Sofia Hultén llega a Barcelona

Cuando las líneas son tiempo
Espai 13
Fundación Joan Miró
Hasta el 6 de marzo de 2016

La artista sueca Sofia Hultén (Suecia, 1972) afincada en Berlín, llega a España de la mano de esta exposición, en la que especula con las múltiples historias de los objetos encontrados. Se trata de un proyecto transversal, comisariado por Martí Manen, (Barcelona, 1976) que propone reflexionar sobre cuestiones de temporalidad y producción en la práctica artística. Desde una perspectiva narrativa, explora la vida divergente de los objetos descontextualitzados e invita a imaginar las ficciones que se activan a partir de un uso alternativo de los elementos más cotidianos.

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Cortesía de la artista. Daniel Marzona, Berlín; Galería Nordenhake, Estocolmo/Berlín; y Raebervon Stenglin, Zúrich.

Los procesos industriales buscan optimizar la creación de productos con un diseño definido y una funcionalidad predeterminada. Aun así, más allá de la cadena de consumo en la que fueron concebidos, todos los objetos contienen la posibilidad de vidas paralelas, alternativas o, incluso, divergentes. La mirada de Sofia Hultén los libera de su lógica original, los desprograma mediante el uso erróneo o la aproximación lateral para jugar con el entramado de ficciones potenciales que se desencadenan. En palabras de Martí Manen, comisario del ciclo Cuando las líneas son tiempo, el trabajo de Hultén «implica una experimentación, desde el campo de la narratividad, con todo lo que nos rodea, que permite imaginar otras realidades y otras poéticas, otros contactos y relaciones». Los vídeos y las esculturas que la artista sueca presenta en el Espai 13 recogen distintos relatos en torno a los objetos encontrados. Zapatos, cadenas, carretillas o persianas se convierten, según Manen, «en detonantes para la especulación sobre el sentido de nuestra relación con lo que nos rodea».

Fotograma de Trucking, 2015. Cortesía de la artista. Daniel Marzona, Berlín; Galería Nordenhake, Estocolmo/Berlín; y Raebervon Stenglin, Zúrich.

Fotograma de Trucking, 2015. Cortesía de la artista. Daniel Marzona, Berlín; Galería Nordenhake, Estocolmo/Berlín; y Raebervon Stenglin, Zúrich.

El hecho de trasladar los objetos a lugares o situaciones imprevistos permite generar nuevas lecturas, del mismo modo que las teorías alrededor de la física cuántica prevén la aparición de universos paralelos. La exposición de Sofia Hultén representa, además, una pausa en el ciclo natural de estos objetos que, detenidos, permiten aislar diferentes momentos o imaginar nuevas líneas temporales. En uno de los proyectos expuestos, Hultén coge materiales de un contenedor y los modifica ligeramente para acabar devolviéndolos a la basura sin solución de continuidad. La intervención de la artista añade densidad narrativa a estos elementos, pero acaba desapareciendo también con el objeto rechazado en un tipo de bucle en el que el trabajo deja de tener una finalidad y se convierte en un gesto o en un momento. En otro vídeo, el calzado abandonado en la calle se convierte en un nuevo sistema urbano de navegación, en el que las distintas etapas de un camino están marcadas por pares de zapatos perdidos en la ciudad. El usuario los encuentra, se saca los suyos para ponerse otros y avanza hasta encontrar nuevo calzado. La búsqueda de zapatos lleva a mirar el espacio de otro modo, genera recorridos peculiares y deja un rastro narrativo. La muestra de Hultén se completa con una serie de objetos intervenidos que incorporan capas de tiempo y gestualidad añadida al espacio expositivo. Carretillas que no pueden funcionar y que en un primer momento parece que están en el lugar equivocado. Cadenas de grúas, persianas metálicas o bicicletas que pasan a ser relatos que revelan todo lo que podrían ser y no son, todas las derivaciones posibles, todos los usos que han escapado al control.

Josep Güell y lo extravisual

Josep Güell. Todo está del otro lado
Galería Víctor Saavedra
C/ Enric Granados, 97. Barcelona
Inauguración: 11 de junio, 20 h.
Hasta 4 de julio de 2015

El trabajo de Josep Güell rebosa poesía y sensibilidad. Una afirmación de ese carácter tiene en la actualidad un elevado riesgo, a medida que la obviedad de lo grotesco ha ido acaparando los campos de la vida pública, logrando a su vez empobrecer el desarrollo de las prácticas privadas. La sensibilidad se ve denostada, despreciada desde una incorrecta acepción que la confunde con la debilidad, ignorando que es necesaria una gran fortaleza para mantener los sentidos activados frente al duro azote de la realidad.

Josep Güell. Puerta sin casa. Cortesía del artista.

Josep Güell. Puerta sin casa. Cortesía del artista.

