Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VIII)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (VIII)
Miércoles 15 de abril de 2020

El pasado domingo 22 de marzo encabezaba la cuarta entrega de entrevistas ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’ reseñando las declaraciones del ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, en las que aseveraba que “la cultura es un bien de primera necesidad«, coincidiendo con sus homólogos de Francia y Alemania. Unas alentadoras afirmaciones que, sin duda, contrastan con su polémica comparecencia de hace una semana, en la que “se ceñía a las ayudas generales y transversales, para el sector de la cultura, hasta que se resuelva la crisis sanitaria”.

Tamaña falta de memoria y agravio comparativo con sus homólogos –ellos sí han destinado cuantiosas sumas a sus respectivas industrias culturales– provocaba, a nivel nacional, una convulsión desconcertante en todos los sectores de las artes de nuestro país, derivando en una efímera aunque popular huelga de contenidos culturales en redes sociales y plataformas de diversa índole –convocada por la Unión de Actores y Actrices–, que bajo los hashtag #ApagónCultural y#CulturaEnHuelga, han tenido respuesta, provisional, por parte del Gobierno.

Sin embargo, son muchas las dubitaciones sembradas y difíciles de sortear sin tomar medidas urgentes y específicas que permitan recuperar la confianza en la gestión del ministerio de Cultura, frente a una crisis que azota a la ya de por sí depauperada industria cultural –siempre la primera en resentirse y la última en recuperarse–.

Por ello, desde MAKMA proseguimos invitando a difundir su testimonio –tras la primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta y séptima entrega de ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’–, a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, cinematográficas, gastronómicas e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos desde el hogar la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) ¿De qué modo afrontas tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevas a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ÁNGEL CAJAL (ARTISTA | MADRID)

1) Estoy en Madrid, que es en la ciudad en la que vivo, y agradecido por la situación en la que me encuentro, en familia, y en una casa en la que hay mucha luz y que me permite acceder al taller y así poder trabajar en los proyectos que tengo.

2) Creo que vivimos un momento incierto y es difícil aventurar las consecuencias que habrá en cada escenario. Por otra parte, todos ellos están unidos. Aunque sea manido, habrá que reinventarse, releer el guion, reflexionar cómo se tendrán que hacer las cosas. Espero que el futuro dístópico que se nos anuncia nunca se llegue a confirmar. Está claro que habrá un antes y un después, pero yo quiero pensar que primará la generosidad, el favor y la fraternidad del ser humano frente al egoísmo y la insolidaridad.

3) Supongo que lo vivo como la mayoría de las personas. En mi caso, intento trabajar en el taller, estudiar latín, cierta rutina de ejercicios, leer. Recomiendo un bellísimo libro titulado ‘El jardín del Prado’ (un paseo botánico por las obras de los grandes maestros); su autor es Eduardo Barba Gómez. Quien se acerque a este libro descubrirá la belleza de las plantas que florecen en las obras del Museo del Prado y la mirada atenta y poética de su autor. Es un buen momento para respirar el aire fresco y nuevo que nos traen sus páginas.

4) Yo quiero ser optimista y, como he dicho antes, pensar que vamos a salir fortalecidos de esta situación tan excepcional. No nos podemos dejar abatir por una atmósfera de desconsuelo. Tenemos que volver a conjugar los verbos de apoyo, de adhesión, de unión. Y alimentar la esperanza siempre.

GIOVANNA RIBES (CINEASTA | VALÈNCIA)

1) En estos momentos tengo varias situaciones: como codirectora y presidenta de la Asociación Dona i Cinema, miembro de la junta directiva de la Mostra Viva del Mediterrani, como productora y presidenta de una de las asociaciones de productoras PAV, como directora de cine y como docente.

Las tres son muy difíciles. Las actividades Dona i Cinema, como pueden ser el ‘Programa Atenea’ o el festival, las producciones audiovisuales no solo de PAV, sino del resto de asociaciones y compañer@s del audiovisual y las clases normales están paradas. Las cuatro, además, repercuten en un amplio sector de la población y en áreas muy frágiles ya de por sí, como son la cultura y la educación.

2) Hay varios escenarios y la mayoría no muy optimistas. Esta crisis vírica viene a casi rematar una crisis económica que ya se venía anunciando. Nos visita sin tener grandes aprovisionamientos/fondos para afrontar una situación de esta magnitud. Hablamos de millones de euros. Profesionales del sector cultural (en todas las condiciones laborales) que han visto como pasan a ser parte de un ERTE o autónom@s que dejan de ingresar o productoras que ya han gastado la mitad del presupuesto y que ahora las ven paralizadas, cines y teatros cerrados o el de la educación, con profesor@s que ocupan los espacios privados para mantener un aparente “orden normal”, sin saber qué puede pasar a continuación con sus ingresos (“cuando veas las barbas de tus vecinos quemar pon las tuyas a remojar”).

Puede que algun@s crean que hay cosas más importantes. Me gustaría hacer una aclaración: más inmediatas y urgentes, pero no menos importantes. Y me gustaría que pensaran en todas esas películas, documentales, series, libros, videos de obras de teatro, música, libros digitales de materias, juegos para niños, clases de gimnasia, sistemas online para dar clase todos los días…. En resumen, multitud de links online gratuitos que todo el sector cutural y educativo ha cedido, sin pensarlo ni un minuto, para que toda la ciudadanía pueda al menos disfrutar de las interminables horas en las casas. Esto es lo inmediato.

Y luego saldremos de nuestras casas y tendremos un paisaje económico y laboral desolador. Y tendremos que, entre todos y todas, reconstruir y ser conscientes y agradecid@s del esfuerzo de toda la población. Y recordar que la historia siempre se repite –con otra cara quizás, pero se repite–. Recordar lo frágil que es nuestro sistema de vida e intentar aprender de lo anterior pasado, de lo reciente pasado y del presente.

3) Me levanto a la misma hora de siempre. Hago unos ejercicios (gracias a tablas que han compartido los grupos) o camino por la casa unos 20 minutos, mando a mi hijo un mensaje a ver cómo está e intento hablar con él y luego desayuno.

Después comienza la vorágine: atiendo a mis email, grupos de WhatsApp, y ya comienza lo duro (reuniones online, WhatsApp, móvil): Asociación de Productoras PAV; otras asociaciones del sector; con diferentes personas de las distintas administraciones, junto con otras asociaciones o unitarias desde PAV; Dona i Cinema y Mostra Viva; Plataforma de Asociaciones de Mujeres del Audiovisual; Grupo Madres con Hijos Salud Mental; clases online con los grupos de estudiantes de la EASD València con el mismo horario; corrección de las tareas; pongo cosas en mi muro; me preocupo por las noticias de los menos afortunados e intento apoyar acciones (sin techo, emigrantes, etc.); grupo de vecinos para ver cómo están y de la familia que está en otros pueblos o países… Paro a las 20:00 para aplaudir a nuestr@s sanitari@s y grupos más expuestos (barrender@s, Policía, dependientes de farmacia, tiendas, etc.) y continuo con las clases.

No me da mucho tiempo para más… Aprovecho para ver alguna película y, sobre todo, leer libros de todo tipo. Recordemos que sin la lectura no hay cultura . Y, “por si las moscas” y para que no pase lo que Simone de Beauvoir decía (“No olvidéis jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por adquiridos, debéis permanecer vigilantes toda vuestra vida”), continúo luchando, porque sin feminismo no hay igualdad de oportunidades y de maneras de ver el mundo…

4) No tengo muchas conclusiones…, creo que ya lo he dicho todo antes. Espero que aprendamos algo de todo esto y que ese aprendizaje lo apliquemos con sabiduría y bondad. Y eso no se lo pido a la ciudadanía, que ha demostrado con creces que puede hacerlo; se lo pido a todos los Gobiernos de este mundo conocido. ¡Por favor, aprended!

JOSÉ LUIS FERRIS (ESCRITOR | ALICANTE)

1) Me encuentro en casa, cumpliendo responsablemente con el confinamiento solidario. Mi situación es muy parecida a la que vivo habitualmente. Salvo el tiempo que paso en la universidad, impartiendo conferencias y haciendo vida social, como escritor paso muchas horas delante de un ordenador, en el despacho de casa. No me ha supuesto un esfuerzo especial permanecer aislado.

2) Sabemos que la vuelta será difícil, ardua, lenta y complicada, que va a exigir un esfuerzo ímprobo por parte de todo. Será un escenario muy duro. En la política, muchos líderes pagarán muy caro el desgaste sufrido estos meses, la mayoría por deslealtad y porque se ha retratado al aprovechar la situación para poner intereses partidistas por delante de la solidaridad y el bien común. Muchos representantes de la oposición han cavado su fosa política. En lo económico, será muy difícil remontar sin la ayuda de Europa, y ese es otro modo de solidaridad que debe demostrarse ahora, con contundencia y sin reservas. La estabilidad social irá al lado de la económica. La cultura, esa pariente pobre de todas la crisis, no quiero imaginarla en la última fila de la normalización de este país. Sería un gravísimo error. Sin ella, todo lo anterior serían un caos y un loco sinsentido. Espero y deseo que, en muy poco tiempo, los cines y los teatros se vuelvan a llenar, la música reúna a millones de melómanos, los libros salgan a las calles y, aunque con una mirada nueva (ya nunca seremos los mismos), recordemos que la cultura es la única garantía para seguir siendo libres.

3) Estoy aprovechando este tiempo para todo lo que tenía pendiente y aquello que me ocupa el presente, desde trabajos de alumnos que requieren lectura y correcciones, clases online durante la semana, reuniones y consejos de curso que seguimos celebrando, grabaciones diarias de un poema que se emite por las redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter) a las 10 de la mañana (ya son 28 días sin interrupción), lecturas de libros y, a partir de hoy, el regreso a la escritura de un libro que tuve que interrumpir cuando comenzó esta crisis.

Fuera de estas tareas, dedico tiempo a la cocina (me encantan los fogones) y camino 8 kilómetros diarios en el circuito de casa (salón, pasillo y dormitorio): 12.000 pasos en 1 hora y 12 minutos. El resultado es que lo llevo mejor de lo que pensaba.

4) Inopinadamente, la vida nos otorga un tiempo de trincheras. Nos prohíbe pasear por las calles nuevamente, acudir a la cita con Pessoa o con Rilke en los cafés del mundo, a las plazas con lluvia y con estatua. Pero no olvidemos que, pese a todo, siempre estará Blas de Otero para recordarnos que, por encima del miedo, la sed, el tiempo y la hosca incertidumbre, nos queda la palabra.

Búscalas, júntalas, escríbelas, construye con ellas lo que quieras, lo que odies, lo que más te indigne o lo que más te acerque a la indulgencia. Son versátiles, punzantes, simples, sanadoras, altas como templos o minúsculas como el átomo de un animal inmóvil. Las palabras no nos dan la libertad: son la libertad, el oxígeno de todo lo que piensas, el arma que ahuyenta al enemigo, la boca con la que mordemos la boca del ser al que amamos cuando no es posible porque no hay labios con que hacerlo y un real decreto lo prohíbe también, hasta nueva orden, hasta que la primavera levante el estado de alarma, las flores se amotinen y los cuerpos, heridos como jamás lo estuvieron, regresen a un después que nunca será el mismo.

