Alessandro Marchi: Chueca como caso de estudio

Alessandro Marchi. Variables ocultas
Espacio Trapézio. Madrid
Hasta el 30 agosto de 2015
Presentación de Variables ocultas-Chueca: 17 de julio, 19 h.


Alessandro Marchi emplea la fotografía como una herramienta para registrar su experiencia errante por la ciudad. De esta manera capta las primeras impresiones obtenidas, aquellas historias que de manera aleatoria se interponen en su camino.

En esta exposición presenta el resultado de cuatro meses de residencia artística en Intercambiador Acart, durante los cuales realiza un recorrido fotográfico por la ciudad de Madrid a modo de acto psicomágico de creación instintiva.

Durante el primer mes el artista camina por la ciudad explorando cada día un área urbana diferente en busca de una historia o una idea que pueda ser materializada en un libro. A lo largo de estos 30 días desarrolla el proyecto Variables Ocultas, un trabajo a modo de LP donde cada libro es como una canción, una grabación en bruto, sin apenas masterización ni postproducción.

Marchi se propone a sí mismo realizar un libro al día. Toma esta decisión para superar la limitación impuesta por el perfeccionismo y el miedo al fracaso, con el propósito de finalizar un producto nuevo cada día, capturando la frescura de las ideas sin dejar que el cerebro las juzgue o las analice. Tras esto, las variables ocultas juegan un papel inesperado y el caos comienza a reinar.

En la segunda parte del proceso Marchi realiza un análisis de lo que aparece en esos 30 libros y lo usa como punto de partida para su siguiente trabajo, un fotolibro y una serie fotográfica sobre la ciudad de Madrid. La obra resultante trata sobre las múltiples alteraciones del entorno en que vivimos, sobre los cambios que se producen (en principio caóticos) en las zonas comunes y espacios públicos. Éstos son recibidos por una comunidad que los adopta y los aplica de manera regular, en resumen, cómo colectivamente la sociedad transforma el caos en un nuevo orden.

Alessandro Marchi. Variables ocultas. Cortesía Espacio Trapézio.

Alessandro Marchi. Variables ocultas. Cortesía Espacio Trapézio.

El artista camina por Madrid en busca de modificaciones generadas por el propio entorno urbano. Trabaja a través de series temáticas en las que registra las modificaciones urbanas que han sido aceptadas por la comunidad y se han convertido en un hábito. Modificaciones arquitectónicas, caminos desviados, soluciones temporales y cambios culturales que forman parte de este caos organizado en continuo cambio del que nuestras ciudades son testigo.

Marchi realiza un retrato de la ciudad a través del uso que las personas hacen del  espacio público. En palabras del artista “somos la ciudad en que vivimos y la ciudad es un reflejo de nosotros”.

En la tercera fase del proyecto Alessandro Marchi desarrolla un último libro tematizado de manera específica en el barrio de Chueca. Durante las dos primeras semanas el artista utilizará la sala de Espacio Trapézio como estudio de trabajo para desarrollar este último capítulo de Variables ocultas.

El viernes 17 de julio, se presentarán los resultados de ese libro y servirá de evento para celebrar el conjunto del proyecto Variables ocultas.

Alessandro Marchi (1975). Vive y trabaja en Stavanger (Noruega). Ha terminado recientemente una clase magistral de fotografía documental en la galería Noorderlicht en los Países Bajos. Los temas principales en su obra son los paisajes urbanos, la fotografía de calle, la psicoarquitectura y los temas sociales. Marchi ha expuesto anteriormente en Format Festival en Derby (Reino Unido); Instituto Goethe en Riga (Letonia); O rgan Vida Festival en Zagreb (Croacia); NMNP Project Space, Studio 17 y Tou Scene en Stavanger (Noruega).

Las últimas huellas de los Zonians

Matías Costa, Zonians
Freijo Gallery
General Castaños 7, 1° izqda. Madrid
Hasta el 24 de julio de 2015

En esta exposición, Matías Costa (Buenos Aires, Argentina 1973) vuelve a interesarse por el territorio, la identidad y la memoria, temas recurrentes en su obra fotográfica. Con este cuerpo de trabajo asume una investigación casi antropológica sobre una comunidad de personas que vivieron durante todo el siglo XX en la Zona del Canal de Panamá.
Estas imágenes, tomadas entre 2011 y 2013 en el Canal de Panamá y Florida, siguen las huellas de los Zonians y los últimos momentos de su existencia como comunidad.

Durante casi cien años, los Zonians vivieron desahogadamente en tranquilas comunidades tropicales a orillas del Canal de Panamá. Ellos se encargaban del mantenimiento de una de las mayores obras de ingeniería del mundo hasta su devolución a Panamá en 1999. Desde entonces se reúnen anualmente en Florida para evocar su paraíso perdido, conscientes de que cuando ellos desaparezcan su comunidad se habrá extinguido para siempre.