Las imágenes elaboradas por Güell, como los títulos de sus obras y sus textos publicados, se refieren con frecuencia a un estado vital de desnudez que nos acerca a la infancia, donde el artificio está de más, aunque en el supuesto de necesitarse, sería de producción propia y a cargo de la imaginación. El sometimiento a la materia -al consumo, a la marca, a las señas identitarias con cargo a la tarjeta de crédito-, ha prodigado la parálisis neuronal de la masa, extendiendo la creencia de que el dinero no hace la felicidad, pero la compra hecha, propagando un modo de vida que afecta ya sin diferencia generacional y deja tras de sí una sociedad desarticulada, con una juventud tan despistada, a veces, que el consumo de alcohol a buen precio le parece una reivindicación ajustada. Sin duda es peligroso perder la perspectiva de lo que nos rodea. Es peligroso obviar los estímulos que activan ciertas respuestas humanas, como inocente sería justificarlas en base al número de sus valedores. Puede que la educación debiera recuperar el importante lugar que le corresponde, puede que si desde la base se iniciara una lectura transversal del conocimiento y los acontecimientos, insisto, puede, que las personas recuperaran el disfrute procedente de lo pequeño. Los mensajes de consumo fabricados por la publicidad han alcanzado un estadio radical capaz de dominar el deseo y la libertad de las personas, sumidos todos en un continuo de satisfacciones inmediatas. Lo quiero, lo compro, lo tengo… ¡Soy!

Josep Güell. Strip-tease. Cortesía del artista.

Josep Güell. Strip-tease. Cortesía del artista.

“Todo está del otro lado”, título bajo el que se agrupa la última colección de trabajos de Josep Güell, lanza un guante a la cara del espectador con las buenas formas de un duelo entre caballeros, con la seguridad de que si nuestro corazón no ha muerto, con suerte saldrá herido. Hará brotar, entre las fisuras de una corteza construida sobre nuestros sentidos, la pulsión racional de nuestras emociones, trayendo a nuestra memoria aquellos baños de verano en un pequeño barreño de plástico duro o los frondosos bosques (de no más de cuatro árboles) de nuestro recuerdo infantil donde se desarrollaban las más apasionantes vivencias y juegos. Son aquellos momentos, sencillos y sin pasar por caja, los que de verdad hicieron rebosar nuestro corazón; los mismos que hoy, a través de la mirada de Güell, aceleran nuestro pulso recordándonos que estamos vivos, invitándonos a actuar como adultos pero a sentir como niños, poniendo en valor la sencillez frente al espectáculo que todo lo inunda. Tras un acercamiento a sus trabajos, cada cual debiera evocar su recuerdo, comunicar al otro su retazo de memoria, su momento imborrable e impagable, aquél que quedó grabado por siempre como alimento contra el desánimo. Aquel capaz de traernos a este lado, en el que la realidad de las cosas se hace palpable y adquiere el sentido impreciso de lo real.

Josep Güell. Alfabet. Cortesía del artista.

Josep Güell. Alfabet. Cortesía del artista.

Sin duda, la perspectiva desde la que abordamos los asuntos produce la modificación de nuestra percepción sobre los mismos, tal y como nuestra sociedad, simbólicamente referida en “el otro lado” por Josep Güell, no se detiene a prever las consecuencias de sus acciones ni el difícil paliativo de lo omitido. Quizás sea esta una invitación para disponer del tiempo para reflexionar mediante el juego de analogías que el artista propone, desentrañando las relaciones extra-visuales que abundan en su obra.

Josep Güell. Literal. Cortesía del artista.

Josep Güell. Literal. Cortesía del artista.

José Luis Pérez Pont

MACBA: cuatro décadas de Sergi Aguilar

Sergi Aguilar, Reverso/Anverso (1972-2015)
Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA)
Plaça dels Àngels, 1. Barcelona
Hasta el 31 de enero de 2016

«¿Cómo construir unos objetos físicos que proceden, y en cierta forma remiten, a la más pura inmaterialidad?» Esta incógnita es la obsesión que ha estimulado la investigación artística de Sergi Aguilar (Barcelona, 1946).

Sergi Aguilar. Reverso/Anverso (1972-2015) reúne en el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA) más de sesenta obras del artista que abarcan cuatro décadas de creación. Esta exposición, estructurada en torno a cinco episodios que ponen en diálogo obras y ciclos temáticos de distintas épocas, es la más amplia dedicada a Aguilar hasta hoy. La atmósfera del taller de Sergi Aguilar se traslada al MACBA. Lejos del relato cronológico, se recrean las dinámicas del espacio de trabajo del artista, mostrando una trama casi infinita de relaciones posibles y azarosas entre las piezas. La muestra, planteada como una travesía sinuosa por la producción escultórica de Aguilar a lo largo de más de cuarenta años, explora ciertas tensiones creativas constantes en su obra: el diálogo entre el objeto y el proceso, entre la mesura y la acumulación, la solidez y la ligereza, lo artificioso y lo natural, o el emplazamiento y el desplazamiento.