Confinados y muchas veces solos, nuestra razón, nuestro placer, nuestra carne, nuestro sueño, nuestro coraje, nuestro olvido, nuestra ventana, nuestro azul, son ellas, las palabras. Por ellas, con ellas, en ellas, desde ellas aprendí a amar la vida más que su sentido, a ser valiente, a mirar sin niebla. Oídlas. Están cerca. Van a decirse ya. Son como el aire de la voz. Jaime Gil de Biedma lo anunciaba a su modo: “Se escucha / rumor de pasos y batir de alas”.

Cuidaos mucho.

JOSÉ VICENTE GÓMEZ (EMPRESARIO Y PROPIETARIO DEL RESTAURANTE LOS MADRILES | VALÈNCIA)

1) Estoy pasando este confinamiento en casa con la familia, tengo dos niños pequeños de siete y cuatro años y gran parte del día gira en torno a ellos. Empezamos como algo novedoso y más ameno y, tras cuatro semanas, se está haciendo más duro.

2) El escenario a todos los niveles va a cambiar en el corto y medio plazo. La actividad económica en los sectores a los que me dedico, hostelería y turismo, se van a llevar un golpe durísimo. Atisbo el medio plazo profesionalmente sin una salida clara, solo parece que una solución a través de la ciencia podría hacer que se empezara a ver la luz. Socialmente, espero que nos unamos en estos tiempos ante los retos que nos aguardan, aunque parece que solo somos capaces de unirnos ante el miedo a la enfermedad.

La política tendría que marcar los pasos de una unidad que parece que ningún partido quiere de verdad, y nos queda en esta cuarentena disfrutar del tiempo que tenemos con la literatura, el cine o la cocina: la cultura sale a nuestro rescate.

Creo que esta pandemia, y el hecho de tener que parar completamente el ritmo de vida frenético del mundo actual, va a suponer que nos estemos replanteando nuestra escala de valores en lo personal y como sociedad. Si somos capaces entre todos de acabar con esta enfermedad, entre todos tendremos que asumir retos más importantes como el cambio climático o poner a la economía más al servicio de la sociedad.

3) En este tiempo he aprovechado para pasar más tiempo en familia, disfrutar de los peques y dedicarle más tiempo a la lectura. Ahora estoy con ‘Vida y Destino’, de Vasili Grossman, y he empezado también a releer ‘Moby Dick’, de Herman Melville. Me encanta cocinar cuando tengo tiempo y ahora lo hago también con los niños. Y me gusta ver cine español por la noche cuando están todos en la cama –la última de Paco Plaza me ha gustado: ‘Quien a hierro mata’–.

4) De esta saldremos mejor si nos unimos, no es momento ni va a ser momento de peleas entre nosotros. Poner la economía al servicio de la sociedad y no al contrario. Replantearse si la globalización esta acelerando la economía y el consumo de materias primas del planeta hasta un nivel insoportable. Intentar dejar a los que vienen detrás un mundo mas amable.

JUAN CARLOS GARÉS (ACTOR, PRODUCTOR TEATRAL, ADMINISTRADOR DE ARDEN PRODUCCIONES Y GERENTE DE LA SALA RUSSAFA | VALÈNCIA)

Llevamos unos días desde el confinamiento, desde que empezó, con una hiperactividad muy grande; no hemos bajado demasiado el ritmo porque estamos en constante comunicación, por poner al día la empresa de artes escénicas y, segundo, en comunicación con asociaciones, gente de las instituciones, representantes de la administración y, bueno, intentando poner un poquito de orden al caos mental al que nos ha llevado esta situación.

El confinamiento lo estamos pasando en casa, en la intimidad de la casa, con nuestro perro, con la pareja y tratando de poner orden mental a este desbaratamiento general. Creo que son muchas cosas las que hay intentar que poner en su sitio; hemos empezado por la empresa, algo que era realmente urgente, la actividad de 100 a 0 de un día para otro es complicado de gestionar, porque te enfrentas a muchos meses por delante; en nuestro caso, las artes escénicas, de ingresos cero y hemos tenido que intentar reducir al máximo todos los gastos fijos mensuales que tiene la empresa –que para bien o para mal son muchos (9 personas contratadas fijas y también muchos gastos corrientes, de suministros de alquileres, y financieros). Poner orden cuesta trabajo–; hablando con el asesor fiscal, laboral, entre los socios, siempre cada uno desde su casa, intentando ser lo más formales posible respecto de las medidas que nos dan desde el Gobierno que hay que acatar.

Respecto a esas medidas que las administraciones pueden poner en marcha, estamos intentando hacer un borrador de cuáles son. Es verdad que hay unas ayudas concedidas el año anterior, en 2019, y que aún no se han cobrado, que eso de alguna manera podría ayudarnos a mantener vivo el núcleo duro las empresas de teatro o danza, pero, prácticamente, 2020 no va a poder contar para muchas cosas.

En cuanto a balance artístico y en cuanto a balance económico, va a ser difícil hacer frente a unas justificaciones de ayudas, que son muy exhaustivas (por otro lado, así debe ser ), y cumplir un poco los parámetros que nos habíamos propuesto a primeros de año o a finales del pasado. En cualquier caso, hay que acabar de diseñar y, de alguna manera, proyectar esas medidas excepcionales para poder afrontar este año.

Ojalá podamos enfrentar la temporada de septiembre/octubre. No obstante, hay que contar con que nos puedan echar ese cable tanto del Ministerio de Cultura como de la Consellería de Cultura de la Generalitat Valenciana, como del propio Ayuntamiento de València.

Yo voy a intentar (voy a ver si empiezo hoy mismo) relajar ese ritmo frenético que hemos mantenido en los primeros días de este confinamiento, preocupados por el futuro empresarial, por el futuro del sector, por qué pasará, si podremos abrir el teatro, si la compañía reanudará sus giras, etc.; y también dedicar un espacio de tiempo cada día para nosotros, para que la psique también se vaya relajando, leer más y evadirnos un poquito más de este monotema que nos ha mantenido en vilo todos estos días; podar esa plantita que teníamos olvidada, abonarla, mirar al cielo (por Dios bendito) y acabar esos libros e iniciar otros, que eso nos va a ayudar muchísimo a relajar la mente y a conseguir la lucidez que necesitaremos para afrontarlo todo.

JUAN MANUEL ARTIGOT (GESTOR CULTURAL, COORDINADOR DEL TEATRE EL MUSICAL – TEM) | VALÈNCIA)

1) En València, en casa, junto con mi pareja, cohabitando con otra pareja (de gatos). Desde que se decretó el estado de alarma, trabajo desde casa, algo a lo que ya estaba acostumbrado en cierto modo. Han sido días intensos y complejos, tratando de resolver cancelaciones y suspensiones de multitud de funciones, conciertos, eventos y proyectos que ya estaban en marcha y que se van a ir posponiendo en un escenario de mucha incertidumbre.

2) La situación actual, que como estamos observando, se prolongará unos meses, es de paralización y suspensión total en el sector cultural, que requiere, mayormente, de lo presencial y lo físico. El panorama a corto/medio plazo es desolador y va a requerir de mucho apoyo e intervención para poder revertir esta situación. Trato de imaginar el futuro de la manera más optimista posible, siendo consciente de que el cambio más importante será a nivel social y que este condicionará lo cultural. Nuestros hábitos, prácticas y relaciones sociales se verán alteradas, y tendremos que adaptarnos a las nuevas circunstancias. Estamos a tiempo de reflexionar colectivamente y trabajar desde el prisma comunitario para poder cambiar y corregir todo lo que hemos observado que no funciona, confiando en que la sociedad en su conjunto y, posteriormente, el estamento político quieran seguir ese camino.

3) Pues lo llevo mejor de lo que pensaba. Trato de mantener las rutinas, alternando el teletrabajo con la actividad física (confinada) y las labores domésticas, que se concentran por las mañanas. Las tardes son diferentes, y aprovecho para avanzar proyectos olvidados, propuestas y contenidos que no había podido leer con detenimiento, leer, escuchar música y visionar alguna película. Trato de mantener a diario el contacto con la familia, muy pendiente de mi madre y resto de familiares que lo están viviendo de una manera muy especial, tratando de ayudarnos entre todos. Hay tiempo para conversaciones con los amigos, excompañeros, colegas de profesión, etc. Creo que nunca he estado menos aislado, si se permite la ironía.

Tengo que reconocer que las primeras semanas me costaba concentrarme en la lectura, a diferencia de estos últimos días. He aprovechado para acabar de leer ‘El mundo de hoy’, de Kapuscinski, que lo tenía aparcado, al igual que ‘Te están robando el alma’, de Ian Svenonius. Ahora, el turno es del extravagante Limónov y ‘El libro de las aguas’.

Entre las películas que hemos visto en los últimos días puedo destacar ‘Doctor Sleep’, ‘The lighthouse’ y ‘El hoyo’, y recomendar enormemente ‘Bacurau’, una singular fábula distópica.

La música está presente a diario en mi vida, recuperando viejos vinilos, escuchando maquetas y proyectos que estaban a punto de ver la luz, programas de radio, creando listas de reproducción nuevas y tratando de aprender algún instrumento más doméstico y apropiado que la batería para estas ocasiones.

4) Aunque suene como algo ya muy manido, espero que de esta situación aprendamos todos y sirva para mejorar el futuro. Es momento de ser positivos, de cuidarse en todos los aspectos y cuidar a los demás, siendo responsables y solidarios, ahora más que nunca. Pensemos en todo momento en los más desprotegidos, ellos lo están sufriendo de una forma más directa.

Es el momento de unirse para luchar en esta encrucijada. Es el momento de reflexionar y tomar medidas a muchos niveles. Reforzar nuestra sanidad, invertir en investigación científica y trabajar en la prevención de nuevas situaciones pandémicas son las cuestiones más urgentes que marca la actualidad.

En cuanto al sector cultural, materializar todas las buenas intenciones que se están consensuando entre la administración y los distintos agentes culturales, para revertir esta situación lo antes posible. Y, así, las artes recuperarán sus principales virtudes, que son las de tratar de explicarnos el mundo, la realidad inmediata y el significado de vivir en comunidad.

LORENA PALAU (DIRECTORA DE ESPAI RAMBLETA | VALÈNCIA)

1) Estoy en casa desde el sábado 14 de marzo.

2) El escenario inmediato es devastador. Lo que estamos viviendo es terrible y lo único que podemos pensar es que ya queda menos para superarlo.

A medio y largo plazo las consecuencias en todos los contextos dependerán de la evolución de esta pandemia y de su alcance, y de las ayudas que se inyecten para mantenerse y salir a flote. No me atrevo a dimensionar las consecuencias, no estábamos preparados para esto y la incertidumbre, cada vez más, va ganando terreno.

3) Pues el estado de confinamiento lo estoy viviendo como todos, muy triste y preocupada por la situación que estamos viviendo. De momento, toda la situación que ha generado el cierre de Rambleta me ha absorbido la mayor parte del tiempo, atendiendo las cancelaciones de la programación e intentando posponer en la poca medida que podemos. Alguna serie he terminado, y alguna otra he empezado a verla por las noches. La semana que viene, si puedo, me tiro de cabeza a la lectura.

4) Confío en que pronto vuelva la normalidad, aunque sea de forma gradual, porque juntos saldremos adelante.

MARÍA JOSÉ SAN ROMÁN (CHEF Y PROPIETARIA DEL RESTAURANTE MONASTRELL | ALICANTE)

1) En mi casa, en la ciudad de Alicante, frente a uno de mis restaurantes.

