La reflexión contemporánea de Casasola en Juan Gil-Albert

‘De ida y vuelta’, de Juan Carlos Rosa Casasola
Comisaria:  Andrea Brotons
Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
San Fernando 44, Alicante
Del 11 de julio al 1 de septiembre de 2017

‘De ida y vuelta’, exposición de Juan Carlos Rosa Casasola, comisariada por Andrea Brotons, seleccionada en el concurso Arte en la Casa Bardín que se inaugura el próximo 11 de julio a las 20h en el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, presenta obras de gran riqueza conceptual cargadas de un alto impacto visual. A través de piezas site-specific – realizadas gracias a la ropa donada en el proyecto colaborativo ‘Dona tu ropa al arte’- el artista benidormense crea nuevas columnas que ensalzan la arquitectura del centro para sumergimos en un entorno ficticio.

Las instalaciones de Casasola inundan la antesala de la Casa Bardín generando una búsqueda hacia reflexiones sobre temas profundamente contemporáneos, como son el choque de las nuevas tecnologías con nuestra percepción de la realidad, el distanciamiento y la añoranza en la escena digital, o la necesidad de una apariencia visible ante el espionaje juicioso de unas extrañas vecinas cotillas.

Imagen de 'BestSeller. HorrorVacui. Bildung ropa', de Juan Carlos Rosa Casasola. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen de ‘#BestSeller #HorrorVacui #bildung’, de Juan Carlos Rosa Casasola. Fotografía cortesía de los organizadores.

El recorrido de Juan Carlos Rosa Casasola (Alicante, 1988) alberga desde 2010 numerosas exposiciones de las que destan aquellas que mostraron piezas que la comisaria Andrea Brotons rescata del estudio. Como es el caso de  ‘División del espacio – tiempo I,’ que fue expuesto en el IVAM en 2011 por el XXXVII Premio Bancaja de Pintura, Escultura y Arte Digital; ‘#BestSeller XVIII’, que fue seleccionado para el III Premio Mardel, en el Centro Cultural Las Cigarreras de Alicante en 2015; ‘Everybody wants an iPhone’, que formó parte de EMERGE 2014, en la Galería Rafael Pérez Hernando de Madrid; y ‘#Smartpaint, Lección de anatomía’, que fue expuesto en la colectiva de 2015 del Premi de Pintura Fundació Guasch Coranty de Barcelona. Además, se han seleccionado proyectos relacionados con los últimos años de su estancia en Nueva York y Berlín, donde reside desde hace ya dos años, produciendo sus obras tanto en el estudio de la capital alemana como en el de Benidorm, su ciudad natal.

Tanto el documento audiovisual proyectado en bucle, ‘#Show #WaitingTime’ -que refleja los conceptos hipnóticos de inmersión/emersión propios de la expectación ante el paso del tiempo-, como una de sus piezas más destacas por su componente crítico hacia la industria textil, ‘#WorldFlags’en la que da visibilidad a los principales países productores de ropa-, son dos de las obras inéditas en las que el material de archivo reutilizado, tanto videos privados como ropa donada, evidencian la existencia de historias anónimas para remarcar dos caras de una misma moneda.

“Como el que emigra con la mente ya fijada en regresar, De ida y vuelta, – back and forth-, de aquí para allá, genera una nueva dimensión inclusiva que, desde el afecto que une la trayectoria personal del artista con el espectador implicado, crea un feedback entre lo conocido y lo novedoso. Un éxtasis que brota de los rincones más remotos como la naturaleza misma, desdibujando la línea divisoria entre realidad y ficción, entre lo privado y lo público, exterior e interior, el antes y el después, sujeto y objeto (Marta Gili, ‘Las lágrimas de las cosas’, 2014). Una invitación a la intervención contributiva del imaginario colectivo a idealizar otros mundos. Una escena en la que la personalidad del yo real y la del yo avatar puedan bailar desatados sin importar el omnipresente enfoque de las cámaras” (texto deAndrea Brotons, comisaria de la muestra, extraído del catálago).

Imagen de 'Show Artistoftherugs', de Juan Carlos Rosa Casasola. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen de ‘#Show #Artistoftherugs’, de Juan Carlos Rosa Casasola. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

EAC 2017 XVII Concurso Encuentros de Arte Contemporáneo

Convocante: Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert y la Universidad de Alicante
Dotación: 12.000 euros
Modo de presentación: Envío de dossier presencial u online
Plazo de admisión: hasta el 3 de febrero de 2017

1.- OBJETO
1.1.- La presente convocatoria del XVII Concurso Encuentros de Arte Contemporáneo
(EAC-2017) pretende potenciar la participación de creadores plásticos y visuales. En base
a la documentación aportada por los artistas, se seleccionarán las obras que compondrán
la exposición colectiva de esta XVII Edición que tendrá lugar en el Museo de la Universidad
de Alicante, entre junio y julio de 2017.
1.2.- El Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert y la Universidad de Alicante organizarán
el montaje de la muestra y se editará un catálogo de los que habitualmente viene
publicando el IAC Juan Gil-Albert para este tipo de actividades.
1.3.- Durante la exposición se podrán organizar conferencias, charlas o mesas redondas
sobre arte contemporáneo con la participación de acreditados especialistas.
2.- PREMIOS
2.1.- La dotación económica para premios será de 12.000,00 €. El Jurado determinará las
obras a premiar y el importe de los mismos, de acuerdo con la valoración indicada por el
artista, entre los participantes que forman la exposición colectiva, pudiendo dejar total o
parcialmente, en su caso, desierto el concurso. Las cuantías de los premios estarán sujetas
a lo dispuesto en la legislación vigente en materia de retención del I.R.P.F.
2.2.- Las obras premiadas quedarán en propiedad del Instituto Alicantino de Cultura
Juan Gil-Albert, que podrá conservarlas para sus fondos propios o cederlas a Colecciones
o Museos. Asimismo el Instituto podrá publicar su reproducción, realizar lmaciones y
distribuirlas para difusión cultural.
3. PARTICIPANTES
3.1.- Podrá participar en este concurso cualquier artista interesado, de manera individual
o colectiva. La participación será a título personal, no pudiendo estar representados por
terceros.
3.2.- Las obras deberán ser de reciente creación. Las técnicas, temas y formatos serán
libres, sólo condicionados a que su exhibición sea viable.
3.3.- Cuando se trate de agrupaciones de artistas sin personalidad jurídica, los compromisos
de ejecución asumidos por cada miembro de la misma deberán hacerse constar
expresamente en la solicitud, tanto como la relación pormenorizada y nominativa de
todos sus integrantes. Igualmente se hará constar el porcentaje del premio que le correspondería
a cada uno de ellos, que tendrán igualmente la consideración de beneciarios a
todos los efectos. En todo caso, los componentes de la agrupación nombrarán, de entre
ellos, a un representante ante el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, lo que
deberán acreditar sucientemente para cumplir las obligaciones que, como beneciario,
corresponden a la agrupación.
4. PRESENTACIÓN
4.1.- La documentación se presentará en un único documento digital en formato pdf que
constará de:
1 – Solicitud/Ficha de inscripción con los datos requeridos.

