La Gallera acoge una performance de Greta Alfaro

Greta Alfaro. ”Comedias a honor y gloria”
La Gallera
Inauguración y presentación del catálogo, el 8 de abril de 2016, 19 h.
Performance: 10 de marzo, 19 h.
Calle Aluders, 7. Valencia

Comedias a honor y gloria es una propuesta de la artista Greta Alfaro, comisariada por Alba Braza, ex profeso para la sala La Gallera. Una cuidada construcción arquitectónica repleta de copas llenas de vino, un arma y cámaras de vigilancia conforman el escenario para un público, que convertido en actor, contribuye violentamente a su destrucción. Comedias a honor y gloria consta de dos momentos, de la acción y de su resultado, de un ofrecimiento y de los restos tras la catarsis.

Greta Alfaro, desarrolla su trabajo en diferentes medios, principalmente vídeo, fotografía, instalación y collage. Ha expuesto en centros como Whitechapel Gallery, Saatchi Ga- llery, Institute of Contemporary Art de Londres; CCBB Brasilia, Brasil; Bass Museum of Contemporary Art, Miami; Armory Center for the Arts, Pasadena; International Film Festival Rotterdam; Centre Pompidou, La Conciergerie París; Kunsthause, Essen, Alemania; Trafó House of Con- temporary Art, Budapest o La Casa Encendida, Madrid. Ha presentado su obra de forma individual en la galería Rosa San- tos, Valencia; MoCA, Hiroshima; Artium, Vitoria; Museo ExTeresa, Ciu- dad de México; Centro Huarte de Arte Contemporáneo, Pamplona; gale- ría Marta Cervera, Madrid; Dryphoto arte contemporánea, Prato, Italia. Recibiendo prestigiosos premios como El Cultural de Fotografía de El Mundo, el Premio Generaciones de la Fundación Caja Madrid, la beca de la Ge- nesis Foundation para estudios en el RCA en Londres, la beca CAM de Artes Plásticas, The James Price en la Moving Image Video Art Fair en Nueva York.

El espacio de la Gallera se presenta ante la artista como: “un lugar muy especial y lleno de posibilidades” según palabras de la misma, recoge la idea original del lugar, concebido para peleas de gallos, recuperando su condición de espacio destinado al espectáculo. Esta mención al mismo se vuelve recurrente en los trabajos de Greta Alfaro, concibiendo este, desde una perspectiva más amplia que incluirá el mundo de la imagen tal y como hoy se nos presenta, como consumo voluntario o involuntario dentro de nuestra cotidianidad, junto con la presencia constante de las cámaras en nuestra vida, un elemento transmutador de roles que convierte al espectador en actor de forma tenaz, incorporando a nuestra vida la presencia de un público invisible, pero presente.

 La instalación presenta elementos que remiten a una estética místico-religiosa, logrando convertirse en una imagen con un fuerte poder que encarna una serie de referentes culturales hasta el punto de hacerlos reales y de convertir pues su destrucción en un acto nefando. Así, la alba pulcritud del espacio será pronto leyenda, pues quien desee visitar el interior de la instalación será invitado/a a llevar consigo un arma que le entregará el guardia de seguridad que custodia la puerta y obligado/a a firmar una declaración de responsabilidad civil y de cesión de sus derechos de imagen. Una vez dentro, la puerta se cierra, y el tiempo, el arma y los elementos quedan a merced del invitado/a. La profanación tendrá lugar inevitablemente, y ésta será vigilada y registrada.

Posteriormente la sala reabrirá sus puertas inaugurando una exposición que constará de un vídeo que pone en tensión la lógica de los acontecimientos cotidianos y de una instalación que se verá únicamente desde fuera de la sala, ofreciendo todo un escenario imposible de encontrar en la vida real, inspirado en construcciones típicas del arte e iconografía del barroco para adaptarlas al contexto actual.

La artista explora como la idea del espectador como ser pasivo y miembro de la masa informe ha ido transformándose desde el espectáculo tradicional, anterior a la televisión hasta la actual concepción de en espectáculo destinado a las grandes masas. Así pues y según palabras de la propia artista:

Este proyecto trata de invertir el rol tradicional de espectador pasivo para transformar al visitante en un sujeto individual y responsable, consciente de la presencia del público y de la cámara, confrontándolo personalmente con la idea de violencia y destrucción activa.”

Uno de los temas más importantes de la investigación artística que desarrolla Greta Alaro desde hace un tiempo, es la importancia ritual de la celebración y la representación para afianzar el vínculo social, aproximándose a la estética religiosa, entre lo cristiano y lo pagano, manifiesta las formas atávicas de estos rituales. En esta ocasión, cobra primacía la copa, como doble símbolo de lo terrenal y de lo divino, la copa del brindis, de la fiesta, de la vida social, y, como no, el cáliz de la sangre derramada en sacrificio.

AECID, Javier Duero y las malas prácticas profesionales

INDEX ROMA: La AECID, Javier Duero y las malas prácticas profesionales

Las asociaciones de artistas firmantes de este comunicado quieren hacer pública su más enérgica protesta por el pésimo trato y la falta de respeto profesional que la AECID, Agencia Española de Cooperación Internacional para el desarrollo, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, ha dispensado a los artistas visuales durante el proceso de producción de la exposición “INDEX Roma” que reúne los trabajos de los becarios residentes en la Real Academia de España en Roma (2014-2015) y que tendrá lugar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando del 27 de febrero al 17 de Abril de 2016. Trato absolutamente irrespetuoso y falto de profesionalidad que ha forzado a los artistas asociados Greta Alfaro y Joan Morey a renunciar a su participación en dicha exposición en aras de la defensa de las buenas prácticas y de un trato profesional justo y respetuoso.

Nos parece gravísimo que una administración pública con la responsabilidad expresa de promocionar el arte español incumpla las obligaciones básicas, los estándares éticos y las normas y acuerdos interprofesionales que –establecidos consensuadamente por el sector de las artes visuales– rigen las correctas y equilibradas relaciones entre los distintos agentes del sector. Acuerdos y normas que progresivamente han supuesto una mejora de las condiciones de trabajo de los artistas y, por consiguiente, también un reforzamiento del tejido creativo nacional y de la producción cultural española.

