Tricicle, a todo gags

Hits, de Tricicle
Teatro Olympia
C / San Vicente Mártir, 78. Valencia
Del 19 de octubre al 11 de diciembre de 2016

‘Hits’ -el nombre no engaña- contiene lo mejor de lo mejor de Tricicle, o casi, porque por fuerza han tenido que dejar a un lado sketches que seguramente alguien encontrará a faltar a pesar de que será el más largo de todos los espectáculos que hayan hecho, cien minutos rellenos de gags en los que quizá no estén todos los que son pero sí que son todos los que están.

‘Hits’ -acrónimo de Humor Inteligente Trepidante y Sorprendente- reúne doce sketches mínimamente reducidos y un amplio resumen, que cierra el espectáculo, compuesto de gags cortísimos que dejan al espectador al borde del colapso respiratorio. Casi todos aparecen tal cual fueron estrenados ya que el paso del tiempo -salvo aspectos tecnológicos que han obviado o variado- no les ha afectado para nada.

‘Hits’ -acrónimo de Hilarantes Individuos Tragicómicos y Solazosos- gustará (mucho) a los que les conocen de toda la vida y sorprenderá (muchísimo) a los hijos de sus hijos, ya que, afortunadamente, cada nueva generación les ha traído más público.

¿Último espectáculo? Dicen que de momento.

Tricicle. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Tricicle. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

 

Lo bello y lo siniestro de Crajes

Crajes
Plastic Murs
C / Dénia, 45. Valencia
Hasta el 21 de octubre de 2016

‘Lo bello y lo siniestro’ es el título de un libro de Eugenio Trías que, para el caso que nos ocupa, viene que ni pintado. Arranca el texto con dos citas igualmente pertinentes. La primera, de Rilke, dice así: “Lo bello es el comienzo de lo terrible que todavía podemos soportar”. La segunda, de Schelling, apunta: “Lo siniestro es aquello que, debiendo permanecer oculto, se ha revelado”. Crajes, sabiéndolo o no, sigue el rastro dejado por ambas citas en su exposición de la galería Plastic Murs. Y lo hace añadiendo otro aspecto primordial: el humor.

Con el humor o ironía a veces tierna y otras macabra, presente en sus trabajos en forma de adorables dibujos animados o escatológicos instantes amorosos, Crajes logra amortiguar lo siniestro haciéndolo soportable. Trías viene a decir que la repulsión que provoca lo siniestro, encuentra en el humor su antídoto: “Contracarga de placer opuesta a la sobrecarga de violencia con la que el sujeto reacciona al objeto que suscita en él el sentimiento de lo siniestro”.

Obra de Crajes. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Crajes. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Carla Rendón y Jessica Ruiz, es decir, Crajes, muestran lo femenino como objeto de esa doble experiencia en torno a su imagen: por un lado, la belleza que encandila, y que ambas artistas recrean de forma glamurosa, y, por otro, el cuerpo que asusta por su destilado de sangre y asociación letal con el esqueleto y la muerte. “Nos interesa la dualidad”, dicen. Romper con el estereotipo de la mujer bella de la que se nutre la publicidad, para que aflore su reverso oscuro como parte indisoluble de la propia mujer. “Lo femenino como concepto de belleza es algo muy vacío, por eso lo contraponemos con algo macabro”, explican estas jóvenes artistas.

De manera que el esqueleto, tan presente en su obra, les sirve para mostrar esa parte macabra de lo femenino, al tiempo que desembraga lo siniestro para que aparezca lo fantástico. “El esqueleto siempre lo asociamos con algo malo y es algo que tenemos dentro”, señalan, para remachar: “Lo bueno y lo malo están dentro de nosotros”. Crajes lo que hace es mantener “una conversación” entre ambos aspectos, sirviéndose en ocasiones de la imaginería religiosa cristiana. De ahí el ejemplo que ponen de María Magdalena y la Virgen María: “Socialmente siempre se entiende como la una o la otra”. Crajes ve ambos aspectos de lo femenino como partes indisociables de la mujer.

Obra de Crajes. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Crajes. Imagen cortesía de Plastic Murs.

El largo título de la exposición, ‘Accipite et manduca ex hoc omnes: hoc est enim corpus meum, quod pro vobis tradetur’, que remite a la eucaristía cristiana (Tomad y comed todos de él, este es mi cuerpo, que será entregado por todos vosotros), evoca también esa violencia que anida en lo humano desde tiempo inmemorial. Violencia sacralizada que, en el caso de Crajes, aflora desprovista de representación simbólica, para someterse a la pura ficción. “No queríamos sangre realista, sino artificial”, dicen con respecto a las lágrimas rojas de algunas de sus obras.

El rojo también lo asocian al universo del cineasta Stanley Kubrick, por el que sienten predilección. “Los óleos tienen composiciones de corte cinematográfico”, resaltan. Al igual que por Courbet, de quien hicieron una versión de su polémica obra ‘El origen del mundo’, y al igual que le sucedió al pintor también ellas sufrieron críticas ahora vía internet. “A raíz de aquello, ahora mostramos el sexo de forma más explícita”. Lo cual les lleva a manifestar cierta perplejidad: “Estamos insensibilizados ante imágenes hiperviolentas mostradas en los medios y luego ven sangre en una exposición y se escandalizan”. Como tampoco entienden el “tabú que todavía existe en torno a la sexualidad de la mujer”.