Imagen de la exposición Zodians, cortesía de la galería Freijo.

Imagen de la exposición Zonians, cortesía de la galería Freijo.

Texto de Horacio Fernández:

Es un paisaje alterado por la mano del hombre. Muy alterado esta vez. Antes de los ingenieros y los militares la Zona fue un pequeño fragmento de un gran bosque tropical, una selva que todavía hoy envuelve las construcciones y reaparece en sus grietas, que cada día que pasa son más abundantes.

Aguacero tras aguacero la naturaleza se adueña de la Zona, un paisaje que no se puede experimentar sin la inevitable melancolía ante las ruinas. Sin embargo, el conjunto de las imágenes demuestra que Matías Costa no se ha dejado arrastrar por sentimientos manidos.

Ya puestos, hay que señalar otro hecho infrecuente: tampoco se ha deslizado Matías Costa por el tobogán de la denuncia y la corrección política. Contar sólo que la zona fue un reducto colonial militar y que sus ruinas son un tanto románticas quizá sea suficiente para el periodismo, pero se queda corto.

El contrapunto que ha escogido Matías Costa es prestar atención a los actores que vivieron en aquel teatro de operaciones, los llamados ‘zonians’. En las fotografías vemos a unos, los que dicen con humor y realismo que están en peligro de extinción, cuando se reúnen para remojar sus recuerdos de la buena vida. También a otros, más jóvenes, que intentan volver y recuperar un improbable paraíso. Pero no lo conseguirán, ya que sin los privilegios de la ocupación la Zona no es muy distinta de la Costa de los mosquitos.

Los dramas y contradicciones de la Zona se encuentran en sus habitantes, la gente que disfrutó sus ventajas o padeció sus injusticias. Matías Costa ha retratado unos pocos de ellos, guardando las distancias, bajando la fiebre de la memoria, enfriando el calor agobiante de la historia, el ecologismo, la política y el periodismo juntos. Sus fotografías mantienen a raya el tópico y hacen pensar en algo más que en tiempos pasados.

Imagen de la exposición Zodians, cortesía de la galería Freijo.

Imagen de la exposición Zonians, cortesía de la galería Freijo.

Cristina de Middel: Esto es lo que hizo el odio

This is what hatered did, Cristina de Middel
PhotoEspaña 2015
La New Gallery
Inauguración: 3 de junio, 20 h.
Hasta el 18 de julio de 2015

This is what hatered did. Cristina de Middel. Cedida por la autora.

This is what hatered did. Cristina de Middel. Cortesía de la artista.

El título de la exposición de la fotógrafa Cristina de Middel, “This is what hatred did” (Esto es lo que hizo el odio) hace referencia a las últimas palabras que forman el libro titulado Mi vida en la maleza de los fantasmas escrito por Amos Tutuola el año 1964.

Este personaje enigmático vio como a los 5 años su pueblo era atacado por soldados, y tuvo que escapar hacia la Maleza sin su madre. Este lugar se caracterizaba por el misticismo y la magia que desprendía, poblado por espíritus yoruba. Amos Tutola estuvo aquí durante treinta años en los que vivó una aventura sin parangón, casado en dos ocasiones, coronado rey e idolatrado como un Dios.

A partir de este personaje y su increíble historia, la fotógrafa presenta la realidad de la Nigeria de hoy en día, con sus personajes, entornos y ambientes. Cambia la Maleza por Makoko, una barriada de la ciudad de Lagos, donde el conocimiento y la lógica no son relevantes, con acceso prohibido a extranjeros como pasa en la Maleza, donde el acceso al ser humano corriente parece estar prohibido por los fantasmas, creando así una metáfora perfecta.

This is what hatered did. Cristina de Middel. Cortesía de la artista.

This is what hatered did. Cristina de Middel. Cortesía de la artista.

Cristina de Middel incluye el punto de vista, las tradiciones, los miedos y las esperanzas de las personas a las que se dispone retratar, documentando la realidad de estas personas que viven en uno de los barrios más peligrosos de unos de los países más icónicos. Aun con esto, demuestra cierta ironía y sentido del humor con la utilización de máscaras o bigotes postizos.

A Quemarropa en Espacio Trapézio

Residencias A Quemarropa 2014
Espacio Trapézio
C/ Agusto Figueroa, 24. Mercado de San Antón, 2º planta. Madrid
Inauguración: Sábado, 15 noviembre – 13 h
Hasta el 14 de diciembre de 2014
La exposición se inaugura con la visita guiada de “El pelotón de ejecución” , una puesta en común de los artistas participantes de la primera convocatoria de la residencia.

Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Últimos preparativos. Cortesía Colectivo Cristal

Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Últimos preparativos. Cortesía Colectivo Cristal

La exposición Residencias A Quemarropa 2014 es el resultado de la iniciativa que el Colectivo Cristal, formado por Miriam Martínez Guirao, Arántzazu Ros, Saúl Sellés y Juan Fuster, puso en marcha el pasado mes de julio a raíz de las carencias percibidas al respecto por el colectivo en el entramado cultural de la ciudad de Alicante. Interesados principalmente en la creación contemporánea, el colectivo intentó generar una herramienta que hiciera fluir la información entre diferentes generaciones de artistas y profesionales del arte, construyendo una plataforma que ayudara a construir vínculos tanto dentro de la ciudad como en el exterior.

Joaquín Artime. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Joaquín Artime. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

A quemarropa como residencia, fue pensada en calidad de workshop para que los 10 artistas seleccionados gestionaran la difusión y proyección de su obra durante un periodo de 3 semanas (7 al 25 de julio). En el transcurso de la residencia los participantes disfrutaron de un programa de visitas de agentes y profesionales del sector artístico como críticos, comisarios, galeristas y otros artistas, en un espacio céntrico de la ciudad, la galería Parking Gallery, que constituyó la base de operaciones de la residencia. A su vez se generaron actividades en otros espacios de la ciudad de Alicante como The October Press, el Freaks Art Bar, el Fab Lab Alicante, el Maca Museo de Arte Contemporáneo de la ciudad de Alicante o la cooperativa Mistos.En la residencia participaron como profesionales las galerías Aural (Alicante), Espai Tactel (Valencia), Galería T20 (Murcia), los críticos y comisarios Javier Duero y José Luis Pérez Pont, y los artistas Aurelio Ayela, Marlon de Azambuja, Eduardo balanza, Javi Moreno, Pablo Bellot, Olga Diego, Luisa Pastor, Elio Rodríguez, Susana Guerrero.

Pau Figueres y Clara Sánchez. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Pau Figueres y Clara Sánchez. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Los residentes seleccionados en la primera convocatoria de la residencia dan forma a la muestra. Alicia García Núñez, íntimamente relacionada con la palabra, su investigación comienza en lo textual, pero incluye cualquier pieza gráfica resultante de su trabajo. Ana Pastor, trabaja alrededor de la dualidad identidad/muerte, el ser y el no-ser, trabaja con el cuerpo/carne, el dolor, la superación del trauma por la muerte, y lo plasma a través de su propio fluido vital, la sangre. Elena Sevilla, rescata de la memoria sucesos que no se sabe si existieron realmente o se han inventado por extraños, dolorosos e impactantes. Las imágenes superpuestas de Félix Gilabert Chiquillo narran los cambios convulsos y emociones que se generan en la adolescencia y acaban construyendo y asentando nuestra personalidad. Las letanías de Joaquín Artime nacen de la conjunción del lenguaje como barrera social, cultural y física en la interrelación de las personas. María Moldes utiliza el móvil como herramienta de trabajo en la calle para investigar las identidades que nos rodean por medio del retrato.Pau Figueres Clara Sánchez Sala muestran un trabajo conjunto que surgió en la residencia, donde unen la inquietud por el entorno, reflexionando acerca de éste y la manera de construir y habitar la existencia. Sara Caballero expone el conflicto existente entre los grupos étnicos que viven en la cuenca del río Xingu, Amazonas. Senna Theuwissen describe su ir y venir en constantes mudanzas a lo largo de su trayectoria vital.

María Moldes. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

María Moldes. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Shenna Teuissen. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Shenna Teuissen. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Sara Caballero. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Sara Caballero. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Félix Chiquillo. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Félix Chiquillo. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Alicia García Núñez. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Alicia García Núñez. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Elena Sevilla. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Elena Sevilla. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Ana Pastor. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Ana Pastor. Residencias A Quemarropa en Espacio Trapézio. Cortesía Colectivo Cristal

Lo último de Moisés Mahiques

Moisés Mahiques. La letra con sangre entra
Galería Fernando Pradilla
Calle Claudio Coello, 20. Madrid
Hasta el 26 de octubre

“Tal vez un historiador no pueda preguntar cuál ha sido la realidad esencial de la “clase obrera” como tal independientemente de determinados giros del lenguaje histórico en los que se le ha conferido un significado.”
Gareth Stedman Jones, Lenguajes de clase, 1983

“Before the words there was the voice
Before de verse there was the sound”
Shara Worden, Before the words, 2014

Escribir sobre un trabajo artístico siempre implica asumir una limitación; es imposible intentar aprehender con palabras una realidad que opera utilizando otros mecanismos. A fin de cuentas la palabra es un espacio elusivo, una fuga que puede llegar a sugerir pero que, al final, generará más vacíos. Si a esto unimos el hecho de que el objeto del que se habla es un proyecto en torno al lenguaje la dificultad se acrecienta y surge el primer territorio de conflicto ¿es posible criticar una realidad con las herramientas que ella misma ha generado?

