Naro Pinosa y la alquimia de las imágenes

“Planta 14”
Espacio IKB 191
Calle Arganzuela, 18, Madrid.
Hasta finales de abril de 2019

A veces incómoda, en ocasiones magnética, sin duda adictiva, así es la obra de Naro Pinosa. El artista ilicitano se ha granjeado una más que reconocida popularidad en las redes y, desde hace algún tiempo, viene transformando los paradigmas del arte, al menos del que se encuentra en el museo más pequeño y visitado hoy, la pantalla de nuestro smartphone. Con más de 33,8 mil seguidores, se posiciona en el podio de los artistas que, como él, abordan el fotomontaje digital. Creando interesantes collages para las redes, sus obras fluctúan entre las reminiscencias compositivas de Braque o Picasso y la sátira inherente a las piezas de Duchamp o George Groz, de las cuales son totalmente herederas. Rostros fracturados y metamorfoseados en poemas visuales que hacen de la obra de Naro Pinosa un caleidoscopio hipnótico en el que perderse.

Este laureado artista, que ya ha participado en eventos culturales como el Festival de Cine de Tribeca, cuenta con una copiosa producción artística presente tanto en publicaciones internacionales, como en los decorados de películas como “Kiki, el amor se hace” de Paco León.

Hoy, los fotomontajes de Naro se dan cita con los diseños que alberga el Espacio IKB 191 de Madrid. Por primera vez, y hasta finales de abril, podremos disfrutar en formato físico de las controvertidas relecturas del artista ilicitano que, junto con el mobiliario del siglo XX, genera magníficos diálogos entre obra y espacio.

Conjunción perfecta entre las obras de Naro Pinosa y el espacio expositivo. Imagen cortesía de IKB 191.

Conjunción perfecta entre las obras de Naro Pinosa y el espacio expositivo. Imagen cortesía de IKB 191.

Su retórica visual juega con la poesía de las imágenes para crear collages en los que el Pop Art se funde con Caravaggio o Bernini. Porno, sensualidad y arte al servicio del espectador, que a través de su obra digital vertida de manera diaria en Instagram, puede perderse en las imbricadas asociaciones del artista. Fundiendo imagen y sonido  en sus stories de Instagram, consigue crear una Gesamtkunstwerk o obra total de carácter efímero en la cual la ironía, el humor y la provocación se unen a las melodías de Pavarotti, Miguel Bosé o Mina.

Imbuido por un proceso alquímico, propio de la corriente reapropiacionista del arte actual, no hay retablo ni lienzo que se libre de la afilada mirada de Naro. Madonnas renacentistas y cristos barrocos son releídos bajo una óptica sadomasoquista, en la cual las filias del inconsciente semejan mirarse al espejo.

David Bowie como Jesucristo, obra de Naro Pinosa. Imagen cortesía de IKB 191.

David Bowie como Jesucristo, obra de Naro Pinosa. Imagen cortesía de IKB 191.

En el mundo onírico surgido de la mente de este compositor visual, confluyen el porno duro y el arte clásico. Al adentrarnos en las combinaciones de aquello a priori opuesto, descubrimos los rostros de artistas musicales, más que conocidos, conviviendo con las miradas de un Vladímir Putin sodomizado o un Francisco Franco homoerotizado. Algunos personajes pertenecientes a nuestra más remota infancia, como La bella durmiente o La Cenicienta, abandonan los mochos y las ruecas para apropiarse de los dildos, corsés y lubricantes que Naro Pinosa ha dispuesto de manera brillante junto a ellas.

Aurora metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición "Planta 14". Imagen cortesía de IKB 191.

Aurora metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición «Planta 14». Imagen cortesía de IKB 191.

No todo es sodomía, porno y parafilia en el fotomontaje de este artista emergente, entre sus composiciones podemos encontrar una retórica visual menos subversiva, más cercana a la poesía en la que las asociaciones formales entre las imágenes consiguen despertar los sentidos del espectador haciendo que visibilice sensaciones como la de suavidad o la humedad. Flores, frutas y animales configuran ricas metáforas visuales en las que se puede sentir el rocío caer sobre una rosa.

Si pasar por el Espacio IKB 191 de Madrid ya es una visita obligatoria, seguir a este prolijo artista digital en las redes se torna algo totalmente necesario. Dejar entrar a Naro Pinosa en tu smartphone supone abandonarte al deleite de los poemas visuales surgidos de las cualidades retóricas inherentes a las imágenes para terminar por realizar un ejercicio de reformulación que nos permite mirar y repensar el arte.

