad.

Fotograma de ‘¿Bich ich schön?’ (¿Soy Linda?). Imagen cortesía del Centre del Carme.

Un año antes de emprender su trilogía sobre Japón, Doris Dörrie siguió en ‘¿Bich ich schön?’(¿Soy Linda?, 1998) las desventuras de doce personajes teutones en los paisajes luminosos de España. Como Michael Winterbottom en ‘Trip to Spain’(2017), la directora alemana concluye que nuestro país es el refugio idóneo de todos aquellos que precisan interrogar su identidad. Entre su nutrido elenco extranjero, asoma en sus imágenes el actor Juan Diego Botto.

Fotograma de ‘Ils se marierent et eurent beaucoup d’enfants’ (Se casarán y tendrán muchos hijos). Imagen cortesía del Centre del Carme.

No hay que confundir la risa con la comedia. Países como Portugal, Grecia o Rusia, consideran que el elemento trágico es consustancial a este género. Yorgos Tzavellas lo deja muy claro en ‘Mia zoi tin ehoume’ (¡Sólo se vive una vez!, 1958), pieza clave del cine griego que retrata su país como una cárcel, más fatigosa y llena de servidumbres que las verdaderas. Otar Iosselliani, sin embargo, se salta todas las leyes, ésas que nos obligan y paralizan, en ‘Iko shasvi mgalobeli’ (Érase una vez un mirlo cantor, 1970), animando esos tiempos muertos a los que habían condenado al protagonista.

El ciclo desembocará en uno de los desenlaces más álgidos que se recuerdan. Una secuencia de despegue y desprendimiento de este frecuentemente previsible y tedioso planeta. ‘Ils se marièrent et eurent beaucoup d’enfants’(Se casarán y tendrán muchos hijos, 2004) pondrá un punto final estratosférico a este recorrido por la comedia europea.

Fotograma de ‘Atak Paniki’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Russafa Escènica, cuando los deseos se cumplen

Russafa Escènica
Festival de otoño de las artes escénicas
Diferentes salas de Valencia
Del 24 de septiembre al 4 de octubre
Jueves 9 de julio de 2020

Son inasequibles al desaliento. Los responsables de Russafa Escènica, festival de otoño que se celebrará en Valencia del 24 de septiembre al 4 de octubre, han hecho de la necesidad virtud para, contra el viento y la marea del coronavirus, sacar adelante su décima edición. Una edición que, en su breve pero intenso historial, ya viene marcada por ese gesto diríase heroico de mantener el certamen en tiempos marcados por la enésima crisis que vive el sector teatral, nunca antes debida a un bicho que ha trastocado los planes de medio mundo. De manera que el Russafa Escènica de 2020 será ya especial, aunque solo sea por las dudas que ha generado la pandemia, el riesgo asumido de poner en marcha una edición que peligraba, y los ‘Deseos’, lema del festival, en principio frustrados y luego cumplidos por esa voluntad imperiosa de celebrarlo.

Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, señaló el espíritu al que nos hemos de acostumbrar: “Lo que tenemos previsto es la imprevisión”. Por eso los responsables del festival de otoño anunciaron ya su intención de grabar todos los espectáculos programados, con el fin de combinar las actuaciones presenciales y su impresión digital, no sea que un rebrote de la enfermedad pudiera dar al traste con el festival, después de la “montaña rusa de emociones”, según expresión de Pedro Giménez, director de la Sala Off, que ha supuesto la deliberación de poner en marcha la edición de este año.

Imagen previa del encuentro para presentar Russafa Escènica a los medios en el Centre del Carme. Foto de InuSualPro por gentileza del festival.

Tras la desaparición de Tercera Setmana, el otro festival de las artes escénicas de Valencia que tras cuatro años arrojó la toalla en diciembre por “falta de apoyo institucional”, Russafa Escènica se queda en solitario para mantener viva la llama del teatro a nivel de certamen que amplía su oferta por toda la ciudad, si exceptuamos 10 Sentidos, más especializado en danza. “Responsabilidad muchísima”, reconoció Dídac Doménech, responsable de Producción del festival, cuando se le preguntó por este asunto, tras hacer un “balance muy positivo” de los 10 años que ahora celebra en medio de la pandemia.

De “esfuerzo y valentía por seguir impulsando la cultura” calificó José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme, la iniciativa de los responsables de Russafa Escènica por mantener la celebración de 2020. Un esfuerzo que ha llevado a programar en dos semanas, en lugar de tres, tanto los espectáculos en el barrio que da origen al nombre del festival, como a todos esos otros que acogerán las diferentes salas esparcidas por el resto de la ciudad, en lo que se denomina Russafa OUT. Espacio Inestable, con Jacobo Pallarés y Maribel Bayona al frente, Teatro Círculo, representado por Miguel Ángel Cantero, la propia Sala Off, además de Rambleta, La Nau, Sala 7 del Teatro Rialto, SGAE, Fundación Bancaja, La Mutant y Centre del Carme serán las que acojan el ramillete de obras arriesgadas, talleres y actividades complementarias que dan forma a esta prevista e imprevista edición.

Un momento de la presentación de Russafa Escènica en el Centre del Carme. Foto de InuSualPro por cortesía del festival.

“Es un año difícil, pero había que seguir adelante para apoyar al sector teatral”, resaltó Doménech, algo que agradecieron los creadores que, como Eva Zapico, Silvia Batet, Adrián Novella o Javier Sahuquillo, cuyas obras forman parte de la programación, manifestaron su alegría y esperanza por esta recuperación de la actividad teatral, después de unos duros meses de parón por culpa de la pandemia. Una recuperación que viene a su vez avalada por un incremento en el caché de las compañías y artistas, debido al “año de mayor presupuesto” (Doménech), que compensa de esta forma la previsible disminución de los ingresos de taquilla, por las limitaciones de aforo a las que obliga la situación, y que ha representado para el festival casi el 50% de su fuente de financiación.    

Una de las grandes novedades de esta edición, además de la reducción temporal del festival y el aumento del caché, es la grabación de los espectáculos, que se hará de forma profesional, con varias cámaras, con planos y contraplanos, de forma que su visionado esté a la altura de los famosos ‘Estudio 1’ que TVE programó en los años 60 y 70, tal y como explicó Jerónimo Cornelles, director artístico de Russafa Escènica. ”El teatro es presencial, pero esta iniciativa facilitará la visión del teatro para quienes no puedan asistir al directo”, subrayando Cornelles su convicción de que “pueden convivir ambas experiencias”.

Fotograma de ‘Doce hombres sin piedad’, de Sidney Lumet, en la que se basa la obra ‘9’, de Javier Sahuquillo.

Javier Sahuquillo explicó lo que será ‘9’, la obra por él escrita basándose en la famosa ‘Doce hombres sin piedad’, que el cineasta Sidney Lumet dirigió con Henry Fonda como protagonista y que acogerá la Sala Off. “Aquí se llama ‘9’, porque es el número de los integrantes de un jurado en España, y está adaptada a nuestro contexto y actualidad”, señalando que en este caso habrá mujeres en el jurado, cosa que no había en la película, y personajes de todo tipo acordes con la época en que vivimos. Eso sí, se mantiene el núcleo argumental, sustentado en el riesgo que siempre corre quien manifiesta una opinión contraria a la de una mayoría que se apresura a dictar sentencia, sobre todo ahora que las redes sociales se han convertido en tribunales de acelerada ejecución propagandística.

Eva Zapico lleva a Rambleta ‘La sala de los trofeos’, basada en la “existencia de zoológicos de seres humanos” de principios del pasado siglo y cuyo descubrimiento sorprendió mucho a la bailarina y coreógrafa: “Hay algo confuso también para mí”, reconoció, quien aborda el tema configurando “un espacio de investigación escénica pura y dura”, lo que genera en ella una mezcla de “ilusión y miedo”. Silvia Batet, cuyo espectáculo ‘Requiem’ acogerá la capilla del Monasterio de San Miguel de los Reyes, dijo que su obra nacía “de la experiencia del duelo en prepandemia”, cobrando ahora “otra relevancia y actualidad”. El giro y la inmovilidad son las maneras de experiencia, “de ese no avanzar”, que Batet desarrolla con la ayuda de cinco bailarines.

Escena de ‘Wof, Wof, Wof’, de Melena Androide, incluida en la programación de Russafa Escènica.

Adrián Novella será el encargado de la producción del llamado ‘Invernadero’, con el que Russafa Escènica sale por primera vez del barrio para ubicarse en la Sala 7 del Rialto. Fiel a su “tipo de teatro en el que incluyo al espectador”, el proyecto ‘Los de arriba’ lo plantea como un “espectáculo completamente inmersivo”, destacó, para el que ha contado con alumnos del último año de artes escénicas. “La obra habla de cómo ven la pandemia las diferentes clases sociales”, con un toque “teenager”, remarcó Novella.

Hay muchas más obras, como ‘Wof, Wof, Wof’, de Melena Androide en Teatro Círculo; ‘Ganeko Crew’, de la compañía Olatz Gorrotxategi, en Sala Off; ‘Back 2 Classics’, de Planeta Trampolí, en la Nau; ‘Los protagonistas’, de El Conde de Torrefiel del Escalante Centro Teatral, que se representará en La Mutant; la propuesta de circo ‘10582’, de la compañía Arritmados, en Espacio Inestable, o ‘1Km2’, dirigida por Jerónimo Cornelles y escrita junto a Maribel Bayona, que se verá en el Centre del Carme.

El festival también cuenta con la novedad de la oferta de autobuses gratuitos, que resaltó Cornelles, para que el público del barrio de Russafa no tenga excusas a la hora de poder desplazarse a todos los espectáculos que se representan en las diferentes salas de Valencia, incluyendo la ruta de vuelta una vez finalizadas las obras. Con respecto a los problemas de financiación derivados de la tardanza con el que las Administraciones públicas sufragan las ayudas económicas a este tipo de festivales u otro tipo de eventos culturales, Doménech fue taxativo: “El modelo de financiación es el que es”, algo que le llevó a concluir que “la financiación pública en este país sería para hacérselo mirar”. Russafa Escènica, entretanto, celebra sus diez años con una paradójica salud de hierro.