2) Es difícil de imaginar, pero sí que me gustaría que hubiera un antes y un después y que fuera una oportunidad de mejora en todos esos ámbitos. La reflexión nos debería llevar a enmendar muchas cosas que debemos de cambiar, y conseguir que esto se convierta en una nueva visión del mundo

3) Tranquilamente en casa, dándome cuenta de todo lo que tenemos y lo poco que lo valoramos. ¡Me imagino que no tuviéramos nada que comer o no tuviéramos agua ni luz!; somos unos privilegiados, y es momento de concienciarnos de ello. Cocinando para mi familia y algo para algún medio de comunicación me tiene bastante entretenida. Sigo leyendo temas de gastronomía, en especial sobre fermentos y chocolate. Me interesa la permacultura y, en ese sentido, estoy pensando en mejorar nuestro huerto de verduras y hacerlo suficientemente grande para que nos podamos proveer de él en el futuro, en un entorno ecológico. Ese será el nuevo proyecto en cuanto volvamos a la normalidad.

4) Mucha reflexión y mucha ilusión para afrontar los nuevos retos, tal como vayan viniendo. Y dando gracias por tener salud y, de momento, no haber pasado la COVID-19, aunque tenemos varios familiares afectados.

MARÍA VICENTA PORCAR (PSICÓLOGA CLÍNICA Y DIRECTORA DEL PROGRAMA ‘PEGANDO LA HEBRA’ DE CVRADIO | VALÈNCIA)

Foto: Juan Carlos García Muga.

1) Estoy en casa con mi familia y nuestro perro Ipe, cumpliendo estrictamente el confinamiento y el ritual para salir y regresar a casa, de modo que se reduzca al máximo el riesgo de contagiar o ser contagiada de coronavirus.

Mi situación es de inusitada sensación de descanso. Dado que no puedo atender a los pacientes en la consulta, ni hacer mi programa de radio ‘Pegando la Hebra’ en el estudio de CVRadio al cancelarse todos los programas de la tarde, los primeros días me he tomado un tiempo de desconexión, algo que hago cada tanto, y he reducido mis contactos con el exterior, dedicado muchas horas a dormir y a la saludable y productiva actividad de no hacer apenas nada que no fuera charlar con mi familia, intercambiando con ellos mimos cuidados y, cómo no, algún rifirrafe de pronta disolución; contactar con mis amigas y amigos o hacer mis turnos de bajar a Ipe al jardín próximo a casa y, a la vez, dar de comer a los pájaros que están hambrientos desde que nadie come ahora en la calle.

En estas breves salidas me ha fascinado el verde brillante de las hojas de los árboles, de los setos y del césped que crece cubriendo los senderos creados como atajos por la gente; ver las calles desiertas, las calzadas sin coches circulando, notar el silencio de ruidos y de rumor de conversaciones. Se puede escuchar el canto y aleteo de los pájaros que se comunican entre sí y planean en un cielo limpio, de aire más puro. Calles y jardines distintos, extraños, como si fueran un gran plató en el que se fuera a rodar una película de ciencia ficción.

2) El escenario inmediato creo que será de confinamiento prolongado durante mucho más tiempo, en el que los nuevos hábitos que reducen riesgos de contagio se aceptarán mejor por la gran parte de la población, porque los miles de muertos y contagiados no pueden ya obviarse. El miedo, sin histerismos, puede ayudarnos a ser precavidos en cuanto a la salud propia y la del otro.

Estar en casa y disponer de televisión, radio o Internet, con toda la cascada de ofertas culturales, deportivo-domésticas y lúdicas, que han puesto en marcha los diferentes colectivos, estoy segura que aumentará el numero de lectores, de nuevos cocineros, de cinéfilos, melómanos, amantes de los museos, viajeros virtuales, etc. Nuevas formas de comunicarnos, de hacer radio, televisión, de difundir la cultura, se están abriendo de modo imparable. Paralelamente, la picaresca del fraude, de la estafa, del robo, despliegan su malévolo ingenio y están haciendo su agosto, así como la difusión de bulos con fines varios que está aumentando, para la complacencia de los buscadores de los tan cotizados datos.

Esta situación, absolutamente nueva –tantos y tantos prejuicios puestos en cuestión–, en la que todos somos viajeros en un territorio inexplorado hasta ahora por la humanidad, nos coloca, metafóricamente, en el lugar de los exploradores –por ejemplo del Ártico–, quienes afirman que lo que une al equipo para sobrevivir en situaciones de riesgo extremo es la solidaridad surgida del sentimiento de especie, de especie humana, más allá de la nacionalidad, el idioma, la raza o la ideología.

A medio y largo plazo, tengo el deseo y la esperanza de que ese sentimiento de especie nos haga poner la mirada en lo esencial: ser realmente solidarios, más proclives a pensar en el bien común, en cuidar la naturaleza, el medio ambiente, en inventar y reinventar nuevas formas de relaciones sociales y laborales, revalorizar trabajos prejuiciosamente considerados inferiores a otros y que, en esta situación de crisis, la realidad los ha revelado como esenciales para la supervivencia de todos, bueno, de la mayoría. Como dice el gran sabio Emilio Lledó: “Ojalá el virus nos haga salir de la caverna, la oscuridad y las sombras. (…) Que después de esta crisis del virus intentemos reflexionar con una nueva luz, como si estuviéramos saliendo de la caverna de la que hablaba el mito de Platón, en la que los hombres permanecen prisioneros de la oscuridad y las sombras. Quisiera que sea así, pero me preocupa que esto sirva, en cambio, para ocultar otras pandemias gravísimas, plagas como el deterioro de la educación, de la cultura y del conocimiento”. ¿Qué decidiremos…? Yo tengo esperanza en el ser humano, en la especie humana.

3) Pasados los momentos iniciales, he ido armonizando el descanso, los ratos de no hacer nada, con lecturas variadas de algunos de los muchos libros que tengo pendientes por leer de narrativa, poesía o ensayo, ver series de televisión, documentales y películas, escuchar la radio, disfrutar de conciertos de música de géneros distintos; andar en mi circuito casero, realizar tareas domésticas, escribir, borrar una cantidad ingente de emails, WhatsApps y fotos del móvil, ordenar, ordenar, ordenar y reiniciar mis actividades laborales: atiendo a los pacientes por teléfono y también a través de este medio hago mi espacio ‘La Invitación’ en el magacín radiofónico ‘La tarde con Marina’, que se emite en CVRadio al final de la mañana, durante una hora escasa. Escribo mis artículos en la revista Pasar Página y, con el equipo del programa, estamos decidiendo cómo seguir emitiendo ‘Pegando la Hebra’ telemáticamente, hasta que podamos hacerlo de nuevo en la emisora. La cultura no ha de parar y, quienes tenemos el privilegio de difundirla, hemos de seguir haciéndolo, adaptándonos creativamente a las circunstancias.

Teniendo en cuenta la dramática situación sanitaria, social y económica, de separaciones y duelos sin consuelo que están sufriendo tantos millones de españoles y de ciudadanos en todo el mundo (algo que me produce una gran congoja y tristeza), valoro y agradezco el privilegio de poder vivir un confinamiento que, a nivel personal y familiar, no solo no es traumático para mi familia y amigos, sino que lo experimento como una ocasión inédita para aprovecharla creativamente. En ello estoy, esto va a ser largo y lo inevitable me lo tomo con serenidad. Es lo más práctico y productivo. Hasta que volvamos a una nueva normalidad, la capacidad para adaptarnos a la realidad de cada cual y, desde ella, reinventarla y reinventarnos, es la tarea a llevar a cabo. En ello estoy.

4) Más allá de cuál sea el origen del virus (y de si hay o no una conspiración para obtener más poder o todo el poder), lo cierto es que estamos ante una situación que ha convulsionado, noqueado, nuestra forma de vida y de entender muchas cosas, que está ha dado lugar a actitudes solidarias heroicas y, también, aunque en mucha menor medida, otras deleznables; que ha golpeado la salud de príncipes y mendigos sin distinción de clases, que ha puesto en valor tanto a los científicos como a los camioneros, sanitarios, empleados de supermercado, fuerzas del orden público, limpiadores, farmacéuticos, empleados de lavanderías, mensajeros, trabajadores de fábricas de productos necesarios para la salud física y la vida. Tantos y tantos prejuicios puestos en cuestión.

También hay que poner en valor a los alimentadores y cuidadores indispensables de la vida no física de la especie humana: filósofos, artistas, generadores y divulgadores de toda la cultura.

En una crisis, o se empeora o se mejora, o se supera o se sucumbe a ella. Ante nosotros, la especie humana, está la posibilidad de sanar la naturaleza para sobrevivir en ella, también con salud; de cambiar la forma de las relaciones de poder económico, político y social. La solidaridad, el respeto al diferente, la amabilidad, el sentido del humor, la honestidad, el amor al ser humano y a su capacidad de crear constructivamente… Ojalá decidamos, individualmente y como sociedad, dirigirnos hacia todo esto cada vez más. Nuestra vida nunca será la misma después de esta crisis.

“Ojalá el virus nos haga salir de la caverna, la oscuridad y las sombras” (Emilio Lledó).

MARIANO MORET (COMISARIO Y COLECCIONISTA DE ARTE, DIRECTOR DE LA COLECCIÓN MARIANO MORET | VALÈNCIA)

1) En el momento de escribir estas palabras llevo 19 días confinado en casa junto a mi marido y nuestra perra.

2) Intento no pensar a largo plazo paro no preocuparme excesivamente, cosa que, a priori, pensé me costaría más esfuerzo, ya que soy una persona muy reflexiva. Suelo ser muy previsor, de los que lo analizan todo y le dan muchas vueltas a la cabeza. El virus ha afectado a varias personas de mi entorno, algunos amigos muy cercanos, tanto en Madrid como en València. Unos ya han abandonado el hospital después de días muy difíciles. Otros, tristemente, han fallecido. Esta situación me ha hecho relativizar la importancia de algunos aspectos de la vida, concretamente los materiales, a los que antes concedía mucha importancia. Ahora mi prioridad es sobrevivir a todo este horror, tanto yo como los míos. Procuro concentrarme solo en vivir el ahora y pensar el presente.

3) Los primeros días los dediqué a descansar mientras me adaptaba a esta nueva situación e intentaba asimilar todo lo que ocurría a mi alrededor, cosa que creo que todavía no he conseguido. A veces, he tenido la sensación de que todo era una pesadilla distópica de la que despertaría en cualquier momento. El descanso me ha venido bien. Lo necesitaba. Venía de empalmar dos exposiciones prácticamente seguidas de mi colección en el Museo de Bellas Artes de València, en las que he sido comisario. El último año ha sido agotador y el verano pasado no tuve vacaciones. Así que este paréntesis era necesario, aunque hubiera preferido que fuera en otras circunstancias.

Ahora estoy trabajando en algunos asuntos que tenía un poco abandonados por falta de tiempo. Estoy organizando las obras de mi colección, sobre todo las adquisiciones de los últimos dos años. También estoy desarrollando varios proyectos para futuras exposiciones. Además, publico todos los días en los distintos perfiles en redes sociales de la Colección Mariano Moret, en los que estoy más activo que nunca para satisfacer la demanda de mis seguidores, que en estos momentos de encierro necesitan más contenidos de lo habitual. Hay mucho por hacer. Podría estar un año de reclusión y no acabaría.

Respecto a trabajar desde casa, es algo que no supone para mí ningún esfuerzo, ya que suelo hacerlo habitualmente. Echo mucho de menos mis paseos matinales por el campo (son terapéuticos). También el contacto directo con los amigos. Procuro centrarme en disfrutar de los pequeños placeres diarios y domésticos, que siempre han sido los más importantes para mí: disfrutar de la compañía y de la conversación de un compañero excepcional, de la buena comida, de la música, de la lectura, del estudio, de la contemplación del arte. En conclusión, de las cosas que son realmente importantes.

