La servilleta de MAKMA

Restaurante Mar de Avellanas
Plaza Colegio del Patriarca, 6
Valencia

Cena-balance anual MAKMA en el Restaurante Mar de Avellanas de Valencia, con Salva Torres y Vicente Chambó, Miguel Gregori, Ismael Teira, Juanjo Mestre, Merche Medina, José Ramón Alarcón, Carles Claver, Andrés Herráiz y Victoria Herrera.

Doce meses no caben en un resumen de tres líneas, sobre todo si valoramos acontecimientos o artistas visuales, actores, músicos, comisarios, bailarines, gestores culturales y protagonistas poco mediáticos por los que MAKMA siente interés. Son consignas invariables, por y para los muchos espacios y nombres a los que referirse, y citarlos uno a uno aquí supondría exponerse a olvidar al más desafortunado de ellos.

Tomando notas. Fotografía Fernando Ruiz.

Cinco años tomando notas. Agenda por año. Fotografía Fernando Ruiz.

Por otro lado, ordenar algunas de las ideas que siguen bullendo después de media década requiere inspirar y expirar con profundidad, el aire entra en los pulmones como después de subir la cuesta más vertical, como hace ya cinco años cuando MAKMA nace en un escenario complicado, en plena crisis. La sociedad está atenazada, los talentos emigran para poder alimentarse, las expropiaciones de viviendas son dramáticas y la corrupción ahoga la esperanza de los más fuertes. Simultáneamente, los medios de comunicación de papel y las hormigoneras han desaparecido del paisaje. Estamos en un escenario cuya predicción únicamente muestra catástrofes, pero la creación de un medio como Makma tiene posibilidades de ofrecer esperanza, de aportar algo de luz y megáfonos. Debe ajustar sus esfuerzos en base al soporte digital, y si mantiene la filosofía de involucrarse para poner en valor el talento y a las entidades que se ocupan de dar visibilidad a ese talento cumplirá una buena labor. Hay elementos cuya supervivencia en la franja más árida del desierto están necesitados de esperanza, y la sequía es menos cruel con riego por goteo.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posando ante el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el Desayuno Makma con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posan para el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el ‘Desayuno Makma’ con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Todavía quedan numerosos protagonistas activos en el sector, son los que con su fuste y resistencia han sobrevivido con lo mínimo, siguiendo con su plan de exposiciones en un páramo de difícil retorno. Al final, pasada la criba de la selección natural, en una sequía tan brutal solo pueden sobrevivir los poetas hibridados con genes de gladiador. Seguro que muchos de nuestros lectores están levantando la mano.

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Y es que en materia de cultura, artes visuales, escénicas o energías renovables, no hay legislación fiscal ni plan efectivo que haya dado con la clave, y estamos perdiendo el tiempo. Un país de creativos es una potencia en exportación de ideas y de valores. Un patrimonio no explotado que con algunos ajustes movería montañas.

Es verdad que tenemos en nuestra sociedad una cuestión importante a solventar que se percibe claramente cuando se viaja fuera de nuestras fronteras: por falta de información, de educación o de lemas formativos, bajo el manto espiritual de poner la otra mejilla, la ganancia se antoja censurable y poco digna de un artista honesto. Así vamos por mal camino. Son muchas teclas, muchos mimbres que tocar por parte de todas las instituciones para cambiar la mentalidad. Aquí queda la reflexión: en los países (no mejores ni peores) cuya mayoría confesional (practicante o no) es protestante, el esfuerzo tiene como legítima correspondencia el premio, el estímulo y la retribución por ese esfuerzo, por ese logro.

"Introspección" Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

“Introspección” Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

Hemos de tener claro que el desarrollo profesional en materia de cultura requiere una compensación económica por el trabajo. Y cuando el profesional destaca por sus capacidades en una selva tan dura no debería ser cuestionado. En una sociedad con todas estas complicaciones, quien consigue salir adelante honestamente, más bien debería ser digno de admiración y de estudio.

Los lobbies han existido siempre, galerías, críticos, medios, o editores, son piezas clave en la consolidación de un artista, al igual que el productor, director, o gestor de un teatro. Los apoyos determinan el futuro del protagonista, sí. Incluso a menudo se observa la búsqueda de estrategias, la puesta en marcha de la inteligencia, la sintonía de intereses comunes, sí. Pero en los casos de los que MAKMA se ocupa son apoyos independientes, imparciales y justos. Unas veces más, otras veces menos acertados, pero los creativos que cuentan con estos apoyos son ídolos de quienes buscamos la ética en la estética. El mensaje sincero. Por esto sentimos que cuanto más preparada esté la sociedad, más honesta será la criba del artista que se consagrará y más garantías de sinceridad tendrá su discurso. Esto es evidente. Y aquí está Makma para aportar su grano de arena, y esto pasa también por despertar el interés del público que debe sentirse partícipe, atreverse a valorar y potenciar su criterio en el mundo de la creatividad, desarrollar sus argumentos pros y contras.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

Estos son algunos de los pensamientos que durante noches, días, semanas y meses se alternan en orden pero no en intensidad. A veces saben esperar y resurgen como fruto de la excitación al ponerse sobre el teclado. Hoy, aunque de forma un poco desordenada y muy directa necesitaban salir de paseo para poner en valor el trabajo de los que se esfuerzan por hacer bien el día a día sin desfallecer. Este proyecto llamado MAKMA les apoya.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Estas palabras solo reclaman lluvia para los poetas-gladiadores. Los que siguen sobreviviendo en esta franja más extrema del desierto. Los que consiguen que sus siembras, díganse actividades diarias, exposiciones, películas, guiones y versos, broten con brío. Los que interpretan su danza poniendo el alma. Los que producen las cosechas en condiciones adversas. Nos gusta esta gente por ello, porque sólo los sabios humildes pueden ajustar sus regaderas para sacar el mejor partido al escenario.

Para redactar el balance del año 2016, y cuya impronta se repite para el caso de 2017, me vino a la memoria el caso de la sentada en un restaurante no identificado -probablemente en París- que al parecer reunió a Picasso, Georges Braque, Juan Gris, Max Jacob, André Salmon, Jean Cocteau y Guillaume Apolinaire. Comieron y bebieron tres bocados y ocho tragos más de los que cabían en sus buches, y a la hora de abonar la cuenta todos se hicieron los suecos. Miraban hacia un lado y el otro y silbaban. Entonces Picasso toma la iniciativa, y abre los brazos apartando copas, platos y cubiertos dejando despejada su parcela de mantel. Toma su estilográfica, hace un dibujo sobre una servilleta y solicita la presencia de la dueña del restaurante. Una vez que ésta acude, le ofrece la servilleta para sufragar los gastos. La dueña, sonriente, solicita a Picasso que firme el dibujo. El genio, mirando a la señora, le responde:

“Estoy pagando el almuerzo, no comprando el restaurante”.

Dibujo sobre papel  firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particualr.

Dibujo sobre papel firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particular.

Estamos algo al sur de París. Concretamente en la Plaza del Colegio del Patriarca de Valencia, los protagonistas toman asiento en el Restaurante Mar de Avellanas, MAKMA ha convocado al equipo en pleno. Hay que hacer balance del año a pesar de las ausencias. Brindar en hermandad. Entre los reunidos siempre queda huella de alguna servilleta coloreada, algún dibujo ilustrado sobre el mantel, aunque cualquier papel es válido si la rugosidad de la servilleta no resulta ser un buen soporte. Es genial planear el futuro sobre tanta vocación en suma. El equipo es fundamental.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografiada con dispositivo móvil por alguno de los convocados makma.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografía, dispositivo móvil de alguno de los convocados del equipo makma.

En realidad, la entrega y dedicación a informar de cada uno de los componentes de MAKMA nace por el respeto a la propia condición inventiva. Ama al prójimo como a ti mismo. Construir y crear con humildad es algo innato en todos y cada uno de los miembros presentes, esto no es casualidad. Makma, (mejor repetirlo que quedarse corto), es el resultado de esa voluntad que hace cinco años puso en marcha un proyecto de comunicación innovador y riguroso con vocación de informar y crear, sobre y para creativos y actores de la cultura.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrero, Ismael Teira y Migu Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrera, Ismael Teira y Miguel Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas, cena balance anual. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

Probablemente, Picasso y los suyos no siguieron ningún orden establecido en sus intervenciones, no creo que pidieran turno de palabra en aquella sentada gastronómica (con la que yo me la jugaría), no de derecha a izquierda, ni de izquierda a derecha, si no de arriba a abajo, al centro y para dentro (trago). Tampoco en esta cena hay turnos. Aquí el vino es de Fontanars dels Aforins y levantar la mano presta a confusión. Cuando alguno de los comensales alza el brazo no se está seguro si pretende decir  “Camarero sírvame” o está pidiendo turno de palabra. En cualquier caso, hay que maridar el Capuccino de foie y maíz o los Mejillones Thai. Y dar el correspondiente sorbo, en compañía del plato principal: Suquet de Corvina y Canelón de Carrillera. De postre, Gelée de cacahuete y chocolate amargo. Con este menú, Picasso habría tenido que recurrir a la estilográfica de Apollinaire para firmar una servilleta a cada cocinero.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Es más, el propio Guillaume Apollinaire sonreiría si pudiera, al ser recordado con una frase de su ‘Manifiesto Cubista’:

“La buena voluntad no garantiza en absoluto la victoria”

Y con esta frase trasciende la buena voluntad a que hizo referencia Apollinaire y que MAKMA siempre tuvo como consigna: el paso a la acción. Tomar partido en el sector cultural. Es un ejemplo de ello el premio de dibujo organizado por DKV y MAKMA, que ya va por su III edición, y de cuya exposición: ‘La vendedora de Fósforos’ de Marta Beltrán, se puede disfrutar en el MuVIM hasta el 14 de Enero.