Responsables de las distintas instituciones que participan en Russafa Escènica, junto a artistas y miembros del equipo del festival. Foto: InuSualPro.

Salva Torres

Lo íntimo y lo social en la obra de Maribel Domènech

‘Acciones cotidianas’, de Maribel Domènech
Centre del Carme
Museo 2-4, València
Hasta el 1 de octubre de 2020
Domingo 7 de junio de 2020

El Centre del Carme Cultura Contemporània presenta la exposición ‘Acciones Cotidianas’ de la artista valenciana, Maribel Domènech, que ya se inaugurara de forma virtual el pasado 15 de mayo, durante el confinamiento, y que se enmarca dentro de la convocatoria ‘Trajectòries’ del Consorci de Museus, repasando 35 años del arte comprometido y feminista de la artista valenciana, a través de esculturas, instalaciones, fotografías, vídeos y proyectos colaborativos. 

La comisaria de la exposición, Rocío de la Villa, explicó por videoconferencia que “esta exposición es importante no solamente porque es una retrospectiva que responde a la convocatoria de Trajectòries sino porque en esa mirada de síntesis a 35 años de trabajo, toda la obra que pertenece a la última década no se ha visto en la Comunitat Valenciana. Maribel Domènech tiene obra en colecciones y museos en Europa y Latinoamérica, se daba la paradoja de que ella estaba exponiendo en Brasil pero sus obras no se veían en su ciudad”.

Maribel Domènech, en un momento de la presentación. Imagen cortesía del Centre del Carme.

José Luis Pérez Pont, director del Consorcio de Museus, señaló que “en esta exposición hay una doble reivindicación, de un lado reconocer el trabajo de una creadora de excepción que fue apartada de los circuitos públicos del arte en València por su activismo en el conflicto del Cabanyal y por otro lado la lucha que ha mantenido siempre esta artista contra la violencia de género a través de sus obras”.

El trabajo de Domènech gira en torno a la reflexión de la vida cotidiana: donde se entrecruzan lo íntimo y lo social en narraciones visuales, emocionales y performativas, que expresan el compromiso con la experiencia vivida y reclaman la participación de sus destinatarios.

A lo largo de 12 estancias se pueden reconocer las distintas problemáticas que atraviesan la obra de Maribel Domènech: el movimiento feminista, la lucha contra la violencia de género, el cambio climático o el paso del tiempo. Entre ellas destaca la sala central de Ferreres donde se ha situado el proyecto ‘Trilogía de la vida’ a través de tres vestidos que simbolizan el pasado, el presente y el futuro. 

Vista de la exposición de Maribel Domènech. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Desde mediados de los 90, Domènech utiliza cables eléctricos conductores de comunicación para crear figuras y palabras empoderantes que explicitan su posición feminista, en instalaciones contra la violencia de género y de resistencia ante los embates de la vida. El eje longitudinal de la exposición está protagonizado por estas piezas de resonancia autobiográfica que subrayan la reflexión sobre el transcurso vital y el compromiso arraigado en la experiencia.

‘Para observar el mundo a cierta distancia’ tejido en cable negro, habla del distanciamiento ante el presente desde la interioridad. En ‘Como una habitación llena de luz’ se aborda el pasado: el vestido tejido con cable blanco lleva detrás un camino de luz que simboliza todo lo que arrastramos. Esta trilogía está todavía en proceso ya que Domènech aún sigue trabajando en la tercera pieza dedicada al futuro y para la que cada día teje un metro.

Según la artista, que reconoce que estos vestidos pueden llegar a pesar en torno a los 200 kilos, “empecé a tejer estas piezas como una forma de proteger los cuerpos, su intimidad y su identidad”. La exposición incluye varias instalaciones inéditas realizadas ex profeso para el Centre del Carme como  ‘Seguimos de luto y con rabia’.

Obra de Maribel Domènech. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Domènech explicó que “los feminicidios son reflejados en estas obras realizadas en guirnaldas de luz. Esas guirnaldas que utilizamos en Navidad para celebrar un momento feliz aquí están denunciando lo que sucede en esos hogares y fuera de ellos también. Aquí hay 100 feminicidios cometidos de los cuales hay 11 de niños y niñas que se reflejan en una pequeña casa realizada en leds rojos y que hablan de cuando el enemigo está en casa”.

Esta pieza enlaza con la obra realizada por Domènech hace diez años sobre violencia de género, la exposición ‘Peregrinatio. Arte en las ermitas de Sagunto’ coordinada por el Consorci de Museus en 2008, que también recogía 100 feminicidios. “De ahí el título de esta instalación, diez años después, “Seguimos de luto y con rabia”, indicó Domènech.

Vista de la exposición de Maribel Domènech. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Esta exposición muestra además su escultura en hierro en la década de los ochenta, cuando su objetivo es ya narrar la vida cotidiana. Comprende su etapa posminimal, en la que predominan piezas de aluminio y ambientes lumínicos con los que explora una narratividad emocional ligada al habitar. Espacios desde los que proyecta las primeras instalaciones y piezas translúcidas blandas dirigidas a mostrar experiencias de vulnerabilidad.

Cierra la muestra otra obra de nueva creación ‘En movimiento constante’ (2017-2020), una instalación audiovisual realizada para esta exposición que simboliza el movimiento feminista y ecologista, dos corrientes que se unen en la lucha. El movimiento marino de un conjunto de boyas de distintos tamaños, colores y materiales simboliza el movimiento de género celebrando el 8 de marzo en los últimos años en España, en sintonía con otros países occidentales donde las mujeres están siendo decisivas para el cambio social: un giro humanitario y ecofeminista que también se enfrenta a la emergencia climática. La exposición de Maribel Domènech permanecerá abierta al público del 5 de junio al 11 de octubre. 

Vista de la exposición de Maribel Domènech. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Poesía virtual para una cultura ecológica en el CCCC

‘Laboratorio Ecopoético’ | ‘#CCCCenCasa’
Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC)
Martes 14 de abril

El Centre del Carme Cultura Contemporània traslada su ‘Laboratorio Ecopoético’ a las redes sociales, dentro de su programa ‘#CCCCenCasa’. Este laboratorio se fundamenta en el intercambio de saberes entre personas mayores y jóvenes en torno a la ecología, con la poesía como medio de expresión.

Tras varias sesiones celebradas en el Centre del Carme y que fueron interrumpidas por la COVID-19, el taller, en el que participan principalmente personas mayores, continúa ahora su proyecto desde el ámbito virtual como fórmula para combatir la soledad y el aislamiento que afecta especialmente a estas personas, consideradas grupo de riesgo.

Los talleres están organizados por Polyforum València y el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, y coordinados por David Trashumante, director de Vociferio.

En sus sesiones, un equipo transdisciplinario de poetas, periodistas, historiadores e integradores sociales buscan generar un corpus poético en torno a diversos temas como la sostenibilidad, la especulación urbanística, la vuelta al mundo rural o el feminismo.

Así, en los próximos días las redes sociales del Centre del Carme ofrecerán diversos recitales poéticos a cargo de las personas integrantes de estos talleres, que presentarán los primeros resultados de su trabajo.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, ha manifestado que “estas acciones permiten visibilizar a un sector de la población especialmente vulnerable en estos momentos”, y ha recordado que “nuestro programa de mediación cultural busca diversas formas de aproximación al arte y a la cultura creando espacios para la palabra, para el diálogo, como fórmulas de integración social y de participación ciudadana”.

La propuesta virtual del ‘Laboratorio Ecopoético’ se suma a la iniciativa de ‘La merienda’, dirigida también a personas mayores, y coordinada por la mediadora Alba Cacheda, que ha continuado desarrollándose a través de entrevistas telefónicas, compartiendo afectos, escucha y cuidados en una situación que afecta directamente a este grupo de personas.

Pérez Pont ha señalado que “con el ‘#CCCCenCasa’ estamos desarrollando un proyecto cultural virtual que integre a todas las disciplinas artísticas para que la cultura no pare y para seguir apoyando al sector creativo valenciano y a sus artistas”.

Programación semanal

Dentro de ‘#CCCCenCasa’, esta semana las artistas Mónica y Gema del Rey Jordà (Art al Quadrat) nos abren las puertas de su estudio para adentrarnos en su proyecto creativo.

Su exposición del Centre del Carme, ‘De coros, danzas y desmemoria’, es una investigación sobre la recuperación de la memoria histórica a través del lenguaje contemporáneo y de la tradición oral. La exposición les permite mostrar la represión que impuso el franquismo en toda España, especialmente en la vida de la mujer. El objetivo de Art al Quadrat es trascender el relato histórico para recuperar la memoria de las damnificadas, con historias que resuenan ahora a través de sus cantos.

Inspirado en esta muestra, el programa de educación y mediación ‘#CCCCHabitantEspais’ propone esta semana un taller en el que experimentar con los sonidos. En la exposición de Art al Quadrat, el canto de diversas mujeres nos permite conectar con la memoria, modificando el significado de los escenarios presentados y alentándonos a generar nuevos espacios de compromiso y libertad.

Este taller propone a las familias diferenciar entre oír y escuchar, trabajando con los ruidos de la casa. El sonido nos ayudará a identificar la forma del espacio, sus dimensiones y sus usos en función de nuestra memoria, pero también en función de las reverberaciones y las reflexiones que produce en el espacio. Así, se proponen diferentes acciones desde la experimentación con el eco, la composición de una banda sonora con sonidos cotidianos, descubrir qué es el sonido holofónico o componer su propia fonoteca de la casa.