4) No me gusta pontificar ni recibir consejos, así que procuro no darlos. Que cada uno extraiga de esta experiencia extraordinaria la mejor enseñanza que pueda. Tampoco tengo mucha fe en la especie humana. Estos días vemos comportamientos heroicos y otros enormemente mezquinos, pero son los de siempre, solo que magnificados por las circunstancias extremas y la lupa del confinamiento y de la verborrea informativa. Aquí viene al pelo una cita de ‘La peste’, de Albert Camus: «Lo peor de la peste no es que mata a los cuerpos, sino que desnuda las almas y ese espectáculo suele ser horroroso».

MIGUEL CARBONELL (DISEÑADOR DE VESTUARIO, FIGURINISTA DE TEATRO Y CINE Y TÉCNICO DE VESTUARIO DEL PALAU DE LES ARTS REINA SOFÍA | VALÈNCIA)

1) Vivo en València capital, en un barrio muy popular… Gracias a que tenemos una casa de planta muy alta y respiramos mucho a nivel espacial, con un gran parque delante y mucha luz, lo llevamos bien –estamos los dos, mi marido y yo–, no nos aburrimos…, somos muy creativos.

2) El mundo entero tenía que cambiar. Desgraciadamente, este tipo de acontecimientos, como las grandes guerras, hacen cambiar las cosas. Creo que por nuestro espacio de confort, del que tanto se habla hoy en día, no habrá tantos cambios a nivel personal, pero sí mundial. Económicamente, soy optimista y nuestros mandatarios resolverán lo mejor posible este descalabro. Deberíamos ser ejecutores de todos los pensamientos que hemos desarrollado en este tiempo de encierro. Siempre sacar lo positivo de la desgracia de esta magnitud. La cultura siempre está al lado de los cambios sociales y ella es la que mejor contará la historia.

3) Leo, veo pelis, series. Un ratito solo al día gimnasia y meditación, todas las mañanas. También lo hacía antes. Nos hemos hecho una rutina, más o menos, para no romper con el método de vida. Creamos. Sobre todo creamos vestuarios y peinados para nuestro show…; somos Drag Queen y en esta casa no hay espacio para el aburrimiento. Soy creativo y me gusta estar informado; mientras trabajo veo y oigo no solo información, sino espacios de cultura.

4) Espero que pase pronto. Y que reflexionemos sobre muchas cosas, no solo nosotros, sino las manos del mundo que son las de los mandatarios; ellos tienen que cambiar. Está pandemia no discrimina como otras enfermedades o guerras –este virus lo puede coger todo el mundo, no hay distinciones de sexo, género, color o nacionalidad–, por eso todos se han puesto las pilas… No siempre es así.

MIQUEL SUAY (DISEÑADOR DE MODA Y PRESIDENTE DE DIMOVA | VALÈNCIA)

1) Como todo el mundo, en casa –en València, con mi mujer y mis 2 hijos: Allegra (15) y Biel (9)–. Estoy preocupado por la situación, cumpliendo escrupulosamente el confinamiento; bastante angustiado por los malos tiempos que corren. A su vez, asumiendo la situación, también, como una oportunidad. Con la actitud mas optimista posible. Intentando ayudar a mejorar la situación en la medida de mis posibilidades. Más cerca de mis hijos y mi pareja que nunca.

2) El escenario inmediato que veo es de confusión, miedos y, por desgracia, decisiones traumáticas hasta que volvamos a establecer un estándar de normalidad. Ojalá se llegue a un acuerdo europeo para que se produzca un nuevo Plan Marshall y se establezca una reactivación económica para un periodo de reconstrucción menos duro.

Socialmente, a corto y medio plazo, veo una situación de parálisis en la que los segmentos sociales más desfavorecidos van a tener dificultades para poder tener una vida digna. La situación que vivimos hará que los valores de solidaridad y sostenibilidad en las relaciones sociales sean los preponderantes. En definitiva, al final, aunque suene contradictorio, por puro egoísmo y amor propio, seremos mucho mas humanos.

En la parte cultural se producirá una dicotomía. Toda esta situación generadora de sufrimientos, desequilibrios, etc., plantearán nuevas situaciones e historias que en el plano creativo servirán de semillas para nuevos conceptos y elementos culturales. Cualquier crisis trae consigo nuevos lenguajes, nuevos instrumentos e iconos en los que inspirarse. Un torrente de nuevas emociones, que son la materia prima de la creatividad artística. A su vez, los recortes presupuestarios en materia cultural y una baja capacidad adquisitiva de los ciudadanos van a dejar las cuestiones culturales en stand by durante un tiempo. A no ser que en ese renacimiento haya una apuesta decidida y clara de apoyar las industrias creativas (economías naranja).

Económicamente, creo que viene una desaceleración importante, en absoluto una salida en forma de “V”, más bien de “U” si llega la inyección económica desde Europa. Las empresas tendremos que ser muy eficaces y competitivas y, como apuntaba anteriormente, habrá que tomar decisiones radicales. Conceptos como desglobalización, economía circular, made in local, sostenibilidad, innovación, creatividad, van a estar en el lenguaje y en las acciones de nuestro día a día.

En el ámbito político, nuestros lideres van a tener que ser mucho mas humanistas, transparentes, auténticos, si quieren contar con la confianza de los ciudadanos. Etapa del mucho más hacer que del decir o prometer. Implementar políticas que den más importancia a lo colectivo. En definitiva, un renacimiento que esté orientado a un crecimiento sostenible inclusivo. Porque, de lo contrario, habrá desequilibrios, bolsas de marginación que nos llevarán a poner en riesgo el modelo de democracia y de bienestar que tenemos y que hemos disfrutado durante los últimos 40 años.

3) Afronto el confinamiento como una oportunidad para descansar y cargar las pilas, para formarme, reflexionar y planificar como adaptaremos nuestro regreso a la nueva realidad.

Libros: ‘Brandoffon’, de Andy Stalman y ‘Del Paro al Ocio’ (Anagrama), de Luis Racionero.

Peliculas: ‘Magnolia’, de Peter Anderson; ‘La caída del imperio americano’, de Denys Arcand; ‘Los miserables’, deLadj Ly; ‘Parasitos’, deBong Joon-ho; ‘Farewell’, de Lulu Wang; y ‘Sorry We Missed You’, de Ken Loach.

Series: ‘Years, Years’ y ‘Merlí’ (a petición de mi hija).

Formación:

  • Seminario online de GeeksHubs ‘Mi primera app para Alexa’, con Andrés Jiménez.
  • Curso online de introducción a la ilustración, de Jorge Arévalo.
  • Curso online ‘Sketch up Modelado 3D’.
  • GeeksHubs Academy: ‘Magento a fondo’.

4) La conclusión es que la partida terminó; que van a repatir las cartas de nuevo; que un nuevo tiempo empieza. ¡¡¡Que Dios reparta suerte!!!

NOEMA ORTÍ (DISEÑADORA DE INTERIORES, DIRECTORA DE LABORATORI CARME Y GERENTE DE LA BODEGA CREATIVA CARMELETA | VALÈNCIA)

1) Me encuentro en mi hogar/estudio con mi hijo Pau, sin estrés ni prisas (me está haciendo mucho bien a mi cabecita). Estoy cocinando muchísimo, y el mayor secreto de cocinar bien es no tener prisa, saber que no llego tarde y que no me pierdo nada.

2) Esta situación tan extraña y dura nos reforzará mucho más. Esto nos recoloca en el sitio, nos hace parar y empezar de nuevo a saborear las cosas. Las consecuencias en todos los ámbitos, a priori, van a ser nefastas, económicamente hablando; pero, siempre, de las situaciones negativas salen cosas positivas: ser más solidarios y menos individualistas, exigir más a quienes nos gobiernan, pero también a nosotros mismos, mirar más por lo local en un mundo tan globalizado. En definitiva, invertir más en los pilares de nuestra sociedad: sanidad, educación y cultura.

3) Estoy acostumbrada a trabajar en casa, pero a mi forma. Ningún día es igual al anterior debido a mi doble faceta profesional, pero ahora es diferente: reparto mis días en trabajar, cocinar, ordenar, limpiar, música, lectura, descansar…, y vuelta a empezar (mi hijo Pau me dice que le gusta su madre así, sin estrés). Estoy volviendo a leer libros de mi biblioteca: ‘La niña del abrigo rojo’, ‘Kafka en la orilla’ y mi libro de cabecera, mi biblia: ‘Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer’, una guía para la salud física y emocional muy recomendable.

4) Agradeceros, antes que nada, vuestra invitación, MAKMA, y que tengo muchísimas ganas de volver abrazar y a besar a la gente que quiero y me aporta felicidad y buen rollo. Todo esto pasará y espero nos haga crecer como sociedad a nivel individual y colectivo.

Nos veremos en breve por los bares. ¡Salud!

RAÚL COLOMER “KOLO” (ILUSTRADOR Y PINTOR | ALBORAYA, VALÈNCIA)

1) Estoy en mi casa de Alboraya, confinado con mi perrico Lolo. Por suerte, tengo unas excelentes vistas a la huerta y al mar, pero se me están consumiendo los lápices de colores.

2) Quisiera pensar que sí, y puede que tengamos un principio de paz y amor, pero creo que pasará pronto. Los ricos serán más ricos, los pobres más pobres y los políticos a malmeter. En cuanto a cultura, sí que, quizás, exista un cambio, sobre todo en el formato, y me refiero al asentamiento de las redes sociales como modo de exposición (y esperemos que también se empiece a valorar como forma eficaz el teletrabajo). Aunque todo esto son conjeturas.

3) Pues, la verdad que, después de 21 días, tuve un principio complicado porque todo esto me cogió con una bronquitis que, junto a la sobreinformación, derivó en un ataque de ansiedad bastante fuerte, pero que, gracias a la atención medica –¡viva la sanidad pública!– y al diazepam (bajo receta), todo esta controlado (y si no que se lo pregunten al unicornio de mi armario).

En cuanto a lectura estoy releyendo bastante poesía, ‘La mujer geométrica‘, de Vicente Marco, y varios textos que estoy ilustrando y que, si no pasa nada, saldrán a la luz este próximo año.

También estoy trabajando en los bocetos para una futura exposición y, por supuesto, en las viñetas de Lolo y Kolo, que voy subiendo a las redes diariamente para hacer un poco más amena la cuarentena.

4) Espero que cuando acabe todo esto empecemos a valorar los pequeños detalles que nos da la vida, el contacto entre la gente, los besos, los abrazos, nuestros pequeños, nuestros mayores, la naturaleza, el aire fresco. La vida, al fin y al cabo.

SILVIA RICO (ACTRIZ Y CANTANTE DE CINE, TEATRO Y MUSICAL | VALÈNCIA)

1) Estoy en mi casa con mi marido, mis dos hijos y mi madre, que es grupo de riesgo por edad y por enfermedad grave (todos estamos bien). Aunque un familiar muy cercano tuvo un micro infarto la semana pasada y tuvieron que hacerle un cateterismo. Fui yo la que estuvo en el hospital con él, pero ya está en casa desde ese mismo día por la tarde. Todo bien, por suerte, pero ha sido muy mal momento para visitar un hospital. Rezo por que mi madre se mantenga estable y no tener que volver.

2) Inmediatamente, creo que se deberían tomar más medidas y más rígidas en España, pero también todos juntos a nivel mundial, la humanidad. Ya no basta con consejos. Hacen falta prohibiciones claras, porque sino estoy durará muchísimo.