La muestra se acompaña de la publicación Sergi Aguilar. Reverso anverso, articulada con el mismo criterio de recorrido. El libro incluye una amplia selección de obras y fotografías que conforman un relato sin orden cronológico, en el que se juega con la metáfora del taller del artista. Esto permite profundizar en determinados conceptos (espacio, naturaleza, tiempo, tierra, desierto, desplazamiento) y en objetos clave (hierro, mármol, topografías, cartones, chapas, troncos, mapas, fotografías, collages y tablas).

Sergi Aguilar. Vers sud-est, 2004. 120 x 240 x 15 cm. Madrea, policarbonato y aluminio. Foto: Roberto Ruiz. Cortesía MACBA.

Sergi Aguilar. Vers sud-est, 2004. 120 x 240 x 15 cm. Madrea, policarbonato y aluminio. Foto: Roberto Ruiz. Cortesía MACBA.

La exposición Sergi Aguilar. Reverso/Anverso (1972-2015) en el MACBA se estructura en cinco episodios que ponen en diálogo obras y ciclos temáticos de distintas épocas:

Instrumentos y medidas: Una de las primeras series de Aguilar, Tronc, espai, terra, eina (1974), tiene como punto de partida el hallazgo de unos pequeños troncos utilizados por los habitantes de Menorca para la fabricación de herramientas. Son piezas de bronce y latón, de formas esenciales, en las que la idea de utensilio y el referente natural están muy presentes. «Me atraía —y me atrae— el aspecto constructivo de las cosas, pero creo que debe estar conectado con lo “vivo”. […] el arte trabaja con la artificialidad y se asocia así al mundo natural», sostiene Aguilar.

Eines i mesuradors (1974-2014) es una serie en la que también se acumulan los utensilios, pero estos se han vuelto más livianos y se presentan combinados con herramientas medidoras, con dibujos y algunos volúmenes de ecos abstractos.

En Abans de la cendra (1999-2004) se almacenan, sobre un carro de cinco baldas, instrumentos que plantean temas como el signo, el peso, las plantillas y los sistemas constructivos. Poco a poco, el referente natural se va disipando, y estos volúmenes menudos, aunque cercanos y accesibles, desprenden también una extraña funcionalidad.

Geometrías: De la copia de la naturaleza, el artista pasa al análisis de la misma. Se trata de una naturaleza geometrizada; una forma radical pero que no pierde de vista el contexto del que nace. Sobre una gran mesa de madera, diseñada por Aguilar para la ocasión –igual que todos los soportes que pueden verse en la exposición—, se distribuye una representativa selección de esculturas realizadas en mármol negro entre 1974 y 1998. Angle (1974), Dos-Tres núm. 1 (1978) o Canvi (1980) son bloques cuya abstracción parte de la naturaleza, pero que remiten ya abiertamente al posminimalismo. La corporeidad maciza de estos mármoles dialoga con obras como 18 (1994-1998), Fixed (2000) o Move (2000), en las que el cartón, la madera y el contrachapado introducen una idea de fragilidad y ligereza, a la vez que se vislumbran los primeros signos lingüísticos, fruto de una pronunciada síntesis formal.

Sergi Aguilar. Ruta vermella, 2009. 65 x 154 x 97 cm. Acero, aluminio y pintura. Foto: Pau Aguilar Amorós. Cortesía MACBA.

Sergi Aguilar. Ruta vermella, 2009. 65 x 154 x 97 cm. Acero, aluminio y pintura. Foto: Pau Aguilar Amorós. Cortesía MACBA.

Signos y paisaje: Los bloques van desapareciendo para dar paso al espacio como referente principal de las obras. Las esculturas se doblan, se encajan y desencajan, creando geometrías accidentales en las que los conceptos de rampa, recinto y compás son excusas para plantear ideas de visibilidad y obstáculo. La materia trabajada es el espacio; la forma es la transparencia y el vacío. Al artista le gusta mencionar la descripción que hace Tony Smith, hacia 1950, de su experiencia al circular en coche, al anochecer, con sus alumnos por una autopista en construcción de Nueva Jersey. El viaje supuso para Smith una experiencia reveladora y acabó siendo también una de las primeras ocasiones en las que el espacio, el tiempo y un cierto estado anímico del «espectador» se convertían en materiales creativos. Nord-Sud (1991) es el resultado de un viaje que Aguilar realiza por el desierto del sur de Argelia y ocupa un lugar central en esta sala. Se trata de una gran estructura de acero que nos recuerda a una pizarra, como espacio de anotaciones e inscripciones. Por su parte, Ruta vermella (2009) se despliega como el esqueleto de una montaña ligera, aludiendo a una cierta mirada al paisaje. El acento se traslada del objeto a las nociones de territorio, tránsito y vacuidad. Y la idea del desplazamiento se potencia a través de dos fotografías en blanco y negro del desierto de Libya (2005) y de una selección de vídeos tomados por el artista en sus diferentes travesías.