Además, esta semana ‘CCCC_Arquilecturas’ propone a las familias explorar la vivienda siguiendo ‘El curso del agua’, un taller didáctico donde invitar a las y los pequeños a reconocer de dónde viene el agua que sale de los grifos: buscar las llaves de paso, las alcantarillas de la calle desde la ventana y la fuente de calor que hace posible que podamos ducharnos con agua caliente.

Hay que recordar que cada semana estos talleres se van sumando a un conjunto de propuestas didácticas en familia que se encuentran disponibles en la web del Consorci de Museus como los talleres ‘El plano de mi casa’, ‘Aburrimiento’, ‘¿Dónde están las flores?’, que toma como base la muestra de Escif ‘Qué pasa con los insectos después de la guerra’, o la propuesta ‘Desde mi ventana’ inspirada en la exposición sobre Carlos Pérez. A esta última iniciativa, que busca convertir las ventanas en espacios de creación, se han sumado numerosas ilustradoras e ilustradores, diseñadores y artistas como Javier Mariscal, Escif, Juan Berrio, Paco Roca, Iván Solbes, Marta Colomer (Tutticonfetti), Lina Vila, Ortifus, Boke Bazán, Ibán Ramón, Alex Cervantes, Tomás Gorría, Calpurnio, Lucía Meseguer, Martín Forés y Mai Hidalgo, entre otros.

Las propuestas ‘#CCCCHabitantEspais’ están coordinadas por el equipo Arquilecturas, proyecto seleccionado dentro de la convocatoria Tangent, de mediación cultural del Consorci de Museus.

Conciertos ‘Sonoras’ y ‘TheCCCC’

Este próximo sábado 18 de abril las redes sociales del Centre del Carme ofrecerán una nueva propuesta sonora poniendo al alcance de sus seguidoras y seguidores los conciertos celebrados durante las primeras ediciones de los festivales ‘Sonoras’ y ‘TheCCCC’ en el Centre del Carme.

CCCContesenCasa’, Joanjo García

Este próximo domingo 19 de abril el canal de pódcast del Centre del Carme contará en su programa ‘#CCCContesenCasa’ con la intervención de Joanjo García, historiador y escritor de literatura en valenciano. Ha ganado el Premi Enric Valor de la Diputación de Alicante por ‘Quan caminàrem la nit’, el Premi de Narrativa Antoni Bru por ‘Tota la terra és de vidre’ y el Premi de Novel·la Ciutat d’Alzira por ‘El temps és mentida’.

La primera parte de este cuarto programa contará como siempre con uno de los ‘Cuentos por teléfono’ de Gianni Rodari. A continuación se ofrecerá una reseña de ‘Cors de gofra’, de la escritora noruega Maria Parr, editado por Nórdica Libros.

El podcast finalizará con dos cuentos: ‘La princesa y la felicidad’ y un cuento creado por el alumnado de la escuela para adultos Vicent Ventura en los talleres de narrativa de Rebombori Cultural, donde las alumnas y los alumnos ponen en marcha su creatividad con historias de los cinco continentes.

‘#CCCContesenCasa’ quiere invitar al público a participar incluyendo los audios de niñas, niños y familias que quieran compartir sus reseñas de libros, recomendaciones o comentarios sobre por qué les gusta leer o qué están leyendo durante la cuarentena. Los mensajes se pueden enviar por Whatsapp al 603 83 22 52 o al correo info@rebomboricultural.com.

Visitas virtuales

Dentro de su programa ‘#CCCCenCasa’, el Centre del Carme activa nuevas visitas virtuales que permitirán al público recorrer cada una de sus salas, de un modo inmersivo. Así, esta semana el Centre del Carme incorpora el recorrido por la muestra ‘Viaje a Corfú. Carlos Pérez. El hombre-museo’, una experiencia que se suma a la ofrecida en la exposición ‘(Escif). Qué pasa con los insectos después de la guerra’.

Todos los contenidos del programa online del Centre del Carme ‘#CCCCenCasa’ están disponibles en www.consorcimuseus.gva.es y a través de las redes sociales del @centredelcarme.

MAKMA

Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VI)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VI)
Sábado 28 de marzo de 2020

«People say we got it made/ don’t they know we’re so afraid/ Isolation
We’re afraid to be alone/ everybody got to have a home/ Isolation
We’re afraid of everyone/ afraid of the sun/ Isolation»
(‘Isolation’, de John Lennon)

A finales de 1970, John Lennon irrumpía en solitario en la escena musical de la mano del álbum ‘John Lennon/Plasctic Ono Band’, cuya pista de cierre de las primeras cinco canciones lleva por título ‘Isolation’ (‘Aislamiento’), una sencilla y lírica composición en la que el ex-Beatle nos habla del miedo a la soledad, al mundo que nos espera ahí fuera.

Y, aquí y ahora, nos invade una cierta nostalgia cuando revisitamos películas, nos aventuramos por viejas lecturas, recuperamos un vinilo rayado o nos dejamos seducir por otras manifestaciones artísticas que nos hablan de un mundo lejano y exterior, como si hiciera lustros que no hubiéramos salido. Acaso como una realidad distópica de cuando fuimos humanos.

Por ello, desde MAKMA proseguimos invitando a difundir su testimonio –tras la primera, segunda, tercera, cuarta y quinta entrega de ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’–, a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, musicales, cinematográficas, universitarias e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos desde el hogar la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) Tras el decreto de estado de alarma, ¿de qué modo afrontas tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevas a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ANA ELENA PENA (ARTISTA Y ESCRITORA | VALÈNCIA)

1) En mi casa, con mi pareja y mi hija de 22 meses. Intentando trabajar en unas piezas nuevas de joyería en resina y en las correcciones de un libro que iba a salir en mayo, pero que hemos tenido que postergar.

2) Intento ser positiva, pero las consecuencias del confinamiento nos van a pasar factura emocional a todos (a unos más que a otros). Ya sabes que hay casas que no son hogares, sino ollas a presión. Yo estoy acostumbrada a la soledad, a trabajar en casa, pero ahora es imposible concentrarse al cien por cien. Nos salva un poco a todos el sentido del humor, pero acecha el miedo. Y luego está la incertidumbre…

Las consecuencias económicas y laborales creo que son lo más grave, aunque pienso que nos recuperaremos rápidamente en este aspecto y que valoraremos de una forma más positiva el contacto social real. Por soñar que no quede. A mí, de momento, me espera un mes o dos, o los que sean, horribles, de 0 ingresos y todo gastos. ¿Qué va a pasar con la cuota de autónomos? La tienda donde vendo mis cosas ha cerrado y tengo que seguir pagando el alquiler. Se han detenido las ventas de la tienda online, amén de que las librerías han cerrado. Mucha gente está en situaciones similares e incluso peores, así que prefiero quejarme lo justo. Lo importante ahora es que pongamos todos de nuestra parte para que se frene cuanto antes la epidemia, y que no haya más contagiados ni muertos o que al menos sea controlable. Por encima del dinero está la salud.

3) Con una niña pequeña en casa es casi imposible hacer nada más que estar pendiente de ella. Carlos y yo hacemos turnos de una hora para que uno esté con ella y el otro pueda trabajar, limpiar la casa, comprar comida o lo que sea. Ahora mismo estoy leyendo a ratos ‘Peyton Place’ y viendo ‘Fleabag’ y ‘Tiger King’. También estoy montando piezas para la tienda online, con resina, lentejuelas, piedras, tirando del material que tengo de momento a mano. Tengo un pequeño calendario en la cocina en el que tacho los días con sensación de victoria, como si fuera una presidiaria. Los noticieros son deprimentes, intento ver la tele lo justo para informarme. Hago algún vídeo casero, llamo a amigos y familiares y cosas así.

4) Que cada uno extraiga su propia lección de esto, como persona individual y como terrícola de a pie, como ser social. Es fundamental tener una actitud positiva. Ahora te digo esto porque estoy arriba de la montaña rusa, pero a lo mejor mañana estoy llorando desesperada. Lloro con cualquier cosa que me produzca la más mínima nostalgia o me remita a cuando todo era normal. Por ejemplo, escuchando ‘True Blue’, de Madonna, o viendo fotos del año pasado. Alterno la alegría y la esperanza con la tristeza y la duda. La falta de luz y el mal tiempo no ayudan en absoluto a mantener una actitud positiva, al menos a mí. Me deprime, pero, sobre todo, me apena tener a la niña encerrada, sin parques ni tobogán. Con frecuencia señala la puerta y dice: «Calle, calle», pero no se da cuenta de lo que está pasando. Es feliz, y eso me da fuerzas y alegría cuando empiezo a flaquear. La verdad es que empiezo a estar hasta el coño.

CHARO FIERRO (EDITORA EN HUERGA & FIERRO EDITORES | MADRID)

1) Estoy en Madrid, que es donde está Huerga & Fierro; en casa. Nos pasamos de vez en cuando por la oficina que está en la misma calle, a un minuto.

2) El escenario es de incredulidad, expectación y miedo. Ahora, y es lo más importante, toca cuidarnos; por nosotros y por los demás. Las consecuencias a medio y largo plazo pintan desoladoras en lo económico. En lo social habrá un antes y un después en nuestra forma de priorizar nuestras conductas. Políticamente, habrá otra forma de mirar a esa casta para que, de una vez por todas, se conciencien de que no (enfático) es su escaño el que tienen que defender, sino dejarse la piel por la gente que hizo que lo consiguieran.

3) Tras la confusión y la novedad, nos hemos puesto las pilas; hemos organizado las tareas de casa y la ocupación de los espacios comunes (vivimos en casa 6 personas, más un gran perro: Poison).
Las lecturas pendientes de manuscritos, informes sobre estos, revisión de los stocks de libros en almacén, etc., forman parte de mis tareas mañaneras. Por la tarde me permito terminar las lecturas que se estaban amontonando en mi estantería y ver películas y series, películas y series…, con los chicos.

4) Que no nos venza el desaliento. Toca ponernos el traje de faena; l@s editor@s independientes sabemos mucho de este traje: vivimos en la resistencia más absoluta.