Creo que esto nos va a cambiar a muchos niveles. Este virus nos está demostrando lo frágiles que somos. Invertiremos más en sanidad e investigación. Creo que también nos comprometeremos más con el medio ambiente. Al menos los que no lo estaban. Y espero que se dicten normas al respecto. No creo que con consejos se pueda conseguir. No todo el mundo está concienciado o tiene la sensibilidad necesaria para ser consciente de las consecuencias. No todo el mundo ve las noticias de la misma manera (si las ve). Y no tienen porqué. Pero nuestro cielo y nuestra agua están más limpios. Y creo que la tierra nos está hablando. Ya no valen consejos. Cambiamos o morimos.

Económicamente, de un modo evidente, va a ser terrible para todos. Creo que en este país no se ha cuidado a los autónomos y a la pequeña y mediana empresa, y ahora, cuando cierren, cuando cesen su actividad para siempre, se valorará el empleo que creaban, pero por desgracia ya será tarde. Por suerte, esas personas con inquietudes, con vocación y dispuestas a arriesgarlo todo por un sueño siempre existirán. Solo espero que ellos mismos dejen de permitir que les machaquen sin derechos, creando desigualdad entre las personas. Espero que nos demos cuenta de que las empresas no son Mercadona y Zara –que menos mal que existen, porque tienen ciudadanos ejemplares dirigiéndolas–. La mayoría de las empresas son los microempresarios que tienen un puesto en el mercado, no solo el dueño, su mujer, que trabaja con él, también es autónoma porque el Estado no permite que su marido le dé de alta en la seguridad social. Son los peluqueros, los kiosqueros, los que ofrecen servicios…

Los autónomos trabajan muchísimas horas, dando un servicio impecable porque si no no volverán a trabajar. No tienen derecho a nada y cotizan más que nadie. Hay algo positivo y es que si no aprendimos suficiente con la anterior crisis, ahora, más que nunca, nos daremos cuenta de que no necesitamos tanto para vivir. Aunque espero que pronto podamos recuperarnos y podamos empezar a salir, comprar, vender, para recuperarnos a nivel macroeconómico. Pero aprenderemos a no tirar, a guardar, a no desperdiciar y malgastar.

A nivel de redes creo que también podemos aprender que hemos desperdiciado mucho tiempo en ellas mostrándonos superficiales. Hemos abusado de una herramienta tan maravillosa y le hemos quitado el valor y también nos hemos olvidado de nosotros, de las personas, de la familia, de los abrazos, de las pequeñas cosas, invirtiendo nuestro tiempo en fotos mentirosas de pose. Espero que no se nos olvide esto en mucho tiempo y empecemos a utilizarlas a nivel productivo y no para creernos mejores. Espero que recordemos que debemos valorarnos nosotros mismos.

Y a nivel político, creo que no tenemos una clase política preparada. Precisamente ahora que sanitarios, médicos, fuerzas armadas y voluntarios, gente muy preparada que sacrifica incluso su vida y su familia por dar una servicio a la ciudadanía, es cuando nos damos más cuenta de que la clase política no está a la altura. Deberíamos tener políticos especializados, exigirles no solo la carrera de Ciencias Políticas y otras complementarias para su especialidad, como Económicas; también práctica en empresas, gestión de equipos…, y, lo más importante, llevar la exigencia de la honestidad política al máximo nivel. Algo tan sencillo como elevar a delito el fraude electoral. Aquello que se promete en campaña debe ser un compromiso legal. Nuestro mundo depende de ellos.

A nivel cultural, yo creo que los “titiriteros”, como se nos ha dicho en alguna publicación, somos importantes en la sociedad. Estos días la gente se entretiene en casa viendo teatro y películas que hacemos los titiriteros, escuchando y leyendo libros que escriben los escritores y dramaturgos y que grabamos los titiriteros (voy a dejar de utilizar esta palabra).

Estamos entreteniendo a la sociedad, les hacemos sonreír con nuestros poemas, nuestras canciones, hacemos reflexionar sobre lo bueno, lo malo, somos críticos, pero también hablamos del amor y de las emociones en general. Nos emocionamos y emocionamos. Y todo esto en este momento de no trabajo en el que las personas nos encontramos con nosotros mismos y con los demás, nos ayuda a llevar la vida mejor, sonreír y generar endorfinas (por eso las llaman las hormonas de la felicidad).

3) Estoy disfrutando de mi familia y creando. Tengo un horario: por la mañana todos trabajamos, deberes, limpieza, cocina. Por la tarde me dedico a escuchar audiolibros, componer música, escribir teatro. Luego jugamos a juegos de mesa y hacemos un poco de deporte y vemos películas.

4) Creo que deberíamos aprovechar estos días para tener la imagen de la tierra desde fuera como la ven los astronautas. La humanidad. Nos están atacando y nos están diciendo que cuidemos nuestro planeta, que nos cuidemos como personas, que olvidemos la luchas y las guerras por el territorio. Eso es algo antiguo, del pasado. Que cuidemos a los que queremos y nos preocupemos por lo importante: nosotros mismos, las personas.

“Si no te paras, la vida te para”.

SONIA BARBA (ESCRITORA, ACTRIZ, PERFORMER Y DRAMATURGA, DIRECTORA DE PROSTÍBULO POÉTICO | BARCELONA)

1) Estoy en Barcelona con mi pareja, mi hijo de diez años y Gina, una teckel de siete meses que nos está haciendo, sin saberlo, mucho más fácil este momento de vida.

2) Como artista y creadora, la realidad, en toda su crudeza, siempre ha supuesto un elemento contra el que rebelarme o al que moldear hasta convertirlo en un mundo cercano, afín a mi imaginario, a mis deseos. Estoy tratando de seguir sujeta a eso. Estamos atravesando un momento histórico que marcará el curso de la historia de aquí en adelante. Quiero creer que ganará la bondad, la cordura y el empeño de construir en positivo pensando en los más vulnerables; pero hay momentos en los que pienso que, simplemente, es el inicio del fin del mundo (ja, ja, ja). Habrá que practicar el estoicismo, esa corriente filosófica fundada por Zenón de Citio trescientos años antes de Cristo.

3) Afronto el estado de alarma con aceptación. Pensé que podría leer más y ponerme al día con proyectos que tenía aparcados por falta de tiempo, pero no está siendo así. Las mañanas se las dedico a mi hijo y por las tardes atiendo todo lo relacionado con la línea de poesía que hemos puesto en marcha desde el Próstibulo Poético y que nos está dando muchas alegrías. Las noches es mi turno para sacar a pasear a Gina y, de manera natural, el paseo se ha transformado en un tiempo para meditar, para unirme al silencio. Es bonito.

Estoy leyendo una antología poética que editó Seix Barral con la obra de Jose Ángel Valente, y las memorias de Warhol. Intento tener una rutina de ejercicio, pero no lo consigo (nada nuevo en mí), y comparto mucho más tiempo con mi hijo y pareja.

4) Está claro que estamos todos en la misma nave, que es la única que tenemos y que lo que alguien haga en cualquier parte del mundo acaba afectando al conjunto de los navegantes; deberíamos tenerlo en cuenta a la hora de cambiar hábitos y, sobre todo, a la hora de depositar nuestro voto en las urnas. Tanto de manera global como de manera individual toca ser muy conscientes de que tenemos una responsabilidad con la salud del planeta y de cada entidad que lo habita. Por otro parte, si el barco definitivamente se estuviera hundiendo, me gusta pensar que sería parte de los que siguen tocando hasta el final, como la orquesta del Titanic.

XAVIER MONSALVATJE (DIBUJANTE, PINTOR Y CERAMISTA | VALÈNCIA)

1) De momento en mi casa, pero nunca se sabe… ¿La ley Corcuera sigue vigente? Creo que se cambió por la llamada ley mordaza, que suena más a la mafia de Chicago o a una novela de Chester Himes; en fin, que cambio de tema con prontitud y te prometo que no son secuelas del confinamiento. Me encuentro como muchos de mis amigos, hipocondríaco: como asmático, soy
del llamado grupo de riesgo y para colmo me resfrié (tos, congestión…, o igual estoy con el virus…). De eso hace dos semanas, entonces tomé la decisión de no escuchar a mi cuerpo como si fuera un vidente y mejor oír a los Alabama Shakes centrando mi atención en otras cosas… (hoy me encuentro bien).

Tengo que reconocer que mi situación es privilegiada; vivo en un barrio donde en mi calle solo somos seis vecinos, prácticamente en pleno campo (aún así me mantengo bunkerizado).

2) Me resulta difícil desligar mi imaginación de imágenes que mi mente ha creado leyendo a autores como Orwell, Camus, Cormac McCarthy o Moebius, entre otros muchos. Es como tener la sensación de que la evolución desde el Medioevo hasta ahora, en muchos sentidos, ha sido mínima; se repiten muchos parámetros y conductas como durante lo ocurrido durante la peste negra del siglo XIV. En lo social, tener una visión clara sería ser muy atrevido; es imprevisible, la sociedad es gregaria –lo estamos viendo ahora–, pero tiene una memoria frágil. Mejor es no esperar nada o mantener un cierto optimismo en que la ciudadanía se dé cuenta del valor de tener una red pública de salud, educación, etc., potente.

Lo más dramático son todas las personas desplazadas por motivos climáticos y bélicos que viven una situación precaria, si no dramática, apátridas que ya eran vistos como apestados (imagina ahora). Ojalá esta pandemia cambie la mirada de la sociedad hacia la emigración.

En lo político y económico, evidentemente, la idea de “crecimiento o desarrollo sostenible” suena a ciencia ficción, y esta involución ya es visible en el campo de la política, tanto a nivel nacional como internacional, con la aparición de partidos políticos con perfiles que podríamos denominar autoritarios o dudosamente democráticos y con actitudes cada vez más parcelarias dentro de una globalización del miedo.

En la economía de mercado, que es en la que vivimos –definición con vaselina de la palabra capitalismo o neoliberalismo, o, mejor, anarconeoliberalismo–, sus responsables no van a descansar desde sus torres de Babel, no se por qué me viene a la memoria la frase del ilustre
preso de la cárcel de Soto del Real, ex director gerente del Fondo Monetario Internacional: ”…es el mercado amigo”. Hay que pensar que hay un sector que está ganado mucho dinero con la COVID-19 (y no solo el de las mascarillas).

Con respecto a la cultura, si ya era muy complicado, después de esta cuarentena mundial no hay que ser matemático de la Universidad de Harvard para tener una visión de la regresión económica que, como siempre, recaerá en los mismos sectores y capas sociales; va a ser
complicado. Pienso en muchos colegas que como yo no tienen un sueldo fijo y ni siquiera pueden pagarse una cuota de autónomo en meses. En fin, vivimos siempre en peligro permanente.

3) Como te decía, me siento un privilegiado, ya que tengo el taller cruzando la calle, así que continúo con mis proyectos. En cuanto a lecturas, ahora estoy con Umberto Eco (‘Historia de la Tierra y lugares legendarios’) y con Richard Sennett (‘Construir y habitar, ética para la ciudad’), entreotras lecturas y mucha música. Quisiera recomendar ‘El banquero anarquista’, de Pessoa, y otro libro que viene bien en este tiempo de permanencia en el blocao: ‘Los ojos del bosque’, de Julien Gracq.

