Óbitos y variedades nocturnas para el noveno Canibaal

‘Muerte y Cabaret’, 9º número de la revista Canibaal
Sporting Club Russafa
Sevilla 5, Valencia
Presentación: jueves 28 de diciembre de 2017, a las 20h

La revista valenciana Canibaal (Revista de Arte, Literatura y Filosofía del colmillo) presenta su noveno número el jueves 28 de diciembre de 2017, dedicado, en esta ocasión, a una sugerente doble temática: ‘Muerte y Cabaret’. La presentación tendrá lugar en el Sporting Club Russafa de Valencia (calle Sevilla, 5), situado en el barrio de Ruzafa. El acto dará comienzo a las 20h y contará con la actuación del trío musical Salami Púrpura, quienes ofrecerán una singular aproximación a la heterodoxa noción de “micro-zazuela-contemporánea”.

Ouka Leele (imagen de cubierta), Aldo Alcota, Curro Canavese, Enfero Carulo, Ana Elena Pena o Julio Soler son solo algunos de los 30 colaboradores (artistas plásticos, fotógrafos, pensadores, poetas y escritores) que han participado en un número en papel que consta de 88 páginas y que, como resulta habitual en la idiosincrasia morfológica de Canibaal, ofrece un nuevo formato.

Canibaal. Makma

En ‘Muerte y Cabaret’ se ha reflexionado de forma interdisciplinar sobre conceptos  como vanguardia, cabaret, literatura y arte, abordando contenidos que tienen la muerte como principal motivo y, finalmente, sobre algunas de las inquietantes intersecciones clásicas entre ambos temas: Cabaret Voltaire, Olga Poliakoff, las Ramblas de Ocaña, Camilo y Nazario, el necroturismo literario, etc.

Se consagra la polémica sección de crítica del delegado en España de FIPRESCI, Oscar Peyrou, sobre películas que no ha visto, el ensayo, la poesía y los ecos que el doble leitmotiv del número suscita en los ámbitos artístico, literario, musical y cinematográfico, así como la sección de pensamiento, con reflexiones sobre el suicidio.

Ocaña, Camilo y Nazario transitan por las Ramblas canibaales en un fotograma de 'Ocaña, retrato intermitente' (Ventura Pons, 1978). Fotografía cortesía de la revista.

Ocaña, Camilo y Nazario transitan por las Ramblas canibaales en un fotograma de ‘Ocaña, retrato intermitente’ (Ventura Pons, 1978). Fotografía cortesía de la revista.

 

 

 

“Marzà ha roto su promesa de restaurar la Filosofía”

Hay enemigos de la Filosofía: Es giebt gegner der Philosophie
Antonio Lastra y Ángel Vallejo
Foro Sensus Communis
Ateneo Mercantil
Plaza del Ayuntamiento, 15. Valencia
Miércoles 7 de junio de 2017

El Foro Sensus Communis del Ateneo Mercantil ha solicitado públicamente la restitución de forma inmediata de la asignatura de filosofía en el curriculum escolar de la Comunitat Valenciana. La ausencia de esta asignatura fue el tema abordado en la conferencia del Foro celebrada este pasado miércoles 7 de junio. Este grupo es el que aborda en la institución todos los meses diferentes aspectos de la filosofía y sus autores, teniendo una amplia respuesta por parte de socios de la institución y de alumnos de esta materia.

La conferencia coloquio, a cargo de Ángel Vallejo, profesor de Filosofía de Enseñanza Secundaria y miembro de la Societat de Filosofia del Pais Valencià (SFPV) y Antonio Lastra, investigador del Instituto Franklin de Investigación en Estudios Norteamericanos de la Universidad de Alcalá y profesor de Filosofía en el IES Camp de Tùria de Llíria, se tituló ‘Hay enemigos de la Filosofía: Es giebt gegner der Philosophie’, en la que se defendió la enseñanza de la filosofía en la Comunidad Valenciana.

Antonio Lastra afirmó que “Valencia quedará como la única autonomía que no restaura la enseñanza de la filosofía, especialmente en un clima en el que incluso el PP ha puesto a un lado la LOMCE y repudiado la doctrina Wert. Marzà se comprometió con la Asamblea de Filosofía a restaurar la enseñanza de la filosofía y no lo ha cumplido”.

En este sentido, señaló que  “no es cierto que no haya tenido tiempo de desarrollar el decreto, que está redactado desde hace meses. Simplemente ha faltado a su palabra. Postergar las cosas solo lleva a la desaparición en la práctica de la filosofía en la enseñanza. Marzà tendrá que explicar qué clase de sociedad quiere si elimina la filosofía. Esta es la situación”.

Durante la conferencia ‘Hay enemigos de la filosofía’, la frase de Nietzsche ya constituye una advertencia. Como explicó Ángel Vallejo, “la filosofía ha tenido enemigos desde el principio: desterraron a Anaxágoras, ejecutaron a Sócrates y a Boecio, condenaron a Tomás de Aquino y a Siger de Brabante, quemaron a Giordano Bruno, lapidaron a Rousseau, le ordenaron callar a Kant, ridiculizaron a Kierkegaard, torturaron a Patocka. Pero no han logrado impedir nunca la transmisión de la filosofía ni la enseñanza de la filosofía. La filosofía consiste en querer saber y todos los hombres desean por naturaleza saber”.