La AECID ha delegado en el comisario Javier Duero y en su empresa de mediación cultural Pista 34 el comisariado, la producción y la gestión de las exposiciones que los becarios de la Academia de España en Roma realizan tanto en Roma como en Madrid. Así como la responsabilidad de replantear globalmente el proyecto institucional que representa la Academia de España en Roma. La ausencia de una convocatoria pública para la realización de este encargo nos impide conocer con precisión la naturaleza de la relación entre la AECID y Javier Duero. Es decir, la duración temporal del encargo, las responsabilidades que se asignan, etc. Sin embargo es obvio que su doble función de comisario y gestor del proyecto le otorga una responsabilidad innegable en el desaguisado que nos ocupa. Es necesario señalar, antes de entrar en detalle, que en aras de la transparencia pública y la democratización de la cultura sería deseable que el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación incorporara convocatorias públicas abiertas para la designación de los comisarios a los que encomienda trabajos de semejante relevancia.

Academia de España en Roma

En Junio de 2015 se llevó a cabo en la Academia de España en Roma la primera de las exposiciones previstas para dar a conocer el trabajo de los becarios. Esta muestra anunciaba ya el escaso interés por llevar a cabo un proyecto expositivo de calidad. Por ejemplo, se desatendió el aspecto cultural de la muestra en beneficio de la organización de una macrofiesta en los jardines de la Academia (a cargo de una empresa privada italiana). La máxima prueba de desatención al proyecto expositivo es el robo de una de las obras expuestas. Y como consecuencia de esa desaparición, el descubrimiento de la ausencia de contratación de un seguro para las obras. Negligencia inexcusable en un proyecto de semejantes características. Aún a día de hoy, siete meses después del robo de la pieza, la AECID, eludiendo sus responsabilidades, no ha contestado al burofax de la artista autora de la obra sustraída en el que reclama alguna solución.

Como compensación a los defectos que experimentó el proyecto expositivo en Roma se adquirió el compromiso de abordar mejoras en la presentación del proyecto en Madrid, sin embargo las buenas intenciones fueron de nuevo disolviéndose en el incumplimiento de las prácticas profesionales imprescindibles para estos casos.

Pasamos a continuación a enumerar algunos de los incumplimientos del Manual de buenas prácticas que durante todo este proceso de negociación la AECID ha pretendido firmemente llevar a cabo, y que solo una larga y compleja negociación ha conseguido limar parcialmente:

  • Ausencia de contrato con los artistas.
  • Inexistencia de hoja de préstamo de las piezas.
  • Negativa a contratar póliza de seguro, – algo extremadamente grave, sobre todo tras el robo de una obra en Roma -.
  • Negativa a correr con los gastos del viaje, estancia y dietas para la supervisión del montaje a los artistas que residen fuera de Madrid. Hay que recordar que se trata de una convocatoria a nivel nacional e internacional y esto supone una discriminación seria para los becarios que no residen en Madrid.
  • Negativa a pagar el transporte de las piezas que no procedan de Roma, aunque formen parte de los proyectos creados allí.
  • Negativa a pagar los transportes de devolución de obra a los lugares de residencia de los autores.
  • Publicidad de la exposición con imágenes de obras sin consultar con los autores, sin mencionar la autoría, y sin aportar ningún dato acerca de las mismas.
  • Presiones ante la decisión de renunciar a la participación en la exposición.
  • Negligencia en la retirada de los nombres de los artistas que han renunciado a la exposición.

Tanto incumplimiento dio lugar a un proceso de negociación que ha sido también profundamente incorrecto, en el que privadamente se ofrecía a unos lo que a otros se negaba, y que ha incluido la puesta en cuestión públicamente de la profesionalidad de algunos artistas por parte de los intermediarios. Un proceso que, más que proponer soluciones, parecía destinado a enfrentar a unos becarios con otros, responsabilizar de los problemas a los propios artistas y eludir responsabilidades por parte de la institución y sus mediadores. Una negociación llena de falsas promesas y posteriores desmentidos. Así por ejemplo, se ha argumentado la negativa a pagar el desplazamiento de los artistas primero en función de la realización de unas actividades externas que finalmente no se llevarán a cabo y después en las dificultades normativas que tiene la AECID para pagar viajes dentro del territorio nacional.

Ante la posibilidad de un plante por parte de la mayoría de los becarios del ámbito de las artes visuales y cuando ya había comenzado el montaje de la exposición, la directora de Relaciones Culturales y Científicas de la AECID dirigió una carta con carácter de ultimátum a todos los becarios emplazándolos a contestar en el mismo día con el cumplimiento de algunas reivindicaciones mínimas para cada uno. Finalmente la exposición se llevará a cabo cumpliendo algunos de los puntos exigidos pero con la ausencia de dos artistas. Y sin respuesta todavía por parte de la AECID respecto a la obra robada en Roma. Ésta no nos parece una solución idónea.

Que la AECID presione a los artistas para que acepten condiciones inaceptables es gravísimo, pero no lo es menos que finalmente premie a algunos de ellos con la concesión de esas exigencias como una generosa dádiva otorgada arbitraria y excepcionalmente, como un premio ejemplarizante que apacigüe voluntades. El respeto profesional a los artistas no puede tratarse como una concesión caprichosa y eventual, y menos manejarse para enfrentar a unos con otros. Todo este proyecto depende del dinero y el poder público y es deber de aquellos a los que se ha encomendado su administración hacer un uso correcto y ético de él. En el modo, en la manera de administrar ambos, dinero y poder, reside una responsabilidad enorme. Las asociaciones de artistas que firman este comunicado desean sinceramente que la visibilización de este conflicto contribuya a que se entienda públicamente la necesidad del respeto al trabajo de los artistas.

AVVAC (Artistes visuals València Alacant i Castelló)

PAC (Plataforma d’artistes Catalunya)

Greta Alfaro: La naturaleza humana como problema

El cataclismo nos alcanzará impávidos, de Greta Alfaro
Galería Rosa Santos
C / Bolsería, 4. Valencia
Inauguración: viernes 30 de octubre
Horario de los pases de video durante la inauguración: 20.00, 20.45 y 21.30 horas
Hasta el 18 de diciembre de 2015

El cataclismo nos alcanzará impávidos reúne diversas fotografías de naturalezas muertas, una instalación con teléfonos móviles y la proyección, como elemento central, de un video de media hora de duración, protagonizado por Tim Kruger, que fue realizado por Greta Alfaro durante su estancia en la Academia de España en Roma como parte de una investigación en torno a la iconografía del martirio.

Escribe Bataille1, “La moral de Sade, según Maurice Blanchot, se funda en el hecho primario de la soledad absoluta. Sade lo dijo y repitió de todas las maneras; la naturaleza nos hizo nacer solos, no hay ningún tipo de relación entre un hombre y otro. Así pues, la única regla de conducta es que yo prefiera cuanto me afecta felizmente y que no me importe nada cuanto de mi preferencia pueda resultar perjudicial para el otro. El mayor dolor de los demás siempre cuenta menos que mi placer. No importa que tenga que comprar el más insignificante goce con un inaudito conjunto de fechorías, ya que el goce me halaga, está en mí, mientras el efecto del crimen no me afecta, está fuera de mí”.