Obra de Crajes. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Crajes. Imagen cortesía de Plastic Murs.

La exposición también incluye algunos bordados (“es la primera vez”) y porcelanas con imágenes alusivas a esa sexualidad incomprendida. Crajes lo que hace es poner sobre el tapete esa incomprensión que, después de todo, remite al origen mismo de la vida. De manera que Carla Rendón y Jessica Ruiz utilizan el cuerpo femenino para rendir cuentas de esa dicotomía entre lo bello y lo siniestro, poniendo el acento en este último. “Es una exposición sobre la maldad humana”, concluyen. Una maldad diluida en ácido como agente provocador.

Obra de Crajes. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Crajes. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Salva Torres

La Cabina está muy cerca

Fiesta de presentación de la IX Edición del festival La Cabina
Las Naves
C/ Juan Verdeguer, 16. Valencia
Viernes 9 de septiembre de 2016

Amigos ya está muy cerca la novena edición de ese festival envidiado en otras partes no solo del Estado, sino del mundo, como es La Cabina. La Cabina es el festival más importante de mediometrajes, y lo hacen desde esta ciudad naranja que pocas veces ha dado trato de favor a la cultura. Para despertarnos el interés por la nueva edición hicieron una fiesta para demostrar en qué estado de salud cinéfila llegan a esta novena entrega.

Como viene siendo costumbre la fiesta se realizó en Las Naves, un lugar que precisa de este tipo de eventos para que la ciudad se dé cuenta de la increíble infraestructura que allí tienen montada para todo tipo de saraos. El primer plato que nos sirvieron a los asistentes fue el mediometraje Hochhaus (Nikias Chryssos,2008), el ganador de la primera edición del festival. Creo que es importante que le den salida a todo ese material que el festival posee, para que conozcamos cuáles han sido los trabajos que lo han acompañado durante estos años. Para que veamos, a modo de retrospectiva, la evolución de tratamiento de los mediometrajes. Hacernos cada vez más parte de la historia del festival.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la presentación del festival en Las Naves. Imagen cortesía de La Cabina.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la presentación del festival en Las Naves. Imagen cortesía de La Cabina.

El film trata de la vida perra de Daniel, un chavalín que sobrevive en el extrarradio de cualquier ciudad del mundo, pero en este caso de Alemania, donde es sometido y tiranizado por su hermano mayor Patrick. Un día Daniel conoce a un drogadicto enajenado, Bernd, que le sumerge en su locura. Daniel decide cambiar su vida cuando le conoce. La película me pareció floja, muy típica y algo densa.

El segundo plato, este muy rico, era uno de los mediometrajes que se podrán ver este año en el festival. Un acierto proyectar este desinhibido trabajo pero lleno de crítica como es Haramiste (Antoine Desrosières, 2015). Personalmente me encantó, trata sobre el despertar sexual de Yasmina, una joven musulmana en Europa. Muy recomendable, muy valiente y con un humor punzante y divertido. No diré más para que vayáis a verla del 3 al 13 de Noviembre, que es cuando se realiza tan singular evento.

Por último, después de cenar y escuchar a Dj_Plaktom, volvimos a sentarnos frente a la pantalla para ver cómo se subían al escenario los humoristas de Cinemascupe, que en esta ocasión venía con un MediomeTrash para destriparlo, aunque eso lo hacía la película sola, sin necesidad de nadie, y para que nos riéramos un buen rato. Por descontado no diré qué mediometraje vimos para salvaguardar el honor de sus creadores, pero puedo decir que asistir a este tipo de eventos le hacen a uno volver a creer en el oficio de cineasta, pues se ven las diferencias entre un trabajo profesional y una chapuza. Y sin más nos marchamos a casa con la alegría de saber que tendremos un gran festival por delante.

Momento de la presentación de La Cabina en Las Naves. Imagen cortesía del festival.

Momento de la presentación de La Cabina en Las Naves. Imagen cortesía del festival.

Javier Caro

Horror germánico para abrir el CIM

Festival de Cine Internacional de Mierda CIM-Sueca
Centre Municipal Bernat i Baldoví
C / Sant Josep, 32. Sueca (Valencia)
Del 19 al 25 de septiembre de 2016

El festival CIM-Sueca, también conocido como Festival de Cine Internacional de Mierda de Sueca, arranca el lunes 19 de septiembre para dar paso a siete días de serie B, trash, gore y otros formatos audiovisuales independientes. En su quinta edición el festival mantiene una extensa programación formada por un centenar de audiovisuales, repartidos entre una veintena de largometrajes y cerca de 80 cortometrajes. Todos los días, del 19 al 25 de septiembre, a partir de las 18.00h habrá proyecciones en el Centre Municipal Bernat i Baldoví de Sueca y el fin de semana (viernes y sábado) se proyectarán las esperadas sesiones ‘golfas’ a las 23.00h y las 00.30h.

Directores de Angst. Imagen cortesía de CIM-Sueca.

Andreas Marschall, Jörg Buttgereit y Michal Kosakowski, directores de Angst. Imagen cortesía de CIM-Sueca.