CHELE ESTEVE SENDRA (PROFESORA DEL DEPARTAMENTO DE DIBUJO DE BB.AA. DE LA UNIVERSITAT POLITÈCNICA DE VALÈNCIA, CRÍTICA DE ARTE Y DISEÑADORA | VALÈNCIA)

1) En mi casa sola, encontrándome conmigo misma y descubriendo tanto los límites como la empatía entre las personas.

Mi pareja está al cuidado de su padre, de 92 años, y mi cuñado Pepe, con síndrome de Down –una persona con grandes capacidades y que ha entendido perfectamente que estamos en casa por un virus, que las Fallas las celebraremos en julio y que, de momento, no irá al centro ocupacional. Todo un ejemplo–.

2) Espero que esta situación nos sitúe en un plano de madurez personal, tanto económica como políticamente. Si así fuera todo fluiría, de lo contrario nos espera una difícil reconstrucción de lo que estamos perdiendo. Mucha incertidumbre.

Imagino, aunque no quisiera, a la mayoría de los partidos políticos sacando provecho para criticar lo que se hizo, lo que no, y cómo se debiera haber gestionado la crisis sanitaria. Este sería un momento perfecto para hacer tabula rasa y comenzar a dialogar y consensuar por el bien de los ciudadanos y no por el de los políticos o los bancos, por ejemplo.

3) Por suerte he establecido zonas donde realizar actividades: desayuno en la cocina, siempre escuchando la radio, trabajo en el estudio de mi casa, hago ejercicio en el salón, donde también como y ceno. Los días de (no)Fallas los he dedicado a trabajar a un ritmo relajado, a realizar mil tareas domésticas pendientes, a hablar con familia y amigos para que recordemos que estamos juntos en esto y demostrarles lo importantes que son para mí. Procuro que la semana sea ordenada, de trabajo, y que el fin de semana se note una diferencia. Por ejemplo, me preparo el aperitivo y escucho mis vinilos, que estaban olvidados en una caja. Hoy sonaba música de The Smiths.

Salgo de casa lo mínimo; eso sí, cada día me uno a las actividades de los balcones que creo hace que vivamos juntos una realidad terrible, pero compartida y comprendida por la vecindad. Ahora sí que estamos haciendo barrio. Triste que de una tragedia surjan estos sentimientos, pero bienvenidos sean si sirven para remover al ser humano y sacar lo mejor de todos.

Mi relación con la lectura es curiosa, leo artículos o temas por trabajo, por practicar idiomas o por placer. Por trabajo estoy con unos artículos para un congreso que debería tener lugar en la Sapienza Università di Roma, en junio. Con lo idiomas leo o veo series: ahora me tiene fascinada la serie ‘Bauhaus: a new era’, un gran homenaje a los 100 años del movimiento precursor de una pedagogía renovada y abierta que sentó precedentes en las enseñanzas artísticas y continúa vigente hasta nuestros días. Por placer estoy leyendo un libro titulado ‘Locos, ricos y asiáticos’, de Kevin Kwan, una historia divertida y fresca. Yo misma me defino como una mediterránea que le gusta bucear en el mar de la China, por mi estrecha relación con aquel país desde hace más de diez años. Voy variando y así se me hace más llevadero, aunque esto no es una novedad, lo hago siempre, soy infiel y ecléctica con las actividades y lecturas.

4) Me vienen a la cabeza muchas reflexiones: si vamos o no a vivir un cambio y se va a reescribir el significado de la globalización, de lo global y lo local, hacia un modelo más colaborativo en nuestro beneficio. Serían deseables unas fronteras que traspasen la solidaridad, no solo en una emergencia como el coronavirus, sino en las que teníamos olvidadas que no son pocas a nivel mundial. Recordemos que estamos solos cuando necesitamos cada vez mas a las otras personas.

Salta otra alarma hacia el modelo de vida que hemos llevado hasta ahora, donde consumo e individualismo son definitorios. No creo que seamos capaces de mirarnos al espejo como antes, y más después de esta situación. Tras esto deberíamos verificar nuestra fragilidad y vulnerabilidad, el absurdo del consumos masivo, pero, sobre todo, debiéramos poder oír la voz que callamos de una madre naturaleza finita y reconocer que con esta tregua la tierra a comenzado a sanar.

Me preocupa la alabanza al sistema sanitario español, no a los equipos de sanitarios que gozan de mi respeto y agradecimiento. Recordemos que los recortes han mermado este sector y la investigación, elementos prioritarios para alcanzar una plena sociedad de bienestar.

Y aquí mi llamada a todos los políticos liberales o nacionalistas, de izquierdas, centro o derecha, blancos, negro o amarillos: basta ya de trabajar para solucionar vuestras vidas y descended al mundo terrenal de los ciudadanos de a pie. Rebajad vuestros sueldos por decencia. Ahora vienen unos años de arrimar el hombro y vosotros sois los que deberías dar un paso adelante con este gesto. Fuera sueldos vitalicios de ministros, también las puertas giratorias y las jubilaciones no merecidas. En el plano económico nos enfrentamos a una recesión global que va a requerir de esfuerzos de todos, no lo olvidemos.

Estos meses se ha hablado de profecías: el físico y científico británico Stephen Hawking profetizó que el fin de la humanidad no comenzaría por una explosión nuclear, sino que apuntó a un virus como causante. En 2015, Bill Gates, magnate empresarial, informático y filántropo estadounidense, recordó en un discurso que el peligro mayor para la humanidad ya no es una guerra, sino una gran pandemia vírica, similar a la que estamos luchando hoy día.

Por favor, señores políticos, revisen los presupuestos en materias sanitaria y que se contemple un presupuesto mayor para la investigación científica.

Concluyo con una estrofa de la canción ‘Ma Solitude’, del cantautor Georges Moustaki, para recordad que nos podemos hacer los mejores amigos de la soledad que muchas veces puede llegar a deseada y necesaria:Non, je ne suis jamais seul / Avec ma solitude”.

CHEVI MARTÍNEZ (PROPIETARIO Y PROGRAMADOR DE JIMMY GLASS JAZZ | VALÈNCIA)

1) En casa, por supuesto, antes incluso del 14 de marzo. Intento no salir a la calle si no es imprescindible. No es un gran esfuerzo para mí; en casa estoy muy bien, no me aburro.

2) Esta situación afecta a todo el orden social, cultural, económico y político, entre otros. Es difícil predecir qué puede pasar. La sociedad, sobre todo la occidental, lleva muchos años sin grandes alteraciones de este tipo. Ha habido crisis económicas, terrorismo, etc., pero esta situación es diferente.

Actualmente, la mayoría de la gente no está acostumbrada a que le digan lo que tiene que hacer, a obligarse a ser responsable por el bien común, a pensar en lo prioritario.

La globalización es imparable. Está claro que los gobiernos tendrán que tomar decisiones para prevenir futuras situaciones de riesgo. Y no solo respecto a las enfermedades, sino a la degradación del planeta por parte del ser humano, un gravísimo problema que tiene la humanidad.

Creo que sufriremos con paciencia este momento, que cuando pueda ser volveremos a cierta normalidad y que tendremos que hacer un esfuerzo por recuperar nuestra actividad y nuestras circunstancias. Va a costar recuperarlo todo. Espero que la gente vuelva con ganas.

3) El confinamiento no altera gravemente mi régimen diurno porque estoy acostumbrado a trabajar durante todo el día en casa, programando conciertos, subiendo contenidos en la web, manteniendo contacto con músicos y agentes, diseñando carteles y todo lo relacionado con la visualización de la actividad del Jimmy Glass en los medios de comunicación. Mucho trabajo.

De hecho, ahora estoy más libre, ya que no hay actividad hasta no se sabe cuándo. Así que, como es fuerza mayor, tengo más momentos de relax para dedicarme a leer (estoy releyendo ‘Lincoln’, Gore Vidal), ver películas o series, cocinar tranquilamente y arreglar algunas cosas en casa. Comparto el espacio con Elena, mi mujer, por lo que no estoy solo, y todo entra dentro de la normalidad cotidiana.

Otra cosa es la noche. Acostumbrado a la intensa y emocionante actividad de los conciertos en Jimmy Glass, a la relación con amigos y músicos de todas las nacionalidades, me lo estoy tomando como unas vacaciones en lo social, que no está mal, aunque mantengo el contacto por otras vías. Supongo que según pase el tiempo empezaré a echarlo de menos en serio.

4) Confío en que esto no dure mucho, en que podamos recuperar la confianza en todo y no caigamos en el pesimismo. Hay que luchar, es ley de vida.

CRISTINA CHUMILLAS (GESTORA CULTURAL Y RESPONSABLE DEL DEPARTAMENTO ARTÍSTICO EN MY ARTIST LAB | VALÈNCIA)

1) Cuando llegó el aviso del Gobierno me encontraba en casa de mi pareja, aquí me quedé y aquí estoy. No imagino mejor compañero para vivir, lo que, a veces, parece una película.

2) Más que imaginar un futuro marcado por las consecuencias, deseo. Deseo que tengamos un futuro más solidario y que hayamos aprendido a que no somos intocables ni el centro del universo. Deseo que le devolvamos a la cultura aquello que nos ha cedido gratis durante este encierro en forma de consumo y así contribuyamos a la economía, cada cual dentro de sus posibilidades. Deseo que esto no se olvide y dentro de cuatro años lo tengamos presente en las urnas.

A nivel particular deseo seguir contribuyendo a que los proyectos de My Artist Lab sigan saliendo adelante y a que su departamento de arte crezca. También que aquellos planes de comisariado, gestión y expositivos en los que me encontraba participando, se desarrollen de una manera u otra, a su debido tiempo.