Andrés Herraiz Llavador

Blancanieves metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición "Planta 14". Imagen cortesía de IKB 191

Blancanieves metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición «Planta 14». Imagen cortesía de IKB 191

 

Lo último de Moisés Mahiques

Moisés Mahiques. La letra con sangre entra
Galería Fernando Pradilla
Calle Claudio Coello, 20. Madrid
Hasta el 26 de octubre

“Tal vez un historiador no pueda preguntar cuál ha sido la realidad esencial de la “clase obrera” como tal independientemente de determinados giros del lenguaje histórico en los que se le ha conferido un significado.”
Gareth Stedman Jones, Lenguajes de clase, 1983

“Before the words there was the voice
Before de verse there was the sound”
Shara Worden, Before the words, 2014

Escribir sobre un trabajo artístico siempre implica asumir una limitación; es imposible intentar aprehender con palabras una realidad que opera utilizando otros mecanismos. A fin de cuentas la palabra es un espacio elusivo, una fuga que puede llegar a sugerir pero que, al final, generará más vacíos. Si a esto unimos el hecho de que el objeto del que se habla es un proyecto en torno al lenguaje la dificultad se acrecienta y surge el primer territorio de conflicto ¿es posible criticar una realidad con las herramientas que ella misma ha generado?

No será está la única pregunta que surja en este espacio, un lugar donde nos hemos de confrontar a nuestra propia relación con la palabra y con las situaciones que ella sustenta y legitima. De ahí que Moisés Mahiques (Quatretonda, Valencia, 1976) nos evoque un lema “formativo” como título para su exposición: “La letra con sangre entra” y que dentro de este marco se nos muestren series de dibujos como “Términos” (2012-2014) y “Letra pequeña” (2014) junto al vídeo “2.263 días / raciones” (2014).

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Cortesía del artista.

Si utilizamos una herramienta para establecer un comienzo podemos pensar en el Diccionario, elemento incluido en la muestra, como un facilitador en su supuesta neutralidad:

“letra. (Del lat. littĕra).

1. f. Cada uno de los signos gráficos que componen el alfabeto de un idioma.

2. f. Tradicionalmente, cada uno de los sonidos de un idioma.

3. f. Forma especial de los signos gráficos, por la que se distinguen los escritos de una persona o de una época o país determinados. (…)”
Diccionario de la lengua española | Real Academia Española, vigésima tercera edición, 2014

La definición se extiende a lo largo de toda la página, pero vamos a quedarnos con estas tres primeras. Nos encontramos así ante la grafía, el sonido y un rasgo que nos permite analizar un contexto (personal, histórico, territorial).

Podemos identificar estas tres realidades como unidades básicas que nos remiten al origen, a nociones neutras que configuran la palabra, el lenguaje y, por tanto, el pensamiento. Si tomamos los estudios de Denise Schmandt-Besserat sobre el origen de la escritura, la autora no sólo plantea un recorrido por la aparición de las primeras grafías, sino también por los intereses económicos y políticos que impulsan la aparición de las mismas. La autora también defiende la independencia de la escritura respecto al pictograma (dibujo) por lo que podemos afirmar que estas realidades surgen de forma paralela. El trazo es el portador de imágenes y conceptos, el dibujo y la palabra están más vinculados en nuestro imaginario de lo que pensamos en un primer lugar.

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Cortesía del artista.

Pensamos a partir de la visión y el lenguaje, nuestras ideas se construyen en base a ellos, de ahí que exista ese interés por disciplinarnos, por mostrarnos cuales son las palabras nocivas y las imágenes prohibidas. Nuestra mente y nuestro cuerpo están regidos por estos tabús.

Esto es algo que hemos podido comprobar fácilmente en los últimos años. Palabras que se omitían o se cambian por otras menos perniciosas, empresas dedicadas al “naming”, asesores reescribiendo una realidad que, para una parte de la ciudanía, siempre ha sido así.

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Instalación. Estructura de madera, pasta seca para sopa y pintura acrílica negra. Cortesía del artista.

“La letra con sangre entra” se articula en torno a estos ejercicios de disciplina, hablándonos de cómo la palabra ha sido un elemento de control y de cómo nos han “educado” y “reeducado” continuamente. Nuestro lenguaje se ha trasformado de una forma mucho más veloz de lo que nos atrevemos a reconocer y numerosos “Términos” han aparecido en nuestro vocabulario.

Las dos primeras series de dibujos nos evocan ese aprendizaje, los modos en los que aprendemos a no “salirnos de las líneas”, en los que domesticamos nuestro modo de expresión. Pero también los modos en los que las palabras pueden desmontar una idea y viceversa. Pero, como ya se comentaba anteriormente, la escritura y el dibujo son realidades colindantes.

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Vídeo monocanal. HDV blanco y negro. 14’42». Cortesía del artista

No es la primera vez que Moisés Mahiques investiga sobre los mecanismos de control, violencia y dominación y algunas de estas preocupaciones anteriores, la arquitectura, el espacio…, se repiten en las estructuras arquitectónicas presentes en la sala que evocan las que encontramos en el vídeo. A fin de cuentas este espacio es el lienzo y el marco y de la acción. Trece actores que han crecido con la actual situación económica lanzan 2.263 raciones de pintura y sopa de letras contra un espacio en blanco, las raciones coinciden con el número de días trascurridos desde la primera mención de la palabra crisis por parte de un jefe de estado hasta la actualidad.