Asimismo, Lastra apuntó que convencionalmente, sin embargo, ese deseo puede extinguirse porque a los enemigos de la filosofía les satisfacen saberes mediocres y pusilánimes con los que edifican sociedades pequeñas, empobrecidas. “Nietzsche las llamó pueblos enfermos. La enseñanza de la filosofía ha sido siempre el remedio con el que se ha respondido a la enferma satisfacción de los individuos y de los pueblos. A la muerte de Sócrates, Platón funda la Academia; a la muerte de Boecio, Casiodoro funda la biblioteca de Vivarium; a la condena de Étienne Dampier la universidad respondió incluyendo los estudios de filosofía en el currículum; Cousin ideó la educación secundaria francesa como una institución republicana contra la oscuridad: Hegel lo había sacado de la cárcel. Las lecciones de Patocka sobre Platón y Europa circulaban clandestinamente en la sociedad cerrada soviética”.

Sobre la actualidad de la asignatura de filosofía se apuntó durante la conferencia que “a los nombres de Ánito, Meleto y Licón, los acusadores de Sócrates que lograron su condena y ejecución, nuestra sociedad puede unir los nombres del ministro de Educación Wert, de cuya LOMCE podemos avergonzarnos con todo derecho porque nunca fue una ley justa ni nuestra, y del conseller de Educación Marzà, que ha desoído una proposición unánime de las Cortes valencianas y traicionado la palabra dada a los profesores de filosofía”.

Lastra concluyó que “son enemigos de la filosofía, del saber y de su transmisión. No quieren saber y creen que saben algo. Moderados por la propia naturaleza de su amor por la sabiduría, los filósofos reservan su coraje para las ocasiones en las que resulta necesario decir que la filosofía es mejor que cualquier sociedad y que ningún hombre está esclavizado por completo por la sociedad a la que pertenece. Marzà aún está a tiempo de aprender”, añadiendo que “los filósofos son buenos profesores y los enemigos de la filosofía pésimos alumnos”, remachó.

Vicent Marzá, conseller de Cultura, en el medio, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas.

Vicent Marzá, conseller de Cultura, en el centro, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas.

Géneros de la técnica y el espanto en ‘Arquitectura y Terror’

‘Arquitectura y Terror’, nº8 de la revista Canibaal
Colegio Mayor Rector Peset
Horno de San Nicolás 4, Valencia
Viernes 26 de mayo de 2017 a las 19:30

La revista valenciana Canibaal (Revista de Arte, Literatura y Filosofía del colmillo) presenta el viernes día 26 de mayo su octavo número, dedicado en esta ocasión a una sugerente doble temática: ‘Arquitectura y Terror’. Como ya viene siendo habitual, la presentación tendrá lugar en el Colegio Mayor Rector Peset de Valencia (Plaza del Horno de San Nicolás, 4), situado en pleno dentro del barrio de El Carmen. El acto dará comienzo a las 19:30.

Canibaal. Makma

Inma Coll (imagen de cubierta), Jesús Palacios, José Luis Jover, Juan Francisco Ferré, Bárbara Traver, Susi Lizondo o Álvaro Colomer son solo algunos de los más de 50 colaboradores (artistas plásticos, fotógrafos, pensadores, poetas y escritores) que han participado en un número en papel de más de 150 páginas. Se ha reflexionado de forma interdisciplinar sobre vanguardia, crisis y actualidad de la arquitectura, literatura y arte que tienen al terror como principal motivo y, finalmente, sobre algunas de las inquietantes intersecciones clásicas entre ambos temas: la mansión gótica, la Torre de Babel, el monumentalismo, con especial atención a confluencias actuales no exentas de una mirada crítica en términos sociales, morales y estéticos: los nuevos «muros», los campos de refugiados, la pervivencia de construcciones vinculadas a los totalitarismos.

Encrucijadas y confluencias que abarcan un número imaginativo de episodios y referentes: del cine de Hitchcock a Birdie de la Compañía Señor Serrano, Guantánamo, la valla de Melilla, casas del bosque, albergues incendiados en el corazón de Europa, el hotel Overlook (El Resplandor), la casa de los Usher de Poe, el «no lugar» del antropólogo Marc Augé, las ruinas, King Kong en la cumbre del Empire State y muchos otros.

Imagen del ínclito Hotel Overlook, edificación protagónica de 'El Resplandor' (Stanley Kubrick, 1980).

Imagen del ínclito Hotel Overlook, edificación protagónica de ‘El Resplandor’ (Stanley Kubrick, 1980).

Se consagra la polémica sección de crítica del delegado en España de FIPRESCI, Oscar Peyrou, sobre películas que no ha visto, el ensayo, la poesía y los ecos que el doble leitmotiv del número suscita en los ámbitos artístico, literario, musical y cinematográfico, así como las nuevas secciones de pensamiento con reflexiones en clave feminista (la metáfora del «techo de cristal») y socioeconómica: suburbans, Lager, espacios de ocio de acuerdo con la crítica ya clásica de Marcuse, metáforas arquitectónicas y clases sociales (J. G. Ballard), los Centros de Internamiento de Extranjeros o las Torres Gemelas de Nueva York.