El festival ha ido ganando popularidad durante sus cinco años de trayectoria, consolidándose como uno de los más importantes dentro de su género, tanto por participación (con cerca de 3000 participantes internacionales) como por cantidad de programación. El CIM-Sueca está especializado en audiovisuales de bajo presupuesto, poniendo especial atención a la serie B, el trash, el gore, el underground y en general a películas de estricta filiación independiente donde priman la ilusión, el humor y la creatividad por encima de los medios técnicos.

El festival refuerza su vocación internacional proyectando filmes de más de 20 nacionalidades y provenientes de todos los continentes. De los largometrajes proyectados cinco serán estrenos en España y siete son estrenos absolutos en Europa. Se puede consultar la programación completa en la web del festival: www.cimsueca.com.

Las proyecciones del CIM-Sueca suelen convertirse en una fiesta en sí mismas, el público interactúa libremente con las películas gritando o aplaudiendo, normalmente coincidiendo con las salpicaduras de sangre, amputaciones de miembros o evisceraciones que se muestren en pantalla.

Fotograma de Angst. Imagen cortesía de CIM-Sueca.

Fotograma de Angst. Imagen cortesía de CIM-Sueca.

El ambiente es lúdico, humorístico y participativo pero a la vez cinéfilo y respetuoso. El público también es el absoluto protagonista a la hora de dar los premios, ya que todas las películas se someten a estricta votación popular para decidir los galardones tanto a las mejores como las peores producciones (sí, también las peores tiene premios!).

El festival de este año se abrirá con la esperadísima German Angst, una película que ya ha causado gran impacto en los festivales de Sitges y San Sebastian. “Tres cuentos alemanes de amor, sexo y muerte en Berlín”, así se presenta un filme que reúne tres grandes nombres del horror germánico, donde destaca Jörg Buttgereit autor de Nekromantik, el referente del culto necrofílico de los ochenta, acompañado de Andreas Marschall y Michal Kosakowski, autores de las impactantes Tears of Kali y Zero Killed. Violencia extrema, sexo y transgresión para abrir el CIM-Sueca 2016 con un auténtico hit del gore europeo.

Fotograma de Angst. Imagen cortesía de CIM-Sueca.

Fotograma de Angst. Imagen cortesía de CIM-Sueca.

La Cabina, despertando deseos

Fiesta presentación de La Cabina
Las Naves
C / Juan Verdeguer, 16. Valencia
Viernes 9 de septiembre 2016, a las 20.30h

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia prepara su novena edición y calienta motores con la I Fiesta de Presentación, que se celebrará el viernes 9 de septiembre a las 20.30 horas en Las Naves – Espai d’Innovació i Creació. Los asistentes podrán ver el preestreno de uno de los mediometrajes seleccionados en La Cabina 2016, Haramiste (Antoine Desrosières, Francia, 2015), y la película galardonada con el Premio al Mejor Mediometraje de la primera edición del festival, celebrada en 2008, Hochhaus (Nikkias Chryssos, Alemania, 2006). El punto de humor lo pondrá el trío CinemaScupe con su ya mítica sesión Mediometrash. Y el musical, DJ Plaktom.

Cartel de la fiesta de presentación de La Cabina. Imagen cortesía del festival.

Cartel de la fiesta de presentación de La Cabina. Imagen cortesía del festival.

El Festival unirá este viernes su primera y novena edición con dos películas que mostrarán la calidad cinematográfica que ha acompañado a La Cabina y que ha ido en aumento durante estos años. Haramiste, mediometraje que forma parte de la Sección Oficial de 2016, trata sobre el despertar de los deseos de Yasmina, una joven musulmana de 17 años.

Fotograma de Hochhaus. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de Hochhaus. Imagen cortesía de La Cabina.

Hochhaus, película que se proyectó en La Cabina 2008 y que consiguió el premio al Mejor Mediometraje en la primera edición del festival, cuenta la historia de Daniel, un adolescente que vive en los suburbios de una ciudad alemana junto a su hermano mayor, Patrick. Daniel sufre cada vez más la tiranía de Patrick, pero cree haber encontrado un amigo en Bernd, un heroinómano del barrio.

Y para finalizar la noche con humor, llega el turno de una nueva sesión Mediometrash, que ya cuenta con un gran número de incondicionales seguidores. El trío CinemaScupe volverá a ‘despellejar’ un mediometraje de muy dudosa calidad, dispuestos a no dejar títere con cabeza. Raúl Salazar (humorista gráfico de El Jueves y autor del blog Un respeto a las canas), Sixto García (guionista cinematográfico y locutor del programa Café con vistas) y Javi Bóinez (humorista del blog Reflexiones de un tipo con boina), comentarán en directo la película cuyo título se desvelará esa misma noche.

Fotograma de Haramiste. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de Haramiste. Imagen cortesía de La Cabina.

Gatos, mujeres y arte de Shag

‘Drinking Spree’ de Josh Agle
La Fiambrera Art Gallery
C / Pez 7. Madrid
Del 9 de septiembre al 5 de noviembre de 2016

La exposición ‘Drinking Spree’ se construye alrededor de seis obras nuevas, realizadas especialmente para esta muestra. En todas ellas, pinturas acrílicas sobre madera, los protagonistas son una mujer, una obra de arte, un gato, y un cóctel (varios de los elementos y símbolos recurrentes en los cuadros de Shag). Acompañan a estas pinturas originales una selección de serigrafías procedentes de la colección privada del artista y otras de su producción reciente, todas ellas a la venta. ‘Drinking Spree’ hará las delicias de los muchísimos seguidores de Shag, además de ser una ocasión inmejorable para conocer al artista (que asistirá a la fiesta de inauguración), y disfrutar de su obra original en directo.