La vendedora de fósforos. MuVIM. De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

La vendedora de fósforos (MuVIM hasta 14 de enero de 2018). De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

Puro dibujo a color inspirado en la filmografía del cineasta Aki Kaurismäki, del que se proyectó el título ‘La fabricante de cerillas’ como actividad complementaria en el MuVIM, con una posterior mesa redonda de la que salieron interesantes reflexiones por parte de la artista, Marta Beltrán y la profesora y directora de la Cátedra Berlanga Begoña Siles, además de Salva Torres y José Ramón Alarcón, especialistas y seguidores de la obra del director Finlandés.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía Vicente Chambó.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía, Vicente Chambó.

Y, hablando de cine, el turno para hacer balance de 2017 llega de la mano de Salva Torres, que entra de lleno con datos para recalcar:

“Seis aspirantes a los Goya el año en que La Fimoteca cumple 30 años”

Conforme recuerda Salva Torres: “El audiovisual valenciano sigue de enhorabuena. El año 2017 concluye con seis aspirantes a los premios Goya, donde estarán presentes con diversas nominaciones en varias categorías. Paco Plaza lo hará en el apartado de Mejor Director por la película ‘Verónica’, por la que opta igualmente en la categoría de Mejor Guión Original, en este caso de la mano de Fernando Navarro.

Escena de la película 'Verónica' de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Escena de la película ‘Verónica’ de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Los alicantinos Sami Natsheh y Arly Jones, al Mejor Cortometraje de Animación por ‘Colores’, lo mismo que Raúl Díez por ‘El ermitaño’, junto a Adán Aliaga y Álex Lora, al Mejor Corto Documental por ‘The Fourth Kingdom’, completan el resto de aspirantes valencianos a los Goya”

Exposición en La Nau. 30 años de filmoteca.

Exposición en La Nau de la Universitàt de València. 30 años de filmoteca. Fotografía cortesía La NAU.

Torres, destaca el peso de la producción valenciana, más allá de los premios, y recuerda la realización de dos largometrajes: “Alberto Adsuara ha terminado su ‘Error fatal’, película en fase de proyección y distribución, y Nacho Ruipérez está concluyendo su ópera prima ‘El desentierro’, cuyo rodaje ha llevado a cabo en diferentes paisajes de la Albufera, con Leonardo Sbaraglia entre los protagonistas. Además, la Filmoteca de València celebra sus 30 años con una exposición temporal en La Nau de la Universitat de València, a falta de una sede fija que pueda mostrar su rico patrimonio audiovisual”. Concluye Salva.

José Ramón Alarcón, por su parte, replantea la importancia del paso a la acción de MAKMA con el Festival del Libro Sindokma:

“Las máximas que configuran la idiosincrasia y el devenir de MAKMA durante sus cinco años de existencia se focalizan no solo en el refrendo, sino en la contribución al mapa cultural del que formamos parte. En este orden de proactividad debemos destacar la consolidación del Festival del Libro SINDOKMA, cuya tercera edición, celebrada a finales de octubre en el Centre Cultural La Nau, ha consumado una sobresaliente evolución en sus postulados, polarizados en torno de la significancia de los valores de la edición independiente y contemporánea”

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Alarcón, recuerda que “SINDOKMA ha contado con la presencia de medio centenar de expositores nacionales (allegados desde Madrid, Barcelona, Asturias, Zaragoza, Cuenca, Sevilla y Murcia) y se ha configurado un relevante cronograma de contenidos, como la exposición ‘Tipografía y Dadá libros’, comisaridada por Antonio Alcaraz y Antonio Damián, además de una treintena de actividades (entre mesas redondas, presentaciones y talleres infantiles, como el impartido por PINTA), presencia de autores e instituciones invitadas, como el periodista y escritor Javier Valenzuela, Paz Fernández, directora de la biblioteca de la Fundación Juan March, y Jim Lorena, quien, de la mano de Antonio Damián y ‘librodeartista.info‘ han tendido puentes culturales con el país mexicano desde SINDOKMA”

Portavoz del equipo MAKMA en agradecimientos, Alarcón añade: “Debemos destacar el imprescindible apoyo de la Conselleria D’Educació, Investigació, Cultura i Esport, del Centre Cultural La Nau, del Ayuntamiento de València y las empresas Gandia Blasco y Alhambra, a la par que la decisiva cooperación del Col·legi Major Rector Peset, del IVAM, la ESAT, la UPV, la EASD, el Museu Joan Fuster de Sueca, Masquelibros, La Plaza se Mueve y Tapinearte. Presencias y cooperaciones que nos han permitido atender a excelsas y heterodoxas propuestas, cuya visibilización de contenidos se erige tanto en una estrategia de suma relevancia para el editor como una decisiva labor didáctica para el festival y para MAKMA, desarrollando una labor pedagógica que justifica y asegura el devenir futuro del proyecto, en el que ya nos encontramos trabajando de cara a la cuarta edición, que tendrá lugar del 25 al 28 de octubre de 2018”

Para Merche Medina: “Teatro y Danza es, sin duda, una de las pestañas de nuestra revista con mayor dotación de contenidos, de los que MAKMA también ha formado parte mediante diversas acciones y apoyos al ámbito escénico de la ciudad”

En cuanto a la colaboración de MAKMA, Merche Medina añade, “El pasado mes de junio entregábamos, por segundo año consecutivo, el Premio Makma al Mejor Espectáculo Nacional de Teatro en los VI Premios del Público de Sala Russafa, que en 2017 ha recaído en ‘Marx en el Soho’, de La Casa Escénica, concediendo a la compañía teatral una pieza del artista y miembro de MAKMA Ismael Teira. Igualmente, hemos respaldado mediáticamente proyectos como el Festival 10 Sentidos, de cuya sexta edición, bajo el lema ‘PorMayores’, MAKMA  ha sido media-partner, auxiliando a difundir el notable trabajo emprendido por sus artífices, Mertixell Barberá e Inma García”

Para concluir su balance de 2017, Medina apuntaba “Y, por descontado, han transitado por nuestra sección aquellas propuestas escénicas de mayor interés que han formado parte de la programación del año de teatros y salas de la ciudad y de la Comunidad Valenciana, tarea que proseguiremos desarrollando con mayor ahínco”

Por su parta, Ismael Teira, acude a la cena con una carpeta repleta de documentos y estadísticas que revisan en cifras y datos los apoyos a las convocatorias a las que MAKMA da visibilidad.

“En 2017 hemos publicado en MAKMA decenas de convocatorias dirigidas, principalmente, a artistas visuales que trabajan en el territorio español. La suma total es cuantiosa: 1.027.000, más de un millón de euros destinados a premiar la creación artística. Un porcentaje significativo de esta cifra proviene de las convocatorias del Consorcio de Museos para dotar de programación al Centro del Carmen. Son destacables también los casi 200.000 euros que la Fundación Botín destinó a sus 8 becas de Artes Plásticas este año; pero también hay que aplaudir la intensa labor llevada a cabo en algunos municipios valencianos, como los Premios Adquisición 2017 del Ayuntamiento de Mislata, los certámenes de pintura de Pego, Algemesí y Sant Joan d´Alacant, o las Becas Hàbitat Artístic de Castelló de la Plana; sin olvidarnos de iniciativas privadas como la de Mustang Art Gallery para seleccionar una escultura conmemorativa para su sede en Elche; o las diferentes propuestas que lanzó en 2017 DKV Seguros: 4ª Beca de Producción a la Creación Videográfica DKV/ES BALUARD, IX edición de Fresh Art y III Premio de Dibujo DKV/MAKMA que este año duplicó su dotación económica, alcanzando los 5.000 euros.

La Imagen corresponde a la la exposición de la convocatoria “Premios de adquisición Mislata 2017. Compromiso social en las artes visuales” Al fondo, la obra de Rosalía Banet

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

En materia de música, Juajo Mestre sentencia,

“Harto difícil es siempre sintetizar y condensar con pocas palabras lo más destacable en una añada a nivel musical. Con la subjetividad y parcialidad que ello implica por los gustos y, al mismo tiempo, con el propósito de ser ecuánime y neutral en la medida de lo posible por la experiencia de lo mucho escuchado, me gustaría remarcar a nivel internacional sendos debuts en solitario de Danny de La Matyr y de Ron Gallo, el asentamiento de nombres como Nikki Lane, The Parson Red Heads o Doug Tuttle, la calidad que siempre ofrecen Robyn Hitchcock, The Sadies o Son Volt, y los soberbios retornos de Peter Perrett y de The Dream Syndicate. En el plano nacional el segundo trabajo de Germán Salto, todavía no muy conocido pero que vuelve a demostrar enorme talento y sensibilidad. Y por supuesto un valor seguro como el granadino José Ignacio Lapido, así como el “enemigo” Josele Santiago que está cada vez más brillantemente establecido sin su mítica banda. En cuanto a los numerosos conciertos que en el 2017 he tenido el privilegio de asistir me parecieron enormemente vibrantes los de The Sadies, Cracker, Luna, Germán Salto, Redd Kross y, muy especialmente, el de los granadinos Lagartija Nick presentando su nuevo álbum”

En temas de redes, informática alternativa y territorios afines, Miguel Gregori se moja,

“En mi opinión el evento del 2017 es  El Space Apps Challenge de Las Naves celebrado del 28 al 30 de abril, un Hackathon Global de 48 horas para desarrolladores, diseñadores, científicos, ingenieros, emprendedores y estudiantes.