Fotograma de la película 'King Kong' (Cooper & Schoedsack, 1933), aupado sobre el Empire State Buiilding de Nueva York.

Fotograma de la película ‘King Kong’ (Cooper & Schoedsack, 1933), aupado sobre el Empire State Buiilding de Nueva York. 

La filosofía a través de metáforas visuales

Philographics. Breu diccionari filosòfic mural, de Genís Carreras
MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 25 de junio de 2017

Explicar las distintas corrientes filosóficas a través de metáforas visuales. Con este leitmotiv el Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat (MuVIM), dependiente del Área de Cultura de la Diputación de Valencia, exhibe ‘Philographics. Breu diccionari filosòfic mural’. Una muestra integrada por una ecléctica selección de 20 carteles en los que el artista Genís Carreras explica, a través de los recursos propios del diseño gráfico -la forma, la proporción, el color-, algunas de las grandes y más complejas ideas del pensamiento occidental.

El director del MuVIM, Rafael Company, recordó la condición de “museo de las ideas” con la que fue concebido este centro expositivo, por lo que afirmó que “los temas relativos al pensamiento y la filosofía siempre serán tratados de forma especial en este museo”. Company insistió en que el MuVIM “es afín a la filosofía desde su nacimiento, y así continuará. Puesto que entendemos que en nuestro compromiso con la sociedad debemos aportar un valor añadido en cuanto a la reflexión, la obligación moral y no contribuir a la vacuidad”.

Genís Carreras, junto a una de sus obras. Imagen cortesía del MuVIM.

Genís Carreras, junto a una de sus obras. Imagen cortesía del MuVIM.

‘Philographics. Breu diccionari filosòfic mural’ invita a un ejercicio de traducción a formato visual de conceptos abstractos y complejos, lo que aumenta su inteligibilidad al llevar la idea más allá de las palabras con las que habitualmente se expresa. Eso no significa que el autor renuncie a la palabra o la relegue -de hecho, todos los carteles incluyen la definición escrita del concepto que representan-, sino que confía en la potencialidad de otras formas de comprensión basadas en la intuición y la experiencia estética. Así, con el lenguaje directo de la imagen, con formas puras y colores planos, sin alharacas y con elocuencia gráfica, los carteles se convierten en estímulos estéticos para nuestro entendimiento.

La muestra constituye una cuidada selección de 20 carteles de un total de 95 que constituyen el trabajo completo que Genís Carreras desarrolló durante su estancia en Londres. “Mi intención reside en explicar las diferentes corrientes filosóficas haciendo servir metáforas visuales, en contraposición con el raciocinio que representa el saber filosófico”, indicó el artista. Todo ello “a través de propuestas gráficas que se mueven entre la frontera del arte y el diseño gráfico”, con el objetivo de que “la filosofía vuelva a resultar funcional para la gente”, afirmó Carreras.

“El propósito de esta exposición es poder llegar al corazón de los conceptos filosóficos de forma totalmente intuitiva para conseguir acercar ideas complejas y abstractas al público mediante una propuesta interdisciplinar”, explicó el comisario de la muestra, Marc Borràs. “Lograr, en definitiva, que el visitante se sienta interpelado por la obra e invitado a adentrarse en el campo de la filosofía”, aseveró Borràs.

Responsables del MuVIM y de la exposición durante la presentación de la misma. Imagen cortesía del MuVIM.

Responsables del MuVIM y de la exposición durante la presentación de la misma. Imagen cortesía del MuVIM.

Un breve diccionario transitable

La obra seleccionada para ser expuesta en el museo por Marc Borràs (MuVIM) y Alfonso Moreira (València Pensa), comisarios de la muestra, propone una agrupación temática que, con la ayuda de un breve texto explicativo, relaciona cada concepto con aquellos con los que tiene más afinidad o, por contra, mantiene mayores discrepancias. Se ofrece al visitante un recorrido filosófico e iniciático con parada en nueve estaciones representativas de algunos de los grandes dilemas o dudas insolubles de la existencia humana.

A través de esas familias conceptuales (“El absurdo y la nada”, “O todo o nada. O una parte. O depende”, “Cómo somos y cómo actuamos”, “Placeres, pasiones, belleza”, “Duración y eternidad”, “Las cosas o su apariencia”, “La idea y su materialización”, “En cuerpo y alma” e “Ignorancia o libertad”) se propone un sucinto diccionario filosófico mural que puede ser leído, mirado y experimentado y que, sobre todo, persigue un objetivo fundamental: abrir un espacio de encuentro entre algunos de los conceptos e ideas claves de nuestra historia intelectual y el público que los habría de utilizar.