Sobre el artista

Detrás de la firma Shag se esconde el artista norteamericano Josh Agle, nacido en California en 1962 (su nombre artístico está formado por las dos últimas letras de su nombre y las dos primeras de su apellido). Shag, que empezó siendo un favorito de culto después de su primera exposición en la influyente galería californiana La Luz de Jesús en 1998, es uno de los más conspicuos representantes del movimiento Lowbrow. En los últimos años se ha convertido en un exitoso artista cuyas obras son coleccionadas por famosas estrellas de Hollywood, (como Whoopi Goldberg, Ben Stiller, Seth Green, Rob Zombie, o Nancy Sinatra entre otros muchos) y  expone en las mejores galerías de Nueva York, Los Angeles, o Sidney.

La obra de Shag se distingue por un estilo único que partiendo de la ilustración y el grafismo americano de mitad del siglo veinte, recrea escenas teñidas de ironía y de humor travieso más características de nuestro tiempo. Sus cuadros, de apariencia kitsch, líneas claras y colores brillantes, celebran el consumismo y la buena vida; sus personajes beben, fuman, y comen en escenarios estilosos y sofisticados, en casas de Richard Neutra o John Lautner, amuebladas por los Eames, Eero Saarinen, Arne Jacobsen y George Nelson. El punto de vista de Shag es el de un espectador distante, al que lo que realmente interesa es la historia que se intuye detrás de las imágenes, la cual no explica, y su narrativa misteriosa e inquietante. No faltan la crítica y la sátira, que utiliza a veces en la ridiculización de algunos personajes.

Pousse Cafe, Shag. Imagen cortesía de la galería.

Pousse Cafe, Shag. Imagen cortesía de la galería.

“Inicialmente estaba inspirado por artistas anónimos de los años 50 y 60, así como por algunos ilustradores que me eran familiares como Gene Deitch, Jim Flora o Rolly Crump. Mi idea era coger lo que era viejo arte comercial y promocional de la época y usarlo de una forma más contemporánea añadiendo un poco de sarcasmo, ambigüedad, y humor negro. Conforme mi carrera ha ido avanzando he mirado a otros artistas cuya obra es plenamente reconocible y forma parte del panorama de la cultura pop, como Edward Gorey, Keith Haring o Andy Warhol”.

Agle, nacido en el seno de una familia mormona, creció en Hawai y luego Los Angeles. Comenzó estudios de contabilidad y arquitectura para abandonarlos al poco tiempo por Bellas Artes, graduándose en la Universidad de California en Long Beach. Al principio de su carrera se dedicó a la ilustración comercial, apareciendo sus diseños en medios como TIME o FORBES entre otros clientes, (y a tocar la guitarra con grupos como The Tiki Tones o The Huntington Cads) pero a finales de los años 90, con la explosión del arte lowbrow y la cultura tiki, decide centrarse principalmente en su arte y sus exposiciones, seleccionando enormemente desde entonces sus encargos comerciales (por ejemplo la serie de cuadros realizados para Disney para la conmemoración del 40 aniversario de Disney World). En palabras de Billy Shire, coleccionista y fundador de la galería La Luz de Jesús, “Shag ha creado un nuevo estilo que podría denominarse como el hipster-cool del siglo XXI”.

Resaca negra: Vicente Marco

Entrevista con el escritor valenciano Vicente Marco, a propósito de la presentación de su novela ‘Ópera Magna’ (Editorial Almuzara), XXIX Premio Novela de Jaén, en la XXIX Semana Negra de Gijón

El escritor valenciano Vicente Marco, refrendado autor de novela, relato corto y teatro -atesora más de cuarenta premios literarios, entre ellos el galardón Valencia 2015, que concede la Institución Alfonso el Magnánimo, por su última novela ‘Mi otra madre’ (Editorial Lengua de Trapo)- ha paseado sobre la gravilla de los antiguos astilleros de la ciudad asturiana con ejemplares de una de sus últimas obras, ‘Ópera Magna’ (Editorial Almuzara), aupado por un oxigenado estilo y una convulsa acción merecedores del XXIX Premio Novela de Jaén, para completar su ciclo en el cronograma de actividades de la XXIX Semana Negra de Gijón.

Te encuentras por primera vez a orillas del Cantábrico, en pleno estío, participando en la Semana Negra de Gijón. ¿Qué te parece haber recibido la invitación del festival para una novela que, en principio, tú mismo no asociabas al género, pero que tus lectores sí han vinculado explícitamente con el noir?

Creo que mis novelas no son de ningún género en concreto, pero sí engloban a muchos de ellos. ‘Ópera Magna’ podría ser un thriller psicológico, una novela de género negro, de intriga. Sin duda, me encanta estar en Gijón hablando de ella.

Según describes cuando conversas acerca de esta novela, su argumento parte de una historia peculiarísima, de un apunte autobiográfico.

Efectivamente. Todo nace cuando voy a Segovia a recoger un premio literario. Resulta que el que ha obtenido el accésit no recibe ninguna atención, la prensa no le hace mucho caso y yo me acerco, descubriendo a una persona muy particular, tan singular que da origen a ‘Ópera Magna’. Ahí lo dejo.