Creo que la inquietud que expone irónicamente El cataclismo nos alcanzará impávidos no es ni sobre la naturaleza, ni sobre la naturaleza del hombre, sino sobre lo que a la naturaleza y a la naturaleza del hombre les supone estar sometidos a la acción del hombre mismo.

La situación representada es extraña, desconcertante, como lo son los hechos sociales y de la historia radicalmente injustos, aquellos que evidencian el dominio y la incomprensión de unos hombre hacia otros y que resultan, verdaderamente, difíciles de entender.

1. Bataille, George, El erotismo

Obra de Greta Alfaro. Imagen cortesía de la Galería Rosa Santos.

Obra de Greta Alfaro. Imagen cortesía de la Galería Rosa Santos.

Nacho Paris*

*Extracto del texto para la exposición por cortesía de la Rosa Santos

Déjà vu, imágenes que resuenan

Déjà vu. Relecturas y discronías visuales
Sala de Exposiciones del Edificio del Rectorado
Universitat Politècnica de València UPV
Hasta el 15 de julio de 2014

Somos y no somos, decía Heráclito, para referirse al río en el que jamás entramos dos veces por igual. Esa misma extrañeza es la que nos provocan ciertas imágenes que juraríamos haber visto antes, sin saber dónde ni cómo ni por qué. Lo cierto es que algo resuena en nuestro interior, por evocación de alguna vivencia pasada en forma de imagen que retorna, y no terminamos de localizar la fuente exacta que nos suscita ese temblor presente. Desubicados, zarandeados por el déjà vu (lo ya visto) que genera esa impresión, dudamos siquiera por un instante del ser al que Hamlet interrogaba en su famoso monólogo.

Fotografía de Alberto Adsuara en la exposición 'Déjà vu. Relecturas y discronías visuales'. Edificio del Rectorado de la UPV.

Fotografía de Alberto Adsuara en la exposición ‘Déjà vu. Relecturas y discronías visuales’. Edificio del Rectorado de la UPV.

Déjà vu. Relecturas y discronías visuales agrupa un buen puñado de imágenes con la sana intención de provocar en el espectador esa extraña sensación de lo ya visto y, sin embargo, misteriosamente percibido de nuevo. Ya sea el bravío mar de Alberto Adsuara, la reconocible Ophelia de Marta Blasco, los innumerables rostros femeninos de Javier Gayet, los ventiladores de Irene Pérez Hernández o las Naturalezas muertas de Vanessa Colareta. Todo se muestra idéntico a como lo reconocemos, en tanto elementos de cierta serie de imágenes, para reflejar enseguida esa otra cara extraña del mismo río en el que jamás nos bañamos dos veces.

Serie fotográfica de Javier Gayet en 'Déjà vu. Relecturas y discronías visuales'. Sala de Exposiciones del Edificio del Rectorado de la UPV.

Serie fotográfica de Javier Gayet en ‘Déjà vu. Relecturas y discronías visuales’. Sala de Exposiciones del Edificio del Rectorado de la UPV.

Que las obras mostradas, todas ellas de reciente adquisición por el Fons d’Art i Patrimoni de la Universitat Politècnica de València (UPV), no se hallen ubicadas en ninguna de sus dependencias públicas y, por tanto, exhibidas por vez primera, le agrega extrañeza al déjà vu propuesto por el comisario David Pérez. Extrañeza que tiene que ver tanto con las imágenes que recuerdan otras imágenes similares, como con aquellas otras cuya puesta en escena ha sido pensada para provocar ese efecto de rara percepción. Tal es el caso de las fotografías de Greta Alfaro, cuya mesa repleta de cálidos alimentos contrasta con el nevado paisaje donde se inserta, para observar después otra (¿la misma?) mesa ya devastada en un paisaje agreste.

Obra de David Ferrando en la muestra 'Déjà vu. Relecturas y discronías visuales'. Edificio del Rectorado de la UPV.

Obra de David Ferrando en la muestra ‘Déjà vu. Relecturas y discronías visuales’. Edificio del Rectorado de la UPV.

En el fondo, valga la redundancia por aquello del fondo artístico del que proceden las imágenes, diríase que Déjà vu. Relecturas y discronías visuales alienta cierta desazón motivada por esa interrogación del ser desubicado. Cristina Middel lo acusa en sus fotografías con la representación de dos mujeres asustadas, quién sabe si temerosas de un pasado que amenaza con regresar violentamente o sintiendo miedo por un futuro que inquietantemente se abre. Como se abre el campo por culpa de un supuesto meteorito que David Ferrando muestra como metáfora del engaño. Si la naturaleza no miente, los hombres sí, parece decirnos el artista.

Instalación de Patricia Gómez y María Jesús González en 'Déjà vu. Relecturas y discronías visuales'. Sala de Exposiciones del Edificio del Rectorado de la UPV.

Instalación de Patricia Gómez y María Jesús González en ‘Déjà vu. Relecturas y discronías visuales’. Sala de Exposiciones del Edificio del Rectorado de la UPV.

Álex Francés abre un agujero en esa misma naturaleza para mostrarnos en su interior el cuerpo desnudo de un hombre, éste sí extrañamente carnal, frente al ficticio meteorito de Ferrando. Francisco Sebastián cierra el círculo de esa naturaleza, en su mayoría protagonizada por la muerte, con su bosque gris. La relación de ciertos objetos en un hierático espacio interior, obra de Nuria Fuster, y la piel “extraída” de un solar del barrio del Cabanyal en Valencia y luego “estampada” a modo de pieza escultórica, de Patricia Gómez y María Jesús González, configuran dos muestras más de ese espíritu enigmático que provoca el retorno de algunas imágenes. La pieza sonora de Nacarid López, realizada a partir de la resonancia del entorno escultórico de la UPV, no hace más que agregar misterio al déjà vu propuesto.

Fotografía de Greta Alfaro en la exposición 'Déjà vu'. Sala de Exposiciones del Rectorado de la Universitat Politécnica de València.

Fotografía de Greta Alfaro en la exposición ‘Déjà vu. Relecturas y discronías visuales’. Sala de Exposiciones del Edificio del Rectorado de la Universitat Politécnica de València.