Avivament: un festival de filosofía en València

El acto también sirvió para dar a conocer el festival Avivament -que incluye conferencias, rutas filosóficas, micropiezas teatrales y hasta un concurso de aforismos- y que tiene como objetivo potenciar el conocimiento de la filosofía como disciplina eminentemente práctica y útil para la vida cotidiana. Promovido por la asociación València Pensa, en su primera edición en València, apuesta por la consideración de la filosofía como herramienta fundamental para el fomento de una cultura crítica y participativa en que todo el mundo pueda sentirse implicado. El proyecto quiere eliminar las dificultades de acceso a la disciplina, romper las barreras académicas y convertir el discurso filosófico en un bien común y participativo que desdibuje las fronteras entre la alta cultura y la popular.

Uno de los objetivos con los que nació València Pensa -además de contribuir a que aumente el número de valencianopensantes- fue el de poner en marcha este festival, al estilo de las manifestaciones que vienen celebrándose en lugares como Barcelona, Modena-Carpi-Sassuolo o Málaga. “La asociación busca implicar la filosofía en la vida cotidiana de la ciudad y hacer del pensamiento teórico y reflexivo un elemento fundamental de nuestra experiencia vital”, apuntó Alfonso Moreira,  miembro de València Pensa. Con ‘Philographics’ se celebra la preapertura del festival en el MuVIM, espacio que acogerá gran parte de su programación del 1 al 3 de junio.

Philographics.

Una mujer sostiene el folleto de la exposición ‘Philographics. Breu diccionari filosòfic mural’. Imagen cortesía del MuVIM.

El 10 Sentidos 2017 arrancará con ‘May B’

May B, de Maguy Marin
VI Festival 10 Sentidos
Teatro Principal de Valencia
Mayo de 2017

El Festival 10 Sentidos de Valencia ha comenzado a cerrar algunas de las propuestas que conformarán la VI edición, que se celebrará en mayo de 2017. Danza, teatro, cine, arte y música volverán a ser los protagonistas de una programación que se iniciará de la mano de un clásico, ‘May B’, una de las obras maestras de la historia de las artes escénicas contemporáneas.

Estrenada en 1981 esta pieza creada por la coreógrafa Maguy Marin no ha dejado nunca de representarse. La última vez que pasó por España fue hace diez años. Ahora, por primera vez, llegará a un escenario valenciano, el Teatro Principal, que el año que viene se une a las sedes del festival.

A la creadora francesa (Toulouse, 1951), hija de exiliados españoles, se le considera una de las fundadoras de la danza moderna francesa. En los años 70 bailó como solista con el legendario Maurice Béjart y más tarde fundó su propia compañía, con la que presentó la pieza ‘May B’, basada en textos de Samuel Beckett. El espectáculo cuenta con diez intérpretes sobre el escenario que se apoyan en música de Schubert, Gilles de Binche y Gavin Bryars y se plantea como una investigación sobre el movimiento y los gestos, con fuerte influencia de lo absurdo.

La elección de este título sirve para reivindicar la vigencia de muchos clásicos, de trabajos veteranos, de propuestas consolidadas que siguen influyendo a nuevas generaciones. Esta idea entronca con el lema elegido para la edición de 2017, ‘PorMayores’, con el que el festival pretende fijar la mirada en el paso del tiempo y reflexionar sobre cómo cada ser humano se enfrenta a esta situación en su vida, asumiendo nuevos roles y nuevos escenarios, que no siempre son sencillos de encajar.

Así mismo, el certamen rendirá tributo a los mayores, convirtiéndolos en protagonistas, y quiere demostrar la importancia y relevancia que siguen teniendo en cualquier comunidad, dejando atrás estigmas y ciertos tópicos.

El Festival 10 Sentidos cuenta de nuevo con el apoyo de Caixa Popular, que se implica en esta edición desde su gestación para formar parte y colaborar mientras se pone en marcha toda la estructura y la programación. La entidad firmó un acuerdo de colaboración que se prolonga hasta el año 2018 para dar soporte a esta cita que aúna dos de los pilares fundamentales de su filosofía, la cultura y la solidaridad.

May B, de Maguy Marin. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

May B, de Maguy Marin. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

Cosmología, filosofía de la naturaleza

Cosmology, de Tactelgraphics
Galería Mr.Pink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Inauguración: viernes 25 de noviembre, a las 20.00h
Hasta el 20 de enero de 2017

De nuevo, Tactelgraphics y la galería Mister. Pink unen esfuerzos y presentan su nueva exposición titulada ‘Cosmology’. Cosmología, del griego κοσμολογία («cosmologuía», compuesto por κόσμος, /kosmos/, «cosmos, orden», y λογια, /loguía/, «tratado, estudio») concepción integral, denominada también filosofía de la naturaleza, es la ciencia que estudia todo lo relacionado con los cosmos o universos. Un título adecuado para este proyecto, en el que los artistas de Tactelgraphics, Ismael Chappaz y Juanma Menero,  directores de la galería de Arte Contemporáneo Espai Tactel y a su vez dueños del estudio de diseño Tactelgraphics, trabajan a partir de sus referentes ya fallecidos, para de ese modo generar su propia cosmología.