2.263 días en los que nuestro lenguaje ha ido transformándose para adecuarse a los modos de dominación acordes con nuestra realidad social y económica. 2.263 días en los que nos hemos visto obligados a comprender nuevos términos y descifrar una nueva letra pequeña constriñendo nuestra capacidad de imaginar otros escenarios.

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Cortesía del artista.

Eduardo García Nieto

Ruth Gómez: Spray

Festival Miradas de Mujeres: Spray de Ruth Gómez
La New Gallery
Carranza 6, Madrid.
Inauguración 5 de marzo a las 20:00 h.
Hasta el 29 de marzo de 2014

La exposición individual de Ruth Gómez se sitúa entre los videojuegos de los años 70 y el último Final Fantasy, una historia de rol en la que el espectador es el guerrero. Inspirada en el barrio parisino de Belleville, concretamente, en sus murales urbanos, donde el grafiti Spray se dibuja gradualmente a través de la simulación de un videojuego.

Spray, de Ruth Gómez. Imagen cortesía de la artista.

Spray, de Ruth Gómez. Imagen cortesía de la artista.

Spray pone en escena un “caos controlado” de pequeñas perturbaciones humanas. El muro animado genera un contener de imágenes, donde muchas tramas encajan entre ellas, implicando los estados de ánimo del espectador. El vídeo combina escenas y figuras que provienen de animaciones anteriores de la artista, con personajes reales, animales y firmas.

El extraterrestre Space Invaders regula y desencadena fragmentos de animación entre las figuras, los símbolos, citas, el recuerdo y lo cotidiano. Articula un mecanismo, “a modo de marioneta” de otros personajes como una jirafa, un flamenco, unas mujeres, una rana, etc.

Spray, de Ruth Gómez. Imagen cortesía de la artista.

Spray, de Ruth Gómez. Imagen cortesía de la artista.

Art Madrid14 inicia la cuenta atrás

Art Madrid14
Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.
C/ Montalbán 1, junto a Plaza de Cibeles 1, Madrid.
Inauguración: 19 de febrero.
Hasta el 23 de febrero de 2014.

Nos encontramos a pocos días de la 9ª edición de la Feria de Arte Contemporáneo Art Madrid, que se presenta más dinámica y renovadora que nunca, con una trayectoria dedicada a la promoción y difusión del arte contemporáneo nacional e internacional, que prestará mayor atención al arte emergente.

Art Madrid14 mantiene la firme propuesta de aportar novedades para impulsar el coleccionismo y dinamizar el mercado del arte actual, a través de profesionales del sector y del público. Parece ser que en esta ocasión se inicia la edición con el propósito de ser un referente expositivo, convirtiéndose en un “escaparate atractivo” para galeristas, coleccionistas y público.

Con una nueva filosofía, Art Madrid14 es la colaboración e intercambio de ideas y actividades con otros agentes culturales. La feria ha apostado en esta edición por la alianza y sinergia con instituciones culturales ajenas a la feria, dando lugar a actividades que reforzarán la cultura en general y el arte en particular.

Dentro del programa ONE PROJECT de Art Madrid14, comisariado por Javier Rubio Nomblot y Carlos Delgado Mayordomo, se expondrán los proyectos de ocho artistas en formato “Solo Show”, que pide una “mirada atenta” para ampliar los límites del concepto “arte emergente”, sin olvidar las vanguardias históricas.

José Luis Serzo, The grear narrator, 2013 (óleo sobre lienzo, 100 x 100 cm). Galería Moproo Shangai. Imagen cortesía de la Galería.

José Luis Serzo, The grear narrator, 2013 (óleo sobre lienzo, 100 x 100 cm). Galería Moproo Shangai. Imagen cortesía de la Galería.

Las nuevas incorporaciones a Art Madrid14 son las galerías: N2 (Barcelona), Art4Plus (Madrid), Cervantes6 (Oviedo), Materna y Herencia (Madrid), Odalys (Venezuela-Miami-Madrid), La Zúa (Madrid), Kreisler (Madrid), Propuestas Van Dyck (Gijón) y Marc Decoene (Alemania).

Estas galerías se unen a la lista de fieles a la feria, formada por las madrileñas BAT Alberto Cornejo, Flecha, Lorenart, Marita Segovia, Del Cisne, Ansorena, Fernando Latorre, Obra Gráfica Original; las galerías Principal Art, El Quatre Barcelona, Miquel Alzueta, A. Cortina, Jordi Pascual, Joan Gaspar, 3 Punts y Marc Calzada de Barcelona; la galería Moret Art de A Coruña, la galería Pilares de Cuenca, Rodrigo Juarranz de Aranda de Duero, las galerías Vanrell y Joan Oliver “Maneu” Galería D´Art de Palma de Mallorca, la galería Espiral de Cantabria; las valencianas Val i 30, Del Palau, Galería Punto y Benlliure; la galería alemana Schmalfuss de Berlín y la lisboeta Art Lounge.