En este Hackathon participaron más de 160 ciudades alrededor de todo el mundo simultáneamente. Los equipos crearon aplicaciones móviles, software, hardware, visualizaciones de datos y soluciones para plataformas frente a desafíos diseñados directamente por la NASA para contribuir a misiones de exploración del espacio y ayudar a mejorar la vida en la tierra”

Para Victoria Herrera, es fundamental la presencia de la iniciativa privada donde no llega la pública:

“Este año se ha combinado el pasado y el presente creando una nueva perspectiva de futuro. Gracias a la reapertura del espacio Bombas Gens, se ha podido llevar a cabo esta excepcional simbiosis con una acogida sin parangón, no solo por la gran rehabilitación de un espacio de todos, sino por las nuevas propuestas artísticas que han vestido sus paredes y han jugado a dar una nueva lectura a un cuento ya conocido”

Dori López ante el edificio de Bombas Gens. Fotografía

Dori López en su Balcón frente al edificio de Bombas Gens. Imagen cortesía de Dori López.

Andrés Herráiz, por su parte, se queda con la poesía: “Dentro de la variedad cultural a la que MAKMA ha dado dado visibilidad este último año, considero a Lara Pairó Agüera como una de las grandes apuestas dentro de la poesía emergente. La entrevista que realicé en torno a “Del Silencio”, su último poemario publicado en Ediciones En Huida, me permitió descubrir a una joven poetisa crítica con una sociedad en la cual el poema ha devenido, en muchas ocasiones, en un simple Tweet. Sus poemas son fruto de una poesía intimista, y en muchas ocasiones desgarradora que ahonda en las complejidades del estar, el vivir y el callar”

Página interior de la edición de

Página interior de la edición de “Del silencio”de Editorial La Huida. Imagen cortesía de la Editorial.

Para Carles Claver: “El comienzo de las emisiones de À Punt Ràdio y la –confiemos- inminente (re)apertura de la televisión pública sirven un prometedor escenario al sector audiovisual valenciano, una situación que contrasta enormemente con los tiempos vividos hasta hace muy poco. De hecho, existe ya un buen número de productoras que han empezado con la producción y rodajes de programas para À Punt. En breve -si el recurso presentado por la Unió de Periodistes no ralentiza o, incluso, impide la consolidación del proceso de reapertura- se sumarán muchas otras productoras, estudios de doblaje y profesionales del sector a la dinámica creadora y creativa que origina la puesta en marcha de un medio de comunicación transversal y potente, a pesar de las estrecheces económicas con las que tendrá que lidiar.

Eso con respecto a los profesionales, en cuanto a la sociedad en general creo –y vuelvo a esperar- que será la gran beneficiada. Por fin los valencianos recuperamos un servicio público que nunca debió desaparecer. Ahora de lo que se trata es de no repetir errores del pasado y, sobre todo, neutralizar cualquier pulsión de tipo político-influencer. Es obvio pero no por eso debemos dejar de repetirlo, si alguien debe regir los parámetros y los contenidos de À Punt Mèdia esa debe ser la sociedad valenciana. En este sentido, el respeto y la promoción del valenciano, así como una programación que nos enriquezca culturalmente deben conformar sus pilares, como así me consta que empieza a ser, debo decir. Llegados a este punto, necesito pecar de optimista.

Para finalizar con el que ya es año de recuerdo 2017, dos referencias que se nos han ido y duele:

Recortar en educación, cultura e investigación, es hipotecar el porvenir.

Juan Goytisolo

“Apenas somos / un haz de luz centrífuga / pero qué luz”

José Ignacio Montoto

Vicente Chambó

Disonantes y efectivos

Disonancias fronterizas. La artificialidad del límite político
Colectivo 1668. Dómix Garrido y Mario Gutiérrez
Sala exposiciones La Lonja
Paseo Almirante Julio Guillén Tato. Alicante
Hasta el 26 de noviembre de 2017

Disonantes y efectivos. Así se exponen Dómix Garrido y Mario Gutiérrez en su intervención en la Lonja de Alicante. Un toque de atención, una llamada de alerta y un grito socavado de auxilio. En esta línea de llamamientos el sonido es una de las herramientas inmersivas clave que destaca en la exposición ‘Disonancias fronterizas. La artificialidad del límite político’. Se trata de una serie de piezas de videoarte y performance que toman sentido en su conjunto. El objetivo es exteriorizar  el resultado de aquellas prácticas, sobre todo gubernamentales, que tienen un efecto directo en el individuo migrante, que normalmente es obligado a ello, y que solo trata de practicar su libertad supuestamente innata.

‘Lo ideal hubiera sido no inaugurar esta exposición, eso significaría que no existe este problema’, declara Dómix Garrido, resumiendo la necesidad compartida que tienen ambos artistas de expresar la injusticia de una situación. Cuentan que, en junio de 2014, llegaron a la ciudad de Melilla, ciudad fronteriza y comenzaron el proyecto que se expone. Reflexionan sobre el término fronterizo, estando precisamente en la frontera, pero sin ser eso mismo, situándose frente a frente, casi al margen. Esa línea divisoria (a veces imaginada) nos traslada inevitablemente a reflexionar sobre el inclasificable y casi interminable no-lugar.

Instalación en Disonancias fronterizas. Imagen cortesía de los artistas.

Instalación en Disonancias fronterizas. Imagen cortesía de los artistas.

Las disonancias se definen como un conjunto de sonidos que son poco inteligibles ya que se entremezclan. Cabe pararse a observar, y a escuchar. Pero antes se debe atravesar la negra cortina de entrada a la sala, donde ya se empiezan a escuchar esas disonancias. La famosa e hipnotizante apertura de ‘Europa’ de Lars Von Trier, nos da la bienvenida y nos lleva de lleno a una parte de Europa poco idealizada. Accedemos de esta forma a una especie de viaje estático, cuyo ambiente predominante está siendo reproducido por ‘Diálogos sordos (o la imposibilidad de un diálogo transfronterizo’, murmullos y voces rotas que parecen tratar de dialogar pero solo escupen sus historias ya sabidas y todavía por solucionar.

Las acciones del Colectivo 1668 se hayan recogidas en piezas audiovisuales. Entre las sucesiones de imágenes, algunas cifras se desvanecen casi de inmediato. Ante esta situación ha dejado de ser algo lejano, un hecho que hemos tratado de ignorar ante la escucha de los telediarios, pero que ahora se hace más real. Trata de nuevo de desaparecer pero algo queda en la memoria, acompañando, normalmente, a esas voces rotas y sordas. Los símbolos son también un continuo. La simbología que ya arranca en la propia imagen del colectivo, alcanza su punto álgido en los restos de la instalación ‘Balsa’ y la performance ‘Banderas mojadas’ que ocupan el final de la sala.

También invitan a la reflexión y participación. No importa que esas banderas estén mojadas, secas, clavadas en la pared u ondeando al viento. Son símbolos de una identidad. En este caso, una identidad perdida que trata de alcanzar una nueva en lugar alejado… Y para alcanzarla se hace necesario inventar y re-inventar, traspasar esa artificialidad de lo político que solo parece entender de límites. Esta importante misión se concreta en la intervención interactiva de Olga Diego ‘Alfombras voladoras’ [o como sobre volar una frontera]. En este taller participativo la imaginación da paso a la utopía y al trabajo conjunto, poniendo punto y final de una forma podríamos decir optimista. Pero la reflexión continúa ya que la problemática persevera en permanecer. Al igual que la frontera cuyas líneas parecen no tener fin.

Instante durante el Taller de Olga Diego. Imagen cortesía de los artistas.

Instante durante el Taller de Olga Diego. Imagen cortesía de los artistas.

María Ramis

Insondables raíces

‘Un inmeso baniano’, de Máximo González
Galería Aural
C / Labradores, 17. Alicante
Hasta 23 de septiembre de 2017

Máximo González se adentra en la Galería Aural dejando tras de si un rastro inconfundible de reflexión con el entorno, no en un sentido tan ecológico, como meditativo. El pretexto e hilo conductor de las dos instalaciones y el video presentados es, en este caso, casi un aplique literario, un símbolo: un inmenso baniano. El baniano, es un árbol ficus que llega a alcanzar grandes dimensiones y que en muchos lugares del mundo llega a tener un carácter sagrado. No es de extrañar, por tanto, que la hoja de sala de la exposición, empiece un fragmento de Salman Rushdie, sobre la vida de un pueblo, de las costumbres de sus gentes, entorno a un árbol como este. Todo un acierto que consigue predisponer al lector y observador ante la obra de Máximo González.

Tras este breve y necesaria lectura, nos hallamos ante la primera instalación que presenta el artista, participativa e ineludible. Se disponen tres grupos de mesas, con dos sillas cada una. Estas sillas y mesas están realizadas mediante patrones de una madera que suele usarse en la construcción sostenible. Estos moldes se pueden montar y desmontar, al igual que el puzzle sobre la mesa. Estas piezas no forman ninguna imagen, solo recuerdan acciones del ser humano, que construye nuevos entornos pero que, sobre todo, destruye y saquea a su paso.

González, en el coloquio previo a la inauguración comentaba que ‘El arte no tiene por qué cumplir una función (…) Es como el lenguaje, hacen falta dos y cabe tener en cuenta, que unos lo usan mejor que otros’. El instante comunicativo artístico deja paso al silencio, y a la concentración de construir una pieza de puzzle vacía de contenido, aunque no de significado.

Instalación realizada en la Residencia de Lizières (Francia), 2015.

Instalación realizada en la Residencia de Lizières (Francia), 2015.