Se trata de fundamentar la elaboración de su identidad como individuos a partir del concepto de “generar una cosmología propia”, y todas las contradicciones que esta idea conlleva. Entre los referentes que Tactel plantean se encuentran personajes tan dispares como Alan Turing (considerado uno de los padres de la ciencia de la computación y precursor de la informática moderna), Arthur Russel (compositor y cantante estadounidense de carácter marcadamente experimental, que abarca los estilos disco, minimalista, o rock, habiendo colaborando con figuras como Philip Glass, David Byrne o Nicky Siano) o Brad Davis (conocido por su papel protagonista en la película “El expreso de medianoche” y “Querelle”).

Cabe añadir, que el proyecto ‘Cosmology’ está realizado en colaboración con el Creative Coder, Carlos Yanes. Por último, Francisco Ramallo nos recuerda que es “difícil tarea la de abordar la actividad artística de Tactelgraphics obviando la faceta en la que se han volcado en los últimos años (su labor al frente de la galería Espai Tactel), y que les ha servido para un mayor conocimiento de los engranajes del arte desde otras posiciones”.
Cosmology de Tactelgraphics. Imagen cortesía Míster Pink.

Cosmology de Tactelgraphics. Imagen cortesía Míster Pink.

El laberinto de Manuel Martínez Ojea

Fabulaciones de un imaginario, de Manuel Martínez Ojea
Imprevisual Galería
C / Doctor Sumsi, 35. Valencia
Inauguración: viernes 1 de abril, a las 20.30h
Hasta el 13 de mayo de 2016

La actual muestra del pintor Manuel Martínez Ojea puede considerarse como la consolidación de una obra pictórica madura e inagotable. Atrás queda esa etapa inicial donde se podían distinguir con claridad las dos direcciones en que se vertebraba su creación: su trabajo dentro del Grupo La Campana, en Las Tunas, Cuba, del cual es fundador (junto a los artistas Carlos Pérez Vidal y Óscar Aguirre Comendador, quien esto escribe); y sus exposiciones personales como artista independiente. La primera se inclinaba hacia un perfil de tipo interdisciplinario y social participando en los diferentes proyectos que llevó a cabo el grupo en esta ciudad intentando dinamizar el contexto cultural haciendo partícipe al espectador de estas experiencias. La segunda señalaba ya los matices personales en el campo de la investigación, reflexión y búsqueda en la propia historia del arte, principalmente en la pintura.

Obra de Manuel Martínez Ojea. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

No es bueno, de Manuel Martínez Ojea. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Manuel, poco a poco, fue abandonando el aspecto político que tanto caracterizó a su producción en Cuba (como la de muchos artistas de esa época inconformes con su propio “status” y con la realidad política y social del país, artistas  que conforman hoy la diáspora artística en el exilio) para concentrarse en una obra de carácter  más  personal y universal. Comenzó a explorar las posibilidades que le brindaba el estudio del arte y sus variadas disciplinas para sumergirse en su análisis y su conocimiento y así poder dotar a su obra del asombroso y variado contenido que hoy disfrutamos.

En 1996, para el proyecto ‘Navegantes’, comenté algunas ideas teóricas sobre su obra, su preocupación genuinamente ontológica…”Su prisma abarca desde las más sofisticadas reflexiones filosóficas, teológicas o éticas, hasta las más sencillas historias de amor, romántico nacionalismo o los variados recuerdos de aquella isla (Cuba) que no deja de atraparnos con su hechizo”. Ahora, observo cuánto se ha desarrollado y madurado su obra, cuánto ha acentuado su personalidad en algo más de una década, cuánto tesón pone en su trabajo porque es un artista distante de todos los circuitos comerciales del arte, despreocupado por si es conocida o no su obra, si es adquirida o no en las exposiciones en que participa, sólo trabaja y ama el arte.

Muralla, de Manuel Martínez Ojea. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Muralla, de Manuel Martínez Ojea. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Pintor perfeccionista por naturaleza,  se preocupa porque sus piezas  tengan una terminación exquisita. Conviven en ellas el óleo, el acrílico, cristales, elementos de metal y madera confeccionados a mano por él, pero sin llegar a ser completamente “objetuales”. Prefiero hablar de pequeños “iconos modernos”, pequeños libros ilustradores que utilizan la técnica mixta para intentar provocar al espectador, obras de pequeño formato (del que se ha adueñado para sus creaciones) dotadas de un carácter  monumental y de muchos contenidos que logran que el público termine sucumbiendo ante su hechizo, sumergiéndose en ese mar de sensaciones e historia que emana de sus pequeñas creaciones: obras-libros, intimistas y esencialistas.

Paradójicamente, si queremos salir o llegar al final de ese “laberinto” que conforman sus creaciones no siempre la salida está hacia delante, debemos mirar hacia atrás, a veces me parece que es un artista perdido en el tiempo, lo imagino caminando por alguna calle de Florencia, esa ciudad que tanto mencionamos en nuestras conversaciones, camino de su estudio o hacia alguna iglesia de visita u oración. Deberíamos pensar  en los artistas italianos que él tanto admira (Cimabue, Giotto, Masaccio, Fra Angélico, Miguel Ángel, Leonardo, Rafael, Vasari y tantos otros) y en toda la filosofía y la estética de la Italia de esa época: el bajo Medioevo y el Renacimiento.