2 – Copia del D.N.I. o equivalente.
3 – Curriculum vitae del autor o autores resumido en una página tamaño A4, como extensión
máxima, a times new roman de 12.
4 – Informe en el que se detalle el estado actual de su investigación plástica o visual con
un máximo de 250 palabras.
5 – Una memoria explicativa de la propuesta expositiva, con un máximo de 300 palabras.
6 – Fotografías de las obras: Un máximo de 10 imágenes.
4.2.- Los concursantes enviarán toda la documentación solicitada en el apartado 4.1, en
un único pdf de un máximo de 9 megas, a la siguiente dirección de correo electrónico:
iaccursos@diputacionalicante.es. Así como en las dependencias del Instituto Alicantino
de Cultura Juan Gil-Albert, en la Calle San Fernando, 44 de Alicante.
En cumplimiento de lo establecido en el artículo 17 de la Ley General de Subvenciones, el
plazo de presentación de solicitudes será de treinta días contados a partir del día siguiente
al de la publicación del extracto de la convocatoria en el Boletín Ocial de la Provincia,
por conducto de la Base de Datos Nacional de Subvenciones, una vez que se haya presentado
ante ésta el texto de la Convocatoria y la información requerida para su publicación.
Las solicitudes se formalizarán necesariamente en el impreso de inscripción, cuyo modelo
estará disponible junto con las Bases del Concurso, en la sede del Instituto Alicantino de
Cultura Juan Gil-Albert, así como en su página web: http:/www.iacjuangilalbert.com
5.- RESOLUCIÓN
5.1.- La selección de las propuestas presentadas se llevará a cabo por un Jurado nombrado
por la Junta Rectora del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert a propuesta de
su Director. Estará integrado por vocales especialistas y expertos en arte designados de
entre los miembros de la Comisión Asesora del Departamento de Arte y Comunicación
Visual “Eusebio Sempere” y la directora de dicho departamento.
El Jurado estará presidido por el Presidente del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert,
en caso de ausencia, podrá ser sustituido por el miembro de la Junta Rectora en
quien delegue, actuando como Secretaria la del Instituto.
5.2.- La resolución del Jurado se publicará en la página web del IAC Juan Gil-Albert.
5.3.- La participación en esta Convocatoria supone la aceptación de las presentes Bases,
cuya interpretación se reserva el Jurado.
6.- EXPOSICIÓN
6.1. Con las propuestas seleccionadas por el Jurado el Instituto Alicantino de Cultura Juan
Gil-Albert organizará una exposición colectiva en el Museo de la Universidad de Alicante,
entre junio y julio de 2017.
6.2.- Los autores seleccionados aportarán las obras que se concreten para la exposición
en el lugar y fechas que se establezcan por la organización, corriendo a su cargo los
gastos derivados de su entrega y devolución. Así mismo, quedan obligados a retirar las
obras al nalizar la exposición. La organización indicará, en su momento, el lugar de
entrega y devolución de las obras aportadas a la exposición.

Imagen de portada: Óscar Vázquez Chambó. Proyecto Sisters. Seleccionado en la pasada edición.

Casa Bardín: cambiar para que nada cambie

Con fecha de 22/12/2015 se han hecho públicas, a través del Boletín Oficial de la Provincia de Alicante, las bases reguladoras para la selección de propuestas que darán cobertura al programa expositivo 2016-17 de la Casa Bardín, sede del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil Albert, organismo autónomo de la Diputación de Alicante.

Tras analizar dicha convocatoria consideramos que sería conveniente que una propuesta que empezó a andar a mediados de 2012, y cuya selección se ha venido realizando hasta ahora por medio de una comisión de dudosa imparcialidad (además de serios problemas de coordinación), pudiese comenzar a organizarse en base a códigos de trasparencia y corrección, tal y como exigen los nuevos tiempos.

Entre los parámetros de profesionalidad y responsabilidad que deben regir a los organismos públicos y por tanto a sus convocatorias, está el de dotar a las mismas de unas bases en consonancia con las Buenas Prácticas. Se hace indispensable por tanto, el que sus responsables sean conocedores de estas prácticas, su defensa y su aplicación. Y para que esto sea demostrable es necesario que la configuración de los jurados se establezca en base a códigos profesionales, parámetros que se demandan desde la sociedad, prueba de que los organismos financiados con fondos públicos responden a una realidad social y cultural nueva, que requiere de bases sólidas para que no caigan en entredicho los compromisos que desde Conselleria y Ayuntamiento se han asumido.

Desde AVVAC y AVCA defendemos que la puesta en práctica de procedimientos serios y rigurosos, es la única vía para que se asegure una selección y una difusión de aquellas propuestas merecedoras de interés cultural y social. Además de una manera eficaz de abolir las detestables prácticas de nepotismo y endogamia que impiden la configuración de un tejido profesional en las Artes Visuales en la provincia de Alicante.

Creemos que, desde la Institución en cuestión, no se ha valorado con la suficiente importancia el hecho de que no regular la selección de los miembros de este comité pone en entredicho su imagen, al tiempo que parece consolidar ciertas prácticas dudosas, en las que es muy fácil que se siga censurando a determinadas voces en desacuerdo con el amiguismo y las metodologías difusas.

Como indicamos, para garantizar unos términos de imparcialidad deseables, la designación de un jurado debe recaer en una comisión de expertos profesionales en la que exista representantes tanto de la sociedad civil (Asociaciones Profesionales de las Artes Visuales) como de la Administración, y que deberá tener carácter rotatorio y renovado en cada edición.