No será está la única pregunta que surja en este espacio, un lugar donde nos hemos de confrontar a nuestra propia relación con la palabra y con las situaciones que ella sustenta y legitima. De ahí que Moisés Mahiques (Quatretonda, Valencia, 1976) nos evoque un lema “formativo” como título para su exposición: “La letra con sangre entra” y que dentro de este marco se nos muestren series de dibujos como “Términos” (2012-2014) y “Letra pequeña” (2014) junto al vídeo “2.263 días / raciones” (2014).

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Cortesía del artista.

Si utilizamos una herramienta para establecer un comienzo podemos pensar en el Diccionario, elemento incluido en la muestra, como un facilitador en su supuesta neutralidad:

“letra. (Del lat. littĕra).

1. f. Cada uno de los signos gráficos que componen el alfabeto de un idioma.

2. f. Tradicionalmente, cada uno de los sonidos de un idioma.

3. f. Forma especial de los signos gráficos, por la que se distinguen los escritos de una persona o de una época o país determinados. (…)”
Diccionario de la lengua española | Real Academia Española, vigésima tercera edición, 2014

La definición se extiende a lo largo de toda la página, pero vamos a quedarnos con estas tres primeras. Nos encontramos así ante la grafía, el sonido y un rasgo que nos permite analizar un contexto (personal, histórico, territorial).

Podemos identificar estas tres realidades como unidades básicas que nos remiten al origen, a nociones neutras que configuran la palabra, el lenguaje y, por tanto, el pensamiento. Si tomamos los estudios de Denise Schmandt-Besserat sobre el origen de la escritura, la autora no sólo plantea un recorrido por la aparición de las primeras grafías, sino también por los intereses económicos y políticos que impulsan la aparición de las mismas. La autora también defiende la independencia de la escritura respecto al pictograma (dibujo) por lo que podemos afirmar que estas realidades surgen de forma paralela. El trazo es el portador de imágenes y conceptos, el dibujo y la palabra están más vinculados en nuestro imaginario de lo que pensamos en un primer lugar.

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Cortesía del artista.

Pensamos a partir de la visión y el lenguaje, nuestras ideas se construyen en base a ellos, de ahí que exista ese interés por disciplinarnos, por mostrarnos cuales son las palabras nocivas y las imágenes prohibidas. Nuestra mente y nuestro cuerpo están regidos por estos tabús.

Esto es algo que hemos podido comprobar fácilmente en los últimos años. Palabras que se omitían o se cambian por otras menos perniciosas, empresas dedicadas al “naming”, asesores reescribiendo una realidad que, para una parte de la ciudanía, siempre ha sido así.

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Instalación. Estructura de madera, pasta seca para sopa y pintura acrílica negra. Cortesía del artista.

“La letra con sangre entra” se articula en torno a estos ejercicios de disciplina, hablándonos de cómo la palabra ha sido un elemento de control y de cómo nos han “educado” y “reeducado” continuamente. Nuestro lenguaje se ha trasformado de una forma mucho más veloz de lo que nos atrevemos a reconocer y numerosos “Términos” han aparecido en nuestro vocabulario.

Las dos primeras series de dibujos nos evocan ese aprendizaje, los modos en los que aprendemos a no “salirnos de las líneas”, en los que domesticamos nuestro modo de expresión. Pero también los modos en los que las palabras pueden desmontar una idea y viceversa. Pero, como ya se comentaba anteriormente, la escritura y el dibujo son realidades colindantes.

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Vídeo monocanal. HDV blanco y negro. 14’42”. Cortesía del artista

No es la primera vez que Moisés Mahiques investiga sobre los mecanismos de control, violencia y dominación y algunas de estas preocupaciones anteriores, la arquitectura, el espacio…, se repiten en las estructuras arquitectónicas presentes en la sala que evocan las que encontramos en el vídeo. A fin de cuentas este espacio es el lienzo y el marco y de la acción. Trece actores que han crecido con la actual situación económica lanzan 2.263 raciones de pintura y sopa de letras contra un espacio en blanco, las raciones coinciden con el número de días trascurridos desde la primera mención de la palabra crisis por parte de un jefe de estado hasta la actualidad.

2.263 días en los que nuestro lenguaje ha ido transformándose para adecuarse a los modos de dominación acordes con nuestra realidad social y económica. 2.263 días en los que nos hemos visto obligados a comprender nuevos términos y descifrar una nueva letra pequeña constriñendo nuestra capacidad de imaginar otros escenarios.