Malformación, de Manuel Martínez Ojea. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Malformación, de Manuel Martínez Ojea. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Quizás sea Giotto (pintor, arquitecto, decorador y escultor italiano) quien más influya en su pintura, no sólo por representar la estética medieval en su trascendente paso al Renacimiento sino también por su estilo, su maestría, la frescura y vida que hay en sus creaciones, la emoción que emana de sus personajes, sus composiciones bellísimas, la espiritualidad de sus temas, su apasionante aproximación al espíritu humano.

La obra de este maestro italiano es tan  intemporal que podríamos encontrar sus influencias no sólo en los grandes artistas posteriores en los que tanto influyó, sino en muchos creadores contemporáneos ya que su legado es inmenso y su obra grandiosa. Reconozco mi atrevimiento al proponer este “paralelismo”, pero sin duda las obras de Manuel sobrepasan ese límite que las convierte en trascendentes, por sus mensajes, sus metáforas, la agudeza de sus ideas y la complejidad de sus personajes.

Baluarte devaluado, de Manuel Martínez Ojea. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Baluarte devaluado, de Manuel Martínez Ojea. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Pintor atormentado, admirador también del arte y la música clásica, de la iconografía, la arquitectura y el arte contemporáneo que denote  siempre un trasfondo consistente, Manuel nos invita a realizar un pequeño viaje y detenernos en esas “pequeñas paradas” (que son las obras seleccionadas para esta muestra) para intentar comprender algunas claves de su pensamiento y de su compleja propuesta artística. Nos sacude en cada parada como obligándonos a reconocer nuestra mediocridad y pensar más en esas esencias que intenta mostrarnos, en esas reflexiones y disertaciones sobre tan diversos temas  o problemáticas que pudieran ser (incluso) autobiográficas para cualquiera de nosotros.

Estudioso de los materiales pero también de las ideas, de los soportes y técnicas para conseguirlos, apasionado de los libros y las herramientas, amante de la belleza que nos regala el arte, cronista y polémico (también por naturaleza), nos presenta desde su inconformidad una poética narrativa muy personal, una obra íntima, vulnerable y verdadera, mística por su propia naturaleza.

Constantemente repasa y bebe de la propia historia del arte que tanto le apasiona pero también nos habla de la vida, de la familia, sus afectos, sus sentimientos y sensaciones, acerca de este mundo en el cual nos ha tocado vivir,  mostrándonos un ejemplo de coherencia consigo mismo y con su trabajo, caminando hacia nosotros como si fuese “El Caballero de la armadura oxidada”.

Obra de Manuel Martínez Ojea. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Cielo, mar, tierra, de Manuel Martínez Ojea. Imagen cortesía de Imprevisual Galería.

Óscar Aguirre

 

Hamlet se va a la India

Hamlet / Jaipur, de William Shakespeare, bajo dirección de Chema Cardeña
Ciclo de Compañías Valencianas
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 19 al 21 y del 26 al 28 de febrero de 2016

La ficción es un juego. Y, como tal, ha de permitir jugar con los personajes, moverlos de aquí para allá. Es lo que ha hecho Chema Cardeña en su personal versión Hamlet-Jaipur, que regresa a Sala Russafa dentro del ‘V Ciclo de Compañías Valencianas’, tras haber pasado por el Festival de Talleres de Teatro Clásico del centro cultural la temporada pasada, agotando las localidades y con una excelente acogida de la crítica.

En manos de Cardeña, el texto de Shakespeare da un magnífico salto temporal para trasladarse desde la corte monárquica de la Dinamarca anterior al cristianismo a la convulsa India del 1946. Y Hamlet se transforma en Harjinder, un joven que lucha por la independencia frente al Imperio Británico, al tiempo que se enfrenta al drama personal de asumir la muerte de su padre y sus consecuencias.

Escena de Hamlet / Jaipur, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Hamlet / Jaipur, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Para poder realizar esta versión, el director y dramaturgo ha creado un nuevo personaje, encargado de introducir la trama histórica. También ha adaptado el argumento original a la filosofía, religión y orografía hindús, haciendo desaparecer conceptos como el monoteísmo o los fantasmas, para incorporar otros más propios de esta cultura, como la conexión astral mediante la que se encuentran Hamlet/Harjinder y su difunto padre.

Todos estos cambios y una cuidada ambientación se ponen al servicio de la nueva lectura de esta historia que retrata como pocas la frágil frontera entre la lucidez de la locura. Un clásico del que estos días se estrena otra versión, esta vez firmada por la compañía Kamikaze, en el Teatro de la Comedia madrileño.

En Sala Russafa la encargada de llevarlo a las tablas es la formación Redola Teatre, creada a raíz de un curso de posgrado en interpretación para profesionales impartido en el centro cultural el pasado año cuya investigación culminaba, precisamente, con la puesta en pie de este montaje. Los jóvenes intérpretes Miguel De Aguilar, Pepe Mira, María Muñoz, Cristina Oliva, Raúl Pont, Miguel Serrano, Belén Tejedor, Omar Sánchez, José Ramón Torres y José Zamit se han constituido en compañía y vuelven de nuevo a las tablas de Sala Russafa. Del 19 al 28 de febrero permanecerá en cartel este valiente espectáculo para mayores de 18 años, en el que el cuerpo adquiere protagonismo, con desnudos en escena y un homenaje a la expresión corporal característica de las artes escénicas indias. Una oportunidad para disfrutar de un nuevo acercamiento a una de las más famosas y ricas tragedias de Shakespeare.