Esta comisión tendrá la siguiente arquitectura:

  • Un miembro (que en ningún caso será miembro de su Asociación) designado por la Asociación Valenciana de Críticos de Arte Contemporáneo (AVCA)
  • Un miembro (que en ningún caso será miembro de su Asociación) designado por la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC)
  • Un miembro designado por la Administración pública que será un/a profesor/a de universidad, un/a director/a de museo o centro de arte contemporáneo o un/a gestor/a cultural.

Esta comisión se encargará de seleccionar a los jurados, los cuales se deben de componer por profesionales de reconocido prestigio que tengan un contacto profesional directo y conocimiento profundo de los lenguajes de las artes visuales contemporáneas. Estos profesionales pueden ser críticos/as de arte, artistas visuales, profesores/as de universidad, gestores/as culturales y/o directores/as de museos o centros de arte contemporáneos.

Su composición se distribuirá de la siguiente manera:

  • 33,3 % crítico de arte contemporáneo
  • 33,3 % artista visual contemporáneo
  • 33,3 % profesor/a de universidad o director/a de museo o centro de arte contemporáneos. 2/3 de los miembros del jurado no deben tener ninguna relación con el ámbito territorial de la Comunidad Valenciana, con objeto de garantizar la mayor independencia e imparcialidad con respecto a los participantes.

Es importante recalcar la necesidad de una baremación de los contenidos que se pidan al participante (puntuación por cada uno de los ítems que se requieran en la documentación del concurso o beca), haciéndose obligatorio el trabajo de lectura y debate de toda la documentación proporcionada por los participantes.

Otra cuestión que requiere ser resaltada en un análisis crítico de las bases de la convocatoria, es la falta de concreción en los datos que se aportan. Se apela a la adecuación (del proyecto) al espacio expositivo, pero en ningún momento se facilita información sobre el espacio en cuestión ni acerca de las condiciones que lo rodean (duración de la exposición, horario de apertura al público, medidas de seguridad de la sala, etc.) Por lo que sería conveniente adjuntar tanto planos del espacio expositivo y sus dimensiones, así como una mayor profundización en lo relativo a las actividades de difusión anexas a la exposición, puesto que todas ellas se circunscriben a un ámbito genérico denominado “actos”. En el que se habla de actividades de naturaleza didáctica y otras relativas a jornadas críticas, sin precisar a qué tipo de trabajos se refiere. Consideramos pues necesario fijar funciones y actividades concretas, con el objetivo de facilitar la presentación de los trabajos.

Desde AVVAC y AVCA creemos que se hace una discriminación económica en perjuicio de las funciones y compromisos que el artista debe afrontar, al no contemplar el aporte económico que éste debe sufragar derivado de la adecuación de la obra al espacio expositivo y de su trasporte (la Diputación dispone de un servicio que realiza para otros centros expositivos de la ciudad el traslado de obra).

Por último, apelamos a la necesidad de establecer unos pactos ecuánimes y consensuados a través de un contrato entre institución y artista y crítico/comisario, con el fin de formalizar la actividad bajo unos mínimos de respeto mutuo, en lugar del documento unilateral que hasta ahora facilitaba la institución y que vulneraba en algunos puntos el Documento de Buenas Prácticas Profesionales en las Artes Visuales -en cuanto a las relaciones entre artista e institución se refiere- mediante la inclusión de cláusulas abusivas.

Sería deseable que estas apreciaciones sean tenidas en consideración, y que entre todos podamos contribuir a la mejora de las condiciones que se ofertan en beneficio de una consolidación del tejido profesional de nuestra provincia. Se hace exigible a las instituciones la puesta en marcha de procedimientos responsables frente a la inversión que la sociedad realiza a través de ellas.

¿»Dedazo» cultural en la Diputación de Alicante?

Tras las pasadas elecciones municipales y autonómicas se ha producido una renovación en los representantes políticos al frente de las instituciones públicas, que supone no solo la necesidad de emprender modelos de gobierno supeditados a procesos de negociación y acuerdo, sino también otra filosofía en la gestión de los recursos públicos.

El Conseller d’Educació, Cultura i Esport de la Generalitat Valenciana, Vicent Marzà, ha tomado la iniciativa de convocar reuniones sectoriales con representantes de la cultura valenciana. Ha optado primero por conocer de primera mano las necesidades y propuestas del sector cultural, para después trabajar en la elaboración de un plan estratégico cultural para la Comunitat Valenciana. Un gesto que no se había dado en los últimos veinte años. Veamos cómo evoluciona.

El Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, Daniel Simón, se encuentra sumido en un ciclo similar, necesario para evaluar con mayor precisión las posibilidades y las potencialidades de la cultura en una ciudad en la que ha sido tan despreciada y desatendida por el anterior equipo municipal de gobierno. Seguiremos atentos estos procesos, también inéditos, para sumar lo que se pueda, proponer alternativas o poner en cuestión lo que proceda.

Sin duda la participación, la transparencia y la igualdad de oportunidades deben guiar las hojas de ruta con las que diseñar la nueva política cultural, pensando no solo en los próximos cuatro años, para poder proyectar modelos de actuación que ejerzan una acción social transformadora, que progresivamente dote a la ciudadanía de elementos de maduración democrática y capacidad crítica.

Auditorio de la Diputación de Alicante.

Auditorio de la Diputación de Alicante.

Las informaciones de los últimos días en relación a la Diputación de Alicante resultan, sin embargo, un tanto preocupantes. Pues si bien todavía no se conoce el nombre de quien haya de asumir la responsabilidad en materia de cultura en el organismo provincial, ya ha comenzado a aparecer en prensa un cambalache de nombres posibles para ocupar la dirección de sus espacios culturales. Puede que se deba solo a la avidez de los medios por llenar páginas, o quizás sea porque realmente desde la Diputación de Alicante se está pensando en cubrir la dirección de las instituciones culturales de la provincia mediante nombramientos de confianza, replicando una vez más el denostado sistema del “dedazo”. Los tiempos han cambiado y es muy importante que el Partido Popular y Ciudadanos, conforme a su acuerdo de transparencia, no sucumban a la tentación de agitar el dedo, como si de una varita mágica se tratara, para obrar el milagro de convertir en directores a sus agentes culturales de confianza. Esa posibilidad ya no encuentra acomodo en el proceso de afianzamiento democrático de la sociedad española, y además topará con una dura respuesta del sector cultural alicantino. Insisto, los tiempos han cambiado. Nuestros gobernantes deben convocar concursos públicos abiertos, con unas bases adecuadas, en diálogo con el sector y mediante jurados de la más absoluta independencia, para seleccionar a los profesionales que deban asumir la responsabilidad de dirigir y gestionar los centros culturales de la Diputación de Alicante, como el Adda, Marq, Mubag o Instituto Gil-Albert.