El Espacio 2 de la Galería Aural se ha transformado en un casual paisaje que, al igual que un árbol, enraiza con la tierra. Esta instalación fue concebida en 2015 durante la residencia del artista en el Centre de Cultures et de Ressources de Lizières (Francia), donde recopiló una serie de lienzos. Estas pinturas, no resultan aleatorias. Son paisajes elaborados por artistas decimonónicos poco conocidos, pero que representaron, como toda la corriente de la época, una serie de valores que oscilan entre representaciones pintorescas y otras, como las de Constable y Friedrich, sublimes. Ese interés por la naturaleza inundó el siglo XIX y Máximo González, casi en un viaje conceptual por el tiempo, pone en valor la naturaleza real con la pintada.

Un paisaje que se transforma bajo la acción humana continuamente y que no podemos ignorar, pues forma parte de nuestros orígenes y también de nuestro futuro. Puzzles, muebles, pinturas, objetos naturales encontrados y hasta una animación crean el discurso narrativo de Máximo González, su razón de crear, su baniano más personal.

María Ramis

La plaza se mueve

Plaza del Patriarca, Valencia
Premio de dibujo DKV MAKMA y
Festival del libro SINDOKMA
27 al 29 de octubre, y
diciembre-enero 2017-18

Marta Beltrán, ganadora de la III edición del premio de dibujo DKV MAKMA, tendrá obra en el marco del proyecto ‘La plaza se mueve’, coincidiendo con su propia exposición que acogerá el MuVIM entre el 14 de diciembre de 2017 y el 14 de enero de 2018. La obra de la artista granadina estará presente en uno de los eventos que tiene como impulsores al restaurante Mar de Avellanas, ubicado en la Plaza del Patriarca de Valencia y a Cervezas Alhambra, coincidiendo con las fechas navideñas.

Ejemplo. Una de las piezas de Marta Beltrán durante su montaje en Sevilla. Imagen cortesía Marta Dávila.

Ejemplo de una de las piezas de Marta Beltrán durante un montaje en Sevilla. Fotografía: archivo Marta Dávila.

‘La plaza se mueve’ es un proyecto que pretende dinamizar la citada Plaza del Patriarca mediante actividades relacionadas con la cultura. La reciente celebración del Festival Internacional de Cine Documental DOCS Valencia (del 11 al 21 de mayo pasado) en su área perimetral  es una muestra de ello.

Vista de la plaza del Patriarca desde el interior del Restaurante Mar de Avellanas.

Vista de la plaza del Patriarca desde el interior del Restaurante Mar de Avellanas. Fotografía: Vicente Chambó.

En este caso, MAKMA y ‘La plaza se mueve’ han contactado con la Galería pazYcomedias, ubicada igualmente en la citada plaza, para que la obra de Marta Beltrán cuente con la colaboración profesional de una galería de acreditada programación en la ciudad y pueda complementarse con la citada exposición del MuVIM.

Los miembros del jurado de la III edición del premio de dibujo DKV MAKMA, después de una complicada comisión reunida en el MuVIM, en la que decidieron otorgar el reconocimiento a Marta Beltrán Ferrer (Granada 1977) por su proyecto ‘La vendedora de fósforos’, se dieron cita en el restaurante Mar de Avellanas para firmar el acta que daba como ganadora a la artista andaluza. Si bien los acuerdos de colaboración ya estaban avanzados entre MAKMA y ‘La plaza se mueve’, el hecho de que el proyecto de dibujo de Marta Beltrán esté relacionado con el cine aporta un ingrediente más al vínculo entre ambas entidades.

De izquierda a derecha, Antonio Alcaraz y Alicia Ventura (miembros del jurado del premio de dibujo DKV MAKMA) Ismael Teira, asistente técnico. Salva Torres, y Vicente Chambó director y consejero de makma respectivamente,  Inmaculada Corcho y Óscar Alonso Molina, estos tres últimos también miembros del jurado. Fotografía María López.

De izquierda a derecha, Antonio Alcaraz y Alicia Ventura (miembros del jurado del premio de dibujo DKV MAKMA), Ismael Teira, asistente técnico, Salva Torres y Vicente Chambó director y consejero de Makma, respectivamente, Inmaculada Corcho y Óscar Alonso Molina, estos tres últimos también miembros del jurado, en el Restaurante Mar de Avellanas. Fotografía: María López.

Impulsado por el director de cine Freddy Mas Franqueza (Pego, 1979), responsable del mencionado restaurante Mar de Avellanas, y respaldado por cervezas Alhambra, el proyecto ‘La plaza se mueve’ busca aliados en su objetivo de pulsar diferentes iniciativas culturales en torno al dinamismo de la plaza, y esto se nota en un local rodeado de una atmósfera de debates y tertulias que da cabida a caras conocidas del mundo del cine en particular, y del arte y la cultura en general.

Claudia Peris Balaguer, Catherine Dubois y  Freddy Mas Franqueza en la rueda de prensa de 'La plaza se mueve'. Fotografía: m3 note.

Claudia Peris Balaguer, Catherine Dubois y Freddy Mas Franqueza durante la presentación de ‘La plaza se mueve’. Fotografía: m3 note.

En este caso, MAKMA se suma también a la contribución de ese dinamismo por parte de ‘La plaza se mueve’, con la celebración del Festival del Libro SINDOKMA, programado para los días 27 al 29 de octubre en La Nau, antiguo edificio de la Universitat de València, que tiene acceso por la Plaza del Patriarca. Una plaza que, a base de tanto impulso, sin duda se mueve.

Uno de los talleres didácticos de la pasada edición del festival del libro SINDOKMA que del 27 al 29 de octubre se celebrará en La Nau. Fotografía, archivo José Ramón Alarcón.

Uno de los talleres didácticos de la pasada edición del festival del libro SINDOKMA que del 27 al 29 de octubre se celebrará en La Nau. Fotografía: archivo José Ramón Alarcón.

Las galerías valencianas se vuelcan en ARCO’17

Feria ARCO Madrid 2017
Galería Luis Adelantado, Galería Rosa Santos, Espai Tactel, Galería Aural y Espai Visor.
Del 22 al 26 de febrero de 2017

Otro año más, la gran cita del arte contemporáneo español regresa a Madrid con un sinfín de propuestas que probablemente nos sorprenderán. Seguramente los grandes medios se harán eco de esa “obra” controvertida alejada de lo que es el arte contemporáneo español real. Al ver, leer o escuchar estas noticias quizás muchos se pregunten cuál es realmente el peso del galerismo valenciano en esta importante cita. Nos complace afirmar que, a pesar de la crisis económica y de las pocas facilidades existentes en nuestro país para el fomento del coleccionismo, la Comunidad Valenciana se mantiene a flote como puede y se caracteriza por exhibir obras de artistas de calidad.

Es por ello quizá que la ya veterana en la feria y referente de la ciudad de Valencia, la galería Luis Adelantado, dice querer explorar con la representación elegida la magnitud del arte contemporáneo. Todo un reto que solventa con una amplia exposición de un total de trece artistas. Por tanto, en la puesta en escena lucirán sus ya clásicos Luis Gordillo, Rubén Guerrero, una nueva escultura de Mathieu Mercier titulada ‘The King, his Lovers and their Bastard’, y por supuesto, el gran contrafuerte de la temporada pasada que fue Darío Villalba. De él, en una suerte de ejercicio histórico, se expondrán sus conocidos ‘Encapsulados’ y algunos de los ‘Documentos básicos’ de los 70.

La presencia extranjera acontecerá a través de las piezas escultóricas de Marius Engh, Gonçalo Barreiros y Yann Sérandour; las pinturas elegidas serán las de Camila Oliveira Fairclouhg y también podrán verse obras de las exposiciones actuales de Ting-Ting Cheng y Folkert de Jong. La apuesta española reside en el arte de Irma Álvarez-Laviada, en los jóvenes andaluces Fuentesal & Arenillas y en el pintor valenciano Álex Marco cuya obra ‘La hora loca de los gatos’ pudimos disfrutar en la creativa Boiler Room el pasado año 2015.

Obra de Mathieu Mercier titulada 'The King His Lover and Their Bastard'. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado.

Obra de Mathieu Mercier titulada ‘The King, His Lover and Their Bastard’. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado.

Más artistas españoles y sobre todo una mayor presencia femenina podrán disfrutarse en el stand 9E13, el correspondiente a la también habitual galería Rosa Santos. Obra de la reconocible Greta Alfaro, la característica teatralidad de Mira Bernabéu, las imágenes entrecruzadas de memoria histórica de la investigadora María Ruido o las esculturas de Elena Aitzkoa son parte del recorrido planteado por la galería. La obra visual de la premiada Andrea Canepa y el discurso contracultural y feminista de la italiana Chiara Fumai completan el elenco de mujeres artistas. El fundamental duotono de Chema López, los dibujos del barcelonés Xisco Mensua y las reflexiones entre espacio y poder de Xavier Arenós cierran el seguro exitoso muestrario de Rosa Santos.

La lista de artistas por la que apuesta Espai Visor es también muy amplia y combina los esfuerzos de contraposición entre la escena artística española y el arte de otros países europeos en la línea en la que la galería ha estado trabajando en los últimos años. Así, podrán adquirirse piezas de Ángeles Marco, Bleda y Rosa, Braco Dimitrijevic, Esther Ferrer, Françoise Janicot, Lea Lublin o el mural ‘Archivo Casa Ena’ de Patricia Gómez y María Jesús González, pieza que rescata la memoria a través de partes del susodicho hogar. Destacan los ‘Proyectos Especiales’ de Katalin Ladik, Endre Tót y Tamás Szentjóby. ‘Proyectos Especiales’ es el término que se refiere a obras de gran formato, de corte museístico que hacía mucho que no se veían por la feria. De hecho, Carlos Urroz califica a estas decena de piezas seleccionadas de “ambiciosas y arriesgadas” y que simbolizan un nivel de recuperación de la feria.

Pieza de Chiara Fumai. Imagen cortesía Galería Rosa Santos.