Héctor Velázquez, Retratos de Toumani Camara y Héctor Velázquez. Galería N2. Imagen cortesía de la Galería.

Héctor Velázquez, Retratos de Toumani Camara y Héctor Velázquez. Galería N2. Imagen cortesía de la Galería.

Los artistas presentes en ONE PROJECT son Manuel Barbero de la Galería Blanca Soto Arte (Madrid) en colaboración con Intermón Oxfam, la artista Curra Rueda de la galería Materna y Herencia (Madrid), Yolanda Tabanera de la galería Fernando Latorre (Madrid), José Luís Serzo de la mano de la galería Moproo de Shangai, la artista Laura Ramis de la galería D´Art (Madrid), Javier Ayarza de la galería Fontanar (Segovia), Anna Taratiel de CIS Art y Rubén Fuertes Fuentes de la galería Alba Cabrera de Valencia.

Carmen Calvo. Galería Art Lounge. Imagen cortesía de la Galería.

Carmen Calvo. Galería Art Lounge. Imagen cortesía de la Galería.

Ramón Surinyac, Blue Light, 2013 (óleo sobre madera, 70 x 210 cm). 3 Punts Galería. Imagen cortesía de la Galería.

Ramón Surinyac, Blue Light, 2013 (óleo sobre madera, 70 x 210 cm). 3 Punts Galería. Imagen cortesía de la Galería.

Meteorismos de Ángel Masip en la New Gallery

Ángel Masip. Meteorismo
La New Gallery
C/ Carranza, 6. Madrid
Inauguración: 18 de diciembre, a las 20h
Hasta el 15 de febrero 2014

Los espacios que habitamos, los entornos que nos rodean, los acontecimientos televisados, el concepto de paisaje, la propia naturaleza… Todo ello entraña un remanente mental que pone en tela de juicio el desenlace natural de las cosas. La duda sobre la certeza de lo fortuito amenaza continuamente nuestra existencia. Diariamente asistimos a un bucle cotidiano que se cierne sobre nosotros con su eterna y trágica pesada carga.

A pesar de la convergencia de las acciones, de los procedimientos para reconducir actitudes, parece que no asistimos a ningún cambio sustancial, que todo sigue su propio curso repitiéndose una y otra vez bajo los designios de su propia melancolía, a través de ese túnel que nos brinda la historia, tal y como apunta Milan Kundera “El crepúsculo de la desaparición lo baña todo con la magia de la nostalgia; todo, incluso la guillotina”.

Al igual que en nuestro entorno, la idea de naturaleza, es decir, la arbitrariedad impuesta por leyes que escapan al dominio humano, es algo que trasciende incluso al propio dominio del concepto. Frecuentemente pasamos por alto ciertas intervenciones, determinadas circunstancias que desvían nuestra percepción y que determinan las acciones que percibimos hacia un terreno enmascarado por la confusión, que las eleva a categorías con las que no se corresponden exactamente. Bajo este mismo paradigma, carece de sentido cualquier voluntad de pretender modificar el desenlace histórico. El propio acontecer natural de las cosas se impone frente a un estéril afán de reorientación.

Ángel Masip. Meteorismo I. 2013. Imagen cortesía de la New Gallery

Ángel Masip. Meteorismo I. 2013. Imagen cortesía de la New Gallery

La disuasión de la propia voluntad es todo un reto para el individuo contemporáneo, voluntad que condiciona cualquier acción, incluso la de evocar un momento o una acción irrepetible, todo un reto desatender el anhelo que abochorna cada instante al que sobrevive la humanidad.

Meteorismo juega con la propia semántica del término y la confusión que este pueda generar, tal y como generalmente sucede con la experiencia artística y su análisis conceptual. Hoy más que nunca, y más allá de lo que a priori nos pueda parecer, la reivindicación de la experiencia espiritual se impone frente a la objetividad del análisis, en aras del conocimiento del yo para poder afrontar los nuevos conflictos y retos que la sociedad contemporánea plantea.

Vista de la exposición

Vista de la exposición Meteorismo. Imagen cortesía de la New Gallery

Pintura siempre

Pintura siempre
Roberto Coromina

La New Gallery
C/ Carranza 6, Madrid
Inauguración: miércoles 8 de mayo a las 20 h.
Hasta el 1 de junio de 2013

Roberto Coromina, serie "Oro", 2013. Oro sobre papel, 48x48 cm. Imagen cortesía de La New Gallery.

Roberto Coromina, serie «Oro», 2013. Oro sobre papel, 48×48 cm. Imagen cortesía de La New Gallery.