Salva Torres

Art Dating2: mi selección (III)

Art Dating2. Tercera jornada

Tania Pardo con un participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Tania Pardo con un participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

ART DATING2 ha sido un evento con una gran implicación por parte de todos los asistentes, tuve el placer de participar junto con Beatriz Herráez, Tania Pardo, Rafael Doctor Roncero, Juan de Nieves y Nuria Güell  en la tercera sesión (28/05/14), donde se llevó a cabo una jornada intensa: escuchando, discutiendo y aportando a los artistas participantes toda la experiencia profesional con la máxima generosidad.

Nuria Güell con una participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Nuria Güell con una participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Las propuestas presentadas mostraban una gran variedad de entendimientos del arte contemporáneo.  La mayoría trabajos en proceso y en muchos casos más enfocados a dar respuesta a las estructuras propias de un master que al ámbito profesional, entre los cuales existían trabajos que mostraban un potencial muy interesante. Quisiera destacar el compromiso personal por parte de todos los artistas que participaron, como así se demostró en sus exposiciones y sobre todo en el dialogo, en el intercambio de opiniones, su gran atención, participación e interés.

Isidro López-Aparicio con un participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Isidro López-Aparicio con un participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Agradecido a SELECTA’14, a AVVAC y a MAKMA paso a comentar algunos de los proyectos:

Gil Gijón
El trabajo de Gijón presenta un gran interés cuando juega con lo insignificante y con el factor tiempo. Y más interés se manifiesta cuanto más presente está el paso del tiempo de forma lenta y este participa en la creación de la propia obra. Este aspecto debe de manifestarse con contundencia para que su obra se defienda más allá de la correcta habilidad para concluirlas formalmente.
Lo insignificante, la utilización del polvo, que se barre y desprecia, como parte fundamental de la obra, dignificado en elementos de dibujo o escultóricos generan unas propuestas más que interesantes. Pero sin lugar a dudas son sus planteamientos de base los que le pueden permitir el desarrollo  de una obra sistematizada y profesional.

Gil Gijón. Retrato de polvo, 2014. Imagen cortesía del artista.

Gil Gijón. Retrato de polvo, 2014. Imagen cortesía del artista.

Enrique Campayo
Desde su preocupación actual por lo hibridación de los distintos medios y la importancia del proceso, trabaja con la distorsión de la imagen en el escáner junto a propuestas de video. Pero es en la pintura donde muestra una obra más armada y sólida, ya sea con la incorporación del “ruido” como interferencia en la imagen final como en los dípticos en los que el silencio y el reposo dialoga con propuestas más dinámicas propias de su proceso técnico-formal.

Enrique Campayo. La realidad del artista, 2013. Imagen cortesía del artista.

Enrique Campayo. La realidad del artista, 2013. Imagen cortesía del artista.

Toni Signes
Muchas de las propuestas analizadas, versan sobre temas en muchos casos tan genéricos que hacen dudar de la autenticidad de las propuestas y la vinculación real del artista a su obra. Este no es el caso de Toni Signes pues planteaba la propuesta generada a partir de su propio contexto, vivido y “sufrido” en la Comunidad Valenciana. Su propuesta parte de un estudio pormenorizado de los acontecimientos reflejados en la prensa sobre la actividad cultural local, sus vínculos y relaciones. La visualización en forma de esquema que teje una red de influencias y clarifica al espectador lo que ha acontecido genera una obra artística que amplía el público y a partir de la “denuncia didáctica” a toda la ciudadanía. Quizás, lo más interesante de su obra es cuando aparece la ironía como elemento fundamental y son esos fakes de cartas infantiles enviadas a la anterior directora del IVAM, donde se encuentra uno de sus grandes potenciales aún por explotar.

Toni Signes. L'espoli, 2014. Imagen cortesía del artista.

Toni Signes. L’espoli, 2014. Imagen cortesía del artista.

Sabela Zamudio
Sabela demuestra una gran cantidad de recursos a la hora de cosificar su obra compleja, a partir de la construcción o manipulación de relatos en la prensa, y en concreto a partir de las publicadas sobre una persona integrante en la banda terrorista Resistência Galega.
Cosidos, trenzados, recortes de prensa, cuadernos, lienzos… construyen un proyecto formalmente bien estructurado. Quizás excesivamente formal, dejándose ver en sus palabras que la utilización de su propia intuición, que le permita alejarse del peso de las apariencias contemporáneas dará lo mejor de su trabajo.

Sabel Rial. Conservar la calma, 2013. Imagen cortesía de la artista.

Sabel Rial. Conservar la calma, 2013. Imagen cortesía de la artista.

Judith Álvarez García
Una propuesta interesante basada en los embargos inmobiliarios, proyectada a partir de una plataforma en la red que da acceso a lo que sería un espacio de encuentro, un foro de los afectados y personas sensibilizadas donde poder compartir, información y construir una comunidad. Todo esto viene acompañado de toda una campaña de imagen que permite identificar esta tragedia social.
El proyecto esta elaborado cuidadosamente, pero esto no quita el que haya cuestiones fundamentales que deben de abordarse para que sea un proyecto coherente conforme a su carácter comprometido socialmente. Pues una plataforma como esta necesita tener un carácter sostenible que asegure los tiempos propios de la creación de una red, el compromiso implica evaluar muchos aspectos más allá de las apariencias para pasar a implicarse en aspectos humanos cercanos a la realidad, no solo construyendo sino dinamizando la construcción de esta red.

Judith Álvarez García. Cabreo, 2013. Imagen cortesía de la artista.

Judith Álvarez García. Cabreo, 2013. Imagen cortesía de la artista.

Otros participantes de la sesión, con los cuales no todos tuve el placer de entrevistarme, fueron Carmen Jimenez Suero, Mery Cortel, Gaby Gallego y en particular hubiera estado muy interesado en establecer un dialogo con Ernesto Casero, Juan A. Cerezuela, Luis Lisbona y especialmente Greta Alfaro pues sus dosieres despertaron en mí un gran interés, tanto por cierta empatía ante sus propuestas como por el potencial y profesionalidad de sus trabajos.

Juan de Nieves con una participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Juan de Nieves con una participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Rafael Doctor Roncero con un participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Rafael Doctor Roncero con un participante en la tercera jornada de Art Dating2. Foto: Lola Calzada. Imagen cortesía de AVVAC.

Isidro López-Aparicio

El balance de las galerías valencianas en ARCO

Galerías valencianas en ARCO, JustMad y ArtMadrid: del 19 al 23 de febrero
Balance expositivo

Entre la “patraña” del IVA y el continuo trajín de la gente, coleccionistas (medio millar en ARCO, según la organización), curiosos y público en general, las galerías valencianas que acudieron a las distintas ferias de Madrid no dieron abasto. A Mira Bernabeu, que tomó hace nueve años junto a Miriam Lozano el testigo de Pep Benlloch en Espai Visor, la sonrisa le delataba. El Museo Reina Sofía le había comprado la serie completa de 60 fotografías de Sergio Zevallos. “Estamos muy satisfechos”, dice ahora con más calma. Pasado el aluvión, prefiere no echar las campanas al vuelo. “No se puede hablar de señal de recuperación”. No al menos hasta que pasen “dos o tres años que confirmen este aire de mejora”.