3) Tengo la suerte de tener buenas amigas libreras y visitarlas hace que siempre tenga libros y cómics pendientes de leer. Desde aquí, gracias, queridas, por tanto. Por otro lado, estar recluida en casa de mi pareja es como haberme encerrado en FNAC, así que no dejo de leer y ver películas.

4) ¡Quedaos en casa, por favor!

ENRIQUE BELENGUER (PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN PARA LA ÉTICA EN LA EMPRESA ÉTNOR Y SOCIO FUNDADOR DE INMERCO MARKETING | VALÈNCIA)

1) En mi domicilio de València. Formo parte de ÉTNOR, una fundación para la promoción y divulgación de la ética en la empresa, en la que nos encontramos, periódicamente, académicos y empresarios interesados en este apasionante tema. Hemos suspendido todos los actos presenciales, mantenemos el contacto con nuestros miembros de forma virtual, a través de la web.

2) Podemos apreciar cómo la incertidumbre se ha apoderado de la realidad, ya de por si compleja y ambigua, y como la volatilidad viene a incrementar la confusión, evidenciando la insolvencia o la ausencia de valores, no solo bursátiles, claro.

La epidemia en la que nos sentimos inmersos se ha presentado de repente, como un temporal que pone a prueba la solidez de los principios, de los cimientos de esta sociedad que, en mayor o menor medida, entre todos hemos venido construyendo, en lo social, en lo económico, en lo sostenible. Pero también vemos, escuchamos, sentimos, desde este involuntario confinamiento, cómo emerge la parte más noble del hombre: surge la solidaridad con fuerza, el reconocimiento del verdadero valor de las cosas, de lo esencial, vaya.

Y esto, si queremos, no permite esa perspectiva de posibilidad, de esperanza, en ese nuevo escenario en donde las cosas no volverán a ser igual. La denominada cuarta revolución industrial nos brinda la tecnología para que, si queremos, dar un salto hacia ese mundo de respeto a la naturaleza, de disminución de la pobreza, de mayor conciencia de comunidad y justicia social.

3) Estoy releyendo ‘Memorias de Adriano’, de Margueritte Yourcenar, y a continuación me esperan ‘La melancolía en tiempos de incertidumbre’, de Joke J. Hermsen, ‘Cuando la sociedad es el tirano’, de Javier Marías, ‘Historia de la Imaginación’, de Juan Arnau, ‘Historia oculta de la Música’, de Luis Antonio Muñoz…

En cuanto a las actividades que me propongo llevar a cabo: ejercicio físico, leer y escribir, charlar con amigos, meditación, radio, música, series de TV y pelis. Y, de vez en cuando, algo más.

EVA MONZÓN (PSICÓLOGA Y ESCRITORA | VALÈNCIA)

1) Estoy en València, en casa, algo soso, lo confieso. Sé de casos donde les pilló el estado de alarma en situaciones difíciles: en medio del mar, de viaje, lejos para regresar; con lo que, en todo caso, la incertidumbre se suma a un exilio forzoso. Pero a mí, no; yo en casa, imaginado cómo sería este confinamiento si no estuviera en ella. Un modo como otro cualquiera de pasar el tiempo.

2) El escenario inmediato es fácil de imaginar: es tal cual está siendo ahora, la gente, el mundo, se ha unido para actuar juntos –cosa sorprendente y única–, respondiendo de un modo coherente, solidario y responsable en la mayoría de los casos. El mundo entero. Eso es algo grande. No sé hasta cuándo nos portaremos así de bien, supongo que hasta que pase el peligro y un poco más, como cuando un corredor llega a la meta pero no puede parar hasta que sobrepasa unos metros más.

Las consecuencias a medio y largo plazo serán duras, de ajustes, de pagar las facturas de la falta de facturas ahora. Dependerá de cómo lo gestionen los que están al mando, de cómo lo aceptemos los que los pusimos al mando. Se puede imaginar todo: desde el caos, hasta su contrario. Lo que creo que sucederá es que las aguas, tras varias turbulencias, volverán a su cauce, lo que no sé es el tiempo que necesitarán para aclararse del barro. La gente olvidamos pronto. Pero lo que sí tenemos es lo que se está haciendo. Lo que estamos haciendo.

3) La efectividad de acatar el estado de alarma se debe, creo, en gran parte a las redes sociales, a esa globalización y cercanía que nos ofrecen. Desde ellas se convocan muchos eventos, se manipula incluso –hay ejemplos recientes claros–, pero, en este caso, ha ayudado a entender el panorama de una manera rápida y eficaz. Internet ayuda, no solo a eso, sino a no encontrarnos solos, ni perdidos, a poder hablarnos, vernos, trabajar, mover el mundo aunque sea a distancia. Eso es grande. Sin Internet y lo que supone el confinamiento sería atroz, la soledad terrible y el caos económico mucho mayor de lo que es.

El confinamiento puede ser estupendo, pero puede ser un infierno, depende de con quién te haya tocado quedarte atrapado. Eso puede desesperar a cualquiera, no solo es no ver a quien quieras, sino ver a quien no quieres todas las horas del día, todos los días. Ahí hay un problema, una crisis grave, no solo global, sino particular. 

Yo, por mi parte, no lo llevo mal porque es como suelo vivir. En casa, con libros, creando palabras, dando clases online, contestando mails, viendo cine, codeándome con el arte, que no me suele fallar.

4) Creo que ya he comentado más de lo que se me preguntaba en las demás preguntas, tampoco es cuestión de que, como hay tiempo, o eso se supone, lo tengáis que usar leyéndome. Pero creo que estamos viviendo tiempos extraordinarios, ese proverbio chino entre aviso y maldición: “Que no vivas tiempos extraordinarios”. Y creo que, por ahora, lo estamos  haciendo bien, casi todos. Y espero que lo que vayamos haciendo nos permita, al tiempo, mirar atrás, cuando se haya terminado lo que ahora ignoramos cómo acabará, y digamos y digan: “Lo hicimos bien, lo hicieron bien”. 

Esta es la última entrada de mi blog Tiempos extraornidarios:

“Que no vivas tiempos extraordinarios”, es un proverbio chino, muy adecuado siempre, entre la maldición y el aviso. Y es justo lo que estamos haciendo: vivir una época extraña de la que no sabemos cómo terminará. Eso es lo que tiene vivirla, que no se sabe qué va a suceder, cómo acabará, qué decisiones han de ser las correctas. Es esa duda, esa incertidumbre, la que agrava la situación, esta y cualquiera, las que cuando luego se estudian, a toro pasado, son tan fáciles de ver.

Por eso es extraordinario, porque no se puede ver más allá de lo que se va viviendo desde ese nuevo ángulo, ese nuevo modo de vivir dado por unas circunstancias atípicas. Que pronto sea una historia para contar, ya vivida».

FRANCISCO BLANCO LATINO (MÚSICO Y DIRECTOR DEL COLECTIVO SEDAJAZZ, BIG BAND, LATIN ENSEMBLE, ORCHESTRA| VALÈNCIA)

1) Como la gran mayoría de mis compañeros, me he tenido que montar en casa el estudio para poder seguir ofreciendo clases online y realizar grabaciones para diferentes estrategias relacionadas con la promoción nuestro colectivo, para que los alumnos sigan involucrados en el estudio del jazz y, de paso, aprovechar nuevas fórmulas para tocar juntos online, luego lo publicamos y repartimos un poco de alegría en las redes; falta hace.

Preocupado por el futuro de Sedajazz, ya que es un colectivo que se mantiene del taller permanente e itinerante y de los bolos –de momento nos han caído 23 conciertos–. No recibimos subvención de instituciones a pesar de ser una plataforma con 29 años de historia, formando músicos y creando aficionados al jazz con miles de conciertos en su andadura –actualmente, hay mas de 100 músicos en cartera y en la escuela contamos con 25 profesores–. Únicamente nos llegan pequeñas ayudas para la producción discográfica por parte del IVC. Aunque sacar discos no es rentable es uno de los recursos para promocionar nuestros proyectos; ya hemos editado 92 discos.

2) El escenario ya estaba complicado para los músicos y, sobre todo, los que nos dedicamos al jazz, nuestro carácter creativo nos salva en el aspecto musical; creo que esta situación va a causar una gran evolución de muchos artistas por contar con más tiempo para desarrollar sus proyectos. El problema de nuestro gremio es que, sobre todo, dependemos de los conciertos y estos se han anulado o pospuesto supuestamente. En estos momentos queda todavía más patente la precariedad de nuestro estatus laboral. ¿De qué manera se va a proteger nuestro gremio? En anteriores crisis pudimos comprobar que la industria cultural es una de las primeras en sufrir las consecuencias. Ojalá que con la que se nos avecina no sea así, aunque mucho me temo que nos va a tocar salvar la situación entre todos. Los políticos van a tener que aprender de esta situación y proteger mas la sanidad publica y la cultura, aunque para mi parecer van unidas: cultura = salud.

3) Yo vivía entre mi casa y las alquerías de Sedajazz. Ahora me he traído instrumentos y medios para poder seguir toda la actividad desde casita. Entre las cosas que llevo a cabo, aparte de preparar clases y las tareas de dirección de Sedajazz, podría comentar que he puesto en orden mis libros, apuntes, discos, cedés… Estoy descubriendo joyas, escucho mas música, toco con mis hijas, grabo en audio y video para después unir los componentes de toda una big band u otros formatos orquestales, cocino, veo cine con la familia, redes sociales e intento no informarme demasiado de las noticias.

4) Es momento de pensar en positivo y espero que la solidaridad entre todos aflore en esta primavera que acaba de comenzar; creo que será una de las salidas de esta situación. Pensemos en los oficios mas vulnerables y desprotegidos, no es momento de egocentrismo.