Museo Arqueológico de Alicante.

Museo Arqueológico de Alicante.

Durante los últimos años, y particularmente desde 2007 que el Ministerio de Cultura del Gobierno de España y las principales asociaciones profesionales del sector artístico suscribieron un Manual de Buenas Prácticas, se ha implantado de un modo progresivo pero imparable un modelo de gestión pública de la cultura que pasa por la despolitización de los nombramientos y la profesionalización de la gestión de los recursos culturales, junto a la no injerencia partidista (sea cual sea el partido que gobierne). Es importante que los responsables de la Diputación de Alicante comiencen, a no tardar, sus contactos formales con las organizaciones profesionales de la cultura, para evidenciar el nuevo talante que debe regir este periodo constitucional de consensos y engrasar sus relaciones con la sociedad civil. En materia de arte, la asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón junto a la Asociación Valenciana de Críticos de Arte –ambas con una relevante implantación en Alicante-, han desarrollado durante los últimos años una intensa actividad reflexiva y propositiva que sin duda será una referencia de utilidad a los nuevos responsables de la Diputación de Alicante.

Museo de Bellas Artes Gravina, Alicante.

Museo de Bellas Artes Gravina, Alicante.

No deja de ser lamentable que debamos celebrar que los responsables de la política cultural tomen la iniciativa de hablar con los profesionales del ramo, pero el nivel de maltrato al sector cultural en estas tierras ha sido de tal magnitud que es necesario un giro de ciento ochenta grados. Por favor, estemos a la altura de las circunstancias: diálogo, concursos, respeto e igualdad de oportunidades.

Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

José Luis Pérez Pont

Alicante y las Bellas Artes del XIX

El Consulado del Mar, una Escuela de Bellas Artes en el Alicante del siglo XIX
Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Del 16 de diciembre al 16 de febrero de 2015

 

El Canelobre número 64 está dedicado a las Bellas Artes en Alicante durante el siglo XIX. Un largo período temporal que, estilísticamente, arranca a finales del XVIII y se alarga hasta las primeras décadas del XX. Neoclasicismo, Romanticismo y Modernismo son algunos de los estilos que se incluyen en esta centuria. Coordinado por los historiadores del arte Víctor M. López Arenas y Pilar Tébar.

Compuesto por treinta y dos artículos de investigación, distribuidos por las quinientas dieciséis páginas y más de seiscientas imágenes que aportan nuevas visiones e interesantes datos a la pintura, escultura, arquitectura, urbanismo, paisaje, costumbres y fotografía del arte y los artistas alicantinos del siglo XIX. Se ha querido dar prioridad a nuevos estudios y revisiones historiográficas ya que, no se pretende realizar una enciclopedia del arte alicantino del siglo XIX, sino destacar la riqueza y variedad de la temática abordada: dibujos, restauración, objetos de la vida cotidiana, casinos, teatros, estaciones ferroviarias, jardines, casas de campo, cementerios o fotografías son solo una muestra.

Cubierta del libro

Cubierta de «Canelobre» nº 64

En este número tienen cabida, tanto aquellos estudiosos que llevan varias décadas trabajando este período, como toda una nueva generación de investigadores que, brillantemente, abren novedosas vías de trabajo. El resultado es un canelobre brillante que, sin duda, se convertirá en referente y punto de partidas para estudios posteriores.

Con motivo de la presentación de este nuevo volumen, se ha organizado la exposición El Consulado del Mar, una Escuela de Bellas Artes en el Alicante del siglo XIX y que podrá visitarse hasta el 16 de febrero de 2015.

Cartel de la exposición

Cartel de la exposición

 

Pintar el mundo mientras se hunde

Como parte del programa «Encuentros de Arte Contemporáneo», que cada año organiza el Departamento de Arte del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, recientemente mantuve en la Casa Bardín de Alicante una conversación/entrevista en público con el artista Javier Palacios. Una de sus obras fue, en la presente edición, adquirida para la colección de la institución.

Javier Palacios y José Luis Pérez Pont en un momento de la entrevista, en el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

Javier Palacios y José Luis Pérez Pont en un momento de la entrevista, en el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, el 28 de octubre de 2014.

Javier Palacios (Jerez de la Frontera, 1985) es un pintor que tiene una línea de trabajo muy personal, capaz de romper con el ejercicio más intimista y abordar otro tipo de aspectos y temas. Su obra, más atenta a los modos que a las modas, está recibiendo reconocimientos y puestas en valor.

Javier Palacios. Process absence (Zeitgeist), 2012. Acrylic and oil on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Process absence (Zeitgeist), 2012. Acrylic and oil on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier, en tu serie de “Rostros” consigues narrar la soledad del individuo y capturar los gestos de respiración. En tu pintura existe una dialéctica que supera los límites del “yo”, una obra en la que el concepto de colectividad se condensa, pues no se trata de retratos sino de imágenes que representan a muchas personas. Háblanos del planteamiento de colectividad de tu trabajo y en qué posición personal los llevas a cabo.

Una de las principales cuestiones que el espectador se encuentra al ver esta obra es que le da el carácter de retrato, es algo que realmente me incomoda. Desde que comencé esta serie, que después de mi periodo de formación es lo primero que considero como obra personal, había un interés muy claro en conectar con el espectador. Más que hablar sobre la persona que estaba representada, se buscaba un intento de crear empatía con la persona que lo estaba viendo. De esta forma, pese que al principio algunos de los cuadros están con los ojos cerrados, poco a poco la mirada empieza a adquirir protagonismo y una necesidad de conectar con la persona que está mirando la obra.

Quizás también la necesidad de crear un formato grande, que aunque algunas veces he intentado pintar en formato pequeño, me he dado cuenta que el camino era producir algo grande a lo que el espectador tuviese la necesidad de acercarse y así crear ese contacto con la persona representada.

Es curioso que desde que nacemos hasta que nos morimos, estamos viendo rostros y siempre existe esa sensación fuerte con la persona que tenemos en frente. Quizás utilizo esa fuerza a la hora de representar esos rostros en mi obra.