Mira Bernabeu y Miriam Lozano, de Espai Visor, en Arco. Imagen cortesía de la galería.

Mira Bernabeu y Miriam Lozano, de Espai Visor, en Arco. Imagen cortesía de la galería.

A Mira Bernabeu se le ve cauto, quizás atemperado el éxito de Madrid por la realidad de Valencia. “Este año las ventas han estado equilibradas entre coleccionistas nacionales y extranjeros”. Eso sí, valencianos, ni uno. “Los coleccionistas valencianos compran sólo pintura en ARCO, lo cual es un poco provinciano”. Entre eso y que “no ha habido propuestas arriesgadas”, salvo la “pieza de cristal de Dan Graham”, y sí “un alza de lo tradicional”, Mira Bernabeu prefiere seguir a lo suyo, que es pensar ya en la próxima feria de arte en Colonia.

UN ARCO “SÓLIDO”

Entre el “ARCO del cambio” y el “ARCO muy digno” se mueven Olga Adelantado, de la galería Luis Adelantado, y Rosa Santos. La primera dice que los coleccionistas españoles “se han movido este año”; vamos, que han empezado a comprar de nuevo. En su caso, obras sobre todo de Darío Villalba, Luis Gordillo y el joven Rubén Guerrero. “Se ha criticado de ARCO que ha sido más tradicional, pero a mí me ha parecido más sólido”, remacha Olga. Rosa Santos se mostraba igualmente contenta: una de sus artistas, Andrea Canepa, había obtenido el Premio a la Joven Artista Revelación, lo cual ha supuesto la adquisición de obra para el Centro de Arte 2 de Mayo de Móstoles. DKV Seguros también compró obra de Greta Alfaro.

Obra de Andrea Canepa en el stand de la galería Rosa Santos en ARCO.

Obra de Andrea Canepa en el stand de la galería Rosa Santos en ARCO.

“Me han comprado los coleccionistas españoles que suelen hacerlo”, principalmente obra de Xisco Mensua y Chema López. Lo que a Rosa Santos le seguía causando extrañeza era el confuso asunto del IVA. “Nos ha afectado de manera negativa, porque mucha gente, incluidos periodistas, siguen pensando que aplicamos el 10%, incluso había gente que alucinaba cuando le hablábamos del 21%”. Graciela Devincenzi, de Alba Cabrera, presente en ArtMadrid con One Project del artista Rubén Fuentes, subraya que la mal explicada bajada del IVA hace quedar al galerista como “el malo de la película”. Al ser únicamente el artista quien puede aplicar ese 10% en la venta de su obra, a las galerías “incluso nos puentean”, sostiene Devincenzi, todavía recuperándose del inmenso trajín ferial.

Obra de Antonio Fernández Alvira en el stand de Espai Tactel en JustMad. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Antonio Fernández Alvira en el stand de Espai Tactel en JustMad. Imagen cortesía de Espai Tactel.

LA AUSENCIA DE CONSUELO CÍSCAR

Vicente García, de Vali30, vuelve de ArtMadrid con una “impresión buena”. La Casa de Cristal del Centro Cibeles fue testigo de largas colas para entrar. Hasta un total de 20.000 visitantes. Vicente García vendió sobre todo obra de Antonio Gadea, Manolo Páez y Equipo Crónica. Lo del IVA no le parece crucial. “Es importante en las subastas y, sin duda, en ARCO, porque allí la compra es institucional”. Más importancia le da al hecho de que Madrid sea una ciudad “mucho más abierta que Valencia”, donde todos los que pasan por allí se sienten “cómodos” y alejados del “localismo” que observa tanto en Valencia como en Barcelona.Ismael Chappaz, que junto a Juanma Menero lleva la galería Espai Tactel, ha vuelto de JustMad “muy bien para la época en que estamos”. Los primeros días no paraban de descolgar obra de su stand, vendiendo principalmente piezas de David Méndez Alonso, Antonio Fernández Alvira y Javier Palacios. Del IVA dice que es “un desastre” que no se resolverá hasta que no haya una Ley de Mecenazgo. Y le extrañó no ver a la directora del IVAM Consuelo Císcar, que estuvo presente la pasada edición, cuando directores como Manolo Borja-Villel, del Reina Sofía, visitan “todos los años” la feria.

Obra de Rubén Fuentes en el stand de Alba Cabrera en ArtMadrid. Imagen cortesía de la galería.

Obra de Rubén Fuentes en el stand de Alba Cabrera en ArtMadrid. Imagen cortesía de la galería.

“PEQUEÑA RECUPERACIÓN”

De “patraña” califica Juan Cárdenas, de Kir Royal, lo del IVA, aunque piensa que el problema de fondo del mundo del arte no es ése: “La mayoría de galerías no sale fuera, cuando lo importante sucede en Nueva York, Londres y ahora China, que tras abrirse al exterior es un país de oportunidades”. Él ha vendido en JustMad obra de Keke Vilabelda y Fernando Bayona. “Los coleccionistas se han animado, dejando atrás esa mala de conciencia por comprar en tiempos de crisis”. Nacho Agrait, de Punto, piensa que hay una “pequeña recuperación”, a pesar de la “confusión” creada por la bajada del IVA: “Ha sido un parche mal puesto”.

Vicente Benlliure, de la galería Benlliure, estuvo en ArtMadrid y vio “algo más de alegría que otros años”. No se vende como hace seis o siete, pero sí “mejor que hace dos años”. En su caso, obras sobre todo de Manolo Valdés, Carmen Calvo o Chillida. Trinidad Hernández, de la galería Del Palau, habla de “trampa” del IVA y se queda con los contactos adquiridos en ArtMadrid. Julián Romero, de Trentatres Gallery, que acudió al Just On Paper de JustMad con las artistas Henrike Scholten y Raquel Carrero, regresa igualmente ilusionado con su participación en la feria por los contactos logrados: Feria de Estrasburgo y Swab de Barcelona. Las galerías valencianas, incluidas PazyComedias (JustMad), Aural de Alicante y Cànem de Castellón (ARCO), regresan pues con buenas sensaciones, a pesar del viento desfavorable de la crisis ¿amainando? y el mareo de una pésimamente explicada bajada del IVA. Habrá que seguir remando.