ISABELA ALFARO (BAILARINA, DIRECTORA DE FRÁGILES DANZA, CIRCUITO BUCLES DANZA, DANSANT A LA MARINA Y DANSA TORRENT | VALÈNCIA)

1) El equipo que conformamos Frágiles Danza nos encontramos trabajando, como no podía ser de otra manera, desde nuestros respectivos hogares. Lamentablemente, las programaciones culturales de danza que teníamos previstas desarrollar para los meses de mayo y junio, con la colaboración de distintas entidades privadas y públicas, han quedado paralizadas por el estado de alarma en que nos encontramos. Actividades en las que teníamos previsto contratar catorce espectáculos de distintas compañías valencianas y nacionales, dando apoyo y visibilidad además a ocho colectivos y a diez escuelas de danza.

Como el resto de las actividades culturales y no culturales, las distintas programaciones se encuentran paralizadas a la espera del fin del confinamiento, pero también a la espera de la incertidumbre generada por la actual situación, así como de ver el futuro a corto plazo que le deparará a la industria cultural, en general, y a la actividad de danza, en particular.

En el sector de la danza, todo ello implica cancelaciones de giras, nuevas producciones y coproducciones, ensayos, clases y todo tipo de actividades que supongan contacto entre las personas hasta que se restablezca la seguridad sanitaria, lo que hará que se sature la programación una vez restablecida la situación y que empresas que hayan tenido que cesar su actividad tengan que empezar de cero, nuevamente. Las instituciones públicas ya han tomado nota de este hecho y están trabajando para que se restablezca la normalidad lo antes posible.

Por otro lado, desde Frágiles Danza continuamos trabajando en la programación de la octava edición del festival Circuito Bucles Danza que, de momento, sí mantiene su celebración, posiblemente, en el mes de noviembre. En este sentido, seguimos trabajando a diario para conformar una programación amplia y exigente. En definitiva, seguimos trabajando para dar apoyo, ahora más que nunca, a la danza como vehículo de avance de la sociedad actual. En esta situación, posiblemente, este arte servirá como plataforma de reflexión de lo que está sucediendo, así como a compañías, escuelas y artistas que conforman esta forma de arte.

2) Sin duda, creo que esta crisis va a ser un punto de inflexión en lo social, cultural, económico y político, de consecuencias inciertas, pero lo cierto es que dejará una profunda huella. Aún en este marco, las posibles consecuencias a medio y largo plazo esperemos no sean tan duras como nos imaginamos, todo dependerá del tiempo que dure esta crisis.

En lo social, quizá nos enseñe a valorar más lo que tenemos, tras este confinamiento, las relaciones sociales creo que se verán reforzadas, al menos en lo humano. Dentro de lo positivo, creo que este parón mundial nos está haciendo reflexionar como sociedad y, a la vez, como humanos. Antes vivíamos en una burbuja no reflexiva. La cultura además nos puede ayudar en esta reflexión conjunta.

En lo cultural, por desgracia, creo que va a afectar bastante a todos los agentes culturales. El encierro y el cierre de espacios, salas, así como las posibles medidas futuras de prohibir espectáculos en estos espacios o la limitación de aforo, si se mantienen a largo plazo, afectará profundamente a la ya maltrecha industria cultural; muy especialmente a la danza en directo…. Necesitará verdadero apoyo de los gobiernos, pero también de la sociedad. Estados como Alemania han incluido a la cultura entre los bienes de primera necesidad; de este modo, esta industria podrá acceder a la línea de liquidez ilimitada prevista por el Gobierno alemán. Deberíamos aprender de esto.

En lo económico, por lo que vamos conociendo, se avecina una posible e importante crisis económica que afectará, de nuevo, a una sociedad que aún no se había recuperado del todo de la de 2008. Aunque se esperan medidas más ágiles y fuertes que las tomadas en 2008, me temo que se va a tardar en recuperar la actividad actual, aunque esperemos que la recuperación sea más corta que la anterior. Esperemos que sea temporal. Sin duda, esto va a afectar a la industria cultural no online.

En lo político, la sociedad valorará las actuaciones de las distintas formaciones políticas, así como de los gobiernos. Creo que, pasado el tiempo, la sociedad deberá reflexionar de su actuación y, por consiguiente, tomará de forma democrática sus decisiones al respecto. En todo caso, creo que esta crisis debe hacer reflexionar también a los políticos en sus decisiones, en sus actuaciones, en su apoyo a las necesidades de primera magnitud y, sobre todo, en su cooperación entre distintas fuerzas y agentes sociales, culturales y económicos para salir adelante. Sin duda, el comportamiento político debe cambiar para ello.

3) Vivo en familia con mi pareja e hija; nuestro objetivo es estar alegres y tener energía positiva, compaginando principalmente los cuidados de nuestra hija con el trabajo desde casa, además de no olvidar las tareas domésticas diarias. En el tiempo libre cocino, que me encanta, hago yoga cuando Carla duerme y leo antes de dormir. Recomiendo ‘Sapiens. De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad’, de Yuval Noah Harari.

4) En la Comunidad Valenciana el sector de las artes escénicas ya vivió un panorama desolador y se reinventó con éxito para paliar los efectos de la crisis de 2008. Una de las consecuencias fue el nacimiento de festivales privados, entre los que se encuentra el Festival Circuito Bucles, para dar un espacio y visibilidad a artistas y compañías del sector de las artes escénicas. Hoy en día estos festivales son referentes a nivel nacional.

En esta ocasión, ningún profesional de nuestro sector, como el resto de la ciudadanía, estaba preparado para este suceso, pero he decir que yo, como parte de la Asociación Valenciana de Empresas Productoras de Dansa (AVED), me siento respaldada sabiendo que trabajan por nuestros derechos y están en comunicación directa con todas las asociaciones del sector a nivel autonómico y nacional. Junto con otras asociaciones de las artes escénicas, están trabajando para combatir una posible y futura crisis económica dentro del sector de la cultura, presentando a la Generalitat Valenciana y al Ayuntamiento de València un documento con propuestas de medidas de urgencia que han recogido con respuesta inmediata y con un tono de colaboración real por parte de las instituciones.

JERÓNIMO CORNELLES (ACTOR, DRAMATURGO, DIRECTOR DE BRAMANT TEATRE Y DIRECTOR ARTÍSTICO DE RUSSAFA ESCÉNICA | VALÈNCIA)

1) En casa. Afortunadamente con mi pareja, ya que la soledad no elegida es algo que no llevo demasiado bien. Así que si de esta no nos separamos, igual hasta hay boda.

2) Sinceramente, me imagino un escenario terrorífico. No lo digo desde la desesperanza, lo digo desde la crudeza de las ya lastimadas artes escénicas de por si, que, tras esto, dudo mucho que el teatro, la danza, o el arte y cultura en general, pasen a ser la prioridad de ningún Gobierno. Evidentemente, y por sacar algo positivo, pienso que somos afortunados con el Gobierno actual, ya que con un Gobierno de derechas en el poder no imaginaría un escenario terrorífico, sino más bien apocalíptico.

3) Lo llevo bastante bien, suelo trabajar desde casa y es algo que me gusta; también tengo la suerte de vivir en una casa relativamente grande, con lo que puedo aislarme cuando me aburro de mí mismo, o incluso hacer algo de ejercicio, algo completamente nuevo para mí…

Lo que también siento es una gran pereza hacia actividades como leer, escribir, estudiar…, y a parte de las cosas básicas y necesarias, mucho del tiempo muerto lo paso cara a la televisión y viendo programas de entretenimiento que me dejen el cerebro frito.

4) Por favor, que los gestores y políticos trabajen desde ya en medidas eficaces para cuando salgamos de aquí. Que no se relajen y, en cuanto se levante esta cuarentena, saquen una batería eficiente y sencilla de propuestas para ayudar a las artes escénicas y todas las artes en general, centrada, además de en las empresas grandes y pequeñas, en los artistas y creadores.

Las buenas intenciones y pedir consenso al sector sobre cómo actuar siempre es bienvenido, pero necesitamos hechos concretos y acciones reales para el primer día que salgamos a la calle e intentemos volver a una normalidad que creo que ya no será como antes.

JOSÉ ANTONIO SOBRINO (PREMIO REY JAUME I PROTECCIÓN AL MEDIOAMBIENTE 2019, CATEDRÁTICO DE FÍSICA DE LA TIERRA EN LA UV | VALÈNCIA)

1) Me encuentro en casa desde hace unos días, cumpliendo con mi obligación de estar confinado. Soy afortunado porque puedo continuar con mi trabajo: teleconferencias, convertidas hoy en la habitual forma de contacto con los miembros de los proyectos de investigación que tenemos en marcha, escribiendo artículos, revisando cálculos y en plena organización de un congreso internacional que esperamos celebrar el próximo mes de septiembre. Todo sin dejar de pensar en el momento en el que nos encontramos, que, probablemente, supondrá un punto de inflexión en nuestras vidas.

2) No considero suficientes los datos publicados hasta el momento como para dar una respuesta mínimamente fiable y no sé si algún día lograremos disponer de una información veraz que nos muestre lo que ha pasado a nivel planetario. Habrá, sin duda, consecuencias incluso a corto plazo y en todos los órdenes; solo espero que vayan en la línea de proteger a los ciudadanos y poder alcanzar los 17 objetivos de desarrollo sostenible de la agenda 2030 de la ONU. Nos queda mucho todavía.

3) Mi vida profesional consiste en una sucesión voluntaria de estados de confinamiento y viajes (experimentos en el campo, conferencias en congresos, participación en cursos, reuniones de proyectos, etc.). Seguiré con mi actividad habitual y estaré al servicio de mi universidad para cualquier tarea que me soliciten. Echo de menos correr por el campo y lo estoy sustituyendo con ejercicios en casa.

4) Estamos en medio de una tragedia. Mi mayor deseo es que podamos vencerla lo antes posible con el menor número de víctimas.