Si no es fácil asumir un compromiso con la pintura en estos tiempos donde se juega más a la pretensión conceptual y al baile de argumentos pretenciosos, mucho menos si la historia parte de años atrás, cuando Roberto Coromina coloca los cimientos de su obra creativa, cuando pintar tenía visos de ejercicio decimonónico o, al menos, fuera de tiempo y lugar, protegido por un halo romántico de misión imposible. Debía ser un bicho raro entre sus colegas generacionales, pero él siempre se ha mantenido fiel al discurso pictórico, bien dentro de los límites del cuadro o abriendo sus límites de par en par. En su caso, lo pictórico nunca ha estado reñido con la experimentación, con dar una y mil vueltas a las posibilidades del volumen, del color, del plano, de la luz. Un ejercicio de pintura expandida tan literal como radical. Recuerdo sus composiciones en las que el lienzo, la tabla, parecía haber explotado para inundar el espacio -salpicar el suelo como si de un campo de minas se tratara- con sus recortadas y puntiagudas esquinas. El cuadro era un puzzle para cuya recomposición había que recurrir a un paseo físico y mental hasta desentrañar la clave de la deconstrucción matérica y escénica..

Este fue un capítulo de su trayectoria del que aún podemos descubrir rescoldos en esta exposición, para cuyo título, me confiesa el artista, no ha encontrado mejor frase que “Pintura siempre”. Se reprocha a sí mismo que no sea demasiado original, a la hora de definirse pero ¿original para qué? ¿para confundir a su respetable y firme criterio y al de quienes le seguimos desde hace mucho en su reafirmación artística? La originalidad radica en saber sacar a la eterna pintura la esencia misma para reinventarla en cada etapa, en cada momento. Y eso Roberto Coromina lo ha llevado hasta sus penúltimas consecuencias, le queda llegar a las últimas para lo cual espero que falten muchos años y que nosotros lo veamos en sus invenciones y discursos. A las pruebas de esta exposición me remito, donde se combinan varios de los caminos que ha tomado a lo largo del tiempo y que se reconcilian en esa suerte de mapa cósmico o estelar que dibuja en sus cuadros de lineal trazo y metódica composición. Como las finas cuerdas de un  instrumento que solo él sabe tocar entre una partitura de acordes infinitos. Una música callada de coloratura pictórica, siempre.

Roberto Coromina, serie "Oro", 2013. Oro sobre papel, 48x48 cm. Imagen cortesía de La New Gallery.

Roberto Coromina, serie «Oro», 2013. Oro sobre papel, 48×48 cm. Imagen cortesía de La New Gallery.

Apreciación y apropiación de la imagen

Presentismo Pretérito
Alejandro Bombín

Galería Fernando Pradilla
C/ Claudio Coello 20, Madrid
Hasta el 1 de junio de 2013

Alejandro Bombín, "¡Oiga mire!", 2012. Acrílico sobre loneta, 146 x 114 cm. Imagen cortesía de Galería Fernando Pradilla.

Alejandro Bombín, «¡Oiga mire!», 2012. Acrílico sobre loneta, 146 x 114 cm. Imagen cortesía de Galería Fernando Pradilla.

“Presentismo Pretérito” es el título de la segunda exposición individual que el artista Alejandro Bombín (Madrid, 1985) presenta en la Galería Fernando Pradilla. Para Bombín, el concepto Presentismo “representa, en lo referente al periodismo, la idea de que la atención prestada a una noticia sumerge en nuestra mente la anterior, por lo que pierde su importancia. Esta percepción se acentúa en lo relativo a los datos visuales que recibimos de los medios, pues la huella que produce una imagen en nuestra memoria va perdiendo importancia a medida que vamos sumando miles de ellas a diario, haciéndose cada vez más inconsistente, hasta desaparecer”.

El proyecto expositivo que Alejandro Bombín nos propone, agrupa dibujos y pinturas realizados entre 2012 y 2013, y, desde una perspectiva más compleja, el artista continúa reflexionando sobre las propiedades de la apreciación y apropiación de la imagen; sobre las ilimitadas posibilidades perceptivas de ésta, que en su obra se materializan, según afirma el artista, a través de “un proceso tecnológico-pictórico” que comienza con el escaneo de la página de un libro, previamente manipulada rasgando las matrices del documento original. De esta manera, el artista pretende crear “interferencias rítmicas que otorgan una nueva dimensión temporal y espacial a la imagen obtenida”. Para Bombín, este ejercicio “dota a la nueva imagen de unas cualidades plásticas que nos invitan a pensar en un gesto pictórico, pues la acción pasa a ser inmóvil, queda capturada y documentada”. Luego, esta imagen resultante es impresa al tamaño del lienzo, para ser dividida en segmentos (tiras de papel).