Pieza de Chiara Fumai. Imagen cortesía Galería Rosa Santos.

La alicantina galería Aural amplía su stand hasta casi el doble que en otras ediciones presentando a ocho artistas a través de los cuáles han querido crear un proyecto en el cuál se incida en una reflexión sobre conceptos y planteamientos muy diversos basados en la investigación, la experimentación y el pensamiento crítico. El hilo conductor de su stand se sostiene en grandes figuras de la escena contemporánea, como la galardonada y Premio Nacional de Artes Plásticas, Concha Jérez, y también en las obras tipo libro de la reconocida Anna Bella Geiger, que desde luego exploran los discursos de esta gran artista cuya andadura comenzó en la Brasil de los años 70. También en representación del panorama latinoamericano, y enlazando con el país invitado de esta edición de ARCO, podrá escucharse y verse ‘Los invisibles’ de Ingrid Wildi Merino, una pieza audiovisual que pone su atención sobre la actual problemática de los inmigrantes y el territorio, así mismo la sonora instalación de Máximo González versa sobre el acto cotidiano de pasear y no dejará impasible a aquel la experimente.

‘La isla parlante’ de Isaac Montoya es otra de las obras con una clara intención política en las que se incide, la fotografía de Javier Vallhonrat, la reflexión sobre la imposibilidad de la imagen estética de José Maldonado o el trabajo conceptual y postminimal, aunque imposible de serializar, del zaragozano Fernando Sinaga que indaga y resalta la filosofía de Voltaire, clausuran el amplio coloquio visual (y sonoro) de la galería Aural.

Obra de Máximo González titulada 'Partitura'. Imagen cortesía Galería Aural.

Obra de Máximo González titulada ‘Partitura’. Imagen cortesía Galería Aural.

Por último, Espai Tactel se estrena en este ARCO 2017 con dos jóvenes promesas cuyos nombres no dejan de escucharse en los últimos meses. La alcoyana Rosana Antolí crea auténticas coreografías con sus geometrías, mientras que Fito Conesa experimenta con la comunicación, la música y el video.

Tras este exhaustivo análisis podemos afirmar que las galerías valencianas resaltan con sus propuestas el valor del video, de la escultura y también la confianza en la capacidad de las jóvenes promesas. Debemos valorar el impetuoso esfuerzo que hacen las galerías de la Comunidad Valenciana por no fallar, año tras año, a una feria que cada edición parece centrarse más en el mercado internacional, descuidando el nacional. Tampoco se puede ignorar los retos que han de afrontar para mostrar, en un breve espacio en forma de escaparate, todo el trabajo que temporada tras temporada exige tiempo, rivalidades y sobre todo muchísimo amor por la profesión.

María Ramis

El reflejo acuoso de Mª Dolores Mulá

‘Tierra inundada’, Mª Dolores Mulá
Comisarios: Pepe Calvo y Juan Antonio Roche
Sala Juana Francés, Sede Universitaria Ciudad Alicante
Avd. Ramón y Cajal 4, Alicante.
Hasta el 2 de marzo de 2017

Una breve pero intensa porción del imaginario de la fotógrafa catalana Mª Dolores Mulá puede verse estos días en la Sala Juana Francés de la Sede Ciudad de Alicante perteneciente a la Universidad de Alicante. Esta artista, asentada en Elche desde hace tiempo, destaca por una larga trayectoria en el panorama artístico valenciano gracias, sobre todo, a sus pinturas y grabados los cuáles, por cierto, han tenido un merecido hueco en el Repertorio bibliográfico de artistas valencianos contemporáneos: 1950-2000, proyecto de investigación dirigido por el académico Román de la Calle. Es precisamente de la Calle el que regala la clave principal para entender la obra de Mulá:

“la mayoría de imágenes generadas por María Dolores Mulá en sus numerosas pinturas y grabados pueden ser asociadas – como efectos descriptivos de su recepción- a determinados términos lingüísticos, que conllevan quizás fuertes connotaciones poéticas. ¿Cómo no relacionar las imágenes con los términos expresivos que ellas mismas motivan? ¿Cómo no vincular las obras, de alguna manera, con los efectos de su recepción?”

A pesar de que Tierra inundada’ son fotografías, técnica no acostumbrada a exhibirse en la obra de la artista, las imágenes sirven de puente para observar claramente el regreso a esa motivación y recepción poéticas de las que nos habla Román de la Calle.

Sin título (2013). Una de las piezas que puede verse en la muestra. Imagen cortesía Sede Universitaria Alicante.

Sin título (2013). Una de las piezas que puede verse en la muestra. Imagen cortesía Sede Universitaria Alicante.

Agua, naturaleza, tierra y memoria. Mulá fue desterrada, despojada consecuentemente, de su lugar natal. El pequeño valle donde nació quedó sumergido por las reposadas y grises aguas de un pantano. Ese tono grisáceo parece dirigir todo el recorrido puesto que va saltando del agua, a la tierra y por último al cielo. La muestra se encuentra dividida en cuatro apartados Agua desbordada’, ‘Agua retenida’, ‘Agua rota’ y ‘El misterio del origen’. En ellos crea un nuevo ciclo imaginado: primero el agua desborda, no contiene su fuerza y fluye sin que la nimiedad del ser humano pueda hacer nada; luego, descansa y se detiene en charcas, lagunas e incluso cráteres de volcanes, para más tarde caer y romperse, con gran estruendo, no quiere pasar desapercibida por aquellos caminos que la naturaleza a dispuesto; por último, reaparece y germina de nuevo, sosegada, apacible…

Si la fotografía trata de captar el instante, el conjunto presentado en la semicircular Sala Juana Francés relata un continuum que conecta el agua y la tierra, la historia con los sucesos y un entorno que se mantiene cambiante pero impasible. Mª Dolores Mulá, y también los comisarios ideadores, han logrado mantener al espectador en vilo hasta el último momento, casi sin atender a la respiración como si nos estuviéramos ahogando inconscientemente, sumergiéndonos en tierras fangosas y aguas grisáceas.

María Ramis

Entre entresijos y tejidos

Encreuat de Raquel Rodrigo Baviera
Espai d’Art Colón
C/ Colón 27. Valencia
Hasta el 15 de enero de 2016

Resulta realmente cautivador el proceso mediante el cual el artista, fundamentalmente urbano, reduce su espacio de actuación y presenta su trabajo en galerías, museos, o emplazamientos en los que no “debería” sentirse del todo cómodo. Pero Raquel Rodrigo vive por y para sus “arquicosturas”, piezas artísticas que forman parte de un proyecto que emprendió en 2011 y que le ha llevado a realizar diversas intervenciones por toda la ciudad.

Con Arquicostura la artista borda con punto de cruz las paredes de las calles, creando y reflexionando sobre la ciudad y su entramado urbano, dotando de significados a diversas arquitecturas que han dejado atrás su eficacia. Caminando entre el arte y el diseño, y poniendo en valor el contraste entre la tradición y lo contemporáneo, la artista ornamenta el espacio público con el sentimiento de aquello que nos es íntimo. Bordando a gran escala las fachadas, evoca la idea del hogar como un sitio cálido, tierno y privado, invitándonos a dotar de memoria los espacios públicos.

Cartel de la exposición. Imagen cortesía Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani “Romà de la Calle” (CDAVC).

Cartel de la exposición. Imagen cortesía Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani “Romà de la Calle” (CDAVC).

No cabe duda que la obra de Raquel Rodrigo le es reconocible al público. Por ello quizá la artista comienza su nueva exposición ‘Encreuat’ con una barrera física, una cortina que se debe atravesar, que es al mismo tiempo una de las pieza clave de la muestra. La cortina actúa como catalizador y nos introduce en una serie de actuaciones que difieren, en ocasiones, de los motivos naturales que suelen estar presentes en su trabajo. Aún así, ‘Encreuat’ sirve a Raquel Rodrigo para explorar los diferentes caminos que rodean su cotidianidad y le sirven para enmarcar, con el tejido usado, sentimientos y emociones.

Esta nueva muestra de arte emergente que, como desde 2009, vienen realizando el Espai d’Art de El Corte Inglés junto con la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, y con la coordinación del Centre de Documentació d’Art Valencià Contemporani “Romà de la Calle” (CDAVC) se consolida con su traslado al accesible centro de Colón, en pleno foco de la ciudad Valencia. Para esta temporada todavía esperamos la muestra de otras tres artistas, Rebeca Zurru, Paula Prats y María González, ganadora del XVII Premio de Pintura de la Real Academia de Bellas Artes, que cerrará el ciclo. Una manera de observar como se van entretejiendo (nunca mejor dicho) puntos de inflexión y ciertos torcimientos que un futuro probablemente afectarán al panorama artístico de la ciudad.

María Ramis

Entrevista-paseo por Display-me

Entrevista-paseo con Diana Guijarro y Ángel Masip
Proyecto Display-me. Ma Reme Silvestre, Cynthia Nudel, Ángel Masip y Alberto Feijóo
Caja Blanca, Centro Cultural Las Cigarreras
C/ San Carlos, 78. Alicante.
Hasta el 22 de enero de 2017

Display-me es un proyecto expositivo que va más allá, cuyo objetivo es replantear no solo el modelo expositivo sino la comunicación y difusión con el público. Para ello, la ideadora y comisaria Diana Guijarro, sustrajo a los artistas Ma Reme Silvestre, Cynthia Nudel, Alberto Feijóo y Ángel Masip de su producción cotidiana, y les ofreció un espacio en el que trabajar juntos. El resultado, siempre en constante cambio, no deja indiferente al público.