4) Esta noche, al mirar al cielo, comprobé que las estrellas brillaban con más intensidad y que las lentas y múltiples estrellas artificiales habían desaparecido. Muy interesantes las lecturas que habéis publicado con respecto a este toque de queda sanitario. Y como decía W. Whitman: “El futuro no es más incierto que el presente”.

Merche Medina

Titainada en La Mutant

Titainada Popular
La Mutant
C / Joan Verdeguer, 16. València
Domingo 27 de mayo de 2018, a partir de las 12.30h

En su nueva etapa iniciada el pasado mes de abril, La Mutant continúa apostando por el mestizaje artístico y por una convivencia entre tradición y propuestas transformadoras. Fruto de este planteamiento nace la Titainada Popular, un evento único que convertirá el domingo 27 de mayo a la sala de Joan Verdaguer en un centro de creación escénica y gastronómica.

Conducida por el polifacético artista de Cocentaina Marc Sempere Moya, la propuesta consistirá principalmente en la elaboración en directo de la receta de la Titaina –un manjar cabanyalero hecho a base de tomate maduro, pimiento rojo, piñones, ajo, atún y aceite de oliva– a cargo de cuatro mujeres de Barris Marítims. Mientras el plato se prepara, se establecerá un diálogo artístico-cultural donde no faltarán las canciones al mar de Pep Gimeno ‘Botifarra’, la ‘Performance Municipal’ de Hipólito Patón y Vicent Arlandis o las impresiones de Marisa Villalba y Felip Bens acerca de las costumbres y platos característicos del Cabanyal.

Una vez lista la Titaina, los asistentes podrán degustar la receta e incluso atreverse con un “resopón” amenizado por Dj Biano, que hará un repaso del típico “bombo a negres” partiendo del pasodoble autóctono y llegando hasta la mismísima ruta del Bakalao. “Estamos ante un encuentro popular lleno de sorpresas y que promueve la participación activa del público”, comenta Marc Sempere. “Ante todo, nuestra intención es poner en valor la cultura popular de Poblats Marítims mediante la elaboración en vivo de su receta más tradicional”.

A su vez, Sempere reivindica a través de la Titainada el valor social de una comida: “Se trata no solo de ver qué se come, sino cómo se come. Vivimos una época en la que todo se hace con prisas y en la que se ha perdido el concepto de comida como espacio comunitario. Con esta iniciativa buscamos recuperar ese lugar de encuentro cercano, casi vecinal”. La cita, que cuenta con la colaboración de Aceite 565 y Bodegas Murviedro con su colección Petit Verdot, será el domingo 27 a partir de las 12:30 con un precio total de 12 euros que incluye tapeo, bebida y degustación de titaina.

Titainada Popular. Imagen cortesía de La Mutant.

Titainada Popular. Imagen cortesía de La Mutant.

Ultramarinos con mucho arte

Guía de ultramarinos, de Cerveza Turia
Diseño de Cul de Sac
Ilustraciones: Ana Penyas
Fotografías: Tania Castro
Texto: Pilar Almenar

Son algo así como los últimos mohicanos. Tiendas pequeñas, de toda la vida, que resisten al paso de los gigantes centros comerciales. Ultramarinos, sin duda singulares, que Cerveza Turia ha reunido en una guía diseñada por CuldeSac. Para realzar esa singularidad de lo pequeño que se agiganta con el paso del tiempo, fruto de la tenacidad y del ingenio, la guía cuenta con las ilustraciones de Ana Penyas, reciente premio Catálogo Iberoamérica Ilustra. Y con las fotografías de Tania Castro. Ilustraciones y fotografías que visibilizan los 10 recintos elegidos como homenaje al pequeño comercio.

Enrique Dasí, por Ana Penyas. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

Enrique Dasí, por Ana Penyas. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

“Desde fuera, muchos pasan desapercibidos pero si despiertas tu curiosidad, empujar la puerta te dará acceso a un mundo repleto de historia y gastronomía”, cuenta en el prólogo Pilar Almenar. De esa curiosidad despierta se nutre Ana Penyas a la hora de ilustrar los ultramarinos. “He tratado de echarle imaginación, a partir de las fotografías de Tania y de mis propias vivencias al visitar los espacios”, cuenta Penyas, que reconoce haber arrancado la experiencia sin tener tan presente el concepto de ultramarino, “pero sí el de comercio local”.

Sus ilustraciones reflejan a la perfección el espíritu de esas tiendas históricas, mezcla del lápiz de toda la vida y la más moderna tecnología. “Intentar volver a dibujar como un niño resulta difícil cuando dominas la técnica, aunque por otra parte soy bastante metodológica”. Simbiosis, pues, de lo entrañable rayano con lo atávico, y la puesta al día de las viejas artes comerciales. Porque lo que sorprende de esos 10 ultramarinos recogidos en la guía es que su ilustre pasado, lejos de perder brillo, ha ido cogiendo un color muy moderno.

Enrique Dasí, fotografiado por Tania Castro. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

Enrique Dasí, fotografiado por Tania Castro. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

De nuevo Ana Penyas como ejemplo: “Yo siempre he tenido las vanguardias en mi cabeza, de ahí esa deformación de la perspectiva y de los propios personajes”. De manera que sus dibujos infantiles, reveladores de cierta sencillez, terminan ocupando escenarios descoyuntados al tiempo que armoniosos. Como los propios ultramarinos, tan repletos de frascos, latas, botes y paquetes en un todo caótico, que el comerciante de toda la vida organiza a golpe de prestidigitador. Hablamos de El Niño Llorón, Aves la Maña, Enrique Dasí, La Parra, Alborea, Joaquín Galindo, Salazones Bonanad, Mantequería Mossí, Liaño y La Xocolatera.

“Cuando intentaba hacerlo perfecto se me iban muchas energías, por eso me he encontrado siempre más cómoda rompiendo esas reglas”, explica Penyas. Palabras que harían suyas los responsables de unos comercios tradicionales igualmente dados a saltarse las reglas del marketing posmoderno, a favor de un trato más cercano, más cálido, menos enconsertado. Lo cual no quita que, como señala la joven ilustradora valenciana, haya un trabajo metódico detrás: “Yo me hago muchos bocetos; no dibujo rápido”.

El Niño Llorón, fotografiado por Tania Castro. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

El Niño Llorón, fotografiado por Tania Castro. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

En sus ilustraciones campan a sus anchas los dueños de los ultramarinos, a los que Penyas respeta la fisonomía, para centrarse en el resto de la escena. Una escena poblada de objetos y alimentos característicos que la guía recoge a modo de maridaje. Cada establecimiento, de hecho, ofrece un pack maridaje realizado por algunos de los chefs del momento (Germán Carrizo, Juan Casamayor, Carito Lourenço, María José Martínez, Enrique Medina y Alejandro Platero). Los 1.500 primeros visitantes que adquieran esos maridajes se llevarán como obsequio la guía y una cesta de Cerveza Turia. Sólo falta saber si la guía tendrá continuación en Alicante y Castellón a modo de puente entre ultramarinos. En todo caso, ¡larga vida!

Ver noticia en ARTS de El Mundo Comunidad Valenciana

El Niño Llorón. Ilustración de Ana Penyas. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

El Niño Llorón. Ilustración de Ana Penyas. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

Salva Torres

La cultura explosiona en los mercados de Valencia

I edición del Bonic/A Fest
Fiesta en los mercados municipales de Valencia
Viernes 16 y sábado 17 de septiembre de 2016

Los mercados municipales de Valencia alimentarán este sábado 17 de septiembre a la ciudad con una programación cultural y gastronómica en la primera edición del BONIC/A FEST, una iniciativa que nace de la mano de la Regidoría de Comercio del Ayuntamiento, con el patrocinio de Amstel y la colaboración de Merca València, Ford, My Taxi y Grupo Aguas de València.

Cerca del 95% de los mercados municipales valencianos participan en esta fiesta que arranca un día antes, el viernes 16, con la inauguración de la muestra fotográfica Mercats, producida por el programador cultural Amstel Art y firmada por la fotógrafa valenciana Eva Máñez.

Cartel del Bonic/A Fest, por cortesía de la organización.

Cartel del Bonic/A Fest, por cortesía de la organización.

Una exposición en la que se recogen varios de los espacios más característicos de mercados municipales valencianos como el de Algirós, Cabanyal, Benicalap, Ruzafa o Central. Paradas que reflejan su carácter multicultural, la convivencia de tradiciones gastronómicas de diferentes rincones del mundo con los productos autóctonos.

Diez instantáneas de gran formato (3 x 2 metros) captan el proceso de adaptación y transformación experimentado por la ciudad en los últimos años, que tiene su reflejo en los mercados, uno de sus ejes vertebradores, donde se encuentran y abastecen sus vecinos.  Desde el 16 de septiembre y hasta mediados de noviembre puede visitarse gratuitamente esta muestra en la sede del Amstel Art situada en el edificio Veles e Vents.

El sábado 17 será el día grande del BONIC/A FEST con una programación que arrancará a mediodía y que durará hasta medianoche. Para tomar fuerzas, a las 14.00h se realizarán dos paellas populares en los Mercados de Benimàmet y Nazaret. Y a partir de las 20.00h arrancará la programación en el resto de mercados que participan: Castella-Av del Cid, Mercado de Jesús-Patraix, Jerusalem, Russafa, Mercado Central, Rojas Clemente, Mossén Sorell, Torrefiel, Mercat d’Algirós, Cabanyal, El Grau y Benicalap. En sus paradas, los tenderos ofrecerán tapas elaboradas con su materia prima y sus productos frescos. Además, habrá barras con cerveza Amstel y otras bebidas.

Imagen de uno de los puestos del mercado de Russafa. Fotografía de Eva Máñez por cortesía de Bonic/A Fest.

Imagen de uno de los puestos del mercado de Russafa. Fotografía de Eva Máñez por cortesía de Bonic/A Fest.

El pop-rock valenciano tendrá protagonismo gracias a la colaboración del concurso para bandas valencianas emergentes Sona La Dipu, impulsado por la Diputación de Valencia. Actuarán seis de los grupos que han quedado finalistas o han ganado sus últimas ediciones: L’home Brut (Mercado de Castella – Av. del Cid, 23h), La Hora del Té (Jesús- Patraix, 20h), Tardor (Jerusalem, 22h), Desayuno (Rojas Clemente, 23h), Carlos Zanetti (Algirós, 22h) y Octava Polar (Benicalap, 23h).

Otras opciones musicales serán el jazz de Veva’s Band (Mossen Sorell 21h), la música balcánica de la Trocamba Matanusca (Algirós, 20h), el Swing de Le Dancing Pepa (El Grau, 20h) o las versiones de rock mestizo de La Golfería (Grau, 22h). Completarán el cartel la banda 2 Animales (Torrefiel, 20h), Ximo Gómez (Torrefiel, 23h) y el grupo Recámara (Russafa, 20h).  Además, participan la Societat Musical de Peixcadors (Cabanyal 20h) y la Societat Musical de Benicalap (Benicalap, 20h).

Fotografía de la exposición 'Mercados', de Eva Máñez. Imagen cortesía de Bonic/A Fest.

Fotografía de la exposición ‘Mercados’, de Eva Máñez. Imagen cortesía de Bonic/A Fest.

En cuanto a los espectáculos, Amstel aportará demostraciones de baile con la formación Swing Black Bottom (Castella- Av. Del Cid, 20; Jesús, 22h; Mercado Central, 20h; Rojas Clemente, 20h; Torrefiel, 22h; Algirós, 21h; Cabanyal, 22h y Benicalap, 20h.) y la actuación de dos Karaoke Rock Band, que permitirán al público actuar con una verdadera y extravagante banda, cantando los grandes éxitos del rock nacional e internacional (Castella – Av. Del Cid, 21h; Jerusalem, 20h; Central, 22h y Mossén Sorell, 23h).