Obra de Darío Villalba. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obra de Darío Villalba. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Salva Torres

RADIOGRAFÍAS ULTERIORES (ARTE Y LONJA)

 

Tras cinco jornadas de previsible y extenuante actividad en el inasible territorio del mercado artístico, se antoja necesario procurar radiografiar el mapa de propuestas de diversas galerías levantinas que se han encontrado presentes en las diferentes ferias celebradas en Madrid.

La impresión ulterior de cuanto se ha tenido ocasión de contemplar solidifica un poso notable y decisivo, relativo a la coherencia e idiosincrasia  de la composición de los espacios y el rostro definitivo de cuanto se pretende proyectar, es decir, existe una relación inmediata entre el discurso estilístico de los gestores de las diferentes galerías –atendiendo a sus respectivas trayectorias- y la selección de piezas y artistas, huyendo, por tanto, del sincretismo que ha podido apreciarse en las apuestas de otros stands nacionales e internacionales.

Respecto de la trigésimo tercera edición de ARCO debemos destacar la propuesta implementada por Espai Visor (Fig. 1), componiendo un mapa fotográfico abaldonado y singularmente cualitativo, fruto de obras  heterodoxas como “Suburbios (Serie XS)”, de Sergio Zeballos (adquirida por el museo Reina Sofía), o “Microrrelatos en Rojo”, de Inmaculada Salinas.

1.Espai Visor (Arco)

1.Espai Visor (Arco)

Rosa Santos ha apostado por la columna vertebral solidificada de artistas como Chema López,Mira Bernabeu, Greta Alfaro (esta última muy a tener en cuenta). (Fig. 2) y  la artista peruana Andrea Canepa –premio ARCO Comunidad de Madrid para jóvenes artistas 2014-, mientras que la castellonense Canem (Fig. 3), supeditada a la sapiencia de lustros y perseverancia de Pilar Dolz, se hubo presentado con obra de Antonio Alacaraz, Yugo Minnam y Yotta Kippe, entre otros, equilibrando un mapa de presencia local e internacional, perfiles emergentes y consolidados.

2.Galería Rosa Santos (Arco)

2.Galería Rosa Santos (Arco)

3. Cànem (Arco)

3. Cànem (Arco)

Espai Tactel (Fig. 4) con los encolados fluorescentes de Javier Palacios, Galería Punto (Fig. 5) a través de los esmaltes sobre aluminio de Oliver Johnson y “The incident”, de Solimán López,  en JUST ON SCREEN, los aglomerados de fibra de madera y epoxi de Ana Esteve  (Paz y Comedias) (Fig. 6) y la osadía JUST ON PAPER de Trentatres Gallery (Fig. 7), con trabajos de Henrike Scholten y Raquel Carrero, han compuesto con sobresaliente dignidad la presencia valenciana en la quinta edición de JUSTMAD, beneficiada este curso por su ubicación en el seno arquitectónico de la COAM, desarrollándose una atmósfera cualitativamente diversa a la de celebraciones precedentes y gestándose una visibilidad nada carpetovetónica.

4. Espai Tactel

4. Espai Tactel

5.Galería Punto (JustMad)

5.Galería Punto (JustMad)

6. PazyComedias (JustMad)

6. PazyComedias (JustMad)

Capítulo aparte merece la Galería de Cristal de Centro Cibeles donde se ha desarrollado ArtMadrid’14 en su novena edición. La fastuosa arquitectura y su céntrica ubicación han posibilitado reportar un giro copernicano a la presencia de esta feria, otrora polarizada en torno del segundo mercado y vertebrada, en esta ocasión, por algunas propuestas osadas, singulares y de inesperadas sorpresas. Se ha advertido la presencia de conspicuos coleccionistas y diversas autoridades de ferias internacionales -como la de  Estrasburgo-.

Además del magnífico espacio de Galería Punto (por partida doble en Madrid), con obra de Equipo Realidad, Canogar, Carmen Calvo o Yturralde -artistas que responden a su consolidada personalidad diacrónica-, pudimos apreciar el congruente trabajo de Rubén Fuentes para la galería Alba Carrera (Fig. 8), a través de un ONE PROJECT henchido de obra gráfica de estudio sobre la que plasmar, a posteriori, sus gramofónicas piezas, resinas y maderas sinestésicamente sonoras. Galería del Palau (Fig. 9), fiel a su calima de consanguineidad, ha exhibido obra de Fuencisla Francés , Hans Dieter Zingraff,  Paqui Revert, Martí Rom, Carmen Sánchez y Mariona Brines. Por su parte, Val i 30 (Fig. 10) –a las puertas de formalizar su medio siglo de existencia-, además de allegarse con obra de Equipo Crónica u obra gráfica de Jaume Plensa, se acompaña de los lienzos de Antonio Gadea.

8. Alba Cabrera (ArtMadrid)

8. Alba Cabrera (ArtMadrid)

9. Galería del Palau (ArtMadrid)

9. Galería del Palau (ArtMadrid)

10. Galería Val i 30 (ArtMadrid)

10. Galería Val i 30 (ArtMadrid)

No ha habido discursos estilísticos desnortados ni metamorfosis en el rumbo. Elvestigio de masticadas apuestas que configuran las sendas respectivas terminan por ofrecernos una descodificación del carácter  y un sentido último del mercado  mediterráneo -en cuanto a pulso y ritmos se refiere- que facilita una de las más diversas composiciones del horizonte artístico de nuestro entorno.

(Imagen portada: 7. Trentatres Gallery – JustMad)

 

José Ramón Alarcón y Merche Medina

 

 

Greta Alfaro: tabaco y fantasmas

European Dark Room, de Greta Alfaro
Galería Rosa Santos
C / Bolsería 21. Valencia
Hasta el 14 de marzo

La galería Rosa Santos expone, hasta el próximo 14 de marzo, una muestra de arte fotográfico que reflexiona sobre nuestro pasado colonial: European Dark Room. A través del visor de la artista Greta Alfaro, los visitantes podrán contemplar la verdad que se esconde tras las exóticas plantaciones que se forman en la imaginación al evocar las colonias. Las instantáneas no reflejan interminables campos, sino el interior de la Fábrica de Tabacos de Madrid: oficinas desiertas donde los poderosos actuaban con el mayor secretismo, donde se forjaron abusos y corrupciones, las oscuras salas donde las élites ejercían su soberanía en una sociedad esclavista.