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Cortesía del artista.

Eduardo García Nieto

A3bandas: Narrativas Culturales

Festival “A3bandas”: Narrativas Culturales
Galería Paula Alonso
Lope de Vega, 29. Madrid
Hasta el 25 de mayo de 2014

La galería Paula Alonso presenta dentro del Festival “A3bandas” la exposición Narrativas culturales comisariada por Bruno Leitao, y que recoge el trabajo de cuatro artistas Carlos Amorales (México, 1970), Marlon de Azambuja (Brasil, 1978), Miguel Palma (Lisboa, 1964) y Sara Ramo (Madrid, 1975).

Entre 1738 y 1742, J. S. Bach compuso Die Kunst der Fugue (El Arte de la Fuga); esta obra, publicada después de su muerte, quedó inconclusa. Musicólogos de diferentes épocas se acercaron a ella para finalizarla. Los resultados obtenidos en su aproximación fueron dispares y reveladores. Algunos señalan que la “ausencia de fin” –al igual que la Columna Infinita de Constantin Brancusi– fue deliberada, como si Bach hubiese querido impregnar a Die Kunst der Fugue de esa capacidad que muy pocas obras poseen, la de escapar al tiempo.

Fotografía de una salas de la Galería Paula Alonso en las que se recoge la muestra expositiva "Narrativas Culturales". Imagen cortesía de la galería.

Galería Paula Alonso. “Narrativas Culturales”. Imagen cortesía de la galería.

Narrativas Culturales es una exposición cuyo punto de partida ha sido la obra Ámsterdam de Carlos Amorales. Ámsterdam plantea como “la destrucción” forma parte de lo inesperado en el devenir de una cultura. La forma perversa en la que algunas veces es usado este proceso y en la manera en que actuara sobre los individuos produciendo la disociación de los mismos es uno de los pilares sobre los que se ha construido la muestra. Las metáforas que incorpora esta obra sirven de detonante para establecer diálogos imposibles con las otras piezas de la exposición. Así Antes, Después, Ahora de Sara Ramo, Up and Down de Miguel Palma y las plantillas de Marlon de Azambuja conversan de forma transversal en el espacio expositivo.

Narrativas Culturales aborda la capacidad inherente humana en la construcción de sistemas organizativos para una posterior sistematización de sus procesos de creación determinando el surgimiento de una idea hegemónica u otra. Precisamente, de entre las construcciones humanas, las metanarrativas son las que permanentemente han estado cuestionadas. En la actualidad, éstas siguen bajo sospecha, y a traves de sus construcciones, basadas en la razon, siguen siendo discutidas mediante discursos paralelos donde realidad y ficción coexisten para formar parte del imaginario colectivo. Carlos Amorales, Sara Ramo, Miguel Palma y Marlon de Azambuja establecen una dicotomía entre la idea Iluminista como desarrollo de una sociedad y el pensamiento mediante el cual el individuo se desarrolla desde sus orígenes.

Fotografía de una salas de la Galería Paula Alonso en las que se recoge la muestra expositiva "Narrativas Culturales". Imagen cortesía de la galería.

Galería Paula Alonso. “Narrativas Culturales”. Imagen cortesía de la galería.

Es Sara Ramo quien nos introduce a través de Antes, Después, Ahora en el caos organizado que acontece en los procesos creativos. La confusión como herramienta de trabajo. El taller de la artista sirve como alegoría del sistema de construcción de una Cultura.

La investigación de Miguel Palma plantea una mirada sospechosa de la tecnología y la manera en que ésta se circunscribe en el sistema de valores dentro de la morfología social. En la visión no‐utópica de Palma subyace una ironía casi constante que revela los sueños –irrealizables‐ que esconden las máquinas modernas y las promesas que las encierran.

Fotografía de una salas de la Galería Paula Alonso en las que se recoge la muestra expositiva "Narrativas Culturales". Imagen cortesía de la galería.

Galería Paula Alonso. “Narrativas Culturales”. Imagen cortesía de la galería.

Marlon de Azambuja indaga en la historia del arte para desvelarnos las líneas maestras que se articulan en la evolución de la naturaleza humana. En Narrativas Culturales Azambuja busca la huella del objeto como registro único de su propia existencia. Standardgraph 1310, Faber Castell 172601, Standardgraph 7343… son las pinturas supervivientes que han conseguido escapar a la rigidez y el control de la forma contenida en la plantilla.