Bombín explica su proceso creativo cual afirmar que pinta “cada una de las partes utilizando como modelo el fragmento correspondiente. Cuando termino una la enmascaro, de esta manera no influye en la ejecución de la siguiente, evitando así la comprensión global. Utilizo la estratificación como forma organizada de llevar al lienzo cada pizca de información a su lugar, dándole la misma importancia a cada parte y sin desechar nada, como lo hace un escáner. De ésta forma aludo al envío de la información, en un sentido tecnológico. Observamos que los datos han sido reproducidos con fidelidad, pero la división y escalonamiento, manifiestan diferencias visibles entre las secciones, producidas durante la conversión a pintura. Todo ello permite que el cuadro nos muestre un abanico de percepciones diferenciadas”.

Alejandro Bombín reconoce que “existe una realidad en el presente que nosotros registramos, creando una copia o versión que manifiesta a su vez cambios respecto al original, pues en primer lugar ya no es física, sino que es una codificación. A medida que vayamos recurriendo a esta imagen mental, se verá afectada. El propio presente en el que la estamos recordando cambiará sus códigos. Como nuestra memoria no tiene una capacidad infinita, la creación de nuevos recuerdos erosionará el estrato en el que la imagen está grabada, de manera que cada vez será más inconsistente. Al volver a ella, nuestro cerebro tratará de darnos una imagen coherente, rellenando los huecos que falten, corrompiendo en cada intento la veracidad del recuerdo original”.

La mutación de la imagen, su fugacidad y obsolescencia, ocupan gran parte de las preocupaciones estéticas y plásticas de este joven artista. Bombín propone alargar la validez temporal de la imagen “a través de la observación inquisitiva que supone la pintura y peso físico a la ingravidez de la imagen, siempre transitoria”.

Desde que en el 2011 Alejandro Bombín comenzara a formar parte de los artistas representados por la Galería Fernando Pradilla, su obra ha sido exhibida en numerosas exposiciones colectivas y ferias internacionales de arte, entre las que destacan Ch.ACO (Santiago de Chile), PINTA (Londres), ArtBO (Bogotá), JustMAD (Madrid) y ArtLima (Lima). Recientemente dos trabajos suyos fueron incluidos en el proyecto colectivo “Matar al mensajero. Jóvenes artistas y medios de masas”, comisariado por el crítico y comisario de arte Javier Díaz Guardiola.

Alejandro Bombín, obra en "Presentísimo pretérito". Imagen cortesía de Galería Fernando Pradilla.

Alejandro Bombín, obra en «Presentismo pretérito». Imagen cortesía de Galería Fernando Pradilla.

El conceptualismo de Antoni Muntadas

Antoni Muntadas

Galería Moisés Pérez de Albéniz
Calle Doctor Fourquet 20, Madrid
Del 13 de abril al 18 de mayo de 2013

Antoni Muntadas, "Close up". Imagen cortesía de Galería Moisés Pérez de Albéniz.

Antoni Muntadas, «Close up». Imagen cortesía de Galería Moisés Pérez de Albéniz.

Con una trayectoria que abarca más de cuatro décadas, Muntadas es seguramente uno de los artistas españoles internacionalmente más reconocidos con presencia en la VI y X Documenta de Kassel o la 51 Bienal de Venecia. Desde su estudio en Nueva York, donde reside desde los 70, ha sido uno de los pioneros del arte conceptual marcando como temas principales en su producción asuntos de interés político-social, como la relación entre el espacio público y privado dentro de determinados marcos sociales y, sobre todo, los mecanismos secretos de las imágenes usadas por el poder a través de los sistemas de comunicación de masas para promulgar o censurar ideas.

En 2009 recibe el Premio Velázquez de Artes Plásticas. Otros premios que ha recibido: Solomon R. Guggenheim Foundation, the Rockefeller Foundation, the National Endowment for the Arts, the New York State Council on the Arts, Arts Electronica in Linz (Austria), Laser d’Or en Locarno (Suiza) y el Premio Nacional de Artes plásticas.

Warum? (¿Por qué?) Berlín, 2012.

Tomando Warum? como introducción y a su vez relacionándolo con una serie de trabajos que se presentan en la Galería Moisés Pérez de Albéniz, Muntadas nos propone un hilo conductor creando unas pautas perceptibles a partir de obras creadas para esta exposición.

Dicho y hecho. Caracas, 2013.

Es la última obra que se incorpora a una serie abierta de serigrafías que mezclan expresiones lingüísticas locales con frases paradójicamente célebres extraídas del imaginario mediático, componiendo eslóganes y sucesivas iconografías. Frases irónicas y aparentemente impersonales de contextos que poseen implicaciones muy distintas entre sí.

Por ejemplo:

Colombia is doing well (Colombia)

España va bien (España)

Brasil Tudo bom, Tudo bem (Brasil)

Lo hecho en México está bien hecho (México) – …estamos condenados al éxito (Argentina)

Tout va bien (Francia)

We are fantastic (Uruguay)

Close up

Fragmentos de textos y su manipulación tipográfica tomados de prensa escrita. La primera data del 10 de noviembre de 1984 y es un tríptico publicado por «Le Monde». El segundo del 17 de agosto de 2009 otro tríptico publicado por “El País” y el tercero otro tríptico de fecha 16 de septiembre de 2010 publicado por «Quadern-El País».