Obra de Greta Alfaro, en 'European Dark Room'. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos

Obra de Greta Alfaro, en ‘European Dark Room’. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos

Cuenta la leyenda que, en 1493, un explorador volvía a su Huelva natal tras su primera expedición a las Américas. Deseoso de compartir con sus vecinos y paisanos las maravillas del Nuevo Mundo, los reunió para mostrarles una de las costumbres que había adquirido allí. Sacó unas hojas de tabaco y, para el horror de los asistentes, las prendió fuego y se las llevó a la boca, para después despedir un aro de humo. Cundió el pánico y el explorador Rodrigo de Jerez fue juzgado por brujería. “Sólo un demonio sería capaz de sacar humo por la boca”, concluyó el tribunal, y el explorador fue encerrado en las profundas mazmorras del Santo Oficio. Para cuando lo hubieron soltado, siete años más tarde, el uso del tabaco ya había comenzado la conquista del mundo entero.

Obra de Greta Alfaro, en 'European Dark Room'. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos.

Obra de Greta Alfaro, en ‘European Dark Room’. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos.

European Dark Room nos presenta habitaciones asfixiantes, misteriosas, cubiertas de marrón.  Y es que 400 kilos de chocolate fundido y aplicado sobre todas las superficies nos recuerdan la esclavitud sobre la que se sostuvo el ‘Imperio Español’. Chocolate y tabaco cobran protagonismo en esta muestra, productos estrella de América convertidos en objetos de deseo hedonistas, lujosos, pero consumidos de manera masiva y ‘democrática’ en todo Occidente. Estos dos productos son el dispositivo crítico que saca a la luz los fantasmas de nuestro pasado esclavista y colonial, un pasado que se encuentra ausente en nuestro discurso contemporáneo y merece una profunda reflexión.

Un momento de la inauguración de 'European Dark Room', de Greta Alfaro.

Un momento de la inauguración de ‘European Dark Room’, de Greta Alfaro.

Estas enigmáticas fotografías ponen de manifiesto la carencia de pensamiento crítico que existe con nuestro pasado colonial en España. Salas fantasmales, oscuras e inquietantes, son retratadas con maestría por Greta Alfaro. Como si del escenario de un auténtico thriller se tratara, los espacios cerrados y asfixiantes de cada fotografía aúnan chocolate con suciedad, placer con explotación, codicia con miseria. En cada instantánea el visitante puede reconocer una tradición de desigualdad e injusticia que forma parte de nuestra Historia.

Greta Alfaro (Pamplona, 1977) trabaja constantemente con materiales comestibles y perecederos, reflexionando sobre el interés simbólico de la comida (entendida como sustento y fuente de vida, pero a su vez como sacrificio) y el interés social (los rituales en los que participamos al cocinar y comer). En este proyecto, el chocolate es el motor crítico de nuestro pasado que nos inclina a reflexionar sobre la esclavitud, el poder y la riqueza.

Obra de Greta Alfaro, de 'European Dark Room'. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos.

Obra de Greta Alfaro, de ‘European Dark Room’. Imagen cortesía de la galería Rosa Santos.

Beatriz Vera

Llega Generación 2014

La Casa Encendida: Generación 2014
Ronda Valencia, 2. Madrid.
Espacios D y E.
Inauguración: 7 de febrero 20 h.
Hasta el 4 de mayo de 2014.

Generaciones es un programa que se inició hace trece años, con el propósito de descubrir e impulsar el trabajo de artistas jóvenes ante el público general, la crítica especializada y los profesionales del sector artístico. Es uno de los referentes más importantes dentro de la difusión del arte emergente, tanto a nivel nacional como europeo, ofreciendo un valioso panorama de la creación contemporánea en España.

En esta ocasión, diez artistas y proyectos han resultado seleccionados: Greta Alfaro, A More Flimsy Device is Impossible to Imagine (Es imposible imaginar una estrategia más endeble); Nora Barón, Significación cabal de blituri; Tania Blanco, Unexpected Documents in a Waiting Room (Documentos inesperados en una sala de espera); Andrea Canepa, Todas las calles del año; Eduardo Hurtado, Tótem. Coincidencia. Bastión; Mariona Moncunill, Text on Snow on the Botanical Garden (Textos sobre la nieve en el Jardín Botánico); Anna Moreno, Select the Right Location (Escoge el lugar correcto); Sara Munguía, Tierra de Campos; Leonor Serrano, Colección pública (Bien de Interés Cultural), y Belén Zahera, The Relief under her Feet (El alivio bajo sus pies).

Edu Hurtado. Tótem, Coincidencia, Bastión. Foto 6. Imagen cortesía de La Casa Emergente.

Edu Hurtado. Tótem, Coincidencia, Bastión. Foto 6. Imagen cortesía de La Casa Encendida. Generación 2014.

La exposición, de carácter multidisciplinar, presenta una amplia panorámica de la creación joven española. La tensión entre el caos y el orden parece ser una fuente de inspiración para muchos de los artistas presentes en esta última edición de Generaciones. Parece que todo orden establecido en el presente se tambalea y se cuestiona, creando una especie de caos, necesitando otra manera de “ordenar esta realidad” o más bien de descifrar el caos en el que vivimos actualmente.

Sara Munguía, Tierra de campos (instalación). Imagen cortesía de La Casa Emergente.

Sara Munguía, Tierra de campos (instalación). Imagen cortesía de La Casa Encendida. Generación 2014.

De esta manera, los artistas presentes en esta edición de Generación 2014 tratan de buscar una nueva manera de “dar sentido” al orden establecido, a través de instalaciones compuestas por fotografías, vídeos, dibujos, textos y esculturas.

Tania Blanco, N. Chomsky, Manipulation Strategies  (acrílico sobre barro cocido, 27x20,6x3,5 cm / 2012). Imagen cortesía de La Casa Emergente.

Tania Blanco, N. Chomsky, Manipulation Strategies (acrílico sobre barro cocido, 27×20,6×3,5 cm / 2012). Imagen cortesía de La Casa Encendida. Generación 2014.

El jurado de Generación 2014 ha estado formado por Ferrán Barenblit, director de CA2M, Eva González-Sancho, comisaria independiente, y Juan Gaitán, comisario de la VIII Bienal de Arte Contemporáneo de Berlín.

Belén Zahera, Her name was Krõõt. Imagen cortesía de La Casa Encendida.

Belén Zahera, Her name was Krõõt. Imagen cortesía de La Casa Encendida. Generación 2014.

Greta Alfaro: oscuros fantasmas de Europa

Greta Alfaro. European Dark Room
Galería Rosa Santos
C/ Bolsería, 21. Valencia
Hasta el 14 de marzo de 2014.