El germen que da pie a la trama evoluciona en tu mente durante el camino de regreso a Valencia, tras la recogida del premio. ¿Advertías que esa historia atesoraba ya los mimbres suficientes para desarrollarla?

Sí, prácticamente ya se encontraba pergeñada durante mi regreso a Valencia desde Segovia. Ya la tenía toda en mi mente y lo que hice fue transcribirla.

El escritor Vicente Marco y el periodista José Antequera, de la revista GURB, en un instante de la presentación de 'Ópera Magna' en la carpa 'A quemarropa', durante la XXIX Semana Negra de Gijón. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

El escritor Vicente Marco y el periodista José Antequera, de la revista GURB, en un instante de la presentación de ‘Ópera Magna’ en la carpa ‘A quemarropa’, durante la XXIX Semana Negra de Gijón. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

En Semana Negra has comentado que Diego Leonarte -uno de los tres personajes protagonistas y trasunto primigenio de ese inquietante individuo- viene a ser, a la postre, un híbrido de múltiples perfiles que te has ido encontrando a lo largo de tu existencia y, probablemente, de la muchos de los lectores que se aproximen a la novela.

Sí, en efecto, como muchos personajes, para caracterizarlo me basé en las experiencias que he tenido con perfiles similares, de manera que construí a Leonarte como un Frankenstein.

Otro aspecto reseñado por estos lares se emparenta con la fluidez del estilo, que suele particularizar muchas de tus publicaciones, aunque, en este caso, de una modo más afianzado.

Aquí era más importante aún realzar esa manera mía de escribir, para dejar la trama sólo en lo fundamental, que era lo que a mí me interesaba que el lector captara, evitando todos los añadidos que podría haber alrededor, con lo cual las descripciones son muy escasas, tanto de personajes, que se caracterizan por las acciones que van realizando y por los diálogos, como en lo que respecta a las descripciones paisajísticas, por ejemplo. De este modo, la ceñí estrictamente a la trama.

¿Crees que tu estilo es reconocible desde un primer momento o, finalmente, advertido por el contenido de tus publicaciones?

Los lectores sí pueden reconocerme por la manera en que escribo, eso es evidente. Después los temas de parte de mi obra quizás sean más universales, como la preocupación acerca de qué narices hacemos aquí. No es un tema mío, sino de muchísimos escritores. No sólo el qué hacemos aquí, que es un poco más manido, sino el motivo por el que no lo sabemos. Una inquietud acerca de qué hay ahí que nos impide conocer la verdad de nuestra existencia, si es algo premeditado o una cuestión realmente fortuita, el motivo por el que nuestra mente es limitada a la hora de conocer y responder a las grandes preguntas del universo.

Sin duda, una cuestión que intensificas generosamente en publicaciones como ‘Los que llegan por la noche’ (Versos y Trazos Editorial), en la que se compendian diversos historias encapsuladas en esa línea.

Los cuentos de ‘Los que llegan por la noche’ los escribí hace tiempo. Después, Versos y Trazos los recopiló en un único volumen, muy bien editado. Son historias concretas, diferentes, donde lo fundamental es hablar de la importancia del azar en nuestras vidas, de la escasa importancia de nuestra decisiones. Nos creemos que somos importantes, que somos capaces de manejar nuestro destino, pero después los sucesos están ahí y la mayoría de veces es como si alguien nos estuviera guiando y nos pusiera en la mano varias alternativas para elegir. Se puede pensar que uno toma las decisiones, pero la gran pregunta no deja de ser quién o qué te ofrece estas alternativas.

¿Pueden considerarse como un florilegio de relatos emparentados con ciertos conceptos o territorios alumbrados por la Filosofía?

Sobre todo con la filosofía de la causalidad. Los hechos están concatenados, se van moviendo y desconoces a dónde vas a parar. Es la transcripción de un posicionamiento vital. Cuando escribo intento transmitir todo lo que me nace acerca de cuanto he pensado. Eso es lo importante.

En tanto que dramaturgo, amén de novelista, ¿has encontrado en la morfología del teatro un vehículo oportuno para proponer determinadas situaciones que a través de la narrativa más convencional no es posible?

El teatro me permite escribir un tipo de obra y contenidos que en novela son más difíciles de comercializar, especialmente el humor; el género teatral me ha servido para encauzarlo. Me gusta mucho reírme de todo y el humor es el arma más potente del ser humano, aunque ello no quiere decir que todas mis obras teatrales sean humorísticas. Las editoriales y concursos literarios apuestan muy poco por ello.

El escritor valenciano Vicente Marco, en un instante de la presentación de 'Ópera Magna' en la carpa 'A quemarropa', durante la XXIX Semana Negra de Gijón. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

El escritor valenciano Vicente Marco, en un instante de la presentación de ‘Ópera Magna’ en la carpa ‘A quemarropa’, durante la XXIX Semana Negra de Gijón. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

“Lo fantástico va a más con la modernización del país”

Mystic Topaz, de Pilar Pedraza
Editorial Valdemar

La escritora Pilar Pedraza vive hace años en el barrio del Carmen. En medio de un entramado de callejuelas, plazas, recodos y recovecos en los que, a ciertas horas del día, el tiempo parece haberse detenido. Los edificios históricos y nobiliarios se alternan con los ruinosos y primorosamente rehabilitados. Los  ángulos muertos, con pasadizos secretos y laberintos mágicos. Pedraza se camufla en esa atmósfera y en un rincón del salón de su casa teje y entreteje brillantes tramas con las que captura a sus lectores. Su último libro, Mystic Topaz, una colección de relatos, se inspira en un curioso establecimiento del barrio dedicado a piedras exóticas y actividades esotéricas que frecuenta, aunque no crea ni deje de creer en tales cosas.