Nos gusta pensar en J.S. Bach y en la infinidad de Die Kunst der Fugue o en J.S.Bach y Die Kunst der Fugue conclusa, sea como fuere, Bach nos adentra en una polisemia propia que se recoge en esta muestra a través de los múltiples procesos interculturales. Herramientas que aplican los artistas seleccionados para reconstruir la oralidad, la escritura y la ideología. Ya sea un proceso de deconstrucción o creación, todos ellos nos hacen cuestionar los métodos que sustentan el conflicto entre lo cotidiano –como narrativa individual– y lo hegemónico.

Bruno Leitão

Fotografía de una de las salas de la Galería Paula Alonso en la que vemos una obra de Carlos Amorales. Imagen cortesía de la galería.

Galería Paula Alonso. Carlos Amorales. Imagen cortesía de la galería.

Ruth Gómez: Spray

Festival Miradas de Mujeres: Spray de Ruth Gómez
La New Gallery
Carranza 6, Madrid.
Inauguración 5 de marzo a las 20:00 h.
Hasta el 29 de marzo de 2014

La exposición individual de Ruth Gómez se sitúa entre los videojuegos de los años 70 y el último Final Fantasy, una historia de rol en la que el espectador es el guerrero. Inspirada en el barrio parisino de Belleville, concretamente, en sus murales urbanos, donde el grafiti Spray se dibuja gradualmente a través de la simulación de un videojuego.

Spray, de Ruth Gómez. Imagen cortesía de la artista.

Spray, de Ruth Gómez. Imagen cortesía de la artista.

Spray pone en escena un “caos controlado” de pequeñas perturbaciones humanas. El muro animado genera un contener de imágenes, donde muchas tramas encajan entre ellas, implicando los estados de ánimo del espectador. El vídeo combina escenas y figuras que provienen de animaciones anteriores de la artista, con personajes reales, animales y firmas.

El extraterrestre Space Invaders regula y desencadena fragmentos de animación entre las figuras, los símbolos, citas, el recuerdo y lo cotidiano. Articula un mecanismo, “a modo de marioneta” de otros personajes como una jirafa, un flamenco, unas mujeres, una rana, etc.

Spray, de Ruth Gómez. Imagen cortesía de la artista.

Spray, de Ruth Gómez. Imagen cortesía de la artista.

Conspiraciones de mujeres

Festival Miradas de Mujeres: “Conspiraciones de mujeres”
Galería Cámara Oscura
C/ Alameda, 16, 1º B. Madrid.
Inauguración: 7 de marzo a las 20:00 h.
Hasta el 29 de marzo de 2014

Dentro del marco del 3er Festival de Mujeres, se presenta esta exposición colectiva que se “apropia” de la película del director británico Peter Greenaway, que tiene el mismo título “Conspiraciones de Mujeres”.

En la exposición podremos ver la historia de tres generaciones de mujeres que, comparten el mismo nombre, Cissie Colpitts, así como las tres protagonistas tiene que lidiar con sus problemas matrimoniales. La primera decidió acabar con su adúltero marido ahogándolo en una bañera. El forense local la encubre certificando un suicidio a condición de que la mujer se case con él, pero ella no está dispuesta a acceder. Tiempo después, la acción de la abuela tendrá sus consecuencias en su hija y nieta.

El proyecto se “apropia” del argumento de una película de culto, lo que añade un elemento de novedad al actual “apropiacionismo” que ejercen determinados artistas con la obra de artistas fallecidos o también coetáneos. Una exposición que sirve como reflexión a esta práctica artística criticada por unos y alabada por otros.

Las artistas que participan en este proyecto comisariado por Juan Curto, son: Elke Andreas Boon, Julia Fullerton-Batten, Line Gulsett, Ellen Kooi, Nanna Hänninen, Miss Aniela y Cecilia de Val.

Konspirasjon de Line Gulsett. Imagen cortesía de la galería Cámara Oscura

Konspirasjon de Line Gulsett. Imagen cortesía de la galería Cámara Oscura.

The Dreamer, de Cecilia de Val. Imagen cortesía de la galería Cámara Oscura.

The Dreamer, de Cecilia de Val. Imagen cortesía de la galería Cámara Oscura.

Llega Generación 2014

La Casa Encendida: Generación 2014
Ronda Valencia, 2. Madrid.
Espacios D y E.
Inauguración: 7 de febrero 20 h.
Hasta el 4 de mayo de 2014.

Generaciones es un programa que se inició hace trece años, con el propósito de descubrir e impulsar el trabajo de artistas jóvenes ante el público general, la crítica especializada y los profesionales del sector artístico. Es uno de los referentes más importantes dentro de la difusión del arte emergente, tanto a nivel nacional como europeo, ofreciendo un valioso panorama de la creación contemporánea en España.