Javier Palacios. Process absence, 2012. Acrylic and oil on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Process absence, 2012. Acrylic and oil on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Es interesante la reflexión que realizas sobre la respiración. Un gesto insignificante. Me gustaría que lo introdujeras.

Para mí, esa forma de representar la respiración surge en un momento en el que estoy realizando un proyecto para el Máster de Producción Artística, donde se exige que busquemos algo que decir. En ese momento me doy cuenta de que quiero hablar de lo mínimo posible y a eso mínimo, darle la mayor trascendencia. De ahí surge ese camino de trabajo de representación de la respiración como algo esencial y de lo que la mayoría de las veces no nos damos cuenta. Esa respiración repetida es la que nos recuerda que algo es real, una repetición que también se verá a lo largo de la obra sobre todo con el juego minimalista en la repetición del formato que, sin embargo la imagen no pierde la fuerza.

Esa respiración que posteriormente me va llevando a otra reflexión,  fue muy importante al principio por esa necesidad que yo tenía de transmitir más allá del concepto que había detrás de la imagen.

Javier Palacios. Myth (Daniel), 2013. Oil and acrylic on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista.

Javier Palacios. Myth (Daniel), 2013. Oil and acrylic on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista.

Representas rostros que prácticamente ocupan toda la superficie del lienzo, con el fin de establecer un juego de comunicación y cercanía con el espectador. ¿Qué tal crees que nos comunicamos los unos con los otros?

Es una pregunta interesante porque yo pienso que la relación de los unos con los otros es algo que hoy en día es una problemática de la sociedad, y al mismo tiempo algo que está evolucionando de una manera constante. Una evolución marcada por las nuevas tecnologías, que hacen que en el “tú a tú” cada vez tengamos menos estrategias de saber enfrentarnos a la persona que tenemos delante. Quizás eso es algo que también se puede llegar a reflejar en estos rostros, la necesidad personal de querer comunicarnos con el mayor número de personas posibles. Sí que pienso que es un problema, pero al mismo tiempo es algo muy especial en el ser humano, el querer comunicarse.

Javier Palacios. Myth (Luciana), 2013. Oil and acrylic on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Myth (Luciana), 2013. Oil and acrylic on board. 198 x 198 cm. Cortesía del artista

Te encuentras en proceso de investigación para tu tesis, acerca de las utilidades que se le ha dado al rostro que escapan a la definición de retrato. ¿Nos puedes dar algunas claves?

La tesis se llama ‘Utilización del rostro en la pintura valenciana de principio del siglo XXI’, lo del siglo XXI es una especie de juego para poder acotar. En esa tesis quizás también por una necesidad personal, me doy cuenta de que el rostro se estaba escapando de lo que había sido hasta ahora, la herramienta del género del retrato. En se momento empiezo a indagar, centrándome en la ciudad de Valencia y me doy cuenta de que cada artista hace una propuesta donde la herramienta del rostro la aborda de un modo diferente. Por ejemplo Chema López tiene una utilización muy documental que luego emplea para un discurso personal donde a cada imagen, cogida de diferentes medios, consigue darle una coherencia; o Carmen Calvo en su obra tapa los rostros, hablando de lo íntimo y de la imposibilidad de la memoria; también Sergio Luna, Tania Blanco… cada uno tiene su propuesta. En mi tesis doctoral doy valor a la utilización del rostro y a la importancia de que muchas veces, se relaciona con el género del retrato dándole una antigüedad que, a mi parecer no lo tiene.

Javier Palacios. Last ecstasy, 2012. Acrylic and oil on board. 195 x 146 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Last ecstasy, 2012. Acrylic and oil on board. 195 x 146 cm. Cortesía del artista

Creo que el momento que estamos viviendo es apasionante, pues existe la posibilidad –tras varias décadas- de poder introducir nuevas normas del juego, con las que regenerar una sociedad que ha caído en vicios y fraudes que urge atajar. Cada día emerge un nuevo pozo sin fondo de corrupción, al que han ido a parar los recursos públicos que habrían de garantizar el bienestar de la ciudadanía. En una conversación previa me manifestabas que tus “cabezas perplejas” condensan el estado de perplejidad en el que se encuentra tu generación, que no sabe cómo reaccionar ante un nuevo escenario en transformación. Las pautas transmitidas y aprendidas no son útiles para dar soluciones a las situaciones que nos enfrenta el día a día.

Es curioso que muchos de estos rostros, sean  personas cercanas a mí, de mi generación. Cuando me fijo en mí alrededor, voy viendo que no estamos en una buena situación, que hay lucha pero nos encontramos con una especie de muro que genera una ansiedad que es la que yo también he intentado representar por medio de esa profundización de la respiración en “Rostros”.

Mi generación es una generación bisagra, que hemos vivido los buenos tiempos y ahora nos estamos adaptando a nuevos modelos que no sabemos por donde nos van a llevar. Se le puede ver el lado positivo siempre, nosotros vamos a dar con las soluciones para intentar que esto mejore.

La realidad cambia a partir de pequeños gestos, de pequeñas acciones, que llevamos a cabo en nuestro entorno cotidiano. Nuestra sociedad durante mucho tiempo se ha dejado hacer. Ha delegado su responsabilidad en otros y ha confiado en que alguien venga a solucionar los problemas y, de alguna forma, esa renuncia nos ha llevado a una situación complicada.

Me alegra que mi trabajo pueda dar pie a ese tipo de reflexiones. Yo tengo la creencia de que mi lucha es una lucha personal que pienso que puede trascender de muchas maneras. Quiero que sea una forma de ejemplo en un contexto adverso, intentar producir un trabajo que muchas personas ya darían por supuesto que es imposible de llevar a cabo. El hecho de ir todos los días a un estudio a producir un trabajo personal y tener la creencia de que eso puede seguir repercutiendo para mejor a mi alrededor o, con las nuevas tecnologías, para quienes no están tan cerca, para mí eso es algo que me hace querer seguir trabajando. De esa forma la lucha la interpreto como algo mas intimo, creyendo que estoy contribuyendo de una forma positiva. Aunque cualquier tipo de lucha que sirva para mejor, es de valorar.