Lugar y territorio: A partir de sus viajes, Aguilar va incorporando a su trabajo los conceptos de suelo, territorio y topografía. «Ya no se trata del espacio, sino de itinerario, de ir y, por qué no, de retornar. El volumen parece que ya no es necesario. ¿Podríamos hablar de un volumen hecho de distancia, de una escultura hecha entre lugares?»

Entre viajes (2005-2009) está compuesta por 153 dibujos que remiten a un cuaderno de fichas realizadas en diferentes geografías anónimas, mestizas e indefinidas. 58 falques (2004-2010) y To G. Anselmo (2013) aluden a la desmaterialización de la escultura y al desplazamiento, tanto por el movimiento que sugieren al espectador, como por el contenido de las mismas.

To G. Anselmo es un carro con ruedas que contiene un bloque de acero, un nivel de agua, cables y otros materiales que sirven para medir y ubicarse en el territorio. Este, como otros carros y piezas de Aguilar en los que la acumulación deviene casi una categoría estética, nos remite a la noción del residuo que se resiste a desaparecer para acabar encontrando una nueva existencia artística.

Fugas y tiempo: Así, el recorrido, que en definitiva puede transitarse en bucle, se cierra con tres piezas: Via Laietana (1988), una escultura de acero, colgada a la pared, que nos invita a refugiarnos en su interior, pero a la vez nos arroja hacia Punt de fuga (2013- 2015) y Cara NNO (2015) –esta última concebida especialmente para la exposición– . Son obras que nos ofrecen caminos a seguir. «La atracción que ejerce la atmósfera de un paraje, de una topografía, de una marca, es una incógnita. Se produce una imantación particular. Para unos se trata de llegar; para otros del tiempo que conlleva y para los demás de quedarse. En cualquier caso, lo que nos fascina es la búsqueda de un horizonte que siempre está mudando, cuando no desapareciendo.»

Sergi Aguilar. Portàtil, núm. 3, 1997. 12 x 120 x 7 cm. Acero y bobina de hilo. Foto: Roberto Ruiz. Cortesía MACBA.

Sergi Aguilar. Portàtil, núm. 3, 1997. 12 x 120 x 7 cm. Acero y bobina de hilo. Foto: Roberto Ruiz. Cortesía MACBA.

Artistas de Barcelona frente al debate

*sekw-
Cyan gallery
C/ Balmes 88, 08008 Barcelona
Inauguración: viernes 7 de noviembre a las 19:30 horas
Hasta el 20 de diciembre de 2014

 

La Galería Cyan presenta una exposición multidisciplinar y colectiva donde artistas emergentes de Barcelona abordan el actual y controvertido debate sobre la posición de Cataluña frente al Estado español.

El comisario de la exposición, Alex Brahim, ha pretendido romper la idea generalizada de que los agentes del arte y la cultura tienen un nulo pronunciamiento en el debate que supuestamente se lleva a cabo exclusivamente entre políticos y medios de comunicación.

Quaderns per a la educació en el nacionalisme català por Nano Orte. Imagen cortesía Galería Cyan.

Existe una gran cantidad de trabajos que han aportado reflexiones y acciones inspiradas en la construcción de lo catalán y lo español, sobre todo por parte de artistas emergentes. La exposición *sekw- toma como punto de partida la raíz indoeuropea homónima, una raíz común al castellano y el catalán, el latín «sek», que significa seguir, origen etimológico de múltiples vocablos que designan dinámicas de organización social, relaciones sistémicas y estamentos de representación visual, que sirve para articular un recorrido por estas obras y proyectos de artistas de Barcelona que en los últimos años han abordado esta temática.

La muestra recorre de forma visual entre los casi 50 vocablos provenientes de este origen común, a través de un repertorio donde las fronteras entre lo «auto» y lo «anti» se diluyen al versar sobre las construcciones y modelos de representación de Cataluña y España. Deriva en una vuelta al origen que cuestiona el modelo de estado-nación como estamento esencial y a sus representaciones como régimen identitario.

Quaderns per a la educació en el nacionalisme català por Nano Orte. Imagen cortesía Galería Cyan.

Quaderns per a la educació en el nacionalisme català por Nano Orte. Imagen cortesía Galería Cyan.

La exposición contará con la participación de los artistas catalanes: Efrén Álvarez +Antonio Gagliano, David Bestué + Andrea Valdés, Narcís Díaz Pujol, Jaume Ferrete, Juan David Galindo, Ana García-Pineda, Ramón Guimaraes, Antoni Hervás, Victor Jaenada, R. Marcos Mota, Mariokissme, Obra Social Son Goku, Daniela Ortiz + Xose Quiroga, Quim Packard, Esther Planas, Sitesize, Rubén Verdú.

El público podrá ver trabajos como el de Ana García-Pineda, un vídeo que responde al encargo de TV3 con motivo de la Diada en clave autocrítica. Así como la Intervención sobre el escudo de armas del Estado español (2010-2014) de la Obra Social Son Goku, con un tono chistoso que empobrece a una autoridad institucional, entre muchas otras obras.