En esta ocasión, diez artistas y proyectos han resultado seleccionados: Greta Alfaro, A More Flimsy Device is Impossible to Imagine (Es imposible imaginar una estrategia más endeble); Nora Barón, Significación cabal de blituri; Tania Blanco, Unexpected Documents in a Waiting Room (Documentos inesperados en una sala de espera); Andrea Canepa, Todas las calles del año; Eduardo Hurtado, Tótem. Coincidencia. Bastión; Mariona Moncunill, Text on Snow on the Botanical Garden (Textos sobre la nieve en el Jardín Botánico); Anna Moreno, Select the Right Location (Escoge el lugar correcto); Sara Munguía, Tierra de Campos; Leonor Serrano, Colección pública (Bien de Interés Cultural), y Belén Zahera, The Relief under her Feet (El alivio bajo sus pies).

Edu Hurtado. Tótem, Coincidencia, Bastión. Foto 6. Imagen cortesía de La Casa Emergente.

Edu Hurtado. Tótem, Coincidencia, Bastión. Foto 6. Imagen cortesía de La Casa Encendida. Generación 2014.

La exposición, de carácter multidisciplinar, presenta una amplia panorámica de la creación joven española. La tensión entre el caos y el orden parece ser una fuente de inspiración para muchos de los artistas presentes en esta última edición de Generaciones. Parece que todo orden establecido en el presente se tambalea y se cuestiona, creando una especie de caos, necesitando otra manera de “ordenar esta realidad” o más bien de descifrar el caos en el que vivimos actualmente.

Sara Munguía, Tierra de campos (instalación). Imagen cortesía de La Casa Emergente.

Sara Munguía, Tierra de campos (instalación). Imagen cortesía de La Casa Encendida. Generación 2014.

De esta manera, los artistas presentes en esta edición de Generación 2014 tratan de buscar una nueva manera de “dar sentido” al orden establecido, a través de instalaciones compuestas por fotografías, vídeos, dibujos, textos y esculturas.

Tania Blanco, N. Chomsky, Manipulation Strategies  (acrílico sobre barro cocido, 27x20,6x3,5 cm / 2012). Imagen cortesía de La Casa Emergente.

Tania Blanco, N. Chomsky, Manipulation Strategies (acrílico sobre barro cocido, 27×20,6×3,5 cm / 2012). Imagen cortesía de La Casa Encendida. Generación 2014.

El jurado de Generación 2014 ha estado formado por Ferrán Barenblit, director de CA2M, Eva González-Sancho, comisaria independiente, y Juan Gaitán, comisario de la VIII Bienal de Arte Contemporáneo de Berlín.

Belén Zahera, Her name was Krõõt. Imagen cortesía de La Casa Encendida.

Belén Zahera, Her name was Krõõt. Imagen cortesía de La Casa Encendida. Generación 2014.

Cristina Garrido y Pep Vidal en Louis 21

The capitalist function of the ragpicker de Cristina Garrido
Beyond de Pep Vidal
Louis 21 “The Gallery”
C/ Fourquet, 1. Madrid
Inauguración: el 1 de febrero a las 12h
Hasta el 29 de marzo 2014

The capitalist function of the ragpicker de Cristina Garrido

El título de este proyecto (La función capitalista del trapero) alude a una frase que Theodor Adorno escribió en una carta dirigida a Walter Benjamin. Éste último encarna la idea del trapero de la memoria y, en París, capital del siglo XIX, apunta: “No voy a hurtar nada valioso ni me apropiaré de formulaciones ingeniosas. Pero los andrajos, el desecho: esos no los voy a inventariar sino justipreciarlos del único modo posible: usándolos”. Esta parece ser también la metodología de trabajo de Cristina Garrido, quien nos presenta hojas de sala de exposiciones pasadas, pósteres, bolsas de tiendas de museos y una carta de recomendación que no llegó a usarse. Todos ellos, elementos escogidos por su función y cualidad retórica, además de práctica. Herramientas para la promoción que contribuyen a crear el valor de una obra dentro del sistema del arte actual.

A la artista le interesa “la metamorfosis de valor –tanto comercial como utilitario– de ciertos objetos y espacios. Me detengo para observar los distintos factores que provocan las transformaciones perceptivas dentro y fuera del mundo del arte. En mi práctica, trabajo con aquello que tengo a mi alcance. Comienzo con el análisis del objeto que encuentro, tomo prestado o adquiero; a partir de este momento, busco la manera de subvertir y poner de manifiesto estos cambios de estatus, utilizando procesos como la intervención, la re-interpretación o la colección de los documentos escogidos”.