Cuenta la historia que en 1493, tras la primera expedición a las Américas, el explorador Rodrigo de Jerez volvió a su pueblo natal en la provincia de Huelva y reunió a sus vecinos para mostrarles el insólito hábito que había adoptado de los indios de América. Este compañero de Cristóbal Colón enrolló las hojas de una planta llamada “tabaco” con unas hojas de palma y maíz y les prendió fuego por un lado mientras aspiraba por el otro. Acto seguido, un espeso humo gris comenzó a salir de su boca, sembrando un pánico atávico entre los allí reunidos. Poco después Jerez era juzgado por la Inquisición, acusado de brujería. “Sólo un demonio sería capaz de sacar humo por la boca” sentenciaron los Inquisidores mientras los soldados le arrastraban hacia un húmedo calabozo. Cuando Jerez fue liberado siete años más tarde, la costumbre de fumar había iniciado su imparable conquista mundial, para siempre envuelta en un oscuro halo de seducción, adicción y explotación económica.

Cuando la artista Greta Alfaro fue invitada a realizar un proyecto “site-specific” en el enorme edificio de la Fábrica de Tabacos de Madrid fue precisamente este aspecto sombrío de la industria y explotación colonial del tabaco lo que más llamó su atención. “Al mencionar el edificio de la Tabacalera, la mayoría de la gente habla de los movimientos obreros que se gestaron entre sus trabajadores, o de la gran cantidad de mujeres que empleó la compañía. Ciertamente todo esto es muy interesante, pero a mí me llama la atención la manera en que apenas se menciona el origen de la existencia de un edificio así, o sea, la falta de pensamiento crítico que existe con respecto a nuestro pasado colonial. No parece haber una voluntad de revisar este capítulo de nuestra historia, como han hecho –aunque con éxito discutible y grandes dosis de hipocresía-otros países europeos como Inglaterra o Francia”, decía Alfaro en una reciente conversación.

European Dark Room (2010), el trabajo resultante, nos invita a contemplar un espacio interior de la Tabacalera que, sin embargo, poco tiene que ver ni con fábricas industriales ni con exóticas plantaciones. Dos fotografías de gran formato nos muestran sendas vistas de una oficina desierta, de esas donde trabajan administrativos y secretarias. La elección de la oficina es fundamental para el proyecto, puesto que se trata del escenario del poder burocrático y no del trabajo proletario. La oficina como arquetipo, como espacio de creación de normas y jerarquías, simboliza para Alfaro el secretismo de las élites, la toma decisiones “de puertas para adentro” y los abusos y corrupciones que resultan de las estructura de mando verticales. El mobiliario y una enorme fotocopiadora sitúan la escena en algún momento de finales del siglo XX, pero la habitación está completamente recubierta de una pátina, marrón y churretosa que, además de inhabilitar el espacio para cualquier actividad profesional, parece haber suspendido el tiempo en un extraño evento ¿Qué ha sucedido aquí y qué recubre estas paredes? Alfaro ofrece pocas pistas. La materia marrón podría ser una especie de barro o, en el peor de los casos, heces. Pero la respuesta es mucho más dulce y sorprendente: nos hayamos ante 400 kilos de chocolate, fundido y aplicado con esmero a cada uno de los objetos y superficies de la mano de la artista y sus colaboradores.

El uso del chocolate es pertinente aquí puesto que, junto al tabaco, fue el producto estrella del comercio colonial español, y por tanto íntimamente ligado al fenómeno de la esclavitud y el colonialismo ejercidos por el gobierno Español durante el llamado “Imperio” (1492-1898). El chocolate y el tabaco son también productos que a pesar de ser considerados “de lujo” ( es decir, que no son de primera necesidad, sino orientados a satisfacer un cierto hedonismo) han conseguido, al menos en Occidente, llegar a ser consumidos de manera masiva y “democrática” por parte de todos los estratos sociales. Esta idea de trabajar con materiales comestibles y perecederos es una constante en el trabajo de Alfaro, cuyo interés en la comida es tanto simbólico (entendida como sustento y fuente de vida, lo que se basa, a la vez, en la idea de sacrificio) como social (la serie de rituales en los que participamos a la hora de cocinar y comer, y las estructuras y jerarquías que resultan de dichos rituales). En este proyecto, el chocolate se emplea como dispositivo para sacar a la luz esos fantasmas de nuestro pasado colonial que Alfaro encuentra tan ausentes en nuestro discurso contemporáneo.

Es por eso que el título de la pieza hace referencia a una “dark room” europea, el continente donde se gestó toda la conquista colonial. La polisemia del “dark room” (o cuarto oscuro) es también útil. Un “dark room” puede ser la sala donde se esconden secretos que no deben salir a luz, pero es también el lugar donde se “revela”, donde la luz captada en un negativo a través de una cámara se transforma en imagen gracias a la alquimia de la fotografía. Por otro lado, buscando una acepción quizá más sórdida, son espacios donde uno puede practicar sexo con desconocidos sin necesidad de mostrar su identidad o de conocer la de sus compañeros. Así, las salas oscuras se convierten en una suerte de heterotopia de desviación, espacios “otros”, ajenos a la realidad, donde se sistematizan comportamientos que, de alguna manera, se desvían de la norma. Son no lugares diseñados para la transgresión, algo que Alfaro potencia constantemente en este y otros trabajos a través de su “mal-uso” de la comida como material artístico, utilizándola para pintar paredes, para ilustrar comportamientos violentos o sexuales, o para hacer visibles estructuras de poder. El uso inadecuado de la comida es un acto de rebelión, tanto por la idea de desperdicio como por la de suciedad. Y es que la comida, cuando no se come a tiempo, decae, se pudre, huele mal y ensucia.

Este hecho, ejemplificado en este proyecto a través del delicioso sabor del chocolate y su nauseabundo aspecto como “pintura” de paredes, se ve aún más exacerbado en el vídeo que completa el proyecto, en el que se documenta el proceso de derretimiento del chocolate en la habitación. La falta de contextualización (el espectador no puede oler ni tocar el chocolate) convierte la escena en algo perturbador y claustrofóbico. Las paredes, como en los fenómenos paranormales o en los “milagros” religiosos, parecen sudar esta materia marrón y arrugarse, como si supuraran un cierto tipo de “aparición”. Mirando esas formas ondulantes y apenas visibles, uno puede imaginarse, por un momento, ante los fantasmas de nuestro subconsciente colectivo. Fantasmas atrapados en un mundo donde la explotación y la falta de movilidad social y laboral siguen tan presentes como hace varios siglos, aunque tratemos de ocultar estas realidades en viejos cuartos oscuros.

Obra de Greta Alfaro. Imagen por cortesía de de la galería.

Obra de Greta Alfaro. Imagen por cortesía de la galería.