Escena de Hamlet/Jaipur. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Hamlet/Jaipur. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Mery Sales evoca a Hannah Arendt

El incendio y la palabra, de Mery Sales
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 17 de enero de 2016

El título de la exposición es harto elocuente: ‘El incendio y la palabra’. Si al principio fue el verbo quien con su palabra introdujo sentido en el caótico mundo, ahora es Mery Sales quien trata de hacer lo propio en La Nau siguiendo el rastro de la filósofa alemana Hannah Arendt. Apoyándose en muchas de sus reflexiones, la artista se esfuerza por contener el incendio que se propaga por el mundo, utilizando el cortafuegos de las palabras. En su caso, palabras en forma de textos plásticos de gran intensidad evocadora.

Imagen de la exposición 'El incendio y la palabra', de Mery Sales, en La Nau de la Universitat de Valéncia.

Imagen de la exposición ‘El incendio y la palabra’, de Mery Sales, en La Nau de la Universitat de Valéncia.

El mar bravío y en ocasiones enrojecido, alusiones al franquismo y al movimiento 15M, sujetos anónimos que luchan por sustantivarse en pugna con el colectivo, y el rostro y la boca en múltiples detalles junto a las palabras de la propia Hannah Arendt, integran el conjunto expositivo. Lo real de la naturaleza, estallando o a punto de hacerlo, enfrenta a esa otra naturaleza, la humana, consigo misma, en un ejercicio de tensión que a Mery Sales, como a la misma Arendt, les provoca múltiples interrogantes.

“Lo que el sentido común y la gente normal se niega a creer es que todo es posible” (‘Los orígenes del totalitarismo’). Esta cita, al pie de la obra ‘Arde el Reichstag’, indaga en la extrañeza que la propia Mery Sales no deja de revelar en ‘El incendio y la palabra’. Porque, sin duda, todo es posible: la realización de aquello que abre una vía de esperanza allí donde no cabía ninguna, pero también la manifestación de un horror inimaginable. A este último, Arendt denominó con acierto “la banalidad del mal”. Un mal perpetrado no por desalmados y criminales, sino por personas anodinas que cumplen metódicamente con su trabajo de exterminio.

Obra de Mery Sales en 'el incendio y la palabra'. La Nau de la Universitat de València.

Obra de Mery Sales en ‘el incendio y la palabra’. La Nau de la Universitat de València.

El asunto de la libertad, ejercida con valentía, y el de la violencia, letal cuando forma parte de un programa político, ocuparon un lugar central en las reflexiones de Hannah Arendt. Mery Sales, en conversación con Fina Birulés, especialista en la pensadora alemana, habla de la filósofa como una “avisadora” de incendios o “vigía de su tiempo”. Avisadora o vigía de cuanto amenaza con destruir el esfuerzo de las  palabras por habitar el mundo.

El reto, explica Mery Sales, “residía en cómo pintar políticamente”. Porque si el arte está allí donde cesan las evidencias, al pintar políticamente se corre el riesgo de caer en el panfleto. Por eso las citas que acompañan a ‘El incendio y la palabra’ no deben ser tomadas al pie de la letra, sino al modo de señales luminosas que guían al espectador en medio de la tormenta desatada por las inquietudes artísticas. Inquietudes que Sales cifra en ese “pensar sin barandillas”. Una de las obras, de hecho, se titula así: ‘Sin barandillas’, por encima de las cuales vuelan unos papeles al aire. Y aquí vuelve sobre Arendt para decir: “Atrévete a pensar por ti mismo, párate, ten el coraje de equivocarte”.

Obra de Mery Sales en la exposición 'El incendio y la palabra'. La Nau de la Universitat de València.

Obra de Mery Sales en la exposición ‘El incendio y la palabra’. La Nau de la Universitat de València.

Esa lucha entre la palabra que busca a tientas, que trata de comprender lo incomprensible, y el incendio que amenaza con destruirlo todo, está en el germen del trabajo que Mery Sales expone en La Nau, pero también del que atraviesa el conjunto de su obra. Hannah Arendt lo explica así: “Comprender no significa justificar lo injustificable…la carga que nuestro siglo [refiriéndose al pasado siglo XX] ha colocado sobre nosotros, y no negar su existencia ni someterse mansamente a su peso”.

Por eso Mery Sales tan pronto muestra el mar revuelto de las pasiones como las manos que se aferran a un altavoz. Lo real a punto de desestabilizarnos y el coraje de las palabras que intentan, como brazadas desesperadas, encontrar el equilibrio. También hay en su obra cierta denuncia a la impostura política. Impostura cuyos trazos leves no llegan a emborronar lo que después de todo prima en ‘El incendio y la palabra’ y de lo que Arendt se hace eco al pie de la serie ‘Hervideros’: “Alzar desde lo profundo es la tarea de la poesía y de todo el arte”. En esa tarea insiste una y otra vez Mery Sales.