También se impartirá un taller de hierbas medicinales (El Grau, 21h), habrá demostraciones de bailes de salón (Mossén Sorell, 20 y 22h) y malabares (Jerusalem, 21h y Central, 23h). Como en toda fiesta, habrá charanga y animación (Jesús- Patraix, Torrefiel y Cabanyal). Además, el humor y la música se unirán en el espectáculo Chimichang Comedy Band, de JuJa Teatre (Jesús – Patraix, 23h). Y la moda estará presente en la pasarela Mercafashion, un desfile en el que colaboran los diseñadores valencianos Dolores Cortés, Presen Rodríguez, Lululucía, Andra Cora y Miquel Suay (Russafa, 21h).

Todas las actividades y actuaciones son de acceso gratuito. Se harán hueco en los pasillos y plazas, entre las paradas de productos frescos y sus tenderos, para animar una fiesta que ocurrirá simultáneamente en 14 focos de la ciudad con el objetivo de señalar en el mapa la red de mercados municipales del Ayuntamiento de Valencia. Una jornada para que los vecinos puedan acercarse a conocer y disfrutar de uno de los espacios más vivos de la ciudad: sus mercados.

Black Bottom. Imagen cortesía de Bonic/A Fest.

Black Bottom. Imagen cortesía de Bonic/A Fest.

Palabras de hoy para fotografías de ayer

Relatos en blanco y negro
Generación Bibliocafé (GB)

Un grupo de amigos y conocidos amantes de la literatura en su doble vertiente como lectores y escritores. Una serie de talleres literarios para iniciarse en sus misterios. Un local donde reunirse a intercambiar conocimientos e ideas, la librería cafetería Bibliocafé de José Luis Rodríguez y su esposa Fernanda.  Así surgió de una forma espontánea la Generación Bibliocafé (GB) a partir de una idea tan simple como eficaz: ¿Por qué esperar que publiquen nuestros escritos? ¡Hagámoslo nosotros! Y se lo tomaron tan en serio que unos tres años después ya tienen una biblioteca propia de doce volúmenes de contenido variopinto. Desde temas ligeros, como viajes, gastronomía y mascotas, a asuntos candentes de plena actualidad; violencia de género o el drama de la inmigración.

Pese a la lamentable desaparición de la librería Bibliocafé, los miembros del colectivo se mantienen unidos, ilusionados y  productivos como el primer día. Varios de ellos ya han publicado novelas en solitario y en conjunto demuestran su capacidad de superación en cada proyecto que emprenden.

Portada de Relatos en blanco y negro. Generación Bibliocafé.

Portada de Relatos en blanco y negro. Generación Bibliocafé.

El pasado mes de diciembre apareció su duodécimo título presentado con gran expectación en el palacio de los Condes de Alpuente, en la calle Caballeros. Se trata de un libro homenaje a  Valencia y sus habitantes de un ayer relativamente próximo que parece muy lejano en el tiempo. A partir de la colección de fotografías antiguas del blog de Julio Cob, dos docenas de autores, con declarada mayoría femenina, han urdido otras tantas historias, 24 en total, reunidas en Relatos en blanco y negro.

Variedad de estilos, de temas, brevedad y concisión. Es el aliciente de esta obra colectiva que sumerge al lector en una época de tonalidades grises, la sociedad del franquismo atenazada por la hipocresía, la represión y las secuelas del gran desastre que fue la guerra civil.

En ‘Cola de caballo’ Susana Gisbert cuenta la historia de dos hermanos huérfanos separados por duras circunstancias que vuelven a reencontrarse tras muchos años. Inmaculada Martínez describe en ‘Crisantemos, 1934’  el estado de ánimo de una madre viuda a causa de la guerra de África que se dispone a comprar flores para la tumba de su marido.

Saler. Imagen cortesía de Generación Bibliocafé.

Saler. Imagen cortesía de Generación Bibliocafé.

No sólo hay espacio para el drama. En clave humorística Mauro Guillén recuerda el gran impacto que tuvo en la sociedad española la llegada del Seiscientos (Modernidad), y Fuensanta Niñirola relata en ‘Una vida a trompicones’ la vida de una mujer que, pese a su tendencia a sufrir accidentes, tiene una vida dichosa y plena. La nota rural la pone Ángel Marqués con su cuento ‘Alegría’, nombre de la mula del abuelo del narrador, un avispado animal que es testigo de su iniciación en el sexo y la muerte.

Don Vicente Blasco Ibáñez protagoniza dos relatos. ‘El Boa’, de Herminia Luque recrea la relación del fogoso escritor con la famosa escritora doña Emilia Pardo Bazán, varios años mayor que él. Confesiones a María de Luisa Berbel es el propio Blasco Ibáñez quien, en una carta imaginaria a su primera esposa María Blasco, le pide disculpas por no haber prestado suficiente atención a su familia debido a sus vocación viajera y aventurera.

El bibliófilo e historiador Rafael Solaz, Pilar Martínez, el equipo de Côdez Iuvenis y el joven diseñador Marcos Escolano son otros colaboradores de este proyecto.

Riada en Valencia. Imagen cortesía de Bibliocafé.

Riada. Imagen cortesía de Generación Bibliocafé.

Bel Carrasco

Gastronomía y diseño, un plato de éxito

Exposición Gastro+Design
Gastrónoma 2015 de Feria Valencia
Del 14 al 16 de noviembre de 2015

Se consume por la boca, pero también, y de qué manera, por los ojos. De ahí la importancia del diseño a la hora de comprar un producto. “El poder que tiene la imagen sobre la venta es brutal”, explica Pedro González, al frente del estudio de diseño que lleva su nombre, encargado del comisariado de la exposición Gastro+Design en el marco de Gastrónoma 2105. Para poner en valor toda esa creatividad que se halla detrás del éxito de muchas marcas comerciales, se mostrarán 25 trabajos de 16 estudios valencianos en Feria Valencia del 14 al 16 de noviembre.

Gastrónoma 2015, del 14 al 16 de noviembre, en Feria Valencia.

Gastrónoma 2015, del 14 al 16 de noviembre, en Feria Valencia.

Los trabajos de diseño están relacionados con marcas de bebidas, licores, cervezas artesanales, arroces, aceites, jamones o cafés. También con espacios de ocio y restaurantes que por su ambiente resultan singulares. Marcas y espacios que han visto en muchos casos incrementar sus ventas gracias al maridaje entre el producto y su forma de presentación. “Las etiquetas suscitan recuerdo en el consumidor”, subraya González. Y ese recuerdo es el que incita a la compra. Ahora bien, cuidar la imagen sin cuidar al mismo tiempo la calidad del producto no suele funcionar. “Antes te la podían colar, pero al consumidor sólo le engañas una vez”.

El estudio de Pedro González ha sido el encargado de reunir algunos de los primeros nombres del diseño valenciano: Conca y Marzal, Menta, Ibán Ramón y Dídac Ballester, Lavernia & Cienfuegos, Gallén+Ibáñez, Borja García Estudio, Daniel Nebot y Paco Roca, Estudio Pepe Gimeno o el propio organizador, entre otros. Algunos de ellos, como los casos de Nebot y Lavernia, Premios Nacionales de Diseño. Y otros, como Roca, Premio Nacional de Ilustración.

Gastrónoma 2015, del 14 al 16 de noviembre, en Feria Valencia.

Gastrónoma 2015, del 14 al 16 de noviembre, en Feria Valencia.

Estudios y diseñadores ninguneados por la anterior Administración. “Se ha menospreciado a la profesión, contratando a gente amateur y pagando honorarios muy por debajo de lo estipulado”, afirma González. Reconoce que se ha dado “un pequeño paso adelante” con el actual equipo de gobierno, pero que todavía “está lejos” de que haya ese reconocimiento hacia los profesionales del diseño. “Un cartel no se puede hacer por 1000€”, dice. Aunque reconoce que “con todas las obscenidades políticas cometidas se hace ahora difícil de entender que haya que pagar entre 4000 y 6000€ por un cartel, acorde con las tarifas establecidas”.

La exposición Gastro+Design viene a arrojar un poco de luz en relación con esa puesta en valor del diseño. “Tenemos que educar a la Administración para que sepa lo que está comprando”. Del mismo modo que las marcas han de saber que un buen diseño puede favorecer las ventas. Los casos prácticos que se presentan en Gastrónoma 2015 “refuerzan la importancia entre la calidad del producto y la inversión en su presentación como fórmula de éxito”.

Y Pedro González pone su propio ejemplo con el “boom” de Bodegas Hispano Suizas, el diseño de la etiqueta de la cerveza Lalola, de Daniel Nebot y Paco Roca, la identidad visual de los jamones Extrem, de Gallén+Ibáñez, o el diseño de los restaurantes Copenhague, Malmö y Oslo, de Borja García Estudio. “Nos hemos centrado en productos gourmet, para acercarnos a un público quizás más selecto y amante de la gastronomía”. Un público “bipolar” en tiempos de crisis. “Hablamos de gente que consume productos de las grandes superficies y de ese otro que ha provocado el renacer de espacios más especializados”.

En este sentido, Pedro González reconoce que la crisis “ha limpiado el mercado en todos los sectores”, de forma que en el diseño, “antes más atomizado, ahora se ha quedado lo mejor”. Gastro+Design, en Gastrónoma 2015 de Feria Valencia, es un ejemplo de todo ello. También un ejemplo de que “el diseño es garantía de éxito”, concluye el organizador.

Imagen promocional de la exposición Gastro + Design. Cortesía de Estudio Pedro González.

Imagen promocional de la exposición Gastro + Design. Cortesía de Estudio Pedro González.

Salva Torres

Jazz y gastronomía: oído cocina

Jazz & Cookin’. Valencia Vanguard Festival
Espai Rambleta
C / Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Del 6 al 8 de noviembre de 2015

Jazz de vanguardia y cocina creativa. A priori, dos disciplinas bien dispares, pero que este fin de semana se podrán disfrutar en feliz y perfecto maridaje en Jazz & Cookin’. Valencia Vanguard Festival. La cita es en Espai Rambleta, del 6 al 8 de noviembre, y el evento se presenta como el único en España de estas características.

Organizado por el sello discográfico Vector Sounds, Jazz & Cookin’ cuenta con la colaboración de diversas marcas y entidades, como la Fundación SGAE, a través de su Consejo Territorial de la Comunidad Valenciana.

Apelando a la vanguardia creativa en los ámbitos del jazz y la gastronomía, el festival propone “la creación de un espacio, cada vez más amplio, en el que puedan presentarse propuestas de vanguardia en jazz y cocina, y sirva de escaparate a los artistas más innovadores de cada uno de estos campos”, explican los organizadores. De este modo, durante tres jornadas, “Valencia será la capital de la música y la cocina más avanzadas”, concluyen.

Fotograma de 'Snacks, bocados de una revolución', de Verónica Escuer y Cristina Jolonch.

Fotograma de ‘Snacks, bocados de una revolución’, de Verónica Escuer y Cristina Jolonch.

El programa del festival Jazz & Cookin’ se abrirá el viernes 6 de noviembre con la proyección del documental Snacks, bocados de una revolución, de Cristina Jolonch y Verónica Escuer.

Josep Lluís Galiana y Carlos D. Perales. Imagen cortesía de SGAE.

Josep Lluís Galiana y Carlos D. Perales. Imagen cortesía de SGAE.