Cubierta de 'Mystic Topaz'.

Cubierta de ‘Mystic Topaz’.

Mystic Topaz. ¿El título del libro encierra algún significado esotérico? 

Mystic Topaz es el nombre de la tienda de objetos esotéricos donde se desarrolla la mayoría de las acciones del libro. Los topacios místicos son una variedad de gema tratada tecnológicamente añadiendo una finínisima capa de titanio a una pieza de topacio o de cuarzo de buena calidad, con lo que se logra un brillo y una gama de colores extraordinaria. Los topacios son las piedras de la alegría, para quien crea en esas cosas. No seré yo, desde luego.

Lo inició como una serie de cuentos que se publicaban cada semana en la revista digital desaparecida, El Butano popular. ¿Cómo llevó esa obligada periodicidad? ¿Cuál es el hilo conductor del libro?

Al comienzo, un relato a la semana me resultó demasiado y me agobió un poco, pero pronto pareció crecer en mi interior como una planta, mis fuerzas aumentaron y fui feliz cumpliendo el plazo, sobre todo cuando el hilo conductor del libro se marcó y tomó forma por sí mismo. Esto ocurrió al consolidarse las protagonistas, Delirio Presencia y Geles, y la comunicación entre ellas en el universo mágico de la tienda. Y cuando a lo fantástico se unió el humor.

Lo insólito, lo extraordinario y prodigioso impregnan la mayoría de los relatos. Sus lectores deben preguntarse en qué misteriosa y tal vez oscura biblioteca cosecha tales conocimientos.

Los relatos de Mystic Topaz  son de género fantástico, tanto los referidos a la naturaleza y los monstruos como los que tienen que ver con la literatura gótica. Hay que leer mucho, ciertamente, para escribir algo coherente y gracioso sobre los zombis que aparecen en la trastienda, sobre los retratos de muertos o sobre determinados temas tibetanos. Hay mucha fuente libresca, pero también muchas impresiones de viajes y sobre todo el aprendizaje directo en la propia tienda, con los materiales en la mano y los personajes exóticos a la vista. He conocido personalmente a algunos de ellos, como el chamán Sergio Magaña, el cabalista Eduardo Madirolas o el cátaro Laurel, de los que he aprendido mucho, sobre todo a respetar lo que no pertenece a mi cultura.

Pilar Pedraza en la Feria del Libro de Madrid. Imagen cortesía de la autora.

Pilar Pedraza en la Feria del Libro de Madrid. Imagen cortesía de la autora.

Emilio Bueso y usted son los únicos escritores españoles incluidos en el catálogo de la editorial Valdemar, ambos, por cierto instalados en la Comunidad Valenciana. ¿Por qué cree que apuestan por ustedes dos?

Porque somos los mejores. Bromas aparte, creo que Emilio y yo damos el perfil ideal de Valdemar por nuestra acentuada y fiel especialización en la literatura fantástica y de terror, y porque personificamos dos de sus más notables generaciones, yo la más antigua y clásica, y Emilio la más juvenil. También, supongo, publicamos en Valdemar por pura chamba y porque les gustamos a los editores, que son muy suyos.

Hace años se consagró como autora de culto con unos fieles seguidores. ¿Cuál es el perfil de sus lectores?

Por lo que veo en las redes y en la Feria del Libro de Madrid, suelen ser frikis de entre veinte y cuarenta años, mucha chica con aire independiente –alguna con un halcón en el puño, como te lo digo- y madurotes que empezaron a leerme al comienzo y no me han abandonado. Cuando los conozco, me encantan, porque son gente ilustrada, amable y genuinamente amiga de lo raro, como yo misma.

La literatura fantástica en España no gozó nunca de gran predicamento pero hoy parece que despega y atrae a los jóvenes. ¿Qué piensa de la evolución del género estas últimas décadas?

Sin duda va a más con la modernización del país. Cuanto más civilizado es un sitio, más se cultiva y se degusta en él la cultura Dark, por su carácter trasgresor y libertario. Hay que desconfiar totalmente de la gente palurda a la que no le interesan los vampiros porque no existen o a los que abominan de la tinta roja. En España la ignorancia está de parte de la Inquisición, como en todas partes, y la Inquisición de la inteligencia y del humor de cualquier color que sea éste. En el fondo pienso que la única literatura es la fantástica. Y Zola, claro.

El próximo otoño visitará la Feria Gótica de Madrid para cosechar el Premio de Literatura Fantástica a su trayectoria en el Museo Romántico. ¿Ya sabe qué atuendo va a lucir para la ocasión?

El de siempre. Soy de los que piensan que el hábito no hace al monje.

Portada de 'Lobas de Tesalia', de Pilar Pedraza.

Portada de ‘Lobas de Tesalia’, de Pilar Pedraza.