Tunnel. Calais (1984-2013)

Filmación en un tunel editado en loop con intercalado de imágenes que muestran procesos de fabricación y producción. Calais, años 1984-2013.

Carteras sin ministro. Madrid 2012

Las mismas carteras que utilizan los Ministros del Gobierno español con Ministerios que no existen y que posiblemente deberían existir. Por ejemplo «Ministerio de Investigación e Innovación», etc.

Quien la hace la paga…
…que cada uno aguante su vela. Madrid 2013

Los refranes reflejan la sabiduría popular y en cierta forma representan una cultura y un modo de comprender y manifestar una realidad vivida. Las maneras en que los refranes han sido reapropiados por parte de los políticos indican una estrategia: «la de hacer hablar al pueblo» y, precisamente a través de estos mismos refranes, la clase política trata de conectar con una realidad que la mayoría de las ocasiones se les escapa pero, sin embargo, tratan de usar y recontextualizar por «todos los medios».

A pesar de que existe una cierta tradición de dicho uso y abuso, en los últimos años este proceder se ha hecho más visible, evidente y, a su vez, más paradójico.

La Galería Moisés Pérez de Albéniz ha editado un libro de pequeño formato titulado «Refranero político” (Muntadas, 2013)».

Próximos proyectos de Antoni Muntadas:

«Protocolli Veneziani». Galleria Michela Rizzo, Venecia. Mayo, 2013. «Allez-Detour» Proyecto público en la ciudad de Marsella. Junio, 2013.

«La Construcción del Miedo», Periférico de Caracas, Venezuela. Julio, 2013. «Entre-Between» Vancouver Art Gallery. Canada. Noviembre, 2013. «Protocolos Asiáticos» / «Asian Protocols» Seúl-Tokio-Pekín. 2014.

 

Antoni Muntadas, "Quien la hace la paga... ...que cada uno aguante su vela". Imagen cortesía de Galería Moisés Pérez de Albéniz.

Antoni Muntadas, «Quien la hace la paga… …que cada uno aguante su vela». Imagen cortesía de Galería Moisés Pérez de Albéniz.

Héroes grotescos con una visión decadente de la vida

Héroes, superhéroes y ganas de vomitar
Yani Alonso

Twin Gallery
Calle San Hermenegildo 28, Madrid
Inauguración 5 de abril de 19,00 a 21,30 h
Del 5 de abril al 3 de mayo de 2013

 

Esta primera serie de superhéroes es la evolución de un concepto que el artista almeriense lleva desarrollando los últimos 8 años: Game Over. La idea de que “el juego ha acabado” es una reflexión sobre la vida, de cómo desde pequeños nos vemos influenciados de una forma subliminal o intencionada, y de cómo cuando crecemos vemos que formamos parte de ese juego. Un ejemplo que propone son las marcas, que irrumpen en nuestra vida con su presencia en nuestros momentos de felicidad, presentes en nuestros más preciados recuerdos.

“¿Cómo no vas a amar la Coca-Cola si está presente en cada fotografía de cumpleaños? ¿Y la Nocilla o el Nesquik? ¿Cómo no vamos a amar las marcas si se meten en nuestros recuerdos más bonitos?”, reflexiona el artista. Así, Game Over parte de esa idea, del antagonismo amor/odio: “creces, maduras y con el tiempo te enteras de que muchas de las cosas que amabas son una basura: tu familia, antes una fortaleza inexpugnable, se convierte en un castillo de naipes, y Coca-Cola, Nestlé, etc., son multinacionales que arrasan el planeta. Pero lo peor de todo es que dentro de ti hay una parte que las sigue queriendo.

La estética bizarra, grotesca, la búsqueda del absurdo, el surrealismo… mis obras giran en torno a lo mismo, por un lado retrato a personajes horribles, porque somos una especie horrible, pero por otro lado esos personajes decadentes anacrónicos son bellos y los quiero. La cuestión es que el juego ha acabado, y que yo no quiero jugar, por eso repito las frases –NO JUEGO, I DON´T PLAY, CIUDAD PARAÍSO, GAME OVER– porque la idea es siempre la misma: tenemos un regalo que es nuestra propia vida pero nos dedicamos constantemente a estropearnos el plan”, concluye Yani Alonso.

Yani Alonso, Pobre de Mi Fa Sol. Imagen cedida por  Twin Gallery.

Territorio y Arte

¡ESTAMOS AQUÍ?
Presentación de las obras de los estudiantes del Máster en Investigación en Arte y Creación de la Facultad de Bellas Artes de la UCM.