Noticia en El Mundo Comunidad Valenciana:

PREWEB27DI – Valencia – VALENCIA – pag 30

Imagen de la exposición 'El incendio y la palabra', de Mery Sales, en La Nau de la Universitat de València.

Imagen de la exposición ‘El incendio y la palabra’, de Mery Sales, en La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

Cicuta demócrata para paladares socráticos

Sócrates, juicio y muerte de un ciudadano
Coproducción de Teatre Romea, Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y Grec 2015
Teatro Olympia
San Vicente Mártir 44, Valencia
Hasta el domingo 15 de noviembre

En pleno ejercicio de conmemoración de su centuria, el Teatro Olympia -otrora teatro de ópera y sala de exhibición cinematográfica, ambigú de referencia marmolada en los sótanos y más de medio siglo bajo la gestión de la familia Fayos- acoge durante el presente fin de semana una de las giras teatrales más esperadas por provincias, al calor protagónico del conspicuo molletense Josep María Pou y la regencia escénica de una voz ilustre tras las bambalinas como Mario Gas, ‘Sócrates, juicio y muerte de un ciudadano’.

El elenco de la obra a las puertas del Teatro Olympia, tras la rueda de prensa. Fotografía: Merche Medina.

El elenco de la obra a las puertas del Teatro Olympia, tras la rueda de prensa. Fotografía: Merche Medina.

Gran parte de cuanto aditamenta de partida esta coproducción se antoja atractivo. A saber: recuperar para los escenarios la diluida figura del mayéutico Sócrates de Atenas -distante en el tiempo el ‘Sócrates’ cubista del ceremonioso Marsillach, bajo la dirección de Enrique Llovet en 1972-, para asentar un ejercicio reflexivo sobre el legado moral de su conducta (emparentado con la razón vertebral de su naturaleza filosófica) y ajusticiamiento a manos del Estado ateniense; la batuta de Gas, las riendas interpretativas de Pou y el complemento de aplaudidas segundas voces, como son Amparo Pamplona, Carles Canut y Pep Molina.

El texto de la obra -rubricado a manos del director y del también actor Alberto Iglesias- se gesta inspirado en las ‘apologías socráticas’ legadas por Platón y el ágil e impreciso historiador Jenofonte, en las que se ofrece una versión del alegato de defensa de Sócrates frente a los tribunales atenienses, acusado de impiedad por razones de escepticismo respecto de los dioses de la polis, así como de corromper intelectual y pedagógicamente la moral de la juventud, distanciándola de los vigorosos fundamentos de la democracia ateniense. La obra permite, de este modo, procurar un incisivo escenario de iniquidad consanguíneo del convulso horizonte coetáneo del espectador, henchido de atribuladas y viles corruptelas semejantes morfológicamente a cuantas trufaban las entrañas ocultas y las asaduras viscerales de la democracia y la ciudadanía en la Antigua Grecia.

Josep María Pou (Sócrates) y Carles Canut (Critón) durante un instante de la representación. Imagen cortesía de la compañía.

Josep María Pou (Sócrates) y Carles Canut (Critón) durante un instante de la representación. Imagen cortesía de la compañía.

Planteado el corpus de la obra, resta la compleja y decisiva tarea de convertir sus fundamentos en texto dramático, territorio en el que se adivinan ciertas ortopedias prosódicas, carestías de ritmo y dificultad para trasladar al público los preceptos elementales del pensamiento socrático (cuestión esencial para comprender los cimientos del juicio), no tanto por la complejidad del discurso -cuestión ineludible que debe agradecerse- sino en lo que respecta a la integración de la prédica en la materialización del diálogo sin que éste parezca, más bien, una sucesión de soliloquios como réplica.

Mario Gas, conducido por diversos principios del distanciamiento brecthiano, emplea un par de recursos de anacronismo durante el proemio y el colofón de la obra con cuestionable resultado (relacionado con el empleo de los dispositivos móviles de los espectadores), aunque acierta al desproveer a ‘Socrates, juicio y muerte de un ciudadano’ de una carga emotiva que transformaría en cuita lo que debe ser en todo momento ironía socrática -embrión de su metodología dialéctica-, en pro de suscitar las cavilaciones de la platea. Resta descubrir el motivo por el que Gas, Iglesias o la propia Amparo Pamplona transforman a Jantipa -esposa de Sócrates- en una rústica mujer de maneras oprobiosas, tendiendo en cuenta su noble abolengo (la insolencia y el desprecio no deben ser entendidos como análogos de la simpleza).

Sea encomiable el intrincado propósito de hacer gira de escenarios de la mano de un icono de la filosofía clásica y excelso personaje de los manuales de la historia del filosofía occidental (ocasión práctica para adolescentes instruidos y profesores que se precien de serlo).

Josep María Pou durante un instante de 'Sócrates, juicio y muerte de un ciudadano'. Imagen cortesía de la compañía.

Josep María Pou durante un instante de ‘Sócrates, juicio y muerte de un ciudadano’. Imagen cortesía de la compañía.

Jose Ramón Alarcón