Si fuera bruja, ¿en qué tipo de hechizos y sortilegios le gustaría especializarse?

En lo concerniente a la resurrección de los muertos, como en Lobas de Tesalia, y también en la ayuda a los mismos a alcanzar la luz si están despistados, sobre todo a las víctimas de los accidentes. Pero lo cierto es que no soy bruja ni se espera que vaya a serlo.

El Papa Francisco quiere que las mujeres casen y bauticen. ¿Algún comentario al respecto?

A mí lo que quieran los papas me tiene sin cuidado. No pertenezco a su grey. Lo que sí me gustaría es que la Iglesia nos devolviera todo el patrimonio que nos ha robado.

¿Qué proyectos tiene entre manos?

Varios. Estoy terminando un estudio sobre la vida y obra del extraordinario creador Jean Cocteau (La Bella y la Bestia, Orfeo), para el que ya tengo una buena editorial, y maquino los inicios de una novela romana gore que completará la trilogía de La perra de Alejandría y Lobas de Tesalia. Me gusta mucho el mundo grecorromano. Actualmente colaboro con una revista digital llamada ‘La Charca literaria’ con pequeños relatos sobre las travesuras de Eros y otros niños del Olimpo. Espero que, como Mystic Topaz, se conviertan en un libro.

¿Cómo espera que salga el país tras el 26-J?

Trasquilado, pero peor de lo que ya está, imposible. Me gustaría que los partidos de izquierdas se unieran y nos sacaran del estercolero en el que nos ha hundido el bipartidismo; que la derecha heredera del franquismo desapareciera definitivamente y que nuestro país dejara de ser una monarquía bananera. Ya sé que son muchas cosas. Con una de ellas me conformaría, porque las otras irían detrás.

¿Le preocupa que GB abandone Europa?

Me tiene sin cuidado GB. Inglaterra no me merece ningún respeto. No contenta con no arreglar sus propios problemas e ir a la suya ilegítimamente en la Unión, incluido servirse de su propia, se está deteriorando económica y socialmente, y nos manda los peores turistas. Lo único que siento es que van a salir perjudicados los emigrantes, incluidos los españoles.

Pilar Pedraza. Imagen cortesía de la autora.

Pilar Pedraza. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

Kafka, Mondrian y el yugo de la soledad

Café Kafka, de Francisco Coll
Palau de Les Arts
Avda del Professor López Piñero, 1. Valencia
Días 22, 25, 28 y 31 de mayo de 2016

El Palau de les Arts Reina Sofía acoge el domingo 22 de mayo el estreno en España de la ópera ‘Café Kafka’, de Francisco Coll (Valencia, 1985) en el Teatre Martín i Soler. Las representaciones de esta obra, como señaló el Intendente Davide Livermore en su presentación, están dedicadas a la memoria de Inmaculada Tomás, principal impulsora de este proyecto.

“Se trata, asimismo, de una cita señalada en la X Temporada de Les Arts”, destacó Livermore. “No todos los días un teatro de ópera tiene la oportunidad de estrenar en este país una nueva obra, de un compositor de su ciudad, y además, con una nueva producción de tanta fuerza”.

‘Café Kafka’, con música de Francisco Coll y libreto de Meredith Oakes, es una ópera de cámara en un acto, escrita para cinco solistas y diez instrumentistas. La obra nace como encargo de la Royal Opera House Covent Garden de Londres, el Festival de Aldeburgh y la Opera North de Leeds.

Presentación de 'Café Kafka'. Imagen cortesía de Palau de les Arts.

Presentación de ‘Café Kafka’. Imagen cortesía de Palau de les Arts.

El estadounidense afincado en Italia Christopher Franklin asume la dirección musical de esta pieza, que recibió el elogio de la crítica inglesa en su estreno. ‘Café Kafka’ supone también el debut operístico de Franklin en Les Arts, donde anteriormente ha dirigido a la Orquesta de la Comunidad Valenciana en un concierto del tenor peruano Juan Diego Flórez.

Franklin es una de las batutas emergentes en el panorama musical europeo, que ha trabajado en destacados centros líricos italianos, entre los que figuran el Maggio Musicale Fiorentino, la Ópera de Roma, el Teatro Regio de Turín, así como en los festivales de Pésaro o de Jesi.

Rotativos y medios especializados dieron la bienvenida a la obra de Francisco Coll con entusiasmo: “Se puede convertir en un clásico”, subrayó ‘The Independent’, “Coll podría ser el compositor que España ha estado esperando desde hace mucho tiempo”, sentenció la ‘BBC Music Magazine’ o ‘Café Kafka’ quedará para la posteridad”, según ‘The Stage’.

Les Arts presenta ‘Café Kafka’ en una nueva producción, con dirección escénica del británico afincado en Valencia Alexander Herold, que ha sido realizada íntegramente por el equipo técnico del teatro. El montaje cuenta con escenografía de Manuel Zuriaga, vestuario de José María Adame, iluminación de Antonio Castro, videocreación de Miguel Bosch, basada en imágenes de Quique Reche, y movimientos escénicos de Ricardo Sile.

Presentación de 'Café Kafka'. Imagen cortesía de Palau de les Arts.

Presentación de ‘Café Kafka’. Imagen cortesía de Palau de les Arts.