Javier Palacios. Container souls, 2012. Oil on board. 92 x 120 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Container souls, 2012. Oil on board. 92 x 120 cm. Cortesía del artista

Me gustó una frase tuya, en la que decías algo así como que los seres humanos nacemos como papeles extendidos y que la vida nos va marcando pliegues y formas que nos van definiendo. De esa idea procede tu serie de bolsas, “Almas”. Háblanos de esos trabajos.

Un dibujo de grafito fue el origen de esa reflexión. Más que hablar de conceptos, es algo poético. Mientras lo realizaba, me imaginaba que eso podía ser el alma de una persona desde un punto de vista muy general. El alma ha sido tratada desde diferentes puntos de vista a lo largo de la historia.

Si hay algo bueno ahí del momento en el que nos encontramos es que nada esta acotado y que al final, las propuestas personales surgen de la intuición y de la forma en que recuperemos el conocimiento que vamos teniendo. Esa idea de que la personas tenemos nuestras luces y sombras, y que la vida nos va creando y esculpiendo arrugas, que al mismo tiempo que nos dan brillo, nos dan oscuridad. Se trata de una estética algo barroca, que al mismo tiempo se limpia con ese espacio alrededor.

Las bolsas las empiezo a trabajar poco a poco, dándoles matices positivos mediante colores. Esculpo la bolsa, saco fotografía, con el ordenador trato el color y posteriormente la traslado a obra pictórica, sirviéndome la foto como referencia.

Para mí esta serie tiene algo de gramático, que recuerdan a las esculturas espirituales del barroco. Hay un juego formal muy evidente, sobre todo por la presencia de unos matices directos y simples junto con otros que son difíciles de explicar.

Javier Palacios. Soul, 2012. Oil on board. 70 x 70 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Soul, 2012. Oil on board. 70 x 70 cm. Cortesía del artista

Es destacable la técnica tan depurada que tienes, hasta que no te acercas a la obra puede parecer que se trata de una fotografía, pero en la proximidad nos esperan los trazos de la pintura.

En este tipo de obras llegué a un punto de refinamiento y ahora quiero ver cómo juego con ella. A mí mismo me impactó y pensé que igual tenía que dar un par de pasos atrás y utilizar esa herramienta de otra manera. Evidentemente si hubiera hecho una foto no sería mejor ni peor, simplemente sería otra forma de trabajo. Sin embargo creo que hay cosas, bajo una sensibilidad, que se ven de forma diferente. El punto cercano con la imagen digital tratada con ordenador me parece un juego, que no se podría haber dado en otras épocas de la pintura, y por eso me parece interesante jugar con ella y ver qué puede pasar.

Javier Palacios. Soul, 2013. Oil on board. 147,5 x 198 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Soul, 2013. Oil on board. 147,5 x 198 cm. Cortesía del artista

Hay una cita de Houellebecq que relaciona el arte contemporáneo con los restos de la sociedad actual, interpretando el arte como mondadura. ¿Qué aplicación tiene eso en tu obra o en tu método de trabajo?

Su forma tan dura de ver la realidad me atrae y me impresiona. Es un escritor que, mientras estoy trabajando, me hace reflexionar. No son reflexiones cerradas con las que yo trabaje, pero están dentro de mi cabeza mientras yo realizo la obra. Esa cita me encantó, esa idea de que el arte contemporáneo es una especie de resto de la sociedad que pese a que no puede tener la belleza que tenían en otros períodos, sigue siendo muy útil para entender el tiempo en el que estamos y puede llegar a ser real. A mí personalmente me hace sentir que estoy vivo.

Javier Palacios. Ente I, 2013. Acrylic fluor and pencil on board. 146 x 146 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente I, 2013. Acrylic fluor and pencil on board. 146 x 146 cm. Cortesía del artista

En una evolución de esa línea de trabajo, abres para el espectador esas bolsas de basura y nos encontramos con “Entes”, unos desconcertantes conos de luz. Háblanos de la evolución de esos trabajos.

Como sucede con las Bolsas me doy cuenta de los restos industriales que vemos por la calle, unos restos que intento transformar en algo bello, si lo queremos llamar así. Estos entes surgen de esas bolsas de basura que están cerradas y me da la curiosidad de averiguar qué es lo que hay dentro de ellas. Un día dije “voy a abrirlas” y en lugar de encontrarme basura, me encontraba estas fuentes de luz que son formas abstractas que quiero que representen de la mejor forma posible un foco, una luz física y representada que al mismo tiempo está iluminando la bolsa de basura que anteriormente no tenia luz propia. A la vez se crea ese contraste entre una forma que no se sabe muy bien lo que es, que podría tener muchos significados y que no me interesa cerrar. Por eso mismo los llamo entes, ya que el significado de ente es aquello que tiene la capacidad de existir.

Aunque visto que no era basura, sí que tenían un punto positivo y pienso que la obra nos inquieta y creo que es lo que realmente le da la fuerza visual.

Javier Palacios. Ente III, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 38 x 50 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente III, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 38 x 50 cm. Cortesía del artista

En un tiempo en el que el sentido común parece haber perdido significado y las pautas de lo preconcebido se manifiestan incapaces para generar seguridades, ¿optas por trabajar a partir de planteamientos proyectuales o de desarrollos más intuitivos?

La intuición tiene mucho que ver en mi trabajo pese a que luego las obras puedan parecer muy frías, son imágenes contundentes y directas pero la forma en la que surgen es pura intuición. Esto puede sentar mal, porque la intuición no surge de la nada sino que necesita un poso y un conocimiento que es lo que te permite jugar con unas cuestiones que de otra manera no existirían. Pienso que esto se va a ir desarrollando, porque hace poco leí un artículo que hablaba de que, en el momento en el que estamos, la creencia en el conocimiento cerrado se estaba viniendo abajo porque era lo que, de alguna manera, nos había llevado a la situación en la que nos encontramos. Por tanto cada vez se le iba a ir dando más importancia al tema de la intuición y la emoción, abriéndonos nuevas formas de conocimiento.

Pues yo creo que estaba en ese punto en el que no me creía mucho todo aquello que me llegaba e intentaba tantear cosas que no sabía lo que eran. Por eso me cuesta tanto explicarlo.

Javier Palacios. Ente IV, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 198 x 146cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente IV, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 198 x 146cm. Cortesía del artista

A los artistas se les somete a la misma lógica fungible que opera sobre la moda y la música, se les exige una renovación constante al son del impacto mediático como fe verdadera ¿En qué medida la mirada externa condiciona tus ritmos creativos y de producción artística?