Lamento profundamente haber asistido con impotencia a un relato insolidario que minusvaloraba el impacto del virus porque únicamente afectaba a ancianos y enfermos, lo que además se está demostrando que tampoco es cierto. Espero que saquemos lecciones de esta situación que ha costado vidas, y, aunque ahora es el momento de estar unidos para vencer a este virus, no debemos dejar caer en el olvido la necesaria inversión en investigación, en personal, en equipamiento, en tener empresas estratégicas que nos proporcionen la autonomía necesaria en un caso de pandemia y que, además, nos permitan ayudar a continentes como África, las equivocaciones de percepción de la situación, la histeria colectiva en los supermercados, etc.

JOSÉ LUIS PÉREZ PONT (CRÍTICO Y COMISARIO DE ARTE Y DIRECTOR DEL CONSORCI DE MUSEUS DE LA COMUNITAT VALENCIANA Y DEL CENTRE DEL CARME CULTURA CONTEMPORÀNIA)

1) Tras los primeros días en el Centre del Carme organizando el nuevo sistema de trabajo, estoy en casa teletrabajando. Con más intensidad de la previsible, pero ilusionado por la cantidad de contenidos culturales y educativos online que estamos siendo capaces de generar desde el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. Prefiero siempre ver el vaso medio lleno, por lo que, a pesar de lo terrible de la situación que estamos viviendo, creo que también es una oportunidad para repensar cosas.

2) Se trata de un momento complicado en todos los órdenes, que afecta individualmente a las personas, limitando libertades públicas y derechos básicos, además del riesgo para la salud, pero a la vez golpea de forma conjunta a todo un sistema de mundo que debe ser analizado críticamente.
El alcance de las consecuencias de todo esto es imprevisible, pero, sin duda, se van a requerir numerosas medidas de apoyo para reequilibrar está situación, algunas de las cuales ya han comenzado a adoptarse a nivel estatal y autonómico.

En el ámbito cultural, a la debilidad estructural habitual se suma este parón que nos preocupa a todos. Por nuestra parte, desde el Consorci de Museus y el Centre del Carme estamos trabajando a toda velocidad, en el marco del programa ‘reaCtivem’, de la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana, para lanzar convocatorias públicas que contribuyan a reactivar el sector, haciendo valer la igualdad de oportunidades.

3) De momento, trabajando sin descanso para seguir gestionando la programación que ha de llegar cuando pase todo esto, posponiendo nuestra programación sin cancelar nada e ideando estrategias online para que el Consorci de Museus #CMCVaCasa siga prestando un servicio público de calidad, atendiendo las necesidades de la ciudadanía también en estas circunstancias (a pesar de lo reducido de nuestro equipo, de solo 12 personas).

Tengo varios libros en marcha, porque suelo leer varios a la vez, pero estos últimos días no he podido hacer más que trabajar. La prioridad en este momento es la que es.

4) Mi respeto y apoyo a todas las personas que están trabajando en la gestión y atención sanitaria de esta crisis, también a quienes se están viendo afectados en primera persona y a sus familias y seres queridos. Mi deseo es que podamos salir con éxito de esta encrucijada y que seamos capaces de saber qué hay exactamente detrás de todo esto. No me quiero poner conspiranoico, pero…

Ante todo, no perdamos el ánimo, la solidaridad y el optimismo. #AçòTambéPassarà

LUCÍA PEIRÓ (ARTISTA INTERDISCIPLINAR | VALÈNCIA)

1) En València, en casa, sola. Descubriendo el silencio de la ciudad y echando de menos a Nicolau, mi hijo.

2) Este es, ya de por sí, un escenario de ciencia ficción, ¿no? En este presente que vivimos nos encontramos en ciudades que no pueden ser paseadas, paisajes que no pueden ser disfrutados. Impera la recomendación de anular el contacto físico, se recuentan a diario los infectados y los fallecidos. Y todo esto acatando la obediencia. Quizás explotemos cuando la pandemia esté controlada, o antes, claro.

Seguro que todas pensamos en una nueva recesión económica, esta vez global, y que afectará principalmente a los más desfavorecidos, que siempre somos los mismos. Incluyo aquí a mi colectivo, el de los artistas, los poetas, los escritores, los diseñadores, los músicos. Parálisis cultural. Arranque de nuevo. Bucle. Nosotros seguiremos adelante, que, como siempre, podemos.

En este momento en el que cuenta más que nunca el tiempo, me recreo pensando que iniciaremos una nueva revuelta social, para replantear un nuevo modo de vida en el que no impere el capitalismo desaforado. Pensar en cómo queremos vivir en este planeta, a qué darle prioridad, cómo considerar a los demás y ponerlo en marcha es la clave. Participación política colectiva, es lo que espero.

3) Al principio con resignación por la situación, ahora conteniéndome, quizás por mi carácter. Lo estoy afrontando con trabajo, lo que llevo entre manos, lo que queda pendiente, los que voy a iniciar. Al anularse todas actividades culturales, mi participación en el Cicle Art d’ al CCCC queda pospuesta para noviembre, y tal vez cambie mi propuesta de acción. También deseando poder ir al MACBA, a la expo ‘Acció. Una història provisional dels 90’, que se inauguraba el 2 abril y en la que participo con la pieza ‘Observe atentamente mi envejecimiento’. Estoy finalizando un libro de artista sobre una de mis performances, ‘La habitación cerrada de mi memoria’. Releyendo bastante. ‘La utilidad de lo inútil’, de Nuccio Ordine, ‘El contrato social’, de Rousseau, y he comenzado ‘Zaj. Historia y valoración crítica’, un interesante libro de Llorenç Barber que recientemente publicó CENDEAC. Y poesía, siempre poesía: Marc Granell, Emily Dickinson, Wislawa Szymborska…

Y, lo más importante: conversaciones telefónicas diarias con la familia y cita virtual con los amigos, copa en mano (risas aseguradas).

4) ¡Uff!! Al anunciarse públicamente el estado de alarma me vino a la cabeza el pasaje mitológico de ‘La peste de Egina’. Miraba por mi balcón y las luces de las fallas, sin acompañamiento musical, me hipnotizaban. Después, pensé en todas las niñas y niños recorriendo espacios cerrados, trazando líneas. Ahora solo pienso en acciones mínimas, en observar lentamente el vapor de la olla, en tomar lentamente un café, desplazarme lentamente por mi casa sin calcular el tiempo. En dar importancia a las cosas que verdaderamente lo tienen. Creo que el tiempo es la clave. El tiempo y la política social.

MARTA PÉREZ IBÁÑEZ (INVESTIGADORA, DOCENTE Y PRESIDENTA DEL IAC | MADRID)

1) En casa, en Madrid, recluida como casi todo el mundo. Teletrabajando y sacando adelante proyectos que están en marcha, pero que en muchos casos están mutando debido a este extraño confinamiento que estamos viviendo. Y permanentemente en contacto con profesionales del sector, escuchando su situación, sus demandas y necesidades, ofreciendo datos, evaluando el impacto, y esperando que se tomen medidas eficaces.

2) El impacto que de momento se está apreciando en el sector es brutal, y nos estamos enfrentando a una situación sumamente anómala y sin precedentes, no sólo dentro del ecosistema del arte, sino a nivel global. El cierre de galerías, museos y centros de arte, el recorte de los presupuestos ya asignados y esperados, la cancelación de ayudas y subvenciones que eran imprescindibles para sacar proyectos adelante, la cancelación de ventas y encargos de obra de arte y un etcétera larguísimo, está provocando que desde todos los ámbitos de un sector, ya de por sí débil y precario, todo tipo de profesionales, instituciones, empresas, se estén planteando si serán capaces de continuar en su actividad si no se toman medidas urgentes y eficaces. De hecho, la repercusión que esta crisis tenga a medio y largo plazo dependerá de dichas medidas, y no solo desde las administraciones, sino desde toda la sociedad. Tenemos que replantearnos muchas cosas, todo nuestro sistema de valores, nuestro modo de vida, nuestra forma de relación entre nosotros y con la naturaleza, nuestro modelo productivo y de consumo. Habrá un antes y un después de esta crisis, y todos saldremos tocados.

3) Sigo investigando, escribiendo, leyendo, evaluando, retomando proyectos abandonados que ahora se ven desde otra perspectiva y replanteando otros que hablaban sobre una realidad que ya nunca será igual. Pero la mayor parte de mi tiempo lo estoy dedicando al IAC, a la asociación que presido, porque considero que es ahora cuando el compromiso tiene que hacerse evidente. Escuchar a los casi 500 socios, profesionales del sector del arte contemporáneo, entender cómo se está sintiendo esta crisis en sus actividades y ayudar a proponer medidas que mitiguen el impacto está siendo prioritario para mí en estos días. Estoy en diálogo permanente con los presidentes de las juntas territoriales para conocer la situación en cada comunidad, muchas de las cuales ya cuentan con planes de choque, que tienen que servir de ejemplo y análisis. El IAC tiene un compromiso de colaboración muy fuerte, y sé, sabemos, que colaborando entre todos se puede ser mucho más efectivo.

4) La cultura, el arte, son lo que permite cambiar procesos de comportamiento social e individual, algo imprescindible en estos momentos. La cultural nos hace más fuertes, solidarios, sostenibles, tanto individual como socialmente, y ahora más que nunca requiere que se tenga en cuenta como material sensible y como nuestro patrimonio fundamental. El futuro pasa por un replanteamiento general de nuestro modelo de vida, y esa regeneración vendrá de la mano de la educación y la cultura. Esta crisis está siendo tan drástica y repentina que no sé si estamos preparados, si somos conscientes. Ojalá el #quedateencasa nos sirva para reflexionar.

PAQUI MÉNDEZ (CINEASTA, PERIODISTA Y FEMINISTA | VALÈNCIA)

1) En mi casa, trabajando como siempre desde mi despacho. El único cambio es un silencio especial que me ayuda a concentrarme más fácilmente. Mi situación es algo peculiar, como la de otras tantas personas que se han visto sorprendidas por esta pandemia. Lo primero ha sido una cascada de cancelaciones desde la declaración del estado de alerta, de actos que estaban previstos realizarse durante el fin del mes de marzo y principios de abril; la actividad prevista se ha frenado en seco. Ahora bien, todo tiene una parte buena: me está sirviendo para deshacerme de cantidades ingentes de documentación acumulada durante años, fruto de multitud de trabajos varios, eso sí, relacionados en su mayoría con la cultura y el feminismo, mis dos actividades principales.