El resto de la programación conjuga las presentaciones y exhibiciones culinarias con la música en directo, a cargo de formaciones vinculadas al ámbito del jazz de vanguardia, la experimentación y la creación sonora, tanto nacionales (los valencianos Josep Lluís Galiana & Carlos D. Perales, Naima y Edu Cornelles & Antonio Jesús Sánchez, y el barcelonés Sai Trio, integrado por Sònia Sánchez, Agustí Fernández e Ivo Sans) como internacionales (el californiano Paul Stocker Vanguard 4tet, el cuarteto británico Dominic Lash Quartet, el trío de improvisación libre alemán Molimo y el grupo noruego de free jazz Pocket Corner).

Fotograma de 'Snacks, bocados de una revolución', de Verónica Escuer y Cristina Jolonch. Cortesía de SGAE.

Fotograma de ‘Snacks, bocados de una revolución’, de Verónica Escuer y Cristina Jolonch. Cortesía de SGAE.

Vuelve el Festival Intramurs a Valencia

Intramurs, Festival per l’Art a València
Centro histórico
Hasta el 1 de noviembre de 2015

Desde el día 22 de Octubre la antigua muralla que envuelve el casco histórico de Valencia se llenará de actividades culturales y artísticas con la segunda edición del Festival Intramurs.  Alrededor de cuatrocientos eventos de moda, arte, música y gastronomía tomarán las calles con una idea: el arte como impulsor del espacio público.

Una idea que comparten otros países como Holanda, modelo a seguir en arte público y referente en educación, bienestar social, cultura… Un país que este año el Festival Intramurs ha querido traer a Valencia como invitado y en torno al cual se organizará una mesa redonda el próximo 29 de octubre con el crítico de arte e investigador Jean Boumans junto a otros artistas de renombre internacional.

La iniciativa de Intramurs comenzó en noviembre del pasado año 2014 y vuelve en esta edición con mucha más fuerza. Un trabajo de todo un año que desembocará en una explosión cultural formada por conciertos de música, actuaciones de teatro y danza, intervenciones urbanas, performance, talleres, mesas redondas, desfiles de moda, ruta de gastronomía, actividades artísticas de todo tipo que ocuparán las calles hasta diez días.

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Una de las propuestas más interesantes que tendrá el festival será la Ruta de Escaparates en la que participan casi cincuenta diseñadores. Un auténtico ejemplo de unidad entre los negocios locales que conforman Ciutat Vella y los artistas, que tendrán la oportunidad de exponer su trabajo y ser evaluados por críticos de arte y otros diseñadores asentados durante la tarde del 27 de octubre.

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Otro de los programas imprescindibles es el de Mini Intramurs, un programa que tiene como objetivo el impulsar la didáctica del arte en un momento en el que la Educación Artística está siendo revisada y puesta en valor por gran cantidad de asociaciones y colectivos artísticos. Mini Intramurs invita a las familias a que participen en actividades de teatro, música, video arte, arquitectura o intervenciones en espacio público que promuevan la sensibilidad artística de los más pequeños.

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Sin embargo, una de las intervenciones colectivas más esperadas se realizará en un espacio que colaborará por primera vez con el Festival Intramurs: la Plaza de la Virgen. Espacio simbólico de nuestra ciudad del que nunca antes el arte contemporáneo había formado parte y que llama a la participación ciudadana a partir del día 26 de octubre.

A partir del jueves 22 a las 19.00h tendrá lugar la presentación del Festival Intramurs en el Museo L’Iber y de allí los asistentes podrán trasladarse al Espacio Ideo de la mano de Jaime Vallaure para la fiesta de inauguración. Sin duda, una ocasión para que las calles del centro histórico sean reanimadas por un festival de arte y para el arte, que se suma al resto de festivales pertenecientes al PICUV (Plataforma de Iniciativas Culturales Urbanas de Valencia) y que ayudan a impulsar el movimiento cultural de nuestra ciudad.

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Patricia García

Teatro entre un Manhattan y un Rob Roy

La diferencia entre un Manhattan y un Rob Roy, de Borja López Collado
Ca Lluis
C / Zarra, 2 (zona Plaza del Cedro). Valencia
Hasta finales de octubre, 2015

La Diferencia entre un Manhattan y un Rob Roy, estrenada en Ca Lluis, es una pieza teatral escrita específicamente para el nuevo circuito de teatro en espacios no convencionales, que sitúa precisamente a la pareja de actores protagonistas en una de las mesas del propio restaurante donde se representa la obra.

Lluis Salvador, gestor del gastrobar Ca Lluis, indicó durante la presentación que «la idea es fusionar gastronomía con teatro de una manera directa, buscando que al igual que se puede disfrutar de una cena junto con otras disciplinas artísticas, por qué no hacerlo también con una obra teatral escrita y pensada específicamente para tal fin”.

Borja López Collado, autor de la obra y director artístico de Triangle Teatre, la compañía productora, destacó a su vez que “no es teatro de cabaré, aunque es cercano y tiene similitud, por el hecho de que se representa en espacios no convencionales, pero como género es una escena teatral, una escena de texto, donde no entran canciones, monólogos o bailes”.

Los protagonistas, tanto la pareja que estrena en el mes de octubre, Ainara Corral y Pablo Tomás, como las siguientes que protagonizarán en los meses de noviembre y diciembre, Héctor Fuster, Laura Salcedo, Albert Martínez y Laura Valero, trabajaron con Borja anteriormente en una adaptación de Café y Cigarrillos.

De hecho, Laura Salcedo coincidió con Héctor Fuster en la escuela en la ESAD (Escuela Superior de Arte Dramático), precisamente durante la representación de Café y Cigarrillos, y en palabras de ambos, “hemos llevado esa química que tuvimos en la escena a La Diferencia entre un Manhattan y un Rob Roy y nos lo hemos pasado muy bien y esperamos que siga así”.

Cartel de la obra La diferencia entre un Manhattan y un Rob Roy, de Borja López Collado.

Cartel de la obra La diferencia entre un Manhattan y un Rob Roy, de Borja López Collado.

La fusión entre cultura y ocio no está reñida y esto ha terminado por confluir en un proyecto teatral de circuito itinerante que abarcará los meses de octubre, noviembre y diciembre y que tendrá lugar en cuatro espacios gastronómicos de la ciudad de Valencia: Ca Lluis, Mendiclub Restobar, I Loft VLC y Buteco. Es buscar precisamente la complicidad de los artistas con el público, al mismo nivel, sin la distancia que proporciona un escenario.

El reparto de la pieza está formado por Ainara Corral y Pablo Tomás (pareja que estrena en el mes de octubre), Hector Fuster y Laura Salcedo (durante el mes de noviembre) y Albert Martínez junto con Laura Valero (cerrarán durante el mes de diciembre). Un total de 12 actuaciones durante tres meses en cuatro locales distintos, en donde cada uno de estos locales acogerá a una nueva pareja de intérpretes por cada mes.

La diferencia entre un Manhattan y un Rob Roy nos presenta a dos personajes, una pareja joven, un chico y un chica que deciden encontrarse en un cafetería. ¿Por qué allí? ¿De quién fue la idea? ¿No había otro sitio? ¿Qué han venido a decirse? ¿Acaso importa? Pronto nos daremos cuenta que las cosas no son lo que parecen, quien calla otorga y quien habla, pues eso… por la boca muere el pez.

Integrantes de La diferencia entre un Manhattan y un Rob Roy. Imagen cortesía de los organizadores.

Integrantes de La diferencia entre un Manhattan y un Rob Roy. Imagen cortesía de los organizadores.

Factoría Rambleta, el entretenimiento en serio

Factoría Rambleta
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Juanma López Iturriaga
Miércoles 30 de septiembre, a las 20.00h

Hay dos tópicos que Espai Rambleta quiere romper. Uno tiene que ver con el entretenimiento, generalmente asociado al escapismo, la banalidad o la risa tonta. Y el otro se refiere a la cultura, igualmente ligada al ocio frívolo y de dudosa rentabilidad. Con Factoría Rambleta, el contenedor cultural inaugurado el pasado mes de marzo con el modista Lorenzo Caprile, pretenden quebrar, hacer saltar por los aires, ambos tópicos. Y, por lo explicado durante su presentación en la Fnac, parecen haberlo conseguido.

“Queremos llevar a Rambleta el talento para que Valencia sea una ciudad menos áspera, más confortable y más bonita”, lanzó Mariola Cubells, directora de Relaciones Externas de Espai Rambleta. Talento pensado para que los ciudadanos “sean más sabios, más felices”, apostilló. Felicidad y sapiencia que, a su juicio, pueden estar ligados: “La divulgación y el conocimiento pueden ser entretenidos”. Así lo ha entendido el público que desde el arranque de la factoría ha recibido con entusiasmo un espacio cultural por el que ya han pasado, además de Caprile, Jordi Évole, Santiago Auserón, Antonio Muñoz Molina o Elvira Lindo.

Juanma López Iturriaga inaugura la nueva temporada de Factoría Rambleta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Juanma López Iturriaga inaugura la nueva temporada de Factoría Rambleta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Ahora les toca el turno a Juanma López Iturriaga, con el que arranca la nueva temporada (30 de septiembre), y Javier Mariscal. Vicent Molins, responsable de la factoría, consideró que, tras “la serie de programas piloto” con la que se empezó “tímidamente”, el éxito de público “ha confirmado que se pueden hacer más y durante mucho tiempo”. Vamos, que el entretenimiento de Factoría Rambleta va en serio. Y el rumbo de crucero que parece tomar la iniciativa de traducir el conocimiento en felicidad se debe “al apoyo de la sociedad civil”, destacó Cubells.

Es ese apoyo de las entidades empresariales y otros organismos privados el que viene a romper el tópico de la cultura como gran ocio y triste negocio. Tanto es así, que la propia Mariola Cubells entendió ese apoyo como una “apertura, una sensibilidad nueva hacia la cultura por parte de las empresas privadas”. Empresas como La Caixa o Caixa Popular que, lejos de apoyar la iniciativa pensando en el simple retorno económico de su aportación, “reciben a cambio felicidad; suena naif, pero es así”.

Que “el entretenimiento es compatible con el conocimiento” (Molins) o que “la cultura es un vehículo para la felicidad” (Cubells) es lo que esas empresas han entendido, quizás debido al azote de la crisis, cuyo látigo aún resuena. Animados por ese apoyo y ese cambio de sensibilidad, los responsables de Espai Rambleta refuerzan su apuesta por ese conocimiento entretenido abriendo nuevos epígrafes dentro de esa factoría. Además de ‘Sabios en Rambleta’ y ‘Por los otros’, tienen pensado dedicar espacio a la ciencia o la gastronomía, con nombres todavía por concretar, al tiempo que se pondrán en marcha una serie de desayunos en los que determinados maestros dialoguen con jóvenes aprendices.

Uno de los objetivos de Factoría Rambleta es divulgar todo ese talento desparramado en diferentes áreas de la cultura, para “escuchar historias que hacen avanzar el mundo” (Cubells). Historias que repicando en Valencia evoquen esa felicidad aludida a través del conocimiento. “Hay mucha sensibilidad y talento en esta ciudad”, concluyó Mariola Cubells. La factoría ya está pensada para que funcione a pleno rendimiento.

Mariola Cubells y Vicent Molins en la presentación de Factoría Rambleta en la FNAC de Valencia. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Mariola Cubells y Vicent Molins en la presentación de Factoría Rambleta en la FNAC de Valencia. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Salva Torres