Para mí es importante que haya un espectador viendo la obra. Pese a que me cueste explicarlo, no es una obra intimista sino que es bastante abierta. Es una obra que juega con elementos que pueden atraer al espectador desde muchas visiones.

Siempre trabajo pensando que hay un público. Hay un intento de comunicación con el otro, esa ansiedad creo que también se repite en mi línea de trabajo. Esa luz no deja de ser un punto de exclamación para que el espectador se pare y que exista una conexión entre la obra y el público.

En cuanto a lo que comentas del sistema que tenemos, cuando veo a artistas que llevan toda la vida trabajando, realmente los admiro. El público hoy en día es bastante duro, si algo pierde interés, mira hacia otro lado. El artista al final o se mantiene o desaparece. Esa tensión es buena pero no deja de ser dura para el artista.

Javier Palacios. Ente VII, 2014. Acrylic fluor and oil on board. 195 x 146 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente VII, 2014. Acrylic fluor and oil on board. 195 x 146 cm. Cortesía del artista

Hace unos días, preparando esta conversación, me decías: “cuando estás en la facultad te crees que eres más importante que el mundo que te rodea”. Un tiempo después, ¿cuál es tu impresión acerca del periodo de formación? ¿Qué aprendiste en la Facultad de Bellas Artes de Valencia y que fue lo que no te enseñaron?

Yo siempre me he sentido afortunado de pasar por la Facultad de Bellas Artes de Valencia porque conocía antes la facultad de Sevilla. Yo nací en Jerez y allí la cultura artística, concretamente pictórica, no se da. Entonces cuando llegué aquí a Valencia fue un mundo nuevo, tanto por profesores como por los compañeros. Siento mucha gratitud por la facultad, además también me ha generado un contexto que me permite trabajar con la intuición.  Aprendí lo que significaba estar en la facultad, poder estar horas pintando y conocer gente que tenía los mismos intereses que tú, es una forma de vida. Una vez sales de la facultad y descubres lo duro que es todo, te das cuenta de que te dieron las herramientas para intentar luchar y ahora estamos en ese punto. Muchas cosas son como te decían, otras son diferentes… supongo que al final no dista de ser como cuando te formas en otras carreras, que el titulo es un punto y seguido para enfrentarte a otras cosas.

En mi familia siempre ha habido sensibilidad artística pero no hay que restar méritos, y en la Universidad he aprendido mucho de conceptos y técnicas. Aunque hay muchas cosas que se pueden mejorar o cambiar.

Javier Palacios. Ente II, 2014. Acrylic fluor, watercolor and pencil on board. 120 x 31 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente II, 2014. Acrylic fluor, watercolor and pencil on board. 120 x 31 cm. Cortesía del artista

Lo estético es insuficiente para justificar el hecho artístico, el arte es algo más. Tampoco el mercado es el fin último de la creación artística. En tu caso, ¿por qué te dedicas a esto?

Hay una anécdota de Kooning en la que le preguntaban qué sentido tenía seguir pintado, él contestaba que le gustaba esa forma de ser. A mí me gusta levantarme por la mañana, irme al estudio, aislarme… Creo que fue Barceló que dijo “pinto porque la vida es demasiado poco”. Pues yo pinto “porque la vida me parece demasiado” y necesito aislarme en el estudio, pese a que soy una persona que luego tiene contacto social, pero quizás por eso necesito ese lugar de aislamiento.

No sé, de momento estoy a gusto. No digo que en veinte años ya no sea pintor, porque el mundo de hoy es muy dinámico y no se puede pensar que las cosas no pueden cambiar, pero por ahora las cosas salen bien y el mercado, o como lo quieras llamar, me está aceptando y pienso que tengo mucha suerte. Veo a mi alrededor gente con muy buenos trabajos que no tiene tanta suerte. Eso aunque te ponga triste, también te da mucha energía porque pienso que te da una gran responsabilidad. Por eso continúo.

Cuando miras a tu alrededor, en el mundo del arte, ¿qué ves?

Pese que en el barrio de Ruzafa, en Valencia, vivimos en una pequeña burbuja, pensando que las cosas pueden funcionar, sí que es verdad que cuando miras a otros ámbitos te das cuenta. Las cosas siguen para adelante y no sé cómo, supongo que es por el valor humano de los individuos por sí solos.

Es curioso porque yo sigo pintando en este mundo que se viene abajo. Pero pienso que es necesario que haya personas que traten de que las cosas funcionen de otra manera o que intenten emplear el margen que hay para hacer cosas buenas, para que el resto tenga la oportunidad de pensar que vivimos en un mundo que realmente puede funcionar.

El arte ha sido poco a poco absorbido por los estándares de la sociedad del espectáculo, obviándose algunos valores sociales y culturales que resultan trascendentes. ¿Crees que se puede seguir haciendo arte?

Efectivamente. A veces, uno piensa que no tiene sentido hacer lo que hace o por qué estoy haciendo esto en un mundo que esta así, pero luego piensas “¿y si dejara de hacerlo qué pasaría?”, estoy seguro que ese espacio lo ocuparían cosas mucho más negativas. Hay una pequeña barrera de personas que sigue creyendo en cosas que a lo mejor no dejan de ser espejismos. Hay que intentarlo.

Javier Palacios. Ente V, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente V, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Preguntas del público:

Reme Navarro: La luz de la bolsa de basura, ¿es algo estético o hay algo de metáfora?

Sí que es algo común en todas las imágenes, al principio pueden parecer cosas básicas pero quiero creer que todo trasciende y que todo tiene un segundo significado. Y ese significado se abre, no es definido. Lo que viene detrás está abierto y efectivamente es esa luz, más abstracto que la luz hay pocas cosas. Para mi podría ser más bien, una mancha de pigmento, de color fluorescente a la que he intentado dar esa sensación lumínica. La luz no sería luz si no fuera por otros elementos, como la bolsa que le rodea.

De todas maneras, en esta última serie, ese punto donde todo lo que tengo en mi cabeza, me está llevando a explicar de una manera un poco crítica lo que me rodea. Habla mucho de la mentira, de lo bonito. Es una crítica que se entiende en el proceso en el que cojo elementos de la basura y los pintos con colores de metales preciosos, abstrayendo lo real. Pese a que intento mantenerme al margen, este trabajo sí que intenta ser una especie de crítica entrecomillada de todo lo malo que me rodea.