Según Alexander Herold, “la ópera de Coll es un desafío para cualquier director de escena”. “Esta partitura no es sólo una ópera, es también un ballet, una película, una caleidoscópica investigación sobre el yugo que aflige a nuestra sociedad: la soledad”.

“La música tan densa -en palabras de Herold-, tan llena de vida, humor, bromas, ironías y ritmos de danza, exige un decorado que refleje este mundo disonante y surrealista. La estructura y el color de la música me sugerían los colores puros y separados del mundo de la pintura de Piet Mondrian, artista que divide espacios de color con trazos negros”.

Un reparto de jóvenes cantantes protagoniza ‘Café Kafka’. El elenco incluye a actuales artistas del Centre de Perfeccionament Plácido Domingo, como Miriam Zubieta, Tatiana Irizarry, Elisa Barbero y Pablo Aranday, además de un antiguo alumno de este proyecto, Pablo García López, y del británico William Purefoy, que participó en el estreno en 2014 de esta obra.

Escena de 'Café Kafka', de Francisco Coll. Palau de les Arts.

Escena de ‘Café Kafka’, de Francisco Coll. Palau de les Arts.

‘Café Kafka’ está basada en textos del autor checo, pero es una obra independiente que toma al escritor nacido en Praga como punto de partida, para llevar al espectador a una realidad social actual. Para Francisco Coll, “Kafka fue un visionario. La ficción que narró se ha convertido en una realidad en la actualidad. Por lo tanto, esta obra se podría entender como un espejo de nuestra sociedad, en el cual nos podemos sentir identificados”. El compositor, que ha recordado la fantástica recepción de la obra en Londres, vaticina que el público valenciano que se acerque a las representaciones “disfrutará de la experiencia”.

Por su parte, Livermore apuntó que el estreno este domingo de ‘Café Kafka’ marca, asimismo, el inicio de la última etapa de la temporada de Les Arts, con otras dos obras también mucho más cercanas a la contemporaneidad que el repertorio habitual: ‘Juana de Arco en la Hoguera’, de Honegger, y ‘Sueño de una noche de verano’, de Britten.

El Intendente-director artístico reconoció que la labor de un teatro público es “acercar la ópera a toda la ciudadanía, pero también nutrir a los espectadores de nuevas sugerencias e ideas con las que abrir la mente y formar una población crítica. ¡Qué mejor reflexión y crítica de nuestra sociedad, sus vicios y miserias, que la que hace el arte de nuestro tiempo!”, enfatizó.

Además del estreno el domingo 22, el Teatre Martín i Soler de Les Arts acogerá más representaciones de ‘Café Kafka’ los días 25 y 28, con una función didáctica el 31 de mayo. Las entradas para este espectáculo tienen un precio único de 25 euros.

Café Kafka de Francisco Coll. Palau de Les Arts.

‘Café Kafka’, de Francisco Coll. Palau de Les Arts.

El deseo femenino y sus controversias

Mustang, de Deniz Gamze Ergüven
Teatre Serrano
Passeig de les Germanies, 29. Gandia (Valencia)
Martes 12 de abril, 2016, a las 17.30 y 20.00h. 3€

Mustang, la película de la directora de origen turco Deniz Gamze, es una obra llena de humor y ternura, que indaga en el secreto de la feminidad, el deseo y la muerte. Una película sobre esa belleza indisociable del dolor que es uno de los misterios más hondos de la existencia humana.

Mustang habla de esa eterna disociación entre la realidad y el deseo que no ha dejado de torturar a los seres humanos, y que es sin duda el descubrimiento más doloroso a que se tienen que enfrentar los adolescentes en su tránsito hacia la edad adulta. Desde luego un descubrimiento doloroso, ya que la realidad se sustenta en unos pilares culturales que la elevan de los deseos individuales.

Fotograma de Mustang, de Denis Gamze.

Fotograma de Mustang, de Deniz Gamze.

Freud, en su ensayo ‘El malestar en la cultura’, se hacía una modesta pregunta: ¿cuál es uno de los deseos a los que aspira el ser humano, como fin y propósito de la vida? Y con la clarividencia que le caracterizaba  respondía: llegar a ser felices. Una felicidad que, para el autor, sólo se alcanza experimentando intensas sensaciones placenteras, ausentes de dolor y displacer. Experiencias placenteras que la cultura parece más restringir que estimular, al alejarnos de nuestras pasiones más instintivas. Por ello, la cultura, afirma Freud, produce un malestar en el sujeto, a pesar de que la suma de instituciones y producciones que la conforman sirvan para proteger al ser humano de la naturaleza y regular las relaciones humanas.

Fotograma de Mustang, de Deniz Gamze.

Fotograma de Mustang, de Deniz Gamze.

El malestar

En Mustang, la vida infantil, lúdica, risueña e inocente de cinco guapas hermanas, cuyas edades rondan entre los 12 y 16 años, desaparece en apenas unos meses bajo el yugo de la tradición cultural y religiosa. Nos cuenta su historia la hermana pequeña, que se resiste a aceptar el destino de esa tradición que les coarta la libertad para alcanzar la anhelada felicidad. Cinco hermanas enfrentadas a una tradición cultural religiosa que intenta domar la fervorosa sexualidad que fluye de sus juveniles cuerpos.

Fotograma de Mustang.

Fotograma de Mustang, de Deniz Gamze.

Begoña Siles