“Buscamos como afrontar los diferentes retos”

“Todo comenzó con la I primera convocatoria pública de proyectos expositivos para salas municipales que propuso el Ayuntamiento de Alicante desde la Concejalía de Cultura. Aunque el proyecto ya nos había rondado anteriormente la cabeza, esta fue una ocasión para plantearlo de manera profesional.” comienza Diana Guijarro. Todavía no hemos avanzado mucho dentro de ese gran espacio que es la Caja Blanca de las Cigarreras pero estamos situadas, junto con el artista participante Ángel Masip, enfrente de las primeras piezas. “ el proyecto que presentó Diana fue el mejor puntuado entre todos. Pero, a la hora de la verdad, nos encontramos con un grave problema y es que nos dijeron que no había presupuesto.” apunta Ángel. Ante mi cara estupefacta, Diana sonríe y me cuenta como tuvo que reunirse con diversos responsables tanto del centro como de la Concejalía de Cultura de Alicante para finalmente llegar a un acuerdo para poder realizar su proyecto.

Ángel apunta que recibieron un recorte más o menos del 50%. “Buscamos como afrontar los diferentes retos, como tener que pactar y que lidiar con todos estos inconvenientes. Aunque pensábamos que nos los íbamos a encontrar, te encuentras con que la situación es más complicada de lo que creías”, confiesa.

Vista del montaje de Display-me. Imagen cortesía Diana Guijarro.

Vista del montaje de Display-me. Imagen cortesía Diana Guijarro.

“Creo que por ser los primeros, sufrimos la novatada”

La conversación se dirige hacia todas las trabas que han tenido que salvar: ajustes de presupuesto, de tiempo, de recursos… “Creo que por ser los primeros, sufrimos la novatada esta primera edición de las convocatorias públicas y tuvimos que re-adaptar todo. Se habló con los artistas y decidimos seguir adelante pero esto conllevó un mayor esfuerzo presupuestario. También un esfuerzo para con los artistas, ya que mi propuesta no era una colectiva sino un laboratorio sobre la invasión de un espacio. Cuando se tuvo que cambiar a que los cuatro a la vez llevarán a cabo este trabajo a la vez, fue todo un reto. El montaje ha sido quizá más divertido, pero todo un reto profesional ”, confiesa Diana.

“Se pretende hacer pensar sobre la exposición como un medio de comunicación”

Display-me busca mostrar los nuevos modos de transmisión que posee el desarrollo expositivo y para ello, se hace necesario romper con los modelos con los que normalmente nos encontramos cuando vamos a un museo o galería. La concepción del rol del público como agente activo es clave en esta ocasión. A raíz de esto Diana explica que Display-me “no se entiende como una exposición al uso, ni con un final cerrado. Se pretende hacer pensar sobre la exposición como un medio de comunicación. El título refiere a ello, va lo básico, a lo que es un display, y tiende la mano a la gente a que participe o al menos, a hacerles pensar.”

Como artista Ángel cree que las trabas para poder llevar a cabo todo este cambio de roles en el que el público pasa a ser casi creador son complicadas, pero “o generas algo diferente a lo preestablecido y te acomodas a la estructura; o no vas a poder hacer tu proyecto. ‘Display-me’ está pensado más bien como un laboratorio de experiencias y de investigación.” Añade que “normalmente existe  la barrera establecida de la comunicación unidireccional, en la que el espectador no tiene opciones salvo las que le da el artista. Era interesante el abrir ese terreno que permitía generar una comunicación a través de otras vías. Creo que esto es lo más interesante del laboratorio. Si en algún aspecto podemos cambiar la estructura del modelo expositivo clásico es en la comunicación, entre el visitante y el que exhibe.”

Por supuesto, esto implicaba una tarea de coordinación importante entre artistas y comisaria. Display-me parece trastocar, no solo el rol del público, sino también el de las propias relaciones entre agentes del arte. Diana explica que “la exposición no se puede explicar entorno a un recorrido claro, puesto que no hay una estructura clara. Esto también fue asunto interesante a la hora de del montaje. Nos plantamos en este gran espacio blanco y fuimos viendo como empezar a trabajar. Los días de montaje han sido intensos porque muchas ideas se han tenido que readaptar. A pesar de que yo he planteado unas líneas, mi idea de como me imaginaba las piezas cada uno de los ellos ha ido mutando”.

Ángel aporta su visión de artista y añade la importancia de generar un contexto donde las obras de los cuatro artistas tuviesen cabida, donde se interrelacionaran y al menos generasen una vía de interacción con el receptor. Cuenta que “por eso queríamos abrir esta muestra con una obra interactiva, que estableciera barreras, con una visualidad parcial y que produjera confusión. Al mismo tiempo crea cuestiones. Pensamos que aunque no hay ponérselo difícil al visitante sí que hay que se deben generar preguntas que nos puedan a ofrecer otras vías de investigación. Si por el contrario, acabamos haciendo una exposición al uso, ya sabemos cual va a ser el resultado”.

Huellas, desapariciones. Nada y todo es aleatorio en Display-me. Ángel explica que “la intención es que al final, si quitas todas estas cosas que hay por en medio, quede un espacio lleno de indicaciones, donde te diga que ha sucedido algo en sala, que ha tenido a cabo una actividad, la que sea.” Se trata invadir un espacio en el que normalmente al artista no le es posible andar con libertad.

Una de las obras de Display-me. Imagen cortesía Diana Guijarro.

Una de las obras de Display-me. Imagen cortesía Diana Guijarro.

 “El público creó el contenido sin saberlo”

“Las actividades paralelas tienen mucho que ver con esto de los cambios de roles. Aunque la exposición está a medias, el motor ya está en marcha, creo que hacia todo lo que resta es cuando realmente va a ponerse en funcionamiento toda la máquina”, apunta Ángel. Diana continúa hablando de “poner en marcha la maquinaria” y añade que “ las actividades son la espina dorsal del proyecto. Si quitas una, ya no tiene sentido”.

Es curioso que el programa de actividades comenzara antes que la exposición. “Se hizo una actividad en la que la gente no sabía muy bien a que venía y con un material didáctico que hemos añadido a la exposición, la gente deambulaba por un espacio donde se encontraba con cosas que no sabes que son, y queríamos que nos contaran lo que percibían. Ese material fue el que utilizamos para elaborar los mensajes. El público creó el contenido sin saberlo. Además, cada semana, cada artista enfoca la actividad hacia el ámbito que quiere y eso también dota de contenido o modifica la exposición,” comenta Diana.

“Alicante es una ciudad complicada”

El objetivo de la reunión de estos artistas vinculados a un determinado ámbito geográfico, con parámetros generacionales comunes, no es aleatoria. “La paridad entre artistas ha sido importante a la hora de elegirlos. Cada uno de ellos tiene trayectorias diferentes y trabajan mensajes diferentes. Me interesaba esa confrontación”, afirma Diana. Además, nos cuenta que “ninguno de los cuatro, nacidos o residentes en la provincia, había expuesto en un centro institucional. Sí habían hecho exposiciones pero era curioso que ninguno tuviera una gran presencia en el ámbito público”. “Seguimos sin tenerla”, incide Ángel entre risas.

“Alicante es una ciudad complicada. Creo que estas convocatorias son importantes para poder desarrollarnos de una manera profesional y digna”, apunta Diana. Ángel cree que “desde hace mucho tiempo se han reconducido las políticas culturales hacia un foco determinado y que en lugar de abrir el abanico y permitir que artistas emergentes encuentren un espacio en la ciudad, no se ha ejecutado una buena política cultural. Esto deriva en que todos acabemos por irnos. No hay arte vanguardia ni posibilidades de generarlo. Con estos nuevos órganos de gobierno que están abriendo canales de comunicación con la ciudadanía y probablemente ahí es donde tienen cabida nuevas vías de actuación. Aunque no es del todo ideal, sí es más fructífero que antes”.

“Es como una metáfora”

Se configura así un ambiente de presentación de obras donde existe un proceso configurado a través de una investigación artística continua y adherida. Todo un laboratorio dinámico en el que, según palabras de Diana “la gente no se quedara vacía. Nos ha servido para testar al público de la ciudad y el feedback ha sido muy bueno”. Pero en ocasiones, casi sin quererlo, vamos más allá y, como explica Ángel, “se trata de generar estructuras para cuestionar nuestros propios procesos. Es como una metáfora, una especie de juego para proyectarlo en otras cuestiones de la realidad ”.

María Ramis

Pero, ¿qué está pasando en la Bienal de Mislata?

Bienal de Mislata Miquel Navarro. Premios de arte público
Diversas calles de Mislata (Valencia)
Artistas: LUCE, Pepe Miralles, Verónica Francés Molina, Pablo Bellot, Daniel Tomás Marquina, Anja Krakowski, Edu Comelles, Art al Quadrat, Fermín Jiménez Landa y Daniel Cantarero Tomás.
Comisaria: Alba Braza
Hasta el 21 de diciembre 2016
Visitas a cargo de los artistas. Consultar fechas aquí

Siete de la tarde, plaza de la Constitución de Mislata. Es festivo – precisamente el día de la Constitución – y no hay demasiado trajín, tan sólo algunos niños jugando a la pelota. En realidad, jugando a encalar la pelota en el balcón de una casa, muchas veces increpados por los transeúntes a los que hacen poco caso, o más bien ninguno. Tienen la seguridad de que no están portándose mal, ni molestando. Al contrario, creen que están colaborando con el arte, formando parte de un happening, siguiendo las normas y reglas de juego marcadas por el chico de la moto blanca, más conocido como LUCE. El balcón de los balones perdidos está repleto de pelotas recuperadas por él de solares y tejados mislateros.