Coincidiendo con el referéndum del 9 de noviembre, y tras su exitosa acogida durante la presentación a la Galería 6más1 de Madrid, en el marco de A3 Bandas (Abril 2014), la exposición se presenta en Barcelona en un formato reformulado para el espacio de la galería Cyan.

Más información: www.cyangallery.com

Instalación de Ramón Guimaraes. Bufanda Made in Spain (2014). Imagen cortesía Galería Cyan.

Barcelona, zona neutral en la Gran Guerra

Barcelona, zona neutral (1914-1918)
Fundació Joan Miró, Barcelona
Inauguración 25 de Octubre
Hasta el 15 de Febrero del 2015

La Fundació Joan Miró presenta Barcelona, zona neutral (1914-1918) como consecuencia del centenario de la Gran Guerra que se conmemora este año 2014, una exposición sobre la cultura, la sociedad y el arte barceloneses durante aquellos cuatro años de neutralidad.

La exposición, comisariada por Felix Fanés y Joan M. Minguet, propone un recorrido temático por la Barcelona del período de la Primera Guerra Mundial, una ciudad que acogió artistas europeos exiliados y acontecimientos culturales de gran importancia interrumpidos por la guerra. Una transformación convulsa que cambió la producción cultural de Barcelona, introduciendo la polaridad entre la cultura oficial y la cultura de vanguardia.

La muestra se divide en un total de nueve salas, y abarca los más variados formatos visuales: el arte de la fotografía, las ilustraciones, las revistas, las postales, la publicidad, los cromos, el cine y las artes tradicionales. Las obras de Picabia, Togores, Picasso, Delaunay, Gleizes, Torres-García y Sunyer, entre otros, conviven con elementos de comunicación de masas de la época en formato original.

Vista nocturna del monumento a Cristóbal Colón, obra de Josep Brangulí, en la exposición Barcelona, zona neutral (1914-1918). Imagen cortesía de la Fundación Joan Miró.

Vista nocturna del monumento a Cristóbal Colón, obra de Josep Brangulí, en la exposición Barcelona, zona neutral (1914-1918). Imagen cortesía de la Fundació Joan Miró.

BARCELONA DURANTE LA GRAN GUERRA

En los primeros años se manifestaba un patriotismo exaltado en las calles. La primera guerra industrial fue, al mismo tiempo, la primera guerra fotográfica. Las imágenes del frente servían por encima de todo como elementos de propaganda y manipulación de masas, que junto a la producción de carteles, aportaba una nueva visualidad técnica que convivía con los artistas.

Los procesos de modernización en Barcelona estaban muy ligados a Francia, como también lo estaba el arte. La influencia del francés Cézanne está presente en las pinturas de Sunyer, y en general, de los artistas catalanes.

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Paisatge amb pis, obra de Joaquim Sunyer, en la exposición Barcelona, zona neutral (1914-1918). Imagen cortesía de la Fundación Joan Miró.

La expansión económica de Barcelona provocó un aumento de la población. Hubo un crecimiento notable de la burguesía pero también de la nueva masa obrera que fortaleció a las organizaciones sindicales. Fueron años de conflicto que culminaron con la huelga general de agosto de 1917 en la que Joan Miró fue llamado a filas. En la exposición, su retrato, vestido de militar, permite recordar su figura y la intervención del ejército.

Existen pocas fotografías de aquellos manifestantes, la mayoría eran de los militares. Para los comisarios, la imagen de Sagarra muestra la manifestación a favor de la amnistía de los presos detenidos durante aquella huelga, que junto al filme de Gaumont Pathé, representan dos de las primeras muestras del género del fotoperiodismo.

Manifestación a favor de la amnistía para los presos detenidos en la huelga, obra de Josep María de Sagarra, en la exposición Barcelona, zona neutral (1914-1918). Imagen cortesía de la Fundación Joan Miró.

Manifestación a favor de la amnistía para los presos detenidos en la huelga, obra de Josep María de Sagarra, en la exposición Barcelona, zona neutral (1914-1918). Imagen cortesía de la Fundación Joan Miró.

La guerra fue vista en Barcelona a través de la ilustración y la caricatura. En la exposición, podremos ver una ilustración de Apa (Feliu Elías) en la que se expone el dibujo original y también la revista donde se publicó. Además, los dibujos expuestos de Josep Clarà son inéditos.

Impressions de carretera obra de Josep Clarà, en la exposición Barcelona, zona neutral (1914-1918). Imagen cortesía de la Fundación Joan Miró.

Impressions de carretera obra de Josep Clarà, en la exposición Barcelona, zona neutral (1914-1918). Imagen cortesía de la Fundación Joan Miró.

El cartel de la Exposition d’Arts Français, realizado por Lucien Simon, refleja la importancia que tuvo la muestra cuando fue inaugurada en el Palacio de Bellas Artes el 23 de abril de 1917.