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Víctor López: Cuando has hablado de tu serie de almas, de esas bolsas de basura, Me ha llamado la atención la comparación con la escultura barroca. A mí me ha venido a la mente otro género, como es el trampantojo. Esa intención del artista de engañar al espectador y hacerles creer que lo que están viendo es otra cosa, algo real. Quería preguntar si es algo intencionado por tu parte el intentar engañar al espectador, hacerle creer que es una fotografía para que se acerque y compruebe por sí mismo que lo que está viendo no es una fotografía.

Sí que hay un trampantojo desde el barroco, donde con la pintura se quiere expresar lo real, pero realmente hay que plantearse si realmente estoy intentando engañar al espectador en si eso podría ser real, o si eso podría ser una fotografía. Estamos tan mediados por la visión de lo fotográfico que no somos capaces de creer que la pintura pueda tener la capacidad de hablarnos de algo real, porque es un apartado que lo dejamos por la fotografía.

Ese trampantojo es un juego de intentar que, con el poco margen de atracción de la fotografía, el espectador se quede un segundo viendo la obra. Hoy en día tenemos un colapso de imágenes que hace que resulte complicado… el tamaño también aporta esa atracción. Ese trampantojo que al mismo tiempo intento que sea atracción, figuración, realidad e imagen ficticia. Con todo eso intento jugar cuando se observa la obra.

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Pilar Tébar: Donde te encuadras, ¿en la abstracción o el hiperrealismo?

Quizás eso forme parte de mi juego, de estar en los límites de varias cosas. No estoy descubriendo algo nuevo sino que es una de las características  del arte actual. Moverse en los límites de todas esas casillas para que, con la intuición de la que hablábamos antes, crear algo nuevo que diga cosas nuevas. Para mí es muy importante el juego de utilizar ese aprendizaje pictórico para intentar producir una obra que al mismo tiempo sea abstracta, tenga algo detrás, que sea íntima pero espectacular. Se utilizan las herramientas de hiperrealismo, de la figuración o de la abstracción, muchos lenguajes para crear uno nuevo.

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

Javier Palacios. Ente VI, 2014. Acrylic fluor and pencil on board. 27 x 22 cm. Cortesía del artista

José Luis Pérez Pont

Pablo Bellot: estudio de mancha negra

No sé qué pasa que lo veo todo negro, de Pablo Bellot
Casa Bardín
C / San Fernando, 44. Alicante
Hasta el 30 de junio
Actividades
27 de mayo: visita guiada
10 de junio: encuentro con el artista y la comisaria de la muestra
17 de junio: visita guiada

El Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, junto el programa Arte en la Casa Bardín, iniciativa que pretende conocer y acercar las artes visuales los martes en la ciudad de Alicante, presentan la obra de Pablo Bellot (Alicante, 1976), una exposición individual que reúne su serie de tránsito entre el Mini yo y los nuevos proyectos titulada ‘No sé que pasa que lo veo todo negro’, un estudio sobre la mancha negra, sus percepciones y sus descomposiciones que nos transportan a un mundo de reminiscencias barrocas y goyescas, donde lo gore es perceptible a través de unas manos y de unos ojos camuflados por la violencia gráfica de la escena.

El mundo mínimal de Pablo Bellot, mucho más minimalista que sus Mini-yo anteriores, se reduce a la expresión única del negro, color que representa lo antivisual (1). Pero no por ello este color deja de ser un color expresivo, porque gracias a lo que intuimos frente a las imágenes, vislumbramos un mundo que nos sitúa en un espacio determinado y ante una acción concreta que permite la posibilidad de reconocer un cuerpo.

Obras de Pablo Bellot, en la exposición 'No sé qué pasa que lo veo todo negro'. Imagen cortesía de la comisaria Irene Ballester.

Obras de Pablo Bellot, en la exposición ‘No sé qué pasa que lo veo todo negro’. Imagen cortesía de la comisaria Irene Ballester.

La negación nihilista, la cual reside en la base de su trabajo, nos adentra en un itinerario cuya línea de la vida es el vehículo expresivo a través del cual se representa el caos y con ello la complejidad, una línea de la vida que por otra parte alberga sus seres deformes insertos en una crisis global, negra, al igual que nuestro futuro.

Estas formas oscuras, por otra parte, nos acercan al concepto freudiano de lo siniestro como experiencia abrumadora de lo desproporcionado. Generan atracción y repulsión, a la vez que miedo y familiaridad, comodidad e incomodidad, porque lo monstruoso, como apunta Pablo Bellot, también es real, también nos es familiar, y por ello nos perturba y nos angustia.

Obra de Pablo Bellot, en la exposición 'No sé qué pasa que lo veo todo negro'. Imagen cortesía de la comisaria Irene Ballester.

Obra de Pablo Bellot, en la exposición ‘No sé qué pasa que lo veo todo negro’. Imagen cortesía de la comisaria Irene Ballester.

Sus manchas negras son historias que se están narrando dentro de un contexto complejo, pero no por ello dejando de ser chistoso, pues su guiño al metalenguaje yeyé de los años sesenta desdramatiza la realidad llena de violencias y de injusticias.

De ahí su objetivo de rodear con una línea negra el interior del espacio que sus trabajos habitan en la casa de arte Bardín, los cuales, a pesar de estar colocados en un orden cronológico, nos invitan a una reflexión dentro de una obra en la que el título ha desaparecido para dar paso sólo a las manchas numeradas, generando de esta manera un estudio más racional, donde la continuidad negra genere un proceso de creación pseudoanárquico cuyo resultado desemboque en un proyecto vivo y mutante.

(1) Hernández-Navarro, Miguel Á: “El arte contemporáneo entre la experiencia, lo antivisual y lo siniestro”, Observaciones filosóficas, nº 3, 2006 http://www.observacionesfilosoficas.net/elartecontemporaneo.html 16-4-2014

Obras de Pablo Bellot, en la exposición 'No sé qué pasa que lo veo todo negro' en Casa Bardín. Imagen cortesía de la comisaría Irene Ballester.

Obras de Pablo Bellot, en la exposición ‘No sé qué pasa que lo veo todo negro’ en Casa Bardín. Imagen cortesía de la comisaría Irene Ballester.

Irene Ballester Buigues