La comisaria Alba Braza y yo pasamos un rato caminando por Mislata, al tiempo que comentamos el sentido de una Bienal así, aquí. Todas las obras quieren involucrar, de un modo u otro, a la ciudadanía, invitándola a reflexionar o simplemente pensar sobre diversos temas en particular, y sobre el arte contemporáneo en general. En esta ocasión, los artistas no tienen la misión de embellecer muros, sino más bien la de dar un toque de atención sobre los temas que más preocupan, algunos bien amargos: la crisis, la especulación urbanística; las normas, lo legal, lo ilegal; la pobreza energética; la memoria histórica, colectiva; los chismes; el sida.

Pepe Miralles lleva mucho tiempo trabajando en torno a este último tema, preguntándose por «el estado del VIH y el sida después de más de treinta años desde que esta infección haya aparecido». En Mislata continuó con su proyecto Espai reservat, delimitando con una cinta de señalización un espacio público reservado a personas seropositivas «para que muestren qué les pasa, qué es lo que sienten, y cómo viven». Alba Braza me comenta que uno de los lugares escogidos a propósito por Pepe Miralles estaba próximo a un colegio, lo que provocó cierta incomodidad entre algunos padres y madres. Miralles, además, recubrió con lacitos rojos una columna del Ayuntamiento, para delatar la actitud zalamera de cada 1 de diciembre, frente a todo lo contrario el resto del año.

«Pensé que lo mejor sería que las personas que viven en Mislata y que transitan por Mislata hablaran de ellas mismas, de sus relaciones, de las cosas que les gustan, las que no, la gente que quieren, la que no», nos cuenta Verónica Francés Molina, artífice de Pauta: Mislata, un muro de autorrepresentación colectiva con vinculaciones whatsapperas. La guasa, entendida como algo festivo y gracioso, caribeño, está presente en el alumbrado al estilo de verbena de pueblo que presenta Pablo Bellot. Se lee “Agotados de esperar el fin”, un grito punk incompatible con el alumbrado navideño de calles aledañas.

La luz también vuelve a estar presente en un par de solares, tristes descampados, hábitat de gatos y especies vegetales en el mejor de los casos. Los terrain vague llamaron la atención de Daniel Tomás Marquina y a Anja Krakowski. El primero, en La veu de les mirades. Llum i narracions col•lectives de la Moreria llenó de farolillos un improvisado jardín urbano entre medianeras promovido y cuidado por el vecindario. La segunda, ejecuta una inteligente asociación entre solar, del sol, y solar, de suelo. La titula: Contingencia, que es la posibilidad de que algo suceda, o no suceda. Es un rótulo metálico instalado dentro de un solar, pero visible desde fuera, con el texto “Solar power”. De día se aprecia la palabra solar, y de noche, gracias a un sistema de iluminación cargado con energía solar, la palabra power. El juego de palabras «hace referencia al potencial que encierran los solares si se hace un uso alternativo de ellos», sentencia Krakowski. Para esta obra, la artista recurrió a estudios demográficos sobre la apariencia urbana de Mislata en lo que atañe a las medianeras vistas, pues había una norma que regulaba los volúmenes de las fincas, pero no las alturas. Como consecuencia, existen hoy gran cantidad de solares privados y, en cambio, poco suelo público del que disponer en un municipio tan denso como este, el más denso de España.

El ajetreo mislatero, denominado paisaje sonoro, está representado visualmente por Edu Comelles en su Espectograma: cincuenta metros de mural que arrojan algo aparentemente abstracto a la calle. Precisamente, uno de los objetivos de esta Bienal es el de mostrar públicamente un conjunto de realidades que aparentemente parecen otra cosa. Alba Braza se refiere a ello como algo mágico, y afirma que parte del éxito -además del correcto trabajo y la responsabilidad de los artistas- proviene de la buena sintonía que se palpa en el ambiente: «Es un trabajo común, de las brigadas, de la concejalía de Urbanismo, con el apoyo del Ayuntamiento y la ayuda y la predisposición de todos. Es mágico».

A partir de un momento del recorrido pasamos a guiarnos por una decena de flechas cerámicas que indican el camino Al refugi!. Mónica y Gema del Rey, artistas gemelas de Art al Quadrat nos ayudan a imaginar la dureza de los bombardeos cuando contemplamos los retratos de los lugareños mordiendo un palo para evitar que les estallasen los oídos. Cada uno de ellos ha contado su testimonio, y así lo recogen ellas, tal cual.

Esta literalidad de las memorias choca frontalmente con las «anécdotas y sucesos poco contrastados» que ha difundido oralmente Fermín Jiménez Landa entre unas pocas personas mislateras -policías municipales, verduleros y verduleras, carniceros y carniceras, peluqueros y peluqueras, y camareros y camareras-, pero con vocación de que los relatos corran como la pólvora entre el vecindario y activen algo tan sano y necesario como es la imaginación. Para ello, el artista cuenta con la inestimable colaboración de los y las correveidile.

Cuando se realizan intervenciones en la calle se asume el riesgo de que puedan suceder imprevistos. «No sólo en Mislata, en muchas otras ciudades también hay gamberros», comenta Alba Braza, que bromea con la recurrente idea de cómo hubiera sido montar esto en El Bronx. Lo cierto es que la intervención de David Cantarero Tomás no estaba completa. Como Anja Krakowski, él también recurrió a un juego de palabras con doble sentido: Bancos de imagen, en relación a los catálogos de almacenamiento masivo de fotos; y también a los bancos –no de peces, ni de dinero– que sirven de asiento, pero desprovistos de su función elemental. Estos aparecen cubiertos por una lona de estampado vegetal, que es la fotografía del seto que hay justo enfrente. Vislumbramos varias lonas, en torno a siete, la más cercana a la luz estaba intacta; de la más alejada, en la oscuridad, no quedaba ni rastro.

Recuerdo que en algún momento del periplo Alba y yo vimos, iluminado, el Cactus ambombado de Miquel Navarro, imagen de la Bienal, con una altura casi humana, lejos de sus miniaturas de ciudades a la manera de maquetas gigantes, o de las propias esculturas enormes en el plano real de la ciudad, como el Parotet, la Pantera Rosa o L´Almassil. La Bienal de Mislata posee también esa escala, antropomórfica, como a ras de suelo, horizontal y humana.

Ismael Teira


Imágenes cortesía Bienal de Arte Público Mislata. Foto de portada: Pablo Bellot

“La palabra ciencia todavía asusta”

Desayunos MAKMA
¿Está la ciencia ficción de moda?
Festival del libro Sindokma en Ruzafa Gallery
Encuentro con Alexander Lemus, Sergio Mars, Begoña Siles y Javier Valenzuela
Domingo 20 de noviembre de 2016

Los Premios Goya han tenido a bien preseleccionar para la edición de 2017 el cortometraje del valenciano Lluís Quilez, ‘Graffiti’ (Ainur Films). Lo hará en la categoría de ciencia ficción, género que, en el caso que nos ocupa, comparece sin falsos disfraces de aventura fantástica para mostrarnos un mundo apocalíptico. Apocalipsis civilizatorio que, paradójicamente, está sirviendo para poner en auge el género de la ciencia ficción centrada en revelar tamaña angustia.

Para hablar de ese auge o moda de la también llamada literatura de anticipación, reunimos en el marco del festival del libro Sindokma a tres autores valencianos que se atreven con dicho género, junto a una especialista en desentrañarlo teóricamente, para que nos hablaran del momento que atraviesa. Lluís Quilez, por problemas de agenda, no pudo estar con ellos saboreando la preselección de su corto.

Alexander Lemus, autor de ‘Echoes from…’, Sergio Mars, ganador de varios Premios Ignotus, Begoña Siles, que imparte clases de ciencia ficción en la Cátedra de Cine de Valladolid y es profesora de la Universidad CEU Cardenal Herrera, y Javier Valenzuela, autor de ‘Clarke’s Third Law’ (Valen Arts), lamentan que la ciencia ficción tenga que presentarse bajo la etiqueta del género fantástico, en un país al que la palabra ciencia parece ser el ajo que ahuyenta a los vampiros.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars y Javier Valenzuela. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars y Javier Valenzuela. Fotografía: MAO.

 ¿Está la ciencia ficción de moda? Quiero decir, ¿está de moda la representación, bajo distintos géneros, del mundo al borde del abismo civilizatorio, del cual gozamos como lectores o espectadores de cine?

Begoña Siles: “Sí creo que está de moda, al menos desde el punto de vista cinematográfico. Y está de moda porque en épocas de crisis, la ciencia ficción se hace eco de este presente tan compulsivo en el que vivimos; pone una lupa en nuestro presente y lo proyecta hacia el futuro”.

Alexander Lemus: “La visión apocalíptica ha estado desde hace muchos años. Siempre hemos pensado que estábamos al borde del fin del mundo. Por eso la ciencia ficción no pierde vigencia. De manera que incluso en películas de gran presupuesto encuentran su nicho, como ‘Interstellar’ (Christopher Nolan) o ‘La llegada’ (Denis Villeneuve), lo cual me sorprende porque son películas un poco más duras y que ofrecen menos concesiones al espectador que los blockbuster”.

Sergio Mars: “Bueno, pues yo voy a ir a la contra. La ciencia ficción literaria está en horas bajísimas. La ciencia ficción que en estos momentos está teniendo un poco más de éxito es la que tiene una versión más aventurera, más de entretenimiento. Y yo diría que es la fantasía la que sale al quite de esa ciencia ficción de capa caída para, tomando cierta distancia, mostrarnos sociedades al  borde del colapso, con esa sensación de obsolescencia”.