Otras obras, como la de Gleizes, explican aquel momento en que los artistas extranjeros se instalan en Barcelona, y la fascinación que algunos sintieron por el flamenco, muy presente en la ciudad. También el cartel y las imágenes del combate de boxeo entre Arthur Cravan, poeta, anarquista y boxeador, y Jack Johnson, ilustran la visualidad de la época. Aunque no todos los recién llegados eran extranjeros; algunos, como Pablo Picasso, volvían a casa siguiendo a los Ballets Rusos y a su futura esposa, Olga Khokhlova.

Bailes rusos. Teatro del Liceo, Barcelona obra de un anónimo, en la exposición Barcelona, zona neutral (1914-1918). Imagen cortesía de la Fundación Joan Miró.

Bailes rusos. Teatro del Liceo, Barcelona obra de anónimo, en la exposición Barcelona, zona neutral (1914-1918). Imagen cortesía de la Fundación Joan Miró.

La producción de imágenes seriadas (carteles, fotografías, etc.) nos permite apreciar los hábitos de consumo y ocio de la época. Una exposición que nos traslada a la Barcelona del pasado, la Barcelona neutral, a través de toda una serie de obras artísticas que se ofrecen al público en la Fundació Joan Miró hasta mediados de febrero del 2015.

Cartel obra de Lucien Simon en la exposición Barcelona, zona neutral (1914-1918). Imagen cortesía de la Fundación Joan Miró.

Cartel obra de Lucien Simon en la exposición Barcelona, zona neutral (1914-1918). Imagen cortesía de la Fundación Joan Miró.

Carlota Loveart presenta LoveBNC

LOVEBCN por Carlota Loveart
Black & Rad Squat
San Joaquín, 23. Barcelona.
7 de abril de 2014
De 20:00 h. a 23:00 h.

El 7 de abril de 2014 tendrá lugar en Barcelona una exposición efímera en la que artistas que conocen la ciudad darán su propia visión de ella. Una exposición comisariada por Carlota Loveart, quién nos explica en qué consiste esta propuesta:

“La Autenticidad siempre la he entendido como la suma de Actitud y Aptitud. La ciudad de Barcelona tiene la suma de las dos A y aun así, no me es Auténtica.

Siempre que la visito me queda un regusto amargo…quizás sea eso que la visitó y no la vivo.

Por ello he pedido a artistas que viven en ella o la han vivido que me muestren su Barcelona: Cumhur Jay, Etsueña Heroe de Pacotilla, Gori de Palma, JuanPe, Nacho Hernández, Roger Ferrero, Sebas Romero, Selector Marx, Vanesa Muñoz Molinero, Xavier Torres –Bacchetta.

Barcelona es contradicción, es como un amor no correspondido, son ganas de más, es un monstruo de dos cabezas, es arte urbano, es diseño, es tópico, es el mar y lo áspero de la montaña, es mentira, es desencanto, es creatividad, son ganas de salir de ella y de regresar, es identidad y diferencia, es locura…”

Carlota M. Abarca (Comisaria de Arte)

Cuhmur Jay "LOVEBCN". Imagen cortesía de Carlota Loveart.

Cuhmur Jay «LOVEBCN». Imagen cortesía de Carlota Loveart.

JuanPe "LOVEBCN". Imagen cortesía de Carlota Loveart.

JuanPe «LOVEBCN». Imagen cortesía de Carlota Loveart.

Selector Marx "LOVEBCN". Imagen cortesía de Carlota Loveart.

Selector Marx «LOVEBCN». Imagen cortesía de Carlota Loveart.

Xavier Torres "LOVEBCN". Imagen cortesía de Carlota Loveart.

Xavier Torres «LOVEBCN». Imagen cortesía de Carlota Loveart.

Nacho Hernández "LOVEBCN". Imagen cortesía de Carlota Loveart.

Nacho Hernández «LOVEBCN». Imagen cortesía de Carlota Loveart.

Aggtelek. Increpar, molestar, aburrir.

Aggtelek. Sobre gatos, sin títulos, happenings, masillas, bocadillos y otros conceptos
Cyan Gallery
C/ Fusina, 5. Barcelona
Hasta el 22 de marzo de 2014

Con motivo de su nueva exposición en Barcelona, damos un repaso por algunos trabajos anteriores de Aggtelek.

Aggtelek. Imagen cortesía de la galería.

Aggtelek. Imagen cortesía de la galería.

¿El frío provoca resfriados? ¿La vitamina C los previene? ¿La actividad sexual regular acorta la vida (como se pensaba antes) o la alarga (como algunos piensan ahora) o no influye en la esperanza de vida? ¿Y practicar deporte de forma regular? ¿Por qué algunas personas son de mentalidad abierta, o genios, o insomnes? Para Anthony Weston todas estas son preguntas acerca de causas y sus efectos: sobre qué causa qué. Son preguntas vitales. Los efectos positivos que deseamos potenciar; los efectos negativos que deseamos prevenir. A veces necesitamos averiguar qué o quién es la causa de algo con el fin de felicitarle o culparle. Y a veces lo hacemos tan sólo para comprender mejor el mundo.