Galería Liebre
Avda. General Perón, 8, Madrid
Del 14 de marzo al 2 de abril de 2013

 

 

En la planta baja se han colocado las obras que rastrean la memoria del territorio; en la alta, las que se refieren a sus proyecciones de futuro y a las transformaciones que las nuevas -ya no tanto- tecnologías provocan en el entendimiento y la experiencia del espacio. Los artistas que examinan cómo la historia se incrusta en los lugares y cómo los lugares determinan la historia se han circunscrito casi siempre al pasado reciente. Sólo Roberto da Silva, en su nueva formulación de unos ancestrales emblemas para la Sierra de Monchique, rememora tiempos más alejados de nosotros. En su propuesta, como en la de casi todos estos artistas -aunque desde distintos puntos de vista-, la naturaleza juega un papel destacado. Pero lo natural aparece modificado, atípico, y en esa extrañeza nos traslada multitud de consideraciones sobre cómo, por qué, para qué, se ha modificado el terreno. En la instalación de Françoise Vanneraud, un elemento axial en el paisaje, la montaña -en Da Silva el árbol-, está literalmente inscrito con las vivencias de quienes tuvieron que atravesar los Pirineos en el camino del exilio a Francia. Una forma de visualizar cómo la narración, y la oralidad -el registro mental-, forman parte del relieve.

Da Silva, Vanneraud y Carlos Terroso tienen en común la implicación personal en las geografías que representan. Cuando tratamos sobre la memoria del lugar se introduce enseguida la noción de monumento. Las instalaciones de Da Silva y de Vanneraud tienen sin duda algo de monumental, pero este factor se aprecia más evidentemente en las obras de Terroso y de Javier Bermúdez, que dialogan en uno de los espacios de la galería, efectuando operaciones inversas. Terroso «suma» a un paisaje cotidiano, el de Casar de Cáceres, “recortes” extraídos de películas, como una gasolinera de Las colinas tienen ojos, el Coliseo, la casa de Psicosis, fragmentos de paisaje de El señor de los anillos o el monolito de 2001: Odisea en el espacio, con el fin de fusionar la memoria personal con la memoria colectiva. Javier Bermúdez «sustrae» los monumentos que perpetúan la memoria del régimen franquista, en otra modalidad de ficción representacional que también utiliza la tecnología digital. La «demolición» virtual del Arco de la Victoria, la cárcel de Carabanchel y el Valle de los Caídos nos libera de la imposición dictatorial.

En la planta superior nos adentramos en el presente y el futuro del territorio. Javier París explora los espacios intermedios entre lo urbano y lo rural, en esas extrañas intersecciones de carreteras en la periferia entre las que asoma el campo. Las ha fotografiado con estética muy cuidada y eliminando las señalizaciones y lo accesorio, si bien precisando mediante coordenadas la localización exacta de ese no-lugar. Una parecida ambigüedad tiñe los paisajes de Ricardo Espinosa, que evocan la tradición romántica de la ruina engullida por la vegetación; pero son las ruinas de la reciente insensatez inmobiliaria y, en concreto, de proyectos de expansión urbana y supuesto progreso económico que se demostraron «ruinosos» en otro sentido. Una de sus fotografías, la del Parque Warner, nos permite enlazar con el trabajo de Ramón de la Blanca, que incide en la fantasía desarrollista de nuestra historia reciente, encarnada en los parques temáticos que no sólo prometían puestos de trabajo y riqueza sino que insertaban significaciones ajenas en los terrenos en los que se instalaban. De la Blanca ironiza sobre la perplejidad que provoca en los habitantes de Gójar y Dílar, al pie del Parque Natural de Sierra Nevada, el proyecto turístico y de ocio Coto de Macairena, que nunca se llevó a cabo.

Usamos nuevos mapas, transitamos el espacio virtual y percibimos de otra manera las distancias. Si De la Blanca incluye en su proyecto imágenes Google Maps como elemento documental, Salim Malla da a esta herramienta protagonismo en su instalación. El viaje está en la base de su trabajo: es real -desplazamiento en el autobús Circular- e imaginario -una fórmula de su invención traduce los datos de cada parada en coordenadas de un punto geográfico cuya visión de satélite se superpone al plano de la ciudad donde para el autobús. En varios de los proyectos hemos visto cómo éstos artistas manejan con soltura las armas digitales, lejos ya de ese acartonamiento y de esa «estética frankenstein» de hace unos años; Milena Gröpper desanda el camino y hace manual lo digital a través de acuarelas que reproducen capturas de pantalla de sus videoconferencias con familiares y amigos que pueden estar muy lejos, con el fin de fijar y desacelerar un flujo de imágenes de desecho.

El lugar, finalmente, es el de la galería donde se exponen las obras. Pablo Pérez Schröder, basándose también en las representaciones de Google Maps, esta vez las volumétricas, dibuja sistemáticamente y «del natural» -el de los mapas- las manzanas que componen el entorno urbano de Liebre, invitando a los visitantes a que exploren el barrio siguiendo sus indicaciones y descubran las particularidades históricas y urbanísticas de ese contexto.

Foto de sala "¡Estamos Aquí?", imagen cedida por Galería Liebre.