Javier Valenzuela: “La ciencia ficción es un género que cuesta mucho dinero, lo cual ya determina su funcionamiento. En todo caso, pienso que funciona bien porque conecta con el ser humano, con las inquietudes que nos ocupan, de nuestra relación con la tecnología como ser humano creador y sus consecuencias. Y centrándonos en el cine que se hace en este país, si ya es difícil levantar una película, es mucho más difícil hacer ciencia ficción. A mí lo que más me interesa de ella es que plantea los límites, hacia dónde vamos como cultura. Y por otro lado, está la pregunta acerca de los límites del propio género: ¿Star Wars es ciencia ficción o es fantasía? ¿Dónde está el límite entre la magia y la ciencia?

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars, Javier Valenzuela y Salva Torres. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Begoña Siles, Alexander Lemus, Sergio Mars, Javier Valenzuela y Salva Torres. Fotografía: MAO.

¿La ciencia ficción está en auge? Cada vez hay más aficionados al cine de ciencia ficción en un país como el nuestro en el que, a diferencia de lo ocurre en los países anglosajones, apenas tiene incidencia en la lista de los libros más vendidos o de las películas más vistas.

SM: “Yo voy a decir algo muy simple: a finales de los años 90 teníamos tiradas de más de 10.000 ejemplares; hemos ido bajando y ahora son de 1.000 para los casos de superéxitos y de apenas un centenar en el resto. De manera que en literatura cada vez hay menos. Ahora bien, en cine, muchas veces sin que el público lo sepa, se ve cada vez más ciencia ficción. Por ejemplo, Marvel, todas sus películas son de ciencia ficción, aunque no la venden como tal. Si no la venden como ciencia ficción, la gente está dispuesta a aceptarla. Es la etiqueta lo que todavía echa para atrás”.

¿Por qué echa para atrás?

AL: “Bueno, tal vez porque la palabra ciencia asusta todavía mucho. Y también porque películas como ‘Star Trek’ parecía cosa de frikis. Entonces, parece como si se denostaran ese tipo de películas, cuando las de Marvel están vendiendo una millonada…”

SM: “En España, comparativamente menos. Son superéxitos fuera de España, pero aquí son sólo éxitos”.

AL: “Sí, bueno, eso también es sintomático de lo que está ocurriendo. Pero también hay películas como ‘Los juegos del hambre’, en las que se habla de un futuro distópico, pero siempre con elementos de fantasía, sin entrar de lleno en la ciencia ficción…”

SM: “A ver, ‘Los juegos del hambre’ son una falsa distopía, no presenta un futuro horrible, sino que termina siendo una historia reaccionaria juvenil, para que los jóvenes se sientan a gusto tal y como están”.

Alexander Lemus, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Alexander Lemus, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

AL: “Sí, está claro, es algo distinto a ‘Fahrenheit  451’ o ‘1984’, pero bueno es sintomático que se estén vendiendo más como películas de aventuras que de ciencia ficción, de manera que si te quieres ir al terreno especulativo te tienes que ir a películas como ‘Código fuente’ (Duncan Jones) en la que se tocan temas un poco más complejos. Pero volviendo a la pregunta, yo sí creo que la ciencia ficción está en auge, aunque los espectadores que consumen ciencia ficción no lo sepan. En todo caso, las películas de superhéroes se seguirán haciendo mientras vendan y luego pasarán de moda”.

SM: “Lo que resulta significativo es que las películas de zombis no pasen de moda. Y no pasan porque están hablando de nuestra civilización muerta, muerta viviente. Cuando nació hace unos diez años se pensaba que duraría dos o tres, y ahí sigue, porque los motivos por los cuales nació siguen vigentes. Y es un reflejo social. Lo que se le achaca a la ciencia ficción es que no esté dando soluciones y por eso se recurre a otros géneros”.

Begoña Siles, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Begoña Siles, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

BS: “Sí, yo iría por ahí. Nuestra sociedad actual está muerta y quienes la pueblan pues son zombis. Pero de todas formas la ciencia ficción actual sí pienso que da una solución y, en este sentido, me molesta que se trate de colar por ciencia ficción lo que es del género fantástico. En este caso, frente a lo contingente de la existencia buscamos explicaciones sobrenaturales, que están del lado de la magia, no de la racionalidad, de la ciencia. Y esta es la diferencia: la ciencia ficción surge del relato de la modernidad, del desarrollo tecno-científico que vendría a ofrecer respuesta a esa contingencia, a ese azar. Yo diría que la ciencia ficción actual es entrópica, más utópica o distópica, y un buen ejemplo de ello sería ‘Melancolía’ (Lars Von Trier) o ‘Fin’ (Jorge Torregrosa), donde el género humano va desapareciendo sin una aparente explicación”.

SM: “Es curioso porque la última vez que nos enfrentamos a un cambio histórico radical fue a finales del siglo XIX. Y en ese momento hubo una proliferación enorme de utopías; llegaron a publicarse decenas de utopías. En este momento no estamos reaccionando de ese modo…”

BS: “Por eso decía que vivimos en la entropía. Ya no se construyen utopías, sino que damos por hecho tanto la destrucción de la tierra como del ser humano en las ficciones cinematográficas”.

SM: “La ciencia ficción utópica se enfrenta con un problema y es que ya no tenemos referentes filosóficos capaces de construir una teoría que nos permita superar la civilización zombi actual, que por eso es zombi, por su incapacidad para crear algo que la supere”.

BS: “La caída de los metarrelatos es lo que ha producido: una ciencia ficción carente de utopías”.

Sergio Mars, con Javier Valenzuela en segundo plano, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Sergio Mars, con Javier Valenzuela en segundo plano, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

SM: “Los dos grandes temas de la época son la literatura de zombis y la literatura fantástica de los grandes imperios que se desmoronan. Y ahí tenemos ‘Juego de tronos’ que aúna a las dos: el imperio que se viene abajo y los zombis que vienen a atacar ese imperio que se desploma”.

JV: “Volviendo a la pregunta que has hecho, desde el punto de vista de quien quiere levantar una película de ciencia ficción es su coste, aunque se puedan hacer películas más sencillas, y la introducción de elementos de ciencia ficción que complican aún más la apuesta. De manera que quienes nos decidimos por ello supone echarle mucho valor, porque, además de la temática, esto es dinero también, lo que significa que tienes que buscar una fórmula comercial que venda. Creo que la ciencia ficción no es que venda menos, sino que hay que saber venderla.

¿La ciencia ficción, al menos por lo que se refiere al cine, ha dejado de lado lo narrativo, la importancia de la trama, a favor de las grandes escenografías? ¿Se busca no tanto el relato como su espectacularización?

JV: “Para mí, tan importante es la parte formal, cómo cuentas la historia, como su contenido. Y también soy partidario de tratar al espectador como alguien inteligente al que no es necesario desmenuzarle la historia, sino que la deduzca por sí mismo. El modelo capitalista no deja espacio para las personas, que se transforman en mano de obra, y en obras como ‘Divergente’ hay una intención de cuestionar todo esto, aunque no se consiga”.

AL: “Yo creo que tiene que ver más con el capital, que tiene miedo a invertir en una película que cree que el espectador no la va a entender y, por tanto, se va jugar su dinero. Eso se ve sobre todo en los blockbuster…”

Javier Valenzuela, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

Javier Valenzuela, en un momento del encuentro. Fotografía: MAO.

JV: “Bueno, en los blockbuster también los hay que tienen en cuenta el contenido, más allá del espectáculo, y de hecho son algunos de mis referentes”.

AL: “Por supuesto, los hay, como es el caso de ‘Blade Runner’ (Ridley Scott), donde la escenografía está al servicio de la narrativa”.

SM: “La ciencia ficción, históricamente, siempre se ha movido entre dos parámetros: uno es el espectáculo y el otro las ideas. Dependiendo del periodo o de las modas, ha primado más uno u otro, pero su objetivo ha sido siempre aunar ambas: representar ideas con un formato atractivo y espectacular. La buena ciencia ficción debe aspirar a todo, a transmitir espectáculo ligado a las ideas. Y una de las cosas que la crítica seria no le perdona es que busca dar espectáculo, porque está mal visto. Y ese es uno de los retos que tenemos en la ciencia ficción”.

BS: “Yo sí creo que actualmente se corre el riesgo de que la espectacularidad pueda con las ideas, que las aplaste. Aunque haya películas como Solaris, 2001 o incluso Melancolía que privilegia la narratividad y por las que sería bueno apostar”.

De izquierda a derecha, Alexander Lemus, Javier Valenzuela, Sergio Mars y Begoña Siles, al término del encuentro. Fotografía: MAO.

De izquierda a derecha, Alexander Lemus, Javier Valenzuela, Sergio Mars y Begoña Siles, al término del encuentro. Fotografía: MAO.

Los escritores de novela negra dicen que Valencia, por aquello de la corrupción y la ristra de personajes asociados a ella, es una ciudad que se presta al género. ¿También lo sería para la ciencia ficción?

SM: “En Valencia hay movimiento, aunque pienso que siempre ha sido un referente dentro de la ciencia ficción. En mi ‘Antología’ hay nueve autoras valencianas. Lo que no hay es salida comercial, porque casi nadie publica ciencia ficción en España. Hay prejuicio contra ella. ‘El ministerio del tiempo’, en este sentido, se alimenta de otras historias de ciencia ficción, aprovechando lo que ya ha calado en la sociedad”.

Los demás asienten, terminando por intercambiar impresiones ya en corro, a la espera de que la ciencia ficción, que en su caso ha calado bien hondo, vaya creciendo sin necesidad de disfrazarse de fantástico.

Begoña Siles, Javier Valenzuela, Alexander Lemus y Sergio Mars, en el encuentro del festival del libro Sindokma. Fotografía: MAO.

Begoña Siles, Javier Valenzuela, Alexander Lemus y Sergio Mars, en el encuentro del festival del libro Sindokma. Fotografía: MAO.

Video del festival del libro Sindokma realizado por Josevi Marco y Carles Claver:

Salva Torres