El ser humano sigue recurriendo a la práctica artística como modo de expresión, búsqueda y comunicación con los de su especie, pero en el tiempo presente son múltiples los modos, formas y medios que el arte adopta como propios para lograr sus fines. Ahora conviven, como nunca antes, expresiones artísticas basadas en la tradición del óleo y la piedra con otras que directamente no aspiran a cobrar forma física. La diversidad de tipologías indica lo basto del perfil y la abundancia de creadores. Ya (casi) todos somos, o podemos ser, artistas. Puede que esa abundancia, y la posibilidad de copiar nosotros mismos las obras maestras de la historia de la pintura siguiendo un sencillo curso de pintura comprado en el quiosco de la esquina, haya hecho que una parte importante de la población no aprecie tantas creaciones contemporáneas que no entiende. Algunos artistas pretenden con su trabajo increpar, molestar e incluso aburrir al espectador. No debería extrañarnos. Son tantas las vías a través de las que el mercado desea seducirnos, atraernos y excitarnos que, quizás, se haga necesario un tratamiento de choque para sacarnos del sopor. La crisis económica –iniciada ya hace unos años y reconocida un tiempo después- parecía que podría ser una aliada a los discursos que cuestionan el modelo que tan firmemente ha modelado a la sociedad. De momento el sistema es escasamente cuestionado, como resultado del buen trabajo realizado sobre las mentes, las emociones y las aspiraciones vitales de la masa global. El capitalismo de ficción ha realizado una verdadera obra de arte, una creación con mayúsculas, y la materia prima somos cada uno de nosotros.

Aggtelek. Imagen cortesía de la galería.

Aggtelek. Imagen cortesía de la galería.

Bajo esas premisas Aggtelek, un colectivo formado por Gemma Perales (Barcelona, 1982) y Xandro Vallés (Barcelona, 1978), viene desarrollando proyectos que cuestionan el fondo a partir de la forma. El diálogo, el proceso y la investigación son pautan que marcan la base de sus trabajos, que se suceden desde la lógica de una narración que inició su evolución en 2003. El discurso de Aggtelek partió alrededor de la escultura y el proceso creativo, realizando performances que, registradas en vídeo, muestran los aspectos efímeros del trabajo artístico. En su interpretación literal de algunos conceptos artísticos de los años sesenta y setenta del Siglo XX, han desarrollado un método de trabajo que convierte el proceso en algo central, que lo hace explícito, que lo evidencia hasta dotarlo de hegemonía. La construcción y la destrucción son las caras de una misma moneda, perfectamente representadas en sus conocidos trabajos con cartones. Partiendo de materiales como el cartón y la cinta adhesiva, de escaso valor económico y nulo aprecio social, relacionados con la idea de desecho, desarrollan proyectos como Sculpturing the performance (2006-07). La acción tiene lugar en un espacio cerrado, con la participación activa de los dos miembros del colectivo, inmersos en una agitada tarea de mediación con numerosos envases de cartón que acumulan para agruparlos, envolverlos y/o aplastarlos. Una imagen realmente potente es la del individuo absolutamente rodeado de envases, sujetos a su cuerpo por la presión del precinto, cargando con el peso de tantas promesas vacías, sin capacidad ya para decidir el rumbo. En este trabajo podemos encontrar elementos que bien representan el método que caracteriza a este colectivo, del que a partir de una performance ante la cámara, mostrada posteriormente al público en reproducción acelerada, se observa todas las acciones que conforman su proceso creativo. El resultado, además del registro en vídeo, son instalaciones y esculturas. En esa misma línea podríamos mencionar proyectos como Cartoonformance (2007), Let’s perform everything (2007), 1º Ensayo escultórico (2008), 2º Ensayo escultórico (2008), Boxplot (2008) o Polymorphous row. Ephemeral playground (2008), donde unos elementos dan paso al siguiente proyecto, animando una dinámica autorreferencial, que en ocasiones supone la construcción de espacios arquitectónicos con muros creados con cajas de cartón, que sirven a su vez como escenario para sus acciones.

En los últimos años Aggtelek ha dedicado una especial atención a la producción de sus piezas de vídeo, reconceptualizando las ideas y alusiones ya trabajadas para, partiendo de éstas, lanzar un nuevo discurso a nivel formal y procesual, logrando que “las ideas y los conceptos que se utilizaron explosionaran en nuevas formas, en vez de expandirse como ya había dicho Rosalind Krauss”. Ass dialectics (2009), Our gonzo show (2009), Slash theatre of my mundo (2010) y The autopsy of form (2010) son algunos de esos proyectos, en los que se destila un “humor” corrosivo, una sana voluntad de incomodar más acentuada que tiempo atrás.
Utilizando una broma de Winston Churchill: “Sea optimista. No resulta de mucha utilidad ser de otra manera”.

José Luis Pérez Pont

El cine como materia para el arte contemporáneo

INSOMNIA
Fundació Joan Miró
Barcelona
Inauguración 21 de marzo, 19.30 h.
Hasta el 16 de junio de 2013

La Fundació Joan Miró presenta Insomnia, una muestra sobre el cine como materia para el arte contemporáneo. 