2) Yo me imagino un escenario muy repleto de actos, llegando a la saturación, actos que hoy están en stand-by y que están intentando encajarse en los futuros meses en un calendario imposible, en lo que a la vida social y cultural se refiere.

Con respecto a lo económico, estos días he pensado mucho en las personas que tienen trabajos precarios o ingresos inestables y me preocupa mucho cómo podrán capear el temporal. A mí, personalmente, no me afecta demasiado, puesto que tengo una nómina garantizada y fija que no se verá afectada, pero no por ello dejo de empatizar con todas las personas que no están ni estarán en esta situación.

Políticamente, a mí me gustaría pensar que va a servir para sacar algunas lecciones y cambiar las cosas. Creo que podemos sacar como lección que la política debería servir para poner en el centro los cuidados a las personas, ya hemos visto lo frágil que es nuestra salud y las infraestructuras que la sostienen. El acceso y la calidad de la educación y la sanidad a toda la población de un país son el mejor reflejo del funcionamiento democrático de ese territorio, pero también del bienestar de las personas que lo habitan. Ojalá esta pandemia sirva para no tener que plantearse disyuntivas tan crueles como “la economía o la salud”, como lo están haciendo algunas personas. Tendremos que seguir luchando por una sociedad más igualitaria, solidaria y empática, esto nos beneficiaría a toda población. Unir esfuerzos y caminar en un solo sentido para cubrir lo esencial para todo el mundo debería ser una enseñanza de este tiempo. Individuos con sus necesidades cubiertas, libres y con una vida plena, debería ser el norte.

3) Tengo que reconocer que lo llevo estupendamente bien, me ha servido para hacer cosas que tenía abandonadas: cuidado de plantas, muebles, arreglo de terraza, limpiezas extraordinarias de objetos acumulados, ordenar mis estanterías, copias de seguridad e, incluso, me ha servido para ordenar mis ideas y preparar proyectos. He podido disfrutar de un sinfín de actividades a las que nunca llegaba por el exceso de trabajo: lecturas de todo tipo, visionado de series (he descubierto algunas verdaderamente apasionantes), películas atrasadas y, algo muy placentero, contacto con amigas y amigos con los que hacía tiempo no podía tener una conversación tranquila y sosegada, aunque haya sido virtualmente. Me siento una privilegiada, tengo la suerte de contar con la ayuda de las redes sociales y la tecnología para poder realizar todas estas tareas y poder preparar nuevos proyectos.

4) Me gustaría mucho que esta situación nos hiciera reflexionar sobre ese ritmo trepidante que llevábamos como si no hubiera un mañana, que nos sirva para tomarnos la vida con más sosiego. También me gustaría que le sirviera, en este caso a la clase política, para ver las ventajas de unirnos ante las adversidades y no aprovechar las malas situaciones para sacar rédito político sin importarles el daño que causan a las personas a las que representan.

Cuando pasen estas circunstancias, deberíamos reorientar mejor nuestras prioridades, poniendo en el centro los cuidados y la vida de las personas, porque todas las personas vamos a necesitar ser cuidados y deberíamos tener derecho a una vida que valga la pena ser vivida de forma placentera.

PAULA SANZ CABALLERO (ARTISTA E ILUSTRADORA | VALÈNCIA)

1) Estoy en la Patacona, València, y me encuentro bien, por lo conforme, supongo.

2) Mi escenario inmediato es el de dar salida al cargamento de botes de garbanzos que hay en casa. Las consecuencias a largo plazo las veré… Las veré sin necesitad de augurios, vendrán solitas y de forma natural. Me encantaría, eso sí, que la gente dejara la costumbre tan española de tocar el brazo del otro al hablar. Igual en esto los astros se alinean a mi favor.

3) El confinamiento no lo afronto, porque no veo esto como una guerra, sino como algo que ya ha ocurrido en el pasado y que volverá a ocurrir. Acepto las cosas como vienen y les digo adiós si deciden irse.

Estoy leyendo ‘Decline and Fall’, de Evelyn Waugh; me esperan, si la cosa se alarga, ‘The Marriage Plot’, de Jeffrey Eugenides, y ’22/11/63′, de Stephen King. Además, zafarrancho de culebrones brasileños.

4) ¿Cuando todo esto mejore, seguiremos compartiendo la ensaladilla rusa en el mismo plato? ¿Cambiará el arte del tapeo?

RAFAEL MALUENDA (CINEASTA Y GESTOR CULTURAL | VALÈNCIA)

1) Me pilló –no diré que me sorprendió, como a nadie– el estado de alarma fuera de València, así que estoy en casa de mi novia –mejor que en la propia–, en el campo de Monóvar. Rodeado de naturaleza, libros, películas y música. En contacto con mis padres y hermanos, que viven todos entre Monóvar, Elda y Elche, si bien nos vemos sólo por videollamada, como es natural.

2) A día de hoy, ya resulta evidente el triste efecto directo del virus en nuestra sociedad, en familias próximas, con el golpe trágico de la separación y la muerte. A la vez, el impacto en el terreno laboral está afectando ya a infinidad de familias, que ven cómo deben hacer frente al aislamiento sin la posibilidad de ingresos –o padeciendo una reducción drástica–, luchando cada día con la amenaza de la incertidumbre y el acoso de las certidumbres. Los sectores culturales no son una excepción, con la suspensión de rodajes y espectáculos, con teatros, salas de cine, auditorios y museos cerrados, y editores en situación dramática. En lo político, en general y salvo excepciones (que no van por partidos, sino por personas), se echa en falta capacidad de liderazgo, no solo en España, sino también en Europa y en el resto del mundo. La perplejidad puede resultar paralizante, y la temeridad, dramática. Con todo, en la medida en que los seres humanos se retratan en las circunstancias más arriesgadas, mantengo la esperanza por la entrega de los profesionales que operan en primera línea, y por las iniciativas que van aflorando entre los ciudadanos. Una esperanza no basada en pensar que no nos llegarán ni el dolor ni las duras consecuencias de una nueva crisis económica, sino en que tendremos como sociedad la dignidad y la actitud para plantarles cara.

3) Procuro, desde el primer día, mantener una rutina diaria, dedicando la mañana y parte de la tarde a la escritura. A partir de las 19:00 es tiempo para la lectura, cena y –no siempre– película. Como de costumbre, llevo varios libros en danza, releyendo ensayos de Gaston Bachelard y de Junichiro Tanizaki (‘El agua y los sueños’ y ‘El elogio de la sombra’, respectivamente), y la poesía de José Iniesta. En ficción, vuelvo sobre el Jardiel de ‘Amor se escribe sin hache’ y el Azcona de ‘Pobre, paralítico y muerto’. Me espera, también, por primera vez, ‘La isla del padre’, de Fernando Marías. Y, desde luego, los Evangelios, de vigencia especialmente reveladora en estos momentos. En cuanto a cine, reviso a De Toth, Boetticher y siempre Berlanga, Ford y Lang; también la serie ‘Gigantes’, de Urbizu, y ansío empezar con ‘Chernobyl’ –no, ningún problema en verla en estas circunstancias; es más, creo que es un buen momento–. En cuanto a la música, de Beethoven a Saint Saens, Mahler, claro, y Rachmaninoff; mucho jazz, mucho Ellington, Ella Fitzgerald y Sammy Davis, Jr. Y siempre Elvis, claro.

No obstante, en los últimos cuatro días hemos hecho un paréntesis en esta rutina, dedicándonos a confeccionar mascarillas para hospitales, centros de salud y residencias, ante la alarma lanzada por los profesionales sanitarios por el desabastecimiento más elemental, organizándonos junto a una red de voluntarios que incluye, sobre todo, aparadoras y modistas, que entregan generosamente su tiempo desde el confinamiento en sus domicilios. Este pobre aprendiz aporta más voluntad que eficacia, pero ahí seguimos.

4) Pienso en el papel de la Catedral de Chartres en ‘F for Fake’, de Orson Welles: en medio de todo el divertido juego de plagios e imitaciones, de falsedades presentadas por el cineasta, parece que el relato se detiene para que emerja “Chartres: una celebración a la gloria de Dios y a la dignidad del hombre”. “Quizá –piensa Welles– este rico bosque de piedra, este canto épico, este magnífico grito coral de afirmación” permanecerá intacto cuando lo demás se haya desvanecido, para testificar los logros humanos.

Como Chartres, los clásicos. Los mitos. Todo aquello que, a través de los siglos, permanece vivo en el interior del ser humano, que es vigente. El arte –ya se sabe–, los relatos, en cualquiera de sus formas, nos revelan quiénes somos. El arte seguirá siendo capital para enfrentarnos a la verdad. Y también el humor. Mucho dependerá de nuestra actitud ante la vida, como siempre ha sido. O, al menos, eso creo yo…

VICENTE MARCO (ESCRITOR | VALÈNCIA)

1) En casa. No salgo nada y aprovecho para trabajar y descansar.

2) Creo que, en este momento, lo mejor es no imaginar nada ni pensar en el futuro. Hay que pensar en el presente inmediato, disfrutar minuto a minuto de lo que podíamos hacer y no hacíamos por culpa del deber hacer.

3) Sigo escribiendo, corrigiendo obras de otros escritores e impartiendo talleres de escritura (ahora online). Soy un poco más virtual. Todos somos más virtuales. Ahora estoy leyendo una magnífica novela inédita de Javier Sarti. Me encanta (Javier Sarti y esta novela), y he terminado ‘Insurrección’, de José Ovejero. También me ha gustado un montón.

4) Aprovechemos el tiempo para disfrutar.

Merche Medina