En este proyecto, encontramos obras recientes que desde diversos puntos de vista cuestionan el proceso de construcción del valor de una obra. Galerías e instituciones, entre otros, concurren al valorar las obras de un artista. En la exposición encontramos algunas hojas de salas convertidas ahora en dibujos. Se trata de textos acompañados del membrete empresarial del lugar donde se se han exhibido y cuyo prestigio acaba inevitablemente “enmarcando” lo que ahí se presenta. La información contenida en las hojas de sala suele tener un recorrido muy breve, se imprimen para leer y tirar, son explicaciones introductoras que casi nunca ofrecen un análisis crítico de lo que describen. El gesto de Cristina Garrido implica así un continuo desplazamiento del sentido del material que ha ido recogiendo en diversas galerías londinenses.

Asimismo, el poster adquirido en la página web de la galería Gagosian aparece ahora despojado de su función icónica, ya que la célebre Fuente de Duchamp se torna invisible, convertida en una pintura que iguala el fondo al primer plano. La pintura misma se apropia también de bolsas de plástico que contenían mercancía adquirida en Photographer´s Gallery o Koening Books, librerías vinculadas a instituciones artísticas como la Serpentine Gallery o Whitechapel. En este proceso de deconstrucción de estas herramientas de difusión y autopromoción, la artista no desvincula su práctica, sino que se incluye en este mismo proceso, presentando una carta de recomendación de una experiencia laboral no vinculada a su oficio artístico, aunque necesaria para su subsistencia económica. De esta manera, nos introduce también en la precariedad del sistema artístico, en un momento histórico donde el apoyo a la investigación se ve drásticamente reducido. Y reflexiona en concreto, por decirlo a la manera de Andrea Fraser, sobre el hecho de que también “nosotros somos la institución” y participamos -más o menos conscientes- de ella.

Entonces, el primer paso consiste justamente en cuestionar la propia metodología, antes de efectuar cualquier crítica. La artista reflexiona en todo momento sobre su práctica y el valor que adquiere en un determinado contexto. Como el trapero, Garrido procede coleccionando objetos efímeros que transforma en minuciosos ejercicios de pintura y dibujo, dando paso a los múltiples relatos que el espectador es invitado a componer, como última pero fundamental pieza del sistema del arte en el que se ve ahora catapultado al visitar la exposición The Capitalist Function of the Ragpicker.

Obra de la exposición

The Capitalist Function of the Ragpicker. Cristina Garrido. Cortesía de la galería Louis 21

Beyond de Pep Vidal

Pep Vidal trabaja con conceptos relativos a los cambios infinitesimales, aquellos pequeños cambios que se producen constantemente por todas partes. La cadena de modificaciones imperceptibles que continuamente acontecen es infinita y extremadamente caótica. Un cambio deja de ser infinitesimal justamente cuando se convierte en algo visible, cuando ya se ha verificado una variación sustancial. En ese instante, el sistema se modifica radicalmente o incluso llega a desaparecer.

Para el espacio THE WINDOW de la galería Louis 21, el artista propone Beyond, una instalación que consiste en un sistema parcialmente aislado; desde la calle el espectador observa, a primera vista, una ventana tapada con un vinilo negro y luego, al irse acercando, una pequeña luz que emerge desde un agujero no muy grande. Al asomarse descubre un microcosmos marino, un lugar desconocido y parcialmente oculto.

Parece que detrás de la ventana se abre un mundo de agua donde conviven elementos extraños. Independientemente de la reacciones del espectador, este sistema permanece ajeno a casi toda influencia externa.

Desde el agujero observamos lo que ocurre dentro de la ventana, un sistema compuesto por varios elementos, biológicos y artificiales, que interactúan entre ellos. La visión del espectador se descubre incierta; por la distancia que se crea y la densidad del agua, todo acaba confundiéndose.

Pep Vidal incorpora elementos que aunque se escapen a la mirada, influyen de manera sustancial a las condiciones del ambiente que se irá modificando continuamente a lo largo de toda la exposición. Como en el caso de los cambios infinitesimales, no sólo lo que es visible produce una variación. Dentro de este sistema marino se encuentran, entre otros elementos extraños, unas artemias que se mueven en una escenografía próxima a la ciencia ficción. Estos animales prehistóricos prácticamente no han evolucionado desde su aparición; mal se adaptan a nuevos medios y por este motivo viven en sistemas casi cerrados donde no hay posibilidad de interacción de individuos entre uno y otro sistema, y acaban sufriendo endemismo.

Beyond nos acerca a algo que descubrimos hallarse a una distancia diversa de lo que creíamos, donde el nado armónico de seres primitivos diseña siluetas aleatorias entre elementos desconcertantes, difíciles de reconocer. Finalmente, esta instalación de Pep Vidal nos desvela un universo donde los cambios no dejan de sucederse. Pequeños deslices que poco a poco nos conducen hacia un estadio de ensoñación despierta.

Beyond de Pep Vidal. Imagen cortesía de la galería Louis 21

Obra de la exposición Beyond de Pep Vidal. Imagen cortesía de la galería Louis 21