La exposición, comisariada por Neus Miró, reúne a artistas internacionales que han explorado el cine como medio desde los años sesenta hasta la actualidad. 

Los artistas presentes en la muestra trabajan con las propiedades del cine desde una actitud experimental y al margen de las exigencias de la industria. 

Las obras expuestas modifican las convenciones del cine desde tres puntos de vista: analizando la confluencia entre fotografía y cine, modificando las formas de proyección y creando nuevos espacios de visionado, o bien renovando los modelos de la narrativa cinematográfica. 

Del 22 de marzo al 16 de junio la Fundació Joan Miró presenta en Insomnia trabajos artísticos concebidos para ser proyectados en los espacios de arte, invadiendo el espacio expositivo o invitando a la intervención del visitante. Estos espacios han dado a los artistas una libertad más amplia que la que les proporciona la industria cinematográfica y sus formas de distribución.

La muestra incluye obras de Hollis Frampton, Lis Rhodes, Peter Kubelka, Stan VanDerBeek, Dan Graham, Ben Rivers y Stan Douglas. Dos de ellos, Rhodes y Kubelka, exponen por primera vez en el Estado español.

El título de la exposición procede de la frase con la que en 1971 Hollis Frampton concluía un texto sobre la relación entre fotografía y cine, y analizaba sus propiedades: «Finalmente el cine ha seducido a su musa. Se llama Insomnia». Según Frampton, desde la aparición del vídeo el cine se vuelve obsoleto y entonces resurge como arte; por ese motivo necesita una musa.

Esta nueva concepción lleva a Frampton y a los artistas presentados en la muestra a explorar el lenguaje fílmico de distintos modos: examinando la relación de la imagen en movimiento con la fotografía, buscando nuevas formas de proyección y creando nuevos espacios para el cine, o bien buscando nuevas narrativas cinematográficas alejadas de los relatos habituales de la ficción o el documental.

Imagen fija e imagen en movimiento 

El recorrido por el espacio expositivo empieza con Hollis Frampton y se centra en la relación entre fotografía y cine, entre imagen fija y en movimiento. Frampton, en las dos obras fotográficas que se presentan, hace el ejercicio de capturar el movimiento en una imagen fija, invirtiendo así el paso de la fotografía al cine. En (nostalgia), en cambio, genera una asincronía entre la imagen y el texto para sugerir un choque entre pasado, presente y futuro.

Experimentación en la proyección y nuevos espacios de visionado 

La segunda parte de la exposición reúne, de entrada, a dos artistas que han explorado las posibilidades de la proyección de la imagen creando nuevas relaciones entre el film y el espectador. Así, Lis Rhodes está presente en la muestra con Light Music, una instalación en la que dos proyectores enfrentados muestran imágenes geométricas. El espacio creado entre los proyectores y la imagen es un espacio performativo en el que el espectador interactúa con la proyección.

Seguidamente se exponen dos trabajos de Peter Kubelka, que también busca nuevas maneras de presentar el cine. Kubelka reduce su obra a los elementos básicos del cine: la luz, la oscuridad, el sonido y el silencio. Su film Arnulf Rainer se proyecta en una sala completamente negra.

Esta parte de la exposición prosigue presentando los proyectos de dos artistas que han explorado la relación entre espectador e imagen diseñando nuevos espacios para el cine. Stan VanDerBeek y Dan Graham están presentes en la muestra con propuestas que modifican el espacio expositivo y lo transforman en un espacio sensorial.

Además de tres filmes de VanDerBeek, la exposición presenta imágenes e información de Movie-Drome, una construcción en forma de cúpula ideada por él mismo en el año 1963. También puede verse una maqueta de Cinéma, de Dan Graham, pensada para que la proyección se integre en un edificio de vidrio de oficinas.

La narrativa cinematográfica 

La última parte de la exposición, titulada «El cine infinito», plantea propuestas que subvierten la narrativa cinematográfica convencional. Por un lado, Ben Rivers presenta Ah, Liberty!, film que observa la realidad eludiendo el género documental. Y por el otro, Stan Douglas explora las posibilidades de la construcción de historias con la videoinstalación Vídeo, que rompe la lógica de las estrategias canónicas de la ficción.

Simposio 

En el marco de la exposición, el 22 de marzo se celebrará un simposio en el que participarán David Campany, teórico y profesor de la Universidad de Westminster de Londres y autor de uno de los textos del catálogo de la exposición; Alex García Düttman, teórico y profesor de filosofía y cultura visual en Goldsmiths, Universidad de Londres; Antonio Alberto Weinrichter, teórico y profesor asociado de la Universidad Carlos III de Madrid; Neus Miró, comisaria de la muestra; y tres de los artistas participantes en la exposición, Ben Rivers, Lis Rhodes y Peter Kubelka, que ofrecerán una ponencia sobre su obra y su relación con el cine.